Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 209 - Año V - 18 de mayo de 1997
Director: José María Gil


Portada

Pentecostés: Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar

En este domingo de Pentecostés, tradicionalmente la Iglesia en España celebra el "Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar". Al ser este el año dedicado a Jesucristo como preparación del Jubileo 2000, el comunicado de los obispos para este día quiere poner el acento de una manera prioritaria en dos aspectos: que Jesucristo sea el eje de toda nuestra vida y que encontremos en el Bautismo la fuerza para vivir el testimonio y el compromiso cristiano en medio del mundo.
Este día, pone sobre todo en un primer plano la corresponsabilidad de los laicos en la vida y misión de la Iglesia que ha propiciado el Concilio Vaticano II y que para nuestra diócesis ha sabido plasmar el Sínodo Pacense de 1992, haciéndolo una de sus tareas prioritarias y así ha sido recogido, como ya hemos dado cuenta desde nuestra revista, en las propuestas de Plan Pastoral para los próximos años en nuestra comunidad diocesana.
En ese sentido va encaminado el impulso que está recibiendo la Acción Católica para su implantación en las parroquias de la diócesis.

Editorial

Ciudadanos responsables

Hablamos de la primera actuación en Badajoz de un Jurado popular, en la causa por homicidio contra Diego Carracedo, autor de la muerte de su hijo Pedro, un drogodependiente agresivo. La Defensa ha razonado que Diego actuó acosado por el temor y en estado de enajenación mental. El Fiscal solicitó para él tres años y nueve meses de reclusión. El Jurado, observando, según se afirma, todos los requisitos legales, acordó declarar inocente a Diego Carracedo.
Estos son, sumaria y sumarialmente, los hechos, que no han levantado nada parecido a la reacción airada, prácticamente universal, que provocó recientemente en el juicio de un etarra homicida su exculpación total por un Jurado similar. Sean cuales fueren los comentarios que esta actuación pueda despertar en los profesionales del Derecho o en la opinión pública, aquí acatamos con respeto el veredicto y pasamos a un comentario de perfiles más amplios.
El caso es un ejemplo de las responsabilidades que pueden recaer, de buenas a primeras, sobre un ciudadano corriente y moliente, hombre o mujer, que se ve abocado a pronunciarse sobre la exculpación o la condena de un conciudadano, cuyo destino de por vida o, al menos por muchos años, puede estar pendiente de su voto individual. Se trata de una responsabilidad extraordinaria, que los afectados habrán de ponderar al máximo.
Allí tendrán mucho terreno ganado los ciudadanos acostumbrados a conocer y practicar sus derechos y deberes cívicos, bien informados a la hora de votar en las urnas, baqueteados en las juntas de vecinos, en el ambiente de su trabajo, o pertrechados de una buena formación moral. Varones y mujeres adultos y maduros, no sólo por la edad.
En una democracia cada día más desarrollada, sería muy de deplorar que los menos presentables fueran precisamente los presuntos demócratas. Reconozcamos déficit serio al respecto en nuestra sociedad. A formarse tocan. Si no ... ¡Qué miedo!

Carta del Arzobispo

Perdono y pido perdón

Viendo cómo anda el patio de la convivencia humana, no hay que esforzarse mucho en demostrar que el nuestro no es el mejor de los mundos. Así lo pregonan ferozmente los degŸellos de Argelia, las caravanas famélicas del Zaire, los crímenes sexuales de Bélgica, los tiros en la nuca del terrorismo etarra. Más que en un mundo de locos, diríase que vivimos en un matorral de lobos. Que Dios nos perdone. A los autores por su atrocidad, a los poderes mundiales por su inoperancia, a todos por nuestra escasa reflexión y nuestro acostumbramiento a la tragedia.
Lo peor en estos casos, no es ni tan siquiera la violencia. Lo más perverso es el odio, que hierve a borbotones diábolicos en el corazón de los humanos. Porque, aunque a escala más reducida, pero tampoco trivial, nuestros modelos de sociedad segregan no pocas veces hostilidad y desamor en el seno mismo de las parejas matrimoniales, de las relaciones padres-hijos, del tráfico rodado en las ciudades y carreteras. Son las grandes aglomeraciones urbanas, principalmente en sus cinturones de abandono o de miseria, las que generan más crispación. Poblamos un mundo hosco, al que le es aplicable el lamento de Dostoiewsky: "Nos han quitado la misericordia".
De nada como de ella están, estamos digo, tan necesitados los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Para explicar lo que nos pasa se van introduciendo en el lenguaje ordinario expresiones tan en boga como el desencuentro. Matrimonial, familiar, social y político. Ojalá que no eclesial. Las que menos consiguen avanzar hacia el encuentro no son tanto las diversas posiciones sobre cualquier asunto, cuanto las personas y los corazones de quienes las encarnan. Todo lo contrario de la acogida gratuita y del perdón generoso de los hermanos.
Se impone hacer, y no muy de tarde en tarde, una limpieza general de nuestro corazón. Dice la Carta de Santiago: "Todos ofendemos en muchas cosas" (2,3). Y la verdad es que, por comisiones u omisiones, por fas o por nefas, arrastramos siempre cuentas pendientes los unos con los otros, de manera que, entre aquellos que aspiramos, aunque sea muy pobremente, a imitar al Padre celestial y a Jesús nuestro Maestro, no llegan a fluir sin interrupción los vasos comunicantes del perdón recíproco.

