Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 496. 14 de septiembre de 2003

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 


Portada

Se entregó el domingo, durante el acto celebrado en el Teatro Romano de Mérida

El Monasterio de Yuste recibió la Medalla de Extremadura

El prior del Monasterio de Yuste, fray Francisco de Andrés, recibía el pasado domingo la Medalla de Extremadura, otorgada a este lugar histórico y de espiritualidad extremeño. Junto al Monasterio, eran premiados también la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la actriz Florinda Chico, el cantautor Luis Pastor, la Caja Rural de Almendralejo y la escuela de Arte de Mérida.

En su discurso, el religioso jerónimo afirmó que esta Medalla enorgullece a toda la Orden y les da fuerzas para permanecer en la soledad y el silencio "que son el espacio y el medio más adecuados para encontrarnos con nosotros mismos, con Dios y con todos los humanos".

Francisco de Andrés resaltó el valor histórico, cultura y espiritual del Monasterio, su compromiso con Extremadura y ofreció a todos la comunidad jerónima para acercarse a Dios mediante el silencio y la oración.


Editorial

Normalidad sin rutina

Vuelta al cole, a la oficina, a la tienda, a los afanes de siempre. Las amas de casa no tienen que volver mucho porque apenas se han ido. En unos y otros vuelven a repetirse en septiembre los modos de vivir y el talante personal de junio. Las cosas no cambian mucho, las personas tampoco; juegan mucho, no obstante, en todo esto las edades, las situaciones vitales y el proyecto personal de cada quisque, él o ella, que aquí lo del género no cuenta demasiado.

No son lo mismo, por supuesto, los niños y jóvenes que los mayores. Es más fuerte el acento en el cambio y en la mirada hacia delante de los alumnos que acaban Secundaria y barajan carrera, trabajo, edad electoral o atisbos de noviazgo. Otro grupo humano, tanto o más excitante que el primero, es el escalón superior de los estudios terminados, de la conquista del puesto de trabajo, el horizonte de una futura familia, con el afianzamiento de la pareja y los recursos para construir un hogar.

Mientras funciona razonablemente la familia, que es, pese a todo, la situación mayoritaria, los sueños y los percances de los niños, adolescentes y jóvenes lo son también de sus padres, de sus abuelos, que son problema algunas veces y muchas la solución. ¡La vida!

La cual, con todo, resulta agradable y hermosa, interesante y esforzada, cuando en el núcleo doméstico se barajan proyectos, se marcha de la mano y hacia delante, se combinan con talento el trabajo y el descanso, la convivencia y la libertad. Cuando todos aspiran a mejorar, no sólo ni principalmente en lo económico. Progresos en el ser, no sólo en el tener. ¡Cuánto ayudan la fe y el proyecto cristiano de la familia a lubricar los engranajes y a robustecer los lazos comunes! Continuidad sin continuísmo, normalidad sin rutina.


Carta del Arzobispo

Los Cristos y las Vírgenes

¿Quién de nosotros no ha vivido y vive cada año la eclosión estruendosa de las fiestas patronales en su lugar de origen o comunidad de pertenencia, entre las dos mitades de agosto y septiembre, que rompen de repente los esquemas y ritmos de la vida diaria, para dar paso a un tiempo a la devoción y a la diversión, en honra del Cristo de la ermita, de la Virgen del camarín, del Santo bendito de la parroquia? Su imagen, su nombre, su tradición y su presencia desencadenan una oleada de sentimientos en chicos y grandes, en viejinas entrañables y tiarrones de pelo en pecho, sin acepción de clases sociales, niveles de cultura, altibajos de la edad, distancias políticas, y hasta, si me apuran, grados de compromiso religioso.

La religiosidad popular, hoy tan estudiada, valorada y esmeradamente purificada por la acción pastoral de la Iglesia, ofrece, como exponente más común y significativo, la devoción al Cristo, a la Virgen, al Santo más venerado en la historia ancestral del lugar, ya sea Santiago de Compostela, San Isidro de Madrid o San Antón de Villachica del Arroyo. No quiero perderme aquí en divagaciones, ciertamente muy valiosas, de fenomenología de la religión o sociología de las masas. Me atengo al dato universal, con todos los lunares que puedan salpicarlo, de la devoción, la confianza, el fervor comunitario que generan estas imágenes sagradas, bien sean tallas de madera policromada, ungidas de belleza y de espiritualidad, o vetustos lienzos al óleo, que nimban de misterio y dulzura a la figura representada.

