Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

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Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 572. 1 de mayo de 2005

Director: Juan José Montes


Portada

Este domingo, 1º de Mayo

La Iglesia, presente en el mundo laboral, llamada a combatir las desigualdades

El primero de mayo no es sólo una fecha del calendario, es un día que está estrechamente vinculada al trabajo y a los trabajadores.

Desde finales del siglo XIX la Iglesia ha venido hablando y reflexionando sobre el mundo del trabajo. No es que antes no lo hiciera, pero las revoluciones sociales y obreras que, desde mediados del siglo XIX se venían produciendo, hicieron que la Iglesia iniciara un proceso de reflexión formal sobre esta cuestión. Y lo hacía con la 'Rerum Novarum' del papa León XIII, en donde empieza ya a fraguarse el pensamiento de la Iglesia en el campo de lo social.

El mundo del trabajo atraviesa hoy una serie de problemas, algunos de los cuales vienen de atrás como el paro, y otros son más recientes como la precariedad laboral, la movilidad, el paro o la deslocalización.

Según Feliciano Leal Cáceres, sacerdote y profesor de Moral Social en el Seminario diocesano, "la Iglesia considera que el trabajo es el título principal de propiedad, es decir, algo que tenemos todos. Todos tenemos la posibilidad de trabajar. El trabajo no es una simple mercancía de compra y venta sino que es la expresión de la persona: la persona se expresa y se realiza mediante su trabajo, es donde ella pone de manifiesto su dignidad y a la vez su trascendencia".


Editorial

Obreros de otro tajo

En el año 1955 el papa Pío XII instituyó la fiesta de San José Obrero. Escogió la fecha del 1 de mayo, que ya de por sí tenía un significado especial en relación al mundo del trabajo. El trabajador de Nazaret, esa ciudad de la que la gente se preguntaba si podía salir alguna cosa buena, tuvo la responsabilidad de proteger y educar a Jesús, colaborador muy destacado de la Redención.

Aparte de consideraciones sociológico-políticas sobre el perfil del obrero en la sociedad actual, el papel de los sindicatos como interlocutores sociales o las interrelaciones entre el capital y el trabajo, puestos a utilizar un lenguaje clásico, esta fecha nos pone en bandeja una oportunidad para reflexionar sobre una serie de asuntos bien hilados.

No hay duda de que en el mundo que nos toca vivir, los trabajadores de aquella viña de la parábola no son sólo las personas consagradas. Aparte de que, como siempre, o tal vez más que siempre, los trabajadores son escasos, todo indica que aquella viña se ha parcelado y muchas hectáreas de la misma son poco accesibles a esos trabajadores consagrados, que algunos todavía consideran los únicos responsables de la siembra y el cuidado.

Ya Juan Pablo II nos pedía una nueva evangelización en la que los seglares, que se ganan la vida en la oficina, en el taller, dando clases... son pieza fundamental. Ellos tienen un trozo de parcela adquirida el día de su bautismo, de mundo, que es el suyo, unas veces sembrado y regado, pero otras sin idea o con ideas deformadas por prejuicios de qué es y qué significa en su vida la semilla del Evangelio. Esos trozos de viña tienen derecho al anuncio y al testimonio, el trabajo tenemos que ponerlo nosotros. Aquí no hay paro, lo único que falta, a veces, son ganas.


Palabras del Arzobispo

"El Espíritu de Dios nos ha regalado a la Iglesia un nuevo Papa"

1.- Muy queridos hermanos sacerdotes concelebrantes. Gracias por vuestra participación en esta Eucaristía. Presidiendo la Santa Misa junto al Obispo manifestáis vuestra voluntad de comunión eclesial y la íntima unidad del presbiterio diocesano que nace del sacramento del Orden sagrado. Y, dada la intención especial de esta celebración litúrgica, proclamáis, además, la comunión pastoral con el sucesor de Pedro, a quien el Señor eligió para conducir a su Iglesia.

Muy dignas autoridades. Vuestra presencia en esta solemne celebración es un testimonio de que asumís el gran significado y lugar que la fe católica tiene en la vida de los ciudadanos a quienes estáis llamados a conducir por los caminos del progreso, de la justicia y de la paz en la corresponsabilidad y en la convivencia plural y respetuosa.

Muy queridos hermanos y hermanas todos, religiosos, religiosas y seglares. Vuestra presencia y oración hoy, unidos a vuestros pastores, constituye un singular testimonio, fácilmente perceptible, de que deseáis contribuir con decisión, a que se cumpla cada día esa oración de Jesucristo que nos ha quedado como testamento y constante llamada al amor fraterno:"Que todos sean uno, como Tú, Padre, estás en mí y yo en ti...para que así el mundo crea que tú me has enviado" (Jn. 17, 21).

Queridos hermanos que seguís esta celebración a través de los medios de comunicación social. Desde vuestros domicilios os unís espiritualmente a la Iglesia Diocesana, bellamente significada y vivamente presente a las puertas de esta Catedral Metropolitana, primero de nuestros templos parroquiales y signo de la unidad del pueblo de Dios que peregrina por nuestras tierras emeritenses-pacenses.

2.- Nos hemos reunido para dar gracias a Dios por la elección del nuevo Papa Benedicto XVI.

Toda acción de gracias comporta el convencimiento de que se ha recibido un auténtico regalo. Y la solemnidad en el gesto de gratitud manifiesta hoy que apreciamos el regalo como un grandísimo don de especialísima importancia para nosotros.

