Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 554. 5 de diciembre de 2004

Director: José María Gil

Redactores: Juan José Montes y José Carrasco


Portada

150 aniversario de la proclamación del dogma

Comienza el año dedicado la Inmaculada

Este año se celebra el 150 aniversario de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción, una definición dogmática realizada por el Papa Pío IX en el año 1854, por lo que los obispos españoles han convocado a los fieles a la celebración de un 'Año de la Inmaculada'.

El acto central de este 'Año de la Inmaculada' será la peregrinación de las diócesis españolas a la Basílica del Pilar, en Zaragoza, los días 21 y 22 de Mayo de 2005. Además, durante este 'Año de la Inmaculada' se realizarán en todas las diócesis de España, diversos acontecimientos relacionados con la devoción a la Inmaculada.

Por lo que respecta a la diócesis de Mérida-Badajoz, los actos comenzarán con la apertura de las celebraciones del 150 aniversario, el próximo día 7 de diciembre a las 19'00 horas en la Catedral de Badajoz, a lo que seguirá una gran 'Vigilia de la Inmaculada'.

Varías conferencias sobre la Virgen María, jalonarán el 'Año de la Inmaculada' en nuestra diócesis. Destaca también la 'visita guiada' que, bajo el título "La Inmaculada Concepción en la Catedral Metropolitana de Badajoz y su Museo", está prevista que se realice los días 18 de diciembre de este año, el 8 de enero y el 5 de febrero de 2005.

Nuestra diócesis organizará también una gran exposición titulada "La Inmaculada en el arte de la Baja Extremadura", donde se podrán contemplar una gran variedad de piezas pictóricas, esculturas, libros, etc. de las iglesias, ermitas y conventos de Mérida-Badajoz. Dicha exposición se desarrollará desde abril a mayo de 2005 en el Claustro de la Catedral de Badajoz.


Editorial

Recristianizar la Navidad

Uno de los exponentes de la influencia cultural del cristianismo y por ende de su eficacia evangelizadora es la impregnación que la fe hace de todas las dimensiones de la vida humana, no sólo en el ámbito personal sino también en el social, como pueden ser los usos y costumbres, las expresiones artísticas, e incluso las manifestaciones festivas y hasta las culinarias.

Por eso no resulta extraño interpretar que uno de los síntomas de la pérdida de espacio social por parte de los católicos sea precisamente la ausencia de los símbolos cristianos en los adornos que, de cara a las fiestas navideñas, engalanan las calles de muchas de nuestras ciudades desde comienzos de noviembre, que ya es anticiparse.

En casi todas ellas sólo se representan los asépticos y luminosos abetos, bolas de mil colores, estrellas y un sinfín de motivos vegetales que bien podrían anunciar unas simples fiestas de invierno o de exaltación forestal. Y, por su puesto, tampoco faltan los reclamos al consumo tan propicio en estas fiestas.

En cambio, los tradicionales belenes que representan el misterio del Nacimiento de Jesucristo, verdadero motivo de estas fiestas, está siendo cada vez más olvidado en la decoración exterior y es confinado a la intimidad de los hogares. Incluso, en lo que es el colmo de lo paradójico, en algún colegio público, como daba cuenta la prensa hace unos días, se han llegado a prohibir algunos villancicos por su explícito contenido religioso. ¿Qué iban a expresar sino?

Urge, por tanto, recuperar el genuino sentido cristiano de la Navidad y la mejor forma de hacerlo es mediante la vivencia profunda de este misterio que hace posible las celebraciones litúrgicas de estos días, así como su expresión en un compromiso concreto de mayor caridad o solidaridad con quienes más lo necesitan. El tiempo de adviento que hemos estrenado es una oportunidad para lograrlo. Para eso está.


Conferencia Episcopal Española

La caridad de Cristo nos apremia

Reflexiones en torno a la 'eclesialidad' de la acción caritativa y social de la Iglesia

Entre los documentos emanados de la última Plenaria de la CEE, se encuentra el que esta semana resumimos en esta página.
El documento completo puede ser leido en la web de la Conferencia Episcopal ( www.conferenciaepiscopal.es )

La caridad de Cristo nos apremia (2Cor 5,14) a vivir para Él y con Èl al servicio de los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Percibimos con gozo cómo la acción caritativa y social de nuestras comunidades florece en toda circunstancia. Más todavía, la respuesta generosa y solidaria de los ciudadanos, creyentes o no, ante las catástrofes, naturales o provocadas, que han golpeado a nuestro pueblo y a los otros pueblos del planeta, pone de manifiesto la gran reserva de humanidad, de solidaridad, que hay en nuestra sociedad. La Iglesia quiere dialogar con el mundo para mejor discernir las llamadas de Dios a través de los pobres, para mejor servir a Cristo en ellos.

La Iglesia, fruto del amor del padre

Nacido del amor del Padre, de la gracia de nuestro Señor Jesucristo y de la comunión del Espíritu, el Pueblo de Dios permanece fiel a su vocación y misión en la medida que cultiva su entraña sacramental: significar y actualizar el amor gratuito del Señor en el servicio pobre y humilde al mundo.

La celebración del amor, el anuncio del Evangelio, la comunicación de bienes, tal como se concreta en el servicio de las mesas, es decir, en la acción social y caritativa, son indisociables. La comunión en la verdad y en la fracción del pan entraña la comunión de bienes. No se puede celebrar la cena del Señor y dar la espalda a los pobres.

