Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: Iglenca@grn.es

Número 250. 12 de abril de 1998

Director: José María Gil

 

Portada

Resucitó de veras!

 

María Magdalena, María la de Santiago y Salomé fueron al sepulcro el primer día de la semana, muy temprano. Al mirar vieron que la piedra estaba y corrida, y eso que era muy grande. Entraron en el sepulcro y vieron un joven sentado a la derecha, vestido de blanco. Y se asustaron. Él les dijo: No os asustéis. Buscáis a Jesús el Nazareno, el crucificado? No está aquí, ha resucitado. Mirad el sitio donde le pusieron ( Mc 28, 1-10)

 

Pregón Pascual

 

Ofrezcan los cristianos

ofrendas de alabanza

a gloria de la Víctima

propicia de la Pascua.

 

Cordero sin pecado

que a las ovejas salva,

a Dios ya los culpables

unió con nueva alianza.

 

Lucharon vida y muerte

en singular batalla

y, muerto el que es la Vida,

triunfante se levanta.

 

Qué has visto de camino,

María, en la mañana?

A mi Señor glorioso

la tumba abandonada,

los ángeles testigos,

sudarios y mortaja.

Resucitó de veras

mi amor y mi esperanza!

Venid a Galilea,

allí el Señor aguarda;

allí veréis los suyos

la gloria de la Pascua.

 

Primicia de los muertos,

sabemos por tu gracia

que está resucitado;

la muerte en ti no manda.

 

Rey vencedor, apiádate

de la miseria humana

y da a tus fieles parte

en tu victoria santa.

(Fotografía: Real Monasterio de Guadalupe: Resurrección de Cristo. Cantoral 9. Libro de Horas del Prior. Siglo XVI.)

 

Carta del Arzobispo

Resucitó, resucitó, Aleluya!

 

El domingo es el único día de la semana que tiene nombre cristiano, pues viene del latino Dominus, Señor, atribuido, en exclusiva y con mayúscula, a nuestro Señor Jesucristo, a partir de su resurrección. "Tenga por cierto la Casa de Israel, dijo san Pedro el día de Pentecostés, que Dios ha hecho Señor y Cristo a ese Jesús a quien vosotros habéis crucificado". No contentos con esto, los apóstoles y las primeras comunidades convirtieron en fiesta propia el día de la Resurrección, llamaron de inmediato el "Día del Señor" (dies dominicus) y lo colocaron en el calendario lunar como el primero de la semana. Dies dominica, día dominical, que sustantivado y remodelado por la semántica castellana, cristalizó para nosotros en el Domingo, sin más.

Total, que la fiesta mayor de los cristianos es la Resurrección de Jesús; que la conmemoramos en el mismo día en que ocurrió; que la situamos al comienzo de la semana y la celebramos con júbilo cincuenta y dos veces al año. Claro está que el de Pascua es el Domingo por antonomasia, del que toman nombre y sentido, de cuya luz son reflejo, todos los Domingos del año.

A qué tanta fiesta? Pues, muy sencillo. Si Jesús de Nazaret, hijo de María y sedicente Mesías de Israel, que pasó haciendo el bien, consolando y sanando a todos, anunciando el Evangelio del Reino, realizando prodigios admirables, proclamando la liberación total del pecado y de la muerte; que abrió para la humanidad una patria gloriosa y definitiva; si este enviado de Dios quedó enterrado para siempre en la cámara sepulcral de José de Arimatea, díganme ustedes que no es vana nuestra fe e inútil la predicación de veinte siglos.

Un mundo sin la resurrección?

Cómo, en ese supuesto, habría transcurrido la historia posterior de la humanidad? Ni cristianismo ni Iglesia, ni humanidad redimida Ahí os quedáis, como ciegos, adorando a muñecos! Y en el plano personal, imagine cada cristiano su historia espiritual: Ni Padre providente, ni Cristo resucitado, ni Virgen María, sin bautismo, eucaristía ni penitencia. No habrían existido san Pablo, san Agustín, san Francisco, santo Tomás de Aquino, santa Teresa, ni nuestra historia cristiana familiar y personal. Imposible, espantoso, imaginar un mundo sin cristianismo.

Todo cambió grandiosamente de rumbo, la historia dio un gran vuelco hacia arriba, cuando en la amanecida purísima del día de Pascua se alzó con el poder de Dios la firme losa del sepulcro e irguiose, potente y glorioso como un gigante vencedor, el Señor resucitado, dándoles la razón a los profetas, llenando de sentido a sus parábolas, dando cumplimiento a sus promesas, empujando hacia adelante el futuro de la humanidad. El Señor ha resucitado!, gritaron primero las santas mujeres, luego Pedro y Juan, al final todos los apóstoles, incluido el tozudo Tomás y los colistas de Emaús. Que vengan Handel y entone el Aleluya, Wagner con el coro de los Peregrinos, Verdi con la marcha triunfal, con Nabucco y el Coro de los Esclavos. Cantad al Señor un cántico nuevo, porque ha hecho maravillas.

