Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 633. 10 de septiembre de 2006

Director: Juan José Montes


Portada

Representantes de las principales religiones se reúnen en Asís para pedir por la paz

En nombre de Dios se puede morir, pero no se puede matar

No se puede defender la guerra ni el terrorismo en nombre de Dios. Así se ha vuelto a poner de manifiesto en la XX Jornada Mundial por la Paz, que se ha celebrado en Asís entre el lunes y el martes, y que ha reunido a representantes de las principales religiones del planeta para rezar por la paz en el mundo.

Este encuentro fue iniciado por el Papa Juan Pablo II y también Benedicto XVI ha mostrado su apoyo en un mensaje. En ese mensaje asegura que "a nadie le es lícito asumir el motivo de la diferencia religiosa como presupuesto o pretexto de una actitud belicosa hacia otros seres humanos".

El Santo Padre manifiesta que en el encuentro promovido por Juan Pablo II en el año 1986 se hizo hincapié en "el valor de la oración en la construcción de la paz... la paz se construye ante todo en el corazón... , lugar de las intervenciones de Dios".


Editorial

Hicimos lo que teníamos que hacer

Asaltamos septiembre como si partiéramos de cero, aunque lo cierto es que estamos a cuatro meses de que se acabe el año.

Los que hayan tenido la oportunidad de hacer un seguimiento de la actualidad en verano se darán cuenta de que aquello de que "no hay nada nuevo bajo el sol" no era ninguna tontería.

Israel y el Líbano continúan en el candelero, aunque con otra pinta; entramos en las vacaciones de verano borrachos de fútbol mundialista y salimos embriagados baloncesto, ¡con otra pinta!; el euribor sigue subiendo y continuamos hablando de hipotecas y del precio de la vivienda; nos seguimos entreteniendo en conversaciones donde el protagonismo continúan ocupándolo los dichosos puntos del carnet de conducir, que parecen haber sido responsables de que hayan muerto unas cuantas de personas menos en las carreteras y no dejamos de escuchar relatos y encuestas sobre la Ley Antitabaco.

Lo que venía de mucho tiempo antes, y no tenemos duda de que estará en el debate europeo durante muchos años, es la llegada de inmigrantes a nuestras tierras. El "fenómeno de la inmigración ilegal" es humanamente trágico, políticamente complicado, socialmente controvertido y en la práctica difícilmente evitable, por eso nos encontraremos con él a finales de verano, mediados de otoño, adentrados en invierno y saliendo de la primavera. Para empezar con buen pie queremos recordar la "hazaña" de un grupo de marineros que salieron en su "Francisco Catalina" a por pescado y regresaron a Alicante con 51 personas rescatadas de las garras del mar cuando buscaban una especie de Tierra Prometida en España. Los marineros, que fueron agasajados y aplaudidos a su llegada se limitaron a decir que habían hecho lo que tenían que hacer. ¿Les suena?.


Escritos Episcopales

España, un debate pendiente

Por monseñor Fernando Sebastián Aguilar, Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela

Monseñor Fernando Sebastián Aguilar, Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, reflexiona en este artículo sobre el papel de la Iglesia en la actual situación española, donde debe hacer frente a la pretensión de imponer una mentalidad laicista que prescinde de Dios y alude a la falta de libertad de los católicos en nuestro país.

En España tenemos todavía pendiente un debate sereno y razonable sobre el acomodo de la Iglesia y de los católicos en la sociedad democrática. Con frecuencia, desde las filas del laicismo se nos atribuyen cosas que no son verdaderas. A veces estas críticas nos vienen de cristianos ilustrados y hasta de eclesiásticos relevantes.

Es frecuente oír o leer que la Iglesia española pretende imponer a la sociedad entera sus normas y criterios morales, que los obispos actuamos con mentalidad del nacionalcatolicismo, que no reconocemos la autonomía de las actividades seculares ni la plena autoridad del gobierno y de las instituciones políticas en el orden temporal, que la fe es enemiga de la ciencia y de la democracia. Cosas tremendas.

Quien estudie los documentos de la Conferencia Episcopal y los pronunciamientos de los Obispos, no puede acusarnos de tales barbaridades. La Conferencia Episcopal Española, asimiló fielmente la doctrina del Concilio Vaticano II y desde 1971 se situó resueltamente en perspectiva democrática. Nunca ha habido retractación alguna de aquellas declaraciones sino más bien una clara y firme continuidad. Las enseñanzas de Pablo VI, de Juan Pablo II y del Papa Benedicto XVI en su encíclica "Deus caritas est" son perfectamente coherentes y los obispos españoles hemos tratado de ajustar nuestras enseñanzas y decisiones a las enseñanzas de los Papas.

