Iglesia en camino

 Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail:

iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 382. 4 de marzo de 2001

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 


Portada

La Iglesia diocesana pone al servicio de
los catequistas instrumentos de formación

Los catequistas de la diócesis llevan a cabo una jornada de formación en Villafranca de los Barros

Los catequistas de la diócesis participaban en un encuentro diocesano programado para ayer sábado en Villafranca de los Barros bajo el lema "Catequistas, portadores de una buena noticia".

Nuestra diócesis cuenta con más de cuatro mil catequistas en todas sus parroquias. Ellos son, en buena medida, los encargados de transmitir la fe a los más pequeños y de fortalecer la de los jóvenes e incluso los mayores.

Desde el Secretariado Diocesano de Catequesis se quiere impulsar la concepción de la catequesis como un proceso que capacite básicamente para entender, celebrar y vivir la buena noticia del Evangelio y no tanto como tradicionalmente se ha concebido, como una preparación inmediata a los sacramentos.

Para ello se hace necesaria la formación de los propios catequistas, que tienen a sus disposición diversos instrumentos, desde las parroquias donde trabajan hasta las escuelas de agentes de pastoral.


Editorial

Conversión y juegos de azar

LA Iglesia nos invita en el tiempo de Cuaresma a vivir la conversión, la vuelta a Dios y al prójimo, empeño éste en el que hemos de ser creativos para que el cambio a mejor nos haga salir de situaciones perniciosas y defectos que en nosotros suponen un alejamiento de Dios, de los demás, e incluso un claro daño a nosotros mismos. La conversión nos exige ser realistas y cada uno ha de saber donde aplicar el remedio, que también en esto hay que tener tino.

Puestos a dar pistas de posibles defectos que van ganando terreno y a los que es necesario poner solución e incluso abstinencia y ayuno, está el de la adicción desmedida a los juegos de azar que va ganando terreno en nuestra sociedad de consumo. Llevada a extremos patológicos ­de verdadera enfermedad- la ludopatía provoca angustiosos dramas para quienes la padecen y para sus familias.

Datos del Ministerio del Interior revelan no hace mucho que, durante 1999, los españoles se gastaron en juegos de azar la nada desdeñable cifra de cerca de 4 billones de pesetas, de los que corresponde a los extremeños unos 73.400 millones. ¡Cuánto se podría haber invertido de manera más rentable y productiva con estas astronómicas cifras en nuestra región y en España!

Es comprensible que, agobiados por llegar a fin de mes, a la hora de sacar la familia adelante, en pagar el piso o aliviar el desempleo; en ayudar al hijo o a la hija que se va a casar; en pagar las letras del coche o levantar la hipoteca que no nos deja respirar, el que más y el que menos ha podido ver en los juegos de azar una especie de justicia divina que equilibra las desigualdades.

No cabe duda que le hemos dado al dinero un sentido mágico, esperando que algún día esta ruleta de la vida se nos pare en nuestro número con un buen premio, pero sería más saludable en esta Cuaresma recuperar la sabiduría condensada en el dicho popular de "A Dios rogando y con le mazo dando", poniendo mayor confianza en las capacidades transformadoras de nuestro esfuerzo, a la par que un abandono confiado en Dios, que gobierna nuestro mundo con su providencia y a la vez quiere contar con nosotros como colaboradores para hacerlo progresar. Como ven no se trata de ponerle unas hojas de perejil a San Pancracio, es algo mucho más sencillo: aplicarse el viejo lema monacal: ora et labora; reza y trabaja. O si lo quieren, el ya nombrado y más secular de "A Dios rogando y con el mazo dando". ¡Buena suerte! Saldrán ganando.


Carta del Arzobispo

Levantemos el corazón

Esta exhortación del celebrante, antes de iniciar el Prefacio de la misa, traduce en versión más pobre y apagada el antiguo texto latino sursum corda (¡arriba los corazones!). Pervirtiendo y sin entender el latinajo, el habla castellana costumbrista ha acuñado para alcanzar algo inalcanzable expresiones como ésta: "Eso no lo arregla ni el Sursumcorda". Un anónimo de grande importancia, dice el Diccionario de la RAE.

Resulta emotivo y grandioso, en efecto, que, en el atrio de la Plegaria eucarística se nos exhorte a todos con energía a empujar hacia arriba nuestro corazón.Y como resulta que, en ese mismo momento nos ponemos todos en pie, cabe confundir esa posición corpórea con la elevación hacia el cielo de nuestros sentimientos más altos. Aunque, bien mirado, encaja muy bien que el alzamiento físico exprese la elevación espiritual. En todo caso, está muy justificado que, antes de franquear las puertas inefables del gran misterio eucarístico, se nos invite a vivirlo corazón arriba y alma en vilo.

¿Decir misa o celebrar la Eucaristía?

Decía nuestro llorado sacerdote don Antonio Fuentes que una cosa es decir u oír misa, y otra, bien distinta, celebrar la Eucaristía. ¿Quién no ha vivido la experiencia religiosa de esas Eucaristías, o muy solemnes o muy íntimas, que dejan en el alma un regusto parecido al que disfrutaron los discípulos de Emaús oyendo al Maestro comentar las escrituras y descubriéndolo luego en la fracción del pan? Misas hay en las que, por la calidad celebrativa, el ambiente sagrado, la oración comunitaria, la inspirada homilía, la comunión fraternal, la belleza del canto, se esponja hasta la plenitud del alma de los creyentes. (Hay otras misas también un tanto diferentes, lo reconozco).

