Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 419. 23 de diciembre de 2001

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

Paz en la Tierra

El cuadro, La Virgen del Niño con los Santos Juanes, que, como tarjeta de Navidad reproducimos, es obra del pintor de Badajoz Luis de Morales, del Siglo de Oro. Representa a la Virgen María con el Niño Jesús. Junto a ellos, san Juan Bautista, titular de la Catedral Metropolitana de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, y san Juan Evangelista, cuya fiesta delebramos el 27 de diciembre. El Niño Jesús aparece en la obra pictórica como inspirador del evangelio de san Juan y Luis de Morales lo representa escribiéndolo.



Carta del Arzobispo

El Perú tremendo y entrañable

Navidades misioneras (Crónica III)

Leymebamba, 18 de Diciembre

Aterrizar en Lima equivale a zambullirse en otra atmósfera de magnitudes, donde lo grandioso y hasta lo desmesurado, lo gracioso y lo tierno, tienen hechas las paces y campea cada cual por sus respetos. Capital de Perú, señora del Pacífico, esplendor de la sequía, donde jamás cayó una gota de agua, Lima ofrece en cambio al nativo y al viajero un prolongado vergel de cuarenta kilómetros de avenidas, plazas y parques, con espacios libres a izquierda y derecha.

Un hábitat de verdor, donde campean y se suceden los árboles y los setos vegetales colindantes con las aceras. Casi una ciudad jardín, de ocho millones de habitantes, entre los veinticuatro del país, a la que dan rostro propio las infinitas casas de doble, o, a lo sumo triple planta, en la inabarcable red urbanística de miles de "cuadras", en incontables distritos. A lo largo y a lo ancho de todo el mapa urbano imponen su ley los colores más intensos, lo mismo el azul añil que los verdes calabaza, o los morados de túnica cofrade. Lo que en otras partes resultaría estrafalario, aquí se funde en policromía creativa y placentera.

Lima, Perú es gentío, es bullicio, apoteosis ruidosa de oriente a poniente. Sus gentes bullen a montones, como en las grandes movidas de las urbes europeas o americanas en sus solemnes momentos festivos; sólo que aquí el hormigueo humano bulle y bulle las doce horas del día, de lunes a domingo, en el centro urbano y en los arrabales, en las horas punta y en los tiempos muertos, ¡Viva la gente! Lo mejor de aquí son, por supuesto los niños, invadiéndolo todo, graciosos y preciosos, pero más modositos que los nuestros, o sea, sin ofender, mejor educados. El tono lo dan también los chicos y las chicas jóvenes, lo mismo en las aulas que en las iglesias, más cumplidos y folklóricos que los de Europa, y muy afanosos de aprender.

Claro que no hay que ocultar las sombras del cuadro: el subdesarrollo y la pobreza severa, los feroces contrastes sociales entre los cascos urbanos de las grandes ciudades y sus contornos de chabolismo mísero que aprietan todavía la garganta del país. Mas, tan cierto como eso es que aquí crecen las escuelitas, los colegios de secundaria, las universidades públicas y privadas; merced, en muchos casos, a la iniciativa y el sostenimiento de la Iglesia, de la Onges internacionales, y ¿cómo negarlo? de la clara voluntad de autopromoción de las personas, tanto en los arrabales urbanos, como en las aldeas o alquerías de alta montaña, léase cordillera andina.

El Pacífico, los Andes, la selva

Tres viajes escalonados a Perú en los últimos veinte años, sustentan mi conocimiento de este pueblo singular de fina sensibilidad y notable inteligencia. Perú del Pacífico, de los Andes y de la selva, complicado y difícil Perú. País de enormes contrastes, sin el crisol y el equilibrio de las clases medias, su gran asignatura pendiente. ¡Qué buen vasallo, como en la antigua Castilla, si hubiera buen Señor! Que no lo ha tenido, por cierto en los alocados seismos políticos de los últimos lustros. Ahora mira hacia delante, con cierta esperanza de futuro.