Perdonar es más que amar

El perdón. En él está el meollo del amor evangélico, no digo que del amor sin más. Este último también lo practican los gentiles y los publicanos, según la conocida observación de Jesús. Lo propio, lo genuino de su mensaje y de su testimonio es el amor a los enemigos y hacerles bien a los que nos ofenden hasta dar la vida por ellos.
Tentado está uno de replicarle al Señor, como aquellos que se escandalizaron cuando hablaba de comer su cuerpo y de beber su sangre en el misterio eucarístico. ¿Amar a los que te ofenden, poner la otra mejilla, dar la vida, si se tercia, por los propios enemigos? Demasié, Señor, demasié ¡
¿Porqué no avanzar, sin miedo, en la comprensión y en la práctica del amor cristiano? ¿Acaso son felices los que se alimentan del odio? Bastaría con apelar a nuestra historia personal, a nuestras experiencias más íntimas -para cristianos hablo- cuando nos hemos sentido descargados por Dios de nuestras culpas o por nuestros hermanos de su rechazo. ¿Existe otra paz más hermosa? Pues, sí; la dicha de ser yo el que ha perdonado a otro.
En más de una ocasión he recordado (no hagan chistes fáciles, por favor) un ejemplo a este propósito, de los canónigos de nuestras catedrales. Acostumbran estos a celebrar, en la mañana del Viernes Santo, un llamado Cabildo de venia, en el cual, después de una breve exhortación religiosa, van arrodillándose por turno y pronuncian ante los demás estas palabras: "Si en algo hubiere ofendido de palabra o de obra a cualquiera de ustedes, le pido que me perdone, que yo también le perdono para que Dios me perdone". Llama en cierto modo la atención esa escala de perdones.
Primero lo pides tú reconociéndote el primer pecador de la comunidad; luego le ofreces el tuyo al hermano que lo necesite; por último, te atreves a esperarlo para tí de la misericordia del Señor. Ese orden no es caprichoso. Es el mismo establecido por Jesús en el Padre nuestro: "Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden".
Perdón, misericordia, compasión. ¿Son tan sólo sentimientos bellos, propios de las almas nobles? Lo son y mucho; pero su significado y su alcance nos llevan bastante más lejos. Lo que busca el Evangelio es un mundo reconciliado, una vez derribados los muros del odio, del resentimiento y del rechazo. Y aun eso, en negativo, sería insuficiente. ¿Cómo pedir perdón sin humildad, ni darlo sin amor? Y, entre cristianos, ¿cómo adoptar tales actitudes de grandeza de corazón, sin remitirnos al ejemplo de Cristo, a la misericordia del Padre, a la acción del Espíritu en nosotros?

Así se arregla el mundo

Tal vez piense más de uno que eso está muy bien para nuestro proyecto evangélico personal y para lubricar la convivencia en engranajes de la vida diaria. Por ahí hay que empezar, qué duda cabe. Pero la fórmula de pedir y brindar perdón es mucho más ambiciosa.
Pretende, aunque provoque risas, aunque la llamen utópica y presuntuosa, pretende digo, nada más y nada menos que arreglar el mundo. Ya estamos con paños calientes: palabras bonitas y sentimientos tiernos, y ¡que siga la injusticia campando a sus respetos!, dirá alguien más listo que el objetante anterior.
Tranquilos. El amor no es compatible con la injusticia; el perdón va más allá que la justicia. Lo contrario sería un sarcasmo de pésimo gusto. En su encíclica "Dives in misericordia" (que, cuantos más años pasan de su publicación, 1980, más crece en la valoración de los expertos), Juan Pablo II propugna la necesidad y por tanto la obligación de ir más allá de la justicia en las relaciones Norte-Sur, pueblos ricos-pueblos pobres.
¿Se puede condonar una deuda exterior de billones de dólares, exigiéndola por estricta justicia? Esta, entendida en sus términos clásicos, lo que reclamaría es el cobro hasta el último centavo. Valga lo mismo para la entrada de inmigrantes en Europa o para el cero coma siete.
La nueva cultura moral de los pueblos tiene mucho que ver con la civilización del amor. La generosidad y la misericordia, purificadas de cualquier tinte paternalista, no es que sean el camino ideal para sacar el mundo a flote, sino que se van convirtiendo en la única salida para superar con energía las flagrantes injusticias del planeta. La solución (¡!) de las guerras, ya sabemos a dónde lleva.
Y, como las barreras, además de económicas son sociales, culturales, ideológicas, sicológicas y, con notable fuerza, morales y religiosas, pues también los Estados, también las Naciones Unidas, no se rían ustedes, tienen que aprender a pedir perdón y a perdonar.
¿Porqué la moral evangélica no va a ser asumible por instancias más complejas que los indivíduos aislados? Esos organismos, en definitiva, están compuestos y regidos por personas. De hecho algunos programas de ayuda, e incluso de ingerencia humanitaria, están inspirados en esos valores.
La Iglesia, por boca de su Pastor universal, y de cara al Tercer Milenio del cristianismo, ha pedido y ofrecido perdón a los hombres de ayer y de hoy. Y no se le caen los anillos.
Antonio Montero
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

La Delegación de Apostolado Seglar: cauce para la coordinación de todos los los movimientos laicales