Puesto que la Eucaristía es comunión con el Cristo total, el que se acerca al banquete sagrado se compromete a recrear la fraternidad entre los hombres. Fraternidad imposible, si cada uno permanece encerrado en sus cosas e intereses. La comunión con el Cristo total, como afirman los Padres de la Iglesia, comporta darse y acoger al otro como el hermano que me enriquece. Ya no basta hacer algo en favor de los más vulnerables de la sociedad, de los últimos. Es preciso que nuestras comunidades pongan en práctica la manera de hacer de Jesús, que dio de comer a las muchedumbres hambrientas con los panes y peces de la bendición. Allí donde se haga presente la Iglesia, los pobres han de sentirse en su casa, en ella han de tener un lugar privilegiado, pues en el banquete sagrado se celebra ya la esperanza de los pobres que cantan con María las maravillas de Dios en la historia.

Actualizar la caridad en el mundo de hoy

De la misma forma que la inculturación del Evangelio exige renovarse en el ardor y la manera de anunciar a Jesucristo a los hombres de nuestro tiempo, así debemos adoptar los caminos y métodos más apropiados para hacer presente el amor de Dios en el panorama actual de la pobreza y de los pobres.

La acción de nuestras comunidades a favor de los últimos debe nacer de la escucha de la voz de Dios en las situaciones de pobreza. De ahí brota la necesidad de poner en marcha procesos de discernimiento para que la acción caritativa y social de la Iglesia, bajo la guía del ministerio apostólico, corresponda a la iniciativa del Espíritu, que hace unos cielos nuevos y una tierra nueva. La escucha y el discernimiento del Evangelio y de la voz de los pobres harán posible que nuestras programaciones pastorales aúnen la primera caridad, la del anuncio de la Buena Nueva de Jesucristo, con el testimonio de la pobreza y de la acción en favor de los excluidos.

En un mundo globalizado, donde los pobres llevan la peor parte y tienen poco que esperar, la Iglesia renueva su opción preferencial por los pobres. Quien escucha la voz del Señor en el grito de los pobres y contempla su rostro en ellos, experimenta la urgencia de renovarse en la manera de honrarlo y servirlo. La dignidad del pobre exige de nosotros un trabajo incansable para que la sociedad no los relegue a la periferia, para que también los excluidos recuperen el sentido auténtico de la libertad responsable en la marcha de la historia.

El ejercicio de la caridad se convierte en confesión de fe. La Iglesia es consciente de ofrecer un verdadero culto al Señor cuando lo sirve con fe y amor en los débiles e insignificantes de nuestro mundo.

Organizar la Caridad de la Iglesia

Aun cuando en estas reflexiones nos referimos a la "acción caritativa y social de la Iglesia" y de sus comunidades e instituciones, queremos tener una palabra de aliento, estimulo y agradecimiento para aquellos cristianos que, movidos por el Espíritu, trabajan en la vida cotidiana o en organizaciones no eclesiales al servicio del Reino de Dios que es justicia, verdad, paz y, en definitiva, amor. Vuestros compromisos sociales y vuestra atención a los pobres son una expresión de vuestro ser cristiano.

Hemos de recordar que en la acción caritativo y social de la Iglesia lo decisivo ha de ser siempre la implicación personal y comunitaria, dando incluso de lo necesario, para que el Señor sea honrado y servido en los pobres. Por lo tanto, no basta con "sacar" dinero para los pobres y hacérselo llegar de manera honesta, razonable y con visión de futuro, incluso en la línea del desarrollo. La caridad proveniente de Dios exige de las comunidades cristianas compartir sus bienes, tanto materiales como espirituales, con ellos. La acción caritativa-social eclesial se caracteriza, ante todo, por la gratuidad. Es una dimensión propia e irrenunciable de la actualización del amor divino. El amor gratuito de Dios no busca otra cosa que el bien de aquellos a quienes ama. La caridad cristiana, por tanto, no se agota en unos servicios, es una manera de estar con los pobres, de compartir sus vidas y servirlos en su vocación y misión en el mundo. Es preciso velar para que las organizaciones caritativas y sociales contribuyan de manera eficaz al impulso de la caridad en los fieles cristianos. Esta caridad incluye también desarrollar una cultura de la solidaridad y comunión fraternas, la denuncia de las injusticias y la defensa de los más vulnerables de la sociedad.

La "caridad eclesial" no tiene celos del bien hecho por otros; sólo le importa que los pobres sean amados y servidos. Se alegra con el bien que hacen personas o entidades no eclesiales; más, no duda en retirarse de aquellos campos que están suficientemente atendido, para descubrir las nuevas formas de la pobreza que requieren su concurso gratuito y desinteresado.

En la acción caritativa y social de la Iglesia, el voluntariado ha jugado, juega y jugará un papel insustituible. Sin él, el ejercicio organizado de la caridad en la vida de la Iglesia sería simplemente imposible.

Aun cuando el acceso de las instituciones eclesiales de acción caritativa y social a las subvenciones, en todos sus niveles (europeo, estatal, autonómico, provincial, local) sea un derecho social, sin embargo debemos estar atentos a salvaguardar el verdadero carácter específico de nuestras instituciones. Una indebida dependencia de las subvenciones, puede afectar objetiva a la eclesialidad de la acción caritativa y social, pues el acceso a las subvenciones puede acarrear una disminución notable de la conciencia y responsabilidad de la comunidad cristiana con relación a la "comunicación cristiana de bienes". Además se corre el riesgo de que la institución eclesial "subvencionada", se convierta progresivamente en una "agencia" de la intervención social estatal y se debilite la dimensión de denuncia, tan propia del ejercicio cristiano de la caridad.

