Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 648. 24 de diciembre de 2006

Director: Juan José Montes


Portada

"Os traigo una buena noticia: os ha nacido un Salvador"

(Lc 2, 11)


Palabras del Arzobispo

Mensaje de Navidad

Permitidme que intente llegar a vuestros hogares y a vuestros corazones repitiendo, con la energía del entusiasmo y con la dulzura del cariño fraternal, esa frase tan breve y tan profunda, tan repetida y tan nueva cada vez, tan protocolaria para unos y tan sentida y enjundiosa para otros; esa frase con que cada uno rompe el silencio en estos días al encontrarse con las personas conocidas, con los amigos verdaderos y con los familiares queridos: ¡Feliz Navidad!

Esta expresión de los mejores augurios contiene abundantes deseos que pido al Señor haga realidad en todos nosotros.

Deseo que mi saludo navideño llegue a todos los hombres y mujeres, jóvenes, adultos y ancianos que habitan en esta bendita tierra extremeña dentro de los límites de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz. De todos vosotros me siento paisano y compañero de camino, pastor vuestro y peregrino con vosotros, servidor de todos y necesitado de vuestro afecto y apoyo.

Deseo que la luz de la vida, inaugurada por el Niño nacido en Belén, inunde con su resplandor toda la belleza del mundo, creado por Dios y regalado a la humanidad para su desarrollo integral en plenitud, y que todos alcancemos a disfrutarla con alegría y gratitud.

Verdad hecha carne

Deseo que la Verdad hecha carne en la Navidad, nos ayude a descubrir la inmensa riqueza oculta en el fondo del alma de toda persona, y que así logremos mirar al prójimo con optimismo realista y con mayor confianza.

Deseo que el resplandor de Dios, que ha penetrado en la historia y nos ha revelado el misterio de su amor, de nuestra identidad y del futuro que nos prepara, permita que divisemos los horizontes de vida y de felicidad todavía difuminados ante la corta mirada de nuestros ojos, demasiado acostumbrados al relieve de lo inmediato.

Deseo que el ambiente de fiesta navideña, cuyo ritmo acompañan villancicos universales y cantos de pueblos y países diversos y lejanos, como si estuviéramos juntos en la gran plaza de la familia humana, sea expresión de un gozo verdaderamente compartido y de una clara decisión de acercarnos y acogernos unos a otros con respeto y afabilidad.

Deseo que la fe de los creyentes; la entrega generosa de los pudientes en cualquiera de los aspectos de la riqueza humana; la solidaridad de quienes se saben hermanos del prójimo; el amor de cuantos valoran como esencial este vínculo entre las personas; la oración de quienes asumen ante Dios la responsabilidad de manifestarle a los que todavía no le han descubierto; y el esfuerzo por vencer egoísmos, rencores, decepciones, miedos, pesimismos y toda clase de violencia, contribuyan a vencer entre personas y pueblos, entre países y continentes, la cultura de la muerte; y que seamos todos el mejor abono para que brote y crezca en la tierra globalizada la civilización del amor.

Otra visión de la vida

Deseo que la ternura del Niño Jesús nacido en Belén, arrebate nuestro ánimo, quizás entumecido por los golpes y trasiegos de esta vida llena de torpezas y dificultades, y nos ayude a ser luz refulgente y bien alzada para los que no ven el sentido de la vida y de cuanto nos acontece; apoyo para los titubeantes y cansados; estímulo para los indecisos; alegría para los tristes; ánimo para los desolados; esperanza para los pesimistas y desconfiados; palabra clara y valiente a favor de los que no pueden hablar; mirada limpia que se ofrezca a los que no perciben la íntima bondad de las personas y de las cosas que el Señor ha creado; alabanza, súplica y gratitud a Dios que viene a salvarnos del mortal narcisismo en que peligramos encerrarnos; y voluntad permanente de ser fieles al Señor que es, para todos, camino, verdad y vida.

