Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 434. 21 de abril de 2002

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

La Iglesia pide que este domingo se rece por las vocaciones a la vida consagrada

En España hay más de 60.000 personas consagradas

La vocación a la vida consagrada es importante en la Iglesia, por eso un día al año, coincidiendo con el domingo del Buen Pastor, llama de forma especial la atención a los fieles para que oren por ello. En España hay más de 60.000 personas consagradas, entre religiosos y religiosas, un millar de ellos en Extremadura. La labor que desempeñan es muy variada; la mayor parte está dedicada a la enseñanza, el 31,9%, en sanidad trabaja el 22,4%, el 18,5% se dedica a obras sociales, el 15,7% a la pastoral y el 11,5% a la formación.

En su mensaje para esta jornada, Juan Pablo II se refiere a la importancia que tiene en la Iglesia la vida consagrada y pide que la falta de vocaciones no haga bajar el listón en la selección y formación de los candidatos a consagrar su vida. El Papa hace también un llamamiento a las familias, que juegan un papel importante en este terreno y pone como modelo a María.


Editorial

Aumentan los presos

El Director General de Instituciones Penitenciarias, Angel Yuste, en una comparecencia ante el Senado, acaba de dar la voz de alarma ante el crecimiento, que él llama vertiginoso, del número de los reclusos en las cárceles españolas durante el año 2001 y, con ritmo acelerado, en los primeros meses del año en curso. Se ha pasado, en cifras redondas, de 46.500 reclusos a 49.500, un incremento sin precedentes desde 1954.

A nadie se le oculta que el índice de reclusos por número de habitantes es uno de los barómetros de la salud social y moral de la sociedad que se analiza. No nos consuela demasiado saber que en Francia y en otros países de la U.E. las cosas están peor, aunque sí nos aclara algo saber que un 11% de los encarcelados son extranjeros, parece ser que inmigrantes y, en buena parte ilegales, en su mayor proporción.

Es encomiable que el Estado haya salido al paso de esa alarmante estadística, incrementando últimamente en más de siete mil el número de las plazas carcelarias. Pero, como se le alcanza al más lerdo, esto, siendo necesario, no ataja el fenómeno. Diríamos, con buen humor, que casi lo estimula. Sabemos la treta de algunos ilegales, que cometen ciertos delitos para ser juzgados y, por ende, retenidos en España. Pero no vamos a la anécdota, sino al fondo de la cuestión, más allá de los recuentos estadísticos, que ciertamente ayudan a pensar y a corregir. En nada como en eso la mejor solución es la preventiva, porque las otras funciones de las prisiones, aunque estén más humanizadas, rara vez se alcanzan satisfactoriamente. Menos presos, pues, debidamente atendidos, acompañados lo más y mejor posible por sus familias, los funcionarios, el voluntariado y la presencia pastoral de la Iglesia.

 


Carta del Arzobispo

Resucitados en este mundo

No intento, pueden suponerlo, resucitar a nadie por arte de magia o por juegos malabares. Tampoco devolverle a un difunto esta vida terrenal, mediante el milagro evangélico de Lázaro. Es tan sólo un intento más modesto, pero no menos interesante, de descifrar la riqueza de significados del vocablo resurrección, como premisa para vivir un modelo de existencia marcado por el bien, la luz y la grandeza, que anticipa en este mundo la vivencia de la resurrección futura. Me muevo, claro está, en el marco de la antropología cristiana, en el reino de la gracia.

Resucitar en castellano es, en directo, volver a la vida después de haber muerto. Pero, como viene del latín resurgere, equivale a surgir, levantarse, alzarse, erguirse, ponerse en pie. El prefijo re denota que eso está ocurriendo por segunda vez. Se estuvo erguido, después yacente, y ahora resurgido, resucitado. Estas posiciones corporales se aplican también a cambios profundos de índole sicológica o espiritual. El diccionario de la RAE entiende por resurgir no sólo ponerse en pie, sino "surgir a la vida, recobrar nuevas fuerzas físicas o morales".

En el lenguaje del Nuevo Testamento, y con fuerza singular en San Pablo, se nos dice sin más a los cristianos: "Los que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de arriba" (Col 3,1). Dando así por supuesto que participamos, ya desde ahora, en la Resurrección del Señor. Pero, ¡atención!, esta resurrección terrena no es sólo la recuperación del optimismo y de la esperanza por nuestra fe en Cristo glorioso, sino una participación por el Bautismo en Cristo el hombre nuevo. Nacidos del agua y del Espíritu, alimentados con la Palabra y la Eucaristía, estamos llamados a una vida nueva, pero no hemos llegado aún del cuerpo glorioso, propio de la resurrección universal en el fin de los tiempos. La vida resucitada del cristiano peregrinante sigue bajo los acosos del hombre viejo y carnal, es un don y una conquista, una prenda y una promesa, se nos dá a probar, pero aún no la poseemos en plenitud.

