Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 236 - Año V - 28 de diciembre de 1997
Director: José María Gil

Portada

La Familia, escuela de humanidad

Hoy, Fiesta de la Sagrada Familia


Dentro del tiempo de Navidad, se celebra en este domingo la fiesta de la Sagrada Familia. Es una ocasión propicia para honrar, por una parte, a la familia que Jesús, el Hijo de Dios, tomó para sí en la tierra: la formada por é l, María y José, y por otra, para proponerla como modelo de Iglesia a todos los hogares cristianos.
La familia constituye un campo de atención pastoral prioritaria en la acción evangelizadora de la Iglesia en nuestro país y en la diócesis en los próximos años, y como tal está contemplada en el plan pastoral diocesano que se está elaborando para el trienio 1998-2000.
En su atención adecuada, en aspectos que van desde el formativo a del acompañamiento cristiano y ayuda a los hogares con problemas, se juega mucho la comunidad cristiana y la sociedad en general, ya que la familia es a la vez, como dicen los obispos españoles en un mensaje para este día, escuela de humanidad y primera Iglesia donde se es evangelizado.

Editorial

Sonrisas y lágrimas

Cuando celebramos con alborozo al Niño de Belén, Buena Nueva y salvación para la humanidad de todos los tiempos, los niños de nuestros pueblos y ciudades, en ambientes de impregnación cristiana, son los protagonistas de las casas y de las calles, se enseñorean de las navidades con su alegre algarabía, con los juguetes de Reyes. Se cumple incluso el tópico de que los mayores nos hacemos un poco niños, contemplando los belenes o cantando villancicos.
Nada es tan lógico ni justificado, como ver en nuestros niños la imagen más tierna y conmovedora del Niño Emmanuel, nacido de María, Dios con nosotros. Y tratar a los pequeños con infinito respeto, con exquisitos cuidados, porque ellos y ellas son, en su inocencia, su gracia y su indefensión, lo más puro y santo de la familia humana. "¿No sabéis, decía Jesús, que sus ángeles (Mt. 18,10) ven de continuo la faz de mi Padre que está en los cielos?" ¡Cómo contrasta con esto, hasta extremos que provocan la indignación y el llanto, las horribles noticias que nos llegan a diario sobre el menosprecio, los escándalos, las crueldades de las que millones de niños son víctimas a diario en la redondez del planeta! Con cifras de la UNICEF, sabemos que la desnutrición mata cada año a siete millones de niños, sobre todo en los continentes tercermundistas, pero sumando también los que malviven en los suburbios cuartomundistas de las grandes capitales modernas. ¿A qué hablar de los millones de víctimas de la prostitución infantil, de los incontables "niños de la calle" en las grandes poblaciones de Centro y Sudamérica, de los niños asesinados por miles en Brasil?
Frente al encanto, el espanto. Pero, además de clamar a gritos contra tanta injusticia y presionar a quienes pueden remediarla, nos incumbe cuidar de nuestro propio entorno. ¿Protegemos a los niños? ¿Los educamos en el camino del bien? ¿Cuidamos de que no se pudran sus almas ante la televisión-basura? Sin olvidar que las separaciones de los padres, o su mala convivencia ante los ojos de los peques, son manantiales de sufrimiento y de traumas para ellos. Familia, escuela, catequesis, amor y desvelo por los niños, son recetas estupendas, sin plazo de caducidad.

