Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 599. 4 de diciembre de 2005

Director: Juan José Montes


Portada

Está promovida por diversas organizaciones y ONGs católicas

Arranca la campaña "Sin duda, sin deuda"

Un amplio grupo de organizaciones e instituciones eclesiales, como Manos Unidas, Cáritas, la Confederación de Religiosos (CONFER), Justicia y Paz, así como una cincuentena más de organizaciones no gubernamentales católicas y para el desarrollo agrupadas en el colectivo REDES, han presentado la campaña "Sin duda, sin deuda", en favor de la condonación o reducción sustancial de la llamada 'deuda externa' que los países del Tercer Mundo tienen contraída. Una deuda que, como denuncian los organizadores de esta campaña, provoca "que más de 70 países empobrecidos y de renta media no pueden invertir lo preciso en las necesidades básicas de su población, porque destinan entre el 15% y el 40% de su presupuesto anual a pagar la deuda externa".

Por eso, la campaña "Sin duda, sin deuda" propone a la sociedad española que exija al Gobierno las medidas necesarias para aliviar la 'deuda externa' de los países del Tercer Mundo', cuyo pago impide a los países deudores alcanzar los llamados 'Objetivos del Milenio', un compromiso adquirido por 190 países en el año 2000 con el objetivo de reducir a la mitad las tasas de hambre, pobreza, analfabetismo y enfermedad en el mundo, y que aún tiene mucho camino por delante pues, como ponía de manifiesto un informe de las Naciones Unidas sobre estos objetivos, éstos están aún muy lejos de ser alcanzados.

La Conferencia Episcopal Española ya ha mostrado su apoyo a esta iniciativa, mediante una declaración aprobada en la última Asamblea Plenaria.


Editorial

Una fiesta con Luz y luces

La semana pasada, a casi un mes de distancia de la Navidad y con el Adviento recién estrenado, se ha encendido la "iluminación navideña" en las grandes ciudades, invitándonos a la celebración de lo que, de momento, debería ser preparación. No cabe duda de que con estas luces el aspecto estético de nuestras ciudades gana muchos enteros y que el estímulo comercial se incrementa de manera notable.

No hace falta recordar que lo que entendemos hoy por fiestas navideñas es una aportación más de la cultura cristiana, algo que nos muestra nuevamente que el culto hace cultura. Por ello, ahora que desde algunos sectores se relativiza la necesidad de estudiar Religión, el que los niños no sepan quien era Jesús, ni la Virgen María, ni el significado de los magos, ni la trascendencia histórica de lo que aconteció en Belén hace dos mil años, es hurtarles a los niños un derecho y condenarlos a la ignorancia.

Por otro lado -e independientemente de lo loable que es siempre la estética bien conseguida, sana la celebración y saludable las fiestas- los cristianos no podemos quedarnos en las formas que nuestra cultura tiene de celebrar la Navidad, a todas luces excesivas en cuanto al consumismo. Tenemos que descubrir el fondo, y el fondo de la Navidad es recordar que Jesús nace y que su Encarnación y su Nacimiento son el primer paso de nuestra Salvación. De ahí se derivará una forma de vivir y articularemos formas de celebrar, como hacemos siempre que recibimos una gran noticia, cada uno sabrá cómo, pero desde luego no primando la celebración sobre lo celebrado, porque la vaciamos de sentido y terminamos convirtiendo la Navidad en una fiesta del consumo o en una borrachera de sentimiento familiar, agradable para los jóvenes y triste para los mayores que echan de menos a los que celebraron con ellos y ya no están.


Benedicto XVI

Catequesis del Papa en la audiencia general del 30 de noviembre

Creyentes y no creyentes, peregrinos hacia la Ciudad de Dios

En este primer miércoles de Adviento, tiempo litúrgico de silencio, vigilancia y oración en preparación de la Navidad, meditamos en el Salmo 136, que se ha hecho famoso en la versión latina de su inicio, "Super flumina Babylonis". El texto evoca la tragedia vivida por el pueblo judío durante la destrucción de Jerusalén, que tuvo lugar en el año 586 a. C., y el sucesivo exilio en Babilonia. Nos encontramos ante un canto nacional de dolor, caracterizado por una seca nostalgia de lo que se perdió.

Esta sentida invocación al Señor para que libere a sus fieles de la esclavitud de Babilonia expresa también sentimientos de esperanza y de espera en la salvación con los que hemos comenzado el camino del Adviento.

La primera parte del Salmo (Cf. versículos 1-4) tiene como telón de fondo la tierra del exilio, con sus ríos y canales, que regaban la llanura de Babilonia, sede de los judíos deportados. Es como una anticipación simbólica de los campos de exterminio en los que el pueblo judío --en el siglo que acabamos de concluir-- fue conducido hacia una operación infame de muerte, que ha quedado como una vergüenza indeleble en la historia de la humanidad.

