|
|
EL MAESTRO DE LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS DE SU SANTIDAD, S.E. MONS. PIERO MARINI, PEREGRINA A TIERRA SANTA CON SUS COLABORADORES (22 31 DE ENERO 2005)
|
Fecha: 3.2.2005
Fuente: Custodia de Tierra Santa
Mons Piero Marini ha venido a hacer la peregrinación a los Santos Lugares con los colaboradores que preparan las celebraciones litúrgicas del Papa en las oficinas del Vaticano. Venían también los responsable del canto pontificio en las celebraciones.
Han sido diez días de tranquilidad, reflexión y oración. Han recorrido los Santos Lugares y como normales peregrinos, han dejado calar en lo más profundo de sus ánimos el mensaje evangélico que contiene cada lugar. De este modo, en esos días, han revivido el año litúrgico que de ordinario dura 365 días.
Vivían la jornada en un ambiente fraterno al ritmo de las celebraciones litúrgicas, preparadas y celebradas con esmero, simplicidad y elegancia. Se han preocupado por la vida de las comunidades cristianas y han compartido en algunos momentos la vida de los Frailes Franciscanos, que por encargo de la Santa Sede, custodian y animan la vida de los Santuarios y actividades anejas.
Se entretuvieron con los frailes de Nazaret. Visitaron el Studium Biblicum Franciscanum y su respectivo Museo. Pasaron en vela la noche del sábado al domingo en el Santo Sepulcro para esperar la hora de la Resurrección al alba y celebrar la eucaristía en la Tumba nueva con las resonancias del Evangelio de la Resurrección.
La víspera de partir, el domingo día 30, pasaron la tarde con la comunidad de San Salvador, convento central de la Custodia de Tierra Santa. Don Crispino Valenziano tuvo un coloquio con los Hermanos menores en torno al tema de la Constitución conciliar de liturgia, Sacrosanctum concilium, seguidamente S.E. Mons Piero Marini presidió la celebración de Vísperas de la Comunidad a la que participaron también sus colaboradores. Finalmente todos disfrutaron en una cena festiva en la que el padre Vicario de la Custodia le impuso a Mons Piero la medalla del peregrino. Fue un signo de particular agradecimiento y recuerdo a la preparación y dirección de las celebraciones que el Santo Padre, Juan Pablo II, presidió hace cuatro años, cuando en toda la Iglesia católica celebramos el Gran Jubileo de la Redención del año 2000.
ebc
|
|