La gratuidad y la magnitud del don recibido en el nuevo Papa tienen para nosotros la medida de la Providencia divina, que derrama sobre la Iglesia su infinito amor y misericordia. Con la elección de Benedicto XVI, Vicario de Cristo en la tierra, el Señor cumple su promesa y convierte en motivo de esperanza y en consuelo permanente aquellas estimulantes palabras: "Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo" (Mt. 28, 20).

3.- Antes y más allá de toda apreciación humana y de toda legítima consideración acerca de la persona, características y capacidades del Papa, que esta mañana ha inaugurado solemnemente su Pontificado, los cristianos alabamos a Dios porque el Espíritu Santo, a través del colegio cardenalicio, nos ha dado un Pontífice según su corazón. El Espíritu del Señor, que es como el alma de la Iglesia, le ha regalado el Papa que necesitaba en estos momentos como el primero entre los hermanos que integran el Colegio Episcopal, presencia viva del Colegio Apostólico a través de la historia.

En esta unidad de fe y de acción entre los Pastores, fruto de la Comunión que el Espíritu propicia en quienes han recibido la ordenación episcopal, y que el Papa garantiza con su ministerio, se hacen realidad para los hombres y mujeres de todos los tiempos aquellas palabras de Jesucristo llenas de misterio y de autoridad divina: "Quien os escucha a vosotros, a mí me escucha; quien os rechaza a vosotros, a mí me rechaza; y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado" (Lc. 10,16). El Papa Benedicto VI, consciente de ello, ha dicho en su primer mensaje: "Esta Comunión colegial, si bien en la diversidad de roles y funciones del romano pontífice y de los obispos, está al servicio de la Iglesia y de la unidad de la fe, de la que depende en manera notable la eficacia de la acción evangelizadora en el mundo contemporáneo"

4.- Queridos fieles cristianos: nuestra gratitud y alabanza a Dios, porque ha estado grande con nosotros y porque ha llenado nuestro corazón de alegría, se ha de convertir, a la vez, en una intensa oración. Supliquemos al Señor que aumente nuestra fe; que nos permita contemplar y recibir el ministerio Pastoral del Papa con mirada sobrenatural. Creamos firmemente, como acabamos de escuchar en la primera de las lecturas bíblicas, que el espíritu del Señor está sobre el Papa, porque el Señor lo ha ungido y lo ha enviado para proclamar el tiempo de gracia que el Señor inauguró con la redención. (cf. Is. 61, 1-2). Unámonos al Sumo Pontífice y a toda la Iglesia suplicando a Dios luz y fuerza para que el Santo Padre, el Papa Benedicto XVI, sea fiel a la gracia del Espíritu y pilote con rumbo certero la nave de la Iglesia sobre las agitadas aguas del mar de este mundo complejo y paradójico. Esta es la voluntad que ha manifestado Benedicto XVI diciendo, también, en su primer mensaje: "Pido a todos los hermanos en el episcopado que estén a mi lado con la oración y con el consejo, para que pueda ser verdaderamente "el servus servorum Dei" (el siervo de los siervos de Dios).

5.- Asumamos la responsabilidad cristiana de colaborar con el Papa y con los Obispos para que el mundo no aumente su desorientación y su vacío buscando el desarrollo y la felicidad de espaldas a Dios. La humanidad, que es obra del creador, no puede avanzar serena y felizmente si no sigue a quien es la Verdad, la Vida, la Luz y el Camino para alcanzarlas. Por eso nos ha dicho Jesucristo con lenguaje claro y rotundo: "Quien no está conmigo está contra mí; quien conmigo no recoge, desparrama" (Mt. 12, 30). Como un seguro motivo de esperanza en lograr este certero avance de la Iglesia y del mundo, S. Pablo nos ha dicho en la segunda lectura: "El Dios que dijo: 'brille la luz del seno de la tiniebla' ha brillado en nuestros corazones, para que nosotros iluminemos, dando a conocer la gloria de Dios, reflejada en Cristo" (2 Cor. 4,6).

6.- La salvación de Dios constituye una apremiante necesidad muchas veces tan urgente como desconocida, soslayada y hasta menospreciada o combatida. Muchos en este mundo desconocen o rechazan la existencia de Dios, vivo y verdadero, creador, y salvador universal. Otros muchos desconocen el verdadero rostro de Cristo por quien Dios se ha sumergido en la historia de la humanidad haciéndose compañero del hombre, luz para otear el horizonte de la vida, y única referencia objetiva y verdadera para orientar nuestros pasos hacia el bien. Él es la puerta por la que adentrarnos en la renovación profunda de las personas y de las instituciones. Gracias a Cristo, Buen Pastor y Puerta del aprisco, podemos asumir el compromiso claro y la ilusión necesaria para construir la civilización del amor.

