Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 586. 4 de septiembre de 2005

Director: Juan José Montes


Portada

Extremadura a los pies de su Patrona


Benedicto XVI

"No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical"

Homilía del Santo Padre en la Santa Misa en la explanada de Marienfeld

Ante la sagrada Hostia, en la cual Jesús se ha hecho pan para nosotros, que interiormente sostiene y nutre nuestra vida (cf. Jn 6,35), hemos comenzado ayer tarde el camino interior de la adoración. En la Eucaristía la adoración debe llegar a ser unión. Con la Celebración eucarística nos encontramos en aquella "hora" de Jesús, de la cual habla el Evangelio de Juan. Mediante la Eucaristía, esta "hora" suya se convierte en nuestra hora, su presencia en medio de nosotros. Junto con los discípulos Él celebró la cena pascual de Israel, el memorial de la acción liberadora de Dios que había guiado a Israel de la esclavitud a la libertad. Jesús sigue los ritos de Israel. Pronuncia sobre el pan la oración de alabanza y bendición. Sin embargo, sucede algo nuevo. Él da gracias a Dios no solamente por las grandes obras del pasado; le da gracias por la propia exaltación que se realizará mediante la Cruz y la Resurrección, dirigiéndose a los discípulos también con palabras que contienen el compendio de la Ley y de los Profetas: "Esto es mi Cuerpo entregado en sacrificio por vosotros. Este cáliz es la Nueva Alianza sellada con mi Sangre". Y así distribuye el pan y el cáliz, y, al mismo tiempo, les encarga la tarea de volver a decir y hacer siempre en su memoria aquello que estaba diciendo y haciendo en aquel momento.

Acto de amor y entrega total

¿Qué está sucediendo? ¿Cómo Jesús puede repartir su Cuerpo y su Sangre? Haciendo del pan su Cuerpo y del vino su Sangre, Él anticipa su muerte, la acepta en lo más íntimo y la transforma en una acción de amor. Lo que desde el exterior es violencia brutal, desde el interior se transforma en un acto de un amor que se entrega totalmente. Esta es la transformación sustancial que se realizó en el cenáculo y que estaba destinada a suscitar un proceso de transformaciones cuyo último fin es la transformación del mundo hasta que Dios sea todo en todos (cf. 1 Cor 15,28). Desde siempre todos los hombres esperan en su corazón, de algún modo, un cambio, una transformación del mundo. Este es, ahora, el acto central de transformación capaz de renovar verdaderamente el mundo: la violencia se transforma en amor y, por tanto, la muerte en vida. Dado que este acto convierte la muerte en amor, la muerte como tal está ya, desde su interior, superada; en ella está ya presente la resurrección. La muerte ha sido, por así decir, profundamente herida, tanto que, de ahora en adelante, no puede ser la última palabra. Ésta es, por usar una imagen muy conocida para nosotros, la fisión nuclear llevada en lo más íntimo del ser; la victoria del amor sobre el odio, la victoria del amor sobre la muerte. Solamente esta íntima explosión del bien que vence al mal puede suscitar después la cadena de transformaciones que poco a poco cambiarán el mundo. Todos los demás cambios son superficiales y no salvan. Por esto hablamos de redención: lo que desde lo más íntimo era necesario ha sucedido, y nosotros podemos entrar en este dinamismo. Jesús puede distribuir su Cuerpo, porqué se entrega realmente a sí mismo.

Esta primera transformación fundamental de la violencia en amor, de la muerte en vida lleva consigo las demás transformaciones. Pan y vino se convierten en su Cuerpo y su Sangre. Llegados a este punto la transformación no puede detenerse, antes bien, es aquí donde debe comenzar plenamente. El Cuerpo y la Sangre de Cristo se nos dan para que a su vez nosotros mismos seamos transformados. Nosotros mismos debemos llegar a ser Cuerpo de Cristo, sus consaguíneos. Todos comemos el único pan, y esto significa que entre nosotros llegamos a ser una sola cosa. La adoración, hemos dicho, llega a ser, de este modo, unión. Dios no solamente está frente a nosotros, como el Totalmente otro. Está dentro de nosotros, y nosotros estamos en Él. Su dinámica nos penetra y desde nosotros quiere propagarse a los demás y extenderse a todo el mundo, para que su amor sea realmente la medida dominante del mundo. Yo encuentro una alusión muy bella a este nuevo paso que la Última Cena nos indica con la diferente acepción de la palabra "adoración" en griego y en latín. La palabra griega es proskynesis. Significa el gesto de sumisión, el reconocimiento de Dios como nuestra verdadera medida, cuya norma aceptamos seguir. Significa que la libertad no quiere decir gozar de la vida, considerarse absolutamente autónomo, sino orientarse según la medida de la verdad y del bien, para llegar a ser, de esta manera, nosotros mismos, verdaderos y buenos. Este gesto es necesario, aun cuando nuestra ansia de libertad se resiste, en un primer momento, a esta perspectiva. Hacerla completamente nuestra será posible solamente en el segundo paso que nos presenta la Última Cena. La palabra latina adoración es adoratio, contacto boca a boca, beso, abrazo y, por tanto, en resumen, amor. La sumisión se hace unión, porque aquel al cual nos sometemos es Amor. Así la sumisión adquiere sentido, porque no nos impone cosas extrañas, sino que nos libera desde lo más íntimo de nuestro ser.

