Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 441. 9 de junio de 2002

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

La Asamblea Diocesana presenta al Arzobispo 200 propuestas para actualizar el Sínodo

El Nuncio de Su Santidad en España asiste a la clausura de la Asamblea en Mérida

La Asamblea Diocesana se clausura este fin de semana en la parroquia de Santa Eulalia, en Mérida, a la que, al cierre de nuestra edición, está prevista la asistencia del Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro.

Durante practicamente todo el curso pastoral 2001-2002, la Diócesis de Mérida-Badajoz se ha visto inmersa en este proceso de renovación. El último fin de semana de mayo y el primero de junio han servido para que los cerca de quinientos asambleistas votasen las cerca de 170 propuestas de "Contemplación" (66 propuestas) y "Misión" (103 propuestas), los dos bloques en los que se ha dividido la Asamblea Diocesana. En buena medida, el contenido de estas propuestas tenía como protagonistas a los laicos, desde la formación, hasta su inserción en las parroquias, pasando por su acción en el mundo desde su compromiso de fe.


Editorial

Tensiones padres-hijos

Una vez más, y con la oportunidad de siempre, la Fundación Santa María aborda un estudio sociológico sobre el mundo familiar, la relación padres-hijos y la problemática planteada por la conjunción o el choque de horarios y otros elementos entre el trabajo de unos y los estudios de los otros, aparte el llamado conflicto de generaciones, que ahora, por lo que se nos dice, se está agudizando al máximo.

Las autoras del Informe, Paz Canovas y Petra María Pérez, detectan lo que el cruce de horarios, dificultades y mentalidades, producen de efectos negativos. Se da, se nos dice, un 57 % de padres que se autoconsideran preparados para la educación de sus hijos y creen tener ideas claras sobre sus procesos, especialmente en la adolescencia. En tanto que muchos otros adoptan una línea de más rigor en el trato con sus hijos, en edad o estilo de rebeldía, lo que multiplica tensiones y conflictos de desigual resultado en el seno de las familias.

Parece ser que lo que más dificulta la avenencia recíproca son los horarios del ocio de adolescentes y jóvenes, las ya clásicas salidas nocturnas y de fin de semana, que vienen originando otros desencuentros en los ambientes urbanos, de ruidos nocturnos, alcoholismo, suciedad, etc.

Huelga decir que el consumo creciente de alcohol y de drogas, los abusos sexuales y los embarazos precoces son otras tantas y graves preocupaciones de los adultos, resueltas en no pocas ocasiones por el aborto provocado, con grave dejación o inducción por parte de los progenitores. Esto, entre otros síntomas, delata un descenso de los valores religiosos y morales en los primeros responsables de la educación de estas personas a medio hacer. Prevalece en no pocas familias el interés por el estudio y el futuro profesional de los jóvenes, sobre otros activos de su persona. Datos para pensar.

 


Carta del Arzobispo

El Arzobispo acoge las propuestas de la Asamblea diocesana 2002

Antes de entrar en la imprenta este número de 'Iglesia en camino', el señor Arzobispo nos ha anticipado, para que pueda figurar aquí, el texto de su intervención en la clausura litúrgica de la Asamblea diocesana 2002, el sábado 8 de junio en el templo parroquial de Santa Eulalia de Mérida. Lo mismo ocurre con la presentación de estas propuestas por el Vicario General don Amadeo Rodríguez, de la que transcribimos un extracto en la contraportada de este mismo número

1.-Bendigo al Señor por la magna experiencia de comunión y corresponsabilidad que ha supuesto para nuestra Iglesia local la Asamblea conmemorativa del décimo Aniversario del Sínodo de 1992, a la que hoy ponemos broche final en el mismo marco físico y emotivo de entonces, el templo martirial de Santa Eulalia de Mérida.

Lo hacemos en la honrosa presencia del Nuncio de Su Santidad y de los Obispos de las Iglesias hermanas de Coria-Cáceres y de Plasencia. Gracias, muchas gracias, por acompañarnos en un momento tan significativo para nosotros como acaba de poner de relieve la presentación del Sr. Vicario.

Acojo, ¿cómo no?, con sumo respeto y conmovida gratitud los dos bloques de las propuestas aprobadas sobre Contemplación y Misión. Esas cláusulas finales son el fruto de un intenso y extenso proceso de reflexión, oración y diálogo en grupos parroquiales, comunidades consagradas, organismos diocesanos y movimientos apostólicos.

2.- Sus fuentes de inspiración no pueden ser más cristalinas. Al fondo-fondo, todavía y con gran virtualidad de futuro, el Concilio Vaticano II. Síguenle el magisterio pastoral de los papas posteriores, los Sínodos universales de los Obispos y las líneas maestras de acción pastoral de la Conferencia Episcopal Española durante casi cuatro décadas.

Nadie piense, sin embargo, que nos quedamos en una perezosa fotocopia o clonación mimética de todo eso. Nuestra asimilación de esas riquezas ha querido ser siempre selectiva, aunque nunca reductiva, en rica interacción con los logros y valores propios, abiertas las ventanas a la Iglesia universal y a las conquistas y quiebras del mundo de hoy, con la mirada puesta en el pueblo extremeño, discernido todo ello desde la fe como signo de los tiempos.

Mirando a nuestra Asamblea, para ella han sido determinantes las 276 propuestas del Sínodo-92, omnipresente en la última década, de la que rememoro aquí, como botones de muestra, algunos jalones más señalados: El Congreso sobre la Pobreza (Octubre-1999) compartido por las tres diócesis extremeñas, y los documentos diocesanos sobre la Pastoral de Acogida, la Formación de los laicos y la Evangelización de los alejados.

