Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

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Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 481. 27 de abril de 2003

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes


Portada

El Papa firmó el Jueves Santo una nueva encíclica en torno a la Eucaristía

Es la decimocuarta de Juan Pablo II

El Papa firmaba el Jueves santo su decimocuarta encíclica, centrada en la eucaristía, que se propone presentar una reflexión sobre el Misterio eucarístico en su relación con la Iglesia.

"Ecclesia de Eucharistia", que es su nombre, es un documento relativamente breve pero denso en sus aspectos teológicos, disciplinares y pastorales, que consta de una introducción, seis capítulos y una conclusión.

El primer capítulo, aborda la Eucaristía como "Misterio de la fe", el segundo lleva por título "La Eucaristía edifica la Iglesia", mientras que en el tercero se reflexiona sobre la "apostolicidad de la Eucaristía y de la Iglesia". En el cuarto capítulo Juan Pablo II se centra en "La Eucaristía y la comunión eclesial", el quinto capítulo está dedicado al "decoro de la celebración eucarística", y el último, de contenido mariano, lleva por título, "en la escuela de María, mujer 'eucarística'".


Editorial

Cosas de ayer y cosas de siempre

Ya está todo preparado para recibir a Juan Pablo II en España. Llegará a Madrid el sábado a las 12 de la mañana, según el horario oficial distribuido por la Santa Sede.

Es la quinta visita de Karol Wojtyla a nuestro país, después de las que realizó en 1982 (en la que visitó Guadalupe), 1984, 1989 y1997. Ésta sitúa a España entre los tres países más visitados por el Santo Padre, junto a Estados Unidos y México, sólo por detrás de Polonia y Francia.

A lo largo de su pontificado ha realizado 98 viajes internacionales, en los que ha visitado 129 naciones y ha pronunciado 2.389 discursos. En total 1.154.997 kilómetros recorridos a los que habrá que sumar los que haga en España.

Juan Pablo II ha demostrado con los hechos aquellas palabras de san Pablo a los Romanos: "¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?" A él no lo ha apartado ni la enfermedad, ni la edad, ni la debilidad...."En todo esto vencemos fácilmente por aquél que nos ha amado".

Juan Pablo II, como reza el lema de su visita a España (Seréis mis testigos), ha defendido el Evangelio donde ha sido necesario, sin importarle las etiquetas, porque la verdad es una, haciendo buenas sus primeras palabras cuando llegó al pontificado: "No tengáis miedo".

Si el sábado por la tarde se reunirá con los jóvenes para transmitirles ese mensaje, el domingo nos lo mostrará hecho vida por cinco españoles que nos han demostrado que el Evangelio tiene sentido hoy igual que ayer. Esos cinco cristianos ejemplares, a los que va a canonizar, no vivieron en la noche de los tiempos, se pasearon por nuestras calles en pleno siglo XX demostrando que hay cosas antiguas, cosas modernas y cosas de siempre.


Centrales

Juan Pablo II centra en la Eucaristía la decimocuarta encíclica de su pontificado

El Jueves Santo, el Papa Juan Pablo II firmaba su decimocuarta Carta Encíclica, "Ecclesia de Eucharistia", durante la Misa In Coena Domini, en el marco litúrgico del comienzo del Triduo Pascual. Esta nueva Encíclica del Santo Padre consta de una introducción, seis capítulos y una conclusión. Ha sido publicada en inglés, francés, español, italiano, alemán, portugués y latín, y se propone presentar una reflexión sobre el Misterio eucarístico en su relación con la Iglesia.

Según informa el Boletín de la sala de prensa de la Santa Sede, se trata de un documento relativamente breve pero denso en sus aspectos teológicos, disciplinares y pastorales.

El primer capítulo, "Misterio de la fe", explica el valor sacrificial de la Eucaristía que, por el ministerio del sacerdote, hace sacramentalmente presente en cada Misa el cuerpo "entregado" y la sangre "derramada" para la salvación del mundo.

Estímulo para los creyentes

La celebración de la Eucaristía no es una repetición de la Pascua de Cristo, su multiplicación en el tiempo y los diversos lugares, sino el único sacrificio de la Cruz que se hace presente hasta el fin de los tiempos. Es "fármaco de inmortalidad", como afirma san Ignacio de Antioquía. Como prenda del Reino futuro, la Eucaristía estimula el sentido de responsabilidad de los creyentes respecto al mundo presente, donde los más débiles, los más pequeños y los más pobres esperan la atención de alguien que, con su solidaridad, les ayude a esperar.

"La Eucaristía edifica la Iglesia" es el tema del segundo capítulo. Cada vez que el fiel participa en el Sagrado Banquete, no sólo recibe a Cristo, sino que es recibido a su vez por Cristo mismo. El Pan y el Vino son la fuerza que da unidad a la Iglesia. Ésta se une a su Señor que, bajo la apariencia de las especies eucarísticas, habita en ella y la edifica. Lo adora no solamente durante la Santa Misa, sino en todo momento, custodiándolo como su más preciado "tesoro".

La Eucaristía es un don

El capítulo tercero reflexiona sobre la "apostolicidad de la Eucaristía y de la Iglesia": así como no se da la integridad de la Iglesia sin la sucesión apostólica, tampoco hay verdadera Eucaristía sin el Obispo. Quien "hace" la Eucaristía actúa en persona de Cristo Cabeza; por eso no posee ni puede disponer de la Eucaristía, sino que es siervo para el bien de la comunidad de los redimidos. De esto se sigue que la comunidad cristiana no "posee" la Eucaristía, sino que la recibe como don.

