Semanario
"Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail:

Iglenca@jet.es

Número 310. 1 de agosto de 1999

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

Portada

Muchos de los 800.000 emigrantes extremeños
vuelven en verano

La Iglesia nunca les ha descuidado

La práctica totalidad de nuestros pueblos duplican y triplican su población durante estos días, y es que el número de extremeños residentes fuera de nuestra tierra es casi el mismo de los que vivimos dentro, 800.000 frente a 1.100.000.

La mayor parte de ellos residen en Madrid y en los pueblos de alrededor, Cataluña y País Vasco. Fuera de España, el mayor número de emigrantes extremeños se concentra en Francia, Alemania y Suiza.

La Iglesia siempre ha mostrado su preocupación por la situación de los que han tenido que abandonar su tierra para ganarse la vida. Desde el principio se crearon capellanías de emigrantes en el extranjero, para amortiguar el desarraigo de los emigrantes españoles. Hoy esa preocupación se dirige de forma especial a los inmigrantes, aquellos que vienen a España a hacer lo que hicimos nosotros hace unos años: salir de casa para ganarnos la vida.

 

"Iglesia en camino" se va de vacaciones hasta septiembre

Nuestra revista hace un alto y se toma un descanso durante el mes de agosto. El próximo número saldrá a la calle el cinco de septiembre.

Desde la redacción de"Iglesia en camino" les deseamos unas felices vacaciones a todos y esperamos seguir gozando de la confianza de nuestros lectores para continuar acercándoles la vida de la Iglesia en nuestra diócesis de Mérida-Badajoz.

 

Editorial

Inmigrantes: un rayo de esperanza

No es costumbre en este recuadro remachar el clavo sobre el mismo asunto de la semana anterior. Pero nos parece esta vez un deber moral dar noticia aquí de la ventana a la esperanza que acaba de abrise en España para acometer con grandeza y buen pulso el enorme problema de los inmigrantes. Acaba de constituirse en Madrid (en esta semana trágica de nuevos náufragos de pateras con el saldo espantoso de seis cadáveres y otros tantos desaparecidos) una "Plataforma Permanente por la Convivencia", para afrontar con decisión y concertadamente este fenómeno histórico que a todos nos afecta y compromete.

La tal plataforma está constituida por cinco partidos políticos: PP, PSOE, IU, NI y CIU, acompañados por formaciones sindicales, ONGs y asociaciones de inmigrantes. Este primer empeño integrador se propone, como objetivo prioritario de su programa, impulsar la reforma de la Ley de Extranjería, primer paso para la redacción de una carta de derechos y deberes para todos los sujetos activos y pasivos, personales e institucionales, del movimiento migratorio en el ámbito de la Unión Europea. La Plataforma iniciará su andadura a partir del mes de septiembre.

Voces muy sensatas de diferentes partidos políticos invitan a los ayuntamientos a asumir en este campo un talante previsor y preventivo impulsando en sus municipios la creación de plataformas de la misma naturaleza, en todas las comunidades autonómicas. Hay que desmontar el prejuicio y la injusticia de que el inmigrante nos quita puestos de trabajo y es un presunto perturbador del buen orden ciudadano. La experiencia histórica dice exactamente lo contrario. Los grandes países: USA, Canadá, Alemania Federal, han edificado su poderío económico y su grandeza histótica con la energía y el apoyo de oleadas de emigrantes, integrados progresivamente en la sociedad. En cuanto a Extremadura, sin problemas todavía en este terreno, bueno nos sería evocar que fuimos y seguimos siendo emigrantes.

 

Carta del Arzobispo

Vacaciones para pensar

De un cacique andaluz de los años veinte dicen que decía a sus convecinos: ¡Lejos de nosotros la funesta manía de pensar! Del, a la vez profundo y divertido, filósofo don Eugenio D`Ors, dicen que decía su doméstica para ahuyentar las visitas: "El maestro está pensando". Pensar es la más espontánea y natural de las actividades del hombre. Salvo que éste se proponga ejercitarla "ex profeso". Voy a pensar, dice, y no da pie con bola. A muchos, pensando, les duele la cabeza. De hecho, en la vida diaria no pensamos demasiado, ya sea por el atolondramiento y el estrés, ya por la rutina y el aburrimiento.

Mas, de pronto, nos sobreviene un parón, llámese veraneo o vacaciones, un cambio de ritmo en nuestro curso vital, que nos hace notar que existimos. Te sorprendes pensando en ti mismo, que es a lo que llamamos seriamente pensar o reflexionar, sin restarle valor a los discursos mentales que lleva consigo el trabajo o la lucha diaria, o los aprietos de fin de mes que estrujan la masa gris de nuestro caletre. Intelectus apretatus. No, esto de ahora es distinto. Acuden a tu mente, emergen de tu interior, las preguntas del cómo y el porqué de tantas cosas; descubres que no eres tan egoísta como tú mismo te crees o te observan los demás. ¡Si resulta que tú eres para ti el gran desconocido, el amigo con quien menos te tratas, el yo titubeante que pasa de puntillas bajo la polvareda de los afanes diarios!