Pero, ¡hala!, que falta mucho por hacer en el mundo. Nada de quedarse embobados como los discípulos en el Tabor. Después de la bendición final, nos esperan la vida y la calle. ¡A zambullirse de nuevo en los afanes agobiantes del día a día, con el desgaste anímico y espiritual que acarrean! La vida arrastra también asperezas y luchas, tensiones y pruebas; y nos sumerge en las fascinantes oscuras barriadas del mundo, el demonio y la carne. Entonces, las celebraciones eucarísticas descritas ¿podrían quedarse ante esto en evocaciones nostálgicas, en bellas emociones de arte y ensayo?

No, por supuesto. Sino, como se repite tantas veces en el lenguaje cristiano de hoy, en la misa hay que cargar las baterías para sostener el ánimo, el brío y la fortaleza, capaces de remar contracorriente en las mareas de la vida social, sin venirnos abajo y fiados del Maestro que, antaño y ahora, semeja dormir. "Rema mar adentro", le dijo a Pedro el Maestro, como ahora la Iglesia nos urge en la misa a levar anclas del corazón.

Misa y misión

Volvemos con la misa, para decir que toda ella es "Sursum corda", un empujón de energía para mantenernos erguidos en el comportamiento cristiano y en el anuncio audaz del Evangelio. El nombre mismo de missa es un vocablo latino equivalente en castellano a despedida, al adiós final del rito. "Ite missa est" (Podéis marcharos, llega la despedida). Pero hay otra versión del nombre, quizá no tan rigurosa, pero que es la preferida, con una bella intuición, por el Catecismo universal de la Iglesia (n.1332). Misa y misión vienen del mismo verbo, que significa enviar. Así lo que se nos dice después de la bendición es esto: "adiós. Ahora empieza la misión. ¡A vivir y anunciar lo celebrado!" .

Todo cristiano, pues, que experimente la necesidad, que sienta el deseo ardiente de levantar su corazón, fortalecer su ánimo, crecer en santidad y en celo, encontrar en la celebración eucarística, como dice el Concilio sobre la liturgia en general,"la fuente de donde mana toda su fuerza".

En la celebración eucarística alaba al Señor uno y trino, implora y recibe su perdón, y se alimenta de la doble mesa de la Palabra y del pan. Lo de levantar el corazón no es allí una palmadita en el hombro, en una terapia de grupo. La fuerza brota del manantial sacramental: El que come de este pan vivirá para siempre. Pones tu vida en la patena y vuelves a la vida confortado.

He escrito muchas veces que ser cristiano es ir a misa, refiriéndome a los ausentes del domingo, que poco a poco se van secando en la vida cristiana y en la fe. Lo aplico ahora a los que participamos en ella semanal o diariamente. También para nosotros, la vida creyente, evangélica, solidaria, misionera, mana de la fuente eucarística. Porque la misa es a un tiempo alabanza y perdón, escucha y ofrenda, abrazo y banquete, compromiso y reto de fraternidad. Si viviéramos a tope, hacia adentro y hacia fuera, nuestro corazón estaría en vela, como el de Jesús, cuando dormía en la barca.

Hacer de la vida una misa

Con lo dicho no pretendo, ya se entiende, recetar como fármaco único para poner en marcha nuestro ser cristiano, vivir la misa, y punto. Sí, como nos enseñan tantos maestros espirituales, hacer del misterio eucarístico el eje de nuestra espiritualidad o, dicho del revés, edificar la existencia creyente con los materiales de construcción que conforman el misterio eucarístico. Hacer de la vida una misa. Algo así como ocurre en la regla y el proyecto educativo de los jesuitas, donde todo ello es un despliegue del proceso ignaciano de los Ejercicios.

¿Y por qué tanto insistir en lo de levantar el corazón? Porque lo tomo como emblema de una vida ascendente (no sólo en la tercera edad) y como antídoto contra el continuismo y la rutina, contra la apatía y la tibieza que carcomen silenciosamente como las termitas el género de vida de tantos cristianos, y hasta de comunidades concretas, que a Dios le producen náuseas (Apoc. 8,16) y a los hombres les traen sin cuidado. Lo peor que puede ocurrirnos como testigos del Evangelio. ¿Qué queda entonces de la sal y de la luz, qué del fermento en la masa?

De la vulgaridad y la inercia, como de la anemia corporal, no hay quien salga por sí solo, porque lo primero que genera es la falta de apetito.Tienen que ayudarte, curarte y animarte a comer los demás. En nuestro caso, eso es la Iglesia. ¿Pero qué pasa? Que el primer síntoma del aburrimiento y de la desgana religiosa se manifiesta en la salida de la manada.Y la manada, el redil de Jesús, se congrega en la Eucaristía.¿Otra vez la Eucaristía? Pues sí, en ella te encuentras con el ambiente, el hábitat cristiano y con el hermano o la hermana que te empujan el corazón. Aquí te esperamos.

+ ANTONIO MONTERO MORENO
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

Los catequistas celebran su encuentro
diocesano en Villafranca de los Barros

El tema de reflexión fue
la "Iniciación cristiana, un reto para nuestras comunidades

El número de catequistas en la diócesis es cercano a los 4000, de los que un gran número asistía ayer al Encuentro Diocesano celebrado en el Colegio de San José, en Villafranca de los Barros, bajo el lema "Catequistas, portadores de una buena noticia".

El tema de reflexión que centró el encuentro fue la "Iniciación cristiana, un reto para nuestras comunidades", pues "es este un tema central hoy día en la vida de la Iglesia y en la acción pastoral de todas las comunidades cristianas", según afirmaba el director del Secretariado Diocesano de Catequesis, don Juan Pablo Parejo Ayuso.