Ésta es la reflexión que se desarrolla en capítulo cuarto: "La Eucaristía y la comunión eclesial". La Iglesia, al administrar el Cuerpo y la Sangre para la salvación del mundo, se atiene a lo que Cristo mismo ha establecido. Fiel a la doctrina de los Apóstoles, unida en la disciplina sacramental, debe manifestar incluso de manera visible la unidad invisible que la caracteriza. La Eucaristía no puede ser "usada" como instrumento de comunión, sino que, más bien, la presupone y la convalida. En esta perspectiva se ha de considerar el camino ecuménico que atañe a todos los discípulos del Señor: la Eucaristía crea comunión y educa a la comunión cuando se celebra en la verdad. No puede estar a merced del arbitrio de los individuos o de comunidades particulares.

El quinto capítulo está dedicado al "decoro de la celebración eucarística". La celebración de la "Misa" comprende aspectos exteriores cuyo cometido es subrayar la alegría que embarga todos los que se reúnen en torno al don inconmensurable de la Eucaristía. La arquitectura, la escultura, la pintura, la música, la literatura y, en general, el arte en todas sus manifestaciones, dan testimonio de cómo la Iglesia a lo largo de los siglos no ha tenido reparos en "derrochar" para mostrar así el amor que la une con su divino Esposo. También en las celebraciones de hoy se ha de recuperar el gusto por la belleza.

El sexto capítulo, "en la escuela de María, mujer "eucarística"", se centra con original actualidad en la sorprendente analogía entre la Madre de Dios, que gestó el cuerpo de Jesús y se convierte en el primer tabernáculo, y la Iglesia, que en su seno custodia y da al mundo la carne y la sangre de Cristo. La Eucaristía se da a los creyentes para que su vida sea un perenne Magnificat a la Santísima Trinidad.

La conclusión es comprometedora: quien desea seguir el camino de la santidad no necesita nuevos "programas". El programa ya existe: es Cristo mismo, a quien se debe conocer, amar, imitar y anunciar. La puesta en práctica de este programa pasa a través de la Eucaristía. Lo atestiguan los Santos, que en cada instante de su vida han saciado su sed en la fuente inagotable de este Misterio, obteniendo de él fuerza espiritual para realizar plenamente su vocación bautismal.

Noticias Eclesiales

Selección de textos

La nueva encíclica presenta una reflexión sobre el Misterio eucarístico en su relación con la Iglesia

Entresacamos a continuación algunos textos de la nueva encíclica de Juan Pablo II:

"La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia".

"No hay duda de que la reforma litúrgica del Concilio ha tenido grandes ventajas para una participación más consciente, activa y fructuosa de los fieles en el Santo Sacrificio del altar".

"Confío en que esta Carta encíclica contribuya eficazmente a disipar las sombras de doctrinas y prácticas no aceptables, para que la Eucaristía siga resplandeciendo con todo el esplendor de su misterio".

Misterio de fe

"Cuando la Iglesia celebra la Eucaristía, memorial de la muerte y resurrección de su Señor, se hace realmente presente este acontecimiento central de salvación y 'se realiza la obra de nuestra redención'".

"La Misa hace presente el sacrificio de la Cruz, no se le añade y no lo multiplica. (...) La naturaleza sacrificial del Misterio eucarístico no puede ser entendida, por tanto, como algo aparte, independiente de la Cruz o con una referencia solamente indirecta al sacrificio del Calvario".

"Con la comunión eucarística la Iglesia consolida también su unidad como cuerpo de Cristo".

"El culto que se da a la Eucaristía fuera de la Misa es de un valor inestimable en la vida de la Iglesia. Dicho culto está estrechamente unido a la celebración del Sacrificio eucarístico. La presencia de Cristo bajo las sagradas especies que se conservan después de la Misa 'presencia que dura mientras subsistan las especies del pan y del vino', deriva de la celebración del Sacrificio y tiende a la comunión sacramental y espiritual. Corresponde a los Pastores animar, incluso con el testimonio personal, el culto eucarístico, particularmente la exposición del Santísimo Sacramento y la adoración de Cristo presente bajo las especies eucarísticas".

"La Iglesia celebra la Eucaristía a lo largo de los siglos precisamente en continuidad con la acción de los Apóstoles, obedientes al mandato del Señor".

"El ministerio de los sacerdotes, en virtud del sacramento del Orden, en la economía de salvación querida por Cristo, manifiesta que la Eucaristía celebrada por ellos es un don que supera radicalmente la potestad de la asamblea y es insustituible en cualquier caso para unir válidamente la consagración eucarística al sacrificio de la Cruz y a la Ùltima Cena".

"El sacrificio eucarístico (...) es el centro y raíz de toda la vida del presbítero. Se entiende, pues, lo importante que es para la vida espiritual del sacerdote, como para el bien de la Iglesia y del mundo, que ponga en práctica la recomendación conciliar de celebrar cotidianamente la Eucaristía", encontrando en ella, "verdadero centro de su vida y de su ministerio, la energía espiritual necesaria para afrontar los diversos quehaceres pastorales. Cada jornada será así verdaderamente eucarística".

