Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: Iglenca@grn.es

Número 248. 29 de marzo de 1998

Director: José María Gil

 

Portada

Juan Pablo II, de nuevo en África

El pasado fin de semana visitó Nigeria, el país más grande de África y en él que hay más católicos

El Papa Juan Pablo II realizó el pasado fin de semana, de los días 21 al 23 de marzo, su viaje apostólico internacional número 82, esta vez el país elegido ha sido Nigeria, en el corazón del África negra, con etapas en las ciudades de Abuja, Onitsha y Enegu. Juan Pablo II ha pedido en Nigeria respeto a los derechos humanos y la democratización del país, que gobierna el dictador Abacha.

Todo el mundo se pregunta qué es lo que mueve a este Papa a emprender su décimo tercer viaje africano, en un momento del año en el que la temperatura es de 35 grados centígrados y la humedad supera el 95 por ciento. La razón no parece ser otra para Juan Pablo II que la de llevar a cabo su misión de Sucesor de Pedro, primer misionero de la Iglesia, por lo que quiere confirmar en la fe a los cristianos esparcidos por todos los continentes, evangelizar y promover el respeto a los derechos humanos. En esta ocasión además, el Papa ha dirigido de nuevo la mirada a un continente olvidado muchas veces por las naciones más ricas y poderosas. Él hace que África vuelva ser centro de atención del mundo, al menos por unos días.

 

Editorial

No basta con admirarles

Aunque con esperanzas fundadas de su pronta liberación, al cierre de esta revista todavía se seguía con preocupación la suerte de las religiosas Rosario Larralde y Rosa Muñoz, las dos misioneras españolas secuestradas en Ruanda. Este sobresalto se une al del mes pasado por el secuestro también, y posterior liberación, en Sierra Leona de otros cinco misioneros. En la memoria reciente está también el martirio de los maristas en el Zaire y el de las religiosas españolas en Argelia. Desde 1950 a 1997 son más de un millar los misioneros que han perdido la vida de forma violenta.

No es nuevo el asunto, pero desde los tristes sucesos de las matanzas de Ruanda en 1994, la opinión pública española contempla con admiración la entrega sacrificada en favor de los más pobres y desfavorecidos de la tierra por parte de los misioneros.

A esta admiración han contribuido sin duda los medios de comunicación que nos han hecho cercanos los afanes de estos testigos valientes de Cristo, poniendo rostros e imágenes reales a la simpatía que hacia estos hombres y mujeres ejemplares ya teníamos por viejas historias aprendidas en la infancia.

Ellos y ellas son de carne y hueso, nacidos y criados en nuestras comunidades. No son héroes de leyenda y por esto mismo, como pedía el lema del Domund hace unos años, no basta con admirarles, es preciso imitarles. Su forma de vida es un camino hacedero para cristianos generosos, con defectos también, como ellos sin duda los tienen. La simpatía hacia los misioneros ha de tornarse en nosotros, especialmente en los más jóvenes, en un acicate que nos mueva a un seguimiento más radical de Cristo en la acción evangelizadora, en las misiones, de allá y de acá.

Carta del Arzobispo

No como los fariseos

Quinto apunte de Cuaresma

 

Me cuesta escribir sobre ellos, porque sólo Cristo tenía conocimiento, santidad y autoridad para pronunciarse negativamente acerca de los fariseos. Quién de nosotros, al igual que los acusadores de la mujer adúltera, podría sentirse tan libre de pecado como para levantar el dedo acusador y tachar a nadie de fariseo? El mismo Jesús no los acusaba por ser fariseos, sino por su soberbia y arrogancia.

Para dejar las cosas en su sitio y captar como es debido las palabras del Señor, conviene recordar que los fariseos eran un grupo religioso judío, anterior y posterior a los años mesiánicos, cuyo nombre derivaba del hebrero perusin, o sea, separados, porque se consideraban a sí mismos como observantes estrictos de la Ley mosaica y, por ende, distintos y superiores del resto de la comunidad. Se trataba, diríamos hoy, de un colectivo importante, de gentes más bien honorables, con tintes fundamentalistas, aunque sin llegar al rigor de los esenios. Jesús no les negó ni el trato ni la amistad a algunos de ellos (Nicodemo? José de Arimatea?), en tanto que san Pablo confiesa con cierto orgullo su condición de hebreo y "según la Ley, fariseo" (Fl. 3,5).

Algo parecido habría que decir de los "escribas", que ahora traducen los textos litúrgicos como "letrados", esto es, escritores, intérpretes de la Escritura para asuntos concretos; profesionales a su modo, de la teología y del derecho, enseñantes en la sinagoga. Alineados ideológicamente, en tiempos de Cristo, a los fariseos y asociados también a ellos, a lo que parece, en el rechazo de la persona y del mensaje de Jesús. Puestos a averiguar el porqué de tal hostilidad, puede ser su oposición de toda novedad, su apego a la letra más que al espíritu de los libros inspirados y su alergia a la salvación universal que irradiaba la predicación del Reino.