La segunda parte del Salmo (Cf. versículos 5-6) está llena del recuerdo amoroso de Sión, la ciudad perdida, pero que sigue estando viva en el corazón de los deportados.

En las palabras del salmista quedan involucrados la mano, la lengua, el paladar, la voz, las lágrimas. La mano es indispensable para quien toca la cítara: pero ha quedado paralizada (Cf. versículo 5) por el dolor, porque además las cítaras han sido colgadas en los sauces.

El cantor necesita la lengua, pero ahora se encuentra pegada al paladar (Cf. versículo 6). Los cantares de Sión son cánticos del Señor (versículos 3-4), no son canciones folklóricas y de espectáculo. Sólo en la liturgia y en la libertad de un pueblo pueden subir al cielo.

Dios, que es el último árbitro de la historia, sabrá comprender y acoger, según su justicia, el grito de las víctimas, más allá de los tonos ásperos que a veces adquiere.

Queremos encomendar a san Agustín una ulterior meditación sobre nuestro salmo. En ella, el padre de la Iglesia introduce un elemento sorprendente y de gran actualidad: sabe que también entre los habitantes de Babilonia hay personas que se comprometen con la paz y con el bien de la comunidad, a pesar de que no comparten la fe bíblica, a pesar de que no conocen la esperanza de la Ciudad eterna a la que nosotros aspiramos. Ellos tienen una chispa de deseo de lo desconocido, de lo más grande, del trascendente, de una auténtica redención. Y dice que entre los perseguidores, entre los no creyentes, hay personas con esta chispa, con una especie de fe, de esperanza, en la medida en que les es posible en las circunstancias en las que viven. Con esta fe en una realidad desconocida, están realmente en camino hacia la auténtica Jerusalén, hacia Cristo. Y con esta apertura de esperanza, válida incluso para los babilonios --como les llama Agustín--, para quienes no conocen a Cristo, y ni siquiera a Dios, y que sin embargo desean lo desconocido, lo eterno, nos exhorta a no fijarnos sólo en las cosas materiales del momento presente, sino a perseverar en el camino hacia Dios. Sólo con esta esperanza más grande podemos, de manera justa, transformar este mundo. San Agustín lo dice con estas palabras: Si somos ciudadanos de Jerusalény tenemos que vivir en esta tierra, en la confusión del mundo presente, en la Babilonia presente, donde no vivimos como ciudadanos sino que somos prisioneros, es necesario que lo que dice el Salmo no sólo lo cantemos, sino que lo vivamos: esto se hace con una aspiración profunda del corazón, deseoso plena y religiosamente de la ciudad eterna".

Y haciendo referencia a la "ciudad terrestre llamada Babilonia" añade: en ella "hay personas que, movidas por el amor a ella, se las ingenian para garantizar la paz --paz temporal--, sin nutrir otra esperanza en el corazón que la alegría de trabajar por la paz. Y nosotros les vemos hacer todo esfuerzo para ser útiles a la sociedad terrena. Ahora bien, si se comprometen con conciencia pura en estas tareas, Dios no permitirá que perezcan con Babilonia, al haberles predestinado a ser ciudadanos de Jerusalén: a condición, sin embargo, de que viviendo en Babilonia, no busquen la soberbia, los fastos caducos y la arrogancia... Él ve su servicio y les mostrará la otra ciudad, hacia la que tienen que suspirar verdaderamente y orientar todo esfuerzo" ("Comentarios a los salmos" - "Esposizioni sui Salmi", 136,1-2: "Nuova Biblioteca Agostiniana", XXVIII, Roma 1977, pp. 397.399).

Y pidamos al Señor que en todos nosotros despierte este deseo, esta apertura hacia Dios, y que también los que no conocen a Cristo puedan quedar tocados por su amor, de manera que todos juntos peregrinemos hacia la Ciudad definitiva y la luz de esta Ciudad pueda brillar también en nuestro tiempo y en nuestro mundo.

Palabras del Papa a los peregrinos hispanos

Queridos hermanos y hermanas:

El salmo que hoy se ha proclamado, evoca la tragedia vivida por el pueblo hebreo durante la destrucción de Jerusalén y la deportación a Babilonia. Contiene una dolorosa invocación al Señor, llena de nostalgia por el recuerdo amoroso de Sión, la ciudad perdida, en la que se expresan bien los sentimientos de esperanza y expectación de la salvación que señalan el tiempo de adviento, tiempo litúrgico de silencio, vigilancia y oración, como preparación al nacimiento de Cristo.

Así pues, puesto que somos ciudadanos de la Jerusalén celestial, vivimos, según afirma San Agustín, como prisioneros en el mundo presente, en esta tierra de confusión; por eso es necesario que "no sólo cantemos lo que se dice en el Salmo sino que lo vivamos: lo cual se realiza en la aspiración profunda de un corazón plena y religiosamente deseoso de la ciudad eterna".

