Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 470. 2 de febrero de 2003

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

Jornada Mundial sobre la Vida Consagrada

La Iglesia dedica este domingo a pedir y dar gracias por la entrega de las personas consagradas

Este domingo la Iglesia centra su atención en las personas que han consagrado su vida al Señor, pidiendo a los fieles que agradezcan su labor como una gracia y que oren por ellas.

Según el Informe Estadístico de la Iglesia Católica en España, para el periodo 1996-2000, que acaba de ser publicada por la Conferencia Episcopal, en España había en el 2000 unos 14.000 religiosos y cerca de 60.000 religiosas.

Nuestra diócesis cuenta con 12 casas religiosas masculinas; en el apartado de congregaciones religiosas femeninas, encontramos 68 comunidades de 39 congregaciones diferentes. Por lo que se refiere a Institutos seculares, existen cinco con doce casas repartidas por todo el territorio diocesano. Por último, las comunidades de vida contemplativa femeninas en la diócesis son 15, de diversas órdenes.

Este domingo a las cinco de la tarde, en la Catedral de Badajoz, habrá un acto de oración dirigido a personas de vida consagrada.

 


Editorial

Personas bien informadas

Si hay algo que no escasea en nuestra sociedad, si hay algo en ella que sobreabunde y se salga de madre, son las noticias y mensajes de dentro y de fuera que nos transmiten los telediarios, los informativos de la radio y las páginas noticiosas de periódicos y revistas. Estamos a veces como aturdidos por el aluvión de los acontecimientos, de modo que nuestra casa y cabeza semejan una jaula de grillos.

Ocurre, sin embargo, que presuntos consumidores de ese caudal informativo, apenas se muestran interesados por lo que ocurre en su ciudad o en el mundo, como no sean las crónicas de sucesos, la chismografía de los famosos, y, si acaso, el fútbol a pasto. Les suenan, eso sí, los nombres y anécdotas criticables de algunos políticos, y se sumergen a placer en los programas zafios de la cámara inteligente.

¿Llegan así ellas o ellos a ser ciudadanos adultos de su barrio, de su ciudad, del país de que forman parte? ¿Se paran alguna vez a leer reportajes serios o artículos de firma de un periódico formal? ¿O están despersonalizados, nutridos de bazofia, carentes de criterio, para enjuiciar la actualidad? Seguro que bastantes sí lo hacen, pero el nivel colectivo de nuestra ciudadanía no parece subir mucho de nivel, a juzgar por la lectura de periódicos o por las escasas audiencias de los programas con sustancia.

Para funcionar como es debido en nuestra casa y familia, en la calle y con los amigos, en el trabajo y en la sociedad, dan siempre mucho juego aquellas personas bien informadas y bien formadas; esto es, que saben moverse en el sitio, en el tiempo y en los ambientes en que se despliega su vida y cómo han de conducirse en cada situación.

De estas minorías deben nutrirse los municipios, las parroquias, los partidos políticos, los voluntariados sociales. Informarse y formarse, esa es la cuestión. ¡A ver!

 


Carta del Arzobispo

Preces por una guerra anunciada

Con el corazón en un puño y la moneda en el aire, estamos ante el sí o el no del derrocamiento inminente del régimen iraquí, por la "armada invencible" del poderío americano. Se abortarán, se dice, de un plumazo las fundadas sospechas de un futurible genocidio con armas químicas y bacteriológicas, no la atómica todavía, por las manos, nada escrupulosas, de Sadan Husein. Sobre el tablero mundial se viene cerniendo desde hace meses la determinación contundente del Presidente Bush de cumplir su propósito, contra viento y marea, aunque haciendo concesiones hipotéticas al Consejo de Seguridad, a la Unión Europea y a los Inspectores de la ONU. Usa optará, en todo caso, por la guerra preventiva, foco de inquietantes presagios.

La guerra es un fenómeno tremendamente humano-inhumano en el pasado y en el presente de nuestra especie. Si el hombre, además de bípedo implume y animal político, es un sujeto consciente de derechos y de deberes, persona abierta al mundo espiritual y al orden moral, la guerra, tan fieramente humana ella, está plagada de implicaciones morales, y por eso, antes que otras denominaciones, se le aplica el calificativo de justa o injusta.

Los Papas del último siglo se han pronunciado con dureza sobre determinados conflictos bélicos, abogando por el diálogo y la avenencia antes, durante y después de la conflagración armada. Pero no es menos verdad que desde siempre se ha reconocido también en la tradición bíblica y en la moral cristiana el derecho a la legítima defensa tanto de las personas individuales como de los pueblos y de las naciones.