Participar en la hora de Cristo

Volvamos de nuevo a la Última Cena. La novedad que allí se verificó, estaba en la nueva profundidad de la antigua oración de bendición de Israel, que ahora se hacía palabra de transformación y nos concedía el poder participar en la hora de Cristo. Jesús no nos ha encargado la tarea de repetir la Cena pascual que, por otra parte, en cuanto aniversario, no es repetible a voluntad. Nos ha dado la tarea de entrar en su "hora". Entramos en ella mediante la palabra del poder sagrado de la consagración, una transformación que se realiza mediante la oración de alabanza, que nos sitúa en continuidad con Israel y con toda la historia de la salvación, y al mismo tiempo nos concede la novedad hacia la cual aquella oración tendía por su íntima naturaleza. Esta oración, llamada por la Iglesia "oración eucarística", hace presente la Eucaristía. Es palabra de poder, que transforma los dones de la tierra de modo totalmente nuevo en la donación de Dios mismo y que nos compromete en este proceso de transformación. Por esto llamamos a este acontecimiento Eucaristía, que es la traducción de la palabra hebrea beracha, agradecimiento, alabanza, bendición, y asimismo transformación a partir del Señor: presencia de su "hora". La hora de Jesús es la hora en la cual vence el amor. En otras palabras: es Dios quien ha vencido, porque Él es Amor. La hora de Jesús quiere llegar a ser nuestra hora y lo será, si nosotros, mediante la celebración de la Eucaristía, nos dejamos arrastrar por aquel proceso de transformaciones que el Señor pretende. La Eucaristía debe llegar a ser el centro de nuestra vida. No se trata de positivismo o ansia de poder, cuando la Iglesia nos dice que la Eucaristía es parte del domingo. En la mañana de Pascua, primero las mujeres y luego los discípulos tuvieron la gracia de ver al Señor. Desde entonces supieron que el primer día de la semana, el domingo, sería el día de Él, de Cristo. El día del inicio de la creación sería el día de la renovación de la creación. Creación y redención caminan juntas. Por esto es tan importante el domingo. Es bonito que hoy, en muchas culturas, el domingo sea un día libre o, juntamente con el sábado, constituya el denominado "fin de semana" libre. Pero este tiempo libre permanece vacío si en él no está Dios. ¡Queridos amigos! A veces, en principio, puede resultar incómodo tener que programar en el domingo también la Misa. Pero si os empeñáis, constataréis más tarde que es exactamente esto lo que le da sentido al tiempo libre. No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical y ayudad también a los demás a descubrirla. Ciertamente, para que de ella emane la alegría que necesitamos, debemos aprender a comprenderla cada vez más profundamente, debemos aprender a amarla. Comprometámonos a ello, ¡vale la pena! Descubramos la íntima riqueza de la liturgia de la Iglesia y su verdadera grandeza: no somos nosotros los que hacemos fiesta para nosotros, sino que es, en cambio, el mismo Dios viviente el que prepara una fiesta para nosotros. Con el amor a la Eucaristía redescubriréis también el sacramento de la Reconciliación, en el cual la bondad misericordiosa de Dios permite siempre iniciar de nuevo nuestra vida.

Quien ha descubierto a Cristo debe llevar a otros hacia Él. Una gran alegría no se puede guardar para uno mismo. Es necesario transmitirla. En numerosas partes del mundo existe hoy un extraño olvido de Dios. Parece que todo marche igualmente sin Él. Pero al mismo tiempo existe también un sentimiento de frustración, de insatisfacción de todo y de todos. Dan ganas de exclamar: ¡No es posible que la vida sea así! Verdaderamente no. Y de este modo, junto a olvido de Dios existe como un boom de lo religioso. No quiero desacreditar todo lo que se sitúa en este contexto. Puede darse también la alegría sincera del descubrimiento. Pero exagerando demasiado, la religión se convierte casi en un producto de consumo. Se escoge aquello que place, y algunos saben también sacarle provecho. Pero la religión buscada a la "medida de cada uno" a la postre no nos ayuda. Es cómoda, pero en el momento de crisis nos abandona a nuestra suerte. Ayudad a los hombres a descubrir la verdadera estrella que indica el camino: ¡Jesucristo! Tratemos nosotros mismos de conocerlo siempre mejor para poder guiar también, de modo convincente, a los demás hacia Él. Por esto es tan importante el amor a la Sagrada Escritura y, en consecuencia, conocer la fe de la Iglesia que nos muestra el sentido de la Escritura. Es el Espíritu Santo el que guía a la Iglesia en su fe creciente y la ha hecho y hace penetrar cada vez más en las profundidades de la verdad (cf. Jn 16,13). El Papa Juan Pablo II nos ha dejado una obra maravillosa, en la cual la fe secular se explica sintéticamente: el Catecismo de la Iglesia Católica. Yo mismo, recientemente, he podido presentar el Compendio de tal Catecismo, que ha sido elaborado a petición del difunto Papa. Son dos libros fundamentales que querría recomendaros a todos vosotros.