La imagen y su titular

Pisamos aquí, lo sé, un terreno resbaladizo: ¿Devoción a la Imagen o devoción al titular de la imagen: Cristo crucificado, la Virgen nuestra Señora, San Francisco de Asís, Santa Teresa de Jasús? Descarto de antemano, como insulto a la inteligencia del pueblo, que el culto, la piedad religiosa y la confianza íntima del orante, apunten a la imagen de madera o a la pintura del lienzo. No, no se trata aquí, como yerran algunos, de un fetichismo idolátrico, de una cosificación de lo sagrado, de una magia más o menos encubierta. Cierto que se dan casos de tanta pobreza personal que se quedan en estos estratos, sobre todo en ambientes sincretistas, como en el Caribe, donde se funden toscamente el animismo africano con los personajes y símbolos cristianos; pero, aun así, quiero esperar que, aunque éstos no sean sujeto consciente de una correcta adoración a Cristo o devoción a María, El y Ella sí que volverán hacia ellos sus ojos misericordiosos.

Cuando besamos la fotografía de un ser querido, no lo hacemos en una cartulina estampada, sino sobre un rostro entrañable. Nos consta el rechazo de las imágenes sagradas por parte de los judíos, los musulmanes y los mismos cristianos protestantes, como lo habían sentido antes, con saña persecutoria, los famosos iconoclastas del Imperio bizantino en el siglo VIII, bajo el emperador León III Isaurico, hasta que el II Concilio de Nicea (a. 725) zanjó definitivamente la cuestión, legitimando y recomendando el culto a las imágenes sagradas como acorde con la recta doctrina y con la tradición de la Iglesia. De hecho, así habían florecido en las catacumbas y en las antiguas basílicas romanas bellísimos frescos, mosaicos y estatuillas del Buen Pastor, primeros eslabones de diecinueve siglos de arte cristiano. Para los católicos y, con mayor fuerza, para los ortodoxos, las imágenes religiosas son una ventana a la experiencia interior y comunitaria del mundo de lo sagrado.

Reflejos de lo sagrado

Es éste, empero, un asunto recurrente en la historia del cristianismo y, para esclarecerlo, es obligado acudir nada menos que a la Teología de la Imagen, que hunde sus raíces en la Encarnación del Verbo, en la realidad corporal y divina del hombre Jesús, que aseguró de sí mismo al Apóstol: "Felipe, quien me ve a mí, está viendo también al Padre" (Jn 14, 9). Más tarde, ya en lenguaje teológico, hablará San Pablo del Hijo como "Imagen de Dios invisible" (Col 1, 15). Como remate, desde finales del siglo I la Iglesia hubo de hacer frente a la primera herejía cristiana, en la secta de los agnósticos Basilides, Valentín y Marciano, afirmando sin fisuras el cuerpo humano y real de Cristo, que ellos propugnaban como sólo aparente, por su rechazo inteletual (gnosis, conocimiento) de la unión de Dios con el hombre terreno, por lo que les escandalizaba la Santa Humanidad de nuestro Señor Jesucristo.

El arte sacro cristiano, encarnación icónica, por el pincel o el cincel del artista religioso, de la figura humana, aunque sea del Redentor, de María o las de los santos, no deja de ser un un escalón hacia abajo de la realidad sobrenatural de estos modelos. Estamos ante una imagen de la Imagen. Se comprende el esfuerzo de fe, el grado de humildad y el apoyo de la gracia, que se requiere para acceder al "Medio divino", a la Teosfera, que diría Teillard de Chardin, por esta escala de Jacob de la imaginería religiosa.

Pero, es más verdad lo contrario: que los Cristos, las Vírgenes o los Santos de nuestros templos, en cuadro o escultura, y no digamos en icono, mosaico antiguo o vidriera catedralicia, nos aproximan a lo divino, nos brindan un apoyo sensorial, emotivo, estético y espiritual a la vez, para rezar a gusto en su presencia. Por los Cristos de (el Gran Poder, de Velázquez, de Medinaceli, de mi pueblo) me encuentro con Cristo en directo y a solas con mis ojos y mi corazón. Y no digamos de María (Guadalupe, el Pilar, Monserrat, Macarena y la de mi pueblo). No sólo no es incorrecto hablar de mi Virgen, de mi Cristo o del tuyo, con miles de advocaciones de Jesús o de María. Es que esta infinidad de imágenes y de títulos no bastan para aproximarse a la grandeza infinita de nuestros celestes interlocutores. ¿En cuántos lagos del mundo se refleja el sol del amanecer? ¿En cuántas aguas de las inmensidades oceánicas se bañan cada noche las estrellas del universo?.

Del Cristo a Cristo

Hace bastantes años, un entonces curilla bisoño, ahora misionero intrépido en los Andes de la Amazonia peruana, me contaba sus cuitas pastorales en la nueva parroquia con este lema: Mi empeño es que mis feligreses pasen de la devoción al Cristo al seguimiento de Cristo. Quedamos de acuerdo en que el camino más indicado para alcanzar lo segundo era partir, con pedagogía y tesón, de lo primero.

