Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 539. 25 de julio de 2004

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes


Portada

Entrevistamos a D. Santiago García Aracil, nuevo Arzobispo de Mérida-Badajoz

"Voy a Mérida-Badajoz con ilusión y, además, con gran esperanza"

Don Santiago García Aracil ha concedido esta semana a Iglesia en camino su primera entrevista a un medio de comunicación extremeño tras su nombramiento como Arzobispo de Mérida-Badajoz. En ella afirma que acoge este nombramiento en clave de servicio a la Iglesia, con alegría y esperanza. "Cuando uno recibe una misión de la Iglesia -afirma- una de dos, o la recibes desde la fe y la acoges con ilusión, o la recibes desde fuera de la fe, en cuyo caso no sé cómo la recibes".

Mirando atrás, vemos que hay dos campos de la pastoral que han ocupado especialmente al nuevo Arzobispo: los jóvenes y el patrimonio. En este sentido, don Santiago afirma: "Me han ocupado las cosas que me han mandado...pero ¿cómo no voy a dedicarle mi atención a los niños? ¿Y por qué no a la familia? ¿No dedicaré atención a los enfermos? ¿Me he de olvidar de los ancianos? ¿No me acercaré a los empresarios? ¿Voy a estar como pastor lejos de los políticos?


Editorial

Reivindicación del silencio

No ha dejado pasar el Papa Juan Pablo II la oportunidad de sus cortas vacaciones veraniegas en el tranquilo y bello Valle de Aosta, en los Alpes italianos, para hacer una llamada de atención sobre la necesidad que todos tenemos del necesario descanso, que ponga paréntesis a nuestro trabajo ordinario y nos haga recuperar las fuerzas necesarias para emprenderlo después con nueva ilusión.

Pero entre las condiciones necesarias que el Papa ha puesto para lograrlo se deduce claramente que no se trata sólo de conseguir un descanso físico, sino de lograr también la no menos necesaria paz interior. Para ello ha reivindicado el valor del silencio ­al que llama "un bien cada vez más raro entre nosotros"­ como un elemento necesario para encontrarnos con Dios, con los demás y hasta con nosotros mismos.

Entre los obstáculos que nos impiden en la vida ordinaria lograr espacios y tiempos de silencio para recogernos están, según el Santo Padre, la multiplicidad de relaciones que desarrollamos y de ruidos informativos entre los que nos movemos.

Sólo el silencio nos posibilita la atención necesaria para la más genuina de las actividades humanas: pensar. Necesitamos el silencio para reflexionar, es decir: volver sobre nosotros mismos, a fin de ganar profundidad y con ella el equilibrio necesario para no perder el sentido del vivir y colocar cada cosa y acontecimiento en su justo lugar.

Las vacaciones son una gran ocasión para encontrar esta calma sigilosa: basta que, con decisión, nos aislemos un poco o nos escapemos para estar en contacto con la naturaleza, o, a lo mejor, buscar el silencio en el interior de una bella iglesia o monasterio, o simplemente basta con 'hacerlo' en nosotros mismos. Ya verán lo elocuente que es.


Conferencia Episcopal

En favor del verdadero matrimonio

Nota del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española

1. El pasado 29 de junio, el Congreso de los Diputados votó favorablemente una proposición no de Ley del Partido Socialista que solicita la equiparación legal plena de las uniones de personas del mismo sexo con el verdadero matrimonio. El Gobierno, por medio del Ministro de Justicia, se apresuró a anunciar que en septiembre remitirá a la Cámara un proyecto de Ley en este mismo sentido y que confía en que el llamado matrimonio homosexual sea posible legalmente ya para comienzos del año próximo. También se votaron varias proposiciones de Ley que legitimarían las uniones homosexuales de diversos modos.

2. Las personas homosexuales, como todos, están dotadas de la dignidad inalienable que corresponde a cada ser humano. No es en modo alguno aceptable que se las menosprecie, maltrate o discrimine. Es evidente que, en cuanto personas, tienen en la sociedad los mismos derechos que cualquier ciudadano y, en cuanto cristianos, están llamados a participar en la vida y en la misión de la Iglesia. Condenamos una vez más las expresiones o los comportamientos que lesionan la dignidad de estas personas y sus derechos; y llamamos de nuevo a los católicos a respetarlas y a acogerlas como corresponde a una caridad verdadera y coherente.

Razones antropológicas, sociales y jurídicas

3. Con todo, ante la inusitada innovación legal anunciada, tenemos el deber de recordar también algo tan obvio y natural como que el matrimonio no puede ser contraído más que por personas de diverso sexo: una mujer y un varón. A dos personas del mismo sexo no les asiste ningún derecho a contraer matrimonio entre ellas. El Estado, por su parte, no puede reconocer este derecho inexistente, a no ser actuando de un modo arbitrario que excede sus capacidades y que dañará, sin duda muy seriamente, el bien común. Las razones que avalan estas proposiciones son de orden antropológico, social y jurídico. Las repasamos sucintamente, siguiendo de cerca las recientes orientaciones del Papa a este respecto .