Una vida pascual

En esta fase de la historia humana, en la que navega la Iglesia hacia su patria definitiva, la vida resucitada puede y debe denominarse, según lo dicho, como vida pascual, evitando el equívoco de entender por pascual únicamente la etapa resucitada y gloriosa del Señor Jesús. La Pascua es tránsito de la muerte a la vida y anuda, con lazos irrompibles, la cruz y la resurrección. No olvidemos que Cristo venció y reinó desde la cruz, ni que el misterio pascual, que se celebra integralmente en el sacrificio eucarístico, sigue siendo, hasta que El vuelva, de muerte y de resurrección. La vida crucificada es vida resucitada.

Los discípulos de Jesús jugamos con la ventaja de que, en virtud de la fe recibida y asumida, conocemos de antemano el poder victorioso de su cruz. La luz del cirio pascual alumbra los entresijos de nuestras tinieblas interiores, y la presencia consciente del Espíritu empuja nuestro coraje en la lucha contra el mal. Consuela y sana también los sufrimientos más intransferibles. De ahí la alegría de los santos.

No cabe olvidar tampoco que los discípulos del crucificado-resucitado se identifican ante sí mismos, ante sus hermanos de fe y ante los mismos agnósticos o incrédulos, por un código moral y espiritual, reflejo del rostro del Señor resucitado. Marcado todo él por la verdad y la transparencia. "Exentos de toda malicia y alimentados, como dice San Pablo, por los ácimos de la sinceridad y la verdad" (I Cor 5,8).

Jesús en las Bienaventuranzas, el Sermón del Monte y las parábolas; Pedro, Pablo y Juan en sus cartas apostólicas, dibujan el retrato robot de la vida resucitada, que no es algo distinto de la vida cristiana como tal; pero que incluye un talante, digamos escatológico, de mirar hacia arriba y relativizar lo de abajo, de acentuar la transparencia y la verdad del testimonio y de llevar dentro un chorro de alegría que mana de la experiencia interior de Cristo resucitado y de la conciencia confiada en que El habita por la fe en nuestros corazones (Ef 3,17).

Lo contrario a la vida resucitada es el apego a lo terreno, sin horizontes de transcendencia, que definía al mundo pagano en los orígenes de la Iglesia, que ha existido siempre en la historia de los hombres y que renace en el neopaganismo de nuestros días. Materialismo, hedonismo, desinterés por la verdad, rechazo frontal del misterio y de la cruz. Doy por sabido todo eso y no entro ahora en el coro de las lamentaciones. Baste recordar el texto de San Pablo: "Muchos viven como enemigos de la cruz de Cristo... cuyo dios es el vientre y cuya gloria está en su vergüenza, que no piensan más que en las cosas de la tierra" (Fl 3, 18-19).

Cristianos adormecidos

Seguimos, no obstante, hablando de la vida resucitada que es nuestro tema, pero sin residenciarla en la utopía e impulsando a los cristianos que se conforman con la tercera división (aunque tantos lo seamos sin conformarnos) a dejarse iluminar por la luz del cirio pascual. Si antes dijimos que resucitar es ponerse de pie y subir hacia arriba, hay que reconocer que entre los muertos y los resucitados están los adormecidos; entre los levantados y los tendidos, estamos los sentados.

En los viejos catecismos se nos describían las dotes del cuerpo glorioso, entre las que figuraba, con ésta o con otra denominación, la agilidad, la movilidad, el poder de penetrar por las paredes y de cambiarse de sitio. Yo hablaría de su dinamismo, su capacidad de iniciativa, su asombrosa vitalidad, su talante alegre, consolador, esperanzado. ¿A quién, digo yo, vamos a imitar los cristianos resucitados sino al Señor Jesús en la cincuentena gloriosa desde el domingo de Pascua al de Pentecostés? Del cenáculo, de Emaús, del Tiberiades, emanan un estilo y un talante, de sorpresa alegre, de presencia consoladora, de humanidad y ternura infinitas, que nunca acabaremos de contemplar, meditar e imitar.

Fuego he venido a traer

A la cultura ambiente del hastío, del aburrimiento, de la búsqueda de sensaciones espasmódicas en el alcohol, la droga, el sexo y, en todo caso, de la violencia, del ruido y del tumulto, ¡qué bien le vendrá la brisa del Tiberiades, el acompañamiento, la escucha, el consuelo y el bálsamo de una Iglesia misericordiosa, pascual y resucitada! ¿Quién de nosotros no se anima a resucitar un poco y asumir esos ademanes en su vida corriente?

En la Iglesia, como los apóstoles en Getsemaní, somos también no pocos los que nos quedamos dormidos ante la vigilia y la agonía del Maestro, y ante los dramas de los hombres de entonces y de siempre, que originaron sus padecimientos y su muerte. Vino después Pentecostés, que sigue oxigenando, regando, incendiando a la Iglesia (Fuego he venido a traer). La tibieza, el conformismo, la rutina y, peor, el desánimo o el escepticismo, serían nuestra peor carcoma. Por fortuna, son tantos los resucitados en la Iglesia de hoy, que nos basta a los demás con imitarlos.

+Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

La mayor parte de los religiosos dedican su vida a la enseñanza, la sanidad y las obras sociales

Este domingo se celebra la Jornada de Oración por las vocaciones

Este domingo, la Iglesia pide a los cristianos que recen por las vocaciones. Según datos de la CONFER, la Confederación Española de Religiosos, España cuenta con más de 60.000 personas consagradas, entre religiosos y religiosas, 1.200 en Extremadura. La labor que desempeñan es muy variada; la mayor parte está dedicada a la enseñanza, el 31,9%, en sanidad trabaja el 22,4%, el 18,5% se dedica a obras sociales, el 15,7% a la pastoral y el 11,5% a la formación.

La Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones fue instituida por Pablo VI hace 39 años y se celebra el IV Domingo de Pascua, coincidiendo con la fiesta del Buen Pastor. Este año el lema que el Papa propone para la reflexión en su mensaje es el de "La vocación a la santidad". En su mensaje Juan Pablo II afirma que "La Iglesia reúne en sí todas las vocaciones que Dios suscita entre sus hijos y se configura a sí misma como reflejo luminoso del misterio de la Santísima Trinidad". Más adelante el Santo Padre manifiesta que "La vida consagrada revela la íntima naturaleza de cada vocación cristiana a la santidad y la tensión de toda la Iglesia-Esposa hacia Cristo, su único Esposo".

El Papa se refiere también a la escasez de candidatos al sacerdocio y a la vida consagrada que se registra en algunos contextos de hoy, que "lejos de conducirnos a exigir menos y a contentarse con una formación y una espiritualidad mediocres, debe impulsarnos sobre todo a una mayor atención en la selección y en la formación de cuantos, una vez constituídos ministros y testigos de Cristo, estén llamados a confirmar con la santidad de vida lo que anuncian y celebran".

Las familias

Juan Pablo II tiene un recuerdo especial para las familias, ellas "están llamadas a jugar un papel decisivo para el futuro de las vocaciones de la Iglesia. La santidad del amor esponsal, la armonía de la vida familiar, el espíritu de fe con el que se afrontan los problemas diarios de la vida, la apertura a los otros, sobre todo los más pobres, la participación en la vida de la comunidad cristiana constituyen el ambiente adecuado para la escucha de la llamada divina y para una generosa respuesta de parte de los hijos". El mensaje termina invitando a seguir el ejemplo de María.

El cartel de la campaña de este año utiliza el símbolo de Internet y juega con el "Navega mar a dentro" de Jesús, de hecho, coincidiendo con esta jornada de oración, el Secretariado de la Comisión episcopal de Seminarios y Universidades abre una página web: (www.navegamaradentro.com) conscientes de la importancia que este medio tiene entre los jóvenes pues de los siete millones que se conectan a la red en España, el 68% tiene menos de 34 años.

Cuatro 'vocaciones'

María Ángeles Merino pertenece al instituto secular "Cruzadas de Santa María". Asegura que en su instituto se trabaja en la Pastoral vocacional de forma diferente a como se hace en las congregaciones y que se está notando un resurgimiento vocacional gracias a los movimientos apostólicos, con la creación de grupos de oración y formación. Destaca que son importantes por su número las vocaciones que llegan de las familias que tienen en su movimiento apostólico.

Procede de una familia cristiana y desde joven frecuentó la "Milicia de Santa María", donde muy pronto, a los 18 años vio que su camino era la vida consagrada en el mundo.

Manuel Cobo, delegado diocesano de Pastoral vocacional cree que la crisis, más que de vocaciones, es de vida cristiana, pues las vocaciones surgen cuando la gente se plantea vivir su vida en línea con el Evangelio.

Destaca el papel de la familia. "Es importante la catequesis familiar, donde los padres acompañan a sus hijos no solamente desde el crecimiento humano sino también desde el cristiano, que la familia sea el formador cristiano del niño y del joven".

Don Manuel Cobos opina que hay motivos para la esperanza "tenemos que bregar cada uno dentro de nuestra parcela, ocupándonos y no preocupándonos".

Hermana Rafaela, religiosa Adoratriz. Piensa que hay crisis de vocaciones a la vida consagrada porque hay también una crisis en la vida de familia, que es muy importante para que germine una vocación. También destaca que hoy día existe miedo entre los jóvenes a asumir un compromiso estable, para toda la vida, un fenómeno que afecta a la vida religiosa, pero también a la vida matrimonial

A pesar de la crisis vocacional, las Religiosas Adoratrices de Badajoz han visto como en los últimos ocho años, su comunidad se ha visto incrementada con cuatro nuevas jóvenes que desean vivir su vida consagrándola al Señor en esa congregación.

Javier Luna es un joven religioso salesiano de Cádiz que desarrolla su labor en la comunidad salesiana de Badajoz. Piensa que Dios sigue llamando, el problema es que "la gente no lo escucha".