Comunidad de fe

Obviamente, los libros por sí solos no bastan. ¡Construid comunidades basadas en la fe! En los últimos decenios han nacido movimientos y comunidades en los cuales la fuerza del Evangelio se deja sentir con vivacidad. Buscad la comunión en la fe como compañeros de camino que juntos van siguiendo el itinerario de la gran peregrinación que primero nos señalaron los Magos de Oriente. La espontaneidad de las nuevas comunidades es importante, pero es asimismo importante conservar la comunión con el Papa y con los Obispos. Son ellos los que garantizan que no se están buscando senderos particulares, sino que a su vez se está viviendo en aquella gran familia de Dios que el Señor ha fundado con los doce Apóstoles.

Aún, una vez más, debo volver a la Eucaristía. "Porque aún siendo muchos, un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan" dice san Pablo (1 Cor 10,17). Con esto quiere decir: puesto que recibimos al mismo Señor y Él nos acoge y nos atrae hacia sí, seamos también una sola cosa entre nosotros. Esto debe manifestarse en la vida. Debe mostrase en la capacidad de perdón. Debe manifestarse en la sensibilidad hacia las necesidades de los demás. Debe manifestarse en la disponibilidad para compartir. Debe manifestarse en el compromiso con el prójimo, tanto con el cercano como con el externamente lejano, que, sin embargo, nos mira siempre de cerca. Existen hoy formas de voluntariado, modelos de servicio mutuo, de los cuales justamente nuestra sociedad tiene necesidad urgente. No debemos, por ejemplo, abandonar a los ancianos en su soledad, no debemos pasar de largo ante los que sufren. Si pensamos y vivimos en virtud de la comunión con Cristo, entonces se nos abren los ojos. Entonces no nos adaptaremos más a seguir viviendo preocupados solamente por nosotros mismos, sino que veremos dónde y cómo somos necesarios. Viviendo y actuando así nos daremos cuenta bien pronto que es mucho más bello ser útiles y estar a disposición de los demás que preocuparse solo de las comodidades que se nos ofrecen. Yo sé que vosotros como jóvenes aspiráis a cosas grandes, que queréis comprometeros por un mundo mejor. Demostrádselo a los hombres, demostrádselo al mundo, que espera exactamente este testimonio de los discípulos de Jesucristo y que, sobre todo mediante vuestro amor, podrá descubrir la estrella que como creyentes seguimos.

¡Caminemos con Cristo y vivamos nuestra vida como verdaderos adoradores de Dios! Amén.

 

Fuente: Página Oficial JMJ


Centrales

Celebrada en la ciudad alemana de Colonia, ha sido el primer viaje oficial del Papa fuera de Italia

Un millón de jóvenes arroparon a Benedicto XVI durante la XX Jornada Mundial de la Juventud

Con el envío como "misioneros a un mundo que olvida a Dios" el papa Benedicto XVI despedía al más del millón de jóvenes que llenaban la explanada de Marienfeld ('Campo de María') en la Eucaristía que clausuraba la XX Jornada Mundial de la Juventud, celebrada en la ciudad alemana de Colonia.

Esta ha sido una Jornada que se podría calificar de histórica en muchos sentidos: ha sido el primer viaje oficial del Papa Benedicto XVI fuera de Italia; también esta Jornada ha servido de marco para la segunda visita de un Papa a una Sinagoga; dos encuentros celebrados durante estos días, uno con representantes de comunidades musulmanas y otro con destacados prelados de las Iglesias protestantes, han marcado también el viaje de Benedicto XVI.

Sin embargo, es la respuesta de los jóvenes de 193 países que han peregrinado hasta Colonia siguiendo la estrella de los Reyes Magos, lo que hace de este encuentro un acontecimiento histórico.

Durante una casi una semana en Colonia, Bonn y Dusseldorf (las otras dos ciudades alemanas sedes de esta Jornada), chicos y chicas de "toda raza, lengua, pueblo y nación" se han encontrado, han rezado, han participado en la Eucaristía, han cantado, han reído, han escuchado las catequesis que obispos de todo el mundo han impartido en distintos lugares y, sobre todo, han acogido con los brazos abiertos a un Papa que, como declaraba el director de la Oficina de Información de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, al Servicio de Información Religiosa de la Conferencia Episcopal Italiana, estaba "contentísimo, es más, sin palabras al ver todo este cariño".

Es cierto que eran inevitables las comparaciones con anteriores encuentros celebrados por Juan Pablo II pero Benedicto XVI no ha defraudado a los jóvenes. El mismo día de su llegada, tras recorrer en barco un tramo del río Rin con sus orillas atestadas de jóvenes peregrinos, el Papa les recordaba: "la felicidad que buscáis, la felicidad que tenéis derecho de saborear, tiene un nombre, un rostro: el de Jesús de Nazaret, oculto en la Eucaristía" y, en esta Jornada, los peregrinos han saboreado mucho de esa felicidad.

