Iglesia en camino

 

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

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Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 350. 18 de Junio de 2000

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


 

Portada

Cuatro mil personas convierten la Vigilia
de Pentecostés en el acto jubilar más participativo

Se celebró en el Pabellón de la Granadilla, en Badajoz

La Vigilia de Pentecostés, celebrada el pasado sábado, ha constituido una gran fiesta de toda la archidiócesis a la que asistían cuatro mil personas llegadas de todos los pueblos.

La jornada constó de dos partes diferenciadas, una por la mañana en la que diez grupos de trabajo compuestos por personas implicadas en la vida de las parroquias analizaban la labor de evangelización llevada a cabo en la diócesis desde el Sínodo del año 92 y realizaban propuestas de futuro, y otra, la Vigilia propiamente dicha, a partir de las 6 de la tarde en el pabellón polideportivo de la Granadilla, a la que, junto a los grupos de la mañana se sumaban miles de personas llegadas desde todos los rincones de Mérida-Badajoz.

 


 

Editorial

Terapia antiviolencia

Mal, muy mal se están poniendo las cosas, en eso de las turbulencias domésticas, con el saldo trágico de mujeres asesinadas por su pareja, cuando, en una misma semana, los 168 países de la Cumbre neoyorquina sobre la mujer, promovida por la ONU, y el Gobierno español en Consejo de Ministros han acordado, cada cual a su nivel, impulsar o dictar medidas concretas y urgentes para atajar o reducir al máximo una plaga tan infame.

Aunque el fenómeno sea mundial, en España reviste unas características muy llamativas y preocupantes, si nos atenemos a los datos en circulación: en el último año, 47 mujeres, una cada nueve días, han muerto tiroteadas o apuñaladas por su feroz compañero. El Gobierno se apresta a conjurar el fenómeno mediante un paquete de medidas, entre ellas un turno de oficio especializado en violencias domésticas, el incremento de centros de acogida, junto a un sistema de alarma conectado con las fuerzas de seguridad y unos cauces efectivos para la aplicación y el cumplimiento de las sentencias.

Todo esto va acompañado, se nos dice, de cursos de formación para mujeres maltratadas que faciliten su inserción laboral y su autonomía personal. Junto a nuevos cauces judiciales y penitenciarios de rehabilitación de los maltratadores.

Todo eso nos parece estupendo, y lo decimos sin reticencia. Se trata, sin embargo, como ocurre tantas veces con el código penal, de unas terapias de efectos, más que de causas; de los síntomas y de sus consecuencias, más que de los males y su etiología.

Reconocemos también que no todo se le puede pedir a papá Estado. Asuntos que nacen de, y repercuten sobre, la sociedad que somos todos. ¿Con qué madurez, preparación, conocimiento mútuo, amor y respeto entre ambos, llegó esa pareja al matrimonio religioso, civil, de hecho, o de compañerismo sentimental? ¿Quiénes, desde la familia, las amistades, la parroquia, los movimientos familiares, intentó asomarse a ese proceso? Atención a dos cosas: los cursillos prematrimoniales de los novios y los Centros cristianos de Orientación familiar. ¿Dónde están las parejas cristianas voluntarias para hacer el seguimiento cariñoso de los matrimonios jóvenes?

 

 

Vigilia diocesana de Pentecostés

Homilía del Arzobispo don Antonio

(Estadio de la Granadilla, Badajoz, sábado, 10 de junio, 2000)

Hermanos en el Señor: Tanto los Agentes pastorales que, agrupados en distintos servicios y carismas, estáis celebrando el magno Encuentro eclesial del Jubileo 2000; como los que, bajo la grandiosa cobertura de este estadio, os habéis reunido junto a ellos para cantar las maravillas de Dios en la Vigilia de Pentecostés; todos os sentís en estos momentos inundados por el Espíritu de Dios, que emana de las lecturas, los silencios orantes, los himnos, salmos y cánticos de nuestra celebración vespertina. Resuenan en nuestro espíritu las palabras del profeta Joel: "Derramaré mi espíritu sobre toda carne y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas" (Jl. 2, 23).

Todos, en efecto, hermanos y hermanas, estamos profetizando hoy. ¿Qué otra cosa han sido los diez encuentros de hombres y mujeres comprometidos con la Iglesia diocesana, donde os habéis comunicado unos a otros vuestros anhelos de una sociedad mejor, de una Iglesia más evangélica y más evangelizadora? habéis compartido también el malestar profundo por tantas lacras de nuestro mundo, malherido en el arcén de Jericó, a la espera de que paremos el caballo, nos bajemos al suelo, lo subamos a la grupa y lo pongamos en vías de sanación.

El horizonte del Sínodo

Recordad que nuestro Sínodo del trienio 89-92, arrancó de una gran encuesta sobre las necesidades profundas de nuestro pueblo, sobre las aspiraciones de los mejores cristianos de nuestras comunidades, y sobre las llamadas que, a través del Concilio y de los signos de los tiempos, le dirigía su Señor a nuestra Iglesia, como en el siglo I a las siete Iglesias del Apocalipsis.

Profetizaron entonces todos los que rellenaron en conciencia aquella encuesta, y, más aún, los que después, en grupos de oración y de trabajo, iluminaron aquellos datos con la Palabra de Dios y las enseñanzas de la Iglesia, y se dejaron arrastrar por la llamada a conversión que nos planteaban, a las personas y a las instituciones, las 276 Propuestas aprobadas por el Sínodo.

