Semanario
"Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail:

Iglenca@jet.es

Iglenca@grn.es

Número 301. 30 de mayo de 1999

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

Portada

El Congreso Eucarístico reunió a obispos, sacerdotes y fieles
de toda España

Santiago de Compostela acogió el Congreso Eucarístico Nacional

Ayer se clausuraba en Santiago de Compostela el Congreso Eucarístico Nacional que daba comienzo el pasado miércoles con asistencia de obispos, sacerdotes, teólogos y fieles de toda España. Durante los cuatro días se han presentado cinco ponencias: "Este es el sacramento de nuestra fe", "Esto es mi cuerpo...Este es el cáliz de mi sangre", "Entregado por nosotros...para el perdón de los pecados", "Daos fraternalmente la paz" y "Ite, missa est", uno de cuyos ponentes ha sido el vicario general de nuestra diócesis, don Amadeo Rodríguez.

Los objetivos del congreso han sido hacer conocer, amar y servir mejor a Jesús en su Misterio Eucarístico, favorecer el fortalecimiento de la fe y del testimonio de los cristianos y reflexionar y encontrar respuestas sobre la pastoral evangelizadora a partir de la celebración de la Eucaristía.

Mensaje de la Conferencia Episcopal en la conclusión del Congreso Eucarístico, en páginas centrales.

 

Editorial

Santiago y a pie

Nos acercamos al ecuador del Año Santo compostelano, el "Xacobeo 99", que concita, por millares de millares, a gentes nuestras y a foráneas, hasta el sepulcro milenario del Apóstol. Es como un imán misterioso y potentísimo, potenciado hoy también por ingentes campañas publicitarias. Pero el fenómeno está ahí, con sus componentes religiosos, culturales y emocionales, ya separados entre sí, ya fundidos, en el corazón del viandante jacobeo.

Antaño prevalecía la conciencia pecadora del que acude a un lugar santo de la cristiandad para lucrar la indulgencia plenaria, la famosa "gran perdonanza" que hizo del Santuario Compostelano el más famoso de Europa. Hoy, manteniéndose con fuerza en incontables peregrinos ese encuentro penitencial, cobra un nuevo sentido el camino como tal. Si antes era éste una peregrinación penitente y preparatoria de la confesión en el Santuario, ahora el camino, sin perder ese carácter, adquiere nuevas significaciones y riquezas, en lo personal y espiritual.

De no ser así, teniendo en cuenta los medios actuales de transporte, nadie caería en la simpleza de marcharse andado hasta Santiago. Hacerlo a pie, total o parcialmente, denota una valoración del camino silencioso, o en comunidad peregrinante, como experiencia humana, espiritual y religiosa, de primer orden. Lo que más cuenta es el encuentro contigo mismo, el esfuerzo denodado de caminar y caminar, la oportunidad para la oración contemplativa, para compartir la fe con el grupo andariego, para el contacto humano con las gentes de la ruta.

Aparte los grandes recorridos penitenciales, mochila al hombro, que aun nos seducen y provocan admiración, están las caminatas más reducidas, de varios días o varias horas, que desentumezcan los músculos y las modorras interiores. Experimentarse a sí mismos como caminantes en la fe, vivir el rito sacramental de la gran perdonanza y abrazar gozosos al Apóstol, como broche de la aventura.

 

Conferencia Episcopal Española

La responsabilidad del voto

Nota ante las elecciones del día 13 de junio en España

Todos los españoles hemos sido convocados para elegir a nuestros representantes municipales el próximo 13 de junio. En la mayoría de las comunidades autónomas serán elegidos también los parlamentarios autonómicos, los diputados en las diputaciones forales y en los cabildos insulares y, junto con los demás ciudadanos europeos, elegiremos a nuestros representantes en el Parlamento Europeo.

Esta triple convocatoria electoral nos invita a dirigirnos a los católicos y a cuantos quieran escucharnos, en nuestra condición de Pastores de la Iglesia y como ciudadanos preocupados por el bien común.

En la vida democrática, el ejercicio del voto es el principal instrumento del que disponen todos los ciudadanos para influir en la marcha de los asuntos públicos. Es un derecho que hay que ejercer con el mayor cuidado. Es verdad que no todo depende de los responsables políticos, pero de las personas elegidas dependen en buena parte la convivencia en paz y en el respeto mutuo, el bienestar y la calidad de vida de los ciudadanos, el funcionamiento de las instituciones y servicio, la defensa de los más desfavorecidos y la garantía de los derechos fundamentales. Todo ello nos exige que ejerzamos seriamente nuestro derecho al voto eligiendo libre y acertadamente a los candidatos, votando en conciencia y haciendo un seguimiento de la gestión de quienes resulten elegidos.

Para votar responsablemente hay que estudiar las propuestas de cada partido político y hay que fijarse en la competencia y en la honradez de las personas a quienes vamos a apoyar con nuestro voto. La buena preparación profesional y la solvencia moral son condiciones indispensables para gestionar los intereses públicos. Los programas no han de ser solamente bellas palabras y promesas sin posibilidades reales de ser llevados a cabo.

