Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: Iglenca@grn.es

Número 245. 8 de marzo de 1998

Director: José María Gil

 

Portada

Mil quinientas personas asistieron en El Palancar al V Día del Misionero Extremeño

Con asistencia de 1.500 personas, entre ellas un gran número de jóvenes, se celebró el 28 de febrero en El Palancar (Cáceres) el V Día del Misionero Extremeño, un encuentro que cada año va tomando más fuerza en nuestras comunidades cristianas y que expresa el apoyo

Recordando a los más de trescientos misioneros extremeños esparcidos por toda la geografía mundial, los asistentes realizaron un Vía Crucis predicado por nuestros misioneros. Comenzó en el pueblo de Pedroso de Acim y finalizó en el convento de San Pedro de Alcántara, en El Palancar. Después, los asistentes, divididos en grupos, reflexionaron sobre la labor que realizan los misioneros y cómo desde nuestras parroquias hay que ser misioneros y prepararnos para el Jubileo del 2000.

Seminario sobre "Espiritualidad laical", en la Escuela de Teología

Con una conferencia titulada Vivir al aire del Espíritu, impartida por Dolores Alexandre, el próximo día 13 comienza, a las 20 horas, en la Casa de la Iglesia de Badajoz (C/. R. Albarrán 36), un seminario de espiritualidad laical, organizado por la Escuela Diocesana de Teología y por la Delegación de Laicos.

Este seminario, que se desarrollará en el mencionado centro hasta el día 13 de mayo, quiere ser un espacio de reflexión y diálogo, en el que se aboga por una espiritualidad vivida en medio del mundo, y estará dirigido por el profesor don Luis Romero Rangel, delegado diocesano de laicos.

Editorial

Tensiones matrimoniales

Íbamos a titular este comentario "Mujeres maltratadas", por no decir "Mujeres asesinadas". Motivos hay para encabezar con esos rótulos una reflexión sobre el fenómeno bochornoso que acapara, en los últimos meses, los titulares y columnas de los periódicos, las ondas de la Radio y la Televisión.

Si se tratara de una plaga del momento, o fuera simplemente una campaña ocasional del periodismo sensacionalista, no entraríamos nosotros en liza. Pero la opinión más compartida es la de que han tirado de la manta algunas víctimas intrépidas: mujeres que llegaron al borde de la resistencia física y psíquica en las vejaciones de sus cónyuges y han denunciado el caso a la Justicia. Y, desde luego, lo que no es invento de nadie es que, durante el último año, en plena eclosión del escándalo se hayan registrado casi un centenar de uxoricidios a lo largo y a lo ancho de nuestro país.

Volviendo a nuestro título, hablamos de tensiones, sobre todo refiriéndonos a las más graves y permanentes, porque en ellas está la raíz y el proceso, que conducirán, a medio o largo plazo, a la crueldad manifiesta o a la barbarie homicida. No diremos que cualquier pareja en tensión esté abocada a tan brutales desenlaces, pero sí existen, con mayor frecuencia de la conocida, situaciones de la pareja, con la culpabilidad de uno, de los dos, o de ninguno de los cónyuges, ante las que debe encenderse la luz roja, con la consiguiente superación de ese estado de cosas, incluso mediante la ayuda ajena.

Todo nace muchas veces de un abuso sexista del varón que, envalentonado por la fuerza física y a menudo estimulado por el alcohol, amedrenta, sojuzga y humilla a la esposa. Sin que esto signifique que siempre haya acierto o inocencia en el comportamiento femenino.

Detrás está un concepto errado o aberrante del matrimonio, nacido de una falta de respeto a la persona humana, que, en ocasiones, no tiene otra salida que la separación. Ésta, con sus duras secuelas para esposos e hijos, es, con mucho, preferible a la prolongación sin esperanza de un infierno conyugal.

Acudiendo a tiempo, buscando en la familia, en las personas amigas, en consejeros expertos, en la acción pastoral de la Iglesia, se puede corregir en su raíz un proceso tan dañino. Todo lo que sea preparar bien a los novios, acompañar a los recién casados, ofrecer a las parejas un seguimiento afectuoso y provechoso, contribuirá a la extirpación o al menos a la reducción de tan horrible plaga.

Carta del Arzobispo

Anticuado el ayuno?

Segundo apunte de Cuaresma

 

Entre gentes de poca formación y de escasas prácticas religiosas está muy difundida la idea de que, para ser buenos, hay que pasarlo mal y de que una conducta recta lleva siempre consigo multitud de sinsabores y sufrimientos. A más santidad, más cruz; a peor conducta, más placer. Estas personas, bautizadas y creyentes a su manera, se confiesan católicos sin dificultad, conservan también a su modo una fe de la infancia, mantienen frecuentes contactos con la Iglesia (bautizos, bodas, comuniones, funerales, fiestas religiosas) y han oído campanas sobre la cruz de Cristo y las penitencias de los santos; sobre la vía estrecha que conduce al Reino de los cielos. Pero si les aseguras que son bienaventurados, o sea, felices, los pobres y los que lloran, no terminan de creérselo.

Ni tampoco nosotros, al menos del todo. En una u otra medida nos ocurre a todos lo que a los Apóstoles cuando Jesús les hablaba de que el Hijo del Hombre tenía que sufrir en Jerusalén una muerte de cruz. "No quiera Dios, reaccionó Pedro, que esto te suceda" Por lo que Jesús le reprendió y le llamó Satanás diciéndole: "Tú no sientes las cosas de Dios, sino las de los hombres" (Mt. 16, 21-23). En efecto, para los hombres es duro de pelar eso del sufrimiento y de la muerte. Por eso el Señor, en todos los anuncios de la Pasión, terminaba diciendo "al tercer día resucitará".

El ayuno en la Biblia

La Cuaresma, bien lo sabemos, es un camino de penitencia y purificación hacia la Pascua. Siempre con luz en el horizonte. Pero no cabe duda de que, desde los antiguos profetas hasta el Bautista, y lo mismo Jesús y sus apóstoles, todos practicaron y recomendaron el ayuno como camino de conversión y purificación, o de ofrenda a Dios sin más, el caso de Jesús. El daba por descontado que los judíos de su tiempo practicaban el ayuno, al decirles que, cuando lo hicieran, no se pusieran caritristes como los fariseos, sino que se acicalaran y perfumaran (Mt. 5,17). Cierto que sus discípulos ayunaban menos que los de Juan Bautista (Lc. 5,32), porque lo que más le iba a Jesús no era tanto la materialidad de comer poco, cuanto otras renuncias más profundas y valiosas a las que se referían también los profetas: " Sabéis qué ayuno quiero yo? Romper las ataduras de la iniquidad etc..." (Is. 58, 6-14).

Ayunar, para los israelitas, era un modo de prepararse a los acontecimientos santos, o de propiciarse el favor de Dios, cuando el creyente humilde o el pueblo como tal se sentían, por sus pecados, indignos de Él. El caso más señalado es el de Nínive, ciudad prevaricadora, cuyos habitantes, al conjuro del profeta Jonás, desde el rey hasta los animales, practicaron un ayuno integral arrepintiéndose de sus pecados, logrando así que Dios también se arrepintiera de su propósito de exterminarlos (Cf. Jon. 3).