La gimnasia de pensar

Pensemos en el pensar. Descartemos, por supuesto (aunque no nos vendría mal a más de uno) convertir las vacaciones en unos Ejercicios espirituales. ­ ¿Qué es, entonces, lo que estamos intentando? No vivirlas tampoco como si nosotros no existiéramos: playa, baño, chiringuito, apartamento. Hablar sin ton ni son de las trivialidades de siempre y de lo que se tercia con el primero que te encuentras. Aparcar drásticamente cuanto diga relación con la existencia laboral, ambiental, e incluso familiar, de los otros once meses. Viajar para coleccionar entradas de museos, o tragarse películas y más películas en el vídeo del apartamento, instalando otro, si se puede, para la chiquillería.

De suyo, en los más de los casos, las vacaciones se convierten en una huida de uno mismo y de lo importante de la vida propia: yo ando, sin más, con Vicente, a donde va la gente. Cierto que sin baño, deporte, buena música, caminatas, veladas agradables, actividades placenteras, siestas memorables, no existen las vacaciones, lo sé. ¡Bien venidas siempre las ofertas de distensión del cuerpo y de desintoxicación del espíritu! No hay nada tan gozoso, tan exultante como pasarlo bien, haciéndolo bien y conquistando algo mejor. ¿Por qué hemos de volver a casa más empobrecidos por las vacaciones, y no al revés? ¿Por qué no orientar éstas, sin cargárnoslas, a un ajuste de piezas, un lubricante de engranajes personales, una terapia en profundidad, que nos devuelva nuevos a la brega? La gimnasia de pensar es más bella, más placentera, más descubridora de horizontes. Parecida a la pesca submarina, comparable, aunque menos esforzada, a la escalada audaz de un peñón.

Lo de pensar durante las vacaciones, lejos de aburrirlas o estropearlas, es el corolario natural de todo eso, es un placer más, que viene a embellecer el estiaje, que le añade a la hermosa experiencia del descanso integral un plus de riqueza y de gracia. Observamos, como dije antes, que ponerse a propósito a pensar, a base de estrujarse las meninges, conduce al caos o al vacío, al cacao mental o al encefalograma plano. El pensamiento viene cuando encuentra abierta alguna ventana del espíritu: el silencio en soledad, la contemplación del mar o la montaña, la lectura de un buen libro, la escucha de un disco selecto. Basta y sobra cualquiera de estas cosas para oir los latidos del corazón. Hay quien es capaz de concentrarse a la primera y quien rompe a pensar a cuerpo limpio, igual que a nadar o montar en bicicleta. Y quienes lo hacen, lápiz en mano, garrapateando el cuaderno. Mientras que otros, por experiencia religiosa, movilizan, en la presencia de Dios, sus ideas y sus sentimientos.

Saber estar solos

No sé en qué autor leí que él solía medir a los hombres y mujeres por su capacidad de estar a solas consigo mismos sin aburrirse, sin crispación, sin divagar entre las musarañas. No cabe duda de que, igual en la contemplación religiosa, que en la reflexión filosófica, o en el mismo repaso interior a los asuntos propios: estudios, trabajo, ambiente, relaciones de pareja, vida de familia con nombres y apellidos, al pensante se le esponja el espíritu, se le enciende la luz de dentro, se siente persona y recobra el timón de la propia vida. Mas, para el común de los mortales, nada ayuda tanto, sobre todo al simpático ejército de los que se distraen con un mosquito o ejercen fielmente de despistados, como tomar un libro para leerlo a solas, con un lápiz con el que subrayar los párrafos que tiran de la hebra del pensamiento y nos ayudan a enterarnos de nosotros mismos.

Se piensa a solas, y muy bien, a la orilla de un río, o desde un acantilado sobre el mar. Y quizá con más ritmo y atención, practicando el senderismo entre montes, collados y arroyuelos. Ayuda tararear alguna melodía de las que nos conmueven, así como recitar muy quedo, a voz en grito si estamos solos, unos versos queridos, unos salmos hermosos. Cuando el sendero conduce a un mirador, a una ermita, ¡alto! ¡pausa! Parar, respirar, mirar con sosiego, cantar, si hace falta. Sé tú mismo. Abrete a la claridad, practica la adoración, si tienes fe. Pídela, si quisieras tenerla. Vuelve la mirada hacia el atrás de tu vida. Con amor, sin complejos, con autoestima, con gratitud. Mira hacia adelante y saca brios.

O bien acompañados

Meditar en soledad o leer con sosiego son actividades pensantes que refrescan el alma, que oxigenan el espíritu. Pero, también pensamos hablando y escuchando, conversando amigablemente con interlocutores interesantes. Las vacaciones nos ofrecen los mejores lances para la comunicación auténtica. Da lo mismo hacerlo en las hamacas junto al mar, que paseando entre pinares por el monte bajo, o sentados ante una mesa de palo, mientras se degustan en un chiringuito las almejas o los chanquetes, entre trago y trago de cerveza fría.

Ocurre en definitiva, que la palabra humana vehicula impresiones y opiniones entre los cuatro veraneantes, ellos de calzón corto, ellas con batas de colores sobre el bañador. O cosa parecida. Salen a colación los hijos, los estudios, la política, la sociedad, la Iglesia. Se anudan amistades, se aportan criterios, se vive, los domingos, la serenidad jubilosa de la misa dominical. Y a la noche, en la balconada o terraza del apartamento, se charla, se comenta, se cruzan dimes y diretes en el seno de la familia, empapados de cariño y de bondad. Papá no regresa a casa agotado ni agobiado como en el trabajo del año. Mamá se ve asistida por todos en los quehaceres doméstico del apartamento. Nos vamos tarde a la cama. Hablamos y hablamos de nada y con amor. Esto también es pensar. También es sentir y reir. Buena salud, en definitiva.

