Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 557. 26 de diciembre de 2004

Director: José María Gil

Redactores: Juan José Montes y José Carrasco


Portada

Navidad: la fiesta del nacimiento de Jesucristo


Juan Pablo II

Vencer al mal con el bien

Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz

Juan Pablo II ha hecho público su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz. El Papa escribe en el documento: "He elegido como tema para esta jornada la exhortación de san Pablo a los Romanos: 'No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien' (12,21)". Ofrecemos a continuación un extracto de dicho mensaje, facilitado por el Servicio Vaticano de Información (VIS)

LA perspectiva indicada por el gran Apóstol subraya una verdad de fondo: la paz es el resultado de una larga y dura batalla, que se gana cuando el bien derrota al mal. Ante el dramático panorama de los violentos enfrentamientos fratricidas que se dan en varias partes del mundo, ante los sufrimientos indecibles e injusticias que producen, la única opción realmente constructiva es detestar el mal con horror y adherirse al bien (cf. Rm 12,9), como sugiere también san Pablo.

La paz es un bien que se promueve con el bien: es un bien para las personas, las familias, las Naciones de la tierra y para toda la humanidad.

El mal, el bien y el amor

La humanidad ha tenido desde sus orígenes la trágica experiencia del mal y ha tratado de descubrir sus raíces y explicar sus causas. El mal no es una fuerza anónima que actúa en el mundo por mecanismos deterministas e impersonales. El mal pasa por la libertad humana. (...) El mal tiene siempre un rostro y un nombre: el rostro y el nombre de los hombres y mujeres que libremente lo eligen. Cada (decisión equivocada) conlleva una connotación moral esencial.

Al buscar los aspectos más profundos, se descubre que el mal, en definitiva, es un trágico huir de las exigencias del amor. El bien moral, por el contrario, nace del amor, se manifiesta como amor y se orienta al amor.

La 'gramática' de la ley moral universal

Al contemplar la situación actual del mundo no se puede ignorar la impresionante proliferación de múltiples manifestaciones sociales y políticas del mal: desde el desorden social a la anarquía y a la guerra, desde la injusticia a la violencia y a la supresión del otro. Para orientar el propio camino frente a la opuesta atracción del bien y del mal, la familia humana necesita urgentemente tener en cuenta el patrimonio común de valores morales recibidos como don de Dios.

Esta común gramática de la ley moral exige un compromiso constante y responsable para que se respete y promueva la vida de las personas y los pueblos. A su luz no se puede dejar de reprobar con vigor los males de carácter social y político que afligen al mundo, sobre todo los provocados por los brotes de violencia. En este contexto, ¿cómo no pensar en el querido Continente africano? (...) ¿Cómo no recordar la peligrosa situación de Palestina, la tierra de Jesús? (...)Y, ¿qué decir del trágico fenómeno de la violencia terrorista que parece conducir al mundo entero hacia un futuro de miedo y angustia? En fin, ¿cómo no constatar con amargura que el drama iraquí se extiende por desgracia a situaciones de incertidumbre e inseguridad para todos?.

El bien de la paz y el bien común

En efecto, cuando se promueve el bien común en todas sus dimensiones, se promueve la paz. (...) De alguna manera, todos están implicados en el trabajo por el bien común, en la búsqueda constante del bien ajeno como si fuera el propio. Dicha responsabilidad compete particularmente a la autoridad política, a cada una en su nivel.

El bien común exige, por tanto, respeto y promoción de la persona y de sus derechos fundamentales, así como el respeto y promoción de los derechos de las Naciones en una perspectiva universal.

Sin embargo, las concepciones claramente restrictivas de la realidad humana transforman el bien común en un simple bienestar socioeconómico, carente de toda referencia trascendente y vacío de su más profunda razón de ser. El bien común, en cambio, tiene también una dimensión trascendente, porque Dios es el fin último de sus criaturas.