Lo contrario del Evangelio

No cabe entender, empero, la personificación de las diatribas de Jesús contra los escribas y fariseos, como simple reacción ofendida a la enemiga de estos personajes. Intuimos que se trataba de una clase dirigente en el ámbito religioso, minada, en muchos de sus miembros, por una carcoma de falsificación y de mentira, diametralmente opuesta al espíritu de las Bienaventuranzas, a la humilde verdad del Evangelio, al testimonio vivo de Jesús. Contra quienes se indigna Él? Todo habría que condensarlo en esta expresión, sin separar las palabras: Escribas y fariseos hipócritas! Son los intelectuales de salón y a un tiempo los oficialmente buenos, que miran a los demás por encima del hombro criticando la paja en el ojo ajeno desde la viga del propio y están, para colmo, podridos por dentro. Son sepulcros blanqueados.

El fariseísmo falsifica y corrompe las expresiones más puras de la fe y de la religiosidad. Hablando en el Sermón del Monte de los hipócritas, sin nombrar esta vez a los fariseos, Jesús desenmascara el ayuno de los caritristes, para que los hombres lo noten y los aplaudan; la oración de los que rezan en las plazas para ser vistos y aplaudidos; la limosna al son de trompeta, por las calles y las plazas. Ya recibieron esos, dice, su recompensa. Por contra, lo nuestro es orar a solas en el aposento, ayunar bien peinados y con porte impecable, dar con la mano derecha sin que se entere la izquierda. El fariseísmo falsifica el bien y luego reclama cínicamente para sí los honores debidos al otro.

Olvidándonos ya de los fariseos históricos, pero pendientes, eso sí, de los labios de Jesús, sigamos perfilando la silueta del fariseísmo, con retratos tan vivos como el de la Parábola del Fariseo y el Publicano. Es eso, una parábola, no una historia. Jesús tipifica su lección en dos personajes contrapuestos, exagerando sus trazos diferenciales, para que entendamos su mensaje. Quizá la realidad no produce, al menos con frecuencia, tipos tan fatuos como el fariseo, que llega a la desfachatez de dar gracias a Dios por no ser él tan malo como el pobre que tiene a sus espaldas, abatido tras de la columna. Imagen grotesca de la autosuficiencia y del menosprecio por su semejante. El fariseo típico da gracias a Dios, no porque Dios es bueno con él, sino porque él es bueno con Dios. Qué caradura!

Hinchazón, disimulo, menosprecio

Fariseísmo es la autosuficiencia ante sí mismo, ante Dios y ante los hermanos. En todos los exámenes de conciencia repasa uno sus comportamientos ante esas tres instancias. Pues, hala!, el fariseo típico peca por partida triple y, además, miente como un cosaco: porque él no es nadie, ya que todo lo que tiene es de Dios, y porque el pecador de al lado es más grande que él ante los ojos divinos. Uno entiende la cólera de Jesús ante el imperio de la mentira, ante la dureza de corazón, ante la vuelta del revés de la jerarquía de valores, y ante la pretensión de unos ciegos que guían a otros ciegos, erigiéndose en maestros de los demás, imponiendo cargas terribles sobre los hombros de los débiles, escandalizando a los pequeños y pervirtiendo a los prosélitos. Terrible el capítulo 23 de san Mateo, la página más dura, a mi juicio, de los cuatro evangelios! Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas!

Ay de nosotros, los "buenos"!

Ay de nosotros, también! Porque puede darse entre nosotros un fariseísmo difuso, parcial, ligth, que llena de polvo los recintos sagrados, las conductas correctas, los empeños nobles, las instituciones venerables. El fariseísmo es una patología de la religiosidad, busca su caldo de cultivo en aquellos escenarios y ambientes donde se cultiva la virtud: conventos, parroquias, obispados, asociaciones cristianas, familias creyentes y practicantes.

A quién no le roza el interés por quedar bien, quizá con mayor fuerza que el de hacer las cosas bien? Quién está exento del gusto por los primeros puestos o del malestar porque otros los ocupen? Cuánto importa hoy, incluso en ambientes edificantes, la buena imagen propia con la sutil desestima de los demás? Todo eso es muy humano, Dios lo comprende y perdona, pero deja escapar, a menudo, por nuestra parte, un cierto tufillo de fariseismo.

Rara vez se le encuentra en estado químicamente puro, con toda su fealdad y repugnancia. Así los graves escándalos en la Iglesia, que nunca han faltado, pero que son raros, por la gracia de Dios. Bien; pero, y la ambigüedad de tantas actuaciones nuestras? Líbrenos el Señor de la burda mentira de hacer el bien para que nos vean los hombres. Pero qué difícil, decía el Padre Rahner, sacar de nuestras pobres vidas algo, sin la menor escoria de egoísmo, sin la búsqueda de autosatisfacción o de imagen, que suba, limpio y directo, hasta el trono de Dios.

Vaya si nos valen a los cristianos corrientes y a los que intentamos llamarnos comprometidos, los capítulos quinto, sexto y vigesimotercero de san Mateo, donde criba Jesús el trigo de la paja, funde a la vez el oro y la escoria, marca los linderos de la verdad y de la trampa! El fariseísmo no es la tentación de los ateos recalcitrantes ni de los pecadores empedernidos. Aunque sea en sus versiones más benignas, pero siempre perniciosas, me acecha cada mañana desde que suena el despertador y me está acechando ahora mismo cuando escribo contra él para ustedes. Qué corta es la Cuaresma para una conversión a fondo!

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

Juan Pablo II vuelve a pedir en Nigeria el respeto a los derechos humanos

Visitó el pasado fin de semana el país más grande de África y con más católicos

 

El Papa Juan Pablo II realizó el pasado fin de semana, de los días 21 al 23 de marzo, su viaje apostólico internacional número 82, esta vez el país elegido ha sido Nigeria, nación que visita por segunda vez.