Por iniciación cristiana debemos entender el proceso de catequesis por el que una persona es introducida al misterio de Cristo y a la vida de la Iglesia y la celebración de unos sacramentos que van acompañando su nacimiento como cristiano.

Otra catequesis

Desde el Secretariado Diocesano se quiere impulsar la concepción de la catequesis como un proceso que capacite básicamente para entender, celebrar y vivir la buena noticia del Evangelio y no tanto como tradicionalmente se ha concebido como una preparación inmediata a los sacramentos.

Dentro de este nuevo talante se está promocionando también la formación de los catequistas. Para ello existen diversos instrumentos, desde las parroquias donde trabajan hasta las escuelas de agentes de pastoral.

Según destaca en el número de febrero la revista del Secretariado de catequesis Shekinah, en la actualidad la importancia de este tema debemos buscarla en que es el comienzo de la vida cristiana, es la tarea central de la Iglesia y supone un pilar importante en la renovación de las comunidades cristianas.

Planes pastorales

En la actualidad la catequesis que se imparte en las parroquias de nuestra diócesis, está orientada por las directrices que aportan los planes pastorales diocesanos. Estos planes tienen una vigencia trienal y los que están actualmente en vigor marcan como objetivo general el fortalecimiento de la fe y el testimonio de los cristianos, dentro del cual aparece como objetivo específico la renovación, la pastoral de los sacramentos de la iniciación cristiana y revitalizar las celebraciones litúrgicas.

Encuentro diocesano

La temática de este encuentro respondía a los objetivos que el Secretariado se marcaba a principio de curso, entre los cuales se recogía "iniciar un análisis y un estudio sobre el tema de la iniciación cristiana".

Este Encuentro comenzó con la acogida de los catequistas y una oración inicial. El núcleo fuerte de la mañana fue la exposición del tema de la "Iniciación Cristiana,un reto para nuestras comunidades" a cargo de don Juan Pablo Parejo, al que siguió un trabajo por grupos, donde todos reflexionaron en torno a sus esperanzas, preocupaciones, ilusiones y retos. Todas estas aportaciones serán utilizadas posteriormente en la elaboración de un proyecto marco de iniciación cristiana en el que el Secretariado Diocesano está trabajando.

Velada teatral

Tras la comida, se celebró una velada teatral a cargo de un grupo local, que representó la Cristificación del universo. Tras la representación, la Eucaristía presidida por el Arzobispo puso el colofón a la jornada.

Distintos niveles

En la diócesis se imparte formación a través de la catequesis en distintos niveles. Tal vez lo más conocido sea la catequesis infantil en torno a la primera comunión o la que reciben los jóvenes antes de confirmarse.

Posteriormente se vio la conveniencia de impartir también catequesis como preparación al sacramento del bautismo y del matrimonio. Con ello se quería un conocimiento y una preparación de lo que son y significan estos sacramentos en la vida del cristianos antes de recibirlos.

En el Sínodo Diocesano, celebrado en el año 1992 aparecieron diversas propuestas relacionadas con la acción catequética. Entre ellas destaca la petición de la puesta en marcha de un itinerario de catequesis de adultos que se ha llevado a cabo en la práctica totalidad de las parroquias de la diócesis, en la que han tomado parte más de siete mil personas.

El gran reto en este sentido es completar el itinerario catequético con los preadolescentes, en un periodo comprendido entre la primera comunión y la confirmación.

Catequistas formados

El Secretariado Diocesano de Catequesis da un nuevo paso en la formación de los propios catequistas. Con este fin se están elaborando una serie de temas en torno a tres bloques temáticos como son el ser, el saber y el saber hacer del catequista. Se pretende facilitar un material que pueda ser utilizado en la formación de los catequistas, quienes cuentan con varios ámbitos de formación: por un lado, la que se facilita desde las parroquias mediante grupos de estudio y reflexión, y, por otro y en un nivel superior, existen las escuelas de catequistas y las escuelas de formación de agentes de pastoral.

Las escuelas de catequistas son aún escasas y en la actualidad están siendo potenciadas desde el Secretariado de Catequesis. Con respecto a las escuelas de formación de agentes de pastoral, han sido ya 200 los catequistas que han llevado a cabo la especialización de catequesis.

Otro instrumento para la formación es la revista Shekinah, que, además, pretende ser lugar de encuentro entre todos los catequistas.

 

En Cuaresma reavivamos nuestra vocación de Pueblo de la Alianza

Cuaresma comprende los días que van del miércoles de ceniza hasta la hora de nona del jueves santo. El VI domingo de cuaresma (domingo de la pasión del Señor, o de Ramos) da comienzo la semana grande, la Semana Santa, que encierra el Triduo Pascual, cuyo pórtico es la misa de la Cena del Señor del jueves santo. El viernes santo centra la plegaria en el misterio de la cruz; el sábado santo es día de silencio expectante de la resurrección. Estos dos días están consagrados al ayuno (aunque, según la disciplina actual, sólo sea obligatorio el ayuno del viernes santo). Y por último, el domingo de gloria, que comienza con la gran vigilia pascual, es explosión de gozo en el Resucitado.

Desde finales del s. IV este tiempo pre-pascual ya posee una estructura "quadragesimal" (40 días), de ahí la palabra castellana cuaresma. Es sólo un símbolo bíblico, pero revestido de un gran valor salvífico-redentor. Baste recordar el ayuno de Jesús (Mc 1, 13), preparatorio de su ministerio público, que repite simbólicamente los 40 años de Israel por el desierto; o los 40 días del viaje de Elías hacia el Horeb (1 Re 19,8), evocador de un camino sostenido sólo por el deseo de Dios, o los 40 días del diluvio (Gn 7,4), experiencia cósmica del pecado del hombre, y los 40 días de permanencia de Moisés en el Sinaí, experiencia del encuentro íntimo con Dios. De ahí que a la cuaresma se le haya denominado en la tradición de la Iglesia con el término sacramentum.