Eucaristía y comunidad

"La Iglesia, mientras peregrina aquí en la tierra, está llamada a mantener y promover tanto la comunión con Dios trinitario como la comunión entre los fieles. Para ello, cuenta con la Palabra y los Sacramentos, sobre todo la Eucaristía, de la cual 'vive y se desarrolla sin cesar' y en la cual, al mismo tiempo, se expresa a sí misma. No es casualidad que el término comunión se haya convertido en uno de los nombres específicos de este sublime Sacramento".

"La celebración de la Eucaristía, no obstante, no puede ser el punto de partida de la comunión, que la presupone previamente, para consolidarla y llevarla a perfección (...) sea en la dimensión invisible que (...) nos une al Padre y entre nosotros, sea en la dimensión visible, que implica la comunión en la doctrina de los Apóstoles, en los Sacramentos y en el orden jerárquico".

"La comunión invisible, aun siendo por naturaleza un crecimiento, supone la vida de gracia, por medio de la cual se nos hace 'partícipes de la naturaleza divina', así como la práctica de las virtudes de la fe, de la esperanza y de la caridad".

"El Catecismo de la Iglesia Católica establece: 'Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar'. Deseo, por tanto, reiterar que está vigente, y lo estará siempre en la Iglesia, la norma con la cual el Concilio de Trento ha concretado la severa exhortación del apóstol Pablo, al afirmar que, para recibir dignamente la Eucaristía, 'debe preceder la confesión de los pecados, cuando uno es consciente de pecado mortal'".

"La comunión eclesial, como antes he recordado, es también visible. (...) La Eucaristía, siendo la suprema manifestación sacramental de la comunión en la Iglesia, exige que se celebre en un contexto de integridad de los vínculos. (...) Requiere que los lazos de la comunión en los sacramentos sean reales, particularmente en el Bautismo y en el Orden sacerdotal. No se puede dar la comunión a una persona no bautizada o que rechace la verdad íntegra de fe sobre el Misterio eucarístico".

"El banquete eucarístico es verdaderamente un banquete 'sagrado', en el que la sencillez de los signos contiene el abismo de la santidad de Dios: 'O Sacrum convivium, in quo Christus sumitur!'".

"En el contexto de este elevado sentido del misterio, se entiende cómo la fe de la Iglesia en el Misterio eucarístico se haya expresado en la historia no sólo mediante la exigencia de una actitud interior de devoción, sino también a través de una serie de expresiones externas, orientadas a evocar y subrayar la magnitud del acontecimiento que se celebra. De aquí nace el proceso que ha llevado progresivamente a establecer una especial reglamentación de la liturgia eucarística, en el respeto de las diversas tradiciones eclesiales legítimamente constituidas".

"Por desgracia, es de lamentar que, sobre todo a partir de los años de la reforma litúrgica postconciliar, por un malentendido sentido de creatividad y de adaptación, no hayan faltado abusos, que para muchos han sido causa de malestar. Una cierta reacción al 'formalismo' ha llevado a algunos, especialmente en ciertas regiones, a considerar como no obligatorias las 'formas' adoptadas por la gran tradición litúrgica de la Iglesia y su Magisterio, y a introducir innovaciones no autorizadas y con frecuencia del todo inconvenientes".

"Por tanto, siento el deber de hacer una acuciante llamada de atención para que se observen con gran fidelidad las normas litúrgicas en la celebración eucarística. Son una expresión concreta de la auténtica eclesialidad de la Eucaristía; éste es su sentido más profundo. La liturgia nunca es propiedad privada de alguien, ni del celebrante ni de la comunidad en que se celebran los Misterios".

Conclusión

"El Misterio eucarístico -sacrificio, presencia, banquete- no consiente reducciones ni instrumentalizaciones; debe ser vivido en su integridad, sea durante la celebración, sea en el íntimo coloquio con Jesús apenas recibido en la comunión, sea durante la adoración eucarística fuera de la Misa. (...) La vía que la Iglesia recorre en estos primeros años del tercer milenio es también la de un renovado compromiso ecuménico".

 

Llegará a Madrid el próximo sábado y permanecerá en nuestro país hasta el domingo por la tarde

España espera al Papa

Cuando, el 18 mayo del año pasado, día de su cumpleaños, el Santo Padre recibió la invitación formal para visitar España, contestó: "Veremos".

En septiembre se obtuvo la confirmación del Viaje pastoral del Papa a nuestro país y, desde entonces, no se ha parado de trabajar para que resulte un viaje inolvidable y fructífero. Se crearon distintas comisiones: prensa, liturgia..., a cargo de profesionales en distintos ámbitos que se responsabilizarían de que no hubiese cabo sin atar, en un viaje que revolucionará la ciudad de Madrid, a los jóvenes de España, a las familias cristianas, a los medios de comunicación, a los religiosos y consagrados...

En un encuentro con miembros de la UCIP-E (Unión Católica de Informadores y Periodistas de España), el Secretario General de la Conferencia Episcopal y obispo auxiliar de Toledo, monseñor Juan José Asenjo, explicó que se espera, "aproximadamente, que medio millón de jóvenes acudan a la Vigilia el sábado día 3 de mayo, en Cuatro Vientos, y el domingo, a un millón de personas en la Misa de las canonizaciones ". A esta Misa se preve que acudan familiares de los cinco santos: Madre Maravillas de Jesús y Genoveva Torres, los padres Poveda y Rubio y Sor Ángela de la Cruz. También estarán presentes las personas milagrosamente curadas por la intercesión de estos santos, así como las congregaciones religiosas de cada canonizado.