El bien de la paz y el uso de los bienes de la tierra

Dado que el bien de la paz está unido estrechamente al desarrollo de todos los pueblos, es indispensable tener en cuenta las implicaciones éticas del uso de los bienes de la tierra.

La pertenencia a la familia humana otorga a cada persona una especie de ciudadanía mundial, haciéndola titular de derechos y deberes, dado que los hombres están unidos por un origen y supremo destino comunes. Basta que un niño sea concebido para que sea titular de derechos, merezca atención y cuidados, y que alguien deba proveer a ello. La condena del racismo, la tutela de las minorías, la asistencia a los prófugos y refugiados, la movilización de la solidaridad internacional para todos los necesitados, no son sino aplicaciones coherentes del principio de la ciudadanía mundial.

Además, se garantizará mejor el bien de la paz si la comunidad internacional se hace cargo, con mayor sentido de responsabilidad, de los comúnmente llamados bienes públicos, como el sistema judicial, la defensa y la red de carreteras o ferrocarriles.

El principio del destino universal de los bienes permite, además, afrontar adecuadamente el desafío de la pobreza.

El drama de la pobreza está en estrecha conexión con el problema de la deuda externa de los países pobres.

Es, pues, necesaria una movilización moral y económica. (...) Dar un nuevo impulso a la ayuda pública para el desarrollo y, no obstante las dificultades que puedan presentarse, estudiar las propuestas de nuevas formas de financiación para el desarrollo.

En la Carta apostólica 'Novo millennio ineunte' he señalado la urgencia de una nueva imaginación de la caridad. (...) Eso se hace evidente sobre todo cuando se abordan los muchos y delicados problemas que obstaculizan el desarrollo del Continente africano: piénsese en los numerosos conflictos armados, en las enfermedades pandémicas, más peligrosas aún por las condiciones de miseria, en la inestabilidad política unida a una difusa inseguridad social.

Es de desear que los pueblos africanos asuman como protagonistas su propia suerte y el propio desarrollo cultural, civil, social y económico. Que África deje de ser sólo objeto de asistencia, para ser sujeto responsable de un modo de compartir real y productivo.

Universalidad del mal y esperanza cristiana

Con la certeza de que el mal no prevalecerá, el cristiano cultiva una esperanza indómita que lo ayuda a promover la justicia y la paz

Ningún hombre, ninguna mujer de buena voluntad puede eximirse del esfuerzo en la lucha para vencer al mal con el bien. Es una lucha que se combate eficazmente sólo con las armas del amor. Cuando el bien vence al mal, reina el amor y donde reina el amor reina la paz

Los cristianos (...) han de saber mostrar con su vida que el amor es la única fuerza capaz de llevar a la perfección personal y social, el único dinamismo posible para hacer avanzar la historia hacia el bien y la paz.

Juan Pablo II


Centrales

Poesías navideñas

Para cantar el buen gozo con los pastores

Pastores, tocad tambores

que un ángel dice al

tambor

que anoche en trance

de amores,

pastores,

nació el Pastor.

Que anoche le dio María

posada de Dios al heno,

que anoche tuvo más lleno

de sol, la noche que el día,

que cuando se deslumbró

la paja donde nacía,

qué puedo deciros yo,

pastores, si la alegría

de un ángel dijo al tambor,

pastores, nació el Pastor.

Que si el tiempo en el latido

de Dios canta estremecido,

que si arde el cielo, pastores

y entre la rama y el nido

cada flor ha florecido,

venid a tocar tambores

que un niño nos ha nacido

y un ángel dice al tambor,

pastores, nació el Pastor.

¡Ay, gozo de Dios gozado,

quién dejará de gozar

el gozo que al despertar

este niño ha despertado!

Que el corazón ha tocado,

pastores, el resplandor

y un ángel dice al tambor,

pastores, nació el Pastor.

(+) Francisco Cañamero

 

Villancico del Trigo

Navidad en la tierra,

para los niños.

Para los niños, madre,

todo el cariño.

