Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 480. 13 de abril de 2003

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 


Portada


Todo el que es de la verdad escucha mi voz

Semana Santa 2003



Carta de Don Antonio Montero

Muerto y sepultado

Nadie llega a ser plenamente un ser humano hasta tanto no pasa por el trance de morir. A los humanos se nos suele llamar también los mortales porque de la guadaña no se escapa nadie. Y, menos, el Hijo de Dios e Hijo del Hombre, cuya razón de venir al mundo era igualarse al máximo con nosotros, menos en el pecado. Y tanto más, cuanto que fue precisamente su muerte la mejor muestra de obediencia, de amor a los hombres, de comunión con nuestro destino e incorporación de los hombres al suyo. Sin la muerte física de Jesús no alcanzaría su verdad entera la Encarnación del Hijo de Dios.

I. Mirada al crucifijo

Todo se ha cumplido. Estamos en el fin del final: - "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Y dicho esto, inclinó la cabeza y expiró. Los soldados de Pilato le dieron por muerto y no le quebraron las piernas como a los otros dos crucificados. Con todo, uno de los guardianes ­recordado después como Longinos por la tradición cristiana- para cerciorarse de su muerte, y como "tiro de gracia", empuñó la lanza y taladró con ella el costado, es decir, el corazón, del crucificado, del que manó luego sangre y agua.

Con lo cual, la lanzada vino a rubricar a un tiempo el acta de defunción del Mesías, clave de nuestra salvación, y también su amor insondable a los hombres, hasta la última gota de su ser viviente. Vale decir también lo del "tiro de gracia" (expresión, por otra parte, extrañísima), porque la brecha de Longinos hizo saltar los manantiales de la gracia redentora: agua del Bautismo, sangre de la Eucaristía, nacimiento místico de la Iglesia, del costado de Cristo ya exangüe, como lo fuera Eva del de Adán dormido.

Todos los comentaristas de este pasaje evangélico, hasta los exégetas de hoy, buscan claves simbólicas para su interpretación. Es el mismo San Juan el que da pie para ello, confesándose testigo de los hechos, cosa que hace rara vez en su Evangelio: "El que lo vio, dice, da testimonio. Y su testimonio es verdadero y él sabe que dice verdad, para que también vosotros creáis" (Jn 19, 36). ¿A qué decirnos esto con tanto énfasis, si sólo se tratara de la secreción acuosa de una herida? Estamos pisando, como Moisés en el Sinaí, una zona de misterio. Sigamos por ella, aunque volando a menor altura.

Permanece todavía, alzada e izada en la cima del Calvario, la cruz del escarnio y la victoria, con el INRI hecho grabar en su cabecera por Poncio Pilato, proclamando, a contrapelo del Sanedrín, el señorío mesiánico y universal del Nazareno crucificado. Reconstruyo en mi interior su estampa más sublime: abiertos los brazos e inclinada la frente, en gesto de acogida sobre el mundo. Amoroso el semblante en expresión sagrada y silenciosa, según quedó plasmado en la pintura y la escultura del Cristo de Velázquez o el de la Buena Muerte, de los estudiantes sevillanos.

No hubo tiempo, empero, ni siquiera entonces, para una callada meditación. Avanzaba la tarde del viernes y había que retirar los cuerpos de los ajusticiados en las breves horas que faltaban para el descanso sabático. Sobreponiéndose al trauma y al desconcierto, entran en juego, rápidos y bien conjuntados, los mejores amigos de Jesús.

El primero, José de Arimatea, un noble senador, discípulo suyo, que esperaba el Reino de Dios. De él dice San Marcos que se dirigió resueltamente a Pilato y le pidió el cuerpo de Jesús; que Pilato mostró su extrañeza de que hubiera muerto tan pronto y se aseguró de ello llamando al Centurión (cautelas del Derecho romano); y que, al fin, le concedió el cadáver a José de Arimatea.