Saludo cordialmente a los visitantes y peregrinos de lengua española, en particular a las Religiosas de María Inmaculada, reunidas en Capítulo general, a los cofrades de la Hermandad de Santa Marta de España, así como a los peregrinos de México y de otros Países latinoamericanos. Al comienzo del Adviento os animo a prepararos con alegría para que el Señor encuentre en vuestros corazones una digna morada llena de amor y esperanza. Muchas gracias.

(texto distribuido por Zenit)


Centrales

Así lo han denunciado los organizadores de la campaña "Sin duda, sin deuda", que busca erradicar esta lacra para los países del Tercer Mundo

"Más de 70 países no pueden invertir en las necesidades de su población debido a la deuda externa"

Más de 190 países adoptaron en el año 2000 los llamados 'Objetivos del Milenio', con el fin de reducir drásticamente las tasas de pobreza, hambre, enfermedades, analfabetismo y subdesarrollo de los países más desfavorecidos del mundo antes de 2015.

Un informe de Naciones Unidas sobre estos objetivos, presentado en septiembre pasado, decía que dichos objetivos estaban aun muy lejos de ser alcanzados. El octavo de esos objetivos proponía "fomentar una asociación mundial para el desarrollo", con el que, entre otras cosas, se quería encarar los problemas de la deuda externa. Dado que el avance en este aspecto está siendo muy escaso, y el aumento de la 'deuda externa', unido a otros factores, sigue provocando el 'acogotamiento' de las economías de gran número de países, son numerosos los grupos que han alzado y alzan su voz para que se acabe con esta situación.

Ya en el año 1998, coincidiendo con la preparación para el Gran Jubileo del 2000, numerosas entidades eclesiales lanzaron la campaña "Deuda externa, ¿deuda eterna?", con la que quisieron movilizar a la sociedad y a los respectivos gobiernos en aras de conseguir una solución al problema. Nuevamente, estas entidades han 'vuelto a la carga' con una nueva campaña.

Medidas necesarias

La iniciativa ha reunido a Manos Unidas, Cáritas, la Confederación de Religiosos (CONFER), Justicia y Paz, y a casi una cincuentena más de organizaciones no gubernamentales católicas y para el desarrollo agrupadas en el colectivo REDES, bajo el lema "Sin duda, sin deuda" que propone a la sociedad española que exija al Gobierno las medidas necesarias para aliviar la 'deuda externa' de los países del Tercer Mundo', cuyo pago impide a los países deudores alcanzar los 'Objetivos del Milenio'.

El acto de presentación, contó con la presencia del arzobispo de Tegucigalpa, el cardenal Óscar Andrés Rodríguez Maradiaga. También estuvieron los máximos representantes de las 5 entidades promotoras de la iniciativa. Al final, el cantautor extremeño Migueli y el conocido Padre Jony (Joan Enric Reverté), sacerdote de la diócesis de Tortosa, ofrecieron su música en un concierto.

Peticiones al Gobierno

Mercedes Barbeito, miembro de Manos Unidas y coordinadora técnica de esta campaña, explicaba en la presentación de la misma que "nos proponemos en primer lugar recordar a la sociedad española que el problema de la deuda externa es prioritario, no sólo para los países del Sur, sino también para los países del Norte, ya que la estructura sobre la que se basa el actual modelo de desarrollo es insostenible. Además, queremos que esta sociedad se anticipe a los políticos con su compromiso por la erradicación de la pobreza y exija con nosotros a la administración que se condone en su totalidad la deuda que con el Estado español tienen contraída los países de África subsahariana y otros 15 Países Menos Adelantados, y que se renegocie la deuda de los países de América Latina hasta niveles que les permitan invertir lo necesario para lograr los Objetivos del Milenio".

Y es que, como constató Barbeito, "cinco años después del compromiso con los 'Objetivos del Milenio', cuando éstos se han revisado, hemos podido comprobar que más de 70 países empobrecidos y de renta media no pueden invertir lo preciso en las necesidades básicas de su población, porque destinan entre el 15% y el 40% de su presupuesto anual a pagar la deuda externa".

Es por esto por lo que la campaña se materializará en los ámbitos político, social e institucional, de acuerdo con la clasificación que establecen los organizadores de la campaña. Se pretende informar a los ciudadanos y favorecer la cooperación con otras redes, ONGs para el desarrollo e instituciones, tanto a nivel nacional como internacional.

Los promotores de la iniciativa consideran urgente "fomentar el debate político y social en torno a la postura y la responsabilidad de España". En esta línea, apelan al compromiso cristiano de que "la vida es antes que la deuda" y que, por tanto, "aliviar esta carga es cuestión de justicia".

El arranque de esta acción solidaria y sensibilizadora llega a los pocos de la presentación del último informe anual de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO), perteneciente las Naciones Unidas, que recoge que alrededor de 6 millones de niños mueren de hambre y malnutrición cada año, tal y como recordaba Mercedes Barbeito en su intervención.