Puntos a tener en cuenta

Hay algunos puntos que deben ser tenidos en cuenta en los programas de los partidos a la hora de apoyarlos con nuestro voto:

1.- El efectivo reconocimiento de los derechos humanos y de la dignidad de las personas en el plano social, cultural, laboral, político y religioso.

2.- El apoyo decidido y claro al matrimonio y a la familia de fundación matrimonial, en contra de la tendencia a equiparar al verdadero matrimonio otro tipo de uniones.

3.- El respeto a la vida, desde su inicio a su fin natural, en contra de la difusión del aborto y de la eutanasia.

4.- Una legislación que impida toda experimentación científica que atenta a la dignidad de las personas.

5.- Una política económica que favorezca la posibilidad de trabajar a todas las personas capaces, valorando el trabajo como un derecho real y primario de las personas.

6.- Una política social que ampare a los más desfavorecidos de la sociedad y que esté abierta a la acogida de inmigrantes y refugiados que buscan en España y en la Unión Europea mejores condiciones de vida.

7.- La búsqueda sincera de la paz y de la reconciliación y la condena de toda violencia.

Atención a Europa

El proceso para elegir a nuestros representantes en el Parlamento Europeo adquiere una importancia singular en este momento de guerra que envuelve a Serbia y Kosovo y a los países que forman parte de la Alianza Atlántica, muchos de ellos pertenecientes a la Unión Europea.

La Unión Europea debe ser un factor de concordia y promotor de solidaridad ante el resto de países europeos. El futuro de Europa debe fundarse sobre el respeto a la libertad y a la justicia social. Ello exige que los países económica y políticamente más fuertes estén dispuestos a consentir sacrificios en el ritmo de su desarrollo para contribuir a acortar progresivamente "la distancia inhumana entre los pueblos de Europa " (Juan Pablo II) . Al ejercer nuestro derecho al voto no deberemos dejarnos llevar por consideraciones estrechas y egoístas.

Invitamos a los candidatos y a los partidos políticos que los presentan a realizar una campaña electoral informativa y positiva, lejos de la descalificación y del insulto, que favorezca la justa competencia.

Invitamos también a los medios de comunicación social a ejercer responsablemente su tarea contribuyendo a la formación de la opinión pública mediante una información veraz y correcta.

Pedimos al Señor y a la Santísima Virgen que iluminen a los que han sido llamados a votar y que los que accedan a los puestos de responsabilidad los ejerzan con la mirada puesta siempre en el bien de las personas y de la sociedad.

Comité Ejecutivo
Conferencia Episcopal Española

 

Centrales

El pan del camino

Mensaje de la Conferencia Episcopal
a la Iglesia que peregrina en España,
en la conclusión del Congreso Eucarístico Nacional

Junto al sepulcro del Apóstol Santiago nos hemos reunido los Obispos en Asamblea extraordinaria, dentro del Año Santo Compostelano y con motivo del Congreso Eucarístico Nacional. Con los fieles de nuestras diócesis que han peregrinado hasta Compostela, afirmamos nuestra fe en la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. Como los Apóstoles, testigos ... que hemos comido y bebido con Él después de su resurrección (Hch 10,41), os lo anunciamos para que estéis en comunión con nosotros... y os escribimos esto para que nuestro gozo sea completo (1Jn 1, 3-4).

Al ver a tantos peregrinos que llegan hasta la casa del Señor Santiago, hemos recordado que todos los cristianos caminamos hacia la casa del Padre; que Jesucristo, el Camino, (Jn 14, 6) es a la vez compañero y alimento para nuestro caminar. Él orienta nuestros pasos con la verdad de sus palabras (cf Jn 14, 6), aviva nuestra esperanza y nos pone en ascuas el corazón (cf Lc 24, 13-35). Con su Cuerpo, que es pan de la ida recibimos el vigor para cultivar la fe y la semilla de la vida eterna (cf Jn 6, 32-58).

En la adoración del Santísimo Sacramento hemos contemplado a nuestro único Maestro, que hoy como ayer continúa acompañándonos para ofrecer la gracia y la misericordia de Dios Padre a todas las gentes, ofreciéndose Él a sí mismo como alimento para que no desfallezcan por el camino (Mt 15, 32).

Acogiendo el mandato que dio a los apóstoles: Haced esto en conmemoración mía (1Cor 11, 24), hemos celebrado el memorial de su pasión con sus mismas palabras: "Tomad y comed, esto es mi Cuerpo entregado por vosotros", "Tomad y bebed, ésta es mi sangre... derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados". Y por la comunión eucarística hemos sido incorporados a su Muerte y Resurrección, junto a tantos cristianos que han participado con nosotros en la Santa Misa.

Señor, danos siempre de ese Pan

Movidos por la fe, en nuestra peregrinación por esta vida, pedimos el alimento de la Eucaristía que necesitamos para caminar hasta la Vida eterna.

