Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 198 - Año V - 23 de febrero de 1997
Director: José María Gil


Portada

Las cofradías, una renovación en marcha

Constituyen el fenómeno asociativo más numeroso de nuestra diócesis

En la mayoría de las parroquias se hace más visible en este tiempo de Cuaresma y, sobre todo después en Semana Santa, uno de los fenómenos asociativos más concurridos: las hermandades y cofradías. A ellas pertenecen miles de fieles movidos por diversas razones, que van desde las devocionales hasta las de identificación con su raíces culturales y sociales. En las hermandades y cofradías ha encontrado siempre la religiosidad popular uno de sus cauces de expresión más fecundos y han servido no poco a lo largo de los siglos al florecimiento de la vida cristiana.
La Iglesia reconoce estos valores y ve en ellas un elemento evangelizador de primer orden para el presente y para el futuro, sobre todo por su cercanía al sentir del pueblo. De ahí que, siguiendo las directrices del Sínodo Pacense y continuando con la tarea de renovación que iniciara en los pasados años la Vicaría de Culto y Espiritualidad, nuestra diócesis dé un nuevo paso en este proceso de renovación, mediante la creación del Secretariado diocesano de Hermandades y Cofradías para hacer de estas asociaciones auténticas plataformas eclesiales para la nueva evangelización.


Editorial

Estudiar, ┐para qué?

Quedaron ya muy atrás, en los anales del pueblo extremeño, los tiempos en que los padres se desentendían de la escolarización de sus hijos y los incorporaban precozmente a las labores agrícolas y ganaderas, so pretexto de que la instrucción escolar les sería de escasa utilidad en el futuro, tal como le ocurría a sus progenitores. íPa lo que a mí ma servio...!
Fuerza es reconocer sin embargo que, durante la segunda mitad del siglo, se ha operado, a ritmo vertiginoso, una "revolución cultural" en Extremadura, que ha erradicado el analfabetismo infantil y juvenil, dando acceso mayoritario a los cursos de Bachillerato y Enseñanza profesional, y eelevando a tasas impensables la matrícula estudiantil en la Universidad. Sus alumnos son en buena parte hijos o nietos de los labriegos de antaño.
Eso no quita para que la vieja cantinela se siga recitando en otros términos, ante el alarmante fracaso escolar en Primaria y Secundaria, o no acaban el bachillerato o se quedan a medio camino en la Universidad. Y no digamos, ante el maratón de graduados y graduadas que, al salir de las aulas universitarias, se dan de bruces con el muro casi insalvable del paro intelectual y profesional. ┐Y para esto le he dado yo una carrera a mis hijos?
Más graves, si cabe, que los lamentos de sus padres, son las zozobras de las y los jóvenes graduados, de los que se nos dice que el ochenta por ciento acuden a las ventanillas del INEM y tardan una media de tres o cuatro años đalgunos muchos másđ en situarse con un trabajo estable.
┐Qué decirles a estas personas ya adultas y cultas, pioneros de una Extremadura llena de potencialidades? Todo, menos consejos paternalistas que le suenan a falsete. A buen seguro que a ninguno de vosotros os pesa haber estudiado y poseer, así lo creemos, una buna formación. No os vengais abajo, prepararos mejor, haced deporte, apuntaros a voluntariados, engancharos en vuestra parroquia. Mereceis y tendreis un puesto en la nueva Extremadura o n la nueva Europa. Lo tendreis. Veréis como sí.


Carta del Arzobispo

La santa paciencia

Tengo la impresión de que está recobrando lentamente su prestigio esta vieja virtud bíblica y cristiana que, aunque fuera del triángulo de las teologales y del cuadrilátero de las cardinales, tuvo siempre un gran prestigio entre los buscadores de la santidad. Consulto mi viejo diccionario bíblico y compruebo cómo la palabra paciencia figura en cuarenta y cinco textos sagrados, entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Doy por seguro, aunque en esto otro no es tan fácil el recuento, que son aún más numerosos otros pasajes bíblicos en los que, sin utilizar la palabra paciencia, se describe o se insinúa al menos, algo relacionado con esta vieja virtud.
No ha tenido, que digamos, la paciencia demasiada buena prensa desde que Federico Engels y Carlos Marx consideraron los fenómenos religiosos como una escapada a la irrealidad, para evadirse de los conflictos y pesadumbres de este mundo, acusando especialmente a los cristianos de predicar a los pobres la paciencia para que no se rebelasen contra la injusticia. Predicar esta virtud equivale, para ellos, a domesticar a los débiles; y practicarla, un sinónimo de la propia cobardía. Es más; fuera incluso de la onda marxista, muchas filosofías modernas del éxito y de la eficacia, muchos humanismos del superhombre, consideran eso de aguantarse como cosa empobrecedora y mansurrona. La equiparan, a lo sumo, a la resignación, una actitud más ambigua, desde luego, aunque lleve casi siempre el calificativo de cristiana.
Sí; ya sé que en el lenguaje común se utilizan indistintamente los dos nombres, pero debemos clarificar aquí los dos conceptos o, mejor, las dos actitudes. Diríase que la resignación tiene el sabor de tirar la toalla, mientras que la paciencia equivale a aguantar el tipo, sin perder la compostura. La resignación se encuadra, caso de que sea virtud, entre las pasivas; en tanto que la paciencia lleva dentro una resistencia al infortunio sin venirse abajo ni en lo físico ni en lo moral. Supone siempre una cierta serenidad de ánimo y, en cambio, parece que la resignación es levemente triste.