Ojalá que el Señor, hecho en todo semejante a nosotros menos en el pecado, nos lleve a ponernos en el lugar de los otros hasta entender su situación, comprender sus actitudes y comportamientos, y arriesgarnos a mantener un diálogo atento y paciente con todos. En este clima podremos aprender y ofrecer, con humilde apertura y con esforzada paciencia y claridad, la verdad que el Señor nos ha regalado y de la que nadie podemos considerarnos exclusivos y plenos poseedores. Sólo Dios es la Verdad.

El Señor descendió hasta nosotros para que nosotros pudiéramos acercarnos a Él. La Navidad rompió las tinieblas del mundo para que la luz de Dios nos permita descubrir la vida y seguir el camino hacia la felicidad en la plenitud verdadera. El Dios hecho hombre nos llama a gozar de la condición de hijos de Dios.

Pidamos al Señor que nos permita vivir y gozar la Navidad en su auténtico sentido; que nos enseñe a transmitir a quienes nos rodean la inmensa alegría de sentirse amados infinitamente por Dios y redimidos por Jesucristo nacido en Belén. Y que alcancemos, con su gracia, la vida que él ha venido a traernos.

De nuevo, queridos paisanos, con alegría y entusiasmo os digo y os deseo: ¡Feliz Navidad!

+ Santiago. Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

Cuento navideño

Monseñor Santiago García Aracil
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Mis queridos niños y niñas:

De nuevo os escribo, como al comenzar el curso. Ahora os escribo porque es Navidad.

¿A que en Navidad estáis todos muy contentos? Los villancicos, los Belenes en las casas con tantas y tan bonitas figuritas, las luces de las calles y, las vacaciones del colegio os gustan y os alegran, ¿no?

Pero el motivo de los adornos de las calles, lo que nos lleva a montar el Belén en nuestras casas, y que nos hace pensar en que debemos comportarnos bien con los papás, con los hermanitos y con todos, no son los villancicos ni las luces de las calles, ni siquiera el pensar que, si nos comportamos mal, no nos dejarán regalos los Reyes Magos. No. El motivo que nos mueve a todo eso es.... ¿Lo adivináis?... El motivo que nos mueve a todo eso, y que nos hace ser mejores, al menos por unos días, es saber que celebramos el nacimiento del Niño Jesús; que, naciendo entre nosotros, el Señor nos manifiesta lo mucho que nos quiere. Nos quiere tanto que se ha hecho hombre para estar con nosotros. Y para eso ha tenido que nacer como un niño. ¿Os dais cuenta de lo que significa esto?

Vosotros, ahora, sois niños, pero mayores. Os vestís solos, vais al colegio solos, incluso hacéis encargos importantes que os piden vuestros papás, porque ya se fían de vosotros. Confían en que lo haréis bien.

Pero un niño recién nacido, hasta que pasa mucho tiempo y crece, no sabe ni puede hacer nada. Necesita que lo cuiden, que le den de comer, que le tengan en brazos y que se lo adivinen todo, porque ni siquiera sabe hablar.

¡Qué bueno es el Señor, que se hace niño, casi inútil, para estar con nosotros y enseñarnos el camino del bien, e incluso para abrirnos las puertas del cielo!. Así podremos estar con él cuando terminemos nuestra vida en la tierra.

Cuando pensamos todo eso nos hace ilusión montar el Belén y mirar al Señor, chiquitín, recostado en el pesebre, cuidado por su Madre la Virgen y por S. José, y rodeado por los pastorcillos.

¿Sabéis a quien representan los pastorcillos? Pues representan a vosotros, a mí y a todas las personas que creen que el Niño Jesús es el Hijo de Dios que viene a salvarnos. Por eso le llevan regalos. Es que hay que ser agradecidos, ¿verdad?.

A mí me gusta mucho el Belén. A veces me quedo un rato mirando al Niño Jesús y se me va la imaginación como si estuviera soñando.

¿Sabéis lo que me pasó una vez?