Debo a mi buen amigo don Tomás Lacalle, cofrade de pro en la de la Virgen del Valle de Sevilla, un regalo de excepción de cuatro volúmenes, gran formato y regia presentación, titulado Los Crucificados de Sevilla, de Ediciones Tartesos y autoría de una legión de especialistas encabezados por el doctor Sánchez Herrero, difundido en fascículos por ABC el año pasado, que constituye un festín de ilustraciones prodigiosas y comentarios a su altura, fastuoso homenaje de la gubia y la paleta al cuerpo inmolado de Cristo redentor. Compruebas allí cómo la inspiración creadora del artista se funde y confunde con la experiencia religiosa y hasta con el vuelo místico de los altos contemplativos.

Piensa uno que si la Iglesia católica hubiera cedido al fundamentalismo airado de los iconoclastas, a la severidad puritana de ciertos reformistas del siglo XVI, o si desde sus orígenes no hubiera predicado con imágenes además de con palabras, ¿qué hubiera sido de la conversión de los romanos, cartagineses y bárbaros, de los celtas, sajones y eslavos, casi todos analfabetos de solemnidad? ¿Qué de la evangelización de América, África y del Continente asiático? ¿Podría sostenerse la cultura europea, ahora en trance de apostasía oficial, sin la cúpula de Santa Sofía, los mosaicos de Rávena, el Pórtico de la Gloria, la Basíslica de Asís, la Capilla Sixtina, las vidrieras de Chartres o de León? Son sólo botones de muestra, tan excelsos como infinitesimales, de un patrimonio inconmensurable de belleza y de fe. Fruto de la unión hipostática del culto y de la cultura.

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

El Monasterio de Yuste, uno de los cimientos de la cultura extremeña

Recibió la Medalla de Extremadura, que concede el Gobierno regional

El pasado domingo se entregaban las medallas de Extremadura con motivo del día de la comunidad autónoma. El Monasterio jerónimo de Yuste fue uno de los premiados por su importante obra realizada a lo largo de seis siglos por los monjes de la Orden de San Jerónimo, su significación histórica y cultural y el papel que en estos momentos desarrolla como sede de la Fundación de la Academia Europea de Yuste. Junto al Monasterio fueron premiados la Asociación de Víctimas del Terrorismo, la actriz Florinda Chico, el cantautor Luis Pastor, la Caja Rural de Almendralejo y la escuela de Arte de Mérida.

El Monasterio de Yuste es uno de los cimientos de la cultura extremeña. Lugar de residencia del emperador Carlos V, está al cargo de una comunidad de religiosos Jerónimos, la única de vida contemplativa masculina existente en Extremadura.

El Monasterio de Yuste está situado en las estribaciones de la sierra de Gredos, en la comarca natural de La Vera (Cáceres), junto a la localidad de Cuacos.

El convento actual se reconstruyó sobre las ruinas del viejo Monasterio que sirvió de residencia a Carlos V en los dos últimos años de su vida (1556-1558). Durante la estancia del emperador en Yuste, numerosos personajes de la Corte pasaron por allí para visitarle, entre ellos el propio monarca Felipe II.

Muerte de Carlos V

El 21 de septiembre de 1558, moría Carlos V en la que fue su última morada. Fue enterrado en la Iglesia para, posteriormente, ser trasladados sus restos al panteón real del Monasterio de San Lorenzo del Escorial (Madrid).

Después de la muerte del emperador, el Monasterio y la Orden de San Jerónimo pasaron por numerosos avatares. En la Guerra de la Independencia sus estancias fueron incendiadas y quedaron prácticamente destruidas. Los Jerónimos fueron expulsados de Yuste y posteriormente, con la desamortización de Mendizábal, el Monasterio fue puesto en pública subasta, iniciándose una época de abandono y deterioro del edificio.

A mediados del presente siglo (1949), la Dirección General de Bellas Artes inició la reconstrucción del monasterio, procurando respetar al máximo el diseño y los proyectos originales, recreando así uno de los enclaves más importantes por su significación histórica y artística.

Orgullo para la Orden Jerónima

En su discurso, tras recibir la condecoración, el prior del Monasterio, Fray Francisco de Andrés, manifestó que la Medalla de Extremadura enorgullece a toda la Orden Jerónima y le da fuerzas para permanecer en la soledad y el silencio, "que son el medio y el espacio más adecuados para encontrarnos con nosotros mismos, con Dios y con todos los humanos". En la misma línea aseguró que "esta medalla supone una plasmación de la simbiosis entre la Orden Jerónima y Extremadura".

