Iglesia en camino

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 404. 9 de septiembre de 2001

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes


Portada

Los padres tienen derecho a que la enseñanza de Religión sea fiel a la doctrina de la Iglesia

Declaración de los obispos de la Comisión Episcopal de Enseñanza

Ante las reacciones hostiles y los confusos comentarios que se han producido en estos días con carácter alarmista en todo el ámbito nacional, por el hecho de no ser renovados en unos pocos casos los contratos anuales de los profesores de Religión, los obispos de la Comisión de Enseñanza de la Conferencia Episcopal han hecho pública una la Declaración que publicamos íntegramente en este número de Iglesia en camino, a la que alude también el recuadro inferior de esta página.

El texto dice así:

1.- Dos profesoras, una en Almería y otra en la díócesis de Canarias, que venían teniendo hace algunos años encomendada la enseñanza de la Religión y Moral Católica en centros públicos, no han sido incorporadas por aquellos Obispados a la correspondiente propuesta anual de profesores de enseñanza religiosa, por haber cambiado algunas circunstancias que acreditaban la idoneidad de dichas personas. Esta decisión de las autoridades diocesanas respectivas ha provocado sorprendentes comentarios que parecen, en algunos casos, intentar una campaña pública contra la Iglesia Católica en España.

2.- Vivimos en un Estado de derecho, y es preciso que todos nos atengamos a lo que tal Estado exige. Lo contrario sería el caos y la quiebra de la convivencia y de la normalidad democrática. Los Obispos de Almería y Canarias, en la responsabilidad que les es propia, han procedido con un respeto total y escrupuloso a la Ley que tutela la enseñanza religiosa en la escuela y que, a su vez, salvaguarda derechos fundamentales.

Se ha procedido, en efecto, conforme a la Constitución Española, al Acuerdo entre la Santa Sede y el Estado Español sobre Asuntos Culturales de 3 de enero de 1979 -que como todo Acuerdo o tratado Internacional se incorpora al ordenamiento interno (C.E. art. 95, C.C. art. 1.5)-, a las Leyes Orgánicas que regulan la enseñanza obligatoria y al cuerpo legislativo que las desarrollan y aplican, así como a las Sentencias del Tribunal Supremo, de 5 de junio y 7 de julio de 2000, respectivamente, y análogamente, a la Sentencia del Tribunal Constitucional 5/1981, de 13 de febrero.

Todo este cuerpo legislativo tan amplio y de máximo rango se apoya en fundamentos muy sólidos que no se pueden olvidar, minimizar o tratar con ligereza, como es el caso de bastantes comentarios  difundidos estos días en los medios de comunicación social.

3.- Estamos en un Estado aconfesional, que no  laicista. La enseñanza religiosa es un derecho fundamental del niño y del adolescente, del que deriva el derecho de los padres a exigir libremente que se dé o no a sus hijos la formación religiosa en la escuela conforme a las propias convicciones morales y religiosas. No le toca al Estado decidir sobre la orientación del significado último y total de la vida humana que han de tener los ciudadanos, sino respetar sus legítimas opciones en este campo. Esta tarea no compete al Estado ni a los grupos políticos, sino a las comunidades religiosas de la sociedad, en nuestro caso a la Iglesia Católica. Derecho que está garantizado también en España  a otras confesiones religiosas.

Derecho de los padres

4.- Los padres, al solicitar en libertad, voluntariamente, la Religión y Moral católica para sus hijos, tienen el derecho a que la enseñanza que reciban en esta materia sea fiel a la doctrina de la Iglesia Católica y se dé con una coherencia de vida que no desdiga o contradiga esta doctrina. La naturaleza propia de la enseñanza religiosa reclama el testimonio personal del profesor acorde con lo que enseña: su vida es su primer lenguaje educativo, especialmente cuando esa vida o actuaciones no quedan en lo meramente privado sino que tienen un carácter o dimensión pública y entrañan, por su misma naturaleza, una actuación jurídicamente pública. "La posible notoriedad y la naturaleza de estas actividades, e incluso su intencionalidad, pueden hacer de ellas parte importante e incluso decisiva de la labor educativa que le está encomendada", como afirma el Tribunal Constitucional en la sentencia citada, refiriéndose incluso a profesores de otras materias cuando imparten enseñanza en centros dotados de ideario propio.

Para que se pueda cumplir con esta exigencia y se garantice la verdad y la fidelidad de esta enseñanza,  la Iglesia tiene el deber  y el derecho de garantizar la idoneidad de los profesores de religión. Ninguna instancia civil es competente para otorgar esta garantía. No se actúa, en consecuencia, de una manera abusiva cuando legalmente se ha reconocido que corresponde a la Iglesia la propuesta de los profesores de Religión; lo legislado es conforme a la naturaleza y verdad de las cosas, es decir, de la enseñanza religiosa, de la libertad de enseñanza y de la libertad religiosa.

5.- Los profesores de Religión Católica saben perfectamente que han de desarrollar, por tanto, una docencia ajustada a la doctrina y moral de la Iglesia Católica y han de mantener un comportamiento personal acorde con ella. Son conscientes de que quienes enseñan Religión y Moral Católica han de tener una vinculación confesante con la Iglesia cuya fe enseñan y han de impartirla desde una actitud de fe en comunión con la misma Iglesia. Así ha quedado refrendado en el Contrato Laboral que ellos mismos libremente suscriben. La clase de Religión se desvirtuaría si no fuese así.

Capacidad de la Iglesia

Quien está capacitado para determinar si la doctrina que se enseña o el comportamiento que se tiene es acorde con la Confesión Católica es la propia Iglesia a través de aquellos que tienen esta misión dentro de ella: los Obispos en sus respectivas diócesis. Por esto, cuando según criterio del Obispo Diocesano, el profesor haya dejado de reunir los requisitos de idoneidad que motivaron su contratación--fidelidad a la fe de la Iglesia y coherencia pública de vida- el propio Obispo tiene el derecho y aun el deber de no prolongar la docencia de tal profesor. Así lo pide la coherencia y respeto a la opción libre de los padres. A nadie se le obliga a ser Profesor de Religión Católica. Quien libremente solicita y recibe esta encomienda sabe que ha de aceptar esta singularidad de su propio trabajo.

6.- Los Obispos en cada diócesis, para garantizar este derecho de los padres, como está establecido en la legislación española, proponen todos los años a la Administración pública los profesores que consideran idóneos -por su doctrina y vida- para impartir esta enseñanza, y como tales son enviados para su misión en la escuela. Así pues, las personas juzgadas idóneas por el Obispo de la Diócesis son contratadas como profesores de Religión Católica en los centros públicos por la Administración Educativa. Si la competencia para juzgar sobre la idoneidad de un profesor fuese de la Administración educativa, caeríamos en un josefinismo trasnochado y antidemocrático, y se vulneraría el derecho básico a la libertad religiosa. En ese mismo error y vulneración se cae cuando se trata de presionar a la Iglesia para que no sea coherente consigo misma y adopte un comportamiento que contradiga su fe y su moral. No se trata de ningún privilegio, sino del reconocimiento efectivo del derecho a la libertad religiosa que tienen todos los ciudadanos, también los católicos, también la Iglesia Católica.