Un camino de santidad

Llámesela como se le llame, el talante de espíritu que aquí pretendo recomendar con el nombre de paciencia, de santa paciencia sin rodeos, es algo bien distinto de una moral de derrota; estamos ante una virtud más propia de los fuertes que de los débiles. No olvidemos que la misma palabra virtud significa, además de belleza espiritual, poder y fortaleza. Con una observación sobreañadida: que esta entereza de espíritu puede deberse tan sólo a una fuerza de voluntad nacida de un temple recio y de un adecuado entrenamiento sicológico. Esto, siendo de suyo noble y hermoso, no bastaría, sin embargo, para adjetivar de santa a la paciencia de la que estamos tratando.
Para siluetear su perfil, lo primero es recordar, con el salmo 144, que Dios mismo "es paciente y misericordioso". Paciente, ┐con quién? Pues, contigo y conmigo, con todo hijo de vecino, con nosotros pecadores. La paciencia en este estadio superior, equivale a comprensión, a tolerancia con nosotros, teñidas de amor paternal. Fíjense en que, a lo de paciente, añade el salmo lo de misericordioso. Es la paciencia de los padres con los hijos, del maestro con sus discípulos, del más santo y más fuerte, con los débiles y pequeños. Estamos en la órbita del amor y de la caridad. └Quién no recuerda lo de san Pablo, en el sublime himno a la caridad de Corintios 13: "La caridad es paciente, es benigna... todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera". Esperar y tolerar, ahí es nada.
Paciencia con los demás. O sea, con el impertinente, con el estúpido, con el suspicaz, con el pelmazo. Lo siento de veras, pero estos calificativos pueden ser aplicados también al género femenino de nuestra especie. Un campo enorme para el ejercicio continuado de la santa paciencia, lo encontramos por ende en la relación cotidiana con nuestros hermanos. đOiga, y en la de ellos con nosotros. O, ┐qué se cree usted? đEvidente. ┴Oh, si Dios nos diera, a todos para con todos, el silencio amoroso de la madre, la sabiduría del abuelo, la delicadeza de la enfermera, la humildad del frailecico!

Amarse a sí mismo

Mas, se diga lo que se diga, el colmo de la paciencia ha de desplegarlo cada quisque consigo mismo o "consiga" misma. Somos padres, hijos, hermanos y amigos de la persona que somos. La impaciencia, esto es, lo contrario de la paciencia, con quien más veces la conjugamos, o la declinamos, es con nuestro propio yo. No hace mucho dediqué una de estas cartas al tema eterno de "aguantarse a uno mismo". Como en casi todo, los seres humanos pecamos en esto por exceso o por defecto. O nos lo tragamos todo, con una enorme comprensión y estamos encantados de haberlos conocido đyo, yo y yođ o arrastramos nuestro modo de ser como una carga, con una escasa autoestima, que nos mantiene continuamente enfadados con la persona más cercana a nosotros. "Al prójimo como a ti mismo". ┐Cómo me voy a llevar mal conmigo mismo, yo, creyente, hijo de Dios, que me sé amado por El? Absurdo, ┐no? Pues ocurre; compruébalo en tu agenda.
Ser paciente con mi propia persona no es tan sólo corregir, una y mil veces, la vehemencia del mal carácter, de la propensión al pesimismo, de la pereza ejemplar, del tartamudeo en la oración, de la tibieza impenitente. En el saco inmenso de la paciencia cristiana entran las enfermedades, los cansancios, las turbaciones, los achaques de la edad, las crisis afectivas. Entra, más que nada, la superación de la desesperanza, que nos carcome como una polilla. Leamos el Libro de Job y dejaremos de ser quejicas. ┴Qué fortaleza la suya, que confianza en Dios, ante las tribulaciones y las catástrofes!

Amor y humor

Dicho queda que la paciencia es fortaleza. Pero no confundirla con la sequedad o la aspereza. No; la paciencia es amable, acogedora, humorista en los casos mejores. Reirse de uno mismo, sonreirle a Dios. ┴Cuánta santidad se requiere para vivirla en plenitud! ┴Cuánta se adquiere cultivándola día tras día! La santa paciencia.
Me quedan, si caben, dos aplicaciones excelsas de la paciencia cristiana. La una es la del labrador, o sea, la del apóstol y del pastor. Uno es el que siembra y otro el que recoge (Jn. 4,37). La otra la del creyente humilde, que aguanta y persevera hasta el encuentro con Cristo. "Tened, pues, paciencia hermanos hasta la venida del Señor" (St. 5,7). A todos nos conforta la exhortación del Apóstol: "El Señor guie vuestros pasos en la caridad de Dios y en la paciencia de Cristo".

+Antonio Montero
Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

Pasado, presente y futuro de las hermandades y cofradías

Nuestra diócesis quiere potenciar esta importante forma de vivencia cristiana, según el espíritu del Sínodo

En la cercanía ya inmediata de la Semana Santa comienza a sentirse en el ambiente de nuestros pueblos y ciudades la actividad propia de las Hermandades. No son pocos los cristianos que participan en estas devociones, tampoco aquellos que las miran con recelo. Para unos y otros pueden venir bien unas pequeñas reflexiones, cuya finalidad no es otra que la de ser "pequeñas" siendo "reflexiones"; o sea, breves apuntes para hacer pensar: desde el pasado, en el presente y para el futuro.

