Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 427. 24 de febrero de 2002

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 


Portada

El proceso canónico sobre la vida y virtudes de don Luis Zambrano pasa a Roma

Centenares de personas asistieron a la clausura de la fase diocesana

Se clausuraba en Badajoz el pasado viernes, día 15, la fase diocesana del proceso canónico sobre vida, virtudes y fama del siervo de Dios don Luis Zambrano, fundador del instituto secular Hogar de Nazaret. El acto estuvo presidido por el Arzobispo, don Antonio Montero y contó con la asistencia de cientos de fieles que abarrotaron el salón de actos del colegio Santa Teresa, donde se celebró.

El proceso para llevar a don Luis a los altares se abrió el 29 de diciembre de 1998, y ahora toda la documentación elaborada, fruto de la declaración de las personas que lo conocieron y del estudio de sus escritos y documentos, pasa a Roma, donde será estudiada por la Congregación para la Causa de los Santos en un proceso cuya duración es indeterminada.

Don Luis Zambrano nació en Fuente del Maestre el 23 de diciembre de 1909, fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1934 y un año después fundó en Ribera del Fresno el instituto secular "Hogar de Nazaret".

En la actualidad existen tres procesos similares abiertos a personas de la diócesis de Mérida-Badajoz. Son los de don Rafael Sánchez, don Leocadio Galán y el Padre Cristobal de Santa Catalina.

 

Editorial

Con la educación no se juega

Hacía tiempo que en los medios de comunicación de nuestro país no ocupaban tanto espacio asuntos referidos a la educación, desde la universitaria a la escuela primaria, como viene ocurriendo desde comienzos de año. Esto sería bueno si respondiera a un auténtico debate social en el que todos los actores implicados en el proceso educativo -desde los padres a los profesores y los alumnos, pasando por la administraciones central y autónomica- tuvieran sólo y justo el protagonismo que les corresponde, y los argumentos que se intercambiaran entre ellos para conseguir el necesario acuerdo que solucione los problemas procedieran de la razón y de la justicia.

Pero da la sensación que la educación se ha vuelto convertir, como en los años de la Transición, en el escenario en el que dirimir la lucha política entre grupos y partidos cuando parece que otros campos están agotados, bien sea porque el discurso ideológico no dé para más o porque el pragmatismo político-económico no deja mas terreno para la discrepancia que el de la educación, resucitando en lo que afecta a colegios de la Iglesia y a la enseñanza religiosa rancios tópicos anticlericales.

Dado que hay datos que nos muestran que la enseñanza en sus diversos niveles padece males o fallos innegables (desigualdades presupuestarias por puesto escolar entre una región y otra, preocupantes niveles de fracaso escolar y de carencias en determinadas áreas de conocimiento y valores, por citar algunos), desde aquí hacemos, por el bien de nuestro niños y jóvenes, una llamada al diálogo, al consenso y al buen entendimiento del que todos saldremos beneficiados. Con la educación no se juega pues de ella depende nuestro futuro y es mucho lo conseguido en los años que llevamos de vida democrática. No perdamos el fondo ni las formas.

 


Carta del Arzobispo

Cristianos a contracorriente

Se va extendiendo sin ruido entre un buen número de creyentes, que intentan vivir fielmente su vida cristiana enraizados en nuestro tiempo, un difuso malestar que aflora en las conversaciones y penetra en los espíritus, sin atreverse a pensar del todo que éstos son los peores tiempos que nos ha tocado vivir, en el orden religioso y moral, a las personas de cierta edad. Olvidamos quizá fácilmente los horrores de la guerra civil, que ya muy pocos la vivieron, los años obscuros del hambre y del cerco mundial al régimen de entonces, las graves crisis y la enorme transformación de la Iglesia y la sociedad a raíz del Concilio Vaticano II y las sacudidas anteriores y posteriores al cambio democrático en España, aún con todas las bondades de la transición.

Dejamos a un lado, en el discurso y el análisis, los cambios políticos y sociales, para ceñirnos aquí a la dimensión espiritual y, en todo caso, cultural, de esos fenómenos, que por cierto originaron unos cambios muy profundos en el "alma colectiva" de nuestra Iglesia y de nuestro pueblo, equiparables o más fuertes que los acontecimientos históricos que les dieron origen. ¡Esta no es mi España, ésta no es mi Iglesia, que nos las han cambiado! Para no perder el hilo en confusiones alambicadas, digamos que el Concilio, el cambio de régimen en España y su plena inserción en Europa están sólidamente digeridos, para bien y sin nostalgias, por nuestro pueblo y sus comunidades cristianas.

¿Qué pasa, entonces? Que, en el último cuarto de siglo, en Europa y en España por lo menos, se ha implantado el confuso reino de la posmodernidad, por ponerle nombre a la cosa, tanto en las democracias opulentas de la UE como en las que aspiran a serlo, tras la pasada esclavitud soviética. Es la cultura del dinero, ahora del euro, de la baja natalidad, ajena a planteamientos trascendentes (no sabe, no contesta), que enarbola, sin gestos ni banderas, una tolerancia elegante y acrítica, un consumo gregario del plato del día, una demolición no controlada de los linderos del mal con el bien; donde campean a placer los mercaderes de la televisión cutre y de la permisividad legislada. No hay inversión de valores, porque éstos, o se estigmatizan como conservadores, y por tanto nefandos, o carecen de fuero.