*********************************

Pues me fui a visitar a una familia de amigos para felicitarles en la Navidad. Cuando llegué a su casa me encontré con que estaban todos reunidos en torno al portal de Belén que habían montado en el comedor de su casa. Y toda la familia cantaba unos villancicos preciosos. Parecía que formaban un coro importante. Cantaban tan bien que me quedé embelesado. Me quedé absorto, como si estuviera soñando.

En ese momento, como si fuera una visión o un sueño, vi que la estrella que adorna siempre el portal donde está el Niño Jesús, se escapaba del Belén y salía por la ventana.

Rápidamente me asomé y vi como corría por la calle. Yo no sabía donde iría. Pero sabía que la estrella había guiado a los reyes hasta donde estaba el Niño Jesús recién nacido. Se me ocurrió pensar: Mira que si el Niño Jesús ha vuelto a nacer y está en algún sitio que yo no se?

Sin pensarlo más, me encontré en la calle corriendo detrás de la estrella.

Imaginaos cual fue mi sorpresa al ver que esa estrella tan brillante, que relucía incluso a pleno día, se elevaba hacia lo alto y volvía a caer convertida en múltiples estrellitas que se iban posando sobre la puerta de algunas casas. Y las dos estrellitas mayores y más luminosas se quedaron sobre la puerta de dos edificios muy grandes que yo no conocía.

Me quedé mirando este bello espectáculo sin saber qué significaba aquello. De momento, vi que un a de las estrellitas se movía hacia mí como si me estuvieran llamando. Me acerqué, me quedé mirándola, y oí que la estrellita me hablaba. Presté atención en medio del ruido de la calle, y entendí que me decía:

-¿Por qué nos estás siguiendo? ¿Qué quieres?

Yo le dije:

-Me ha sorprendido ver salir la estrella del portal del Belén de mis amigos, la he seguido por la calle, y he visto que se convertía en muchas otras estrellitas que se han ido posando, como tú, sobre las puertas de algunas casas. Me ha extrañado. Yo sabía que la estrella de Belén señalaba el lugar donde ha nacido el Niño Jesús. Pero me parece que el Niño Jesús no puede nacer en tantas casas al mismo tiempo. ¿Te parece raro que esto me extrañe?

La estrellita me dijo:

-Si te fías de mí, y si haces lo que yo te diga, luego lo entenderás todo.

-¿Qué tengo que hacer?, le dije.

Me respondió:

-Voy a hacer que seas invisible por un ratito. Tú, con todo cuidado, para no molestar, irás entrando en las casas que tienen la estrella sobre su puerta. Nadie se dará cuenta. Fíjate bien en lo que veas. Cuando termines yo te estaré esperando en esas casas grandes donde se han posado las estrellas mayores. ¿Te atreves?

-Sí, le respondí, sintiendo mucha curiosidad y cierto miedo a la vez.

Enseguida entré en la primera casa.

¿Sabéis qué me encontré allí?

Me encontré un ancianito, solo en un rincón de la casa, que estaba medio dormido. Y así fui entrando en las demás casas. En unas me encontraba con ancianos; en otras, con enfermos que estaban en la cama. Ellos no me veían. Y, como no podía hablar con ellos, terminé el recorrido muy pronto. No sabía qué significaba aquello. Así que me fui a buscar la estrellita que me había hablado.

La encontré junto a las que estaban sobre las casas más grandes. Entre todas me cogieron y me llevaron por el aire para que pudiera mirar por la ventana. Una casa era un hospital muy grande lleno de enfermos. Había niños, jóvenes y mayores. Se notaba que sufrían a causa de sus heridas y de sus enfermedades. Me quedé preocupado al ver tanta gente sufriendo en los días de Navidad.

Aún estaba pensando en ello, cuando me sentí, como si volara, asomado a las ventanas de la otra casa grande. Estaba llena de personas muy mayores. Era una residencia de ancianos. Estaban solos y callados, como si pensaran en cosas muy entretenidas.

