Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 602. 25 de diciembre de 2005

Director: Juan José Montes


Portada

"Y el Verbo se hizo carne"

Navidad 2005


Palabras del Arzobispo

Mensaje navideño a toda la Diócesis

El saludo espontáneo que surge en estas fechas es "Feliz Navidad". Lo que ocurre, al mismo tiempo, es que no sabemos cual es el deseo profundo, o siquiera si este deseo existe sinceramente en cada uno que se expresa de este modo ante sus conocidos.

Todos buscamos la felicidad. Y el deseo de encontrarla crece en la medida se presentan circunstancias y acontecimientos adversos. En este momento histórico, sin entrar en comparaciones ni añoranzas, la felicidad se encuentra bloqueada por la falta de paz. Las guerras, el terrorismo, los altercados callejeros, las molestias sistemáticas que determinados grupos causan a otros, porque todos se afirman en lo que consideran sus propios derechos; los frecuentes insultos y los intentos de poner en evidencia a los otros en beneficio propio, la falta de puestos de trabajo acordes con la propia vocación, la pobreza que impide hasta la propia subsistencia en contraste con los derroches ajenos, etc., rompen la quietud interior de las personas, la serenidad de los grupos y el equilibrio social. Todo ello propicia, a la vez, una peligrosa agresividad que puede originar espirales indeseables.

En medio de todo ello, surgen pequeñas anécdotas que hacen desear y hasta esperar un momento de evasión, un retazo de tranquilidad, una ventana abierta a la superación del trance doloroso y agobiante que se atraviesa. Todas estas posibilidades y deseos quedan siendo simplemente recortes superficiales, o sueños de ilusión incapaces de saciar una necesidad profunda que puede afectar al sentido de la vida, a los sistemas económicos, a la rectitud en la gestión política y a la básica solidaridad y respeto entre personas y pueblos.

En esta situación el auténtico sentido del saludo navideño es muy rico y oportuno. Hace pensar que, al menos, puede haber un respiro. De hecho, deseamos la felicidad con motivo de un acontecimiento o de una celebración, cuando se estima que ello puede aportar un enriquecimiento o una satisfacción para quienes viven o celebran dicho acontecimiento.

Ciertamente, la Navidad, expresión del amor infinito de Dios que viene a compartir la historia con la humanidad, nos hace desear y esperar la felicidad que consiste en sentirse amado, perdonado y redimido por el Hijo de Dios hecho hombre. El cristiano consciente sabe, además, que, viviendo según el modelo que el Señor nos ofrece y aprovechando su gracia, pueden superarse progresivamente las actitudes incorrectas, los comportamiento inadecuados, las injusticias, las guerras y todo rencor y violencia. El Niño Jesús, nacido en Belén nos da la gran lección del servicio humilde y del amor sincero. Su tierna imagen mueve e inclina la voluntad hacia el amor, la reconciliación, la afabilidad y la paz.

Desear la felicidad navideña es desear que cada uno se incorpore a la civilización del amor, que oriente su vida según la Verdad de Dios, que dirija sus pasos por el camino de la justicia, que contribuya a construir la paz interior, la paz familiar y social y, en definitiva, la paz universal.

Desear la felicidad navideña es desear el consuelo de los que sufren, la libertad de los que están presos de sus vicios y malicias; y querer para todos la renovación personal y social, y el goce de sus beneficios.

Y, lejos de toda utopía que, posiblemente, aboca a la desilusión, desear la felicidad navideña es desear para cada uno, la convicción de que ese proyecto de renovación personal y social es posible, porque Dios ha venido y nos ha llamado para construir un mundo nuevo.

Con esa intención y sincero deseo, os digo a todos:

¡Feliz Navidad!

+Santiago. Arzobispo de Mérida-Badajoz

 

Felicitación a los presos

Navidad 2005

Mis queridos hermanos:

No os sorprenda que os llame hermanos. Para mí, que soy cristiano, todos tenemos a Dios como Padre y formamos la gran familia de los hijos de Dios unidos por la fraternidad. Al fin y al cabo, Él nos ha creado y en sus manos está nuestra vida.

