Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 223 - Año V - 28 de septiembre de 1997
Director: José María Gil


Portada

Este domingo se celebra el Día de las Migraciones: Acoger sin prejuicios a los inmigrantes

Con motivo de la celebración en este domingo del Día de las Migraciones, los obispos han dirigido un mensaje a los católicos españoles en el piden que se acoja de manera generosa a los inmigrantes, a fin de que su integración social sea real en nuestro país.
Al igual que un tiempo no lejano cientos de miles compatriotas nuestros partieron de España -especialmente de nuestra región extremeña- hacia otros lugares del mundo, buscando unas mejores situaciones sociales y laborales, hoy el movimiento es inverso: casi un millón de personas de otros países, sobre todo del Tercer Mundo, viven en España como inmigrantes, muchos de ellos en condiciones de gran precariedad y marginación.
Los obispos reconocen que "es largo aún el camino por recorrer para que se produzca el necesario reconocimiento de los derechos y libertades" de estas personas, haciéndoles un sitio digno entre nosotros. Concluyen que en este año dedicado especialmente al racismo y la xenofobia en Europa, los cristianos no podemos dejarnos influir por los prejuicios sociales.

Editorial

De la butaca al escenario

En estas semanas de arranque del curso, lo mismo en el mundo de la enseñanza que en otros sectores de la vida social, la Iglesia también paga su tributo convocando a sus feligreses para los compromisos más acuciantes de la formación y del trabajo pastoral.
Y, como en ella todo es voluntario, a más de incidir casi siempre en el fin de semana, los buenos párrocos o los animadores diocesanos de cualquier sector se las ven y se las desean, unas veces para mantener los efectivos del curso anterior y, casi siempre, para incorporar nuevos fichajes (perdón por la expresión) a la nómina de catequistas, de servidores de Cáritas, de animadores litúrgicos, de visitadores de enfermos, de alumnos para la Escuela Diocesana de Teología o para alguna de las seis Escuelas zonales de Agentes de Pastoral.
Abundan por doquier los simpatizantes de todo esto, reconoce todo el mundo que la formación de los laicos es un imperativo categórico para que estos puedan asumir correctamente su misión en la Iglesia y pululan, incluso, las quejas de que el Clero se muestra poco abierto a la incorporación efectiva de los seglares a estos servicios de Iglesia. Pero, a la hora de convocarlos, nos asalta el recuerdo de la Parábola, en la que los invitados declinaban la asistencia al banquete por razones familiares (mi boda o mi padre) o profesionales (la compraventa de bueyes).
Todo esto es comprensible. El descanso del fin de semana se está sacralizando más que el propio cumplimiento dominical. Pero tal vez asusta demasiado a muchos buenos cristianos el pasar en la comunidad de espectadores en los bancos de la Iglesia a actores efectivos en la formación o en la pastoral. Si hay que ayudar en algo, sí; pero compromisos permanentes, no puedo. ¿Mienten? Por supuesto que no. ¿Se equivocan? Probablemente sí. Miren, si no, a los que ya están comprometidos y tendrían tantas o mayores dificultades como los que hurtan el bulto.

Carta del Arzobispo

Ir a la buena de Dios

Tomadas así, tal y como suenan, las palabras del título, no pueden ser más bellas y confortantes. Porque, ¿puede haber cosa más digna que orientar nuestro comportamiento asociando a Dios con la bondad? ¡Ese funciona a la buena de Dios! Mas, resulta que, por el contrario, la tal expresión exhala un tufillo negativo y se entiende exactamente en el sentido opuesto: Esa gente está a lo que sale, se mueve a su aire, camina hacia ninguna parte, funciona sin orden ni concierto.
¿Porqué entonces llamamos a eso ir a la buena de Dios? No se trata, pienso, de ninguna irreverencia. Creo más bien que el que acuñó la frase quería retratar en ella a no pocas personas que dimiten inconscientemente del uso de su libertad y delegan en Dios, sin decirlo, la responsabilidad de los propios actos. Dios es tan bueno, piensan o dan por supuesto, que ya se encargará Él de que todo salga bien.
¡Cuánta diferencia la de estos sujetos -que podríamos ser tú o yo- con aquellas otras personas adultas, con la de aquellos cristianos responsables que muchos de nosotros aspiramos a ser! Y no por una autosuficiencia estúpida, sino porque procuramos trazarnos, imitando a otras gentes más cuerdas, un proyecto elevado y a nuestro alcance de vida personal, dispuestos humildemente a empeñar coraje y voluntad en su cumplimiento; fiados también en la ayuda del Señor y sabedores de que Él se fía de nosotros y nos sostiene cada día, aunque sin sustituirnos nunca.
Sigo hablando desde la fe. Antes que rey de la creación, antes que responsable de otros seres humanos, como padre, educador, gobernante u obispo, todo ser humano es depositario de las riendas de sí mismo. Lo es ante la propia conciencia, donde se asoma el rostro de Dios y Él acoge su señorío amoroso; lo es ante el mundo creado, del que ha de hacer un uso razonable; lo es ante sus semejantes, como individuo cada cual de su misma estirpe y dignidad, y miembro de la familia humana, de la que tanto recibe y a la que tanto ha de dar cada uno (léase siempre también en femenino). Total: que con el don de la vida propia, que se nos entrega casi en embrión para que la vayamos labrando sin desmayo desde la infancia hasta la ancianidad, se cumple la ley suprema de que todo don lleva consigo: una responsabilidad, una misión, proporcionadas siempre a la grandeza del mismo.