Navidad. Nos nace aún

el villancico,

la paz y la alegría.

Nace Dios mismo.

-¿Quién fue siembra celeste,

brote de trigo

en tierra de María?

- Mi Dios cautivo.

- ¿Quién fué espiga candeal

en el molino

y luego masa y pan?

- Mi Cristo vivo.

Nace Dios en Belén

trocado en niño

y en la "mesa" se hace pan

eucarístico.

En la honda Navidad

del pan y el vino

se hace misterio de fe,

trueque divino.

Navidad y Eucaristía

- milagro y signo-

son gozo de angelería

y de los niños.

- Yo soy el pan de la vida,

verdad, camino

y en el colmo del amor

os llamo "amigos".

(Mysterium fídei, amén,

cantad conmigo)

Antonio Bellido Almeida

Navidad-2004

 

¿Quién me explica tanto amor?

Está el alba en la azucena

y de tanta luz rebosa,

que su aroma se desposa

con la hermosura más plena.

Está la mañana llena

de inusitado esplendor.

¿Quién me explica tanto amor?

Era Dios, aunque dormía,

en los brazos de María

y el asombro del pastor.

Lleva el río en su corriente

todas las luces del cielo.

Todo el paisaje va en vuelo

de su seno transparente.

Cielo y río frente a frente

en desposado rumor.

¿Quién me explica tanto amor?

Era Dios, aunque dormía,

en los brazos de María

y el asombro del pastor.

Está el hogar encendido

y en fiesta los corazones.

La alegría da razones

de un gozo desconocido.

Es abeto florecido

la ternura sin rubor.

¿Quién me explica tanto amor?

Era Dios, que sonreía,

desde su madre, María,

al asombro del pastor.

(+) Pedro Belloso

 

Belén/Beslán

e sabe marzo la noche,

la piel del llanto se hiela

y la brisa todavía

evoca rabia y tristeza.

Y luego, septiembre,

más llanto sobre el llanto siembra,

noche en el alma, regreso

a Ramá y a la caverna.

Perdón, los del villancico,

mi flor de Pascuas se seca

y me cruje la ternura

entre la nieve y la piedra.

Chechenia, país perdido,

¡qué lejos Dios, y qué cerca!

Canto a Belén y a Beslán

desde el quejío y la pena

Belén, la "casa del pan";

Beslán, solar de tristeza.

Belén: nació nuestra VIDA;

Beslán: murió la promesa.

¿Cuántos niños, amapolas,

segó la guadaña ciega?

¿Cuánta sonrisa abortada

en el seno de su escuela?

¿Dónde estabas, dime, dónde,

dónde, dime, Centinela

Dios, "amigo de la vida"?

¿Por qué el silencio me puebla?

Perdón, mi NIÑO, tú sangras.

Para el llanto eres respuesta

solidario Dios de carne,

amor del cielo a la tierra.

Feliz Navidad, aún.

Antonio Bellido Almeida

 

Mi Niño no sabe nada

Silencio de noche roto

por pastoril algarada.

Del sorprendente alboroto

mi Niño no sabe nada.

Sólo en sus ojos destella

honda mirada de Dios.

Del cielo baja una estrella

a ver estas otras dos.

Y mirándolas se asombra

por luminososa mirada.

Su luz a su lado es sombra.

Y el Niño sin saber nada.

Pero lo sabe el pastor,

de dulzuras contagiado.

Lo dijo un ángel cantor

y, al verlo, lo ha comprobado.

José me mira y le miro

con el alma anonadada.

Adoro con él y admiro

que el Niño no sepa nada.

(+) Juan Mª Robles Febré


Información Diocesana

El Arzobispo felicitó a los niños en un encuentro navideño

Asistieron 250 chicos y chicas de distintos colegios de Badajoz

El Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Santiago García Aracil celebraba el pasado martes por la mañana un encuentro navideño con un nutrido grupo de niños compuesto por más de 250 chicos y chicas de distintos colegios de Badajoz: Maristas, Josefinas, Santo Ángel y Santa Teresa.