3.- Proclamamos, no obstante, con gratitud y alegría, que el empujón definitivo y las intuiciones más certeras para fijar el sentido, el argumento y los objetivos de la Asamblea nos vienen del impulso espiritual del Jubileo 2000 y de la carta apostólica Novo millennio ineunte. El Duc in altum de Juan Pablo II, el reto de buscar con denuedo la experiencia de Dios y la santidad; la contemplación del rostro de Cristo, como referente máximo de estos anhelos y propósitos, han incentivado nuestro ardor, un componente esencial de la nueva evangelización. He escuchado, releído y ponderado los objetivos y propuestas del bloque de la Contemplación y los considero idóneos en su conjunto, para marcar nuestros caminos en lo que hoy llamamos Pastoral de la Santidad. Una comunidad que adora a Dios, celebra sus misterios, medita y vive su palabra, descubre el rostro de Cristo en los pobres y en los enfermos y fomenta las vocaciones consagradas, no anda lejos del Reino de Dios.

Una comunidad, entendamos diocesana y parroquial, que inicia, cultiva y consolida la fe de sus miembros, tal y como se nos diseña en las primeras propuestas del bloque Misión; que se organiza y renueva con creatividad responsable; que sale de sus cuarteles de invierno hacia la intemperie de la increencia para reevangelizar a la familia, la juventud, el mundo de los mayores, y para buscar en sus ambientes propios a los alejados de la fe; que aborda el mundo de la enseñanza y hace propios los problemas del paro y de la inmigración; que se hace presente en los medios de comunicación, en los partidos políticos y plataformas sindicales, privilegiando en su atención a la Universidad y la cultura, sabe por dónde va en la evangelización del siglo XXI. Todo esto se recoge con ambición y coraje apostólico en los restantes apartados del bloque Misión, como elementos idóneos para nuestros proyectos pastorales en esas materias durante los años venideros.

4.- Ese era el objetivo fundamental y global de nuestra Asamblea y quiero reconocer aquí, ante su presencia, Sr. Nuncio, y ante mis hermanos Obispos, que todos los intervinientes en este acontecimiento de gracia, señaladamente los miembros de las Comisiones y de los Equipos técnicos, han respondido muy satisfactoriamente a las expectativas y a la confianza del Obispo.

Todo esto sólo alcanza su plena comprensión y provecho espiritual desde una eclesiología de comunión, basada en nuestra condición de miembros del Pueblo de Dios, de igual dignidad, diversas vocaciones, ministerios y carismas, pero piedras vivas todos del templo de Dios y del cuerpo de la Iglesia, "edificados sobre el cimiento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo mismo la piedra angular" (Ef 2, 20). Desde estos planteamientos bíblicos y teológicos hemos de asumir todos la Espiritualidad de comunión, que explica enjundiosamente el Santo Padre Juan Pablo II en su Carta Apostólica sobre el nuevo milenio (n.43).

5.- La acogida sincera y animosa por el Obispo de las Conclusiones de la Asamblea no las convierte automáticamente en leyes impositivas; pero estaríamos en un error si sólo viéramos en estas cláusulas unas recomendaciones piadosas, que no comprometen nuestra responsabilidad y nuestra conciencia. Se trata en este caso de unos compromisos morales muy sólidos, que el Pastor diocesano asume responsablemente ante la Iglesia local de Mérida-Badajoz y cuidará de hacerlos carne y vida en los planes pastorales diocesanos, asistido, apoyado y estimulado por el Consejo Pastoral y por los otros órganos colegiados que colaboran con él en el gobierno de la diócesis.

La Asamblea diocesana-2002 ha sido y será, empeño mi palabra, un acontecimiento hermoso y provechoso de comunión, participación y corresponsabilidad de nuestra Iglesia local, y estoy firmemente convencido de que será para ella, con la ayuda del Espíritu y la intercesión de Santa María de Guadalupe, un precioso instrumento de renovación interna y de fuerza evangelizadora.

Mérida, Templo parroquial de Santa Eulalia,

8 de Mayo de 2002

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

El Nuncio del Papa en España visita nuestra diócesis para clausurar la Asamblea Diocesana

Concluyó la votación de las propuestas finales

La Asamblea Diocesana ha llegado a su fin. Se clausura este fin de semana en la parroquia de Santa Eulalia, en Mérida, a la que, al cierre de nuestra edición, está prevista la asistencia del Nuncio de Su Santidad en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro.

En dicho acto, del que informaremos en nuestro próximo número, está previsto también que don Antonio Montero recibiera las conclusiones finales, hecho el recuento de las votaciones de los asistentes a la Asamblea.

Después de todo un curso trabajando en las parroquias, dos sesiones han servido para analizar y votar las propuestas finales. La primera, de la que informamos en nuestro número anterior, estudió las propuestas en el apartado de "Contemplación", mientras que la celebrada el pasado sábado se detuvo en las de "Misión".

El escenario fue el mismo que la semana anterior: el salón de actos del colegio de la Compañía de María de Badajoz, donde se dieron cita el medio millar de participantes en la recta final de la Asamblea.

Dos grandes bloques

Las propuestas que se presentaban en el bloque de "Misión" eran más numerosas que las que lo hacían en el de "Contemplación", 103 frente a 66, y se repartían en dos grandes bloques de los que se desprendían, a su vez, diversos apartados:

1. Hacia una renovación y consolidación de la fe de los cristianos.

a) Una comunidad que crece y madura en la fe (Iniciación cristiana, Catequesis de adultos, Procesos de formación del laicado, Movimientos, Religiosidad popular y mundo socio-religioso).

b) Una comunidad que se organiza con novedad y creatividad en corresponsabilidad (Los consejos pastorales parroquiales, Asamblea parroquial, Plan pastoral, Arciprestazgo y Unidades pastorales).

2. Hacia un encuentro evangelizador con las personas y ambientes marcados por la increencia.

a) Una comunidad que sale al encuentro (Matrimonio y familia, Mayores, juventud, Trabajadores y desempleados, Enseñanza y Alejados).

b) Una comunidad que se encarna y se implica en la organización de la sociedad (Medios de comunicación, Partidos políticos y Asociaciones sociales, Universidad y Asociaciones culturales).