Autores de nosotros mismos

¡Ahí es nada! El guión de nuestra existencia terrena está básicamente diseñado por el Creador y, como bautizados creyentes, por nuestro Maestro y Señor Jesucristo. Más que un guión de cine o un libreto de teatro, mejor que una partitura musical, cabe explicar nuestra vida como una banda de pentagramas en limpio, dentro de los cuales se van situando las notas variadísimas de cada historial humano, con esplendor unas veces y rutina las más. Compases muy variados, con notas blancas y negras, con fusas y semifusas, cuando no bastante confusas. Tal es nuestro reto, tal nuestra oportunidad de componer nuestra vida en clave musical.
Dejemos ese encantamiento para avanzar unos pasos en lo que debe ser, en todo caso, el orden y concierto de nuestra persona y nuestra vida. Porque no vale aquí la pura espontaneidad o el instinto ciego de los demás vertebrados. Ellos, como las plantas y los otros seres vivientes, e incluso como los astros de las galaxias estelares, están programados de antemano y repiten, con toda naturalidad, los mismos ritmos vitales de sus ancestros, hace millones de años. Los monos son siempre monos y los gatos, gatos.
En cambio el ser humano, sin dejar de ser animal de su propia especie, a más de tener como individuo una singularidad genética, posee como persona una identidad irrepetible. La fe bíblica y cristiana nos revelan que todo hombre y mujer que viene a este mundo ha sido y es amado de Dios por sí mismo, con su nombre y apellidos, y dotado por Él de un plan de salvación para su persona, con un cheque de confianza para que realice en este mundo su vocación y su misión.
He recordado alguna vez el nombre de un serial de la Radio Católica de Austria, que llevaba por título "Un programa contra la programación de los seres humanos". Los que, en nuestra sociedad, un tanto lanar, de rebaños humanos, la mayoría de cuyos miembros parece conducirse a sí mismos (o sea, no conducirse) "a la buena de Dios", son carne de televisor, para ser programados (o sea, desprogramados) por otras mentes. Gentes y vidas sin rumbo que entran gregariamente en la manada, aunque se crean espontáneos y libres.

El orden nos libera

El orden, la autodisciplina, la sujeción voluntaria y constante a un régimen de vida, no son cosas que gocen de gran cotización en la bolsa de la postmodernidad. ¡Viva el presente, lo inmediato, lo natural, lo que pide el cuerpo! ¡Fuera compromisos estables, sometimiento a modelos ajenos, contra el autogobierno de los instintos y la programación propia de nuestra vida interior!) Los resultados de esta cultura, de esta filosofía, de este humanismo (¡cómo maltratamos el diccionario!, están a la vista de todos.
El camino de un cristiano, con ganas de serlo, discurre, hoy como ayer y como mañana, por la Ley de Dios, la Ley del Evangelio, el modelo de Jesús, la tradición magnífica de los santos, el ejemplo de los mejores. Todo esto fluye dentro de un orden, que no humilla sino enaltece, que no oprime sino que libera. Son precisamente las mujeres y hombres que disfrutan gozosamente de la libertad de los hijos de Dios, que, como Pablo, están crucificados para el mundo y gobiernan su vida entera desde el servicio al Evangelio.
¿Cómo conciliar eso con el caos mental, la carencia de proyecto, la improvisación ramplona y la vida "a la buena de Dios"? Pues, de ninguna manera. El creyente comprometido ha de poner orden en su propio mundo interior, avanzar con arreglo a un proyecto de vida, enganchar su vagón en el tren de la Iglesia y con destino a los hombres. Pensar lo que hace y hacer lo que piensa, cuidar su formación y su información permanentes, ayudar a otros a esto y dejarse ayudar por ellos; robustecer su vida orante y su práctica sacramental.
Difícil nos lo ponen. Líbreme Dios de presionar a nadie, cuando yo tanto lo necesito. Observemos, no obstante, a los mejores de nuestra comunidad de fe. -¿Tan mal te va? ¿Cómo te las arreglas? El orden y el proyecto personal, ¿te aprisionan o te relajan?¿Qué produce mayor estrés, el caos mental o vital, o el camino claro aunque empinado? El nombre de las grandes familias religiosas es el de Ordenes; el sacramento que asegura en la Iglesia la sucesión apostólica y el ministerio sacerdotal llámase también del Orden; por él pasa el Pueblo de Dios de rebaño a comunidad.
Los y las laicas cristianas, para vivir su propia espiritualidad de testigos del Evangelio, necesitan, lejos de todo clericalismo, construirse a sí mismos, ayudados por el acompañamiento espiritual, una propia celda interior, una regla de vida, alguna escapada al desierto, para adquirir e incrementar su consistencia cristiana y apostólica. Y porque, a título bautismal, están llamados, como los trapenses y los obispos, a la búsqueda de la santidad.
+ Antonio Montero,
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

La Iglesia siente el deber de estar al lado del inmigrante y acogerle

Mensaje para el Día de las Migraciones que se celebra este domingo

"En casa hay sitio para un hermano más", es el lema del Día de las Migraciones, que la Iglesia celebra este domingo, 28 de septiembre. Con este motivo, los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones, presidida por monseñor Ignacio Noguer, invitan a los cristianos a encontrar soluciones a las dolorosas e injustas situaciones por las que pasan tantos hermanos nuestros que han tenido que dejar su país buscando mejores condiciones de vida".
Afriman los obispos que la súplica de los cristianos al Señor para que esta realidad mejore ha de ir "siempre acompañada de la acogida cordial y de la solidaridad urgente por parte de quienes nos confesamos creyentes hacia aquellos que sufren en su carne los efectos de la marginación y la pobreza. En este sentido, es preciso que crezca el número de voluntarios que, sintiendo como propios los problemas de los hermanos, dediquen una parte de su tiempo a los más necesitados".
Los prelados señalan que "a lo largo de la historia de la humanidad siempre han existido flujos migratorios de unos países a otros. En algunos casos, las situaciones políticas, la persecución y el hambre han incrementado las estadísticas de hombres, mujeres y niños que han tenido que dejar su tierra en la búsqueda de condiciones más favorables de subsistencia. En estas últimas décadas, los frecuentes conflictos bélicos en determinadas áreas geográficas han permidido que los flujos migratorios hayan adquirido un auge impensable en otros momentos de la historia".