Sin meternos en demasiadas honduras, puede decirse que el ayuno bíblico, sobre todo en el Antiguo Testamento, no revestía el carácter de práctica ordinaria para educar la voluntad y santificarse diariamente. Sí, en cambio, en la Historia de la Iglesia, donde los monjes y las órdenes mendicantes lo practicaban como mortificación de los sentidos y reparación por los pecados propios y ajenos, como imitación y comunión con la pasión redentora de Jesucristo. En esta clave están pensadas todas las prácticas penitenciales, incluidos los cilicios y disciplinas establecidos en las Reglas tradicionales de las Órdenes religiosas.

El recuerdo de algunos excesos y, de las procesiones de disciplinantes, en la Edad Media, junto con algunas corrientes de la sicología y de la antropología modernas, han reducido notablemente también en la Iglesia este tipo de penitencias corporales, sin que eso signifique que han perdido totalmente su sentido, ni un menosprecio hacia los que todavía las practican. Siguen conmoviéndonos y edificándonos los que peregrinan a Santiago, a Guadalupe o a otros santuarios, ya sea con los pies descalzos, ya hinchados y sangrantes bajo las sandalias, tras recorridos extenuantes. Valga lo mismo para los anónimos penitentes encapuchados que forman filas silenciosas, con una cruz a cuestas, en las procesiones de Semana Santa, tras de los Cristos y las Dolorosas.

La penitencia cristiana

No es éste un tema sencillo, de los que se despachan de un plumazo. Después de la Pasión dolorosa de Cristo, de todas sus palabras y ejemplos sobre el misterio de la Cruz; después de una tradición de veinte siglos de espíritu y práctica penitencial en la Iglesia, sería frívolo pasarse con armas y bagajes a las huestes de la posmodernidad, dando por definitivo que el sufrimiento físico o moral carece de sentido y sumándonos alegres a la cultura, no del bien-ser, sino del bien-estar. No ignoro que la sicología, la antropología, y mucho más una teología más positiva de lo humano, tengan alguna palabra que decir en esta materia.

De hecho, el ayuno obligatorio en la Iglesia ha quedado hoy reducido a dos días al año, el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo. La abstinencia de carne no es ni sombra de lo que era y es sustituible por una obra buena todos los viernes no cuaresmales. Creo, no obstante, que se mantienen por dos motivos, a mi juicio muy justificados, ambos con carácter de signo: su sintonía con la gran tradición de la Iglesia y su denuncia simbólica de que no sólo de pan vive el hombre. Bien; y con esto queda abolida, arrumbada incluso, la dimensión penitencial de la vida cristiana? Contesto, en sentido contestatario, que absolutamente no. Pienso más bien, que se nos dispensa de eso porque se nos exige mucho más.

Ante todo, la Iglesia de hoy, con el profeta Joel y con Jesús, nos exige que rasguemos nuestros corazones en lugar de nuestros vestidos; que ayunemos de nuestras malas obras, en lugar de hacerlo de un pan que nos sobra y, para más inri, que nos engorda. El ayuno no ha desaparecido del mundo. Lo que pasa es que se manifiesta con una de estas tres fórmulas, tan actuales como inquietantes y extendidas: Una, el atroz ayuno involuntario de una cuarta parte de la humanidad en la llamada geografía del hambre; dos, el ayuno dietético de las y los que no quieren ganar peso, incluso hasta la anorexia; y tres, las llamadas huelgas de hambre, con carácter de contestación y presión, ante acciones u omisiones públicas que los abstinentes quieren modificar. Cada uno de estos tres ayunos nos interpela a su manera: el hambre en el mundo para sacudir nuestra conciencia de estómagos satisfechos; las dietas de adelgazamiento, en lo que tienen de legítimo y en lo que encubren de obsesivo y egocéntrico; las huelgas de hambre, con sus motivaciones casi siempre altruistas y sus excesos de autocastigo.

Austeridad solidaria

Saben qué modelos de ayuno pueden considerarse como más indicados para conjugar la tradición judeocristiana con la sensibilidad de hoy o, mejor, con los signos de los tiempos? Pues, considero acertados el Día del ayuno voluntario de "Manos Unidas", comiendo de ayuno y destinando el sobrante a la Campaña; o las cenas contra el hambre, en las que se ofrece un menú frugal y se paga uno caro. Pero, lo más consistente y significativo es adoptar la austeridad como estilo de vida, aunque se tengan medios para más. Ayuno cristiano es la privación voluntaria, evangélica y solidaria, del consumo de bienes materiales, a imitación del Maestro, en beneficio de los pobres y por vivencia anticipada del Reino de Dios.

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

Las diócesis extremeñas rindieron en El Palancar un homenaje a los misioneros de nuestra región

Realizaron un Via Crucis desde Pedroso de Acim al convento de San Pedro de Alcántara

Con asistencia de 1.500 personas, entre ellas un gran número de jóvenes, se celebró en El Palancar el V Día del Misionero Extremeño, un encuentro que cada año va tomando más fuerza en nuestras comunidades cristianas.

Recordando a los más de trescientos misioneros extremeños esparcidos por toda la geografía mundial, los asistentes realizaron un Vía Crucis predicado por nuestros misioneros. Comenzó en el pueblo de Pedroso de Acim y finalizó en el convento de San Pedro de Alcántara, en El Palancar. Después, los asistentes, divididos en grupos, reflexionaron sobre la labor que realizan los misioneros y cómo desde nuestras parroquias hay que ser misioneros y prepararnos para el Jubileo del 2000.

La Jornada de los Misioneros Extremeños nos recuerda cada año que la Iglesia extremeña tiene en el mundo un compromiso misionero, que constituye parte importante de su vida y de su misión. En esta ocasión, hemos recordado a los misioneros y misioneras que realizan, en nombre nuestro, un servicio directo que contribuye a la expansión del Evangelio en el mundo y nos ayuda a vivir con talante misionero la pastoral diocesana.

La archidiócesis de Mérida-Badajoz mantiene actualmente tres puestos misioneros con la colaboración de sacerdotes, de religiosas y de seglares, a pesar de la escasez de sacerdotes diocesanos. Estos puestos están ubicados en Chachapoyas (Perú), Zimbabue (África) y Yaquimeyes (República Dominicana).

Con la celebración del Día del Misionero Extremeño todas las diócesis de nuestra Provincia Eclesiástica toman conciencia de estas misiones como si fueran parte integrante de nuestras comunidades. Allí la urgencia de la evangelización es mucho mayor y las dificultades de los misioneros son también más difíciles de superar.

Manifiesto

La jornada en El Palancar finalizó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el misionero extremeño don José Conejero Gallego, obispo de Formosa (Argentina) y don Ciriaco Benavente, obispo de Coria-Cáceres. Junto a ellos concelebraron sacerdotes procedentes de las diócesis extremeñas.

En la celebración eucarística se dio lectura al siguiente manifiesto, que previamente habían aprobado todos los asistentes:

Reunidos en El Palancar para celebrar el Día del Misionero Diocesano, en este tiempo de gracia que es la preparación al Jubileo del año 2000, elevamos nuestra mirada por encima de nuestras fronteras y observamos, con horror, la muerte de millones de seres humanos a causa del hambre. Es una situación que clama al cielo y conmueve nuestras entrañas. El silencio nos convierte en cómplices.