Los grandes maestros de nuestro Siglo de Oro, principalmente de la Escuela de Salamanca fueron defensores a ultranza de la paz, estudiaron con lucidez las condiciones de la guerra justa y los códigos del comportamiento moral de los contendientes, porque lo de la guerra sin ley no es más que un barbarismo salvaje. La guerra justa ha de entenderse casi siempre como guerra defensiva, esto es, de respuesta a una agresión previa, y, más aun, a la opresión permanente del otro agresor.

Armas terroríficas

Mas, los fundamentos éticos y las expresiones jurídicas de una guerra justa están muy condicionados en su aplicación concreta, no en sus principios permanentes, por las condiciones históricas de cada época. Inventos tan siniestros y terroríficos como la guerra química y bacteriológica, con productos de destrucción masiva de las poblaciones, se conocieron ya a comienzos del siglo XX y de hecho hubo ensayos muy restringidos en la primera guerra mundial. Suficientes, sin embargo, para provocar la repulsa universal de tan macabras sustancias, que dio origen a su destrucción progresiva en la mayoría de los países.

Ahora bien; la nueva visión de la guerra por toda la humanidad arranca de las explosiones de dos bombas nucleares lanzadas por la aviación USA en Nagasaki y en Hiroshima, con las que se cerró, de un portazo, la segunda guerra mundial. Con los tintes pavorosos de que los artefactos de las ciudades niponas se quedan, dicen, en armas de juguete ante ingenios mil veces más destructores. Se puede hablar, sin tremendismos, de un riesgo de exterminio de la humanidad o del retorno a las cavernas de los esquilmados supervivientes.

Durante los cuarenta y cinco años transcurridos desde el fin de la segunda guerra mundial hasta la caída del muro de Berlín, hubo una palabra mágica para evitar la tercera: Disuasión. Los aliados de Occidente y la Rusia soviética se armaron hasta los dientes y tenían sobreaviso al adversario acerca de la inmediatez de su fuerza destructora para que el otro supiera a qué atenerse. Así se estableció en Europa el equilibrio del terror que, sin ser desde luego un modelo de convivencia, contuvo los ataques recíprocos y tuvimos, sin precedentes en varios siglos, más de medio sin guerras estables.

Al fin, como es sabido, la balanza se inclinó estrepitosamente en favor de la Alianza occidental, gracias en buena medida a la disuasión de su poder que aventajaba a su adversario en misiles y en mantequilla. Los derechos humanos, las libertades civiles, la cultura personalista y las creencias religiosas han estado en la savia del proceso, minando las raíces del bando perdedor, que agonizó al cabo, en la pobreza y en la indefensión moral.

En el plano conceptual y de cierta legitimación ética, cabe el armarse para meter miedo, haciendo bueno el viejo adagio latino: si vis pacem, para bellum (si buscas la paz, prepara la guerra). No es deseable para ningún país ni bloque de países el equilibrio del terror. Pero la estrategia de la disuasión, como la de la guerra justa, puede obtener legitimaciones éticas muy razonadas y proporcionales a sus costos, en busca siempre de un desarme gradual, apuntalado por pactos o constituciones democráticas.

Ingerencia humanitaria y guerra preventiva

Hay un caso en el que la intervención bélica puede estar justificada e incluso recomendada. Me refiero a lo que el Papa y otras fuentes han llamado en la última década la ingerencia humanitaria. La intervención militar en un país aplastado por injusticias flagrantes o por contiendas internas insuperables, para acelerar el proceso de pacificación, remediar el hambre o la insalubridad de las víctimas y restablecer un orden civil fundado en los derechos humanos y en las libertades públicas.

Tres casos están en la memoria: la primera Guerra del Golfo, con mandato de la ONU, para arrancar Kuwait de la usurpación violenta de Husein y frenar sus desmanes belicistas. Acción eficaz pero incompleta para unos y no del todo trasparente para otros, sobre todo en sus consecuencias. El segundo ejemplo, en las postrimerías del siglo, fue la incursión de la OTAN en el conflicto entre servios y bosnios para proteger a los primeros. Se derrocó la tiranía de Milosevich y se propició la convivencia de las etnias, bajo tutela aun de las fuerzas de la OTAN. El tercer lugar lo ocupan los talibanes de Afganistán derrocados y expulsados, con mandato de la ONU, regidos hoy por un gobierno autóctono y en duro proceso de normalización del país. Los resultados son siempre insuficientes y ambiguos, pero rotundamente mejores que la situación precedente y abiertos en todo caso a posibilidades de mejora.

Volvemos así al comienzo de este artículo y a una ingerencia armada que no se califica como humanitaria, sino como "guerra preventiva". Es el dilema o el drama que nos tiene en vilo en estos instantes porque su justificación moral es más compleja y brumosa que las dos situaciones anteriores. Se trata en este caso de una acción defensiva de las fuerzas atacantes, adelantándose en ello a la previsible actuación de los atacados. Estamos ante un juicio de intenciones que, en las personas y en los países, es siempre harto difícil de demostrar y que, por ello y por otros contextos, puede y debe inquietar seriamente la conciencia del que tira la primera piedra.

