Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 533. 13 de junio de 2004

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes


Portada

Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz cuenta con más de 1.600 voluntarios

Este domingo, Día Nacional de la Caridad

La Solemnidad del Corpus Christi sirve de marco para que la Iglesia celebra el Día Nacional de Caridad, el día de Cáritas, la institución que asume la dimensión caritativa y social -no de manera exclusiva- en la Iglesia.

Actualmente, la Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz está trabajando en trece áreas o proyectos, que van desde "Infancia y adolescencia" hasta "Empleo", pasando por "Drogodependencias" o por "Mujer y Familia".

En total, fueron más de 6.000 las personas que se beneficiaron de los diversos servicios, a los que hay que sumar las más de 13.000 personas del programa de "Cooperación Internacional".

En todo esto colaboraron más de 1.700 personas, entre voluntarios (1.671) y personal contratado (47), y se gestionaron más de 1,6 millones de euros en recursos, de los que algo más de la mitad eran recursos propios.


Editorial

Aumentan las adopciones en España

Se dispara en los últimos meses, dentro de nuestro país, la estadística de adopciones de niños, muy mayoritariamente extranjeros y con acusada prevalencia de los rumanos y los chinos, éstos casi exclusivamente niñas. El caso chino es tan singular que, según datos del cónsul de España en Pekín, se ha pasado de una veintena de adopciones en 1996 a las 1.300 de 2002 y, al ritmo del año en curso, llegaremos al centenar de adopciones por semana; en lo que toca a Extremadura, las cifras saltan en el mismo periodo de cinco adopciones a cuarenta por año.

El fenómeno es altamente interesante y revelador, tanto si se mira a los paises y familias de origen como si se hace con los de acogida. Partimos siempre de un ser humano, ya sea de padres desconocidos, ya extremadamente pobres o, en otros casos, sometidos a presiones sociales, forzados a desprenderse del fruto de sus entrañas. No entremos ahora en más disquisiciones siempre muy penosas cuando no perturbadoras.

En cuanto al punto de destino de los bebés, bendecimos los casos en que vienen a posarse en los brazos amorosos de un matrimonio sin hijos o que, por motivaciones superiores de amor y generosidad, deciden aumentar con otros hijos adoptivos la familia procedente de la procreación natural. Casos hay verdaderamente sublimes como el de aquellas parejas matrimoniales que adoptan a niños disminuidos físicos o mentales.

Toda adopción de un niño ajeno como hijo propio, en su concepto y como figura legal, supone un signo de nobleza y dignidad cultural y moral, no exento de riesgos para el país de origen y de destino, que ambos han de afrontar y resolver y que parecen tropezar ahora con menos complicaciones legales en su proceso.

La adopción suscita siempre muchas y serias reflexiones. Baste hoy con la siguiente: habiendo, como hay largas y pacientes listas de espera para obtener en Pekín o Bucarest una criaturita sin padres -de la misma dignidad que todos los recién nacidos-, ¿cómo evitar la tristeza, teñida de espanto, ante los miles y miles de abortos anuales perpetrados en España, cuyas víctimas, a pocos meses vista podrían encontrar un hogar en nuestra patria? ¿Sería mucho pedir que se ayudara unos meses a su madre natural para poder dar otro destino al fruto de sus entrañas? No todo es tan simple pero da mucho que pensar.


Conferencia Episcopal

Al encuentro de los últimos

Mensaje de los Obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social

En la tradicional y popular festividad del Corpus Christi, la comunidad eclesial celebra y proclama su fe en el Cuerpo y Sangre de aquel que tomó nuestra carne para hacernos partícipes de su vida divina [...]. Esta fiesta nos brinda una ocasión inestimable para verificar cómo hacemos nuestro en la práctica el programa pastoral propuesto por el Papa Juan Pablo II para el nuevo milenio. El misterio de la Eucaristía y el rostro de los más pobres nos urgen a salir al encuentro de los últimos con fe, amor y esperanza.

Avanzar desde la contemplación del rostro de Cristo

El Papa, haciéndose eco del Evangelio de Dios, nos invitaba a caminar durante este nuevo milenio con los ojos fijos en el rostro de Cristo muerto y resucitado. "Contemplar el rostro de Cristo, y contemplarlo con María, es el 'programa' que he indicado a la Iglesia en el alba del tercer milenio, invitándola a remar mar adentro en las aguas de la historia con el entusiasmo de la nueva evangelización." Sólo así preferiremos "compartir los sufrimientos del pueblo de Dios a gozar de las comodidades pasajeras del pecado", "estimar los sufrimientos de aquel pueblo consagrado como riqueza mayor que todos los tesoros de Egipto", mantenernos firmes y sin miedo al servicio de los últimos de nuestra sociedad. El rostro filial de Jesús brilló plenamente en el madero de los malditos a los ojos del mundo. La fe apostólica, tras la experiencia de Cristo resucitado, reconoce también su rostro en los últimos de este mundo.

En la fracción del pan permanecerá para siempre el lugar privilegiado de la contemplación y reconocimiento del rostro del Crucificado exaltado a la derecha del Padre. Pero existen otros lugares en los que debemos aprender a verlo. "Contemplar a Cristo implica saber reconocerle dondequiera que él se manifieste, en sus multiformes presencias, pero sobre todo en el sacramento vivo de su cuerpo y de su sangre". El rostro sufriente y, en ocasiones, deformado de los hambrientos, sedientos, desnudos, enfermos, prisioneros, forasteros, es para los discípulos de Jesús un lugar en el que podemos reconocer su rostro viviente. Comentando el texto de Mateo sobre el juicio de las naciones, escribe el Papa: "Esta página no es una simple invitación a la caridad: es una página de cristología, que ilumina el misterio de Cristo. Sobre esta página, la Iglesia comprueba su fidelidad de Esposa de Cristo, no menos que sobre el ámbito de la ortodoxia".