Origen variado

Durante los cinco primeros siglos de la Iglesia no existieron, es más, estuvieron prohibidas porque se entendía como un reducto del mundo pagano con peligrosos parecidos a los colectivos que actuaban en los templos de los ídolos. A pesar de todo, pronto surgen corporaciones destinadas al cuidado del culto en los sepulcros de los mártires.
Durante la larguísima Edad Media se gestan las Cofradías de seglares en todo su esplendor, con unos orígenes que podríamos sintetizar así:
Cofradías gremiales, que agrupando a los maestros, oficiales y aprendices de cada oficio, vienen a construir fuertes colectivos religiosos con marcado acento socio-económico, precedentes de nuestros sindicatos. Cofradías asistenciales, cuya finalidad se centra en mantener pequeños o grandes hospitales, mezcla de orfanato y asilo, para recoger pobres y enfermos. Durate siglos no se conoce mejor manera de asistir a los más desheredados. Badajoz capital, tuvo varios de estos "hospitales" propiedad de las hermandades.
Cofradías doctrinales, normalmente erigidas por la autoridad eclesiástica para la formación de los laicos, o bien, como en el norte de Italia, por los propios seglares para su profundización en la fe, con marcado acento pedagógico.
Cofradías nobiliarias, fundadas como corporaciones que sacralizan el orden estamental de la sociedad, cerradas a los que no posean estatuto de hidalguía o título nobiliario.
Cofradías devocionales, especialmente las del Rosario, Santísimo Sacramento y Ánimas del Purgatorio, promovidas para el culto y ejercicios devotos propios de su naturaleza.
Las más de las veces, las Hermandades eran, además, un modo de asegurar la dignidad tanto del entierro como de la sepultura y los funerales, toda vez que la comunidad asumía la organización de unas honras fúnebres complejas y, ocasionalmente, costosas.
A partir del Concilio de Trento (s. XVI), las Hermandades devocionales pasan a ser más y mejor promovidas por los obispos y párrocos. Los años finales del siglo XVIII y los de toda la centuria del XIX darán al traste con casi todos los hospicios y hospitales de las Hermandades, debido a los furores liberales y a la gran complejidad que adquieren, poco a poco, las ciencias médicas y farmacéuticas, con el consiguiente aumento de los gastos de mantenimiento. Serán las órdenes religiosas, sobre todo las femeninas, quienes hereden hasta nuestros días, el quehacer benéfico de estas Hermandades.

Recuperar el espíritu evangélico

Hoy en día, entre la promoción devocional que deriva del Concilio de Trento y la desaparición decimonónica de su actividad social, la mayoría de las Hermandades vienen a ser corporaciones dedicadas al culto procesional de sus titulares, en una cierta competición por aumentar su patrimonio artístico, o al menos artesanal, y su aparato externo de adornos barrocos. La imitación del fenómeno sevillano, y andaluz en general, lleva, en ocasiones, a florecimientos exteriores carentes de raíces profundas. Algunas se empeñan en deudas de no escasa cuantía para aumentar las bellezas de un ajuar costoso, ┴cuando no lujoso!, siempre con el deseo de presentar unos desfiles gloriosamente deslumbrantes.
Aunque reconociendo sin ambajes que el espectáculo estético es algo impresionante y que la belleza adquiere su mejor justificación en el Dios de todas las hermosuras, no son pocos los que advierten una dura contradicción entre la austeridad evangélica y el exceso de lujos. Cabe preguntarse: el culto externo, ┐es suficiente como manifestación de fe? Sin prejuzgar las intenciones de nadie y desde el mejor y más cariñoso respeto, puede afirmarse que o recuperamos el mejor origen de las Hermandades o estas se nos convertirán en colectivos organizadores de desfiles cada vez más parecidos a las cabalgatas de los reyes magos, estéticamente entrañables pero ausentes de veracidad evangélica.
El que suscribe, nacido y criado en el seno de una Hermandad que le enseñó a leer la Biblia y le puso en contacto con los pobres, se siente y se contempla como deseoso de un movimiento de vuelta a los orígenes.

Secretariado de Hermandades

Nuestro Sínodo diocesano ha cuidado con profundo cariño y fina sensibilidad el fenómeno eclesial de las Hermandades, deseando el aumento de su profundización en valores evangélicos. Fruto de este cuidado es la constitución de un Secretariado Diocesano de Hermandades y Cofradías que ayude a dar vida cristiana a estos colectivos de tanta tradición y raigambre en nuestra Iglesia diocesana.
Continuando la espléndida labor de la Vicaría de Culto y Espiritualidad, se hace necesario profundizar en el ser, el sentir y el actuar de las Hermandades para vivir el gozo del culto público como manifestación externa de la vida interior. Si nuestras Cofradías se acercan a los pobres, a la oración y formación y a las demás organizaciones parroquiales, garantizan su vitalidad cristiana, pues de otro modo se quedan al margen de la renovación de la Iglesia, como esas familias linajudas que pierden su futuro por mirar solo a su pasado lleno de insignias y blasones.