El objetivo global que perseguían las propuestas era "optar con decisión por una pastoral evangelizadora y misionera, que abierta a los signos de los tiempos pueda dar respuestas de esperanza al hombre de hoy".

Protagonistas, los laicos

En buena medida, el contenido de las propuestas presentadas tenía como protagonistas a los laicos, desde la formación, hasta su inserción en las parroquias, pasando por su acción en el mundo desde su compromiso de fe.

A los laicos se les pide también que participen en la formación del Seminario y en la formación permanente del clero.

'Unidades pastorales'

Entre los puntos sometidos a votación figuraban la necesidad de crear el Consejo Pastoral Parroquial en aquellas parroquias en las que aún no exista y que las parroquias celebren anualmente, al menos una Asamblea parroquial, además de crear el Consejo Pastoral Arciprestal "como núcleo de organización, coordinación, apoyo y colaboración interparroquial y primer paso efectivo de las Unidades Pastorales Parroquiales".

También se votó la implantación gradual en la diócesis de las llamadas Unidades pastorales "para la mejor atención de las comunidades, especialmente para aquellas parroquias menos fortalecidas pastoralmente".

Orientación familiar

La Asamblea estudió la creación de Centros de Orientación familiar que ayuden a las familias que se encuentren en situaciones especiales, como pueden ser separación, divorcio, malos tratos...

Foro de laicos

La participación de los laicos en la vida pública ha sido otro de los asuntos por los que la Asamblea ha mostrado su preocupación. Así se ha planteado la creación de un foro de laicos, un esfuerzo por promover la participación de los seglares en asociaciones de vecinos, asociaciones de padres y madres de alumnos, consejos escolares, sindicatos, partidos políticos, movimientos ciudadanos y asociacionismo en general.

 

Extremadura, en el grupo de cabeza de regiones que ponen la cruz en la casilla de la Iglesia

Este año es posible marcar las dos casillas: la de la Iglesia y la de otros fines sociales, con lo que también se hace aportación a Cáritas

A primeros del mes de mayo se abría en España el proceso para la presentación de la Declaración de la Renta. Y, como cada año, la Conferencia Episcopal también inicia su campaña para invitar a los contribuyentes a marcar la casilla de la Iglesia.

En su campaña, la Conferencia recuerda que marcar esta casilla no significa que se tengan que pagar más impuestos o que vayan a devolver menos, segun salga positiva o negativa la Declaración, sino que lo que hace el contribuyente es decidir qué finalidad quiere darle al 0,52% de sus impuestos.

Marcar dos casillas

Hasta el año 1999, poner la cruz en la casilla de la Iglesia significaba no poder ponerla en la asignación para fines sociales. Sin embargo, a partir de ese año, es posible marcar las dos casillas: la de la Iglesia y la de fines sociales. Esta posibilidad, sin embargo, todavía no ha calado mucho, y por eso Cáritas Española, integrada en la plataforma 'Acción Socia', quiere recordar que ambas casillas son necesarias y que ella misma es beneficiaria de las aportaciones obtenidas gracias a la casilla de fines sociales. Para este año, además, 'Acción Social' se propone llegar a los 114 millones de euros, que son los necesarios para financiar los más de 850 proyectos sociales que las asociaciones integradas en esta plataforma vienen desarrollando.

La aportación extremeña

Extremadura no deja de ser una de las comunidades mejor situadas en este terreno. Según los datos recogidos de la Declaración del año pasado, correspondiente al ejercicio fiscal del 2000, más del 50% de los extremeños decidieron que el 0,52% de sus impuestos (5 céntimos por euro) fueran para la Iglesia. Lo que sigue colocando a esta comunidad en el grupo de cabeza, con Castilla-La Mancha y Murcia por delante.

Por su parte, en el furgón de cola, se encuentran Melilla y Cataluña, que no llegan al 30% de aportación.

 

 

La Pastoral de los obispos vascos sobre la paz, recibida con críticas y rechazo

La Conferencia Episcopal no intervino en ella ni la conocía de antemano

La publicación de la Carta Pastoral "Preparar la paz", el pasado 29 de mayo, por los tres obispos vascos, ha levantado una gran polémica a diversos niveles. Las mayores críticas se han centrado en un apartado, el punto ocho de la Pastoral, en la que los obispos se refieren a la "Ley de partidos", sobre la que afirman "No nos incumbe valorar los aspectos técnicos de un proyecto legal que despierta adhesiones y críticas entre los expertos. Resultaría precipitada en estos momentos una valoración moral ponderada de dicho texto, aún no del todo fijado. Tampoco podemos prever todos los efectos de signo contrapuesto que podrían derivarse de su aprobación y eventual aplicación. Pero nos preocupan como pastores algunas consecuencias sombrías que prevemos como sólidamente probables y que, sean cuales fueren las relaciones existentes entre Batasuna y ETA, deberían ser evitadas. Tales consecuencias afectan a nuestra convivencia y a la causa de la paz. Nuestras preocupaciones no son sólo nuestras. Son compartidas por un porcentaje mayoritario de ciudadanos de diversas tendencias políticas, encomendados a nuestro servicio pastoral.

La convivencia, ya gravemente alterada ¿no sufriría acaso un deterioro mayor en nuestros pueblos y ciudades? Probablemente la división y la confrontación cívica se agudizarían.

No vemos cómo un clima social así pueda afectar favorablemente a la seguridad de los más débiles: los amenazados. Más bien nos tememos que tal seguridad se vuelva, lamentablemente, más precaria. No somos, ni mucho menos, los únicos que albergamos esta reserva cautelosa".