El amor y servicio a los últimos, en la perspectiva del Evangelio, se presentan como exigencia y posibilidad para todo hombre y mujer. Efectivamente el Señor de vivos y muertos asocia a su gloria a cuantos le han amado y servido en los pobres de la tierra. Los cristianos, gracias a la revelación, estamos llamados a honrar de manera consciente el cuerpo de Cristo en el cuerpo de los pobres, como lo enseñan los Padres de la Iglesia. La fe actúa por medio del amor y la caridad agudiza los ojos de la fe para reconocer en el hermano pobre y doliente, el rostro radiante del Crucificado. Los pobres se convierten así en lugar de encuentro con el Resucitado, junto con la Eucaristía y la comunidad eclesial.

Con Cristo al encuentro de los últimos

Salir con Cristo al encuentro de los últimos es una exigencia ineludible del culto eucarístico. "Efectivamente, afirma Juan Pablo II, en este sacramento del pan y del vino, de la comida y de la bebida, todo lo que es humano sufre singular transformación y elevación. El culto eucarístico no es tanto culto de la trascendencia inaccesible cuanto de la divina condescendencia, y es, a su vez, transformación misericordiosa y redentora del mundo en el corazón del hombre". Quien adora y festeja a Cristo en la Eucaristía, palpa el amor hasta el extremo del Hijo, que le llevó a hacerse el siervo de todos".

Vivificados por este amor, los verdaderos adoradores en espíritu y en verdad desarrollan el dinamismo de la condescendencia divina, que les impulsa a actualizar los sentimientos y acciones de Jesucristo por los últimos. En el marco de la institución de la Eucaristía lavó los pies a los discípulos y les daba este testamento: "Entre vosotros, el más importante ha de ser como el menor, y el que manda como el que sirve. ¿Quién es más importante, el que se sienta a la mesa o el que sirve? ¿No es el que se sienta a la mesa? Pues bien, yo estoy entre vosotros como el que sirve".

Adorar a Dios humanado es dejarse modelar por su condescendencia y vulnerabilidad hacia los últimos: Hacerse último para servir a todos y alumbrar una humanidad reconciliada. Si queremos desarrollar con todas sus consecuencias la civilización del amor, los cristianos estamos llamados a caminar desde Cristo y, por lo mismo, desde los últimos. Este es el mensaje de Cáritas para el presente año. Para que los más pobres se sientan en la Iglesia como en su casa, necesario es que sus hijos hagamos nuestro el dinamismo del amor de aquel que se humilló.

Debemos dejarnos interpelar por los más humillados y despreciados de nuestra sociedad. "Dios mismo, como afirma Pablo, distribuyó el cuerpo dando mayor honor a lo que era menos noble, para que no haya divisiones en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocupen los unos de los otros". Optar por los últimos es un acto de obediencia y amor a Dios; un servicio incalculable a la unidad de la Iglesia y a la comunión entre los hombres, incluso si las reacciones espontáneas de unos y otros se mueven en otra dirección. En el cuerpo del Resucitado, los que "consideramos más débiles son los más necesarios, y a los que consideramos menos nobles, los rodeamos de especial cuidado"

Trabajar con esperanza

En la tradición del Antiguo Testamento, los últimos eran los "huérfanos, viudas y forasteros", es decir, los que eran privados de palabra y posibilidad de defensa. Dios se presenta como su defensor. "No molestes ni oprimas al forastero, porque vosotros también fuisteis forasteros en Egipto. No maltratéis a la viuda y al huérfano: si los maltratas, clamarán a mí y yo escucharé su clamor". Y el texto bíblico añade que la ira de Dios se encenderá y hará justicia. El evangelio se mueve en el mismo horizonte. El Señor del cielo y tierra hará justicia al pobre Lázaro, al ignorado y abandonado a la puerta.

A la vista de cuanto sucede en nuestro mundo, existen cristianos que se ven tentados en su esperanza, hasta el punto de debilitarse en su compromiso en favor de los últimos. La fiesta del Corpus Christi denuncia estas tentaciones y nos invita a vivir el compromiso de amor por los indefensos. "La Eucaristía es tensión hacia la meta, pregustar el gozo pleno prometido por Cristo; es, en cierto sentido, anticipación del Paraíso y 'prenda de la gloria futura'". Cuantos creemos en Jesucristo, por tanto, nos sentimos urgidos a colaborar en la venida de una tierra nueva donde habite la justicia y donde se realice el proyecto de Dios.

En efecto, la memoria del futuro, tal como la celebramos en la Eucaristía, aviva en nosotros la esperanza en nuestras tareas cotidianas, al tiempo que "estimula nuestro sentido de responsabilidad con respecto a la tierra presente". Cometido de la Iglesia es "contribuir con la luz del Evangelio a la edificación de un mundo habitable y plenamente conforme al designio de Dios". Y prosigue el Papa: "Muchos son los problemas que oscurecen el horizonte de nuestro tiempo. Baste pensar en la urgencia de trabajar por la paz, de poner premisas sólidas de justicia y solidaridad en las relaciones entre los pueblos, de defender la vida humana desde su concepción hasta su término. Y ¿qué decir, además , de las numerosas contradicciones de un mundo 'globalizado', donde los más débiles, los más pequeños y los más pobres parecen tener bien poco que esperar? En este mundo es donde tiene que brillar la esperanza cristiana. También por eso el Señor ha querido quedarse con nosotros en la Eucaristía, grabando en esta presencia sacrificial y convival la promesa de una humanidad renovada por su amor".