 

250 jóvenes extremeños participaron en la peregrinación organizada por las Delegaciones de Juventud

España, con 50.000 peregrinos, entre los países que más representación han tenido en Colonia 2005

Dentro del más de un millón de peregrinos que han participado en la XX Jornada Mundial de la Juventud de Colonia 2005, se encontraban alrededor de 50.000 jóvenes españoles amén de los Obispos de la Conferencia Episcopal Española casi al completo

En los días previos a la llegada del Santo Padre se celebraron actos de todo tipo. En ellos, la delegación española participó en la realización de tres talleres: uno de ellos dedicado a las misiones y con el título de "El Pan, la Palabra, el Mundo"; una Fiesta Franciscana en clave multicultural con representantes de diferentes países y un tercer taller dedicado a la figura del Beato Hermano Rafael, que contó con la participación del Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE), P. Juan Antonio Martínez Camino, quien pronunció una conferencia titulada "La mística española de siempre en un joven del siglo XX".

Catequesis de los obispos

Por otro lado, varios obispos españoles impartieron alguna de las catequesis que, durante varios días llenaron de contenido las mañanas de multitud de templos en todas las sedes de esta Jornada.

Además, los obispos de España, celebraron en Bonn un encuentro con más de 5.000 jóvenes peregrinos españoles.

Por último, los prelados españoles han ido contando sus experiencias en esta Jornada a través de un weblog o cuaderno de viaje que podía ser visitado en la página web de la Conferencia Episcopal Española.

Participación extremeña

Dentro de ese gran grupo de españoles que han participado en la Jornada Mundial, se encontraban los 250 jóvenes extremeños que han peregrinada hasta Colonia dentro del viaje organizado por las Delegaciones Diocesanas de Pastoral de Juventud de las tres diócesis extremeñas.

De éstos jóvenes extremeños, más de 60 pertenecían a nuestra diócesis de Mérida-Badajoz. Para ellos participar en esta Jornada era una ocasión inmejorable para "encontrarse con Dios y para descubrir que hay otros jóvenes que comparten una misma inquietud", como ponía de manifiesto Pilar Ubieto, de Badajoz, en declaraciones a 'Iglesia en camino'. Por su parte, para Anselmo Domínguez, de Puebla del Maestre, "el ambiente ha sido muy bueno, la gente estaba muy animada, y este hecho ha sido muy positivo para que el encuentro saliera bien".

Una movida cristiana

Impresiones de Mons. García Aracil tras participar en la misa de apertura de la Jornada Mundial

Sí, eran jóvenes. Todos jóvenes. Eran miles. Llenaban un inmenso parque sentados sobre la hierba. Delante de ellos un escenario lleno de focos de luz, con grandes torres de sonido a una y otra parte, como en los grandes conciertos de rock. Pero no esperaban un festival, aunque la música que les acogía al llegar era animosa y con buen ritmo, acompañada con abundante percusión. Esos miles de jóvenes esperaban un encuentro muy especial y misterioso. El centro del escenario lo ocupaba un Altar. Sobre él se iba a hacer presente Cristo, el Señor, Dios y hombre verdadero; el que ha dado giros importantes en la vida de muchos jóvenes; Jesús, el autor de la Vida y la fuente de esa felicidad que llena el corazón y anima una sonrisa muy diferente del ruido de la carcajada vacía o del grito superficial; esa felicidad que Jesús regala a quien desea seguirle y que se manifiesta en la mirada limpia, en el gesto desinteresado, en el servicio generoso, en la oración sentida, en la lucha interior, en la duda y en la búsqueda; esa felicidad que alienta en el alma transida de esperanza.

A estos miles de jóvenes, el Señor les miró de frente, les habló y le convocó en el ámbito del Misterio que sorprende. Les ofreció el pan de vida que es manjar del peregrino y ellos deseosos de comerse el mundo, decidieron acercarse al Banquete de la Eucaristía. Jesús les dijo: "Tomad y comed porque esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros" y gozaron de la intimidad con el Señor. Vinieron a adorarle como los Magos de Oriente.

Fue una tarde soleada. Brilló la luz también dentro del alma. Los jóvenes, con sus pastores los obispos y los presbíteros, hicieron presente la juventud de la iglesia y la alegría de la gracia. Esperando al Papa Bendito XVI, plasmaron en un gesto espontáneo e incontenible, la gran verdad que les enseñó su amigo el Papa Juan Pablo II: "Se puede ser moderno y ser cristiano".

Mons. Santiago García Aracil,
Arzobispo de Mérida-Badajoz

En un "clima de amor por la Iglesia"

El Papa recibe al sucesor de monseñor Lefebvre en búsqueda de la comunión

En un "clima de amor por la Iglesia", Benedicto XVI recibió este lunes al obispo Bernard Fellay, sucesor del arzobispo francés Marcel Lefebvre como superior general de la Fraternidad de San Pío X con el "deseo de llegar a la perfecta comunión".