4. Los significados unitivo y procreativo de la sexualidad humana se fundamentan en la realidad antropológica de la diferencia sexual y de la vocación al amor que nace de ella, abierta a la fecundidad. Este conjunto de significados personales hace de la unión corporal del varón y de la mujer en el matrimonio la expresión de un amor por el que se entregan mutuamente de tal modo, que esa donación recíproca llega a constituir una auténtica comunión de personas, la cual, al tiempo que plenifica sus existencias, es el lugar digno para la acogida de nuevas vidas personales. En cambio, las relaciones homosexuales, al no expresar el valor antropológico de la diferencia sexual, no realizan la complementariedad de los sexos, ni pueden engendrar nuevos hijos.

A veces se arguye en contra de estas afirmaciones que la sexualidad puede ir hoy separada de la procreación y que, de hecho, así sucede gracias a las técnicas que, por una parte, permiten el control de la fecundidad y, por otra, hacen posible la fecundación en los laboratorios. Sin embargo, será necesario reconocer que estas posibilidades técnicas no pueden ser consideradas como sustitutivo válido de las relaciones personales íntegras que constituyen la rica realidad antropológica del verdadero matrimonio. La tecnificación deshumanizadora de la vida no es un factor de verdadero progreso en la configuración de las relaciones conyugales, de filiación y de fraternidad.

El bien superior de los niños exige, por supuesto, que no sean encargados a los laboratorios, pero tampoco adoptados por uniones de personas del mismo sexo. No podrán encontrar en estas uniones la riqueza antropológica del verdadero matrimonio, el único ámbito donde, como Juan Pablo II ha recordado recientemente al Embajador de España ante la Santa Sede, las palabras padre y madre pueden "decirse con gozo y sin engaño". No hay razones antropológicas ni éticas que permitan hacer experimentos con algo tan fundamental como es el derecho de los niños a conocer a su padre y a su madre y a vivir con ellos, o, en su caso, a contar al menos con un padre y una madre adoptivos, capaces de representar la polaridad sexual conyugal. La figura del padre y de la madre es fundamental para la neta identificación sexual de la persona. Ningún estudio ha puesto fehacientemente en cuestión estas evidencias.

La relevancia del único verdadero matrimonio para la vida de los pueblos es tal, que difícilmente se pueden encontrar razones sociales más poderosas que las que obligan al Estado a su reconocimiento, tutela y promoción. Se trata, en efecto, de una institución más primordial que el Estado mismo, inscrita en la naturaleza de la persona como ser social. La historia universal lo confirma: ninguna sociedad ha dado a las relaciones homosexuales el reconocimiento jurídico de la institución matrimonial.

El matrimonio, en cuanto expresión institucional del amor de los cónyuges, que se realizan a sí mismos como personas y que engendran y educan a sus hijos, es la base insustituible del crecimiento y de la estabilidad de la sociedad. No puede haber verdadera justicia y solidaridad si las familias, basadas en el matrimonio, se debilitan como hogar de ciudadanos de humanidad bien formada.

Factor de disolución

Si el Estado procede a dar curso legal a un supuesto matrimonio entre personas del mismo sexo, la institución matrimonial quedará seriamente afectada. Fabricar moneda falsa es devaluar la moneda verdadera y poner en peligro todo el sistema económico. De igual manera, equiparar las uniones homosexuales a los verdaderos matrimonios, es introducir un peligroso factor de disolución de la institución matrimonial y, con ella, del justo orden social.

Se dice que el Estado tendría la obligación de eliminar la secular discriminación que los homosexuales han padecido por no poder acceder al matrimonio. Es, ciertamente, necesario proteger a los ciudadanos contra toda discriminación injusta. Pero es igualmente necesario proteger a la sociedad de las pretensiones injustas de los grupos o de los individuos. No es justo que dos personas del mismo sexo pretendan casarse. Que las leyes lo impidan no supone discriminación alguna. En cambio, sí sería injusto y discriminatorio que el verdadero matrimonio fuera tratado igual que una unión de personas del mismo sexo, que ni tiene ni puede tener el mismo significado social. Conviene notar que, entre otras cosas, la discriminación del matrimonio en nada ayudará a superar la honda crisis demográfica que padecemos.

Se alegan también razones de tipo jurídico para la creación de la ficción legal del matrimonio entre personas del mismo sexo. Se dice que ésta sería la única forma de evitar que no pudieran disfrutar de ciertos derechos que les corresponden en cuanto ciudadanos. En realidad, lo justo es que acudan al derecho común para obtener la tutela de situaciones jurídicas de interés recíproco.

En cambio, se debe pensar en los efectos de una legislación que abre la puerta a la idea de que el matrimonio entre un varón y una mujer sería sólo uno de los matrimonios posibles, en igualdad de derechos con otros tipos de matrimonio. La influencia pedagógica sobre las mentes de las personas y las limitaciones, incluso jurídicas, de sus libertades que podrán suscitarse serán sin duda muy negativas. ¿Será posible seguir sosteniendo la verdad del matrimonio, y educando a los hijos de acuerdo con ella, sin que padres y educadores vean conculcado su derecho a hacerlo así por un nuevo sistema legal contrario a la razón? ¿No se acabará tratando de imponer a todos por la pura fuerza de la ley una visión de las cosas contraria a la verdad del matrimonio?