Eso les vale, ya lo sé, a las familias normales y acomodadas, de cierto nivel humano e incluso religioso, como he intentado retratar. ¿Y los otros? Los abuelos que quedan en casa, los chicos y sus padres con asignaturas pendientes, las familias menos avenidas que no salen juntas en vacaciones. La separación de edades, que distribuye a las personas entre chicos estudiantes que van al extranjero, a colonias, a voluntariados; y padres que veranean, si lo hacen, en un hotel.

Los más, sin embargo, viven durante el verano una experiencia diferente de la del año escolar. Paseos por los parques, lectura en casa, veladas nocturnas por el calor. Piensen, hablen, lean, recen. Trabaje cada cual sobre sí mismo. No será un tiempo perdido.

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 

Centrales

El regreso de más gente de la que se marcha
invierte la tendencia en la emigración extremeña

Los emigrantes forman parte de nuestra Iglesia aunque vivan fuera

El verano, especialmente el mes de agosto, supone para muchos extremeños que viven fuera de nuestra tierra un momento propicio para encontrarse con lo que un día dejaron, tanto tierra como familia.

Desde el Consejo de Comunidades Extremeñas se afirma que son 800.000 los extremeños que viven fuera de la región, casi la mitad del total, ya que en Extremadura habitan 1.100.000 personas. La mayoría de esos 800.000 reside en Madrid y pueblos de su entorno, pero buena parte también se encuentra en Cataluña y País Vasco. También encontramos pequeñas colonias en diversas ciudades como Valencia, Sevilla, Cádiz, Huelva, Salamanca o Burgos.

Fuera de España el mayor número de emigrantes extremeños se concentra en Francia, Alemania y Suiza; también hallamos algunos en América, principalmente en Argentina, aunque en menor número.

Los emigrantes extremeños se han llegado a convertir en algunas ciudades en un importante grupo de presión digno de ser tenidos en cuenta. Si decimos que existen 800.000 emigrantes, debemos tener presente que muchos de éstos han constituido su familia fuera, por lo que ese número de personas ligadas a Extremadura que no viven en la Región habría que multiplicarlo por tres o por cuatro.

También suponen un apoyo interesante a la promoción de la región en el resto de España. Probablemente la difusión que de nuestra tierra hacen los emigrantes allí donde residen es bastante más importante que todas las campañas institucionales y comerciales que se lleven a cabo desde aquí. Constituyen un instrumento de atracción turística y de promoción de los productos extremeños en los mercados de toda España.

Centros regionales

El desarraigo es uno de los problemas principales con los que se encontraron los que un día salieron de su casa, principalmente en busca de trabajo. Para evitar esa situación, entre otras cosas, se fundaron asociaciones y casas regionales. En la actualidad existen alrededor de cien, de ellas seis fuera del territorio nacional. Desde estos centros se sigue de forma especial la vida de Extremadura, se organizan actividades culturales, se promueve el folclore de la tierra con la creación de grupos etc.

La gran corriente migratoria que se inició en los años 60, que provocó la salida de miles de extremeños de nuestra tierra, no sólamente se ha cerrado, según datos ofrecidos a Iglesia en camino por el Consejo de Comunidades Extremeñas, se ha invertido la tendencia, está regresando más gente de la que se está marchando. Este fenómeno, muy leve eso sí, comenzó a notarse ya a mediados de los años 80.

Emigrantes de una semana

No obstante, a la hora de analizar estos datos no se puede ser totalmente optimista, ya que si hay mucha gente que regresa, muchos de ellos lo hacen debido a la jubilación y, además, observamos un fenómeno nuevo, especialmente a raíz de las mejoras en las comunicaciones, que es el emigrante de una semana. Este fenómeno se da sobre todo en los extremeños en Madrid; trabajan de lunes a viernes en la capital de España y regresan a Extremadura todos los fines de semana.

Un dato que resalta es la importante inyección de dinero que suponen los emigrantes para Extremadura, ya que mantienen una continua relación con la tierra a través de sus visitas periódicas en las que se dejan mucho dinero en tiendas, bares etc. Además generan empleo a través de actuaciones como pueden ser el arreglo o la construcción de viviendas pensando en el verano y, muchos de ellos, con la esperanza puesta en volver a la tierra que un día tuvieron que abandonar para buscar trabajo más cerca o más lejos pero fuera.

Los emigrantes extremeños y la Iglesia

La Iglesia ha tenido tradicionalmente presente a los emigrantes, sobre todo a aquellos que tuvieron que marcharse fuera de España. Su labor se ha realizado a través de los capellanes de emigrantes. Actualmente quedan pocos, según don Ciriaco Benavente, obispo de Coria-Cáceres y Presidente de la Comisión Episcopal de Migraciones, porque muchos de los que se fueron en busca de trabajo han vuelto y las generaciones posteriores ya se han integrado. A pesar de ello se mantienen unas 60 capellanías en Alemania y existe una presencia interesante en Francia, Bélgica, Austria y Luxemburgo.