La Eucaristía, el sacramento de la fe, del amor y de la esperanza, nos traza a los creyentes el camino a seguir para honrar y servir a Cristo en los últimos. La comunión con su cuerpo y sangre nos hace avanzar, con alegría y decisión, por el camino de la solidaridad y de la comunión con ellos. La memoria de la gloria futura nos da coraje para salir a su encuentro y hacernos siervos suyos por amor.

Hoy, día en que honramos el Cuerpo y de la Sangre de Jesucristo muerto y resucitado, le pedimos por nuestras comunidades y por todos los hombres y mujeres de nuestra sociedad, para que nos haga volver la mirada y el corazón hacia "los huérfanos, viudas y forasteros", es decir, hacia aquellos que el pecado y la injusticia, tanto personal como estructural, priva de la palabra, de la dignidad y de la posibilidad de compartir los bienes de Dios.


Centrales

Cáritas Diocesana desarrolla su labor en 13 áreas

Van desde mujer y familia hasta drogodependencias pasando por infancia o cooperación internacional

Utilizando la definición más 'teológica', Cáritas es la dimensión caritativa y social de la Iglesia católica. Por supuesto que Cáritas no agota esta dimensión, pues hay otras instituciones y asociaciones de ámbito eclesial que también trabajan en este campo.

Para María Dolores Ojeda, Secretaria General de esta institución, "esto significa dar alimento, porque hace falta, dar ropa... es decir, lo que nosotros llamamos las ayudas inmediatas. Pero, además de eso, hay una acción mucho más global. Lo que Cáritas viene pretendiendo desde hace mucho tiempo, es encontrar las causas que llevan a una persona a vivir en situación de exclusión y de marginación, e intentar -que no siempre se consigue porque es difícil- que esa persona salga de la exclusión y de la marginación. Todo eso lleva un proceso de trabajo, en el que se incluye la asistencia, la comida... lo que todo el mundo conoce pero también mucho más, porque es un trabajo de tiempo, de años, ya que la pobreza del 'cuarto mundo' es la pobreza que nosotros tenemos más cercana, una pobreza de carencias personales, familiares, sociales, laborales y todas esas pobrezas no se solucionan dando una bolsa de comida o dando dinero, eso soluciona trabajando duro y mucho tiempo".

Voluntarios y recursos

Aun hoy, sin embargo, Cáritas tiene colgado el sambenito de lo puramente asistencial. Para María Dolores Ojeda, "por desgracia, teniendo en cuenta los años que Cáritas lleva trabajando en la promoción y la inserción de las personas, todavía se asocia Cáritas a las personas que dan ropa, comida o dan dinero".

Cáritas es una institución que se nutre de voluntarios para su funcionamiento. Aproximadamente, según los datos que maneja Cáritas de Mérida-Badajoz, hay más de 1600 voluntarios en la diócesis por tan sólo 47 personas contratadas. No obstante, para Celia Rubio, responsable del Programa de Infancia, "cuesta que los jóvenes se impliquen en los proyectos de infancia. De hecho, el voluntariado va siendo cada vez más bajo. Estamos teniendo carencias de voluntarios en los proyectos".

Creer en un mundo mejor

Para Juan Antonio Morquecho, responsable del Programa de Acción Comunitaria, "los grupos de las Cáritas parroquiales, sus equipos de base, están formados por gente creyente en Jesucristo, sin embargo, poca gente confía en que el mundo pueda ser diferente, pueda ser como Dios quiere que sea. Les cuesta mucho creer en la justicia, han olvidado la utopía... por eso en las cáritas parroquiales falta a veces ese plus de pasión: se hacen las cosas con mucho cariño y con mucha voluntad pero no hay esa motivación profunda de transformar el mundo".

A pesar de estos problemas, de los distintos proyectos y servicios de Cáritas se beneficiaron en el año 2003 más de 6.000 personas, de los que las tres cuartas partes lo fueron por las cáritas parroquiales y el resto por los servicios generales. Los programas de 'Acogida', 'Mujer y familia' y 'Personas sin hogar', son los que llegaron a mayor número de personas. Además de estos, los otros programas o proyectos que desarrolla Cáritas van desde el de 'Animación comunitaria' hasta el de 'Voluntariado', pasando por los de 'Infancia y Adolescencia', 'Empleo', 'Cooperación Internacional', 'Drogodependencias' o 'Sensibilización y Comunicación'.

A estos datos, referidos a los programas de carácter diocesano, hay que sumar las más de 13.000 personas que se beneficiaron del Programa de Cooperación Internacional que Cáritas está desarrollando en Huari (Perú). En este mismo Programa se inserta la tienda de 'comercio justo' que la Cáritas parroquial de Fuente de Cantos viene desarrollando como actividad solidaria desde hace tiempo.