La caridad para el mundo

Pedimos a todas las instituciones de Iglesia que evalúen, con sencillez y apertura al Espíritu, el carácter eclesial de la acción caritativa y social que llevan adelante. Lo hacemos porque debemos fomentar el diálogo con nuestro mundo, la orientación fundamental hacia el mundo que la Iglesia ha de tener como misión y estilo de vida. Necesitamos redescubrir en la caridad (con toda la rehabilitación que precise tanto el término mismo como su ejercicio concreto) el eje transversal de toda la acción evangelizadora de nuestra Iglesia.


Centrales

Nuestra diócesis organizará varias conferencias y una gran exposición durante el "Año de la Inmaculada"

Se inaugura el día 7 en la Catedral de Badajoz con un acto de apertura y la Vigilia

La Conferencia Episcopal Española, en su última Asamblea Plenaria, lanzaba a los católicos españoles un mensaje con motivo del 150 aniversario de la proclamación del dogma de la Inmaculada. En dicho mensaje, y en virtud del mencionado aniversario, los obispos españoles convocan a los fieles a la celebración de un 'Año de la Inmaculada'.

El mensaje recuerda que "el amor sincero a la Virgen María en España se ha traducido desde antiguo en una 'defensa intrépida' y del todo singular de la Concepción Inmaculada de María; defensa que, sin duda, preparó la definición dogmática. Si España es 'tierra de María', lo es en gran medida por su devoción a la Inmaculada".

"Conscientes de esta riqueza -continúa el texto-, expresión de una fe que genera cultura, en diversas ocasiones la Conferencia Episcopal Española ha llamado la atención sobre el fuerte arraigo popular que la Fiesta de la Inmaculada tiene en España, considerada de 'decisiva importancia para la vida de fe del pueblo cristiano'. Al hacerlo hemos recordado que 'la fiesta del 8 de diciembre viene celebrándose en España ya desde el siglo XI, distinguiéndose los diversos reinos de la Península en el fervor religioso ante esta verdad mariana por encima de las controversias teológicas y mucho antes de su proclamación como dogma de fe. Tras la definición dogmática, realizada por el Papa Pío IX en el año 1854, la celebración litúrgica de la Inmaculada Concepción ha crecido constantemente hasta nuestros días en piedad y esplendor', tal como demuestra, entre otros actos, la cada vez más arraigada 'Vigilia de la Inmaculada'".

Peregrinación nacional

El acto central de este 'Año de la Inmaculada' será la peregrinación de las diócesis españolas a la Basílica del Pilar, en Zaragoza, los días 21 y 22 de Mayo de 2005, "para honrar a Nuestra Madre y consagrarnos solemnemente a su Corazón Inmaculado".

Exposiciones y conferencias

Además, durante este 'Año de la Inmaculada' se realizarán en todas las diócesis de España, diversos acontecimientos relacionados con la devoción a la Inmaculada.

Así, además de la peregrinación, se ha organizado una exposición que, bajo el título 'Inmaculada', tendrá lugar en la Catedral de la Almudena, en Madrid, entre mayo y octubre de 2005, y en la que se podrán contemplar numerosas obras relacionadas con el dogma de la Inmaculada.

Por lo que respecta a la diócesis de Mérida-Badajoz, los actos comenzarán con la apertura de las celebraciones del 150 aniversario, el próximo día 7 de diciembre a las 19'00 horas, en la Catedral de Badajoz, a lo que seguirá una gran 'Vigilia de la Inmaculada'.

Varias conferencias sobre la Virgen María, jalonarán el 'Año de la Inmaculada' en nuestra diócesis. A destacar también la 'visita guiada' que, bajo el título "La Inmaculada Concepción en la Catedral Metropolitana de Badajoz y su Museo", está previsto que se realice los días 18 de diciembre de este año, 8 de enero y 5 de febrero de 2005. Además, nuestra diócesis tiene intención de organizar una exposición titulada "La inmaculada en el arte de la Baja Extremadura", donde se podrán contemplar piezas pictóricas, esculturas, libros, etc. de las iglesias, ermitas y conventos de Mérida-Badajoz. Dicha exposición se desarrollará desde abril a mayo de 2005 en el Claustro de la Catedral de Badajoz.

Selección de textos del Mensaje de la CEE

"Tres aspectos de nuestra fe han sido subrayados de modo singular con la proclamación del dogma de la Inmaculada: la estrecha relación que existe entre la Virgen María y el misterio de Cristo y de la Iglesia, la plenitud de la obra redentora cumplida en María, y la absoluta enemistad entre María y el pecado".

"El amor filial a la 'Llena de gracia' nos impulsa a 'trabajar con mayor confianza en una pastoral que dé prioridad a la oración, personal y comunitaria', respetando 'un principio esencial de la visión cristiana de la vida: la primacía de la gracia'."

"La Purísima Concepción -tal como llamamos con fe sencilla y certera a la bienaventurada Virgen María-, al haber sido preservada inmune de toda mancha de pecado original, permanece ante Dios, y también ante la humanidad entera, como el signo inmutable e inviolable de la elección por parte de Dios. Esta elección es más fuerte que toda la fuerza del mal y del pecado que ha marcado la historia del hombre. Una historia en la que María es 'señal de esperanza segura'."

"En María contemplamos la belleza de una vida sin mancha entregada al Señor. En ella resplandece la santidad de la Iglesia que Dios quiere para todos sus hijos."