No pudiendo entender lo de las estrellitas repartidas, ni por qué me habían llevado a ver tantos enfermos y ancianos, quise preguntarle a la estrellita que me había hablado. Ella, haciéndome una señal, me hizo callar. Y, como éramos invisibles, me llevó de nuevo, y me puso junto al pecho de algunos enfermos y ancianos. En todos oí una vocecita muy dulce, muy dulce, que me decía:

-La estrellita ha cumplido bien su encargo. Te ha llevado donde está el Niño Jesús. Yo soy en Niño Jesús. Estoy en el corazón de los enfermitos y de los ancianitos. Ellos, como sufren y ofrecen sus dolores y su soledad por la salvación de todos los hombres, se unen a mí, que he nacido para sufrir y morir por salvaros a todos.

En los enfermos y en los ancianos se prolonga la Navidad como si nunca terminara hasta el fin del mundo.

Si quieres estar conmigo has de saber que, además de encontrarme en el Sagrario, estoy, a mi modo, en el corazón de los que sufren y se quedan solos.

Cuando veas un enfermo o un anciano, trátalos bien, hazles compañía sin molestarles, dales un beso cariñoso. Es como si me lo dieras a mí.

Enseguida, sin darme cuenta, como si no hubiera pasado más que un segundo, y sin que mis amigos hubieran notado que me marché, me volví a encontrar junto al Belén de mis amigos donde toda la familia seguía cantando unos villancicos muy alegres y bonitos.

En medio de ellos vi, sentada en un silloncito y rodeada por todos, a la abuelita de la familia que, además de ser muy mayor, estaba enfermita. No pude contenerme. Me acerqué y le di un beso.

Cuando volví a contemplar las figuritas del Portal de Belén, me di cuenta de que el Niño Jesús me sonreía. ¡Qué alegría me llevé!

Desde entonces, cada vez que veo un enfermito o un ancianito, pienso que tienen al Niño Jesús en su corazón y me da ganas de darles un beso y cuidarles mucho.

*********************************

¿Vosotros tenéis abuelitos muy mayores?... Pues debéis cuidarles y quererles mucho porque en su corazón está el Niño Jesús cuando es Navidad y también luego..

Cuando vayáis a visitar a vuestros abuelitos y a los enfermitos de vuestra familia, dadles un beso de parte de vuestro Arzobispo. Decidle que yo os he enseñado que en su corazón nace el Niño Jesús.

Ah! Decidles también de mi parte: ¡Feliz Navidad!

Un beso de vuestro Arzobispo a todos los niños y niñas.

Hasta el año que viene.

+ Santiago.

Arzobispo de Mérida-Badajoz


Nuestros Mártires

Don José Jaime Valentín Cuadrillero, Sochantre de la Catedral de Badajoz

Nació el 20 de abril de 1902 en Villanubla (Valladolid). Hijo legítimo de Anselmo Valentín Aguilar y Nicomedes Cuadrillero Manzano, agricultores y naturales de dicha villa. Era el menor de tres hermanos. Fue bautizado el día el 27 del mismo mes por don Ángel García Martín en la Parroquial de Santa María de la Asunción.

Es llamado desde la niñez a la vida religiosa. Revalida, según consta, los dos primeros cursos de latinidad, en el Seminario-Universidad Pontificia de Valladolid el año 1917 e ingresa en la misma en donde cursa tercero y cuarto de Humanidades (1917 -1919); tres de Filosofía (1919-1922) y primero y segundo de Teología (1922-1924). Tercero y cuarto en Seminario Conciliar de Segovia (1924-1926).

Durante sus vacaciones de verano, aparte de ayudar a sus padres en las tareas del campo y elaborar requesones, que sus padres vendían en el pueblo y en Valladolid, recibe clases de Latín por parte de su paisano y seminarista mayor, D. Marcelo González Martín, que, andando el tiempo, sería Cardenal de Toledo.