Caminar hacia la autofinanciación

En cuanto a los recursos económicos, gestionó el año pasado algo más de 1,6 millones de euros, de los cuales algo más de la mitad, el 53,77% fueron recursos generados por la propia Cáritas. En este aspecto, María Dolores Ojeda, apunta que "Cáritas no puede tener muchas quejas de las instituciones y organismos públicos con respecto a las subvenciones. Lo que sí nos preguntamos, a la hora de plantearnos la cuestión de los recursos económicos, es qué es lo que nos tenemos que exigir como Iglesia: si, como Iglesia diocesana, estamos aportando a Cáritas todo lo que debiéramos. El ideal sería que Cáritas diocesana se autofinanciara, al menos en gran medida".

 

La labor de Cáritas en cifras

+ 4.676 personas atendidas desde las Cáritas Parroquiales

- Desde la Acogida: 2.847

- Proyectos de Mujer: 1.134

- Proyectos de Infancia: 580

- Personas sin hogar: 90

- Drogodependientes: 25

+ 1.453 personas atendidas desde los Centros y Servicios Diocesanos

- Personas sin Hogar: 1.068

- Proyecto Vida: 214

- Inserción laboral: 171

+ Recursos Económicos

- Ingresos: 1.648.325,68

Recursos propios: 886.603.03 (53,77 %)

Recursos ajenos: 761.722,65 (46,23 %)

- Gastos: 1.651.640,72

Cáritas parroquiales: 357.873,02

Servicios diocesanos: 1.293.767,70

 

Antes de partir se encontró con el presidente Bush

El papa Juan Pablo II realiza su tercer viaje apostólico a Suiza

El Papa Juan Pablo II ha realizado su tercer viaje apostólico a Suiza, para participar en un encuentro con jóvenes, como él mismo afirmaba en el discurso pronunciado a su llegada a tierras suizas "el propósito de mi peregrinación apostólica es encontrar a los jóvenes católicos de Suiza con motivo de su reunión nacional. Esta tarde les veré en la Bern Arena y para ellos, como para mí, será motivo de fiesta".

Este viaje lo han aprovechado las autoridades suizas para restablecer las relaciones diplomáticas con la Santa Sede, rotas desde 1873.

La agenda de Juan Pablo II, tras su llegada a Suiza, tenía como punto fuerte el encuentro con los jóvenes, que superó todas las expectativas, algo a lo que ya nos tiene acostumbrados Juan Pablo II. De los 4.000 jóvenes que se esperaban, se pasó a los 14.000. El discurso del Papa a los jóvenes estuvo lleno de eslóganes en los que marca el futuro para la Iglesia en el país. Una de estas frases podría concentrar su mensaje para el futuro de los católicos suizos: "No te contentes con discutir; no esperes ocasiones que quizá no lleguen nunca para hacer el bien. ¡Ha llegado la hora de la acción!".

Lo mismo ocurría en la Eucaristía celebrada en la pradera Allmend de Berna. Los organizadores no esperaban más de 40.000 personas, como lo ponía de manifiesto Marc Aellen, portavoz de la Conferencia Episcopal suiza, "y participaron más de 70.000 personas".

Encuentro con Bush

Antes de partir para este viaje, el papa Juan Pablo II recibía en audiencia al presidente Bush. Esta ha sido la tercera vez que el Papa y Bush se encuentran. En su discurso, Juan Pablo II, le recordó a Bush cuál es la posición de la Santa Sede "ante la situación de grave conflictividad en Oriente Medio, tanto en Irak como en Tierra Santa". "Es evidente, continuó diciendo el papa, el deseo de todos de que esta situación se normalice lo antes posible con la participación activa de la comunidad internacional y, en particular, de la Organización de las Naciones Unidas, para garantizar una restauración rápida de la soberanía iraquí, en condiciones de seguridad para todo su pueblo. El reciente nombramiento de un jefe de estado en Irak y la formación de un gobierno interino iraquí, son pasos alentadores para conseguir este objetivo. ¡Que esa esperanza de paz se reavive también en Tierra Santa y desemboque en nuevas negociaciones, dictadas por un compromiso sincero y determinado al diálogo, entre el gobierno de Israel y la Autoridad Palestina".

Juan Pablo II, además, expresó su aprecio por el compromiso de Bush "por promover los valores morales en la sociedad americana, en particular por el respeto a la vida y a la familia", y lo animó a propiciar un mayor entendimiento entre Europa y los Estados Unidos.

(Agencias)


Información diocesana

Táliga

El Proyecto de Mujer de Cáritas Diocesana celebró el VI Encuentro de Mujer Rural

Se ha celebrado en Táliga el VI Encuentro de Mujer Rural bajo el lema "La Comunicación es una escalera por la que no puedes subir con las manos en los bolsillos", organizado por Cáritas Diocesano dentro del Programa de Mujer.

Asistieron 200 mujeres procedentes de La Coronada, Alburquerque, La Morera, La Nava de Santiago, Campanario, Cordobilla de Lácara, Azuaga, Puebla del Maestre, Zahinos, La Roca de la Sierra, Cabeza La Vaca, Montemolín, Llerena, Táliga y Cáritas Parroquial San Roque de Almendralejo. Las participantes están insertadas en los proyectos de mujer rural con las que Cáritas trabaja durante el curso, y estuvieron acompañadas por Purificación Marcos, de Cáritas Española, monitoras de diferentes proyectos y trabajadoras del Programa de Mujer de Cáritas Diocesana.

Por la mañana hubo una charla formativa acerca de la comunicación y afectividad impartida por Lourdes Prat y Alfonso Puerto, del Centro de Desarrollo Personal 'Claves, que a través de dinámicas de interacción y relajación, profundizaron en la necesidad de los seres humanos de relacionarnos y cómo el amor hace que esa comunicación sea plena.