Todo el mundo se pregunta qué es lo que mueve a este Papa a emprender su décimo tercer viaje africano, en un momento del año en el que la temperatura es de 35 grados centígrados y la humedad supera el 95 por ciento. Algo agobiante para un polaco acostumbrado al frío y con años y fatiga visible a sus espaldas.

La razón no parece ser otra para Juan Pablo II que la de llevar a cabo su misión de Sucesor de Pedro, primer misionero de la Iglesia, por lo que quiere confirmar en la fe a los cristianos esparcidos por todos los continentes, evangelizar y promover el respeto a los derechos humanos, sobre todo en aquellas naciones donde son más conculcados. En esta ocasión además, el Papa ha dirigido de nuevo la mirada a un continente olvidado muchas veces por las naciones más ricas y poderosas. Él hace que África vuelva ser centro de atención del mundo, al menos por unos días.

Un país de records

Esta visita es también especial por la nación que ha visitado: Nigeria, un país también lleno records: es el país africano con el mayor número de habitantes, con más católicos; con el mayor número de sacerdotes y vocaciones religiosas, con el mayor número de misioneros y misioneras esparcidos por África y por el mundo.

Desde el punto de vista económico, Nigeria también experimenta una realidad sorprendente: a pesar de las dificultades políticas y de las sanciones que la comunidad internacional ha impuesto al régimen del dictador general Abasha, el PIB del país crece al ritmo del 2% (gracias a la producción petrolera, la sexta del mundo), ha reducido a la mitad su inflación (al 28%), todo un milagro para un país africano y experimenta también un crecimiento grande de las exportaciones y su reserva de divisas es más elevada incluso que la de Sudáfrica.

Sin embargo, el gigante corre el riesgo de tener los pies de arcilla. Según los obispos nigerianos, en el país existe una aguda miseria que se manifiesta a nivel moral, económico y social . Este cáncer social se puede apreciar en el aumento de los robos, violencia, desempleo, corrupción del gobierno, disminución de los servicios educativos y sanitarios, hasta el punto de que los pastores afirman que la calidad de vida de la mayor parte de los nigerianos ha degenerado a niveles por debajo del umbral de la dignidad humana . En su informe anual, la organización Transparency International , que publica una clasificación sobre el nivel de corrupción en el mundo, ha colocado a Nigeria en primera posición.

Los intentos del gobierno de presentarse como un país democrático no son más que una máscara. Los obispos piden desde hace tiempo que el gobierno haga en su propia casa lo que parece hacer de manera tan fervorosa en otras naciones , es decir: introducir una democracia real, respetar los derechos humanos, la libertad de expresión y de asociación. En estas mismas peticiones ha insistido el Papa, quien, como también hiciera en Cuba, ha entregado a las autoridades una lista de presos políticos con la petición expresa de que sean liberados.

Uno de los momentos más emotivos del viaje de Juan Pablo II lo constituyó la misa que celebró el pasado domingo en Onitsha, ciudad del Sudeste, donde se encuentra la población más católica del país. Allí, en la explanada de Oba, ante dos millones de personas que asistían a la ceremonia, beatificó al padre Cyprian Michael Iwene Tansi, gran predicador y apóstol de la caridad, nacido a comienzos de este siglo en un pequeño poblado nigeriano y muerto en 1964.

En el país del dictador Abacha, que se ha comprometido a organizar elecciones libres para el próximo 1 de agosto, el Sucesor de Pedro aseguró que no puede dejarse espacio a la intimidación, a la opresión de los pobres y de los débiles, a la exclusión arbitraria de individuos y de grupos de la vida política, al uso errado de la autoridad o al abuso del poder. De hecho, la clave para resolver los conflictos económicos, políticos, culturales e ideológicos es la justicia .

Pero los problemas de Nigeria no son sólo de carácter político. La tensión entre las 240 etnias que configuran este país de 110 millones de habitantes es fuente de tremendas divisiones y, en ocasiones, incluso de luchas sangrientas. Por ello, el Papa aseguró que la reconciliación es la tarea de la Iglesia en esta tierra de Nigeria . El Pontífice está convencido de que sin esta reconciliación no habrá paz ni progreso auténtico en el país.

En la tarde del domingo 22, el Papa regresó a la capital, Abuja, donde tuvo otro de los momentos importantes de su viaje: un encuentro con los líderes musulmanes, ya que la presión del islamismo en aquel país africano es muy fuerte y origina frecuentes conflictos con los cristianos.

Los valores de la familia

El lunes, día 23, el Juan Pablo II celebró otra misa multitudinaria, esta vez en la explanada de Kubwa, en Abuja. Allí el Papa renovó su amor por África y confió a la familia, fundamento y base de todas las comunidades y sociedades la tarea de promover la paz, el amor y la esperanza a todo el continente. Una familia africana que siente un profundo respeto por la vida que nace, por los ancianos y por la solidaridad y la vida comunitaria. Pero el Papa pidió que estos valores no queden reducidos en el ámbito del clan o de la tribu, sino que se abran a la nación como familia de familias, al mundo como familia de naciones y a escala universal como familia de Dios . Sólo así Nigeria podrá superar las barreras étnicas, tribales y religiosas que todavía la aíslan.