Disciplina penitencial

Con el tiempo se desarrolla, en cuaresma, hasta en los mínimos detalles, la disciplina penitencial de la Iglesia para la reconciliación de los pecadores, que tenía lugar en la mañana del jueves santo. ¡Qué hermoso sería si pudiéramos recuperar esta dimensión pascual y eclesial del sacramento de la Penitencia, celebrándolo sin prisas, con posibilidad de diálogo sereno entre el penitente y el confesor, liberándolo de la masificación, fijando en la parroquia, por ejemplo los viernes de cuaresma, un par de horas para la celebración comunitaria de este sacramento! El tiempo de Pascua, preferentemente en domingo, propicia igualmente la ocasión para celebrar la reconciliación sacramental (cf Jn 20, 19-23).

Cuaresma es también tiempo propicio para tomar el pulso a los catecúmenos (candidatos al bautismo) que debían seguir un minucioso seguimiento (a todos los niveles: catequético, moral, litúrgico, ascético, social) antes de recibir los sacramentos de la iniciación en la gran vigilia pascual. Es tiempo en el que Cristo purifica a su esposa la Iglesia (Ef 5,25-27). Tiene carácter especialmente bautismal, sobre el que se funda el penitencial. La Iglesia es una comunidad pascual porque es bautismal. Si nacemos por el bautismo, vivimos siempre en él y desde él, a modo de fuente que continuamente nos regenera. De ahí el carácter eclesial de la cuaresma, llamada del Señor al pueblo para que se deje santificar por el Espíritu.

La espiritualidad de este periodo es por tanto pascual (pues prepara la Pascua); bautismal (pues instruye a los catecúmenos), penitencial (pues solemniza no sólo el sacramento del perdón sino también las obras de la áscesis, la caridad y la justicia), y eclesial (pues es toda la comunidad que se implica) . De ahí que la praxis cuaresmal no debe ser sólo interior e individual, sino también externa y comunitaria. Los medios son: la escucha más frecuente de la Palabra, la oración más intensa y prolongada, el ayuno exterior bien interiorizado, las obras de caridad más amplias y continuas. En las preces de las laudes del miércoles de ceniza encontramos magníficamente sintetizadas las obras cuaresmales por excelencia: vivir de la Palabra, buscar la caridad en la vida ordinaria, observar el ayuno compartiendo con el pobre, la mortificación corporal que no es simple renuncia, sino experiencia vivificante de la gracia: " Danos, Señor, llevar en nuestros cuerpos la muerte de tu Hijo, tú que nos has vivificado en su cuerpo".

Oraciones para meditar

Si la oración en este tiempo es fuertemente recomendada, las oraciones litúrgicas que nos propone el Misal no sólo son ricas para la celebración pública, sino excelentes instrumentos para la meditación individual o comunitaria. En un mundo tan angustiado por el estrés del trabajo, musitemos esta oración " Señor, que tu gracia inspire, sostenga y acompañe nuestras obras, para que nuestro trabajo comience en ti, como en su fuente, y tienda siempre a ti, como a su fin" (colecta jueves de ceniza). Y en el prefacio V encontramos la síntesis de la Iglesia toda ella penitente, que se dispone a hacer un largo camino, a modo de un nuevo éxodo, por los desafíos y avatares del mundo, como si de un nuevo desierto se tratara, que anhela llegar a la montaña santa (la intimidad del Crucificado y Resucitado), donde ella será maravillosamente desposada y plenamente convocada. Los Padres han visto en el costado sangrante de Cristo el nacimiento de la Iglesia. Pero durante el camino de ascensión a la montaña, ella se prepara experimentando la reunión de sus hijos, la alabanza del nombre de su Dios y Señor, la escucha contemplativa y operativa de su Palabra, y el gustar de sus maravillas en la historia. De ahí que la cuaresma, que invita por un lado a la mortificación en los bienes corporales, no deba nunca promover rostros para la tristeza o la desafección espiritual: "a los que moderan su cuerpo con la penitencia, aviva en su espíritu el deseo de poseerte" (colecta martes 1 semana)

Las lecturas de la cuaresma

Se nos ofrece la posibilidad de una triple alternativa: una cuaresma bautismal (ciclo A), una cuaresma centrada en Cristo (ciclo B), y una cuaresma penitencial (ciclo C). Este año (ciclo C) nos vienen propuestos cuatro textos del evangelio de Lucas: las tentaciones de Jesús, la transfiguración del Tabor, las parábolas de la higuera estéril y la del hijo pródigo. El V domingo nos trae el bello gesto de Jesús para con la mujer adúltera (Jn 8). El denominador común de todas estas lecciones es la urgente necesidad de conversión, colocándosenos la escena del Tabor como la imperecedera memoria del Jesús hombre nuevo al que estamos llamados a conformarnos.

Si buscamos autenticidad y completa conversión, los textos bíblicos cuaresmales no dejan de golpearnos intermitentemente con sus llamadas de atención: "La religión pura e intachable a los ojos del Padre es ésta: visitar huérfanos y viudas en sus tribulaciones y no mancharse las manos con este mundo" (St 1, 27). Y como ésta, hay otras tantas perícopas proféticas, esparcidas por toda la liturgia cuaresmal. Así pues, dejémonos crear por Dios un espíritu puro y... ¡justo! a la vez.