Apostasía sedada y silenciosa

En la clave religiosa y cristiana, a la que se ajustan estas líneas, llega a hablarse de una apostasía sedada y silenciosa, que se muestra en la dimisión fáctica de los padres como educadores y transmisores de la fe a sus pequeños, junto al cansancio y la crisis profesional de tantos maestros y educadores, que no saben cómo habérselas ante determinados alumnos, ausentes algunos y agresivos unos pocos. Lo más llamativo del fenómeno es que éste se ha producido en España y en Europa durante el último cuarto del siglo XX, cuando ya no quedaban seísmos bélicos ni guerra fría, ni transición española, derrotado ya inclusive el muro de Berlín. Por cierto que, entonces, en algunas estaciones ferroviarias alemanas, donde se recibía, entre aplausos, a los viajeros procedentes de la zona liberada, alguien puso este cartel: ¡Bienvenidos al vacío!

­ ¡Oiga! ¿Y no estará usted cargando excesivamente las tintas con esta visión tan lúgubre?

­ Claro que sí. Europa no es sólo eso; España, tampoco, ni mucho menos. Ustedes saben como yo lo que es el desarrollo económico, social y cultural, político y solidario, de la Europa comunitaria y de la España democrática. Por ser falso, resulta también injusto un cuadro tenebrista con sólo esos trazos obscuros. No caben aquí otros párrafos, típicos sin ser tópicos, en todas las conferencias o artículos de hoy, sobre las grandezas, también culturales y morales, de nuestro momento y de nuestro entorno.

Pero yo no creo tampoco que sea un talante cristiano vivir exiliados de la propia época o en el pueblo de pertenencia, exorcizando a cuantos nos rodean. El Evangelio, como Cristo, es encarnación y salvación de hombres de todos los tiempos, pero también discernimiento y signo de contradicción.

Ya en el siglo V decía San Agustín, contrario en esto a nuestro posterior Jorge Manrique, que aquellos que piensan que los tiempos pasados fueron los mejores es porque no fueron los suyos. Ninguno de nosotros debe convertirse, por ello, en los que tildó Juan XXIII de "profetas de calamidades", ni permitir que ese virus nos mine por dentro, bloqueando así nuestras energías de superación y avance, con lo que, paradoja grotesca, nos convertiríamos nosotros mismos en posmodernos del montón, ajenos a la mejora de una sociedad considerada presuntamente sin remedio.

Y lo tiene, claro que lo tiene. Mas, eso sí, pasando previamente por nosotros, llamados, como ha ocurrido siempre con los cristianos genuinos, a remar contra corriente, a bogar mar a dentro entre las olas de la historia humana. Lo malo, digo lo bueno, es que esas singladuras se libran en las aguas mucho más profundas, e incluso más turbulentas: las del corazón.

El virus de la duda

¿Quién está inmune en nuestro tiempo, de los virus de la duda, del conformismo, de la pereza agnóstica, de la rebeldía ante el misterio, de la incomodidad con la Iglesia? ¿Quién acoge sin pestañear la verdad del más allá; quién, sin rebeldía, los misterios de la cruz, del dolor humano, de las injusticias terrenas, del Dios silencioso? Nunca hemos percibido tan claro que la fe es un don de Dios, que ese don, ya que no se merece, sí que puede acogerse con humildad, con sincera ansia de luz, dejándose acompañar por los cristianos mejores, conociendo la experiencia de los santos, necesitando y aceptando la salvación de Cristo, que pasa por la Iglesia. Parece que todo esto es mucho pedir, pero cualquier creyente, aunque sea tan mediocre como yo, puede testimoniar, sin encogimiento ni arrogancia, que es más, mucho más lo que se recibe que lo que se dá.

Antes y después de la acogida serena de la fe, hay que seguir remando a contracorriente, porque el sujeto humano es débil y quebradizo, es tentado, como Adán, de ser como Dios y de tener a su antojo las claves del bien y del mal; pero hoy, con más profusión que antaño, abundan, como inmensa minoría, los creyentes del estamento laical y secular inmersos en la pasta humana, sabedores por experiencia de que no sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. La aventura de creer no es practicable por libre; nadie cree solo, dijo hace años un prelado alemán en el Sínodo de los Obispos. De ahí el doble reino de la gracia y de la Iglesia, que apenas se hacen notar en aquellos que, sin llegar a ser místicos, llegan a masticar el panal de la experiencia de Dios. "Ya no creemos por tus palabras, le dijeron los samaritanos a la mujer catequizada por Jesús, sino porque nosotros hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el salvador del mundo" (Jn 4, 42).

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

Terminó la fase diocesana del proceso de beatificación de don Luis Zambrano

Tres personas más de nuestra diócesis van también camino de los altares

El salón de actos del Colegio Santa Teresa de Badajoz acogía el viernes día 15, a las 17,30 horas, la clausura en su fase diocesana, del proceso de beatificación del sacerdote fontanés don Luis Zambrano Blanco, que fundó el instituto secular "Hogar de Nazaret" en 1935 y que falleció el 14 de febrero de 1983 en Badajoz. Ahora la causa pasa a Roma, donde se culminará el proceso en un periodo indeterminado de tiempo.