Entrevista a su responsable diocesano, don Luis Romero Rangel

Desde el inicio del presente curso y, coincidiendo con la renovación del equipo de gobierno diocesano que ayuda al señor Arzobispo, la Iglesia de Mérida-Badajoz cuenta con una nueva delegación diocesana: la de Apostolado Seglar. Se trata de un organismo pastoral destinado a impulsar lo que es una de las tareas prioritarias de la diócesis en los próximos años, tal y como la contempla uno de los objetivos en el Plan Pastoral: la aparición de un laicado cristiano militante.
La tarea de animar este empeño ha sido encomendada como Delegado diocesano para los Laicos al sacerdote don Luis Romero Rangel; con él hablamos en este día del Apostolado Seglar y de la Acción Católica.
P. En su opinión,¿cómo ha evolucionado el laicado de nuestra diócesis?
R. Ha ido cambiando en la medida en que se ha ido formando; y ha ido tomando iniciativas y corresponsabilidad en la medida en que también éstas se han ido propiciando. A ello ha contribuido de manera decisiva el Sínodo de 1992. Luego ha habido otras grandes iniciativas en este sentido, como han sido la Escuela de Teología y la de Formación de Agentes, además del Catecumenado de Adultos que han hecho posible un laicado mucho más maduro: unos seglares conscientes de sus responsabilidades y, sin duda, también más preparados para las tareas que han de llevar a cabo. Otro factor, como son las Misiones Populares que han dinamizado muchas parroquias. Y, por supuesto, no se puede olvidar que también ha contribuido a la maduración del laicado, el trabajo oculto, como siempre, de las comunidades parroquiales, que es donde se están formando los laicos.
P. Con estos datos, ¿cómo es la vitalidad del laicado en nuestra diócesis?
R. Veo un laico mucho más participativo, más dinámico y mucho más corresponsable, sabiendo que todavía nos quedan muchas cosas pendientes.

Potenciar el asociacionismo

P. ¿Qué se pretende con una Delegación diocesana para los Laicos?
R. Quiere poner en comunión constantemente el ministerio pastoral y el laicado, y quiere ser punto de comunión, de coordinación, fomentando lo que son los procesos formativos laicales. Desde ahí estamos caminando en el poquito tiempo que llevamos: iniciar cauces de comunión de todos los movimientos laicales que existen en la diócesis. Estamos intentando que haya conocimiento mutuo entre ellos, ya que hasta ahora se conocían poco. No habían tenido ni tan siquiera un encuentro entre ellos hacía, parece ser, más de 16 años. Estamos también preparando para el Consejo de Pastoral Diocesano una ponencia sobre la formación del laico que, de alguna manera, articulará y coordinará todo el proceso formativo que en este sentido tenemos en marcha. También la Delegación para los Laicos quiere ser una plataforma de servicios para todo lo que es la potenciación del asociacionismo laical en la diócesis, el cual se encuentra en unos niveles muy reducidos. Esto es muy importante ya que hay muchos seglares meritísimos en nuestras parroquias, en nuestras comunidades, pero no hay un laicado estructurado. Tenemos gente estupenda pero que ha ido caminando casi por libre. Sin duda que el asociacionismo de los movimientos laicales propicia unos cauces de formación, de comunión, que son muy necesarios en los seglares de nuestra diócesis.
P. Usted ha señalado la carencia que hay de asociacionismo laical, pero, ¿no piensa que al laicado cristiano también se le echa de menos, como tal, en la vida pública y su presencia está muchas veces reducida sólo a los ambientes internos de la Iglesia?
R. Lo secular es el ambiente propicio, el ámbito normal de un seglar, y con frecuencia en los últimos años se ha olvidado esto bastante. Tenemos así a los mejores laicos gastando las mejores energías en servicios y tareas intraeclesiales, que si bien esto es fundamental e importantísimo para la vivencia de la comunidad cristiana, se está perdiendo su presencia en los lugares donde hoy se toman las decisiones de los grandes problemas del mundo actual. Y concretamente en nuestra diócesis hay una inhibición, una ausencia del laicado en los temas del mundo, en los ámbitos políticos y laborales, trabajando por este mundo y por la renovación de sus estructuras según el Reino de Dios y sus valores. Aquí tenemos una impotantísima carencia.
P. ¿Se les ha ayudado a los laicos a realizar esos cometidos?
R. Es verdad que los laicos no siempre se sienten acompañados como deberían estar en este trabajo o compromiso. Si bien se les potencia y se les ofrece cauces formativos para que puedan dar catequesis o realizar otras tareas intraeclesiales, para esto otro no.

La Acción Católica

P. Durante el tiempo que lleva funcionado en nuestra diócesis, la Delegación para los Laicos ha dirigido gran parte de sus esfuerzos a la implatación de la Acción Católica (AC), ¿no supone eso "saltarse en la fila" a otros movimientos o asociaciones que ya estaban trabajando con los seglares?
R. La AC viene a retomar una acción comenzada desde Pío XI, cuando este Papa la inicia desde el seno de la Iglesia. Entonces es una asociación dentro de la Iglesia que, sin obedecer a ningún carisma particular, quiere servir a la evangelización y a lo fundamental del ser de la Iglesia. Ha habido una época de la pérdida de este tono dentro de la Iglesia, por parte de la AC, pero ahora se quiere retomar, se quiere proponer como algo que realmente da respuesta, da sentido y es un instrumento evangelizador sin igual, que en modo alguno quiere desplazar a nadie. Es más, la AC si es Acción Católica ha de servir a la comunión de todas las asociaciones y movimientos que existan en cualquier parroquia o diócesis.
P. ¿Qué ofrece la Acción Católica General, en concreto, a la vida de una parroquia?
R. La Acción Católica General ofrece una coordinación, unos cauces de formación, una metodología concreta que ayude a los laicos a incorporarse a sus tareas de lo secular como algo que les es propio y encuentre en el terreno de la parroquia su lugar vital.
P. ¿Cómo están respondiendo en este sentido las parroquias de la diócesis?
R. Después de los tres encuentros reflexivos que hemos tenido este curso: el primero con las personas que han terminado Catequesis de Adultos, y los otros dos en convocatoria a todas las parroquias , he de decir que en estos momentos hay unas 20 parroquias que quieren iniciar la Acción Católica; hay otros sacerdotes que no lo ven tan claro en estos momentos y otros tienen objeciones sobre la AC. Los hay también que no encuentran ahora el momento adecuado para su inserción en este proceso. A mí me gustaría que estas 20 parroquias que he dicho comenzaran a ser una referencia para el resto de las de la diócesis y se superen los prejuicios. Queremos con la AC servir con un nuevo instrumento pastoral para superar unas lagunas que se encuentran en nuestra labor pastoral diaria. Pensamos que este instrumento sirve a la evangelización en primer lugar, y, después, a la comunión.
José María Gil