Escritos episcopales

la Familia, escuela de humanidad

1. En el encuentro con las familias en Río de Janeiro, el Santo Padre nos recuerda que: "la familia es patrimonio de la humanidad, porque a través de ella, de acuerdo con el designio de Dios, se debe prolongar la presencia del hombre en el mundo". La familia es el lugar donde, por voluntad de Dios y por naturaleza, se asegura la continuidad de una humanidad que no puede permitir su anquilosamiento vital. Cada ser humano significa un nuevo enriquecimiento y una irrepetible aportación al patrimonio de la humanidad. Es, además, la manifestación de un amor que, teniendo su fuente en Dios, a través de la comunión conyugal alcanza este mundo y lo enriquece. Cada ser humano "trae consigo una particular imagen y semejanza de Dios mismo" (E.V. 43). Pero esta comunión conyugal es, además el favorable contexto para el cuidado, desarrollo y potenciación de la nueva vida humana alumbrada. La humanidad se ve, así, sometida y enriquecida desde la familia.
La familia no sólo cumple la trascendental misión de transmitir la vida y prolongar así la humanidad. Es también motor de humanidad. Juan Pablo II en el mismo Encuentro con las familias insiste en este papel insustituible que pertenece y desempeña la vida familiar: "lejos de ser un obstáculo para el desarrollo y crecimiento de la persona, la familia es el ámbito privilegiado para hacer crecer todas las potencialidades personales y sociales que el ser humano lleva inscritas en su ser". Es el ambiente donde cada uno de los hijos descubre e inicia la andadura de su vocación humana y cristiana. También para los esposos, la familia que ellos constituyen es ámbito de su propia realización personal, firme arquitectura y provocadora plataforma sobre la que afirmar y realizar el proyecto compartido de su vocación humana y cristiana. A través de los esposos llega a este mundo parte del caudal de creatividad amorosa con que Dios plenifica y santifica a la humanidad.
La experiencia de comunión y participación que caracteriza la vida diaria de la familia, representa su primera y fundamental aportación a la humanización y socialización de la persona. La familia es primera e insustituible escuela creadora de humanidad, ejemplo y estímulo para las relaciones comunitarias más amplias, mediante la transmisión de virtudes y valores. En una sociedad que corre el peligro de ser cada vez más despersonalizada y masificada, y, por tanto, inhumana y deshumanizadora, la familia posee y comunica todavía hoy energías formidables capaces de sacar al hombre del anonimato, de mantenerlo consciente de su dignidad personal, de enriquecerlo con profunda humanidad y de injertarlo activamente en el tejido de la sociedad (cf. FC 43). La fe cristianan nos presenta la familia como el primer lugar y la primera experiencia de la vocación que todos los seres humanos tenemos: a construir e integrarnos en la gran familia humana (GS 2), es decir, la gran familia de los hijos de Dios. A través de las relaciones que se viven en el seno de la familia, se despierta la experiencia de la paternidad de Dios y de la fraternidad de Cristo. Todo ser humano, en especial el pobre y el necesitado (Mt 25, 31-40), se nos desvela hermano en Cristo, miembro indispensable de esa gran familia que, bajo la paternidad de Dios, es la humanidad entera.
La familia es capaz de provocar la más temprana vivencia y manifestación de esa familiaridad que brota de nuestra identidad de hijos de un mismo Padre y que abarca a toda la familia humanaLa Fiesta de Navidad nos recuerda que Cristo, el Hijo de Dios, eligió una familia para hacer presente su Encarnación y su Buena Noticia en medio de la familia humana. En la vicisitudes y al amparo de una vida familiar, el Hijo de Dios "iba creciendo en estatura y en sabiduría" (Lc 2, 52). Su personalidad humana se fue forjando en una vida familiar, en el ambiente vital y humanizante de la Sagrada Familia. Compartió la experiencia familiar para, desde ella, sacar adelante su misión específica. También para El una familia fue el espacio físico y humano donde asentar y desarrollar su humanidad.
Cristo nos manifiesta la plenitud de lo humano, y lo hace empezando por la familia en que eligió nacer y crecer. El misterio de la Encarnación del Hijo de Dios está vitalmente asociado con la vida de una familia concreta, y desde ella con todas las familias que con su entrega y testimonio enriquecen la humanidad. Por eso, la Iglesia, fiel seguidora de Cristo que vino al mundo para servir (Mt 20, 28) considera el servicio a la familia y a la familia humana (GS 3) entre sus principales y más queridas tareas.
En la fiesta de la Sagrada Familia, pedimos la intercesión de María y José. Ellos fueron testigos y promotores del crecimiento vital y personal del Hijo de Dios encarnado en la humanidad. En su entrega y en su humanidad dieron cumplimiento a los planes de Dios. Que ellos nos sirvan de guía, en especial a los esposos y a las familias para que su andadura alcance la plenitud de su vocación.

Vitorio Oliver, Obispo de Orihuela-Alicante
Braulio Rodríguez, Obispo de Salamanca
Francisco Javier Ciuraneta, Obispo de Vitoria
Juan Antonio Reig, Obispo de Segorbe-Castellón

Centrales

La atención a la familia, una de las tareas prioritarias en la pastoral de nuestra diócesis

Entrevista a don Manuel Alvarez Vivas, director del Secretariado de Pastoral Familiar

Con el lema "La Familia, creadora de humanidad", se celebra en este domingo, 28 de diciembre, la fiesta de la Sagrada Familia, una ocasión estupenda para promover aún más el aprecio por esta entrañable y fundamental institución humana que el Hijo de Dios quiso asumir como propia y que constituye uno de los campos prioritarios de la atención pastoral de la Iglesia universal y de nuestra diócesis para los próximos años.
Según don Manuel Alvarez Vivas, director del Secretariado diocesano de Pastoral Familiar y a quien entrevistamos para nuestro lectores, son tres los retos principales que tiene ante sí nuestra diócesis en este terreno: la formación de los esposos y padres, el acompañamiento cristiano de las familias y la ayuda a los hogares con problemas. A todos nos toca ayudar a esta tarea para con la familia, creadora de humanidad y de Iglesia.
-¿Qué retos pastorales tienen la Iglesia y en concreto su Secretariado con respecto a la familia en nuestra diócesis?
- Desde el punto de vista cristiano pienso que con respecto a nuestras familias tenemos tres campos de trabajo muy importante: el primero de ellos sería el que hace relación al aspecto formativo y ahí se incluiría desde la formación para el matrimonio hasta la formación de los propios padres en su tarea educadora y evangelizadora, que se podría realizar a través de las escuelas de padres, que si no pueden ser parroquiales, sería conveniente crearlas a nivel arciprestal.
Otro campo importantísimo es el de las familias con diferentes conflictos -desde problemas entre la pareja hasta con los hijos-; este terreno también es otro en el que la Iglesia ha de dar respuesta y lo está dando en muchas diócesis a través de los llamados centros de orientación familiar; en nuestra diócesis no nos hemos olvidado de esta iniciativa y se está trabajando para que sea una realidad. Un tercer terreno de actuación en la pastoral familiar sería más estrictamente religioso, de educación en la fe. Ahora están en nuestra diócesis trabajando él los movimientos familiares específicos que en algunas zonas, como es la de la Serena, tienen un carácter parroquial.