-Manuel Amezcua
Director del Secretariado de Hermandades y Cofradías


El Arzobispo inaugura solemnemente el tiempo cuaresmal en la Concatedral de Mérida y en la Catedral de Badajoz

El domingo confirió los ministerios del acolitado y lectorado a 11 seminaristas mayores

El arzobispo de la diócesis, don Antonio Montero, inauguró de manera solemne el pasado domingo el tiempo cuaresmal en la diócesis con dos celebraciones litúrgicas que tuvieron lugar en la Concatedral de Mérida y en la Catedral Metropolitana de Badajoz.

Seglares en el coro catedralicio

La primera de las celebraciones tenía lugar en la noche del sábado con la celebración de las Primeras Vísperas del I Domingo de Cuaresma en la Concatedral de Santa María que estuvo cantado por la sección emeritense del Cabildo de Canónigos y un numeroso grupo de seglares y religiosas que a partir de ahora van a tomar parte en esta oración litúrgica de la Iglesia todas las semanas, haciendo visible y palpable también su participación en la oración pública de la Iglesia que es la Liturgia de las Horas, tarea que no es exclusiva de los sacerdotes y religiosos.

Ministerios a los seminaristas

La Catedral Metropolitana de Badajoz acogía, por su parte, el domingo día 16, la celebración de la Misa Estacional del I Domingo de Cuaresma y en la cual el Arzobispo confirió el ministerio del acolitado a cuatro seminaristas de la diócesis: Felipe M. Gallego, Fermín J. González, Justo F. Luengo y Manuel Velero; y el ministerio del lectorado a seis seminaristas mayores: Antonio M. Álvarez, Juan F. Apolo, Francisco J. Broncano, José Carrasco, José J. López, Luis M. Romero y José C. Villaverde.
Estos ministerios eran las antiguamente llamadas "órdenes menores" que los clérigos recibían como etapa previa a la recepción de las órdenes sagradas, y que el Papa Pablo VI cambió en ministerios o servicios laicales, los cuales pueden ser también recibidos por seglares. En ellos se institucionaliza de manera oficial, por parte de la Iglesia, el oficio de lector de la Palabra de Dios y el servicio en el altar durante las celebraciones litúrgicas.

Avanzar en el misterio de Cristo

Durante su homilía don Antonio Montero describió la Cuaresma, tal y como se pide en la oración de colecta de este domingo, como un tiempo dedicado a "avanzar en la inteligencia del misterio de Cristo y vivirlo en su plenitud". Esta tarea es también la que, según el Arzobispo, se propone la Iglesia a sí misma durante este año de 1997 dedicado a Jesucristo, como preparación del Jubileo del Año 2000, mediante la oración, el ayuno o el sacrificio y la limosna o acción caritativa, componentes irrenunciables de la vida cristiana que han de ser vistos en un sentido positivo que lleve a todos a agradecer la redención que Jesús ha hecho de los hombres y a manifestarla con el propio testimonio.
Dirigiéndose a los seminaristas que han recibido los ministerio, don Antonio Montero, les animó a ver en esta ceremonia un acontecimiento de gracia que Dios les concede para que vean de manera más clara la grandeza del ministerio sacerdotal al que Dios les ha llamado y se aproximan. Les invitó también el Arzobispo a que aprecien más la Sagrada Escritura y la Eucaristía, ya que de ambas han sido constituidos servidores.


Los obispos extremeños celebraron en Gévora su reunión ordinaria

Han preparado la Carta Pastoral de Pascua y el Encuentro de sacerdotes

El Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero; el obispo de Coria-Cáceres, don Ciriaco Benavente y el obispo de Plasencia, don Carlos López, acompañados de sus respectivos vicarios generales: don Amadeo Rodríguez, don Ceferino Martín y don Juan Bautista Lobato, han celebrado los días 13 y 14 de febrero en la Casa de Oración de Gévora una reunión ordinaria como prelados de la Provincia Eclesiástica.
El contenido de este encuentro ha sido la preparación de la carta pastoral que dirigirán, con motivo de la próxima Pascua, a los fieles de las tres diócesis. Para ello los obispos recogieron y estudiaron sugerencias de una comisión creada al efecto.
Los máximos responsables de la Iglesia en la región también escucharon los informes de las delegaciones del Clero sobre los preparativos del Encuentro Sacerdotal que reunirá el día 22 de mayo en Guadalupe a todos los sacerdotes de las diócesis de Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia. Al estar este año dedicado a Jesucristo, el tema del encuentro de Guadalupe será el de Jesucristo en la vida del sacerdote. Para desarrollarlo se están haciendo gestiones con el teólogo don Olegario González de Cardedal.
Entre otras cuestiones que se trataron en la reunión episcopal, destacan los referidos a la petición de crear de una cátedra de Teología en la Universidad de Extremadura y la atención pastoral de la comunidad educativa universitaria. A esta reunión de los prelados de la Provincia Eclesiástica también asistió el obispo extremeño don Cipriano Calderón, vicepresidente de la Comisión Pontificia para América Latina.