¿Quién puede calcular los bienes que ese movimiento del Espíritu ha producido en nuestra Iglesia y en nuestro pueblo? Lo que más salta a la vista son las realizaciones materiales y visibles, en el ámbito general y social (Proyecto Vida, Centro Hermano, Talleres de Cáritas), la Escuela de Teología y las de Agentes pastorales, la Revista diocesana, el Congreso de la Pobreza, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas.

Pero lo más importante ha sido la presencia del Espíritu en la entrega admirable de tantos sacerdotes, en la formación de los laicos, en el testimonio evangélico de las religiosas en los campos más duros y variados, en la pujanza de los movimientos apostólicos, en la abnegación y constancia de los catequistas, en la labor incansable de los profesores cristianos, en la generosidad de los voluntarios de Cáritas, en el empuje de la pastoral juvenil y familiar, en la recuperación esforzada de la Acción Católica, en el fervor de los grupos de oración, de los animadores litúrgicos, de los cofrades con ansias de renovación, de los visitadores de enfermos y de presos.

Dios me libre de halagar vuestros oídos y de sacar de ese cuadro el menor atisbo de autobombo. Somos aún muy pobres, muy pequeños y, para colmo, pecadores. ¿Cómo osaríamos sacar pecho y sentirnos algo? Yo estoy seguro de que en los diez encuentros de la mañana habéis sacado a colación las carencias, las inercias, las torpezas, las infidelidades humanas de las que somos personal o solidariamente responsables. El Encuentro eclesial del Jubileo ha de ser, tiene que ser, ante todo un aldabonazo a la conversión, objetivo esencial de todos los Años santos.

Cuando os hablo de que hoy estamos profetizando todos, entiendo que profetizar es ciertamente proclamar las maravillas y las misericordias de Dios, la santidad de su Reino, el agradecimiento por sus dones. Pero profecía es también, y esencialmente, la denuncia, y no necesariamente la denuncia acusatoria contra los demás, sino la acusación humilde, pero no encogida, de nuestros fallos e infidelidades.

Retos a la conversión

El progreso científico y técnico nos ha descubierto, como nunca lo vieron otros hombres, la tremenda realidad del mundo en que vivimos. Ya se encarga de decírnoslo, y en eso es benemérita, la televisión de nuestros hogares. La miseria, la ignorancia, la depresión de continentes enteros. Ya nos lo meten también por los ojos las pateras patéticas marroquíes o subsaharianas. Mas, la misma tele, con el esplendor de las grandes urbes, de las autopistas, de los supermercados, de internet, nos presenta la otra cara deslumbrante de nuestro mundo. Aún dentro de nuestras dificultades y necesidades, somos los privilegiados de la humanidad.

Estamos contagiados de consumismo, de hedonismo, de materialismo, de la cultura del vacío. Observamos inmensos desiertos espirituales en la juventud, en los medios intelectuales, en el mundo obrero. La grandiosa, justísima y, gracias a Dios, imparable promoción de la mujer en el mundo, sigue aún a medio hacer, y donde se hace, no suele llevar consigo en muchos casos una liberación de signo cristiano, sino más bien una repetición mimética de las relajaciones del varón.

En cuanto a nuestra Iglesia, estoy seguro, aunque desconozco todavía las conclusiones de los grupos, de que todos habéis encontrado asignaturas pendientes o, cuando menos, flancos débiles en nuestra vida cristiana, personal y comunitaria y, por supuesto, necesidades humanas y ausencia de Dios en el ambiente que nos rodea. No es cosa de perdernos aquí en un catálogo de faltas y en la enumeración de programas que habremos de acometer con urgencia.

Me basta con recordar en términos universales las líneas maestras que dos Papas de excepción han señalado nítidamente para toda la Iglesia. Así Pablo VI, en la "Evangelii nuntiandi": Para la Iglesia no se trata solamente de predicar el Evangelio en zonas geográficas cada vez más vastas o poblaciones cada vez más numerosas, sino de alcanzar y transfomar con la fuerza del Evangelio los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las líneas de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad, que están en contraste con la Palabra de Dios y con el designio de salvación (E.N., 19).

Ese programa del Papa Montini conserva toda su validez, como un árbol de hoja perenne, para los tiempos nuevos y nos descubre el proceso de nuestra propia conversión, de la renovación de la Iglesia y de la acción evangelizadora.

Por su parte, el Papa Juan Pablo II, desde que anunció en Santo Domingo la nueva Evangelización, acuñó la trilogía del nuevo ardor, nuevos métodos, nuevas expresiones, que supone otra cantera inmensa, aún por explotar en la Iglesia. Mirando a nuestra propia casa, creo que la Archidiócesis, tanto en el Sínodo como después de él, ateniéndose también a las directrices pontificias que emanaban de los sínodos universales, se ha ocupado con seriedad de los métodos y de las expresiones, sin descuidar lo del ardor, pero dándolo en cierto modo por supuesto.


Cómo recobrar el ímpetu

Ahora, sin embargo, yo cargaría el acento sobre éste. Ardor: entusiasmo, esperanza, coraje, tenacidad. La necesidad y la urgencia de enardecer nuestro ánimo nos viene del ambiente de hedonismo, de la indiferencia, la escasez de compromisos estables, en la postmodernidad. Y, para decirlo todo, de nuestra innata y persistente propensión a una cierta apatía, propensa siempre a dejarse arrastrar por la inercia.