El acto estuvo presidido por el Arzobispo, don Antonio Montero, acompañado, entre otros, por el Vicario Judicial, don Adrián González, los dos postuladores encargados de defender la causa, don Manuel Grillo en la fase diocesana y el padre Antonio Sáez en la fase romana y la Directora General del Hogar de Nazaret, doña Marita Llorente, además de la señorita María Grajera, la primera mujer que se consagró en dicha institución.

El acto de clausura comenzaba con la oración al Espíritu Santo. En primer lugar intervenía la Directora General del Hogar de Nazaret, que hizo un recorrido por la vida y obra de don Luis Zambrano, del que dijo que "si durante toda su vida se distinguió por buscar no ser notado y huir de todo reconocimiento a su persona y a su obra, la muerte consiguió que se rompiera ese silencio". Al final agradeció el trabajo de todos los que han intervenido en la fase diocesana. Por su parte, el Juez Delegado, don Adrián González destacó que el trabajo realizado se sustancia en más de tres mil seiscientos folios. Don Adrián desveló que en el proceso se ha tomado declaración a veintiocho testigos presentados por el Postulador y tres testigos más llamados por él mismo. A todo ello se han unido "numerosos escritos autógrafos del siervo de Dios", destacaba don Adrián.

Don Antonio Montero cerró con su intervención la primera parte del acto afirmando que don Luis constituye "un referente a nuestro alcance de sencillez, humildad, mansedumbre y alegría; un historial de vida austera y orante, de creatividad pastoral y de celo admirable; de opción preferencial por los pobres y de empeño en la formación de los laicos".

Tras las intervenciones, se procedió a la entrega de los autos y copias por el Notario-Actuario, la declaración del Juez Delegado de autenticidad e integridad tanto del original como de las copias, que ordenó fueran entregadas al Postulador, la jura del cargo por parte del Postulador de la causa en Roma, el levantamiento de acta y la firma de la misma, en triple original, para una vez selladas adjuntarse respectivamente al original y a las copias. Por último el Juez Delegado ordenaba el lacrado de las cajas con la documentación que ahora parten para Roma.

La apertura del Proceso de Beatificación tenía lugar en el propio Colegio Santa Teresa el día 29 de diciembre de 1998.

 

Otros posibles beatos

Don Rafael Sánchez

Don Rafaelito, como popularmente se le conoce, nació en Oliva de la Frontera el catorce de junio de 1911 y fue ordenado sacerdote el 29 de junio del 36.

Es muy conocido y venerado en la ciudad de Badajoz y en los pueblos por su ministerio como capellán en el Hospital Provincial, donde adquiere fama de santidad por su dedicación, desprendimiento, entrega a los más necesitados y vida de pobreza.

La apertura del proceso de beatificación, en su fase diocesana, tenía lugar en Badajoz el 10 de mayo de 1990 y se cerraba el 3 de julio de 1992.En la actualidad el proceso está en Roma, en la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos. El Relator de la causa presentó a la Congregación la Positio en la solemnidad de Pentecostés del año 1999.

D. Leocadio Galán

Nació en Calamonte un año antes que don Rafael, en 1910. Ingresó en el Seminario de Badajoz a los 9 años y se ordenó en 1932, con 22 años. Todo su ministerio pastoral lo ejerció en la parroquia de Alcuescar, donde fundó la congregación de los "Esclavos de María y de los Pobres", y donde falleció en 1990, por lo que la fase diocesana se lleva a cabo en el obispado de Coria-Cáceres.

La apertura del proceso de Beatificación de don Leocadio tenía lugar el 12 de mayo del año pasado en la Casa de la Misericordia de Alcuescar,En estos momentos continúa abierta la fase diocesana, que durará todavía algunos años con la toma de declaración a los testigos que conocieron a don Leocadio y la recopilación de la información necesaria para el proceso.

P. Cristóbal de Santa Catalina

Cristóbal López de Valladolid, Padre Cristóbal de Santa Catalina, nació en Mérida en 1638. El 20 de marzo de 1662 se ordena sacerdote y en 1670 toma el hábito de san Francisco y funda en el desierto la Congregación de Ermitaños de san Francisco y san Diego.

En 1973 funda en Córdoba la Hospitalidad de Jesús Nazareno, hospital para mujeres ancianas desvalidas, la Congregación de Hermanos y Hermanas Hospitalarios de Jesús Nazareno y un hospital asilo para niños abandonados.

A los 52 años, contagiado del cólera, muere en Córdoba con fama de hombre santo. El proceso para su beatificación se abrió dos años después de su muerte, en 1692.

 

Juan Pablo II alienta la esperanza en el pueblo argentino y le envía ayuda

La Iglesia se ha convertido en garante, junto a la ONU, del proceso de diálogo nacional

Juan Pablo II se refirió recientemente al diálogo nacional y al serio examen de conciencia como condiciones indispensables para que Argentina supere la crisis actual que, en último término, es también moral, aseguró el pontífice. Estas declaraciones las realizaba el Papa ante los obispos argentinos que concluían su visita ad limina a Roma.