Según informó después el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, el encuentro tuvo lugar en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo en respuesta a una petición de monseñor Fellay.

"El Papa estaba acompañado por el cardenal Darío Castrillón Hoyos, presidente de la Comisión Pontificia Ecclesia Dei", "instituida por Juan Pablo II con el Motu proprio promulgado el 2 de julio de 1988, tras el gesto cismático de las ordenaciones episcopales ilegítimas realizadas por el Arzobispo Marcel Lefebvre en Ecône (Suiza)", como explica la página web de la Santa Sede.

"El encuentro se desarrolló en un clima de amor por la Iglesia y el deseo de llegar a la perfecta comunión", explicó Navarro-Valls.

"Siendo conscientes de las dificultades, se manifestó la voluntad de avanzar gradualmente y en tiempos razonables", concluye el comunicado del portavoz.

Según reveló más tarde, monseñor Fellay en un comunicado, "el encuentro duró unos 35 minutos en un clima sereno". El obispo afirma que "la audiencia fue la ocasión para la Fraternidad de manifestar que siempre ha estado apegada y siempre lo estará a la Santa Sede, Roma Eterna". Según Fellay "hemos recordado la serie de dificultades ya conocida en un espíritu de gran amor por la Iglesia".

El comunicado del obispo concluye afirmando que "la Fraternidad de San Pío X reza para que el Santo Padre pueda encontrar la fuerza para acabar con la crisis de la Iglesia, 'restaurando todas las cosas en Cristo'".

(Zenit)


Información Diocesana

El 31 de agosto comenzaron los actos organizados por la comunidad franciscana

Guadalupe se prepara para vivir las fiestas en Honor de la Patrona de Extremadura

Desde el pasado miércoles, día 31 de agosto, se desarrollan en el Real Monasterio de Guadalupe los actos organizados por la comunidad franciscana con motivo de las fiestas de la patrona de Extremadura. Ese día comenzaba el solemne novenario vespertino con la celebración eucarística y vísperas marianas, en la que han intervenido varios religiosos de la orden franciscana y los obispos de las tres diócesis extremeñas. Paralelamente se ha desarrollado un novenario matutino.

Actos especiales

Entre los actos especiales encontramos el pregón de exaltación Guadalupense, el pasado 30 de agosto, a cargo de Carmen Fernández-Daza Álvarez, Presidenta de la Unión de bibliófilos Extremeños.

El día 6, solemnidad de Santa María de Guadalupe, tendrá lugar en la basílica una ofrenda floral a las 11,15, seguida de una misa solemne presidida por el guardián del Monasterio, el padre Guillermo Cerrato. Por la tarde, a las 19,30, solemne eucaristía del Patronato, seguida de la bajada de Nuestra Señora de Guadalupe.

Para el 7 de septiembre a las 10 de la mañana está programada la misa de peregrinos, presidida por el Padre Antonio María Calero de los Ríos, miembro de la Pontificia Academia Mariana Internacional y de la Sociedad Mariológica Española. A las 12 de la noche dará comienzo la Gran Vigilia Mariana Popular.

8 de septiembre

El 8 de septiembre, Fiesta Popular de Nuestra Señora de Guadalupe y Día de Extremadura, los actos comenzarán a las 7,30 de la mañana con el Rosario cantado. El Arzobispo de Toledo presidirá la Eucaristía a las 11 de la mañana en la basílica del Monasterio, tras la cual dará comienzo la procesión de Nuestra Señora de Guadalupe por el interior del templo y claustro mudéjar.

Finalmente los actos del día 9 contemplan, para las 11 de la mañana, una misa solemne y la subida de la virgen a su camarín.

 

Cerca de 2.000 personas visitan la exposición de arte sacro organizada por la parroquia de Segura de León

Bajo el lema IESVS HOMINVM SALVATOR ('Jesús Salvador de la humanidad')

Con motivo de las celebraciones del 75 aniversario de la inauguración del monumento al Sagrado Corazón de Jesús, la Parroquia de Segura de León ha organizado una exposición con obras del patrimonio parroquial: esculturas, pinturas, litografías, bordados, orfebrería para comunicar didácticamente, a través del lenguaje evangelizador de las imágenes, la salvación que Dios ofrece al hombre por medio de su Hijo Jesucristo y que se ha podido contemplar, en la mencionada localidad, durante el mes de agosto.

El lema de la exposición IESVS HOMINVM SALVATOR ('Jesús Salvador de la humanidad') respondía a la concreción de las dos ideas directrices de todo el conjunto de actividades que se han organizado: la obra salvadora de Cristo, concretada en su vida de Dios y hombre verdadero entre los hombres y una mirada atenta al memorial que nos dejó de su paso por la Historia: la Eucaristía. Todo ello visualizado primeramente en la 'vita Christi' o recorrido por la vida de Cristo y centrada sobre todo en su nacimiento, pasión y resurrección, y completado con el apartado de la platería relacionada, primero, con la cruz (crucifijos y coronas) y luego con los vasos sagrados que acogen la realización misteriosa de la presencia real del Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Eucaristía.