Como el pueblo por el desierto (cf Ex 16) necesitamos del maná que ha bajado del cielo (Jn 6, 58) para superar las tentaciones de volver a la esclavitud, de sumergirnos en el consumismo, de ceder ante lo fácil, y de adorar y servir a otros poderes que nos separan de Dios.

Como el profeta Elías, ante el peso y la fatiga de la misión evangelizadora, escuchamos también la invitación del Señor que nos regala el alimento: "Levántate y come, porque el camino es demasiado largo para ti" (1Re 19, 7). En el sacramento de la Eucaristía recuperamos las fuerzas para seguir luchando, como el profeta, contra cualquier idolatría (cf Re 18) y de injusticia (cf Re 21).

Como los discípulos de Emaús (cf Lc 124, 13-35), cuando atardece y se oscurece la fe hemos reconocido al Señor en la intimidad serena de la casa acogedora de la Iglesia y en la fracción del pan. En la Eucaristía se nos abren los ojos del corazón para reconocerlo como el compañero que se une a nuestro camino cuando sentimos desesperanza o dudas de fe. Necesitamos la Eucaristía para reintegrarnos a la comunidad y salir nuevamente a la evangelización, con el testimonio de nuestro encuentro con Jesucristo Resucitado.

Como los apóstoles, y entre ellos Santiago, el primero que dio la vida por Cristo, también nosotros escuchamos la voz amiga del Señor que nos ha preparado la lumbre y nos invita: Venid a comer (Jn 21, 12). Él conoce nuestros trabajos y las dificultades de la tarea apostólica. Necesitamos reforzar la fe, y creer más en su palabra y en su presencia que en nuestras competencias y habilidades. Él puede perdonarnos las debilidades y negaciones, nos acerca a su amor, nos confirma otra vez la misión en medio del mundo y nos invita de nuevo a su seguimiento.

Necesitamos, pues de la Eucaristía para seguir caminando y por eso le pedimos: Señor, danos siempre de ese Pan (Jn 6, 34).

Tomad y comed, porque esto es mi Cuerpo

Jesucristo, que como el padre de familia presidía la mesa de los discípulos y les partía el pan, lo hizo de una manera nueva y singular en su última Cena, la primera Eucaristía. El Pan que ahora daba, ya no era pan, sino su propio Cuerpo y el vino que ofrecía era su propia sangre. Así instituyó la Eucaristía.

La Eucaristía es, por tanto, el Cuerpo entregado y la Sangre derramada de Jesucristo. Él se entregó por nosotros hasta la muerte y ahora se nos da como fuente de vida. Él es el Cordero del sacrificio de la Pascua, al que Dios Padre no sustituyó, pues para liberar al esclavo entregó al Hijo que quita el pecado del mundo (cf Jn 1, 29). En la cruz derramó la sangre de la Nueva Alianza y su sacrificio se perpetúa en la Cena Eucarística para la salvación de la humanidad. Jesucristo, herido por nuestras heridas (cf Is 53, 4-7) y roto por nuestras rupturas, por la fuerza del Espíritu Santo restaura la amistad con Dios Padre, regenera la fraternidad entre los hermanos y nos devuelve la propia dignidad perdida.

En el Cuerpo entregado del Señor se nos brinda el amor y la ternura del Padre misericordioso, a quien se le parte el corazón por las miserias de los hijos pródigos. Este amor del Padre ha de provocar en nosotros una llamada continua a la conversión y a volver a la casa paterna, donde hay pan en abundancia, cuando bajo el señuelo de libertad tantas veces nos estamos muriendo de soledad y de hambre (cf Lc 15, 17-20).

El abrazo reconciliador del Padre nos remite a la mesa festiva del banquete. El Señor también regaló a su Iglesia el don de poder perdonar los pecados, a través de la mediación de los Apóstoles y de sus sucesores, cuando dijo: Recibid el Espíritu Santo. A quienes perdonéis los pecados les quedan perdonados (Jn 20, 22-23). En el sacramento de la Penitencia se imparte el perdón antes de partir y de repartir el Pan de la Eucaristía. Los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía se reclaman mutuamente como signos eficaces de un Dios pródigo en amor a todos sus hijos. Son las señales del Pastor herido por salvar la oveja perdida y las del Cordero sacrificado por nuestra verdadera libertad. Os exhortamos a celebrar el sacramento de la Penitencia y el de la Eucaristía, como signos de correspondencia a su amor. También en esto los obispos, con la gracia de Dios, queremos ser ejemplo para vosotros.

La Eucaristía es, además, Pan repartido. Sin Eucaristía no hay Iglesia y sin sacerdotes no hay Eucaristía. Por eso, junto al altar de la confesión del apóstol Santiago,sentimos la responsabilidad de agradecer a Dios el regalo de los sacerdotes y de comprometernos todos en una constante, confiada y gozosa pastoral de las vocaciones para el sacerdocio ministerial. De nuestros niños y jóvenes, con una adecuada iniciación cristiana y bien acompañados en su proceso de fe, podrían germinar los sacerdotes del futuro que sigan repartiendo, en el ejercicio de la caridad pastoral, el don del perdón y el Pan de la Palabra y de la Eucaristía.