La celebración se llevaba a cabo en el salón de actos del propio Arzobispado, donde el Monseñor García Aracil les leía a los niños una carta en la que se presentaba cercano, como amigo.

Cuento

Don Santiago les regaló a los más de dos centenares de chicos y chicas un cuento de Navidad y les felicitó a todos estas fiestas cristianas marcadas por el nacimiento del Redentor en Belén, a la vez que les pedía que transmitieran esa felicitación a sus padres, hermanos y abuelos.

Mediante un lenguaje apropiado, les explicaba la predilección de Jesús por los niños y consecuentemente la importancia que los niños tienen para el Arzobispo como representante del Señor.

Por último, don Santiago despidió a los niños invitándolos a caramelos.

 

La Juventud Estudiante Católica realiza una jornada de formación

En ella celebraron el Misterio de la Navidad

Más de setenta jóvenes estudiantes de Institutos de Secundaria y de los distintos centros y facultades de la Universidad de Badajoz pertenecientes al Movimiento de Juventud Estudiante Católica de Extremadura se reunieron el sábado pasado, 18 de Diciembre, para realizar una jornada de formación celebrando el Misterio de la Navidad. El lema de la jornada era "Naciendo desde el estudio..."

Por la mañana llegaban jóvenes de Zafra, Jerez de los Caballeros, Mérida, Miajadas y Don Benito junto con sus animadores y consiliarios.

Eran recibidos por los universitarios y otros estudiantes de la ciudad de Badajoz en los salones de la Parroquia de San José en los que pasaron toda la jornada.

Comenzó el encuentro con un saludo por parte del Presidente Diocesano, Antonio Toledo, y con la presentación de todos los militantes.

Por la tarde se celebró la Eucaristía, presidida por el Consiliario Diocesano José Moreno Losada. En ella todos los militantes recibieron el libro editado con todos los evangelios de cada día para el próximo año, como señal del Evangelio que quieren hacer llegar a todas las aulas y a los ambientes escolares y juveniles.

 

Los Scouts Católicos reciben la luz encendida en la Gruta de Belén

Responsables de este movimiento fueron a recogerla a Barcelona

El pasado domingo se celebró en la Parroquia de San Pedro de Alcántara de Badajoz la fiesta Scout "La luz de Belén" con la asistencia de los Grupos Guadalupe, San Atón y San Pedro de Alcántara, todos pertenecientes al Movimiento de Scouts Católicos.

Esta fiesta navideña, de gran tradición Scout, consiste en la recepción solemne de la Luz encendida en la Gruta de Belén por los Scouts y Exploradores austriacos y distribuida a las distintas centrales nacionales, de donde la recogen los Grupos Provinciales. En nuestro caso concreto, la Presidenta de la Asociación la recogió en Barcelona.

Al comienzo de la Eucaristía el farolillo con la luz encendida se colocó en el centro del presbiterio una vez que se hiciera una introducción, con imágenes, explicando el sentido del acto.

En el momento de la paz todos los asistentes, reunidos en corro alrededor del altar, recibieron una velita encendida de la luz de Belén y juntos rezaron por la paz. Esa velita ha de presidir la cena familiar de navidad de cada casa rezando, el más pequeño de la familia, la oración que se distribuyó al final.

Durante estos días de vacaciones los Scouts de la barriada de Suerte de Saavedra, donde se ubica la parroquia de san Pedro de Alcántara, van a visitar, con sus responsables y consiliario, a los enfermos, ancianos y solitarios llevándoles la felicitación navideña.

 

Convivencia de GPJ de los arciprestazgos de Fregenal y Fuente de Cantos

El sábado 18 de diciembre, jóvenes de los Grupos Parroquiales de Jóvenes (GPJ), con sus respectivos animadores, llegados de Fuentes de León, Cabeza la Vaca, Segura de León, Usagre, Bienvenida y Monesterio, celebraron una convivencia en el salón del Ayuntamiento de Cabeza la Vaca.