Cuando llega la Navidad, parece que se enternece el corazón de la gente, sintiéndose llamados a perdonar, a pasar por alto diferencias y adversidades. La sonrisa, la paz, la mutua acogida, la reunión familiar, el encuentro de amigos, la mesa compartida, los regalos, y otras muchas otras manifestaciones nos hablan de fiesta, de alegría, de vida y de buenos deseos de felicidad. Por eso, los enfermos, los ancianos abandonados, los huérfanos, los que están lejos de su familia y los que no pueden compartir el cariño de los seres queridos sienten en estos días mayor soledad y mayor sufrimiento. No cabe duda de que vosotros os encontráis entre ellos, y que en estas fechas llegáis a sentir especialmente la ausencia de los vuestros. Quizá, hasta brote en vuestro corazón un sentimiento de culpa si recordáis haber molestado innecesariamente a alguien de vuestra familia; sobre todo si es vuestra madre, vuestra esposa o esposo, o alguno de vuestros amigos.

El Señor Jesús, Dios verdadero hecho hombre para salvarnos de las consecuencias del pecado, que puede llevarnos a la perdición eterna, nos ha enseñado que los que sufren por cualquier causa son sus predilectos. Tanto es así, que llega a manifestarse identificado con los hambrientos, con los encarcelados, los que están solos en la vida, los enfermos, etc. Hasta el punto de que promete el cielo a quienes les atiendan. Así de claro lo dijo, refiriéndose al juicio final y hablando de los que elegirá para gozar de la felicidad sin fin: "Venid, benditos de mi Padre, a ocupar el puesto que os tenía preparado. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, estuve enfermo y me visitasteis, estuve encarcelado y vinisteis a verme", etc.

En razón de ello, he querido acercarme a vosotros con el respeto y el afecto que merecéis como hijos de Dios y hermanos míos espiritualmente, sin tener en cuenta la vida de cada uno. Nadie me ha constituido juez sobre vosotros, y no soy yo quien os ha de dar la razón, ni consideraros culpables de las acusaciones que os han traído aquí.

Al dirigirme a vosotros quiero deciros, simplemente, que para Dios y para quienes nos consideramos hermanos vuestros en el Señor Jesús, tenéis toda la dignidad propia de la persona humana, que contáis con el amor de Cristo y con la gracia que os ayuda a sobreponeros ante las dificultades, a proponeros una vida mejor, y a mantener la convicción y la esperanza de que todo puede cambiar a bien.

No tengo recursos para ayudaros en los problemas materiales que, indudablemente, serán muchos y quizás graves. La Iglesia, que es madre, intenta ayudaros de diversas formas, incluso a través de instituciones asistenciales. Ojalá pudiera llegar esta ayuda a todas las familias que lo necesiten, sobre todo en estos días, de modo que vuestro sufrimiento se reduzca sabiendo que no les falta lo necesario. Así se lo pido al Señor.

Rezo por vosotros y por vuestras familias.

Un cordial y afectuoso saludo en estos días entrañables de Navidad.

+ Santiago. Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

Cuento de Navidad

Santiago García Aracil
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Queridos niños:

Ya sabéis que me gusta hablar con vosotros. Como no puedo estar a la vez en todos vuestros pueblos, me decido a escribiros. Con esta carta quiero felicitaros.

En la Navidad celebramos un acontecimiento muy importante; el más importante de todos los que han ocurrido a lo largo de la historia. En Navidad celebramos el nacimiento de Dios, que se hace hombre para estar cerca de nosotros y demostrarnos lo mucho que nos quiere. Ya sabéis que nos amó hasta dar su vida en la cruz para que nosotros pudiéramos ir al cielo. ¡Qué bueno es el Señor! Se porta bien con todos, aunque algunas veces nos portemos mal con El. No es que le de lo mismo, sino que tiene mucha paciencia y espera a que nos demos cuenta y seamos buenos con El y con los demás. Acercándose a nosotros con su nacimiento quiere ayudarnos.

Además de todo esto, quiero felicitaros también porque Jesús no apareció un día como un Señor importante y todopoderoso, rodeado de personas que impidieran acercarse a El. Al contrario: nació como nosotros y se hizo niño, rodeándose enseguida por los pastorcitos que cuidaban sus ovejas cerca del Portal de Belén.

¡Qué suerte tenéis los niños! Sois los preferidos del Señor. En cierta ocasión, cuando le rodeaba mucha gente y los niños no podían verle, hizo una señal para que se apartaran todos y dijo: "Dejad que los niños se acerquen a mi".