Por el sacerdocio ministerial Jesucristo prolonga su acción salvadora en la historia y se hace contemporáneo a cada generación. Así ha sido a lo largo de los dos milenios de cristianismo y así continuará siendo, por su misericordia, porque Él nos ha prometido: Yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo (Mt 28, 20).

La Eucaristía es también Pan compartido. Compartir supone, para los peregrinos, hacer un alto para descansar y gozar del encuentro amistoso. Así es la Eucaristía para los hermanos. Es la comunión que crea comunión: con el Señor, cuyo cuerpo sacramental se nos da, y con los hermanos convocados a la comunión eclesial. Somos compañeros, es decir, los que comen el pan juntos, pues aun siendo muchos, somos un solo pan y un solo cuerpo, pues todos participamos de un solo pan (1 Cor 10, 17). La Iglesia hace la Eucaristía y la Eucaristía hace a la Iglesia. Ella es sacramento de salvación y signo de unidad. La comunión eucarística es fuente de comunión eclesial y fermento de unidad y de pacificación humana. Los cristianos, por tanto, tenemos que empeñarnos en construir la paz en nuestra sociedad.

La Eucaristía es la fuente y la cumbre de la Iglesia y de toda la evangelización (SC 10; PO 5), la acción de gracias a Dios Padre, en la unidad del Espíritu Santo, en la que Cristo, a la vez sacerdote, víctima y altar, se entrega para la Vida del mundo.

Por eso, desde los primeros tiempos los cristianos dieron tanta importancia a la reunión para escuchar a los apóstoles, participar en la fracción del pan, orar juntos y vivir la comunión (Hch 2, 42). Y particularmente en el Domingo, el día de la Resurrección del Señor, el día de la Iglesia y de los hermanos, el día del descanso y de la libertad. Por eso, con el Papa Juan Pablo II os exhortamos a vivir con gozo el Día del señor participando en la Misa dominical. Es tiempo de compartir y alegrarse juntos, de descansar y recobrar fuerzas, tiempo imprescindible para todo caminante.

De la experiencia profunda de comunión nace, como difusión espontánea del amor, la necesidad de darse a los demás personalmente en entrega y servicio. Y la llamada a la comunicación de bienes y a compartirlos con los pobres. De ahí la vinculación de la ofrenda de dones con la Eucaristía. Esa fue la disposición de aquella viuda de Sarepta y su hijo, que tan sólo disponían de un puñado de harina y, al entregarlo generosamente al profeta, no se les agotó sino que se les multiplicó (cf 1Re 17, 7-16). Así hicieron los apóstoles, que pusieron los panes y peces de un joven (Jn 6, 9) delante del Señor, para que salieran multiplicados de sus manos en favor de la muchedumbre necesitada.

El encargo de Jesús Dadles vosotros de comer (Mt 14, 16) es apremiante también hoy. No podemos permanecer impasibles ante el sufrimiento de nuestros hermanos. Consecuencia de unas celebraciones eucarísticas vivas es el compromiso personal y comunitario con los pobres. Participar en la Eucaristía comporta implicarnos en una mejor distribución de los bienes de la tierra y de los bienes espirituales, haciendo presente y adelantando el Reino de Dios ya aquí y ahora.Por eso la Eucaristía también significa la caridad de la Iglesia y a la vez alienta el compromiso de los laicos por construir el mundo según los planes de Dios, en la defensa de la paz y de los derechos humanos y ayudando al hombre a que se realice en plenitud. Así la Eucaristía es además anuncio profético y semilla del hombre nuevo y del Reino que ha comenzado ya con la venida de Jesucristo, hace dos mil años,. y que se consumará cuando Él vuelva gloriosamente para recapitular todas las coas (cf Ef 1, 10).

"E-ultr-eia", "E-sus-eia"

Al dirigir este mensaje desde el finis terrae, en la conclusión del Congreso Eucarístico Nacional, al Pueblo de Dios que peregrina en cada una de nuestras diócesis, damos gracias a Dios porque, en la tradición que nos entronca con los primeros momentos de la evangelización, la Eucaristía siempre ha caracterizado nuestra genuina identidad: la fe de nuestros concilios, la piedad de la liturgia hispano-mozárabe, el fervor de las procesiones del Corpus Christi, la filigrana de nuestras custodias, la expresividad de la música sacra, la catequesis de los autos sacramentales, la Adoración al Santísimo en nuestras iglesias, la inspiración eucarística de muchos institutos de vida consagrada, de cofradías y asociaciones, la inocencia de las Primeras Comuniones y la esperanza serena del Viático, la contemplación mística de nuestros santos y el testimonio de nuestros mártires por la Eucaristía.