A pesar de que el documento condena duramente la violencia terrorista, recuerda los crímenes de ETA y menciona el dolor de sus víctimas, ha sido considerado ambiguo por muy diversas instancias. El Gobierno central convocó al Nuncio de Su Santidad en España, Monseñor Manuel Monteiro de Castro, para transmitirle el malestar del Gobierno español y algunos obispos se apresuraron a mostrar su malestar con algunos de los contenidos de la Pastoral.

La Oficina de Información de la Conferencia Episcopal emitía el siguiente comunicado el día 31:

"1. Los Obispos de las diócesis citadas han hecho pública la mencionada carta pastoral bajo su exclusiva responsabilidad como pastores de sus propias Iglesias particulares.

2. La Secretaría General de la Conferencia Episcopal Española no ha conocido el texto de la carta pastoral hasta unos instantes antes de su difusión por los medios de comunicación social.

3. Ninguno de los órganos de la Conferencia Episcopal Española ha estimado necesario pronunciarse sobre la Ley de partidos políticos, cuya aprobación se está tramitando en el Congreso de los Diputados en el ejercicio de sus competencias constitucionales.

4. Por último, la Oficina de Información quiere poner de relieve la firme condena que hace el documento del terrorismo de ETA que no tiene justificación alguna, ni moral, ni jurídica, ni política".

Por su parte el Presidente de la Conferencia Episcopal, el arzobispo de Madrid, Cardenal Antonio María Rouco Varela, se refería al terrorismo en su homilía del día del Corpus en la Catedral madrileña. El Cardenal señaló que "sigue latente su amenaza de agresión indiscriminada y de violencia máxima contra la vida y los bienes más elementales de las personas y de la sociedad. Atentan de forma directa y brutal contra la paz".

En este contexto, el prelado quiso recordar que "el primer fruto de la Redención es el del perdón del pecado del hombre, que lo sana, lo llena de gracia y lo convierte en lo más íntimo de su corazón al amor de Dios y al amor incondicional del otro hombre, que es ya su hermano". El arzobispo de Madrid añadió: "¿Cómo vamos a avanzar en la erradicación definitiva del terrorismo si no es por la vía de vidas transformadas por el compromiso sacrificado con el amor de Cristo, empeñadas en crear un ambiente personal y social donde no quepan ni el odio de los que matan, ni el de los que los inducen y apoyan?" .

Misterios dolorosos

La Iglesia está padeciendo, con inusitada dureza, su enésimo calvario del último año, a propósito esta vez de la Pastoral de los Obispos vascos "Preparar la paz", cuyo punto octavo, transcrito literalmente en esta página, expresa sus reservas y cautelas ante la nueva "Ley de partidos", en los términos que el lector puede comprobar. Su publicación el 19-V ha provocado paradójicamente en las esferas políticas, mediáticas e incluso eclesiásticas, las reacciones más adversas, no pocas de ataque violento y de injurias que rondan lo soez.

Siguiendo la que hasta el momento nos parece actitud juiciosa y compartida por la mayoría de los obispos españoles, de no emitir pronunciamientos personales a granel ­que puedan enrarecer más aún las tensiones ambientales- nos adherimos a la Nota de la Secretaría de la Conferencia Episcopal, transcrita también en esta página, y que ha sido acogida con respeto por las más altas esferas públicas y mediáticas. Y así lo haremos también ante cualquier otro posicionamiento autorizado de la Iglesia, sin azuzar a nadie contra nadie ni echar más leña al fuego. Lo cual tal vez sabe a poco, pero es mejor que su contrario.

Eso no obsta para que, por muy obvio que resulte, proclamemos aquí con fuerza nuestra absoluta condena de toda suerte de terrorismo, ideado, ejecutado o ayudado, de alta o de baja intensidad, como crimen repugnante contra el hombre y ofensa gravísima a la Ley de Dios. Ni para que acatemos sin reticencia alguna las medidas legislativas que, respetando el estado de derecho y el marco constitucional, tiendan a castigar toda especie de terrorismo y a proteger a sus víctimas; a las que consideramos factor preferencial y prioritario en cualquier razonamiento sobre terrorismo.

Dicho esto, no es ocioso recordar que no vale todo contra nadie. Así acaba de demostrarlo el Parlamento español hilando muy fino en la "Ley de partidos", aunque vaya contra los inductores del terrorismo. Déjennos decir entonces, sin victimismo de ninguna clase, que, por fuertes que sean las discrepancias, tampoco vale todo, incluidos el escarnio y la lapidación, contra los cuatro obispos de la Iglesia aludidos en este comentario.

 

 

Despenalización del aborto en Suiza

La vida sale derrotada, declaran los obispos suizos

La vida humana es la primera derrotada en el referéndum sobre el aborto en el que participaron los ciudadanos suizos, afirmaba la Conferencia Episcopal Suiza en un comunicado distribuido poco después de hacerse públicos los resultados.

Según los resultados definitivos ofrecidos por la agencia de prensa ATS, el 72,16% de los electores han aprobado la despenalización del aborto en las doce primeras semanas de embarazo, a condición de que la mujer atestigüe por escrito su condición de grave necesidad. La propuesta contaba con el apoyo del Gobierno.

El 81,72% de los electores rechazó otra iniciativa paralela "a favor de la madre del niño, de la protección del nascituro, y de la ayuda a la madre en dificultad". La propuesta pretendía frenar la liberalización del aborto y estaba promovida por las asociaciones 'Ayuda suiza para la madre y el niño' y 'Sí a la vida'. Preveía permitir el aborto sólo en caso de peligro "inminente" de vida de la madre.

Bajísima participación

La participación de los ciudadanos en las dos consultas fue bajísima, el 41,7%, aunque el porcentaje es frecuente en este tipo de referendos. En Suiza se realizan una media de 12 mil abortos al año.

"El hecho de poder suprimir impunemente la vida humana que está por nacer durante las dos primeras semanas de embarazo abre la puerta a nuevos atentados al respeto de la vida, tanto en sus inicios (aborto hasta el nacimiento, eliminación de fetos con discapacidades, etc.) como en su fin (eutanasia)", afirman los prelados en su comunicado.