"En particular, 'desde que Dios la mirara con amor, María se ha vuelto signo de esperanza para la muchedumbre de los pobres, de los últimos de la tierra que han de ser los primeros en el Reino de Dios'."

"La evangelización y la transmisión de la fe en tierras de España han ido siempre unidas a un amor singular a la Virgen María. No hay un rincón de la geografía española que no se encuentre coronado por una advocación de nuestra Madre. Así lo recordó Juan Pablo II en los comienzos mismos de su pontificado: 'Desde los primeros siglos del cristianismo aparece en España el culto a la Virgen. Esta devoción mariana no ha decaído a lo largo de los siglos en España, que se reconoce como tierra de María'. Y así lo ha venido reiterando desde su primer viaje apostólico a nuestra patria: 'El amor mariano ha sido en vuestra historia fermento de catolicidad. Impulsó a las gentes de España a una devoción firme y a la defensa intrépida de las grandezas de María, sobre todo en su Inmaculada Concepción'."

 

Opinión

María, la hija de Sión

Es bueno que este año, la celebración de la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María se revista de especial esplendor no sólo en las celebraciones litúrgicas sino también en nuestro propio interior.

Para conseguirlo, necesitamos enriquecer nuestra devoción mariana con nuevos matices que aporten riqueza a nuestra meditación sobre el misterio de María y nos ayuden a conocerla mejor y acertar a ponerla en el sitio que le corresponde por la especial vocación que el designio de Dios le concedió como madre de Jesús y madre nuestra.

'Hija de Sión'

Puede ser una buena aportación en la tarea que nos imponemos tener presente y desentrañar al título de "Hija de Sión" que le ha dado el Concilio Vaticano II por lo novedoso que puede resultar para algunos y por lo rico que puede resultarnos como sugerencia para nuestra meditación del misterio de María.

Efectivamente, el Concilio presenta a la Virgen con estas palabras: " Ella (María) misma sobresale entre los humildes y pobres del Señor, que de él esperan su confianza y reciben la salvación. En fin, con ella, excelsa hija de Sión, tras larga espera de la promesa, se cumple la plenitud de los tiempos y se inaugura la nueva economía, cuando el Hijo de Dios asumió de ella la naturaleza humana para librar al hombre del pecado mediante los misterios de su carne." (LG 55).

El texto sitúa a la Virgen entre los humildes y los pobres del Señor porque, según las tradiciones de Israel, eran ellos los que reconocerían y acogerían al Mesías y así, María -la Hija de Sión- es presentada como la personificación de todas las esperanzas y todas las profecías que alentaba el pueblo de Dios.

Que bonitas palabras dedica a este tema un gran profesor: "María, hija de Israel, salida del ambiente de los pobres, elegida para ser la madre del Mesías, lleva verdaderamente en su persona concreta el destino del pueblo elegido. En nombre del 'resto', esta verdadera 'hija de Sión' acoge al Mesías en la obediencia y en el gozo".

María y el Adviento

Todo este entramado bíblico acerca del título de María como Hija de Sión nos sitúa en la espera mesiánica de Israel que la liturgia nos invita a revivir cada año en el Adviento, por eso la figura de la Virgen debe, en este tiempo litúrgico, aletear en nuestra piedad personal como lo hace en la liturgia adviental como nos lo enseña el magisterio de la Iglesia

Pablo IV escribía "se celebran conjuntamente la Inmaculada Concepción de María, la preparación esperanzada a la venida del Salvador y el feliz comienzo de la Iglesia, hermosa, sin mancha ni arruga" (Marialis cultus, 3)".

Al inicio del año litúrgico, en este tiempo de Adviento, María, concebida sin pecado, se nos presenta como modelo de esperanza y como tipo de la Iglesia.

Juan Pablo II, en la encíclica Redemptoris Mater, destacaba el carácter mariano del Adviento, al señalar que, en la liturgia de este tiempo, se refleja cada año el "preceder" de Santa María a la venida de Cristo:

"[Ella] en la 'noche de la espera de adviento, comenzó a resplandecer como una verdadera estrella de la mañana (Stella matutina). En efecto, igual que esta estrella junto con la aurora precede la salida del sol, así María desde su concepción inmaculada ha precedido la venida del salvador, la salida del sol de justicia en la historia del género humano" (Redemptoris Mater, 3).

La espiritualidad del Adviento

Es provechoso que esta vinculación existente entre el misterio de María, Hija de Sión, y la celebración del Adviento nos ayude a conseguir el espíritu del Adviento y, de esta manera, nos preparemos debidamente para la celebración de la Navidad y para la segunda venida del Señor, al fin de los tiempos, que son las dos metas a la que tiende el "sacramento del Adviento", como le llama san Bernardo.

El mismo papa Pablo VI nos inicia en la espiritualidad adviental siguiendo los pasos maternales de la Virgen y espera que al considerar el "inefable amor" con que la Virgen esperó al Hijo, nos sintamos animados a tomarla como modelo y a prepararnos, vigilantes en la oración y jubilosos en la alabanza para salir al encuentro del Salvador que viene.

La liturgia del Adviento subraya una serie de rasgos de esta "preparación esperanzada". Fijándonos en las oraciones propias de cada día, podríamos destacar -entre otros- los siguientes: el deseo, la alerta o la vigilancia, el ánimo, la alegría, la fe, la humildad de corazón y la actitud de súplica.