Luces y sombras

-¿Cuál es , en su opinión, la situación de la familia en nuestra diócesis?
- En primer lugar quiero decir que tengo una visión positiva de la familia ya que, por una parte, las encuestas nos dicen que, incluso por parte de los jóvenes, es la institución más valorada. En segundo lugar porque todavía no se ha descubierto ninguna otra institución o grupo humano que pueda servir de alimento de algo tan importante en la vida de la persona como son las necesidades afectivas. En ese sentido tengo, y quiero seguir teniendo, una visión positiva de la familia, que va a pervivir y va a estar por encima de las crisis que pueda.
-Pero se habla de crisis de la familia.
- Sí, y efectivamente se perciben las crisis. En primer lugar pienso que hay una crisis que se podría llamar de autoridad moral. Los padre se encuentra muy desorientados con frecuencia y no saben qué respuestas dar a los retos que les presentan las generaciones más jóvenes. Están también las crisis sociales y económicas, la crisis de valores. Y no sólo pienso que éstas afectan a la familia, sino que también ocurre al revés: hay como una doble vertiente en este sentido, ya que por una parte la familia se debilita por la crisis de valores de la sociedad y la sociedad se debilita a su vez por la crisis vivida dentro de la familia. A esto se une toda una serie de problemas sociales como son el paro, las situaciones de marginalidad, etc. que están influyendo también de forma negativa en el modo de ver la familia actualmente.
- Se dan cada vez con más frecuencia nuevos modelos familiares, como son las monoparentales, con solo el padre y sobre todo, solo la madre.
- Pienso que para la educación integral y equilibrada psicológicamente del niño y del adolescente es necesario tanto el padre como la madre. La figura de estos y la de los hermanos son necesarias y cuando falta alguno de ellos se resiente la educación del niño y con ello su equilibrio psicológico.

Preparación al matrimonio

v-Teniendo en cuanta las dificultades a las que hoy tiene que hacer frente la familia, ¿se preparan bien los jóvenes para el matrimonio?
-Hay opiniones para todos lo gustos. Pienso que en la sociedad hay una cierta minusvaloración de lo que significa los compromisos y las responsabilidades, pero pienso que en nuestra diócesis, desde hace unos años -hablo de los 15 últimos- se han dado pasos, y pienso que es necesario aún dar más, en la preparación al sacramento del matrimonio. Es ésta una tarea que queremos emprender con seriedad.
- Pero esta tarea ya no es tan fácil pues va perdiendo fuerza en la sociedad una concepción cristiana de la familia.
-Cuando hablo con compañeros sacerdotes y con agentes de pastoral prematrimonial les digo que cuando nos encontramos con las parejas que se van a casar, estamos también ante el llamado mundo de los alejados y, por tanto, nuestra tarea tienen que ser calrísimamente evangelizadora y misionera para con ellos. Ese es el talante con el que nos tenemos que acercar a estas parejas que quieren contraer matrimonio, porque muchas veces estos jóvenes con 25 ó 26 años, incluso con una cultura media o alta en el terreno humano y profesional, que se acercan a los cursillos, están desde el punto de vista de la fe y su formación cristiana como niños.
-¿Basta con los cursillos, sin más, para formar la gente para el matrimonio?
-No basta con los cursillos; creo que tenemos que ir dando pasos -y por ese camino va el directorio de pastoral prematrimonial que se está preparando en la diócesis- para una catequesis más prolongada en clarísima conexión con la pastoral juvenil.
-Otro sector importante de la vida familiar son los mayores.
-Creo que se está valorando poco el papel de los mayores en la familia. Las personas mayores pueden aportar muchos elementos positivos, muchos valores a la vida familiar. Se habla incluso de que su influencia en la educación de los chicos viene a ser casi tan decisiva como la de los mismos padres.

Movimientos familiares

-¿Cuál es la realidad de los movimientos específicos familiares en nuestra diócesis?
- En este aspecto estamos bastante bien. Hay movimientos que están trabajando muy bien. Hace poco hemos tenido el primer encuentro conjunto de responsables de movimientos, de pastoral familiar en los arciprestazgo y el Secretariado; en él quedó claro que tiene que haber una mayor coordinación entre todos , respetando absolutamente la identidad y el carisma de cada uno de los movimientos, pero al mismo tiempo sabiendo que hay que aunar fuerzas. Hemos acordado también la celebración de un gran encuentro diocesano de movimientos y grupos familiares que se celebraría antes antes del verano, probablemente en Guadalupe.
José María Gil

Juan Pablo II: "Cuando se ofende la justicia también se pone en peligro la paz"

En su mensaje para el 1 de enero, el Papa denuncia los atropellos a los derechos humanos y responde a los desafíos de la globalización, la deuda externa, la violencia contra la mujeres y niños