En la parábola de la levadura (cf Mt 13, 33) Jesucristo evoca lo que había visto desde niño en Nazaret cuando su madre preparaba el pan para el hogar. A María acudimos también nosotros como hijo para que nos enseñe a desear y saborear el Pan de la Vida que ha bajado del cielo y que se encarnó a Ella. La Madre de Jesús ,mantuvo unidos a los discípulos en la oración y en la espera de Pentecostés. Según la venerable tradición del Pilar de Zaragoza, la Virgen animó al apóstol Santiago a seguir el camino evangelizador en nuestra tierra. Que Santa María interceda por nosotros para que no desfallezcamos en el camino.

A vosotros, jóvenes, que sois valientes (cf Jn 2, 14) y tenéis espíritu de caminantes, los obispos os invitamos a participar en el encuentro europeo que tendrá lugar aquí mismo el próximo mes de agosto, como aquella histórica Jornada Mundial de la Juventud con el Papa en el Monte del Gozo. Que esta peregrinación sea un nuevo estímulo para vivir mejor la Eucaristía: participad cristianamente en la celebración del Domingo, comulgad bien preparados por el sacramento de la Reconciliación, experimentad la cercanía y amistad de Jesús en la oración ante el Sagrario, y sed signos del amor de Cristo en el compromiso con los necesitados.

Todos, como pueblo de Dios, alimentados con el Pan de la vida eterna, con la misión de ser nuevos evangelizadoras en el umbral del tercer milenio, continuemos proclamando con esperanza, como los peregrinos a Santiago: Más allá, más arriba, E-ultr-eia. E-sus-eia.

Conferencia Episcopal Española
Asamblea Extarodinaria. Santiago de Compostela, 29 de mayo de 1999

 

Noticiario diocesano

El Seminario de Badajoz expone biblias
del siglo XVI al XIX

Destaca la Biblia Regia de Arias Montano, recientemente restaurada

Durante esta semana ha podido verse en el Seminario una exposición de biblias del siglo XVI al XIX, que será clausurada este domingo. Destaca en la muestra la Biblia Regia de Arias Montano, recientemente restaurada por la Consejería de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura. Junto a ella encontramos otras del fondo antiguo de la biblioteca del centro: diversas biblias vulgatas, hebreas, una en árabe del siglo XIX , biblias protestantes, como la de Ciprano de Valera, impresa en Amsterdam en 1502 y comentarios de Arias Montano a diversos libros bíblicos.

Entre los libros expuestos llaman la atención el Nuevo Testamento utilizado por don Ramón Carande, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 1984 y los cuatro evangelios y los Hechos de los apóstoles en lenguas ruandesas usados por el sacerdote don Diego Guerrero en Ruanda, donde estuvo 21 años como misionero.

Seminaristas portugueses

Por otro lado el Seminario vivía unos días intensos el pasado fin de semana, con la realización de diversas actividades coincidiendo con la festividad de San Atón. Entre ellas destaca un encuentro de seminaristas menores de los tres seminarios de Extremadura y uno portugués, concretamente de Villaviciosa. A él asistían 150 seminaristas que tenían la oportunidad de intercambiar experiencias y disfrutar juntos de un día de convivencia. Este encuentro se llevaba a cabo el pasado domingo, previamente, el viernes por la tarde, comenzaba la última de las convivencias vocacionales organizada por el Seminario durante el curso académico. En ella participaron 67 chicos de toda la diócesis que realizan estudios de primaria y secundaria. Estos jóvenes tuvieron la oportunidad de convivir con los seminaristas y conocer cómo es el Seminario por dentro.

 

Grupos de liturgia de la diócesis acuden a un curso
de formación en Villafranca de los Barros

El colegio que las Carmelitas Vedrunas tienen en Villafranca de los Barros acogía el pasado fin de semana pasado, un encuentro de grupos de liturgia de toda la Diócesis de Mérida-Badajoz. El objetivo de esta jornada era reflexionar sobre el documento papal "El día del Señor", del que ahora se cumple el primer aniversario.

Para explicar este documento, los más de cincuenta asistentes contaron con la presencia del padre Juan María Canals, especialista en liturgia. El encuentro comenzó a las 10'30, con la acogida y oración. Fueron cuatro las charlas impartidas a lo largo de la jornada, hasta las 7 de la tarde, hora en la que se puso punto final al encuentro.

Don Antonio Montero, arzobispo de Mérida-Badajoz, estuvo presente en este encuentro, así como el Vicario General, Amadeo Rodríguez y los vicarios episcopales don Francisco Maya Maya y don Antonio Muñoz Aldana y el Director del Secretariado de Liturgia de la Diócesis, don Antonio Luis Martínez.

Táliga: el pueblo entero se une para construir
una ermita a su patrona

Los vecinos de Táliga se han unido para edificar una ermita a su patrona, Nuestra Señora de los Santos. Para hacer efectivo el proyecto se creó una comisión en la que se integraron todas las asociaciones locales, desde los pensionistas hasta la asociación de teatro pasando por los cazadores y grupos parroquiales. Los primeros contactos se dieron el 31 de octubre del 97 y el pasado sábado la iniciativa se vio culminada con la bendición de la ermita por parte del arzobispo.