Los Obispos norteamericanos, el Papa Juan Pablo II, destacadas figuras de la Unión Europea y movimientos solidarios de diversa coloración están advirtiendo severamente al mundo y al Presidente americano sobre esos riesgos. Parece casi unánime la exigencia previa de un mandato o autorización de las Naciones Unidas que, sin ser por sí mismo una justificación ética, pueda acreditar al menos la vigencia de un orden internacional. En última instancia, está la conciencia personal de algunos dirigentes mundiales sobre los que hay que invocar la ayuda de Dios.

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 

 


Centrales

Jornada Mundial sobre la Vida Consagrada

En España hay unos 14.000 religiosos y casi 60.000 religiosas que dedican su vida a Dios y a los demás

Este domingo se celebra la Jornada Mundial sobre la Vida Consagrada, coincidiendo con la Presentación de Jesús en el Templo.

Según el Informe Estadístico de la Iglesia Católica en España, para el periodo 1996-2000, que acaba de ser publicado por la Conferencia Episcopal Española, en nuestro país había en el 2000 un total de 8.710 religiosos con cargo pastoral, de ellos 67 en nuestra diócesis. El número de religiosos profesos, no sacerdotes alcanzaba en el 2000 los 5.326, de ellos 49 en la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz.

Las cifras son muy superiores en el caso de las religiosas. El total de religiosas profesas en España en el año 2000 era de 58.406. De ellas 913 residen en la diócesis de Mérida-Badajoz.

Datos de Mérida-Badajoz

Nuestra diócesis cuenta con 12 casas religiosas masculinas, entre los que se encuentran: Salesianos, Redentoristas, Oblatos de María, Jesuitas, Franciscanos, Carmelitas Descalzos, Misioneros de la Preciosa Sangre, Claretianos, Hermanos Maristas y Cruzados de Santa María.

En el apartado de congregaciones religiosas femeninas, encontramos 68 comunidades de 39 congregaciones diferentes.

Por lo que se refiere a Institutos seculares, existen cinco con doce casas repartidas por todo el territorio diocesano.

Por último, las comunidades de vida contemplativa femeninas en la diócesis son 15, que pertenecientes a diversas órdenes: Carmelitas Descalzas, Clarisas Franciscanas, Concepcionistas Franciscanas y Agustinas.

Ocasión para dar gracias

La Jornada que se celebra este domingo es para toda la Iglesia la ocasión de alabar al Señor y agradecerle el don de este estado de vida, "un día de acción de gracias y de oración por la fidelidad de tantos hermanos y hermanas que siguen al Señor en los diversos caminos de consagración", según expresa Monseñor Luis Gutiérrez Martín, Obispo Presidente de la Comisión Episcopal para la Vida Consagrada.

Monseñor Gutiérrez añade que "esta Jornada Mundial es una ocasión preciosa para que en cada diócesis, en cada parroquia y en cada comunidad religiosa, se dé gracias y se ore por el don que representan los carismas de las distintas familias de vida consagrada, al servicio de la Iglesia y del mundo".

El día dos de febrero la Iglesia hace memoria del día en que Jesús, primogénito del Padre y de la Familia de Nazaret, hace su ofrenda en el Templo de Jerusalén y somete toda su existencia al Padre. Del mismo modo en este día la vida consagrada quiere renovar su entrega y testimoniar que toda su existencia es una ofrenda constante a Dios para la salvación del mundo.

Testimonios de consagradas

Sor Rosa Elena es Hermanita de los Ancianos Desamparados. Nació en Colombia, aunque lleva 18 años en España. Asegura que "lo que a uno le mueve es el amor de Dios, para dárselo a los demás que no lo tienen, muchas veces, ni de sus propias familias".

"Con los ancianos -declara- se entrega uno enteramente, como si fuesen mi padre y mi madre o mis hermanos. Manifiesta que empezó a sentir inquietudes religiosas a los 11 años: "Entré en un colegio interna donde ya ayudaba a los ancianos y, con 17, fui al postulantado de las Hermanitas. Lo importante es la entrega total a los ancianos, ellos son los amos, pues como decía nuestro padre fundador: vosotras sois las sirvientes de ellos".

La hermana Rosa Elena acude a nuestra entrevista acompañada por Sor Fidela, que lleva 43 años de religiosa. Ésta advierte que se nota "un bajón en las vocaciones religiosas, sobre todo en España. Cuando yo entré, en el año 1957, no cabíamos en los noviciados. Ahora, aunque tenemos gente en los noviciados, estamos protegidas por las hermanas sudamericanas porque allí tenemos muchas casas. Yo doy por bien empleado todo el trabajo y toda la dedicación que he podido ofrecerles a los ancianos en estos 43 años de servicio".