Los salesianos tienen en marcha un plan vocacional en cada provincia "en nuestra provincia le llamamos un año para tu futuro, que se oferta a todos los jóvenes que están en presencia salesiana, dígase colegios, parroquias o centros juveniles. Se les invita a través de la campaña y de forma personal, que funciona más, a participar en convivencias en las que se presenta la vida de los salesianos, a fin de que los jóvenes descubran si se sienten identificados".

 

La vida de algunos maestros de la fe en el siglo XX centró el Simposio celebrado en Sevilla

XIIIº Simposio de la Historia de la Iglesia en España y América

"Testigos del siglo XX y maestros del siglo XXI" es el título del XIIIº Simposio de la Historia de la Iglesia en España y América que se ha celebrado en Sevilla con la asistencia de numerosas personalidades eclesiásticas, entre las que se contaban don Antonio Montero Moreno, Arzobispo de Mérida-Badajoz, y el vicario de Culto y Espiritualidad, don Antonio Muñoz Aldana .

Este Simposio fue organizado por la Academia de Historia Eclesiástica de Sevilla y en él han participado más de 600 personas.

En la Iglesia y en el mundo

El Arzobispo de Sevilla, Monseñor Carlos Amigo Vallejo, explicaba en su discurso inaugural el contenido de este Simposio: "Hemos escogido figuras cercanas y representativas de sectores y momentos distintos. Todos ellos nos hablan, en el tiempo, de la intemporalidad del auténtico testigo, que no puede ser otro que el mismo Jesucristo. Fueron hombres y mujeres de Dios. Estaban con la Iglesia en medio del mundo".

Entre las figuras analizadas en el Simposio cabe destacar a Edith Stein, Juan XXIII, Jose María Escrivá, el obispo Manuel González o Sor Ángela de la Cruz.

Necesidad de modelos

Las diversas ponencias y mesas redondas centraron el trabajo de este encuentro, al que puso punto final el Nuncio Apostólico en España, Monseñor Manuel Monteiro de Castro, que habló en su discurso de clausura de la necesidad de modelos que configuren la sociedad. "Me parece un reto inaplazable de la Iglesia de España, declaró el Nuncio, el que todos, jerarquía y pueblo de Dios, nos empeñemos en mejorar los modelos que dominan en buena parte de nuestra sociedad. Es de vital importancia que los modelos cristianos y, por eso auténticamente humanos, suban puestos en la escala de la popularidad".

 

El Papa habla por teléfono con los franciscanos asediados en Belén

Durante la reunión que este lunes mantuvo con el patriarca latino de Jerusalén, Su Beatitud Michel Sabbah, Juan Pablo II se comunicó telefónicamente con los frailes franciscanos de la basílica de la Natividad en Belén, para manifestarles su solidaridad y darles las gracias por su "testimonio cristiano".

El custodio de la basílica, padre Ibrahim Faltas, recibió una llamada telefónica del patriarca Sabbah, que le dijo que tenía al Santo Padre al lado y que deseaba hablar con él para transmitirle un mensaje para sus compañeros.

Más de 30 franciscanos

Más de treinta franciscanos se encuentran en el convento de la iglesia desde que el 2 de abril fue ocupada por unos 200 palestinos y asediada desde entonces por tropas israelíes.

"Ánimo, continúen la resistencia y la custodia de los Santos Lugares", alentó el Papa según el padre Faltas.

La noticia de la llamada del Papa fue confirmada por el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Joaquín Navarro-Valls, con un breve comunicado.

"El Santo Padre ha llamado por teléfono, a primera hora de la tarde de hoy, a los frailes franciscanos de la basílica de la Natividad de Belén. Hablando con el padre Ibrahim, el Papa les ha dado las gracias por su testimonio cristiano, enviándoles su bendición en estos momentos particularmente difíciles", dice el comunicado.

Dadas las graves condiciones de salud provocadas por las privaciones a las que los frailes de la comunidad franciscana de Belén están sometidos, dos franciscanos fueron evacuados este martes por sus superiores para que fueran atendidos médicamente. (ZENIT)

 

Monseñor Adolfo González Montes, obispo de Almería

La Nunciatura Apostólica en España comunicaba el pasado lunes que el Santo Padre Juan Pablo II ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la diócesis de Almería de Monseñor Rosendo Álvarez Gastón, al cumplir los 75 años, y que ha nombrado Obispo de Almería a Monseñor Adolfo González Montes, hasta ahora Obispo de Ávila.

Monseñor Rosendo Álvarez cumplió los 75 años de edad el pasado 10 de agosto. Era Arzobispo de Burgos desde junio de 1989. Con anterioridad, entre 1985 y 1989, fue Obispo de Jaca.

Salmantino de 55 años

El Obispo electo de Almería, Monseñor Adolfo González Montes, nació en Salamanca el 13 de noviembre de 1946. Está licenciado en Filosofía y Letras y doctorado en Teología. Realizó también los cursos de doctorado en Filosofía.

Fue ordenado sacerdote el día 29 de junio de 1972. En su ministerio sacerdotal ha trabajado en el mundo de la universidad, de la pastoral universitaria y de las relaciones interconfesionales. Fue catedrático de la Universidad Pontificia de Salamanca.