La Acción Católica se trata de impulsar en las parroquias como cauce asociativo para los seglares

Hoy, 18 de mayo, es el Día del Apostolado Seglar

En este domingo de Pentecostés, tradicionalmente la Iglesia en España celebra el "Día del Apostolado Seglar y de la Acción Católica". Las jornadas tienen siempre un aspecto de concienciación de la comunidad católica sobre un asunto, un sector del Pueblo de Dios, unas actitudes que conseguir o una misión que llevar a cabo.
Al ser este el año dedicado a Jesucristo como preparación del Jubileo 2000, el comunicado de los obispos para este día quiere poner el acento de una manera prioritaria en dos aspectos: que Jesucristo sea el eje de toda nuestra vida y que encontremos en el Bautismo la fuerza para vivir el testimonio y el compromiso cristiano en medio del mundo; y por esto, nos recuerdan que "vosotros, militantes cristianos, llamados y enviados por el Señor, animados constantemente por la presencia del Espíritu Santo, para glorificar al Padre, imágenes de Jesús con toda vuestra vida, sabéis que del sacramento del Bautismo arranca vuestro seguimiento de Cristo y vuestro compromiso apostólico".

La hora de los laicos

Pero este día, pone sobre todo en un primer plano la corresponsabilidad de los laicos en la vida y misión de la Iglesia que ha propiciado el Concilio Vaticano II y que para nuestra diócesis ha sabido plasmar el Sínodo Pacense de 1992, haciéndolo una de sus tareas prioritarias y así ha sido recogido, como ya hemos dado cuenta desde nuestra revista, en las propuestas de Plan Pastoral para los próximos años en nuestra comunidad diocesana.

La Acción Católica

Una de las formas más extendidas de participación de los laicos en la vida de la Iglesia se ha concretado en la Acción Católica. ésta surge como realidad asociativa de seglares a finales del siglo pasado, pero es durante el pontificado de Pío XI, sobre todo en los años 30, cuando recibe el aval o espaldarazo fuerte de la Jerarquía y a ella estará siempre especialmente vinculada.
Pero la Acción Católica no sólo tiene tras de sí una historia llena de militancia cristiana en el pasado (de ella han salido, entre otras instituciones hoy tan valiosas, Manos Unidas, Cáritas, Centros de Cultura Popular, etc) sino que, tras los difíciles años del postconcilio en que sufrió de manera especial las tensiones sufridas en la propia Iglesia, es ahora una realidad que se pretende impulsar en muchas diócesis españolas, entre ellas la de Mérida-Badajoz, y que la Conferencia Espiscopal trata relanzar, como lo demuestra el documento "Bases generales de la Acción Católica", aprobado por los obispos en el año 1993, y en el que se le da el marco jurídico para su desarrollo.
En ellas se recogen la identidad, las líneas básicas, los objetivos o fines. "Los Movimientos de la Acción Católica tienen como fin inmediato -se dice en el mencionado documento, citando palabras del Concilio Vaticano II- "el fin apostólico de la Iglesia, es decir la evangelización y santificación de los hombres y la formación cristiana de sus conciencias de tal manera que puedan imbuir del espíritu evangélico las diversas comunidades y los diversos ambientes"."
Para llevar cabo sus objetivos los seglares militantes de la Acción Católica trabajan unidos a la manera de un cuerpo orgánico (tanto en la Acción Católica General como sus distintos movimientos), dirigido por los propios miembros, para manifestar su carácter eclesial y conseguir también una mayor eficacia apostólica en todos los ambientes. Todo ello actuando "en una especial vinculación con el ministerio pastoral de la Jerarquía" de la Iglesia.

Pedagogía activa

Otro de los rasgos de la identidad de la Acción Católica es la pedagogía activa que implica "un estilo de acercarse y situarse frente a la realidad y un estilo de educar en la fe que supone: atender a la misma realidad y partir de la vida"... para actuar en esa realidad guiados por el espíritu evangélico transformándola.
Tras el reciente proceso de reestructuración, están actualmente encuadrados en la A. C., por una parte la Acción Católica General de Adultos, la Acción Católica General de Jóvenes y varios movimientos especializados, que tienen como fin específico vivir la militancia cristiana seglar en en los más variados ambientes desde el mundo obrero al estudiantil. En nuestra diócesis están presentes algunos de ellos, además de las Mujeres de Acción Católica, los cuales han mantenido viva en los años pasados la llama de esta forma de apostolado seglar.