Problemas de la migración

El mensaje explica los problemas que el fenómeno migratorio conlleva: hombres y mujeres desarraigados, familias en conflicto generacional, agravado por el choque cultural, personas desesperanzadas que dependen plenamente de la eventualidad de la renovación de los permisos, hombres y mujeres que no se benefician del bienestar que contribuyen a crear por la falta de reconocimiento de la igualdad de derechos y deberes. (...) Los inmigrantes llevan consigo su mentalidad, su idioma, su cultura y religión, que forma parte de su patriomonio espiritual y que ha de ser estimado, valorado y respetado por todos".
La Comisión Episcopal de Migraciones apunta que " es largo aún el camino por recorrer para que se produzca el necesario reconocimiento de los derechos y libertades de tantos ciudadanos, que no han nacido en nuestra tierra, pero que viven con nosotros". Y concluyen que en este año dedicado especialmente al racismo y la xenofobia en Europa, los cristianos no podemos dejarnos influir por los prejuicios sociales. (SIC)

"Siempre hay una alternativa a la pena de muerte"

Entrevista con el "teólogo del Papa", George Cottier

"Los principios morales no cambian, pero su aplicación requiere aclaraciones". El padre dominico George Cottier, teólogo de la Casa Pontificia -consejero teológico del Santo Padre- explica así los motivos que han llevado a la Santa Sede a realizar algunos cambios (la mayoría de ellos redaccionales) en la edición definitiva del Catecismo de la Iglesia católica. En esta entrevista concedida al diario "Avvenire", el padre Cottier pone en evidencia un aspecto que ha pasado desapercibido a los medios de comunicación: la rotunda condena que la Iglesia pronuncia contra el terrorismo.
- ¿Por qué se ha redactado una edición definitiva del Catecismo?
- Por razones de claridad. La primera edición del catecismo estaba escrita en francés. A continuación le siguieron traducciones en las demás lenguas. Era necesario superar las inevitables ambigŸedades que habían surgido.
- El texto tiene varias novedades con respecto al precedente.
-Sí, es verdad que se han añadido varias cosas. No sólo con respecto a la pena de muerte, de la que se ha hablado mucho en estos días, sino también en materia de terrorismo que precisamente en los últimos años se ha convertido por desgracia en un capítulo grave de la realidad política. Por otra parte, el Catecismo siempre necesitará experimentar retoques en el campo moral. Los principios no cambian, pero su aplicación requiere aclaraciones.
- Se ha dicho que en el tema de la pena de muerte el Catecismo sigue retrasado, pues no la excluye totalmente.
- Yo también he leído algunas de estas críticas. Pero francamente me parecen que están fuera de sitio. En parte, porque la edición definitiva supone un paso adelante con respecto a la anterior al afirmar que los casos en los que es absolutamente necesario eliminar a quien ha cometido un crimen "son ya muy raros por no decir prácticamente inexistentes". Se trata de una aclaración realizada gracias a la reflexión propuesta por la encíclica "Evangelium vitae", en el número 56, que ilustra cómo, a través de la historia, la conciencia cristiana toma una conciencia más clara de las exigencias del Evangelio y de sus consecuencias.
- ¿Qué quiere decir?
- El cristianismo surgió en una sociedad en la que existían la esclavitud, la pena de muerte, y otras muchas prácticas que hoy consideramos aberrantes. Ciertamente no se las inventó. Poco a poco, la conciencia de las exigencias del Evangelio y su aplicación al campo moral ha madurado profundamente, a través de la reflexión teológica.
- Entonces se puede decir que el Catecismo condena la pena de muerte.
- En la práctica, sí. Cuando dice lo que dice, quiere decir que ya no existen casos que puedan legitimarla, que siempre existe otra solución viable para defender la sociedad y dar así la posibilidad de enmienda al culpable.
- Y, sin embargo, no han faltado personas que han acusado a la Iglesia de seguir defendiendo la pena de muerte.
- Creo que es la prueba de que la gente no es indiferente a la voz de la Iglesia. Y esto nos permite comprender mejor nuestras propias responsabilidades. Creo que hay que afirmar también que estas reacciones son bastante selectivas, pues la gente que está contra la pena de muerte no está contra el aborto. Por ejemplo, la "Evangelium vitae" habla contra la pena de muerte relacionándola con la defensa de la vida humana, precisamente en el caso del aborto y de la eutanasia.
ZENIT

Presentado el nuevo Directorio General para la Catequesis

Contiene las indicaciones de la Santa Sede para elaborar los catecismos y libros de religión

En los pasados días ha sido presentado en Roma por el Pro-prefecto de la Congregación para el Clero, monseñor Darío Castrillón, el nuevo "Directorio General para la Catequesis", documento que ha sido aprobado por Juan Pablo II el 15 de agosto y substituye al publicado en el año 1971.
Durante el acto de presentación, monseñor Darío Castrillón ofreció una lectura teológico-pastoral del documento. El fin de éste, explicó, es servir como un "instrumento de orientación y guía para la difusión y enseñanza del Catecismo de la Iglesia Católica". Asimismo, se espera que sirva de marco para la elaboración de los catecismos de las Iglesias particulares. En sus palabras, el Pro-prefecto de la Congregación para el Clero observó la importancia de la catequesis "como un instrumento esencial para la evangelización, que transmite los hechos y palabras de la Revelación", así como la importancia de "narrarlas de una manera inteligible para los diversos grupos de fieles y de hombres de buena voluntad".
Por su parte, monseñor Crescenzio Sepe, secretario de la misma Congregación, habló sobre el origen y las razones de dicho directorio, señalando también sus características fundamentales. De esta manera se espera salir al paso de las nuevas exigencias pastorales y de los muchos cambios habidos en el campo de la catequesis. Precisó que en la preparación del Directorio se han tomado en cuenta dos exigencias fundamentales: renovar la catequesis en el contexto de la evangelización y revisar los contenidos, ya presentes en el texto de 1971, a la luz del Catecismo de la Iglesia Católica.