Como miembros del Pueblo de Dios, suplicamos a nuestros pastores, instituciones y comunidades cristianas: Primero.- El compromiso de compartir con el Tercer Mundo el 2% de todos los ingresos.

Segundo.- La creación de la Misión Diocesana.

El Espíritu Santo nos desvela la presencia del Hijo de Dios en el rostro de los hambrientos de pan y sedientos de Dios y nos impulsa a salir a su encuentro.

Que San Pedro de Alcántara guíe y ayude a nuestra Iglesia a ser fiel en este propósito. El Palancar, 28 de febrero de 1998.

Pedro Losada Domínguez
Delegado Diocesano de Misiones de Mérida-Badajoz
 

Con motivo del 8 de Marzo

Pastoral Obrera de Extremadura denuncia las injusticias que sigue sufriendo la mujer trabajadora

Con motivo de celebrarse en este día, 8 de marzo, el Día de la Mujer Trabajadora, la Comisión Regional de Pastoral Obrera de las diócesis extremeñas ha elaborado un comunicado en el que, por una parte hace memoria de los tristes sucesos ocurridos hace 90 años en Estados Unidos, cuando 122 mujeres trabajadoras de la fábrica Cotton se declararon en huelga, ante las pésimas condiciones laborales que sufrían y fueron abrasadas por orden de su patrón en el edificio en que protestaban, y por otra parte muestra su solidaridad reivindicativa en favor de las mujeres, sin distinción, para las que pide sean tratadas como personas en igualdad de condiciones en el respeto de sus derechos humanos y laborales.

Esta solidaridad lleva a la mencionada comisión regional a denunciar como contrario al plan de Dios una serie de prácticas que en nuestro mundo atenta contra la dignidad de la mujer, como son el aborto femenino y el infanticidio, la prostitución de adolescentes, el analfabetismo femenino, el racismo y la xenofobia.

También denuncia en esta jornada reivindicativa la discriminación de que son objeto en el trabajo muchas mujeres por su condición femenina: abusos de contrato a tiempo parcial, salarios inferiores ­aunque el trabajo sea igual al de los hombres­, mayor volumen de paro femenino, el embarazo o la maternidad como obstáculos para encontrar o permanecer en el puesto de trabajo, el acoso sexual para conseguir un empleo, sin que tengan éxito sus denuncias.

Pastoral Obrera de Extremadura denuncia, además en su comunicado los malos tratos que sufren muchas mujeres y la situación discriminatoria que padecen las empleadas de hogar. Piden también para las amas de casa un mayor reconocimiento social de su trabajo y que la sociedad extremeña, en general , y la Iglesia en particular tome conciencia de las injusticia que la mujer trabajadora sigue sufriendo y se vayan poniendo remedios eficaces.

 

En una declaración de la Comisión Permanente de la Conferencia Episcopal Española

Los obispos españoles afirman que la eutanasia es inmoral y antisocial

Está en juego un derecho-deber fundamental, como es la vida humana. Está en juego la ordenada convivencia en el respeto a los más débiles. No queremos imponer nada a nadie. Pero sí recordar con toda claridad unos principios que se basan en el respeto al ser humano y a su dignidad inviolable".

El Obispo Secretario General de la Conferencia Episcopal Española, don José Sánchez González, presentó en una rueda de prensa, día 26 de febrero, la Declaración sobre la Eutanasia, aprobada por la Comisión Permanente de los Obispos españoles, de la que forma parte el arzobispo don Antonio Montero, titulada "La Eutanasia es inmoral y antisocial". Le acompañaban en dicho encuentro con los medios de comunicación el director de la Comisión para la Doctrina de la Fe, el jesuita Juan Antonio Martínez Camino y Alberto de Pinto Benito, presidente de la Federación Nacional de ASPAYM (Asociaciones de Lesionados Medulares y Grandes Minusválidos).

Un grave desorden moral

Los obispos españoles explican, en primer lugar, que la cuestión de la eutanasia necesita hoy clarificación y atención permanente y seria. "Está en juego un derecho-deber fundamental, como es la vida humana. Está en juego la ordenada convivencia en el respeto a los más débiles. No queremos imponer nada a nadie. Pero sí recordar con toda claridad unos principios que se basan en el respeto al ser humano y a su dignidad inviolable". La Declaración tiene cinco partes: "Denunciamos una campaña engañosa en favor de la eutanasia"; "La eutanasia es un grave mal moral"; "El mal moral de la eutanasia compromete la vida en común"; "La fe en Jesucristo, fuerza para vivir y morir dignamente" y "En favor de una muerte buena y digna".

La parte primera de la declaración denuncia la engañosa campaña relanzada en estas últimas semanas con ocasión de la muerte de un conocido tetrapléjico. "No condenamos a nadie. Pero tenemos que desenmascarar y condenar el mal y las propuestas públicas inmorales y peligrosas. La campaña insiste en presentar como progreso lo que en realidad es un retroceso".

En la segunda parte, los obispos explican el verdadero sentido de la eutanasia y por qué vuelve a ser aceptable hoy para algunos y por qué es un grave desorden moral. "Algunos vuelven hoy a pensar que quitar la vida a una persona para evitarle un sufrimiento es algo bueno, en el supuesto de que sea la persona la que lo pida. Este juicio equivocado se ha hecho posible a causa de ese individualismo tan extendido que lleva a algunos a pensar que el individuo es señor absoluto de su vida, como si ésta fuera una cosa más a su disposición. Si a ello se añade la concepción de la existencia como ocasión de disfrutar, sucede que, cuando llega la prueba del dolor, el individuo endiosado no tiene reparo en querer acabar con su vida. Individualismo y hedonismo se vuelven así mortales".

Consecuencias nefastas

La tercera parte trata de las consecuencias de la despenalización de la eutanasia que "abriría el camino para que, junto con la eutanasia voluntaria, viniera también la ejecutada sin el conocimiento de los interesados. Todo ello traería consigo una inédita situación de desconfianza tanto en las familias como en las instituciones sanitarias".

"Aun suponiendo -añaden- que una despenalización de la eutanasia no llevara consigo peligros y efectos indeseados, el hecho mismo de quitar la vida a alguien, aunque sea a petición suya, sería siempre humanamente inaceptable". En este sentido, el jesuita Martínez Camino ha ofrecido datos estadísticos sobre la aplicación de la eutanasia en Holanda donde en 1995 murieron 19.600 personas de muerte causada ("sanitariamente") por acción u omisión. De estas personas sólo 5.700 sabían lo que estaba sucediendo. En el resto de los casos, los interesados no sabían que otros tomaban por ellos la decisión de que ya no tenían que seguir viviendo.

Sentido del sufrimiento

"La eutanasia, cuando se acepta socialmente, se aplica cuando no ha sido pedida por el paciente", afirmó monseñor Sánchez. Asimismo, los obispos hablan del dolor y el sufrimiento en la cuarta parte. Reconocen que el sufrimiento es un mal contra el que hay que luchar razonablemente. "Pero también que el sufrimiento no hace nunca absurda la vida, porque cuando es llevado con esperanza y amor, contribuye también a engrandecer al ser humano".