Despidos legales

7.- En el caso que nos ocupa, no ha habido ningún despido ni vulneración del Estatuto de los Trabajadores. En el espíritu y en la letra de la normativa vigente, según señala la sentencia de 7 de julio de 2000 del Tribunal Supremo, "late la idea de temporalidad de la relación de los profesores de Religión Católica, que se limita exclusivamente a la duración de cada curso escolar, y de ahí que la falta de inclusión en la propuesta del Ordinario para los cursos sucesivos, aunque el interesado hubiera impartido la enseñanza de los precedentes, no equivale a un despido, dada la peculiar naturaleza de la relación, cuya legitimidad hay que buscarla en el tratado internacional celebrado entre la Santa Sede y el Estado Español el 3 de enero de 1979". Y añade que, para la extinción de la relación laboral no es necesario exponer las razones por las que un Obispo no incluye en la propuesta a la autoridad educativa para un nuevo curso escolar, "porque ni existe norma que imponga tal deber, ni es necesario constatar los motivos de tal comportamiento, porque la relación queda automáticamente extinguida al finalizar el curso escolar para el que se produce el nombramiento, que lo es para cada uno en particular", como se deduce de la normativa vigente. Los Obispos de Almería y de Canarias, en consecuencia, se han limitado a no incluir en la propuesta a la Autoridad educativa los nombres de estas profesoras, cuyo contrato finalizó con el curso escolar. Este es el hecho.

8.- No se puede argumentar diciendo que se está contraviniendo la igualdad de todos ante la Ley o que se está discriminando a ciudadanos con tal proceder. Lo que se hace es reconocer que, en el caso de la enseñanza religiosa, hay razones que singularizan este tipo de actividad, que consisten, como ya se ha dicho en la fidelidad a la doctrina de la Iglesia y a la coherencia de vida, así como en la confianza que requiere el tipo de trabajo encomendado. El ejercicio del derecho de los padres a la formación religiosa y moral de sus hijos es primero y básico y no puede generar discriminación alguna en aquellos profesores que han aceptado su desarrollo normativo.

9.- No se ha cometido, en consecuencia, ninguna injusticia, ni se ha violado ningún derecho por parte de los Obispos de Almería y Canarias, que cuentan con el apoyo del resto de los Obispos. Su actuación ha sido, no sólo conforme a derecho, sino que, además, constituye una defensa clara del Estado de Derecho, del derecho a la libertad religiosa y de enseñanza, base para una sociedad democrática, y de defensa de los derechos que también asisten a la Iglesia. De su respeto serio y objetivo dependen también el bien común, la libertad de los padres y la libertad de la Iglesia.

Presidente: Antonio Cañizares  Llovera. Arzobispo de Granada.
Vicepresidente: Javier Salinas Viñals. Obispo  de Tortosa.
Vocales:  José Manuel Estepa Llaurens. Arzobispo  Castrense.
Antonio Dorado Soto. Obispo de Málaga.
Miguel José Asurmendi  Aramendía. Obispo de Vitoria.
Manuel  Ureña  Pastor. Obispo de Murcia.
Jesús E. Catalá  Ibañez. Obispo de Alcalá de Henares.
Juan Enrique Vives Sicilia. Obispo Coadjutor de Seo de Urgel.
Fidel Herráez Vegas. Obispo Auxiliar de Madrid.
 César Augusto Franco Martínez. Obispo Auxiliar de Madrid.



Editorial

Llamada de serenidad y confianza

De nuevo, como hace pocos meses con la posición de la Iglesia ante el Pacto antiterrorista de dos partidos políticos se han encrespado las aguas, ha estallado la tormenta contra otras medidas de la autoridad de la Iglesia, en este caso la renovación del contrato temporal de algunos profesores de Religión en centros públicos por parte de la autoridad diocesana.

Las acuasaciones virulentas de personas y colectivos, laborales, mediáticos o políticos, han estallado con fuerza inusitada, sin pararse nadie ni siquiera a pensar que una medida tan dolorosa para todos, quizá más para quienes la adoptan que para quien la padece, no se toma por un obispo de la Iglesia sin seria ponderación y grave sentido del deber. Pues no; aquí no se otorga ni el beneficio de la duda: la Iglesia, la Inquisición de siempre, la dureza de corazón, son los causantes de un desafuero, con fragante violación de los derechos humanos.

Quizá lo más preocupante sea que muchos cristianos de tan buena voluntad como escasa información y formación sobre el asunto, dan rienda suelta a sus sentimientos primarios y sufren enormemente por la actitud de sus pastores, sin otorgarles tan siquiera el beneficio de la duda.

Cuando esto escribíamos nos llega por correo electrónico la Declaración de la Comisión Episcopal de Enseñanza entrando a fondo en el asunto y aclarando las motivaciones jurídicas, éticas y pastorales que sostienen esa decisión. Las publicamos íntegramente e invitamos a una lectura sin prejuicios de la misma, que puede esclarecer nuestros criterios y extender también nuestra sensibilidad a los derechos constitucionales de los alumnos y al compromiso contractual de los profesores.

Postdata: No entramos hoy en liza en lo de "Gescartera", que no es un tema de Iglesia, aunque así se le desorbite, y que será más fácil de clarificar próximamente.

 


Carta del Arzobispo

Palabras de don Antonio Montero al recibir la Medalla de Extremadura

En el acto institucional del Día de Extremadura el 7-IX en el Teatro romano de Mérida, le fue entregada la Medalla de Oro de la Región al Arzobispo don Antonio Montero. Recogemos aquí los párrafos más significativos de sus palabras de agradecimiento, en tono jocoso y familiar, pero también de contenido doctrinal y pastoral sobre las relaciones de la Iglesia con la sociedad y los poderes públicos en Extremadura. Reproducimos esos párrafos entre comillas, hilvanándolos con unas líneas nuestras en cursiva.

"Empiezo por preguntarme qué hace un hombre como yo en un sitio como éste. Me abruma recibir la Medalla de Oro de Extremadura, en el Teatro romano de Mérida, en el Día de nuestra región, Fiesta patronal de Santa María de Guadalupe, ante una notable y nutrida representación de nuestro pueblo extremeño con sus más altos mandatarios. Esto le cae por las buenas a un hombre de Iglesia, cuyo talante ha de ser, por profesión y testimonio, el del recato y la humildad. Fácil es de comprender que yo me sienta incómodo en un lance como éste.