Testigos poderosos

Y por qué creemos en todo esto? Pues, miren ustedes, porque de alguna manera y por gracia inefable todo creyente cristiano ha experimentado de algún modo, en la verdad más íntima de su ser, la luz de la resurrección de Cristo.Nos fiamos de los testigos que trataron con él en directo en los cuarenta días que permaneció resucitado en la tierra. Tenemos por veraces estos testimonios:

El de Pedro:

"Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que Él había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con Él después de su resurrección" (Hech. 10,39-41).

El de Juan:

"Lo que era desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto con nuestros ojos, lo que contemplaron y palparon nuestras manos del Verbo de la vida... la vida eterna que estaba en el Padre y se nos manifestó... os lo anunciamos a vosotros para que vosotros viváis también en comunión con nosotros. Y esta comunión nuestra es con el Padre y con nuestro Señor Jesucristo" (I Jn. 1. 1-3).

El de Pablo:

"Desde luego os transmití, en primer lugar, lo que a mi vez recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y que se apareció a Pedro y luego a los doce. Se apareció también a más de quinientos hermanos de una vez, de los que la mayoría viven todavía, otros murieron. Luego se apareció a Santiago, después a todos los apóstoles, y después de todos, como a un abortivo, también se me apareció a mí." (I Cor 15, 3-9).

A los testigos se les cree, o no se les echa cuentas, según la confianza que merecen, según el índice de credibilidad que se les reconoce. Ni a los testigos directos de entonces ni a los que hoy intentamos serlo, les han hecho mucho caso una buena parte de sus oyentes. Rozamos el misterio de la fe, que tiene otros componentes, en los que no me paro aquí. Quisiera hacerlo después.

El sello del martirio

Digo ahora que a los estudiosos del Nuevo Testamento y a los espíritus con auténtica inquietud religiosa, que releen las escenas evangélicas del resucitado, los Hechos de los Apóstoles y las Cartas de san Pablo, lo que más suele convencerles y más les llega al corazón es la llamarada de fe que estalló en el mundo con el cambio radical de aquellos primeros testigos, que apostaron con su vida entera por el Señor resucitado y sellaron, por millares, ese testimonio con el derramamiento martirial de su sangre.

La vida, el mensaje evangélico, la pasión salvadora, la muerte en la cruz y, más que nada, la resurrección definitiva de Jesús, son oferta de salvación para cuantos quieran acogerla. Quienes, sin méritos propios, gozamos del don de la fe, sabemos del impacto, la fuerza, la claridad, la paz, la esperanza que empapan todo nuestro ser, cuando, por el sacramento del perdón, el pan de la Eucaristía, la oración contemplativa, la aceptación de la cruz, la comunión con los hermanos y el acercamiento existencial a los pobres, conseguimos hacer nuestra la experiencia pascual de Jesús.

La resurrección es cosa de todos. A pesar de nuestra poca fe, somos legión los convencidos de que Cristo Jesús con su muerte destruyó nuestra muerte y con su resurrección nos devolvió la vida. Y así, aunque la certeza de morir nos entristece, nos consuela la esperanza de nuestra feliz resurrección. "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el día final" (Jn. 6,14).

Lo cierto es que ya hemos resucitado. El bautismo, la fe, la pertenencia a la Iglesia son en nosotros semillas de resurrección, fuentes de agua viva, que manan hasta la vida eterna. Intentamos, por ello, vivir como cristianos resucitados y no como creyentes mortecinos. Me pregunto entonces: Si mi fe me remite a los primeros testigos de la Resurrección, en los que creo y de los que me fío, no habrá alguien por ahí que esté necesitando mi testimonio como yo del de aquellos? Mas, nada de ponerse tristes porque estamos en el Día de Pascua.

+ Antonio Montero
Arzobispo de Mérida-Badajoz
 

 

Centrales

El Arzobispado tendrá una nueva sede en la ciudad de Badajoz

Se trata del edificio La Casa del Cordón, a cuyos propietarios ha hecho una opción de compra

El Arzobispado de Mérida-Badajoz ha realizado en los pasados días, con el dictamen favorable de los órganos consultivos de la diócesis, una opción de compra con la firma Recreativos Pacense S.L. sobre el edificio conocido como La Casa del Cordón, situado en la Plaza de España 13, de la ciudad de Badajoz y con fachadas laterales a las calles Hernán Cortés y Muñoz Torrero.

Se trata de un antiguo edificio de gran sencillez arquitectónica en el que destaca su puerta principal con el adorno, labrado en piedra, de un cordón franciscano de donde toma nombre. En su interior lo más sobresaliente es un patio que aprovecha el uso de columnas visigodas.

Esta casa es conocida también en Badajoz como La Perla, pues albergó hace años en su planta baja una famosa confitería que llevaba ese nombre.

Con un largo historial en la capital pacense que se remonta al siglo XVII, este inmueble requerirá de una importante restauración por parte de la Archidiócesis para su nueva puesta en uso.

En este espacioso edificio de tres plantas y 931 metros cuadrados de superficie, la Curia Arzobispal podrá instalar a corto plazo sus organismos eclesiásticos: vicarías, tribunales, delegaciones y secretariados. Esos servicios serán complementarios de las dependencias que viene ocupando en el número 13 de la calle San Juan de Ribera, y que se construyeron en su momento sobre el solar del antiguo Palacio Episcopal de Badajoz.