Movimientos especializados

Juventud Estudiante Católica (JEC). Movimiento especializado de apostolado entre estudiantes de enseñanzas medias y universitarias. Está implantado en unas 45 diócesis españolas y cuenta con aproximadamente unos 11.000 estudiantes entre militantes y asociados. En la archidiócesis de Mérida-Badajoz tienen su sede en la parroquia de S. José, C/. Isabel de Aguilar, 2. El responsable es Fabio Almeida.
Jóvenes Obreros Cristianos (JOC). Fue fundado en Bélgica en 1925 por Joseph Cardijn. Está encarnado este movimiento en la vida y problemas de los jóvenes trabajadores. Está implantado en unas 40 diócesis y cuenta actualmente con varios miles de personas personas que ya son militantes o están en iniciación. La responsable diocesana de Mérida-Badajoz es Rosa María Rodríguez Fariña. C/. Otumba 17. Badajoz.
Movimiento Junior de Acción Católica. Se define como un movimiento de niños con especial compromiso por los ambientes populares. Está implantado actualmente en casi 50 diócesis españolas y a él pertenecen 4.500 educadores y más de 30.000 niños. En nuestra comunidad diocesana la responsable de este movimiento es Avelina Antona, C/. del Pilar, 32. Alburquerque.
Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC). Movimiento de militantes obreros que tienen como objetivo la evangelización del mundo obrero. Está implantado en más de 40 diócesis y cuenta con unos 1.600 militantes, un millar en iniciación y en grupos de acción unos 5.000. En nuestra archidiócesis de Mérida- Badajoz el responsable de este movimiento es Miguel Ossorio. Travesía L. Tienda Portal 2. Zafra.
Movimiento Rural Cristiano (MRC). Está organizado en dos sectores (jóvenes y adultos) y pretende llevar el compromiso cristiano al mundo de los trabajadores del campo, al medio rural. Cuenta con casi 2.000 militantes y unos 2.500 más en iniciación.
Mujeres Trabajadoras Cristianas (MTC). Este es el nuevo nombre que ha adoptado el movimiento obrero femenino conocido por HOACF. Cuenta en España con unas 600 personas entre militantes y simpatizantes. En nuestra diócesis su responsable es Cándida Regaña Calado. Gr. N.S». de la Piedad, B-1. Almendralejo.

Los religiosos y religiosas de Extremadura reflexionaron sobre la belleza, la comunión y el servicio en la vida consagrada

Las V Jornadas de Vida Religiosa se celebraron en Mérida

El Colegio salesiano de la ciudad de Mérida acogió el pasado fin de semana la celebración de las V Jornadas de Vida Religiosa, a las que han asistido más de un centenar de religiosas y religiosos, procedentes de las diócesis de Coria-Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia.
Estas jornadas son organizadas anualmente por la Confederación de religiosos y religiosas de Extremadura (Confer-Ex) que agrupa a todas las congregaciones existentes en la región y les ofrece cauces de formación, de acción pastoral conjunta o colaboración. En total son cerca de 1.700 las religiosas existentes en la región y en torno a los 300 los religiosos que sirven en las más variadas tareas pastorales.
El tema elegido para la reflexión este año ha sido la Exhortación pos-sinodal "Vita Consecrata", de Juan Pablo II, referida al papel de la vida religiosa en estos momentos de la Iglesia y en el futuro inmediato del inicio del Tercer Milenio cristiano.
El encargado de dirigir estas V Jornadas, ha sido el misionero claretiano P. José Cristo Rey García Paredes, quien ha desarrollado su exposición en tres bloques temáticos complementarios, inspirados en el mencionado documento: la belleza, la comunión y el servicio.
Con respecto a la primera defendió que ésta es inseparable de la verdad, la comunión y el servicio. La misión de la vida religiosa ha de entenderse precisamente como un servicio a la belleza de Dios en quienes más oscurecidos pudieran tener su rostro: los pobres, los marginados, los que sufren las injusticias.
En cuanto a la dimensión de comunión, el P. García Paredes destacó el valor de signo testimonial que en este sentido supone la vida religiosa para el mundo y la Iglesia.
Se detuvo el ponente en analizar la vivencia de comunión eclesial que ha de caracterizar a los intitutos religiosos, en la autoridad entendida como servicio dentro de ellos y la colaboración que se ha de vivir con los laicos. No olvidó el papel destacado de la mujer consagrada y se refirió también a la vida religiosa contemplativa, insistiendo en la importancia de ésta y puntualizando que, a veces, se pone más énfasis en la clausura que en la contemplación en sí como distintivo de estas comunidades o monasterios.
La dimensión de servicio fue desarrollada también por el P. García Paredes, entendida como acción evangelizadora y profética, en estrecha unión Cristo y en un servicio preferencial a los pobres, sin olvidar estar también presente en los nuevos campos de misión: la educación, la cultura y los medios de Comunicación. Las jornadas fueron clausuradas en nombre del Arzobispo por el delegado diocesano para la Vida Consagrada, don Manuel Santos .