Fue nombrado Obispo de Ávila en mayo de 1997, recibiendo la ordenación episcopal el 5 de julio de ese mismo año. Desde entonces ha sido también Gran Canciller de la Universidad Católica "Santa Teresa de Jesús" de Ávila. En la Conferencia Episcopal Española es, en el presente trienio, el Presidente de la Subcomisión Episcopal de Universidades y Vicepresidente de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades y miembro de la Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural. Desde 1989 es Consultor del Pontificio Consejo para la promoción de la Unidad de los Cristianos.

 


Noticiario diocesano

Se reúnen en Cáceres seminaristas menores de Extremadura y Portugal

Es fruto de los encuentros de Formadores

Con el tema de fondo "La Pastoral Vocacional al ministerio ordenado en nuestra Diócesis" el pasado 23 de marzo se reunían en el Seminario de Cáceres, como viene siendo habitual todos los años, los formadores de los distintos seminarios de las tres diócesis extremeñas con el objetivo de, entre todos, buscar luz en el tema de las vocaciones al ministerio ordenado.

En esta reunión de formadores de Seminarios extremeños quedaba claro que entre todos, ya que la pastoral vocacional no es ajena a ningún cristiano, y en toda acción pastoral se han de buscar los cauces concretos para que respondiendo a los retos que presenta la sociedad actual se pueda hacer que niños, adolescentes y jóvenes descubran y den respuesta a la llamada que Dios les hace.

Encuentro de Seminarios

Con ese mismo talante, estar unidos en esa misma tarea vocacional y compartir experiencias, surgió hace tiempo el Encuentro de Seminaristas Menores Extremeños (Coria-Cáceres, Plasencia y Mérida-Badajoz) junto con los vecinos Seminaristas Menores de Villaviciosa (Évora). Encuentro que este año tuvo lugar el pasado 13 de abril en el Seminario Diocesano de Cáceres.

Entre presentaciones y juegos pasó la mañana del sábado con una única idea: el que hacía posible el Encuentro entre chavales de distintos sitios no era otro que el mismo Jesús. Los chavales tuvieron tiempo para todo desde compartir la mesa hasta pasar a los dos platos fuertes de la tarde: las competiciones deportivas, de las que salieron victoriosos los seminaristas de Mérida-Badajoz, y la Eucaristía.

Antes de poner fin al encuentro, los pequeños seminaristas pudieron disfrutar de una paseo por el casco antiguo de Cáceres. Tras esto, cada uno emprendió el viaje de vuelta.

 

Setenta jóvenes reflexionaron en Villafranca de los Barros sobre su compromiso misionero

Se celebró un encuentro misionero programado por la Delegación Diocesana de Misiones aprovechando la estancia en la diócesis del misionero en Zimbabue, don Nemesio Frías Palanco.

El encuentro, celebrado en el colegio de las Carmelitas de la Caridad de Villafranca de los Barros, contó con setenta asistentes de distintos puntos de la diócesis y algunos de Coria- Cáceres y Plasencia. Durante la mañana el misionero expuso la realidad de la misión de Jotsholo y el trabajo que desarrolla en las treinta comunidades que componen la misión, bastante distantes unas de otras. La exposición fue acompañada por una proyección audiovisual.

Misionar desde aquí

Finalizada la exposición los participantes se distribuyeron en diversos grupos para reflexionar sobre lo dicho y concretar cual debe ser la labor y el compromiso de trabajo, tanto en la diócesis como con los más pobres del mundo. Por la tarde, después de poner en común el trabajo realizado, se celebró la Eucaristía, con la que se finalizó el encuentro.

 

La Adoración Nocturna celebra en Guadalupe una Vigilia Interdiocesana

La Adoración Nocturna Española (ANE) ha celebrado una Vigilia Interdiocesana (Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia) en el Monasterio de Guadalupe (Cáceres), para festejar los 125 años de su fundación.

A pesar de la lluvia, en este encuentro han participado 34 grupos, provenientes de distintos puntos de la tres diócesis extremeñas. De Mérida-Badajoz han participado grupos de Santa Marta, Fuente del Maestre, Almendralejo, Villafranca de los Barros, Ribera del Fresno, Hornachos, Villanueva de la Serena, Castuera, Granja de Torrehermosa, Mérida, Calamonte y Badajoz.

La Eucaristía de inicio contó con la presencia del arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero Moreno, el obispo de Plasencia, don Carlos López Hernández, el vicedirector espiritual del Consejo Nacional de la ANE, don José F. Guijarro, el Prior del Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe, Fray Guillermo Cerrato, el Vicario de Culto y Espiritualidad de Mérida-Badajoz, don Antonio Muñoz Aldana, y diez directores espirituales de las tres diócesis.

 

IV Encuentro Diocesano de Acción Católica General de Adultos

Los grupos de Acción Católica General de Adultos (ACGA) celebraron su cuarto encuentro diocesano.