Insuficiencia de la sede actual

El desarrollo de las actividades diocesanas y el incremento de labores pastorales, derivadas del Sínodo Pacense de 1992, vienen provocando una escasez de espacio en ese edificio de la menciona calle San Juan de Ribera, que obliga a la traslación fuera de él de varios organismos de la Curia.

De otra parte, la ubicación del inmueble actual entre edificios comerciales y sus deficiencias estructurales por ejemplo la ausencia de luz y aireación natural vienen aconsejando, desde hace tiempo, la búsqueda de unos espacios más idóneos para el trabajo de su personal y la acogida adecuada de los ciudadanos que allí acuden para alguna gestión o servicio.

Nada de esto se habría planteado con urgencia de no presentarse en este momento la oportunidad de adquirir en condiciones favorables el edificio de La Casa del Cordón, que añade a su adquisición por el Arzobispado unas motivaciones de otra índole de mayor importancia aún que las referidas. Así, la nueva sede de la Curia Arzobispal en Badajoz estará frente por frente de la Catedral Metropolitana de San Juan Bautista, en configuración muy similar a la de las sedes episcopales de innumerables capitales europeas.

En favor del casco antiguo

En este caso han pesado notablemente en la elección de ese edificio las circunstancias de tener su ubicación un valor emblemático en el casco antiguo de Badajoz, en cuya recuperación y restauración están empeñados tanto la Corporación municipal como las fuerzas más vivas y conscientes de la capital pacense.

Con la adquisición de La Casa del Cordón, el Arzobispado de Mérida-Badajoz se asocia decididamente a este importante empeño colectivo, recuperando para el uso público un inmueble que en la actualidad está vacío, deteriorado y apenas sin uso.

Un edificio con historia

La Casa del Cordón se erige frente al antiguo Hospital de la Piedad (siglo XV), hoy ya inexistente, en el Campo de San Juan (en la actualidad, Plaza de España).

Esta noble casa, según la documentación aportada por "Amigos de Badajoz"y publicada por el Diario Hoy responde estilísticamente al gótico tardío de principios del siglo XVI, aunque su construcción se fija en el siglo XVII. No se sabe quién la mandó levantar, aunque sí se conoce que en ella habitaba la familia Andrade, nombre por el que igualmente era conocida la casa, hasta que en el siglo XIX fue adquirida por los Condes de la Torre del Fresno, título nobiliario muy unido a la ciudad de Badajoz.

Algunos de los miembros de esta familia se hallan enterrados en un precioso mausoleo fechado en 1771, en el presbiterio de la iglesia del convento de las Clarisas Descalzas, del que eran patrones y benefactores.

Un Conde la Torre del Fresno fue capitán general de Extremadura y habitaba con su familia en el edificio que era Capitanía General, frente al convento de las Descalzas.

Con ocasión del levantamiento popular contra la invasión francesa, a principios del siglo XIX, este capitán general fue acusado de afrancesado y el populacho le asesinó brutal e injustamente. Atado a la cola de un caballo fue arrastrado por las calles hasta su descuartizamiento. Las clarisas descalzas recogieron los restos y les dieron sepultura en el panteón de la familia, en su iglesia.

La familia dejó el edificio de la capitanía general y se trasladó a vivir a la casa de los Andrade, que, al parecer, ya era propiedad de la familia Topete.

La Casa del Cordón pasó luego a los herederos del Conde de la Torre del Fresno: la familia Murillo Retamar, la cual la habitó hasta que se trasladó a otro gran edificio, en la calle Ramón Albarrán, esquina a Martín Cansado.

Hace más de una década la familia Murillo Cuesta, heredera de la casa, la vendió a "Recreativos Pacenses, S.L.", firma a la que el Arzobispado de Mérida-Badajoz ha realizado la oferta de compra a fin de trasladar en el futuro parte de sus organismos de la Curia Metropolitana en la capital pacense.

 

La Archidiócesis de Mérida-Badajoz supera la media nacional en alumnos inscritos en la asignatura de Religión

Según una encuesta realizada por la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis en 58 diócesis españolas, casi un 90% de los alumnos de Educación Primaria optan por recibir una enseñanza religiosa. En los centros de Educación Secundaria, el nivel baja al 65%. Según el presidente de la citada comisión, don Modesto Romero, en los centros públicos es donde se observa un mayor deterioro de una alternativa seria a la asignatura de religión debido a la mala aplicación del decreto de Ministerio de Educación. También influye el que las asignaturas alternativas no son evaluables y ninguna se está desarrollando.

Los porcentajes varían según la titularidad de los centros. En los centros confesionales católicos no se aprecia variación ninguna de los alumnos inscritos en las clases de religión que alcanzan un porcentaje del 99%, además hay un aumento significativo de 3 puntos en los alumnos de Formación Profesional. En los centros privados de titularidad civil se advierte un leve aumento en la Educación Primaria y un descenso, igualmente leve, en la Secundaria. Es en los centros públicos donde la bajada del porcentaje de alumnos inscritos en la Religión católica es más perceptible a todos los niveles, excepto en el segundo ciclo de ESO, que era el más deficitario en años anteriores, donde el índice de aumento es de cuatro puntos.