Casi un centenar de socios-amigos del Seminario celebraron una convivencia en S. Atón

Unos 80 socios-amigos del Seminario visitaron el pasado domingo el Seminario de Badajoz para celebrar un día de confraternización. La jornada comenzó por la mañana con la celebración de la Eucaristía presidida por el rector, don Pedro María Rodríguez , quien les animó a ser agentes activos en la promoción de nuevas vocaciones; a continuación los socios-amigos tuvieron una reunión con el mencionado rector, los formadores y el administrador del Seminario, donde se presentó a todos los visitantes el estado de cuentas y las acciones que se piensan acometer en el Seminario, a la vez que se les pedía que continuaran con su misión de socios-amigos y se les agradecía la gran labor que están prestando al Seminario.
Esta Asociación de Socios Amigos tiene como finalidad ayudar al Seminario con sus oraciones y sus aportaciones económicas y crea entre ambas partes unos lazos de amistad y de compromiso en la pastoral voocacional que trata de llevar a cabo el Seminario. A ella pueden pertenecer las personas que lo deseen, y es una manera efectiva de ayudar al Seminario de manera continuada. Es una Asociación creada por el que fuera gran rector y teólogo del Seminario, D. Fernando Sánchez-Arjona, y que cuenta ya con unos 400 miembros.
Para finalizar se compartió una comida con el mismo espíritu de confraternización que hubo durante toda la jornada.

Villafranca de los Barros: La Concapa acuerda fomentar la creación de Escuelas de Padres

En el Colegio "San José" de los Padres Jesuitas de Villafranca de los Barros, se han celebrado el día 10 las II Jornadas de la Escuela de Padres, organizadas por la Confederación Católica de Padres de Alumnos y Padres de Familia de Badajoz, la concapa, que han estado dirigidas a monitores, participantes y aspirantes a crear sus propias Escuelas de Padres en los colegios pertenecientes a esta confederación católica. Todos los reunidos tomaron la decisión de crear una asociación que aglutine en un futuro a las escuelas ya existentes en dichos colegios y que , aunque se pretende que acabe siendo provincial, en un principio tendría carácter comarcal.
El las Jornadas intervino el profesor Bernabé Tierno quien afirmó que la educación familiar debe girar en torno a unos valores morales y alertó a los asistentes del peligro de los programas llamados basura en la televisión.

Guadalupe acogerá el día 22 el encuentro de los sacerdotes de las diócesis extremeñas

Convocados por los obispos de la provincia eclesiástica extremeña, los sacerdotes de las diócesis de Coria-Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia se darán cita el próximo día 22 en el Monasterio de Santa María de Guadalupe, patrona de Extremadura, para participar en una convivencia sacerdotal, enmarcada dentro de los actos preparativos que en este año se están celebrando en la Provincia Eclesiástica de cara al Gran Jubileo cristiano del Año 2000.
Los actos, a los que se espera asistan numerosos sacerdotes llegados de todos los puntos de la región, comezarán con una conferencia que será pronunciada por el profesor Olegario González de Cardedal, famoso teólogo de la Universidad Pontificia de Salamanca, que tratará sobre Cristo, ya que es a él, como Salvador del mundo, a quien está dedicado este año preparatorio de Jubileo 2000.
Tras la conferencia, los sacerdotes, presididos por los obispos extremeños, concelebrarán la Eucaristía en la Basílica en ese día tan señalado para el clero ya que es la fiesta de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, jornada dedicada por la Iglesia para pedir por la santificación de los sacerdotes.
Esta jornada servirá también para estrechar aún más los lazos del clero de las diócesis de Coria-Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia, llamadas a una estrecha colaboración pastoral, especialmente después de la creación de la Provincia Eclesiástica.
La comida de hermandad ofrecida por las mencionadas diócesis a sus sacerdotes en la Hospedería del Monasterio, será otro momento de confraternización, estando prevista la jornada sacerdotal y mariana a media tarde, con el canto de la Salve a la Virgen de Guadalupe y poniendo en sus manos maternales el trabajo apostólico en la región y la petición de nuevas vocaciones sacerdotales.

Opinión

La asignatura de Religión

La misión de ser padres no acaba nunca. En cada momento de la vida de los hijos los padres juegan un papel importante; pero es en los primeros años cuando tienen unas responsabilidades más concretas, entre las que destaca la de procurar su educación integral.
Los buenos padres, además de hacerlo personalmente, siguen con esmero e interés la formación que ofrece la escuela, manteniendo contactos frecuentes con los profesores y estando al día del rendimiento escolar de sus hijos.
Los padres cristianos han de procurar, además, que reciban la enseñanza religiosa junto a los otros saberes que se aprenden en la escuela para que ya desde pequeños sepan poner en relación la fe con la cultura.
En estos momentos en los que se está matriculando a los estudiantes de la educación primaria y secundaria para el próximo curso, es necesario recordar a los padres que la enseñanza escolar de sus hijos queda incompleta si le falta la materia que interpreta y da unidad a todas las demás, la que les ayuda a ver la realidad con sentido crítico y la que les ofrece una dimensión transcendente de la vida. Es necesario también recordarles que es una grave irresponsabilidad que, por dejadez o por una tolerancia mal entendida, priven a sus hijos de este conocimiento necesario, como es la asignatura de religión. No basta con la catequesis, cada una juega un papel en desarrollo integral de chicos y chicas.
Amadeo Rodríguez

Página litúrgica

Celebramos la Solemnidad de Pentecostés

Palabra de Dios:

Hechos de los Apóstoles 2, 1-11

Todos los discípulos estaban juntos el día de Pentecostés. De repente un ruido del cielo, como de un viento recio, resonó en toda la casa donde se encontraban. Vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas que se repartían, posándose encima de cada uno. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en lenguas extranjeras, cada uno en la lengua que el Espíritu le sugería.
Se encontraban entonces en Jerusalén judíos devotos de todas las naciones de la tierra. Al oír el ruido, acudieron en masa y quedaron desconcertados, porque cada uno los oía hablar en su propio idioma.
Enormemente sorprendidos preguntaban: ¿No son galileos todos esos que están hablando? Entonces, ¿cómo es que cada uno los oye hablar en nuestra lengua nativa? Entre nosotros hay partos, medos y elamitas, otros vivimos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia o en Panfilia, En Egipto o en la zona de Libia que limita con Cirene; alguno somos forasteros de Roma, otros judíos o prosélitos ; también hay cretenses y árabes; y cada uno los oímos hablar de las maravillas de Dios en nuestra propia lengua.