El pontífice hizo un análisis de la coyuntura argentina con palabras de esperanza y, al mismo tiempo de realismo, "Vuestro país atraviesa en estos momentos una profunda crisis social y económica que afecta a toda la sociedad y, además, pone en peligro la estabilidad democrática y la solidez de las instituciones públicas, con consecuencias que van más allá de las propias fronteras patrias. En muchos hogares falta hasta lo más básico e indispensable, poniendo a tantas personas ante un futuro lleno de riesgos e incertidumbres".

Esta situación,según Juan Pablo II, "debe llevar a un serio examen de conciencia sobre las responsabilidades de cada uno y las trágicas consecuencias del egoísmo insolidario, de las conductas corruptas que muchos denuncian, de la imprevisión y mala administración de los bienes de la nación".

Días después, el presidente de Argentina, Eduardo Duhalde, reconocía que Juan Pablo II tenía razón cuando advirtió del hecho de que la democracia argentina está en peligro. "El Papa tiene razón ­explicó­, porque el sistema democrático argentino está en una crisis muy profunda, porque fuimos bajando escalones hasta llegar a esta etapa preanárquica de la que estamos saliendo".

En la situación actual, el pontífice explicó que a la Iglesia no le corresponde indicar las recetas económicas que pueden servir para que Argentina salga de la crisis. Ahora bien, subrayó, "ello no impide que ofrezca su colaboración para favorecer un diálogo nacional entre todos los responsables a fin de que cada uno pueda cooperar activamente para la superación de la crisis".

La Iglesia católica en Argentina se ha convertido en garante, junto a las Naciones Unidas, del proceso de diálogo nacional lanzado por el presidente argentino Eduardo Duhalde el 14 de enero pasado en respuesta a la crisis.

"Es oportuno recordar que la situación social no mejora tan sólo aplicando medidas técnicas ­explicó Juan Pablo II­, sino también, y sobre todo, promoviendo reformas con una base humana y moral, que tengan presente una consideración ética de la persona, de la familia y de la sociedad".

Donativo papal

No obstante y mientras mejora la situación del país, el pontífice donaba 100.000 dólares a Cáritas Argentina para alentar el compromiso a favor del país latinoamericano.

Con este gesto, el papa Juan Pablo II desea unirse personalmente a los numerosos esfuerzos que ya están realizando los pastores de Argentina, así como otros grupos y personas particularmente sensibles a la fraternidad.

Al hacer esta donación, el Papa pedía que se atendiese especialmente a"los jubilados, los desempleados, y a los que lo han perdido todo en las revueltas".

 

La opinión del Episcopado argentino

En el actual escenario de crisis, la Iglesia argentina sigue dos caminos: contribuye al diálogo entre las partes sociales e instituciones y ayuda en la emergencia alimentaria.

Esta es la conclusión a la que llega monseñor Eduardo Vicente Mirás, arzobispo de Rosario desde hace ocho años, en una entrevista concedida a la agencia misionera Fides, al concluir su visita a Juan Pablo II y a la Santa Sede.

- ¿Cómo marcha el diálogo entre los diversos componentes de la sociedad argentina?

- El diálogo no es fácil; por eso, la Iglesia ha ofrecido su contribución a la &laqno;Mesa del Diálogo». El comité de tres obispos y tres laicos que participa en la mesa ha presentado ya propuestas serias para que el gobierno y las demás instituciones de la sociedad renuncien a los privilegios de que gozan, y alcancen la unanimidad para salir juntos de la crisis. El desequilibrio es demasiado grande. Es necesario que todos se pongan en la misma línea, prestando atención a que nadie permanezca en el fondo, en el umbral de la pobreza.

- ¿Cómo es actualmente la situación en su archidiócesis?

- Tenemos grandes problemas para alimentar a la gente. Nuestra Cáritas logra nutrir a más de diez mil niños cada día y trabaja a través de las parroquias. El gobierno, la provincia y el municipio también ofrecen asistencia, pero no queremos entrometernos: las ayudas no bastan para todos y distribuir mil bolsas de alimentos no es fácil. El gobierno dispone de empleados para este trabajo, sobre todo para evitar favoritismos en la distribución.

La Pastoral Social de la diócesis se empeña también en esta tarea, en lo que se refiere a la aportación ofrecida por los fieles. Convoqué a dialogar a empresas, comerciantes, asociaciones de categoría, y estamos obteniendo pequeños resultados. El índice de pobreza y paro de la ciudad de Rosario es uno de los más altos del país.

- ¿Cómo vive su ministerio episcopal en este momento de crisis económica?

- Ninguno de nosotros estaba preparado, pero, gracias a Dios, tenemos un laicado excepcional que nos aconseja y ayuda muchísimo.

 


Información diocesana

Los Seminarios extremeños celebran sus Jornadas Teológicas

Este año ha sido Cáceres la que acogió el Encuentro, el XIVº desde su inicio

Entre los días 13 y 15 se ha celebrado en el seminario de Cáceres Las XIV Jornadas de Estudios Teológicos de los seminarios Extremeños, a las que asistían en torno a cincuenta seminaristas mayores pertenecientes a los tres seminarios extremeños.

Estos encuentros tienen carácter anual y la sede rota cada edición. El objetivo es doble, por un lado la formación y por otro la convivencia entre los seminaristas y formadores de los seminarios extremeños y los tres obispos.