Muchas líneas me ha llevado esta somera descripción del escenario, restando espacio al relato de mis andanzas eclesiales por esta república, del 12 al 19 de diciembre, fecha tope de su envío por correo electrónico. En la primera jornada, los dos viajeros pacenses nos pusimos confiadamente en manos de nuestro anfitrión, el P. Rafael Reátegui, Vicario episcopal de Lima, recién nombrado también por la Conferencia Episcopal, Delegado nacional del clero, que ha hecho como segunda vocación personal, la acogida en su casa parroquial de la urbanización Santa Patricia, de los sacerdotes que llegan a Lima y se sienten, como nosotros, perdidos en la inmensa Babel. Es ya conocido y querido por otros sacerdotes nuestros, Javier Moreno y Antonio Jesús Marín, que lo han acogido, a su vez muy calurosamente en nuestra tierra. ¡Qué bien, Pedro, estamos entre amigos!

Ni corto ni perezoso, el P. Rafael dio por seguro que me resultaría útil una entrevista con las figuras episcopales más representativas del país, como lo pude hacer a mi paso por Caracas. Me encontré pues con sendas entrevistas concertadas, con el Cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima y con el Nuncio Apostólico Monseñor Rino Pazzigato. La primera, de mañana con este segundo, que antes lo fue de Bolivia. Exquisito de maneras, con cargos anteriores en otros continentes, me pone al tanto, sin secretismos afectados, de su visión de la Iglesia peruana, ahora y aquí. Pondera la fe de este pueblo, la conformación de su episcopado, mitad religiosos, mitad extranjeros, con prelados peruanos en los puestos más significativos. La estructura plural del país tiene su reflejo en la propia Iglesia, con lo que esto acarrea de riquezas y puede dar origen a ciertos desajustes. El Nuncio se muestra complacido de que la nuestra y otras diócesis españolas estén colaborando pastoralmente con las iglesias del Perú.

Al Cardenal Cipriani lo conocía de nuestra coincidencia en Roma, en junio del 95, cuando el Papa nos impuso a ambos, con otros veintitantos prelados el Palio Arzobispal. La conversación es fluida y vivaz y nos lleva hora y media. Me muestra las sombras y las luces del país y de la Iglesia, y me narra los últimos avatares, en los tremendos cambios políticos del país. Su protagonismo en la Iglesia y en la vida pública le ha hecho acopiar experiencias singulares, no exentas tampoco de hondas amarguras, que me comenta en confianza fraterna. Ahora cifra su objetivo prioritario en la preparación y formación del clero, fuerza clave para el futuro pastoral de la metrópoli y de toda la Iglesia peruana.

En ésta y en la anterior entrevista he acopiado luces muy valiosas para el viaje pastoral que llevo entre manos. También yo, les he hablado a estos hermanos a corazón abierto de nuestra Iglesia y de España. La jornada limeña culmina, para nuestro gozo con una misa vespertina de la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, patrona de América. Presido una eucaristía fervorosa con setecientos participantes en la parroquia de San Pablo de la Cruz, regida sabiamente por el P. Rafael. ¡Cuanta alegría de fe común de Iglesias gemelas, experimentamos Pedro y yo, en esta hermosa fiesta mariana, a la que no faltaron como cierre, las danzas peruanas de unos niños, con una alegre orquesta de mariachis con sabor peruano y mejicano!

Con nuestro hombre en el litoral

Jueves 13, diez de la mañana. Aquí tenemos ya, con agradable sorpresa a nuestro hombre en el litoral del Pacífico, Fernando Cintas, párroco de Mala, diócesis de Yauyos-Cañete, quien, más que acompañado, viene de acompañante de su Obispo Monseñor Juan José Ugarte. Juntos han recorrido ya por la Panamericana los 140 km. que nos separan de Lima. Agradezco conmovido el detalle y juntos ahora los cuatro, hacemos de inmediato el camino inverso, deslumbrados Pedro y yo por la geografía asombrosa de la ruta. A la derecha, la azul majestad del Pacífico, y a la izquierda una sarta de sierras con perfiles de dunas y sequedad de monegros. Es la línea faldera de los Andes, cuyas cumbres cierran el paso a las nubes, no sin que bajen hasta el litoral por atrevidos barrancos, algunas cascadas de agua, verdeando acá y allá de fértiles oasis la franja esteparia de la costa.