Repaso a la realidad de hoy

El "Directorio general para la catequesis" -volumen que supera las 300 páginas- ofrece una descripción de los problemas actuales en los que se anuncia el mensaje del Evangelio. Ante todo, constata "el peso intolerable de la miseria" en que viven muchas personas y, por ello, desea suscitar con la catequesis "el compromiso por la justicia" y "la opción o amor preferencia por los pobres, de modo que la presencia de los cristianos sea realmente luz que ilumina y sal que transforma". Al mismo tiempo, el documento alerta contra la tentación de limitar la liberación cristiana a la "restringida dimensión económica, política y social o cultural".
La segunda pincelada con la que el Directorio pretende describir la situación del mundo al que hoy quiere catequizar la Iglesia es la violación de los derechos humanos. Ciertamente "la Iglesia percibe con alegría que una corriente benéfica recorre e invade a todos los pueblos de la tierra, que cada vez son más conscientes de la dignidad del hombre". Sin embargo, constata que en demasiados lugares siguen siendo pisoteados los derechos humanos.
En tercer lugar, el Directorio hace un bosquejo de la cultura actual en la que ha de ser anunciado el Catecismo. Pone de relieve la influencia determinante de la "mentalidad científica" que "modifica profundamente la cultura y la manera de pensar con grandes repercusiones humanas y religiosas". Y concluye: "El racionalismo científico experimental está profundamente arraigado en el hombre de hoy". Pero al mismo tiempo, el Directorio constata que cada vez más se difunde la conciencia de que "este racionalismo no puede explicarlo todo". Y por ello, reivindica "un racionalismo que no divida al ser humano, sino que integre su afectividad, que lo unifique, dando un sentido más pleno a la vida".
Por lo que se refiere a la situación "religiosa y moral", el Directorio percibe una "persistente difusión de la indiferencia religiosa: muchos de nuestros contemporáneos no perciben para nada o rechazan explícitamente la relación íntima y vital con Dios". Reconoce, que el "ateísmo, en cuanto negación de Dios, ha de ser considerado como uno de los aspectos más graves de nuestro tiempo". Sin embargo, el documento reconoce que existen "señales de un regreso a lo sagrado, de una nueva sed de realidad transcendentes y divinas". "El mundo actual confirma, de manera más amplia y vital el despertar de la búsqueda religiosa", explica , aunque no "faltan ambigŸedades" en este sentido. "El amplio desarrollo de las sectas y de los nuevos movimientos religiosos y la nueva aparición del "fundamentalismo" son datos que interpelan seriamente a la Iglesia y que tienen que ser analizados".
Esta radiografía de la sociedad de finales de siglo concluye tomando la temperatura de la "situación moral" a la que compara con la religiosa. Constata el "oscurecimiento de la verdad ontológica de la persona humana". De este modo, "se asiste en muchas partes del mundo a un relativismo ético que quita de la convivencia civil cualquier punto de referencia moral".

Fidelidad a las fuentes

A partir de este panorama, el directorio explica detalladamente la manera en que se han de redactar los libros de religión y los catecismos. Se trata de un documento que no sólo es orientativo, sino también normativo. Es decir, los futuros libros de texto realizados por las conferencias episcopales, obispados o instituciones cristianas necesitarán la aprobación de la Congregación para el Clero que trabajará en coordinación con la Congregación para la Doctrina de la Fe. De este modo, la Santa Sede pretende asegurar que la enseñanza de la fe católica en el mundo obedezca a los contenidos expresados en el Catecismo universal.
ZENIT

La catequesis es la clave

Para la Iglesia, que tiene por misión anunciar a este mundo el Evangelio, la catequesis es la clave del futuro. Se encuentra en juego el mismo cristianismo. Por ello, el documento hace después un análisis de la situación en la que se encuentra hoy la enseñanza de la fe cristiana.
Existen signos positivos, entre los que se encuentran "el gran número de sacerdotes, religioso y laicos que se consagran con entusiasmo a la catequesis"; "el carácter misionero de la catequesis actual y su deseo por asegurar la adhesión a la fe de los catecúmenos y los catequizandos, en un mundo donde se oscurece el sentido religioso", el nuevo fenómeno del incremento de la catequesis para los adultos, y una mayor profundidad en la concepción de la catequesis.
Ahora bien, la catequesis tiene que superar problemas importantes como son la falta de conciencia de los catequistas sobre la importancia y profundidad de su misión, el olvido de la tradición de la Iglesia, como la focalización sobre algunos aspectos de la fe cristiana descuidando otros, lagunas doctrinales, tras una excesiva acentuación del problema del método de enseñanza, falta por comprender "la originalidad de la pedagogía propia de la fe", todavía no se lograr "transmitir el Evangelio en el horizonte cultural de los pueblos a los que se dirige de modo que pueda ser recibido realmente por las personas y las sociedades como una gran noticia", falta una formación adecuada entre los catequistas.