En el marco ya de la Navidad, reflexionaron en grupos y pusieron en común el trabajo realizado en torno a una encuesta, en la que analizaban su relación con la comunidad cristiana: los aspectos positivos y negativos que descubren en su experiencia como creyentes. Tomaron algunos compromisos que tratarán de llevar a cabo. Terminado el trabajo, hicieron una marcha hacia un precioso paraje, llamado "la pisada del caballo", donde compartieron la comida. El encuentro finalizó con la celebración de la Eucaristía preparada por los propios jóvenes.

 

Fue ordenado en Taipei (Taiwán)

Primera misa de un joven arroyano

El joven José Antonio Leal Hernández ha celebrado su primera Misa recientemente en el templo parroquial de Arroyo de San Serván, de donde es natural el nuevo presbítero.

Concelebraron la Eucaristía Cesar Vidondo Nieto, del equipo de Catequistas itinerantes de las Comunidades Neocatecumenales en Extremadura, Gabriel Cruz, Delegado para el Clero de la Archidiócesis y otros doce presbíteros de la zona y amigos del misacantano y su familia. Además, cientos de fieles abarrotaron el Templo y dieron gracias a Dios por el don del sacerdocio.

Leal Hernández recibió el sacramento del Orden el 4 de Diciembre, en Taipei (Taiwán), de manos del Cardenal Crescencio Sepe, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los pueblos.

 

150 años del Dogma de la Inmaculada

Visita guiada a la Catedral Metropolitana de Badajoz

El pasado sábado, día 18 de diciembre, tenía lugar una visita guiada a la Catedral Metropolitana de Badajoz por el director del Museo de la misma, don Francisco Tejada Vizuete, bajo el título "La Inmaculada Concepción en la Catedral Metropolitana de Badajoz y su museo".

La visita, a la que seguirán otras bajo el mismo título los días 8 de enero y 5 de febrero de 2005, se enmarca en los actos conmemorativos del 150 aniversario de la declaración dogmática de la Inmaculada Concepción. Previamente, dentro de los actos conmemorativos, se ha llevado a cabo un recital musical, el concierto de Navidad y la presentación del libro "Parva retórica mariana", del que informábamos la semana pasada.

 

La Roca de la Sierra

El coro parroquial edita un CD de Villancicos

El coro parroquial de La Roca de la Sierra ha presentado un CD de temas navideños extremeños y populares que incluye 17 canciones. El coro, que comenzó su andadura en el año 2000 para animar las celebraciones, ha grabado ya otro CD con 13 canciones para cantar en la Eucaristía.

El disco compacto, del que se han realizado 400 copias, se ha grabado en los estudios de Onda Cero Montijo y los fondos que se obtengan de su venta se destinarán a sufragar distintas obras en la parroquia.

 

Desde mayo de 2003 una plaza de Badajoz lleva su nombre

Falleció el sacerdote diocesano don Antonio Amaya Álvarez

El pasado viernes, día 17, fallecía el sacerdote diocesano don Antonio Amaya Álvarez, natural de Fuente del Maestre.

Don Antonio fue ordenado el 17 de junio de 1945; del 4 de septiembre de ese año al 1 de agosto de 1947 desempeñó su labor pastoral como párroco de Don Álvaro, cargo que ocuparía posteriormente en la localidad de Corte de Peleas hasta 1948, en Nogales hasta 1957 y en Pueblo Nuevo del Guadiana hasta 1966. Ese año es trasladado a Badajoz, donde permaneció hasta su muerte.

El 8 de noviembre es nombrado párroco de la parroquia de san Juan de Ribera, en la capital pacense, y desde el 14 de abril de 1986 era capellán del asilo de ancianos de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Badajoz.

