Semanario
"Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: Iglenca@grn.es

Número 256. 31 de mayo de 1998

Director: José María Gil

 

Portada

Día de la Acción Católica
y del Apostolado Seglar

"Los laicos son imprescindibles para la nueva evangelización de la sociedad"

Hoy, festividad de Pentecostés, se celebra en España el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, por eso, los obispos españoles han emitido un comunicado dirigido "a todos, pero de una manera especial a los laicos, hombres y mujeres, jóvenes, mayores y niños, que os sentís testigos del Señor y participáis en la vida de la Iglesia, individualmente o asociados y estáis comprometidos para que el Reino de Dios se haga realidad en el mundo". A ellos les invitan a a que su compromiso sea realmente signo de la presencia del Espíritu en el mundo, ya que los laicos son imprescindibles para la nueva evangelización de la sociedad.

Una de las formas más extendidas de participación de los laicos en la vida apostólica de la Iglesia se ha concretado en la Acción Católica. A encarecer su implantación en todas las parroquias dedican los obispos extremeños algunos puntos de su último mensaje pascual: "Os hacemos, pues, una invitación y una llamada apremiante a todos los laicos a participar en el apostolado asociado y organizado, de manera especial en la Acción Católica y en sus movimientos especializados".

Editorial

La tele: consumidores consumidos

De nuevo una voz autorizada, la del Obispo de Huesca, monseñor Javier Osés, nos llama a reflexionar sobre los pros y contras, los bienes y los desmanes, que está ocasionando a nuestra sociedad la enorme indigestión audiovisual a la que nos somete sin tregua el seguimiento constante de los programas televisivos. "La cultura del ver -señala-, de la imagen, va reduciendo a mínimos la cultura del escuchar... Los seriales, los espectáculos deportivos, tan sugestivos de imagen y sonido, no sólo ocupan cada vez más amplios espacios de nuestro tiempo, sino que nos impiden crear un pensamiento y criterio maduro, serio y personal... El resultado es que muchas personas hablan, gesticulan, visten y reaccionan según lo que ofrece el mercado de la imagen y según sean los intereses de quienes tienen el poder de los grandes medios de comunicación social".

Esta cita nos viene a recordar el título de un libro, publicado cuando se iniciaba, en los años ochenta, el Movimiento de los Consumidores en España. Era éste: "Cuarenta millones de consumidos". Ningún producto industrial o alimentario goza de un mercado tan vasto y, paradójicamente, tan fiel, como el de los telespectadores de todas las cadenas, de todos los horarios, de todos los programas. Asunto grave, que no es cosa de niños, aunque, lamentablemente, sean estos, junto a los adultos más iletrados e indefensos, los damnificados más numerosos por esta marea negra, por esta riada turbulenta de la producción audiovisual.

Ni el Obispo de Huesca ni nosotros estamos exorcizando la televisión, como conjunto de todos los males. La comunicación, la cultura, el ocio gratificante, la información y la solidaridad, le deben mucho a la pequeña pantalla. Cada vez se emite más (y nos mordemos la lengua para no decir que más de lo mismo o peor, porque algunos indicios asoman de regeneración. Que los empuje el Espíritu Santo!).

Nuestro aviso no va esta vez con destino a los productores o emisores de programas, simo a los teleespectadores, a los consumidores. Por nuestro bien, amigos, veamos y escuchemos; escuchemos y pensemos; pensemos y juzguemos. Ser sujetos, por favor, no objetos pasivos y memos, de lo que se nos eche!

 

Escritos episcopales

Modos de estar en la Iglesia

Acudo a la socorrida imagen de la piedra arrojada al embalse, que provoca en el agua una serie de redondeles concéntricos, tanto más amplios y más débiles cuanto más van alejándose del punto focal donde cayó el pedrusco. Tomemos por embalse a la inmensa multitud de los bautizados, repartidos ellos también en bandas circulares dentro del mapa social, según los grados de intensidad con que los allí encuadrados viven su conciencia de Pueblo de Dios.

Paso así a referirme a los tres círculos o ambientes en los que los cristianos conscientes suelen desplegar, con preferencias muy marcadas, su mentalidad religiosa o su modo de estar en la Iglesia. Para aproximarme de algún modo a lo que intento decir, yo empezaría por llamarlos católicos de ermita, de parroquia y de catedral. O, cambiando la nomenclatura, miembros de comunidad de base o de movimiento asociativo, de implantación parroquial y diocesana, de proyección universal. Pueden ser círculos separados o concéntricos, independientes o relacionados entre sí. Veamos.

Cada cual con su historia

Confieso que, a primera vista, todo esto puede sonar a disquisición sociológica o manía de clasificar. Pero, no es así. Cada creyente tiene tras de sí su propia historia sagrada, la pequeña red de personas, situaciones y acontecimientos que respaldan y explican su fe personal, su adhesión consciente a la Iglesia. Bautizados por lo general al nacer, pero con historiales muy diversos en su iniciación cristiana, contactos con la comunidad creyente, educación escolar y curriculum religioso de su infancia y su juventud. Cómo he llegado a la fe personal? cómo me sostengo en ella? Nadie cree solo. A todos nos ha alcanzado el anuncio y la gracia de la fe por las mediaciones más variadas, incluso más insospechadas.

El circuito frecuente y normal suele ser el de la familia, la escuela y la parroquia, conectados con frecuencia entre sí, sobre todo en el mundo rural. Sin estos tres ambientes, cuando falla alguno de los tres, o si funcionan desconectados, qué difícil resulta el desarrollo religioso (valores, sentimientos, catequesis, sacramentos) de los niños y adolescentes de uno y otro sexo! Mas, de las mujeres y varones que superan con fortaleza estos procesos, salen los ejemplares más sanos y eficientes de católicos practicantes en la generalidad de los casos. Cuando éstos encuentran después en las parroquias una oferta cristiana interesante y rica, tienen despejado el camino de una maduración creyente, abierta a la Iglesia y al mundo. De una eclesialidad de anchos horizontes.