No puedo hacerme el distraído ante la clara advertencia de mi Maestro en el Sermón de la Montaña: "Procura que tu mano izquierda no sepa lo que hace tu derecha; si practicas las buenas obras para ser visto y honrado por los hombres, ya has recibido tu recompensa" (Mt 6, 3-4). Tampoco desconozco aquel otro pasaje del Evangelio de San Lucas: "Cuando hayais desempeñado a la perfección todo lo que os fue encomendado, manifestad sin más: siervos inútiles somos; no hemos hecho otra cosa que cumplir con nuestra obligación" (Lc 16,10)..."

Siguen otros párrafos de agradecimiento al Presidente Rodríguez Ibarra, por ser suya la iniciativa de otorgarle la medalla, y bromea diciendo que nunca podrá pagarle con el mismo galardón, porque don Antonio no lleva camino de ser Presidente de la Junta. Y continua así:

"De veras, amigos todos, me conmueve, y me compromete hasta lo más profundo de mí mismo, recibir la más alta distinción de esta tierra y de este pueblo, al que considero mi casa, mi familia y mi patria de adopción.

Un hombre de Iglesia

Ya sé que ha servido de pretexto para otorgármela el ciclo biográfico de este viejo clérigo, que ha celebrado en Mayo último sus cincuenta años de sacerdote, 32 de Obispo y 21 de servicio a la Iglesia en Extremadura. Yo no tengo la culpa ni el mérito de ser un señor mayor, ni tampoco de que el primero (sólo en el tiempo) de los arzobispos de Mérida-Badajoz lleve mis mismos nombre y apellidos; lo cual, en definitiva, me hace caer en la cuenta de que, más que mi currículum personal, los que han contado aquí son esos títulos y funciones, recibidos por gracia y misión de la Santa Sede, como soporte para la concesión de la Medalla, haciéndola, en cierto grado, perdonable y comprensible.

Se premia al primer Arzobispo en Extremadura, que ahora es Fulano de tal. Así entran en el bombo del sorteo todos aquellos que, con su ayuda y testimonio, sostienen mi flaqueza en el pastoreo de esta grey privilegiada, como hacían los judíos con los brazos orantes de Moisés (Ex 17,10-14). Pienso en los incontables miembros de estas diócesis extremeñas, sacerdotes, religiosos y laicos, que se desviven a diario, en una entrega total y clamorosamente anónima, lo mismo en las parroquias rurales que en los barrios suburbanos".

"En buena teología, el Obispo lleva anillo de casado, puesto que se desposa con la Iglesia local a la que entrega su vida. En mi caso, eso ha contribuído también a que, en paz con mi conciencia y con la Iglesia, jamás le haya echado yo la menor cuenta a ninguna otra alternativa virtual. Lo cual no garantiza que otros no estén cansados de mí, y a éstos si que les agradezco su paciencia y su elegancia. Rezo cada día por ellos y procuro mejorar yo mismo. Tranquilos, ya no queda mucho..."

Época de enormes cambios

"El marco religioso y sociopolítico, en el que tuve que situar, hace veinte años, mi actuación en esta Iglesia, se asentaba en unos pasos históricos importantes y muy recientes por entonces: El Concilio Vaticano II, desde 1962 a 1965; la transición política española desde un Estado confesional católico a una Constitución democrática de libertad religiosa, entre los años 75 al 79; y la creación de la Comunidad autónoma de Extremadura, a partir de la Ley Orgánica del Estatuto de Autonomía del 25 de Febrero del 83.

Renovación de la Iglesia, asimilación de la democracia, implantación progresiva de la Autonomía. Ingentes problemas y candentes desafíos, que nos situaban a todos en el asombro ante lo nuevo y la inquietud ante lo desconocido. Hemos sido todos sujetos pacientes y activos de un salto histórico sin precedentes en todo el arco del crecimiento humano: científico, técnico, económico, social, político, cultural, moral y religioso.

Nos jactamos aquí, y con motivo, las autoridades y la ciudadanía, de las nuevas redes viarias, de los centros educativos, residencias sanitarias, hogares de la tercera edad; de los complejos comerciales y de una transformación urbanística sin precedentes. Y, sobre esos fenómenos, el desarrollo cultural de las personas, con el incremento exponencial de bachilleres, graduados y títulos universitarios, al nivel de Berlín o de Bruselas. Esta no es mi Extremadura, que me la han cambiado".

El Arzobispo pone después en contraste nuestra situación privilegiada con las tragedias del hambre, la opresión y la miseria en vastas zonas del planeta, y con las nuestras propias del alcoholismo, la droga, el paro y el terrorismo. Y añade:

"¿De dónde sacar la esperanza? Por supuesto, en mi caso, de una visión trascendente de la vida y de la muerte, que me aseguran de que el crimen y la injusticia no tienen la última palabra; que no habrá ningún homicidio sin sanción, ni ninguna víctima sin rehabilitación definitiva y gloriosa. Mas, los creyentes en Dios creemos también en el hombre y en su capacidad para el bien y para implantar la justicia, la libertad y la paz..."

La Iglesia en Extremadura

"La Iglesia no debe, ni puede, suplantar los protagonismos del Estado o de los estamentos empresarial y laboral del país.Pero tampoco el clero, y menos los laicos cristianos de a pie, deben recluirse en el templo ni en la sacristía; antes han de ser fieles seguidores del Dios que tomó carne humana, recorrió haciendo el bien los caminos, los montes y los lagos, y dio su vida por todos. Rememorando nosotros la famosa "Carta a Diogneto" del primer siglo cristiano: "Lo que es el alma para el cuerpo debemos ser los cristianos para la sociedad..."

"Tal pretende ser el talante de los Obispos de Extremadura en el ámbito geográfico y político de la Comunidad Autónoma. Las autoridades democráticas y nosotros nos atenemos, en la letra y el espíritu, a lo establecido por la Constitución española, el Estatuto autonómico de la Región, los Acuerdos de España con la Santa Sede y los dos Convenios entre la Junta Autonómica y los Obispos de la Provincia Eclesiástica, sobre Patrimonio y sobre Bienestar Social; a los que esperamos se sume muy pronto un tercero sobre Educación y enseñanza.

Estamos acumulando aquí, en muchos años ya de andadura, una rica experiencia eclesiástica y civil de buena vecindad entre los responsables respectivos. Ante la diversidad política entre los Gobiernos central, autonómico o municipal, intentamos con lealtad unos y otros que esa cohabitación, lejos de ser un óbice, constituya un estímulo para el respeto mutuo, el diálogo sincero y cordial, la búsqueda de servicios comunes en favor del pueblo extremeño.