La Religión en nuestra diócesis

La diócesis de Mérida-Badajoz supera a la media de las encuestadas en el número de alumnos inscritos en la asignatura de Religión en los centros públicos, alcanzando un porcentaje del 96,87% de los alumnos de Educación Primaria, un 86,50% en el primer ciclo de la Educación Secundaria, bajando al 65,78% en el segundo ciclo.

En el BUP se alcanza el porcentaje del 70,37%. Sin embargo, el índice más bajo, un 47,37 %, se da en primero y en segundo del Nuevo Bachillerato.

En la Formación Profesional el número de alumnos que optan por la enseñanza de Religión alcanza el 67,98%.

 

Los obispos invitan a los padres a solicitar la enseñanza de Religión para sus hijos

"Que no sea una asignatura pendiente" es el lema de la Campaña que presenta la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, en este mes de abril, cuando se realizan las reservas de plaza de los alumnos en los colegios. La campaña invita a los padres a solicitar la enseñanza de la Religión Católica para sus hijos en el momento de formalizar la inscripción correspondiente.

Los obispos de la comisión de Enseñanza indican que "es bueno recordar una de las responsabilidades que tenéis los padres y las madres con relación a vuestros hijos: la de elegir la educación que deseáis para ellos, según vuestras creencias y valores fundamentales". Y subrayan que "son frecuentes las manifestaciones de preocupación por el vacío de valores de la sociedad actual y por la desorientación que se percibe en muchas cuestiones morales. Estamos asistiendo a un derrumbe de valores humanos básicos y de referencias fundamentales de sentido sobre el ser humano, la vida, la historia. Por eso la actitud de muchos de vosotros tal vez sea de temor, inseguridad e incertidumbre que no tiene solamente un componente económico, sino que tiene una vertiente muy profunda en el ámbito de las ideas, de los valores y de las creencias".

Además, señalan en una carta dirigida a los padres de alumnos que "la enseñanza de la Religión Católica deben ofrecerla preceptivamente todos los centros escolares, privados y públicos, en todos los cursos. Es un área muy importante para los alumnos por su aportación cultural, por su orientación moral, por su contribución al pleno desarrollo de la personalidad y, sobre todos, por la oferta de una síntesis del Mensaje Cristiano con una metodología escolar adaptada a cada edad".

Finalmente manifiestan que es a los padres y madres a quien "corresponde decidir si deben recibir o no enseñanza religiosa vuestros hijos. Al defender el derecho que ellos tienen a esta formación, a medida que se van haciendo mayores es necesario que dialoguéis con ellos para que la opción sea más realista".

SIC

Noticiario diocesano

La Concatedral de Santa María acogió la celebración de la Misa Crismal

Los sacerdotes de la diócesis renovaron en ella sus promesas sacerdotales

La Concatedral de Santa María en Mérida acogió el pasado miércoles santo, día 8 de abril, la celebración de la Misa Crismal que, con su peculiar liturgia, es uno de los actos más emotivos para el clero ya que en él hacen la renovación de las promesas sacerdotales de la ordenación.

En esta misa solemne el Arzobispo don Antonio Montero, como Pastor de la diócesis, consagró el Crisma y bendijo los santos Óleos que son signos de la acción salvífica en algunos de los sacramentos: con el Crisma se unge a los recién bautizados y las manos de los sacerdotes en su ordenación y con él también son sellados los confirmados en la frente. Con los óleos son ungidos los que van a recibir el bautismo y los enfermos en la Unción.

En esta celebración de la Misa Crismal también se hace visible de una manera especial la unidad de los sacerdotes con su obispo, que los preside en un único presbiterio, en nuestro caso la de Mérida-Badajoz.

En su homilía el Arzobispo señaló que los sacerdotes han sido ungidos de manera especial por el Espíritu de Cristo, animándoles por ello a ser fieles a las promesas sacerdotales que renuevan en esta ceremonia, secundando la acción del Espíritu Santo en su ministerio y en la propia vida.

Don Antonio señaló también las exigencias de entrega amorosa que suponen los compromisos que asumieron los sacerdotes el día de su ordenación: el ser hombres de oración y experiencia de Dios, el celibato sacerdotal como una entrega total y gozosa a Cristo y a su Iglesia, y la obediencia como disponibilidad para el ministerio.

Tras la Misa Crismal, los sacerdotes compartieron unos momentos de convivencia fraterna.

Abierto de nuevo al culto, tras su restauración,
el templo parroquial de La Codosera

Las obras han durado seis meses y se han invertido
14 millones de pesetas

El arzobispo de la diócesis, don Antonio Montero, inauguró el pasado domingo la restauración llevada a cabo en el templo parroquial de Nuestra Señora de la Piedad, de la Codosera, que se encontraba repleto de fieles para ver el fruto del trabajo realizado durante meses, en el que ha tenido un papel destacado el párroco, don Diego del Valle.