Finalmente, monseñor Sánchez señaló en la rueda de prensa que "la verdadera compasión no es la que quita la vida, sino la que la cuida hasta su final natural". En este aspecto, citan los obispos en la Declaración el ejemplo de la Madre Teresa de Calcuta en su trabajo con los moribundos, a quienes ofrecía una muerte buena y digna. En este sentido, apunta la urgencia de la pastoral familiar de los enfermos. Animan a estar apoyando a los que sufren y a sus familias. "Emplear con ellos nuestro tiempo y nuestros recursos es parte ineludible del seguimiento de Cristo".

"Los discapacitados aman la vida"

Por su parte, el secretario técnico de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe, Juan Antonio Martínez Camino, subrayó que la Iglesia defiende que "la muerte no puede ser abusivamente retrasada. Hay que ayudar a morir, pero lo que no se puede es matar. La eliminación de la vida voluntaria o involuntariamente es un grave mal moral". Citó asimismo otro documento de la CEE del año 1993 titulado "Eutanasia: Cuestiones y respuestas para la defensa de la vida" y que conversa su actualidad y vigencia. Al hilo de estas ideas, tomó la palabra Alberto de Pinto, para recordar el caso del fallecido Ramón Sampedro, y aclarar que "en primer lugar, ha sido un suicidio asistido. Queriendo comprender las situaciones personales, en absoluto comparte nuestro colectivo la idea de Sampedro. Por su planteamiento podemos ver que estaba enfermo. No hemos sabido darle la atención necesaria, para que viera su vida de forma positiva. Cuando te cambia de esta forma, la muerte puede ser deseada incluso, pero por poco tiempo, por la depresión que conllevala lesión. La culpa la tiene la sociedad, a la que pedimos solidaridad, no la muerte. Los discapacitados físicos aman la vida".

SIC

Un héroe de la Iglesia del silencio predica en el Vaticano

El cardenal Korec ha pasado casi toda su vida en la cárcel o de obrero en un fábrica

Uno de los grandes testigos de la epopeya de la Iglesia del silencio de los años de Stalin, predicó la pasada semana los ejercicios espirituales en el Vaticano para el Papa y los miembros de la Curia Romana.

Juan Pablo II ha dado este año el encargo de dictar las meditaciones cuaresmales al cardenal jesuita Juan Crisóstomo Korec, arzobispo de la ciudad eslovaca de Nitra. Esta decisión del Papa, no sólo supone un aprecio por la Compañía de Jesús, que tras el último consistorio cuenta con siete cardenales, sino también la confirmación de la fuerza de una experiencia histórica que no deja de ser fuente de inspiración espiritual para toda la Iglesia.

El cardenal Korec, a quien el Papa conoció cuando era obispo auxiliar de Cracovia, es una de las mayores figuras de la Iglesia del Este. Entró siendo un muchacho en la Compañía de Jesús, en 1939, e inmediatamente se encontró en el ojo del ciclón desde 1944, cuando el Partido Comunista checoslovaco cerró todas las escuelas católicas y comenzó a eliminar sistemáticamente a la jerarquía y a arrestar a sacerdotes y religiosas. La situación se hizo tan agresiva que se llegó a cerrar en marzo de 1950 la nunciatura, es decir, la embajada de la Santa Sede en aquel país.

En otoño de aquel año, Korec, que tan sólo tenía 27 años, fue consagrado obispo en la clandestinidad. Oficialmente trabajaba como obrero en una industria de vidrio. Por la noche, a escondidas, ordenaba sacerdotes, celebraba la Eucaristía, celebraba los sacramentos. En 1961 fue arrestado y condenado a 12 años de cárcel, tras ser declarado traidor de la Patria.

Salió de la cárcel durante la primavera de Praga, en 1968, pero cuando los tanques rusos acabaron con el movimiento de liberación ­en el mes de agosto­ tuvo que quitarse el distintivo sacerdotal y regresar a la fábrica.

En 1969, en el clima de apertura que promovió el Vaticano con el bloque comunista, monseñor Korec pudo viajar a Roma donde Pablo VI le regaló el anillo episcopal, la cruz pastoral de oro e incluso la mitra que había usado como arzobispo de Milán.

En 1974, los comunistas volvieron a arrestarlo. Tras su liberación, tuvo que regresar a trabajar como obrero hasta 1984. Juan Pablo II lo proclamó oficialmente obispo de Nitra en 1990 y, más tarde, cardenal, en el siguiente consistorio de 1991.

Este hombre, que ha sufrido en su piel el precio de la fidelidad al Evangelio, meditó junto al Pontífice y los miembros de la Curia Romana en la verdad esencial del cristianismo: Cristo ayer, hoy y por siempre. Ese fue el tema que este obispo no sólo ha predicado con la palabra, sino avalado con sus obras. Todo un confesor de la fe con lo que lo ha tenido más fácil como predicador ante tan cualificado auditorio.

ZENIT Y REDACCIÓN

 

Noticiario diocesano

Bendecida por el Arzobispo en Badajoz la imagen de "El Pelé", primer beato gitano

La iglesia parroquial de la Concepción, en Badajoz, cuenta con una imagen de Ceferino Giménez Malla, "El Pelé", un gitano nacido en Benavent de Segriá (Lérida), bautizado en Fraga y residente hasta su muerte en Barbastro (Huesca), donde era tratante de ganado. El 2 de agosto de 1936 fue fusilado en el cementerio de Barbastro. Se le quitó la vida porque defendió la de un joven sacerdote y no quiso desprenderse del rosario que los milicianos le encontraron en un bolsillo. Ceferino gritó "Viva Cristo Rey" cuando sonaba la descarga. Juan Pablo II le beatificó el 4 de mayo de 1997, junto al que fue obispo de Barbastro, también fusilado en 1936, Florentino Asencio Barroso.

El arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero, presidió una celebración eucarística en la que fue bendecida la imagen del beato Ceferino Giménez, que ha sido realizada en terracota por José Luis Peña Luengo, estudiante de Bellas Artes nacido en el pueblo badajocense de Casas de Reina y afincado en Badajoz.

El Arzobispo, que estuvo acompañado de uno de los promotores de esta iniciativa: el director del Secretariado diocesano de Pastoral Gitana, don Francisco Santos Neila y del párroco de La Concepción, don Faustino Lobato, dijo del nuevo beato que "Dios lo eligió, lo predestinó y lo santificó; él respondió con humildad y felicidad y hoy lo tenemos en los altares para veneración del pueblo cristiano y para protección especial del pueblo gitano".

Cientos de gitanos asistieron a la celebración, que estuvo animada por cantes flamencos de la Plaza Alta de Badajoz. A partir de ahora, la iglesia parroquial de la Concepción, en el barrio histórico de la ciudad, muy cerca de la Plaza Alta, será un lugar de plegaria para los gitanos de Extremadura.

El párroco, don Faustino Lobato, considera que la presencia de la imagen de "El Pelé" es importante para quienes sufren el abandono o la marginación. "En esta iglesia-dijo el párroco­ nos propusimos humanizar la situación, hacer que la gente le diera la cara a aquellos que no tenían rostro porque nadie les miraba. 'El Pelé' es una especie de espejo donde nosotros podemos mirar, el espejo del hombre bueno, del hombre con capacidad para sacrificarse a pesar de ser muy pobre".