Eso, un oasis, ahora de cordialidad y de fe es la ciudad episcopal de Cañete, donde el resto de la mañana, nos permitirá, acompañados por el obispo y el párroco, visitar el reciente y flamante santuario de Nuestra Señora del Amor Hermoso, foco de espiritualidad y escenario de acontecimientos diocesanos. Y todavía, antes del almuerzo fraternal con Monseñor y los sacerdotes de su entorno, un encuentro en el seminario contiguo, con una veintena de alumnos del Mayor, que me comentan su vida y milagros, sus ya cercanos sueños pastorales por la cordillera y por la costa. Son chicos de muy buena pinta y presagian un rico futuro para esta diócesis-prelatura.

La tarde se la come ya la parroquia de Fernando, una misa concurridísima en la parroquia de Mala y un gran acto comunitario, de altos vuelos festejando al obispo visitante; se juntan en él, la parroquia, las autoridades del distrito, los centros docentes públicos y privados de esta ciudad de ocho mil habitantes. Intervenciones orales y musicales con danzas preciosas de niños y mayores, convierten mi paso en acontecimiento. Expresan así su inmenso cariño y gratitud al P. Fernando, dieciséis años ya al servicio de aquella diócesis-Prelatura. Damos las gracias y salimos pitando.

Pasó una mañana, pasó una noche, día 14. Volamos Lima-Cajamarca, a la hora indecorosa de las seis de la mañana. El gozo nos espera en el aeropuerto, donde nos acoge la sonrisa radiante de Mons. Paco Piorno, amigo de años, compañero también de ratos dichosos y algunos no tanto, hermano siempre en las fatigas de nuestro ministerio. Con él, ¿cómo no? los nuestros del lugar: Josely y Antonio Sáenz, pastores ambos de la circundante orografía andina. Y con ellos, sorpresa emotiva, dos sacerdotes, Carlos y Juan, conocidos y amigos de mi etapa episcopal en Sevilla, ahora misioneros en los Andes de Cajamarca.

Me salto con dolor la descripción pormenorizada de nuestra comida exultante en el obispado y del recorrido turístico (única fuga hasta el presente) de dos horas por la ciudad virreinal, de tanto relieve en la conquista de Pizarro, con el sabor colonial de sus calles, sus asombrosas iglesias, su imaginería y sus lienzos de alta escuela. ¡Qué pena marcharse! ¡Adiós don Paco!. Aprendo a subirme en el Toyota todoterreno, que pilota Josely y nos lleva de pasaje a Antonio Sáenz a Pedro y a mi.¡Ahora si empieza la guerra! Acometemos la soberanía de los Andes nórdicos, subiendo hacia Ecuador y Colombia, más cerca de allí que de Lima. Destino, Sorochuco, cabeza de distrito, provincia de Celendín, Estado de Cajamarca.

Son, creo, algo más de cien kilómetros, es decir, tres horas de carro, por carretera de tierra prensada, cuando no de chinas y preduzcos, vericuetos impredecibles, camino marcado hacia la alta montaña, dando vueltas y vueltas como un mal pensamiento. Pero, no exageremos, los paisajes andinos nos compensan de todo, la camioneta es dura y dócil en las manos de Josely, que por algo aquí a conducir se le llama manejar. Te acostumbras al traqueteo, hablas más alto en la charla inacabable y hasta Antonio consigue echar una cabezada. Aldeas sobre diminutas altiplanicies o valles profundos; alquerías minúsculas moteando los lomos tremendos de la Cordillera. Lo mismo subimos dos mil metros que bajamos mil, entre picachos altísimos y barrancos sobrecogedores.