II. El entierro de Cristo

Fue, pues, añade Marcos, "y quitó el cadáver". Esto suponía desclavarlo, bajarlo de la cruz y llevarlo al sepulcro. Vamos por pasos. Hablemos del Descendimiento, escena contemplada, con infinito amor, por la devoción, la pintura y la escultura cristiana. Junto a José de Arimatea acudió otro voluntario, también dispuesto a todo, el viejo amigo de Jesús, el letrado Nicodemo. Eran dos hombres hechos y derechos, con madurez para tomar decisiones, fieles a Jesús hasta la médula. Eran lo que hoy llamamos dos laicos creyentes, cabales y comprometidos. Junto a ellos estaba ¿quién lo va a dudar? Juan evangelista, discípulo amado, testigo directo de la muerte de Jesús. Muchacho muy ágil y en plena juventud, como lo muestra la carrera de la mañana de Resurrección, con Pedro jadeante a sus espaldas.

Nos consta, igualmente, por los Evangelios sinópticos, que las "Tres Marías", que le habían acompañado desde Galilea, permanecieron hasta el final en el Calvario y siguieron de cerca a los personajes masculinos mientras colocaban a Jesús en el sepulcro, de lo que hablaremos enseguida. Estuvieron, pues, ellas presentes con toda evidencia junto al Señor, ya muerto, cuando fue bajado de la cruz.

¿Y María, su madre? Si ella estaba junto al madero y de éste lo bajaron, no hay que suponer lo evidente para afirmar que Cristo muerto fue depositado, con patética ternura, en los brazos y en el seno bendito de su madre, sin más comentario que un silencio sagrado, aunque no olvido los estremecedores comentarios de nuestros clásicos asombrosos, Fray Luis de Granada y el P. Luis de la Palma. Estamos en la cima icónica y plástica de la devoción, a un tiempo cristocéntrica y mariana, que se plasma en la Pieta de Miguel Angel y ­una entre mil barrocas y españolas- la Virgen de las Angustias de mi Granada nativa, cuya medalla llevo al cuello (¡perdón!). María su madre aparece también en ciertos cuadros primitivos en el momento del sepelio. Los evangelios guardan silencio, pienso que respetuoso.

III. Silencio ante el sepulcro

Ante la inminencia del sábado, hubo que buscar con prisa un sepulcro en las inmediaciones del Calvario. Arimatea dio con él en un pequeño huerto (la Magdalena buscaría allí al hortelano), en la base misma del montículo. Dentro estaba excavado en la roca un sepulcro sin estrenar. El sanedrita se hizo con él de inmediato, probablemente a título provisional (¡y tan provisional!) mientras pasaba el Parascebe, o víspera del sábado, como advierte San Juan Evangelista. Previamente había comprado él una sábana nueva, en tanto que Nicodemo trajo consigo cien libras de una mezcla de mirra y áloe. "Tomaron, pues, el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en lienzos con aromas, como es costumbre sepultar a los judíos" (Jn 19, 40).

Jesús, en su vida pública, había presagiado esta escena ante la mujer que derramó en sus pies un frasco de alabastro "de puro nardo, de mucho precio". "No la molestéis, dijo, esta mujer se ha anticipado a embalsamar mi cuerpo para la sepultura" (Mt 12, 40). Y en otro tono, en un momento álgido de su vida pública, les había dicho a los fariseos: "Así como estuvo Jonás en el vientre del monstruo marino tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en las entrañas de la tierra tres días y tres noches" (Mt 12, 40). En este texto, de compleja interpretación en otros aspectos que no son del caso, lo que subraya Jesús con enorme fuerza es su bajada de tres días "a las entrañas de la tierra" ¿No es este un subrayado enorme a su condición humana, a su "hombreidad" como diría Laín? Esto, pienso, encierra tantos mensajes como la llaga del costado.

El sepulcro, en su pétreo mutismo, ¡expresa tantas cosas! En él se depositan tan sólo los despojos mortales de un ser humano. Para muchos el cementerio tiene la palabra definitiva. Eso querían los poderes judíos tras la muerte de Jesús. Por ello consiguieron de Pilato que se sellara el sepulcro y se mantuviera junto a él un turno de guardia durante tres días (cf Mt 27, 62-66). Mirando a la Historia y al presente, acuden a la mente tantos recuerdos cristianos, que van desde la sábana santa hasta el sepulcro material, vacío tras la resurrección, imán de veneración de todas las generaciones cristianas, que evocan un mundo inquietante de cruzados de antaño, la pluralidad de custodios del santísimo lugar, y la connivencia difícil entre cristianos católicos, ortodoxos y reformados. ¿Y qué decir de la situación actual del santo sepulcro y todos los lugares santos, como escenario de una guerra fratricida entre los hijos de Abraham durante casi sesenta años? Cristo sigue enterrado en el sepulcro vacío.