El mensaje que Juan Pablo II ha escrito con motivo de la trigésimo primera Jornada Mundial de la Paz que se celebra el próximo día 1 de enero está lleno de esperanza, pero al mismo tiempo de claro realismo y de denuncia de situaciones de injusticia.
Todo el mensaje gira en torno al binomio: justicia y paz. En pocas palabras, sin una no puede existir la otra. "Justicia y paz no son conceptos abstractos o ideales lejanos; son valores que constituyen un patrimonio común y que están radicados en el corazón de cada persona. Todos están llamados a vivir en la justicia y a trabajar por la paz: individuos, familias, comunidades y naciones. Nadie puede eximirse de esta responsabilidad." Refiriéndose a la justicia, el Papa afirma: "en ocasiones, se la representa con los ojos vendados; en realidad, lo propio de la justicia es estar atenta y vigilante para asegurar el equilibrio entre derechos y deberes, así como el promover la distribución equitativa de los costes y de los beneficios". Y añade: "Bien mirado, su raíz última se encuentra en el amor, cuya expresión más significativa es la misericordia".
Según el Santo Padre "la justicia se fundamenta en el respeto de los derechos humanos". El mensaje pontificio denuncia los nuevos modos de violación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que aprobaron las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948: "la opresión, los conflictos, la corrupción o, de manera más subrepticia, mediante el intento de reinterpretar, a veces distorsionando deliberadamente su sentido, las mismas definiciones contenidas en la Declaración Universal."

Globalización y solidaridad

Al analizar la situación de la paz en el mundo de hoy, Juan Pablo II se refiere a la nueva realidad de la globalización de la economía a nivel planetario, propiciada por la desaparición de los bloques y los avances tecnológicos y se pregunta cuáles serán las consecuencias de los cambios que actualmente se están produciendo: "¿Se podrán beneficiar todos de un mercado global? ¿Tendrán todos finalmente la posibilidad de gozar de la paz? ¿Serán más equitativas las relaciones entre los Estados o, por el contrario, la competencia económica y la rivalidad entre los pueblos y naciones llevarán a la humanidad hacia una situación de inestabilidad aún mayor?"
"Las organizaciones internacionales tienen el cometido urgente -dice Juan Pablo II- de contribuir a promover el sentido de responsabilidad respecto al bien común para lograr una sociedad más equitativa y una paz más estable en un mundo que se encamina a la globalización. Pero,para esto, es preciso no perder jamás de vista la persona humana, que debe ser el centro de cualquier proyecto social. É En definitiva, el desafío consiste en asegurar una globalización en la solidaridad, una globalización sin dejar a nadie al margen. He aquí un evidente deber de justicia, que comporta notables implicaciones morales en la organización de la vida económica, social, cultural y política de las Naciones."

La deuda externa

El mensaje papal del 1 de enero continúa analizando las situaciones de injusticia que ponen en peligro la paz y se detiene,entre otras, en la deuda externa, señalando que "a causa de su frágil potencial financiero y económico, hay naciones y regiones enteras del mundo que corren el peligro de quedar excluidas de una economía que se globalizaÉ Hay que asignar ayudas especiales que permitan a los Países que sólo con sus propias fuerzas no pueden entrar con éxito en el mercado global, la posibilidad de superar su actual situación de desventaja. Es algo quese les debe por justicia."

Mujeres y niños

Pasa después Juan Pablo II a denunciar otras formas de injusticia y atropello de los derechos humanos como son la violencia contra las mujeres y niños, la prostitución forzada, la pornografía infantil, la explotación laboral de los menores. "Para contribuir a frenar la propagación de estas formas de violencia se requieren iniciativas concretas y, especialmente medidas legales apropiadas, tanto en el ámbito nacional como en el internacional".
Para superar todas estas situaciones injustas, el Papa reclama el compromiso de todos. "Esta tarea que exige una permanente conversión, es especialmente una misión de los cristianos, guiados por el Espíritu: Un signo distintivo del cristiano debe ser, hoy más que nunca, el amor por los pobres, los débiles y los que sufren. Vivir este exigente compromiso requiere un vuelco total de aquellos supuestos valores que inducen a buscar el bien solamente para sí mismo: el poder, el placer y el enriquecimiento sin escrúpulos. Sí, los discípulos de Cristo están llamados precisamente a esta conversión radical. Los que se comprometan a seguir este camino experimentarán "justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo" (Rm14, 17), y saborearán "un fruto de paz y de justicia"(Hb 12, 11).".

Noticiario diocesano

El sacerdote Francisco Tejada Vizuete ha ingresado en la Real Academia de Extremadura

El pasado día 20, en el marco de la Catedral Metropolitana de Badajoz, leyó su discurso de ingreso en la Real Academia de Extremadura el sacerdote y canónigo de dicha catedral don Francisco Tejada Vizuete. Acompañaron al nuevo académico diversas personalidades y tambien estuvieron presente el prior y el bibliotecario del Monasterio de Guadalupe, don Luis Blanco y don Sebastián Garcia. La lectura del discurso en el Altar Mayor de la Catedral fue presidida por el presidente de la Academia, don Santiago Castelo y el arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero.
"Torres para un paisaje" fue el título del discurso, en el que don Francisco Tejada, partiendo de la más hermosa torre del mudéjar extremaño, la de su pueblo natal, Granja de Torrehermosa, desentrañó la historia y el devenir de las más hermosas construcciones de este orden a lo largo de los siglos XVI al XVIII, mientras, establecía, desde ellas, en una exposición documentadísima en su contenido y preciosa en su exposición literaria, un diálogo con el plural paisaje bajoextremeño entrelazando en él matices autobiográficos.
Don Carmelo Solís, también sacerdote académico y director del Coro del Conservatorio de Badajoz contestó a su discurso con otra brillante intervención en la que hizo una samblanza biográfica del profesor Tejada Vizuete y destacó la nueva visión que éste aporta a la investigación en la que se funden "arte, historia y naturaleza".
Según ha manifestado a nuestra revista don Francisco Tejada, este nombramiento ha supuesto para él "fundamentalmente el reconocimiento por parte de una institución cultural de una labor que se ha hecho a lo largo de muchos años de carácter cultural pero también, y quiero recalcarlo mucho -dijo- desde un sentido eminentemente eclesial. Para mí supone que una docta institución como es la Real Academia reconoce, de alguna manera, que uno ha tratado de entender la relación de ese diálogo, siempre necesario, entre la fe y la cultura".
El nuevo académico recorrió las torres de nuestra provincia, movido por ese carácter eclesial, y también por otros de estética y lírica, porque, como nos manifiesta, él es "hombre de la cultura, pero lo que siempre me consideraré es hijo fiel de la Iglesia".