5. Pensamos, pues, que el reconocimiento jurídico de las uniones homosexuales y, más aún, su equiparación con el matrimonio, constituiría un error y una injusticia de muy negativas consecuencias para el bien común y el futuro de la sociedad. Naturalmente, sólo la autoridad legítima tiene la potestad de establecer las normas para la regulación de la vida social. Pero también es evidente que todos podemos y debemos colaborar con la exposición de las ideas y con el ejercicio de actuaciones razonables a que tales normas respondan a los principios de la justicia y contribuyan realmente a la consecución del bien común. Invitamos, pues, a todos, en especial a los católicos, a hacer todo lo que legítimamente se encuentre en sus manos en nuestro sistema democrático para que las leyes de nuestro País resulten favorables al único verdadero matrimonio. En particular, ante la situación en la que nos encontramos, "el parlamentario católico tiene el deber moral de expresar clara y públicamente su desacuerdo y votar contra el proyecto de ley" que pretenda legalizar las uniones homosexuales.

6. La institución matrimonial, con toda la belleza propia del verdadero amor humano, fuerte y fértil, también en medio de sus fragilidades, es muy estimada por todos los pueblos. Es una realidad humana que responde al plan creador de Dios y que, para los bautizados, es sacramento de la gracia de Cristo, el esposo fiel que ha dado su vida por la Iglesia, haciendo de ella una madre feliz y fecunda de muchos hijos. Precisamente por eso, la Iglesia reconoce el valor sagrado de todo matrimonio verdadero, también del que contraen quienes no profesan nuestra fe. Junto con muchas personas de ideologías y de culturas muy diversas, estamos empeñados en fortalecer la institución matrimonial, ante todo, ofreciendo a los jóvenes ejemplos que seguir e impulsos que secundar. En este proyecto de una civilización del amor las personas homosexuales serán respetadas y acogidas con amor. Invocamos para todos la bendición de Dios y la ayuda de Santa María y de San José.

(Madrid, 15 de julio de 2004)


Centrales

Cuando me comunicaron el nombramiento recordé el Génesis: "Sal de tu tierra y de tu parentela"

Entrevistamos a D. Santiago García Aracil, nuevo Arzobispo

Don Santiago García Aracil nos recibía el pasado sábado en el obispado de Jaén, donde está avanzado el embalaje de los objetos que tendrán como destino Badajoz. La provisionalidad que se ve a simple vista se confirma con el olfato: un suave olor a pintura indica que todo queda listo para que el sucesor en la diócesis jiennense se encuentre todo en orden.

El obispado conserva rincones clásicos que no están reñidos con un toque moderno dado con buen gusto.

Don Santiago es puntual a la cita: las 10 de la mañana. Nos saluda con satisfacción mostrando una afabilidad que todos agradecemos. En el transcurso de nuestro diálogo las respuestas no son secas, hay sonrisas y giros no siempre sencillos de trasladar al papel cuando nos sentamos a transcribir.

Al terminar, confirma nuestra buena impresión inicial de cercanía cuando se ofrece, al equipo de periodistas que estábamos presentes, a ejercer personalmente como guía para lo que se nos antoje: el edificio episcopal, la catedral, que preside la plaza compartida con el Ayuntamiento...

Estas fueron sus respuestas a lo que ha sido su primera entrevista para un medio de comunicación extremeño después de ser nombrado Arzobispo de Mérida-Badajoz.

- ¿Cuál fue la primera impresión que tuvo cuando le dijeron que venía a Mérida-Badajoz?

- Me acordé de ese texto el libro del Génesis que cuando me nombraron obispo para Jaén me recordó el Nuncio entonces: "Sal de tu tierra y de tu parentela". Yo en Jaén ya formaba parte del paisaje. Es verdad aquello que se dice que uno no es sólo de donde nace, sino de donde pace. Yo llevo 16 años paciendo aquí. He pasado de pacer en Jaén a compartir con los emeritenses-pacenses.

- ¿Conoce algo de Mérida y de Badajoz?

- Nada. Estuve en una ocasión, pero... no digo fugitivo aunque sí por muy poco tiempo. Fui a dar una conferencia; llegué una hora o media hora antes, di la disertación, cené, descansé y al día siguiente temprano salí porque me venía muy mal por fechas, de modo que no tengo ningún 'prejuicio' sobre la diócesis antes de conocerla en directo cuando tome posesión, porque no iré antes. Entre las manías que uno va adquiriendo con la edad, yo tengo esa, muy asentada ya, de llegar al lugar cuando vaya a tomar posesión, no llegar antes a observar y mirar, porque no soy tan listo que pueda conocer a la gente en una semana. La otra observación me parece fuera de lugar, porque no va uno a ver un paisaje o un lugar de asueto, sino que va a cumplir una misión y lo importante son las personas, haga frío, haga calor , haya montes o llanos, eso me tiene sin cuidado.