Pero, y si falla ese modelo clásico, cosa cada vez más extendida en la democracia pluralista, en la sociedad de consumo, en la cultura del vacío, en un mundo secular? Oiga! Pues, tampoco faltan, acá y allá, los antiguos alumnos de colegios religiosos, los que tienen abuelos fervorosos y padres indiferentes, los que se encontraron en su barrio con el club parroquial juvenil, en el hospital con la monja maravillosa, en el cuartel con el celoso capellán, en la familia con parientes muy cristianos, en su ambiente de pueblo o de barrio con una devoción a la Patrona, una cofradía acogedora, unos compañeros de trabajo, testigos sencillos del Evangelio de Jesús.

Hay muchas moradas

Pues vale; no le demos más vueltas. Por incontables caminos, como a Roma, los unos y los otros hemos llegado a una fe consciente y adulta, aunque con diferentes niveles de formación, con plurales estilos de espiritualidad, con moldes religiosos en la cabeza que generan figuras muy distintas, tanto en el comportamiento cristiano, cuanto en el modo de situarse en la comunidad creyente. Se notan aquí mucho los acentos y, a menudo, con enorme énfasis: Mi mundo espiritual es la Hermandad del Cristo, mi familia laical es una tercera Orden, la pertenencia a un grupo de oración, el compromiso con un movimiento obrero, juvenil o de tal espiritualidad. O soy, sin más, un feligrés convicto y confeso de la Parroquia de San Jorge.

No es desaconsejable, sino todo lo contrario, que los católicos practicantes presenten para circular por la Iglesia, a más de la partida de bautismo y su testimonio de fe, otras señas de identidad. Dentro del Pueblo de Dios rige el derecho de asociación y, antes, el carácter y el sentido comunitario del ser cristiano. Repito: nadie cree solo. Hay que perderle el miedo a las etiquetas dentro del Pueblo de Dios. Escoger los modelos de vida que más nos atraen entre los aprobados por la Iglesia es algo muy lícito en sí mismo y, a menudo, hasta recomendable, aunque nunca obligatorio. No está fuera de lugar, si se interpreta correctamente, hablar de la diócesis y, en su medida, de la parroquia, como Comunidad de comunidades. Ni tampoco invocar en estos casos, siempre con tino y con mesura, la pluralidad de carismas en las comunidades paulinas.

Dónde asoman las dudas? Dónde residen las ambigüedades? Perdonen los tecnicismos, pero he de decir que en el reduccionismo, en la inversión de prioridades, en las falsas alternativas, en la autoexclusión. Pongamos un Movimiento de espiritualidad mariana, eucarística, neumática o carismática, de solidaridad social, de proyección ecuménica. Te inscribes, te enrolas, te consagras, te dejas acaparar con la más santa de las intenciones. No te pasa por la imaginación renunciar con ello a la integridad de tu fe ni marginarte de la comunidad cristiana; pero la intensidad de tus experiencias, la limitación de tu tiempo y de tus capacidades, te van empobreciendo de otros contactos y horizontes y, por supuesto, que nadie te pida nada ajeno a tu programación religiosa. Tu modo de estar en la Iglesia es la tienda de campaña, que puede ser intercontinental, de tu propio grupo cristiano. -Malo? -No. -Incompleto? -Sí. -Peligroso? -También.

Cercanos y universales

Por qué abundan tanto y crecen por doquier estos nuevos fenómenos en la Iglesia? Porque estaba bastante en desuso y se ha redescubierto la dimensión gozosa de la fe compartida, codo con codo, con otros tan necesitados como tú y como yo. Algo magnífico que explica la explosión, casi mundial, de las comunidades de base, de los equipos matrimoniales, de los grupos de Biblia y oración, de los catecumenados de adultos. Porque han nacido grandes agrupaciones de Iglesia, con hondas vivencias de la comunión interna, que suponen para centenares de miles de hombres y mujeres una auténtica experiencia de Emaús. Hablen de ella los neocatecumenales, los miembros del Opus Dei, los de Renovación carismática, los Focolares y tantos otros.

Tengo para mí que quienes, por una u otra vía, no compartan hoy su fe en un pequeño grupo de comunicación interpersonal, se privan de la miel del panal, peligran de sumergirse en un cristianismo sin aventura interior, sin aguijón que estimule, sin modelos a nuestro alcance. Ahora bien; con igual o mayor énfasis hay que recordar que la capilla no debe empobrecer y, menos, suplir al templo; la cofradía a la Parroquia; la Asociación a la Comunidad cristiana; el Movimiento a la Iglesia local, o sea, apostólica; las fuerzas de Iglesia, a la Iglesia. Difícil equilibrio, lo reconozco. Pero nos va muchísimo, en apuntalar la jerarquía de prioridades, el discernimiento y ordenamiento en los carismas, la conjunción en cada cristiano de su dimensión personal, asociativa, parroquial, diocesana y universal.

Quiero evitar yo también colocarme a mí mismo o a otros muchos en alternativas injustificadas y dolorosas. Todas esas realidades legítimas son ramas del árbol de la Iglesia que tiene por tronco, copa y raíz al ministerio apostólico de Pedro y los demás Obispos, a la Iglesia universal o a las locales, siendo siempre Cristo Jesús la raíz o la piedra angular. Qué sería del árbol sin ramas, hojas, flores y frutos? Más qué sería de éstos sin tronco, o sin poda del ramaje, ahogados a la larga en un follaje selvático?

- Cuál es su receta?

- Que vivamos todos, a la vez y hasta donde se pueda, mediante fórmulas estudiadas cuidadosamente, la unidad querida por Jesús, la experiencia grupal, asociativa, diocesana y universal en una fiel pertenencia a la Iglesia. Muchos, infinitos son, los que lo hacen así, como hablan en prosa, sin darse cuenta.

+Antonio Montero

Arzobispo de Mérida-Badajoz

 

Carta a los padres de los niños de Primera Comunión

Queridos padres: Enhorabuena por la Primera Comunión que vuestros hijos recibirán en estos días!

La Primera Comunión es un paso importante en el proceso de la iniciación cristiana de vuestros pequeños. Todo empezó el día de su bautismo, semilla de vida nueva llamada a crecer. Porque el amor siempre se adelanta, el amor de Dios, lo mismo que vuestro amor, se adelantó llamándolos a la vida. A medida que el niño va creciendo en conciencia y en la responsabilidad el Amor pide ser correspondido. Por eso es imprescindible un proceso catequético que, adaptado a la edad y condiciones del niño, vaya permitiéndole responder al Amor con amor.