Se distinguió por sus dotes musicales, llegando a los 23 años a Segovia por "haber sido agraciado con una plaza de Salmista Bajo en dicha catedral", y cambia la residencia a dicha ciudad. Allí recibe las órdenes sagradas que le confiere el Obispo de Segovia el Dr. D. Manuel de Castro y Alonso: Exorcista y Acólito el día 28 de marzo de 1925 en la capilla del Palacio Episcopal; el Subdiaconado el 14 de junio de 1925 en la Iglesia del Seminario; el Diaconado el 20 de marzo de 1926 en la Capilla del Palacio Episcopal; y el Presbiterado el 29 de mayo de 1926 tal vez en Iglesia del Seminario.

Ministerio sacerdotal

El 8 de mayo de 1926 presentó una solicitud al Sr. Arzobispo de Valladolid- ya que permanece incardinado en dicha sede metropolitana- para ser ordenado de Presbítero en Segovia, y al mismo tiempo para terminar sus estudios teológicos en el Seminario conciliar de Segovia, a fin de poder tomar posesión de la Sochantría en la catedral de Badajoz, para la que ha sido nombrado en 1926. Había cantado su primera misa en la Iglesia de San Esteban de Valladolid.

Martirio y sepultura

Las Actas capitulares del Cabildo de Badajoz de los años 1936-1943 dicen: "el día 15 de agosto se reúnen los Señores Capitulares presentes en la ciudad y el M. l. Sr. Deán les comunicó el sentimiento que embargaba al tener que anunciarles la muerte trágica aunque gloriosa del beneficiado Sochantre de esta Santa Iglesia Catedral D. José J. Valentín Cuadrillero, vilmente asesinado en Puerta Trinidad el día 9 del corriente mes de agosto juntamente con el redactor del periódico 'HOY' Sr. Béjar".

Sus restos mortales fueron trasladados por su hermana Marcelina y el Doctor D. Mateo, Médico municipal, desde Badajoz al cementerio de Villanubla, el año 1946, donde reposan en la capilla de dicho cementerio.


Información Diocesana

Se ha realizado en Villagonzalo

Cursillos de Cristiandad celebra su II "Cursillo de Cursillos"

El pasado fin de semana, el Movimiento de Cursillos de Cristiandad de nuestra Diócesis ha celebrado en la Casa de oración de Villagonzalo, su II "Cursillo de Cursillos". Éstos son una iniciativa destinada a las personas que ya han participado en los Cursillos de Cristiandad y quieren seguir profundizando en lo vivido en éstos. En este encuentro han participado una veintena de antiguos cursillistas.

Este cursillo de cursillos ha estado coordinado por Francisco Bobadilla Guzmán y bajo la Dirección Espiritual del Consiliario diocesano de Cursillos, Feliciano Leal Cáceres.

 

Es uno de los proyectos del PDAV

Comienzan las actividades de 'Pozo de Jacob'

El fin de semana del 15 al 17 de diciembre se ha puesto en marcha otro proyecto del Plan Diocesano de Animación Vocacional (PDAV), llamado 'Pozo de Jacob', y que se sitúa dentro de la etapa de profundización de las convivencias Damasco.

En esta primera experiencia están participando 22 chicas acompañadas por 7 responsables, laicas y religiosas de distintas congregaciones presentes en nuestra diócesis.

El fin de semana culminó con una reunión con los padres de las chicas, para informarles del contenido del proyecto en el que se iniciaban sus hijas.

A partir de este encuentro las participantes se reunirán un fin de semana por trimestre.

 

Mérida

Convivencia de chavales de postcomunión

El pasado fin de semana, tuvo lugar en el albergue juvenil de Villagonzalo, la convivencia de los grupos de post-comunión de la Parroquia de Santa María de Mérida. En el encuentro participaron 35 chicos y chicas, además de un grupo de 15 responsables.

Durante los dos días que ha durado la convivencia, los pre-adolescentes han reflexionado sobre la amistad bajo el lema "quien tiene un amigo tiene un tesoro". Mediante juegos y talleres, los chavales han profundizado en este tema, teniendo como referente a Jesús, el amigo.