Las obras, en las que se ha invertido cerca de catorce millones de pesetas, han consistido básicamente en la reestructuración de espacios dentro del templo, con la construcción de una capilla para el Santísimo y la reubicación de imágenes con el siguiente retoque de altares y retablos, se ha cambiado el piso y se ha procedido al arreglo del tejado.

Una de las actuaciones que más llama la atención, entre las realizadas en el templo, es la nueva iluminación que da otra perspectiva al interior de la iglesia. Es especialmente espectacular una gran lámpara colocada en la parte trasera de la nave con un diámetro de 3,5 metros, que ha tenido que ser introducida en el templo en dos mitades, debido a sus grandes dimensiones.

Con ayuda de todos los fieles

Para acometer esta restauración ha sido imprescindible la colaboración de todos los feligreses de La Codosera, que lo han hecho con sus aportaciones económicas, la realización de festivales benéficos, la donación de objetos y la mano de obra gratuita. Desde particulares hasta asociaciones, pasando por las cofradías han puesto su grano de arena.

Las obras comenzaron hace seis meses y durante ese tiempo los actos de culto se han venido realizando en la Iglesia de la Virgen de la Luz.

JUAN JOSÉ MONTES

 

Juan de Ávalos hará el monumento
a Juan Pablo II en Madrid

El escultor extremeño Juan de Ávalos ha sido elegido por una comisión técnica del Patronato de la Catedral de la Almudena para realizar un monumento a Juan Pablo II en Madrid. Este obra se ubicará en un emplazamiento que se está acondicionando junto a la Catedral madrileña, entre la calle Bailén y la Cuesta de San Vicente.

El proyecto del escultor extremeño, autor de las esculturas del Valle de los Caídos y miembro de la Real Academia de Extremadura, ha sido elegido entre un total de 29 proyectos presentados y tendrá un coste de 15 millones de pesetas.

La escultura del Papa tendrá 3,5 metros de altura, estará colocada sobre un gran pedestal y rodeada de cuatro fuentes, en una zona ajardinada. Según el propio Ávalos es "una obra que respira bondad y energía, con los brazos abiertos al viento, que mueve su capa". La escultura pretende ofrecer la silueta del Papa peregrino, cuyos gestos de bondad han sido retenidas por los ojos emocionados de millones de personas de todas las razas y naciones del mundo.

Convivencia de los grupos de Confirmación y jóvenes de Campanario

Más de un centenar de miembros de los grupos de Confirmación y de Jóvenes de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, de Campanario, han participado en una convivencia que tuvo lugar en la ermita de Piedra-Escrita. Los jóvenes estuvieron acompañados de los animadores de los grupos.

Los participantes reflexionaron sobre el lema de la jornada: "Cómo y porqué ser cristiano?" y tuvieron una celebración penitencial, preparada y organizada por ellos mismos, que contó con la ayuda y la colaboración de sacerdotes del arciprestazgo.

Este día de convivencia y reflexión fue la actividad complementaria de los grupos de Confirmación en el segundo trimestre (en el primero fue la Campaña de Alimentos y en el tercero será la Marcha de la Solidaridad).

Con estas actividades se intenta profundizar en la vida y en la opción cristiana de cada joven.

 

Usagre: campaña en favor del niño José Joaquín Martínez

La parroquia de Usagre ha hecho un llamamiento a todas las parroquias de la diócesis para que se unan a la campaña que se está llevando a cabo en esta localidad y pueblos limítrofes a fin de recaudar los 28 millones de pesetas necesarios para salvar la vida del niño de cuatro años José Joaquín Martínez Mimbrero, vecino de Usagre, que sufre la enfermedad de Duchenne; una patología consistente, a grandes rasgos, en una progresiva paralización de sus músculos, que le harán vivir en silla de ruedas con un final irreversible.

Esta enfermedad, hasta hace poco incurable, no tiene tratamiento en el sistema sanitario español, por lo que se han iniciado gestiones para curar a José Joaquín en una Clínica de Memphis (EE.UU.), para lo que se necesitaría la cantidad de dinero señalada, de la que ya se han conseguido unos 13 millones de pesetas.

Según señala la parroquia de Usagre, las personas interesadas en ayudar a la curación de este niño pueden ingresar sus donativos en la cuenta nº: 2010.0092.34.0513786104, de Caja de Badajoz.

 

Otras noticias

Lágina de Internet del Vaticano recibe siete millones de visitas al mes

Los documentos del Magisterio del Papa, lo más buscado

Desde hace un año, la Santa Sede se encuentra presente en Internet. La extraordinaria afluencia de visitantes que experimenta su página web ha obligado a partir del mes de abril a renovar completamente los ordenadores del servidor para ofrecer mejores servicios y accesos más rápidos para los usuarios que desean conocer de cerca y "en directo" la actividad del Santo Padre y del Vaticano.