Don Ciriaco señala que la evolución de la economía y de la sociedad ha hecho que España haya pasado a ser país de emigrantes a país receptor de extranjeros en busca de trabajo. En este sentido afirma que la Iglesia también ha sabido reaccionar. Ha sido pionera en la creación de asociaciones (las conocidas como Acoge) que se dedican a la acogida y a la inserción de los inmigrantes. Llegados a este punto, el obispo reconoce que con los inmigrantes todos se equivocaron ya que pensaron que eran visitantes de ida y vuelta, sin embargo la mayoría aspira a quedarse y a traerse la familia.

La Iglesia ha descubierto que casi la totalidad de los inmigrantes son creyentes, bien cristianos o bien musulmanes, lo que la está llevando a potenciar más la dimensión evangelizadora, además de la de acogida e inserción que ya poseía su actuación.

En la Comisión Episcopal de Migraciones preocupa especialmente el problema de los nuevos ilegales, la inmigración femenina y los refugiados, un terreno donde también se está trabajando y donde la Iglesia es pionera con sus organizaciones, entre las que despunta la Comisión Católica, conocida por acoger a los primeros refugiados Kosovares en el seminario de Guadalajara.

 

El Gobierno implantará una asignatura alternativa a la de Religión Católica

El Gobierno estudia la posibilidad de implantar algún tipo de asignatura de tema religioso en las enseñanzas primaria y secundaria. La materia versaría sobre historia, fenomenología y filosofía de las distintas religiones. Esta asignatura no se empezaría a impartir hasta el curso 2000-2001 y sería de asunción voluntaria. Los alumnos tendrían que escoger entre esta materia y la actual clase de Religión.

La decisión del Gobierno se fundamenta en una recomendación de la Comisión Europea en el sentido de crear &laqno;un tipo de asignaturas conducentes a evitar fenómenos xenófobos y crear un clima de convivencia», ha explicado el secretario de Estado de Educación Jorge Fernández Díaz.

ZENIT
 

Noticiario diocesano

Mérida-Badajoz contará con un nuevo misionero
en Perú a finales de mes

Don Juan Andrés Calderón partirá el día 25 hacia Leymebamba

La parroquia de Nuestra Señora de Gracia de Ribera del Fresno acogía el martes la ceremonia de envío del sacerdote, don Juan Andrés Calderón, que se marcha el próximo 25 de agosto de misionero a Perú.

Don Juan Andrés se insertará en la parroquia de Leymebamba, situada al norte de Perú, cerca de Ecuador, Colombia y Brasil, en la diócesis de Chachapoyas donde ya trabajan otros tres misioneros de la diócesis de Mérida-Badajoz y una comunidad de religiosas formacionistas, también de nuestra diócesis.

Don Juan Andrés ha manifestado que su labor será "estar con ellos, administrar los sacramentos y colaborar en el el desarrollo de los distintos proyectos que se acometan. El primero en el que tendré la oportunidad de trabajar será uno que se pondrá en marcha este verano, un internado para niños pequeños de la sierra que deben andar muchas horas para poder asistir a la escuela".

Este sacerdote, que actualmente se ocupa de la parroquia de San Blas, en Salvatierra de los Barros, estuvo hace dos veranos en la misión a la que ahora servirá para ver a sus amigos misioneros que allí están. "A partir de ahí, asegura, empecé a hablar con el señor arzobispo, hemos estado año y medio tratando el tema y este verano, por, fin me dijo don Antonio que vale, que adelante".

Papel del misionero

Entre las ideas que lleva el nuevo misionero a Perú se encuentra que no sólo va a ayudar, sino que recibirá mucho de aquella gente durante los tres años que, en principio, permanecerá allí.

El arzobispo señaló en la homilía celebrada para enviar al nuevo misionero que la actividad misionera es totalmente actual en la Iglesia, derivada del mandato evangélico y de la propia esencia universal de la Iglesia.

Don Antonio Montero afirmó que la actividad del misionero se sostiene en tres pilares: anunciar la Palabra de Dios, repartir el pan eucarístico e impartir el perdón.

 

Trescientos jóvenes toman parte en diversos talleres de verano

Han sido organizados por las parroquias de Malpartida de la Serena, Quintana,
Esparragosa de la Serena y Zalamea

Las parroquias de Malpartida de la Serena, Quintana, Esparragosa de la Serena y Zalamea, en colaboración con las Religiosas de Jesús María, Religiosas de María Inmaculada y el Voluntariado Social Vicuña, se han organizado numerosos talleres de verano en los que están participando más de trescientos jóvenes.

Los talleres abarcan un amplio elenco de actividades, desde el ocio y el tiempo libre, pasando por el baile, juegos de mesa, peluquería, primeros auxilios, creatividad artística, teatro, guiñol y música, hasta los de mayor seriedad como son taller de oración, ética teológica, formación de catequistas, informática y educación para la salud. En deportes se están realizando competiciones de voleibol, badminton, beisbol, fútbol-sala, baloncesto, tenis y ping-pon.

De 12 a 18 años

Las actividades están divididas según las edades, en ellas toman parte niños desde los doce años, hasta personas adultas.