IV.- Salvador del género humano

En la misma línea de fe con que profesamos en el Credo apostólico la muerte y el sepelio de Jesús, lo hacemos también con su misteriosa "bajada a los infiernos", que realiza Jesús entre su muerte y su resurrección, mientras yace en el sepulcro su cuerpo santo. Diversos textos del Nuevo Testamento dan cuenta de este descendimiento, digamos que del alma y la divinidad de Cristo, al lugar de los muertos. La palabra infiernos ­de la misma raíz que inferior- significa, en la cosmovisión judía, el valle profundo ­Sheol o Hades- donde sus espíritus estaban a la espera del Salvador de la Humanidad. Adán, Eva, los antiguos patriarcas, reyes, profetas y pueblo de Israel. Y, ¿qué sabemos de la humanidad precristiana? serían objeto de esta visita transcendental. Cristo, al morir en la cruz, "atrajo así a todo el universo" (Jn 12, 32). Por eso, de este descendimiento, del que lo ignoramos casi todo, lo que se desprende es que la sangre y la gracia de Cristo extienden su sombra salvífica a todo el género humano.

Con Jesús de Nazaret, Hijo de Dios e Hijo del Hombre, fueron sepultados, con aparente fracaso y frustración, todos los inocentes, todos los perdedores de la historia. Sólo la fuerza de su Resurrección pudo remover la piedra de su sepulcro y de todas las tumbas (incluídas las piras y los hornos crematorios) de la doliente familia humana. Su Resurrección gloriosa y para siempre no sólo viene exigida por su condición divina, sino reclamada a gritos y aplausos por un imperativo categórico de la justicia final y del triunfo del bien, que abra paso a la nueva humanidad.

 

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

Los cristianos se ven obligados a emigrar

de Tierra Santa y los franciscanos piden ayuda

La tierra que vio nacer el cristianismo podría quedarse sin cristianos si continúa el éxodo muchos años

Cristianos en vía crucis. No se trata del "piadoso ejercicio" que la comunidad cristiana universal practica en este día del Viernes Santo, pensando en la muerte de su Señor. Ni de la fuerza emotiva que para la comunidad cristiana de Jerusalén o de Tierra Santa representa el poder seguir el mismo camino que hiciera Jesús de Nazaret desde el Pretorio hasta el Calvario "para sufrir su Pasión". Recordar, en Viernes Santo, el Vía Crucis en Jerusalén es más que un paseo arqueológico por la "Vía Dolorosa" para peregrinos ausentes, o una ruta espiritual para quienes, viviendo en Jerusalén, tienen la suerte de recorrerla. Es mucho más. La devoción se convierte en experiencia diaria y sangrante para los cristianos de Tierra Santa. La situación de ciega e irracional espiral de violencia en que viven los pueblos israelí y palestino afecta de lleno a la comunidad cristiana convirtiendo su vida en continuo vía crucis.

Dos años y medio de venganzas y odios que dan como resultado situaciones que son una ofensa a Dios y al hombre: atentados suicidas, asesinatos selectivos, destrucción de edificios públicos o viviendas, degradación de las fuentes de riqueza: agricultura, turismo... Y con todo ello la violación de derechos fundamentales como la comida, el trabajo, la libertad de movimientos, incluso la de acceso a los santuarios... Paradigma de todo esto fue Belén con la ocupación y asedio de la basílica de la Natividad, acontecimiento sin precedentes en la historia de Tierra Santa que estremeció a la cristiandad.

Esta situación de los cristianos de Tierra Santa es causa de preocupación para todas las Iglesias, un sentimiento expresado por el Papa: "Pienso -ha dicho Juan Pablo II- que vosotros, queridos cristianos, que compartís tantas penas con vuestros conciudadanos, estáis tentados a abandonar Tierra Santa. Sabed que el Papa y la Iglesia entera están con vosotros".