Lejos de Dios o de espaldas a Él "se va construyendo en la actualidad, una dictadura del relativismo que no conoce nada como definitivo y que deja como única medida sólo el propia yo y la propia voluntad". Son palabras de la homilía pronunciada, hace escasamente una semana, por el entonces todavía cardenal Ratzinger, durante la Misa celebrada para pedir luz y ayuda en la elección del nuevo Pontífice. Estas palabras han tenido mucho eco en los círculos de opinión y han levantado polémica al ser oídas desde perspectivas ajenas a la fe. (sigue en la página 4)

Desde el respeto a la pluralidad, pero desde el deber de ofrecer gratis lo que gratis hemos recibido (cf.---) debo aludir a la experiencia, ampliamente participada, de que cuando el camino del hombre tiene como referencia solamente al mismo hombre, termina mareando al hombre en un círculo vicioso, muchas veces un tanto frenético, pero siempre incapaz de escapar al ansia permanentemente insatisfecha a causa de su ineludible finitud. Por más que hagamos retroceder los muros, y por más que ampliemos y decoremos el jardín terreno en el que, equivocadamente, se tiende muchas veces a saciar las ansias infinitas del corazón creado por Dios, seguiremos encerrados en él, con la secreta frustración del vuelo imposible y de la felicidad siempre lejana. El hombre, creado por Dios a su imagen y semejanza, necesita mayor espacio vital. Y ese espacio, más allá de los muros del bello jardín terreno, es la trascendencia junto a Dios. Ámbito éste que la Iglesia nos invita a contemplar y buscar diciéndonos:. Si Cristo ha resucitado, y mediante su redención ha reconciliado a la humanidad con Dios, busquemos las cosas de arriba donde está el Señor sentado a la derecha del Padre. Él ha ido allí a prepararnos un lugar (cf. Jn. 14,3). Por ello, estamos en el mundo, pero ya no somos del mundo. Y, viviendo en esa tensión anhelante y esperanzada, el Señor nos estimula diciéndonos: "En adelante, ya no os llamaré siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor. Desde ahora os llamo amigos, porque os he dado a conocer todo lo que he oído a mi Padre" (Jn. 15,15). Y es verdad. El Señor nos ha concedido el don de la fe por el que podemos decir con gozo, como S. Pedro ante la pregunta del Señor: "Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo"(Mt. 16,16).

7.- Cuando damos gracias a Dios por el don del nuevo Papa, debemos sentirnos llamados a secundar sus orientaciones y a escuchar y llevar a cabo sus llamadas. Por ello avivemos en nosotros el deber pastoral y apostólico, decididos a renovar nuestra dedicación evangelizadora. Es el mismo Benedicto XVI quien, retomando la llamada de Juan Pablo II, tan gratamente recordado, nos dice: "La Iglesia de hoy debe reavivar en sí misma la conciencia de la tarea de volver a proponer al mundo la voz de Aquel que ha dicho: "Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no caminará en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida".

8.- Elevamos a Dios nuestra acción de gracias uniéndonos a Jesucristo por la celebración de la sagrada Eucaristía, sacramento de la obra redentora de Cristo resucitado y, al mismo tiempo, acción de gracias de Cristo al Padre porque ha aceptado su sacrificio propiciatorio y ha recibido a sus hermanos los hombres como hijos adoptivos. Esta es, pues, la mejor acción de gracias que podemos elevar a Dios. En ella nos dirigimos al Padre con la seguridad de que nos escucha. Él siempre escucha la oración de su Hijo Unigénito en quien encuentra plenamente su complacencia (cf Mt. 3, 17).

9.- Celebramos la Santa Misa dentro del año que el Papa Juan Pablo II dedicó a la Eucaristía, el más importante de los sacramentos. Benedicto XVI, en su primer mensaje pide "a todos que intensifiquen en los próximos meses el amor y la devoción a Jesús Eucaristía y que expresen con valentía y claridad la fe en la esperanza real del Señor, sobre todo mediante la solemnidad y la dignidad de las celebraciones".Por eso hemos querido que, con la colaboración de todos, esta celebración de acción de gracias gozara de la solemnidad y el decoro posibles, aún fuera del ámbito sagrado de la Catedral.

10.- Demos gracias a Dios que nos permite participar en este admirable Sacramento. En la Eucaristía se fragua y se acrecienta la Comunión eclesial de los cristianos entre sí, como hermanos, con sus Pastores y con el Sumo Pontífice, el Papa, signo y velador de la unidad que debe caracterizar a la Iglesia de Jesucristo. Alimentados y sostenidos por la Eucaristía, que es Pan de vida, los católicos no podemos dejar de sentirnos estimulados a buscar aquella plena unidad que Cristo pidió al Padre en humilde y ejemplar oración inmediatamente antes de su Pasión y Muerte. A ello nos invita el Santo Padre Benedicto XVI, manifestándose, a la vez, "dispuesto a hacer todo lo posible para promover la fundamental causa del Ecumenismo" Son palabras suyas.

11.- Pidamos a la Santísima Virgen María que nos muestre a Jesús, que nos acerque más a Él y que n os ayude a cumplir su santa voluntad unidos al Papa y a los demás pastores, buscando siempre la gloria de Dios, la expansión de su santo Reino y la salvación del mundo.

+ Santiago. Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

1º de Mayo: ocasión para denunciar las situaciones de injusticia que viven los trabajadores

El 1º de Mayo se celebra el Día del Trabajo

La jornada del primero de Mayo es celebrada en todo el mundo como el día del trabajo. Una ocasión propicia para reivindicar y denunciar las situaciones de injusticia por las que atraviesan multitud de trabajadores y trabajadoras, tanto en los paises industrializados como en los que están en vías de desarrollo.

Según Feliciano Leal Cáceres, sacerdote y profesor de Moral Social en el Seminario diocesano, "la Iglesia considera que el trabajo es el título principal de propiedad, es decir, algo que tenemos todos. Todos tenemos la posibilidad de trabajar. El trabajo no es una simple mercancía de compra y venta sino que es la expresión de la persona: la persona se expresa y se realiza mediante su trabajo, es donde ella pone de manifiesto su dignidad y a la vez su trascendencia".