El religioso afirmó que Carlos V, uno de los personajes más poderosos de la historia, "después de recorrer toda Europa y admirado cuantas bellezas atesora la naturaleza y el arte exquisito y refinado de aquel Renacimiento de su siglo, eligió el Monasterio de Yuste para entregarse al descanso de su cuerpo y de su espíritu... No fue en Alemania, ni siquiera en Flandes, ni en Italia, ni en ninguna otra parte de aquel inmenso imperio. Fue precisamente en el Monasterio de San Jerónimo de Yuste, en plena vertiente extremeña, en la sierra de Gredos".

El prior destacó la "importante obra realizada a lo largo de seis siglos por la Orden de San Jerónimo, su significación histórica y cultural y el papel que en estos momentos desarrolla como sede de la Fundación de la Academia Europea de Yuste".

Para el superior de la comunidad religiosa, "Yuste, dentro de una sincera humildad, proyecta su imagen europeísta al resto del Viejo Continente con una fuerza que parece no es comparable al espacio físico que ocupa, al tiempo que es un referente consagrado por la historia. Por citar solamente algunos personajes: Felipe II, San Francisco de Borja, San Pedro de Alcántara, el Arzobispo Carranza, don Juan de Austria, entre otros muchos conformaron para siempre la historia del Monasterio Jerónimo de Yuste".

Fray Francisco de Andrés resaltó también las dificultades por las que ha atravesado el Monasterio. Sin embargo, recordó que no se puede vivir sólo del pasado. "Hay que vivir también del presente y comprometerse con el futuro, con un futuro mejor para todos. El Monasterio de Yuste es Extremadura... Nosotros también estamos comprometidos con Extremadura y queremos lo mejor para esta tierra y sabemos de los esfuerzos que realiza Extremadura en bien de nuestro convento, de nuestro Monasterio, que al igual que Guadalupe es faro de fe, cultura y espiritualidad".

En su discurso no olvidó a San Jerónimo, el fundador de su Orden, a la vez que ofreció el Monasterio a todos para acercarse a Dios a través del silencio y la oración.

Por último pidió la colaboración de las distintas instituciones para que se pueda afrontar la recuperación integral y total del Monasterio y Palacio del Emperador Carlos V.

 

Romano Prodi pide el reconocimiento del cristianismo en la Constitución Europea

Se suma así a José María Aznar, Presidente del Gobierno español

El vínculo inseparable entre Europa y el cristianismo reclama su reconocimiento en el Tratado Constitucional, reconoce Romano Prodi, presidente de la Comisión Europea.

De ello ha mostrado su convencimiento en el tercer número de "Dialoghi", revista trimestral de Acción Católica italiana, donde describe algunos aspectos de la "Europa que somos y que debemos ser".

Raíces esenciales

Según Prodi, "las religiones monoteístas, particularmente la religión cristiana", han sido "una de las raíces esenciales de Europa y uno de sus factores de desarrollo", y puesto que "la historia de Europa y la historia del cristianismo están indisolublemente unidas", todo esto "hay que reconocerlo en el Tratado constitucional".

En su opinión, el reconocimiento de las raíces cristianas no impide "descubrir las raíces que ligan a Europa con el pueblo de Israel" y "afirmar nuestra voluntad de diálogo con el Islam".

Conjugar los valores

Al contrario, "el encuentro entre los valores de diferentes inspiraciones" puede convertirse "en el factor de integración más amplio" superando los "conflictos que durante siglos nos han dividido".

Es un paso ineludible para el papel que el continente está llamado a asumir "en un contexto de multilateralismo y de democracia supranacional" en el escenario internacional, bien distinto de la imagen ofrecida hasta hoy de una Europa "de la división y de los cálculos políticos", resume el presidente de la Comisión Europea.

 

Ciudadanía europea, idioma, revalorización de las periferias, y educación

Propuestas de la Comunidad de San Egidio para la acogida de inmigrantes

Ciudadanía europea, enseñanza del idioma, revalorización de las periferias de las ciudades, y un sistema escolar adecuado, son las cuatro propuestas de la Comunidad de San Egidio ante el desafío que plantea la inmigración en el viejo continente.

Fueron expuestas en el encuentro "Hombres y Religiones", concluido este martes en Aquisgrán, por Daniela Pompei, representante de este nuevo movimiento eclesial, surgido en 1968, que convocó la cita en la que participaron quinientos líderes religiosos.

"Proponemos la enseñanza del idioma del país que acoge como base para una plena comunicación entre personas diferentes", comenzó explicando.

Asimismo, añadió, pedimos "una nueva normativa europea sobre la ciudadanía que supere las leyes nacionales para construir una Europa con diferentes identidades y con una identidad unitaria más fuerte".