Debido a la delicada situación por la que atraviesan los Santos Lugares, la Iglesia ha instituido desde hace años una jornada de compromiso con la comunidad cristiana de Tierra Santa, de acompañamiento en su vía crucis diario con la oración y la limosna a través de la Colecta Pontificia por los Santos Lugares, que se realiza en todas las parroquias el Viernes Santo. El resultado de esa colecta el año pasado en España fue de 897.911 euros. También pueden enviarse donativos a la Comisaría de Tierra Santa, (Banco Popular c/c 0075-0001-86-060673003).

Según el Dr. B. Sabella, de la Universidad de Belén, desde 1948 unos 230.000 árabes han abandonado Tierra Santa... y se estima que para el año 2020 los cristianos sólo representarán el 1,6% de la población total. Este éxodo afecta principalmente a Belén, Jerusalén y Nazaret. Belén tiene menos población cristiana que hace 50 años, se estima que en la actualidad hay 130.000 cristianos, mientras la musulmana ha crecido.

Las causas de la emigración están en la situación insostenible derivada del conflicto árabe-israelí que imposibilita el normal desarrollo de una vida digna.

El Patriarca de Jerusalén ha realizado un llamamiento a los cristianos: "No abandonéis vuestra tierra. Es aquí donde Dios os quiere como creyentes en Él y testigos de Jesucristo en su tierra. Permaneced junto a los Santos Lugares. Tened el coraje de aceptar esta vida difícil a la que Dios os llama". Este clamor del Patriarca de Jerusalén delata la situación por la que está pasando la Iglesia Madre de Tierra Santa y el peligro de quedarse sin cristianos.

Franciscanos de 32 países

Los franciscanos que viven en Tierra Santa, 350 de 32 países, ayudan al mantenimiento de la presencia cristina en la tierra que vio nacer el cristianismo. Además de los proyectos estables que tienen en marcha como colegios, casas para peregrinos etc, han elaborado una serie de proyectos de ayuda humanitaria urgentes que requieren de la ayuda de los cristianos del todo el mundo. Entre esos proyectos encontramos bonos para alimentos y medicinas, ya que el hambre en Belén es una realidad. Se quiere mantener e incrementar la ayuda que, desde hace más de un año, se está dando a 600 familias con bonos de 80 euros al mes canjeables por alimentos y medicinas. También se requiere dinero para poder pagar los salarios a profesores y gastos de escolaridad, pues mantener la actividad educativa de colegios y escuelas (más de 7.000 alumnos y 500 profesores) supone un presupuesto de 1.500.000 euros por curso. En la misma línea encontramos la creación de becas para universitarios: contar con una juventud universitaria que se quede en la región supone la ayuda de 302 becas por un importe de 307.000 euros.

A ello hay que sumar dos grandes proyectos que ya están en marcha: "Barrio del Niño Jesús", en Belén: 36 apartamentos con un coste de 90.000 dólares cada uno. El Papa ya ha patrocinado la construcción del primero y "Aldea de San Francisco" en Betfagé: 72 apartamentos con un presupuesto total de más de 7.000.000 de dólares.

 


Información diocesana

El Seminario de Badajoz acogió el Encuentro

de Seminarios Menores Luso-Extremeños

Por otro lado, casi un centenar de niños participaron en el "Día del Monaguillo"

El pasado fin de semana, el Seminario Diocesano San Atón, deseando potenciar la pastoral vocacional se convirtió en lugar de encuentro para Monaguillos, Sacerdotes y Seminaristas de distintas diócesis.

El domingo seis de abril el Seminario se convirtió por un día en el Seminario Menor de las Diócesis de Plasencia, Coria-Cáceres y Évora (Portugal).

Un total de 60 seminaristas menores, de entre 12 y 18 años, procedentes de la Diócesis anteriormente citadas se dieron lugar en el Seminario Metropolitanos de Badajoz para celebrar el ya tradicional Encuentro de Seminarios Luso- Extremeños, al que acuden para tener una jornada de convivencia, en la que compartir experiencias, jugar, reír, cantar y rezar.

El Encuentro de los Seminarios Menores Luso-Extremeños terminó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Vicario General don Amadeo Rodríguez Magro, y con esperanza de que todos vuelvan a encontrarse en Plasencia el próximo año.