Entre los monitores se encuentran personas especializadas llegadas de Bilbao, Palencia, Valladolid, y Madrid, que trabajan de forma altruista en colaboración con los que ya están trabajando en tareas pastorales en las parroquias de los cuatro pueblos durante el resto año.

El objetivo principal de estos campos de trabajo es transmitir valores humanos y cristianos, ocupando el ocio veraniego en actividades atractivas y formativas para los jóvenes, que no siempre disponen de alternativas atractivas para ocupar su tiempo.


Don Feliciano Leal, nuevo Consiliario de Cursillos

Don Feliciano Leal Cáceres ha sido designado por el arzobispo nuevo consiliario diocesanodel Movimiento de Cursillos de Cristiandad hasta el año 2004, en sustitución de don Jesús Pérez Mimbrero.

Don Feliciano es párroco de Santa María Magdalena, de Olivenza, y desea trabajar en línea con lo que se ha venido haciendo para difundir más el movimiento y hacer hincapié en su integración parroquial.

Don Feliciano sustituye en el cargo a don Jesús Pérez Mimbrero, profesor en el Seminario y párroco de Alconera, que lo ha desempeñado con acierto y eficacia durante más de diez años.

 

Familias extremeñas acogen a más de un centenar de niños bielorrusos

Están afectados por el escape nuclear de Chernobyl

Ciento veintiséis niños procedentes de Bielorrusia han pasado más de un mes de vacaciones acogidos por familias de la Serena y la Siberia extremeña con el fin de que puedan sanearse y pasar un tiempo de descanso. Los niños, con edades comprendidas entre los seis y los quince años, sufren problemas de salud y desnutrición derivadas del desastre nuclear de Chernobyl, pasan su infancia con el enemigo invisible de la radioactividad en el agua, en los alimentos y el aire, lo que ha provocado un desarrollo sin defensas en la sangre y la muy probable posibilidad de contraer enfermedades de tipo oncológico a muy temprana edad.

Ante ello surgió la necesidad de sacar a los pequeños de su país con la idea de que pudiesen purificar su organismo y tomar alimentos que produzcan defensas y calcio en los huesos. En tal proyecto se embarcó el párroco de Malpartida de la Serena, don Andrés Román García, creando Abenimun ("Asociación Benéfica de la Serena Niños del Mundo", con las familias que trabajaron con él desde el comienzo. Esta organización cuenta actualmente con casi 500 socios que aportan un mínimo de 3.000 pesetas al año para hacer que los gastos que les suponen a las familias extremeñas traer los niños sea el menor posible, ya que además de los gastos de los viajes, seguros etc, hay que añadir que, debido a todo lo ocurrido en los países de la confederación rusa, la economía es muy precaria y los niños vienen prácticamente con lo puesto y algunos regalos para las familias que los acogen. Éstas tienen que facilitarles ropa, calzado y todo lo necesario para su estancia en España.

'Abenimun' está trabajando de cara al futuro con la intención de convertirse además en una Entidad Colaboradora de Adopción Internacional (E.C.A.I) y sacar a los niños que están quedando huérfanos en Bielorrusia y son acogidos en los orfanatos del gobierno. Ya se han dado algunos pasos con los directores de tales centros, así como con los organismos correspondientes de la Junta de Extremadura, para avanzar en este hermoso proyecto. También se están enviando jeringuillas, calefactores y pañales a los orfanatos bielorrusos, que están funcionando con lo más imprescindible, y cuyo último envío se está realizando con los propios niños que han venido durante el verano.

 

Niños saharauis llegan a Extremadura procedentes de campos de refugiados

Se desarrolla el programa 'Vacaciones en paz'

Con un retraso de veinte días sobre el calendario previsto, la madrugada del pasado sábado día 24, llegaban a Extremadura un grupo de 130 niños y niñas saharauis acompañados por varios monitores. Este grupo forma parte del total de 450 niños que serán acogidos este verano en más de 60 poblaciones de la región dentro de la quinta edición del programa "Vacaciones en paz", en la que se ha podido apreciar un notable incremento de cooperación por parte de los ayuntamientos.

"Vacaciones en paz" es una muestra de solidaridad que permite a centenares de niños saharauis que viven en campos de refugiados en medio del desierto argelino venir a España durante el verano. La problemática de este pueblo vuelve a salir a la luz a raíz del fallecimiento del rey Hassan II de Marruecos, último responsable del doloroso exilio que desde 1975 vive gran parte del pueblo saharaui en Tindouf, Argelia. Allí, en medio de un desierto atroz, la voluntad de resistir de un pueblo ha permitido una gran organización, el desarrollo de un estilo de vida comunitario austero pero eficaz y plantar cimientos para el día en que recuperen su territorio.

Ayuda médica

Como siempre los más débiles en esta situación son los niños, que durante el verano participan en campañas de recogida temporal que nos permiten conocer algo más de cerca de este pueblo que España abandonó en su día, al mismo tiempo que permite a estos niños someterse a revisiones médicas, un ambiente familiar normal, conocer la realidad de un país como el nuestro, desarrollado y en crecimiento, evitar los meses más duros del desierto y premiar sus esfuerzos escolares.

Algunos de estos niños vienen por segunda o tercera vez a nuestra tierra, otros podrían quedarse algunos meses más para ser tratados médicamente.

En los próximos días se espera que se complete el número de 450 solicitudes de acogida temporal.