La Rerum Novarum

Desde finales del siglo XIX la Iglesia ha venido hablando y reflexionando sobre el mundo del trabajo. No es que antes no lo hiciera, pero las revoluciones sociales y obreras que, desde mediados del siglo XIX se venían produciendo, hicieron que la Iglesia iniciara un proceso de reflexión formal sobre esta cuestión. Y lo hacía con la 'Rerum Novarum' del papa León XIII, en donde empieza ya a fraguarse el pensamiento de la Iglesia en el campo de lo social. "En ese documento -apunta Leal Cáceres- la Iglesia ya se pone de parte del obrero y habla de que es necesario que los empresarios respeten la dignidad de los trabajadores".

El mundo del trabajo, sin embargo, atraviesa hoy una situación que, en muchos puntos, es lamentable, como afirma Jesús Martín Mendieta, Delegado Episcopal para el Mundo del Trabajo. "Haciendo una síntesis global de la situación en la que está hoy el mundo del trabajo -afirma- podríamos decir que su principal problema es la precariedad. Y en el fondo de esa precariedad está la flexibilidad empresarial, que nace de la globalización de todas las cosas, también del trabajo. Hay un dominio total por parte de los responsables económicos y políticos que poco a poco ha despojado al trabajador de todos sus derechos. De hay nace todo lo demás: el paro, la inseguridad laboral...".

En esta misma dirección apunta Belén Pérez Gallardo, Responsable Diocesana de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), al afirmar que "el mundo actual del empleo, del trabajo, se basa en eufemismos, en palabras que suenan tan bonitas como flexibilidad, que a priori es una palabra que no encierra nada negativo pero que, sin embargo, es la base de prácticamente todos los males de la situación actual del mundo del trabajo, porque con esa palabra tan sencilla se permite hacer todo lo quiere al que maneja el capital: hay que ser flexibles, moldeables, maleables... para que así haga lo que quiera el que tiene en su poder el capital, se llame como se llame y atienda a las razones políticas que sea. Así nos encontramos con situaciones en las que alguien te puede decir: 'yo soy el empresario y te pongo el turno de trabajo que a mi me interesa y como no hay más opciones que esa pues tienes que aceptarlo. Yo te pongo en el lugar de trabajo que a mi me interesa y como no hay más opciones pues estás obligado a transigir'.

Pérez Gallardo, además, afirma que "uno de los temas importantísimos que hay ahora es el de la movilidad en el empleo, que entra también dentro de ese proceso de flexibilidad, es decir, casi todos somos susceptibles de ser enviados allí donde nuestros jefes nos manden y casi sin poder rechistar. También las empresas sufren esa movilidad, merced al fenómeno de la deslocalización, que es cuando un empresario decide llevarse sus instalaciones de un país a otro, normalmente en vías de desarrollo, porque le sale más barato producir en él".

Denuncia profética

Ante este panorama, la Iglesia está llamada a jugar un papel, sobre todo en el campo de la denuncia profética, como recuerda Belén Pérez, "una de las cosas importantes que podemos hacer desde dentro de la Iglesia es ayudar a la toma de conciencia real de esta situación, es decir: el trabajador sabe que está mal, sabe que está explotado, sabe que tendría que cobrar más, sabe que tendría que tener vacaciones, pero no tiene conciencia plena de que eso no es así y de que eso se puede cambiar".

Para Jesús Martín, también hay que contar con que muchas de estas situaciones pretenden ser silenciadas y ocultadas por los poderes económicos y políticos, "ese conflicto social existe, es real, el problema es que muchos quieren encubrirlo. Por ejemplo, Cáritas publicó hace algún tiempo un informe en el que denunciaba que, sólo en Badajoz capital, había más de 2000 familias en situación de pobreza severa, pero esos problemas se encubren: las autoridades civiles empiezan a protestar y dicen que esos datos no son reales".

El testimonio de una trabajadora

"Vivo en El Prat de Llobregat, y milito en la JOC. Comencé a trabajar en una empresa que se encarga de la dotación de los aviones de Iberia, en diciembre de 1998. En abril de 1999 me hicieron firmar la baja voluntaria, para hacerme indefinida y así recibir ellos la subvención. Pensé que era ilegal pero ¡qué suerte! Ahora ya no pienso lo mismo.

Voy a turnos (mañana, tarde y noche) cambiando cada siete días. Se supone que la rotación es 7 + 2, 7 + 2, 7 + 4, pero esto casi nunca se cumple. El horario me lo dan dos o tres días antes de comenzar cada mes, con lo que es casi imposible planificar reuniones (¡y menos salidas!) teniendo sólo un fin de semana libre por mes. El trabajo requiere bastante esfuerzo físico, por lo menos en mi sección. No sé si es por ello, pero cada vez hay más gente de baja (incluyendo también las bajas por depresiones y estrés laboral).

Como la empresa se acoge al convenio de hostelería, se trabaja los 365 días del año, sin cobrar más los domingos y festivos. Mi salario (que varía según la nocturnidad) nunca supera las 120.000 ptas. netas.

Últimamente se ha ido marchando cada vez más gente, debido a una serie de factores que van, desde la mala organización de la empresa (en año y medio que lleva abierta, ya ha cambiado seis veces de director), hasta las condiciones de turnos, salario, el no poder saber seguro tus días de fiesta, y el poco respeto que tienen hacia los trabajadores. "

(Cuadernillos Cristianisme i Justícia. nº 107)

 

Defienden el verdadero matrimonio, donde las palabras padre y madre pueden decirse sin engaño

La Conferencia Episcopal se manifiesta contra el "matrimonio homosexual"

La Conferencia Episcopal Española ha recordado, con motivo de la reforma del Código Civil que permitirá el matrimonio entre personas del mismo sexo, la nota del Comité Ejecutivo con el título "A favor del verdadero matrimonio".