Por último, propuso "la revalorización de las periferias urbanas para afrontar la creación de auténticos ghettos y favorecer la convivencia".

La representante de la Comunidad sugirió, además, "el apoyo a las políticas de integración escolar, con programas que presten más atención a las diferencias culturales".

"Sólo a través del reconocimiento de los inmigrantes como ciudadanos en todas sus consecuencias se puede alcanzar la convivencia pacífica que no cancela las identidades, sino que las deja existir, junto a una nueva identidad común a todos los europeos", concluyó.

 

Reconoce los derechos de todos ante los poderes del Estado

Monseñor Uriarte denuncia la inhumanidad de ETA y los pecados contra la vida

Monseñor Juan María Uriarte, obispo de San Sebastián se refirió el lunes pasado en la Basílica de Santa María de San Sebastián, al suicidio juvenil, los accidentes de tráfico, los accidentes laborales, los maltratos inferidos a las mujeres, los inmigrantes que pierden su vida al cruzar el Estrecho de Gibraltar, el terrorismo y el aborto, como "formas de morir y de matar".

El obispo se refirió a "los maltratos inferidos a la mujer" como "una práctica vergonzosa" que "subsiste en todas las capas sociales y en los países de mayor bienestar".

El obispo de San Sebastián reservó el final de su alocución para hablar de las víctimas del terrorismo. Monseñor Uriarte dijo "desde enero de 2000 hasta el presente han sido 8 las personas que han caído bajo la implacable inhumanidad de ETA. Son ya más de 800 las víctimas de sus terribles atentados. Por enésima vez tenemos que decir que ninguna causa del mundo justifica un solo asesinato".

El prelado dijo que "las recientes agresiones a la sede del PSE en Rentería y al domicilio de un senador del Partido Popular en San Sebastián, merecen la reprobación ética de la conciencia cristiana".

"La ética en el terreno de la política, dijo también el prelado, incluye capacidad de comunicación con el que sostiene opciones contrapuestas a las propias... y postula la renuncia a formas de violencia moral que puedan ser ejercidas en el uso del poder legislativo, judicial y ejecutivo" e incluso "entraña el respeto escrupuloso de los derechos inviolables de los autores de los delitos".

Sobre el crimen del aborto dijo que "no debemos silenciar otra forma gravemente inmoral de destruir la vida humana".


Información diocesana

Además, se trató la situación generada por el cierre del 'Centro Hermano'

El Consejo Episcopal marca a los jóvenes y a las familias como objetivos para este curso

Como es habitual a principios de cada curso, el Arzobispo don Antonio Montero se ha reunido, en Guadalupe, con su Consejo Episcopal para trazar las lineas sobre las que se sustentará el trabajo del presente curso pastoral, en el que los jóvenes y la familia constituyen los objetivos fundamentales.

Nueva situación del Consejo

El tema que encabezó las dos jornadas de trabajo, en las que se dividió este Consejo, fue la nueva situación tanto en el Consejo Episcopal como en la Curia diocesana tras la consagración episcopal de Monseñor Amadeo Rodríguez Magro y los nombramientos de don Francisco Maya Maya como Vicario General y de don Antonio Muñoz Aldana como párroco de la de San Juan de Ribera, manteniendo ambos sus cargos actuales. En este sentido, se analizaron y establecieron criterios de funcionamiento interno y se revisaron las tareas referentes a la administración diocesana y a la presencia en la sede de Mérida.

Otro de los asuntos fue la presentación del programa de actividades de la Delegación del Clero, a cargo de don Gabriel Cruz Chamizo, responsable de la misma, quien propuso como acontecimiento estrella un encuentro interdiocesano de sacerdotes a celebrar en mayo en el Santuario de Guadalupe.

Actos para las familias

En este mismo lugar está previsto que se celebren otros tres encuentros, uno de jóvenes, otro de visitadores de enfermos (ambos interdiocesanos) y uno de familias, de carácter diocesano, que se celebrará el 19 de octubre. Este último, servirá como colofón a la 'Semana diocesana de la Familia' que venía recogida en el Plan Pastoral Diocesano 2003-2005. Esta 'Semana' tendrá tres partes, la primera se desarrollará entre los días 12 y 17 de octubre y será de carácter parroquial; la segunda se celebrará el sábado 18, y serán cuatro talleres a desarrollar en cuatro puntos de la diócesis. La última parte es el encuentro en Guadalupe.

Centro Hermano

Entre otros asuntos relevantes tratadas en este Consejo también está la situación del Centro Hermano, obligado a cerrar sus puertas el próximo 30 de septiembre. En el Consejo se analizaron posibles pasos para solucionar este problema.