Los seminaristas extremeños celebraron en Plasencia sus X Jornadas de Estudios Teológicos

Las conferencias fueron desarrolladas por don Luis Alonso Schökel, profesor del Instituto Bíblico de Roma

Los seminaristas mayores de las diócesis de Coria-Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia se dieron cita en está ultima ciudad durante los pasados días días 25 al 27 de febrero para celebrar allí las X Jornadas de Estudios Teológicos de los Seminarios Extremeños. han sido unos días de profundización teológica a la vez que de convivencia y acercamiento entre futuros sacerdotes de las diócesis de la Provincia Eclesiástica extremeña.

En el aspecto académico, estas jornadas contaron con la presencia del conocido biblista Luis Alonso Schökel, autor de numerosas obras de un gran prestigio en el campo de los estudios sobre el Antiguo Testamento y la literatura hebrea antigua.

El Antiguo Testamento

La primera jornada fue presidida por el obispo de Plasencia, don Carlos López Hernández. En ella se desarrollaron las conferencias "Caín y Abel, Gn 4" y "Ezequiel, el profeta mudo".

En la segunda jornada estuvieron presentes los tres obispos de Extremadura y presidió los actos el arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero. Se desarrollaron las conferencias "El libro de Job" y "Liturgia penitencial: Salmo 50-51".

En la última jornada, presidida por el obispo de Coria-Cáceres, don Ciriaco Benavente, se desarrollaron las conferencias "Los Evangelios sobre el fondo del Antiguo Testamento" y "Moisés y el Apóstol, 2Cor 3, 4-4, 6".

Además de los 62 seminaristas participantes, asistieron a estas jornadas profesores de los distintos seminarios y también sacerdotes, religiosos y religiosas de las tres diócesis.

También la cultura en general estuvo presente en estas Jornadas y así, los seminaristas, realizaron una visita guiada a la Catedral placentina y al Palacio Episcopal, además de visitar el resto de la ciudad, y asistieron a un recital polifónico a cargo de la Coral Jaraiceña, dirigida por el sacerdote don Joaquín Jiménez.

Sin embargo, el aspecto más importante de este encuentro es el que se refiere a la convivencia de los seminaristas mayores. Es, sin duda, un momento que nuestros seminaristas esperan durante todo el curso y al que dan gran importancia, en consonancia con los mismos obispos de nuestra Provincia Eclesiástica que aprovecharon también el marco de estas Jornadas para reunirse, contribuyendo así a un clima ya propicio para el encuentro y el intercambio de experiencias.

JOSÉ CARRASCO PINA
 

Bajo el lema "Vivimos en el Espíritu"

El Encuentro Diocesano de Catequistas será en Mérida el próximo sábado

El Encuentro Diocesano de Catequistas se celebrará en el Colegio de las Escolapias de Mérida el próximo día 14, sábado, bajo el lema "Vivimos en el Espíritu", en conexión con el año del Espíritu que estamos celebrando y, sobre todo, teniendo en cuenta que es Él quien guiará el proyecto catequético de futuro que entre todos tenemos que ir construyendo.

Espiritualidad del catequista

En el encuentro serán puestas en común las respuestas que cada parroquia ha dado al cuestionario sobre la "Espiritualidad del catequista" y se presentará un documento de trabajo que los catequistas habrán de estudiar durante el curso para dar una respuesta que servirá para elaborar un tema formativo, que será el primer número de una colección que el Secretariado Diocesano de Catequesis quiere poner en marcha para la formación de los catequistas.

También en este encuentro diocesano se les presentará a los catequista el Directorio para la catequesis elaborado por la Santa Sede a finales del año pasado.

Encuentro de Universitarios, en Badajoz

El próximo sábado, día 14, tendrá también tendrá lugar, esta vez en Badajoz y a las 11 de la mañana, en el Colegio de los HH. Maristas, un encuentro de los Universitarios Cristianos, organizado por el Secretariado de Pastoral Universitaria en el que se analizarán los datos de una encuesta llevada a cabo entre los estudiantes y se reflexionará sobre las acciones que se van a llevar a cabo a partir de esta realidad.

 

Gran participación en el seminario sobre la Confirmación, en Zafra

Casi cuarenta personas se han matriculado en el seminario que sobre el Sacramento de la Confirmación viene impartiendose desde el día 25 de febrero en la sección de Zafra de la Escuela diocesana de Formación Teológico Pastoral. Proceden estos alumnos de las parroquias de Burguillos del Cerro, Fuente del Maestre, Los Santos de Maimona, Ribera del Fresno, Villafranca de los Barros y Zafra.

Se trata de un amplio estudio sobre este sacramento que se pretende potenciar en nuestra diócesis, en sintonía con este año de preparación del Jubileo 2000, dedicado precisamente al gran protagonista de la Confirmación: el Espíritu Santo. Las clases se impartirán todos los miércoles, de 7 a 9 de la tarde, hasta el día 1 de abril en el centro parroquial de la Candelaria, en Zafra, y los profesores encargados de hacerlo son José Moreno Losada, Antonio Luis Martínez, Juan Pablo Parejo y Antonio Becerra.

 

 

La presencia de la Iglesia Latinoaméricana en el ciberespacio

Juan Pablo II reconoce que la RIIAL alcanza su mayoría de edad

La informática y las autopistas de la información han dejado de ser fenómenos desconocidos que inspiran recelos en importantes sectores de la Iglesia católica para convertirse en auténticos aliados de la nueva evangelización. Ésta es la constatación con la que ha comenzado el IV encuentro de la Red Informática de la Iglesia en América Latina (RIIAL), que, del 3 al 6 de marzo, reúne en la capital dominicana a 53 técnicos y comunicadores de la Iglesia de América y España.

Esta es, también, la conclusión a la que llegó Juan Pablo II en un mensaje con el que ha querido hacerse presente en el evento. Después de casi diez años de andadura explica el texto enviado por el secretario de Estado, el cardenal Angelo Sodano, la RIIAL llega a una etapa de consolidación y madurez.

La Red Informática de la Iglesia en América Latina es una realidad creada gracias a la colaboración entre el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales y el Consejo Episcopal para América Latina (CELAM).

En su primera década de existencia ha logrado la informatización de buena parte de las diócesis y de prácticamente todas las conferencias episcopales de América Latina con el objetivo de crear una red de intercambio de informaciones y de bases de datos entre las realidades católicas del continente de la esperanza.

El pontífice, al constatar los progresos que están experimentando las realidades católicas en el aprovechamiento de las oportunidades ofrecidas por los nuevos medios informáticos, planteó con claridad desafíos exigentes a los expertos informáticos y comunicadores reunidos en Santo Domingo. Tras pedirles que sean testimonio de unidad y vivencia de una cultura que esté impregnada de valores cristianos, exige que faciliten soluciones técnicas adecuadas a los grupos más desprovistos y carentes de medios para que las realidades cristianas de las regiones más pobres del continente no pierdan las extraordinarias posibilidades presentadas por los nuevos medios.

Asimismo, les exhorta a ofrecer a los obispos unos servicios cada vez más eficientes con información y contenidos evangelizadores en lengua castellana y portuguesa para los fieles y la sociedad latinoamericana. Por último, les alienta a mejorar la presencia de la Iglesia en Internet como medio para anunciar la Buena Nueva en la llamada "era de la información".