Para los obispos, se trata de "una Ley radicalmente injusta y perjudicial para el bien común", y afirman que si bien "es necesario proteger a los ciudadanos contra toda discriminación injusta; es igualmente necesario proteger a la sociedad de las pretensiones injustas de los grupos o de los individuos".

"No es justo que dos personas del mismo sexo pretendan casarse. Que las leyes lo impidan no supone discriminación alguna. En cambio, sí sería injusto y discriminatorio que el verdadero matrimonio fuera tratado igual que una unión de personas del mismo sexo, que ni tiene ni puede tener el mismo significado social", afirma el comunicado.

Recuerdan que las personas homosexuales, "como todos, están dotadas de la dignidad inalienable que corresponde a cada ser humano. No es en modo alguno aceptable que se las menosprecie, maltrate o discrimine", y hacen un llamamiento a los católicos "a respetarlas y a acogerlas como corresponde a una caridad verdadera y coherente". Pero añaden que el matrimonio "no puede ser contraído más que por personas de diverso sexo: una mujer y un varón", y recuerdan que el Estado "no puede reconocer este derecho inexistente, a no ser actuando de un modo arbitrario que excede sus capacidades y que dañará, sin duda muy seriamente, el bien común".

Por otro lado afirman que "el bien superior de los niños exige, por supuesto, que no sean encargados a los laboratorios, pero tampoco adoptados por uniones de personas del mismo sexo", donde "las palabras padre y madre pueden decirse con gozo y sin engaño... No hay razones antropológicas ni éticas que permitan hacer experimentos con algo tan fundamental como es el derecho de los niños a conocer a su padre y a su madre y a vivir con ellos, o, en su caso, a contar al menos con un padre y una madre adoptivos, capaces de representar la polaridad sexual conyugal. La figura del padre y de la madre es fundamental para la neta identificación sexual de la persona. Ningún estudio ha puesto fehacientemente en cuestión estas evidencias", añaden.

(Véritas)


Información Diocesana

Además se ha confirmado en sus cargos al Vicario Judicial y a los jueces del Tribunal Diocesano

Toman posesión los nuevos Arciprestes

El pasado miércoles, tomaban posesión en el salón de actos del Arzobispado de Badajoz, los miembros de la Vicaría Judicial y los 17 arciprestes de la Archidiócesis.

El Vicario Judicial y, como tal, Presidente del Colegio de jueces, es el sacerdote José Gago González. Junto a él tomaban posesión los jueces adjuntos: Adrián González Martín, Carlos Gutiérrez Bielba y Rafael Julián Rey. También tomaba posesión el Defensor del Vínculo y Promotor de Justicia, Julián García Franganillo.

La función de los miembros de la Vicaría Judicial, que constituyen el Tribunal Metropolitano, es atender todos aquellos asuntos judiciales que lleguen al Arzobispado, salvo aquellos que se reserva el Arzobispo, Presidente nato de dicho Tribunal.

Por su parte, los arciprestes son los sacerdotes responsables de presidir un arciprestazgo con el fin de promover, coordinar y moderar la actividad pastoral.

Los nuevos arciprestes son los siguientes:

Vicente Martín, arcipreste de Alburquerque.

Antonio Pina, arcipreste de Almendralejo.

Ricardo Cabezas de Herrera, arcipreste de S. Juan Bautista (Badajoz).

Fco. Víctor López, arcipreste de San Fernando (Badajoz).

Andrés Fernández, arcipreste de S. Juan de Ribera (Badajoz.)

Antonio López, arcipreste de Calamonte.

Simón Casimiro, arcipreste de Castuera.

Francisco Pantrigo, arcipreste de Fregenal de la Sierra.

Fco. Julián Romero, arcipreste de Fuente de Cantos.

Nicomedes Silos, arcipreste de Jerez de los Caballeros.

Jorge Sánchez, arcipreste de Llerena.

Emilio Sánchez, arcipreste de Mérida.

Feliciano Leal, arcipreste de Montijo.

Manuel Ruiz, arcipreste de Olivenza.

Felipe Domínguez, arcipreste de Villanueva de la Serena.

Pedro Maya, arcipreste de Zafra.

Víctor Pérez, arcipreste de Zalamea de la Serena.

Vicario Judicial

José Gago González, es natural de Salvaleón. Ha cursado estudios en la Universidad de Navarra, donde obtuvo las licenciaturas en Teología y Derecho Canónico. Es miembro del Cabildo Catedralicio y, anteriormente, ha ejercido su ministerio en las parroquias de La Lapa, Zalamea de la Serena, Sagrajas y San Agustín de Badajoz. Ha desempeñado diversas tareas en la curia judicial de nuestra diócesis y fue nombrado Vicario Judicial por Mons. Montero, cargo en el que ahora ha sido confirmado.

 

Se celebró en la Plaza de España de Badajoz con asistencia de fieles de toda la diócesis

Tres mil personas participaron en la misa de acción de gracias por el nuevo Papa

El Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Santiago García Aracil, acompañado por el Arzobispo Emérito, Don Antonio Montero y más de un centenar de sacerdotes, presidía el pasado domingo una Eucaristía de Acción de Gracias al Señor por el nuevo Pontífice, Benedicto XVI. La eucaristía se desarrolló en la Plaza de España, en la explanada de la Catedral Metropolitana de Badajoz, donde se colocaron 2.000 sillas y un equipo de megafonía para que los fieles pudieran seguir el acto, que daba comienzo a las 7 de la tarde con la procesión de los sacerdotes desde el Arzobispado hasta el presbiterio, colocado para la ocasión en las escalinatas del templo catedralicio.