 

Paro, drogadicción y delincuencia son los problemas del barrio histórico de Badajoz

Balance de la Cáritas de Parroquia de la Concepción

La Cáritas de la parroquia de la Concepción, en Badajoz, ha hecho público un balance de sus actividades durante el curso que acaba de terminar. En él se señala que un reciente estudio publicado por el Instituto Municipal de Servicios Sociales de Badajoz revela que "el Casco Antiguo es el barrio más excluido de la ciudad, casi 4.000 personas viven en situación de exclusión intensa, lo que representa una enorme bolsa de pobreza y marginación en el corazón de la ciudad". En el balance se dice que son múltiples los rostros de la pobreza que nos muestran y que sufren muchos de los habitantes del entorno de "la Plaza Alta": paro, drogadicción, desestructuración y violencia familiar, delincuencia, marginación étnica, hacinamiento, ruina material, falta de formación , discriminación de la mujer y , lo que es peor, una falta de motivación, una pasividad para abrirse a horizontes de promoción y de integración social.

Mujer y familia

Desde Cáritas se destaca, como actividades más importantes llevadas a cabo en este entorno:

­ El Proyecto de Promoción Sociocultural de la Mujer , que funciona gracias al aporte económico de la Iniciativa Comunitaria (europea) "Urban-Plaza Alta" y del Secretariado Gitano, y que ha proporcionado formación a más de 30 mujeres a lo largo de este curso , en su mayor parte de etnia gitana y de diversas edades, que habían tenido que abandonar la escuela a muy temprana edad para hacerse cargo de sus familias. El trabajo entregado de 6 maestras ha hecho posible que 5 de aquellas hayan obtenido el Certificado Oficial de Escolaridad y otras 5 el Título de Graduado Escolar. Dos monitoras han atendido la guardería durante dos horas diarias, las que las madres empleaban en asistir a las clases.

­ Las religiosas del Buen Pastor administran asimismo el taller de Artesanía Textil, que a través de diversos cursos ha proporcionado una capacitación profesional y humana a un nutrido grupo de personas .

­ En este curso además Cáritas Parroquial ha organizado el Proyecto de Integración de Familias en situación de marginación, con el apoyo económico y técnico de Cáritas Diocesana.- Finalmente no menos importante ha sido la labor de acogida, atención primaria y gestiones ante la administración. Muchas personas han sido escuchadas en su necesidad y se han beneficiado de ayudas para la adquisición de alimentos, medicamentos y otros objetos y servicios de primera necesidad. Entre estas prestaciones es destacable el esfuerzo hecho para facilitar la alimentación completa a 7 recién nacidos en su primer año de vida a lo largo de este curso.

 

La Haba ayuda al Tercer Mundo

El Grupo Misionero de la parroquia de La Haba no cesa en sus actividades. La última ha sido una recogida de diversos productos que se destinan a la guardería de Chachapoyas (Perú) regentada por Religiosas Formacionistas de nuestra diócesis. Se han recogido 325.000 pesetas, material escolar, juguetes, productos alimenticios, ropa, zapatos y una buena cantidad de medicamentos.

 

 

Mirada a nuestro tiempo

Volver al pueblo

En algún programa de televisión le preguntaron a una niña, que no tendría más de cinco años, qué pensaba hacer en vacaciones. Ella, con cara de felicidad, contestaba con desenvoltura y alegría: "Me voy al pueblo". Puestos a imaginar, es posible que se refiriera al pueblo de sus abuelos, y que éste sea cualquier pueblo de Extremadura. Ahora, en efecto, vuelven todos los nuestros que viven en otros lugares del Estado español; vienen sencillamente a su casa, a su familia, a su tierra, a sus raíces, a sus fiestas, a sus patronas. Pues bien, sed bienvenidos.

Cuando se está mucho tiempo fuera, a la vuelta se experimenta un sentimiento especial -de entre familiaridad y lejanía- que produce un cosquilleo interior, por la duda de no saber si todo será como antes en la actitud hacia nosotros de los que dejamos al partir. Despejad cualquier duda y volved como el que lo hace cada día a su casa; así seréis recibidos y acogidos. Integraos como unos más en la vida de nuestros pueblos, sin privilegios y sin querer enseñar nada, queriendo a esta tierra como es, con sus peculiaridades y sin compararla con aquella en la que actualmente vivís.

La Iglesia que está en esta tierra de vuestros orígenes, la tierra de vuestros mayores, también os espera y acoge. Sabed que las comunidades cristianas con sus sacerdotes a a la cabeza - muchos son vuestros amigos- harán todo lo posible para que vuestra estancia entre nosotros sea grata y para que encontréis y reavivéis vuestras raíces cristianas con el calor humano y religioso que se os ofrece.

Amadeo Rodríguez Magro
 

Página litúrgica

Celebramos el XVIII Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

Libro del profeta Isaías 55, 1-3

Esto dice el Señor: Oíd, sedientos todos, acudid por agua también los que no tenéis dinero. Venid, comprad trigo; comed sin pagar vino y leche de balde.

¿Por qué gastáis dinero en lo que no alimenta? ¿Y el salario en lo que no da hartura?

Escuchadme atentos y comeréis bien, saborearéis platos sustanciosos. Inclinad el oído, venid a mí: escuchadme y viviréis.