Aldabonazo

"La colaboración por parte de las instituciones del Gobierno ha sido óptima ­afirmó, muy satisfecho, monseñor Asenjo­. Todos han trabajado con la mayor disponibilidad y generosidad. Esperamos que esta Visita suponga un aldabonazo para la Iglesia en España". Además, Televisión Española cubrirá por completo los actos de la Visita pastoral del Papa, e incluso los desplazamientos, desde que llegue a España.

La Familia Real, el Presidente del Gobierno, don José María Aznar, con quien se entrevistará, así como el Secretario General del Partido de la oposición, don José Luis Rodríguez Zapatero, con quien también tendrá una breve entrevista, son algunas de las muchísimas autoridades que estarán presentes acompañando al Papa en esta Visita apostólica.

También acudirán unos 40 obispos extranjeros, más todos los arzobispos y obispos españoles. "Los obispos estamos convencidos ­afirmó monseñor Asenjo­ de que será una auténtica gracia para España el Viaje del Papa".

Los españoles esperamos al Sucesor de Pedro con cariño y expectación. La archidiócesis de Madrid ha hecho un gran esfuerzo habilitando parroquias y colegios para que los peregrinos que llegan de todas partes del país puedan instalarse.

Además, han llegado muchas cartas espontáneas de gente pidiendo que el Papa les bendiga, especialmente familias numerosas, enfermos terminales..., e incluso empiezan a llegar regalos, que serán enviados al Vaticano en el avión de vuelta, con el Papa.

Visita histórica

Todos se preparan para una visita histórica. Niños en los colegios, seminaristas, consagrados, familias enteras, profesionales, e incluso aquellos que, alejados de cualquier profesión de fe, contemplan con curiosidad la ilusión de los grupos de jóvenes que dedican sus tardes libres a hacer carteles o a vestir la ciudad de anuncios para que no haya nadie en Madrid que no sepa que, en el puente de mayo, el Papa nos viene a ver.

Es necesario seguir rezando para que, como deseó monseñor Asenjo, "este viaje nos aliente a todos a renovar la vida interior de nuestras comunidades, siguiendo la estela de los cinco santos que el Santo Padre va a canonizar".

Alfa y Omega

Los horarios del Papa

El Santo Padre saldrá el sábado, día 3, a las 9,30 del aeropuerto internacional Leonardo da Vinci de Fiumicino (Roma) hacia Madrid, adonde llegará a las 12,00. En el aeropuerto internacional de Madrid-Barajas tendrá lugar una ceremonia de bienvenida, en el que intervendrá Juan Pablo II. Ya por la tarde, a las 17.30 mantendrá un encuentro con el Presidente del Gobierno, don José María Aznar en la Nunciatura Apostólica, de donde partirá hacia la Base Aérea de Cuatro Vientos donde tendrá lugar el esperado encuentro con los jóvenes.

El domingo, a las 10 de la mañana dará comienzo la Eucaristía en la plaza de Colón, en la que serán canonizados cinco beatos españoles. Posteriormente, a las 13.45 el Papa mantendrá un encuentro y una comida con los cardenales de España, los miembros del Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española y los cardenales y obispos del séquito papal en la Nunciatura, donde recibirá a las cinco de la tarde a los Reyes. Ese será el último acto de Juan Pablo II, ya que a las 18.15 se celebrará una ceremonia de despedida en el aeropuerto internacional de Madrid-Barajas, de donde saldrá el avión de vuelta a Roma a las 18.45.

Desde nuestra diócesis

A pesar de que el encuentro de los jóvenes con el Papa no está previsto hasta el sábado, los jóvenes de la diócesis iniciarán el jueves la peregrinación para encontrarse con Juan Pablo II. Ese día, a las 21.00 saldrán los autobuses de Badajoz hacia Trujillo, donde se reunirán con el resto de los jóvenes extremeños. Allí tendrán, a partir de las 23.00, una celebración litúrgica, seguida de una fiesta.

De madrugada, a las 5.30, partirán hacia Madrid, donde a las 9.00 serán acogidos por parte de la Archidiócesis madrileña, que les proporcionará alojamiento en parroquias y colegios. A lo largo del día podrán visitar los lugares culturales preparados para el acontecimiento hasta las 20.00 horas que tendrá lugar una celebración de acogida en la Catedral de la Almudena, presidida por el Cardenal Arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela. Tras la celebración podrán visitar Madrid acompañados por la comunidad cristiana que los acoge.

El sábado habrá un festival durante todo el día a la espera del Papa, que llegará a Cuatro Vientos a las 18.30 horas. Termina la peregrinación con la participación en la eucaristía de las canonizaciones el domingo por la mañana.

 

Se reunían para orar por la paz, distribuían provisiones y acogían gente

La comunidad católica de Irak vivió la guerra unida, orando y ayudando a todos

Una reportera peruana ha revelado la odisea de fe y coraje que la valerosa y minoritaria comunidad católica iraquí vivió en la guerra.