Felicidades, pues, queridos niños. Feliz Navidad. Acordaos del Señor de un modo especial en estos días tan hermosos. Cuando pongáis el Belén en vuestras casas, mirad al Niño Jesús con atención. Veréis que tiene cara de amiguito vuestro. Decidle, sin palabras, sin que nadie lo note, pensándolo y hablando con el corazón: "Señor, yo quisiera ser como a ti te agrada. Ayúdame a ser bueno contigo, con mis padres, con mis hermanitos, con mis amigos y con todos los demás.

Escribiéndoos esto, me acuerdo de una cosa que me ocurrió un día de Navidad cuando yo intentaba decirle eso al Niño Jesús contemplándole e su cunita, que era el pesebre del Portal de Belén.

Me quedé abstraído, como si estuviera soñando. Vi un valle inmenso, inmenso. Era tan grande como el mundo entero. Yo me encontraba como suspendido en el aire, no se cómo. Y, por más que miraba por todas partes, no conseguía ver donde comenzaba y donde terminaba ese valle tan grande y tan bonito. Hice de nuevo un esfuerzo pensando que en algún lugar de ese inmenso valle estaría Belén, y que hasta podría ver a lo lejos a los Reyes Magos siguiendo a la estrella para encontrar al Niño Jesús y adorarle. Nada; no veía nada. No había pueblos, ni ovejitas, ni pastorcitos, ni persona alguna, ni portales, ni camellos, nada.

Me quedé triste porque pensé que estaba fuera del mundo y que no podría hablar con el Señor que había nacido en Belén hecho niño como vosotros.

De momento brotó del horizonte una luz que se movía a gran velocidad. Llegué a imaginar que sería la estrella que guió a los Magos. Me alegré muchísimo pensando que, siguiéndola, podría encontrar el Niño Jesús y hablar con él.

Esa luz corría y corría; se acercaba a mí y se alejaba recorriendo el valle de una parte a otra, como si me estuviera invitando a seguirla. Pero yo, suspendido en el aire como estaba, no podía correr; no podía ni siquiera caminar para seguir esa luz que, en verdad, parecía un cometa, como el que vosotros colocáis sobre el portalito de Belén. Su resplandor llegó a iluminar todo el valle como si estuviera brillando en todas partes al mismo tiempo.

Preocupado, muy preocupado, porque cada vez sentía más ganas de acercarme a Jesús recién nacido en el Pesebre, me quedé casi llorando porque no sabía cómo conseguirlo.

La luz seguía recorriendo el valle entero. A veces parecía que penetraba el cielo y que se hundía en el fondo de la tierra. Y, cuando volvió a pasar cerca de mí, dio la impresión de que iba a pararse. Y me rodeó por todas partes envolviéndome con su inmensa luz.

Cuando estaba rodeado por tan gran resplandor, como si la estrella me hubiera encerrado en su interior, oí una voz que me decía: no te pongas triste ni llores. Tú crees que, para verme, has de llegar a un lugar determinado. Piensas que, para hablar conmigo, has de verme con los ojos de la cara, como puedes ver mi imagen en el portal Belén. No es así.

Yo estoy, como esta luz, allá donde vive cada niño y cada niña, cada hombre y cada mujer. Y ando buscando su corazón para que sea como un portal de Belén vivo. Por eso has visto que la luz corría de un lugar a otro. Soy el niño Jesús, Yo mismo soy la luz ¿A que ya te encuentras más alegre? Has de saber que yo quiero brillar en todas las personas y envolverles con mi resplandor. Quiero que se den cuenta de que yo estoy dentro de su alma. Quiero que cada corazón sea un Belén vivo donde yo pueda permanecer al abrigo del amor que espero de vosotros.

Cuando cesó esa vocecita, que era la del Niño Jesús, me sentí feliz. Pensé que la Navidad ha de ser la fiesta del corazón de todos los niños y niñas y de todos los que creen en Jesús y quieren amarle, escucharle y seguirle. Sentí la ilusión de convertir mi alma en el mejor Belén donde pudiera reposar el Niño Jesús.

Enseguida me desperté de aquel sueño. Y me encontré frente al Belén que había puesto en mi casa, y donde contemplaba a Jesús recostado en el pesebre. Su caritas me recordaba la voz tan dulce que había oído en sueños.

¿Sabéis qué pienso ahora? Ahora pienso que la Navidad puede durar siempre, si procuramos convertir nuestro corazón en un verdadero portal de Belén donde el Señor se encuentre muy complacido.