El estudio, titulado "El estado de la inseguridad alimentaria en el mundo", confirma que la gran mayoría de esos niños muere a causa de unas pocas enfermedades infecciosas curables, como diarrea, neumonía, paludismo y sarampión. Estos menores "habrían sobrevivido si sus cuerpos y sus sistemas inmunitarios no estuvieran debilitados por el hambre y la malnutrición", advirtió la FAO.

También este informe incide en que "el progreso hacia la reducción de la proporción de personas hambrientas en los países en desarrollo a la mitad para el año 2015 ha sido muy lento y la comunidad internacional está lejos de conseguir los objetivos que se había marcado y los compromisos incluidos en los Objetivos del Milenio y la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA)".

Según el informe, cerca del 75 por ciento de las personas en el mundo víctimas del hambre y la pobreza viven en las zonas rurales con menos recursos. En estas regiones reside la gran mayoría de los casi 11 millones de niños que mueren antes de cumplir los cinco años, de los 121 millones que no frecuentan la escuela y de las 530.000 mujeres que fallecen durante el embarazo y el parto, y se producen los 300 millones de casos de paludismo agudo y el millón largo de muertes por esta enfermedad cada año.

Los organizadores de "Sin duda, sin deuda" reconocen que la solución a todos estos problemas no está sólo en la erradicación de la deuda y que también "harán falta más cosas: más y mejor Ayuda Oficial al Desarrollo, nuevas reglas de comercio internacional y de los mercados financieros, nuevas instituciones que supervisen estos procesos, pero, sin duda, estos países necesitarán los recursos que ahora dedican a pagar el servicio de la deuda para invertirlos en salud, educación, género y medio ambiente".

Apoyo de la CEE

La Conferencia Episcopal Española ha mostrado su apoyo a esta campaña con una declaración oficial, aprobada por la última Plenaria de la CEE.

En el documento, los prelados de España afirman que " la Iglesia se siente interpelada por ese grave problema que experimentan los países más pobres para lograr el desarrollo integral de sus ciudadanos. No podemos permanecer indiferentes ante el sufrimiento de tantas personas, que incluso ven amenazada su propia vida debido a las situaciones que resultan del mantenimiento y el apremio de pago de esa deuda externa contraída por los gobernantes de sus países". Por eso, dicen los obispos, "consideramos nuestro deber pronunciarnos, una vez más, solicitando medidas para eliminar la deuda, dado que la condonación de la misma, tanto de forma total como parcial, es una condición previa para que los países más pobres puedan luchar eficazmente contra la miseria y la pobreza".

Por último, el texto de la Plenaria de la CEE, pide "a todos los católicos que 'pongamos en práctica la manera de hacer de Jesús, que dio de comer a las muchedumbres hambrientas con los panes y peces de la bendición', que adoptemos comportamientos de vida sobria, nos comprometamos a favor de los hermanos más necesitados y que nos unamos a los esfuerzos de la campaña que acaba de iniciarse".

¿Qué es la 'deuda externa'?

La deuda externa supone la asfixia económica para las cuentas públicas de los países empobrecidos, que ven muy limitada su capacidad para invertir en recursos necesarios para erradicar la pobreza. Las oportunidades reales de desarrollo quedan condicionadas por sus obligaciones financieras.

Para el conjunto de los Países Pobres Altamente Endeudados (PPAE), su deuda externa alcanza como promedio el 70% del producto nacional bruto, incluso en algunos países llega a suponer el 200% de su riqueza. Cada año, este conjunto de 42 países se encuentra con la obligación de pagar el servicio de su deuda externa, que supone como promedio un 3% de su PIB, mientras que las inversiones en sectores sociales como educación y salud suelen quedar por debajo de esa cifra.

Las propuestas de reducción de deuda lanzadas hace algunos años por las instituciones financieras internacionales no han logrado modificar sustancialmente el panorama. Estas propuestas no han incluido entre sus objetivos un análisis de la capacidad que cada país debe garantizar para hacer frente a sus inversiones sociales y a sus estrategias de desarrollo, sino que han priorizado el objetivo del cobro de la deuda por parte de los acreedores. Además, los mecanismos por los cuales se "acuerdan" las reducciones de deuda externa son claramente parciales, ya que dichos acuerdos responden más a las iniciativas del conjunto de países acreedores que a propuestas que puedan realizar los países endeudados.

Resulta imprescindible afrontar el tema de la deuda externa desde una perspectiva integral, que acepte la estrecha relación entre la deuda y las posibilidades de desarrollo y lucha contra la pobreza. No se trata de un problema de carácter financiero, sino que es una expresión dramática del estrangulamiento de las economías y de las condiciones de vida de millones de personas.


Información Diocesana

Ha servido de arranque al Aula Fe-Cultura

Clausurado con éxito el ciclo de conferencias "Ser persona hoy: reto y posibilidad"

El ciclo de conferencias "Ser persona hoy: reto y posibilidad", que ha servido de arranque al Aula Fe-Cultura, ha sido valorado muy positivamente, tanto por la calidad de las ponencias como por la elevada participación, que rondó el medio millar cada día.