Cuando hablamos de ardor, nos estamos refiriendo a las lenguas de fuego de Pentecostés, al celo apostólico de San Pablo, al testimonio valeroso de los mártires, tan presentes ahora en la memoria histórica de la Iglesia. En una de las oraciones de Pentecostés, la Iglesia pide al Padre: "Abrasa, quema, Señor, con el fuego de tu Espíritu, nuestras entrañas (en latín dice riñones) y nuestro corazón".

El nuevo ardor que pide el Papa para la evangelización de los alejados y de los cercanos, para nuestra propia y siempre pendiente autoevangelización, no es la euforia de los psicofármacos, sino, aunque parezca lo contrario, la "suave efusión del Espíritu Santo". Lo diré con los versos de un sacerdote extremeño:

"Ven, energía divina,
tempestad de Dios y viento
que abres las puertas cerradas,
que curas todos los miedos,
que liberas al esclavo,
que rompes todos los cepos".

Claro que, hermanas y hermanos, si lo que necesitamos es nada menos que unas mociones operativas del mismo Espíritu Santo, no tenemos otra llave para forzarlas, si cabe hablar así, que la de la oración confiada. La misma que en estos días, entre Ascensión y Pentecostés, practicaban espectantes los Apóstoles, reunidos en el Cenáculo con María y las santas mujeres. La oración ­lo sabéis muy bien los grupos orantes­ es transversal a todas las actividades de la vida cristiana, a todos los programas de los agentes de pastoral.

Quedaron atrás, venturosamente, los tiempos en que algunos, desde fuera de ella, consideraban la oración como un escapismo de la realidad o como una alternativa de la acción apostólica, misionera y social. Hoy la contemplamos como su raíz, su fuerza y su garantía de permanencia y de fruto abundante.

Pero, nada de ilusiones; convertirnos en hombres y mujeres de oración no es más fácil que vivir pobre, que dominar la sensualidad, que predicar con celo. Sobre todo si abarcamos todo el teclado de la oración cristiana: alabanza, acción de gracias, arrepentimiento, súplica, oblación, intercesión. Si conjugamos también la oración personal con la comunitaria, con la litúrgica, con la vida sacramental. La oración es todo el espacio sagrado de nuestra interioridad y de nuestra fe personal. la oración es experiencia de Dios. Es una gracia de lo alto, un don del Espíritu, pero con la paradoja sublime, tan frecuente en los misterios de Dios, de que, para pedir a Dios el don de la oración, "el mismo Espíritu, dice Pablo a los Romanos, viene en ayuda de nuestra flaqueza, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene; mas, el mismo Espíritu aboga por nosotros con gemidos inefables".

Luces de esperanza

La Iglesia en España, en Extremadura y en Badajoz, se ve abocada en el albor del siglo XXI, por los desafíos de la increencia, del agnosticismo, del nihilismo, del desinterés por la transcendencia. Pero, percibimos también en hombres y mujeres, en personas e instituciones, en el seno agitado de los grandes movimientos sociales, culturales, espirituales del nuevo siglo, una nueva sed de Dios, un clamor por los valores éticos, una nueva simpatía por la figura y el mensaje de Jesús, e incluso un nuevo respeto e interés por la Iglesia.

Nuestras comunidades, con sus lastres y claroscuros, sienten bullir en su seno borbotones de vida. Millones de cristianos, presentan a sus hermanos, sin arrogancia y sin complejos, la Buena noticia del Reino de Dios, y son muchos los que, como antaño en Jerusalén, en Atenas, en Roma o en Corinto, acogen el mensaje de salvación. Con esta Iglesia estamos llamados a evangelizar ese mundo, con la fuerza garantizada del Espíritu.

Para afianzar nuestra esperanza y aliviar nuestro peso, para enjugar nuestros sudores, tenemos que arroparnos, como la comunidad naciente del Cenáculo, con la presencia estimulante y protectora de María. Pablo VI la declaró Madre de la Iglesia; Juan Pablo II, Estrella de la nueva evangelización. Nosotros, como siempre, nos acogemos bajo su amparo para seguir los caminos de su Hijo. Amén.

 

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


 

Centrales

La archidiócesis participó masivamente en la Vigilia de Pentecostés celebrada en la Granadilla

Por la mañana una decena de grupos de diferentes áreas de pastoral
analizaron la aplicación del Sínodo

La vigilia de Pentecostés, celebrada la tarde del sábado en el pabellón polideportivo de la Granadilla, se convirtió en el acto más multitudinario del Jubileo. Cuatro mil personas, procedentes de toda la diócesis se dieron cita en el recinto deportivo.

Previamente, por la mañana, se creaban diez grupos de trabajo compuestos por personas implicadas en la vida de las parroquias, desde catequistas hasta voluntarios en prisiones, cáritas, visitadores de enfermos, jóvenes o cofrades. A grandes rasgos en estas reuniones se hizo reflexión de cómo se están aplicando las conclusiones del Sínodo Diocesano del año 92, que supuso un intento de renovación de nuestra iglesia local, a la vez que se exponían los retos con los que se encuentra en la actualidad la Iglesia de Mérida-Badajoz. La participación en estos grupos de trabajo fue muy seria, a juzgar por las opiniones vertidas por distintos representantes de dichos grupos. En ellos se elaboraron una serie de propuestas finales que se darán a conocer en los próximos días.