Conferencias teológicas

Como es habitual en las Jornadas se ha contado con la participación de diversos teólogos y especialistas que, mediante conferencias, acercan a los seminaristas realidades concretas de la reflexión teológica, pastoral o bíblica.

En esta ocasión han participado don Ángel Galindo García, decano la la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, que hizo una profunda disertación sobre la teología de la paz en dos conferencias. Don Alonso Carrasco Rouco, decano de la Facultad de Teología de San Dámaso, de Madrid, abordó temas de eclesiología, en concreto, el primado de Pedro. El tercer ponente ha sido don Alfonso Coronel de Palma, presidente de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas, que disertó sobre el papel de los cristianos en la vida pública.

En el programa de las Jornadas se contemplaba una visita guiada al casco antiguo de Cáceres y una visita a la ciudad de Coria, en cuya catedral se concelebró la Eucaristía, que fue presidida por el obispo de Plasencia, don Carlos López.

 

Ha muerto el sacerdote diocesano don Luis Moreno Mayoral

acerdote diocesano don Luis Moreno Mayoral a los 88 años de edad. El hecho tenía lugar en el Santuario-Monasterio del Castañar (Béjar), donde en calidad de jubilado y de huésped, pero en realidad como ministro incansable del culto mariano y del perdón sacramental, ha permanecido durante los dieciseis últimos años de su larga vida. Don Luis Moreno Mayoral era natural de Valdemorales (Cáceres), aunque realizó sus estudios en el Seminario Diocesano de Badajoz.

Durante la Guerra

Ordenado sacerdote durante la Guerra Civil, en 1937, fue enviado como ecónomo a Torre de Santa María, donde permaneció dos años. En 1939 recala en Badajoz, donde permanecería el resto de su vida sacerdotal.

Prefecto y profesor del Seminario Menor, en 1945, es nombrado Director Espiritual del mismo, donde desarrolló una intensa labor de formación y animación de los futuros sacerdotes, que marcó muy positivamente para siempre la vida de muchos de ellos, por lo que don Luis, aparte de su ingente labor de guía de almas durante toda su vida ministerial, ha sido considerado por el presbiterio de nuestra diócesis como padre y maestro de muchos de sus miembros.

Más tarde, en 1957 une su vida sacerdotal a la Catedral de Badajoz, pues es nombrado "beneficiado de gracia", cargo que ocupa por espacio de 30 años hasta que, en 1987, es nombrado Canónigo de dicha Catedral.

 

Una mujer elegida por primera vez Hermana Mayor de una cofradía de penitencia en Jerez de los Caballeros

Recientemente ha sido elegida Hermana Mayor Presidenta de la Real y Pontificia Archicofradía del Santísimo Sacramento de Jerez de los Caballeros, doña Cristina Carrasco Sanabria. Este acontecimiento es noticia porque se da la circunstancia de que es la primera vez que una mujer ocupa este cargo dentro de las Cofradías de Penitencia y Gloria de Jerez de los Caballeros.

 

Conferencia sobre islamismo y cristianismo

El próximo martes, día 26 a las 20 horas, tendrá lugar una conferencia en la Casa de la Iglesia de Badajoz sobre "Islamismo y cristianismo: puntos de encuentro", a cargo de don Emilio Galindo Aguilar, teólogo y misionero de los Padres Blancos, con los que ha vivido muchos años en comunidades de Túnez, Argelia, Níger o Alto Volta. En 1969 funda en Madrid el Centro Islamo-Cristiano Darek-Nyumba, por el que pasan miles de estudiantes árabes. Es profesor de Ciencias de las Religiones en la Universidad de Comillas y autor de numerosos libros, entre ellos "El islam al final del siglo XX", editado por la fundación Santa María.

El mismo martes a las 12,30 horas, don Emilio Galindo impartirá otra conferencia en el Salón de Grado la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura. El título de esa conferencia es "¿Y si el Islam fuera otra cosa?"

Ambos actos están convocados por el Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Pastoral Universitaria.

 

Charla sobre los efectos del alcohol

La Escuela de Padres de la parroquia de San Juan de Ribera de Badajoz celebra el próximo lunes día 25, una conferencia en torno a "Efectos nocivos del alcohol". Esta conferencia correrá a cargo del doctor don Manuel Pérez Miranda, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Extremadura.

Esta actividad está abierta a todas las personas interesadas y comenzará a las 20'15 horas en el Salón de Actos de la Parroquia.

 

Cáritas Diocesana celebró en Mérida su Asamblea Anual Ordinaria

En el año 2001 gastó 250 millones de pesetas en programas de ayuda, de los que se beneficiaron nueve mil personas

Con la asistencia de más de un centenar de personas, provenientes de las cáritas parroquiales de la Diócesis, y presidido por el Arzobispo, se celebró el pasado sábado en el Centro Cultural "Alcazaba" de Mérida, la Asamblea anual ordinaria de Cáritas Diocesana.

Tras la oración de apertura, el director de Cáritas Diocesana, don Andrés Guerra, presentó el informe general del año e informó a los presentes de la puesta en marcha del Plan operativo que, con financiación de la Unión Europea, pretende potenciar el programa de Empleo.