Juan Pablo II hizo un sentido llamamiento a los católicos nigerianos para que se comprometan en primera persona en la lucha contra las plagas sociales que afligen a Nigeria. Pidió que asistan sin descanso a los pobres, a los enfermos y a los ancianos, a los refugiados que han tenido que huir de la violencia y de los conflictos de sus países de origen, a los hombres, mujeres y niños afectados por el SIDA que continúa cosechando numerosas víctimas en este continente y en todo el mundo, a las personas que sufren persecuciones, dolor y pobreza .

Respetar los derechos humanos

Una vez más, el Papa recordó que existen derechos humanos fundamentales, de los que no puede ser privado legítimamente ningún individuo . El respeto de cada persona humana, de su dignidad y de sus derechos explicó debe ser la inspiración y el principio básico de vuestros esfuerzos para incrementar la democracia y reforzar el tejido social de vuestro país .

El Papa no se quiso marchar de Abuja sin señalar los fundamentos sobre los que se debe construir la Nigeria del futuro: La dignidad de cada ser humano, sus derechos inalienables, la inviolabilidad de la vida, de la libertad y de la justicia, el sentido de solidaridad y el rechazo de la discriminación .

 

 

Trescientos niños en el Encuentro regional del Movimiento Junior de Acción Católica en Cáceres

A nivel nacional esta asociación denuncia el excesivo consumismo infantil

Más de 300 niños y niñas de toda la región extremeña, acompañados de unos treinta educadores, se reunieron, el pasado día 21, en el paraje de Las Alberguerías, en Cáceres, para participar en un encuentro del Movimiento Junior de Acción Católica. Después de unos pequeños juegos para conocerse todos los participantes, comenzaron la mañana trabajando en grupos que debatieron y revisaron las conclusiones adoptadas en el III Encuentro General de Niños, celebrado el pasado mes de junio en Huesca. También se estudió la labor que están realizando los grupos en los distintos centros: Aldea Moret, Llopis Iborra, Casar de Cáceres, Sierra de Fuentes, Alburquerque, Villagarcía de la Torre, Badajoz, Jaraíz de la Vera, Malpartida de Plasencia y Plasencia.

Tras la comida, se celebró una Eucaristía y se preparó a todos los niños que habían asisitido para vivir la Semana Santa con espíritu cristiano. El encuentro concluyó con una fiesta de despedida.

Consumismo infantil

Este movimiento Junior de Acción Católica, días pasados y con motivo del Día Mundial del Consumo, hizo una llamada de atención sobre "la manipulación consumista del que es objeto el mundo de la infancia". Subrayan que los niños y las niñas "son un colectivo especialmente vulnerable a esta manipulación.". Así, "el furor consumista e insolidario de la sociedad, sobre todo en las ciudades ricas y grandes, se traduce en el consumo individualista por parte de los niños de una amplia gama de artículos de bienestar, de los que hacen uso en sus propios hogares".

El Movimiento Junior denuncia que "esta pasión consumista se refleja igualmente en el consumo desenfrenado de oportunidades formativas (extra escolares) en sus más variadas versiones, mayoritariamente inútil y no siempre deseadas por ellos y más decididos en función del prestigio social de los padres que de la utilidad formativa para los propios niños.

Indican que este es el retrato robot del niño consumista de nuestros días en nuestro país. "Un niño que después de sus horas de clase va a dos o tres cursillo o actividades extraescolares a la semana." Desde su opción cristiana defienden "dar a los niños la oportunidad de su autodesarrollo y su capacidad de decisión, para que deje de ser un objeto de consumo".

En su mensaje para la Jornada de la Juventud de 1998 que se celebra el próximo domingo

El Papa recomienda a los jóvenes que se dejen aconsejar por un director espiritual

Juan Pablo II ha hecho público su mensaje para la XIII Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará el próximo domingo de Ramos, día 5 de abril.

El Papa, que centra su mensaje en la Tercera Persona de la Trinidad, explica a los jóvenes que "nuestro tiempo parece desorientado y confundido reconoce el Papa en ocasiones da la impresión de que ya no comprende la frontera entre el bien y el mal; Dios es aparentemente rechazado, pues no se le conoce o se le conoce mal". Ante este panorama, Juan Pablo II considera que es necesario volver a redescubrir al Espíritu Santo, al que algunos autores modernos llaman el "Gran desconocido".

Guías en el camino de la libertad

Según el Papa, sin Él, el cristianismo se convierte en una especie de ley impositiva, en un peso aplastante. Los jóvenes tienen que redescubrir al Espíritu para recuperar esa audacia que les permita "contemplar la gloria de Dios en la existencia y en el trabajo de cada día". Con su inspiración, reconoce, podrán "afrontar los peligros y superar las barreras que separan a las culturas para anunciar el Evangelio, para trabajar incansablemente por la renovación continua de la Iglesia, sin constituirse en jueces de los hermanos".

En su mensaje a los jóvenes, Juan Pablo II se detiene a analizar el momento más problemático para la libertad de todo joven: la elección de su vocación. En el momento de escoger el camino de su vida, el Pontífice aconseja a los muchachos y muchachas de todo el mundo que se dejen orientar por un director espiritual, "competente y recomendado por la Iglesia". Según él, esta persona "les ayudará a discernir las inspiraciones del Espíritu Santo y a progresar en el camino de la libertad".