Hacia los nueve años, momento en que la psicología señala la hora de la madurez infantil en un desarrollo normal, la Primera Comunión marca también un momento fuerte de la iniciación cristiana. La coherencia con el sacramento que se celebra, demanda que el niño aprenda, a su nivel, a contar con Jesús, a ir teniendo un comportamiento cristiano dentro del pequeño mundo de sus relaciones y acciones.

Nada de lo anterior será posible si los padres no apoyáis la labor de los catequistas. La Primera Comunión de vuestros hijos tendría que ser una oportunidad para la revitalización cristiana de los padres. Más aún, si queremos que la labor catequética no quede malograda, los padres tendríais que ser los continuadores de la catequesis parroquial en vuestras casas. A este respecto, me alegra mucho que vaya creciendo el número de parroquias que han empezado a poner en marcha la catequesis familiar.

Preparad y celebrad con alegría cristiana la fiesta de la Primera Comunión de vuestros hijos. No hagáis de ello ni una fiesta de sociedad, ni una especie de boda prematura. Los alardes, el despilfarro, la ridícula estupidez de la competencia, los excesos de videos y listas de regalos -todo lo que algún periodista ha llamado la feria de las vanidades- aturden a los niños y les impiden vivir intensamente la verdad profunda de su Primera Comunión. Ya sé que es difícil sustraerse a las exigencias que marca nuestra sociedad consumista, pero fueran pobres o ricos los que lo hicieran resultaría, por diversas razones, siempre escandaloso.

Más importante que organizar los detalles externos es que os preocupéis de ayudar a vuestros hijos a rezar en su intimidad, a ser conscientes de la celebración religiosa, de la escucha de la palabra, del compromiso de fraternidad y amor al prójimo que la participación en la Eucaristía conlleva.

Sabed, además, que la Comunión no es un punto final, sino un punto seguido. No sería un contrasentido y una falta de verdad ante el niño armar un tinglado fastuoso en torno a una celebración que se olvidara al día siguiente? La Primera Comunión es primera porque se supone que luego vendrán otras, vividas no con menos alegría y acompañamiento por la familia; que seguirá el proceso de iniciación con otras catequesis o con la participación en grupos cristianos, de adolescentes o jóvenes, hasta completar la iniciación cristiana en la incorporación plena a la comunidad, que es lo propio de un cristiano bien identificado con su fe y capaz de dar en su vida un digno testimonio evangélico.

Nada menos que eso es lo que merece el significado de la Primera Comunión. Nada menos que eso merecen vuestros hijos.

+ Ciriaco Benavente

Obispo de Coria-Cáceres

 

Centrales

Los laicos, llamados con su presencia
a ser testigos del Espíritu

Hoy, festividad de Pentecostés, Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar

Hoy, festividad de Pentecostés, se celebra el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar, por eso, la Comisión Episcopal del Apostolado Seglar ha emitido un comunicado dirigido "a todos, pero de una manera especial a los laicos, hombres y mujeres, jóvenes, mayores y niños, que os sentís testigos del Señor y participáis en la vida de la Iglesia, individualmente o asociados y estáis comprometidos para que el Reino de Dios se haga realidad en el mundo".

La Fiesta de Pentecostés es el día en que la Iglesia se hace presente en los templos y en la familia, en la escuela, en las fábricas, en el campo y en la mar para impregnar todos los ámbitos de la vida donde haya un cristiano con conciencia clara de que esa Iglesia, de la que él forma parte, es el Sacramento universal de salvación.

El lema que la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar ha elegido para esta celebración: Tu compromiso cristiano, presencia del Espíritu, nos recuerda a todos los fieles los compromisos que la Carta apostólica Tertio Millenio Adveniente, nos marcaba para cuidarlos en nuestra vida personal y para orientar el camino en los planes pastorales de las parroquias y en las líneas de trabajo de los Movimientos Apostólicos.

Nos dicen los obispos que estamos comprometidos en renovar la fe en el Espíritu Santo porque "toda la vida de Jesús, desde la Encarnación, hasta la muerte, estuvo animada y sostenida por la fuerza del Espíritu".

Sacramento de la Confirmación

Este, que es el Año del Espíritu, "es un tiempo de atención especial al Sacramento de la Confirmación, que en la fe de la Iglesia, con la imposición de las manos y la unción del Santo Crisma, nos concede los siete Dones del Espíritu Santo. Dones que nos ayudan a conocer a Dios y conocerlo como Padre, -temor y piedad-, los que nos facilitan el gusto de Dios y nos adentran en su conocimiento, -sabiduría, ciencia e inteligencia-, y los dones que nos dan luz y coraje, para vivir en cristiano y ayudar a los hermanos -don de consejo y de fortaleza-.

También estamos comprometidos en la Nueva Evangelización, y nos dice el Documento que "los laicos, por propia vocación secular estáis llamados a vivir en el corazón del mundo y en estas situaciones indicadas, lo hacéis, sobre todo, de una manera asociada, que os ayude con el compromiso a ser testigos del Señor y del Espíritu en los ambientes donde Cristo no será anunciado Sin olvidar los lugares permanentes de vuestra presencia: familia, trabajo, diversión."

María, dócil al Espíritu

Al estar comprometidos en redescubrir la virtud de la esperanza "estamos llamados a ser hombres y mujeres del espíritu de las Bienaventuranzas, que saben encontrar motivos de esperanza más allá de lo inmediato, de la lógica de los propios esfuerzos". Para los cristianos que viven el día a día con la experiencia de Dios en el corazón, la esperanza les hace ver más allá de sus propios ojos.

Por último, nos piden los obispos, contemplar e imitar a María en su compromiso, dócil a la voz del Espíritu Santo, "mujer del silencio, que escucha la Palabra y la sabe esperar contra toda esperanza. Ella es más que nadie la pobre de Yavé, que se fió de las promesas del señor, pudo recibir las maravillas de Dios, y fue fiel a su compromiso hasta la cruz".

