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LA DESCRIPTIO TERRAE SANCTAE DE
FR. JUAN DE FEDANZOLA DE PERUSA
No es frecuente la publicación de determinados textos del siglo XIII relativos a Tierra Santa. Este hecho reviste una especial importancia para nosotros al ser el autor franciscano. Se trata de la Descriptio Terrea Sanctae de Fr. Juan de Fedanzola de Perusa. El título de la obra nos era conocido, pero no el contenido del libro, considerado como perdido hasta que, en el año 1983, fue encontrado por el P. César Cenci en la Biblioteca Casanatense de Roma en un pequeño códice de 73 folios. El descubrimiento le fue comunicado al P. Ugolino Nicolini, de la Provincia Seráfica, quien murió antes de poder publicarlo. Algunos profesores de la universidad de Perusa y de Florencia, con la colaboración del P. Sabino de Sandoli, P. Eugenio Alliata y otros más, han conseguido completar casi completamente esta empresa. La obra ha sido publicada por la Franciscan Printing Press, en la serie "Collectio Major" del Studium Biblicum Franciscanum de Jerusalén.
En el período que va del siglo XIII al XIV, el movimiento de peregrinos de los países católicos europeos hacia Tierra Santa conoció un gran incremento. Lo atestiguan una infinidad de documentos que nos han llegado, conteniendo relaciones de viajes, lista de los santuarios e indulgencias anexas a los mismos, descripciones detalladas de las regiones y de sus habitantes y, en algunas ocasiones, con diseños y mapas geográficos. Estos dos últimos elementos, las descripciones y los mapas, representan el aspecto más original del movimiento. Se nota una cierta preocupación de exactitud en documentarse, tanto bajo el punto de vista histórico como geográfico desde un punto de vista moderno. No solamente la Biblia (Antiguo Testamento) sino también Flavio Josefo y San Jerónimo son utilizados frecuentemente. Aún en las simples relaciones del viaje aparece el aspecto "científico" propio de las descripciones o pequeños relatos geográficos. No es solamente algo que reflejan los peregrinos cristianos, sino también los hebreos; se diría que entre ellos exista una cierta forma de colaboración. También el interés por el mundo islámico y el ambiente local aparece presente de un modo muy notable.
Todo esto se manifiesta de un modo patente en la nueva "descriptio" publicada recientemente. La permanencia del autor en Oriente, hacia el 1330, en calidad de Ministro Provincial de la Provincia de Ultramar de los franciscanos con sede en Chipre, le permitió realizar varios viajes a Palestina. El autor redactó tanto para sí como para los demás, una descripción minuciosa de Tierra Santa en la cual corrigió, integró e, incluso, corrigió la muy conocida "descriptio" del dominico Brocardo. En esta obra aparece un plano esquematizado de Nazaret y otro, muy detallado, de la Basílica del Sto. Sepulcro. Entre los contemporáneos, el P. Fedanzola, es el único en utilizar el original sistema presentado solamente algunos años antes por Marín Sañudo que consiste en dividir las regiones en cuadrículas, dentro de las cuales, con notable precisión, aparecen colocadas las diferentes localidades. El autor admite haberse servido con frecuencia de guías hebreas y esto aparece muy claro en su obra en la cual se dan relatos típicamente hebreos, como por ejemplo, el sacrificio de la vaca roja sobre el Monte de los Olivos o las tumbas de los hijos de Jacob en diferentes localidades de Galilea. Aparece, incluso, una cita del célebre rabino medieval Rashi a propósito de la tumba de Ezequías, que se encuentra junto a la Puerta de Damasco, en Jerusalén. Se puede establecer un estrecho paralelismo entre la obra del P. Fedanzola y la obra enciclopédica titulada "Kaftor va Pherach" del hebreo Estori-ha-Parhi (hacia el 1320).
Podemos constatar a través de la obra de este fraile cómo los hijos de San Francisco, a los pocos años de establecerse en Jerusalén, junto al santo Cenáculo, (1335) se preparasen concienzudamente a asumir sus responsabilidades de recibir y guiar a los peregrinos a través de los Lugares Santos.
Fr. Eugenio Alliata
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