María de los Ángeles Santiago es Esclava de Cristo Rey y reside en la comunidad que estas religiosas tienen en Gévora. Afirma que "realmente nunca había pensado ser religiosa. Un día me invitaron a ir a una tanda de ejercicios espirituales y, una vez en ellos, algo surgió por dentro que me hizo sentir una gran alegría. A partir de ahí, empecé a pensar que aquel era el camino que me podía ir bien, el que a mi me gustaba. Y luego, esa experiencia de alegría que yo había sentido, fue la que me impulsó para ver que otras personas en el mundo pudieran tener esa experiencia, a través de los ejercicios o viviendo en nuestras casas. Yo di este paso con 20 años".

María de los Ángeles afirma que al principio, su decisión no fue muy bien acogida, "me decían que lo pensara mejor, que me divirtiera, que hiciera un viaje... pero cada vez estoy más feliz por la decisión que tomé, sobre todo porque con el paso de los años, una va experimentando lo que es estar con el Señor y lo que es el servicio a los demás".

Preguntada sobre las razones que llevan a una persona a entrar en la vida religiosa, responde que "lo hace porque ha recibido un don, una llamada que se recibe gratuitamente y, por tanto, gratuitamente hay que darse".

 

La Congregación para la doctrina de la fe afronta la relación entre democracia, laicidad y ética

La Santa sede recuerda que los católicos también son católicos en política

La Santa Sede acaba de publicar una "Nota doctrinal" en la que ilustra los principios fundamentales que deben orientar el compromiso de los políticos católicos, y afronta "algunos puntos críticos" del debate cultural y político actual.

El documento, redactado por la Congregación para la Doctrina de la Fe, de 18 páginas, aprobado por el mismo Juan Pablo II, apoya decididamente la acción de los creyentes en la democracia, y al mismo tiempo les pide coherencia con sus convicciones.

Por este motivo la "Nota doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al compromiso y la conducta de los católicos en la vida política" plantea el desafío que en estos momentos constituye el "relativismo cultural" que aboga por el "pluralismo ético", es decir, por el rechazo de toda verdad absoluta, como "condición de posibilidad de la democracia".

Para el texto, firmado por el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y por monseñor Tarcisio Bertone, hasta hace unas semanas secretario de la misma y nuevo arzobispo de Génova, esta concepción relativista del pluralismo "no tiene nada que ver con la legítima libertad de los ciudadanos católicos de elegir entre las opiniones políticas compatibles con la fe y la ley moral natural".

Principios sólidos

Para el cristiano la vida democrática "tiene necesidad de fundamentos verdaderos y sólidos, esto es, de principios éticos que, por su naturaleza y papel fundacional de la vida social, no son "negociables"", aclara.

El respeto de la persona humana es, según la Nota vaticana, el "principio sobre el que los católicos no pueden admitir componendas, pues de lo contrario se menoscabaría el testimonio de la fe cristiana en el mundo y la unidad y coherencia interior de los mismos fieles".

Por este motivo, deja muy claro que los católicos no pueden colaborar nunca con aquellas leyes que atentan contra la persona.

Es el caso de las leyes civiles en materia de "aborto y eutanasia" ("que no hay que confundir con la renuncia al ensañamiento terapéutico, que es moralmente legítima"), de respeto del "embrión humano" y de la "familia, fundada en el matrimonio monogámico entre personas de sexo opuesto y protegida en su unidad y estabilidad, frente a las leyes modernas sobre el divorcio".

La persona y la familia

"A la familia no pueden ser jurídicamente equiparadas otras formas de convivencia, ni éstas pueden recibir, en cuánto tales, reconocimiento legal", aclara el texto.

Los legisladores católicos defenderán también "la libertad de los padres en la educación de sus hijos", "la tutela social de los menores", "la liberación de las víctimas de las modernas formas de esclavitud", incluida "la droga y la explotación de la prostitución".

El elenco de leyes que afectan a la persona menciona también "el derecho a la libertad religiosa y el desarrollo de una economía que esté al servicio de la persona y del bien común, en el respeto de la justicia social, del principio de solidaridad humana y de subsidiariedad".

Finalmente, los cristianos tendrán que comprometerse al servicio de "la paz", pero alerta ante una visión "ideológica" que "tiende a veces a secularizar el valor de la paz mientras, en otros casos, se cede a un juicio ético sumario, olvidando la complejidad de las razones en cuestión".

El término "laicidad"

En este sentido, la Santa Sede explica que "la promoción en conciencia del bien común de la sociedad política no tiene nada que ver con la "confesionalidad" o la intolerancia religiosa".

"Para la doctrina moral católica -subraya-, la laicidad, entendida como autonomía de la esfera civil y política de la esfera religiosa y eclesiástica -nunca de la esfera moral-, es un valor adquirido y reconocido por la Iglesia, y pertenece al patrimonio de civilización alcanzado".