La Acción Católica: apostolado asociado de los laicos
en las parroquias

Una de las formas más extendidas de participación de los laicos en la vida de la Iglesia se ha concretado en la Acción Católica. A encarecer su implantación en las parroquias dedican los obispos extremeños algunos puntos de su último mensaje pascual: "Os hacemos, pues, una invitación y una llamada apremiante a todos los laicos a participar en el apostolado asociado y organizado, de manera especial en la Acción Católica y en sus movimientos especializados. Entendemos como forma normal de organizarse la vida apostólica de la diócesis la Acción Católica, ya que ésta no es una asociación más, sino que manifiesta la forma habitual de los laicos en la diócesis de forma estable y asociada con el dinamismo de la pastoral diocesana" (n.28).

La Acción Católica surge como realidad asociativa de seglares a finales del siglo pasado, pero es durante el pontificado de Pío XI, sobre todo en los años 30, cuando recibe el aval o espaldarazo fuerte de la Jerarquía y a ella estará siempre especialmente vinculada. Pero la Acción Católica no sólo tiene tras de sí una historia llena de militancia cristiana en el pasado (de ella han salido, entre otras instituciones hoy tan valiosas, Manos Unidas, Cáritas, Centros de Cultura Popular, etc.) sino que, tras los difíciles años del postconcilio en que sufrió de manera especial las tensiones sufridas en la propia Iglesia, es ahora una realidad que se pretende impulsar en muchas diócesis españolas, entre ellas la de Mérida-Badajoz, y que la Conferencia Espiscopal trata de relanzar, como lo demuestra el documento "Bases generales de la Acción Católica", aprobado por los obispos en el año 1993, y en el que se le da el marco jurídico para su desarrollo.

En ellas se recogen la identidad, las líneas básicas, los objetivos o fines. "Los Movimientos de la Acción Católica tienen como fin inmediato -se dice en el mencionado documento, citando palabras del Concilio Vaticano II- el fin apostólico de la Iglesia, es decir la evangelización y santificación de los hombres y la formación cristiana de sus conciencias de tal manera que puedan imbuir del espíritu evangélico las diversas comunidades y los diversos ambientes"."

Para llevar cabo sus objetivos los seglares militantes de la Acción Católica trabajan unidos a la manera de un cuerpo orgánico (tanto en la Acción Católica General como sus distintos movimientos), dirigido por los propios miembros, para manifestar su carácter eclesial y conseguir también una mayor eficacia apostólica en todos los ambientes. Todo ello actuando "en una especial vinculación con el ministerio pastoral de la Jerarquía" de la Iglesia.

Otro de los rasgos de la identidad de la Acción Católica es la pedagogía activa que implica "un estilo de acercarse y situarse frente a la realidad y un estilo de educar en la fe que supone: atender a la misma realidad y partir de la vida" para actuar en esa realidad guiados por el espíritu evangélico transformándola. Tras el reciente proceso de reestructuración, están actualmente encuadrados en la A. C., por una parte la Acción Católica General de Adultos, la Acción Católica General de Jóvenes y varios movimientos especializados, que tienen como fin específico vivir la militancia cristiana seglar en en los más variados ambientes desde el mundo obrero al estudiantil.

 

Noticiario diocesano

Cuatro nuevos diáconos de nuestra diócesis serán ordenados este domingo en Badajoz

Coincidiendo con el domingo de Pentecostés en el que la Iglesia conmemora la venida del Espíritu Santo sobre los Apóstoles y la Madre de Jesús, el Arzobispo don Antonio Montero ordenará hoy de diáconos, a las 12 horas en la Catedral de Badajoz, a cuatro jóvenes seminaristas, de 24 años de edad casi todos ellos, que han concluido sus estudios teológicos en el Seminario de Badajoz. Ellos son Juan Francisco Apolo Márquez, de Hornachos; José Carrasco Pina, de Zafra; José Juan López Zambrano, de Fuente del Maestre, y Luis Manuel Romero Sánchez, de Almendral.

En una bella ceremonia cargada de símbolos, estos jóvenes se comprometerán a observar de por vida el celibato apostólico, a vivir y proclamar la fe del Evangelio, a orar por la Iglesia y por el mundo, en definitiva imitar a Cristo. Todo ello con obediencia a quien hace cabeza en la Iglesia particular: el Obispo. De él recibirán por la imposición de manos y la oración consacratoria el sacramento del orden en el grado de diáconos, para servir a la Iglesia.

Precisamente para servicio a la comunidad, especialmente a los más pobres, surgió el diaconado, como relata el texto bíblico de los Hechos de los Apóstoles (6, 1-6). Pero será el Concilio Vaticano II quien potencie este grado del sacramento del Orden, resaltando la identificación del diaconado con el ideal evangélico de servicio a las comunidades cristianas, distinguiéndolo del sacerdocio y restableciendo sus funciones pastorales en la Iglesia. Éstas son las de "administrar solemnemente el bautismo, conservar y distribuir la Eucaristía, asistir a la celebración del matrimonio y bendecirlo, llevar el Viático a los moribundos, proclamar a los fieles la Sagrada Escritura, instruir y exhortar al pueblo, presidir el culto y las preces de los fieles, administrar los sacramentales, presidir el rito de los funerales y sepultura" (LG 29) y, sobre todo, servir en la caridad a los más pobres. Todas estas tareas serán realizadas a partir de ahora en sus destinos pastorales por estos nuevos diáconos de la diócesis, donde pasarán el próximo curso, antes de ser ordenados como sacerdotes.

Ante este paso tan importante en sus vidas, el sentimiento que embarga a estos jóvenes, tal y como han manifestado a nuestra revista, es de ilusión, gratitud y confianza en el Señor, a la par que de conciencia de sus limitaciones. El obispo les dirá en la ceremonia "Dios que comenzó en ti la obra buena, él mismo la lleve a a término". Oremos para que así sea.

El Arzobispo iniciará el próximo domingo la Visita Pastoral al Arciprestazgo de Zalamea de la Serena

Después de llevar a cabo durante el pasado mes de mayo la Visita Pastoral al arciprestazgo de Villanueva de la Serena, el Arzobispo don Antonio Montero va a comenzar este especial servicio del pastor diocesano a otra demarcación eclesiástica de la Serena, en concreto al arciprestazgo de Zalamea de la Serena, antiguo priorato alcantarino del mismo nombre que incorporó su territorio al de la diócesis de Badajoz en 1873, cuando fueron disueltos los prioratos de las Órdenes Militares.