"A cielo abierto", poemas para rezar y cantar la Navidad, de Rafael Julián Rey

Acaba de publicarse el poemario "A cielo abierto. (Para rezar y cantar la Navidad)", obra del sacerdote don Rafael Julián Rey, párroco de San José de Almendralejo y canónigo de la Concatedral de Santa María de Mérida, quien, según se expresa en la presentación "ha ido componiendo estos versos en sucesivas fiestas navideñas y los publica ahora a ruegos insistentes de algunos amigos que los conocen y piensan que estos versos pueden ayudar a otras muchas personas sencillas y corrientes a contemplar, interiorizar, vivir y hasta cantar en familia el gozo de la auténtica Navidad, la del Evangelio, la que interpela al sentido mismo de la vida y a lo más íntimo del hombre, a su más profunda identidad".
Don Juan Andrés Calderón, también sacerdote y poeta, que presenta el poemario, ha escrito de él que para entender el misterio de la Navidad, "nada mejor que la poesía, el canto, el juego..., los versos sencillos de Rafael Julián 'encarnados' en la maternidad de María, la expectación de José, la 'reflexión' paradójica del pollino y la reunión familiar, que enriquece los villancicos con esa entrañable vivencia de comunidad".
Este bello libro navideño, editado gracias a la colaboración de la Caja Rural de Almendralejo, es una buena ayuda para adentrarse, con sencillez espiritual y a la vez con hondura, en el Misterio que estos días vivimos los cristianos. Un libro para orar y gozar.

Cáritas diocesana recibió casi 348 millones de pesetas para los damnificados de la riada

Ya se han repartido más de 30 millones de pesetas en módulos de realojamiento y ayudas inmediatas

Según informaciones aportadas por Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz a nuestra revista, esta institución ha recibido a fecha del pasado día 22 de diciembre, unos ingresos de 347.786.864 pesetas para ayuda a los damnificados por la riada ocurrida en la provincia de Badajoz el pasado mes de noviembre.
De esta cantidad, 162 millones han sido aportados por Televisión Española; asociaciones, instituciones y empresas han dado 5.922.281 pesetas; los colegios e institutos de enseñanza han recaudado 2.951.687 pesetas; las parroquias y las cáritas parroquiales de la diócesis han aportado 44.575.601 pesetas; las parroquias de otras diócesis han contribuido con 12.929.630 pesetas; las congregaciones religiosas han recaudado 23.102.414 pesetas y las cáritas diocesanas de otras provincias de España han aportado 53.434.836 pesetas; de donativos particulares e ingresos anónimos, Cáritas ha recibido un total de 42.870.415 pesetas también para ayuda a los los damnificados de la riada.Los gastos realizados por Cáritas Diocesana de Mérida- Badajoz hasta la mencionada fecha han sido de 6.047.750 pesetas en módulos de realojamiento y 24.215.673 pesetas en ayudas inmediatas a los damnificados.
Según nos han informado también desde Cáritas diocesana, para repartir el dinero recaudado se están siguiendo unos criterios básicos que se basan en el respeto a la dignidad de la persona; la complementariedad con otras ayudas de las administraciones públicas; la proporcionalidad a la situación de cada afectado, la promoción de colectivos que ya vivían con grandes carencias antes de la riada, y la transparencia en la gestión y reparto de los fondos recibidos.

La Juventud Obrera Cristiana de Extremadura ha celebrado en Badajoz los 50 años de su integración en la Acción Católica

Un grupo numeroso de militantes de la Juventud Obrera Cristiana (JOC) de las diócesis de Mérida- Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia se reunieron el pasado domingo en el Seminario de Badajoz para celebrar los 65 años de los comienzos de este movimiento apostólico obrero en España, siguiendo las directrices de su fundador, el sacerdote belga y apóstol del mundo obrero, Joseph Cardijn. También celebraban los jóvenes jocistas los 50 años de la integración de este movimiento apostólico en la Acción Católica como movimiento especializado.
Los participantes en este encuentro, en el que estuvieron acompañados de amigos, antiguos militantes, consiliarios y personas pertenecientes a otros movimientos especializados de la Acción Católica, llevaron a cabo a lo largo del día diversos actos para celebrar estas efemérides con las que, según se dijo en la presentación, se pretendía asumir la historia del movimiento y valorarla, a la par que reafirmarse en los compromisos de presencia de la Iglesia en el mundo obrero, reivindicando y luchando por la dignidad y justicia en favor de los jóvenes trabajadores, según los valores del Evangelio de Jesucristo.
Durante la jornada se tuvo una mesa redonda en la que se hizo un repaso a la historia de la JOC en la región, haciendo recuento de sus acciones más señaladas en favor de los trabajadores y en la que intervinieron los dirigentes Ricardo Flores, Julián Díaz y la actual presidenta nacional de este movimiento, la pacense Rosa M» Rodríguez Fariña.
También se expusieron en diversas mesas materiales, publicaciones y fotografías de los años de historia de la JOC en las tres federaciones existentes en la región extremeña: Badajoz, Cáceres y Plasencia.
El encuentro terminó con la celebración de la eucaristía presidida por el sacerdote placentino don Felipe García, responsable de la subcomisión de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española.