En definitiva, el documento pide a los católicos que sean también católicos en política, constatando que "en circunstancias recientes ha ocurrido que, incluso en el seno de algunas asociaciones u organizaciones de inspiración católica, han surgido orientaciones de apoyo a fuerzas y movimientos políticos que han expresado posiciones contrarias a la enseñanza moral y social de la Iglesia en cuestiones éticas fundamentales".

"Tales opciones y posiciones, siendo contradictorias con los principios básicos de la conciencia cristiana, son incompatibles con la pertenencia a asociaciones u organizaciones que se definen católicas", aclara el documento.

ZENIT

Se celebró en Filipinas

Un millón de personas clausuran el Encuentro Mundial de la Familia

Una eucaristía, en la que participaron alrededor de un millón de personas, puso la clausura, el pasado domingo en Manila, al Encuentro Mundial de las Familias, que comenzaba el día 22 y que ha reunido a familias de 76 países. El cardenal Alfonso López Trujillo, presidente del Consejo Pontificio para la Familia, que presidió la misa en nombre de Juan Pablo II, confirmó que "a la sociedad del siglo XXI, la Iglesia tiene todavía una palabra que decirle en el tema de la familia, así como un modelo que ofrecer".

La ciudad de Manila se detuvo durante un día para vivir un acontecimiento que debería marcar el futuro de la evangelización en Asia.

Saludo del Papa

Terminado el encuentro, al rezar la oración mariana del "Angelus", Juan Pablo II mandó un saludo a los participantes para presentar a la familia "en nuestros días como vía privilegiada de diálogo entre las diferentes religiones y culturas, y por tanto, de reconciliación y de paz".

¡Sí! --exclamó el Papa-- La unión fiel y fecunda del hombre y de la mujer, bendecida por la gracia de Cristo, constituye un auténtico Evangelio de vida y de esperanza para la humanidad.

Pero, ¿de qué familia se trata, preguntó el Papa. No se trata ciertamente de esa inauténtica --respondió--, basada en los egoísmos. La experiencia demuestra que esta "caricatura" de la familia no tiene futuro y no puede dar futuro a una sociedad.

En la misa, celebrada en la explanada Quirino Grand Stand (la misma de la Jornada Mundial de la Juventud de 1995), participaron seis cardenales, 245 arzobispos y obispos, y 360 sacerdotes.

La conclusión coincidió con la fiesta del Santo Niño de Cebú, ciudad del sur del país, que honra al Niño Dios desde 1575, donde se encuentra un santuario visitado por millones de fieles al año para invocar el don de la paz.

Actividades paralelas

Durante las tres primeras jornadas se desarrollaron, de forma paralela, un congreso teológico-pastoral bajo el lema "La familia cristiana: una buena nueva para el tercer milenio", y un segundo congreso con la participación de jóvenes, adolescentes y niños.

El sábado, en la vigilia celebrativa, en la que unas 350.000 personas escucharon testimonios de familias de los cinco continentes, intervino Juan Pablo II por televisión para presentar a la familia como educadora por excelencia de personas, indispensable para una verdadera "ecología humana".

ZENIT

 


Información diocesana

Contó con la participación de varios misioneros extremeños

Encuentro misionero reúne a jóvenes de Mérida-Badajoz y Coria-Cáceres

Recientemente la Delegación Diocesana de Misiones de la Diócesis de Mérida-Badajoz ha reunido en Badajoz a setenta personas, llegadas desde distintos puntos de la diócesis así como de la de Coria-Cáceres.

El encuentro tuvo lugar en la Casa de la Iglesia de Badajoz y en él se centró el trabajo en el campo de la juventud, en linea con lo apuntado en el último Plan Pastoral Diocesano. En este sentido, se insistió en la necesidad de que los jóvenes asuman un compromiso de solidaridad con los más alejados y pobres de este mundo.

Explicación y compromisos

Acompañando a los participantes en este encuentro, estuvieron presentes doña Amalia Pérez Motiño, laica misionera que ha trabajado en Brasil; don Francisco González Jiménez, laico misionero que ha desarrollado su labor en Mozambique y don Federico Grajera Cabrera, sacerdote diocesano que trabaja en Perú. Cada uno de ellos presentó, con medios audiovisuales, las zonas donde han estado trabajando para después hablar sobre los posibles compromisos misioneros y los requisitos, condiciones y maneras de concretar dichos compromisos.

Colaborar con las ONGs

Además, se presentaron diversas maneras en las que un laico puede realizar un compromiso en paises de misión.

Entre estos caminos apuntados, destacan los que hacen referencia al trabajo con diversas ONGs que desarrollan su tarea tanto en el campo pastoral como en el social, en las que se suele pedir un compromiso trienal.

Con la Eucaristía se puso el broche final a este encuentro.