- Eso de la misión quizás responda ya algo a la pregunta que le voy a hacer. Estrena usted una nueva etapa como obispo. Estuvo primero cuatro años en Valencia como auxiliar, luego en Jaén dieciséis años y ahora en la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. ¿Cómo asume esta nueva etapa?

- Con alegría, con ilusión, como os he dicho ya en el saludo dirigido a los feligreses. Cuando uno recibe una misión de la Iglesia, una de dos, o la recibes desde la fe y la acoges con ilusión o la recibes desde fuera de la fe, en cuyo caso no sé cómo la recibes. Entonces yo voy con ilusión, y además con esperanza, porque en la vida de la Iglesia, los dos mil años de existencia suponen mucho, tanto como que la sucesión apostólica tiene sus 'enganches' a través de la realidad humana, que, en el caso de mi nueva diócesis, ha sido densa, importante y muy competente. Me refiero directísimamente a mi antecesor y querido hermano en el episcopado, Antonio Montero, de quien no puedo hacer elogios porque me quedaría corto, ya que la experiencia de haber compartido con él tantos años, casi un cuarto de siglo, da a los emeritenses-pacenses mayor conocimiento que los que yo pueda expresar. Me refiero también a otros obispos, algunos de ellos relacionados con Jaén ­porque de Badajoz han venido a Jaén o a la inversa en aquellos tiempos en que las diócesis estaban de otro modo trazadas­ y, especialmente además, cito a San Juan de Ribera, que fue Obispo de Badajoz y Arzobispo de Valencia, en cuya institución fundada por él, 'Real colegio y capilla Corpus Christi', yo he trabajado durante 20 años encargado de la liturgia de la capilla.

Todo eso me vincula a Mérida-Badajoz indirectamente a través de la personalidad del obispo. Son muchas las razones para entender que el tejido de la sucesión apostólica ha dado elementos de mucha importancia que permiten, casi que obligan, a tener gran esperanza en el cultivo de la fe que indudablemente estará presente en Mérida-Badajoz y que yo disfrutaré y con la que podré colaborar caminando como pastor

- Echando un vistazo a lo que ha sido su actividad como sacerdote y como obispo, quizás encontremos dos cosas que resaltan sobre las demás por el tiempo que lo ha ocupado y por la intensidad de trabajo que le ha puesto: los jóvenes y el patrimonio. ¿Están estas actividades entre sus prioridades pastorales?

- Me han ocupado las cosas que me han mandado. Muchas de ellas no las hubiera elegido, no entraban en mis presupuestos, al menos como objetivo que surgiera de mis aficiones. Indudablemente el patrimonio es muy importante, tiene esa dimensión estética que en el caso del patrimonio religioso o sacro le permite a uno encontrar las huellas de Dios que se hace presente a través de los hombres y sus obras en tantos lugares.

Los jóvenes son el punto de mira de toda la sociedad: de los padres, de los adultos, los políticos, de los empresarios, de los comerciantes... Son dos objetivos que yo he tenido porque me los han encargado. Eso no quiere decir que me desagraden ni que queden fuera del ámbito o del horizonte de mis intenciones pastorales. Pero ¿cómo no voy a dedicarle mi atención a los niños? ¿Y por qué no a la familia? ¿No dedicaré atención a los enfermos? ¿Me he de olvidar de los ancianos? ¿No me acercaré a los empresarios? ¿Voy a estar como pastor lejos de los políticos? Son hijos de Dios. Si no creen, yo ingenuamente tengo que procurar que crean, pero que no piense ningún político, ningún empresario, ningún sindicalista que voy a ir a convertirlos en plan proselitista, no.

Uno tiene que ser transparente en aquello que lleva dentro como motivación fundamental de su vida. Así es como lo entiendo.

- ¿Qué le diría a sus nuevos feligreses?

Pues se me ocurre en este momento, que estamos hablando de los jóvenes, una expresión que me han recordado algunas veces que dicen que yo dije, y ciertamente recuerdo ahora, en una visita pastoral hablando a muchos jóvenes en un instituto. Había más de 300 y en un momento en que me hacían muchas preguntas y era hora de marcharme, el director me dijo "atienda por lo menos a esta niña que está aquí delante". La niña me dice: "Señor obispo, después de todo lo que nos ha dicho, dígame un consejo para vivir como cristiana siendo joven". La respuesta que le di a la chica es la que daría a todos si me lo saben interpretar: vive la vida a tope sin tener que llorar después. ¿Por qué? Porque muchos piensan que ser cristiano es cumplir unos mandamientos negativos.

Pues ¡no! El cristianismo no es ninguna lista de prohibiciones ni de mandatos. El cristianismo es cuestión de amor. A cualquier persona, antes de enamorarse se le dice haz esto, haz aquello y se abruma, no hagas esto, no hagas aquello y se cohíbe; se enamora de una persona y si esa otra persona comparte los gustos que antes se le mandaban y a los que ella se resistía o comparte aquellas cosas que antes se le prohibían, cambia y las hace.