Gobernar para todos, también para los católicos

También puede ser que detrás de ciertas críticas haya una manera de ver las cosas no del todo verdadera. En ciertos escritos duramente críticos contra la Jerarquía de la Iglesia española, se trasluce una visión de la autonomía de las realidades temporales (ciencia, cultura, política) que prácticamente excluye la visión religiosa de la vida. O por lo menos la restringe indebidamente. Para ciertas mentalidades, el ordenamiento de la vida pública en una sociedad democrática tiene que ser estrictamente laico. La razón aducida es "el debido respeto a la libertad de todos". Se dice: "el gobierno tiene que gobernar para todos y no solamente para los católicos". La verdad es que no hay ningún peligro. Sería más oportuno decir: "el gobierno tiene que gobernar para todos, también para los católicos".

En democracia hay que comenzar a pensar las realidades políticas desde la libertad y los derechos de los ciudadanos. Los ciudadanos, para proteger sus derechos y mejor alcanzar sus bienes (para garantizar lo que antes se llamaba el "bien común"), se organizan políticamente y crean unas instituciones a las cuales les conceden una autoridad que tendrá que estar siempre a su servicio y bajo su control.

En esta perspectiva democrática, las leyes y las actuaciones del gobierno tienen que favorecer el bien de todos, y deben estar al servicio del bien común de todos sus ciudadanos, tanto creyentes como no creyentes. Sin prevenciones ni discriminaciones. Esto, tan sencillo, no se cumple si el gobierno inspira su actuación en una mentalidad laicista, desconociendo y a veces lesionando la manera de pensar y de vivir de una parte importante de sus ciudadanos. Esto es lo que propugnan los partidarios de un Estado que llaman laico, pero que en realidad es laicista, puesto que impone para la sociedad entera una concepción laica de la vida, "como si Dios no existiera", es más, como si no existieran ciudadanos religiosos que ven las cosas de otra manera y quieren vivir de otra forma.

Este parcialismo laicista se ve claramente en la enseñanza pública. Se da por supuesto que el Estado tiene autoridad plena para organizar la enseñanza pública y que esta enseñanza, para no herir los derechos de nadie, tiene que ser laica. Pero así se impone el laicismo a los jóvenes católicos, con lo cual no se respetan sus derechos. Los católicos, creo que con buen sentido democrático, decimos que la enseñanza pública tiene que ser como la quieran los padres de los alumnos. Y decimos que el gobierno no debe organizar la enseñanza a su gusto, sino al gusto de los padres que son los primeros responsables de la educación de sus hijos y a cuyo servicio están las instituciones docentes. Enseñanza católica para los católicos y enseñanza laica para los laicos. Con el mismo respeto y con los mismos derechos. Esto es claro en los niveles primario y secundario. Y en los niveles superiores la enseñanza oficial tiene que ser estrictamente objetiva y no beligerante en materias religiosas, fiel a las exigencias del método científico y respetuosa con el patrimonio cultural y espiritual de sus alumnos y de la sociedad entera.

No a ser considerados ciudadanos de segunda

Los Obispos españoles sabemos bien que la Iglesia no tiene poderes para organizar la sociedad civil según la recta razón. Ni los deseamos tampoco. No intentamos atribuirnos ni reclamar una autoridad que no nos corresponde. Sin embargo, sí reclamamos el derecho a opinar sobre las realidades políticas desde el punto de vista moral, para orientar en cada momento la conciencia de los católicos y ofrecer nuestros puntos de vista a quien quiera tenerlos en cuenta como una ayuda para la formación de su conciencia y el bien moral de la sociedad. Queremos vivir en paz con todos. Estamos dispuestos a respetar las opiniones de todos y a aceptar las leyes justas de las autoridades legítimas como cualquier otro ciudadano, sin privilegios ni exenciones de ninguna clase. Pero no estamos dispuestos a vernos excluidos de la democracia, ni a vivir bajo la presión de unos modelos laicistas de la vida, ni a ser considerados como ciudadanos de segunda.

No es ésta la letra ni el espíritu de la Constitución. Nos parece más democrático que el gobierno, independientemente de las convicciones personales de quienes lo componen, considere como parte del bien social que los ciudadanos puedan ejercer libremente su libertad en materias religiosas, sin privilegiar ni discriminar a nadie. En nombre de una ideología racionalista y laicista hay quien pretende considerar a la fe y a la Iglesia como incompatible con la democracia. Eso es condenar a media España al sometimiento o a la rebeldía. Las ideologías siempre terminan legitimando el autoritarismo.

Más cultura y objetividad

No ganamos nada con desautorizarnos mutuamente, desfigurando unos las posiciones de los otros. No ganamos nada excluyendo de la ortodoxia democrática a media sociedad española por sus ideas religiosas.