El broche de oro lo pusieron los niños, que escenificaron para sus padres un "Belén viviente".

 

Retamal de Llerena

El sacerdote Diego Blázquez dona un lienzo, una cáliz y su biblioteca a la parroquia

El sacerdote de Retamal de Llerena, Diego Blázquez de Yáñez, residente en Madrid, donde une a su labor pastoral la de profesor en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense, ha donado a la parroquia de su pueblo un lienzo del Cristo de la Salud, el cáliz de su primera misa y su biblioteca personal, compuesta por más de 8.000 volúmenes.

El párroco de Retamal de Llerena, Antonio Cabanillas bendijo el lienzo del Santo Cristo de la Salud, de dos metros cuadrados, pintado por la religiosa Pilar de la Fuente. El cuadro, que se ha colgado en los muros de la capilla de la Virgen de los Dolores, está bella y valiosamente enmarcado. La bendición se llevó a cabo en un acto sencillo, intenso y lleno de emoción para el que habían llegado de Madrid el donante, la pintora, la superiora de su comunidad de Siervas de San José y el religioso Víctor Cabezas, natural de Retamal de Llerena residente también en la capital de España, que estuvieron acompañados por numerosísimos fieles de la localidad.

Además, Diego Blázquez se ha comprometido a publicar la biografía del sacerdote Francisco Vera Murillo, natural de Retamal de Llerena, fusilado en la persecución religiosa de 1936, que se encuentra en proceso de beatificación, para lo que pidió ayuda al alcalde de la localidad, presente en el acto.

 

Badajoz

Los 'Grupos de Amistad' de los Maristas celebran la Navidad

El pasado fin de semana los Grupos de Amistad del Colegio Marista de Badajoz -chicos y chicas de 11 a 13 años- han vivido una convivencia en las instalaciones del mencionado centro, denominada "colegiada", en la que, entre otras cosas, han celebrado la tradicional campaña de Obras Misionales "Sembradores de estrellas". Además, han realizado una salida al campo, con el objetivo de profundizar en el verdadero sentido de la Navidad. El lema ha sido "Un gesto, una sonrisa", con el que los organizadores han querido destacar la alegría que supone, como cristianos, el Nacimiento de Jesús.

 

Mérida

El párroco de Santa Eulalia, Antonio Bellido, publica un libro de villancicos

El sacerdote Antonio Bellido Almeida, párroco de Santa Eulalia de Mérida, ha publicado un libro sobre villancicos, titulado "A orillas del Misterio". En él pueden verse medio centenar de villancicos, en prosa y en verso, sobre los que el autor asegura en la presentación que comenzaron a nacer en 1987 en que publicó el librito "Villancicos de ida y vuelta". Para Bellido, "cada villancico ha nacido como un sueño de Belén, como memoria y profecía, como puente y camino".

El prólogo del libro es del Arzobispo emérito, Monseñor Antonio Montero, quien destaca que por sus páginas "circula la savia vital de una experiencia de Dios, de una piedad cristocéntrica, no ya a orillas del Misterio, como enuncia su título, sino en su entraña misma, con pasmo siempre y estupor ante la luz cegadora del Verbo encarnado".


Liturgia dominical

Celebramos el IV Domingo de Adviento

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Miqueas 5, 1-4a

Así dice el Señor: Pero tú, Belén de Éfrata, pequeña entre las aldeas de Judá, de ti saldrá el jefe de Israel. Su origen es desde lo antiguo, de tiempo inmemorial. Los entrega hasta el tiempo en que la madre dé a luz, y el resto de sus hermanos retornará a los hijos de Israel. En pie pastoreará con la fuerza del Señor, por el nombre glorioso del Señor, su Dios. Habitarán tranquilos, porque se mostrará grande hasta los confines de la tierra, y éste será nuestra paz.