En el encuentro de técnicos y comunicadores de la RIIAL, inaugurado por el arzobispo de Santo Domingo, el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, participó también el arzobispo de Tegucigalpa y presidente del CELAM, monseñor Oscar A. Rodríguez Maradiaga, quien constató que si bien en América Latina la integración política sigue encontrando obstáculos y dificultades, la integración de la Iglesia es un hecho y la existencia de la RIIAL su prueba.

El ministro de la Santa Sede para los medios de comunicación, el arzobispo estadounidense John P. Foley, constató, en su relación de apertura, que tras instaurar un buen soporte técnico y la colaboración de personas muy bien preparadas técnicamente, ha llegado el momento de penetrar con contenidos evangelizadores de alto nivel técnico esta plataforma informática.

ZENIT

 

La Santa Sede desactiva la bomba demográfica

El Consejo Para la Familia organiza un encuentro con expertos en demografía

 

Con una denuncia contundente de los planes de esterilización que están aplicándose en los países en vías de desarrollo, el cardenal Alfonso López Trujillo, presidió el 27 de febrero, en la sede del Consejo Pontificio para la Familia, una reunión de expertos en la que se discutió sobre el estado actual de la evolución demográfica, así como sobre las estrategias que persiguen los organismos de las Naciones Unidas. En el encuentro estaban presentes demógrafos de diferentes naciones.

Monseñor Renato Martino, representante de la Santa Sede ante la sede de las Naciones Unidas de Nueva York, recordó, en su relación, que después de veinte años de predicciones apocalípticas centradas en la explosión de la bomba demográfica, se ha llegado a constatar que, por el contrario, el mundo moderno está sufriendo una grave crisis demográfica.

En realidad --subrayó monseñor Martino--, en muchos países el crecimiento demográfico es tan bajo que el numero de los fallecidos supera al de los nacimientos y la población anciana está creciendo de manera preocupante para los fondos sociales. Según una serie de informes publicados por la

División para la Población de las Naciones Unidas, el índice de fertilidad mundial es inferior a los 2,1 niños por mujer, no sólo en los países desarrollados, sino también en los más pobres del mundo. El observador permanente del Vaticano ante las Naciones Unidas precisó algunos datos de esta crisis: Según el último informe sobre las tendencias actuales de fertilidad realizado por expertos de la ONU, de 1975 a 1995 la gran mayoría de los países de Europa Occidental y del Este, así como Canadá, Japón, Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Cuba han alcanzado un índice de fertilidad de 1,5 niños por mujer. Los países con la fertilidad más baja (entre 1,2 y 1,3 niños por mujer) son Bulgaria, Alemania, Hong Kong, Italia, Lituania, Eslovenia y España. El índice de fertilidad de 51 países en los que vive el 44% de la población mundial actualmente es inferior a 2,1 niños por mujer; es decir, inferior al nivel de crecimiento cero. Se prevé que para el 2015, 88 países en los que viven al menos dos terceras partes de la población mundial, tengan un índice de fertilidad inferior a cero. El documento de la ONU refiere que este tipo de evolución demográfica está creando dificultades serias no sólo porque existen más fallecidos que nacidos, sino también por las obvias implicaciones económicas y sociales por lo que se refiere a los gastos que se desprenden en sanidad y jubilaciones.

Monseñor Martino aclaró que frente a las políticas de planificación impuestas por instituciones internacionales, la Santa Sede constituye en las Naciones Unidas una voz de la conciencia que recuerda al mundo las verdades eternas sobre Dios y sobre el hombre. La cuestión de la población --subrayó-- no es un argumento de estadística, de números o de tendencias, sino de hombres. Es necesario recordar que los mismos seres humanos han sido hechos a imagen y semejanza de Dios y esto es válido para todos y cada uno de nuestros hermanos y hermanas, muchos de los cuales no los hemos visto en nuestra vida y viven en todos los rincones del mundo.

El profesor Michel Schooyans, profesor de Filosofía política, Moral social y de Ética de los problemas demográficos en la Universidad Católica de Lovaina, intervino para desmontar las razones que han forjado el mito del boom demográfico: Los números actuales confirman el grado de inexactitud de las previsiones catastrofistas y confirman el fenómeno de "transición democrática" por la que los países industrializados se encaminan hacia una reducción de la población que alcanzará su cumbre hacia el año 2050 y, al mismo tiempo, un crecimiento de los países en vías de desarrollo que alcanzarán su máximo desarrollo en torno a este período.

No existe, por tanto, ninguna bomba demográfica --explicó el profesor Schooyans--, sin embargo, en nombre de estas previsiones se están gastando millones de dólares para aplicar programas de control de la población.

Michel Schooyans definió estos planes como un cruel imperialismo anticonceptivo y reveló que dos secretarios de Estado norteamericanos, Henry Kissinger y Zbigniew Brzezinski, advirtieron que no temían tanto la confrontación entre Occidente y el bloque comunista, cuanto la lucha entre el Norte y el Sur que se jugaría a nivel de crecimiento poblacional.

En la reunión organizada por el Consejo Pontificio para la Familia se discutió también sobre los programas de esterilización que afectan al Sur del mundo. En este sentido, el cardenal López Trujillo denunció lo que está sucediendo en Perú: 100 mil mujeres esterilizadas en un año, presionadas para aceptar la operación en cambio de ayudas alimenticias y bajo instigación de las autoridades. Un escándalo que ha llegado hasta Washington.

Algunos de los presentes manifestaron su preocupación por la elección de la señora Gro Harlem Brutland como nueva secretaria general de la organización Mundial de la Salud (OMS). Brutland es conocida a nivel internacional por ser militante de los planes de control de la población, de la difusión del aborto y de la esterilización.

ZENIT

 

Mirada a nuestro tiempo

Una Nueva Era?

Nuestro tiempo está generando nuevas sensibilidades y provocando cambios en la conciencia de las gentes y de los pueblos. La "aldea global", es decir, el mundo intercomunicado, en el que una noticia de Badajoz es sentida por millones de seres humanos hasta provocar una solidaridad sobrecogedora, está creando también una "aldea solidaria".

Aunque con excepciones de doloroso fanatismo y de culto a lo propio, hoy los seres humanos descubrimos con alegría que tenemos mucho en común, que no es tanto lo que nos separa y, sobre todo, que podemos hacer muchas cosas juntos. Asistimos a una comunión de valores y sensibilidades entre las gentes de buena voluntad de nuestro planeta.

Este hecho, que en sí mismo es hermoso, puede también ser una trampa. Es el caso de la Nueva Era (New Age), como le llaman los especialistas a un fenómeno de superación de lo que nos separa a costa de renunciar a lo propio, para buscar, en un clima de coincidencia artificial, sólo lo que nos une. Muchos se alejan de sus valores, de sus símbolos, de sus instituciones, e incluso de sus convicciones más profundas para que nazca una "cosa nueva", que es una mezcla ecléctica de todas las religiones, culturas, filosofías y hasta astrología.

La trampa está en que, en la búsqueda de unidad, se olvida de que la diversidad no sólo es compatible con ella, sino que es también un valor del Espíritu; se olvida además de que el amor a la verdad, que no va contra nadie, es un deber para todos los hombres y, por supuesto, para los que estamos convencidos de que lo que creemos y vivimos es un regalo de la Verdad misma.