Procuramos que las relaciones Iglesia-poderes públicos, propios de una comunidad de dos provincias, lejos de producir roces enojosos, que también surgen y los corregimos, generen, entre nosotros, la estima mutua e incluso, en años y años, la amistad recíproca. Todos somos manifiestamente mejorables, pero queremos ser buenos chicos y nos llevamos bien, como a la vista está".

 


Centrales

Políticos y hombres de religión buscan juntos caminos para superar la violencia

Encuentro Mundial organizado en Barcelona por la Comunidad de San Egidio

El Cardenal Ricard María Carles, en la homilía de la Eucaristía del domingo, pedía que el Encuentro Mundial por la Paz, organizado en Barcelona por la comunidad católica italiana 'San Egidio', estuviese presidido "por el Espíritu de Pentecostés, que es espíritu de encuentro en la diversidad y que no caigamos en el espíritu de Babel que es espíritu de enfrentamiento entre los hombres".

Tras la Eucaristía se procedió a la inauguración oficial de este Encuentro. Entre los asistentes a la inauguración se encontraban el cardenal Roger Etchegaray, que presidió el acto, en representación de la Santa Sede, y numerosos representantes políticos como el presidente del Gobierno catalán, Jordi Pujol; el presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo; el ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Piqué, y el alcalde de Barcelona, Joan Clos, así como dirigentes de las tres grandes religiones monoteístas del mundo y otras personalidades, entre ellas Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio. Éste recordó especialmente el encuentro celebrado en Malta en 1991, en el que se impulsaron las negociaciones para la posterior firma de la paz en Mozambique. Todos ellos resaltaron , en sus alocuciones la importancia de buscar caminos de diálogo como única forma de alcanzar la paz y, como recordaba el patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Etiopía, Abuda Paulos, "en particular, es un deber que las principales religiones del mundo, las religiones monoteístas abrahámicas, se comprometan en el diálogo para la búsqueda de la paz".

Árabes e israelíes juntos

Uno de los momentos más emotivos de este acto inaugural fue cuando el rabino de Israel Meir Lau y el teólogo musulmán Mohamed Amine Smaili se dieron la mano en símbolo de reconciliación entre árabes e israelíes. También en sus intervenciones, ambos ensalzaron el diálogo entre personas y pueblos.

A partir de ese momento las mesas redondas, en las que participaron más de 130 ponentes, y en particular la oración y la procesión de paz conclusivas, se encargaron de subrayar que las religiones son un instrumento decisivo para apagar el odio, prevenir los conflictos y ayudar a resolverlos.

Las mesas redondas giraron en torno al "Sistema mundial entre orden y caos", "Europa entre fe y secularización", "Diálogo interreligioso: 15 años desde Asís" o "Medios de comunicación entre conflicto y globalización", entre otros asuntos. Otros temas que se abordaron fueron "La relación entre cristianismo e Islam", "La solidaridad con los países del sur" o "La ecología".

Se celebró una gran Oración por la Paz a la que siguió una procesión, también por la paz, que terminó en la Plaza de la Catedral en la que se leyó un Mensaje del papa Juan Pablo II abogando por la paz.

Manifiesto para la Paz

En este siglo que acaba de comenzar, hombres y mujeres de religiones distintas, provenientes de muchas partes del mundo, nos hemos reunido en Barcelona para invocar a Dios el gran don de la paz. A orillas de este Mediterráneo que ha conocido conflictos y cohabitación, se ha elevado una oración intensa para que de muchas partes del mundo se aleje la guerra. En la conciencia de las diferentes religiones resuena el eco de una convicción: Dios ama la paz y no quiere la guerra, y quien invoca el nombre de Dios descubre que su nombre quiere decir paz. Esta convicción y esta oración son una riqueza para el mundo.

Nos han alcanzado las demandas de los pueblos en guerra, de los pobres, de las víctimas del odio. A los hombres de religión se han unido algunos testigos de la búsqueda de lo humano. Sentimos que es común el desafío de hacer crecer un alma pacífica en nuestro mundo globalizado. El alma permite descubrir los muchos rostros del mundo.

La paz es el nombre de Dios y quien usa el nombre de Dios para odiar al hombre o para usar la violencia abandona la religión pura. Ninguna razón ni ninguna injusticia padecida justifican nunca la eliminación del otro. Hemos vivido días de diálogo. Estamos convencidos de que el diálogo entre las religiones y las culturas debe continuar en el siglo que se ha abierto. El camino para superar los recelos y los conflictos es el diálogo, porque no sólo no debilita la identidad de ninguno sino que permite redescubrir lo mejor de uno mismo y del otro. Sí, nunca se pierde nada con el diálogo. El diálogo es la medicina que ayuda a purificar la memoria de las injusticias padecidas y a soñar un futuro para las jóvenes generaciones. En una sociedad en la que cada vez más la gente distinta vive junta, es necesario aprender el arte del diálogo. Las religiones están comprometidas en este camino, que se nutre de esperanza, de sentido de misericordia y de disponibilidad.

No queremos dejar solos a los pueblos en una globalización sin rostro. No queremos dejar solos a los pueblos víctimas de la guerra, madre de todas las pobrezas. No queremos dejar sola a África mientras afronta la pobreza, la enfermedad y la guerra. Sentimos que su destino es decisivo para Europa y el mundo. No queremos dejar a nuestros hijos huérfanos de la esperanza en un medio ambiente que se va degradando de manera irresponsable hacia el futuro.

En estos días, en Barcelona, ha crecido una comunidad de buscadores de paz que procede de historias, tradiciones, religiones y lenguas diferentes. Es nuestra riqueza y nuestra fuerza. Sólo tenemos la fuerza débil de la fe, de la oración y de la amistad. La oración y la amistad purifican nuestro corazón y nos ayudan a decirnos mutuamente la palabra difícil y comprometedora del perdón, gran camino de paz. Nos ayudan a soñar un nuevo siglo sin guerras, respetuoso con los pueblos, atento al medio ambiente y unido en su diversidad. Entonces, ¡nunca más la guerra! ¡Que Dios conceda al mundo entero y a cada hombre y a cada mujer el maravilloso don de la paz!

 

La evangelización en Europa exige cambiar estructuras y actitudes personales

Pamplona acogió el II Encuentro Misionero Claretiano Europeo

A pesar de los calores del verano, los claretianos han hecho examen de conciencia al reconocer que la misión evangelizadora en todos los ámbitos, desde las relaciones humanas hasta los aspectos económicos, implican un cambio cualitativo de estructuras y actitudes personales. La autocrítica ha tenido lugar en el marco del II Encuentro Misionero Claretiano Europeo, celebrado en Pamplona los últimos días de agosto, en el que han participado 108 religiosos, religiosas y seglares miembros de la Familia Claretiana.