Noticiario diocesano

Nombramientos de párrocos y vicarios parroquiales

Durante el pasado verano y hasta la fecha, el Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero, ha efectuado los siguientes nombramientos para las tareas pastorales que se indican a continuación, según relación que ha facilitado a nuestra revista la Secretaría General del Arzobispado:
- D. Casto Acedo Gómez, párroco (en equipo) de "San Antonio", en Mérida.
- P. José Alonso Martínez, Paúl, vicario parroquial de "Santo Domingo", en Badajoz.
- D. Francisco Blanco Galán, vicario parroquial de "Cristo Rey", en Mérida.
- D. Manuel Calvino López-Torrado, párroco de Talavera la Real.
- D. Enrique Calvo Núñez, párroco de Esparragalejo, manteniendo su cargo pastoral en Mérida.
- D. José María Campanón Forte, párroco de Valle de Santa Ana y vicario parroquial de Jerez de los Caballeros.
- P. Jesús A. Castillo Santizo, Redentorista, párroco de Mirandilla.
- D. Antonio Cerro Ruiz, párroco de Nogales y Torre de Miguel Sesmero.
- D. Guillermo Díaz Manzano, párroco de Valverde de Mérida.
- D. Felipe Domínguez Romero, párroco (en equipo) de "N. S» del Pilar", en Villanueva de la Serena.
- D. Miguel Angel García Encinas, párroco de Malcocinado y vicario parroquial de Azuaga.
- D. Francisco García Portalo, párroco de Puebla del Maestre y de Santa María de Nava.
- D. José Luis Garduño Romero, párroco (en equipo) de "San Pedro de Alcántara", en Badajoz.
- D. Pedro Gómez Serrano, director adjunto del Secretariado diocesano de Enseñanza y formador del Seminario Menor.
- D. Miguel González Romo, párroco de San Pedro de Mérida y Trujillanos.
- D. Antonio Guisado Tapia, párroco (en equipo) de "N. S» del Pilar", en Villanueva de la Serena.
- D. Feliciano Leal Cáceres, párroco de Olivenza.
- D. Juan C. López , párroco de Sancti Spíritu.
- D. José Ignacio López-Navarrete Garrido, vicario parroquial de "N. S» de la Candelaria", en Zafra.
- D. José Antonio Lucas Pimienta, vicario parroquial de los Santos de Maimona.
- D. Manuel Malagón MartínezÊ, párroco (en equipo) de "Jesús Obrero", en Badajoz.
- D. Antonio Jesús Marín Romo, vicario parroquial de "N. S» . de los Milagros", en Mérida.
- D. Máximo Martín Corvillo, párroco de Monterrubio de la Serena y de Puerto Hurraco.
- D. David Martínez Gutiérrez, vicario parroquial de Cabeza del Buey.
- D. Ángel Maya Romero, párroco de Sagrajas.
- D. Juan M. Medina Maya, párroco de Zahínos.
- D. José Luis Molina Bolaños, vicario parroquial de "San Pedro", en Montijo.
- P. José A.Muñoz Sanjuán, redentorista, vicario parroquial del "Perpetuo Socorro", en Mérida.
- D. Juan Pablo Parejo Ayuso, director del Secretariado diocesano de Catequesis y vicario parroquial de "San Fernando", en Badajoz.
- D. Antonio María Rejano Caballero, vicario parroquial de Fuente del Maestre.
- D. Tomás Romero Cuevas, párroco de La Lapa y vicario parroquial de "S. Miguel", en Zafra.
- D. Francisco Julián Romero Galván, párroco (en equipo) de Llerena.
- D. Juan Manuel Ucieda Arcas, párroco de Valdivia y de Entrerríos.
- D. Ángel Jaime Vinagre Pallero, párroco de Cabeza la Vaca.

El Arzobispo bendice un nuevo colegio, dirigido por las Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado, en Valverde de Leganés

Un nuevo Centro para impartir la Enseñanza Secundaria Obligatoria en Valverde de Leganés, dirigido por las Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado, ha sido bendecido por el arzobispo de la diócesis, don Antonio Montero. Al acto acudieron la Madre General de la Orden y las comunidades de religiosas de Valverde de Leganés, Hornachos, Villalba de los Barros y Medina de las Torres. También estuvieron presente el párroco de Valverde, el profesorado del colegio y numerosos padre de alumnos. Don Antonio Montero en la homilía de la Eucaristía hizo notar la importancia de este acto por la labor del Centro en la transmisión de la cultura y educación completa bajo el signo de la Iglesia.

Vocación de enseñanza

Las Hermanas Apostólicas de Cristo Crucificado son un Instituto Religioso dedicado a la enseñanza y a la atención de parroquias rurales, donde colaboran con los párrocos en las labores de apostolado y pastoral. En Valverde de Leganés abrieron el primer Centro de Enseñanza Primaria en 1961, que posteriormente pasó a ser Centro Concertado con el Ministerio de Educación y Ciencia para impartir la EGB. Ante la falta de espacio del primitivo edificio para impartir la Educación Secundaria Obligatoria, siguiendo las orientaciones de la LOGSE, la Congregación religiosa determinó la construcción este nuevo edificio que ha sido ya bendecido.