Parroquia de S, Juan Macías: Medio centenar de universitarios en el retiro de Adviento

Aunque los distintos grupos de catequesis se han preparado a la Navidad con diversos encuentros especiales, el pasado día 13 de diciembre numerosos fieles de la parroquia pacense de S. Juan Macías se preparaban para la celebración de la Navidad con un retiro dirigido por su párroco don Manuel Santos Durán.
En la mañana de ese mismo día, se tuvo en el Colegio del Santo Angel un retiro para los universitarios y jóvenes de la mencionada parroquia que se preparan para iniciar sus estudios en la Universidad, predicado por el sacerdote don Mateo Blanco Cotano, director del Secretariado de Enseñanza. A él asistieron medio centenar de jóvenes en un ambiente de silencio y oración. Este grupo de universitarios expresó el deseo de fomentar encuentros semejantes, que les permita profundizar en las exigencias de su vocación cristiana. En el mes de enero se iniciarán en la parroquia unos grupos de formación cristiana para jóvenes profesionales.

Mirada a nuestro tiempo

Los ancianos

La familia es escuela para la dignidad del ser humano, porque es en su clima de amor donde normalmente se descubre el valor que cada uno tiene como persona. Todos son necesarios en la familia: los niños, los jóvenes, los adultos y los ancianos. Cada cual ha de ocupar su puesto en ella, entre el afecto de los demás y en una relación de intercambio y enriquecimiento.
Los ancianos representan la sabia experiencia, madurada en el corazón de una larga, intensa y abnegada vida, y por eso han de tener un lugar de honor en la convivencia familiar.
Aunque ahora estén en el declinar de la vida, es precisamente en su debilidad cuando más necesitan del cariño y de la estima de los suyos. Es el momento de recoger todo el afecto y toda la dedicación que ellos pusieron hacia sus hijos, cuando estos se asomaron a la vida y eran también frágiles y necesitados de ayuda y afecto.
Es verdad que esto supone a veces un gran sacrificio, porque las circunstancias económicas o de habitabilidad del hogar lo hacen difícil, pero no podemos olvidar que todos hemos de sacrificar algo en la convivencia en favor de los demás. No vale decir: "Cada cual tiene derecho a vivir su vida". No se vive aisladamente, sino en la recíproca donación de los unos hacia los otros.
No obstante, si no es posible que los ancianos convivan en el hogar familiar, es necesario que los suyos establezcan formas de cercanía, de cariño, de reconocimiento y de cuidado.
Amadeo Rodríguez

Página litúrgica

Celebramos la Solemnidad de la Sagrada Familia

Palabra de Dios:

Primer libro de Samuel 1, 20-22, 24-28

En aquellos días, Ana concibió, dio a luz un hijo y le puso por nombre Samuel, diciendo: Al Señor se lo pedí. Pasado un año, su marido Elcaná subió con toda la familia para hacer el sacrificio anual al Señor y cumplir la promesa. Ana se excusó para no subir, diciendo a su marido: Cuando destete al niño, entonces lo llevaré para presentárselo al Señor y que se quede allí para siempre. Ana se quedó en casa y crió a su hijo hasta que lo destetó. Entonces subió con él al templo del Señor, de Siló, llevando un novillo de tres años, una fanega de harina y un odre de vino. Cuando mataron el novillo. Ana presentó el niño a Elí, diciendo: Señor, por tu vida, yo soy la mujer que estuvo aquí junto a ti, rezando al Señor. Este niño es lo que yo pedía; el Señor me ha concedido mi petición. Por eso se lo cedo al Señor de por vida, para que sea suyo. Después se postraron ante el Señor.

Salmo 83, 2-3, 5-6, 9-10

R.Dichosos los que viven en tu casa, Señor.
¡Qué deseables son tus moradas,
Señor de los ejércitos!
Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo.

Carta 1» de apóstol san Juan 3, 1-2, 21-24

HermanoQueridos hermanos: Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! El mundo no nos conoce porque no le conoció a él. Queridos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. Queridos, si la conciencia no nos condena, tenemos plena confianza ante Dios. Y cuanto pidamos lo recibimos de él, porque guardamos sus mandamientos y hacemos lo que le agrada. Y éste es su mandamiento: que creamos en el nombre de su Hijo, Jesucristo, y que nos amenos unos a otros, tal como nos lo mandó. Quien guarda sus mandamientos permanece en Dios,y Dios en él; en esto conocemos que permanece en nosotros: por el Espíritu que nos dio.