Misión compartida

El encuentro pretendía reforzar "la comunión para la misión compartida" de religiosos y laicos claretianos que trabajan en el viejo continente en torno al Proyecto Misionero Claretiano para Europa. "En una sociedad como la nuestra, en la que, sobre todo, se multiplican y cambian las relaciones en el seno de la familia, entre mujer y hombre, entre instituciones y agentes sociales, entre pueblos y estados, ¿en qué medida debemos trasformar nuestras relaciones en el seno de la familia claretiana y de la Iglesia con respecto a otras confesiones y religiones, y aún con relación a la misma sociedad para poder servirla?", se preguntaron los claretianos.

Cambios en el mundo

Tras constatar "el cambio global y radical que se está dando en el mundo, excesivamente centrado en lo económico, en el tener, que hace crónica la exclusión e incrementa la pobreza, donde la religión se ha vuelto irrelevante para la vida y el comportamiento de muchos europeos", los asistentes se interrogaron sobre si "hemos hecho lo suficiente por resaltar en nuestra acción misionera la centralidad de la Palabra, la personalización de la fe y la adquisición de nuevos lenguajes en su comunicación".

Ante este panorama, hoy más que nunca "Europa está demandando una evangelización misionera, profética, vocacional, multiplicadora de evangelizadores y desde la perspectiva de los pobres y excluidos, y sobre todo inculturada, realizada a través del diálogo, en una Iglesia de comunión y en misión compartida". Este diálogo exige "situarnos en esta sociedad en la que emergen nuevos valores que interpelan a la Iglesia y en la que muchos hombres y mujeres de buena voluntad convergen con los cristianos en la lucha por un mundo mejor".

El alcance de este cambio exige una "refundación que transforme nuestros organismos, estructuras y medios, e incluso nuestra identidad personal", señalaron los claretianos, para quien es la misión compartida entre religiosos y laicos, más que una respuesta a las carencias de la congregación y de la Iglesia, constituye un auténtico signo de los tiempos.

"¿Estamos dispuestos a pagar el precio que este proceso de comunión para la misión va a exigir en todos los ámbitos por cuanto implica un cambio cualitativo de estructuras y actitudes personales?", concluyeron los asistentes. (IVICON)

 

Juan Pablo II asegura que pasó el tiempo de quienes oponían ciencia y fe

En un discurso dirigido a los rectores y docentes de la Universidad de Polonia, Juan Pablo II (http://www.aciprensa.com/papa.htm), señaló que se podrían dar por pasados "irrevocablemente" los tiempos en los que se oponía artificialmente la ciencia y la fe.

El Pontífice señaló que estos habituales encuentros "son de alguna manera un signo del diálogo que se desarrolla entre el mundo de la ciencia y el de la fe". "Parece que ya han pasado irrevocablemente los tiempos en los que se buscaba contraponer estos dos mundos". "Me parece que la buena acogida de la encíclica Fides et ratio (http:// www.aciprensa.com/Docum/fideter.htm), se debe precisamente a la cada vez más profunda conciencia de la necesidad del diálogo entre la cognición intelectual y la experiencia religiosa", agregó el Pontífice.

Al recordar la publicación de su encíclica Redemptor hominis (http://www.aciprensa.com/Docum/rh.htm), el Santo Padre recordó que "mi reflexión estaba acompañada por la pregunta sobre el misterio del miedo que experimenta el hombre moderno. Entre las diversas fuentes de ésta, me parece justo subrayar una: la experiencia de la amenaza de parte de aquello que es el producto del hombre, el fruto del trabajo de sus manos, y aún más, del trabajo de su intelecto, de las tendencias de su voluntad".

"Parece que hoy, al inicio del tercer milenio, esta experiencia crece más todavía", agregó al señalar que "demasiado frecuentemente sucede en efecto que aquello que el hombre logra producir gracias a las siempre nuevas posibilidades del pensamiento y de la técnica se convierte en objeto de 'alienación'".

El Pontífice señaló cómo "en el contexto de esta tensión", la universidad y todo instituto superior de estudios "juegan un papel clave", ya que en la base de la universidad se encuentra "la solicitud por el hombre, por la humanidad".

Juan Pablo II señaló que una visión auténticamente humana de la ciencia, "entendida en su sentido lato, manifiesta su carácter de servicio". "En efecto -agregó- la ciencia, si no se ejercita con el sentido de servicio al hombre fácilmente puede convertirse en un elemento de competencia de beneficio económico, con el consecuente desinterés por el bien común".

Peor aún, advierte el Papa, la ciencia puede ser utilizada para dominar a los demás, "inserta entre las aspiraciones totalitarias de los grupos sociales".

Por ello, llamó tanto a los estudiantes principiantes como a los científicos maduros, a examinarse si "su justo deseo de profundizar en los misterios del conocimiento se inserta en los principios fundamentales de la justicia, la solidaridad , el amor social, del respeto a los derechos del hombre, del pueblo o de la nación".

ACI

 


Noticiario diocesano

El Consejo Episcopal ultima los preparativos de la Asamblea Diocesana

Se desarrollará entre octubre de este año y junio del año próximo y pretende ser una actualización del Sínodo diocesano del año 1992

Se ha reunido en el Monasterio de Guadalupe el Consejo Episcopal, un órgano diocesano encargado de asesorar al Arzobispo en los temas de gobierno de la Diócesis.

Entre los asuntos tratados por el Consejo, destaca básicamente el desarrollo de la Asamblea Diocesana, que dará comienzo en octubre y se prolongará hasta el mes de junio del 2002.

La Asamblea pretende actualizar el Sínodo del año 1992, al cumplirse los diez años de su celebración. Éste supuso una revisión de la vida y misión de la iglesia de nuestra diócesis para afrontar los nuevos retos de cara al futuro.

Todos representados

En el Sínodo tomaron parte en su momento representantes de todas las parroquias, movimientos y comunidades religiosas de la diócesis, por lo que se espera que en la Asamblea la participación sea también muy nutrida, dado que su desarrollo, aunque será más breve, es muy similar.

Presentación

En las próximas fechas se hará una presentación de este acontecimiento a la comunidad diocesana, concretamente a los arciprestes, al Consejo Diocesano de Pastoral, a los sacerdotes y a todas las personas encargadas de animar la Asamblea en las distintas parroquias de la diócesis y en los arciprestazgos.

Doble contenido

El contenido de la Asamblea girará en torno a un doble acento: la contemplación y la misión.

Por la contemplación se quiere cultivar la experiencia de Dios y por la misión se pretende reavivar el ardor misionero de las comunidades.

 

Miles de jóvenes se reunirán en Covadonga del 14 al 16

Unos cinco mil jóvenes mayores de 17 años de toda España se reunirán del 14 al 16 de septiembre en el monasterio asturiano de Nuestra Señora de Covadonga para compartir su identidad eclesial y compromiso cristiano en la construcción de la sociedad.