Cerró el trabajo de estos días el calendario de tomas de posesión y diversos asuntos de menor relevancia.

 

Además, ha elegido cuatro nuevos miembros para el Colegio de Consultores

Treinta nombramientos de sacerdotes para el nuevo curso pastoral

Monseñor Antonio Montero, como es habitual en estas fechas, ha realizado los siguientes cambios y nombramientos de sacerdotes para la diócesis de Mérida-Badajoz de cara al nuevo curso pastoral:

Colegio de Consultores

Así mismo, el Sr. Arzobispo ha incorporado al Colegio de Consultores a los siguientes sacerdotes:

Don José Antonio Salguero Marín.

Don Francisco Maya Maya.

Don Antonio Muñoz Aldana.

Don Jerónimo Hernández Vargas.

Tribunal Metropolitano

Además, como ya informamos en su momento, y tras la renuncia de Don Adrián González Martín, don Antonio ha nombrado Vicario Judicial de la Archidiócesis a Don José Gago González, que venía desempeñando el cargo de Fiscal del Tribunal Metropolitano; cesa como párroco de Santa María la Real (San Agustín), de Badajoz.

 

Esta actividad se realiza desde hace 10 años

Profesores del Seminario Metropolitano 'San Atón' imparten clases en Perú

Los profesores del Seminario Metropolitano San Atón, don Ricardo Cabezas y don José Moreno han viajado al Perú para impartir cursos intensivos de teología dogmática en el Seminario del Vicariato de S. Francisco Javier en Jaén de Bracamoros. Hace diez años que se iniciaron las relaciones entre dicho Seminario y nuestra Archidiócesis para ofrecer profesores de teología y filosofía durante los meses de Agosto y Septiembre.

50 seminaristas

A este seminario de S. Luis Gonzaga acuden cincuenta seminaristas de cinco jurisdicciones eclesiásticas: Cajamarca, Chimbote, Moyobamba, Chachapoyas y Jaén. En algunas de estas diócesis están trabajando religiosas y sacerdotes de Mérida-Badajoz.

La experiencia es valorada por todos como algo muy positivo, que contribuye a enriquecer mutuamente a estas iglesias peruanas y a la pacense.

 

Villanueva de la Serena

Tres años del Proyecto de Familia

Durante la semana del 15 al 21 se Septiembre de 2003, Cáritas de la Parroquia de la Santa Cruz de Villanueva de la Serena ha organizado una exposición sobre el desarrollo y las actividades del Proyecto de Intervención Familiar que esta institución viene desarrollando desde hace tres años en el Barrio de la Cruz y Plaza de Salamanca de la localidad, aunque abierto a todas las familias de Villanueva, en situación marginación.

Durante los tres años de funcionamiento han pasado por el Proyecto 22 familias. Los objetivos de este trabajo son favorecer la convivencia familiar, la integración social y laboral y ayudar a mejorar la calidad de vida de estas familias.


Liturgia del domingo

Celebramos la Exaltación de la Santa Cruz

Palabra de Dios

 

Libro de los Números 21, 4b-9

En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino y habló contra Dios y contra Moisés: "¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náuseas ese pan sin cuerpo".

El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían. Murieron muchos israelitas.

Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: "Hemos pecado contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes".

Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió: "Haz una serpiente venenosa y colócala en mi estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla".

Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

 

Salmo 77, 1-2. 34-35. 36-37. 38

R. No olvidéis las acciones del Señor.

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza, / inclina el oído a las palabras de mi boca: / que voy a abrir mi boca a las sentencias, / para que broten los enigmas del pasado.

Cuando los hacía morir, lo buscaban, / y madrugaban para volverse hacia Dios; / se acordaban de que Dios era su roca, / el Dios Altísimo su redentor.

Lo adulaban con sus bocas, / pero sus lenguas mentían: / su corazón no era sincero con él, / ni eran fieles a su alianza.

Él, en cambio, sentía lástima, / perdonaba la culpa y no los destruía: / una y otra vez reprimió su cólera, / y no despertaba todo su furor.

 

Carta de S. Pablo a los Filipenses 2, 6-11

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz.

Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el 'Nombre-sobre-todo-nombre'; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

 

Evangelio según san Juan 3, 13-17

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:

-Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre.Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del Hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna.

Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.

Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

 

Comentario litúrgico

Gloriarnos en la Cruz

Sin duda, hay un exceso en las fiestas de nuestros pueblos hoy 'Día del Cristo', como suele llamarse a esta fiesta. Aunque se celebra misa solemne también son solemnes los abusos que, en paralelo a la parte religiosa, suelen cometerse en las diversiones profanas, como todos sabemos.