 

Con pañoleta

Por la tarde, a las seis, daba comienzo la Vigilia propiamente dicha. Autobuses y vehículos de todos los pueblos de la diócesis iban cubriendo el gran aparcamiento del polideportivo y la gente iba tomando posiciones dentro del recinto, colocados según el grupo de trabajo en el que se hubieran integrado por la mañana; dependiendo de ello llevaban una pañoleta de un color u otro. La gente que no participó en los equipos de reflexión de la mañana también tenían reservado un sitio.

La pista del pabellón albergaba un millar de sillas, separadas en el centro por una gran alfombra roja que llevaba al altar. Por el pasillo procesionaron el arzobispo, que presidía, y el cerca de un centenar de sacerdotes que concelebraron con él.

La ceremonia había sido preparada con esmero, en ella se cuidaron todos los detalles. Parte de las lecturas fueron acompañadas por imágenes proyectadas sobre dos pantallas gigantes, de tres por dos metros, situadas a ambos lados del altar, todo ello acompañado por música de fondo. Otra de las lecturas fue acompañada por un mimo a cargo de un grupo de chicas.

 

Barca diocesana

También se utilizaron otros elementos como rellenar con cartulinas un mapa de la diócesis, que simulaba un barco, en el que tomaban parte los catequistas. Representantes de todos los arciprestazgos y de los sectores de evangelización que habían intervenido en los trabajos de la mañana añadían los remos con diversos compromisos impresos.

En otro momento de la celebración un grupo de personas, portando grandes lámparas encendidas, evocaban los siete dones del Espíritu Santo ligándolos a las necesidades de la Iglesia y del mundo en la actualidad.

En la homilía, el arzobispo habló del Espíritu Santo, pero se refirió también a los frutos que está dando el Sínodo, muchas realizaciones visibles como el Centro Hermano para transeúntes, el Proyecto Vida de reinserción de toxicómanos, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas o Iglesia en Camino, pero muchas también, más importantes, que no se ven .

La ceremonia finalizaba pasadas las ocho de la tarde. Ahora se espera que esta celebración sirva de impulso a la vida de la diócesis .

 

Impulso para el futuro

El pasado domingo, don Antonio Montero manifestaba al informativo diocesano que emite la cadena COPE a las 9,45 que "estos actos forman parte de la celebración del gran acontecimiento jubilar: dos mil años de cristianismo en el mundo, para agradecérselo a Dios, reconocer nuestras faltas y tomar brios para abrir el siglo XXI con nuevos ánimos".

Don Antonio afirmaba que no se puede olvidar el Sínodo porque es un motor todavía nuevo, por ello "los diez sectores que se reunieron por la mañana intentan iluminar el horizonte inmediato de nuestra Iglesia".

 

Un misionero español es asesinado en Ruanda

Isidro Uzcudum, sacerdote español de 69 años, fue asesinado el sábado 10 de junio en la parroquia de Mugina (diócesis de Kabgayi, Ruanda). El sacerdote, que pertenecía a la diócesis de San Sebastián, había nacido en 1931 y había sido ordenado en 1957. Estaba al servicio de la diócesis de Kabgayi desde hace muchos años.

Según informaciones recogidas por la agencia de la Santa Sede 'Fides', el padre Isidro estaba hablando el sábado pasado en la casa parroquial con un joven, cuando en torno a las 5 de la tarde entraron tres personas, una de ellas con uniforme militar. Los tres obligaron al joven a tumbarse en el suelo, mientras que otro de ellos apuntó con la pistola al sacerdote en la cabeza para pedirle que le diera todo el dinero que poseía. El padre Isidro entregó todo lo que conservaba en un cajón. Uno de los bandidos, insatisfecho con el botín, le disparó en la cabeza, provocándole la muerte en ese mismo instante.

Antes de alejarse, los tres asesinos encerraron al joven testigo en la oficina parroquial y trataron de robar un coche de la parroquia; no lograron su objetivo, pues el automóvil estaba averiado.

Los gritos de algunas mujeres de la parroquia llamaron la atención de las religiosas de la Comunidad de Santa Ana, que viven a unos centenares de metros de la casa parroquial. Las hermanas dieron la señal de alarma. El misionero ha sido enterrado en Ruanda.

ZENIT

 

 

 


 

Noticiario diocesano

Don Andrés Guerra releva a don Adrián Ribera
en la dirección de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz

Don Andrés Guerra Gamero, ingeniero industrial, se ha hecho cargo de la dirección de Cáritas Diocesana, relevando en el cargo a don Adrián Ribera Solís, 41 años, militar, natural de Huelva y residente en Badajoz desde 1982, quien llegó a la dirección de Cáritas Diocesana en mayo de 1996, por un periodo de cuatro años, que terminó el pasado 3 de mayo.

En un somero y rápido balance de sus cuatro años al frente de Cáritas, don Adrián Ribera señala que este período estuvo profundamente marcado por la riada de noviembre de 1997, que ha requerido la máxima atención de la organización.