¿Os gusta lo que os he contado? Si queréis, todo eso puede ser verdad para cada uno de vosotros.

Ayudad a vuestros amigos a entender la Navidad como una ocasión para acercarse al Señor, que viene en busca nuestra, hecho un Niño, porque nos quiere.

Felicitad, de mi parte, a vuestros papás y a vuestros hermanitos. Y también a vuestros abuelitos si los tenéis.

Un beso de vuestro amigo el Arzobispo.

¡Feliz Navidad!


Información Diocesana

Es una publicación de teología y humanidades de carácter anual

La diócesis de Mérida-Badajoz presenta 'Pax et Emérita'

El pasado martes, 20 de diciembre, era presentado el primer número de la publicación "Pax et Emerita" que edita la Archidiócesis de Mérida-Badajoz.

"Pax et Emerita" es una publicación en la que se tratan temas relacionados con la Antropología, la Filosofía, la Teología o las Sagradas Escrituras, entre otros, a cargo de reputados especialistas en cada una de las materias. Además, en ella se da cabida a las tesis doctorales y de licenciatura tanto de los sacerdotes diocesanos como de laicos que cursan estudios en diversas facultades, de España o del extranjero.

En este primer número, están recogidos ocho trabajos de investigación realizados, entre otros, por Guillermo S. Kurtz, Andrés Oyola Fabián, Miguel Ponce Cuellar, o Abdón Moreno García, con la peculiaridad de que todos ellos están referidos a Extremadura. Así, por ejemplo, el trabajo de Miguel Ponce analiza la Teología del siglo XVI en Badajoz; Abdón Moreno, por su parte, presenta un texto inédito del humanista zafrense del siglo XVI, Pedro de Valencia; o Guillermo S. Kurtz que presenta una visión del mundo judío en Badajoz, basado en la documentación de los archivos catedralicios.

Según el director de la revista, Francisco Tejada Vizuete, "estamos, por primera vez, ante una publicación diocesana de estas características, con la que nuestra Iglesia local se hará presente en otros ámbitos e instituciones eclesiales y culturales, incluido el mundo universitario, a la vez que servirá de estímulo en la región para cuantos se afanan en la ardua tarea de la investigación y la enseñanza". 'Pax et Emérita' nace también con vocación internacional, pues entre sus objetivos está dar cabida a trabajos de investigación realizados en la vecina Portugal donde, según Tejada Vizuete, "también existe una Iglesia que tiene muchas cosas que contar".

De este primer número de la revista se han editado 500 ejemplares, aunque según confesó Francisco Tejada, dado el alto número de suscripciones que se están recibiendo, "esta tirada se queda corta".

 

Representantes de las cáritas parroquiales de la diócesis preparan el próximo Plan Trienal de Cáritas Diocesana

El pasado sábado, 17 de diciembre, tuvo lugar en La Parroquia de Nuestra Señora de los Milagros de Mérida, el VI Encuentro de Coordinadores de Cáritas parroquiales de la Diócesis de Mérida-Badajoz.

En este encuentro tomaron parte 77 participantes representando a mas de 40 cáritas parroquiales de toda nuestra diócesis.

La jornada de trabajo estuvo orientada hacia la reflexión y el diálogo sobre las acciones y proyectos de Cáritas Diocesana y sobre las lineas de actuación sobre las que éstos aspectos se tienen que sustentar. Todo ello de cara a la elaboración del borrador del próximo Plan Trienal de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz.

En este encuentro, además de los representantes de las cáritas parroquiales, participaron Francisco Maya Maya, Vicario General de la diócesis de Mérida-Badajoz, que presento a los participantes el equipo directivo de Cáritas Diocesana, recientemente nombrado; y Antonio Becerra Cordero, Vicario episcopal para la zona de Mérida.

 

Encuentros universitarios

Jóvenes estudiantes de las tres diócesis extremeñas pertenecientes a la rama estudiantil de acción católica, la JEC, junto con sus animadores y consiliarios, se han reunido el sábado día 17 de Diciembre en la Parroquia de San José de la ciudad de Badajoz.

El lema central de este encuentro y de los trabajos previos para celebrar la Navidad ha sido este año "Actuar es nacer". En los lugares y grupos de revisión de vida de origen, los jóvenes han estado trabajando las últimas semanas el análisis de la ocupación de las horas totales de la semana, para descubrir la acción diaria y el tipo de persona que produce ese modo de distribuir y utilizar el tiempo. En el encuentro se compartieron todos los datos obtenidos de ese análisis y se profundizó en ellos a través de experiencias personales de militantes del mismo movimiento.