Los obispos recuerdan que para defender la vida no basta con imponer la prohibición del aborto.

ZENIT

 

Encuentro europeo de Carismáticos

La Renovación Carismática Católica realizará por primera vez un gran encuentro de sus dirigentes a nivel europeo en el santuario de Jasna Gora, Polonia, del 24 al 29 de septiembre del presente año.

El subcomité europeo del Servicio Internacional de la Renovación Carismática Católica (ICCRS) anuncia que "en la difícil situación de la Iglesia católica en Europa hoy, el Comité del ICCRS ve como prioritaria una gran necesidad de intercesión".

La cuestión central de la reunión será "¿Qué es lo que tiene que decir el Espíritu Santo a la Iglesia de Europa en los años del proceso de la unificación continental y cual es el punto de vista de Dios y la llamada para la Renovación Europea?".

Para más información en varias lenguas se puede acceder a la página web del ICCRS http://www.iccrs.org

ZENIT

 

Los peregrinos vuelven a Tierra Santa

La peregrinación "es la diplomacia de la oración" y, por ello, la Iglesia en Italia relanza las peregrinaciones a Tierra Santa.

Lo confirma monseñor Liberio Andreatta, administrador delegado de la Obra Romana de Peregrinaciones (ORP), que en los próximos días reanudará el envío de grupos de peregrinos a la tierra de Jesús. "No es una peregrinación clásica sino un signo para hacer comprender a la gente que no está sola, que el cerco se ha roto", explica monseñor Andreatta.

El 22 de abril, monseñor Andreatta, con directivos de la Unitalsi (asociación italiana que organiza peregrinaciones de enfermos a santuarios), concluyó una "misión de solidaridad y de paz" en Tierra Santa en la que perfiló esta nueva iniciativa. "La seguridad está absolutamente garantizada. En caso contrario, ni siquiera lo propondríamos", asegura Andreatta.

ZENIT

 


Noticiario diocesano

Clausurado el curso de "Ejercicios en la vida corriente"

Se ha desarrollado en la casa de espiritualidad de Gévora

Se ha clausurado en la casa de espiritualidad de Gévora el curso de "Ejercicios en la vida corriente", impartido por la superiora de las Esclavas de Cristo Rey, las gestoras de esta casa, Sor Maria Paz Sanz. Se trata de una experiencia de ejercicios espirituales sin necesidad de retirarse, sin dejar la actividad de la vida ordinaria, trabajo o familia.

Las personas que llevan a cabo estos ejercicios se reúnen semanalmente, por separado, con la persona que dirige los ejercicios, que les habla de Dios, de cómo buscarlo, les ofrece lecturas y los va introduciendo en la vida de oración a través de un proceso de aprendizaje, de forma que, dedicando una hora diaria a este menester, van descubriendo lo que realmente significa y lo que les aporta a sus vidas, lo que tiene de relación personal y directa con Dios que transforma la realidad personal y se proyecta a los demás en una dimensión evangelizadora.

Esta forma de pararse y ejercitar el espíritu está adquiriendo gran importancia para muchas personas, que no tienen la oportunidad de retirarse unos días al año debido a sus ocupaciones, a la vez que supone aprender a integrar la oración y la relación con Dios en la vida ordinaria.

 

La Delegación de Misiones y Cristianos sin Fronteras presentan su programa de actividades de verano

La delegación diocesana de Misiones ha presentado la XIII edición del Campamento Misionero.

Esta actividad se realiza en coordinación con las diócesis de Coria-Cáceres y Plasencia, y tiene como misión la de hacer vivir a sus participantes una experiencia fuerte de la universalidad de la Iglesia. Para ello, este campamento cuenta con la presencia de misioneros venidos desde distintos puntos del globo.

El campamento se estructura en dos turnos, a celebrar ambos en Bohoyo (Avila), uno del 14 al 22 de julio y el otro del 22 al 30 del mismo mes. Estos turnos están abiertos tanto a jóvenes como a matrimonios, a familias enteras o a religiosos y sacerdotes.

Más información en la Delegación diocesana de Misiones, teléfono 924 222847.

Por su parte, el movimiento eclesial "Cristianos sin Fronteras" (CSF) ha presentado, como cada año, su oferta de campamentos y encuentros para el verano 2002.

También familias

Desde campamentos para chavales entre 10 y 15 años hasta encuentros de familias y jóvenes, pasando por campamentos para adolescentes y escuelas para animadores componen el listado de actividades que CSF organiza en la localidad burgalesa de Santo Domingo de Silos, junto a la Abadía benedictina del mismo nombre.

Estos encuentros son una iniciativa que trata de subrayar, mediante la reflexión y la oración, el compromiso evangelizador y la dimensión universal del cristiano.

En nuestra diócesis tiene su sede en el Colegio Santa Teresa de Badajoz, y se puede solicitar más información en los teléfonos 924 240288 y 924 236172.

 


Al paso de Dios

El anuncio explícito

No hace mucho el Papa nos decía a los católicos que "el anuncio de Jesucristo es el primer acto de caridad hacia el hombre, más allá de cualquier gesto de generosa solidaridad". Como es evidente, no contrapone el anuncio al gesto, y sí los enlaza. Es natural que así sea, porque siempre estuvieron enlazados en el actuar de Jesús, que unió obras con palabras. Se nos pide, por tanto, que seamos explícitos tanto en el testimonio como en el anuncio.

En tiempos de pluralidad de opiniones y en una sociedad en la que lo religioso tiene cada vez menos relieve, es necesario que los cristianos seamos explícitos en el mostrar lo que somos y en hacer pública nuestra fe. Cualquier signo a nuestro alcance ha de ser utilizado para el anuncio de Jesucristo: la palabra, las diversas formas literarias, los sonidos musicales, las artes plásticas, así como los medios de comunicación, y entre ellos las nuevas tecnologías, sobre todo Internet, han de ser vehículo para expresar públicamente las verdades en las que creemos y los valores en los que vivimos.