Una buena regla para llevar a cabo esta lista de rasgos del tiempo de Adviento es 'empaparnos' de los textos que nos ofrece la liturgia y hacerlo a la luz que irradia la estrella naciente que es nuestra Madre Inmaculada.

Antonio Luis Martínez Núnez
Director del Secretariado Diocesano de Liturgia


Información Diocesana

Dentro de un Congreso Internacional con motivo del XVII centenario del martirio de la joven emeritense

Investigadores españoles, portugueses, italianos y alemanes aportan datos sobre santa Eulalia

Entre el jueves y el sábado pasado se ha desarrollado en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, un congreso internacional sobre santa Eulalia de Mérida y su figura histórica, coincidiendo con el XVII centenario de su martirio, en el que han participado historiadores de España, Portugal, Italia y Alemania.

Los participantes señalan que el nivel del congreso ha sido muy elevado, algo que se ha visto refrendado por la elevada asistencia.

En el congreso se ha dado un repaso a los elementos que giran en torno a la figura de santa Eulalia; en la sección primera, bajo el título "Santa Eulalia y su tiempo", se han hecho aportaciones relativas a lo que han supuesto los mártires como patronos cívicos. Según Francisco Tejada Vizuete, responsable de Patrimonio de la diócesis de Mérida-Badajoz y uno de los participantes, en esta sección "encontramos ponencias excelentes como la de la doctora Alba María Orselli, catedrática de historia del cristianismo antiguo y medieval en la Universidad de Bolonia, o la del profesor Luigi Canetti, que habló de las reliquias y tesoros eclesiásticos entre la Antigüedad y la Edad Media". Otras ponencias han aportado profundización: todo lo relativo a la literatura martirial latina o el himno de Prudencio en honor a Santa Eulalia, que ha sido un referente continuo y sobre el que el profesor César Chaparro, antiguo rector de la Universidad de Extremadura pronunció una gran lección.

En la segunda sección "El culto a santa Eulalia a través de la historia", destacaba la aportación desde el campo litúrgico del sacerdote y académico Teodoro Agustín López.

Para Tejada Vizuete, que realizó una novedosa aportación sobre el sermonario eulaliense, "una de las ponencias que más impacto ha causado ha sido la de José María Martí Bonet, archivero del Arzobispado de Barcelona, que planteó el tema de las 'dos Eulalias', la de Barcelona y la de Mérida, sin entrar en polémicas".

Otra sección era la que hacía referencia a "Las manifestaciones artísticas en torno al culto a santa Eulalia" en la que se profundizó en la iconografía de la antigüedad de la Mártir, un tema bien desarrollado por María Cruz Villalón, profesora de la Universidad de Extremadura.

El director del Secretariado Diocesano de Patrimonio y Académico de la Real Academia de Extremadura destaca también la ponencia desarrollada por Juan Cánovas Mulero, que forma parte del Secretariado la Fundación de la "Santa" de Totana (Murcia) que llevaba por título "El culto y la devoción a Santa Eulalia en Totana", una ponencia que confirma la enorme devoción que expansivamente ha logrado y logra todavía santa Eulalia en toda España y fuera de nuestra patria.

Por último, la cuarta sección, "Mérida y santa Eulalia" podríamos calificarla como la más emotiva, en la que intervinieron, entre otros el director del Congreso y director del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, José María Álvarez.

Exposición

El mismo día se inauguraba también una exposición sobre "Eulalia de Mérida y su proyección en la historia", que estará abierta en el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida hasta el día 31 de enero. La muestra cuenta con un montaje extraordinario; las piezas expuestas están muy cuidadas y muy bien seleccionadas.

Podemos admirar, entre otros objetos las tablas de un retablo del Museo del Retablo de Burgos; se ha logrado recuperar en todo su explendor la imagen de santa Eulalia del retablo de la concatedral de Santa María la Mayor de Mérida; de Totana han llegado una serie de piezas narrativas del camarín de Totana, piezas documentadas del siglo XVIII; puede admirarse una pieza en terracota del siglo XIX perteneciente al museo de la catedral de Oviedo, una pieza de tipo romántico o un plato perteneciente a una vajilla del Palacio Real en el que aparece el templo de santa Eulalia y el "Hornito".

Para este mes, coincidiendo con la festividad de la Mártir, estaba previsto instalarse una estatua de santa Eulalia en las Ramblas de Mérida, algo que se ha pospuesto para la próxima primavera debido a que el escultor, Eduardo Zancada, sufrió un accidente. Por otro lado, al cierre de esta edición, estaba previsto que el Ayuntamiento emeritense nombrase por unanimidad a Santa Eulalia Alcaldesa Perpetua de Mérida.

Un modelo actual

Según cuenta la tradición secular, el diez de diciembre del año 304 de nuestra era, una joven emeritense llamada Eulalia, junto con otros compañeros de confesión religiosa, fueron martirizados y ejecutados por negarse a sacrificar a los dioses del panteón romano, tal y como prescribían los edictos imperiales.

En el lugar donde fue ejecutada se erigió un martyrium y sobre él, una basílica, que en poco tiempo se convirtió en santuario de peregrinación de notables figuras de la Antigüedad.

La fortaleza de su fe y su clara oposición a las autoridades romanas, convirtieron la figura de esta joven en un símbolo frente al paganismo en España y fuera de ella, ya que su devoción se ha transmitido por todo el mundo.