Sellaré con vosotros alianza perpetua, la promesa que aseguré a David.

Salmo 144, 8-9, 15-16. 17-18

R. Abres tú la mano, Señor, y nos sacias de favores.

El Señor es clemente y misericordioso
lento a la cólera y rico en piedad;
el Señor es bueno con todos,
es cariñoso con todas sus criaturas.

Los ojos de todos te están aguardando,
tú les das la comida a su tiempo;
abres tú la mano, y sacias de favores a todo viviente.

El Señor es justo en todos sus caminos,
es bondadoso en todas sus acciones;
cerca está el Señor de los que lo invocan,
de los que lo invocan sinceramente.

Carta de S. Pablo a los Romanos 8,35.37-39

Hermanos: ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción?, ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?

Pero en todo esto vencemos fácilmente por Aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Evangelio según san Mateo 14, 13-21

En aquel tiempo, al enterarse Jesús de la muerte de Juan el Bautista, se marchó de allí en barca, a un sitio tranquilo y apartado. Al saberlo la gente, lo siguió por tierra desde los pueblos.

Al desembarcar, vio Jesús el gentío, le dio lástima y curó a los enfermos. Como se hizo tarde, se acercaron los discípulos a decirle: ­Estamos en despoblado y es muy tarde, despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer. Jesús les replicó: ­No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.

Ellos le replicaron: ­Si aquí no tenemos más que cinco panes y dos peces. Les dijo: ­Traédmelos.

Mandó a la gente que se recostara en la hierba y tomando los cinco panes y los dos peces alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición, partió los panes y se los dio a los discípulos; los discípulos se los dieron a la gente. Comieron todos hasta quedar satisfechos y recogieron doce cestos llenos de sobras. Comieron unos cinco mil hombres, sin contar mujeres y niños.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

Lecturas bíblicas para los días de la semana

2, lunes: Nm 11, 4b-15; Mt 14, 22-36.
3, martes: Nm 12, 1-13; Mt 15, 1-2. 10-14.
4, miércoles: Nm 13, 1-2. 25-14, 1. 26-29. 34-35; Mt 15, 21-28.
5, jueves: Nm 20, 1-13; Mt 16, 13-23.
6, viernes: Dn 7, 9-10. 13-14; 2Pe 1, 16-19; Mt 17, 1-9.
7, sábado: Dt 6, 4-13; Mt 17, 14-20.
8, domingo: 1R 19, 9a. 11-13a; Rm 9, 1-5; Mt 14, 22-23.

 

Comentario Litúrgico

Comed sin parar

En medio de estos calores caniculares hasta físicamente resulta gratificantes las expresiones que usa el profeta en un discurso que tiende a levantar el ánimo de los Israelitas que sufren bajo el peso del remordimiento y de la amarga experiencia del destierro.

Leamos varias veces el texto hasta que sus palabras surjan en nuestro interior como experiencia de gratuidad: "Oíd, sedientos todos, acudid por agua, tambien los que no tenéis dinero: venid comprad trigo, comed sin pagar vino y leche de balde".

Es una invitación al banquete, a la fiesta y todo ello para describir lo que hará el Señor con su pueblo cuando los conduzca de nuevo a Jerusalén, la ciudad emblemática, signo de cercanía divina y salvación del hombre.

Si nos preguntamos cuál es la fuente de tanta generosidad, en el evangelio se nos describe una escena que sirve de respuesta. En ella se nos presenta una muchedumbre quebrantada que representa tanto al Israel desterrado como a tantos cristianos de hoy que no saben qué hacer con las poca fe que les queda y con el peso abrumador de una sociedad que se empeña en ningunear esa misma fe.

Pero en medio de ese panorama tan poco alentador, aparece Jesús y aparece en medio de la muchedumbre con el corazón volcado ­"le dio lastima y curó a los enfermos"­ y decidido a echarles una mano de cualquier forma. Empieza encargando a los discípulos de darles de comer para terminar multiplicando con su poderosa bendición el pan.

Es fácil descubrir en el relato evangélico una alusión a la Eucaristía: es Jesús, es su bendición y palabra, es su Pan que sacia la sed de nuestra fe. Sí, comed sin pagar.

Antonio Luis Martínez

Santoral

6 de agosto: La Transfiguración del Señor

En las Iglesias de Oriente se celebra esta fiesta con particular gozo, como corresponde al hecho del monte Tabor. Jesús se transfigura como "Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero" y tanto los iconos como los mosaicos de las iglesias se llenan de este luminoso resplandor.

Cinco hombres son testigos: Moisés y Elías, como signos de la antigua Ley, y Pedro, Santiago y Juan, como una presencia nueva capaz de dar plenitud a la anterior y de proyectar sobre el mundo la eterna verdad del Evangelio.

No se trata de un espectáculo gratuito que Jesús monta para impresionar, sino de un signo de nuestra propia gloria, a la que Dios nos destina por pura gracia.

San Pedro, impulsivo siempre y un tanto atolondrado, exclama: ¡Qué bien se está aquí..., hagamos tres tiendas, para Moisés, Elías y Jesús!" Me gusta este Simón tan cabezota e inoportuno, pero tan llano y humanísimo. ¿Quién no tendría la tentación de prolongar sus vacaciones indefinidamente en un camping eterno?