Evangelio según san Lucas 2, 41-52

Los padres de Jesús solían ir cada año a Jerusalén por las fiestas de Pascua. Cuando Jesús cumplió doce años, subieron a la fiesta según la costumbre y, cuando terminó, se volvieron; pero el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin que lo supieran sus padres.
Estos, creyendo que estaba en la caravana, hicieron una jornada y se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos; al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca. A los tres días, lo encontraron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas; todos los que le oían quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba. Al verlo, se quedaron atónitos, y le dijo su madre: Hijo, ¿por qué nos has tratado así? Mira que tu padre y yo te buscábamos angustiados. Él les contestó: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre? Pero ellos no comprendieron lo que quería decir.
Él bajó con ellos a Nazaret y siguió bajo su autoridad. Su madre conservaba todo esto en su corazón. Y Jesús iba creciendo en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y los hombres.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

29, lunes: 1Jn 2, 3-11; Lc 2, 22-35.
30, martes: 1Jn 2, 12-17; Lc 2, 36-40.
31, miércoles: 1Jn 2, 18-21; Jn 1, 1-18.
1, jueves: Nm 6, 22-27; Ga 4, 4-7; Lc 2, 16-21.
2, viernes: 1Jn 2, 22-28; Jn 1, 19-28.
3, sábado: 1Jn 2, 29-3; Jn 1, 29-34.
4, domingo: Si 24, 1-2, 8-12; Ef 1, 3-6, 15-18; Jn 1, 1-18.

Comentario litúrgico

Cosas de familia

Es una frase que usamos para indicar algo íntimo, que no debe trascender más allá de los estrictos límites del parentesco, pues se considera a la familia tierra sagrada que no debe ser pisada por los de fuera.
Así debemos considerar esta fiesta de la Sagrada Familia. La liturgia nos la presenta en un entretejido en el que es difícil distinguir lo divino y lo humano.
Todo el contexto humano que rodea las fiestas navideñas está marcado por la familia de cada cual. A ella nos reintegramos sin importar kilómetros o años. Todos volvemos, de alguna manera, al seno materno para cobijarnos y reencontrarnos con una infancia dorada que, quizá, nunca existió.
La liturgia del día nos habla también de "cosas de familia", pero abriendo el horizonte a límites insospechados, precisamente al concentrar la mirada en la familia primordial en la que encuentra razón de ser toda paternidad, toda filiación y toda fraternidad.
San Lucas lo narra con sencillez, pero sin esconder detalle alguno por áspero que sea. Su relato pone de manifiesto quién es quién.
Jesús adolescente se extraña que María y José no se hayan dado cuenta de que él era el Hijo del Padre, el Hermano que tiene que preocuparse de las cosas del Padre común. En una palabra, tenía que preocuparse de las "cosas de familia" que iban a dar sentido tanto a la gran familia humana como a cada hogar cristiano, que está llamado a reproducir, a escala, el misterio de una paternidad que entrega al hijo, una filiación que está atenta al padre y una fraternidad que está llamada a ser acogida del otro.
Cada cual encontrará su papel en estas "cosas de familia".
Antonio Luis Martínez

Santoral

27 de diciembre: Teodoro y Teófanes Graptós ( + 841)

La Son dos monjes hermanos, conocidos como Graptós, no por su apellido, sino en razón de exhibir en su frente una marca escrita con fuego, por orden del emperador bizantino Teófilo, en el año 833.
Estos "inscritos" o "marcados" lo fueron por rebeldes a las órdenes imperiales que, desde principios del siglo IX, prohibieron el uso de las imágenes en el cristianismo. Este fenómeno histórico es conocido como guerra de los iconoclastas, o sea, destructores de imágenes.
Estaba en juego mucho más de lo que parece: en Occidente una imagen es un modo de mirar la divinidad, siempre simbólico; en Oriente es una manera de que Dios te mire. El iconostasio no adorna el altar, como en nuestros retablos, sino que se interpone entre el pueblo y el ara, para posibilitar el misterio y permitir la divina contemplación. Un conflicto sobre los iconos suponía todo un modo de concebir la encarnación: Cristo es representable porque, siendo Dios sin figura, es hombre con cuerpo humano total, como el nuestro.
Teodoro y Teófanes son testigos, con su frente marcada, de una libertad cristiana bendita por los siglos: la de crear belleza total. Mosaicos, iconos, pinturas y esculturas sin número nos dejan ver que Dios nos ve, son la "biblia de los pobres" y la cercanía encarnada de un Dios siempre accesible. Ni estos hermanos eran idólatras, ni su frente fue afeada por un hierro que les impidiese ser fieles a la belleza absoluta. ¿Véis por qué no me gustan las iglesias vacías como garajes?.
Manuel Amezcua

Santos de la semana

29, lunes: Tomás Becket, Trófimo, Marcelo.
30, martes: Félix, Anisia, Anisio, Sabino, Severo, Apticino, Donato.
31, miércoles: Silvestre, Paulina, Columba.
1, jueves: Santa María, Madre de Dios. Fulgencio, Guillermo, Félix.
2, viernes: Basilio Magno, Gregorio Nacianceno, Macario.
3, sábado: Antero, Florencio, Pedro, Daniel.
4, domingo: Hermetes, Cayo, Isabel Ana Bayley, Ángela de Foligno.

Contraportada

De Belén a los belenes

Cómo se fue formando esta tradición y sus personajes

El La descripción de la escena del nacimiento de Jesús que hace el Evangelio es explícita pero sumamente sobria: "Mientras ellos estaban allí, se le cumplieron (a María) los días del parto, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento". De esta descripción a la exuberancia de los belenes napolitanos, españoles o latinoamericanos, hay una gran diferencia. ¿Cómo surgió en la Iglesia católica la costumbre de reconstruir la ciudad en que nació Jesús, Belén?