En el acto de inauguración, presidido por el Vicario Episcopal de la zona, Don Santiago Ruiz Dorado, y con la presencia de autoridades y miembros de hermandades y cofradías, el Delegado Episcopal para el patrimonio cultural, Don Francisco Tejada Vizuete destacó que era la primera vez que asistía en un pueblo a la inauguración de una exposición tan completa y de esta magnitud, ya que este tipo de eventos parecían reservados a otros ámbitos, como la propia Catedral. Después de felicitar a los directores, Fernando Agudo, párroco y Andrés Oyola, cronista de la villa, Tejada Vizuete expresó la esperanza de que esta exposición se constituyera en ejemplo a seguir por otras parroquias.

La exposición, en la que se han cuidado minuciosamente todos los detalles, ha sido visitada por más de 1.800 personas.

Todo lo expuesto ha visto la luz en el obligado catálogo, prologado por Monseñor García Aracil, de una gran calidad documental y fotográfica, que lo constituye en verdadera acta notarial de la exposición y en fuente imprescindible de conocimiento del arte sacro parroquial para cuantos se acerquen a su estudio.

 

AGENDA

XVI Jornadas de Reflexión Misionera

Las Delegaciones de misiones de las tres diócesis extremeñas han organizado, para los días 16 a 18 de septiembre, las XVI Jornadas Interdiocesanas de Reflexión Misionera.

Cada año es una de las diócesis extremeñas la que se encarga de acoger y preparar este encuentro. En esta ocasión, la diócesis anfitriona será la de Coria-Cáceres, y el encuentro tendrá lugar en la casa de oración 'Pago de San Clemente', cercana a Trujillo.

El tema de estas Jornadas es la urgencia de la misión, y los participantes estarán acompañados por Ignacio Urquijo, sociólogo y teólogo, y el padre Laureano Rojo, provincial de los misioneros combonianos.

Para más información e inscripción en estas Jornadas, las personas interesadas pueden dirigirse a la Delegación Diocesana para la Cooperación Misionera, bien mediante correo electrónico ( misiones@archimeridabadajoz.org ) o en el teléfono 924 222847 de 10 a 13 horas.

 

Actos en honor de la Virgen de la Soledad en Badajoz

Entre el 7 y el 15 de septiembre, a las 8 de la tarde, se desarrollará la novena en honor a la Virgen de la Soledad, Patrona de Badajoz, en la Catedral Metropolitana.

Cada día la novena tendrá como intención especial varias parroquias de la ciudad y será presidida por un sacerdote.

El día 15 la novena estará presidida por el Arzobispo, don Santiago García Aracil.

El día 6, a las 8 de la tarde, se procederá al traslado en procesión de la Virgen de la Soledad desde su ermita hasta el templo catedralicio.

El programa de cultos y actos incluye, además, una ofrenda floral, los días 7 y 14, dentro de la celebración eucarística; la imposición de medallas y la entrega del título a los nuevos hermanos, el día 8; el besamanos a la Virgen el día 13 y el traslado de la Virgen a su ermita en procesión el día 15 al finalizar la eucaristía en la Catedral.

La novena contará con la intervención del coro de "Nuestra Señora de la Soledad", dirigido por Celia Sánchez del Río, que intervendrá los días 11, 14 y 15 y el coro de la parroquia de Santa María la Real, dirigida por María Gago González.

 

Triduo de la Virgen de Guadalupe en Badajoz

Las Damas de Guadalupe organizarán en la parroquia de La Concepción de Badajoz un triduo los días 5, 6 y 7 de septiembre a las 8 de la tarde.

Además de la misa, el día 5 se realizará una ofrenda floral a la Virgen; el día 7 el coro de la parroquia de Jesús Obrero de Badajoz cantará la misa extremeña.


Liturgia dominical

Celebramos el XXIII domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Ezequiel 33, 7-9

Esto dice el Señor: A ti, hijo de Adán, he puesto de atalaya en la casa de Israel; cuando escuches palabra de mi boca, le darás la alarma de mi parte.

Si yo digo al malvado: "Malvado, eres reo de muerte", y tú no hablas, poniendo en guardia al malvado, para que cambie de conducta, el malvado morirá por su culpa, pero a ti te pediré cuenta de su sangre.

Pero si tú pones en guardia al malvado, para que cambie de conducta, si no cambia de conducta, él morirá por su culpa, pero tú has salvado la vida.

 

Salmo 94, 1-2. 6-7. 8-9

R. Ojalá escuchéis hoy su voz:

"No endurezcáis vuestro corazón".

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos a su presencia dándole gracias,

aclamándolo con cantos.

 

Carta de san Pablo a los Romanos 13, 8-10

Hermanos: A nadie debáis nada, más que amor; porque el que ama tiene cumplido el resto de la ley. De hecho, el "no cometerás adulterio, no matarás, no robarás, no envidiarás" y los demás mandamientos que haya se resumen en esta frase: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".