El catedrático de Microbiología de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, César Nombela, inauguró el ciclo hablando del valor de la vida humana en el contexto de la nueva investigación biomédica; el profesor de Metafísica y Teoría del Conocimiento en la Facultad de Filosofía de la misma Universidad, Carlos Díaz se refirió a la construcción de la persona; el dominico Martín Gelabert, catedrático de la Facultad de Teología en Valencia se refirió al pensamiento cristiano sobre la persona humana y las cuestiones antropológicas planteadas actualmente a la teología cristiana; la penúltima jornada se dedicó a la economía, con la intervención del profesor de Economía Internacional y Desarrollo en la Universidad Complutense Pedro José Gómez Serrano, que profundizó en la dinámica de la cultura actual, configurada fundamentalmente desde el mercado y la economía. El cierre lo puso Imanol Zubero Beascoechea, profesor de Sociología en la Universidad del País Vasco, que abordó cuestiones de fondo planteadas en la relación persona-sociedad: perspectivas políticas, culturales, económicas, técnicas, etc.

Todas las conferencias terminaron con un coloquio en el que pudieron intervenir los asistentes.

 

La diócesis clausura el próximo jueves el 'Año de la Inmaculada'

El próximo jueves, día 8 de diciembre, nuestra diócesis de Mérida-Badajoz clausura el 'Año de la Inmaculada' que han celebrado todas las diócesis españolas a lo largo del último año en conmemoración del 150 aniversario de la proclamación de dicho dogma mariano. Esta clausura tendrá lugar en la Catedral de Badajoz a las 12 de la mañana. Previamente, el miércoles a las 19'00 habrá vísperas solemnes en el mismo lugar.

Numerosos actos

Durante este 'Año de la Inmaculada', nuestra diócesis ha vivido diversos acontecimientos organizados por este motivo, del que quizás el más destacado sea la exposición 'La Inmaculada en el arte de la baja Extremadura', por la que pasaron más de siete mil personas, y que reunió lo más granado del rico patrimonio diocesano en torno a la Inmaculada.

Además, a lo largo de este 'Año de la Inmaculada' también se han celebrado diversas conferencias, a cargo de reputados especialistas en mariología, presentaciones de libros o visitas guiadas a la Catedral.

 

Representa a 40.000 familias extremeñas

La CONCAPA de Extremadura celebró el sábado en Badajoz su Congreso regional

La Confederación Católica de Padres de Alumnos (CONCAPA) de Extremadura celebró el pasado sábado en Badajoz su Congreso Regional, donde anunció que el XVII Congreso Nacional se celebrará el último fin de semana de octubre del próximo año en Cáceres, con el lema "Educación: derecho y responsabilidad de la familia".

Responsables nacionales y regionales de CONCAPA ofrecieron una rueda de prensa al inicio del Congreso en la que José Miguel Martínez Vega, Vicepresidente primero de la organización, declaró que CONCAPA se encuentra enfrascada en la defensa de los derechos educativos que establece la Constitución y en la lucha contra el fracaso escolar; además, criticó la LOE porque "cierra la puerta a la libertad de las familias a la hora de elegir centro" y criticó los actos explicativos de la reforma educativa que está llevando a cabo el Partido Socialista porque "se enmarcan en una campaña de imagen ante la enorme movilización social, ya que si esos actos fueran realmente explicativos correrían a cargo de los autores de la ley y no de los políticos".

Desde CONCAPA se insistió en la necesidad de alcanzar de una vez por todas un auténtico pacto nacional por la educación, evitando que cada gobierno haga su ley, en la mayoría de los casos con criterios no solamente distintos sino contrarios a los anteriores.

La Confederación Católica de Padres de Alumnos representa en nuestra región a unas 40.000 familias, según puso de manifiesto en el transcurso de la rueda de prensa el presidente regional, Javier López de Lerma.

 

Hornachos acoge la Asamblea diocesana de la Adoración Nocturna Femenina

La Adoración Nocturna Femenina (ANFE) de la diócesis de Mérida-Badajoz ha celebrado en Hornachos su Asamblea Diocesana, a la que asistieron casi un centenar de miembros de este movimiento pertenecientes a las diversas secciones con las que cuenta la ANFE en nuestra diócesis.

Durante el encuentro, el sacerdote Antonio Bellido Almeida, párroco de Santa Eulalia y director espiritual diocesano de ANFE, impartió una conferencia titulada "Eucaristía, de la doctrina a la praxis".

Por su parte, la presidenta diocesana de este movimiento, Emilia Ripado Lennsent, presentó los proyectos para el nuevo año y animó a las participantes a seguir trabajando en la Iglesia.

 

Un centenar de jóvenes participa en una convivencia

Un centenar de jóvenes pertenecientes a las parroquias emeritenses de Santa María la Mayor, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Nuestra Señora de los Milagros y a La Purísima Concepción de Villagonzalo, tuvieron un día de convivencia-marcha desde Arroyomolinos de Montánchez a Montánchez, por la llamada 'ruta de Los Molinos', con el objetivo de reflexionar sobre el camino de su vida y sobre el seguimiento a Cristo.