A esta jurisdicción eclesiástica, la más pequeña de la diócesis y situada al este de ella, pertenecen seis parroquias establecidas en las siguientes poblaciones: Zalamea de la Serena, Docenario, Esparragosa de la Serena, Higuera de la Serena, Quintana de la Serena y Valle de la Serena. En total una población en torno a los 15.000 habitantes, atendidos pastoralmente por 5 sacerdotes y sólo una comunidad de religiosas: la Congregación de Jesús y María. A este arciprestazgo también están unidas, en la persona de sus sacerdotes, por la proximidad geográfica, las parroquias de Campillo y Retamal de Llerena y Malpartida de la Serena.

La Visita Pastoral constituye siempre un encuentro del Obispo con sus comunidades cristianas, especialmente las parroquias, en las que se hace presente como sucesor de los Apóstoles y cabeza de la Iglesia local. A ellas lleva su enseñanza y celebra con sus fieles la eucaristía. Visita, además, a los enfermos, se reúne y ora con los sacerdotes, religiosas y con las asambleas parroquiales, donde se informa de todo lo referente al trabajo pastoral, las ilusiones y problemas con que se encuentran esas comunidades cristianas.

La Visita al arciprestazgo de Zalamea de la Serena comenzará el domingo con la oración de laudes en el Convento de las religiosas de Jesús y María, en Zalamea. Por la tarde, después de presidir en Guadalupe los actos centrales del encuentro diocesano de las familias, visitará en Zalamea a los enfermos, presidirá la asamblea parroquial y la misa dominical, en la que confirmará a un grupo de jóvenes.

La Visita Pastoral al arciprestazgo continuará también con las mismas pautas de encuentro personal con los sacerdotes, visita a enfermos, asamblea parroquial y celebración de la Eucaristía y la Confirmación. El desarrollo del programa será el siguiente: el día 11 de junio, jueves, el Arzobispo visitará la parroquia de Quintana de la Serena; el día 12 de junio, viernes, estará en la parroquia de Esparragosa de la Serena.

En la semana siguiente, el viernes día 19, don Antonio Montero hará la visita pastoral a la parroquia de Malpartida de la Serena. La mañana del domingo, 21 de junio, el Arzobispo lo dedicará a la parroquia de Campillo de Llerena y la tarde a la de Retamal.

En la tarde del día 23 de junio, martes, don Antonio Montero visitará la parroquia del Valle de la Serena. El día 25, también por la tarde, el Arzobispo lo dedicará a la comunidad parroquial de Higuera de la Serena, con la que concluirán las visitas pastorales que el pastor diocesano ha llevado a cabo en este curso 1997-98.

La parroquia de Cabeza del Buey celebra
un día de convivencia para los enfermos

Con motivo del día del Enfermo y como colofón a las actividades programadas para este curso en este campo pastoral, el día 16 en la parroquia de Cabeza del Buey se ha celebrado un día de convivencia con los enfermos e incapacitados de dicha localidad, a los que se visita periódicamente durante todo el año, compartiendo con ellos la fe y acompañándoles en sus dolores y sufrimientos, a la par que se les anima a vivir la esperanza cristiana.

Los actos centrales, que estuvieron organizados por el equipo parroquial de pastoral de enfermos, consistieron en la celebración de la Eucaristía con los enfermos a los que también se les administró el sacramento de la Unción de Enfermos y, posteriormente, asistieron a una comida de hermandad donde la alegría de los cantos y la distracción de diversas actuaciones vino a contribuir aún más al ambiente festivo para con los enfermos, que les hicieran olvidar a estos sus dolores, al menos por unas horas. De todo ello se encargaron voluntarios e integrantes del mencionado equipo pastoral, quienes transportaron a los enfermos en coches particulares para facilitarles su asistencia a estos actos entrañables.

Estas celebraciones con los enfermos gozan ya de una tradición de años en esta localidad, siendo un campo de trabajo pastoral en el que un nutrido grupo de personas, viven su compromiso cristiano y se forman y oran para llevarlo a cabo.

Día 7 de junio: Encuentro diocesano de familias cristianas en Guadalupe

El Secretariado de Pastoral Familiar del Arzobispado de Mérida-Badajoz ha organizado el encuentro diocesano de familias cristianas que se celebrará el próximo domingo, día 7, en Guadalupe.

Los actos se desarrollarán de la siguiente manera: a las once de mañana, acogida en las puertas del monasterio; a las once y media, conferencia a cargo de don Miguel Payá, profesor de la Universidad de Valencia, sobre el tema "La familia, Iglesia doméstica"; a la una, Eucaristía presidida por el arzobispo, y a las dos y media, almuerzo en el campo.

Este encuentro pretende ser un acontecimiento gozoso y una ocasión de poder compartir la alegría de la fe vivida en familia.

El Seminario Metropolitano celebró la festividad
de San Atón

Benito Acosta glosó la la vida y talante del sacerdote
Antonio G. Barrantes

El Seminario Metropolitano de Mérida-Badajoz celebró el pasado día 22 de mayo la festividad de san Atón, patrón de este centro académico donde se forman los futuros sacerdotes de la diócesis.

Los actos comenzaron con la celebración de la eucaristía presidida por el Arzobispo de la diócesis, don Antonio Montero, con el que concelebraron el rector, D. Pedro Mª Rodríguez, los formadores de la casa y sacerdotes del presbiterio diocesano.

Durante su homilía, el Arzobispo destacó la figura del monje y obispo medieval, san Atón, pastor y maestro de la fe que supo guíar a su pueblo en momentos difíciles con su gobierno y enseñanza. Su patronazgo ha de impulsar a los seminaristas, según el Arzobispo, a conformarse mediante el estudio y una intensa experiencia de Dios, a imagen de Cristo, Buen Pastor, para que puedan ser los sacerotes del mañana.