El cristiano ha de mostrar explícitamente su fe en los espacios públicos a todo el que se preste, con un diálogo franco y audaz en el que dé razones de porqué cree. Todo hay que hacerlo conociendo y amando el mundo de hoy, con los medios de hoy, desde la singularidad de la cultura actual y con la creatividad y profecía que requiere el saber que ya estamos trabajando para el futuro.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el X Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

Profecía de Oseas 6, 3-6

Esforcémonos por conocer al Señor: su amanecer es como la aurora, y su sentencia surge como la luz. Bajará sobre nosotros como lluvia temprana, como lluvia tardía que empapa la tierra.

¿Qué haré de ti, Efraín? ¿Qué haré de ti, Judá? Vuestra piedad es como nube mañanera, como rocío de madrugada que se evapora. Por eso os herí por medio de los profetas, os condené con la palabra de mi boca.

Quiero misericordia, y no sacrificios; conocimiento de Dios, más que holocausto.

 

Salmo 49, 1 y 8. 12-13. 14-15

R. Al que sigue el buen camino
le haré ver la salvación de Dios.

El Dios de los dioses, el Señor, habla:
convoca la tierra de oriente a occidente.
"No te reprocho tus sacrificios,
pues siempre están tus holocaustos ante mí".

"Si tuviera hambre, no te lo diría;
pues el orbe y cuanto lo llena es mío.
¿Comeré yo carne de toros,
beberé sangre de cabritos?".

"Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza,
cumple tus votos al Altísimo
e invócame el día del peligro:
yo te libraré, y tú me darás gloria".

 

Carta de san Pablo a los Romanos 4, 18-25

Hermanos: Abrahán, apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza, que llegaría a ser padre de muchas naciones, según lo que se había dicho: Así será tu descendencia. No vaciló en la fe, aun dándose cuenta de que su cuerpo estaba medio muerto ­tenía unos cien años­, y estéril el seno de Sara.

Ante la promesa no fue incrédulo, sino que se hizo fuerte en la fe, dando con ello gloria a Dios, al persuadirse de que Dios es capaz de hacer lo que promete, por lo cual le valió la justificación. Y no sólo por él está escrito: "Le valió", sino que también por nosotros, a quienes nos valdrá si creemos en el que resucitó de entre los muertos a nuestro Señor Jesús, que fue entregado por nuestros pecados y resucitado para nuestra justificación.

 

Evangelio según san Mateo 9, 9-13

En aquel tiempo, vio Jesús al pasar a un hombre llamado Mateo, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo:

- Sígueme.

Él se levantó y lo siguió.

Y, estando en la mesa en casa de Mateo, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaron con Jesús y sus discípulos.

Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos:

- ¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?

Jesús lo oyó y dijo:

- No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa "misericordia quiero y no sacrificios": que no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

10, lunes: 1R 17, 1-6; Mt 5, 1-12.
11, martes:
1R 17, 7-16; Mt 5, 13-16.
12, miércoles:
1R 18, 20-39; Mt 5, 17-19.
13, jueves: 1R 18, 41-46; Mt 5, 20-26.
14, viernes:
1R 19, 9. 11-16; Mt 5, 27-32.
15, sábado:
1R 19, 19-21; Mt 5, 33-37.
16, domingo: Ex 19, 2-6a; Rm 5, 6-11; Mt 9, 36 - 10, 8.

 

Comentario litúrgico

Conocer al Señor

Volvemos al Tiempo Ordinario del año litúrgico que son las treinta y cuatro semanas que no están comprendidas en los tiempos fuertes. En esta mayor parte del año, en cada domingo hay un único misterio a celebrar y es el Día del Señor. Con sencillez, pero con profundidad, semanalmente nos acercará un poco más al Señor Jesús mediante la lectura continuada del evangelio correspondiente al ciclo en curso. En este año, Ciclo A, leemos el de san Mateo.

La correspondencia entre el evangelio y la lectura del AT propia de esta parte del año litúrgico, nos permite bucear en la primera lectura para adentrarnos, después, en el sentido profundo de la lectura evangélica.

Con la táctica mencionada, leemos la profecía de Oseas y topamos con un consejo esencial: "Esforcémonos por conocer al Señor". Quizá estas palabras nos sugieran la necesidad de la famosa catequesis de adulto. Pero, aunque esta sea necesaria, el conocimiento del Señor al que alude Oseas tiene otras vías de acceso. El verbo conocer en el lenguaje bíblico va más allá de un estudio, se trata mas bien de conocer por roce como decimos en los pueblos. Hay que rozarse con el Señor para conocerlo.

Quien se roza con el Señor descubre lo prioritario de su talante que es la misericordia, por eso tratar de tener un corazón misericordioso es sintonizar con Él, crecer en su conocimiento.

En el evangelio se hace patente que si los fariseos no entendían el comportamiento de Jesús con los pecadores era porque no guardaban en su corazón una actitud misericordiosa, dictaban sentencia condenatoria contra los pecadores. Realmente, no conocían al Señor.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

12 de junio: santa Mercedes de Jesús (1828-1883)

Mercedes de Jesús Molina y Ayala nació cerca de Guayaquil (Ecuador) y es un caso singular de desprecio del dinero y aprecio de la pobreza total. Personas como esta hacen creible el Evangelio y se asemejan a Cristo que "siendo rico se hizo pobre para enriquecernos con su pobreza".

Una infancia acomodada, a pesar de perder pronto a sus padres, la lleva a dominar el arte ecuestre. Será una caída del caballo, a lo paulino, y la posterior convalecencia, la que reoriente la vida de Mercedes, que se niega a asumir un pretendiente de buena posición, para consagrarse al servicio de las niñas huérfanas.