A dos mil ochocientos metros de altitud

Allí se ve Sorochuco. Ubicado a dos mil ochocientos metros, en la repisa central, de un soberbio anfiteatro de cordilleras. Se lo divisa desde las altas balconadas en treinta kilómetros a la redonda. Pero, ¿a qué venía yo? ¿a embobarme como un tonto ante estas soberbias altitudes? Antonio y Josely me dicen que también estos panoramas son rigurosamente teologales.

Más todavía lo son estos vecinos, estos feligreses de Sorochuco, un pueblo sin pretensiones urbanísticas, pero de vieja estampa virreinal, sobre todo en su plaza mayor y en las torres de su iglesia del Padre Eterno. Pensarías en Castilla o en Extremadura, de no impedírtelo el colorido indígena de las arcadas y columnatas de su portada exterior. Templo de gran altura y de recia nave longitudinal, con retablo muy gracioso, entre barroco y criollo.

Sí, a esto hemos venido, a cantar nuestra fe común con la clamorosa feligresía andina que antes nos ha recibido, al son de tambores y trompetas y acompañado a la Municipalidad, con discursos del alcalde y del gobernador (delegado local del gobierno como en todos los pueblos) y nos apretujan de abrazos y besos, de pequeños y de mayores, hasta el punto de fusión del estremecimiento y de las lágrimas. Aquí hemos pasado dos días, con celebraciones religiosas y folklóricas a todo pasto, compartiendo el encanto y la sencilla comodidad de nuestros dos sacerdotes. Llegó hace tres años Josely y uno Antonio. Durante cuarenta no había tenido esta "capital de distrito" (mil habitantes) ni ninguna aldea de su comarca (doce mil habitantes) atención pastoral sostenida de ningún sacerdote. Ahora éstos cubren desde aquí a más de sesenta poblados menores y alquerías, hasta donde les llegan las fuerzas.

Todo ha cambiado en positivo y he podido comprobarlo administrando la confirmación a cuarenta muchachos en el poblado de El Tingo, preparados cuidadosamente por las religiosas, de otro algo mayor y no muy distante pueblo, Huasmín, donde esa pequeña comunidad de hermanas de la Providencia (distinta rama de las nuestras) lleva sólo tres meses en un agradable centro religioso y social donde nos dan generoso hospedaje. En ambas aldeas, me acogen en olor de multitudes, con músicos, danzas y recepciones en la Municipalidad. En Huasmín especialmente la acogida del Ayuntamiento y la bendición del centro escolar, tienen para ellos rango histórico. Nos obsequian a Pedro y mí con un poncho regio y un sombrero magnífico, de afamada artesanía local.

Bueno; pues vámonos de nuevo, que la vida es peregrinación y no hemos mediado nuestra andadura andina. ¿vendrá de Andes eso de andar?

Camino de Leymebamba, nuestra familiar parroquia

Nueva mención de la fecha, ya vamos por el 17-D, al acometer los dos viajeros del cuento, con los dos compañeros de Sorochuco, la ruta más bravía de nuestro itinerario andino y navideño, apuntando ya hacia otro puesto misionero, la para nosotros familiar parroquia de Leymebamba, que fue la primera donde se inició nuestra aventura diocesana en 1982. Arrancamos de mañanita desde Celendín, ciudad virreinal, cabeza de provincia, en el estado de Cajamarca, que ahora dejamos atrás para adentrarnos en la de Amazonas y en su provincia de Chachapoyas, que aunque malsonante es el que más nos suena en la diócesis de Mérida-Badajoz.