Ribera subraya que la Caridad es el déficit principal de la Diócesis, en comparación con la Celebración y la Catequesis, puesto que el ejercicio de la Caridad da coherencia al resto de la vida cristiana. Por ello, los objetivos marcados hace cuatro años desde Cáritas siguen siendo válidos e inconclusos: potenciar la Caridad como valor principal de evangelización; recuperar Cáritas como sensibilizadora y animadora de las comunidades parroquiales, además de proporcionadora de servicios ­"no son concebibles comunidades sin Cáritas", insiste­; ir consolidando los programas y proyectos emprendidos, que "definen ­añade Ribera Solís­ una Cáritas más preocupada por la razón de los problemas que por la solución puntual de necesidades"; buscar una estructura organizativa que permita realizar este trabajo, ampliando y potenciando el Consejo, reorganizando las áreas y aumentando el personal voluntario y controlado; una mayor presencia y compromiso públicos, y coordinación con las administraciones públicas, "a las cuales complementamos".

Por su parte, el nuevo director, don Andrés Guerra, que lleva trabajando como voluntario en Cáritas desde el año 89, ha manifestado a Iglesia en camino que seguirá trabajando para que se asuma el nuevo rostro de la pobreza, que no es sólo atender necesidades primarias, sino que va mucho más allá. "Hay que tener presente ideas como formación, promoción y reinserción", ha manifestado el nuevo director de esta institución de la Iglesia. Don Andrés Guerra también ha insistido en el voluntariado y su formación "porque la situación requiere que los voluntarios estén bien preparados y conocer la problemática con la que tratan". La mayor parte de los proyectos esbozados están ya en marcha, como la potenciación de Cáritas en todas las parroquias de la diócesis. En cuanto a la estructura de la institución Guerra ha señalado que hay que integrar más profesionales en el equipo, si bien esto va en función de los recursos económicos.

 

La procesión del Corpus en Badajoz será por la mañana

El presente año, coinciden la solemnidad del Corpus Christi, día 25 de junio, con los días feriales de la ciudad de Badajoz, por lo que la Procesión en honor del Santísimo Sacramento se celebrará ­como una excepción sólo para este año­ por la mañana, en lugar de hacerlo por la tarde como ya era tradicional, por privilegio de la Santa Sede concedido desde antiguo a la Catedral de Badajoz.

Con esta modificación se quiere evitar la coincidencia de los actos religiosos con las actividades festivas propias de la tarde del domingo central en la Feria de San Juan, facilitando así la sana expansión de los vecinos de Badajoz y su participación en la celebración religiosa del Día del Corpus.

Se espera que esta modificación excepcional del horario procesional no merme la devota participación de los cristianos en el homenaje público al Santísimo Sacramento con ocasión de esta fiesta litúrgico.

Horario

Los actos religiosos tendrán el siguiente orden y horario: Domingo, día 25 de junio, a las 10 horas, solemne celebración de la Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral, presidida por elarzobispo, en la que se podrán ganar las indulgencias del Jubileo del año 2000.

A las 11 horas, procesión con el siguiente recorrido: Catedral, Plaza de España, calles Obispo San Juan de Ribera, Plaza de Minayo (Hospital), Paseo de San Francisco, Vasco Núñez, Menacho, Plaza de López de Ayala, Hernán Cortés, Obispo San Juan de Ribera, Plaza de España, hasta el monumento a Luis de Morales.

Al finalizar la procesión se celebrará de nuevo la Eucaristía en la Catedral para todos los fieles que deseen participar en ella.

 

Publicada la historia religiosa de la comarca de Lácara

La Asociación para el Desarrollo de la Comarca de Lácara (PRODER) ha editado un libro sobre la Historia de la Comarca de Lácara. El autor es don Pablo Iglesias Aunión, profesor de EGB, licenciado en Historia Moderna, estudiante de la Universidad de Navarra (Instituto de Ciencias de las Religiones) y profesor de Religión y Moral Católica en el I.E.S. "Vegas Bajas" de Montijo.

Orden de Santiago

El libro, que recoge la historia de los pueblos que configuran la mencionada comarca, se inicia con los primeros asentamientos de población bajo la administración de la Orden Militar de Santiago (siglo Xlll) y llega, hasta los años finales del siglo XVIII. La importancia de la obra a nivel eclesiástico reside en que éste, recoge la historia de las comunidades cristianas en los pueblos que configuran la comarca, apareciendo el nacimiento de iglesias, ermitas, conventos, hospitales de caridad, cofradías, advocaciones patronales... que al amparo de nuestra lglesia fueron naciendo y desarrollándose.

Algunos pueblos no existían

Ha contado con la colaboración de la Diputación Provincial de Badajoz, quien ha financiado la edición y publicación del mencionado libro, dando así salida a un proyecto de investigación científico-histórico, que pretende recuperar el pasado de los pueblos que configuran esta comarca: Montijo, Puebla de la Calzada, Torremayor, Esparragalejos, La Roca de la Sierra, La Nava de Santiago, Loriana, La Garrovilla, Puebla de Obando, Barbaño, Valdelacalzada, Guadiana y Pueblonuevo (estos últimos, exentos en el estudio al no existir en los siglos analizados).

 

La iglesia-ermita de Nuestra Señora de la Soledad, de Badajoz, acometerá una serie de obras

La Hermandad realiza una gran labor social

La iglesia de la Virgen de la Soledad, patrona de Badajoz, será remodelada próximamente, según ha puesto de manifiesto don José Díez, rector de la iglesia y capellán de la hermandad.

La cornisa que se derrumbaba no hace mucho tiempo a causa del viento será una de las obras que se van a acometer; al mismo tiempo se estudian otra serie de actuaciones en el templo como son la colocación de diversas vitrinas para exponer los mantos de la Virgen, de modo que puedan ser admirados y el deterioro por el paso del tiempo sea menor.