 

Don Antonio Montero presidió la eucaristía

El Monasterio de las clarisas de Almendralejo celebra su tercer centenario

El Monasterio de religiosas Clarisas Franciscanas Nuestra Señora del Amparo, de Almendralejo, ha celebrado recientemente el tercer centenario de su fundación.

La conmemoración comenzó con una Eucaristía presidida por don Antonio Montero, arzobispo de Mérida-Badajoz, y concelebrada por el Vicario Episcopal de zona, don José Antonio Salguero, el Delegado Diocesano para la Vida Consagrada, don Manuel Santos, el arcipreste de Almendralejo, don Rafael Corraliza, así como por un grupo de 15 sacerdotes.

Franciscanos

También hubo representantes de siete comunidades franciscanas, del Consejo Federal de las Clarisas, de otras comunidades religiosas de Almendralejo así como el Ayuntamiento de la ciudad.

En su homilía, Monseñor Montero dio gracias a Dios por los 300 años de vida de este Monasterio y pidió a Dios que siga bendiciendo a esa fraternidad y que no falten vocaciones.

Durante este año, las Clarisas organizarán diversos actos para dar a conocer la vida de la fundadora y de la propia comunidad.

 

Don Antonio Montero celebra, junto a los directores de los Medios de comunicación implantados en la díócesis, al Patron de los periodistas

El Arzobispo y los directores de los medios de comunicación regionales participaban el lunes, por segundo año consecutivo, en un almuerzo para intercambiar experiencias. La razón de este encuentro está en la celebración de San Francisco de Sales, patrón de los periodistas, que tenía lugar el día 24.

En la comida don Antonio agradeció a la prensa su labor respecto a la Iglesia de Mérida-Badajoz. Los periodistas tuvieron la oportunidad de dialogar sobre temas relacionados con la profesión y se mostraron interesados por organizar el próximo año algunas actividades con motivo de la celebración del patrón.

 

Clausura del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos

Una celebración ecuménica ponía fin el pasado sábado, día 25, en la iglesia de las Descalzas de Badajoz, a los actos organizados en la diócesis con motivo del Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos. En el acto, celebrado a las ocho de la tarde con la iglesia prácticamente llena, tomaban parte el Arzobispo, don Antonio Montero y el vicario de Comunión y solidaridad, don José Antonio Salguero por parte de la Iglesia católica y los pastores evangélicos don José Burguillo y don Ramón Bellew.

La celebración consistió en la lectura de unos textos bíblicos y su comentario por parte de los distintos concelebrantes.

 

Agenda

Mérida

La Hospitalidad de Lourdes prepara diversas actividades

 

La Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de Mérida ha preparado una serie de actividades con motivo de esa festividad, el próximo día 11.

El programa de actos preparados se abre con un solemne triduo en honor de la Virgen en la Basílica de Santa Eulalia. El triduo comenzará el sábado, día 8 a las 20.00 horas. Ese día se celebrará la eucaristía presidida por el vicario de Comunión y Solidaridad, don José Antonio Salguero; el domingo a las 11 de la mañana habrá eucaristía y una celebración comunitaria de la unción de los enfermos, presidida por don Antonio Bellido. Finaliza el triduo el lunes, día 10, con una eucaristía presidida por don Juan Silos.

El día de Nuestra Señora de Lourdes, a las 18.30 tendrá lugar una procesión de antorchas presidida por el Arzobispo, don Antonio Montero. En torno a las 19.30 se celebrará la eucaristía presidida por el Arzobispo, que estará seguida por la bendición de los enfermos.

 


Al paso de Dios

Educación cristiana

El tema de esta semana lo sugiere la fiesta que la Iglesia celebra este domingo, la de la Presentación del Señor, que muy bien podría ser la fiesta de la educación cristiana. En los hechos de la infancia de Jesús que se recuerdan, María y José además de cumplir con su deber de ofrecer su Hijo a su Padre Dios, dan también el primer paso de un compromiso, el de educarlo para que crezca en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres.

Este acontecimiento de la vida de Jesús le sugiere a los padres cristianos la presentación de sus hijos a Dios, en reconocimiento que son don suyo, ya que procrear significa colaborar con el único Creador. Y también es para ellos, como para José y María, la aceptación del compromiso de mantener viva esa relación con Dios, cultivándola en todo momento, pero muy especialmente en los primeros pasos de la vida de fe de los hijos. La luz de la fe, que es Jesús, "luz de las naciones", simbolizada en la vela encendida en el Bautismo, renueva su fuego por ese gesto-compromiso de los padres de presentar a sus hijos al Señor.