Posteriormente don Francisco Muñoz Zambrano, administrador de Cáritas, presentó el informe económico con la cuenta de resultados del año 2001 y el presupuesto del presente año. Tras los ruegos y preguntas se procedió a la aprobación del balance presentado, que supera los 250 millones de pesetas, distribuidos entre los programas desarrollados por Cáritas de los que se benefician unas 9000 personas.

Finalizado el apartado económico, le tocó el turno a la formación, con una conferencia en torno a "Las acciones transformadoras en nuestra Intervención Social", a cargo de don Francisco Aperador, técnico del Equipo de Formación y Animación Comunitaria de los Servicios Generales de Cáritas Española.

 

Las asambleas parroquiales comienzan la elaboración de sus propuestas

En toda la diócesis han participado en torno a ocho mil personas

La Asamblea diocesana continúa avanzando con la presentación de propuestas en su primer nivel, las que aportan los grupos parroquiales. Esas propuestas serán sintetizadas y ordenas en una comisión parroquial y se votarán en las asambleas de cada parroquia el día 23 de febrero. Cada parroquia podrá aportar un máximo de quince propuestas que girarán en torno a los dos grandes bloques propuestos: contemplación y misión.

Las propuestas de las asambleas parroquiales pasarán posteriormente a una comisión arciprestal compuesta por el arcipreste, dos sacerdotes del arciprestazgo, un religioso o religiosa y tres laicos, cuya misión será ordenar las propuestas enviadas desde las comisiones parroquiales y elevarlas a la comisión diocesana nombrada por el Arzobispo, que las enviarán a la asamblea diocesana propiamente dicha, prevista en dos sesiones, para los días veinticinco de mayo y uno de junio, que establecerá las propuestas definitivas que servirán de referente para la marcha de la Iglesia de Mérida-Badajoz durante los próximos años.

Una gran celebración, el ocho de junio, pondrá la clausura coincidiendo con el décimo aniversario de la finalización del Sínodo diocesano del año 92.

 


Al paso de Dios

Argentina

Siempre es difícil reaccionar ante lo que sucede lejos de nosotros, pero la dificultad es mayor si la desgracia no es de aquellas que habitualmente invitan al socorro inmediato. Los efectos de un volcán, de un terremoto, de un huracán o de la guerra mueven rápidamente a la solidaridad, porque dejan huellas visibles que a nadie, con un mínimo de humanidad, le pueden dejar insensible. Pero no es tan fácil percibir los efectos de las catástrofes económicas y sociales, máxime cuando éstas se producen en países potencialmente ricos y sus causas son una mala gestión política y conductas de corrupción.

Esto último acaba de ocurrir en Argentina: una gran desgracia se extiende por todo el país con efectos devastadores como el hambre de muchos, la falta de medicinas, la pérdida de puestos de trabajo, la indefensión de los jubilados...y, sobre todo, el desencanto generalizado de la sociedad. El daño material y moral es tan grande que no sólo daña el presente de la sociedad, sino que frustra el futuro, al menos en un periodo difícilmente previsible. Y lo peor de todo es que se ha perdido la confianza de los unos hacia los otros.

Pero no nos corresponde a nosotros buscar las causas y a los culpables, eso tendrán que hacerlo los argentinos. A los españoles se nos pide calibrar el problema en toda su magnitud y ofrecer nuestra solidaridad. Ante la llamada de Cáritas Argentina, que será la gestora de nuestra ayuda, todos nosotros hemos de tender la mano con generosidad a ese pueblo hermano.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el II Domingo de Cuaresma

Palabra de Dios

 

Libro del Génesis 12, 1-4a

En aquellos días , el Señor dijo a Abraham:

- Sal de tu tierra y de la casa de tu padre hacia la tierra que te mostraré. Haré de ti un gran pueblo, te bendeciré, haré famoso tu nombre y será una bendición. Bendeciré a los que te bendigan, maldeciré a los que te maldigan. Con tu nombre se bendecirán todas las familias del mundo.

Abraham marchó, como le había dicho el Señor.

Salmo 32, 4-5, 18-19, 20 y 22

R. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

Los ojos del Señor
están puestos en sus fieles,
en los que esperan su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.

Nosotros aguardamos al Señor:
Él es nuestro auxilio y escudo;
que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.

2ª Carta de san Pablo a Timoteo 1, 8b-10

Querido hermano: Toma parte en los duros trabajos del Evangelio, según las fuerzas que Dios te dé. Él nos salvó y nos llamó a una vida santa no por nuestros méritos, sino porque antes de la creación, desde el tiempo inmemorial, Dios dispuso darnos su gracia, por medio de Jesucristo; y ahora, esa gracia se ha manifestado por medio del Evangelio, al aparecer nuestro Salvador Jesucristo, que destruyó la muerte y sacó a la luz la vida inmortal.

Evangelio según san Mateo 17, 1-9

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos y su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con Él. Pedro entonces tomó la palabra y dijo a Jesús:

- Señor, ¡qué hermoso es estar aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.

Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y una voz desde la nube decía:

- Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.

Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y tocándolos les dijo:

- Levantaos, no temáis.