Todo ello se completará, según don José Díez, con la colocación de una serie de telas rojas en los altares de los Cristos. La finalidad es hacer resaltar estos altares desde un punto de vista estético.

Pizarra extremeña

Por último el proyecto elaborado preve instalar en la capilla de abajo un zócalo de pizarra extremeña.

Hace algún tiempo la Hermandad, que cuenta con más de 2.500 hermanos, decidió subir la imagen de la Virgen a la capilla superior una vez al mes, coincidiendo con destacadas fiestas marianas.

Soledad solidaria

La Real y Pontificia Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad y del Cristo de la Paciencia, que es el nombre completo de esta hermandad pacense, realiza una gran labor solidaria en diversos puntos de la diócesis. La colecta de cada primer domingo de mes se destina a Cáritas Interparroquial y las del tercer domingo, a las misioneras del Verbum Dei.

A todo ello hay que sumar otras aportaciones en este mismo terreno como son una beca anual al Seminario Mayor y dos más, de cien mil pesetas cada una, al Centro Hermano, dirigido por Cáritas Diocesana, en el que se presta ayuda a transeúntes y personas sin techo, y a La Providencia, un hogar que la Institución Hogar de Nazaret posee en Ribera del Fresno, donde se atiende a cerca de un centenar de niñas deficientes.

 

La hoja parroquial de Montijo alcanza el número 100

Este mes de junio sale a la calle el número cien de la hoja parroquial de San Pedro Apóstol, en Montijo.

La revista, de doce páginas, vio la luz en febrero del 92. Desde entonces ha salido a la calle todos los meses de forma ininterrumpida hasta el día de hoy.

La hoja parroquial montijana nació con vocación informativa y formativa. Cada año ha lanzado extras con motivo de la Navidad, Semana Santa, San Pedro y la Virgen de Barbaño, Patrona del pueblo.

 

Cincuenta años en el sacerdocio

Los sacerdotes de la diócesis de Mérida-Badajozque este año cumplen cicnuenta años en el sacerdocio, volvieron a reunirse el pasado lunes en la Catedral Metropolitana para concelebrar una misa.

Después de cincuenta años en el ministerio sacerdotal, se muestran ilusionados en la misión que asumieron entonces y satisfechos por el camino recorrido y la labor realizada a lo largo de medio siglo sacerdotal.

 

 


 

 

Al paso de Dios

Tres veces "creo"

La fe es un don gratuito de lo alto que sólo está plenamente recibido cuando se convierte en confesante. Confesar es manifestar con la vida que lo que creemos inunda nuestra existencia de tal manera que mueve nuestros sentimientos, motiva nuestras actitudes, impulsa nuestras acciones e ilumina nuestra inteligencia.

Todo ese movimiento de nuestras personas se produce porque creer es acoger dentro de nosotros mismos una presencia misteriosa y personal que pone en actividad todos los resortes de nuestra libertad y los hace participar de la riqueza de su propio mundo interior. Creer es decir tres veces que un Dios que es Padre, Hijo y Espíritu Santo sostiene la vida del mundo, el devenir de la historia y es el sostén de nuestra propia existencia.

Creer es confesar a Dios como Padre y recibir con ternura filial de El todo lo que nos mantiene con vida; es apoyarse en su fuerza creadora para ser nosotros también creadores de motivos para vivir.

Creer es confesar a Dios como Hijo y recibir del Amor hecho carne la esperanza que sostiene nuestras luchas y abre nuestros caminos de eternidad; es apoyarse en su cruz salvadora para ser nosotros también instrumentos de liberación de los sometidos por cualquier mal.

Creer es confesar a Dios como Espíritu Santo y recibir del Amor enviado por el Padre y el Hijo la fuerza animadora que le da vigor a nuestra debilidad; es apoyarse en su aliento vital para renovar la faz de la tierra y los corazones de los seres humanos.

Amadeo Rodríguez Magro

 

 

Liturgia del domingo

Celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad

 

Palabra de Dios

Libro del Deuteronomio 4, 32-34. 39-40

Habló Moisés al pueblo y dijo:

- Pregunta, pregunta a los tiempos antiguos, que te han precedido, desde el día en que Dios creó al hombre sobre la tierra: ¿hubo jamás desde un extremo a otro del cielo palabra tan grande como ésta?, ¿se oyó cosa semejante?, ¿hay algún pueblo que haya oído, como tú has oído, la voz de Dios vivo, hablando desde el fuego, y haya sobrevivido?, ¿algún Dios intentó jamás venir a buscarse una nación entre las otras por medio de pruebas, signos, prodigios y guerra, con mano fuerte y brazo poderoso, por grandes terrores, como todo lo que el Señor, vuestro Dios, hizo con vosotros en Egipto, ante vuestros ojos?

Reconoce, pues, hoy y medita en tu corazón que el Señor es el único Dios allá arriba en el cielo y aquí abajo en la tierra; no hay otro. Guarda los preceptos y mandamientos que yo te prescribo hoy, para que seas feliz, tú y tus hijos, después de ti, y prolongues tus días en el suelo que el Señor tu Dios te da para siempre.

Salmo 23, 4-5. 6 y 9. 18-19. 20 y 22

R. Dichoso el pueblo que el Señor
se escogió como heredad.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra.

La palabra del Señor hizo el cielo;
el aliento de su boca, sus ejércitos,
porque él lo dijo, y existió,
él lo mandó y surgió.