Con un poco más de cultura y de objetividad la izquierda española tendrá que reconocer que la vida religiosa de los ciudadanos es un bien para sus personas y también para la sociedad. Partamos del reconocimiento de la buena voluntad y del derecho de todos a vivir en paz y libertad en una misma sociedad, sin preferencias ni discriminaciones, reconociendo sin restricciones el ejercicio de la libertad religiosa de todos como parte importante del bien común de una sociedad democrática. Será más democrático, más respetuoso con nuestra identidad histórica y mucho mejor para todos.

En nuestra sociedad hay otra grave cuestión pendiente. ¿Pueden los gobernantes legislar en contra de la ley moral fundada en la razón y en la tradición mayoritaria de la sociedad? En todas las sociedades hay un patrimonio moral mayoritario, constituido mediante la aportación pacífica de las sucesivas generaciones y de las mejores instituciones del país, que puede llamarse la moral natural socialmente vigente en una sociedad. La cuestión es ¿puede un gobierno legislar y actuar en contra de este patrimonio moral mayoritario de la sociedad? ¿Tienen los legisladores autoridad para modificar y hasta contrariar las convicciones morales de la mayoría de la población? Cierto que el patrimonio cultural de una sociedad es algo dinámico, que cambia y progresa, o se deteriora, al paso de los años. Pero esta movilidad del patrimonio cultural no es tarea propia del gobierno, sino de las personas y las instituciones dedicadas al pensamiento y al enriquecimiento cultural de la sociedad. Si el Estado moderno, con los recursos que sólo él tiene, y dominando buena parte de los medios de comunicación, se convierte en educador y mentalizador de la población, queda muy poco espacio para la democracia. Eso es el inicio de todos los autoritarismos.

Algunos se escandalizan de que los católicos estemos en contra de la nueva asignatura "Educación para la Ciudadanía". La razón es muy sencilla, en el programa de esta asignatura, tal como ahora lo conocemos, hay muchas cuestiones morales, algunas muy importantes para la formación y el futuro de las personas, como es el caso de la educación sexual y afectiva de niños y jóvenes que no corresponden a la competencia del gobierno. Los padres católicos saben que esa educación de sus hijos en las cuestiones morales les compete a ellos, no al Estado, y saben que en las programaciones del gobierno aparecen ideas y teorías muy contrarias a la concepción cristiana de la vida en la cual ellos quieren educar a sus hijos. En vez de descalificarnos unos a otros, examinemos las cosas serenamente y busquemos soluciones que no molesten a nadie, que no excluyan a nadie, que no desprecien a nadie. No hagamos una democracia que valga solo para un partido y sus amigos, dejando fuera a media España. La historia ya nos enseñó que estos ensayos no traen nada bueno.

Pamplona, 1 de septiembre de 2006.

+ Fernando Sebastián Aguilar.
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela


Centrales

Asís volvió a congregar esta semana a creyentes de todas las religiones

Veinte años de oración por la paz

Juan Pablo II inició hace veinte años una reunión en Asís con representantes de las principales religiones del planeta para rezar por la paz en el mundo en lo que se dio en llamar Jornada Mundial por la Paz.

Este lunes y martes, 4 y 5 de septiembre respectivamente, la Comunidad de San Egidio, en colaboración con la diócesis de Umbría, ha organizado de nuevo este evento en el lugar donde nació, en la cuna de San Francisco.

El Papa, que este fin de semana inicia su cuarto viaje internacional que lo llevará a su país natal entre el 9 y el 14 de septiembre, recordó en un mensaje dirigido al obispo Domenico Sorrentino, de Assisi-Nocera Umbra-Gualdo Tadino (Italia) que hace veinte años, concretamente el 27 de octubre de 1986, se celebró el primer encuentro, promovido por el Siervo de Dios Juan Pablo II. Desde entonces, "el acontecimiento más significativo ha sido la caída de los regímenes de inspiración comunista en Europa del Este y el fin de la guerra fría, que había creado una especie de división del mundo en esferas de influencia contrapuestas. Fue un momento de esperanza general de paz", pero, desgraciadamente, "este sueño no se ha cumplido. Es más, el tercer milenio se ha abierto con escenarios de terrorismo y de violencia que no terminan de disolverse".

Benedicto XVI asegura en ese mensaje que la invitación de Juan Pablo II a los representantes de las religiones mundiales "para que testimoniaran unánimemente la paz sirvió para dejar claro, sin que hubiera lugar a dudas, que la religión no puede ser sino anunciadora de paz". En este sentido, subraya que "a nadie le es lícito asumir el motivo de la diferencia religiosa como presupuesto o pretexto de una actitud belicosa hacia otros seres humanos".

La paz se construye en el corazón

El Santo Padre afirma que en el encuentro promovido por Juan Pablo II en 1986 se hizo hincapié en "el valor de la oración en la construcción de la paz..., la paz se construye ante todo en el corazón... , lugar de las intervenciones de Dios".