Patricia Castro Obando, enviada especial del diario El Comercio, encontró en Bagdad la historia de Monseñor Ishlemon Warduni, Obispo Auxiliar de Bagdad, y uno de los pilares de la comunidad católica iraquí. "A veces sucedía que durante los bombardeos estábamos en plena Misa, escuchaba las bombas, pero yo seguía leyendo el Evangelio o continuaba con la consagración", comenzó el relato del Obispo. "Cuando terminaba les preguntaba a los fieles: ¿Tienen miedo? No tengan miedo, estamos en la casa de Dios, nuestro padre. ¿Dónde podríamos estar más seguros? Después, empezábamos a cantar para que no se escuchasen los llantos", evocó Monseñor Warduni.

La guerra reforzó el sentido y los lazos de los católicos. "Todo lo que teníamos lo compartimos. Dios proveería, decía yo. Antes de dormir pedíamos por el Papa, por las personas que esa noche morirían y por la paz ", relató el Obispo.

En clave de oración

El lema de Monseñor Warduni durante la guerra fue "A más bombas, más rosarios". "Debíamos fortalecer el alma para lo que sucediera. La oración es la fuerza de la fe. Y con fe todo se puede".

La tarea de la Iglesia fue asistir espiritual y materialmente a iraquíes de todos los credos. "Distribuimos provisiones en nuestras 26 parroquias, tres conventos y dos seminarios. Convertimos las iglesias en refugios para las familias que vivían cerca de las oficinas del Gobierno. En algunas parroquias alojamos hasta a 150 personas cada noche", señaló.

El Obispo recorría cada mañana las parroquias, aconsejaba a los sacerdotes, oficiaba misas y por las tardes visitaba a las familias que perdía de vista.

"Me advirtieron que me podían matar, pero nuestra misión es llevar la esperanza, el consuelo y la luz de vida. Un padre se ofreció a ir conmigo. Bueno, le dije. Cuando las familias nos abrían las puertas, se alegraban mucho, nos invitaban a comer, charlábamos y hasta nos reíamos. Después supe que los otros sacerdotes empezaron a hacer lo mismo", relató.

Sin tregua

Aunque la guerra ha terminado, la tarea de la Iglesia persiste. "Ayer llegaron a la parroquia dos personas suplicando ayuda. Ocho miembros de una familia murieron en los bombardeos de Al Mansour y aún no habían recibido cristiana sepultura. Lo mismo sucede con los soldados iraquíes, nadie quiere comprometerse".

ACI


Información diocesana

Las Hermanas de la Providencia cumplen un siglo de presencia en España

En nuestra diócesis cuentan con tres comunidades

Las Hermanas de la Providencia cumplen este año un siglo de presencia en España; llegaron el 1 de mayo de 1903, procedentes de Francia.

En la actualidad cuentan con tres comunidades en nuestra diócesis. La primera se estableció en 1955 en la localidad de Montemolín. En ella viven cuatro religiosas que dirigen un colegio hasta sexto de primaria. Además trabajan en diversas tareas en la parroquia como catequesis, preparación de la liturgia, visita a enfermos y Cáritas.

Esta comunidad tiene preparados varios actos para el mes de mayo; entre ellos encontramos un tríduo para los días 5,6 y 7 de mayo y una celebración, el día 9, en el centro educativo.

La segunda comunidad llegó en 1957 a Campanario, donde residen otras cuatro religiosas dedicadas a actividades parroquiales como visitas a enfermos, catequesis y preparación de la liturgia. Durante estos días han proyectado vídeos sobre el carisma de la Congregación y para el 4 de mayo preparan una eucaristía de acción de gracias. Además, todos los días 4, durante este año, celebran una eucaristía y han venido llevando a cabo catequesis especiales para mostrar la razón de ser de estas religiosas.

La más reciente

La comunidad más reciente, aunque la más numerosa, la encontramos en Badajoz. Allí recalaron en 1960 para trabajar en el sanatorio de la Milagrosa, situado en la Plaza de Portugal, donde permanecieron durante catorce años, hasta su cierre. Fue entonces cuando el sacerdote don Diego Barrena solicitó a la Provincial que acudieran a su parroquia, a San Fernando y Santa Isabel. Desde la parroquia de San Fernando las religiosas atendían a los barrios de las Moreras y Cañada, que hoy ya cuentan con su propia parroquia, la de San Juan de Dios.

En el año 1983, a petición de don Antonio Montero, las hermanas se fueron a vivir al barrio de las Cuestas de Orinaza para atender a la parroquia de San Francisco de Asís, donde permanecieron hasta que el barrio fue desmontado y realojadas las 400 familias en otros barrios de la ciudad.

En la actualidad la comunidad cuenta con 6 religiosas en la barriada de San Fernando, desde donde realizan su labor en otras dos parroquias: Santa Teresa de Jesús y la ya mencionada de San Juan de Dios, además de la de San Fernando y Santa Isabel.

Esta comunidad celebrará un triduo del 14 al 16. El día 14 será presidido por el Arzobispo.

Estas monjas tratan de ser Providencia entre la gente que acompañan, ayudándoles a descubrir en sus vidas a Dios Padre Providente, que se hace presente en los acontecimientos de cada día.

 

Reunió a militantes de toda Extremadura

La JOC organizó un curso de formación en Semana Santa

La Juventud Obrera Cristiana de Extremadura ha realizado en Cáceres su encuentro de formación de Semana Santa. Han intervenido en él jóvenes de Plasencia, Cáceres, Mérida y Badajoz, con la presencia del presidente estatal de la JOC Iñigo Aramendia, y ha estado dirigido por el consiliario de la JOC de Cáceres, Ángel Macho.