La mayoría de los padre españoles optan por la enseñanza religiosa

Jornadas Nacionales de vicarios y delegados

Los Vicarios y Delegados diocesanos de enseñanza de todas las diócesis españolas se han reunido, la semana pasada, en el Escorial bajo la presidencia de monseñor Dorado Soto, Presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis.
En estas Jornadas se han propuestos objetivos y acciones para, en el trienio 1997-2000, fortalecer la fe de los agentes cristianos en la escuela, mejorar la calidad de la enseñanza de la Religión Católica y facilitar la formación de profesores y padres. Se han analizado también los problemas que impiden un normal desarrollo de esta signatura como otra área más para la formación integral de los alumnos, problemas que plantean el tratamiento desigual e injusto de los profesores de religión, principalmente en Educación Primaria, por su exigua remuneración, falta de seguridad social y la discriminación que recibe la Enseñanza Religiosa con la propuesta de alternativas sin ningún valor académico.

Enseñanza religiosa

En una nota informativa hecha pública tras estas jornadas nacionales se afirma que "a pesar de las dificultades, se constata que la mayoría de los padres tanto de los colegios públicos como de los privados, optan por la enseñanza religiosa de sus hijos".
Este comunicado no entra en la sentencia de la Sala Tercera del Tribunal Supremo que rechaza la obligatoriedad de que la alternativa a la enseñanza de religión tenga que tener un contenido moral. Por su parte el obispo secretario de la Conferencia Episcopal, monseñor José Sánchez, ha declarado, a título personal, que la sentencia del Tribunal Supremo no responde al contencioso planteado por la Iglesia Católica Española, pero adelanta un camino que "nos preocupa".

La Santa Sede se opone a cualquier liberalización de la droga

(VIS) El Pontificio Consejo para la Familia ha publicado a finales de enero una "reflexión pastoral" titulada "┐Liberalización de la droga?", para responder a las propuestas, presentadas en distintos países, con el objetivo de adoptar una legislación que controlaría el uso de las drogas, permitiendo un acceso más fácil a las llamadas drogas ďblandasŇ.
El Pontificio Consejo ha consultado con expertos de diversos países y con responsables de muchas comunidades terapéuticas y examina el fenómeno cada vez más difuso del abuso de la droga, su extensión de un grupo relativamente reducido a un grupo cada vez más creciente de personas de todas las clases sociales, y el daño que provoca a los individuos, a las familias y a la sociedad, con un énfasis particular en los jóvenes.
El estudio analiza también las condiciones que hacen posible el consumo de drogas y la situación de la sociedad actual, donde "al niño se le deja suelto demasiado pronto" y con frecuencia "muchos jóvenes llegan al umbral de la adolescencia sin una verdadera organización o estructura interior. (...) Por tanto, buscan puntos de apoyo y cultivan distintas relaciones de dependencia con los demás, con distintos productos o con comportamientos compulsivos y arriesgados".

Riesgo de efectos opuestos

"┐Se sabe realmente por qué sería necesario legalizar la circulación libre de las drogas?Ň, pregunta el Consejo. "La legalización de las drogas comporta el riesgo de efectos opuestos a aquellos que se buscan. De hecho, se reconoce fácilmente que lo que es legal es normal, y por tanto, moral. A través de la legalización de la droga, no es el producto el que se encuentra liberalizado por este hecho, sino que son las razones que llevan a consumar dicho producto las que son válidas. Hay que considerar las recaídas sociales de dicha legislación. ┐Se examinarán sin temor el desarrollo de la criminalidad, de las enfermedades relacionadas con la dependencia, y el aumento de los accidentes de circulación que causará el acceso fácil a las drogas? (...)
┐Tiene el Estado realmente los recursos financieros y de personal para afrontar el crecimiento del problema sanitario que originaría la liberalización de la droga?Ň.
"La Iglesia quiere recordar los riesgos de este fenómeno. Subraya el hecho de que, en la perspectiva de una legalización de la venta y del uso de los productos que favorecen la drogadicción, es el destino de las personas el que está en juego. Algunos verán disminuida su vida, mientras que otros, quizá sin caer en la verdadera dependencia, desperdiciarán sus años de juventud sin desarrollar verdaderamente sus potencialidades. El comportamiento que lleva a la drogadicción no tiene ninguna posibilidad de corregirse si los productos que refuerzan dicho comportamiento se ponen a la venta libremente", concluye el estudio.

La Conferencia Episcopal desautoriza al sacerdote José Apeles

Ante los numerosos comentarios que está provocando la actuación en un programa de televisión de un sacerdote llamado padre Apeles, publicamos una nota de la Conferencia Episcopal española: "En los últimos años, el Rvdo. Sr. D. Apeles de Santolaria, sacerdote nacido en Barcelona, ha comparecido en varias ocasiones en programas de debates de diversas emisoras de televisión, tanto de alcance nacional como regional Sus opiniones y el modo de expresarse han provocado la perplejidad de muchos católicos, que así lo han hecho patente en cartas dirigidas a diversas instancias eclesiales.
La Oficina de Información de la Conferencia Episcopal española está en condiciones de manifestar que el mencionado sacerdote nunca ha pertenecido a diócesis española alguna o a institutos o congregaciones religiosas radicadas en España. En el momento presente no pertenece a ninguna institución religiosa, ejerciendo el sacerdocio fuera de toda jurisdicción. Por lo tanto, sus comparecencias en los medios de comunicación responde a su propia iniciativa y sus opiniones o posturas son de su exclusiva responsabilidad, no estando contrastadas con la doctrina de la Iglesia, a la que de ningún modo representa y de la que no ha recibido mandato alguno"