José Manuel Puente Mateo,
Secretariado de Liturgia

 

Aumenta la presencia americana en el colegio de cardenales

Con la celebración del octavo consistorio de su pontificado, en el que ha creado 44 cardenales, Juan Pablo II ha alterado totalmente la composición del colegio cardenalicio, llamado por algunos el "senado" que escoge al sucesor del apóstol Pedro.

La Iglesia cuenta con 184 cardenales, de los cuales 135 son electores, pues el resto ha cumplido los ochenta años de edad, como es el caso reciente del cardenal español Antonio María Javierre, prefecto emérito de la Congregación para el culto divino.

96 cardenales de Europa

El colegio cardenalicio queda compuesto así por 96 cardenales de Europa (65 electores); 18 de América del Norte (13 electores), 33 de América Latina (27 electores); 16 de África (13 electores), 17 de Asia (13 electores) y 4 de Oceanía (todos ellos electores).

El país que en estos momentos cuenta con el mayor número de cardenales es Italia, con 40 (24 electores). Le siguen Estados Unidos con 13 (11 electores); Alemania con 9 (7 electores); Brasil con 8 (7 electores); España con 7 (4 electores); Polonia con 6 (5 electores) y Francia que también tiene 6 cardenales (5 electores).

Uno de los elementos más característicos del último consistorio ha sido la elevación a la púrpura cardenalicia de once nuevos cardenales latinoamericanos. Entre los latinoamericanos, además de los 8 cardenales brasileños antes citados, hay 4 purpurados mexicanos (3 electores); 4 argentinos (2 electores); 3 colombianos (todos electores); 3 chilenos (2 electores); 3 venezolanos (2 electores) y uno de Nicaragua, Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Ecuador, Honduras, Perú y Bolivia.

En América del Norte y del Sur se encuentra hoy día casi la mitad de los mil millones de católicos. De hecho los tres países con más bautizados en la Iglesia son, por orden numérico, Brasil, México, y Estados Unidos. A ellos les siguen después Filipinas e Italia. Canadá cuenta con 5 cardenales (2 de ellos electores). Sólo hay dos países con 4 cardenales: Austria (1 elector) y la India (3 electores), que es la gran promesa de la Iglesia católica, con el mayor número de seminaristas del mundo, surgidos de una comunidad cristiana que en los últimos años experimenta la persecución en algunas zonas.

ZENIT

 

Cáritas Europa pide el fin de la sanciones contra Irak

Cáritas Europa, una red de organizaciones que agrupa a Cáritas de 44 países europeos, ha pedido el fin de las sanciones contra Irak. Según esta organización, dichas sanciones son "humanamente catastróficas, moralmente indefendibles y políticamente ineficaces". Cáritas Europa pide que se permita a la comunidad internacional "establecer una nueva relación con el pueblo iraquí".

Esta petición se realiza tras la visita de una delegación de Cáritas Europa a Irak a comienzos de año

El director de Cáritas Inglesa, Julián Filochowski, ha manifestado que "no pretendemos hacer apología del régimen iraquí, pero sí que queremos hacer apología del pueblo iraquí".

Las tasas de mortalidad infantil en Irak están entre las más altas del mundo, la cuarta parte de los niños menores de cinco años sufren desnutrición crónica, sólo el 41% de la población tiene acceso regular al agua potable y el 83% de las escuelas necesitan reparaciones esenciales, según datos confirmados por Cáritas Europa en su visita.

Un vuelo humanitario católico, con destino a Bagdad, quedó bloqueado en Roma debido a los bombardeos que aviones ingleses y de EE. UU efectuaron sobre el sur de la capital.

ZENIT

Noticiario diocesano

En España 450 religiosos de San Juan de Dios se dedican al cuidado de los enfermos

El próximo miércoles se celebra a su fundador

El religioso de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, el padre Juan José Hernández Torres, natural de Badajoz, participaba recientemente en los actos preparados por el instituto secular Hogar de Nazaret para conmemorar el XVIII aniversario de la muerte de don Luis Zambrano.

Según este religioso, licenciado en odontología, es tan importante el trato que se de a los enfermos como el tratamiento médico que se les proporcione. "Por eso hoy sigue teniendo plena vigencia nuestro carisma", asegura el Padre Juan José, que continúa "Esto lo entiende muy bien la gente de Granada, que a pesar de tener otros hospitales de la Seguridad Social prefieren acudir a nuestro centro, que está concertado".

Enfermos terminales

Además de ocupar el cargo de rector de la Basílica de San Juan de Dios en Granada, el Padre Juan José Hernández trabaja en el hospital que esta congregación tiene en esa ciudad. Allí atienden a 450 enfermos terminales; poseen también un colegio de educación especial con 80 niños y llevan un comedor para indigentes donde sirven a diario 140 comidas.

El padre Juan José declara que los religiosos de San Juan de Dios sólo trabajan en centros propios y lo hacen, normalmente, con enfermos terminales y con enfermedades psiquiátricas.

Los religiosos viven en sus respectivos hospitales, donde realizan su trabajo médico y llevan a cabo la vida propia de religiosos, aunque tan sólo en torno al 10% son ordenados sacerdotes.

La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios nació en 1550. En nuestra diócesis tuvieron hospital en varias localidades como Badajoz, Olivenza o Zafra, pero la Orden desapareció prácticamente en toda España en el siglo XIX, con la desamortización de Mendizabal y no se restauró hasta 1890.