Se trata de un consejo que da por experiencia, pues en varias ocasiones ha confesado que descubrió su vocación gracias a la guía de un director espiritual llamado Jan L. Tyranowski, un auténtico místico seglar, sastre de profesión y guía de los jóvenes de Cracovia. El 8 de marzo de 1962, Karol Wojtyla reveló a los seminaristas de Cracovia: "Sería injusto no mencionar a Jan Tyranowski, que sabía ejercer una influencia enorme en los jóvenes. No sé si es a él a quien debo mi vocación sacerdotal, pero, en todo caso, nació dentro de su clima, el clima del misterio de la vida sobrenatural". Este hombre era un sastre, comprometido en la pastoral de los jóvenes, que al morir el padre de Karol Wojtyla, cuando éste era universitario, se convirtió en su guía espiritual.

ZENIT

 

Dos religiosas españolas secuestradas en Ruanda por rebeldes hutus

Según un testigo,se encuentran " en perfecto estado"

Dos monjas españolas pertenecientes a la orden de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana fueron secuestradas a comienzos de la pasada semana en la localidad ruandesa de Kibumbu, sin que a la hora del cierre de nuestra revista hayan sido liberadas todavía, aunque se se ha logrado establecer contacto telefónico con ellas, por lo que hay confianza en su pronta liberación y en su buen estado de salud.

Las dos hermanas, Rosa Muñoz Andrés, médico de 32 años y natural de Guadalajara, y Sagrario Larralde Solana, enfermera de 62 años, nacida en Lerín (Navarra), están de misioneras en el centro religioso "La Sante" y fueron secuestradas con otras cuatro religiosas nativas que ya han sido puestas en libertad. Los secuestradores, parece ser de la etnia hutu, les pidieron que cogieran material sanitario por lo que se cree que el motivo del secuestro es atender a los heridos de los rebeldes, una explicación que aumenta las esperanzas de que las religiosas españolas sean también pronto liberadas.

La H. Rosa Muñoz trabaja desde hace dos años en el mismo sanatorio donde la H. Carmen presta sus servicios desde hace 18 años. Es un centro con 60 camas, tiene maternidad y atienden a más de 300 niños malnutridos. En el centro hay además un colegio de formación de la mujer.

Las autoridades españolas están en contacto con las embajadas españolas en la República Democrática del Congo y en Tanzania para las gestiones de localización y liberación de las hermanas.

 
Noticiario diocesano

Después de un siglo en estado ruinoso

Abierto de nuevo al culto el santuario

de San Benito, en Montemolín

 

El sábado día 21 de marzo, la fiesta litúrgica del Tránsito de San Benito Abad fue celebrada no sólo por la Orden benedictina, tal y como prescribe el calendario litúrgico, sino de manera especial por la comunidad parroquial de Montemolín, ya que ese día, tras un siglo de total abandono, se abría de nuevo al culto con la presencia del señor Arzobispo, don Antonio Montero, y de 27 sacerdotes más, el santuario de San Benito, situado sobre entre montes en un bello paraje de olivos y almendros del término municipal de la mencionada localidad.

Gracias al esfuerzo de todos

Se trata de una bella construcción que, según la documentación existente en el archivo parroquial, fue construida en torno a 1565 y en 1647 se erigió como convento franciscano. Tras el paréntesis de un siglo en estado ruinoso, este santuario dedicado al Patrón de Europa, vuelve a ser gracias al tesón y trabajo del párroco, don Pedro Mateos Lancharro un lugar privilegiado de oración a Dios, encuentro con los hermanos y contacto con la naturaleza. A esto invitó el Arzobispo en su homilía a los feligreses de Montemolín que, con sus autoridades, se hicieron presente multitudinariamente ese día en el santuario, acompañando la imagen de San Benito Abad.

No faltaron en este día, que fue también de romería campestre, el acompañamiento musical propio de las grandes fiestas, esta vez a cargo de la Banda de cornetas y tambores de la localidad, de la banda de música de Higuera la Real y de la actuación, durante la misa, de la Coral de Llerena, dirigida por Emilio González Barroso. No era para menos, pues esta jornada coronaba años de esfuerzo y colaboración, tal y como ha manifestado a nuestra revista el párroco al señalar que "el pueblo y su comarca se ha volcado en la restauración del santuario, y , aunque no han faltado modestas aportaciones, la mejor de todas ha sido la colaboración personal de prácticamente todos los vecinos de la villa".

 

 

 

Cáritas celebró en Montijo las II Jornadas de Formación de Animadores

El pasado fin de semana, Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, celebró en Montijo las II Jornadas de Formación de Animadores con el fin de consolidar la formación personal y grupal en los equipos de Cáritas. A las jornadas, que estaban destinadas a animadores de formación, sacerdotes, directores y otros miembros de los equipos, asistieron 47 representantes de diferentes Cáritas parroquiales de la diócesis, quienes durante dos días, trataron, como tema central, sobre el Método de revisión de vida, presentado y desarrollado por el sacerdote placentino don Agustín Cornejo, siguiendo una dinámica de grupos, talleres y puestas en común.

Con estas convivencias formativas, Cáritas quiere reflexionar y ofrecer pistas de acción sobre la intervención con transeúntes y drogodependientes, así como profundizar en el perfil, funciones, compromisos, aptitudes y actitudes del animador de formación y a la vez conocer y poner en práctica la revisión de vida dentro de lo que significa el hecho confesional de ser miembro de Cáritas. Las jornadas concluyeron con una comida en común después de la celebración eucarística.