Salmo 103, 1ab y 24ac, 29bc-30, 31 y 34

R. Envía tu Espíritu, Señor,
y repuebla la faz de la tierra

O bien: Aleluya.
Bendice, alma mía, al Señor:
¡Dios mío, qué grande eres!
Cuántas son tus obras, Señor;
la tierra está llena de tus criaturas.
Les retiras el aliento, y expiran,
y vuelven a ser polvo;
envías tu aliento, y los creas
y repueblas la faz de la tierra.
Gloria a Dios para siempre,
goce el Señor con sus obras.
Que le sea agradable mi poema,
y yo me alegraré con el Señor.

Carta de san Pablo a los Gálatas 5, 16-25

Hermanos: Andad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne; pues la carne desea contra el espíritu y el espíritu contra la carne. Hay entre ellos un antagonismo tal, que no hacéis lo que quisierais. Pero si os guía el espíritu, no estáis bajo el dominio de la ley.
Las obras de la carne están patentes: fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, envidias, rencores, rivalidades, partidismos, sectarismos, discordias, borracheras, orgías y cosas por el estilo. Y os prevengo, como ya os previne, que los que así obran no heredarán el reino de Dios. En cambio, el fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Contra esto no va la ley. Y los que son de Cristo Jesús han crucificado su carne con sus pasiones y sus deseos. Si vivimos por el Espíritu, marchemos tras el Espíritu.

Evangelio según san Juan 15, 26-27; 16, 12-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando venga el Defensor que os enviaré desde el Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio porque desde el principio estáis conmigo.
Muchas cosas me quedan por deciros, pero no pedéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad; os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir. él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará
.

Lecturas bí;blicas para los dí;as de la semana

19, lunes: Sir 1, 1-10; Mc 9, 14-29.
20, martes: Sir 2, 1-13; Mc 9, 14-29.
21, miércoles: Sir 4, 12-22; Lc 2, 22-35.
22, jueves: Sir 5, 1-10; Mc 9, 41-50.
23, viernes: Sir 6, 5-17; Mc 10, 1-12.
24, sábado: Sir 17, 1-13; Mc 10, 1-12.
25, domingo: Dt 4, 32-34. 39-40; Rm 8, 14-17; Mt 28, 16-20.

Comentario

Una fuerza nueva

Si caemos en la cuenta de que "pentecostés" significa cincuenta días comprenderemos mejor, que la celebración de hoy no es una fiesta autónoma -el día del Espíritu Santo- sino una dimensión o un fruto más del Misterio Pascual.
Las distintas cronologías que dan las lecturas nos reafirmarán en lo dicho: mientras que la primera lectura sitúa la "venida del Espíritu Santo" a los cincuenta días de la Resurrección, San Juan, en el evangelio, la sitúa a la caída de la tarde del mismo día en el que Jesús resucitó.
A la conclusión que nos llevan las tres lecturas es a considerar el misterio que celebramos hoy como una nueva realidad o una nueva fuerza que, como fruto de la muerte y resurrección de Cristo, nos ha sido concedida para que podamos acoger la salvación, que Cristo nos ha alcanzado. Hoy es un día en que debemos hacer un paralelismo entre nuestro empeño y modo de llevar una vida cristiana y el lugar que ocupa en ella, según lo aportado por las lecturas y textos litúrgicos, la presencia del Espíritu Santo.
En el evangelio podemos contemplar al Resucitado echando su aliento sobre la incipiente Iglesia -como el Dios de la creación sobre el hombre de barro- y dándole el poder de la nueva vida que vence la fuerza de muerte que es el pecado.
San Pablo, en la segunda lectura, nos plantea con crudeza la realidad de las "obras de la carne" para que nos demos cuenta hasta donde podemos llegar si no nos acogemos a la fuerza del Espíritu Santo que nos llevará por la senda del "amor, alegría, paz, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí".
Sólo nos queda pedir: "¡Ven, Espíritu Santo!".
Antonio Luis Martínez

Santoral

21 de mayo: San Goderico (1069 - 1170)

Un siglo entero de amor vivido en clave de sencilla plenitud. Nuestro personaje es un próspero comerciante que dispone de una flota de barcos para la compra-venta entre las dos orillas del Canal de la Mancha: Inglaterra y Flandes, son testigos del abandono de toda sus riquezas: Goderico se convierte en peregrino a Compostela, Roma y Jerusalén.
Vuelto a Inglaterra construye una capilla de madera y vive como ermitaño hasta su muerte. Su relación con los animales era del todo especial: Los amaba como sólo un británico sabe hacerlo. Se dice que un ciervo perseguido por sus cazadores se refugió en su ermita; preguntado por los cazadores, Goderico respondió sin mentir: "Dios sabe donde está." Nuestro sutil ecologista encontró el modo de proteger la vida, tanto la ajena como la propia: de otro modo no se explica su centenaria longevidad.
Dicen que poseía el secreto para alegrar la vida de los que acudían a él para ser aconsejados. Era, además, buen poeta y músico.
No se si le cuadraría más ser patrón de las sociedades protectoras de animales que de las sutilezas de los moralistas. A lo mejor puede patrocinar el gozo de haber vivido cien años repartiendo salegrías: Goderico, patrón de los abuelos simpáticos.
Manuel Amezcua

Santos de la semana

19, lunes: Urbano, Partenio, Dunstano.
20, martes: Bernardino de Siena, Austregisio, Etelberto.
21, miércoles: Timoteo, Paterno, Teolbaldo, Hospicio, Goderico.
22, jueves: Joaquín Vedruna, Basilisco, Julia.
23, viernes: Efebo, Eufrosina, Desiderio.
24, sábado: Zoelo, Donaciano, Simeón Estilita, Vicente.
25, domingo: Beda el Venerable, Gregorio, Magdalena Pazzi.