Evangelio y trabajo

El encuentro tenía como titulo "Una lectura del misterio pascual desde la situación del joven trabajador" y en él se trabajó desde del Triduo Pascual. Así, el Jueves Santo se destacó la importancia de la Cena de Jesús y cómo esta experiencia se vive en nuestro tiempo.

El Viernes Santo estuvo marcado por la reflexión en torno a "La cruz como signo de rebeldía contra nuestros desencantos" y el Sábado Santo se trabajó sobre cómo entender la fe en Jesús Resucitado.

 

Parroquias de La Albuera y Talavera la Real

Retiro de mujeres en Gévora

La casa de oración de Gévora acogió en días pasados a cerca de 60 mujeres del voluntariado, escuela de oración y catecumenado de adultos de las parroquias de Nuestra Señora del Camino, de La Albuera, y de Nuestra Señora de Gracia, de Talavera la Real, para realizar una jornada de retiro y oración.

Las participantes fueron acompañadas en su reflexión por Sor María Paz Sanz Zuazo, superiora de las Esclavas de Cristo Rey, que regenta la casa de oración donde se celebró esta jornada, que centró la temática en torno a la iniciación en la experiencia de Dios.

El final del encuentro lo puso la celebración de la Eucaristía, concelebrada por los dos párrocos de las localidades participantes, don Pedro Gómez, por La Albuera, y don Manuel Calvino, por Talavera la Real.

 

Jornadas Nacionales de Sanitarios Cristianos

La Asociación de Profesionales Sanitarios Cristianos que tiene como fin promover un laicado cristiano comprometido con el mundo de la salud, ha celebrado las XIII Jornadas Nacionales en el Escorial (Madrid) en las que ha tomado parte una representación de nuestra diócesis.

Los temas que se han tratado van desde el análisis de un mundo globalizado en los aledaños de la salud hasta la los retos y los desafíos de la evolución sanitaria en España, pasando por las claves psicológicas para vivir en un mundo y una sanidad en crisis o las claves evangélicas para para un profesional sanitario cristiano.

En el transcurso de las jornadas se crearon grupos de trabajo en los que se analizaron las repercusiones, retos y desafíos a los profesionales sanitarios y se revisó su compromiso personal, donde se transmitieron comunicaciones y experiencias de vida.

En estas Jornadas participó el cardenal de Madrid, Monseñor Antonio María Rouco Varela.


Al paso de Dios

¡Vaya cinco!

Algunos cristianos, capaces de leer los signos de los tiempos, dijeron y siguen afirmando que éste ha de ser el siglo de los místicos. También el Papa, el mejor intérprete de la situación de la Iglesia, nos ha dicho que la pastoral de este milenio ha de estar orientada hacia la búsqueda de la santidad. El Santo Padre lo que afirma lo ratifica del mejor modo posible: muestra testigos de la experiencia de Dios, poniendo de relieve la santidad con nuevas canonizaciones. Este domingo canonizará en Madrid a cinco beatos españoles.¡Vaya cinco santos que vamos a poder imitar!

Un pastor de almas y maestro de vida espiritual, que vivió una profunda experiencia mística, manifestada incluso con gracias especiales (Padre Rubio).

Una sencilla y ardorosa mujer que nos enseñó a buscar a Dios en todas las cosas, a cumplir su voluntad y a impregnar la vida de espíritu de caridad (Madre Genoveva Torres).

Un sacerdote, maestro de oración, pedagogo de la vida cristiana y servidor del diálogo entre la fe y la ciencia (Pedro Poveda).

Una mujer con un especial atractivo interior y una abnegada entrega a los pobres, que encontraba su fuerza y su sentido "instalada junto a la cruz" (Sor Ángela de la Cruz).

Una maestra de la contemplación mística, que vivió desde el carmelo una maravillosa experiencia de unión con Dios y una rica vida interior (Maravillas de Jesús).

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)


Liturgia del domingo

Celebramos el II Domingo de Pascua

Palabra de Dios

 

Hechos de los Apóstoles 4, 32-35

En el grupo de los creyentes todos pensaban y sentían lo mismo: lo poseían todo en común y nadie llamaba suyo propio nada de lo que tenía. Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con mucho valor.

Todos eran muy bien vistos. Ninguno pasaba necesidad, pues los que poseían tierras o casas las vendían, traían el dinero y lo ponían a disposición de los apóstoles; luego se distribuía según lo que necesitaba cada uno.

 

Salmo 117, 2-4, 16ab-18, 22-24

R. Dad gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia. O bien: Aleluya.

Diga la casa de Israel:/ eterna es su misericordia./ Diga la casa de Aarón:/ eterna es su misericordia./ Digan los fieles del Señor:/ eterna es su misericordia.

 

Carta 1ª de san Juan 5, 1-6

Queridos hermanos: Todo el que cree que Jesús es el Cristo nacido de Dios; y todo el que ama a Aquel que da el ser, ama también al que ha nacido de Él. En esto conocemos que amamos a los hijos de Dios: si amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos. Pues en esto consiste el amor a Dios: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados, pues todo el que ha nacido de Dios vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios? Este es el que vino con agua y con sangre: Jesucristo. No sólo con agua, sino con agua y con sangre; y el Espíritu es quien da testimonio, porque el Espíritu es la verdad.

 

Evangelio según san Juan 20, 19-31

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa con las puertas cerradas, por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: Paz a vosotros.

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.

Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: Recibid el Espíritu santo; a quien perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.