La jornada culminó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el consiliario del grupo de JEC de Zafra, Manuel Matos López.

Por otra parte, y convocados por la delegación de Pastoral Universitaria, los estudiantes universitarios de Badajoz , se reunieron para celebrar juntos el Adviento, con el lema "Universitarios con esperanza".

Participaron jóvenes de distintos grupos y movimientos en los que hay universitarios, como Cursillos de Cristiandad, Comunidad juvenil de Maristas, Juventud Estudiante Católica, así como otros de grupos de las facultades y centros universitarios. En el encuentro se plantearon las necesidades de salvación que como jóvenes descubrían tanto en el mundo como en la universidad, reconociendo la falta de participación, la violencia en todos los ámbitos, el acceso fácil a las drogas, el problema del agua en el mundo o la precariedad laboral. También destacaron aspectos positivos, como la ONG 'Ingenieros sin Fronteras' que se está desarrollando en el campus de Badajoz, la presencia del comercio justo en los centros estudiantiles, los cursos sobre prevención adictiva que han realizado los universitarios o la participación en la campaña "Sin duda, sin deuda".

 

Badajoz

Más de 400 escolares felicitaron la Navidad por las calles en nombre del Arzobispo y los misioneros

Más de cuatrocientos niños y niñas de los últimos cursos de primaria y primer ciclo de secundaria de los colegios concertados de Badajoz, se dieron cita en la parroquia pacense de Santo Domingo para la celebración del envío de la campaña de Obras Misionales Pontificias "Sembradores de estrellas".

Tras la celebración del envío los niños fueron hasta la sede del Arzobispado para tener un pequeño encuentro con Monseñor Santiago García Aracil, para luego, en su nombre y en nombre de todos los misioneros diocesanos felicitar la Navidad por la calles de la capital pacense.

 

El coro de Santa María la Real es miembro fundador de este certamen

Más de 30 corales participan en el XIV Recital de Villancicos de Badajoz

Numerosas agrupaciones corales han participado en el XIV Recital de Villancicos celebrado en el Teatro 'López de Ayala' de Badajoz.

Este recital tuvo sus comienzos, en 1992, en la parroquia pacense de Santa María la Real, cuyo coro también ha participado en el mencionado Recital. Las sucesivas incorporaciones de nuevas corales motivó el traslado al 'López de Ayala'.

Este año han participado más de 30 corales de Badajoz, Higuera de Vargas, Don Benito, Segura de León, Mérida, La Garrovilla, Fuente de Cantos, Almendral o Montijo, entre otras.

 

Sagrajas

Fiesta de la solidaridad

La parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, en Sagrajas, ha celebrado el domingo pasado una 'fiesta de la solidaridad' con el objetivo de recaudar fondos para un proyecto para la seguridad alimentaria de personas afectadas por tuberculosis en la región de Ica (Perú).

Los más pequeños de los grupos parroquiales de catequesis realizaron una representación teatral de corte navideño, mientras que el grupo de cáritas parroquial y los mayores de la catequesis atendieron una tienda solidaria con artesanía y manualidades realizadas por numerosas personas de la propia parroquia.

 

Rastrillo Solidario

La cáritas parroquial de Burguillos del Cerro ha recaudado más de 2000 euros en favor del 'Zapallal', pueblo libre de Lima (Perú) donde trabaja una misionera de la localidad, y donde esta cáritas está financiando un comedor infantil para 80 niños.

Esta recaudación se obtuvo gracias a un rastrillo solidario organizado desde el proyecto 'Toma mis manos', que esta cáritas parroquial viene desarrollando con mujeres de la localidad desde principios de curso.


Liturgia dominical

Celebramos la Natividad del Señor

Palabra de Dios

 

Libro de Isaías 52, 7-10

¡Qué hermosos son sobre los montes / Los pies del mensajero que anuncia la paz, / que trae la Buena Nueva, / que pregona la victoria, / que dice a Sión: ­"Tu Dios es Rey"­!