La oración une

El sucesor de Juan Pablo II recuerda que aquel "pidió una oración auténtica, que implicase toda la existencia y que por este motivo, estuviera acompañada del ayuno y se expresara en la peregrinación, símbolo del camino hacia el encuentro con Dios". El valor de la oración "en la construcción de la paz fue testimoniado por representantes de diversas tradiciones religiosas... que mostraron así que la oración no divide sino que une y es un elemento determinante para una eficaz pedagogía de la paz".

Tras poner de relieve que "tenemos más necesidad que nunca de esta pedagogía de la paz, especialmente si observamos a las nuevas generaciones", el Papa manifiesta en el mensaje su alegría por la iniciativa promovida por el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso de organizar en Asís un encuentro de diálogo, oración y formación a la paz para jóvenes católicos y de otras religiones.

No se funda en un sincretismo relativista

Benedicto XVI recuerda la atención que se puso para que el encuentro de Asís de hace veinte años "no se prestara a interpretaciones de sincretismo, fundadas en una concepción relativista".

El Papa ha señalado por último que "cuando se reza unidos por la paz, es necesario que la plegaria se realice según los caminos distintos que son propios de las diversas religiones. Así se ha hecho desde 1986 y esta decisión sigue siendo válida actualmente. La convergencia de la diversidad no debe dar la impresión de que se cede a aquel relativismo que niega el sentido mismo de la verdad y la posibilidad de alcanzarla".

Las guerras dejan cada vez más muertos en el mundo

Fuentes de la ONU señalan que en el siglo XX murieron 109,7 millones de personas en conflictos bélicos, una cifra muy superior a la de muertos en conflictos durante el siglo inmediatamente anterior, el siglo XIX, en el que 19,4 millones de personas murieron por las mismas razones.

Los datos anteriores vienen a decir que mientras en el siglo XIX murió por razones bélicas el 1,65% de la población mundial, en el siglo XX el porcentaje se elevó al 4,35.

Según Mikael ERIKSON y Petter WALLENSTEEN en su "Armed Conflict, 1989-2003", entre 1946, tras la II Guerra Mundial, y el año 2003, se han registrado un total de 229 conflictos armados en 148 países. De éstos, 116 conflictos en 78 países se encontraban activos en el período posterior al fin de la Guerra Fría (1989-2003). La mayoría de los conflictos son internos: tan sólo se han producido 7 conflictos entre Estados en el período 1989-2003, de los cuales 2 se encontraban activos en el año 2003. 46 conflictos alcanzaron el nivel de máxima intensidad ("guerra"), 14 fueron de intensidad "media" y el resto, 56, de orden "menor".

Servicio de Información Vaticano (VIS)


Nuestros Mártires

Don Pedro Gómez Asensio fue fusilado, posteriormente le cortaron la cabeza y las piernas

Nació en Alconera, el 30 de septiembre de 1884, en la Calle de la Iglesia nº 16. Hijo de Dámaso Gómez Gómez, carpintero, natural de Villafranca de los Barros, y Cándida Asensio Giraldo, de Alconera. Tuvo cuatro hermanos más: Dolores, Eduardo, Luciano y Nemesio. En la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol fue bautizado por Don Fulgencio Sánchez y Leal, cura propio de la misma, a los tres días de su nacimiento, imponiéndole, los nombres de Pedro Jerónimo. Fue confirmado por D. Fernando Ramírez y Vázquez en la Santa Visita Pastoral de Alconera, el 11 de noviembre de 1884.

Ingresó en el Seminario diocesano de S. Atón, en Badajoz, donde estudió cuatro años de Latín y Humanidades (1897-1901), tres de Filosofía (1901-04) y cinco de Teología (1904-09) con calificación media de "notabiliter meritus".

El Obispo de la diócesis pacense, Dr. D. Félix Soto Mancera, le confirió las ordenes sagradas: Tonsura y Menores el 21 de diciembre de 1907 en Montijo; el Subdiaconado el día 27 de marzo de 1909; el Diaconado el día 10 de abril de 1909 y el Presbiterado el día 5 de junio de 1909.

A los pocos días de su ordenación recibe el nombramiento de coadjutor de Montánchez el 21 de junio de 1909, y confesor extraordinario de la Religiosas del Santo Ángel el 18 de octubre de 1910; después el mismo cargo en Salvatierra de los Barros, el 13 de septiembre de 1911, notario eclesiástico el 16 de septiembre de mismo año y colector perpetuo el 14 de febrero de 1912; coadjutor regente de Usagre el 27 de marzo de 1918 y de la parroquia de San Andrés de Badajoz el 1 de enero de 1924, en la que ejerció el ministerio sacerdotal durante diez años, con el intervalo de cura accidental en Bodonal de la Sierra desde 6 de junio de 1926 al 7 de enero de 1927. La vacante de D. Francisco Flores Gordo, párroco en Salvatierra de los Barros es cubierta por D. Pedro el día 7 de abril de 1934. Su monaguillo, Manuel Bermejo, de 13 años de edad, con posterioridad sacristán de la mencionada parroquia, lo recordaba como "un sacerdote alto, delgado y moreno, muy cumplidor y celoso de su parroquia".