Sin embargo, hay una postura muy metida en la gente piadosa de nuestras comunidades cristianas que tampoco concuerda con el sentido que la liturgia de la Iglesia da hoy a esta fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. Me refiero a unir a la cruz de Cristo solamente el dolor, las lágrimas y el arrepentimiento y reparación de los pecados. Todo esto es muy justo pero no abarca por completo la actitud cristiana ante el misterio de Cristo clavado en la cruz.

La Iglesia, con esta fiesta, ha querido completar el mensaje que nos viene de la Cruz y la otra dimensión que debe tener nuestra actitud cristiana ante el misterio de Cristo crucificado.

El título de la fiesta ya lo dice todo: "Exaltación de la Santa Cruz". Por tanto, no es un recuerdo dolorido del misterio sino una memoria agradecida y gozosa de los bienes de salvación que nos ha venido por él.

La segunda lectura nos acerca a los sentimientos de Dios Padre que, ante el misterio de la muerte del Hijo en la cruz, no se quedó en una actitud dolorista sino que, como dice san Pablo: "Lo levantó sobre todo, y le concedió el 'Nombre-sobre-todo-nombre'". Desde entonces Jesús es el Señor y nos tenemos que gloriar nosotros, los cristianos, de este misterio de la cruz porque fue un misterio de glorificación para Cristo. La solemne eucaristía de hoy nos da la oportunidad.

Antonio Luis Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

15, lunes: 1Tm 2, 1-8; Lc 7, 1-10, o Hb 5, 7-9; Jn 19, 25-27.
16, martes: 1Tm 3, 1-13; Lc 7, 11-17.
17, miércoles: 1Tm 3, 14-16; Lc 7, 31-35.
18, jueves: 1Tm 4, 12-16; Lc 7, 36-50.
19, viernes: 1Tm 6, 2c-12; Lc 8, 1-3.
20, sábado: 1Tm 6, 13-16; Lc 8, 4-15.
21, domingo: Sb 2, 12. 17-20; St 3, 16-4, 3; Mc 9, 30-37.

 

15 de septiembre: San Nicomedes (siglo II)

Su culto en Roma es antiquísimo en la pequeña catacumba de la Vía Noventana. Nicomedes parece ser un sacerdote martirizado por defender la libertad de las jóvenes a la hora de contraer matrimonio. Nuestro hombre se niega a ser cómplice en los sobornos a que es sometida la joven Felícola por parte de un influyente personaje, para arrancarle el sí matrimonial.

Asesinada la joven, Nicomedes le da sepultura, motivo por el cual se le arroja al Tíber. Esta historia no es verdadera en este caso, pero sí auténtica: matar a un cura por defender la libertad de una joven es algo que acaba de ocurrir en Colombia.

Antes del matrimonio se pregunta: ¿Venís libremente? ¿Os amaréis y respetaréis siempre? ¿Cuidaréis y educaréis a los hijos? En toda África y Asia la pregunta por la libertad huelga totalmente, pues la mayoría de los matrimonios se pactan en la niñez; en Europa es chocante la pregunta acerca del amor de por vida, pues más de un matrimonio se romperá antes de la muerte. En todas las latitudes el interrogante sobre la educación de los niños debiera requerir un curso previo, intenso y extenso, pues está visto que el carnet de padre lo regalan más fácilmente que el de conducir.

San Nicomedes nos ayude a edificar matrimonios sobre la verdadera libertad, de los que no se separen por simple incompatibilidad de ronquidos.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

15, lunes: Virgen de los Dolores, Nª Sª de la Soledad, Albino, Apro.
16, martes: Juan Macías. Cornelio y Cipriano, Eufemia, Rogelio.
17, miércoles: Roberto Belarmino, Dedicación de la Catedral (Badajoz).
18, jueves: Ariadna, José de Cupertino, Metodio, Ricarda, Afuón.
19, viernes: Jenaro, Arnulfo, Igor, Pomposa, Demetrio y Cástor.
20, sábado: Andrés Kim y Pablo Chong, Bonoso y Maximiliano.
21, domingo: Mateo, Alejandro, Jonás, Landelino, Gerulfo.


Contraportada

Entrevista con monseñor Charles C Chaput, Arzobispo de Denver (EE. UU.)

"La separación Iglesia y Estado no significa desterrar la religión de los asuntos públicos"

Hace unos días la Casa Blanca nombró al Arzobispo de Denver, monseñor Charles Chaput, presidente de la Comisión Asesora por la Libertad Religiosa. En esta entrevista, realizada por Jaime Septién, director de 'El Observador', y Rossana Goñi, editora de 'El Pueblo Católico', el prelado comparte algunas de sus preocupaciones fundamentales, especialmente en temas de libertad religiosa y la separación de la Iglesia y el Estado.