AMADEO RODRÍGUEZ
 

Página litúrgica

Celebramos el II Domingo de Cuaresma

Palabra de Dios:

 

Libro del Génesis 15, 5-12. 17-18

 

En aquellos días, Dios sacó fuera a Abrán y le dijo: Mira al cielo; cuenta las estrellas, si puedes. Y añadió: Así será tu descendencia.

Abrán creyó al Señor, y se lo contó en su haber.

El Señor le dijo: Yo soy el Señor, que te sacó de Ur de los Caldeos, para darte en posesión esta tierra.

Él replicó: Señor Dios, cómo sabré yo que voy a poseerla?

Respondió el Señor: Tráeme una ternera de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.

Abrán los trajo y los cortó por el medio, colocando cada mitad frente a la otra, pero no descuartizó las aves. Los buitres bajaban a los cadáveres, y Abrán los espantaba. Cuando iba a ponerse el sol, un sueño profundo invadió a Abrán, un terror intenso y oscuro cayó sobre él. El sol se puso, y vino la oscuridad; una humareda de horno y una antorcha ardiendo pasaban entre los miembros descuartizados. Aquel día el Señor hizo alianza con Abrán en estos términos: A tus descendientes les daré esta tierra, desde el río de Egipto al Gran Río Eufrates.

 

Salmo 26, 1. 7-8a. 8b-9abc. 13-14

R. El Señor es mi luz y mi salvación.

El Señor es mi luz y mi salvación,

a quién temeré?

El Señor es la defensa de mi vida,

quién me hará temblar?

 

Carta a los Filipenses 3, 17-4, 1

Nosotros somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un Salvador: el Señor Jesucristo. Él transformará nuestro cuerpo humilde, según el modelo de su cuerpo glorioso, con esa energía que posee para sometérselo todo.

Así pues, hermanos míos queridos y añorados, mi alegría y mi corona, manteneos así, en el Señor, queridos.

 

Evangelio según san Lucas 9, 28b-36

En aquel tiempo, Jesús cogió a Pedro, a Juan y a Santiago y subió a lo alto de la montaña, para orar. Y, mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos.

De repente, dos hombres conversaban con Él: eran Moisés y Elías, que, apareciendo con gloria, hablaban de su muerte, que iba a consumar en Jerusalén.

Pedro y sus acompañantes se caían de sueño, y, espabilándose, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con Él. Mientras éstos se alejaban, dijo Pedro a Jesús: Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. No sabía lo que decía.

Todavía estaba hablando, cuando llegó una nube que los cubrió. Se asustaron al entrar en la nube. Una voz desde la nube decía: Éste es mi Hijo, el escogido, escuchadle.

Cuando sonó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y, por el momento, no contaron a nadie nada de lo que habían visto.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

9, lunes: Dn 9, 4-10; Lc 6, 36-38.

10, martes: Is 1, 10, 16-20; Mt 23, 1-12.

11, miércoles: Jr 18, 18-20; Mt 20, 17-28.

12, jueves: Jr 17, 5-10; Lc 16, 19-31.

13, viernes: Gn 37, 1-4, 12-13a, 17b-28; Mt 21, 33-43, 45-46.

14, sábado: Mi 7, 14-15, 18-20; Lc 15, 1-3, 11-32.

15, domingo: Ex 3,1-8a,13-15; 1co 10, 1-6, 10-12; Lc 13, 1-9.

 

Comentario litúrgico

Tiempo fuerte de esperanza

La liturgia de la Palabra del pasado domingo nos invitaba a profundizar en nuestras actitudes de fe. La de hoy nos ayuda a dar un paso en la misma dirección pero alertándonos de que caminar en la fe es vivir de la esperanza.

Si leemos con detenimiento lo que nos dice hoy el Génesis detectaremos fácilmente que si es verdad que Abrahán fue el primer creyente, incluso el padre de todos los creyentes, su vivencia de fe la tuvo que construir desde la virtud de la esperanza, pues la alianza que Dios hace con él está en clave de futuro: así será tu descendencia, A tus descendientes les daré esta tierra.

Para nuestro haber de cristiano, san Pablo describe, como en un díptico, lo que es vivir sin esperanza o vivir apoyado en ella. Nos puede servir de programa cuaresmal el díptico paulino: no viven en la esperanza quienes andan como enemigos de la cruz de Cristo o sólo aspiran a cosas terrenas. Por el contrario, apoyamos nuestra vida cristiana en la esperanza si somos ciudadanos del cielo, de donde aguardamos un salvador

La escena de la Transfiguración también hay que leerla en clave de esperanza, pues si los discípulos fueron testigos de la gloria de Cristo en el Tabor, también es cierto que fue para que no perdiesen aquella virtud durante la noche oscura de la Pasión.

Está claro que en nuestro programa cuaresmal hemos de darle amplia cabida a la esperanza, acercándola a la vida diaria. Para conseguirlo tenemos que vivir el presente con la mirada puesta en la promesa de salvación, fiándonos más de la palabra de Jesús que de los valores tangibles que acosan nuestro egocentrismo.

ANTONIO LUIS MARTÍNEZ

 

Santoral

10 de marzo: Cuarenta Mártires de Sebaste (+ 320)

Son legionarios, todo un destacamento armado por el desarme, luchadores del más pacífico testimonio y conquistadores de la única plaza fuerte inexpugnable: la libertad de conciencia. El año 313 ve llegar el mal llamado Edicto de Milán, que en realidad no es sino un acuerdo entre Constantino y su cuñado Licinio para intentar la unidad mediterránea e imperial basándose en el cristianismo. Licinio, infiel al pacto, continúa ordenando ofrecer sacrificios a la Legión XII, llamada fulminea por su destreza y residente entonces en Armenia. Cuarenta soldados jóvenes se niegan a idolatrar a su jefe y Emperador.

Para que no cunda el ejemplo de rebeldía se les introduce desnudos en un estanque helado, con la idea de ir sacándoles conforme los síntomas de congelación progresen.

Los atletas de Cristo sufrieron el agarrotamiento y los espasmos cerca del caldarium de las Termas de Sebaste, que esperaba cálidamente a los posibles apóstatas. Como eran fuertes y jóvenes su pasión duró tres días, entre oraciones y cantos al principio y, después, poco a poco, en el solemne silencio de una muerte que los convierte en testigos de Cristo y de la libertad de conciencia frente a cualquier manipulación autoritaria y tiránica.

San Basilio, san Juan Crisóstomo y san Efrén El Sirio les dedican homilías y Roma les venera en ese rincón tan extremeño del Trastevere: el hospicio de los Alcantarinos. Nuestra diócesis tiene ermita campera entre los olivos de Monterrubio de la Serena: Debieran ser patronos de todos los maltratados dentro de los cuarteles por abusos de poder o faltas de compañerismo.

El mundo siempre ha sido mundo.

MANUEL AMEZCUA

 

Santos de la semana

9, lunes: Francisca Romana, Paciano, Catalina.

10, martes: Cayo y Alejandro, Juan Ogilvie, Mártires de Sebaste

11, miércoles: Agape, Constantino, Vacente, Eulogio.

12, jueves: Pionio, Maximiliano, Inocencio, Justina F. Bezzoli.

13, viernes: Rodrigo, Salomón, Patricia, Modesta, Cristina, Leandro.

14, sábado: Alejandro, Lázaro, Matilde.

15, domingo: Zacarías, Leocracia, Luisa de Marillac.