Escucha: tus vigías gritan, / cantan a coro, / porque ven cara a cara al Señor, / que vuelve a Sión. / Romped a cantar a coro, ruinas de Jerusalén, / que el Señor consuela a su pueblo, rescata a Jerusalén; / el Señor desnuda su santo brazo / a la vista de todas las naciones, / y verán los confines de la tierra la victoria de nuestro Dios.

 

Salmo 97

R/. Los confines de la tierra han contemplado

la victoria de nuestro Dios.

El Señor da a conocer su victoria,

revela a las naciones su justicia:

se acordó de su misericordia y su fidelidad

en favor de la casa de Israel.

 

Carta a los Hebreos 1, 1-6

En distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas.

Ahora, en esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo, al que ha nombrado heredero de todo, y por medio de el cual ha ido realizando las edades del mundo.

Él es reflejo de su gloria, impronta de su ser. Él sostienen el universo con su palabra poderosa. Y, habiendo realizado la purificación de los pecados, está sentado a la derecha de su majestad en las alturas; tanto más encumbrado sobre los ángeles, cuanto más sublime es el nombre que ha heredado.

Pues, ¿a qué ángel dijo jamás: "Hijo mío eres tú, hoy te he engendrado", o: "Yo seré para él un padre, y él será para mí un hijo"?

Y en otro pasaje, al introducir en el mundo al primogénito, dice: "Adórenlo todos los ángeles de Dios."

 

Evangelio según san Juan 1, 1-18

En el principio existía la Palabra, / y la Palabra estaba junto a Dios, / y la Palabra era Dios. / La Palabra en el principio estaba junto a Dios. / Por medio de la Palabra se hizo todo, / y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. / En la Palabra había vida, / y la vida era la luz de los hombres. / La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibió. ()

La Palabra era la luz verdadera, /que alumbra a todo hombre. 

Al mundo vino y en el mundo estaba; / El mundo se hizo por medio de ella, / y el mundo no la conoció. / Vino a su casa, / y los suyos no la recibieron. / Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser Hijos de Dios, si creen en su nombre. / Estos no han nacido de sangre ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios. / Y la Palabra se hizo carne / y acampó entre nosotros, / y hemos contemplado su gloria: / Gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. ()

 

Comentario Litúrgico

Un Niño nos ha nacido

No me resisto a titular de esta forma este pequeño comentario pues ha sido, a lo largo de los siglos, el canto de entrada de la Misa del gallo. Esto es así porque la Iglesia, las comunidades cristianas, cada uno de nosotros, si queremos sintetizar todo el misterio que celebramos en Navidad lo podemos hacer con esta frase: "un Niño nos ha nacido".

La frase nos viene de la noche de los tiempos y la podemos leer en la lectura de Isaías de la Misa de medianoche.

Es como el gran secreto que guardamos los cristianos. Mientras que los sabios y filósofos y las otras religiones se esfuerzan por describir el rostro imposible de un "dios" que viene de la nebulosa del pasado o de las profundidades del alma humana, la comunidad cristiana, esparcida a lo largo de los siglos y a lo largo y ancho de la Tierra, esta noche tiene que decir a todo hombre, como se dice un secreto de hermano a hermano, que Dios, a la hora de darse a conocer de un modo total, no se le ha ocurrido otra cosa que presentarse en la cercanía palpitante de un Niño recién nacido.

No hay nada más tierno, mas necesitado de acogida y de cariño que un bebé. Podemos decir que en él solo hay pura necesidad de ser acogido y que en respuesta sólo puede ofrecer su sonrisa y su ternura.

Pues el grito de la liturgia de esta Noche de Navidad nos anuncia que nuestro Dios, cuando ha querido presentar su verdadero rostro y lo que quiere ser para nosotros, no ha podido escoger otra forma que la de presentarse como un niño recién nacido.

Vivir la Navidad en serio es pararse ante este Misterio del Niño que nos ha nacido y pedirle que sepamos acogerlo en nuestro corazón.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

26, lunes: Hch 6, 8-10. 7, 54-60; Mt 10, 17-22.
27, martes: 1Jn 1, 1-4; Jn 20, 2-8.
28, miércoles: 1 Jn 1, 5-2, 2; Mt 2, 13-18.
29, jueves: 1Jn 2, 3-11; Lc 2, 22-35.
30, viernes: Si 3, 2-6.12-14; Lc 2, 22-40.
31, sábado: 1Jn 2, 18-21; Jn 1, 1-18.
1, domingo: Num 6, 22-27; Gal 4, 4-7; Lc 2, 16-21.