El cristianismo es cuestión de amor y el que vive desde el amor vive con alegría, vive la vida a tope. Si además sabe orientarse bien y no anda con claudicaciones, pues vive con una alegría que permanece. Si yerra puede que llore, pero para eso está el sacramento de la penitencia y, desde luego, cada amanecer, que permite cambiar. Yo les diría a todos que entiendan que el cristianismo es fuente de vida, no es un corsé que se le impone a alguien para asegurarle la vida eterna. El que no vive intensamente esta, no puede disfrutar aquella, que es más grande.

J. J. Montes


Información diocesana

Tiene capacidad para 28 personas

Cáritas abre de nuevo el Centro Hermano en Badajoz

Desde que en el mes de septiembre del 2003 Cáritas se viera obligada a cerrar las puertas del Centro Hermano para acogida de transeúntes y sin techo en Badajoz, la ciudad carecía de un lugar que pudiese dar este servicio.

Ahora, gracias a la cesión de un edificio de la antigua Escuela de Ingeniería Industrial, por parte de la Universidad de Extremadura, Cáritas puede volver prestar dicho servicio en la capital pacense.

Financiación

Este nuevo centro de acogida cuenta con un presupuesto de 120.000 euros para este año 2004, aportados por la Junta de Extremadura, el Ayuntamiento de Badajoz y Cáritas Diocesana.

El Centro tiene capacidad para albergar hasta 28 personas, distribuidas en 10 habitaciones, de dos, tres e incluso cuatro camas. También posee un comedor, una cocina y una sala de televisión.

El personal permanente del centro está compuesto por el director, que es un voluntario; tres educadores sociales, un auxiliar, una trabajadora social y la coordinadora social, además del apoyo prestado por servicios psicológicos externos, que trabajan en el centro alrededor de quince horas semanales.

Aparte del trabajo de estos profesionales, el centro cuenta con voluntarios, personas pertenecientes a movimientos parroquiales y numerosos universitarios, especialmente durante el curso académico. Entre las muchas acciones que realizan los voluntarios, se encuentra la de transporte a lugares como Proyecto Vida o a los Centros de Salud cuando los acogidos lo necesitan o la realización de talleres.

Afrontar el futuro con ilusión

En palabras de la coordinadora del centro, Teresa Castellanos, la nueva etapa que se les presenta, está marcada por la ilusión de todos por seguir trabajando en la misma línea de actuación, pero creando cosas nuevas y corrigiendo los errores del pasado, pues destaca que aunque el cierre del antiguo centro fue algo muy traumático y doloroso para todos, ahora miran al futuro con muchas ganas de seguir adelante.

 

Parroquias y colegios de la diócesis cierran el curso con peregrinaciones a Santiago

Han sido las parroquias de N.S. de Guadalupe, la de S María la Mayor y el colegio de las Escolapias

Como cada verano, son muchas las parroquias y movimientos que realizan peregrinaciones a Santiago de Compostela, como colofón de las actividades del curso.

La parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, de la capital pacense, es una de ellas, que ha realizado el Camino a pie desde la villa lucense de Villalba, pasando por Sobrado de los Montes, y uniéndose al "camino francés" en Arzúa. Con esta peregrinación esta parroquia culmina un curso pastoral marcado, precisamente y en su sentido más literal, por el hecho de peregrinar, ya que han sido varias las que han realizado durante el año.

La primera de estas peregrinaciones tuvo lugar en septiembre pasado, y discurrió desde Logrosán al Real Monasterio de Guadalupe, para poner a los pies de la Virgen el curso pastoral. Durante la cuaresma, esta parroquia organizó dos marchas a la ermita de San Isidro de Badajoz, marcadas ambas con un eminente carácter penitencial. Y en mayo, además, se peregrinó a la ermita de Nuestra Señora de Bótoa. En la que ahora han terminado, han participado unas cuarenta personas, y durante el Camino se ha incidido en el 'encuentro': con Dios, con uno mismo y con los demás.

También desde Mérida

Por otra parte, cerca de 60 jóvenes han participado en la peregrinación que, por cuarto año consecutivo, organizan la parroquia de Santa María la Mayor y el colegio de las Madres Escolapias, de la capital autonómica.

Los peregrinos siguieron, en esta ocasión, un tramo de la 'Ruta de la plata', desde Orense hasta Santiago, y recorrieron 120 Km. aproximadamente.

Con esta experiencia se pretende ayudar a los jóvenes a reflexionar sobre sus vidas tanto a nivel humano como espiritual. De ahí que el lema escogido para esta peregrinación ha sido "Ser peregrino conlleva elegir", con el que los jóvenes han descubierto el Camino como imagen de la vida.

 

Es de los llamados 'urbanos'

Suerte de Saavedra reúne a cien niños en su campamento

Por sexto año consecutivo, la parroquia de San Pedro de Alcántara, de la barriada pacense de Suerte de Saavedra, y el Grupo Joven "Suerte de Saavedra" están celebrando, desde el pasado miércoles, su 'Campamento Urbano'.