Martirio y sepultura

En Salvatierra se encontraba don Pedro, como indicamos antes, cuando se produce la persecución religiosa que conllevó la detención de varias personas el 20 de Julio de 1936. Al poco tiempo, viendo el cariz que iba tomando la situación en el pueblo, el alcalde Julio Vaca Vega y el presidente del Comité se dan a la fuga, autorizando a los que quedaban a pactar con los detenidos que serían puestos en libertad el 20 de agosto. Enterados los milicianos de Burguillos del Cerro de lo ocurrido se presentaron en el pueblo la noche del 26 del mismo mes, con intención de llevar a cabo nuevas detenciones, pero los posibles presos fueron alertados y pudieron escapar con excepción del párroco.

Tiroteado en plena calle

Lo prendieron en la casa rectoral, sita en calle Santísimo Cristo nº 33, donde vivía en compañía de su tía carnal y una criada, ambas muy ancianas y, tras un fuerte tiroteo en plena calle moría fusilado por arma de fuego, a la vez que clamaba varias veces a la Señora: "¡Virgen del Carmen, perdóname!", el 27 de agosto de 1936.

Le decapitaron y su cabeza sirvió de juego entre sus verdugos. Uno de ellos comentaba en la taberna: "Hemos matado al Cura y le hemos cortado las piernas para que lo entierren".

Su cuerpo fue enterrado en una fosa común en la entrada del cementerio hasta ser trasladado a un nicho junto a su madre en el mismo lugar el año 1937. En 1951 los restos mortales se trasladan solemnemente a la Parroquia de "San Pedro Apóstol", de Alconera, donde es inhumado en el presbiterio a la espera de la Resurrección gloriosa.


Información Diocesana

Tras más de dos meses de obras

El templo parroquial de Valencia del Ventoso estrena nuevo tejado

El templo parroquial de Nuestra Señora de la Esperanza, de la localidad pacense de Valencia del Ventoso, ha estrenado un nuevo tejado.

El proyecto se venía fraguando desde hacía más de dos años, al plantearse esta comunidad parroquial la necesidad de cambiar el viejo tejado del templo parroquial que se encontraba muy deteriorado con el paso de los años, tanto en lo referido a su estructura interna como al mal estado de las tejas.

Dos años de preparación

La implicación de todo el pueblo ha hecho posible que ahora, tras esos dos años -en los que se han recaudado los fondos necesarios- para acometer este proyecto y más dos meses de obras, el templo parroquial luzca un nuevo tejado.

Fuentes de la parroquia han declarado a 'Iglesia en camino' su "satisfacción por el legado que dejamos a las generaciones venideras, pero más gozo todavía por habernos sentido comunidad parroquial capaz de trabajar todos a una, de entusiasmarnos y de caminar juntos".

 

Comienza el trabajo del proyecto "Dando color a la vida..."

Es una iniciativa que aglutina a once colectivos, movimientos y parroquias de Badajoz

El proyecto "Dando color a la vida... aquí en Badajoz" ha iniciado sus actividades para este curso pastoral 2006-2007 con un encuentro -celebrado en el Seminario Metropolitano de 'San Atón'- en el que han trazado las líneas de trabajo para este curso.

El hilo conductor para este año se resume en el lema "Sentirnos Iglesia, una familia", en respuesta a una de las líneas de trabajo pastoral marcadas por Monseñor Santiago García Aracil, Arzobispo de Mérida-Badajoz, en su Carta Pastoral "Presentación y Proyecto".

Para este curso, el proyecto trabajará en tres niveles. Con chicos de 11 a 13 años, cuyo acto principal será la celebración de la IV edición de la Gymkhana "Dando color..."; también se quiere potenciar este año el trabajo con los animadores, monitores y catequistas que participan en este proyecto. Por último, se pretende profundizar en la unidad y conocimiento mutuo de los distintos colectivos que integran esta iniciativa.

El proyecto "Dando color a la vida... aquí en Badajoz" está formado por once colectivos, movimientos y parroquias de la ciudad con el apoyo de las Delegaciones diocesanas de Pastoral para la Juventud y de Pastoral Vocacional.

 

Peregrinación diocesana a Lourdes

Cuarenta personas han participado en la peregrinación a Lourdes organizada por la Delegación diocesana de Peregrinaciones, Santuarios y Piedad Popular.