Don Antonio Amaya era un sacerdote muy querido en las comunidades por donde pasó. Prueba de ello era el homenaje recibido en mayo del año 2003 por los vecinos de las barriadas pacenses de Pardaleras, Antonio Domínguez y Cerro de Reyes, cuando el Ayuntamiento de la ciudad decidió poner su nombre a una de las plazas públicas de la zona. La mencionada plaza se ubica en parte de lo que era el antiguo asilo, en la confluencia de la Avenida de Pardaleras y las calles F.S. Sanpedro y del Maestro.


Liturgia dominical

Celebramos la Natividad del Señor y la Sagrada Familia

Palabra de Dios

 

Evangelio según san Juan 1, 1-18

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios.

La Palabra en el principio estaba junto a Dios.

Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho.

En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres.

La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió.

Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan:

éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe.

No era él la luz, sino testigo de la luz.

La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre.

Al mundo vino, y en el mundo estaba;

el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció.

Vino a su casa, y los suyos no la recibieron.

Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre.

Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal,

ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria:

gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Juan da testimonio de él y grita diciendo:

"Éste es de quien dije:

'El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo'."

Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia.

Porque la ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.

 

Comentario Litúrgico

Acoger el Misterio

La liturgia de este día, y concretamente la Misa de Medianoche, nos ofrece la ocasión para poder recalar nuestro espíritu con la verdad religiosa del misterio que celebramos en la Navidad.

Es como un oasis que nos permite impregnarnos de su Buena Noticia. El ángel la proclama a los pastores en Belén : "Hoy os ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor" y el profeta Isaías, varios siglos antes, ya la había anunciado con un grito: "un niño nos ha nacido".

Los creyentes no podemos permanecer impasibles ante esta Buena Noticia de la Navidad.

Que Dios, hecho niño, haya irrumpido en nuestra historia nos compromete a todos. Pues no es sólo una venida de Dios para estar con nosotros, sino una venida para que nosotros estemos con Él.

Lo dice bellamente San Irineo: "el Verbo de Dios se hizo hijo del hombre para que el hombre se acostumbre a Dios".

El misterio de Navidad es el gran ofrecimiento de Dios: se nos entrega en forma de niño para que nuestras entrañas se conmuevan y le acojamos con todo el afecto de nuestro corazón.

Esta Buena Noticia de la Navidad espera una acogida, una respuesta. La lectura evangélica nos ayuda en esta tarea presentándonos, en un primer plano, a María, la Virgen, en actitud contemplativa y con su aceptación creyente, sin vacilación. Mas cercanos a nuestras miserias, también nos presenta a los pastores, que, en su sencillez y humildad, al primer anuncio del ángel, se ponen en camino y encuentran al Niño.

Antonio Luis Martínez

 

Evangelio según San Mateo 2, 13-15. 19-23

Cuando se marcharon los Magos, el ángel del Señor se apareció en sueños a José y le dijo:

-Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto; quédate allí hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo.

José se levantó, cogió al niño y a su madre de noche; se fue a Egipto y se quedó hasta la muerte de Herodes; así se cumplió lo que dijo el Señor por el Profeta:

Llamé a mi hijo para que saliera de Egipto.

Cuando murió Herodes, el ángel del Señor se apareció de nuevo en sueños a José en Egipto y le dijo:

-Levántate, coge al niño y a su madre y vuélvete a Israel; ya han muerto los que atentaban contra la vida del niño.

Se levantó, cogió al niño y a su madre y volvió a Israel.

Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea como sucesor de su padre Herodes tuvo miedo de ir allá. Y avisado en sueños se retiró a Galilea y se estableció en un pueblo llamado Nazaret. Así se cumplió lo que dijeron los profetas, que se llamaría nazareno.

 

Comentario Litúrgico

Levántate, coge al niño y a su madre

La Navidad la vivimos con un fuerte acento familiar. Muchos recorren kilómetros para que, al menos la cena navideña, sea un acontecimiento en el que nos sintamos unidos y reconocidos en el calor del hogar.