 

El diario Hoy y Onda Cero-Radio Montijo introducen información religiosa en sus páginas webs

En la página del periódico se pueden consultar los horarios de misas de Badajoz, Mérida,
Cáceres y Plasencia y en la de Onda Cero se puede seguir un programa socio religioso

Desde hace unas semanas los internautas pueden tener acceso a los horarios de misas de Badajoz, Mérida, Cáceres y Plasencia gracias a la edición digital del Diario Hoy.

Los horarios colocados en la red hacen referencia a las misas de los fines de semana y vísperas de festivo de las citadas ciudades y la dirección de la página es :www.hoy.es/ datos/misas/index.htm.

Este servicio viene a completar el que el propio diario viene prestando todos los fines de semana, en su edición en papel, donde incluye estos mismos horarios que ahora pueden ser consultados en Internet.

Onda Cero Montijo

También Onda Cero-Radio Montijo ha incluido en su página web información sobre el programa "Iglesia en camino", que emite los sábados de 12.30 a 14 horas en su frecuencia, 102.1 de la FM, dirigido y presentado por don Manuel García Cienfuegos.

Este espacio radiofónico lo pueden seguir los oyentes ahora a través de Internet, en la dirección electrónica http://www.radiomontijo.es.vg.

Allí los usuarios de Internet podrán encontrar, entre otras cosas, las reflexiones semanales de don José María Gil Tamayo, el santoral de la semana, el Evangelio correspondiente a cada domingo y las diversas entrevistas que, semanalmente, se realizan en el programa. Además también se puede tener acceso a diversas noticias de la Iglesia universal, diocesana, parroquial y un apartado específico sobre temas solidarios relacionados con la Iglesia católica.

 

III Muestra de arte de las cofradías de Badajoz

La hermandad sacramental del Santísimo Cristo de la Angustia, de la parroquia de San Fernando de Badajoz, ha organizado la III Muestra de Arte Cofrade en el recinto del propio templo parroquial, que permanecerá abierta desde el 28 de febrero hasta el 11 de marzo.

Durante estos días el público asistente a la exposición tendrá la oportunidad de observar de cerca alrededor de una treintena de hermosas obras de bordado y orfebrería cedidas por las diversas hermandades pacenses, tanto de Penitencia como de Gloria.

Homenaje

Esta muestra ha coincidido con los actos del triduo en honor del titular de la hermandad, el santísimo Cristo de la Angustia, y con el homenaje al cantaor de saetas Antonio Hormigo.

La pieza más antigua de la exposición es un estandarte reversible del siglo XVIII que muestra por una parte la imagen de San José y por otra la de Santa Ana cedido por las religiosas contemplativas de este convento.

 

Canción Misionera

El próximo día 25 de marzo se celebra el XIV Encuentro-festival de la Canción Misionera. Los grupos que deseen participar tienen como plazo hasta el lunes, día 12 para enviar sus canciones. Los interesados pueden obtener más información en los teléfonos (924) 24 02 88 y (924) 22 28 47

 

Gira por España del grupo musical Genrosso

El grupo musical Genrosso, vinculado al Movimiento Focolar, ha iniciado una gira por España que incluye un concierto el día 9 de marzo en Sevilla, para el que se programa asistencia de los Focolares de nuestra diócesis. Más información en WWW.genrosso.com o en el teléfono (91) 356 57 63


Al paso de Dios

Elogio del bueno

Circula por ahí una visión optimista del ser humano que afirma que "to er mundo es güeno". Quizás no estén tan equivocados ni sean tan ingenuos los que así confían en sí mismos y en los otros. Los que creemos en Dios sabemos que ser y parecer buenos pertenece a nuestra vocación humana: reconocemos que el ingrediente de la bondad nos viene desde la creación, pues esa es la cualidad que Dios ve en su obra, incluido el hombre y la mujer, nada más salir de sus manos. Y también sabemos que la bondad es participación del ser mismo de Dios, al que alabamos y damos gracias porque es bueno (Salmo 135).

Pero, como la bondad se tiene que abrir camino junto al mal, muchos se avergüenzan de ella por considerarla poco práctica y un síntoma de debilidad. Es más, por algún extraño complejo colectivo de los seres humanos, lo negativo casi siempre tiene mayor impacto en ellos que las obras de la bondad. Sin embargo, ¡cómo luce lo bueno cuando se presenta en estado puro! Cada testigo de la bondad es una bocanada de aire limpio en todas sus expresiones: en el servicio generoso, en la fidelidad y el amor, en la donación anónima, en la defensa de la justicia, en los gestos heróicos, en los ideales sinceros, en el dominio de sí... Y lo mejor de todo es que para cada expresión de lo bueno hay infinidad de seres humanos a nuestro alrededor que lo encarnan en sus sentimientos, en sus actitudes y en sus obras.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)


Liturgia del domingo

Celebramos el I Domingo de Cuaresma

Palabra de Dios

Libro del Deuteronomio 26, 4-10

Dijo Moisés al pueblo:
El sacerdote tomará de tu mano la cesta con las primicias y la pondrá ante el altar del Señor, tu Dios. Entonces tú dirás ante el Señor, tu Dios: "Mi padre fue un arameo errante, que bajó a Egipto, y se estableció allí, con unas pocas personas. Pero luego creció, hasta convertirse en una raza grande, potente y numerosa.Los egipcios nos maltrataron y nos oprimieron y nos impusieron una dura esclavitud.Entonces clamamos al señor, Dios de nuestros padres, y el Señor escuchó nuestra voz, miró nuestra opresión, nuestro trabajo y nuestra angustia.El Señor nos sacó de Egipto con mano fuerte y brazo extendido, en medio de gran terror, con signos y portentos. Nos introdujo en este lugar y nos dio esta tierra, una tierra que mana leche y miel. Por eso, ahora traigo aquí las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me has dado."Lo pondrás ante el Señor, tu Dios, y te postrarás en presencia del Señor, tu Dios.