El camino Celendín - Leymebamba nos ocupa ocho horas de Toyota, por la ruta única de la cordillera, visible desde las cimas y las simas en los miradores más fascinantes. Rondamos los tres mil quinientos metros de altura en la primera etapa de ascensión, para sumergirnos, casi despeñarnos luego, en descenso culebreante hasta menos de mil metros en el puente en Chacantos del río Marañón, afluente del Amazonas. Vano es cualquier intento de traducir a palabras las vistas aplastantes de los macizos andinos, con sus cresterías encrespadas, sus quiebras alucinantes, sus racimos de pirámides, sus murallones kilométricos, su oleaje fantasmal de cumbres sobre cumbres.

Pero también aquí, es el hombre el que da sentido a la creación. Ya dije y, aquí lo comprobamos de nuevo, que los Andes, desde aquí hasta Patagonia, son cordilleras habitadas, y no sólo por los cóndores. Son miles y miles de pueblos, aldeas y alquerías, con millones de moradores de nuestra especie, hombres y mujeres de rancias culturas, de esforzada existencia y, ¡oh prodigio! de vieja raigambre cristiana, evangelizados con audacia increíble por maestros misioneros, con la ayuda abnegada de los catequistas "doctrineros" ahora agentes pastorales. Los Andes siguen cristianizados, aunque hoy también, triste es decirlo, plagados de sectas en no pocos poblados de estas alturas.

Diego Isidoro, el pastor

Corto, porque estamos llegando a Achupas, el pobladillo donde sale a esperarnos con un grupito de nativos, nuestro Diego Isidoro García, pastor ahora en solitario del distrito de Leymebamba. Todos pie a tierra, abrazos de júbilo, visita a la capillita humildísima. Pedro y yo pasamos al carro de Diego, que nos ilustra sobradamente sobre la geografía y la historia del recorrido, especialmente sobre el puerto de Calla-calla (más de cuatro kilometros) el valle de los indios chachapuyos que dio origen al nombre actual de la capital provincial y diocesana. Leymebamba resume una hermosa historia de sacerdotes pacenses en las dos últimas décadas, que recogen los nombres, aquí querídisimos de Angel Maya, Antonio León, Isidro Luengo, José Ardila, Diego Isidoro y Juan Andrés Calderón.

Ahora, como digo, es Diego Isidoro el que mantiene aquí la antorcha olímpica, con renovada creatividad y coraje. Como viaja con nosotros Josely, de tan reciente y vivísimo recuerdo todavía entre estas gentes, se le recibe con calurosa emoción. En cuanto al Arzobispo firmante, me ahorro resumir, para no dormirles con otra sarta de homenajes, el cariño, el respeto y el entusiasmo que estas gentes entrañables han dispensado por tercera vez (tras mis viajes anteriores, del 84 y del 93), a este "Padre de los Padres". Un tanto ruborizado y, en momentos con un nudo en la garganta, he recibido estas muestras de cariño. Y comprobado hasta la saciedad la ingente labor de esa media docena de curas extremeños, que se han dejado aquí el pellejo en su entrega evangelizadora y de promoción humana.

El templo y las capillas renovados, el centro de agentes pastorales, el comedor infantil, los puentes de acceso al pueblo, el agua para el vecindario, el comité de salud con 20 años de existencia y los recientes hogar residencia para estudiantes de la comarca y en cierta medida el grandioso museo cultural, llevan el sello de nuestros sacerdotes y ni que decir tiene, la renovación cristiana de la población, hoy parroquia floreciente en todas sus facetas pastorales.

La gran novedad para mí es el hogar estudiantil, largamente anhelado y necesitado, hoy brillante realidad, en el que Diego Isidoro ha puesto lo mejor de sí mismo en inteligencia, aguante y creatividad. El bello inmueble y sus posibilidades de expansión, abren magníficas expectativas de futuro.