Según los organizadores, "el día fue intenso en reflexiones, pues hubo tres momentos a lo largo de la marcha".

A su llegada a Montánchez, los jóvenes participaron en un gran juego en la plaza de dicha localidad, que tenía como objetivo, desde una perspectiva lúdica, ayudar a los jóvenes a seguir pensando sobre el tema de esta jornada; el punto y final lo puso la celebración de la Eucaristía en el templo parroquial de Montánchez.

 

Semana vocacional marista

Durante toda la semana pasada, el Colegio marista de Badajoz ha estado celebrando una 'Semana Vocacional' en la que han participado todas las etapas educativas de dicho colegio. Mediante multitud de actividades, encuentros de oración, video forums... los organizadores querían hacer reflexionar a los chicos y chicas sobre "qué quieren hacer con su vida" y la capacidad que tiene cada uno "para ser agentes activos que trabajen por el cambio de nuestra sociedad".

 

Más de 50 universitarios aprenden a prevenir las conductas adictivas

Organizado por el Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Extremadura, y con la colaboración de Cáritas diocesana, más de cincuenta jóvenes universitarios del campus de Badajoz han realizado un curso de perfeccionamiento sobre "Prevención de conductas adictivas".

Según los organizadores, "con este curso se quiere responder al problema de las adicciones, temática importante tanto para los que se mueven en el ámbito educativo como en contextos juveniles; es necesario concienciarse y prepararse para prevenir tanto a nivel personal en los estudiantes como de cara a su futuro profesional educativo".

El curso ha sido dirigido por el equipo técnico del 'Proyecto Vida', y se ha desarrollado en dos fines de semana de Noviembre en la Facultad de Educación y en la Residencia Universitaria de Caja de Ahorros de Badajoz.

La evaluación por parte de los participantes ha sido muy positiva y el curso se complementará con otro sobre "tratamiento de conductas adictivas" previsto para el mes de Marzo.

 

Encuentros de Vida Ascendente

El Movimiento seglar 'Vida Ascendente' de la diócesis de Mérida-Badajoz ha celebrado el fin de semana pasado dos encuentros, uno en la parroquia pacense de San Roque y otro en la casa de oración de Gévora, donde han participado casi un centenar de personas. En ambos encuentros, estuvo presente María Luisa Marente, vicepresidenta nacional de 'Vida Ascendente', quien presentó este movimiento a los participantes.

 

Agenda

"Puente con Ruanda"

La parroquia pacense de San Roque organizada, entre los días 4 de diciembre al 5 de enero, un mercado solidario con el objetivo de recaudar los fondos necesarios para la financiación de proyectos sociales en Ruanda, país con el que ésta parroquia está comprometida desde hace varios años. Este mercado permanecerá abierto en la parroquia de lunes a sábado de 5 a 8 de la tarde y los domingos por la mañana de 11 a 2.

 

Rastrillo solidario

La Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes de Mérida ha preparado, como en años anteriores, un 'rastrillo benéfico' para los próximos 4 al 11 de diciembre en el 'Palacio de la China', ubicado en la Plaza de España de la capital autonómica tanto en horario de mañana como de tarde.


Liturgia dominical

Celebramos el II domingo de Adviento

Palabra de Dios

 

 

Libro del profeta Isaías 40, 1-5, 9-11

Consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios; hablad al corazón de Jerusalén, gritadle: que se ha cumplido su servicio, y está pagado su crimen, pues de la mano del Señor ha recibido doble paga por sus pecados.

Una voz grita: En el desierto preparadle un camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que los montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale.

Se revelará la gloria del Señor y la verán todos los hombres juntos ­que ha hablado la gloria del Señor­.

Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuerte la voz, heraldo de Jerusalén; álzala, no temas, di a las ciudades de Judá: "Aquí está vuestro Dios. Mirad: el Señor Dios llega con poder, y su brazo manda. Mirad, viene con Él su salario, y su recompensa lo precede. Como un pastor que apacienta el rebaño, su brazo lo reúne, toma en brazo los corderos y hace recostar a las madres".

 

Carta 2ª del apóstol san Pedro 3, 8-14

Queridos hermanos: No perdáis de vista una cosa: para el Señor un día es como mil años y mil años como un día. El Señor no tarda en cumplir su promesa, como creen algunos. Lo que ocurre es que tiene mucha paciencia con vosotros, porque no quiere que nadie perezca, sino que todos se conviertan. El día del Señor llegará como un ladrón. Entonces el cielo desaparecerá con gran estrépito; los elementos se desintegrarán abrasados y la tierra con todas sus obras se consumirá. Si todo este mundo se va a desintegrar de este modo, ¡qué santa y piadosa ha de ser vuestra vida!