Uno que ama a su prójimo no le hace daño; por eso amar es cumplir la ley entera.

 

Evangelio según san Mateo 18, 15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-Si tu hermano peca, repréndolo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.

Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.

 

Comentario Litúrgico

Te he puesto de atalaya

La atalaya es un buen símbolo para la tarea de quien tiene que estar atento a la marcha de las cosas y tiene el deber de ayudar a que todo vaya lo mejor posible. De hecho, la palabra "atalaya ", proveniente del árabe, significa centinela.

La primera lectura alude directamente al tema de la atalaya al presentar las palabras que el Señor dirige al profeta Ezequiel encomendándole la tarea de estar atento a la marcha espiritual del pueblo para evitar que se desvíe del buen camino y se pierda.

Tan seria es la tarea del profeta como atalaya que el Señor lo hace responsable de los pecados del pueblo en el caso que no haya sido capaz de denunciar a los Israelitas, cuando éstos se hubiesen desviado del camino del Señor.

En el evangelio, también encontramos como tarea propia de todos los cristianos la de ayudar a los hermanos de la comunidad a andar por el camino recto.

En lo anterior encontramos el esbozo de la gran tarea que tiene, en la Iglesia, la jerarquía como portadora del depósito de la fe y responsable de que, en cada momento y circunstancia, resuene en los oídos de todos los hombres la verdad de la Palabra y sus exigencias.

La tarea del magisterio de la Iglesia no se agota en su dimensión esencialmente religiosa, pues como dijo el Papa Pablo VI la Iglesia es "experta en humanidad" en cuanto que es portadora de un mensaje que, no sólo intenta encaminar hacia la salvación eterna, sino también ayudar a los hombres, no sólo a los cristianos, a descubrir las verdaderas dimensiones de la tarea de ser hombre. De ahí que la Iglesia tenga una palabra en temas como la cuestión social, la bioética, etc.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

5, lunes: Col 1, 24-2, 3; Lc 6, 6-11.
6, martes: Col 2, 6-15; Lc 6, 12-19.
7, miércoles: Col 3, 1-11; Lc 6, 20-26.
8, jueves: Mic 5, 1-4a (o Rm 8, 28-30); Mt 1, 1-16.18-23.
9, viernes: 1Tm 1, 1-2. 12-14; Lc 6, 39-42.
11, sábado: 1Tm 1, 15-17; Lc 6, 43-49.
12, domingo: Si 27, 33-38, 9; Rm 14, 7-9; Mt 18, 21-35.

 

8 de septiembre: Natividad de la Santísima Virgen

La fiesta de la natividad de la santísima virgen María está ligada a la basílica construida en el siglo V en Jerusalén en el lugar de la piscina Probática (Jn 5, 1-9), donde la tradición localizaba la casa de Ana y Joaquín (hoy basílica de Santa Ana). Se difundió por todo Oriente en el siglo VI, hasta que fue introducida en Roma por el papa Sergio I (fallecido en el 701), que la dotó de una procesión desde la iglesia de San Adriano, en el Foro, hasta la basílica Liberiana (según el Liber pontificalis), que luego en la Edad Media se hizo muy popular.

Es probable, sin embargo, que antes de este testimonio de la fiesta en Occidente (el grado de fiesta es equiparado al de la visitación) se celebrara alguna memoria, queriendo imitar para María la fiesta del nacimiento de Juan Bautista, ya conocida en Occidente desde el año 400. El sinaxario de Constantinopla, en esta fecha, conmemora la fiesta en tres iglesias de la capital. El relato apócrifo del protoevangelio de Santiago fue puesto en verso, en un primer documento de esta fiesta, por Romano el Meloda hacia el año 555, y se habla del anuncio del parto milagroso de Ana.

En el siglo VIII san Juan Damasceno pronunció en la basílica de Santa Ana su famosa homilía para la natividad de la Virgen.

Otros apócrifos que se refieren a la natividad de María son el Libro del nacimiento de la virgen María y de la infancia del salvador (o el evangelio del Pseudo-Mateo) y el Evangelio de la natividad de María, atribuido a san Jerónimo.

Enzo Lodi (Ediciones Paulinas)

 

Los santos de la semana

5, lunes: Reina de los Apóstoles.
6, martes: Nuestra Señora de Guadalupe.
7, miércoles: Alonso Pacheco.
8, jueves: Natividad de la Santísima Virgen.
9, viernes: Pedro Claver, Santa María de la Cabeza.
10, sábado: Nicolás de Tolentino, Pedro de Mezonzo.
11, domingo: Domingo de Silos, Vicente, Ramiro y compañeros.


Fue asesinado por una mujer desequilibrada el pasado día 16 de agosto

El hermano Roger, una vida entregada por la reconciliación entre cristianos

"Dios no creó ni el miedo ni la inquietud, Dios no puede sino darnos su amor". Estas palabras de la carta escrita por el hermano Roger Schutz con ocasión del encuentro europeo de jóvenes de Lisboa (28 de diciembre de 2004 a 1 de enero de 2005), resumen el mensaje de su vida entregada a favor de la reconciliación entre cristianos.