Tras la celebración de la Eucaristía, presidida por don Claudio Molina, párroco de Táliga, y que fue animada por los grupos de Almendralejo y La Coronada, se sirvió la comida, seguida de un festival donde cada grupo participó con canciones, obras de teatro, poesías etc. que prepararon desde los distintos proyectos.

Para los organizadores del Encuentro, "el objetivo no es solamente el conocimiento de las mujeres entre sí y de los trabajos que realizan, sino también darnos cuenta de que hay otras mujeres que viven situaciones similares a las nuestras, el deseo de abrirse a experiencias nuevas, la capacidad que tenemos para provocar animación en nuestros pueblos, así como las posibilidades que tenemos dentro de nosotras para motivas a otras en el ámbito personal, social y laboral".

 

Setenta Animadores de jóvenes participan en un curso de formación

Se reflexionó sobre cómo acompañar a un grupo

Bajo el título 'El Acompañamiento: Un Ministerio de Ayuda', unos setenta animadores de jóvenes y sacerdotes participaron en un curso de formación impartido por Salvador A. García San Emeterio, Consiliario del Movimiento de Jóvenes de Acción Católica, Párroco en Bilbao y autor de un libro sobre acompañamiento con el mismo título. Tuvo lugar en Villagonzalo y estaba organizado por los secretariados de Pastoral de Juventud de las tres diócesis de nuestra provincia eclesiástica.

Los asistentes tuvieron la oportunidad de reflexionar sobre cómo acompañar a un grupo en la realidad actual y sobre el acompañamiento personal de los jóvenes, experimentando este acompañamiento como un ministerio eclesial y un envío de la comunidad cristiana.

Esta experiencia se enmarca en las acciones que con motivo del año de los jóvenes se están llevando a cabo en nuestra archidiócesis y en el trabajo de coordinación que, desde hace más de quince años, realizan en esta pastoral las diócesis extremeñas.

El curso puso de manifiesto la necesidad que tiene todo agente de pastoral de sentirse acompañado y la importancia de ejercer con adolescentes y con jóvenes un trabajo real de acompañamiento en sus procesos de maduración humana y en la fe.

 

Exposición a favor de Manos Unidas en Villafranca de los Barros

Hace unas semanas se organizaba en Villafranca de los Barros a instancias de la Parroquia Santa María del Valle, una exposición venta de cuadros a beneficio de Manos Unidas. Las obras pictóricas fueron donadas en su totalidad por los tres talleres de pintoras que existen actualmente en Villafranca y en tan sólo un fin de semana se vendió el 90% de las mismas.

La organización ha destacado la doble generosidad puesta de manifiesto en este acto, por un lado desde las autoras de los cuadros donados y por otro de los ciudadanos de la localidad que adquirieron las obras en un breve período de tiempo. La recaudación se destinará a los proyectos solidarios de Manos Unidas asumidos desde el Arciprestazgo de Almendralejo, centrados especialmente en La India

 

La Codosera

Retiro cofrade

La Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila celebró su retiro anual, dirigido por el sacerdote don Francisco Barroso, al que asistió la Junta directiva.

En el retiro se abundó en la eclesialidad de las cofradías y en el compromiso cristiano de los cofrades.

Tras una meditación y un tiempo de reflexión en el Santuario, se celebró la Eucaristía, seguida de una comida de hermandad.

Por la tarde, los participantes realizaron una puesta en común sobre la orientación del trabajo que realizan y sus necesidades.

Entre las conclusiones, figura la necesidad de iniciar un proceso de formación a través de los materiales que ofrece el Secretariado Diocesano de Hermandades.

La Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores de Chandavila realiza todos los años un retiro al finalizar el curso, tras la fiesta de su titular.

 

Cáritas Interparroquial de Badajoz elige Coordinadora

Las Cáritas Parroquiales de la ciudad de Badajoz han mantenido un encuentro en la Casa de la Iglesia para elegir a la persona encargada de realizar las funciones de Coordinador Interparroquial. A la reunión asistieron representantes de 18 Cáritas Parroquiales, el Director y el Delegado Episcopal de Cáritas y el Vicario de la ciudad, don Francisco Maya.

Tras la presentación de las personas propuestas para este cargo por las Cáritas Parroquiales, se dio paso a la votación en la que salió elegida doña Isabel Acosta, Coordinadora de la Cáritas Parroquial de 'San Pedro de Alcántara', en la barriada de Suerte de Saavedra.

Dando cumplimiento al artículo 61 de los Estatutos de Cáritas Diocesana, don Andrés Guerra Romero, Director de Cáritas Diocesana, ratificó dicha elección.

 

El día de Pentecostés fue fiesta mayor en Guadalupe, con la clausura del Año Jubilar

El Cardenal Primado y los obispos de Extremadura presidieron la Eucaristía, concelebrada por 25 sacerdotes

La Puebla y el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe han vivido una excepcional fiesta de Pentecostés. El 30 de mayo de 2004, clausura del Año Jubilar, una multitud de alegres peregrinos acompañó al Primado de la Iglesia en España y a los Obispos de la Iglesia en Extremadura en Eucaristía concelebrada por 25 sacerdotes, para celebrar su fe, manifestar su amor a la Señora y renovar el deseo de vivir en el camino de la creciente fidelidad al Evangelio.