En esta modalidad, los participantes desarrollan las actividades del campamento dentro del barrio o en la ciudad, yendo a comer y a dormir a sus propias casas. Esto no quita que, tanto en el horario de mañana como en el de tarde, los niños tengan multitud de actividades que van desde los talleres de manualidades hasta las reuniones por grupo, pasando por el uso de la piscina cubierta de Badajoz, merced al acuerdo llegado con el Ayuntamiento de la ciudad. Además, también toman parte en las actividades de "Vive el verano en Badajoz", una iniciativa de la Concejalía de Juventud de la capital pacense.

En la edición de este año, están participando más de 100 chavales, entre los 7 y los 16 años, organizados en dos grandes grupos y acompañados por una veintena de monitores del mencionado "Grupo Joven".

 

Lo hará tanto en Badajoz como en Mérida

Don Antonio Montero se despedirá de la diócesis el último fin de semana de agosto

El último viernes y sábado del mes de agosto, los días 27 y 28, está previsto que se lleve a cabo la despedida de don Antonio Montero en las dos sedes catedralicias de la diócesis: el viernes en Badajoz y el sábado en Mérida.

Abierto a todos

La despedida, tanto en Mérida como en Badajoz, se desarrollará en el marco de una Eucaristía, que presidirá Monseñor Montero, y a él están invitados tanto los sacerdotes como los laicos que deseen asistir, según la cercanía a una de las sedes. Para los que participen en la celebración de Badajoz, la hora de inicio son las 19'30 del viernes. Por su parte, en Mérida la eucaristía comenzará las 12'00 del sábado.

Para facilitar la participación en la celebración de Badajoz, y dadas las deficiencias visuales que tiene la Catedral, se dispondrán varias pantallas gigantes en lugares estratégicos del templo, así como un sistema supletorio de megafonía.


Liturgia dominical

Celebramos la fiesta de Santiago Apóstol, patrón de España

Palabra de Dios

 

Hechos de los Apóstoles 4,33;5,12.27-33;12,2

En aquellos días, los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con mucho valor y hacían muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los condujeron a presencia del Sanedrín y el sumo sacerdote los interrogó: "¿No os habíamos prohibido formalmente enseñar en nombre de ése? En cambio, habéis llenado Jerusalén con vuestra enseñanza y queréis hacernos responsables de la sangre de ese hombre". Pedro y los apóstoles replicaron: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres. El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis, colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó, haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen".

Esta respuesta los exasperó y decidieron acabar con ellos. Más tarde, el rey Herodes hizo pasar a cuchillo a Santiago, hermano de Juan.

 

Salmo 66, 2-3. 5. 7-8

R. Oh Dios, que te alaben los pueblos,/ que todos los pueblos te alaben.

El Señor tenga piedad y nos bendiga, /ilumine su rostro sobre nosotros: / conozca la tierra tus caminos, / todos los pueblos tu salvación.

 

Carta de san Pablo a los Corintios 4, 7-15

Hermanos: Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que una fuerza extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros. Nos aprietan por todos los lados pero no nos aplastan; estamos apurados; nos derriban pero no nos rematan; en toda ocasión y por todas partes, llevamos en el cuerpo la muerte de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestro cuerpo. Mientras vivimos, continuamente nos están entregando a la muerte, por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal. Así, la muerte está actuando en nosotros, y la vida en vosotros. Teniendo el mismo espíritu de fe, según lo que está escrito: "Creí, por eso hablé", también nosotros creemos y por eso hablamos; sabiendo que quien resucitó al Señor Jesús, también con Jesús nos resucitará y nos hará estar con vosotros. Todo es para vuestro bien. Cuantos más reciban la gracia, mayor será el agradecimiento, para gloria de Dios.

 

Evangelio según san Mateo 20, 20-28

En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó: "¿Qué deseas?" Ella contestó: "Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda". Pero Jesús replicó: "No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?" Contestaron: "Lo somos". Él les dijo: "Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquellos a quienes lo tiene reservado mi Padre.

Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo: "Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser más grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo. Igual que el Hijo del Hombre no ha venido para que te sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos".

 

Comentario Litúrgico

Santiago, el discípulo

Ante la fiesta del Apóstol Santiago, Patrón de España, muchos cristianos posconciliares se sintieron perplejos pues tal fiesta traía connotaciones religioso-políticas, de rancia tradición, pero muy extrañas a la nueva situación eclesial.

Sin entrar en polémicas estériles, la liturgia nos ayuda a descubrir el auténtico rostro de Santiago presentado con trazos maestros en las lecturas bíblicas.

Reconforta topar con un Santiago, muy cercano a nuestras miserias, muy a ras de la tierra, implicado en una conspiración para alcanzar uno de los primeros puestos en el triunfo de Cristo. Desde luego, el enfado de los demás discípulos nos asegura que no era juego limpio de lo que se trataba.

La respuesta de Cristo dio la vuelta a la situación. Donde se pedía el primer puesto de triunfador, se propone la invitación a la entrega total, donde se hablaba de dominar sobre los demás, se invita a ocupar el último puesto y ser siervo de los demás.

A partir de esta ocasión, no es abusivo pensar en un Santiago peregrino, que sigue a su Señor por el camino de la humildad y del servicio a los demás.