Opinión

Una nueva penitencia cuaresmal

El tiempo cuaresmal nos introduce en el misterio del amor de Dios y hace que de nuestra vida broten deseos de reparar nuestra ingratitud ante las gracias recibidas.
Tres medios nos recomienda la Iglesia para vivir esta inmersión profunda en el espíritu de conversión: la oración, que nos sumerge en la mirada paterna de Dios; la limosna, que nos pone ante la mirada sufriente de los pobres; y el ayuno, que nos recoge frente a la mirada sincera de nosotros mismos. Los tres medios hemos de vivirlos con sinceridad, profundidad y creatividad. No es suficiente el barniz convencional de un cumplimiento meramente legal.
Desde lo que Dios se merece y lo que nuestras posibilidades nos permiten, hemos de buscar nuevos caminos para la mortificación cuaresmal, más acordes con los nuevos lujos, caprichos y consumos de nuestro tiempo. Sólo una pequeña muestra es la llamada a ver menos televisión y a seleccionar los programas con criterios que reflejen mejor nuestras convicciones religiosas; también lo es la muy recomendada invitación de los Obispos de Bilbao a vivir durante un mes en la cuaresma con el salario mínimo y a entregar lo restante a los pobres.
Estos dos ejemplos de un nuevo ayuno y una nueva limosna son sólo una pequeña muestra, que ha de estimular nuestra creatividad y generosidad.

Amadeo Rodriguez


Página litúrgica

Celebramos el II Domingo de Cuaresma

Palabra de Dios:

Libro del Génesis 22, 1-2. 9a. 15-18

En aquel tiempo Dios puso a prueba a Abrahán llamándole: ┴Abrahán! Él respondió: Aquí me tienes. Dios le dijo: Toma a tu hijo único, al que quieres, a Isaac, y vete al país de Moria y ofrécemelo allí en sacrificio, sobre uno de los montes que yo te indicaré.
Cuando llegaron al sitio que le había dicho Dios, Abrahán levantó allí un altar y apiló la leña, luego ató a su hijo Isaac y lo puso sobre el altar, encima de la leña.
Entonces Abrahán tomó el cuchillo para degollar a a su hijo; pero el ángel del Señor gritó desde el cielo:
┴Abrahán,Abrahán! Él contestó: Aquí me tienes. Dios le ordenó: No alargues la mano contra tu hijo ni le hagas nada. Ahora sé que temes a Dios, porque no te has reservado a tu hijo, tu único hijo.
Abrahán levantó los ojos y vio un carnero enredado por los cuernos en la maleza. Se acercó, tomó el carnero y lo ofreció en sacrificio en lugar de su hijo.
El ángel del Señor volvió a gritar a Abrahán desde el cielo: Juro por mí mismo đoráculo del Señorđ: Por haber hecho eso, por no haberte reservado a tu hijo, tu hijo único, te bendeciré, multiplicaré a tus descendientes como las estrellas del cielo y como la arena de la playa. Tus descendientes conquistarán las puertas de las ciudades enemigas. Todos los pueblos del mundo se bendecirán con tu descendencia, porque me has obedecido.

Salmo 115, 10 y 15, 16-17, 18-19

R. Caminaré en presencia del Señor.
Señor, yo soy tu siervo,/ siervo tuyo, hijo de tu esclava:/rompiste mis cadenas./ Te ofreceré un sacrificio de alabanza,/ invocando tu nombre, Señor.

Carta de S. Pablo a los Romanos 8, 31b-34

Hermanos: Si Dios está con nosotros, ┐quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio hijo, sino que lo entregó a la muerte por nosotros, ┐cómo no nos dará todo con Él? ┐Quién acusará a los elegidos de Dios? Dios es el que justifica.
└Quién condenará? ┐Será acaso Cristo que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?

Evangelio según S. Marcos 9, 1-9

En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.
Se les aparecieron Elías y Moisés conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: Maestro, ┴qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres chozas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Estaban asustados y no sabía lo que decía.
Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube: Este es mi Hijo amado; escuchadlo. De pronto al mirar alrededor no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: No contéis a nadie lo que habéis visto hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos. Esto se les quedó grabado y discutían qué querría decir aquello de resucitar de entre los muertos.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

24, lunes: Dan 9, 4b -10; Lc 6, 36-38.
25, martes: Is 1, 10, 16-20; Mt 23, 1-12.
26, miércoles: Jer 18, 18-20; Mt 20, 17-28.
27, jueves: Jer 17, 5-10; 16, 19-31.
28, viernes: Gen 37, 3-4, 12-13a, 17b-28;Mt 21, 33-43, 45-46.
1, sábado: Mic 7, 14-15, 18-20; Lc 15, 1-3, 11-32.
2, domingo: Ex 20, 1-7; 1Co 1, 22-25; Jn 2, 13-25.