Fue una jornada de fiesta mayor. Uno de esos días que en Guadalupe se suceden con tanta frecuencia como para que en el Real Santuario y Monasterio constantemente resuene el Magníficat y el Pueblo de Dios aprenda a ser la Iglesia de la alegría. Este es un lugar privilegiado, agraciado por la Reina y Madre de la misericordia, espacio y ámbito que irradia presencias de Dios entre sus paisajes de ensueños, bella naturaleza, arte y fe que convocan a la meditación, a la paz, al encuentro. Una especie de 'Ciudadela de Dios' en donde es posible renacer a la vida y recuperar la esperanza.

255.000 peregrinos

El 75º Aniversario de la Coronación Canónica de Santa María de Guadalupe, al gozar de la consideración de Año Jubilar nos ha ayudado a descubrir a multitud de peregrinos (nuestras estadísticas nos hablan de 255.000) hermanos en la fe, de toda clase y condición, a los que habría que añadir otro número similar de peregrinos anónimos, para los que Dios y la vida en el Espíritu cuenta y es valor en alza. María, Santuario de Dios, Madre y discípula de Cristo atrae y convoca.

Atraídos y convocados por Ella, han peregrinado hasta este Río escondido y Fuente de la gracia, nuestros obispos y sacerdotes. De estímulo y ejemplo ha sido para todo el pueblo de Dios poder contemplar a sus pastores y párrocos siendo los primeros en peregrinar como colectivo necesitado de la reconciliación y al encuentro con la Madre. La Archidiócesis de Toledo y la Provincia Eclesiástica de Extremadura lo hicieron de modo corporativo. Otros obispos y sacerdotes lo hicieron más a título personal y familiar.

A los obispos y sacerdotes les siguieron los seminaristas, pastores del futuro, que en el camino hacia el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe y en su camarín, vivieron renovadas ilusiones vocacionales y prometieron generosa entrega al servicio del Evangelio. Los seminarios de Toledo, Getafe, Alcalá, Mérida-Badajoz, Plasencia, Coria-Cáceres peregrinaron hasta Guadalupe.

Gozosa presencia de jóvenes

Sintiéndose especialmente convocados y como queriendo prolongar la experiencia de gracia que junto a Juan Pablo II vivieron en la jornada del 4 de mayo de 2003, en Cuatro Vientos, los jóvenes también se han enganchado al camino hacia Guadalupe. Peregrinaciones juveniles que procedían de la diócesis de Getafe , de la Pastoral Universitaria de Madrid, de la Pastoral de Juventud de Toledo, otros jóvenes de la diócesis de Córdoba, otros grupos juveniles que, acompañados de sus párrocos y responsables religiosos, hicieron el camino dejándose aleccionar por el mismo, y algunos, como nuestros 'francescos', peregrinaron y ejercitaron el compromiso de la atención, cuidado y acogida de otros peregrinos en los días de las Fiestas de Nuestra Señora.

Coria-Cáceres y Mérida-Badajoz también hicieron del Santuario de la Patrona la meta del camino de sus jóvenes y Santa María de Guadalupe fue cantada y reconocida como Esperanza Nuestra. Multitud de colegios se han hecho presentes con sus niños, adolescentes y jóvenes.

Los jóvenes han sido alegres peregrinos y esperanzadoras promesas para el mañana de la fe y de la devoción mariana. Están descubriendo sus raíces cristianas, por más que en la vieja Europa oyen voces mezquinas a la hora de reconocer evidencias históricas.

La vida consagrada, religiosos y religiosas que viven y trabajan en Extremadura y en la Archidiócesis de Toledo también se pusieron en camino y realizaron su específica peregrinación y jubileo.

Los colectivos más comprometidos de nuestras comunidades han acogido ilusionadamente el Año Jubilar Guadalupense. Agentes pastorales de la salud, de la enseñanza, de la pastoral familiar, catequistas, hermandades y cofradías, peregrinos de la Iglesia han renovado su fe y fortalecido su esperanza en el camino para servir, dar y compartir el Evangelio.

Mención especial merecen las parroquias que en el Año Jubilar Guadalupense y, una vez más, se han manifestado como la cédula más vivas de la Iglesia. Son muchas las parroquias que han peregrinado a Guadalupe y lo han hecho con sentimientos de gozo y afán de renovación en la vida cristiana. Se han señalado, como no podía ser menos, las parroquias y arciprestazgos de las diócesis extremeñas.

Realmente el Año Jubilar Guadalupense ha sido un tiempo de gracia y una circunstancia providencial que ha servido de mediación evangelizadora y ha permitido la acción sacramental y catequética diaria desde el Santuario de la Patrona.

De otro lado el Monasterio y la Puebla de Guadalupe han sido verdadera casa común y de acogida, pues fueron muchos los miles de peregrinos que hicieron su peregrinación ligeros de equipaje y en austeridad evangélica, fiándolo todo a la capacidad de acogida de los hermanos en la fe y urgiéndonos a compartir instalaciones, espacios, tiempo, a veces desbordándonos en nuestras posibilidades para la mejor acogida.

Muchos frutos

El Año Jubilar ha producido sus mejores frutos en el ámbito de la fe y de la verdadera devoción a la Santísima Virgen. Pero junto a los mismos habría que reseñar otros frutos de orden cultural, históricos, artísticos y teológicos, que en conformidad con el programa se fueron produciendo a lo largo de todas las celebraciones.