Más de un centenar de jóvenes de

La Morera, La Parra y Salvatierra asisten a una convivencia vocacional

 

Más de 120 jóvenes, de entre 14 y 18 años, se han reunido en una finca cercana al pueblo de La Parra, para celebrar una convivencia organizada por las parroquias de La Parra, La Morera y Salvatierra de los Barros. El lema del encuentro fue Seguir a Cristo y se pretende que los jóvenes se acerquen a las diversas vocaciones que se dan en la Iglesia (matrimonios, religiosos, sacerdotes) Durante la jornada se formaron diversos grupos para estudiar los temas propuestos, pasando después a un dialogo sobre la importancia de la llamado al seguimiento en sus vidas. Estuvieron también, acompañando a los jóvenes, los sacerdotes don Juan Andrés Calderón y don Antonio Becerra, así como los seminaristas Juan Francisco Apolo, Juan Moreno y José Carrasco. Al finalizar la jornada los jóvenes pidieron al Señor que abriese los ojos a la escucha de su Palabra para saber seguir su llamada.

Las parroquias de la Roca de la Sierra y Villar del Rey se reúnen en una convivencia

Con motivo de la campaña vocacional que se ha celebrado el pasado fin de semana en toda la diócesis, contando con la presencia de los seminaristas en algunas poblaciones, las parroquias de Villar del Rey y la Roca de la Sierra han querido hacer esta campaña de una manera diferente estete año, realizando para ello una convivencia campestre que ha reunido a más de 300 personas, niños, jóvenes y sus familias, en un bello paraje situado justo entre las dos localidades, a siete kilómetros de cada una de ellas.

Hasta allí llegaron los niños y jóvenes en sendas marchas que partía de cada uno de los pueblos, acompañados del diácono Fermín Luego y del seminarista Francisco González Vizuete, que les fueron instruyendo sobre el sentido vocacional de la jornada y de hermanamiento de las dos parroquias.

El momento central de la jornada lo constituyó la celebración de la eucaristía, en la que el párroco de ambas comunidades, les habló en la homilía de la importancia que tiene la familia en la educación humana y religiosa de los hijos, y por tanto también en el fomento de las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal en los propios hijos.

Profesores de las diócesis extremeñas celebran unos días de convivencia

 

Mas de sesenta profesores cristianos de las diócesis de Coria Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia han asistido durante los días 20 al 22 de marzo en la Casa de Ejercicios de Cabezuela del Valle (Cáceres) a unas jornadas de oración y convivencia, convocados por las delegaciones de Enseñanza de las mencionadas diócesis. Estos encuentros son habituales en los últimos años y resultan enriquecedores por la oportunidad de conocimiento y relación de los profesores extremeños, ademas del estudio de temas teológicos, que suponen un momento privilegiado de formación permanente. Este año ha impartido las clases don Miguel Ponce Cuéllar, profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos de Badajoz, que explicó el tema El Espíritu Santo y la Iglesia.

La mañana del primer día estuvo dedicada a un retiro espiritual y el resto del tiempo se trabajo en grupos previa presentación de los temas por parte del profesor Ponce.

 

Mirada a nuestro tiempo

Pedir perdón

Tengo la impresión de que se interpretan mal los gestos de la Iglesia de pedir perdón por sus "errores" en el pasado. Unos desconfían de que no sea más que una táctica con la que lavar su propio desprestigio o el terreno perdido en la sociedad moderna, otros aprovechan para atacarla reafirmándose con el "ya lo decíamos nosotros" y otros, en su perfecta imperfección, se avergüenzan de que la Iglesia haga algo que consideran indigno y humillante.

Lo cierto es que estos gestos, que muestran a una Iglesia santa pero siempre necesitada de conversión, dirigidos a Dios, al pueblo cristiano y a todos los hombres de buena voluntad, no siempre son acogidos como un signo de su deseo de purificación y de mayor fidelidad a su Señor y como una invitación a la reconciliación entre los hombres.

Duele que no se valoren estas acciones, pero hasta cierto punto es comprensible, porque para entenderlas hay que estar en sintonía con sus motivos y hay que saber quien la mueve a actuar de este modo es una fuerza interior, el Espíritu Santo, que siempre termina llevándola por los caminos de la verdad y la fidelidad.

Aunque la Iglesia podría disculparse con las circunstancias históricas en las que ocurrieron los hechos, no le tiene miedo al arrepentimiento porque sabe que eso es lo que la purifica y le devuelve la transparencia que quiso y siempre quiere para ella Jesús.

Para los que creemos en ella y la amamos, estos gestos nos llevan a darle gracias a Dios por haber sido llamados a compartir la fe y la vida cristiana en una familia que es capaz de asumir públicamente sus responsabilidades como camino de reconciliación con Dios y con los hombres.

AMADEO RODRÍGUEZ
 

Página litúrgica

Celebramos el V Domingo de Cuaresma

Palabra de Dios:

 

Libro de Isaías 43, 16-21

Así dice el Señor, que abrió camino en el mar/ y senda en las aguas impetuosas; / que sacó a batalla carros y caballos, / tropa con sus valientes; / caían para no levantarse, / se apagaron como mecha que se extingue: / No recordéis lo de antaño, / no penséis en lo antiguo; / mirad que realizo algo nuevo; / ya está brotando, no lo notáis? / abriré un camino por el desierto, / ríos en el yermo. / Me glorificarán las bestias del campo, / chacales y avestruces, / porque ofreceré agua en el desierto, / ríos en el yermo, / para apagar la sed de mi pueblo, de mi escogido, / el pueblo que yo formé, para que proclamara mi alabanza.