Comentario

Caminar ante el Señor

El estribillo del salmo responsorial parece expresar un buen propósito cuaresmal. Dice "Caminaré en presencia del Señor". Podemos examinarnos a ver si vivimos así. Las lecturas ayudan a discernir si se va por los caminos del Señor,.
La primera lectura presenta la peregrinación de Abrahán que, con toda seguridad, caminaba en presencia del Señor. Es toda una lección de ir contra viento y marea hacia un aparente absurdo. Le alumbra una actitud creyente: su "Aquí me tienes" resume toda su historia de fe y le proyecta, sin titubear, hacia un futuro desconocido para él, pero querido por Dios.
Camina ante el Señor quien saca de experiencias pasadas la fe suficiente como para renunciar a un presente halagador en busca de un futuro más pleno. Seguro que todos tenemos un Isaac que sacrificar, si realmente estamos en el empeño de construir nuestra vida en la presencia del Señor.
Como contrapartida a la escena del monte Moria, la lectura evangélica describe un hito memorable en la andadura de los discípulos de Jesús. También aquí tenemos un referente para examinar si cruzamos nuestra vida recorriendo las sendas del Señor.
Es Pedro quien se atreve a hablar: "Maestro, íqué bien se está aquí!". Expresa un gozo que no había encontrado antes.
Según el mismo apóstol, merecería la pena eternizar la situación. Quedaba atrás la renuncia a todo lo que habían dejado por seguir a Jesús. Ver su rostro transfigurado recompensaba todo lo pasado.
Sólo el que ha bebido del agua de sus ojos, sólo el que ha tenido la dicha de sentir su presencia tiene un Tabor en su vida que le señala si camina en su presencia.

Antonio Luis Martínez


Santoral

25 de febrero

Beato Sebastián de Aparicio (1502-1600)

El siglo XVI pasa por ser el más brillante de la historia de España, pero depende como se mire. Sea como fuere, conviene sumar a sus esplendores la tenue luz de este gallego, labriego y carretero que, a sus treinta años, emigra a México para intentar encontrar allí el honrado sustento que su tierra le niega.
Se dedicó a acarrear mercancías entre Veracruz y Puebla, repartiendo en limosnas sus ganancias, acogiendo a los pobres y cuidando a los indios enfermos.
Al enviudar por segunda vez, pidió entrar en el convento de San Francisco de México, recientemente fundado por los doce apóstoles extremeños partidos de Belvís de Monroy.
El "joven" postulante, de 72 años, fue finalmente admitido y, durante más de veinte anduvo como limosnero de diversos conventos, acarreando sus virtudes, fervor, sonrisa y sincera caridad por los caminos de la entonces llamada Nueva España. ┴Para que aprendan los que intentan arrinconar a los mayores!
No hizo más que compartir y compartirse. El buen Sebastián no supo ser opresor ni tirano, explotador ni rico, injusto ni genocida, pero acertó a vivir cristiano y "gallego" en América, como tantos hijos de aquí que son padres de las naciones de allá.
Sin leyendas blancas ni leyendas negras. Regalar y regalarse es un buen modo de brillar, tenue, pero luminosamente, en nuestro siglo XVI hispanoamericano.

Manuel Amezcua


Santos de la semana

24, lunes: Roberto de Abrisselo, Constantino Servoli, Josefa Naval.
25, martes: Nestorio, Daniel,Varda, Donato, Sebastián Aparicio.
26, miércoles: Gelasio, Faustiniano, Porfirio, Roberto Drury,Paula Montal.
27, jueves: Julián, Gabriel de la Dolorosa, Ana Line.
28, viernes: Hilario, Antonia de Florencia, Daniel Brittier.
1, sábado: Simplicio, Albano, León Lucas, Rosendo.
2, domingo: Poncio, Carlos Boni, Ángela de la Cruz.


Contraportada

El misionero Pedro Opeka ha construido en Madagascar 17 poblados para 15.000 personas

A pesar del gran esfuerzo publicitario de "Manos Unidas", puede que por su coincidencia este año con la celebración del Carnaval, la Campaña de la lucha contra el hambre, haya quedado relegada a un segundo plano y no es poco lo que con ello se juegan los más pobres del mundo, ya que son ellos a través de los proyectos de desarrollo financiados por Manos Unidas, los destinatarios de los donativos de la campaña.
Por esta razón y como recordatorio traemos a nuestra 'Última página' de esta semana el testimonio de Pedro Opeka, un misionero paúl, de nacionalidad argentina y de origen esloveno, que trabaja desde hace 22 años en Madagascar, la cuarta isla más grande del mundo, un lugar donde la esperanza de vida apenas supera los 50 años, y la de la renta percápita es sólo de 200 dólares, frente a los casi 14.000 de España. Allí el Padre Opeka es un héroe nacional porque hace realidad cada día el sueño de los más marginados, al dar actualmente cobijo y trabajo a 15.000 personas sin techo ni hogar.
El Padre Opeka lleva años trabajando en lo que es una tarea impuesta a todos por el Papa en su Mensaje para esta Cuaresma de 1997: Reconocer y socorrer a Cristo en quienes no poseen casa, en quines no tienen " donde reclinar su cabeza".