La mayoría de las parroquias de la Archidiócesis habían suprimido las misas de la tarde con el fin de que los fieles asistieran a la Eucaristía de acción de gracias.

En su homilía, don Santiago García Aracil afirmaba que Benedicto XVI es un regalo para la Iglesia y para el mundo y pedía que todos los cristianos recen por el para que sea fiel a la Gracia del Espíritu Santo.

El Arzobispo llamó la atención sobre la tentación de que busquemos el desarrollo olvidándonos de Dios porque fuera de Dios no hay felicidad, a la vez que se sumó a las palabras del nuevo Papa, Benedicto XVI, cuando éste alertó de la dictadura del relativismo, que niega valores eternos y verdaderos. Precisamente este tema, que ha sido destacado durante días por la prensa, ocupó buena parte de la homilía de don Santiago en la Eucaristía de su toma de posesión como Arzobispo de Mérida-Badajoz.

Don Santiago García Aracil se refirió también al Año de la Eucaristía, establecido por Juan Pablo II, que estamos viviendo, en torno al cual Benedicto XVI se ha referido en varias ocasiones después de se elegido Papa.

A la Eucaristía asistieron en torno a 3.000 fieles de la ciudad de Badajoz y de muchas parroquias de la diócesis, además de autoridades locales, presididas por el Alcalde, autonómicas, entre las que se encontraba el Consejero de Cultura y militares.

 

La diócesis organiza una gran exposición sobre la Inmaculada

Esta semana se presentaba en Badajoz el programa de la exposición sobre la Inmaculada Concepción que, con motivo de las celebraciones del 150 Aniversario de la proclamación de dicho Dogma mariano, se ha organizado en nuestra Diócesis.

Esta exposición recogerá 60 piezas, "la mayoría de las cuales se exponen y se catalogan por primera vez" como ponía de manifiesto Francisco Tejada Vizuete, Comisario de esta exposición, en la presentación de la misma.

La muestra estará dividida en cinco apartados, centrados en diversos momentos del misterio de la Virgen María, y recogerá obras que van desde los inicios del siglo XIV hasta el siglo XX cedidas para la ocasión por las parroquias, conventos y ermitas de nuestra diócesis de Mérida-Badajoz.

Las obras estarán expuestas en el Claustro de la Catedral de Badajoz y podrán ser visitadas desde el 4 de mayo al 4 de julio, tanto en horario de mañana -de 11 a 13'30- como de tarde - de 18 a 21'30-.

 

Los Secretariados de Juventud de las tres diócesis extremeñas celebran un encuentro de formación

Tuvo lugar en el 'Pago de San Clemente'

Los Secretariados de Juventud de las tres diócesis extremeñas han celebrado, en la casa de oración del 'Pago de San Clemente' (Cáceres), un encuentro de formación para los miembros de dichos Secretariados, en el que participaron una treintena de personas.

Durante el encuentro, los participantes reflexionaron sobre la realidad del joven extremeño, ayudados por el sacerdote y sociólogo Jesús Moreno Ramos, delegado diocesano para Cáritas y Medios de Comunicación de la diócesis de Coria-Cáceres.

En este encuentro también se dieron a conocer las últimas informaciones sobre la Jornada Mundial de la Juventud 'Colonia 2005', que están organizando juntas las tres diócesis.

 

Semana de la Parroquia

La parroquia pacense de San Roque ha celebrado su 'Semana de la Parroquia' en la que, como ya han venido realizando otros años, han tenido unas jornadas de reflexión y diálogo en torno a situaciones y problemas de actualidad.

Cada día de esta semana estuvo dedicado a una cuestión. Así, el lunes, se celebró una mesa redonda sobre las victimas del terrorismo, en la que participaron miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Badajoz. Dos de las jornadas fueron dedicadas a África, una a Ruanda, en la que participó el sacerdote ruandés Jean Claude Bizimungu, con quien la parroquia de San Roque colabora en distintos programas de promoción y asistencia, y la otra trató el tema 'Vida y muerte en África', con una conferencia a cargo de Marivi Gallardo, religiosa de la Compañía de María, que ha estado 33 años como misionera en el Congo.

La semana terminó con una Asamblea parroquial y con la renovación del Consejo Pastoral.

 

Estudio sobre el martirio de sacerdotes en el siglo XX

El sacerdote diocesano, don Agustín López ha publicado un nuevo fascículo dentro de la colección de Apuntes para la historia de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz en la que relata aspectos biográficos de los sacerdotes mártires del siglo XX en Badajoz.

En el folleto, de 80 páginas, se detalla el martirio de 29 sacerdotes y 2 seminaristas.

En su introducción el autor afirma que "el estudio no pretende ser polémico ni ofensivo, sino que, ciñéndose a los sacerdotes mártires de la guerra civil por odio a la fe, aporta nuevos datos a los que publiqué en 1998".

 

Cursillo de Cristiandad nº 226

Se ha celebrado en la casa de oración de Gévora

El Movimiento Cursillos de Cristiandad de la diócesis de Mérida-Badajoz ha celebrado el pasado fin de semana, en la casa de oración de Gévora, su cursillo número 226.