Don Antonio Montero, Arzobispo emérito de Mérida-Badajoz, declaró en el acto de inauguración del Congreso, que el personaje de santa Eulalia marcó una pauta importante de feminismo de la mejor estirpe en un tiempo en el que el papel de la mujer no era el de ahora. Asimismo, señaló, que la doncella emeritense es un referente y un modelo a seguir para todos los jóvenes, ya que murió en un acto de clara valentía.

Según el párroco de Santa Eulalia de Mérida, la Mártir da nombre a 300 parroquias de toda España y 70 de Portugal, además de otras muchas en Hispanoamérica, algo de lo que se han aportado datos en el Congreso.

 

Los jóvenes se comprometen a construir la "Europa de la Esperanza"

Manifiesto de los participantes en la Peregrinación Europea de Jóvenes

El Secretariado Diocesano de Jóvenes, en unión con más de veinte delegaciones y secretariados de la Pastoral de Juventud de las diócesis españolas, hacía pública el pasado jueves, 25 de noviembre, y de forma simultánea la "Carta de los Jóvenes Cristianos de Europa. Santiago 2004". Dicha carta fue elaborada por jóvenes representantes de los peregrinos que acudieron a la Peregrinación Europea de Jóvenes, celebrada en Santiago de Compostela en Agosto con motivo del Año Santo Compostelano. Esta carta es una reflexión conjunta y una llamada a comprometerse en la constitución de la "Europa de la Esperanza".

Material de Adviento

Por otro lado, este mismo Secretariado ha lanzado, como ya viene siendo habitual, un material de oración para jóvenes coincidiendo con el inicio del tiempo litúrgico de Adviento. En dicho material, estructurado en semanas, los jóvenes -y no sólo ellos- podrán encontrar un apoyo para su oración durante este tiempo fuerte en la iglesia.

 

La Adoración Nocturna Femenina celebra su Asamblea Diocesana

Ha tenido lugar en Mérida

La Adoración Nocturna Femenina (ANFE) de la diócesis de Mérida-Badajoz ha celebrado recientemente su Asamblea Diocesana.

Este encuentro se celebró en el colegio de las Madres Escolapias de Mérida y en él participaron más de sesenta adoradoras de las distintas secciones con las que la ANFE cuenta en nuestra diócesis.

La Asamblea contó con la presencia del director espiritual diocesano de la ANFE, Antonio Bellido Almeida, quien impartió el tema de reflexión "La Eucaristía, fuente de peregrinos". En lo que a la Asamblea propiamente dicha se refiere, las integrantes de este movimiento revisaron la programación y la vida de las distintas secciones con las que cuenta, haciendo especial énfasis en el cuidado de las celebraciones de las 'vigilias' en cada lugar, para "ser fieles al carisma de la Asociación' según puntualizó la presidenta diocesana Emilia Ripado.

 

Organizada por una cofradía emeritense

Más de cincuenta personas peregrinan a Roma

Más de cincuenta personas -pertenecientes en su mayoría a la Hermandad del Calvario de la Mérida- han realizado en días pasados una peregrinación a Roma, la primera que organiza esta cofradía.

La peregrinación fue coordinada por el Hermano Mayor de la Hermandad, Juan Ignacio Ávila Quintana y por el sacerdote diocesano Guillermo Díaz Manzano, que hizo de guía y asesor religioso durante toda la visita.

Según han declarado a 'Iglesia en camino' los participantes el momento más emocionante de esta peregrinación fue el rezo del Ángelus junto al Santo Padre, "fue el mejor regalo que Dios nos pudo hacer: el de poder verlo muy cerca de nosotros y poder recibir todos los participantes su bendición".

 

Agenda

Rastrillo benéfico

La Hospitalidad Nuestra Señora de Lourdes organiza, entre el 6 y el 12 de diciembre, un rastrillo benéfico ubicado en la calle Santa Eulalia 1, de Mérida. En él se encontrarán productos artesanos, dulces y otras labores realizadas por voluntarias de la Hospitalidad. Los beneficios se destinarán a los enfermos e impedidos que cada año realizan la peregrinación "Tren de la Esperanza a Lourdes".

 

Solidaridad con Ruanda

La parroquia de San Roque, en Badajoz, ha lanzado -como viene siendo habitual en los últimos años por estas fechas- su campaña de solidaridad con Ruanda, cuyo acto más significativo es el 'rastrillo solidario' que se realiza en dicha parroquia. Este rastrillo permanecerá abierto del 5 de diciembre al 5 de enero de 6 a 8'30 de la tarde.


 

Liturgia dominical

Celebramos el II domingo de Adviento

Palabra de Dios

 

Libro de Isaías 11, 1-10

En aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago. Sobre él se posará el Espíritu del Señor: espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor. No juzgará por apariencias, ni sentenciará de oídas; juzgará a los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados. Herirá al violento con el látigo de su boca, y al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será cinturón de sus lomos, y la lealtad, cinturón de sus caderas. Habitará el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará con la hura del áspid, la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo: porque está lleno el país de la ciencia del Señor, como las aguas colman el mar. Aquel día la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada.

 

Salmo 71, 1-2, 7-8, 12-13, 17

R. Que en sus días florezca la justicia,/ y la paz abunde eternamente.

Dios mío, confía tu juicio al rey,/ la justicia al hijo de reyes,/ para que rija a tu pueblo con justicia,/ a tus humildes con rectitud.