Marcados por el lema "Formarnos para el compromiso", de la Asamblea nacional celebrada el pasado verano, optaron por reflexionar durante la jornada sobre "La experiencia de Dios que lleva al compromiso". La rica ponencia de Don Pedro Gómez sobre este tema dio paso a una profundización en el trabajo por grupos y en plenario, de donde concluyeron en la necesidad de potenciar herramientas que puedan facilitar dicha experiencia, que lleve a la acción transformadora. Es claro el papel relevante que en ello tiene la revisión de vida y la lectura creyente de la realidad.

Desde el día 1 de diciembre la Acción Católica General de Adultos de nuestra diócesis cuenta con un grupo de militantes y con los equipos básicos de la estructura organizativa; de toda la gestión realizada desde estos servicios se dio debida cuenta en el informe de gestión.

El día concluyó con la celebración de la Eucaristía presidida por Don Amadeo Rodríguez Magro, Vicario General, que animó a los participantes mostrando su confianza en el proceso lento pero constante de la ACGA.

 

El voto de obediencia centró las Xª Jornadas de Vida Religiosa

Se han celebrado en la casa de espiritualidad de Gévora las Xª Jornadas de Vida Religiosa organizadas por la CONFER Regional, que han contado con la asistencia de 110 religiosos y religiosas.

El tema propuesto fue "Obediencia: vivir desde la filiación y la fraternidad". La ponencia y animación estuvo a cargo del Padre dominico Francisco Rodríguez Fassio, teólogo y profesor en el noviciado Intercongregacional de Sevilla.

Valor de los votos

El ponente destacó el valor antropológico de la obediencia, poniendo a Jesús como modelo y resaltó los votos como medios de desarrollo y actuación del ser individual y comunitario cristiano.

Cabe destacar los nuevos nombres que el Padre Francisco Rodríguez Fassio dio a los votos: el de obediencia, voto de autenticidad; el de pobreza, voto para ser libre y poder entregarse a los demás y el de castidad, voto de madurez afectiva para adquirir la capacidad de amar.

El domingo se sumó a los religiosos el Arzobispo, don Antonio Montero, que presidió la Eucaristía con la que se dio por terminadas las Jornadas.

 


Al paso de Dios

¿Qué hay de la paz?

Como no queremos ser espectadores pasivos, y, aunque somos conscientes de que nuestra voz es sólo una pequeña y marginal gota en un mar de actuaciones e intervenciones, hemos de hacer algo ante la que es la mayor herida de la humanidad en estos momentos. Quizás algunos la consideren una solución pietista, pero nuestra aportación más fecunda ha de ser la oración: hemos de pedirle al Resucitado que haga germinar en su tierra la semilla de la paz. No es posible que haya desaparecido de Jerusalén, y de las entrañas de los pueblos y los campos por los que se manifestó, el eco de su saludo de paz: "La paz esté con vosotros". Alguien tiene que escuchar estas palabras, pues estamos convencidos de que no han perdido fuerza y razón.

Nuestra labor, mientras otros hacen la suya -ojalá que con éxito-, especialmente los poderosos del mundo, ha de consistir en desear con ardor y pedir con intensidad que la paz del Reino de Dios fecunde la tierra que Jesús eligió para encarnarse entre nosotros. Hemos de decirle al Padre de todos los hombres que no permita por más tiempo que de donde debería manar leche y miel brote sangre y crezca el manto de violencia y de odio que en estos momentos cubre la convivencia entre los dos pueblos que se sienten legitimados a vivir en Palestina.

Hemos de rogarle que mueva los corazones para que todos entiendan que no es de Dios marginar a nadie bajo el cielo, porque de todos es la tierra, especialmente la que fue elegida para encontrar la libertad.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el IV Domingo de Pascua

Palabra de Dios

Hechos de los Apóstoles 2, 1-4a. 36-41

El día de Pentecostés se presentó Pedro con los once , levantó la voz y dirigió la palabra: Todo Israel esté cierto de que al mismo Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Dios lo ha constituido Señor y Mesías. Estas palabras les traspasaron el corazón, y preguntaron a Pedro y los demás apóstoles: ¿Qué tenemos que hacer, hermanos?

Pedro les contestó: Convertíos y bautizaos todos en nombre de Jesucristo para que se os perdonen los pecados, y recibiréis el Espíritu Santo. Porque la promesa vale para vosotros y para vuestros hijos y, además, para todos los que llame el Señor Dios nuestro, aunque estén lejos. Con éstas y otras muchas razones los urgía y los exhortaba diciendo: Escapad de esta generación perversa. Los que aceptaron sus palabras se bautizaron, y aquel día se les agregaron unos tres mil.

Salmo 22, 1-3a, 3b-4, 5, 6

R. El Señor es mi pastor, nada me falta.

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar,
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan.

1ª carta de san Pedro 2, 20b-25

Queridos hermanos: Si obrando el bien soportáis el sufrimiento, hacéis una cosa hermosa ante Dios, pues para esto habéis sido llamados , ya que también Cristo padeció su pasión por vosotros, dejándoos un ejemplo para que sigáis sus huellas.