Tomás, uno de los Doce, llamado "el mellizo", no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: Hemos visto al Señor.

Pero él les contestó: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo.

A los ocho días, estando otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: Paz a vosotros.

Luego dijo a Tomás: Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente.

Contestó Tomás: ¡Señor mío y Dios mío!

Jesús le dijo: ¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto.

Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.

 

Comentario litúrgico

Paz a vosotros

Como caso único en todo el año litúrgico, la Iglesia reserva el evangelio de hoy para los tres ciclos litúrgicos de tal manera que cada año resuena en nuestras iglesias la lectura de este trozo del evangelio según san Juan.

No es por falta de material, pues son abundantes los textos evangélicos que nos traen noticias de las distintas apariciones del Señor Resucitado. La razón de dicha repetición es la riqueza insondable de este trozo de evangelio que sintetiza todas los bienes que la resurrección del Señor nos ha reportado a los hombres.

He escogido como título el saludo del Señor porque sintetiza y sugiere dichas riquezas que no tienen como únicos destinatarios a los discípulos sino a todos los que por la fe hemos conocido el misterio que celebramos. Por razón de brevedad sugeriré algunos puntos de reflexión.

El saludo del Señor respondía puntualmente a la situación anímica de los discípulos que efectivamente no albergaban en sus ánimos sino miedo y una actitud defensiva. Les habían arrebatado a su Maestro y ya no eran dueños de sí. Ciertamente necesitaban ese saludo mesiánico de la paz que les llegaría al alma como ungüento que calma y cura. El Señor les traía la vida, les traía la seguridad, les traía el futuro.

Leer hoy este evangelio también debe ser para nosotros una medicina que nos cure de tantos miedos, inseguridad y sinsentido como nuestro querido mundo ha hecho recaer sobre cada uno de nosotros, pobres ciudadanos de la Tierra del 2003. Resuena de nuevo el saludo de Cristo: "La Paz esté con vosotros" porque la última palabra la tiene reservada el Padre que resucitó a su Hijo.

Antonio Luis Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

28, lunes: Hch 4, 23-31; Jn 3, 1-8.
29, martes: Hch 4, 32-37; Jn 3, 7b-15.
30, miércoles: Hch 5, 17-26; Jn 3, 16-21.
1, jueves: Hch 5, 27-33; Jn 3, 31-36.
2, viernes: Hch 5, 34-42; Jn 6, 1-15.
3, sábado: 1 Co 15, 1-8; Jn 14, 6-14.
4, domingo: Hch 3, 13-15. 17-19; 1 Jn 2, 1-5a; Lc 24, 35-48.

 

Santoral

1 de mayo: San José Obrero (S. I)

De entre las múltiples y abundantes calumnias que se vierten sobre la memoria -realmente bendita- del Papa Pío XII, no es la mayor adjudicarle la creación de la fiesta de San José Obrero con una significación "derechosa", por contraposición al significado "izquierdoso" que posee por sí mismo el día 1º de mayo. Superados hoy, en gran parte, unos planteamientos políticos escasamente maduros, cabe asegurar que el 1 de mayo, como fiesta de los trabajadores, tiene su origen en Estados Unidos, pese a quien pese, y que San José no tiene porque resultar un santo conservador habida cuenta de sus actitudes "intrínsecamente proletarias": silencio, trabajo y anonimato.

Silencio: estamos ante el santo más callado de la historia de la Iglesia que lo tiene por patrón sin conocer ni una de sus palabras, tan solo sus hechos.

Trabajo: o sea, ese modo de vivir laborioso que consiste en tener poco tiempo libre y en descansar sólo por contraposición a haberse cansado. Raro fenómeno que hoy no suele ocurrir todos los días, pues la laboriosidad termina resultando en más de un ambiente una especie de pedantería insoportable para los perpetuamente apuntados al paro.

Anonimato: tampoco es un valor en alza, pero san José es el actor secundario de la historia de la salvación que más "oscares" debiera cosechar.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

28, lunes: Luis Mª Grinion, Pedro Chanel, Agapito.
29, martes: Catalina de Siena, Acardo, Severo.
30, miércoles: Pío V, Luis, Diodoro, Rodopiano.
1, jueves: José Obrero, Amador, Andeolo.
2, viernes: Atanasio de Alejandría, Antonio de Florencia.
3, sábado: Felipe y Santiago apóstoles, Sigfrido.
4, domingo: Agapito, Secundino, Mariano, Emiliano.


Contraportada

Madre Genoveva Torres, un modelo de entrega y abandono a la Providencia en la adversidad

Será canonizada el domingo por el Papa en Madrid

Genoveva Torres Morales nació en Almenara (Castellón) el 3 de enero de 1870. La más pequeña en una familia de labradores de 6 hijos, 2 niños y 4 niñas. Fue bautizada al día siguiente. El padre, José, murió cuando ella tenía un año y la madre, Vicenta, cuando tenía 8 años. En el transcurso de 6 años, ella, su madre y un hermano, vieron cómo morían los otros 4 hermanos. El próximo domingo será canonizada por Juan Pablo II en Madrid, junto a otros cuatro beatos españoles.