Una corta peregrinación por las sendas del Evangelio maduró la fe de Santiago que le hace confesar, junto con los otros apóstoles: "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres" y mantener esta postura hasta el martirio.

La silueta de este Santiago, discípulo de Jesús, que nos trae la liturgia debe ser como un espejo en el que nos miremos los cristianos españoles , para huir del estereotipo católico-español e intentar llegar a ser cristiano-discípulo de Jesús.

Antonio Luís Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

26, lunes: Jr, 1-11; Mt 13, 31-35.
27, martes: Jr 14, 17-22; Mt 13, 36-43.
28, miércoles: Jr 15, 10. 16-21; Mt 13, 44-46.
29, jueves: Jr 18, 1-6; Jn 11, 19-27.
30, viernes: Jr 26, 1-9; Mt 13, 54-58.
31, sábado: Jr 26, 11-16. 24; Mt 14, 1-2.
1, domingo: Qo 1, 2-2, 21-23; Col 3, 1-5. 9-11; Lc 12, 13-21.

Santoral

25 de julio: Santiago Apóstol

Aquel que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado. Vosotros los ricos llorad (...), vuestro oro está podrido y da testimonio contra vosotros (...). Mirad, el salario que no habéis pagado a los obreros que segaron vuestros campos está gritando, y los gritos de los segadores han llegado hasta el Señor. Condenasteis al justo y Él no os resiste". Esta carta de Santiago (5,1 ss.) encierra un contenido moral y social de tal envergadura que, junto a ella, los programas de promoción cultural o turística de Galicia en el 'Xacobeo', se quedan en pura anécdota. El mejor camino de Santiago es una senda bíblica de reforma personal, simbolizada en la magnífica dignidad de un camino secular de entendimiento entre los pueblos y superación de las fronteras.

En la medida en que el hecho santiaguista nos haga a todos caminar, según el mensaje bíblico, por la senda de la justicia y la caridad, bien venido sea; pero en cuanto se nos convierte un hecho religioso en mero acontecimiento turístico, por muy digno que sea, estamos asistiendo a una rebaja que pone en saldo las grandes ideas y las más nobles actitudes.

El día 25 de julio se conmemora el martirio del Apóstol a manos del tirano Herodes. ¡Ojalá el hermoso 'botafumeiro' llene del buen olor bíblico una celebración que nos empuje a caminos de justicia.

Perdonen que nos pongamos tan serios, pero "el que puede hacer un bien y no lo hace, comete pecado", dice Santiago, y no queremos dejar de decir, buenamente, que la instrumentación política de los hechos religiosos lleva, inevitablemente, a abusos en los que el dinero puede más que la fe. ¡Pobre Xacobeo!

 

Los santos de la semana

26, lunes: Joaquín y Ana, Juana, Hugo.
27, martes: Pantaleón, Juliana y Samproniana, Urso.
28, miércoles: Víctor I, Nazario, Celso, Pedro Poveda.
29, jueves: Marta, María y Lázaro, Urbano II, Lupo, Calínicio.
30, viernes: Pedro Crisólogo, Abdón, Julián.
31, sábado: Ignacio de Loyola, Fabio, Elena.
1, domingo: Alfonso M. de Ligorio, Secundino, Félix, León.


Contraportada

Peregrinos a Santiago de Compostela

Un camino con más de mil años

Este domingo se celebra la festividad de Santiago Apóstol, patrón de España. Su tumba ha sido, y hoy de nuevo lo es, lugar de peregrinación para cientos de personas de todos los paises que, por muchas rutas, han querido acercarse hasta la plaza del Obradoiro, donde se encuentra la Catedral de Santiago, y abrazar la figura del santo.

Santiago de Compostela, junto con Roma y Jerusalén, es uno de los lugares a los que se dirigen las peregrinaciones cristianas. Estas tienen dos orígenes distintos: uno, la veneración de los Santos Lugares en que vivió Jesucristo, y otro, el culto a los santos y sus reliquias.

Tras el descubrimiento del sepulcro del Apóstol Santiago a principios del siglo IX, el lugar se transforma en destino de peregrinación para millones de europeos. El auge del Camino se va a basar en dos pilares: por un lado, la amplia red de hospitales que se fundan a lo largo de él y, por otro, la protección jurídica de que goza el peregrino. Sin embargo, este auge se verá truncado por sucesivas catástrofes, que van desde la peste negra que asoló Europa hasta los cismas y guerras de religión. El Camino se pierde en la memoria de la cristiandad. Tan es así que el 25 de julio de 1867 apenas había 40 peregrinos en Santiago.

A partir de los años setenta del siglo XX, comienza un resurgir del Camino, gracias a un nuevo interés de las administraciones, las visitas del Papa a Santiago en los años ochenta y el renovado esfuerzo de la Iglesia, el desarrollo de múltiples asociaciones y cofradías y la declaración de Patrimonio de la Humanidad.