Moisés se dijo: Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver cómo es que no se quema la zarza. Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza: Moisés, Moisés. Respondió él: Estoy aquí. Dijo Dios: No te acerques, quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado. Y añadió: Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob. Moisés se tapó la cara, temeroso de ver a Dios. El Señor le dijo: He visto la opresión de mi pueblo en Egipto, he oído sus quejas contra los opresores, me he fijado en sus sufrimientos. Voy a bajar a librarlos de los egipcios, a sacarlos de esta tierra, para llevarlos a una tierra fértil y espaciosa, tierra que mana leche y miel. Moisés replicó a Dios: Mira, yo iré a los israelitas y les diré: "El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros". Si ellos me preguntan cómo se llama, qué le respondo? Dios dijo a Moisés: Soy el que soy; esto dirás a los israelitas: " Yo-soy me envía a vosotros". Dios añadió: Esto dirás a los israelitas: "Yahvé (Él-es), Dios de vuestros padres, Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob, me envía a vosotros. Este es mi nombre para siempre: así me llamaréis de generación en generación".

 

Salmo 125, 1-2ab, 2cd-3, 4-5

R. El Señor ha estado grande con nosotros,

y estamos alegres.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,

nos parecía soñar:

la boca se nos llenaba de risas,

la lengua de cantares.

 

Carta de san Pablo a los Filipenses 3, 8-14

Hermanos: Todo lo estimo pérdida comparado con la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor. Por Él lo perdí todo, y todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en Él, no con una justicia mía, la de la Ley, sino con la que viene de la fe de Cristo, la justicia que viene de Dios y se apoya en la fe.

Para conocerlo a Él, y la fuerza de su resurrección, y la comunión con sus padecimientos, muriendo su misma muerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos.

No es que ya haya conseguido el premio, o que ya esté en la meta: yo sigo corriendo a ver si lo obtengo, pues Cristo Jesús lo obtuvo para mí.

Hermanos, yo no pienso haber conseguido el premio. Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios desde arriba llama en Cristo Jesús.

 

Evangelio según san Juan 8, 1-11

En aquel tiempo, Jesús se retiró al monte de los Olivos. Al amanecer se presentó de nuevo en el templo, y todo el pueblo acudía a Él y, sentándose, les enseñaba. Los escribas y los fariseos le traen una mujer sorprendida en adulterio y, colocándola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio. La ley de Moisés nos manda apedrear a las adúlteras; tú, qué dices?. Le preguntaban esto para comprometerlo y poder acusarlo.

Pero Jesús, inclinándose, escribía con el dedo en el suelo. Como insistían en preguntarle, se incorporó y les dijo: El que esté sin pecado, que le tire la primera piedra. E, inclinándose otra vez, siguió escribiendo. Ellos, al oirlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos. Y quedó solo Jesús, con la mujer, en medio,que seguía allí delante. Jesús se incorporó y le preguntó: Mujer, dónde están tus acusadores?; ninguno te ha condenado? Ella contestó: Ninguno, Señor. Jesús dijo: Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

30, lunes: Dn 13, 1-9.15-17.19-30.32-62. Jn 8, 1-11 ó Jn 8,12-20.

31, martes: Núm 21,4-9; Jn 8,21-30.

1, miércoles: Dn 3,14-20.91-92.95; Jn 8,31-42.

2, jueves: Gn 17, 3-9; Jn 8, 51-59.

3, viernes: Jr 20, 10-13; Jn 10, 31-42.

4, sábado: Ez 37, 21-28; Jn 11,41-46.

29, Domingo de Ramos: Is 40, 4-7; Flp 2, 6-11; Lc 22, 14-23, 56.

Comentario litúrgico

Camino de libertad

Las tres lecturas coinciden en presentar la salvación como un camino de libertad en tanto que la acción de Dios facilita el vivir según Cristo y libera al hombre de la atadura de su hombre viejo, que tiende instintivamente al pecado. En definitiva, es la experiencia liberadora de la gracia.

La lectura de Isaías recuerda la hazaña de Dios cuando sacó a los israelitas de la esclavitud de Egipto y los llevó con su brazo poderoso entre las aguas del mar Rojo para alentar al pueblo, que está en el destierro de Babilonia, y anunciarle que Dios hará prodigios aún mayores: Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo .

En la escena evangélica encontramos a una pobre mujer, que su pecado y los hombres le habían cerrado todas las salidas. Sólo Jesús fue el que le abrió un camino de libertad acogiéndola y depositando esperanza en ella: Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más .

San Pablo habla de lo mismo, pero desde nuestro lado y lo hace en tres tiempos.

Comienza presentado su experiencia espiritual como un camino de libertad que le ha llevado a romper con todas sus antiguas ataduras: Todo lo estimo basura con tal de ganar a Cristo y existir en él .

Después, nos muestra su corazón liberado y dispuesto a todo: para conocerlo a Él, y la fuerza de su resurrección y la comunión con sus padecimientos, muriendo su misma muerte, para llegar un día a la resurrección de entre los muertos .

Pon fin, describe la actitud del cristiano que se va sintiendo liberado por la acción de la gracia: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta .

ANTONIO LUIS MARTÍNEZ

 

Santoral

1 de abril:

Beato Nuño de Pereira (1360-1431)

AÚn a costa de resultar decepcionante para más de uno, puedo prometer y prometo que Dios no es español. En serio. Cómo será la cosa que, a veces, resulta incluso portugués.

Veámoslo si no: Nuño es hijo de alta cuna y baja cama, pues su padre es un clérigo, Gran Maestre de la Orden de San Juan de Jerusalén. El niño comienza, a sus quince años, por ocupar el cargo cortesano de escudero de la reina.

En la guerra de sucesión castellano-portuguesa, Nuño es Condestable, o sea, general de todos los ejércitos lusos: venció a Castilla en Aljubarrota de manera clamorosa, adentrándose hasta Valverde con su victorioso ejército; hoy una gran abadía en Batalha, por el fundada, conmemora el acontecimiento y asombra por su hermosura al visitante. Nuestro protagonista, tras otras victorias marítimas en África, funda un convento carmelita en Lisboa en el que termina sus días como un hermano laico, tras enviudar de su esposa y ser un padre ejemplar para sus hijos.

Ven, ustedes? Se puede ser bastardo y santo, portugués y vencedor, buen padre y héroe nacional, gran marido y sincero fraile.

Qué pensará Dios de las fronteras, los nacionalismos y las divisiones lingüísticas, políticas o eclesiales?

La carcajada divina sea nuestro refugio. Amén.


MANUEL AMEZCUA

 

Santos de la semana

30, lunes: Juan Clímaco, Zósimo, Antonio Daveluey.

31, martes: Segundo, Benjamín , Blas de Amorio.

1, miércoles: Venancio, Celso, Hugo, Juan Bretton.

2, jueves: Francisco de Paula, Teodosia, Policarpo, Abundio.

3, viernes: Sixto, Ulpiano, Ricardo.

4, sábado: Isidoro, Platón, José B. Dusmet.

5, Domingo de Ramos en la Pasión del Señor.

 

Contraportada

Los Miniados

de Guadalupe

Apenas falta un mes para que los visitantes del Monasterio de Nuestra Señora de Guadalupe puedan encontrarse con el esplendoroso mundo del cantoral miniado y otros códices, dentro de la paz luminosa de su claustro mudéjar, junto a ese ala norte que se ofrece, e invita a su descubrimiento, desde los vanos góticos de "las cinco capillas". Por fin es realidad el Museo de Miniados, que don Tomás Curbelo, arquitecto a quien se confió la obra, soñara como un espacio limpio, donde la tenue luz subraya la pretendida casi neutralidad, pues son los libros los que deben brillar como auténticas joyas en el mismo; un espacio en el que la epidermis de sus muros, por su propia textura, color e incluso olor y tacto, nos permita, desde la percepción íntima y sosegada, topar con esencialidades propias en ese microcosmos del Real Monasterio. Porque no cabe duda de que a esencialidades tales pertenece el que fuera Escritorio de los frailes jerónimos, donde con primor tanto orlaron pergaminos y trazaron en ellos las más gratas escenas, desde fechas tempranas ya del siglo XV; escenas acogidas, tantas veces, a los precisos límites de la inicial de un texto, pero siempre capaces de sugerir cuanto ese texto encierre del acontecimiento que la Iglesia celebre: misterios de la vida del Señor, de la Virgen Santísima o del amable mundo de los santos.

Memoria de la Iglesia

Con el Museo nos llega algo no menos esperado: ese estudio y catálogo capaz de iluminar nuestra mirada con el resplandor propio del vastísimo mundo del miniado, en el que plástica y estética, cuando se trata de los libros litúrgicos, fueron en pos de la celebración gozosa de los santos misterios de la fe cristiana, de la alabanza siempre al Señor de la Gloria, traducida en las castas melodías del canto sin aristas al que, por ello acaso, reconocemos como el canto llano. El Padre Sebastián García, que une a la vecindad con ese mundo su acopio de saberes, nos introduce en él con mano experta. En alguna manera la alta contribución de vida que los museos deben pagar por resguardar en ellos esa inerte memoria de lo bello se atenúa, pues que se trata ahora de la misma "Memoria de la Iglesia" que, desde las raíces, vivifica también nuestro presente. No es "lo que fuimos", sino lo que "somos", porque, a Dios gracias, podemos reconocernos en aquello.

De esta manera el enorme conjunto de estos libros miniados (uno de los más importantes del arte de la miniatura hispana, elaborado en su casi totalidad en Guadalupe a lo largo de unas cuatro centurias) adquiere para el lector creyente altísimo valor incluso "catequético". Repasar sus viñetas no es decirme tan sólo qué hermosa y hábilmente llegó a representarse esta o aquella escena, sino cuán hondamente afloró la ternura de los hombres ante el Niño nacido en el portal del mundo, cuánta piedad palparon en los más arduos trances de su su Pasión bendita, qué recato y quietud oracional fueron precisos para captar los ensimismamientos de la Madre y del Hijo, qué angelicales dichas se intuían para el hombre mortal junto a la nueva Eva, elegida por Madre, Asunta junto al Hijo y Coronada por la Trinidad Santa Motivos todos estos para volver, gozosos, a visitar el Santuario de Nuestra Señora.

FRANCISCO TEJADA VIZUETE


Return to Camino
Please send your comments and problem reports to Michael Olteanu.
E-mail root@christusrex.org