Él no cometió pecado ni encontraron engaño en su boca; cuando lo insultaban , no devolvía el insulto; en su pasión no profería amenazas; al contrario, se ponía en manos del que juzga justamente. Cargado con nuestros pecados subió al leño, para que, muertos al pecado, vivamos para la justicia. Sus heridas os han curado. Andabais descarriados como ovejas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras vidas.

Evangelio según san Juan 10, 1-10

En aquel tiempo dijo Jesús a los fariseos:

- Os aseguro que el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por la otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A éste le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y el va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas, camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz : a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:

- Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos. El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estrago; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

22, lunes: Hch 11, 1-18; Jn 10, 1-10 (o bien Jn 10, 11-18).
23, martes:
Hch 11, 19-26; Jn 10, 22-30.
24, miércoles:
Hch 12, 24-13; Jn 12, 44-50.
25, jueves:
1P 5, 5-14; Mc 16, 15-20.
26, viernes:
Hch 13, 26-33; Jn 14, 1-6.
27, sábado:
Hch 13, 44-52; Jn 14, 7-14.
28, domingo: Hch 6, 1-7; 1P 2, 4-9; Jn 14, 1-12.

 

Comentario litúrgico

Yo soy la puerta

Este cuarto domingo de Pascua se le llama 'El Domingo del Buen Pastor'. Lógicamente cualquiera que se acerque a la lectura evangélica esperará encontrar la bellísima alegoría del Buen Pastor. Pero este ciclo litúrgico, aunque nos ofrece los primeros versículos del capítulo diez de san Juan en el que se encuentra la citada alegoría, sin embargo pone en labios de Jesús otra alegoría: "Os lo aseguro yo soy la puerta de las ovejas". Nos puede desconcertar un poco este hecho pero alegrémonos porque esta frase de Jesús nos abre el sentido profundo de su condición salvadora.

Pensar en Jesús como Buen Pastor nos pone delante una dimensión muy atractiva de su misión mesiánica como quien nos adelanta, nos abre camino y nos conduce hacia los verdes pastos del Reino del Padre. Pero el que sea además la Puerta nos ayuda a profundizar en su quehacer de salvador. Veamos.

Como Buen Pastor le corresponde la misión de conducirnos al Padre, pero al presentarse como Puerta que da acceso a ese encuentro nos está indicando que Él es el Camino.

También, como Buen Pastor, nos debe orientar al conocimiento del Padre y de su santa voluntad. Al ser también Puerta nos advierte que Él es también la Verdad que predica.

Finalmente, como Buen Pastor tiene la misión de cuidar de nosotros y de nuestra vida cristiana. Al ser también Puerta ya nos está indicando que Él es también la Vida que ofrece.

Resumiendo, que Jesús sea Pastor y Puerta del aprisco de la salvación nos recuerda que Él es salvador y salvación, redentor y redención: en Él, en su persona santísima, encontramos lo que nos conduce a la salvación y la salvación misma.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

23 de abril: san Juan de Hólar (1052-1121)

Breiotibólstajur, es la ciudad natal de este gran cristiano y buen obispo de la sede de Hólar, en Islandia. Había que fundar una nueva diócesis en el norte de la isla y en el año 1105, nuestro hombre fue designado para crear la nueva catedral y obispado, no sin antes haber obtenido dispensa de Roma, pues había estado casado en dos ocasiones y era, por tanto, doblemente viudo. Con 52 años le vino a caer encima una mitra de nueva creación.

¿Qué hacer? Pues muy sencillo, edificar una catedral, una escuela y un hospital... fiel al esquema bautismal que nos hace sacerdotes, profetas y reyes, enviándonos a santificar, enseñar y servir... seguramente los verbos que mejor resumen la obra de Cristo.

Con aquellas tres instituciones, la diócesis de Hólar floreció en santidad y buen gobierno. Está visto que cuando se tienen las ideas claras y los objetivos nítidos, las cosas pueden terminar saliendo muy bien.

Todos los bautizados somos sacerdotes, para que nuestras obras y palabras glorifiquen a Dios.

Todos los bautizados somos profetas, para hablar -enseñando y aprendiendo- en nombre de Dios.

Todos los bautizados somos reyes, que constituyen un pueblo servidor de la humanidad, como signo de la humilde entrega de Dios.

No, si ya veréis como se pueden abrir caminos de amor cristiano en un rincón aislado del medievo, incluso desde Breiotibólstajur. Eso.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

22, lunes: Epipodio y Alejandro, Oportuna, Sotero y Cayo, Teodoro.
23, martes: Jorge, Adalberto, Eulogio, Gerardo de Toul, Juan de Hólar.
24, miércoles: Fidel, Alejandro, Antimio, Deodato, Melitón, Wilfredo.
25, jueves: Marcos, Aniano, Ermin, Esteban, Pasícrato y Valente.
26, viernes: Isidoro, Basilio, Guillermo, Peregrino, Domingo, Gregorio.
27, sábado: NªSª de Montserrat, Virgen del Puerto, Pedro Canisio, Zita.
28, domingo: Pedro Chanel, Agapio, Eusebio, Caralipo, Prudencio.