 

Carta a los Hebreos 10, 5-10

Hermanos: Cuando Cristo entró en el mundo dijo: Tú no quieres sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no aceptas holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije lo que está escrito en el libro: "Aquí estoy, oh Dios, para hacer tu voluntad". Primero dice: No quieres ni aceptas sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias, que se ofrecen según la ley. Después añade: Aquí estoy yo para hacer tu voluntad. Niega lo primero, para afirmar lo segundo. Y conforme a esa voluntad todos quedamos santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

 

Evangelio según san Lucas 1, 39-45

En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito:

- ¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá.

 

Comentario Litúrgico

María se puso en camino

En este último domingo de Adviento, la liturgia se desliga un poco de la dimensión de espera profética del Mesías y nos acerca a la inmediatez del acontecimiento hacia cual apuntaba desde el principio: el nacimiento del Mesías.

Ya en la misma oración que inicia la liturgia de este domingo se hace alusión a la Anunciación y a la Encarnación como los misterios cercanos a los que nos encamina la liturgia de este domingo.

De la escena desaparece la exigente figura del Bautista y aparece la entrañable silueta de María como la gran maestra del Adviento pues sólo Ella supo acoger de una manera única e inimitable a Jesús, el Esperado de las gentes.

En esta línea de cercanía de la Navidad, la liturgia nos presenta un bello pasaje del profeta Miqueas que nos regala, en la primera lectura, su anuncio sobre Belén como el gran hito de la geografía de la Tierra que quedará como punto luminoso de encuentro para el resto de los siglos y de todos los hombres que busquen la paz.

En la lectura evangélica nos encontramos con la filigrana literaria que nos ha dejado san Lucas al describir la visitación de la Virgen María a su prima Isabel.

La lectura sosegada de este pasaje evangélico nos dará abundante materia para meditar el encanto que rodea la figura de María y del Niño que lleva en sus entrañas: así encontraremos la humildad profética de Isabel que, alumbrada por divina luz, descubre el misterio que encierra la maternidad de María y canta la humildad y la fe de María que la hizo acreedora de ser la elegida de entre las mujeres para ser la Madre de Jesús. Sólo nos queda adorar tanto misterio y tanta condescendencia divina.

Antonio Luis Martínez

 

Celebramos Nochebuena-Navidad

Palabra de Dios

 

Evangelio según san Lucas 2, 1-14

En aquel tiempo, salió un decreto del emperador Augusto, ordenando hacer un censo del mundo entero. Éste fue el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de Siria. Y todos iban a inscribirse, cada cual a su ciudad.

También José, que era de la casa y familia de David, subió desde la ciudad de Nazaret, en Galilea, a la ciudad de David, que se llama Belén, en Judea, para inscribirse con su esposa María, que estaba en cinta. Y mientras estaba allí le llegó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada. En aquella región había unos pastores que pasaban la noche al aire libre, velando por turno su rebaño.Y un ángel del Señor se les presentó; la gloria del Señor los envolvió de claridad, y se llenaron de gran temor. El ángel les dijo:

- No temáis, os traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí tenéis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.

De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo:

- Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.

 

Comentario Litúrgico

Nos ha nacido un niño

Navidad es la única fiesta litúrgica que tiene tres misas: la de medianoche -la popular misa del gallo-, la de la aurora y la misa del día. El historiador podrá conocer el origen de esta originalidad, pero los creyentes de hoy no estamos equivocados al interpretarla como muestra de la riqueza del misterio que celebramos.

Es un día muy ajetreado para las familias, pero dejemos que nos impregne la Buena Noticia de la Navidad.

El ángel la proclama a los pastores con estas palabras: "Hoy os ha nacido un Salvador, el Mesías, el Señor". El profeta Isaías ya había había alertado: "Un niño os ha nacido, un hijo se os ha dado".

Los creyentes no podemos permanecer pasivos ante este anuncio. Que Dios, hecho niño, haya irrumpido en la historia de la humanidad ha trastocado el sentido de esta historia y el de nuestra propia vida. No se trata sólo de la venida de Dios para estar con nosotros, sino la venida de Dios para que nosotros estemos con El.