El deber de educar a los hijos necesita, como todos los deberes, para no convertirse en una pesada carga, alimentarse en la fuente gratificante de la fe. Los padres que alimentan en ella el deber de educar cristianamente a los hijos, lo cumplen de un modo u otro a lo largo de toda su vida, pues la fe produce fe. Como decía San Francisco de Sales, "cuando ya no se puede hablar de Dios a los hijos, es el momento de hablar a Dios de los hijos, o sea, de rezar por ellos".

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)


Liturgia del domingo

Celebramos La Presentación del Señor

Palabra de Dios

 

Profecía de Malaquías 3, 1-4

Así dice el Señor: Mirad, yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino ante mí. De pronto entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis, el mensajero de la alianza que vosotros deseáis. Miradlo entrar ­dice el Señor de los ejércitos­. ¿Quién podrá resistir el día de su venida?, ¿quién quedará en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor que refina la plata, como a plata y a oro refinará a los hijos de Leví, y presentarán al Señor la ofrenda como es debido. Entonces agradará al Señor la ofrenda de Judá y de Jerusalén, como en los días pasados, como en los años antiguos.

 

Salmo 23, 7-10

R. El Señor, Dios de los ejércitos, es el Rey de la gloria.

¡Portones!, alzad los dinteles,/ que se alcen las antiguas compuertas:/ va a entrar el Rey de la gloria.

 

Carta a los Hebreos 2, 14-18

Los hijos de una familia son todos de la misma carne y sangre, y de nuestra carne y sangre participó también Jesús; así, muriendo, aniquiló al que tenía el poder de la muerte, es decir, al diablo, y liberó a todos los que por miedo a la muerte pasaban la vida entera como esclavos. Notad que tiende una mano a los hijos de Abrahán, no a los ángeles, Por eso tenía que parecerse en todo a sus hermanos, para ser sumo sacerdote compasivo y fiel en lo que a Dios se refiere y expiar así los pecados del pueblo. Como Él ha pasado por la prueba del dolor, puede auxiliar a los que ahora pasan por ella.

 

Evangelio según san Lucas 2, 22-40

Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor" y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones".

Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel. Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: Mirad, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma.

Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén. Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

3, lunes: Hb 11, 32-40; Mc 5, 1-20.
4, martes: Hb 12, 1-4; Mc 5, 21-43.
5, miércoles: Hb 12, 4-7. 11-15; Mc 6, 1-6.
6, jueves: Hb 12, 18-19. 21-24; Mc 6, 7-13.
7, viernes: Hb 13, 1-8; Mc 6, 14-29.
8, sábado: Hb 123, 15-17. 20-21; Mc 6, 30-34.
9, domingo: Jb 7, 1-4. 6-7; 1Co 9, 16-19. 22-23; Mt 1, 29-30.

 

Comentario litúrgico

Hoy hace cuarenta días

Son esas las palabras que dan comienzo a la monición de entrada que encontramos en el Misal y que explica el motivo y el sentido de la fiesta que celebramos hoy: la Presentación del Señor.

Para quien sabe algo de la historia de la liturgia no le extrañará que dicha fiesta naciera en la comunidad de Jerusalén, que montó su año litúrgico siguiendo los pasajes evangélicos más representativos de los distintos misterios y acontecimientos de la vida del Señor.

Esta fiesta aparece en el siglo IV y entronca perfectamente con la Navidad pues evoca la presentación del Niño en el Templo de Jerusalén a los cuarenta días, según la Ley de Moisés.

El nombre más primitivo que recibió esta fiesta es el de "Encuentro", evocando el hecho de ser el primer encuentro que Jesús tuvo con el Pueblo de Israel representado por la gran institución del Templo. Mas tarde, al pasar esta fiesta a Europa, se le llamó "Purificación de la Virgen María" dándole un matiz mariano a costa de perder su entidad de ser una fiesta cristológica. La reforma litúrgica del Vaticano II ha recobrado la dimensión cristológica y así aparece esta fiesta como "La presentación del Señor".

Como la liturgia de hoy comienza con una procesión en la que todos llevamos un cirio encendido, el pueblo llama a esta fiesta "las candelas".

La oración de poscomunión resume así el sentido de la celebración litúrgica: "Señor, tú que has colmado plenamente la esperanza de Simeón; y así como a él no lo dejaste morir sin haber tenido en sus brazos a Cristo, concédenos a nosotros, que caminamos al encuentro del Señor, merecer el premio de la vida eterna."

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

5 de febrero: Santa Águeda (s. III)

Catania y Palermo se disputan a esta mártir siciliana, cuyo culto es antiquísimo y sus leyendas no menos viejas, intrincadas y singulares.

La enconada rivalidad entre ciudades cercanas, que hoy se expresa en el seguimiento radicalizado de equipos de fútbol, tiene también expresiones de religiosidad popular, o bien de populismo religioso, que no es exactamente lo mismo.

Si a todo ello unimos, en el caso que nos ocupa, la capacidad siciliana para los pactos de palabra y los pactos de silencio, comprenderéis que acercarse a las raíces de Santa Águeda no resulta una tarea fácil.