El alcalde de la localidad, don Pablo Bonilla señala que la financiación obtuvo un empujón importante gracias a los fondos del programa europeo PRODER. Doña Encarna Comerón y doña Vale Torrado, miembros del grupo local de teatro y representantes de la comisión afirman que además el Ayuntamiento donó el terreno y los vecinos han sido muy generosos, ya que se han llevado a cabo rifas, se han hecho obras de teatro y muchos vecinos han aportado materiales o trabajo.

Un precedente en el pueblo

El párroco de Táliga, don Claudio Molina ve en este hecho un precedente para afrontar otros retos en el pueblo, ya que se ha conseguido unir lo religioso con lo social y lo cultural.

A partir de ahora la romería en honor a Ntra. Sra. de los Santos se celebrará en la nueva ermita.

 

Una cofradía ayuda a Kosovo

Con motivo de la campaña "Ayuda Extremeña a los Balcanes", la cofradía de Santísimo Cristo y María Santísima de la Merced en sus Misterios Dolorosos, en colaboración con Cáritas Parroquial de Almendralejo y la Asamblea Local de Cruz Roja, han recogido dos remolques, un total de 5.500 kilogramos de alimentos, que se destinarán a Kosovo. Para ello se crearon varios grupos de personas repartidos en distintos puntos de la ciudad. La campaña se cierra este domingo.

 

Mirada a nuestro tiempo

El valor de un voto

Este fin de semana comienza para muchos españoles y españolas una actividad muy particular e intensa que, afortunadamente para todos, dura sólo dos semanas: se trata de una campaña electoral, en la que tratarán de convencer a los ciudadanos de que sus programas merecen el voto más que el de los otros.

En esta ocasión nos hacen tres convocatorias (Parlamento Europeo, Asamblea y Ayuntamientos), en las que es importante participar en conciencia, tanto en la campaña como con nuestro voto. Cada una de las tres instituciones tiene un perfil de candidato distinto y cada una nos exige un discernimiento especial y concreto, ya que no es lo mismo elegir personas para que nos representen en las instituciones internacionales que elegir vecinos nuestros para que gestionen los asuntos de nuestra comunidad autónoma o de nuestros ayuntamientos. En cada uno de los tres casos tendremos que conjugar muchas circunstancias, como si es mejor seguir con lo que tenemos o apostar por el futuro, la confianza que nos merece el partido que los presenta, la bondad y coherencia del programa y, sobre todo, la credibilidad de las personas; teniendo en cuenta que un buen programa puede ser malogrado por políticos ineficaces y otro, aparentemente no tan bueno, se puede convertir en formidable en manos de políticos responsables y trabajadores.

Los cristianos tienen, además, el deber añadido de hacer su discernimiento desde los valores evangélicos que mueven sus acciones y juicios y de comprobar la compatibilidad de los programas electorales con el proyecto de Dios sobre el mundo.

Amadeo Rodríguez Magro

 

Página litúrgica

Celebramos la solemnidad de la Santísima Trinidad

Palabra de Dios

Éxodo 34, 4b-6. 8-9

En aquellos días, Moisés subió de madrugada al monte Sinaí, como le había mandado el Señor, llevando de la mano las dos tablas de piedra.

El Señor bajó de la nube y se quedó con él allí, y Moisés pronunció el nombre del Señor.

El Señor pasó ante él proclamando: Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad.

Moisés al momento se inclinó y se echó por tierra. Y le dijo: ­Si he obtenido tu favor, que mi Señor vaya con nosotros, aunque este es un pueblo de cerviz dura; perdona nuestras culpas y pecados y tómanos como heredad tuya.

Salmo responsorial: Libro de Daniel 3,52-56

R. A ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres Señor, Dios de nuestros padres:
a ti gloria y alabanza por los siglos.

Bendito tu nombre santo y glorioso;
a Él gloria y alabanza por los siglos.

Bendito eres en el templo de tu santa gloria.
Bendito eres sobre el trono de tu reino.

Bendito eres tú,
que, sentado sobre querubines, sondeas los abismos.

Bendito eres en la bóveda del cielo.

2ª carta de S. Pablo a los Corintios 13, 11-13

Hermanos:

Alegraos, trabajad por vuestra perfección, animaos, tened un mismo sentir y vivid en paz.

Y el Dios del amor y de la paz estará con vosotros. Saludaos mutuamente con el beso santo. Os saludan todos los fieles.

la gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo esté siempre con vosotros.

Evangelio según san Juan 3, 16-18

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:

- Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único, para que no perezca ninguno de los que creen en Él, sino que tengan vida eterna.

Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por Él.