Poco durará su labor misionera entre los Jíbaros, a los tres años habrá de abandonar su trabajo entre los reductores de cabezas, a causa de las guerras tribales.

Es ahora cuando funda su congregación para la acogida de huérfanas, adelantándose más de un siglo al remedio de la grave situación de los niños de la calle en Hispanoamérica.

El abandono de la infancia conmovió las entrañas de esta mujer y la llevó a reformar el presente de la infancia sin futuro.

Vivir en el presente, desde el pasado y hacia el futuro, es imprescindible para ser persona, por eso es tan importante que los creyentes vivamos la actualidad como un encuentro con Dios, desde el rico pasado de la Iglesia y hacia un futuro que no es otro que Dios mismo a pesar de lo que pueda parecer.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

11, lunes: Timoteo, Censurio, Diana de Andaló.
12, martes: Bernabé, Máximo, Adelaida, María Rosa Molás.
13, miércoles: Juan de Sahagún, Basílides, Onofre, Mercedes Molina.
14, jueves: Antonio de Padua, Aquilina, Aquileo, Eulogio.
15, viernes: Elíseo, Proto, Fortunato, Metodio, Anastasio.
16, sábado: María Micaela del Stmo.Sacramento, Amós, Benilde.
17, domingo: Querico y Julita, Bassa, Aureliano, Lutgarda.

 


Contraportada

"Diez años después podemos decir que gran parte de lo acordado en el Sínodo se ha ido aplicando"

Palabras del Vicario General en la entrega al Arzobispo del Documento conclusivo de la Asamblea Diocesana 2002

Muchos de los presentes recordamos con gozo que hace diez años -pasado mañana se cumplen-, en este templo de Santa Eulalia, entonces recién terminadas las obras de excavación arqueológica que pusieron al descubierto las piedras que testimonian las raíces cristianas de esta tierra, celebrábamos la clausura del Sínodo Pacense de 1992. Sobre el túmulo de la Mártir, cerrábamos un acontecimiento que ha orientado la vida de nuestra Iglesia local a lo largo de los últimos ocho años del siglo pasado y de los primeros de éste XXI que estamos comenzando. Recordamos hoy aquellos gratos momentos, y lo hacemos con la celebración de la clausura del mejor brote que ha tenido el Sínodo Pacense, la Asamblea Diocesana 2002, que justamente ha sido convocada para evaluar estos diez años de gracia y fecundidad y para buscar nuevos caminos para la escucha y el anuncio del Evangelio. Nos reúnen, pues, estos dos acontecimientos: entre los dos hacen que la memoria se convierta en presente y tenga vocación de futuro.

Pero antes de referirme al que hoy clausuramos, me van a permitir que evoque un poco más aquella tarde del 10 de Junio de 1992. Con enorme ilusión le presentábamos entonces a nuestro Obispo las conclusiones de un trabajo realizado a lo largo de tres años por más de 9000 cristianos y cristianas, que con la misma docilidad que ahora lo hemos hecho nosotros, habían acogido la invitación de su Obispo a acompañarle en la búsqueda de cauces para una reforma conciliar de nuestra diócesis. Muchos recordamos aún el clima de complicidad espiritual y pastoral, que hizo posible que nos pusiéramos de acuerdo en los grandes objetivos por los que tendría que moverse nuestro futuro de nuestra diócesis, entonces aún de Badajoz, así como en la selección de las acciones necesarias para lograrlos, que fueron minuciosamente elegidas y ponderadas. No podía ser de otro modo, porque todo lo hicimos con la ayuda del Espíritu, al que invocábamos como alma de nuestra experiencia sinodal y con la presencia maternal de María, en cuyas manos pusimos todas nuestras tareas.

Gran parte de lo allí acordado se ha ido aplicando

Diez años después, podemos decir que gran parte de lo allí acordado se ha ido aplicando, naturalmente con desigual fortuna. Pero, si de algo podemos estar satisfechos, es de que en esta diócesis nadie se haya preguntado para qué se hizo el Sínodo; al contrario, a veces hemos sentido que la urgencia por aplicar nuestros compromisos sinodales aceleraba excesivamente el ritmo y nos creaba cierto agobio. Lo más significativo de lo dicho para el anuncio de la Palabra, para la celebración de la fe, para la vida en comunión y para el servicio ­esos son los títulos de sus cuatro grandes capítulos-, podemos honestamente afirmar que se ha cumplido. Del sínodo han nacido instituciones, métodos, acciones, talantes, normas, sugerencias, reflexiones, ... Y desde todos esos ángulos le hemos ido dando respuestas a los retos que nos habíamos planteado, tras escuchar en nuestro entorno y en la Iglesia necesidades, aspiraciones y llamadas. Los sucesivos planes pastorales se han encargado de hacer operativas las propuestas sinodales. Podemos decir que, en estos diez años, el sínodo ha sido el referente de toda iniciativa y que de ese manantial, que enriqueció sus aguas en el Evangelio, en la Tradición viva de la Iglesia y especialmente en el Concilio Vaticano II, han bebido todas nuestras acciones y reflexiones.

En plena fecundidad sinodal nos llegó la invitación del Papa a celebra los dos mil años de la encarnación redentora de Jesucristo; y, como no podía ser de otro modo, nos sumamos a la preparación y celebración de esta gran fiesta jubilar, integrándonos al programa de Tertio Milennio Adveniente, que en muchas de sus propuestas era coincidente con el nuestro. Con iniciativas catequéticas, litúrgicas, sociales y peregrinantes vivimos esos años en sintonía penitencial y festiva con toda la Iglesia.