Durante cuatro días, los peregrinos han tenido la oportunidad de recorrer los lugares más emblemáticos de esta localidad francesa, lugar mariano desde que en 1858 la Virgen María se apareciera a la joven Bernardette, y que cada año visitan 6 millones de personas.

Además de visitar el Santuario, el recinto de la gruta de las apariciones, los participantes en la peregrinación participaron en el Viacrucis y la procesión de antorchas.

A su regreso, los peregrinos también visitaron el santuario hoscense de Torreciudad.

 

Semana de oración de la Renovación Carismática Católica

Más de 200 personas, entre ellas 40 extremeños, han participado en la VI Semana de oración que la Renovación Carismática Católica organiza cada año en el Santuario de Nuestra Señora de Fátima (Portugal).

Esta semana de oración ha estado dirigida por el sacerdote cacereño Juan José Gallego Palomero, canónigo de la Catedral de Plasencia que, entre otros temas, profundizó en la llamada que hace el Señor o la parábola del 'joven rico'.

Además, los participantes contaron con la presencia de Jacinto Núñez Regodón, profesor de la Pontificia de Salamanca, quien también impartió algunas charlas sobre la formación de los Evangelios.

 

Es el actual Obispo de la diócesis extremeña de Plasencia

Monseñor Amadeo Rodríguez celebra el aniversario de su ordenación episcopal

Raquel Molano (Plasencia)

La pasada semana se cumplía el tercer aniversario de la ordenación episcopal de Monseñor Amadeo Rodríguez Magro, Obispo de la diócesis extremeña de Plasencia.

Con motivo de esta celebración, Monseñor Rodríguez Magro presidía la Eucaristía en el Santuario de la Virgen del Puerto, de Plasencia, y que fue concelebrada por numerosos sacerdotes. En su homilía, Monseñor Rodríguez aprovechó para dar gracias a Dios y a la Virgen del Puerto por sus tres años de episcopado al frente de la diócesis placentina.

Terminada la celebración, don Amadeo recibió la felicitación de la curia diocesana y de todos los feligreses de la comunidad diocesana, bien personalmente bien mediante oraciones y plegarias.

En declaraciones a los medios de comunicación, Monseñor Rodríguez destacó que estaba muy feliz en la diócesis de Plasencia. "Cada día -afirmó- estoy más contento de esta invitación del Papa para estar aquí. Desde el primer momento me he encontrado muy bien, con buenos sacerdotes, capacitados y comprometidos".


Liturgia dominical

Celebramos el XXIII domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Isaías 35, 4-7a

Decid a los cobardes de corazón: sed fuertes, no temáis. Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite, viene en persona, resarcirá y os salvará.

Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará.

Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa, el páramo será un estanque, lo reseco un manantial.

 

Salmo 145, 6b-7. 8-9a. 9bc-10

R. Alaba, alma mía, al Señor (o Aleluya).

Alaba, alma mía, al Señor:

Que mantiene su fidelidad perpetuamente

que hace justicia a los oprimidos,

que da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos.

El Señor abre los ojos al ciego,

el Señor endereza a los que ya se doblan,

el Señor ama a los justos,

el Señor guarda a los peregrinos.

 

Carta del apóstol Santiago 2, 1-5

Hermanos: no juntéis la fe en nuestro Señor Jesucristo glorioso con la acepción de personas. Por ejemplo: llegan dos hombres a la reunión litúrgica. Uno va bien vestido y hasta con anillos en los dedos; el otro es un pobre andrajoso.

Veis al bien vestido y le decís:

- Por favor siéntate aquí, en el puesto reservado.

Al otro, en cambio:

- Estáte ahí de pie o siéntate en el suelo.

Si hacéis eso, ¿no sois inconsecuentes y juzgáis con criterios malos?

Queridos hermanos, escuchad: ¿Acaso no ha elegido Dios a los pobres del mundo para hacerlos ricos en la fe y herederos del Reino, que prometió a los que lo aman?

 

Evangelio según san Mateo 7, 31-37

En aquel tiempo, dejando Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis. Y le presentaron a un sordo, que, además, no podía hablar; y le piden que le imponga las manos.

Él, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y mirando al cielo, suspiró y le dijo:

- Efetá. (Esto es: "Ábrete")

Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad.

Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos. Y en el colmo del asombro, decían:

- Todo lo ha hecho bien: hace oir a los sordos y hablar a los mudos.

 

Comentario Litúrgico

¡Ábrete!

Este domingo, nos encontramos con una página del evangelio de Marcos que ha tenido mucha suerte. No sólo ha sido leída y meditada muchas veces a lo largo de los siglos de la historia del cristianismo sino que, además, los gestos y las palabras de Jesús descritas por el evangelista han pasado nada menos que a la liturgia del sacramento del Bautismo.

Esto nos advierte de que no podemos dejar pasar sin más lo que nos narra san Marcos. Hemos de interiorizarlo porque en los albores de nuestra vida cristiana, al bautizarnos, se hizo sobre nosotros algo muy parecido a lo que hizo Jesús sobre el sordomudo.