Día del monaguillo

Por otra parte, la víspera de este encuentro, el sábado 5 de abril, un grupo de 90 monaguillos, de entre ocho y trece años, provenientes de 20 parroquias encontraron el Seminario con las puertas abiertas para celebrar el ya tradicional "Día del Monaguillo". En esta jornada, los niños tienen la oportunidad de conocer de cerca el Seminario y el estilo de vida de los seminaristas.

El día comenzó con la acogida de los monaguillos. Más tarde se reunieron todos en la capilla mayor para, en una sencilla celebración, agradecer al Señor el servicio al que han sido llamados y descubrir las continuas llamadas que Jesús hace en sus vidas. Después hubo una reunión por grupos donde los monaguillos, tras dialogar sobre la generosidad y la entrega en servicio a los demás, disfrutaron de una gran fiesta de juegos. Finalizó el encuentro con la comida en los campos de deporte del Seminario.

Ese mismo día, a media mañana, tuvo lugar un encuentro entre los formadores del Seminario y catorce sacerdotes: ocho de ellos con seminaristas en sus parroquias. Fue un cauce a través del cual propiciar la relación del Seminario con los sacerdotes y viceversa.

 

Profesores cristianos de la Universidad de Extremadura reflexionan sobre la presencia cristiana en el ámbito universitario

Organizado por el Secretariado de Pastoral Universitaria de la diócesis de Mérida-Badajoz, a través del Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Extremadura (SARUEX), ha tenido lugar un encuentro de reflexión dirigido a los profesores del Campus de Badajoz que tengan inquietudes y sensibilidad de tipo cristiano.

Esta convocatoria responde a lo acordado en Cáceres, en el curso pasado, durante el Encuentro Regional de Profesores universitarios cristianos.

Dar respuesta a los retos

Con este Encuentro se pretende reflexionar acerca de la presencia de los cristianos en la Universidad y descubrir las interpelaciones y retos que, desde ella, se plantean. Además, buscar posibles caminos para dar respuesta a dichos retos.

Panel de experiencias

Durante el encuentro, los participantes tuvieron la oportunidad de compartir sus experiencias a través de varios puntos de trabajo, como "investigación con claves evangelizadoras", "docencia y diálogo fe-ciencia y fe-cultura", o "la comunidad cristiana y la universidad".

 

En ella tomaron parte 300 niños

Badajoz acogió la fase diocesana infantil de la "Canción Misionera"

"Es la hora de la Misión" fue el lema que congregó a 300 niños en la fase diocesana infantil del festival de la Canción Misionera. El encuentro tuvo dos partes diferenciadas. La primera se celebró en el colegio Nuestra Señora del Carmen, de los Hermanos Maristas de Badajoz. En ella los niños, tras una acogida alegre y festiva, participaron con sus respectivos monitores en una reflexión acerca del tema propuesto en el lema. Posteriormente celebraron una liturgia de la palabra donde profundizaron sobre el tema de la misión, a la luz de la Palabra de Dios y del testimonio de la religiosa colombiana Luisa Elena Vélez Arnau, misionera del Verbum Dei.

Misión a través de la música

La parroquia de Jesús Obrero, en la barriada del Cerro de Reyes, acogía el festival musical propiamente dicho. En él tomaban parte seis grupos de otros tantos colegios y parroquias con sus canciones inéditas, con letra y música compuesta por ellos mismos en las que expresan el sentir misionero y su visión de la labor de las personas que dedican su vida a extender el Evangelio por los cinco continentes.

El evento está organizado por el movimiento Cristianos Sin Fronteras y la Delegación Diocesana de Misiones.

 

200 mujeres de la diócesis participaron en el V Encuentro de Mujer de Cáritas

El pasado domingo, día 6 de Abril se celebró en Cabeza La Vaca el V Encuentro de Mujer bajo el lema "Siempre podemos en nuestro interior decidir cómo nos afectan las cosas", organizado por Cáritas Diocesana dentro del Programa de Mujer. A él asistieron 200 personas, entre las que se encontraban mujeres de La Coronada, La Morera, La Nava de Santiago, Táliga, Cordobilla de Lácara, Azuaga, Zahínos, Cáritas Parroquial de San Roque de Almendralejo, La Roca de La Sierra y Cabeza La Vaca, pertenecientes a los proyectos de mujer que se están llevando a cabo en la provincia de Badajoz, monitoras de los diferentes proyectos, trabajadoras del Programa de Mujer de Cáritas Diocesana, el Delegado Diocesano de Cáritas, don Enrique Cruz y doña Purificación Marcos, responsable del Programa de Mujer de Cáritas Española.