Participarán chicos y chicas de parroquias, grupos y movimientos de las diferentes diócesis españolas.

Uno de los actos principales del encuentro será la marcha a pie, de 12 kilómetros, desde Cangas de Onís hasta el santuario de Covadonga.

En la cita, se presentará también el próximo encuentro mundial de los jóvenes con el Papa, que se celebrará en Toronto (Canadá) del 23 al 28 de julio de 2002.

La iniciativa es organizada por la oficina para la Juventud de la Conferencia Episcopal Española (Comisión Episcopal de Apostolado Seglar) y por la Delegación diocesana de Juventud de la arquidiócesis de Oviedo.

 

XIII Jornadas de reflexión misionera

Durante los días 21, 22 y 23 de este mes se desarrollarán en la casa de espiritualidad de Pagos de san Clemente, en Cáceres, las XIII Jornadas de Reflexión Misionera, que este año llevan por lema "Globalización y Evangelio". Las Jornadas, organizadas por las tres diócesis extremeñas, van dirigidas a sacerdotes, religiosas, misioneros, catequistas, movimientos, asociaciones, talleres misioneros y agentes de pastoral.

El programa se abre el viernes, día 21 a las cinco y media de la tarde con la acogida a los asistentes. Para las siete se ha previsto el rezo de vísperas y media hora después una ponencia sobre "Globalización y cotidianidad" a cargo de doña Eloísa Bermejo Lozano, presidenta de OCASHA. Tras la cena algunos misioneros aportarán su testimonio.

El sábado, entre otras actividades, se presentarán dos ponencias, una sobre "La globalización en la misión" por doña Eloísa Bermejo y otra sobre "Comercio justo y responsable" a cargo de la doctora Elena García Delgado, de la ONG SETÉN. Para por la tarde-noche se ha programado la Eucaristía, cena y una fiesta.

Por último el sábado se presentará la campaña del DOMUND 2001, que se celebra en el mes de octubre. Este mes, se señala desde la Delegación Diocesana de Misiones, tiene todo él un carácter misionero

La Eucaristía de ese día será presidida por el obispo de Coria-Cáceres, don Ciriaco Benavente.

Los interesados pueden inscribirse en la Delegación Diocesana de Misiones del Arzobispado de Mérida-Badajoz, en el teléfono (924) 222847, de 10 a 14 horas.

Encuentro de cofradías en Almendralejo

El próximo día 23 de septiembre, domingo, se llevará a cabo en Almendralejo el Encuentro Diocesano de Hermandades y Cofradías.

Habitualmente estos encuentros se han venido realizando el II domingo de Cuaresma, sin embargo en esta ocasión, se ha optado por celebrarlo al comienzo del curso pastoral, dado que durante dicho curso, la diócesis de Mérida-Badajoz celebrará una gran Asamblea Diocesana.

Hasta ahora se han realizado un total de ocho encuentros de estas características. El último de ellos tenía lugar en Jerez de los Caballeros el domingo 11 de marzo. Entonces asistieron alrededor de 500 hermanos mayores y miembros de Juntas de Gobierno.

 

18 sacerdotes reciben nuevos destinos en el presente curso

Los nombramientos efectuados por el arzobispo para el curso pastoral 2001-2002 son los siguientes:

Don Antonio Manuel Álvarez Becerra: Vicario parroquial de la de Ntra. Sra. de la Armentera en Cabeza del Buey, manteniendo su cargo de párroco de la de Santa Catalina de Alejandría en Esparragosa de Lares.

Don Juan Andrés Calderón Carrasco: Vicario parroquial de la de San Roque, en la ciudad de Badajoz.

Don José Cordero Rubiales: Párroco de Ntra. Sra. del Valle en Villafranca de los Barros.

Don Mariano Enriquez Oliveras: Párroco de la de San Miguel Arcángel, en Alvarado; y Vicario parroquial de la de Ntra. Sra. de Gracia en Talavera la Real.

Don Francisco Gallego Belmez: Párroco de Ntra. Sra. del Soterraño y Santiago Apóstol, en Barcarrota.

Don José Corrales Guisado: Párroco de las de Santa María Magdalena y San Pedro Apóstol, en Almendral; y de la de Ntra. Sra. de la Candelaria, en Torre de Miguel de Sesmero.

Don Elías Gomez Borrallo: Párroco de la de Nuestra Señora del Rosario en Villar del Rey.

Don José Ángel Losada Gahete: Párroco de las de Santa María de la Encina y San Juan Bautista, en Burguillos del Cerro.

Don Pedro Maya Romero: Párroco de la de Santa Lucía, en Puebla de Sancho Pérez.

Don Juan Pablo Parejo Ayuso: Párroco de la Asunción de Ntra. Sra., en Sagrajas, manteniendo el cargo de Director del Secretariado diocesano de Catequesis.

Don Víctor Pérez Carrasco: Párroco de la de Ntra. Sra. de los Milagros, en Quintana de la Serena.

Don José Ignacio Pérez García: Párroco de las de El Salvador del Mundo y de la de Santa María, en Puebla del Maestre y Santa María de Nava, respectivamente.

Don Andrés Román García y don Miguel Ángel García Encinas: Párrocos "in solido" de las de Santa María de la Plaza, Sra. Santa Ana y Santa Catalina Mártir, de Fregenal de la Sierra, actuando el primero como Moderador.

Don Juan Román Macías: Formador del Seminario, manteniendo el cargo Director del Secretariado de Pastoral Juvenil.

Don Jesús Sánchez Adalid: Párroco de la de Ntra. Sra. de los Milagros, en Alange.

Don Nicomedes Silos Montero: En equipo sacerdotal a las parroquias de Jerez de los Caballeros (Santa María de la Encarnación, San Miguel Arcángel, San Bartolomé Apóstol, y Santa Catalina Mártir) y de las de Ntra. Sra. del Valle, Santiago el Mayor y San Juan Bautista, en las poblaciones de Brovales, La Bazana y Valuengo, respectivamente.

Don Manuel Luis Moreno Pajuelo: Párroco de la de Sra. Santa en Magacela, manteniendo el cargo de Párroco de la de San Juan Bautista, en La Haba.

Don José María Redondo Pilo: Vicario parroquial de la Cruz del Río, en Villanueva de la Serena.

 

Las parroquias de Badajoz toman parte en el novenario a la Soledad

Del 7 al 15 de este mes se celebra en la Catedral Metropolitana la novena a la Virgen de la Soledad, patrona de Badajoz. En ella participan las parroquias de la ciudad, además del propio arzobispo, don Antonio Montero, que presidirá la celebración del día15, al término de la cual se trasladará la Virgen en procesión desde la Catedral hasta su ermita.