La Comunidad Franciscana, y a través de ella toda Extremadura, ha recibido felicitaciones y enhorabuenas llegadas de diferentes regiones de España y también desde el extranjero. Hemos estado en diferentes medios de comunicación social , han hecho presencia las cámaras de la 2ª de TVE y el canal internacional, así como tres cadenas autonómicas y se han producido nuevas publicaciones en relación con Santa María de Guadalupe y su Monasterio.

En verdad el Año Jubilar ha sido realidad y experiencia de vida tan gozosa como para estar planteándonos el recuperar para nuestro Santuario la tradición de celebrar periódicamente un Año Jubilar.

Fr. Guillermo Cerrato Chamizo
Prior del Real Monasterio


Liturgia dominical

Celebramos la Solemnidad del Corpus Christi

Palabra de Dios

 

Libro del Génesis 14, 18-20

En aquellos días, Melquisedec, rey de Salén, sacerdote del Dios altísimo, sacó pan y vino y bendijo a Abraham, diciendo:

- Bendito sea Abraham por el Dios altísimo, creador de cielo y tierra; bendito sea el Dios altísimo, que te ha entregado tus enemigos.

Y Abrahán le dio un décimo de cada cosa.

u Salmo 109, 1. 2. 3. 4

R. Tú eres sacerdote eterno,

según el rito de Melquisedec.

Oráculo del Señor a mi Señor:

"Siéntate a mi derecha,

y haré de tus enemigos

estrado de tus pies".

Desde Sión extenderá el Señor

el poder de tu cetro:

somete en la batalla a tus enemigos.

"Eres príncipe desde el día de tu nacimiento,

entre esplendores sagrados;

yo mismo te engendré, como rocío,

antes de la autora".

 

Primera Carta a los Corintios 11, 23-26.

Hermanos: Yo he recibido una tradición, que procede del Señor que a mi vez os he transmitido:

Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo tomó un pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo:

­ Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros; haced esto en memoria mía.

Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo:

- Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.

Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

 

Evangelio según san Lucas 9, 11b-17

En aquel tiempo, Jesús se puso a hablar al gentío del reino de Dios y curó a los que lo necesitaban. Caía la tarde, y los Doce se acercaron a decirle:

- Despide a la gente; que vayan a las aldeas y cortijos de alrededor a buscar alojamiento y comida, porque aquí estamos en descampado.

Él les contestó:

- Dadles vosotros de comer.

Ellos replicaron:

- No tenemos más que cinco panes y dos peces; a no ser que vayamos a comprar de comer para todo este gentío.

Porque eran unos cinco mil hombres.

Jesús dijo a sus discípulos:

- Decidles que se echen en grupos de unos cincuenta.

Lo hicieron así, y todos se echaron.

Él, tomando los cinco panes y los dos peces, alzó la mirada al cielo, pronunció la bendición sobre ellos, los partió y se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente. Comieron todos y se saciaron, y cogieron las sobras: doce cestos.

 

Comentario Litúrgico

No sólo vive el hombre de pan

Las palabras que encabezan este comentario nos son de sobra conocidas porque las pronunció el Señor en el momento de las tentaciones en el desierto; pero, ya vemos, que no son originales suyas sino una cita del Deuteronomio. Lo importante es que en ambos lugares de las Escrituras es Palabra de Dios que nos habla de un hambre y de un pan que no son los ordinarios.

En ambos casos, el hambre que siente el pueblo de Israel o Cristo no es producto de la indigencia o pobreza, sino la consecuencia de que tanto el pueblo de Israel como Cristo se fiaron de Dios y avanzaron en la soledad del desierto en el que no se tiene apoyatura alguna que no sea la confianza en la Palabra de Dios.

En el evangelio que nos presenta san Juan nos encontramos también con un hambre que no es la mera carencia de alimento material sino una que no hace sentir sus efectos en el estómago sino en el corazón humano. Aquellas multitudes que seguían a Jesús, como nos narra san Juan, evidentemente buscaban el pan que llena los estómagos pero intuían que Jesús podía darles el otro alimento: el que no va al estómago sino al corazón, a la sede de los sentimiento en donde al hombre le duele el desgarro que, con frecuencia, `produce el mero hecho de vivir sin sentir plenitud o la propia realización.

En estas coordenadas se entienden que Jesús se presente como el "Pan vivo", el que sacia el hambre de sentido que nos duele en el corazón e, incluso, alimento que nos hace posible llegar a los verdes pastos del Reino Eterno.

Antonio Luis Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

14, lunes: 2Co. 6, 1-10; Mt. 5, 38-42.
15, martes: 2Co. 8, 19; Mt 5, 43-48.
16, miércoles: 2Co. 9, 6-11; Mt. 6, 1-6. 16-18.
17, jueves: 2Co. 11, 1-11; Mt. 6, 7-15.
18, viernes: Ez 34, 11-16; Rom 5, 5b-11; Lc 15, 3-7.
19, sábado: Is 61, 9-11; Lc 2, 41-51.
20, domingo: Zac 12, 10-11. 13, 1; Gal 3, 26-29; Lc 9 18-24.

 

Santoral

15 de junio: Mª Micaela del Santísimo Sacramento

Micaela, era una madrileña que nació en los tiempos en los que en España se luchaba por expulsar al invasor Napoleón.

Su pertenencia a la alta aristocracia es incuestionable, ya que ella era vizcondesa de Jorbalán y sus padres condes y marqueses. Viajó mucho por Europa, lo que le dio una sólida formación. Pero en todos sus viajes veía la miseria moral, cultural y social de muchas mujeres.