Desde luego no es un hecho fortuito esa costumbre sino que pretende ser, al menos en su versión original, un eco de lo que fue el misterio de la Encarnación que se realizó al calor de un hogar y en el estremecedor regazo de una Madre.

Si esto es así, es un acierto total situar la fiesta de la Sagrada Familia el domingo siguiente al dia de Navidad. De esta manera, cada año, podemos remozar nuestro propio hogar iluminados por los resplandores del primer hogar cristiano: el de Nazaret.

Con todo, en el evangelio nos encontramos con un momento difícil de la Sagrada Familia. El ángel despierta a José y le advierte: "Levántate, coge al niño y a su madre y huye a Egipto". La seguridad de la Sagrada Familia peligraba. La persecución de Herodes les hace emprender el doloroso camino del destierro.

Hoy, dada la situación de ruptura social que sufre la familia, podemos afirmar que también está abocada a emprender el camino de exilio para encontrar parajes más acogedores. Ciertamente, hoy vivir la familia es tarea que impone un quehacer doloroso que consiste en huir de los patrones o modelos que se van imponiendo y que reciben el aplauso de los medios de comunicación, aunque vayan contra lo más elemental humano.

Los cristianos, en la lectura de san Pablo, encontramos el conjunto de actitudes cristianas que hacen posible la fidelidad y la acogida que se necesita para formar una familia.

Antonio Luis Martínez


Contraportada

El Encuentro Europeo de Jóvenes de Taizé se celebra este año el 28 de diciembre en la vecina Lisboa

El H. Roger anima a los jóvenes a vivir esperanzados y sentirse amados por Dios aun en la duda

"Dios prepara para vosotros un porvenir de paz y no de desgracia; Dios os quiere dar un futuro y una esperanza".

Multitudes aspiran hoy a un porvenir de paz, a una humanidad liberada de las amenazas de la violencia.

Si algunos están sobrecogidos por la inquietud ante el futuro y se encuentran inmovilizados, hay también, a través del mundo, jóvenes creativos, llenos de inventiva.

Estos jóvenes no se dejan llevar por una espiral de taciturnidad. Saben que Dios no nos ha hecho para estar pasivos. Para ellos, la vida no está sometida a los azares de la fatalidad. Son conscientes: lo que puede paralizar al ser humano es el escepticismo o el desánimo.

Estos jóvenes buscan también, con toda su alma, preparar un porvenir de paz, y no de desgracia. Aunque ni se lo imaginen, consiguen hacer de su vida una luz que ilumina ya a su alrededor.

Son portadores de paz y de confianza allá donde se dan el estremecimiento y las hostilidades. Perseveran incluso cuando la prueba o el fracaso pesan sobre sus espaldas.

En Taizé, algunas noches de verano, bajo un cielo cargado de estrellas, escuchamos a los jóvenes a través de nuestras ventanas abiertas. Quedamos asombrados de que sean tan numerosos. Buscan, oran. Y nos decimos: sus aspiraciones a la paz y a la confianza son como estas estrellas, pequeñas luces en la noche.

Nos encontramos en un período en el que muchos se preguntan: ¿pero qué es la fe? La fe es una confianza muy sencilla en Dios, un impulso de confianza indispensable, retomada sin cesar en el transcurso de la vida.

En cada uno, puede haber dudas. No tienen nada de inquietante. Quisiéramos, sobre todo, escuchar el susurro de Cristo en nuestros corazones: "¿Tienes dudas? No te inquietes, el Espíritu Santo permanece siempre en ti".

Hay quien ha hecho este descubrimiento sorprendente: el amor de Dios puede florecer también en un corazón tocado por las dudas.

En el Evangelio, una de las primeras palabras del Cristo es ésta: "¡Dichosos los corazones sencillos!". Sí, dichosos los que avanzan hacia la simplicidad, la del corazón y la de la vida.

Un corazón sencillo busca vivir el momento presente, acoger cada día como un hoy de Dios.