El museo cultural, hoy entre los primeros de la Amazonia, está llevando el nombre de Leymebamba a los estudiosos de antropología y a las agencias turísticas del país. Su original arquitectura y las piezas de sus vitrinas ilustran por primera vez el pasado apasionante de los indios chachapuyos. Junto al equipo de especialistas que avalan la investigación, el P. Diego ha sido y sigue siendo alma y vida del proyecto, que sólo ha desplegado una parte de sus posibilidades. Interesante experiencia de pastoral de la cultura, que Diego ha acertado a combinar, con su servicio a la parroquia y su atención a las decenas de aldeas circundantes. Tiempo, desde luego no le sobra. Me insisten estas gentes, con tanto respeto como pesadez en que les "mande" a otro sacerdote. Ya les responderé cuando pueda.

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

La curación milagrosa de un médico de Almendralejo da luz verde a la canonización del beato Josemaría Escrivá de Balaguer

La Congregación para la Causa de los Santos reconoció el milagro tras las pruebas aportadas por el tribunal instructor, constituido en Badajoz en 1997

Según fuentes a las que ha tenido acceso nuestra revista, la Congregación para la Causa de los Santos ha aprobado el texto del Decreto en el se reconoce oficialmente como milagrosa la curación del doctor don Manuel Nevado, médico de Almendralejo, atribuida a la intercesión del beato José María Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, prelatura personal de gran implantación en la Iglesia, que promueve la llamada universal a la santidad, especialmente mediante la santificación del trabajo.

Centenario de su nacimiento

Aunque al cierre de nuestra revista todavía no se tenía confirmación oficial, todo parece apuntar a que, dado que ya se ha producido el reconocimiento oficial de un milagro preceptivo para la canonización, el Papa Juan Pablo II firmará con toda probabilidad el decreto de la canonización del Beato Josemaría Escrivá de Balaguer, ceremonia que tendrá lugar el próximo año, precisamente cuando se cumple el centenario del nacimiento del fundador del Opus Dei.

El beato Josemaría Escrivá de Balaguer fue beatificado por el Papa Juan Pablo II el 17 de mayo de 1992.

Como ya se ha dicho, la aprobación de un milagro es requerida para la canonización. En este caso, dicho milagro hace referencia a la curación milagrosa de un médico de Almendralejo, el doctor Manuel Nevado, de 69 años de edad que, debido a su profesión, a raíz de la exposición a rayos X durante décadas, se le declaró un carcinoma epidermoide en la mano izquierda, llegando a temer por la posibilidad de padecer una metástasis.

En esta situación, según declaraciones del doctor Nevado recogidas por el diario El Mundo, "en el mes de noviembre de 1992 me acerqué a un amigo para explicarle lo que me pasaba. Él me ofreció una estampa del Beato Josemaría Escrivá de Balaguer y me sugirió que recurriese a su intercesión. Lo hice en aquel momento y días después fui a Viena a un congreso. Allí me quedé muy impresionado porque en todas las iglesias que visité encontré estampas del fundador del Opus Dei. Esto me indujo a invocar con más fervor todavía su intercesión", añadía el testimonio del médico extremeño.

Tribunal de Badajoz

La instrucción del proceso del milagro, en su fase diocesana, se inició en 1997 en el Arzobispado de Mérida-Badajoz, al residir el beneficiario en el territorio de nuestra archidiócesis. Esta fase constó básicamente de la toma de declaraciones al interesado y a los testigos, asi como la práctica de la prueba pericial a cargo de dos médicos peritos en la materia: un radiólogo y un dermatólogo.

Junto al Beato Escrivá de Balaguer, el Papa firmará el drecreto de Canonización de otros dos candidatos: el capuchino Padre Pío de Pieltracina, fallecido 1968 y del indio mejicano Juan Diego (1474-1548) a quien, según la tradición se le apareció en Méjico la Virgen de Guadalupe.

 

La violencia está convirtiendo los Santos Lugares en piedras de museo

Declaraciones del Custodio franciscano de Tierra Santa

La violencia está convirtiendo los Santos Lugares en piedras de museo, denuncia el encargado de la Custodia en Tierra Santa.