Un grupo de sacerdotes inicia el curso con unos Ejercicios Espirituales

Una veintena de sacerdotes de nuestra diócesis y dos de la de Coria-Cáceres han iniciado el curso pastoral con unos ejercicios espirituales que les ha dirigido el vicario general de la diócesis de Plasencia y experto en Sagrada Escritura, don Juan Bautista Lobato, en la Casa de Oración de Villagonzalo durante los días 15 al 19 de septiembre. Estos días de oración han sido organizados por la delegación del Clero y se enmarcan en el plan anual de formación que este organismo ofrece a los sacerdotes para su formación permanente.
En esta ocasión D. Juan Bautista ha armonizado en su exposición a los sacerdotes el ritmo de de los Ejercicios que establece S. Ignacio de Loyola con una detallada exposición bíblica del seguimiento de Jesús y las exigencias de su mensaje, especialmente las Bienaventuranzas y la opción por los pobres.
La clasura de esta tanda estuvo presidida por el Arzobispo, don Antonio Montero, quien les animó a vivir y fomentar estos medios formativos espirituales como impulso para el trabajo ministerial.

El "Oratorio Don Bosco", de Puebla de la Calzada, congrega a jóvenes y niños

Medio centenar de jóvenes -obreros y estudiantes- asisten cada verano al "Oratorio Don Bosco" de Puebla de la Calzada, organizado por los Padres Salesianos. Pero es más, durante los meses de julio y agosto y durnate dos horas diarias, más de 340 niños y niñas se divierten, juegan y disfrutan de distintos talleres bajo la tutela de ese medio centenar de jóvenes que se ofrecen gratuita y espntáneamente en talleres de aerobic, manualidades, pase de modelos, radio-periódico, informática, baile, canto.. El agradecimiento es manifiesto. La satisfacción de los animadores es alentadora. El Oratorio es la obra primigenia de Don Bosco, que lo alentó desde su primer año de sacerdocio en Turín (Italia), con varios centenares de niños, a los que reunía semanalmente.

Otras noticias

El Papa asistirá en Brasil al II Encuentro Mundial con las Familias, los días 4 y 5 de octubre

Los próximos días 4 y 5 de octubre tendrá lugar en Rio de Janeiro, Brasil, el II Encuentro Mundial del Papa con las familias. Será un gran reencuentro de las familias de Ámerica Latina y del mundo entero para renovar el mensaje lanzado durante el Primer Encuentro, celebrado en Roma en 1994, con ocasión del Año Internacional de la Familia.
La preparación de un hecho tan importante para el mundo católico ha requerido el compromiso de las familias y de todos los agentes de pastoral familiar en un nivel diocesano: parroquias, grupos, asociaciones y movimientos familiares, pensando en una verdadera revitalización evangelizadora de la pastoral familiar.
El Pontificio Consejo para la Familia ha publicado una ayuda de catequesis para la interiorización de los grandes temas relacionados conla problemática matrimonial y familiar. Este Encuentro es un acontecimiento importante para la evangelización de la familia en el marco de la preparación para el Jubileo del año 2000 y va a ser transmitido vía satélite por Mundovisión.
En cuanto a programa, el Encuentro tendrá dos momentos: uno, de testimonio y fiesta de las familias con el Santo Padre, el sábado 4 de octubre. El segundo momento importante será la celebración de la Eucaristía presidida por el Papa el domingo 5 por la mañana. Este será el momento central de todos los actos.

Congreso teológico-pastoral


Previamente, los días 1 al 3, tendrá lugar el Congreso Internacional teológico-pastoral, al cual asistirán parejas de matrimonios comprometidas en la pastoral familiar, delegados de las Conferencias Episcopales y de las Asociaciones y Movimientos Familiares y para la vida. Participan también en este Encuentro obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas, profesores de moral y pastoral, seminaristas y todos aquellos que trabajan en campos relacionados con la pastoral familiar, como médicos, abogados y psicólogos.

Mirada a nuestro tiempo

Proponer la fe

Es evidente que la Iglesia vive hoy entre hombres y mujeres que o ignoran a Dios, por considerarlo un asunto irrelevante, o niegan y rechazan, por considerarlo enemigo del hombre, o procuran que no tenga mucho peso en sus vidas, suplantándolo por otros intereses más ventajosos, según ellos, al menos a corto plazo. Es lo que llamamos agnosticismo, ateismo o la inmensa marea negra de la indiferencia religiosa.
Si los cristianos somos conscientes de esta situación -por cierto, bastante generalizada-, no tenemos más remedio que preguntarnos cómo hemos de ser y de vivir y cuál es nuestro papel en la tarea común de la Iglesia. Y la respuesta no puede ser otra que vivir como testigos de Jesús y dedicados con obras y palabras a proponer la fe. Pero esta evidente respuesta exige otra pregunta previa: ¿qué hemos de hacer para covertirnos esos testigos creíbles del Evangelio?
Apuntamos algunas condiciones para nuestra vida cotidiana como creyentes: ser miembros solidarios y comprometidos en la Iglesia, formarse adecuadamente para poder descubrir la propia vocación y para dar razones a los demás de aquello en lo que creemos, vivir en confianza filial hacia Nuestro Padre Dios y celebrar la fe en Jesucristo con todos los que tienen la suerte de recibirla y valorar la dignidad del hombre como imagen de Dios, sirviéndolo junto a todos los que hacen de su vida una entrega generosa e incondicional al otro.
Parece que sólo así la vida del cristiano se hace rostro del amor de Dios y sus palabras no son vacías, sino que ratifican y dan razones de lo que viven y esperan.
Amadeo Rodríguez

Página litúrgica

Celebramos el XXVI Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios:

Libro de los Números 11, 25-29

En aquellos días, el Señor bajó en la nube, habló con Moisés y, apartando algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos. Al posarse sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar en seguida.
Habían quedado en el campamento dos del grupo, llamados Eldad y Medad. Aunque estaban en la lista no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu se posó sobre ellos, y se pudieron a profetizar en el campamento.
Un muchacho corrió a contárselo a Moisés: - Eldad y Medad están profetizando en el campamento.
Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, intervino:
- Señor mío, Moisés, prohíbeselo.
Moisés le respondió:
- ¿Estás celoso de mí? ¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!