 

30 de diciembre: Traslación del Apóstol Santiago

El fogoso Santiago que tiene su fiesta en julio también está presente en los gélidos días del fin de año con el recuerdo de una leyenda española que ha acabado por convertirse en carne histórica de la misma España. Después de morir, Santiago gana una batalla de evangelización en el extremo del mundo conocido, junto al Cabo de Finisterre y entre gentes no poco extremosas. En su múltiple representación de apóstol, peregrino y caballero, Santiago no se conforma con descansar después de los afanes de su vida y de su martirio y desde el puerto de Jaffa, se nos dice, sus restos viajan por el mar mientras sus discípulos "suplican afectuosamente al Señor que los guíe y enderece a aquella parte donde quería que el santo apóstol fuese sepultado". El navío llega a la costa de España, y entrando por el estrecho de Gibraltar y rodeando la Península, llega a Galicia, a la ciudad de Iria Flavia, que ahora se llama Padrón. De allí fue llevado el santo cuerpo donde ahora es Compostela, y puesto en un arca o sepulcro de mármol donde estuvo oculto más de 500 años, hasta que en tiempo del rey don Alfonso el Casto, Dios lo reveló por medio de muchas luces. En aquel "campo de estrellas" (que eso es lo que significa Compostela), en la segunda década del siglo IX, Teodomiro, obispo de Iria Flavia descubre el sepulcro, y éste es el origen de la basílica actual, de la ciudad y del camino santiagués que durante siglos atrajo, y atrae, peregrinos de todos los confines de Europa.

 

Los santos de la semana

26, lunes: Esteban, Dionisio, Zenón, Eutimio.
27, martes: Juan, Fabiola, Teodoro, Juan Stone.
28, miércoles: Santos Inocentes, Eutiquio, Domiciano.
29, jueves: Tomás Becket, Trófimo, Marcelo.
30, viernes: Sagrada Familia: Jesús, María y José; Félix, Sabino.
31, sábado: Silvestre, Paulina, Columba.
1, domingo: Santa María Madre de Dios.


Contraportada

Así lo recoge el mensaje para esta día, que se celebra el próximo 30 de diciembre

La Jornada de Familia y Vida recuerda a los padres que tienen la misión de ser transmisores de la fe

El próximo 30 de diciembre se celebra la Jornada de Familia y Vida, coincidiendo con la fiesta litúrgica de la Sagrada Familia. En su mensaje, los obispos de la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia Episcopal Española insisten que, hoy más que nunca, los padres deben asumir su papel como primeros evangelizadores de sus hijos.

La fiesta litúrgica de la Sagrada Familia es el marco en el que se desarrolla la Jornada de Familia y Vida promovida por la Conferencia Episcopal Española.

Este año esta Jornada tiene como lema "La transmisión de la fe en la familia: hablemos a nuestros hijos de Cristo". En su mensaje, los obispos de la Subcomisión Episcopal de Familia y Vida explican que dicho lema está en linea con el propuesto por el difunto papa Juan Pablo II para el V Encuentro Mundial de las Familias, que está previsto que se celebre en Valencia en la primera semana del mes de julio del año que viene.

El texto de los obispos recoge, citando al propio Juan Pablo II, que "la transmisión de la fe en la familia requiere la atención de la comunidad eclesial en modo relevante y urgente". Además, señala el mensaje, "vivimos un momento en que se extiende una cultura que oscurece datos antropológicos fundamentales, disuelve la identidad de la familia y desprecia cada vez más la vida humana más débil, como la del enfermo irrecuperable o la de los embriones".

Para los obispos, además, "es una culpable omisión el no desarrollar políticas que ayuden eficazmente a la familia en necesidades como la vivienda, la conciliación entre trabajo y familia o la educación".

El proceso de trasmisión de la fe, apunta el mensaje, se ve influido "fuertemente" por todas estas cuestiones, y debe enfrentarse a los desafíos del relativismo y de la tentación de elaborarse una "religión a la carta". Por eso, recuerdan los obispos, "los padres tienen que ser los primeros educadores y evangelizadores de los hijos pues, en virtud del sacramento del matrimonio, están llamados a ser los primeros responsables de la transmisión de la fe a sus hijos".

Redacción


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les desea a todos

Feliz Navidad y próspero Año Nuevo

Volvemos el próximo 8 de enero


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