El Cura de Entrerríos

En los últimos años se viene glosando en esta festividad de san Atón, la figura ejemplar de algún sacerdote de nuestra diócesis: en 1995 se dedicó al que fuera, a comienzos de siglo, párroco de Segura de León, don Ildefonso Serrano y a su gran labor educativa; en 1996 el recuerdo fue para otro insigne sacerdote y gran apóstol de la promoción social y cultural, don Ezequiel Fernández Santana, párroco de Los Santos de Maimona, también a comienzos de este siglo.

El año pasado el recordado fue don Primitivo Leal, antiguo párroco de la barriada de pacense de la Estación, en la que realizó un gran servicio en favor de los pobres. En la fiesta de este año se ha hecho memoria de otro sacerdote: don Antonio González Barrantes, el cura de Entrerríos, muerto muy joven a comienzo de los años setenta, pero que dejó tras de sí -como lo mostró en una biográfica y sentida conferencia, su amigo y también sacerdote pacense, don Benito Acosta- el ejemplo de una vida llena de coherencia evangélica en favor de los más pobres y el estilo de un sacerdote encarnado en su tiempo que abrió caminos de seguimiento en otros compañeros, para que la Iglesia sea también cercana al pueblo del que ha de ser servidora, al estilo de Jesús. A este sacerdote le tocó hacerlo en unos momentos históricos difíciles y en un sencillo pueblo de colonización -Entrerríos- para cuyas sencillas gentes quiso ser, con su pobreza, sencillez, buen humor, y también sus dudas, "transparencia de Dios en medio de los pobres", según dijo Benito Acosta.

Para concluir las celebraciones de san Atón, por la tarde se tuvo un acto cultural, a cargo de la Escolanía del Conservatorio de Badajoz.

Presentado en Badajoz el Congreso Internacional
de Hermandades y religiosidad Popular

La Junta de Cofradías de Badajoz recibió el día 15 de mayo la visita de don Juan José Morillas y don Manuel Bermudo, miembros del Consejo General de Cofradías de Sevilla, quienes presentaron en la capital pacense el I Congreso Internacional de Hermandades y religiosidad popular que se celebrará en Sevilla los días 28 al 31 de octubre de 1999. Estos cofrades han visitado ya una veintena de capitales españolas en su labor informativa a caerca de este acontecimiento eclesial, cuyos objetivos son, entre otros, "motivar el conocimiento de los orígenes, evolución e historia de las cofradías; adecuar la evolución cofrade a la vida de la Iglesia actual y proyectar la esperanza de las hermandades hacia el siglo XXI".

Lo singular de este acto celebrado en la Casa de la Iglesia pacense ha sido el lenguaje utilizado por los dos ponentes: "no hemos venido a hablaros de costaleros, bordados, imágenes o procesiones, decían. El Congreso tiene como misión alentar la vida interior y la espiriritualidad, la formación cristiana profunda y la hondura radical del servicio a los pobres".

Según ha manifestado a nuestra revista, don Manuel Amezcua, director del secretariado diocesano de Hermandades, presente también en el acto, "este lenguaje, que por cierto, es el más antiguo de la Iglesia, puede resultar novedoso en determinados ámbitos cofrades. Pero en la medida que pongamos el acento en cuestiones tan seriamente evangélicas, estaremos más cerca del mensaje de Cristo y más lejos de "músicas celestiales"".

Como ha señalado monseñor Carlos Amigo, Arzobispo de Sevilla, en la presentación de la campaña divulgativa del Congreso, " todos los trabajos de éste harán incapié en la fidelidad al Evangelio y la renovación de las Hermandades conforme al Magisterio de la Iglesia, dentro de la preparación para el Gran Jubileo del Año 2000".

Balance positivo de la Marcha de la Solidaridad

Según una nota enviada por Cáritas diocesana a nuestra redacción el día 26 de mayo, la pasada edición de la Marcha de la Solidaridad se ha celebrado con gran éxito de participación, además de Badajoz, en numerosos pueblos de nuestra diócesis tales como Azuaga, Burguillos del Cerro, Villanueva de la Serena, Montijo, Villafranca de los Barros, Llerena, Alburquerque, Monesterio, Cabeza del Buey, Los Santos de Maimona, Mirandilla, Maguilla, Ribera del Fresno, Villagarcía de la Torre, La Nava de Santiago, Medina de las Torres, La Roca de la Sierra, Villar del Rey, La Parra, La Morera, Salvatierra de los Barros y Zahinos. La celebración en algunas de esta localidades fue omitida de forma involuntaria por nuestra revista, lo mismo que la inclusión de otras que no la realizaron, al dar información de este evento, que contó también con un editorial de nuestra Hoja, elogiándolo como medio promoción del espíritu solidario. Reiteramos nuestro reconocimiento a los participantes y presentamos las disculpas a quienes no incluimos en la lista en su momento. En Campanario,Villanueva del Fresno y Cordovilla de Lácara la Marcha será en el mes de junio.

 

Mirada a nuestro tiempo

Los catequistas

Los catequistas, por ser sus acompañantes y educadores, son quienes están más cerca de la experiencia espiritual que viven los niños en su Primera Comunión. Tienen la suerte de ser testigos de cómo crece la fe infantil en conocimientos, gestos, actitudes, sentimientos, palabras y conducta. A ellos se les pide que calienten el corazón de los niños para que vivan con alegría e ilusión este encuentro con su Amigo Jesús, que va a ser su Alimento Espiritual en la Eucaristía.

Los catequistas disfrutan más que nadie de esa preciosa amistad que se establece entre Jesús y los niños y niñas; pero también son los grandes sufridores de la celebración de la Primera Comunión. Lo que ellos preparan y cuidan con tanto esmero a veces es escasamente valorado por los que tendrían que ser sus cómplices fundamentales, los padres. Al menos eso se desprende del modo de celebrar el acontecimiento, en ocasiones muy al margen del espíritu con que tendría que hacerse.

Es más, tampoco suelen recoger muchas muestras de estima de aquellos con los que colaboran en la educación cristiana de sus hijos; son muy pocos los padres que se dirigen a los catequistas para darles las gracias por lo que hacen. Es verdad que no buscan el aplauso ni el agradecimiento, pero el servicio que llevan a cabo en nombre de la Iglesia en favor de los niños lo merece sobradamente. n

Amadeo Rodríguez Magro
 

Página litúrgica

Celebramos Pentecostés

Palabra de Dios

Libro de los Hechos 2, 1-11

Al llegar el día de Pentecostés, estaban todos reunidos en el mismo lugar. De repente, un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.

Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma. Enormemente sorprendidos preguntaban:

- No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, cómo es que cada uno los oímos hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, en Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; algunos somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.



Salmo 103, 1ab y 24ac, 29bc-30, 31 y 34

R. Envía tu Espíritu, Señor,
y repuebla la faz de la tierra
(o Aleluya).

Bendice, alma mía, al Señor:
Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas.

Carta a los Corintios 12, 3b-7, 12-13

Hermanos: Nadie puede decir: "Jesús es Señor", si no es bajo la acción del Espíritu Santo.

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de ministerios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.

Porque lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo.

Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu.

Evangelio según san Juan 20, 19a-3

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

- "Paz a vosotros".

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

- "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo".

Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

- "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos".

Lecturas bíblicas para los días de la semana

1, lunes: 2P 1, 2-7; Mc 12, 1-12.
2, martes: 2P 3. 12, 15a, 17-18; Mc 12, 13-17.
3, miércoles: 2Tm 1, 1-3, 6-12; Mc 12, 18-27.
4, jueves:Is 52, 13-53 (o Hb 10, 12-23); Jn 22, 14-20.
5, viernes: 2Tm 3, 10-17; Mc 12, 35-37.
6, sábado: 2Tm 4, 1-8; Mc 12, 38-34.
7, domingo: Pr 8, 22-31; Rm 5, 1-5; Jn 16, 12-15.

Comentario litúrgico

La actualidad del Espíritu

Dejarse llevar por la fe que la Iglesia expresa en la liturgia es un camino óptimo para desentrañar los misterios de nuestra salvación. Ella nos arranca de nuestras ideas preconcebidas que son fruto de una catequesis mal asimilada.

Lo anterior tiene mucho que ver con la fiesta de Pentecostés que celebramos este domingo, pues no es difícil que retengamos en nuestra memoria de viejos cristianos la imagen del Colegio Apostólico, con María en el centro y con las lenguas de fuego nimbando sus cabezas, pero esto todo como algo perteneciente al pasado, aunque muy glorioso pues de allí arrancó la Iglesia de Cristo.

Esa misma Iglesia, en la misa de hoy, rompe nuestro esquema al presentar Pentecostés como una realidad salvífica que permanece a lo largo de los siglos y ha llegado hasta nosotros en el día de hoy. Así, en la primera oración, el sacerdote pide al Padre "no dejes de realizar hoy, en el corazón de tus fieles, aquellas mismas maravillas que obraste en los comienzos de la predicación evangélica".

Es la misma fe que san Pablo expresa en la segunda lectura al explicar a los cristianos de Corinto que no deben tener dificultad en admitir en su comunidad fieles que se sientan llamados a ejercer ministerios y carismas diferentes, porque todos ellos son fruto de la acción del Espíritu, pues "Nadie puede decir: Jesús es el Señor, si no es bajo la acción del Espíritu Santo En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común".

Cada uno de nosotros, especialmente en este año dedicado al Espíritu Santo, debe pedir la acción del Espíritu para llevar a plenitud su vocación cristiana.

Antonio Luis Martínez

Santoral

5 de junio: Beato Fernando de Portugal (1402-1443)

Hijo de Juan I de Portugal, empleaba desde muy joven sus rentas personales en el rescate de cautivos cristianos de las manos sarracenas Parte en 1434, con su hermano Enrique el Navegante, a una expedición contra Marruecos, entonces en manos de una dinastía de piratas... Acaso sería una premonición sobre la situación actual? Nada hay nuevo bajo el sol. Lo cierto es que la expedición fue un fracaso y la armada lusitana hubo de rendirse y dejar a Fernando como garantía del pago de enormes cantidades de dinero.

Las Cortes de Portugal, después de nueve años de negociaciones, dejaron morir de disentería y en manos del enemigo a su príncipe. Fernando vivió como esclavo, encadenado y obligado a los más sucios trabajos. Soportó su desdicha con dignidad y puso su esperanza en Dios con enorme entereza, sin renunciar a la fe ni a unos compatriotas tan olvidadizos de su terrible suerte.

Las fuentes históricas musulmanas hablan de su vida edificante y de la veneración que suscitaba en los más piadosos habitantes de Fez. Fernando optó por la pobreza, castidad y obediencia, en radical fidelidad a su propia conciencia. Su cadáver descuartizado se pudrió colgado en las torres de las murallas. Debiera ser patrono de los millones de esclavos que todavía quedan en el mundo; o de los héroes olvidados por los suyos, o bien de los que son víctimas de los vaivenes políticos. Cuando el sacerdote don Pedro Calderón de la Barca llegó al cielo, le recibió Fernando agradecido por esa maravilla de drama llamada El Príncipe constante.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

1, lunes: Justino, Amonio, Zenón, Tespecio, Florencio.
2, martes: Marcelino, Pedro, Erasmo, Germán, Justo, Eugenio I.
3, miércoles: CArlos Luanga, Hilario, Clotilde, Olivia.
4, jueves: Jesucristo, sumo y eterno sacerdote. Quirinio, Optato.
5, viernes: Bonifacio, Fernando de Portugal, Claudio, Doroteo, Sancho.
6, sábado: Norberto, Eustorgio, Gudualdo, Marcelino Champagnat.
7, domingo: Santísima Trinidad. Colmano, Ana de San Bartolomé, Roberto.

 

Contraportada

El silencio elocuente
de la Sábana Santa

Juan Pablo II visita el misterioso sudario
expuesto en la Catedral de Turín

El Papa Juan Pablo II ha visitado el pasado día 23 la venerada Sábana Santa de Turín donde reflexionó sobre el lienzo sagrado al que se refirió como "el precioso lino que nos puede ayudar a comprender mejor el misterio del amor del Hijo de Dios".