La fiesta de la transfiguración, en pleno mes de agosto, manifiesta precisamente eso: Dios nos tiene reservada una gloria tal que todos exclamamos: ¡Qué bien se está aquí, hagamos tiendas para quedarnos! El cielo será unas vacaciones Divinas, nunca mejor dicho... y, además, gratuitas, no como las de la tierra. ¡Que se lo pregunten a nuestros bolsillos si no!

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

2, lunes: Eusebio de Vercelli, Esteban I, Centola, Pedro de Osma.
3, martes: Lidia, Dalmacio, Eufronio, Martín.
4, miércoles: Juan M. Vianney, Aristarco, Eleuterio.
5, jueves: Ntra.Sra. de África, Adai y Mari, Casiano, Nona, Margarita.
6, viernes: Transfiguración del Señor. Justo y Pastor, Octaviano.
7, sábado: Sixto II, Cayetano, Afra, Conrado, Alberto.
8, domingo: Domingo de Guzmán, Ciríaco, Hugolina.

Contraportada

El significado del paraíso

El Papa suscita un interesante debate sobre el cielo

La catequesis del Papa en la Audiencia general de cada semana ha dado en la diana. En estos días de vacaciones, los medios de comunicación han dado espacio a un argumento insólito: el significado del paraíso. Los profesores italianos Carlo Molari e Inos Biffi nos han hecho ver estros días la imagen teológica del paraíso, que no se corresponde con la que los pintores nos muestran en sus obras de arte, ya que estos lo han representado como un lugar físico. El cielo, en cambio, tiene teológicamente una dimensión especial, que traspasa toda representación y experiencia terrena y temporal.

El profesor Carlo Molari, exponente de punta de la Asociación de Teólogos italianos y durante muchos años profesor de Dogmática en la Pontificia Universidad Urbaniana de Roma, ha declarado al diario romano 'La Republica' que siempre se ha pensado en el paraíso como un lugar en el que poder volar, oír a los ángeles tocar, "la imaginación se ha puesto a trabajar para construir un mundo que no logramos anticipar. Los pintores han desgarrado los cielos para representar el imaginario colectivo, amplificando las alegrías terrenas, cielos puros, prados verdes, gente serena".

Pero el paraíso no es propiamente así. El paraíso es "la plenitud de la relación con Dios afirma el profesor Molari--. La experiencia religiosa nos hace percibir una Presencia, pero en cuanto seres limitados no logramos expresar su grandeza". Por lo que respecta a la resurrección de los cuerpos, el profesor Molari ha explicado que "es un símbolo para decir que aquella dimensión especial definitiva se desarrollará también como experiencia corporal. Nuestro cuerpo es energía condensada, florecerá en su totalidad, alcanzará una dimensión inédita. Como el feto, que con el nacimiento florece plenamente".

Sobre la consideración del Santo Padre acerca de la posibilidad de vivir en la tierra un anticipo de la bienaventuranza, el profesor Molari ha dicho que "es obvio, vale incluso para quien no cree ni siquiera en Dios. Vale para quien percibe que la realidad es más rica y profunda de cuanto se presenta a nosotros en las actuales modalidades".

"Es esencial para el hombre moderno pensar en las realidades últimas ­concluye el profesor Molari­. Ha habido fases históricas en las que esto no sucedía. Los antiguos judíos no pensaban en ello. Al principio mantenían que tener más hijos y más ganado era la bendición de Dios. Luego hubo una fase más madura. Hoy pensar en las realidades últimas es decisivo. La humanidad ha descubierto la insuficiencia de cosas, situaciones, experiencias y personas en relación a la tensión que llevamos en el corazón".

Donde se ve y se ama al Padre

Según Inos Biffi, profesor de la Facultad Teológica de Milán y de Lugano, "el cielo es allí donde se ve y se ama al Padre". Desde este punto de vista, si el cielo quiere decir estar en el Señor glorificado, es compartir su visión amorosa del Padre. Allí hay bienaventuranza eterna y la alegría que no acaba, es decir, el Paraíso. El lugar no importa en absoluto. Porque el cielo no se debe entender como lugar 'físico' que tenga los caracteres de los cuerpos terrestres que son objeto de experiencia; el 'cielo' traspasa toda representación y toda experiencia terrena y temporal, del género de aquellas que nos son familiares.

Por esto más que preocuparse de describir las realidades últimas, hace falta mirar a ser partícipes, y es la gracia que Dios concede a quien lo ama según la aseveración de Jesús: "Si uno me ama, vendremos a él y haremos morada en él". En efecto, podemos decir que quien vive en gracia está ya en el paraíso. Quien ama a Dios está ya en el cielo, desde el momento en que el cielo está dentro de él, incluso si --para usar palabras de Pablo-- la gloria futura no se ha revelado todavía, o ­como dice Juan­ lo que seremos no ha sido aún revelado.

A la pregunta de cómo el Paraíso y el Infierno sean categorías casi desaparecidas entre los contemporáneos, el profesor Inos Biffi ha explicado que "si el cielo ha desaparecido o se ha nublado en la conciencia, ha desaparecido y se ha nublado Jesucristo. El único camino para que reaparezca es que vuelva Jesucristo mediante el Evangelio y la fe. No hay otras vías".

ZENIT



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