Fue un gesto muy original. Podría pensarse que Jesús no se fiaba del poder milagroso de su palabra. Nos narra el evangelista que Jesús, además de mandar a que los oídos y la lengua del sordomudo adquiriese sus respectivas facultades los humedeció con su propia saliva, acompañando ese gesto con una orden llena de autoridad: "Ábrete".

Que pasara este gesto a la liturgia bautismal lo encontraremos natural si nos fijamos en su valor simbólico: el oído sordo oye y la lengua muda habla igual que el Bautismo, sacramento que inicia la fe, hace posible que el cristiano tenga la posibilidad de aceptar y asimilar la Palabra de Dios que engendra la fe y, a la vez, nos faculta para alabar al Padre en la celebración eucarística con nuestras oraciones, recitación del Credo y cantos.

Teniendo en cuenta lo anterior, meditar el evangelio de hoy nos llevará a una revisión de nuestras actitudes preguntándonos si acaso nuestra situación no es parecida a la del sordomudo porque no estamos a la escucha de la Palabra ni prontos a la oración.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

11, lunes: 1 Co 5, 1-8; Lc 6, 6-11.
12, martes: 1 Co 6, 1-11; Lc 6, 12-19.
13, miércoles: 1 Co 7, 25-31; Lc 6, 20-26.
14, jueves: Nm 21, 4b-9; Jn 3, 13-17.
15, viernes: Hb 5, 7-9; Jn 19, 25-27.
16, sábado: 1 Co 10, 14-22; Lc 6, 43-49.
17, domingo: Is 50, 5-9; St 2, 14-18; Mc 8, 27-35.

 

10 de septiembre: Nicolás de Tolentino (1245-1305)

San Nicolás de Tolentino nació en Castel Sant´ Angelo, el actual Sant´ Angelo in Pontano, en 1245, y murió en Tolentino el 10 de septiembre de 1305.

Fray Pedro de Monte Rubiano, su biógrafo, nos cuenta que su vida estuvo entretejida de singularísimas experiencias místicas y de hechos prodigiosos, confirmados en el proceso de canonización, que se abrió a los veinte años de su muerte y concluyó en 1446. En ese proceso fueron declarados auténticos 301 milagros.

Fue asceta, austero pero no excéntrico, riguroso consigo mismo, pero dulce y atento con todos. En 1256 entró donde los agustinos y se ordenó en 1269 en Cingoli; durante seis años peregrinó por varias ciudades y después fijó su residencia en Tolentino en donde ejerció su apostolado sobre todo en el confesionario. Después de largas horas que pasaba en el confesionario, se dedicaba a visitar a los pobres, a los que les llevaba, con el permiso de sus superiores, ayudas materiales en los casos más urgentes. Los prodigios que hizo en vida y sobre todo después de la muerte tenían la finalidad de aliviar las miserias humanas.

Cuarenta años después de su fallecimiento, fue encontrado su cuerpo incorrupto. En esa ocasión se le quitaron los brazos y de la herida salió bastante sangre.

http://es.catholic.net

 

Los santos de la semana

11, lunes: Nª Sª de la Cueva Santa, Domingo de Silos, Pafnucio.
12, martes: Sta.Mª de Valvanera, NªSª de la Salud, Autónomo, Teódulo.
13, miércoles: Virgen de la Fuensanta, Juan Crisóstomo, Julián.
14, jueves: Materno, Alberto, Norburga.
15, viernes: Nª Sª de la Soledad, NªSª de las Angustias, Bonifacio.
16, sábado: Juan Macías, Cornelio, Cipriano, Eufemia, Edita.
17, domingo: Roberto Belarmino, Lamberto, Columba.


Contraportada

Durante este tiempo han estado trabajando en las barriadas pacenses del Gurugú, la UVA y Cuestas

Los Oblatos de María Inmaculada se despiden de Badajoz tras casi 50 años de presencia

Este fin de semana se despedían de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, situada en la barriada pacense del Gurugú, los Oblatos de María Inmaculada, tras casi 50 años de servicio en esta zona de Badajoz. Durante este tiempo han visto cómo el barrio crecía, se le dotaba de servicios básicos, escuelas... y, no pocas veces, esto ha sido posible gracias a su trabajo y tesón unido al de todos los habitantes.

La Última de Iglesia en camino de esta semana va dedicada a esta Congregación que, con su marcha de Badajoz, deja a nuestra diócesis sin presencia de los Oblatos de María Inmaculada.