Desde un primer momento Juan Pablo II quiso dejar clara cuál es la actitud de la Iglesia católica ante los estudios científicos que se realizan en torno al sudario. "Al no tratarse de materia de fe, la Iglesia no tiene competencia específica para pronunciarse sobre estas cuestiones. Confía a los científicos la tarea de investigar para llegar a respuestas adecuadas a los interrogantes ligados a este lienzo que, según la tradición, cubrió el cuerpo de nuestro Redentor cuando fue descendido de la cruz".

Provocación a la inteligencia

El Papa invitó a la comunidad científica a estudiar esta reliquia "sin posiciones preconcebidas que den por descontado resultados" y alentó a acercarse a ella "con libertad interior y cuidadoso respeto, tanto de la epistemología científica como de la sensibilidad de los creyentes". "Lo que realmente cuenta para los creyentes es que la Sábana Santa es espejo del Evangelio".

En efecto, existe una convergencia entre la narración evangélica y la imagen del hombre de la Sábana Santa "que toda persona sensible se siente interiormente tocado y conmovido al contemplarlo". El Papa concluyó: "La Sábana Santa constituye una provocación a la inteligencia humana".

Pero, según el Santo Padre, el hombre crucificado de la Sábana Santa es, además, "imagen del sufrimiento humano". De este modo, "recuerda al hombre moderno, con frecuencia distraído por el bienestar y por las conquistas tecnológicas, el drama de tantos hermanos y lo invita a interrogarse sobre el misterio del dolor para profundizar en sus causas".

Juan Pablo II se preguntó: "Cómo es posible no pensar ante la Sábana Santa en los millones de hombres que mueren de hambre, en los horrores perpetrados en tantas guerras que ensangrientan las naciones, en el abuso brutal de mujeres y niños, en millones de seres humanos que viven humillados en las grandes metrópolis, especialmente en los países en vías de desarrollo?"

"Al evocar estas dramáticas situaciones -explicó-, la Sábana Santa no sólo nos lleva a salir de nuestro egoísmo, sino que además nos permite descubrir el misterio del dolor, que santificado por el sacrificio de Cristo, genera salvación para toda la humanidad". Cuál es entonces el mensaje de esta reliquia que tantos misterios esconde? El Santo Sudario plantea al cristiano una dramática y confortante constatación: "Señor, no me podías amar más". El silencio elocuente de la Sábana Santa se convierte en una paradoja, como el escándalo de la fe cristiana. Por una parte, explicó el Papa, es "imagen de la impotencia" de Cristo crucificado. Por otra, es "un icono del momento de su resurrección, es un signo que revela y esconde, que aporta datos científicos incomprensibles y que, al mismo tiempo, parece jugar a escondidas con la ciencia".

Cronología del Santo Sudario

En el siglo I se narraba ya que el manto que envolvió a Jesús había sido recogido y custodiado por los cristianos. En el 525 se encuentra en Edessa, por primera vez, lo que puede ser el Sudario de Cristo. Posteriormente es trasladado a Constantinopla donde consta que ya en el siglo XII es venerado y de donde desaparece. Diversos historiadores creen que la reliquia fue llevada a Francia por los Templarios. En el 1532, por motivos bélicos, la tela es transferida desde Chambéry a Turín, donde actualmente es venerada.

¿Qué dice la ciencia?

El estado actual de las investigaciones y descubrimientos en torno a la Sábana Santa de Turín es bastante más complejo de lo que algunos pretenden hacernos creer. El primer descubrimiento cabe atribuirlo, sin duda, al abogado italiano Secondo Pía quien realizó, en 1898, la primera fotografía de la Síndone. Al examinar la placa que contenía el negativo fotográfico quedó desconcertado: con la inversión del claroscuro. Para que pudiera verse la imagen que aparecía en la placa que sostenía en las manos era necesario que en la tela se hubiera "estampado" la figura del crucificado con el claroscuro al revés. Se podían apreciar ahora todos los detalles; por fin era una imagen comprensible. Este fenómeno se da siempre que se fotografía la Síndone, y parece innecesario recalcar que no existe antecedente alguno comparable con este caso.
El primer cirujano que comprobó la absoluta exactitud anatómica de las heridas fue el profesor de Anatomía Comparada de la Sorbona Yves Delage (de la Academia de Ciencias de París), un convencido agnóstico. Para él no existía la menor duda de que sólo un hombre que hubiera padecido los tormentos físicos de Jesús podría haber dejado tales huellas.
  Un resumen somerísimo de las contundentes aseveraciones de médicos y científicos partiría de considerar que las heridas son anatómicamente perfectas, pero más importante sería constatar que contienen una gran cantidad de detalles desconocidos en la Edad Media, por ejemplo el halo de suero alrededor de las manchas de sangre no visible a simple vista salpicaduras y sinuosidades de los regueros sanguíneos, el hinchazón del abdomen -típico de la asfixia- etc...
  En 1973 se produjo un nuevo descubrimiento realizado por el profesor Max Frei, criminólogo suizo. Al examinar detenidamente la tela notó la presencia de esporas de polen en la superficie del lienzo y obtuvo permiso para recoger unas cuantas muestras. Logró identificar en esta ocasión 49 especies diferentes de esporas. Resultaron ser procedentes de plantas exclusivas de Palestina o Turquía nada menos que 33.
En 1977: J. Jackson y E. Jumper estudiando las fotografías de la Síndone en el laboratorio de las fuerzas aéreas de Alburquerque, Nuevo México, con la colaboración de su colega el Dr. Bill Mottern descubrieron que la imagen de la Síndone contiene información tridimensional. Este descubrimiento puede calificarse de asombroso: supone prácticamente, por sí solo, descartar la posibilidad de un artífice humano.
Es cierto que la datación realizada en 1988 atribuye al lino de la Síndone una cantidad de Carbono 14 correspondiente a un lienzo de entre 1260 y 1390 pero, todos los datos mencionados y que son al menos igualmente ciertos, ¿cómo podrían explicarse? Ni los propios laboratorios, conocedores de los fallos que se producen ocasionalmente en el uso de este método, se atrevieron a asegurar que la Síndone fuera falsa. Por eso, frente a quienes dieron por zanjado el asunto, otros muchos investigadores de todo el mundo siguen preguntándose por la razón de la llamativa discordancia entre este dato y todos los demás.


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