-¿Cuál es el papel de la Comisión Internacional por la Libertad Religiosa de los Estados Unidos, y cuál es su impacto en el mundo?

- Bajo la Ley de Libertad Religiosa Internacional de 1998, la Comisión asesora al Departamento de Estado norteamericano en temas de libertad religiosa global, pero es también dueña de una voz autónoma. Tiene, pues, dos aspectos. Por un lado, asiste al Departamento de Estado para lograr que la libertad religiosa sea parte importante de las decisiones en política exterior de los Estados Unidos. Por otro lado, identifica de manera independiente las violaciones de los derechos religiosos alrededor del mundo, y busca que la gente tome conciencia de los gobiernos causantes. La Comisión emite informes respecto de situaciones tales como libertad religiosa en Bielorrusia o Afganistán. En tal grado que puede influir en la Casa Blanca, el Congreso y el Departamento de Estado.

Ataques contra la libertad

-¿Cree usted que las naciones del mundo realmente entienden el concepto de libertad religiosa?

-No. La garantía de libertad religiosa está expresada de manera muy hermosa en el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero muchos países simplemente lo ignoran o le dan interpretaciones distorsionadas. Los ataques contra la libertad religiosa se dan en dos formas: los gobiernos seculares como Corea del Norte, que ven la fe religiosa como una ideología rival, o regímenes gobernados religiosamente, como Irán, que quieren marginar a las minorías religiosas. La fe religiosa es una poderosa fuerza que determina tanto el comportamiento individual cuanto la sociedad en general. Así que si tu meta como gobierno es mantener y expandir tu control sobre la sociedad, la libertad religiosa puede ser vista como algo bastante peligroso.

-Hay quienes ven la defensa de la libertad religiosa como una intromisión de la Iglesia, especialmente de la católica, en asuntos políticos y globales...

-Esa clase de críticas tiene un sólo propósito: intimidar a los católicos y a personas de otras creencias religiosas hasta silenciarlos en momentos en que deberían hablar. La gente necesita actuar de acuerdo a sus convicciones, especialmente sus convicciones religiosas, o sus convicciones eventualmente desaparecerán. El uso de poder siempre genera preguntas morales, y por ende religiosas, acerca de la naturaleza del bien y el mal, y de aquello que constituye el bien común. Por ello la Iglesia sería absurda (de hecho, no estaría siendo fiel a su misión) si no promoviera activamente la libertad religiosa. La manera como una sociedad piensa de Dios, tarde o temprano determina el trato hacia la persona humana.

Separación Iglesia y Estado

-¿Cuál es el significado de 'separación de Iglesia y Estado', y cómo se relaciona con la libertad religiosa?

-La libertad religiosa no requiere de un estado interreligioso. Creo que es posible que una sociedad le dé un estatus especial a una religión particular sin que ello signifique una automática persecución a los demás. Pero a veces no es así. Muchos musulmanes afirman que la ley islámica ('sharia') lo logra porque garantiza ciertos derechos a los judíos y cristianos, pero la historia muestra lo contrario: que 'sharia' margina y oprime a los cristianos y otras minorías religiosas e impide que participen plenamente del acontecer nacional. En Arabia Saudí, un musulmán que se convierte al cristianismo comete un delito capital y toda práctica no musulmana está prohibida. Éstas son violaciones fundamentales del derecho humano a la libertad religiosa. Una auténtica fe en Dios debe llevar siempre a un profundo respeto por los derechos de la persona humana, incluyendo a personas con religiones diferentes a la nuestra, porque todos somos creados por el mismo Padre. Distintas religiones pueden convivir pacíficamente y cooperando por el bien común. Por supuesto, esto sólo puede ocurrir si los creyentes viven su fe pacífica pero vigorosamente en el escenario público; incluso en la casilla de votación. La 'separación de Iglesia y Estado' no debe significar nunca desterrar la religión de los asuntos públicos. La Constitución de los Estados Unidos, por ejemplo, no prohíbe, y los fundadores nunca desearon que se prohibiera, la participación religiosa activa en el debate público.

-¿Cómo entiende el pensamiento católico la participación de los católicos en política?

-La política es donde tiene lugar el trabajo para asegurar el bien común y la dignidad humana individual. Por ello, los católicos deben intervenir. Necesitan entender su fe católica, y contar con ella como una guía en sus decisiones políticas. La única cosa que los católicos no pueden hacer es proclamarse 'católicos' y luego mantener la fe al margen de sus acciones políticas. No se puede creer en la humanidad de un niño no nacido y votar a favor de una ley que permite el asesinato de esa criatura. No se puede apoyar la libertad religiosa y callar acerca de un 'aliado' que persigue a las minorías religiosas. Esa es una manera de mentir.

Zenit


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