Durante la mañana tuvo lugar una dinámica de presentación por pueblos explicando cada uno su proyecto y evaluando al grupo en el momento presente.

El objetivo del encuentro no es solamente el conocimiento, tanto entre las mujeres de los diferentes proyectos como de los trabajos que realizan en sus talleres, sino también el tomar conciencia de que hay otras mujeres que viven situaciones similares a las suyas, el deseo de abrirse a experiencias nuevas, la capacidad que tenemos para provocar animación en nuestros pueblos, así como las posibilidades que tenemos dentro de nosotros para motivar a otros en el ámbito personal, social y laboral.

 


Al paso de Dios

Los pasos de Dios

Si se tiene en cuenta que son tan profundos y transcendentales los pasos que se van a dar esta semana, es probable que a alguno le puede parecer una opción superficial el contenido que voy a colgar de este título. A lo largo de los próximos siete días caminarán los pasos de Dios Padre hacia su Hijo y hacia nosotros; los de Jesús en su pasión, muerte y resurrección; y los nuestros, al participar en su Misterio Pascual y pasar con él de la muerte a la vida.

Yo, sin embargo, voy a referirme a los pasos procesionales, a esas imágenes que pasean por nuestras calles. Sé muy bien que sólo son reproducciones materiales, pero también sé que multitud de hombres y mujeres de todas la edades no se acercaría de otro modo a los acontecimientos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, si no fuera por esta representación artística y devocional. Querámoslo o no, nuestras imágenes recobran vida en estos días. En cada una de ellas, por muy pobre y tosca que sea, hay acumulada una carga de afecto y de fe, que se va irradiando de generación en generación y se prolonga en ese nuevo cruce de miradas que cada paso procesional provoca.

Por eso, lo que en verdad importa no es el adorno y la riqueza exterior de nuestras imágenes, sino acumular en ellas esencias de fe y de amor; y eso sólo es posible si las procesiones saben encontrar su centro en la fuente de la gracia, que no es otro que la celebración litúrgica, especialmente la semanal del domingo y la anual de los misterios que renuevan lo que nuestros desfiles procesionales representan.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)


Liturgia del domingo

Celebramos Semana Santa

Palabra de Dios

 

Durante este tiempo santo son muchos los textos bíblicos que se usan en la liturgia. Es por ello que recomendamos visitar la página web de Betania (http://www.betania.es) donde están contenidos dichos textos. Nosotros nos limitamos a incluir sólo algún fragmento de los textos del Domingo de Ramos, Jueves Santo y Viernes Santo aunque los comentarios litúrgicos se refieren al sentido completo de esos días.

Domingo de Ramos

S. Marcos 11, 1-10

Se acercaban a Jerusalén, por Betfagé y Betania, junto al monte de los Olivos, y Jesús mandó a dos de sus discípulos, diciéndoles :

- Id a la aldea de enfrente, y en cuanto entréis, encontraréis un borrico atado, que nadie ha montado todavía. Desatadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, contestadle: El Señor lo necesita, y lo devolverá pronto.

Fueron y encontraron el borrico en la calle atado a una puerta, y lo soltaron. Algunos de los presentes les preguntaron:

- ¿Por qué tenéis que desatar el borrico?

Ellos les contestaron como había dicho Jesús; y se lo permitieron.

Llevaron el borrico, le echaron encima los mantos, y Jesús se montó.

Muchos alfombraron el camino con sus mantos, otros con ramas cortadas en el campo.

Los que iban delante y detrás, gritaban:

-¡Viva! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! Bendito el reino que llega, el de nuestro padre David. ¡Viva el Altísimo!

Comentario litúrgico

Para encontrar lo que vive la Iglesia en estos días santos, nos acercamos a las oraciones que proclama el sacerdote en nombre de toda la asamblea. La oración de bendición de los ramos presenta la procesión que le sigue como un gesto litúrgico por el que la asamblea acompaña a Cristo evocando su entrada en Jerusalén, a la vez que añora estar con Él en el cielo. Así, la Iglesia pide al Padre: "Santifica con tu bendición estos ramos, y a cuantos vamos a acompañar a Cristo, aclamándolo con cantos, concédenos, por él, entrar en la Jerusalén del cielo".