Estas experiencias tan tempranas de dolor marcarían su vida desde el principio, pero no por eso perdió su carácter alegre sino que se iba forjando desde bien pronto en la virtud de la reciedumbre. Se quedó con su hermano el mayor, de dieciocho años, y ella tuvo que hacer desde niña de "ama de casa". Empezó realizando los oficios caseros, preparar la comida, lavar y planchar la ropa, hacer la limpieza, atender a su hermano cuando venía del campo. Todo esto hizo que Genoveva madurara mucho su personalidad en poco tiempo, siendo pronto muy responsable y reflexiva como una adulta prematura.

No pudo asistir muchos años a la escuela pero no dejó de acudir a la catequesis parroquial. Fue confirmada en 1877. Para hacer la primera comunión, sin poder tener su traje y sin darle importancia alguna a lo exterior, se confesó, se puso en la fila de las personas que iban a comulgar y en la sencillez de su corazón recibió al Señor. Ya ahí le nació su profundo amor a la Eucaristía.

El trabajo, la mala alimentación y los escasos cuidados le acarrearon un tumor maligno en la pierna izquierda y, al presentarse la gangrena, tuvo que serle amputada cuando tenía tan solo trece años. Fue operada en su misma casa, sobre la mesa de la cocina, con métodos casi rudimentarios, pues hasta se rompió el aparato para evitar la hemorragia. Tuvieron que atarle la pierna por el muslo, pero en forma tan deficiente que sería causa de dolores durante toda su vida. Todos esperaban ya su muerte pero se repuso y volvió a las tareas domésticas con la ayuda de dos muletas, ya siempre compañeras inseparables.

Por circunstancias familiares fue internada en el orfanato "Casa de la Misericordia" de Valencia, donde pasó nueve años. Sentía una especial devoción a la Eucaristía y al Sagrado Corazón de Jesús, a la Virgen María y a los Santos Ángeles. Ayudada por el capellán del centro, don Carlos Ferris, más adelante jesuita, allí progresó en su experiencia espiritual profunda que le llevó a pedir su entrada en las Carmelitas de la Caridad, que regentaban la casa. Las veía y le parecían "ángeles". Pero no fue admitida por causa de su minusvalía. Desde ese momento no cejó en buscar cuál era la voluntad de Dios sobre ella.

Trabajo desde casa

Se fijó en un acuciante problema que aquejaba a muchas mujeres en los comienzos del siglo XX: la soledad. Por distintos motivos familiares quedaban abandonadas. Ella, que estaba abierta a ver en los acontecimientos la mano de Dios, captó esta necesidad y empezó el embrión de lo que sería el futuro instituto religioso. Comenzó con dos compañeras, difíciles de carácter, a recoger en la casa a distintas personas necesitadas. Con su paciencia y caridad Genoveva pudo soportar aquella situación, viviendo de su trabajo de costura y bordado. Enseguida se les quedó pequeña la casa y tuvieron que ir buscando hogares más amplios pues la necesidad era más grande de lo que a primera vista podría parecer. Genoveva pensó entonces especialmente en promover la vela de la adoración eucarística nocturna.

Desde su salida de la "Casa de Misericordia" en 1894 hasta 1911, su vida podría compararse con la peregrinación por el desierto en busca de la voluntad de Dios. "Me puse en las manos de Dios para cuanto pudiera querer de mí con voluntad firme de no resistirme en nada de cuanto de mí exigiera, costara lo que costara". El día 2 de febrero de 1911 en Valencia, con la indicación del canónigo José Barbarrós sobre unas señoras y señoritas solas y cargadas de sufrimiento, y con la consulta al P. Martín Sánchez, S.J., que le dio su aprobación personal, fundó la primera "Casa Hogar", constituyendo la Sociedad Angélica que daría origen al instituto de Hermanas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Santos Ángeles con el carisma y misión de "aliviar la soledad de las personas que, por diferentes circunstancias, viven solas y necesitadas de cariño, de consuelo, de amor y de cuidados en su cuerpo y en su espíritu". Pero sus fundaciones no serían sólo "casas" sino también "hogares", para que las personas que vinieran amueblaran la habitación a su gusto con el fin de que su desarraigo fuera menor, ya que podían llevar consigo las cosas de mayor afecto personal.

La sociedad fue erigida como "Pía Unión" en 1912 y el primer reglamento data de 1914. En 1925 la Pía Unión fue reconocida en Zaragoza como Instituto religioso de derecho diocesano por el Arzobispo Doménech y emitieron ante él sus votos la Madre Genoveva, nombrada Superiora General, y otras dieciocho religiosas. El decreto de aprobación como instituto religioso de derecho pontificio sería dado por Pío XII en 1953.

Ángel de la Soledad

Todas las casas empezaban por el "Sagrario", "porque estando Jesús en casa nada temo" y de esta forma imprimió en sus religiosas una nota característica de su espiritualidad: la adoración-reparación a la Eucaristía.

A finales de 1955 su salud había decaído considerablemente. A los ochenta y seis años de edad, el 5 de enero de 1956 falleció en Zaragoza. El pueblo comenzó a llamarla "Ángel de la soledad" y así sigue reconociéndola.

El Instituto de Hermanas, llamadas comúnmente "angélicas", están extendidas por España, Italia, México y Venezuela. Además trabajan apostólicamente en catequesis, Casas de ejercicios, Guarderías, y en la evangelización en parroquias y escuelas.

Fue beatificada en Roma por el Papa Juan Pablo II el día 29 de enero de 1995, sus reliquias reposan en la Casa Generalicia en Zaragoza y su memoria litúrgica viene celebrándose el 4 de enero.

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