Lo dijo claramente san Ireneo: "El Verbo de Dios se hizo hijo del hombre para que el hombre se acostumbre a Dios".

Esta es la auténtica Navidad, el gran ofrecimiento que nos hace el Señor: se nos entrega en forma de niño para que nuestras entrañas se conmuevan y le aceptemos con todo el afecto de nuestro corazón y viendo en ese Niño al Mesías y Salvador.

Cada uno tendrá su camino de fe. Pero todos hemos de enfrentarnos con la realidad expresada por un Santo Padre de la Iglesia cuando, para explicar los efectos de la encarnación del Verbo, decía: "ningún hombre nace sin Cristo". Está claro, no podemos desentendernos del Niño que nos ha nacido.

Antonio Luis Martínez


Contraportada

La Virgen y San José siempre visten sus túnicas; en cambio, los pastores han sido retratados de las formas más inverosímiles

La Navidad en el arte cristiano: el nacimiento y los pastores

El acontecimiento máximo del Nacimiento de Cristo tuvo su versión plástica en el arte cristiano desde los primeros siglos. Dentro del ciclo iconográfico de la Navidad, se incluyen varias escenas sucesivas: la Virgen y San José buscando posada en Belén ( recordemos el famoso cuadro de Peter Brueghel), la anunciación del ángel a los pastores, el hecho mismo y sublime del Niño recostado en el pesebre con José y María orantes a los lados, mientras al fondo aparecen la mula y el buey, la adoración de los pastores que vienen con sus ofrendas y, por último la Epifanía o adoración de los Magos.

Dos vertientes

Refiriéndonos tan sólo al Nacimiento y la presencia de los pastores, hay que señalar la doble vertiente en que el arte lo representa. Por un lado, están los pintores y escultores que podríamos llamar cultos, estableciendo desde muy antiguo esa composición con las figuras esenciales que hemos mencionado más arriba y que se mantienen invariables en cuanto a su personalidad y muy variables respecto a las épocas y los estilos.

A lo largo del tiempo podemos señalar los más llamativos anacronismos, en cuanto a la escenografía y a la indumentaria de los personajes no sagrados. Mientras la Virgen y San José visten la túnica y el manto de su tiempo, los pastores visten al gusto de la época en que vive el artista. Del mismo modo, varía el lugar en que el hecho sucede: un pobre portal, a veces unas ruinas clásicas y otras una cabaña flamenca. La apariencia del tiempo cambia respecto a la historicidad del suceso.

¿ Es esto ignorancia y descuido del autor de la obra?. Mas bien creemos que el anacronismo es voluntario. Con él quiere expresarse la perennidad del Misterio, la omnitemporalidad de la presencia de Cristo hombre entre nosotros.

La segunda vertiente estética de la representación navideña es la de carácter popular, la de los belenes, nacimientos o pesebres que la gente todavía instala en sus hogares. Aquí lo anecdótico, lo pintoresco, lo ingenuo se asocia a la celebración de la venida de Cristo. Se atribuye el origen de esta piadosa y generalizada costumbre a la iniciativa de San Francisco de Asís, amador de todas las cosas que adoran a su Creador.

El arte popular del Belén culmina en las preciosas figuras y maravillosos montajes del barroco napolitano. Su influencia llega a España con los Salzillo, escultores. Francisco Salzillo, establecido en Murcia en el siglo XVIII, es el maestro de toda una escuela que tiene sus ecos en otras regiones, como en Cataluña con Ramón Amadeu. Y llega a las pequeñas y delicadas figuras de barro cocido (hoy ya de plástico) que se divulgan por toda España. En definitiva, la Navidad es uno de los temas fundamentales y acaso, el más atractivo de todo el arte cristiano.

Forum Libertas


Iglesia en camino

les desea a todos Feliz Navidad
y próspero Año Nuevo

Volvemos el próximo 14 de enero


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