Se dice que fue torturada con la amputación de sus pechos y que entregó su vida en testimonio de Cristo a finales del siglo III o principios del IV. Desde entonces, Sicilia tiene una mártir que nos convoca al ejemplo supremo de entregar la vida, demostrando que se puede ser bueno por encima de rivalidades, tópicos y violencias. Amamantando con fecundidad una sabiduría que está por encima de todo entendimiento y ciencia: unir más que separar, pacificar más que violentar y atestiguar la verdad por encima de todo error, incluidas las rivalidades vecinales, antideportivas, fanáticas y absurdas. Lo malo de ser hortera es que basta con parecerlo, y las actitudes "ultras", lo parecen, luego lo son. Eso.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

3, lunes: Blas, Óscar, Adelino, Celerino, Claudina Thévenet, León.
4, martes: Aventino, Eutiquio, Gilberto, Juan Brito, Juana de Valois.
5, miércoles: Águeda, Adelaida, Albuino, Avito, Ingenuino, Ponto.
6, jueves: Pablo Miki, Amando, Antolino, Dorotea, Guarino, Silvano.
7, viernes: Gil Mª de San José, Juliana, Lucas el Joven, Moisés.
8, sábado: Jerónimo Emiliani , mártires de Constantinopla, Jacuto.
9, domingo: Mártires de Alejandría, Primo y Donato, Miguel Febres.

 


Contraportada

María Guadalupe de la Concha Leal, misionera teresiana en el estado brasileño de São Paulo

"El momento histórico de Brasil
actualmente es muy importante"

BRASIL vive un momento de expectación ante lo que pueda pasar en el escenario político, económico y social con la llegada al poder de Luiz Inácio Lula Da Silva, un político con aires populistas al estilo sudamericano pero que ha despertado la ilusión de la mayor parte de su pueblo.

En ese país, con una extensión semejante a 17 veces España, trabaja una misionera extremeña, la Teresiana Guadalupe de la Concha Leal.

María Guadalupe de la Concha Leal, fue nombrada en el año 1999 "Ciudadana de Honor de Campinas", una población del estado brasileño de São Paulo, donde trabaja como profesora de la Universidad. Es bióloga y ejerce como profesora de Didáctica de la Ciencia en el Centro Universitario Poveda, que lleva implantado 45 años en Campinas y que recientemente se amplió con una residencia universitaria y un centro cultural.

Esta Teresiana lleva 37 años en Brasil donde, en las pasadas elecciones, pudo ejercer el derecho a voto, ya que tras ese largo periodo de permanencia en el país, tiene la doble nacionalidad.

Futuro esperanzado

Al hablar de la situación que actualmente vive Brasil, tras la victoria de Lula da Silva, no duda en afirmar que "el momento histórico de Brasil ahora es muy importante". Señala que se está dando un clima de esperanza y de ilusión ante la posibilidad de que las cosas cambien, que desaparezca la corrupción, lo que hace de este un momento histórico importantísimo para el país.

Esta esperanza e ilusión nace, sobre todo, de comprobar como, en los estados brasileños donde gobierna el partido de Lula, se ha producido una mejora en las condiciones de vida. Así como del hecho que no sean los poderosos los que estén con Lula, sino que él ha sabido rodearse de los desfavorecidos y de los que quieren que el país cambie.

María Guadalupe cuenta que el compromiso del nuevo gobierno con los más desfavorecidos es real, y que no se trata de ningún "populismo". Según ella, Lula da Silva conoce muy bien la pobreza del pueblo brasileño de la que él mismo ha sido partícipe, y por eso quiere reducir la distancia que hay entre los ricos y los pobres.

En este sentido, Brasil tiene un gigantesco índice de desigualdad, pues un escaso 20% de la población controla más del 80% de los recursos, quedándose el resto de la población con muy poco o nada, para subsistir, lo que no deja de ser un reflejo de la situación mundial, donde se dan cifras parecidas.

Papel activo de la Iglesia

Sobre el papel de la Iglesia en ese país, María Guadalupe destaca que es muy activo. "La Iglesia está trabajando mucho, denunciando situaciones de injusticia y acompañando".

Desde su experiencia como profesora en la Universidad Católica de Campinas, destaca que ésta se ha intentado abrir a las clases populares. Entre las medidas que cita se encuentra la realización de cursos nocturnos para que pudieran asistir los jóvenes que tenían que trabajar, algo que después ha sido imitado por otras universidades del país.

Sobre el compromiso social del mundo intelectual, afirma que no siempre es efectivo ni se realiza como se quiere idealmente. "A través de la Pastoral Universitaria - dice- se intentan transmitir unos criterios cristianos para conseguir un mayor compromiso social.

J. J. Montes/Mari Murillo

 


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