Terminada la procesión gozosa y exultante, la Iglesia se recoge en meditación profunda para contemplar la Pasión de su Señor.

En la colecta pide: "...concédenos que las enseñanzas de su pasión nos sirvan de testimonio" y al presentar las ofrendas suplica; "por la Pasión de tu Hijo sé propicio a tu pueblo".

Después de la comunión ruega: " ... del mismo modo que la muerte de tu Hijo nos ha hecho esperar lo que nuestra fe nos promete, que su resurrección nos alcance la plena posesión de lo que anhelamos".

 

Jueves Santo

1ª Corintios 11, 23-26

Hermanos: Yo he recibido una tradición que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido:

Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía."

Lo mismo hizo con el cáliz después de cenar, diciendo: "Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía."

Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva.

Comentario Litúrgico

En la primera de las oraciones, la Iglesia confiesa su fe en la identidad existente entre su eucaristía y la Cena que celebró Jesús: "Señor Dios nuestro, nos has convocado esta tarde para celebrar aquella misma memorable Cena en que tu Hijo, antes de entregarse a la muerte, confió a la Iglesia, el banquete de su amor, el sacrificio nuevo de la Alianza eterna".

Consciente de la riqueza de los misterios que celebra esa tarde, la Iglesia se complace en recordar las dos dimensiones fundamentales de la Eucaristía.

En la oración sobre las ofrendas nos presenta el valor redentor de toda celebración eucarística al suplicar: "Concédenos, Señor, participar dignamente en estos santos misterios, pues cada vez que celebramos este memorial de la muerte de tu Hijo, se realiza la obra de nuestra redención".

La oración después de la comunión recuerda que esta es viático para la otra vida: "... te pedimos que quienes hemos celebrado aquí en la tierra la cena instituida por tu Hijo, podamos reunirnos también un día en el banquete de tu reino".

 

Viernes Santo

Salmo 30

R. Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu.

A ti Señor, me acojo:

no quede yo nunca defraudado;

tú, que eres justo, ponme a salvo.

A tus manos encomiendo mi espíritu:

tú, el Dios leal, me librarás.

Soy la burla de todos mis enemigos,

la irrisión de mis vecinos,

el espanto de mis conocidos;

me ven por la calle, y escapan de mí.

Me han olvidado como a un muerto,

me han desechado como a un cacharro inútil.

Pero yo confío en ti, Señor,

te digo: "Tú eres mi Dios".

En tu mano están mis azares;

líbrame de los enemigos que me persiguen.

Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,

sálvame por tu misericordia,

Sed fuertes y valientes de corazón,

los que esperáis en el Señor.

Comentario Litúrgico

Comienza la liturgia con el austero rito de la postración del preste. Después, una oración presenta lo que se conmemora y se hace presente en la celebración: " Señor, Dios nuestro, Jesucristo, tu Hijo, al derramar su sangre por nosotros, se adentró en su misterio pascual".

La meditación de la pasión según san Juan pretende que la asamblea, siguiendo los pasos de su Señor, también se adentre en su misterio pascual. En la oración universal la Iglesia se identifica con las intenciones de Cristo clavado en la cruz y pide por todos los hombres,

Colocada la cruz en el centro del presbiterio, la invitación revela el misterio que encierra: "Mirad el árbol de la cruz donde estuvo clavada la salvación del mundo".

Celebrar la muerte de Cristo compromete. La Iglesia pide al Padre: "que nuestra vida, por la comunión en este misterio, se entregue con verdad a tu servicio"

Se termina con esperanza: "Que tu bendición, Señor, descienda con abundancia sobre este pueblo, que ha celebrado la muerte de tu Hijo con la esperanza de su santa resurrección".