El padre franciscano Giovanni Battistelli, ha hecho estas declaraciones a Zenit tras concluir el pasado jueves un encuentro con el Papa y los líderes católicos de Jerusalén y de varias conferencias episcopales del mundo sobre el futuro de los cristianos en los santos lugares.

"Estamos viviendo una situación en la que los cristianos tienen que afrontar dificultades tremendas, y muchos sienten la tentación de marcharse", denuncia.

De hecho, revela, "unas 470 familias ya se han ido", desde que comenzó la Intifada a finales de septiembre de 2000.

Según reveló el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado vaticano, en la cumbre católica presidida por el Papa sobre Tierra Santa, ya sólo quedan 117.000 católicos, entre Israel y los Territorios Palestinos, en una población de 6.100.000 habitantes.

Zenit

 


Información diocesana

Abierta una nueva misión en Zimbabue con la ayuda de Mérida-Badajoz

Lleva el nombre de san Juan Bautista en agradecimiento a nuestra diócesis

El Evangelio continúa extendiéndose en África. El pasado 24 de noviembre se abría la misión de Dandanda, cuyo patrón es san Juan Bautista en agradecimiento a nuestra Iglesia de Mérida-Badajoz.

Ese día todos los caminos conducían a Dandanda, allí iba a tener lugar la apertura y bendición por parte del Obispo de Hwange de la nueva misión que prácticamente ha sido construida con la ayuda de la Iglesia de Mérida-Badajoz. Sacerdotes, religiosas y laicos se pusieron en marcha muy de mañana, como las Mujeres el Domingo de Resurrección, para con gozo celebrar el acontecimiento, y es que aquí la apertura de una nueva misión es signo de júbilo y señal de que la Iglesia local va creciendo, el Reino de Dios se va extendiendo. Por ello toda la Diócesis participa en el acontecimiento.

Rezos y bailes

Como herederos de la cultura inglesa, a las 10 en punto de la mañana daba comienzo la celebración litúrgica. Dos obispos, quince sacerdotes, treinta religiosas y unos mil fieles éramos protagonistas de una liturgia llena de vida y color que con cariño había sido preparada con antelación. Allí, en la celebración, se podía ver en el rostro de la gente el soplo del Espíritu: cantos, danzas, oraciones y demás elementos litúrgicos eran testigos de que el pueblo disfrutaba con esta nueva misión, pues para ellos es señal de esperanza en medio de tantas calamidades.

Y este que suscribe se admiraba del panorama y tan sólo sabía decir "santificado sea tu nombre".

Y como colofón a lo vivido en el Misterio Sagrado, vino la comida compartida, porque en realidad ese día se multiplicó el pan y los peces, y es que cuando todos ponemos en las manos de Él lo poco que tenemos tan solo cabe el milagro.

Sueño hecho realidad

Pero todo este sueño convertido en realidad se debe a vosotros, se debe a nuestra Iglesia Madre de Mérida-Badajoz, que una vez mas, y a través del Fondo de Solidaridad, ha salido en ayuda de los mas necesitados.

Cuando hace dos años el Obispo de Hwange me encomendó la tarea de la construcción de la nueva misión, por mi mente sólo pasó una pregunta: "cómo voy a llevar a cabo este proyecto". Fue entonces cuando llamé a la puerta de mi Iglesia Madre de Mérida-Badajoz, fue entonces cuando le dije: "aquí os mando mi problema". Y ella, que de esto sabe mucho, se puso manos a la obra para buscar los medios necesarios.

Y así, sólo así, uno siente que realmente no está solo, que no es un loco solitario en busca de nuevas aventuras, y así, sólo así, uno se siente que realmente ha sido enviado por una Iglesia a otra Iglesia para ser signo de comunión en los bienes compartidos.

Por todo ello, desde aquí, desde la nueva misión de San Juan Bautista, tan solo me cabe decir: "gracias, Iglesia de Mérida-Badajoz, gracias a su pastor Don Antonio Montero, gracias al Fondo de Solidaridad y a todos los que han hecho posible que este sueño sea una realidad.