Perspectiva hacia el pasado y prospectiva hacia el futuro

Pero en el cambio de milenio, y viendo en este nuevo tiempo una invitación a descubrir nuevos retos para la evangelización, el Consejo del Presbiterio y el Consejo Diocesano de Pastoral se propusieron evaluar los pasos dados en la aplicación sinodal y descubrir, si era necesario, opciones de futuro para nuestra Iglesia de Mérida-Badajoz. Y descubrimos, efectivamente, que, sobre todo, teníamos que renovar el talante, porque nuestra abundancia de acciones, quizás no siempre habían sido asumidas y aplicadas con una renovada mística interior y con una lúcida conciencia de nuestra realidad. En esas estábamos, cuando al Señor Arzobispo le pareció oportuno invitarnos a participar en esta doble mirada de perspectiva hacia el pasado y de prospectiva hacia el futuro, a los que antes hicimos el sínodo, pero ahora ya más vertebrados en distintos grupos, movimientos y comunidades. Naturalmente, se abrió la invitación a cuantos cristianos y cristianas quisieran sumarse, y así lo han hecho; hasta tal punto que la mitad de los participantes en esta fase diocesana, que hoy clausuramos, no estuvieron en la experiencia sinodal, la mayoría por su juventud.

Cuando los distinto organismos diocesanos de consulta reflexionaban sobre cómo abordar esta acción, el Santo Padre, Juan Pablo II, nos obsequió con su carta apostólica Novo Millennio Ineunte, que está llena de ricas y abundantes sugerencia pastorales. En este documento pontificio encontramos el contenido y la formulación correcta de las intuiciones que ya teníamos, fruto de nuestra reflexión compartida. Es más, la misma carta era un refrendo claro a la iniciativa de nuestro Arzobispo, pues recomienda a los Pastores de las Iglesias particulares que "ayudados por la participación de los diversos sectores del Pueblo de Dios, señalen las etapas del camino futuro".

Objetivos de la Asamblea

Con todas estas aportaciones, el diseño de la Asamblea fue tomando cuerpo y, sobre todo, se fueron perfilando sus objetivos: descubrir las urgencias y las prioridades de nuestra Iglesia diocesana en el próximo futuro, partiendo de una nueva lectura del sínodo, que no queda anulado sino que, por el contrario, refuerza su vigencia y nos urge aún más si cabe a su aplicación. También su contenido se fue perfilando en los términos que ahora les recuerdo, más que nada para que nos preguntemos, si hemos sido fieles a lo previsto.

Nuestra Asamblea se ha hecho para caminar en Cristo, fuente y centro de nuestra identidad personal y eclesial, al que hemos querido conocer, amar, imitar y seguir, para el cultivo en cada uno de nosotros del don de la santidad. En todo el recorrido, nuestras comunidades han confirmado, con sus objetivos y propuestas, que optan por intensificar la experiencia de Dios en la contemplación del rostro de Cristo y en el anuncio de lo que han contemplado. Por la contemplación y misión queremos promover la pedagogía del encuentro: el encuentro con Dios y el encuentro con nuestros hermanos. Pienso que todo esto está suficientemente presente en los objetivos y las acciones que se recogen en el documento conclusivo.

Aunque por necesidades de ordenamiento, estos objetivos y estas propuestas aparezcan en capítulos separados, ambos se fecundan y han de fecundarse en la coherencia y unidad de nuestras vidas y de nuestra acción pastoral. Nuestros proyectos pastorales cuidarán de su integración y su equilibrio: ardor y estrategia pastoral no están reñidos, como tampoco lo están el ser y el hacer del cristiano. La Nueva Evangelización, a la que quieren servir estas sugerencias, no se puede hacer sin entusiasmo misionero, pero tampoco es posible hacerla sin la creatividad de nuevos modelos pastorales, de talantes renovados y de estrategias que acerquen el Evangelio al corazón de este mundo en cambio.

Ejercicio práctico de espiritualidad de comunión y de un fuerte y arraigado sentido de Iglesia

Quisiera decir también que este documento va mucho más allá de lo que podamos encontrar en una lectura capilar. Estamos convencidos de que tiene una extraordinaria riqueza interior y una corriente de gracia que lo hace especialmente fecundo. Todo eso se lo da la fuerza del Espíritu, que lo ha cocido nuestras aportaciones en el horno de la santificación, pues Él le pone a nuestra cosas el calor de la vida trinitaria. Esta tarea misteriosa del Espíritu Santo se ha puesto de manifiesto especialmente en los grupos de reflexión y diálogo, en las asambleas parroquiales y arciprestales, así como en las sesiones diocesanas que acabamos de celebrar. Todas las palabras que han sonado, también las que sonaban a crítica profética, estaban cargadas de una profunda pasión por Jesucristo y su Evangelio, de un compromiso rotundo con el Reino de Dios, de una clara confianza en la capacidad de la Iglesia para decir palabras y obras de salvación en esta tierra, de un amor cordial y siempre compasivo por el mundo y de una opción clara desde la fe por el servicio al hombre y a la mujer en sus necesidades humanas y espirituales. Pienso que no exagero, si digo que nuestra Asamblea Diocesana ha sido un ejercicio práctico de espiritualidad de comunión y de un fuerte y arraigado sentido de Iglesia. Y lo mejor de todo es que los que han puesto más esperanza y ardor misionero han sido los jóvenes, muchos de ellos comprometidos con una militancia activa en diversos ámbitos de la vida social.

Querido Señor Arzobispo: esperando no haberle defraudado en lo que nos pidió al convocarnos y con el deseo de que considere un buen trabajo lo que hoy ponemos en sus manos; agradecidos por habernos llamado a compartir su misión, y con el compromiso de nuestra disponibilidad para la puesta en práctica de estas conclusiones, en nombre de todos los que hemos participado, como ya lo hice hace diez años como Secretario General del Sínodo, le hago entrega de las conclusiones de la Asamblea Diocesana 2002, en presencia de los Obispos de las diócesis hermanas de Coria-Cáceres y Plasencia y del Señor Nuncio de Su Santidad, el Papa Juan Pablo II.

Amadeo Rodríguez Magro
Vicario General de Mérida-Badajoz

 


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