Al alzar los ojos no vieron a nadie más que a Jesús solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó:

- No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

25, lunes: Dn 9, 4b-10; Lc 6, 36-38.
26, martes: Is 1, 10. 16-20; Mt 23, 1-12.
27, miércoles: Jr 18, 18-20; Mt 20, 17-28.
28, jueves: Jr 17, 5-10; Lc 16, 19-31.
1, viernes: Gn 37, 3-4. 12-13a. 17b-28; Mt 21, 33-43. 45-46.
2, sábado: Mq 7, 14-15. 18-20; Lc 15, 1-3. 11-32.
3, domingo: Ex 17, 3-7; Rm 5, 1-2. 5-8; Jn 4, 5-42.

 

Comentario litúrgico

Sal de tu tierra

Si el pasado domingo nos recordaba la arcilla de nuestros orígenes en este se nos invita a salir de nuestra tierra. La hermosísima lectura del Génesis nos describe la vocación de Abrahán como un acontecimiento programático que ha de servir para todo quien la lea. Es la vocación del primer hombre que creyó en nuestro Dios.

Es un relato sugerente pues, bien asumido como aventura personal, nos pone a cada cristiano en el dintel de nuestro pequeño mundo egocéntrico y nos lanza al exterior. No es una salida fácil pero sí necesaria y fecunda y , en esta semana, es la tarea cuaresmal que nos toca realizar. Nos ayudan para orientar nuestros pasos las otras dos lecturas.

El sitio de honor tenemos que dejarlo para la lectura evangélica no sólo por ser Palabra del Señor, sino porque nos abre las perspectivas más espléndidas a la que está llamada nuestra peregrinación cuaresmal.

Efectivamente, la escena que nos presenta san Mateo es de las que desde nuestro imaginario cristiano habrá tenido más relevancia en casi todos nosotros. ¿Qué cristiano no se ha sentido identificado con el apóstol Pedro cuando propone hacer tres tiendas en la cima del Tabor para no volver a bajar de él? Sí, la Cuaresma debe tener algo de Tabor. Hemos de intentar intensificar o iniciar el itinerario de oración, incrementar nuestro recogimiento y ponernos a la búsqueda anhelante del rostro de Dios.

Pero seguimos en la tierra y nuestro caminar cuaresmal no puede olvidar los derroteros que nos propone san Pablo en la segunda lectura. No son otros que salir al encuentro de los hombres y contarles nuestra razón de vivir.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

27 de febrero: beata Francisca Ana de los Dolores (1781-1855)

Hasta los 70 años no pudo ser monja, a causa de prohibiciones y condicionamientos familiares, esta perseverante mallorquina que convirtió su casa en un centro de caridad donde todos pudieran ser acogidos.

Su vida es de una sencillez tan llena de grandeza como de simplicidad. Desde la infancia, esta mujer prácticamente analfabeta, se dedica con todo el corazón a bendecir a Dios con su bondad y a intentar proclamar esa misma bondad por medio del buen ejemplo. Su ideal se resume en "atraer a todos hacia Dios". Los medios son simples: oración, limosna y ayuno. O sea, una completa cuaresma totalmente asumida durante años y años, abriendo su casa a los desheredados e incluso a la sana diversión de los jóvenes (remedium botellonorum).

El pueblo mallorquín ha visto siempre en la "venerable Sencelles", así conocida por el nombre de su pueblo, un ejemplo transparente de la imitación de Jesucristo, por eso es una de las figuras más entrañables de la reciente historia cristiana de la isla.

Está visto que cuando la autenticidad evangélica es verdadera, Dios es atrayente a través de los que manifiestan la fe con su vida. Si, además, la coherencia cristiana se reviste de amabilidad y simpatía, de respeto y acogida, la "pastoral de alejados" está servida en bandeja: "atraer a todos hacia Dios"...¡No te fastidia, así cualquiera!

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

25, lunes: Aldetrudis, Cesáreo, Gerlando, Néstor, Valvurga, Toribio.
26, martes: Agrícola, Alejandro, Andrés, Faustiniano, Porfirio, Paula
27,miércoles: Ana Line, Baldomero, Basilio y Procopio, Hipólito.
28, jueves: Mártires de Alejandría, Hilario, Osvaldo, Román, Cira.
1, viernes: Albino, David, Félix III, León Lucas, Rosendo, Siviardo.
2, sábado: Ceadas, Inés de Praga, Ángela de la Cruz, Carlos el Bueno.
3, domingo: Anselmo, Emeterio y Celedonio, Mario y Asterio, Tiziano.

 


Contraportada

"Europa tiene necesidad del Cristianismo"

Declaraciones de Jacques Le Goff, uno de los mayores historiadores del continente

No se puede comprender Europa sin el cristianismo, afirma Jacques Le Goff, uno de los mayores historiadores en vida.

Le Goff (Toulon, 1924), durante muchos años director de investigaciones de la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, es autor de algunas de las obras más significativas de la historia medieval europea, como el "Diccionario razonado del Occidente Medieval" ("Dictionnaire raisonné de l´ Occident Médiéval"), de 1999.

El próximo 1 de marzo tendrá lugar la sesión de apertura de la Convención europea, que durante un año debería convertirse en el foro de discusión (abierto también a la sociedad civil y religiosa) del que surjan, tras un año de trabajo, los nuevos proyectos de integración continental.