Salmo 90, 1-2, 10-15

R. Estás conmigo, Señor, en la tribulación.

Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: "Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confía en ti".

Carta a los Romanos 10, 8-13

Hermanos: La Escritura dice: &laqno;La palabra está cerca de ti: la tienes en los labios y en el corazón. Se refiere a la palabra de la fe que anunciamos. Porque, si tus labios profesan que Jesús es el Señor y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. Por la fe del corazón llegamos a la justificación, y por la profesión de los labios, a la salvación.

Dice la Escritura: "Nadie que cree en él quedará defraudado". Porque no hay distinción entre judío y griego; ya que uno mismo es el Señor de todos, generoso con todos los que lo invocan.

Pues todo el que invoca el nombre del señor se salvará.»


Evangelio según san Lucas 4, 1-13

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo: Si eres Hijo de Dios, díle a esta piedra que se convierta en pan.

Jesús le contestó: Está escrito: "No sólo de pan vive el hombre".

Después, llevándole a lo alto, el diablo le mostró en un instante todos los reinos del mundo y le dijo: Te daré el poder y la gloria de todo eso, porque a mí me lo han dado, y yo lo doy a quien quiero. Si tú te arrodillas delante de mí, todo será tuyo.

Jesús le contestó: Está escrito: "Al Señor tu Dios, adorarás y a él solo darás culto".

Entonces lo llevó a Jerusalén y lo puso en el alero del templo y le dijo: Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: "Encargará a los ángeles que cuiden de ti", y también: "Te sostendrán en sus manos, para que tu pie no tropiece con las piedras".

Jesús le contestó: Está mandado: "No tentarás al señor, tu Dios".

Completadas las tentaciones, el demonio se marchó hasta otra ocasión.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

5, lunes: Lv 19, 1-2. 11-18; Mt 25, 31-46.
6, martes: Is 55, 10-11; Mt 6, 7-15.
7, miércoles: Jon 3, 1-10; Lc 11, 29-32.
8, jueves: Est 14, 1. 3-5. 12-14; Mt 7, 7-12.
9, viernes: Ez 18, 21-28; Mt 5, 20-26.
10, sábado: Dt 26, 16-19; Mt 5, 43-48.
11, domingo: Gn 15, 5-12.17-18; Flp 3, 17-4,1; Lc 9, 28b-36.

 

Comentario litúrgico

Lo fue llevando por el desierto

Los creyentes, que hemos heredado las grandes tradiciones de la Biblia, hemos de considerar el desierto como un lugar o situación muy propicia para enfrentar nuestro yo creyente con nuestro Dios.

No es casualidad, que nuestros padres en la fe, los judíos, comenzaran su gran aventura de Pueblo de Dios en los largos años de la travesía del desierto; ni tampoco es casualidad, que los tres evangelios sinópticos nos presenten a Jesús iniciando su vida publica con una estancia de cuarenta días en el desierto.

La explicación nos la puede dar tanto la fenomenología de la religión como la experiencia de contemplativos que ven en el desierto un lugar, que por ser inhóspito para el hombre, le suscita el deseo de superarse a sí mismo y abrirse a Dios como quien puede ensancharle sus horizontes y abrirles caminos insospechados.

En línea con lo anterior, cada año las lecturas del primer domingo de Cuaresma nos recuerdan la simbología del desierto y nos invitan a vivirla durante estos días especiales, que nos prepararán para celebrar la Pascua de la mejor manera.

El evangelio nos muestra a Jesús que se deja llevar por el desierto bajo la acción del Espíritu y a la escucha de la Palabra. Ya tenemos aquí un primer elemento esencial de la Cuaresma: es tiempo de escucha de la Palabra (lecturas, charlas, retiros, etc.) y de prestar atención al Espíritu y a sus mociones (en la oración, en la convivencia con los demás, en el momento histórico que vivimos, etc.).

San Pablo nos recuerda la dinámica de la Palabra: engendra la fe, hace posible que invoquemos al Señor y así llegamos a la salvación.

 

Antonio Luis Martínez

Santoral

6 de marzo: san Crodegango (712-766)

EL Renacimiento carolingio suele fecharse en torno a la coronación de Carlomagno, del que recibe su nombre, en la navidad del año 800, estableciendose las bases de lo que será la plenitud de la edad media.

Desde el punto de vista político la actividad del "Emperador de la barba florida" es más que discutible... pero en lo que se refiere al florecimiento de la cultura cristiana estamos ante uno de los periodos más fecundos de la historia de Europa, tanto en su origen y desarrollo como en sus inmensas consecuencias. Crodegango, de familia afín a Carlos Martel y a Pipino el breve, será legado del rey franco ante el papa y, posteriormente, consagrado arzobispo de Metz. Presidió cuatro concilios de la iglesia franca y legisló sobre la vida monástica con base a las obras de San Agustín, San Gregorio Magno o San Benito.

Profundo conocedor del ser humano, supo implantar la fe de Cristo en su ambiente propio, con una lectura creyente de la realidad capaz de nacer y renacer en actitudes humanizadoras y santificadoras, para alumbrar una nueva civilización. Hombres como Crodegango, fueron eficaces y fecundos organizadores de otros hombres, para crear escuelas de cultura y santidad.