El servicio de Internet, que responde a la dirección http:// www.vatican.va, se inauguró oficialmente el 30 de marzo de 1997. Desde ese día, ha recibido una media de siete millones de visitas de "navegantes" provenientes de 50 países diferentes, en su mayoría de lengua castellana, inglesa e italiana. En general, los cibernautas buscan en esta página los documentos del Magisterio del Papa, así como las informaciones sobre la vida de Juan Pablo II, del Vatican Information Service (VIS) y del boletín de prensa de la Oficina de Información de la Santa Sede.

Próximamente se va a incluir una novedad importante: la introducción de la tecnología "real audio". Es decir, los ordenadores con tarjeta de sonido podrán descargar y reproducir los discursos del Papa. De este modo, las intervenciones dominicales del Santo Padre podrán ser escuchadas en directo por cualquier persona que este conectada en la red.

El segundo paso, más ambicioso, será el del "real video", que permitirá al usuario no sólo escuchar sino también ver al Papa.

 

Juan XXIII y Pío IX, más cerca de su beatificación

La proclamación podría producirse durante el Jubileo del 2000

Los dos Papas de los últimos concilios, el Vaticano I y el Vaticano II, están a punto de ser declarados beatos por la Iglesia. La proclamación, reservada al Pontífice, podría producirse durante el Año del 2000.

La causa de Pío IX estaba terminada desde hace tiempo y cumplía todos los requisitos pero Pablo VI pospuso la proclamación por motivos que hoy han sido superados.

La causa de Juan XXIII ha necesitado de treinta años de investigaciones, estudios y testimonios. Cuenta con una quincena de milagros declarados. Y con la satisfacción de judíos, ortodoxos y protestantes.

La causa ha superado el proceso de instrucción y el voluminoso expediente será entregado a la Congregación de las Causas de los Santos. Entra ahora en la fase de análisis prevista en el ordenamiento pontificio, al término de la cual podrá ser declarado Beato por el Papa.

ZENIT

Mirada a nuestro tiempo

Las nuevas pascuas

La Pascua actualiza siempre un acontecimiento salvador; la celebran hombres y mujeres que han experimentado la libertad, que han podido salir de lo que les oprimía. Es la fiesta de los liberados, de los que se han redescubierto en sí mismos aquello que les da valor y sentido. Es el tiempo de los que han encontrado a Alguien que, esforzadamente y con amor, les saca de donde estaban metidos y les lleva a un lugar nuevo, seguro y definitivo.

Siempre hay quien celebra haber pasado de la esclavitud a la libertad, porque siempre habrá seres humanos atrapados en las "viejas tierras" de la servidumbre, de la explotación y de la marginación.

Muchos jóvenes viven hoy la pascua de su rehabilitación, gracias a iniciativas salvadoras, como el Proyecto Vida de nuestra Archidiócesis. Ellos han salido de la droga en la que estaban atrapados, para reencontrarse con lo que eran y vuelven a ser; es decir, personas con toda su dignidad y con todos sus derechos.

Con la paciencia de unas puertas siempre abiertas, con la confianza de una institución que cree en las posibilidades del hombre por mínimas que parezcan, con la compañía, el afecto y la ayuda de los suyos, con la pericia pedagógica y el respeto de los educadores, y con la llama, a veces tenue pero aún encendida, de su deseo de liberarse de lo que les esclaviza, muchos jóvenes pasan del sinsentido a la esperanza y de ésta a un proyecto de vida nueva. Toda una Pascua.

AMADEO RODRÍGUEZ
 

Página litúrgica

Celebramos
el Domingo de Pascua. El Día Santo

Hechos de los Apóstoles 10, 34a., 37-43

En aquellos días, Pedro tomó la palabra y dijo: Hermanos: Vosotros conocéis lo que sucedió en el país de los judíos, cuando Juan predicaba el bautismo, aunque la cosa empezó en Galilea. Me refiero a Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con Él.

Nosotros somos testigos de todo lo que hizo en Judea y en Jerusalén. Lo mataron colgándolo de un madero. Pero Dios lo resucitó al tercer día y nos lo hizo ver, no a todo el pueblo, sino a los testigos que Él había designado: a nosotros, que hemos comido y bebido con Él después de su resurrección.

Nos encargó predicar al pueblo, dando solemne testimonio de que Dios lo ha nombrado juez de vivos y muertos. El testimonio de los profetas es unánime: que los que creen en Él reciben, por su nombre, el perdón de los pecados.

Salmo 117, 1-2, 16ab-17, 22-23

R. Este es el día en que actuó el Señor:

sea nuestra alegría y nuestro gozo.

Dad gracias al Señor porque es bueno,

porque es eterna su misericordia.

Diga la casa de Israel:

eterna es su misericordia.

La diestra del Señor es poderosa,

la diestra del Señor es excelsa.

No he de morir, viviré

para contar las hazañas del Señor.

Carta de S. Pablo a los Colosenses 3, 1-4

Hermanos: Ya que habéis resucitado con Cristo, buscad los bienes de allá arriba donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios; aspirad a los bienes de arriba, no a los de la tierra.

Porque habéis muerto; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios. Cuando aparezca Cristo, vida nuestra, entonces también vosotros apareceréis, juntamente con Él en gloria.

Evangelio según san Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo a quien quería Jesús, y les dijo:

- Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.

Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que Él había de resucitar de entre los muertos.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

13, lunes: Hch 2, 14, 22-32; Mt 28, 8-15.

14, martes: Hch 2, 36-41; Jn 20, 11-18.

15, miércoles: Hch 3, 1-10; Lc 24, 13-35.

16, jueves: Hch 3, 11-26; Lc 24, 35-48.

17, viernes: Hch 4, 1-12; Jn 21, 1-14.

18, sábado: Hch 4, 13-21; Mc 16, 9-15.

19, domingo: Hch 5,12-16; Ap 1,9-11a,12-13,17-19;Jn 20,19-31.

 

Comentario litúrgico

"Este es el día"

Después de una noche de vigilia, la liturgia de hoy nos pone en contacto con todo el gozo que siente la Iglesia por la resurrección de su Señor.

Si la lectura evangélica nos traslada al ir y venir de aquella bendita mañana en la que el sepulcro vacío puso en alerta a Pedro y a Juan, las otras lecturas, con más reposo, nos ofrecen la interpretación y vivencia del misterio de la Resurrección.

La primera nos ofrece un trozo de la predicación de san Pedro. Es fácil ver que se trata de una narración de hechos concretos de los cuales quien habla ha sido testigo directo. Él es uno de los que pueden decir "hemos comido y bebido con Él después de su resurrección" y por eso da testimonio de ese gran acontecimiento. La fe de la Iglesia, que ha llegado hasta nosotros, se fundamenta en esos testigos que llegaron a dar la vida por mantenerse fieles a su Señor Resucitado.

Pablo, en la segunda lectura, aporta su experiencia que no presenta el hecho de la muerte y resurrección de Jesús, sino sus efectos salvíficos en los que hemos recibido los sacramentos de la iniciación cristiana.

El apóstol nos habla de una gran novedad: "Habéis muerto con Cristo; y vuestra vida está con Cristo escondida en Dios". La fuerza del Espíritu que llevó a Cristo a la muerte y a la resurrección también ha producido algo semejante en nosotros sustrayéndonos del poder de la muerte e introduciéndonos en el ámbito de la vida de Dios, aunque esta realidad sólo la fe puede llegar a conocer.

Si eso es lo que contempla el Padre en nosotros, se comprende el consejo del Apóstol: "Buscad los bienes de arriba, donde está Cristo, sentado a la derecha de Dios".

ANTONIO LUIS MARTÍNEZ

 

Santoral

15 de abril: San Hermenegildo (+ 585)

De cómo un príncipe rebelde se opone al padre tirano y consigue vencer tras ser muerto por su fe. Este capítulo de la historia de España podría constituir un argumento espléndido para una película de aventuras.

Leovigildo, rey godo arriano, tiene dos hijos, Hermenegildo y Recaredo. El padre quiere unificar la Península Ibérica sobre la base de una fe que desconoce la divinidad de Cristo. Los hijos, cada uno rebelde a su manera, son católicos gracias al influjo de los grandes arzobispos de la época: san Leandro y san Isidoro en Sevilla; Pablo, Fidel y Masona de Mérida; Braulio de Zaragoza..., o sea, prelados capaces de sembrar semillas de amor con siglos de fecundidad.

Leovigildo manda matar a su hijo Hermenegildo, dando un mártir a la Iglesia y un mito al partido que le era contrario. Finalmente, el hermano Recaredo, bautizado, inaugura la larga lista de reyes 'católicos' españoles. Mientras en nuestra diócesis Mérida ve crecer la basílica eulaliense y el gran hospicio para los pobres del arzobispo Masona, la rebeldía juvenil y enérgica de Hermenegildo, su juventud no truncada y su ímpetu renovador configuran un ser y un sentir hispánico sin cuyo acento ni la nación ni la Iglesia serían lo que son, tal y como lo son.

Entonces se podía ser rebelde y católico, ahora también. Que se lo pregunten, si no, a los que con impulso juvenil dan testimonio en tantos ambientes donde lo cristiano está no sólo ausente sino también ridiculizado por la moda arriana que sólo concede a Cristo simples valores humanos.

MANUEL AMEZCUA

Los santos de la semana

13, lunes: Martín I, Hermenegildo, Ida.

14, martes: Jacob, Liduvina.

15, miércoles: Crescencio, Teodoro, Hermenegildo.

16, jueves: Leónides, Engracia, Toribio, Fructuoso.

17, viernes: Simeón Bar Sabas, Inocencio, Elías, Pablo, Isidoro.

18, sábado: Hermógenes, Eusebio, Antusa, Andrés Hibernón.

19, domingo: Marta, León IX.


Contraportada

Un cardenal se confiesa

El que fue arzobispo de Chicago cuenta en un libro los tres últimos años antes de su muerte, vividos con paz en medio de falsas acusaciones y la enfermedad del cáncer

El cardenal Joseph Bernardin, arzobispo de Chicago, tuvo que soportar la humillación de ser acusado falsamente de maltrato sexual a un joven, con los ataques de gran parte de la prensa estadounidense y mundial. Este disgusto le provocó un cáncer de páncreas que acabaría con su vida. Su experiencia vital refleja una gran profundidad espiritual y humana Ofrecemos a nuestros lectores un extracto de este impresionante testimonio publicado en su libro El Don d ela Paz en Planeta+Testimonio.