Esperad y apresurad la venida del Señor, cuando desaparezcan los cielos consumidos por el fuego y se derretirán los elementos.

Pero nosotros, confiados en la promesa del Señor, esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, en que habite la justicia.

Por tanto, queridos hermanos, mientras esperáis estos acontecimientos , procurad que Dios os encuentre en paz con Él, inmaculados e irreprochables.

 

Evangelio según san Marcos 1, 1-8

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios.

Está escrito en el profeta Isaías: yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino.

Una voz grita en el desierto: preparadle el camino al Señor, allanad sus senderos.

Juan bautizaba en el desierto: predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

Juan iba vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:

­Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero Él os bautizará con Espíritu Santo.

 

Comentario Litúrgico

Los afanes de este mundo

El Adviento tiene el peligro de ser interpretado solamente como un tiempo de espera de la Navidad, sin otra ocupación que dejar pasar las semanas hasta que llegue las celebraciones gozosas del nacimiento de Jesús, que la Iglesia conmemora y vive sacramentalmente con la liturgia propia de esos días.

La liturgia de este domingo intenta que no caigamos en esa postura errónea y, ya desde la oración colecta, nos descubre una de las tareas del Adviento: liberarnos de la presión que ejerce sobre nosotros los "afanes del mundo" pues nos desvían de la meta del Adviento: estar alerta para acoger a Cristo en nuestra vida que se nos acerca tanto como el Amigo intimo que quiere habitar en nuestro corazón por la gracia, como el Hermano necesitado que hace presente su cercanía en el prójimo o como el Señor de la Historia que da sentido a toda la aventura humana.

Para descubrir cuales son los "afanes del mundo" la liturgia de hoy nos presenta, en el evangelio, la figura de Juan Bautista. Su figura ya es una denuncia contra la sociedad de consumismo y lujo que se nos mete por los ojos: vestido de piel de camello y alimentado de saltamontes y miel silvestre causaría sensación si se presentara en el bullicio de unos grandes almacenes o, quizá, en medio de nuestros propios hogares repletos de los típicos regalos y banquetes de los días navideños.

San Pablo nos da un arma para luchar contra ese espíritu mundano que desdibuja la realidad de la Navidad cristiana. Nos invita a mantener nuestra esperanza cristiana que surge en nuestro corazones gracias al consuelo que dan las Escrituras.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

5, lunes: Is 35, 1-10; Lc 5, 17-26.
6, martes: Is 40,1-11.; Mt 18, 12-14.
7, miércoles: Is 40, 25-31; Mt 11, 28-30.
8, jueves: Gn 3, 9- 15.20; Ef 1, 3-6. 11-12; Lc 1, 26-38.
9, viernes: Is 48, 17-19; Mt 11, 16-19.
10, sábado: Is 48, 1-4. 9-11; Mt 17, 10-13.
11, domingo: Is 61, 1-2a.10-11; 1Ts 5, 16-24; Jn 1,6-8.19-28.

 

4 de diciembre: Santa Bárbara (s. III)

Patrona de todos los ruidos, explosiones, fuegos, petardos, rayos y truenos que no se pueden aguantar. Y pidámosle perdón por haberle puesto fama de estrepitosa.

Vivió Bárbara en el siglo III y tenía un padre tan bruto que ordenó meterla en una torre para siempre jamás, mientras que no renegase de su ser cristiano. Por esta razón, en las imágenes suyas siempre la hemos visto con una torre en las manos.

Y eso de los truenos le viene porque a su padre lo mató un rayo cuando, cansado de que su hija no renegase de su fe cristiana, la entregó a los verdugos para que la ajusticiasen. Y así es como la hemos hecho patrona de todas las tormentas, de todos los rayos y de todos los truenos. Por eso, tratándose de ruidos atronadores, también es patrona de los artilleros.

Pero nos preguntamos: ¿por qué la ha hecho su patrona el regimiento de artillería? Si ella protege a sus amigos del peligro de los rayos y truenos, también debería protegernos de las bombas que nos mandan los artilleros.

Probablemente los artilleros la han elegido por patrona para que Santa Bárbara los proteja de las bombas que les lanzan los artilleros del ejercito contrario. Pero, si los artilleros del ejercito contrario piden lo mismo, entonces se termina la guerra, y así mucho mejor ¿no?

 

Los santos de la semana

5, lunes: Crispina, Sabas, Gerardo, Bartolomé.
6, martes: Nicolás, Pedro Pascual, José Nguyén.
7, miércoles: Ambrosio, Sabino, Urbano, Carlos Garnier.
8, jueves: Inmaculada Concepción de Santa María Virgen.
9, viernes: Abel, Leocadia,Bernardo María de Jesús.
10, sábado: Eulalia de Mérida, Nuestra Señora de Loreto.
11, domingo: Dámaso, Ponciano, Victor, Daniel.