El que cree en Él no será condenado; el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

31, lunes: So 3, 14-18 (o Rm 12, 9-16b); Lc 1, 39-56.
1, martes: Tb 2, 9-14; Mc 12, 13-17.
2, miércoles: Tb 3, 1-11a, 16-17a; Mc 12, 18-27.
3, jueves:Tb 6, 10-11; 7, 1, 9-17; 8, 4-9a; Mc 12, 28b-34.
4, viernes: Tb 11, 5-17; Mc 12, 35-37.
5, sábado: Tb 12, 1, 5-15, 20; Mc 12, 38-44.
6, domingo: Dt 8, 1-3, 14b-16a; 1Co 19, 16-17; Jn 6, 51-58.

 

Comentario Litúrgico

La Trinidad

La fiesta litúrgica de la Santísima Trinidad trae el aire fresco de la Revelación a la catequesis sobre el misterio de nuestro Dios, alejándonos de aquellos ejemplos geométricos que se usaban para hablar de la Santísima Trinidad. Las tres lecturas nos ofrecen material para conseguirlo.

La primera lectura nos presenta la gran experiencia religiosa de Moisés. La escena comienza un poco antes del texto de la lectura de hoy. Efectivamente, en Ex. 33, 18 podemos leer el gran deseo del Patriarca: "Dijo Moisés al Señor: ¡Muéstrame tu gloria!".

La respuesta de Dios a esta súplica la encontramos en la teofanía que nos describe la lectura de hoy: "El Señor pasó ante él proclamando: Señor, Señor, Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia y lealtad". En la historia de la espiritualidad cristiana se ha considerado esta escena como la primera experiencia mística que el hombre ha tenido de Dios. En ella la "gloria" de Dios no se manifiesta en su infinitud o en su omnipotencia, sino en su actitud benévola hacia los hombres. Es un dato importante que nos orienta en la búsqueda de la identidad de nuestro Dios.

En el evangelio la benevolencia de Dios hacia los hombres aparece como un gesto que se manifiesta y realiza en el don que el Padre hace de su propio Hijo: "Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único".

La segunda lectura termina con un saludo, que ha pasado a nuestra liturgia eucarística. Completa nuestra catequesis revelando la acción del Espíritu Santo como "comunión", es decir, como la Divina Persona que nos une y asemeja al Hijo para que nos lleve al Padre.

Antonio Luis Martínez

Santoral

6 de junio: Marcelino Champagnat (1789-1840)

Estamos ante el santo más reciente del calendario católico, por lo que se refiere a su declaración como "canon", o sea, como modelo de vida evangélica, pues no otra cosa es "canonizar", sino establecer que la vida de un cristiano es completamente ejemplar.

Recientemente, en la Eucaristía celebrada en el colegio Marista de Badajoz, nuestro arzobispo decía, refiriéndose al fundador de los Maristas: "Aunque la santidad de Cristo no cabe en todo el santoral, pues el Señor es más santo que todos los santos juntos, es indicador de buena salud espiritual que los creyentes busquemos como intercesores a los mejores discípulos del Maestro para que, alentados por su ejemplo y ayudados por su intercesión, consigamos alabar a Dios y servir al prójimo con mayor santidad".

Champagnat es un joven cura rural de los alrededores de Lyon (Francia) cuando funda los Maristas, religiosos, no sacerdotes, dedicados por entero a la enseñanza, que consagran su existencia a un discipulado que es a la vez magisterio de vida, de entrega y de sencillo servicio. A Marcelino no le dan miedo las guerras, desórdenes y revoluciones, el hambre y la escasez. Él sabe bien de quien se ha fiado y opta por los niños y los jóvenes con fortaleza evangélica, ternura de corazón y alegría en el alma... lo demás lo puso Dios, no podía por menos.

Hoy los maristas extienden por el mundo entero la obra de este francés que hizo la otra revolución: la del amor.

¿Observa el lector cómo para ser revolucionario no se necesita cortar cabezas sino llenar corazones?. Quien conozca a algún marista sabe de qué estoy hablando. De manera que ahí tienes.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

31, lunes: Visitación de la Virgen, Petronia, Herminio.
1, martes: Justino, Amonio y Zenón, Tespecio, Florencio.
2, miércoles: Marcelino y Pedro, Erasmo, Germán y Justo, Eugenio I.
3, jueves: Carlos Luanga, Hilario, Clotilde, Olivia.
4, viernes: Quirinio, Metrofanes, Optato.
5, sábado: Bonifacio, Claudio, Doroteo, Ntra. Sra. de los Milagros.
6, domingo: Corpus Christi. Norberto, Marcelino Champagnat, Eustorgio.

 

Contraportada

Ante Ti, por todos

Este domingo la Iglesia recuerda la vida contemplativa con la celebración del Día Pro Orantibus

Este domingo se celebra el día Pro Orantibus con el lema "Ante Ti, por todos", inspirado en la religiosa carmelita descalza recientemente canonizada Edit Stein. En España existen actualmente 44 monasterios masculinos con más de mil monjes y un centenar de novicios y 921 monasterios femeninos, con 13.500 monjas. De ellos 18 se encuentran en nuestra diócesis, con 226 religiosas y 24 novicias y postulantes. Esta semana hemos entrado en uno de ellos, en el de clarisas de Zafra, para hablar con las monjas de la vida contemplativa. Nos han contado cómo es un día en su vida y cómo ven la vida de clausura desde dentro.