La peregrinación en la tierra del fundador de la Comunidad de Taizé, que todos los años congrega en oración a centenares de miles de jóvenes cristianos de todo el mundo, quedó truncada el 16 de agosto por la tarde, al morir apuñalado, por una mujer desequilibrada.

Nacido el 12 de mayo de 1915 en Jura (Suiza), a los 25 años, el hermano Roger, durante la segunda guerra mundial, dejó su país para establecerse en Francia, el país de su madre, en Taizé (Borgoña).

Hijo de un pastor reformado, había estado inmovilizado durante años por una tuberculosis pulmonar. Durante esta enfermedad había madurado en él la llamada a crear una comunidad donde la sencillez y la bondad del corazón serían vividas como realidades esenciales del Evangelio.

En Taizé, donde había comprado una casa abandonada, comenzó a acoger junto a su hermana, Geneviève, a refugiados durante la segunda guerra mundial. Entre ellos había judíos.

A causa de esta actividad, en 1942 los dos hermanos tuvieron que abandonar Taizé para salvar su vida. El hermano Roger pudo regresar en 1944. Pero ya no estaba solo, se le habían unido los primeros hermanos.

Poco a poco algunos hombres jóvenes vinieron a unirse a los primeros hermanos y, el día de Pascua de 1949, se comprometieron juntos para toda la vida en el celibato, la vida común y con una gran sencillez de medios.

Hoy la comunidad de Taizé reúne a unos cien hermanos, católicos y de diversos orígenes evangélicos, procedentes de más de veinticinco naciones.

Los hermanos viven de su propio trabajo. No aceptan ningún donativo, ningún regalo. Tampoco aceptan para sí mismos sus propias herencias, sino que la comunidad hace donación de ellas a los más pobres.

Desde los años cincuenta algunos hermanos han ido a vivir a lugares desfavorecidos del mundo para ser testigos de paz y para estar al lado de los que sufren.

Hoy algunos hermanos viven en pequeñas fraternidades en barrios desheredados en Asia, en África y en América Latina. Desde finales de los años cincuenta, comenzaron a llegar a Taizé jóvenes para recogerse en oración. Desde principios de primavera hasta finales de otoño, cada semana, chicos y chicas de diversos continentes y de diferentes confesiones cristianas llegan a la colina de Taizé para vivir días de oración y recogimiento.

Zenit

Lo que Taizé aportó a nuestras vidas

Antonio Reveriego Pocostales

Ha estado 3 veces en Taizé y participó en el encuentro europeo de Lisboa, celebrado en las navidades del año pasado. La primera vez que visitó la comunidad fue en un viaje organizado por el Secretariado Diocesano de Ecumenismo.

Antonio declara que la sensación principal que le produjo fue de asombro porque Taizé es una comunidad monástica dedicada a la oración y al silencio, con el tiempo empezaron a recibir la visita de miles de personas y decidieron abrirse y acoger, convirtiendo la oración de la comunidad en universal, en la que se presentan a Dios todas las inquietudes del ser humano en el tiempo presente. Los cantos de la comunidad te empapan de Dios, te facilitan la oración, el diálogo con Dios.

"También me llamó la atención -afirma- el carácter ecuménico, cómo conviven monjes católicos y protestantes, cómo acuden católicos, protestantes, ortodoxos... para orar juntos, en armonía. Juan XXIII llamó a Taizé pequeña primavera de la Iglesia. En definitiva, puedo decir que Taizé es una experiencia extraordinaria de la diversidad; cada semana miles de jóvenes de decenas de países conviven, rezan y se refuerzan en sus actitudes y valores, todo está organizado con extrema sencillez, pero con extrema eficacia".

Desde hace dos años participa en un grupo de oración siguiendo el estilo de Taizé en la parroquia de La Concepción de Badajoz. "El grupo surgió -comenta- a raíz de la visita a Badajoz de una joven francesa que había tenido una experiencia en Taizé y buscaba aquí un grupo de referencia de ese estilo. Se puso en contacto conmigo y decidimos organizar un encuentro de oración semanal. Nos reunimos los miércoles a las 9 de la noche".

 

Pedro Rotili Ruiz

Fue a Taizé hace dos años en un viaje interdiocesano. En principio no tenía predisposición a ir, pero debido a la proximidad de su boda decidió acudir con la que entonces era su novia a realizar un retiro antes de casarse. "Allí -dice- te sientes muy libre y muy cómodo, nadie te pide cuentas de nada. Lo que más me llamó la atención de la comunidad fue el espíritu que impregnaba las actividades que se hacían allí: las catequesis de los hermanos que aquella semana se dedicaron a comentar las bienaventuranzas. Me sorprendió la forma de hacer oración, y la experiencia de comunión entre personas de muchos países".

Allí viven ese espíritu de las bienaventuranzas: alegría, sencillez, misericordia... "Pero lo más interesante es que luego esa experiencia de oración la gente la traslada a los lugares de los que procede".


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