Tuvo un hermano, importante abad, llamado Gundelando, lo cual dice mucho en favor de su bendita madre, pero muy poco acerca del buen gusto de la misma para elegir los nombres de sus niños. ¡Ay dolor!.

Manolo Amezcua

Los santos de la semana

5, lunes: Lucio, Eulogio, Focas.
6, martes: Marciano, Victoriano, Olegario, Rosa.
7, miércoles: Perpetua y Felicidad, Eusebio, Eugenio.
8, jueves: Juan de Dios, Cirilo, Veremundo de Irache.
9, viernes: Francisca Romana, Paciano, Catalina.
10, sábado: Cayo, Alejandro, Juan Ogilvie.
11, domingo: Ágape, Constantino, Vicente, Eulogio.

 

Contraportada

Los sacerdotes de la diócesis conviven
y se forman para servir a sus parroquias

Medio centenar de ellos participa
en un curso celebrado en la Casa de Oración de Gévora

Durante los pasados días 25 al 28 de febrero, medio centenar de sacerdotes de la diócesis de Mérida-Badajoz han participado en una Convivencia Sacerdotal, organizada por la Delegación del Clero y preparada por la Comisión Episcopal del Clero de la Conferencia Episcopal Española. La Casa de Oración de Gévora ha acogido este encuentro, que ha tenido como objetivos fundamentales los de vivir la experiencia del carisma sacerdotal, tomar conciencia y reflexionar sobre situación social y eclesial que se vive en estos momentos y vivir un encuentro de oración y fraternidad.

Esta convivencia sacerdotal se enmarca dentro de las actividades de la formación permanente del clero, que, a lo largo del año organiza además dos retiros en Adviento y Cuaresma (el de este año será el 10 de marzo en Villagonzalo), unos ejercicios espirituales y un curso de dos semanas en el Seminario, según ha destacado el Delegado para el Clero, don Gabriel Cruz Chamizo.

Los responsables de presentar las charlas y la coordinación han sido don Francisco Javier Lorite, director del Secretariado de la Comisión Episcopal del Clero y don Bernardo Álvarez Afonso, Vicario General de Tenerife. Don Francisco Javier Lorite manifestaba a Iglesia en camino que los sacerdotes necesitan espacios para hablar entre ellos y de aspectos relacionados con su misión, más que con su acción, por lo que en estas convivencias hay dos aspectos que destacan sobre los demás: diálogo y oración, tanto personal como comunitaria. "Los sacerdotes -dice- necesitan redescubrir su vocación y ser conscientes de qué les está pidiendo Dios como sacerdotes, y no solamente a cada uno, sino al presbiterio".

Nuevos tiempos

En relación a la vida sacerdotal, don Francisco Javier Lorite ha manifestado que la evolución de las cosas está requiriendo adaptar las formas a los nuevos tiempos. En este sentido resalta algunos aspectos como la pérdida de población que sufren algunos pueblos, lo que requiere un replanteamiento pastoral debido a que un sacerdote no puede hacerse cargo, en exclusiva, de un pequeño pueblo.

Preguntado por las diferencias que se plantean entre una pastoral rural y urbana, Lorite declara que la religiosidad que ha caracterizado siempre a los pueblos está siendo absorbida en buena medida por la homogeneización cultural que se transmite, principalmente, a través de los medios de comunicación, mientras que en las ciudades grandes se da un problema de desarraigo.

También ha cambiado el perfil del cura en los últimos años. Los seminarios menores siguen siendo una fuente de vocaciones, "pero buena parte de éstas llegan del mundo universitario, jóvenes que cuentan con su carrera y que optan por seguir a Jesús desde el sacerdocio".

Don Francisco Javier se muestra convencido de que la falta de sacerdotes provocará un replanteamiento de las tareas de apostolado. "Los sacerdotes -declara- tendrán que apostar por lo evangélicamente más eficaz, y esa opción la tendrá que hacer todo el presbiterio con su obispo correspondiente". De ello se deriva que hay que trabajar más por la formación de los laicos, donde se han dado pasos, pero no los suficientes.

En esta convivencia se ha puesto de manifiesto que los sacerdotes deben crear verdaderas comunidades, superando el esquema que identifica a la parroquia con el lugar donde se dispensan sacramentos.

 

Don Diego Barrena: La experiencia

Don Diego Barrena es el sacerdote de mayor edad de los que participan en la convivencia, en junio cumplirá 86 años pero no le falta ilusión. Asegura que su campo de trabajo se centra en los jubilados.

Se muestra muy contento con estas jornadas porque "los sacerdotes jóvenes nos muestran un gran cariño y acogida".

Don Diego asegura que desde que él se ordenó han cambiado muchas cosas y que hoy los sacerdotes salen bien preparados del seminario. "Veo que los sacerdotes tienen una inquietud grande, se reúnen para convivir y eso les sirve mucho".

 

Don Manuel Matos: La juventud

Don Manuel Matos es el más joven, tiene 60 años menos que don Diego y está en pleno ejercicio de su ministerio como párroco de Atalaya y vicario parroquial de San Miguel, en Zafra.

Dice que su etapa ahora es de búsqueda, de situarse ante la realidad y conocerla para poder anunciar ahí a Jesús.

Piensa que la actitud del resto de los sacerdotes de la diócesis hacia ellos debe ser de estímulo, cosa que percibe en esta convivencia.

Asegura que, al igual que cualquier joven que termina sus estudios, también él observa un choque al salir del Seminario y enfrentarse con el trabajo pastoral.

 

Juan José Montes

 


 

La Iglesia en América Latina:

http://www.aciprensa.com/iglesia.htm

 



Return to Camino