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.

Nosotros aguardamos al Señor;
él es nuestro auxilio y escudo;
que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

Carta de san Pablo a los Romanos 8, 14-17

Hermanos:

Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios. Habéis recibido no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: ¡Abba! (Padre). Ese Espíritu y nuestro espíritu dan un testimonio concorde; que somos hijos de Dios; y si somos hijos, también herederos, herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con Él, para ser también con él glorificados.

Evangelio según san Mateo 28, 16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo:

-Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.

 

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

19, lunes: Sir 17, 20-28; Mc 10, 17-27.
20, martes: Sir 35, 1-15; Mc 10, 28-31.
21, miércoles: Sir 36, 1-2a, 5-6, 13-19; Mc 10, 32-45.
22, jueves: Is 52, 13-53, 12; Lc 22, 14-20.
23, viernes: Sir 44; 1, 9-13; Mc 11, 11-26.
24, sábado: Is 49, 1-6; Hch 13, 22-26; Lc 1, 57-66. 80.
25, domingo: Ex 24, 3-8; Hb 9, 11-15; Mc 14, 12-16. 22-26.

 

 

Comentario litúrgico

Desde el Padre hacia el Padre

EL misterio trinitario de nuestro Dios no es una verdad enrevesada que tenemos que enseñar a nuestros niños en la catequesis sino una realidad esencial tanto del ser mismo de nuestro Dios y como del plan de nuestra salvación.

Una antigua y sapientísima fórmula teológica explica la salvación como un movimiento que va &laqno; desde el Padre por el Hijo, en el Espíritu Santo, hacia el Padre». De esta manera se ve que la revelación del misterio trinitario también es la revelación del plan de la salvación.

La liturgia de este domingo nos aporta textos que van en esa dirección. Así, la oración colecta presenta al Padre como quien &laqno;ha enviado al mundo la Palabra de la verdad y el Espíritu de santificación». Es decir, como quien es el principio de la salvación pues ha enviado al Salvador y al Santificador.

San Pablo, en la segunda lectura, describe la obra del Espíritu Santo: configurar con Cristo al cristiano y hacerlo hijo del Padre con tal intensidad que de su corazón salga el grito de !Abba! tan exclusivo de la oración del mismo Jesús. Se termina la acción del Espíritu capacitando al cristiano para que sea heredero del Padre y coheredero con Cristo y así poder gozar de la gloria del Padre.

Lectura evangélica describe la despedida del Resucitado que deja a su Iglesia el bautismo que es el principio de salvación para cada uno de los cristianos, pues es la inmersión en el misterio divino del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo para que comience ese camino que arranca desde la misericordia del Padre, pasa por la humanidad del Hijo gracias al ímpetu del Espíritu para terminar en la gloria del Padre.

Antonio Luis Martínez

 

 

Santoral

20 de junio: santos Bertoldo y Menrico (s. XIII)

son canónigos y hermanos. Bertoldo vivió hasta l2l4 y comenzó a construir un santuario mariano en Wesfalia. Menrico se dedicó a continuar la obra de su hermano y pudo verla terminada, viviendo hasta l250. Dicen que un día, habiéndosele terminado el dinero, una mujer le dijo que cualquiera que invocara el nombre de Santa María en este lugar, encontraría fácil el perdón, tanto el otorgado como el recibido, y los enemigos podrían fácilmente recuperar la amistad. Menrico comprendió que habría de consagrar el santuario a la amistad y el perdón.

A mí me gusta esta historia porque se trata de dos hermanos unidos en un empeño común de recia devoción mariana. Por otra parte el hecho de que dos sacerdotes y canónigos estén de acuerdo en algo no deja de ser profundamente significativo. Además, su obra fue consagrada a la amistad y la comprensión, el perdón y la misericordia: "para que los enemigos se vuelvan amigos". ¿Cabe mayor profundidad evangélica? "A vosotros os llamo amigos... esto os mando, que os améis unos a otros como yo os he amado".

Quizá ser sacerdote es edificar ámbitos de amistad con Dios y con los hombres sin que importe la escasez, ni propia ni ajena, en el interés por esta construcción, porque el verdadero interesado en la amistad es Dios. El nuestro es un Dios buscador de amigos que los encuentra cuando nosotros nos dejamos llenar de amistad divina y humana.

Manuel Amezcua

 

 

Los santos de la semana

12, lunes: Romualdo, Gervasio y Protasio, Gaudencio, Juliana.
13, martes: Florentina, Bertoldo y Menrico, Margarita Ebner.
14, miércoles: Luis Gonzag a, Eusebio, Engelmond, Ramón.
15, jueves: Paulino de Nola, Juan Fisher, Tomás Moro, Consorcia.
16, viernes: Zacarías e Isabel, Etelreda, Tomás Garnet.
17, sábado:Juan Bautista.Simplicio, Agoardo y Gilberto.
18, domingo: Máximo, Próspero de Aquitania, Amando, Tigrida.

 


 

Contraportada

24-J: Fiesta de San Juan Bautista

Titular de la Catedral de Badajoz
y Patrono de la diócesis y de la ciudad

El 24, Natividad de San Juan Bautista, Badajoz celebra, al igual que cientos de pueblos y ciudades de tradición cristiano-europea, uno de sus hitos festivos del año. En el entorno del solsticio de verano, justo cuando el año está a mitad de recorrido, Badajoz es una fiesta. En este día tan señalado se festeja con actos religiosos y profanos al Patrón de la ciudad y de la diócesis, así como al titular del primer templo de la archidiócesis: la Catedral metropolitana.