R.Cuando llegué a la capital de Madagascar, a Tananarivo, para ser director de un seminario me encontré con 14 muchachos que se preparaban al sacerdocio y al mismo tiempo con una gran pobreza en aquella ciudad, donde había una multitud de gente buscándose la vida en los basureros. Había allí miles de niños, de mujeres, de familias. El ver a esa gente, especialmente a los pequeños, me llegaba al alma. Ante esa situación había que hacer algo. Empecé a visitarlos todos los días durante el tiempo que me permitía la atención a los seminaristas. Les decía que yo no tenía dinero, pero que si ellos estaban decididos a salir de esa miseria, de vivir en la calle, yo estaba dispuesto a buscarles tierras, a darles herramientas y después ya veríamos los pasos que había que dar╔

P.┐Qué hizo usted?

R.Lo primero fue atender a lo más básico y luchar contra el frío, ya que vivían en la calle, así en la primera semana les proporcioné unas 1.000 mantas, pero a la vez que el frío, había que atajar el hambre, especialmente de los niños y preparamos para ello grandes ollas de arroz, cocinando debajo de los árboles. Y así comenzó esta experiencia con los Sin techo.

P.┐Cómo fue creciendo esta labor?

R.Cuando el primer centenar de familias se decidió a abandonar la calle, fueron ellas mismas las que convencieron a otras, que había que cambiar. Así fueron llegando cada vez más familias, más gentes que nos decía: đ "Y a nosotros qué╔?". En siete años hemos recibido unas 35.000 personas, de las cuales unas 15.000 están viviendo en los diferentes poblados que tenemos para los Sin techo. Al resto, después de pasar algún tiempo entre nosotros, las hemos ayudado a volver a sus lugares de origen.

P.┐Qué hacen ustedes con las 15.000 personas que ahora tenemos acogidas?

R.A la gente no las podemos acoger sólo con buenas palabras, teníamos que hacer algo por ellas: hemos construido un centro de refugiados. Las personas con las que nosotros empezamos ya llevaban cinco o seis años en la capital, viviendo en la miseria, ya que al comienzo de los años 80 hubo una gran recesión económica y muchas personas se quedaron sin trabajo. La mayoría de la gente vivía en alquiler y no podía pagar una vivienda; así quedaron en la calle sin nada y para ellos había en primer lugar que hacer casas.

La terapia del trabajo

P.┐Cuántos poblados tienen?

R.Tenemos ya 17 pueblos. Antes de construir un pueblo ya sabíamos qué tipo de vida se iba a llevar allí, en qué se iba a trabajar. Comienzan sus habitantes por hacerse su propia vivienda, las calles, la infraestructura y servicios públicos: escuelas, dispensarios, etc. Se trata así, primero, de llevar a cabo un programa de rehabilitación y de integración social de gente que antes no ha tenido posibilidades, ya que vivía de la mendicidad. Para este tipo de personas la mejor terapia es el trabajo y en estos poblados se trabaja con un horario fijo y no cuando a uno le apetece.

P.┐Cómo se las ingenió usted para construir estos poblados?

R.Como cura yo he estudiado filosofía y teología, pero tuve la suerte de tener un padre albañil que me enseñó a trabajar con las manos a partir de los ocho años y a los 13 ya sabía levantar una pared. Eso me sirvió muchísimo cuando nos pusimos a hacer viviendas en los poblados, que es donde nosotros utilizamos la mayor parte de la mano de obra. Hemos creado más de 3.000 empleos.

P.┐Qué tipo de empleos?

R.Los primeros fueron para la gente que integramos en el campo, fueron empleos agrícolas. Con la gente que se quedó en la ciudad comenzamos a trabajar en las canteras pues la Providencia nos puso sobre una montaña de granito y empezamos a picarla, a hacer gravas y después adoquines, lajas y arena. Vendemos estos productos a las empresas constructoras╔

P.┐Para este trabajo ha contado usted con la ayuda de voluntarios?

R.Sí, con voluntarios malgaches. Siempre he querido tener como colaboradores a los jóvenes naturales del país. Conocía a muchos jóvenes universitarios que estaban sin trabajo. Me decían que querían hacer algo y yo les invité a trabajar por esta gente sin techo. Así se fueron acercando y creamos la asociación "Akamasúa" que significa 'sociedad de los buenos amigos', con la que atendemos a los sin techo.

Parroquia para los sin techo

P.┐Cómo realiza su tarea evangelizadora?

R.Pienso que la evangelización está desde el comienzo de esta obra. Les dije a estas gentes que el domingo les invitaba a rezar, nunca les hemos preguntado de qué religión son. Sólo nos bastaba con decir: Usted es pobre, pues venga; usted tiene hambre, venga con nosotros╔ y usted que está enfermo y no tiene vivienda, venga también.
La mañana del domingo la dedicamos a rezar, a cantar para recobrar fuerzas. Algunos de ellos me preguntaba: ┐Usted es un sacerdote? Sí, les respondía, y ellos continuaban diciendo, ┐entonces por qué no nos bautizas nuestros hijos? Ahora ya tengo asignada a todas estas personas como parroquia personal, una parroquia sin fronteras para los sin techo. Desde hace dos años tenemos la primera parroquia para los sin techo en África. Es una parroquia de 15.000 fieles.
En uno de los poblados se reunen cerca de 5.000 personas a rezar a la vez y hay que ver como cantan y rezan. Hasta los turistas se acercan a verlos╔ Es todo un espectáculo religioso ver 3.000 niños descalzos, mal vestidos, cantando y rezando durante dos horas y media que dura la misa dominical.

José María Gil


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