En este encuentro han participado una decena de personas, coordinados por Pilar Elías y con el acompañamiento de los sacerdotes diocesanos Sebastián González González y Miguel Caballero García.

A la clausura de este cursillo asistieron, como es habitual, un nutrido grupo de cursillistas 'veteranos' que, con sus testimonios, pusieron de manifiesto la importancia de los cursillos para sus vidas.

En este cursillo además, se aprovechó para invitar a los asistentes a participar en la Convivencia Diocesana de este movimiento, que está previsto que se celebre en el santuario de Nuestra Señora de Barbaño, el próximo día 8 de mayo.


 

Liturgia dominical

Celebramos el VI domingo de Pascua

Palabra de Dios

 

Hechos de los Apóstoles 8, 5-8. 14-17

En aquellos días, Felipe bajó a la ciudad de Samaría y predicaba allí a Cristo. El gentío escuchaba con aprobación lo que decía Felipe, porque habían oído hablar de los signos que hacía y los estaban viendo: de muchos poseídos salían los espíritus inmundos lanzando gritos, y muchos paralíticos y lisiados se curaban. La ciudad se llenó de alegría.

Cuando los apóstoles, que estaban en Jerusalén, se enteraron de que Samaría había recibido la palabra de Dios, enviaron a Pedro y a Juan; ellos bajaron hasta allí y oraron por los fieles, para que recibieran el Espíritu Santo; aún no había bajado sobre ninguno, estaban sólo bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les imponían las manos y recibían el Espíritu Santo.

 

Salmo 65, 1-3a, 5-5, 6-7a, 16 y 20

R. Aclamad al Señor, tierra entera. O bien: Aleluya.

Aclamad al Señor, tierra entera;

tocad en honor de su nombre,

cantad himnos a su gloria.

Decid a Dios: "¡Qué temibles son tus obras!".

Que se postre ante tí la tierra entera,

que toquen en tu honor,

que toquen para tu nombre.

 

1ª carta del apóstol san Pedro 3, 15-18

Hermanos: Glorificad en vuestros corazones a Cristo Señor y estad siempre prontos para dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pidiere; pero con mansedumbre y respeto y en buena conciencia, para que en aquello mismo en que sois calumniados queden confundidos los que denigran vuestra conducta en Cristo; que mejor es padecer haciendo el bien, si tal es la voluntad de Dios, que padecer haciendo el mal.

Porque también Cristo murió una vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios. Murió en la carne, pero volvió a la vida por el Espíritu.

 

Evangelio según san Juan 14, 15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Yo le pediré al Padre que os dé otro defensor que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis porque vive con vosotros y está con vosotros.

No os dejaré desamparados, volveré. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis, y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy con mi Padre, vosotros conmigo y yo con vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama, lo amará mi Padre, y yo también lo amaré y me revelaré a él.

 

Comentario Litúrgico

Dar razón de vuestra esperanza

Los cincuenta días de Pascua no están destinado solamente al recuerdo y la celebración de la resurrección de Cristo, sino tambien nos deben servir para contrastar nuestro modo de vivir con la autentica vida cristiana que es aquella que tiene como principio y meta la comunión con Cristo resucitado y no con los valores de este mundo. Estos días pueden servirnos de revisión.

San Pedro, en la segunda lectura, les dice a sus lectores que deben vivir su fe "dando razón de vuestra esperanza". Es enigmática esta frase. Supone que la vida de los primeros cristianos era tan distinta a los modos y a las modas de su tiempo que los paganos se cuestionaban qué significaba aquella manera de vivir. Llegarían a preguntar y así daban ocasión a los primeros cristianos de explicar su fe en Cristo resucitado.

Hoy, quizá, para la mayoría de nosotros ese cuestionamiento nos hará pensar porque quizá, aunque llevemos muchos años viviendo en la fe en Cristo, nadie se ha extrañado de nuestro modo de vivir y , por supuesto, nadie nos ha hecho pregunta alguna al respecto.

Desde las lecturas de hoy nos vienen interrogantes: ¿en nuestra vida resplandece la paciencia ante las adversidades como nos amonesta san Pedro?. ¿nuestra vida está marcada por el amor a Cristo y la fidelidad a sus mandamientos?. Si no hay reciedumbre en nuestra vida de fe, no es extraño que a nadie le llame la atención y que nadie tome en serio nuestro intento de tener a Cristo como Señor de nuestra vida. En definitiva, si no vivimos apoyados en la esperanza en Cristo, no nos extrañe que pasemos desapercibidos y no como testigos.

Antonio Luis Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

2, lunes: Hch 16, 11-15; Jn 15, 26-116, 4.
3, martes: 1Co 15, 1-8; Jn 14, 6-14.
4, miércoles: Hch 17, 15-22, 18, 1; Jn 16, 12-15.
5, jueves: Hch 18, 1-8; Jn 16, 16-20.
6, viernes: Hch 18, 9-18; Jn 16, 20-23a.
7, sábado: Hch 18, 23-28; Jn 16, 23b-28.
8, domingo: Hch 1, 1-11; Ef 1, 17-23; Mt 28, 16-20.