Corría el año 1958 cuando llega a Badajoz el primer grupo de Oblatos de María Inmaculada (OMI). Se establecieron en el templo de Nuestra Señora de la Asunción que, por aquellos tiempos, no era aún parroquia, en el barrio del Gurugú, una zona periférica y totalmente desatendida de Badajoz en la que todavía no había alumbrado publico, ni agua corriente, ni alcantarillado ni ningún otro de los servicios que hoy llamamos básicos. En realidad, el barrio era poco más que un conjunto de chabolas donde la miseria, el analfabetismo y la marginación eran la nota dominante.

El hecho de optar por una zona de la periferia, marginal, obrera, de familias que vivían del café que traían clandestinamente de Portugal, y con problemáticas muy variadas, respondía -como explican los propios Oblatos- al "deseo de ser instrumentos de la misericordia de Dios para anunciar con el testimonio de su vida el Reino de Dios, haciendose cercanos a aquellas gentes para ayudarles a recuperar su dignidad".

Por eso, la relación de los Oblatos con el barrio ha pasado siempre por el apostolado espiritual pero, también, por el interés por los problemas del barrio y la búsqueda de soluciones a las situaciones de extrema pobreza y marginación.

Después de una primera etapa en el barrio se empieza, con la venida a Badajoz de oblatos más jóvenes, un nuevo periodo en el que florecen los grupos juveniles propios de aquel tiempo, como las Hijas de María, los movimientos obreros de Acción Católica, y también el coro parroquial, que ya se había iniciado con éxito desde el primer momento de la llegada de los Oblatos. Unido a esto se creó un grupo de scouts católicos que tenía una participación muy activa en la parroquia y que aún continúa funcionando en el barrio.

Asociación de vecinos

Implicados en la mejora y el desarrollo de la barriada, los Oblatos iniciaron un proyecto de desarrollo comunitario en el que participaron tanto técnicos y expertos de Cáritas Nacional como oblatos de otras comunidades. Con este proyecto se intentó dar respuesta a los problemas más serios de la barriada, buscando aglutinar voluntades y encauzar esfuerzos. Fruto de este proyecto fue la creación de la asociación de vecinos, que fue la primera legalizada en Extremadura, y también la creación de un centro de promoción de la mujer, que fue referencia y modelo en Badajoz.

El ámbito educacional

A mediados de la década de los 60, las tasas de analfabetismo eran bastante elevadas. Hacía poco que había comenzado la construcción de la UVA y el barrio estaba creciendo. Un estudio reveló que había más de 600 niños menores de 14 años sin escolarizar, lo que unido a la escasez de grupos escolares (sólo dos para toda la zona con 8 unidades cada uno), hacen que se crearan unas escuelas en el patio de la iglesia del Gurugú. Más tarde se consigue la creación de un centro de bachillerato que, tras conseguir de las autoridades la construcción de un nuevo edificio -a comienzos de los 70- el centro pasa a ser una nueva agrupación escolar en la que, además, se consigue instalar un comedor para 300 niños.

Los Oblatos también desarrollaron una ingente labor en el barrio de la UVA. Hay que tener en cuenta que esta nueva barriada se constituía en la provisionalidad, pues inicialmente estaba concebido para acoger a las personas que emigraban a Badajoz desde el mundo rural (UVA son las siglas de Unidad de Vecinal de Absorción). Junto a este barrio, y para dar una mejor respuesta y servicio pastoral, nace también la iglesia de Santa Engracia que perteneció a la parroquia del Gurugú y fue atendida por los Oblatos, hasta que la atención pastoral pasó a sacerdotes diocesanos. Al igual que en Nuestra Señora de la Asunción, las instalaciones de Santa Engracia se abren al barrio, se organizan cursos, convivencias...

El trabajo en las Cuestas

También fueron los Oblatos los que, en los años 70, se hicieron cargo de la barriada de Cuestas de Orinaza, situada "en el extrarradio del extrarradio de Badajoz" donde aplicaron los mismos principios de trabajo, servicio y entrega que venían aplicando en el Gurugú y la UVA. En las Cuestas se creo también la parroquia de San Francisco de Asís, atendida por sacerdotes diocesanos, que desaparece cuando el barrio es desalojado por las autoridades. Fueron precisamente los Oblatos los que vivieron este último realojo y la 'liquidación' del barrio, pues por diversas circunstancias tuvieron que hacerse cargo del barrio de nuevo. La grave situación de la gente de este barrio y las escasas esperanzas de futuro hicieron que los Oblatos tuvieran que emplearse a fondo para mantener viva la llama de la esperanza y hacer ver que era posible un futuro mejor.

Unido a toda esta labor, y a mucha más pues 50 años dan para mucho, los Oblatos han dejado huella en la gente con la que han convivido y a la que han servido. Nombres de Oblatos como Padre Tacoronte o Padre Eugenio han quedado íntimamente ligados no sólo a la historia de las barriadas donde trabajaron sino también a la de la propia ciudad, pues ambos tienen plazas y avenidas en ella.

Redacción


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