En 1845 funda en Madrid un colegio para la promoción de estas mujeres. Sin embargo, será dos años después, en 1847, cuando estando en París experimenta una profunda impresión religiosa, originada por su intensa devoción al Sacramento de la Eucaristía, que hizo que Micaela proyectara su vida, tanto interior como exterior, a la veneración del sacramento. Tres años después se traslada a vivir al colegio por ella fundada.

Algunos la tachan de loca pero en 1856 nacerá la congregación de las Hermanas Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, un título tan incomodo, por lo largo, como denotativo de la vida que estas religiosas quieren llevar. Su muerte tuvo un aspecto heroico ya que, al oir que una infección de cólera estaba arrasando la ciudad de Valencia, no se lo pensó dos veces y hacia allí se encaminó, pero a los dos días de llegar se contagia y muere poco después, en agosto de 1865.

 

Los santos de la semana

14, lunes: Basilio, Eliseo, Marciano, Anastasio, Gerardo, Félix y Digna.
15, martes: María Micaela del Santísimo, Landelino, Vito, Benilde.
16, miércoles: Aureliano, Aureo y Justina, Ticón, Quirico y Julita.
17, jueves: Teresa de Portugal, sairo, Nicanor, Manuel, Pablo Buralls.
18, viernes: Corazón de Jesús, Marco, Ciriaco y Paula, Amando.
19, sábado: Corazón de María, Romualdo, Juliana de Falconieri.
20, domingo: Consolata, Ario, Asterdi, Florentina de Cartagena.


Contraportada

Así lo ponen de manifiesto los especialistas consultados por 'Iglesia en camino'

La donación de órganos es religiosa y humanamente aceptable y deseable

Se ha celebrado recientemente el Día Nacional del Donante, una jornada encaminada a concienciar y sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de la donación. Para saber más sobre esta cuestión, 'Iglesia en camino' ha entrevistado a Julia del Viejo, Coordinadora Regional de Transplantes, y a José Manuel Álvarez Maqueda, sacerdote especialista en bioética. Ambos coinciden en que, tanto desde la perspectiva tanto humana, como ética, como religiosa, la donación -de órganos, tejidos, o sangre- es un gesto de generosidad y gratuidad.

Preguntados los dos especialistas sobre cómo explicar que aún haya familias que se nieguen a donar los órganos de un familiar y si esto tiene alguna fundamentación religiosa o de otro tipo, José Manuel Álvarez nos responde que "a decir verdad aquí se mezclan aspectos éticos, religiosos y también culturales, de cierta desconfianza hacia los procedimientos médicos. El caso es que la medicina, la ética y la religión encuentran su sentido en la defensa y preocupación por la vida humana.

Miedos y desconfianzas

Pero algo ha debido ocurrir en el camino de la historia por lo que a mucha gente le produce miedo o desconfianza la donación de órganos. Porque la muerte nos produce mucho respeto y tal vez a algunos les haya producido miedo el hecho de que les den por muertos prematuramente para obtener sus órganos a trasplantar. Otros han rechazado que se les extraigan sus órganos tras la muerte, porque desean ser enterrados íntegros. La propia Conferencia Episcopal Española reconocía en 1984 que "el respeto, justamente casi sagrado, que tantas veces hemos predicado desde la fe hacia nuestro propio cuerpo, hace que algunos creyentes se resistan a la donación de órganos". Además muchos creyentes han podido tener dificultades para incorporar el dogma de la resurrección de la carne ­que confesamos en el credo- si nos sentimos desmembrados de algunos de nuestros órganos. Es preciso reconocer que estas dificultades y otras muchas se pueden seguir presentando a los donantes, a los familiares de posibles donantes y al mismo personal sanitario, que tampoco es insensible a lo que ocurre en el proceso final de la vida humana, sobre todo cuando extraer órganos en condiciones de ser trasplantados es una labor ciertamente delicada.

Para Julia del Viejo, es importante aclarar que "los pilares fundamentales de la donación son el altruismo, la generosidad y la gratuidad. Para ser donante, lo primero es expresar en mi casa que quiero serlo, para que eso sea lo que prime en el momento del fallecimiento. Además, si se quiere dejar un testimonio por escrito, se puede hacer un carnet de donante. Pero, sobre todo, la familia tienen que estar informada y que, además, respete la decisión".

Extremadura y las donaciones

Además, apuntilla del Viejo, "se debe hacer una distinción entre las donaciones llamadas de vivos, que son aquellas que se hacen bien de un órgano par -los riñones por ejemplo- o las de un órgano lobular -como el hígado- y también las de sangre o médula, y las de difuntos. En España no se ha promocionado mucho la donación de órganos de vivos porque, afortunadamente, la donación de órganos de fallecidos está en alza. Y aunque en Extremadura todavía no se alcancen cotas altas de donación, hay otras comunidades como Cataluña, Canarias, Cantabria o Euskadi donde esta cuestión está más asumida.

¿Qué pasa con la Resurrección?

"Para el cristiano -recuerda Álvarez Maqueda- la muerte no lleva a la nada ni a una serie de reencarnaciones, ni supone la supervivencia del alma separada del cuerpo. Desde esta perspectiva de la muerte y la resurrección, es como hay que mirar la donación de órganos de un ser humano fallecido. Para la fe en la resurrección, lo decisivo no es la integridad corporal. Los diversos órganos no son el ser humano mismo y pueden sobrevivir a su donante, dando vida a otros. Lleno de fe en la resurrección, el cristiano puede, por tanto, donarlos sin reparo, cuando se cumplen todos los requisitos para una donación éticamente aceptable".


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