 

Carta de san Pablo a los Romanos 15, 4-9

Hermanos: Todas las antiguas Escrituras se escribieron para enseñanza nuestra, de modo que entre nuestra paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza. Que Dios, fuente de toda paciencia y consuelo, os conceda estar de acuerdo entre vosotros, según Jesucristo, para que unánimes, a una voz, alabéis al Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo. En una palabra, acogeos mutuamente, como Dios os acogió para gloria de Dios. Quiero decir con esto que Cristo se hizo servidor de los judíos para probar la fidelidad de Dios, cumpliendo las promesas hechas a los patriarcas; y, por otra parte, acoge a los gentiles para que alaben a Dios por su misericordia. Así dice la escritura: "Te alabaré en medio de los gentiles y cantaré a tu nombre".

 

Evangelio según san Mateo, 3, 1-12

Por aquel tiempo, Juan el Bautista se presentó en el desierto de Judea predicando: "Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos". Este es el que anunció el profeta Isaías diciendo: "Una voz grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos". Juan Llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados; y él los bautizaba en el Jordán. Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: "¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones pensando: Abrahán es nuestro padre, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con el Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano; aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.

 

Comentario Litúrgico

Los afanes de este mundo

A cualquiera que esté un poco iniciado en la vivencia de la fe le ilusionará saber que el Adviento que estrenamos el pasado domingo es un tiempo en el que la Iglesia intenta despertar en nosotros la virtud de la esperanza para que rompamos el estrecho círculo que ahoga nuestras pretensiones religiosas y nos abramos al proyecto que Dios tiene sobre el mundo.

Si alguien tiene que estar fuera de todo riesgo de pesimismo es precisamente el cristiano: no nos enfrentamos al futuro con la incertidumbre de lo que nos espera sino con la paz que nos ofrece la seguridad de que quien viene del futuro no es sino nuestro propio Dios que es quien dará cumplimiento a todas las expectativas y a todas las esperanzas que se encierra en el corazón humano.

Claro que esta certeza la hemos de vivir con el realismo que la enfoca la oración colecta de este domingo en la que la Iglesia afirma sin ambages que el Adviento es salir animosos al encuentro de Cristo pero seguidamente suplica humildemente al Padre: "no permitas que lo impidan los afanes de este mundo".

Hemos de interpretar debidamente la expresión "afanes de este mundo" porque hemos de huir de la fácil postura absentista de quien, interpretando mal la relación Iglesia-mundo, se cobija en la cómoda postura de no preocuparse de la marcha del mundo y ni de su entorno apoyado en una falsa idea de la vida cristiana.

El evangelio nos presenta un buen ejemplo de quien no cayó bajo la atracción de los "afanes de este mundo" y, sin embargo se comprometió en favor del mundo hasta el mismo martirio. El Adviento nos invita a esperar un futuro mejor construyendo el presente.

Antonio Luis Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

6, lunes: Is 35, 1-10; Lc 5, 17-26.
7, martes: Is 40, 1-11; Mt 18, 12-14.
8, miércoles: Gn 3, 9-15.20; Ef 1,3-6.11-12; Lc 1, 26-38.
9, jueves: Is 41, 13-20; Mt 11, 11-15.
10, viernes: Is 48, 17-19; Mt 11, 16-19.
11, sábado: Si 48, 1-4. 9-11; Mt 17, 10-13.
12, domingo: Is 35, 1-6a.10; Sant 5, 7-10; Mt 11, 2-11.

 

Santoral

9 de diciembre: Santa Leocadia (+ s. IV)

Nuestra santa nació, vivió y murió en Toledo a principios del siglo IV, en la última de las grandes persecuciones contra los cristianos.

En su tiempo gobernaba Daciano y fue este bárbaro carnicero el que se propuso reducir a la joven Leocadia a base de tenerla metida en la cárcel hasta que renunciara a la fe cristiana. En el colmo de la malicia, le hablaron a Leocadia de una joven, de nombre Eulalia, y nacida en Mérida, que acababa de morir entre grandes tormentos por no haber querido renegar de su fe cristiana, más que nada para meterle miedo y a ver si así dejaba su fe.

Pero aquello, que se le dijo para atemorizarla, produjo el efecto contrario y es que le entraron unas ganas tremendas de ser como la valiente de Mérida, porque, para chicas valientes, las de Toledo, pensaría ella. El verdugo no tuvo ni tiempo de cortarle la cabeza, pues en la misma prisión en la que estaba murió víctima del hambre y el frío.

Los cristianos recogieron su cuerpo y lo enterraron en un bello sarcófago. Levantaron en su honor una basílica y este templo fue el centro de la vida política y religiosa del reino godo. Cuando sus reyes salían al combate, llegaban antes a implorar el favor de la joven mártir. Y a la vuelta le traían los mejores despojos de las tropas enemigas. Ante las cenizas de la joven toledana se celebraron concilios, se discutieron graves asuntos del reino, se organizaron los mejores festejos del pueblo... Con razón, entonces, Leocadia fue y es reina y patrona de todos los toledanos y un ejemplo más a seguir por nosotros.

Los santos de la semana

6, lunes: Nicolás, Pedro Pascual, Policronio, Dativa.
7, martes: Ambrosio, Eutiquiano, Teodoro.
8, miércoles: Inmaculada Concepción de las Virge María, Macario, Sofronio.
9, jueves: Leocadia, Restituto, Pedro Fourier, Cipriano Basiano.
10, viernes: Ntra. Sra. de Loreto, Eulalia de Mérida, Melquiades.
11, sábado: Dámaso, Ponciano, Eutiquio, Sabino.
12, domingo: Ntra. Sra. Guadalupe de México.Juana F. Chantal.