El Camino finaliza en la tumba del Apóstol Santiago, dentro de la Catedral de Santiago de Compostela, pero el comienzo, según el dicho, se encuentra en la puerta de casa de cada uno. Y es verdad, pues así fue en la Edad Media. No obstante, para hacer la peregrinación se pide hoy en día una infraestructura de refugios y señalización que se concreta en determinados caminos. El más conocido y utilizado es el llamado Camino Francés, por el que vienen mayoritariamente los peregrinos desde fuera de España. Entran por Roncesvalles (Navarra) o por Somport (Aragón) y sigue la dirección Puente la Reina, Logroño, Burgos, León, Santiago. Es la ruta mejor señalizada, con mayor número de refugios y también la más utilizada: el 90% de los peregrinos utilizan este Camino.

Hay otros dos caminos en auge: el primero, llamado 'Camino del Norte', discurre por la costa norte de la península, desde Irún (frontera franco-española) hasta Santiago. El segundo, la 'Vía de la Plata', llega a Santiago desde Sevilla. Ambos caminos están señalizados pero no disponen de refugios por todo el recorrido. Además, también hay otros viejos caminos, como el portugués o el inglés que empiezan a dar signos de recuperación.

El Camino y Dios

Encontrarnos con Dios es nuestro ideal. Caminar al encuentro del Señor, cuyo conocimiento nos trasmitió el apóstol Santiago, es ascender a lo mejor de uno mismo. Por eso, en tal caminando ilusionado descubrimos en nosotros fuerzas desconocidas, anhelos inéditos, capacidad insospechada de afecto y comunicación, horizontes de valores inéditos... El Camino de Santiago se convierte, así, para nosotros en un proceso de búsqueda interior que nunca termina porque la meta es alcanzable pero inagotable. Con razón se ha dicho que "el Camino sólo tiene sentido iniciático si con él se inicia una nueva vida".

¿Qué sentido tiene caminar a Santiago?

A la hora de buscar y encontrar razones por las que hacer una peregrinación a la tumba del Apóstol, seguro que pueden ser tantas como personas se ponen en camino. Pero aún así, os puedo asegurar que caminar a Santiago de Compostela es algo mucho más importante que recorrer un sendero lleno de tradiciones y de arte, un camino 'cultural', o una ruta para hacer deporte de fondo, o conocer a nuevas personas. Caminar a Santiago es realizar un 'camino interior' en el que te plantearás muchas cuestiones que necesitarán una respuesta personal; es llegar a una meta que tal vez no es un lugar, sino una experiencia: Lo más profundo y auténtico de ti mismo, encontrarte con tu propio ser.

Una peregrinación es un camino en el espacio y en el tiempo, en el que una vez que estás en él te olvidas de todo lo que ha sido importante hasta ese momento, y comienzas, paso a paso, a reconstruir una escala nueva de valores en la que lo más importante es el encuentro, el silencio y lo que está por descubrir. Si en algún momento de tu vida sientes necesidad de revisar, de decidir y poder cambiar después, ahí tienes un Camino solitario y difícil, duro y austero, que te ayudará a desinstalarte y a valorar lo pequeño de esta vida. En el desgaste de cada paso podrás ir desgastando al 'hombre viejo'que todos llevamos dentro.

Al final de la peregrinación serás otra persona, renovada, purificada, con una visión de la vida- de tu vida- nueva y diferente. Tu cuerpo estará cansado y roto, pero tu espíritu saldrá fortalecido y consolado. Te sentirás raro, diferente y los demás no sabrán por qué razón has hecho eso que ellos llaman una 'locura'. Pero no te esfuerces en explicárselo, no te comprenderán. Eso que tú has descubierto, tan sólo quedará par ti y para el Camino, en los silencios, en el encuentro.

Pero ¿qué aporta el Camino a la persona que se adentra en esta aventura?. A lo largo de los días de camino descubrirás que para vivir te es suficiente con poco, que las cosas molestan aunque no lo parezcan, pero que las personas son importantes (aunque no lo parezcan), que los problemas que tanto te preocupaban no son para tanto, que en esta vida lo que nos hace falta es constancia para hacer las cosas. Aprenderás a valorar los pequeños gestos solidarios de tantas personas que te acompañan en el camino de cada día, a escuchar sin prisas, a celebrar lo pequeño e insignificante. Dejarás la vida "facilona" que te esclaviza en la búsqueda de los pequeños placeres, aprenderás a superarte y esforzarte para conseguir lo más básico y necesario, y a olvidarte de lo superficial. Caminando llegarás a Santiago, pero cuando consigas tu meta sentirás que el Camino de las Estrellas te ha ayudado a llegar a ti mismo; solo eso, que la meta no es un lugar, sino un estado.

M. A. García Encinas


Iglesia en camino toma vacaciones

Nuestra publicación aprovecha el mes de agosto para tomarse un descanso. Este será nuestro último número antes de las vacaciones; el próximo saldrá el día 29 de agosto. Será un número especial dedicado a monseñor don Antonio Montero Moreno.

Esperamos seguir gozando de su confianza. Por nuestra parte renovaremos el empeño por hacerles cercana la vida de la Iglesia para conseguir en el nuevo curso, contando con la inestimable ayuda de ustedes, alcanzar una mayor difusión.


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