Contraportada

Cáritas trabaja en Irak con ayuda humanitaria

y preparando el terreno a los desplazados

Solicita ayuda a los cristianos para intentar paliar la desgracia humanitaria

CÁritas continúa trabajando en Irak para paliar la tragedia humanitaria que genera toda guerra. Allí tiene sus catorce centros abiertos y las 87 iglesias cristianas han sido habilitadas como centros de acogida para la población civil. Hay 254 personas, 16 médicos, 5 ingenieros, 2 nutricionistas, 17 asistentes sociales...el trabajo se sigue realizando a pesar de todo el conflicto. Según el coordinador de Cooperación Internacional de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, don Álvaro García, existen algunos problemas de comunicación con los responsables y voluntarios de Cáritas que trabajan sobre el terreno en Irak debido a los bombardeos a los principales centros de telecomunicaciones de ese país.

A pesar de los problemas, Álvaro García asegura que "gracias a las cáritas hermanas de países vecinos como pueden ser Siria, Irán o Turquía, sí podemos hacer llegar la ayuda. Ha llegado ya bastante a ciudades que han padecido seriamente los resultados de los enfrentamientos como Basora. En esta ciudad, por ejemplo, se han enviado pastillas de potabilización de agua; este es un grave problema porque la contaminación del agua puede acarrear otro tipo de problemas sanitarios muy serios".

Pero además de esta ayuda en Basora se están llevando a cabo acciones en otras ciudades. "Otra ayuda importante -destaca Álvaro- es la preparación de todo el trabajo logístico para la cantidad de refugiados que puede llegar a haber. Cerca de la frontera de Irán y de Siria se estima que son más de 30.000 las personas desplazadas; en la zona norte, se están distribuyendo paquetes a las familias, cada una recibe dos mantas, veinte litros de queroseno para hacer fuego y tres bidones con 20 litros de agua cada uno. Además hay cocinas domésticas de queroseno para preparar comidas".

Desplazados

Se dice que al final del conflicto podría haber 260.000 desplazados. Aunque no parecen muchos, sí es muy necesaria la ayuda en el propio entorno familiar y social de la población. Álvaro García destaca que en Bagdad Cáritas sigue trabajando, atendiendo a la gente que vive allí, que no ha salido de la ciudad. "Desde Cáritas Española se hizo un primer envío de 160.000 euros y desde las Cáritas europeas también se está organizado la ayuda. Se está dando, por los lazos más fuertes que había, a la Cáritas de Alemania para que sea la agencia de enlace de todas las Cáritas europeas".

Llama poderosamente la atención, a la vez que crea desasosiego el esfuerzo que tiene que realizar cualquier organización, caso de Cáritas para enviar 160.000 euros, una cantidad con la que, probablemente, no se pague ni un misil de los miles que se están lanzando en esta guerra. El coordinador de Cooperación Internacional de Cáritas Diocesana declara que "Según el Informe de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, la primera prioridad mundial es la industria armamentística, que es unas 150 veces superior a lo que nos gastamos en educación".

Niños

De entre todo sufrimiento que generan las guerras, se antoja especialmente penoso el de los niños. Cáritas está tratando de atender a los grupos de población especialmente vulnerables: niños menores de cinco años, mujeres embarazadas, madres con niños lactantes... se establece un orden de prioridades dentro del conjunto de necesidades.

A pesar de lo que se ve, se lee y se escucha estos días en los medios de comunicación, la tragedia humanitaria en Irak no es nueva, se ha agrandado con la guerra, pero era muy anterior por culpa del embargo y la tiranía del régimen de Sadam. "La guerra -destaca Álvaro García- ha agravado una situación muy penosa para todo el pueblo iraquí, especialmente difícil desde el embargo económico del año 91. Estamos hablando de un país con muchas posibilidades pero que ha estado sufriendo mucho. Cáritas Española y varias cáritas europeas han venido trabajando allí desde entonces, la relación con la Cáritas iraquí ha sido muy buena y la información que nos transmitían antes del inicio del conflicto era bastante grave y lamentable en el sentido de que era un pueblo con muchas posibilidades".

Para intentar paliar las penurias del pueblo iraquí, Cáritas Diocesana tiene una cuenta corriente en Caja Badajoz ,la cuenta 'Cooperación Internacional de Cáritas', en la que se han de ingresar los donativos, haciendo constar "para los damnificados de Irak". El número de la cuenta es: 2010/0001/34/0502130304.

Juan José Montes

Mary Murillo


Iglesia en camino les desea a todos sus lectores una feliz Pascua de Resurrección

El próximo número será el del día 27 de abril


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