Hoy es el día de Todos los Santos y estoy en casa porque el centro pastoral de la archidiócesis está cerrado. Hace mucho más frío que unos días atrás, pero todavía está muy bien para salir a caminar. Es lo que habría hecho yo normalmente.

Pero hoy no saldré a caminar. No lo haré debido a la inmensa fatiga que me abruma, característica del cáncer de páncreas. Además, todavía siento en la zona lumbar y las piernas el malestar que en provoca la estenosis espinal que me diagnosticaron hace un año.

Así pues, al sentarme ante mi mesa de trabajo pensé que aún haría algo más. Decidí explicar por qué he escrito este librito, El don de la paz. No es una autobiografía, sino sencillamente una reflexión sobre mi vida y mi ministerio a los largo de los tres últimos años, que fueron al mismo tiempo de alegría y de dificultades. Mis reflexiones comienzan con la acusación de mala conducta sexual que se me hizo en noviembre de 1993 y se prolongan hasta el presente, cuando me preparo para la última etapa de mi vida, la que empezó en junio de 1995 con el diagnóstico de una forma agresiva de cáncer.

Para parafrasear las palabras de Charles Dickens en Historia de dos ciudades, "fue el mejor de los tiempos; fue el peor de los tiempos". El peor por la humillación, el dolor físico, la angustia y el miedo. El mejor por la reconciliación, el amor, la sensibilidad pastoral y la paz derivada d ela gracia de Dios y el apoyo y las plegarias de tanta gente. Aunque sin negar lo primero, esta reflexión se centra en lo último para mostrar como, si se lo permitimos, Dios puede escribir recto con líneas torcidas. para decirlo de otra manera, esta reflexión se propone ayudar a que los demás comprendan cómo lo bueno y lo malo están siempre presentes en nuestra condición humana y que si nos entregamos, si nos ponemos totalmente en manos del Señor, predominará lo bueno.

Es evidente que en primavera no estaré vivo. Pero pronto experimentaré una nueva vida d otra manera. Aunque no sé que me espera en la otra vida, sé que así como Dios me llamó para que lo sirviera con toda mi capacidad a lo largo de mi vida en la tierra, ahora me llama a casa.

Muchas veces me han pedido que les hablará del cielo y de la otra vida. A veces sonrío ante esta petición porque no sé más que ella. Sin embargo, cuando un hombre joven me preguntó si esperaba unirme a Dios y a todos los que me había precedido, hice una asociación con algo que ya he dicho en este libro. La primera vez que viajé con mi madre y mi hermana a la tierra de mis padres, Tonadico di Pimeiro, en el norte de Italia, me sentí como si ya hubiese estado allí. Después de años de mirar los álbumes de fotos de mi madre, conocía las montañas, la tierra, las casas, la gente. Apenas hube entrado en el valle exclamé: Dios mío, yo conozco este lugar. Estoy en casa. Más o menos pienso que así pasaré de esta vida a la vida eterna. Estaré en casa.

Lo que me gustaría dejar detrás de mí es una oración simple con la petición de que cada uno de vosotros encuentra lo que yo he encontrado: ese don especial de Dios para todos nosotros, el don de la paz. Cuando estamos en paz, encontramos la libertad para ser más plenamente quienes somos, aún en los peores momentos. Nos desprendemos de lo que no es esencial y abrazamos lo esencial. Nos vaciamos de nosotros mismos de manera que Dios pueda trabajar más plenamente dentro de nosotros. Y nos convertimos en instrumentos en manos de Dios.

Paz y amor,

Cardenal Joseph Bernardin
Obispo desde muy joven

Joseph Lois Bernardin (Columbia, Carolina del Sur, EE.UU.,1928) se ordenó sacerdote en la diócesis de Charleston en 1952 y fue obispo auxiliar de Atlanta (1966-1972), secretario(1968-1972) y presidente (1974-1977) de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos; arzobispo de Cincinnati (1972-1982) y de Chicago (1982-1996).

En 1983 el Papa Juan Pablo II le nombró cardenal. Fue respetado por su amabilidad, espiritualidad y capacidad de reconciliación. Dos meses antes de morir, en 1996, recibió la Medalla de la Libertad de la Casa Blanca.

 

"Iglesia en camino" desea a sus lectores
una feliz Pascua de Resurrección

Con motivo de las fiestas de pascua, nuestra revista se toma un pequeño descanso, con lo que nuestro próximo número será el correspondiente al domingo, 26 de abril, fecha en la que se conmemora en la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Ese día, nuestro Arzobispo y presidente de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española, don Antonio Montero, oficiará la misa que será retransmitida por Televisión Española desde la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Pontificia de Salamanca a las 10:30 de la mañana.

El próximo número de nuestra revista será el del día 26 de abril


Return to Camino
Please send your comments and problem reports to Michael Olteanu.
E-mail root@christusrex.org