Contraportada

Habla el rector del Pontificio Instituto Litúrgico

El significado de la corona de Adviento

Uno de los signos del Adviento es la corona con cuatro velas que simbolizan las cuatro semanas del tiempo de Adviento. Para entender su significado, la agencia de noticias 'Zenit' ha entrevistado al padre Juan Javier Flores Arcas, osb, rector del Pontificio Instituto Litúrgico de San Anselmo en Roma.

"La corona de Adviento tiene que tener cuatro velas moradas, sin flores y colocarse cerca del altar", aclara este benedictino experto en liturgia.

¿Qué significan las 4 velas de la corona de Adviento?

Cada tiempo litúrgico tiene sus propios signos. El Adviento también los tiene. La corona de adviento viene del Norte de Europa, precisamente de Escandinavia y en los últimos años ha entrado con fuerza en nuestras comunidades cristianas. Consiste en un soporte circular revestido de ramas verdes (sin flores) sobre el que se colocan cuatro velas (el color morado sería el más apropiado). Estas velas simbolizan las cuatro semanas del tiempo de Adviento y se encienden progresivamente cada uno de los domingos. La corona debe colocarse en un lugar visible en el presbiterio, bien cerca del altar bien cerca del ambón, sobre una mesita o sobre un tronco de árbol o colgada del techo.

Aparte de este lugar especial en la Iglesia, ¿puede presidir centros de mesa en una casa particular, por ejemplo?

En costumbre en los países alemanes también el llevar estas velas a casa y ponerlas en lugares destacados para significar la espera del Mesías, de ese modo la celebración litúrgica entra en el cotidiano, en la vida familiar, en las costumbres caseras y empapa de sentido cristiano y de sabor mesiánico toda la vida del cristiano.

¿Cómo se consigue que la venida de Jesucristo sea entendida, año tras año, como una novedad?

La venida de Cristo es antigua y es nueva. Es un hecho pasado que se actualiza en la celebración litúrgica.

La Iglesia es ante todo la esposa de Cristo, único sumo sacerdote. En este sentido, es la receptora de los sacramentos pero no la productora ni la creadora. La Iglesia reelabora los sacramentos como colaboradora del esposo de quien recibe la vida y todo para poder actuar.

Por ello el sentido y fin de la celebración litúrgica es precisamente el de hacer participar a todas las generaciones activamente en la obra de la salvación de Cristo. En el tiempo de Adviento la obra de salvación se expresa de manera escatológica. Se trata del Cristo Juez, Señor, Rey, que vendrá al final de los tiempos. Es el Cristo en Majestad de los grandes mosaicos de las catedrales italianas: Cefalú, Monreal, Palermo

El misterio del culto litúrgico hace posible que la eternidad irrumpa en la temporalidad para que el misterio originario llegue a celebrarse y la salvación contenida en la acción salvífica pasada alcance a cada generación.

Por tanto la Escritura, la liturgia y los Padres anuncian siempre la muerte del Señor, ciertamente como muerte salvífica, como núcleo central del misterio del culto: "mortis Dominicae mysteria". La muerte tiene como consecuencia la vida de Cristo. Dirá el liturgista Odo Casel que a Jesucristo accedemos a través del Jesús histórico, así también a la Resurrección llegamos por la muerte.

La acción salvífica de Cristo nos conduce a su Pascua y nos hace por su Espíritu participar de ella y ser transformados por la misma Pascua de Cristo muerto y resucitado, para pasar así a la vida y a la vida eterna.

"Cristo actúa verdaderamente en los sacramentos como el sumo sacerdote de su iglesia, que la libera a través de su acción salvadora y la conduce a la vida", decía Odo Casel.

El tiempo de Adviento conduce a la Iglesia al umbral de su existencia, de ahí que la gran característica del Adviento del año 2005 debería ser la esperanza. Lo hemos escuchado en este primer domingo: &laqno;Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro». Somos llamados a realizar plenamente el plan de Dios sobre todos y cada uno de nosotros. Nos lo recuerda el Adviento que fraguando el presente nos presenta el futuro.

¿Qué particularidad litúrgica destacaría de este tiempo de Adviento?

El Adviento es un tiempo real y actual. Mientras escuchamos las profecías aún no realizadas, vemos pasar el mundo ante nuestros ojos y anhelamos ese mundo que vendrá y que ya comenzamos a vivir y a preparar en el presente.

Mientras esperamos el mañana, feliz y deseado, trabajamos en el presente, actual y esperanzador y miramos el pasado (venida en carne mortal de Cristo) y nos ilusionamos de haber tenido al Mesías entre nosotros y tomamos fuerza en nuestra carne que fue la suya y que por tanto está llena de la fuerza salvífica que él le infundió.

El Adviento es un tiempo real y presente que, al bucear en el ayer mesiánico, nos lanza hacia el futuro profético. En todo el proceso está la Trinidad Santa: el Padre que crea, el Hijo que viene a este mundo a recrearlo y el Espíritu Santo que lo santifica y lo une en el amor.

Zenit


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