El espíritu de simplicidad, ¿no se transparenta tanto en la alegría serena como en el buen ánimo?

Un corazón sencillo no tiene la pretensión de comprender por sí mismo el todo de la fe. Se dice: es poco lo que yo comprendo, otros lo entenderán mejor y me ayudarán a proseguir el camino.

Simplificar la vida permite compartir con los más desprovistos, para calmar las penas, allí donde existe la enfermedad, la pobreza, el hambre...

Nuestra oración personal es también sencilla. ¿Pensamos que para orar, hay necesidad de muchas palabras? No. Sucede que algunas palabras, a veces torpes, bastan para entregar todo a Dios, tanto nuestros miedos como nuestras esperanzas.

Al abandonarnos al Espíritu Santo, vamos a encontrar el camino que va de la inquietud a la confianza. Y le decimos:

"Espíritu Santo, danos volvernos hacia ti en cada momento.

Aunque a menudo olvidemos que tú nos habitas, que tú oras en nosotros, que tú amas en nosotros.

Tu presencia en nosotros es confianza y continuo perdón".

Sí, el Espíritu Santo alumbra en nosotros una alabanza. Aunque sea un pálido reflejo, despierta en nuestros corazones el deseo de Dios. Y el simple deseo de Dios es ya oración.

La oración no nos aleja de las preocupaciones del mundo. Al contrario, nada es más responsable que orar: cuanto más se vive una oración sencilla y humilde, más se es conducido a amar y a expresarlo con la vida.

¿Dónde encontrar la simplicidad indispensable para vivir el Evangelio? Una palabra de Cristo nos lo aclara. Un día él dijo a sus discípulos: "Dejad que vengan a mí los niños, las realidades de Dios se asemejan a ellos".

¿Quién dirá suficientemente lo que ciertos niños pueden transmitir por su confianza?

Nosotros quisiéramos pedir a Dios: "Dios que nos amas, haznos humildes, danos una gran simplicidad en nuestra oración, en las relaciones humanas, en la acogida".

Jesucristo ha venido sobre la tierra no para condenar a nadie, sino para abrir a los humanos caminos de comunión.

Después de dos mil años, Cristo permanece presente por el Espíritu Santo, y su misteriosa presencia se hace concreta en una comunión visible: ella reúne a mujeres, hombres, jóvenes, llamados a avanzar juntos sin separarse los unos de los otros.

Pero he aquí que, a lo largo de su historia, los cristianos han conocido múltiples sacudidas: han surgido separaciones entre los que, sin embargo, se refieren al mismo Dios del amor.

Restablecer una comunión es urgente hoy, no se puede dejar sin cesar para más tarde, hasta el final de los tiempos. ¿Haremos todo lo posible para que los cristianos despierten al espíritu de comunión?

Existen cristianos que, sin tardar, viven ya en comunión los unos con los otros allí donde se encuentran, con toda humildad, con toda simplicidad.

A través de su propia vida, quisieran hacer a Cristo presente para muchos otros. Saben que la Iglesia no existe por sí misma sino para el mundo, para depositar en él un fermento de paz.

"Comunión" es uno de los más hermosos nombres de la Iglesia: en ella, no puede haber severidades recíprocas, sino solamente limpidez, la bondad del corazón, la compasión y llegan a abrirse las puertas de la santidad.

En el Evangelio, se nos ofrece descubrir esta realidad asombrosa: Dios no creó ni el miedo ni la inquietud, Dios no puede sino darnos su amor.

Por la presencia de su Espíritu Santo, Dios viene a transfigurar nuestros corazones.

Y en una oración muy sencilla, podemos presentir que nunca estamos solos: el Espíritu Santo sostiene en nosotros una comunión con Dios, no por un instante, sino hasta la vida que no termina.

Hermano Roger de Taizé


Noticias de América latina

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Iglesia en camino les desea a todos Feliz Navidad y próspero Año Nuevo

Volvemos el próximo 16 de enero


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