 

8 de mayo: Pedro de Tarantasia

Nació en Saint-Maurice, aldea próxima a Vienne, de una familia de labradores. Se hizo cisterciense en la abadía de Bonaval, y tal era la fuerza de su ejemplo que toda su familia decidió, como él, abrazar la vida religiosa. No es de extrañar que a un hombre así pronto lo elijan abad de un monasterio. En este caso fue el de Tamié, en la región de Tarantasia, a los pies de los Alpes. Y no es entonces menos de extrañar que, después de diez años como abad y muy a pesar  suyo, le nombrasen obispo de Tarantasia. Como muchos otros obispos de esta época, en su corazón no renunció jamás a seguir siendo un monje, y para regir su diócesis aplicó los principios del Císter, como si de su abadía se tratase. Dado que su diócesis era lugar de paso, nuestro santo dedicó muchos esfuerzos a la atención a los peregrinos y caminantes. Cumplió también varios encargos diplomáticos por orden del papa. Una vez consiguió escaparse de su diócesis a un lejano monasterio y estuvo un año entero allí, pero lo encontraron y volvieron a llevarle, muy mohíno, a su palacio episcopal, donde permaneció hasta su muerte en el año 1174

 

Los santos de la semana

2, lunes: Segundo, Atanasio, Antonio, Saturnino, Neópolo.
3, martes: Apóstoles Felipe y Santiago, Alejandro, Evencio.
4, miércoles: Silvano, Ciriaco, Florián.
5, jueves: Crescencio, Máximo.
6, viernes: Juan Damasceno, Lucio, Benita.
7, sábado: Estanislao, Flavio, Domitila.
8, domingo: Victor, Bonifacio IV.


Contraportada

Este domingo se celebra el 'Día de las vocaciones nativas'

Más de 90 mil jóvenes del tercer mundo pueden seguir su vocación gracias a la Obra Pontificia de San Pedro

LA Obra Pontificia de San Pedro Apóstol (POSPA) celebra, celebra este domingo, su jornada más destacada, el 'Día de las Vocaciones Nativas'.

El objetivo de la POSPA es promover entre las comunidades cristianas la responsabilidad en el fomento y sustentación de las vocaciones nativas, tanto a la vida religiosa como a la vida sacerdotal, en los paises de misión.

En la campaña del año pasado, más de noventa mil jóvenes (seminaristas, novicios y novicias) se beneficiaron de la acción y ayuda de esta obra misional, así como casi mil seminarios, siendo los seminaristas del continente africano los que más están recibiendo las ayudas de la POSPA.

Este domingo se celebra el 'Día de las Vocaciones Nativas', una de las jornadas más antiguas de las que organizan las Obras Misionales Pontificias (OMP).

Con esta jornada se pretende cumplir un triple objetivo. Por un lado, 'promover en los fieles cristianos la alegría y la gratitud por el incremento de las vocaciones nativas en los territorios de misión'. En segundo lugar, 'incrementar en las comunidades cristianas su responsabilidad en la promoción y sustentación de las vocaciones nativas' y, por último, 'lograr que el sentido y finalidad de la Obra Pontificia se prolongue durante el año en las Iglesias locales a través de una eficaz cooperación espiritual y económica'.

Inculturación del Evangelio

El 'Día de las Vocaciones Nativas' nace de la 'Obra de San Pedro Apóstol', fundada por Juana y Estefanía Bigard, convencidas de que una comunidad cristiana local no habría podido convertirse plenamente en Iglesia sin un clero autóctono: obispos, sacerdotes y religiosos, los cuales serían capaces, mejor que otros, de dar valor a la riqueza de las tradiciones locales y de predicar el Evangelio en el ámbito de su misma cultura, en el modo más eficaz e incisivo. Es, por lo tanto, una obra que busca permitir una mejor inculturación del Evangelio.

Tras recibir la aprobación vaticana, pasa a ser Obra Pontificia de San Pedro Apóstol (POSPA) que tiene como misión principal la formación de las vocaciones nativas. Para llevar a cabo esta tarea, la POSPA concretiza su trabajo en tres líneas de intervención fundamentales, que van desde la concesión de subsidios anuales en favor de Seminarios Mayores, Propedéuticos y Menores de los países de misión para contribuir al mantenimiento de los seminaristas, pasando por la construcción, ampliación y reestructuración de los mismos Seminarios, así como la asistencia económica a los novicios y novicias del primer año canónico y concesión de subsidios extraordinarios para el mantenimiento de sus centros de formación, ya que esta Obra misional no se reduce sólo a las vocaciones sacerdotales.

En algunos casos se ayuda al 60%

En la campaña del año 2004, más de 90.000 seminaristas, novicios y novicias, se beneficiaron de las ayudas de la POSPA, además de casi mil seminarios. En algunos casos, como el del continente africano, casi el 60 % de sus seminaristas pueden estudiar gracias a las aportaciones de esta Obra misional. Esto fue posible gracias a los más de 38 millones de dólares que se aportaron en todo el mundo, de los que España aportó algo más de 2'5 millones.

Para monseñor Francisco Pérez, Arzobispo Castrense y Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias, "hoy estamos en un momento de gran esplendor en la vida de la Iglesia. Recuerdo que cuando yo estaba en el Seminario éramos 300 seminaristas. Hoy en día es impensable que en Europa haya algún seminario con tal número de seminaristas porque Europa ha bajado mucho en vocaciones. Pero si vamos a África, a América e incluso Asia, observaremos que existen Seminarios diocesanos donde hay más de 200 seminaristas y congregaciones de religiosos o religiosas que tienen abundantes vocaciones".

Los datos corroboran estas afirmaciones de Monseñor Pérez. Así, en África, el número de seminaristas ha crecido un 14% en tan sólo seis años (1997-2002), situándose en más de veintidós mil, y en Asia otro tanto, donde los seminaristas son más de 27.000, con un aumento del 12% en esos mismos seis años.

Redacción


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