El Bautista, de quien los textos bíblicos hablan con profusión, está considerado como el último profeta de la Antigua Alianza, aquel de quien el propio Jesús dijera que "entre los nacidos de mujer no ha aparecido uno más grande que Juan el Bautista" (Mat 1 1, 1 l). Según historiadores y liturgistas, la solemnidad del Precursor de Cristo, de origen occidental, se remonta al siglo IV, difundiéndose con rapidez en las siguientes centurias. Con el paso del tiempo se produjo una exaltación de su figura, siempre ligada al Maestro y a su historia salutis, recibiendo títulos tan poéticos como teológicos: Profeta, Lámpara, Pregonero del Juez, Heraldo del Verbo, Precursor del Rey, Bautista del Salvador, Amigo del Esposo, Voz que clama en el desierto, Primer anunciador del Evangelio, Príncipe de los apóstoles... Pocos santos tiene la Iglesia tan predilectos como el Bautista, siendo el único al que, de forma excepcional, el Calendario litúrgico recuerda en dos ocasiones: una, el 24 de Junio, fecha de su nacimiento "según la carne" y otra, el 29 de Agosto, su dies natalis, su nacimiento a la vida eterna tras el martirio.

En la actualidad, si exceptuamos a Cristo y María, su Madre, pocas figuras bíblicas como el Bautista han dejado tantas huellas en el arte religioso. Pintores, escultores, plateros y otros artistas sacros nos han dejado infinidad de testimonios donde se recogen algunos momentos claves de su vida: desde su nacimiento e infancia, junto a sus padres Zacarías e Isabel, y de niño junto a Jesús, hasta su época del desierto, pasando por el bautismo del Señor en el Jordán y la degollación y exhibición de su cabeza.

Patronazgo civil y religioso

San Juan Bautista fue un Santo muy popular en la Edad Media y fueron incontables las órdenes religiosas, santuarios e iglesias puestos bajo su advocación y patrocinio. Como es el caso de la Catedral de Badajoz, que lo tiene de titular desde su erección primitiva, en el siglo Xlll.

Pero no es hasta la pasada centuria, en 1867, cuando San Juan fue designado Patrono de la diócesis y Obispado de Badajoz. La coincidencia de actos y festejos que se venían organizando por San Juan, unos religiosos y otros profanos, hizo que el pueblo y sus autoridades acabaran concediéndole definitivamente el patronazgo de la ciudad.

Las primeras ediciones de la actual fiesta sanjuanera pacense datan sólo de las primeras décadas del actual siglo. Tras la guerra civil, las fiestas de San Juan recobraron nuevos bríos y, en la actualidad, constituyen uno de los pilares del ciclo festivo de Badajoz, contando con miles de visitantes tanto de las comarcas próximas corno de la vecina Portugal.

San Juan es el santo más festejado de Europa y el día 24, de Junio una de las fechas con más onomásticas en el mundo: Juan, Jean, John, Giovanni, Sean, Ivan, João, Johan... Por otra parte, en el correr de los tiempos, el Bautista ha sido, y sigue siéndolo, el santo protector de los más variopintos oficios y profesiones: cardadores de lana, chantres, cuchilleros, músicos, pajareros, peleteros, prisioneros, sastres...

Usos y costumbres populares

En el acervo popular, esta fiesta permitió la aculturación en el tiempo de los restos de antiguos cultos y rituales solares, naturalistas y acuáticos, propios de culturas primitivas. La utilización y combinación de elementos primordiales como el agua, el fuego y la vegetación dio lugar a un rico folklore (de folk, pueblo, y fore, sabiduría, ciencia), muchos de cuyos rasgos perviven hoy día extendidos por toda Europa, especialmente en el mundo rural.

A destacar, las creencias y prácticas supersticiosas (alrededor, principalmente, de la mítica noche de San Juan), los ritos, costumbres y fiestas vitales (hogueras de San Juan, enramadas, quema de peleles o espantajos, árboles de San Juan, etc.), los exorcismos y fórmulas curativas, las creencias y usos meteorológicos y agrarios, y las animadísimas verbenas.

Así mismo, son incontables las producciones literarias tradicionales (refranes, romances, leyendas, coplillas, etc.) surgidas en el contexto festivo sanjuanero.

Funciones socioecómicas

Por otra parte, la festividad de San Juan, de cara al largo y cálido verano, época de mayor trabajo del año, cumplía, para el común del pueblo llano, importantes funciones socioeconómicas. En España, hasta hace muy pocas décadas, en el último tramo del mes de junio, el que va de San Juan (el 24) a San Pedro (el 29), se celebraban concurridísimas ferias y mercados ganaderos para proveerse de los animales y aperos necesarios para las labores del campo, en tanto que los amos y dueñas escogían los mozos y criadas para las tareas agrícolas y del hogar.

Así mismo, por esta época, se alquilaban y se desahuciaban las casas, estas últimas para arrendarlas de nuevo. Y lo mismo ocurría con el arrendamiento de tierras y la liquidación de deudas. Apalabrándose todo "de San Juan a San Juan".

 

Pedro Montero Montero

 


 

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