Todos los días, a las 9 y a las 13.00 horas se celebra la Eucaristía en la ermita de la Virgen, ya por la tarde, a las 19,45 tiene lugar en la Catedral el Rosario y la novena.

El día 7 la celebración de la novena ha correspondido a la parroquia de la Santísima Trinidad, el día 8 se imponían las medallas a los nuevos hermanos en el transcurso de la misa presidida por don Teodoro López, el día 9 el turno es para la parroquia de santa teresa de Jesús, el 10 santa Engracia, el 11 Ntra. Sra. de Guadalupe, al día siguiente a la parrroquia de la Asunción y el 13 a Santa María la Real. A continuación está previsto el besamanos a la Virgen. El día 14 será la ofrenda floral tras la Eucaristía presidida por don Antonio Muñoz Aldana.

 


Al paso de Dios

Una medalla de honor

Porque nos sentimos felices con la concesión de la medalla de Extremadura a nuestro Arzobispo, Don Antonio, desde esta alegría familiar quiero "reivindicar", sólo simbólicamente y en el efecto -no en el metal, que ya la tiene su monasterio-santuario- la medalla de honor de esta tierra para la Virgen de Guadalupe.

Si se entiende que la última razón y la condición imprescindible para recibir este galardón regional es el amor a Extremadura; y si, según parece, el perfil de los galardonados es el ser y sentirse extremeños y destacar en el cultivo de diversas actividades humanas, o hacerse extremeños y trabajar en favor de esta tierra, hay una señora universal y extremeña a la vez, que en eso que querer tiene más méritos que nadie y en eso de servir no hay quien la iguale.

Para esa gran mujer pido una medalla del mejor metal humano, fundido con el cariño de todos: un cariño que, en la medida de lo posible, sea religioso, pero que, si así no fuera, siempre sea filial. Con ella queremos reconocer que Santa María de Guadalupe es la que más ama y la más amada de esta tierra, que desde hace muchos siglos es nuestra madre, que vive en las Villuercas haciendo familia, haciendo historia, acumulando orgullo sano, poniendo belleza desde su casa y siendo corazón de un latido que poco a poco ha ido cogiendo un ritmo común y acompasado: el latido de ser extremeños y extremeñas.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el XXIII Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

Libro de la Sabiduría 9, 13-18

¿Qué hombre conoce el designio de Dios? ¿Quién comprende lo que Dios quiere? Los pensamientos de los mortales son mezquinos, y nuestros razonamientos son falibles; porque el cuerpo moral es lastre del alma, y la tienda terrestre abruma la mente que medita.

Apenas conocemos las cosas terrenas y con trabajo encontramos lo que está a mano: pues, ¿quién rastreará las cosas del cielo? ¿Quién conocerá tu designio, si tú no le das sabiduría, enviando tu santo espíritu desde el cielo?

Sólo así fueron rectos los caminos de los terrestres, los hombres aprendieron lo que te agrada, y la sabiduría los salvó.

Salmo 89, 3-4. 5-6. 12-13. 14 y 17

R. Señor, tú has sido nuestro refugio
de generación en generación.

Tú reduces el hombre a polvo,
diciendo: Retornad, hijos de Adán.
Mil años en tu presencia
son un ayer, que pasó;
una vela nocturna.

Los siembras año por año,
como hierba que se renueva:
que florece y se renueva por la mañana,
y por la tarde la siegan y se seca.

Carta a Filemón 9b-10. 12-17

Querido hermano: Yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús, te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión; te lo envío como algo de mis entrañas.

Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me harías este favor, no a la fuerza, sino con libertad.

Quizá se apartó de ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido. Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo.

Evangelio según san Lucas 14, 25-33

En aquel tiempo, mucha gente acompañaba a Jesús; Él se volvió y les dijo:

- Si alguno se viene conmigo y no pospone a su padre y a su madre, y a su mujer y a sus hijos, y a sus hermanos y a sus hermanas, e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz detrás de mí no puede ser discípulo mío. Así, ¿quién de vosotros, si quiere construir una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, a ver si tiene para terminarla? No sea que, si echa los cimientos y no puede acabarla, se pongan a burlarse de él los que miran, diciendo: "Este hombre empezó a construir y no ha sido capaz de acabar". ¿O qué rey, si va a dar la batalla a otro rey, no se sienta primero a deliberar si con diez mil hombres podrá salir al paso del que le ataca con veinte mil? Y si no, cuando el otro está todavía lejos, envía legados para pedir condiciones de paz. Lo mismo vosotros: el que no renuncia a todos sus bienes no puede ser discípulo mío.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

10, lunes: Col 1, 24-2, 3; Lc 6, 6-11.
11, martes: 1Col 2, 6-15; Lc 6, 12-19.
12, miércoles: Col 3, 1-11; Lc 6, 20-26.
13, jueves: Col 3, 12-17; Lc 6, 27-38.
14, viernes: Nm 21, 4b-9; Flp 2, 6-11; Jn 3, 13-17.
15, sábado: 1Tim 1, 1-2. 12-14; Lc 6, 43-49.
16, domingo: Ex 32, 7-11. 13-14; 1 Tim 1, 12-17; Lc 15, 1-32.

 

Comentario litúrgico

Si alguno se viene conmigo

En ciertos momentos de la historia de España se sentía mucho orgullo en presentarse como "cristiano viejo", es decir un cristiano que en la lista de sus antepasados no encontraba ningún converso del judaísmo o del islamismo.

Son cosas de otros tiempos, pero nos pueden ayudar a repensar nuestra identidad de cristianos. No es descabellado que nosotros mismos nos consideremos cristianos sin más y, con el paso de los años y metidos en la rutina de nuestras prácticas religiosas de misa dominical y algún rezo más entre semana, creamos que hemos cumplido debidamente nuestro expediente de creyente. En definitiva, nos consideremos "cristianos viejos" o "católicos de toda la vida".

La liturgia de hoy nos invita a hacer una lectura meditativa del planteamiento que hace Jesús del "ser cristiano".

La lectura evangélica comienza anotando que "mucha gente acompañaba a Jesús" y a renglón seguido añade que Jesús dijo: "Si alguno se viene conmigo". Es evidente que se quiere hacer una distinción entre el hecho material de formar parte de la muchedumbre que acompañaba a Jesús en su predicación itinerante para oír su predicación y ver sus milagros y una opción clara y determinante de ser discípulo de Jesús con todas sus consecuencias.

Trasladando lo dicho en el evangelio a nuestras comunidades cristianas, podemos fácilmente distinguir una pertenencia a la Iglesia por el mero hecho de estar bautizado y no haber renegado de la fe y el vivir conscientemente una fe cristiana que tiene su articulación en el seguimiento de Jesús y optar por él frente a todo lo que pueda llegar a ser un obstáculo.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

14 de septiembre: Santísimo Cristo de Zalamea

Peregrinos que llegan de alborada
por Divino Señor a ti te invocan
y, alcanzando tu cruz, besan y tocan
los clavos de tu imagen venerada.