 


Contraportada

El recuerdo del sacerdote José Hidalgo Marcos pervive en sus obras sociales y educativas

Se cumplen ahora los 60 años de la fundación del Colegio del Sagrado Corazón de Olivenza

Durante esta semana el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús, de Olivenza, va a celebrar el 60 aniversario de su fundación. Esta obra fue realizada por el sacerdote diocesano don José Hidalgo Marcos quien, con tesón y mucho trabajo, desarrolló una ingente obra social y educativa en una de las zonas menos favorecidas de Olivenza en los duros años de la posguerra española. Gracias a su acción, y a la de los que con él trabajaron y le ayudaron, el Colegio del Sagrado Corazón sigue hoy prestando su servicio cultural y social a la Barriada del mismo nombre y a todo Olivenza.

El 29 de octubre de 1933 llega a Olivenza el recién ordenado sacerdote don José Hidalgo Marcos. Pronto toma contacto con la realidad del barrio del Sagrado Corazón, en aquel momento de Juan Fuentes, y percibe las carencias de las que adolece la zona. Este barrio era de reciente creación, extramuros de Olivenza y en él se asentaron mayoritariamente jornaleros del campo sin más cualificación que la justa para desempeñar las labores agrícolas.

En 1938, en plena guerra civil española, viene a Olivenza, gracias a la perseverancia de este sacerdote, una comunidad de la Compañía de María que funda un colegio de donde saldrán luego muchas personas que ayudarán a Hidalgo Marcos en su gran obra: el Colegio del Sagrado Corazón.

En 1942, don José inicia su labor directa en el barrio del Sagrado Corazón, ayudado por algunas jóvenes de Acción Católica y por profesoras voluntarias. Durante 10 años (1943-1953) la falta de locales y de material fue la tónica general, lo que unido a lo escaso de la economía general del país demoró hasta 1953 la terminación del edificio de la Escuela, que era del todo necesario al contar la escuela con 300 alumnos. Desde entonces, y aun a pesar de los momentos más difíciles, el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús ha continuado con su tarea ininterrumpidamente. A la muerte de don José, en 1991, este Colegio y todo su complejo pasó a la diócesis convirtiendose así en Colegio Diocesano.

Los talleres socio-laborales

Pero no sólo el mundo de la educación fue el que preocupó a don José Hidalgo. Desde 1944 se empieza a trabajar en el taller de corte y confección, que luego sería el nucleo de la formación de una cooperativa a nivel diocesano, y que aun sigue funcionando. Y, un año después, se crea el taller de carpintería mecánica. El objetivo de estos talleres era fundamentalmente social, amén del educativo, y consistía en procurar una profesión y un sustento a chicos y chicas del barrio. Un fruto de estos talleres es la celebración de microferias donde se promocionan los trabajos, no sólo de los talleres, sino de toda la industria oliventina y que, a pesar de realizarse sólo tres veces, gozó de una importancia considerable como lo demuestran los 31 expositores, algunos llegados desde la cercana Badajoz, que acudieron a la última edición.

Sin embargo, no fue sólo la educación y el trabajo lo que preocupó a este incansable sacerdote. Desde los inicios de su obra observó que muchas madres tenían que acudir, junto con sus esposos, a prestar brazos para las tareas agrícolas, lo que provocaba la pregunta de qué hacer con los niños pequeños. Ante este hecho, don José funda también un jardín de infancia que pronto tiene que ser trasladado de su ubicación original, debido a la avalancha de niños, entre los siete años y los pocos meses, que son dejados a su cargo por las madres. En este jardín de infancia, los niños desayunaban, almorzaban y merendaban, lo que lleva a otra de las obras sociales de don José: la cantina escolar, que empezó a funcionar en 1945 y donde se daba de comer a más de 180 niños. Sólo en 1967 se distribuyeron 137.000 comidas en esta cantina y, aunque la subvención del Ministerio fue suprimida en 1973, la cantina siguió atendiendo a cerca de 250 niños.

Junto a esta cantina, don José fundó un dispensario médico, que jugaría un importante papel en la buena salud de todos los habitantes del barrio. Gracias a la desinteresada colaboración de diversos médicos de la ciudad y de personas generosas, los efectos de la tifoidea y de la tuberculosis, las que más afectaban a los habitantes del barrio, pudieron ser contrarrestadas. La asistencia médica gratuita o la especial atención a los niños, explican las más de 20.000 actuaciones que se tuvieron en el año 1962.

Esto no fue lo único en lo que trabajó este sacerdote. A él se le debe también la creación de las Escuelas de adultos y de una Escuela-Hogar, su intercesión para la construcción de viviendas sociales en el barrio y la constitución de las asociaciones de Padres y de Antiguos Alumnos del Sagrado Corazón.

Redacción

 


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