 

Contraportada

Cómo hacer oración con la Biblia

El cardenal Martini explica, paso a paso, la práctica de la lectio divina

Si la oración ha de formar parte siempre del caminar cristiano, en el tiempo de Cuaresma ocupa un primer plano en su quehacer y constituye, junto al ejercicio penitencial y de la caridad, uno de los tres pilares fundamentales que marcan este periodo de preparación de la Pascua.

La mejor manera de dialogar con Dios eso es la oración es hacerlo guiados por la Sagrada Escritura. Es precisamente lo que, en un texto tomado de unas meditaciones para jóvenes (Ed. Sal Terrae), nos propone, al comentar el método de la lectio divina, la pluma autorizada de uno de los grandes maestros actuales de los estudios bíblicos, que une a ello su condición de pastor. Nos referimos al cardenal Carlo Maria Martini, actual arzobispo de Milán y antiguo rector de la Universidad Gregoriana y del Pontificio Instituto Bíblico de Roma.

El Espíritu Santo el que habló por los profetas e inspiró la Escritura nos sigue hablando hoy a nosotros. La educación en la escucha del Maestro interior tiene que pasar por el ejercicio de la meditación orante sobre la Palabra de Dios, por la práctica de la lectio divina que es un acercamiento gradual al texto bíblico y se remonta al antiguo método de los Padres de la Iglesia, que a su vez son herederos del uso rabínico. ()

El método patrístico de la lectio divina es simplicísimo y se lo recomiendo siempre a los jóvenes para entrar en oración. Fundamentalmente comprende tres grandes pasos o momentos sucesivos:

- La lectio (lectura) consiste en leer y releer la página de la Escritura, poniendo de relieve sus elementos fundamentales. Para ello aconsejo leer con la pluma en la mano, subrayando las palabras que me impresionan o bien marcando con signos gráficos los verbos, las acciones, los sujetos, los sentimientos expresados o la palabra clave. De esta forma se estimula nuestra atención y se ponen en movimiento la inteligencia, la fantasía y la sensibilidad, haciendo que un trozo, considerado quizá como muy conocido, se nos muestre como nuevo Este primer trabajo puede ocupar bastante tiempo si estamos abiertos al Espíritu: se coloca el relato leído en el contexto más amplio, bien sea de los trozos próximos a él, bien del conjunto de un libro, bien de toda la Biblia, para comprender qué es lo que quiere decir.

- La meditatio (meditación) es la reflexión sobre los valores perennes del texto. Mientras que en la lectio asumo las coordenadas históricas, geográficas y hasta culturales del pasaje, ahora se plantea la pregunta: Qué me dice a mí? Qué mensaje referido al aquí y ahora, propone este pasaje con la autoridad que le da el ser Palabra del Dios vivo?

- La contemplatio (contemplación) resulta difícil de expresar y de explicar. Se trata de detenerse con amor en el texto; más aún, de pasar del texto y de su mensaje a la contemplación de Aquel que habla en cada página de la Biblia: Jesús, hijo del Padre, dador del Espíritu.

La contemplatio es adoración, alabanza, silencio ante Aquel que es sujeto último de oración, el Cristo Señor, vencedor de la muerte, revelador del Padre, mediador absoluto de la salvación, dador de la alegría del Evangelio. En la práctica los tres momentos no son rigurosamente distintos, pero la subdivisión es útil para los que necesitan comenzar o reanudar esta práctica. Nuestra oración es como un hilo que va enlazando nuestras jornadas.

Pasos progresivos

Sin embargo, esta triple distinción sólo expresa bastante rudimentariamente el dinamismo de la lectio divina Una amplitud que, de hecho, prevé ocho pasos progresivos: lectura, meditación, oración, contemplación, consolación, discernimiento, deliberación, acción.

Creo que sería oportuno una breve alusión a cada uno de ellos:

- La oración (oratio) es la primera plegaria que nace de la meditación: Señor! hazme comprender qué valores permanentes de este texto me faltan Hazme captar cuál es tu mensaje para mi vida! Y en un momento determinado, esta plegaria se concentra en adoración y en contemplación del misterio de Jesús, del rostro de Dios. La oratio puede expresarse también en petición de perdón y de luz, o en ofrecimiento.

- La consolación (consolatio) es muy importante para nuestro camino de oración , y san Ignacio de Loyola habla muchas veces de ella en su libro de los Ejercicios Espirituales. Sin este elemento la oración pierde sal, gusto. La consolación es el gozo de orar, es el sentir íntimamente el gusto de Dios, de las cosas de Cristo. Es un don que ordinariamente se produce en el ámbito de la lectio divina, aunque evidentemente el Espíritu Santo es libre de concederlo a quienquiera. Solo de la consolación brotan las opciones valientes de pobreza, castidad, obediencia, fidelidad, perdón, porque es el lugar y la atmósfera propia de las grandes opciones interiores

- El discernimiento (discretio) manifiesta con mayor claridad aun la vitalidad de la consolación. Mediante el gusto del Evangelio, a través de una especie de olfato espiritual para las cosas de Cristo, nos hacemos sensibles a todo lo que es evangélico y a lo que no lo es. Se trata, por tanto, de un discernimiento importante, porque no estamos llamados tan sólo a observar los mandamientos en general, sino a seguir a Jesucristo. Y el seguimiento no conlleva una evidencia inmediata en las opciones de cada día si no hemos entrado, por así decirlo, en la mente de Jesús, si no hemos saboreado su pobreza, su cruz, la humildad de su nacimiento, su perdón.

Esta capacidad de discernir la marca evangélica en las emociones ordinarias y en los movimientos del corazón es un don tan grande que san Pablo lo pedía para todos los fieles: "Que recibáis abundancia de sensibilidad para que podáis distinguir siempre lo mejor, lo que agrada a Dios y lo que es perfecto (Filp 1, 9-10; Rom 12,2).

Hoy la Iglesia tiene una enorme necesidad de discretio, ya que sus opciones decisivas no se refieren tanto al bien o al mal (no matar, no robar), sino a lo que es mejor para el camino de la Iglesia, para el mundo.

- La deliberación (deliberatio) es un paso sucesivo. De la experiencia interior de la consolación o de la desolación aprendemos a discernir y a decidir, según Dios.

Si analizamos atentamente las opciones vocacionales, nos damos cuenta de que siguen, aunque sea inconscientemente este proceso. La vocación es, efectivamente, una decisión tomada a partir de lo que Dios ha hecho sentir y de la experiencia que de ello se ha tenido según los cánones evangélicos.

- Finalmente, la acción (actio) es el fruto maduro de todo el camino. Por eso la lectura bíblica y la acción, no son ni mucho menos dos vías paralelas. No leemos la Sagrada Escritura para conseguir la fuerza que nos permita realizar lo que hemos decidido! Más bien leemos y meditamos para que broten las debidas decisiones y para que la fuerza de consolación del Espíritu nos ayude a ponerlas en práctica. No se trata, como muchas veces pensamos, de orar más para obrar mejor, sino de orar más para comprender lo que debo hacer y para poder hacerlo a partir de una opción interior.

CARDENAL CARLO M. MARTINI

Arzobispo de Milán


Return to Camino
Please send your comments and problem reports to Michael Olteanu.
E-mail root@christusrex.org