Nadie puede contar los mil amores,
las recias experiencias dolorosas,
las espinas mezcladas con las rosas
que trae el caminante en sus sudores.

En génesis de Biblia azulejada,
la Capilla real de la Serena
será fuente de luz crucificada

cuando un 'Te Deum' de gratitud florezca,
con fruto de alegría entera y plena
en quien la vida y el honor te ofrezca.

Porque emulando al inmortal alcalde
y ajustados a su fiel testimonio,
el alma es tuya y nos la das de balde
y el honor sólo de ella es patrimonio.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

11, lunes: Nemesio, Nicolás, Pulqueria, Verano, Pedro de Mezonzo.
12, martes: Domingo de Silos, Dídimo, Juan Gabriel Perboyre.
13,miércoles: Nª Sª de la Salud, Autónomo, Teódulo.
14, jueves: Juan Crisóstomo, Virgen de la Fuensanta, Julián.
15, viernes: Exaltación de la Sta. Cruz. Materno, Alberto, Notburga.
16, sábado: Virgen de los Dolores, Nª Sª de las Angustias, Bonifacio V.
17, domingo: Cornelio, Cipriano, Eufemia, Edita.

 


Contraportada

El cardenal Van Thuân explica la posición de la Santa Sede en la Conferencia contra el Racismo

Se ha celebrado en Durban (Sudáfrica) la Conferencia Mundial contra el racismo,
la discriminación racial, la xenofobia y otras formas de intolerancia. La Santa Sede, consciente de la importancia del tema, envió una importante delegación y ha distribuido a los participantes la segunda edición del documento titulado ' La Iglesia frente al racismo - Por una sociedad más fraterna', que fue publicado por primera vez por el Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz en 1998. Este Consejo, teniendo presentes un contexto internacional en plena evolución y los principales temas de la Conferencia, ha añadido al inicio de la edición de este año una actualización introductiva con nuevas reflexiones.
Ofrecemos a nuestros lectores el extracto de un comunicado
del cardenal François-Xavier Nguyen Van Thuân,
presidente del Consejo Pontificio Justicia y Paz.

En este contexto, es posible interrogarse sobre la contribución específica que la Iglesia católica está llamada a ofrecer a la lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia.

La primera repuesta obligada es que del corazón del hombre nacen homicidios, maldad, envidia, y soberbia (Marcos 7, 21) y, por tanto, a este nivel la contribución de la Iglesia es particularmente importante e insustituible, con sus constantes llamamientos a la conversión personal. (...) Aquí está el papel fundamental de las religiones y, en particular, de la fe cristiana... Y, si la guerra o situaciones graves tuvieran que hacer de otro hombre un enemigo, el primer y más radical mandamiento cristiano es precisamente el del amor al enemigo y el de responder al mal con el bien. Al cristiano no le está permitido tener propósitos y comportamientos racistas o discriminatorios, aunque por desgracia no siempre es así en la práctica ni lo ha sido siempre a través de la historia. En este sentido, el Papa Juan Pablo II caracterizó el Jubileo del año 2000 con "peticiones de perdón" repetidas en nombre de la Iglesia, para que la memoria de la Iglesia fuera purificada.(...).

La cuestión de la reparación

Acto de amor gratuito, el perdón tiene sus exigencias: es necesario reconocer el mal que se ha hecho y, en la medida de lo posible, poner remedio. La primera exigencia, por tanto, es el respeto de la verdad. La mentira, la deslealtad, la corrupción, la manipulación ideológica o política hacen imposible la estabilización de relaciones sociales pacíficas. (...). A la exigencia de la verdad se le añade otra: la justicia.... El mal cometido debe ser reconocido y, en lo posible, reparado. Precisamente esta exigencia ha llevado a establecer en varias partes del mundo, ante los abusos entre grupos étnicos o naciones, procedimientos de búsqueda de la verdad como primer paso hacia la reconciliación (Juan Pablo II, 'Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz', 1997).

La Santa Sede es bien consciente de la importancia y, al mismo tiempo, de la delicadeza de los problemas ligados a la "exigencia de reparación", especialmente cuando se traducen en peticiones de indemnización. El debate ha dividido a algunos Estados miembros de las Naciones Unidas (...). No le corresponde a la Iglesia proponer una solución técnica a un problema tan complejo. Sin embargo, la Santa Sede expresa la convicción de que hay que mirar más hacia el pasado con una memoria purificada para afrontar serenamente el futuro.

Entre las "buenas prácticas que hay que promover", introducidas en el programa de la Conferencia de Durban, se encuentra también el compromiso de la educación en los derechos humanos, particularmente a través de los medios de comunicación y de la obra de las religiones.

La Santa Sede es consciente de que las raíces del racismo, de la discriminación y de la intolerancia se encuentran en el prejuicio, y en la ignorancia, frutos ante todo del pecado, pero también de una educación errónea e insuficiente. Aquí se ve el papel fundamental de la educación. (...) Por lo que se refiere al papel insustituible de las religiones, y en particular de la fe cristiana(...) el Papa Juan Pablo II afirmaba ante la Asamblea religiosa de 1999: "La tarea que tendremos que afrontar será la promoción de una cultura del diálogo. Solos y todos juntos tenemos que demostrar que la fe religiosa inspira la paz, alienta la solidaridad, promueve la justicia y sostiene la libertad".

La Conferencia de Durban se propone también como "práctica recomendable" promover las así llamadas "discriminaciones positivas" (...) La elección de este tipo de política sigue siendo, sin embargo, controvertida. (...) Estas políticas son legítimas, por tanto, si se respeta la prudente condición del artículo 1° §4 de la Convención de 1995. En él se dice que las medidas de discriminación positivas deben ser temporales, que no deben tener como efecto el mantenimiento de ciertos derechos para diferentes grupos, y que no tienen que mantenerse en vigor una vez que se hayan alcanzado los objetivos prefijados.

Formas inéditas de racismo

Hacemos notar, por último, que desde 1988 dos grandes fracturas se han hecho más profundas: la de una pobreza cada vez más dramática unida a la de la discriminación social y una más nueva y menos denunciada que afecta al ser humano no nacido, sometido a experimentos y que se ha convertido en objeto de la técnica (a través de las técnicas de procreación artificial, la utilización de "embriones sobrantes", la clonación terapéutica, etc.). El riesgo de una forma inédita de racismo es sumamente real, pues el desarrollo de estas técnicas podría llevar a la creación de una "subcategoría de seres humanos" destinada esencialmente al confort de algunos.

ZENIT

 


Noticias de América Latina:

http://www.aciprensa.com

 



Return to Camino