Salmo 18, 8, 10, 12-13, 14

R.Los mandatos del Señor son rectos y alegran el corazón.
La ley del Señor es perfecta
y es descanso del alma;
el precepto del Señor es fiel
e instruye al ignorante.

Carta del apóstol Santiago 5, 1-6

Ahora, vosotros los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado. Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego. ¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final! El jornal defraudado a los obreros, que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.

Evangelio según san Marcos 9, 38-43, 47-48

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús:
- Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros.
Jesœs respondió:
- No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. Y además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno. Y si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

29, lunes: Dn 7, 9-10, 13-14 (o Ap 12, 7-12a); Jn 1, 47-51.
30, martes: Zac 8, 20-23; Lc 9, 51-56.
1, miércoles: Ne 2, 1-8; Lc 9, 57-62.
2, jueves: Ne 8, 1-4a, 5-6, 7b-12; Lc 10, 1-10.
3, viernes: Ba 1, 15-22; Lc 10, 13-16.
4, sábado: Ba 4, 5-12, 27-29; Lc 10, 17-24.
5, domingo: Gn 2, 18-24; Hb 2, 9-11; Mc 10, 2-16.

Comentario litúrgico

Apertura y exigencias

La lectura evangélica de este domingo está constituida por un mosaico de frases de Cristo que intentan marcar la vida de sus discípulos con un estilo de comportamiento muy peculiar.
En primer lugar, narra una anécdota muy significativa: Cristo acababa de darles a sus discípulos ciertos carismas para beneficio de los que se acercasen a ellos. La tendencia a convertir un carisma de servicio en un poder personal y exclusivista está bien retratada en la reacción del "discípulo amado" cuando viene a Jesús con esta denuncia:
"Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros".
No sería superfluo repasar la historia de la Iglesia, tanto en sus dimensiones jerárquicas como en nuestra pequeña vida de cristianos de a pie. ¡Cuantas veces se habrá negado el pan y la sal a gente que estaba haciendo el bien "porque no es de los nuestros"! Es la reacción típica del integrismo de cualquier signo. Nada hay más propenso a excluir a los demás como la pertenencia a pequeños grupos que se creen con el monopolio de lo sagrado.
La respuesta de Cristo pone en tela de juicio, por antievangélica, toda actitud parecida a la del apóstol san Juan: "No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro".
Pero no podemos interpretar el talante de Jesús como de indiferencia antes los auténticos valores. Lo atestigua el radicalismo de sus palabras a la hora de advertir que los suyos han de estar dispuesto a todo con tal de evitar que el mal corrompa al hombre.
Antonio Luis Martínez

Santoral

28 de septiembre: San Wenceslao (908-936)

Wenceslao, duque de Bohemia (Checoslovaquia), es hijo de madre pagana y nieto de una santa, Ludmila, que le educa en la fe y morirá asesinada por una conjura que encabezan tanto su nuera como su nieto Boleslao. El ambiente familiar era de todo menos propicio para el crecimiento en la bondad, pero como las semillas dan frutos, nuestro duque, llegado al poder, convierte las cárceles en hospitales, prohíbe la tortura, levanta la catedral de Praga, inaugura las bibliotecas monásticas y, en caso de guerra, propone al rey enemigo un combate de hombre a hombre, que libre a los súbditos del inocente derramamiento de sangre.
¿De dónde saca Wenceslao tan gran sentido común y tanta gallardía? Es sencillo: cultiva con amor una pequeña porción de vides y un sencillo trigal para fabricar, con sus propias manos, el pan y el vino de la Sagrada Eucaristía. Comulga con Cristo como sumiso adorador del admirable Sacramento. He aquí el secreto. Convocado a la Dieta por Otón I, pacificador del Papado, Wenceslao llega tarde haciendo esperar a todo el Imperio, tan sólo para adorar con absoluto desprecio de reloj.
Invitado al supuesto bautizo de su sobrino, muere en el templo apuñalado por su hermano y un grupo de sicarios; contaba sólo 28 años. Sus últimas palabras son de perdón para sus asesinos. ¿Véis? Los mártires son siempre espejo de reconciliación, a pesar de que los utilicemos de manera partidista. Contemple el lector como se puede ser santo pese a tener una familia sólidamente desestructurada.
Manuel Amezcua

Santos de la semana

29, lunes: Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, Guillermo Coutet.
30, martes: Jerónimo, Gregorio.
1, miércoles: Teresa del Niño Jesús, Romano, Dodón.
2, jueves: Ángeles Custodios, Eleuterio, Saturio, Teófilo.
3, viernes: Francisco de Borja, Cándida, Fausto, Grodegango.
4, sábado: Francisco de Asís, Amón, Petronio, Aurea.
5, domingo: Soledad Torres Acosta, Miguel, Etelburga, Froilán.

Contraportada

Los obispos extremeños visitarán al Papa en noviembre próximo

Una peregrinación de fieles de las tres diócesis les acompañará

Por primera vez desde la constitución de la Provincia Eclesiástica extremeña, los obispos de las diócesis de Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia harán del 10 al 15 de noviembre una visita conjunta al Papa, la llamada visita "Ad Límina". En dichas fechas también visitarán al Santo Padre los obispos de las provincias eclesiásticas de Madrid, Toledo, Valladolid y el arzobispo Castrense y antes lo han hecho en el mes de septiembre los obispos de las provincias eclesiásticas de Santiago y de Burgos.
Los cánones 399 y 400 del actual Código de Derecho Canónico definen y precisan lo qué es la Visita ad Limina, cuyos orígenes históricos datan del siglo IV, si bien será el Papa Sixto V en 1585 quien la institucionalice y disponga de manera más sistemática.