"La gente de hoy no nos entiende" comentaba en cierta ocasión una religiosa de vida contemplativa; inmediatamente otra hermana apostillaba "ni la de hoy ni la de antes". Si la vida consagrada supone una cierta renuncia a lo que todos juzgamos normal por lo que supone de mayoritario, la vida contemplativa exige un plus. Está vertebrada por el silencio de la oración que hace posible el encuentro con Dios y con uno mismo. No se trata del silencio por el silencio ni la soledad por la soledad, eso sería estúpido porque la esencia de la persona es la comunicación, incluso Dios es uno y trino.

Estas ideas quedan claras cuando hablas con estas religiosas. Esta semana hemos estado con un grupo de ellas, clarisas, en su convento de Zafra. Alguna explicaba el silencio y la oración afirmando que es "ser más yo siendo más Él, porque sólo desde Dios se entiende plenamente al hombre". Bien podría ser la redefinición agustina del hemos sido creados por Dios y nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en Él.

Un día en el convento

Un día ordinario en el convento comienza a las 6.30 de la mañana, media hora después hay oración de laudes, una hora de oración personal, tercias y el desayuno. Una vez terminado el desayuno, las monjas inician su trabajo como dulceras, una labor que sirve para sostener el convento. A la una tienen rezo de sexta, que da paso a la comida, en torno a la una y media. Después un rato de recreo, descanso y rezo de nona, sobre las cuatro menos cuarto. De cuatro a cinco hay canto o estudio, seguido de exposición del Santísimo, rezo de vísperas, misa, en torno a las 8, cena, tiempo libre y rezo de completas. A las 10 se acaban las actividades comunitarias y las monjas pueden realizar actividades personales o retirarse a descansar.

Las rejas

Lo que más llama la atención a los visitantes y añade una buena carga de mito a la clausura son las rejas que la separan de otras dependencias del convento y de la calle. Tal vez sea por la asociación entre rejas y falta de libertad. No obstante para las monjas esto es una anécdota. Las rejas no las privan del mundo, la clausura no es una renuncia negativa, pretende facilitarle el camino al Espíritu para lograr lo que le niega el ruido y las prisas de una sociedad que corre sin saber donde, a ejemplo de los hombres grises que persiguieron al Momo de Michael Ende.

La última religiosa que profesó en este convento lo hizo el pasado mes de abril. Se trata de sor Inmaculada, de 27 años, natural de Villafranca de los Barros. Llegó al convento después de terminar su carrera de derecho. El perfil de esta monja es el que se impone progresivamente: muchacha joven pero menos que las antiguas novicias, con un nivel cultural alto, en este caso con título universitario. Inmaculada manifiesta que la vocación a la vida contemplativa tiene su origen en la esencia misma de la persona, que tiende por naturaleza al Absoluto. Por ello tiene una dimensión humana y otra cristiana, derivada de su colaboración continua a la salvación de los hombres. Sor Inmaculada asegura que el alma del apostolado es la oración y pone como ejemplo a Jesús, que tuvo tres años de vida pública y 30 de vida oculta. Además la oración aparece siempre en sus labios antes de realizar cualquier milagro.

Gente rara

En términos parecidos se expresa sor Amparo. Para ella las religiosas de clausura prestan su voz y su corazón a toda la humanidad. Ponen en presencia de Dios las inquietudes de las personas que no lo conocen o no tienen relación con Él.

Sor Catalina dice que "mucha gente piensa que las monjas de clausura son "bichos raros". Todo el mundo busca la felicidad pero muchos la buscan donde no está. Aquí estamos llenas, yo me siento madre de verdad de todo el mundo por el que oro a diario. Nos sentimos unidas al mundo".

Las últimas en incorporarse a la comunidad son dos jóvenes keniatas de 24 y 22 años, sor Josefina y sor Paulina de la Santísima Trinidad. Destacan la buena acogida que han tenido a pesar de los problemas con el idioma

226 monjas y 24 novicias

En la diócesis de Mérida-Badajoz existen 18 conventos de clausura femeninos. En ellos viven 226 monjas y 24 novicias y postulantes que se preparan para la vida religiosa.

Don Manuel Santos, delegado diocesano para la vida consagrada afirma que todo apunta a que la tremenda crisis vocacional sufrida por las comunidades de vida contemplativa ha tocado fondo. Si bien el número de vocaciones no es elevado, están quedando atrás aquellos tiempos en que muchos conventos estuvieron treinta años sin contar con novicias. Las monjas se están moviendo en campañas vocacionales y los grupos de oración deben dar sus frutos.

No obstante, aquella crisis ha provocado que subiese mucho la edad media de los conventos de clausura, la mayoría de los cuales está en torno a los sesenta años y ha generado también ciertas dificultades para la formación de las novicias actuales, ya que, aunque la edad conlleva experiencia, supone también cierta dificultad que una monja mayor deba formar a una joven.

Juan José Montes

 



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