Contraportada

En sus declaraciones hizo referencia a España

Cardenal Ratzinger: "Dios está marginado en nuestra sociedad"

EL cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha concedido recientemente una entrevista al diario italiano "La Repubblica", en la que afirma entre otras cosas que una sociedad como la nuestra en la que Dios se encuentra marginado y es absolutamente ausente, se autodestruye. En nuestra 'Última' de esta semana ofrecemos un resumen de dicha entrevista.

Según el cardenal Ratzinger "existe una agresividad ideológica secular, que puede ser preocupante. En Suecia, un pastor protestante que había predicado sobre la homosexualidad basándose en un pasaje de la Escritura, ha pasado un mes en la cárcel. El laicismo ya no es aquel elemento de neutralidad que abre espacios de libertad a todos. Comienza a transformarse en una ideología que se impone a través de la política y no concede espacio público a la visión católica y cristiana, que corre el riesgo de convertirse en algo puramente privado y, en el fondo, mutilado. En este sentido, existe una lucha y debemos defender la libertad religiosa contra la imposición de una ideología que se presenta como si fuese la única voz de la racionalidad, cuando sólo es expresión de un 'cierto' racionalismo".

¿Qué es la laicidad?

"La laicidad justa es la libertad de religión. El Estado no impone una religión, sino que deja espacio libre a las religiones con una responsabilidad hacia la sociedad civil, y por tanto, permite a estas religiones que sean factores en la construcción de la vida social".

Preguntado por la verdadera esencia del cristianismo, el purpurado la describe como "una historia de amor entre Dios y los hombres. Si se entiende esto en el lenguaje de nuestro tiempo, el resto viene solo".

Dios, hoy

"Está muy marginado. En la vida política parece casi indecente hablar de Dios, como si fuese un ataque a la libertad de quien no cree. El mundo político sigue sus normas y sus caminos, excluyendo a Dios como algo que no pertenece a esta tierra. Lo mismo sucede en el mundo del comercio, de la economía y de la vida privada. Dios queda a un margen. Sin embargo, me parece necesario volver a descubrir, y existen las energías, que también la esfera política y económica tienen necesidad de una responsabilidad moral, una responsabilidad que nace del corazón del hombre, y en última instancia, tiene que ver con la presencia o la ausencia de Dios. Una sociedad en la que Dios es absolutamente ausente se autodestruye. Lo hemos visto en los grandes regímenes totalitarios del siglo pasado".

Por lo que respecta al tema de la ética sexual, la Encíclica "Humanae vitae" ha causado una profunda separación entre el magisterio y el comportamiento práctico de los fieles. ¿Es hora de volver a reflexionar sobre ella?

"Para mí es evidente que debemos seguir reflexionando. Ya en sus primeros años de pontificado, Juan Pablo II ha ofrecido al problema un nuevo tipo de enfoque antropológico, personalista, desarrollando una visión muy diversa de la relación entre el yo y el tú del hombre y de la mujer. Es verdad que la píldora ha dado lugar a una revolución antropológica de grandes dimensiones. No ha sido como se podía pensar al inicio, sólo una ayuda para las situaciones difíciles, sino que ha cambiado la visión de la sexualidad, del ser humano y del mismo cuerpo. La sexualidad se ha separado de la fecundidad y de este modo ha cambiado profundamente el concepto de la misma vida humana. El acto sexual ha perdido su finalidad, que antes era clara y determinante, de modo que todas las formas de sexualidad han llegado a ser equivalentes. Sobre todo, de esta revolución deriva la equiparación entre homosexualidad y heterosexualidad. Por eso digo que Pablo VI ha planteado un problema de muchísima importancia".

La homosexualidad es un tema que concierne al amor entre dos personas y no la mera sexualidad. ¿Qué puede hacer la Iglesia para entender este fenómeno?

"Diría dos cosas. Antes que nada, debemos tener un gran respeto por estas personas, que también sufren y que quieren vivir en modo justo. Por otra parte, crear ahora la forma jurídica de una especie de matrimonio homosexual, en realidad no ayuda a estas personas".

El caso de España

"Sí, porque es destructiva para la familia y para la sociedad. El derecho crea la moral o una forma de moral, ya que la gente normal habitualmente piensa que lo que afirma el derecho es moralmente lícito. Y si juzgamos esta unión más o menos equivalente al matrimonio, nos encontramos con una sociedad que ya no reconoce ni lo específico de la familia, ni su carácter fundamental, es decir, lo que es propio del hombre y la mujer, que tienen como objetivo dar continuidad -y no solo en sentido biológico- a la humanidad. Por eso, la elección tomada en España no aporta un beneficio verdadero a estas personas, porque de esa forma destruimos elementos fundamentales de un orden de derecho".

A veces la Iglesia diciendo no a todo, se ha visto derrotada. ¿No tendría que ser posible, por lo menos, un pacto de solidaridad entre dos personas, aunque sean homosexuales, reconocido y tutelado por la ley?

"Pero institucionalizar un acuerdo de ese tipo -que el legislador lo quiera o no- aparecería necesariamente a la opinión pública como otro tipo de matrimonio que asumiría así, inevitablemente, un valor relativo. No hay que olvidar, por otra parte que, con estas decisiones hacia las que tiende hoy una Europa -por decirlo así- en decadencia, nos separamos de todas las grandes culturas de la humanidad, que han reconocido siempre el significado propio de la sexualidad: esto es, que el hombre y la mujer han sido creados para ser, unidos, la garantía del futuro de la humanidad. Garantía no solo física, sino también moral".

Servicio Vaticano de Información


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