¿Qué es la visita "Ad Limina"?

Según la actual legislación de la Iglesia, los obispos diocesanos deben visitar cada cinco años las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo, encontrarse con el Papa, Sucesor de Pedro, y presentar un informe o relación de sus respectivas diócesis cada cinco años. Esta es la esencia de laVisita ad Limina, cuyo significado profundo es el de visibilizar la unidad y la comunión de los sucesores de los Apóstoles que son los obispos con el sucesor de San Pedro y de las Iglesias locales con la Iglesia primada de Roma.
Ya que, como dice el Concilio Vaticano II, "el Romano Pontífice, como sucesor de Pedro, es el principio y fundamento perpetuo visible de unidad, así de los Obispos como de la multitud de los fieles".
De este modo, la Visita ad Limina es ocasión privilegiada para la comunión eclesial, la colegialidad episcopal y la caridad fraterna entre los obispos y con el Papa.
El momento principal de la "Visita ad Limina" lo constituye la entrevista personal que el Papa mantiene con cada uno de los obispos y la posterior audiencia y discurso papal a los distintos grupos. En estos discursos, el Papa incide y subraya las urgencias pastorales que tienen las distintas diócesis que le visitan y a las que los obispos han de poner especial empeño en atender.
En el transcurso de la "Visita ad Limina", los obispos han de visitar también distintos Dicasterios, especie de ministerios de la Santa Sede y demás organismos de la Curia Romana y peregrinar a las tumbas de los apóstoles Pedro y Pablo.
El contenido de las conversaciones de los obispos con el Papa y con los responsables de los distintos organismos de la Santa Sede gira en torno al informe detallado sobre la situación de la diócesis respectiva que, previamente, cada obispo ha enviado a Roma y en el que se contempla desde la acción evangelizadora a la vida litúrgica y moral de los fieles, pasando por las vocaciones, etc.
Fiel a este espíritu de comunión con el Papa, las diócesis de Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia quieren estar presentes en Roma no sólo a través de sus obispos y de sus más estrechos colaboradores, sino que también con una notable presencia de fieles, por lo que se ha organizado una peregrinación conjunta de las tres diócesis extremeñas, cuyo itinerario de la de Mérida-Badajoz ofrecemos en está página, así como las distintas modalidades de participación.
José María Gil

Itinerario de la peregrinación a Roma

Sábado 8: Badajoz-Roma Traslado en autocar hacia el aeropuerto de Madrid-Barajas y salida en vuelo de Iberia a las 9,30 h. Llegada al aeropuerto de Fiumicino y traslado al centro de Roma. Por la tarde, visita a las Basílicas Mayores de San Juan de Letrán y Santa María la Mayor. Eucaristía.
Domingo 9: Roma
Visita a la Basílica de San Pedro y a los Jardines del Vaticano. Por la tarde, visita de la Roma Antigua: Coliseo, Foros Imperiales y Catacumbas de San Calixto. Eucaristía.
Lunes 10: Roma
Por la mañana, celebración de la Eucaristía en la Basílica de San Pedro. Salida de excursión a Roca di Papa y Castelgandolfo, residencia veraniega del Papa. Almuerzo. Por la tarde, gran paseo por el centro histórico de Roma: Plaza Navona, Panteón, Plaza Venecia, Fontana di Trevi, Plaza de España.
Martes 11: Roma
Salida en autocar para mediodía de excursión a Tívoli para admirar esta magnífica ciudad con su palacio, jardines, famosas fuentes, cascadas y anfiteatro. Almuerzo. Por la tarde celebración de la Eucaristía en la Basílica de Santa María la Mayor con los Obispos de Extremadura.
Miércoles 12: Roma-Florencia
Traslado a la Plaza de San Pedro para asistir a la Audiencia con el Papa. Por la tarde salida hacia Siena, visita del Duomo, la catedral gótica más antigua de Italia. Continuación hacia Florencia.
Jueves 13: Florencia-Padua-Venecia
Visita de Florencia, cuna y centro del Renacimiento. Por la tarde salida hacia Padua visita de la Basílica de San Antonio y celebración de la Eucaristía. Continuación hacia Venecia-Mestre.
Viernes 14: Venecia
Desayuno en el hotel y traslado en "Vaporetto" hasta el centro de esta ciudad única en el mundo, asentada sobre 118 islas del Adriático. Visita a la plaza de San Marcos, Basílica, Puente de los Suspiros y Palacio Ducal. Gran paseo por la ciudad y almuerzo en un restaurante típico y céntrico. Tarde libre en Venecia. Regreso al hotel en Vaporetto y autocar.
Sábado 15: Venecia-Asís-Roma
Salida hacia Asís. Por la tarde, visita de la ciudad cuna de San Francisco y Santa Clara. Eucaristía y salida hacia Roma.
Domingo 16: Roma-Madrid-Badajoz
Desayuno en el hotel y, a la hora indicada, traslado al aeropuerto de Fiumicino y salida en vuelo Iberia a las 12,50 horas. Almuerzo a bordo. Llegada a Madrid-Barajas y traslado en autopullman hacia Badajoz. Llegada y fin de la peregrinación.

Tipos de oferta

a) Avión (8 al 17 de noviembre) 120.000 pesetas (Pensión Completa).
b) Avión (10 al 14 de noviembre) 93.000 pesetas (PC).
c) Autocar (6 al 17 de noviembre) 116.000 pesetas (PC).
Para más información e inscripciones: Consultar en las parroquias o en el Arzobispado (Tfno.: 22 28 47).


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