Las comunidades de creyentes si bien no han sido excluidas, tampoco han sido por el momento invitadas explícitamente.

- Para vivir bajo el mismo techo hace falta compartir muchas cosas. ¿Cuáles son las características que unen a los países europeos?

- Jacques Le Goff: El cristianismo es el principal fundamento ideológico de Europa. Ciertamente ha habido otros elementos que han contribuido a la creación de la idea europea y que a menudo el cristianismo ha hecho suyos. Pienso en el pensamiento griego, en especial en el espíritu crítico, la importancia atribuida a la ética, a la democracia. Pienso en el derecho romano, que es uno de los elementos fundadores de Europa. Lamentablemente el cristianismo no pudo superar las divisiones ya existentes dentro del imperio romano y en especial entre Este y Oeste: las diferencias de lengua y luego de gobierno se acentuaron con el traslado de la capital a Constantinopla, y la división entre cristianismo latino y cristianismo greco-ortodoxo no hizo más que subrayarla. Y este es uno de los problemas actuales: para hacer Europa es necesario que esta oposición sea superada.

El papel histórico de la Iglesia

- ¿Cuál es el derecho sobre el que se apoyan las naciones que forman parte de Europa?

--Jacques Le Goff: Europa empieza a aparecer en el siglo IV, con la fusión entre los pueblos del Imperio y los pueblos bárbaros, gracias al cristianismo. La estructura jurídica se fundó sobre el Derecho romano, el derecho consuetudinario. El Derecho Canónico tuvo también en la Edad Media una importancia fundamental.

El hecho de que la Iglesia se haya reservado la jurisdicción en ciertos sectores, como el del matrimonio, ha representado en un cierto periodo un innegable elemento de progreso. Un ejemplo: en 1215, el IV Concilio de Letrán exige el consentimiento de la mujer para que el matrimonio sea válido: un elemento que favoreció indudablemente la dignidad femenina y estableció una &laqno;casi» paridad entre hombre y mujer.

También en la relación con el dinero Europa posee una &laqno;personalidad», que le viene justamente de la Iglesia, la cual se ha reservado siempre el derecho de jurisdicción y de juicio sobre los tratados comerciales como los préstamos a interés. Pienso que esta es la razón por la que todavía hoy en Europa existe un capitalismo diverso del estadounidense, que tiene particularmente en cuenta preocupaciones de orden ético y moral. Una vez el ex presidente François Mitterrand declaró que su desconfianza ante el capitalismo se debía probablemente a su formación católica.

- A pesar de los esfuerzos de los fundadores de la nueva Europa, políticos cristianos como Adenauer, De Gasperi o Schumann, hoy prevalece un ideal de democracia laica.

- Jacques Le Goff: Es verdad. Europa debe hacer compatibles y hacer funcionar sus diversas herencias, en especial la cristiana y la laica, que le viene un poco del Renacimiento y en gran parte de la Ilustración. Europa ha podido progresar en el campo económico, científico y técnico así como en el moral y político porque la Iglesia ha dejado espacio a la laicidad.

"Dad a César lo que es de César": es el más bello regalo que Cristo ha hecho a los cristianos. Veamos bien lo que sucede en los países teocráticos en los que no existe separación entre Estado e Iglesia. Hace falta que exista libertad para ambos. En Europa hemos conocido conflictos y dificultades pero al final hemos llegado a un sistema que funciona; y este es el elemento principal de su éxito.

Respeto a la diversidad

- ¿La Europa de mañana deberá ser una federación de Estados o una gran comunidad en la que todas las exigencias regionales se puedan expresar?

- Jacques Le Goff: Se trata de un problema grave de organización del espacio. Europa tiene una gran fortuna: tiene a disposición medios demográficos y económicos notables en un espacio relativamente reducido, pero bien situado, dotado de gran diversidad geográfica que ha permitido el desarrollo de una gran diversidad cultural: un caso único en el mundo que debe ser bien conservado.

La uniformidad no puede ser un ideal. Lamentablemente la Comisión de Bruselas ha pecado a menudo justamente en este sentido. Ya en el siglo XIII Salimbene de Parma observa en su Crónica que los conventos dominicos se dividían entre conventos de la cerveza y conventos del vino. Se trata de diversidades culturales que hay que respetar.

No comprendo por qué algunos oponen las naciones a Europa. En realidad no son para nada antagonistas, pues de hecho han nacido juntas. Por esto pienso que las naciones son la base más sólida y absolutamente necesaria para la creación de la unidad europea. Naturalmente hace falta que sean naciones abiertas, diría privadas de nacionalismo y dispuestas delegar una parte de su soberanía.

- ¿Qué se puede hacer?

- Jacques Le Goff: Son los ciudadanos europeos los que deben armarse de valor e imponer su modelo cultural, social y económico: que preve entre otras cosas el respeto a las conquistas sociales. La Iglesia, que ha pedido perdón por los muchos errores del pasado, se ha mostrado a menudo indiferente a los intereses de los trabajadores. Sin necesidad de ir a Porto Alegre, hoy debería mostrar su valor y hacer sentir su voz; convertirse en otro centro de progreso social. Sería capital para Europa y representaría un proyecto formidable.

Zenit

 



 

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