Los evangelios apócrifos

Desde los primeros años del cristianismo fueron surgiendo los elementos que poco a poco conformaron el escenario y los personajes del belén, tomados en gran medida de los evangelios apócrifos (no reconocidos por la Iglesia). La estrella de los reyes de la que habla Mateo, guía del rey de Oriente hacia Belén, se convirtió en el Espíritu Santo para el "Evangelio de los hebreos". La cueva surgió de un "Diálogo" de Justino (quien citó una profecía bíblica: "Vivirá de cueva en cueva, de piedra dura") y de una descripción de san Jerónimo que en el año 404 hablo de "specus Salvatoris", cueva del Salvador. En la "Ascensión de Isaías", las lavanderas eran las nodrizas que lavaron los vestidos después del parto de la Virgen. Este texto incluso menciona el nombre de una de ellas, Salomé. El buey y la mula surgieron del "Protoevangelio de Santiago", confirmando una visión de Isaías de Habacuc. San Paulino de Nola escribió que eran símbolo de la liberación de la esclavitud. En el siglo V un decreto papal, citado en una homilía de san León Magno, fijó definitivamente el número de los magos, que hasta aquel momento oscilaba entre dos y doce.

Fijación de la fecha

Mientras tanto el calendario cristiano había fijado finalmente la fecha del nacimiento de Jesús en el 25 de diciembre. El primer calendario litúrgico que incluye la celebración de Navidad fue el del 320. El 25 de diciembre, fiesta romana del solsticio de invierno ("Dies natalis solis invicti"), es el día en el que el sol deja de descender respecto al ecuador celeste, y los días se alargan. Los padres de la Iglesia llamaban a Jesús "Sol de Justicia" y la liturgia ortodoxa lo representa como "Luz del mundo".

Nacimiento del belén

Entre el 432 y el 440 Sixto III llevó a Roma algunos fragmentos de la santa cuna, a la que entonces fue llamada "Santa Maria ad preasepe" (Santa María en el pesebre), y que después pasaría a recibir el nombre de Basílica de Santa María la Mayor. En esta Iglesia de Roma comenzó la costumbre de celebrar la misa de medianoche, tomada de una análoga tradición de Belén. La atribución del oficio de carpintero a José, que durante siglos fue titubeante, se impuso en el siglo VI a través de las representaciones de los marfiles bizantinos.
Algunos historiadores consideran que el inicio del belén como tal tiene lugar con el acta notarial que se registró en Nápoles en el 1025 en una Iglesia, Santa María "ad praesepe", llamada "La redonda". Sin embargo, en este caso, como en el de Santa María la Mayor parece que se trata más bien de capillas destinadas a guardar fragmentos más o menos verdaderos, recogidos en Tierra Santa.
A partir del siglo VIII el nacimiento y la resurrección de Cristo se convirtieron en el tema de escenificaciones costumbristas tomadas de los Evangelios, representadas en las plazas. Con el tiempo, el sentido religioso de los recitales se fue deteriorando, de modo que frailes y curas predicaron contra la vulgarización, hasta el punto de que el mismo Inocencio III lo criticó. Fueron estas representaciones teatrales quienes introdujeron la mezcla de los personajes evangélicos con otros profanos inventados, en ocasiones fuera de tiempo y lugar (los pastores, por ejemplo, se convirtieron en campesinos y artesanos del aquel tiempo) .

San Francisco de Asís

Pero la fecha que no hay que olvidar es el 1223. Dieciséis años antes, Inocencio III había prohibido las representaciones sagradas. Francisco de Asís, llegó a Greccio con su inseparable hermano León, para evangelizar a las perversos habitantes de aquella áspera tierra. Para sensibilizarles se le ocurrió pedir una dispensa a Honorio III. San Francisco había descubierto una gruta en los bosques montañosos, a pocos pasos de su espartana cabaña, y pensó que era el lugar ideal para hacer revivir el "Nacimiento" del Redentor. Obtuvo la ayuda de Giovanni Vellita, el generoso rico del pueblo, que le consiguió el pesebre, la paja y los animales. La noche de la vigilia, con el toque de las campanas, convocó en la gruta a todos los habitantes de Greccio. Vinieron a pie, o a lomos de burro y de caballo, sin darse cuenta, como los pastores llegaron al pesebre. La historia narra que durante la misa Francisco habló a los fieles, y los ojos rojos y enfermos del santo lloraron por los sufrimientos del Redentor. Algunos historiadores afirman que fue el mismo san Antonio de Padua, contemporáneo de Francisco, quien celebró la misa. Como por milagro, por un momento, vio materializarse al Niño entre sus brazos. Francisco de Asís murió dos años después. Si bien puede ser excesivo considerar que aquella noche de Greccio fue el origen del nacimiento, sin embargo es legítimo considerarlo como el punto de partida de un fenómeno de una difusión extraordinaria en todo el mundo. Los franciscanos, a ejemplo de su fundador, se convirtieron en los pioneros del "Belén" en las iglesias y conventos que abrieron por toda Europa. Por ello, desde 1986, san Francisco es considerado el patrón universal del belén.
ZENIT


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