Contraportada

Agotada la primera edición de la biografía de Don Rafael,"Elogio de un hombre bueno"

Ha sido escrita por nuestro colaborador Manuel Amezcua

El pasado día 10 de mayo se cumplían siete años desde que el entonces nuncio del Papa en España, monseñor Tagliaferri, abriera solemnemente en el Seminario de Badajoz la Causa de Beatificación del sacerdote pacense don Rafael Sánchez García.
Coincidiendo con estas fechas y con la celebración de la Feria del Libro en Badajoz se ha agotado la primera edición de su biografía, escrita por el colaborador de esta revista don Manuel Amezcua, con el título "Elogio de un hombre bueno" y prologada por el Arzobispo don Antonio Montero.
Nada tiene de extraño este éxito editorial, no sólo por la gran fama de santidad del personaje, del que se ofrecen en el libro mucho más que unos apuntes sobre su vida, sino también por el vivo estilo del autor que, como comprueban semana tras semana los lectores de nuestra revista, aúna en su pluma el rigor del historiador con la intuición de quien mira más allá de los acontecimientos, buscando las razones y el sentido que se esconde detrás de toda vida, también en la de los santos. Aunque en estos últimos a veces sea más difícil separar la hagiografía de la historia, el real acontecer de la leyenda.

Alabanza divina y amor fraterno

Amezcua sí lo ha hecho, rescatando además para el lector la persona de Don Rafael del personaje, sin que por ello pierda un ápice, al contrario, el grado de ejemplaridad de este sacerdote pacense al que nos lo hace todavía más cercano. "La personalidad de Don Rafael es como la de esos vetustos establecimientos -nos dice-, sin duda anticuados, que junto a un escaparate mal puesto o poco acorde con la estética actual, guarda una inmensa trastienda de oceánica extensión y vital intensidad. Nuestro hombre fue un santazo aún pareciendo un tenue santito, cuando hizo falta fue heróico."
Al compás del estribillo permanente que mejor resume la vida de "Don Rafaelito": "La alabanza divina y el amor fraterno", don Manuel Amezcua traza a lo largo de los siete capítulos del libro el itinerario vital y de santidad -libertad y gracia, historia y Dios- de este sacerdote.
No se olvida Amezcua para ello de las circunstancias, ya que los santos no son espíritus puros, y nos describe así con rigor y encanto asombrado el ambiente familiar, geográfico e histórico de la vida de Don Rafael, desde el de su pueblo natal, Oliva de la Frontera, al de los años del Seminario en Villafranca y en San Atón, pasando -y sufriéndola- por la Guerra Civil y la pos-guerra en la capital pacense.
Lo mismo hace con la historia de la Iglesia, de antes del Concilio y después de Concilio. Amezcua analiza también el marco pastoral de nuestro santo: el Hospicio primero, después y siempre el Hospital Provincial de Badajoz: los pobres y los enfermos.
Y penetrando aún más, don Manuel Amezcua relata, echando mano de los escritos y los testimonios, los paisajes del alma de Don Rafael: sus antecedentes e influencias, su familia y sus maestros: desde san Pedro de Alcántara, a través del "Hermanito José", hasta los tres sanjuanes de su vida: el de &AACUTEvila, el de la Cruz, pasando por san Juan Berchmans.
"Rafael Sánchez García tuvo a Dios dentro de sí hecho vida, -sintetiza Amezcua-, por eso Badajoz, a su través escuchó la voz de Dios con una llamada interior a la oración y exterior a la caridad. A través de Don Rafaelito, nos llega un eco de autenticidad evangélica: orar y amar... De nuevo, como siempre, la alabanza divina y el amor fraterno".

Buen humor y moraleja

En la narración de esta historia humana y divina de Don Rafael, no pasan desapercibidos el fino humor y moralejas con los que a cada paso nos sorprende el autor de esta biografía que, en un gesto de modestia que le honra, la ha subtitulado "apuntes", envolviéndolos en su lenguaje directo, que no rehuye cuando llega el caso los inconvenientes o "peros" puestos a la fama de santidad de Don Rafael.
A ilustrar aún más la viveza de este libro, editado por la Vicepostulación de la Causa de Beatificación de Don Rafael, ayudan también los sugerentes trazos de los dibujos de don Faustino Lobato, que plasman con fidelidad el ambiente y hasta la espiritualidad. Otra bella manera de contar la historia.
¡Ojalá el libro "Elogio de un hombre bueno", del que va a imprimirse una segunda edición, sea el comienzo de una serie de biografías de santos que van camino de los altares, escritas por don Manuel Amezcua! No cabe duda de que con ésta de Don Rafaelito ya ha prestado un noble y bello servicio a la Causa...

José María Gil


Return to Camino
Please send your comments and problem reports to Michael Olteanu.
E-mail root@christusrex.org