Quizás en medio de "tanto" arzobispo Milingo, de "tantas" violaciones de religiosas en misiones y de "tanta" Gescartera, como se ha publicado tan dañinamente en la prensa, hoy se puede ver que la Iglesia es también santa y solidaria, y yo soy testigo de ello.

Serafín Suárez Hidalgo
Misioner
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Cáritas presenta su Campaña navideña

Cáritas lanza ahora, en Navidad, su campaña institucional del curso 2001-2002 que este año tiene como protagonista al mundo juvenil. Bajo el lema "Gracias por acogerme", Cáritas pretende llamar la atención sobre el gran potencial de presente y de futuro de que son los jóvenes, centrando su atención sobre todo sobre los que están en las bolsas de exclusión social: minorías étnicas, inmigrantes, desempleados, sin hogar, drogadictos y marginación, pero también atendiendo a los que, estando en situaciones menos difíciles, están en condiciones de aportar, de aprender y de compartir experiencias. Cáritas quiere dar el protagonismo a los jóvenes, para que asuman sus propias responsabilidades y sean coprotragonistas en la construcción de una sociedad nueva.

Para ayudar a esta tarea, Cáritas ha presentado un informe sobre la realidad juvenil en España, realizado en el año 2000, donde analiza desde la tipología de los jóvenes, su escala de valores, sus preocupaciones o la realidad de la exclusión juvenil.

Talleres Sociolaborales

Pero no es ahora sólo cuando Cáritas mira el mundo de los jóvenes. Estos ya son objeto de atención desde hace mucho tiempo, como lo prueban los Talleres Sociolaborales que Cáritas diocesana de Mérida-Badajoz viene desarrollando desde hace 12 años y que van destinados a jóvenes en situación de exclusión o marginación.

Precisamente, aprovechando estos días de Navidad, estos Talleres han realizado una exposición en su sede de la calle Bravo Murillo de Badajoz, donde se han podido contemplar los trabajos que los jóvenes han realizado en madera, hierro y electricidad, así como un Belén navideño.

 

"No tenían sitio en la posada", campaña del Secretariado Diocesano de Migraciones

El Secretariado Diocesano de Migraciones ha hecho pública una nota con motivo de las fiestas navideñas en la que recuerdan que José y María tampoco tenían sitio en la posada. En la misma se señala que el 20% de la población mundial disfruta del 80% de las riquezas.

En esa nota se denuncia la "puerta cerrada a la legalización de los inmigrantes, en número creciente en los centros de acogida de Cáritas". Esta gente también es víctima de la explotación laboral, con "contratos abusivos, cuando los hay, jornada laboral excesiva y falta de seguridad social".

El Secretariado Diocesano de Migraciones denuncia la picaresca que "está cobrando cantidades inmensas por tramitar unos documentos que son en realidad gratuitos", a la vez que alerta una vez más sobre el abuso de la mujer "que sigue siendo manejada como artículo de alquiler en los locales de alterne de Extremadura, viendo pisoteada su dignidad humana más elemental".

Alude también en su comunicado este Secretariado a los inmigrantes que arrastran tras de si el drama de la opresión y el exilio, tal y como les ocurre a palestinos o saharauis o a los que son mirados con recelo por practicar el Islam.

En la nota se critica la exclusión a la que se somete a los inmigrantes desde distintos ámbitos sociales, políticos y mediáticos.

Finalmente se dice que "los inmigrantes son tolerados o aceptados como fuerza de trabajo y en puestos que nosotros desechamos; no son vistos como personas con derecho a construir su vida en cualquier lugar del mundo" y se pone en guardia ante el peligro que suponen los grupos de ultraderecha que realizan campañas contra ellos.

 

Publicado un Manual sobre pedagogía de la fe

El sacerdote diocesano don Mateo Blanco Cotano ha coeditado junto a los profesores de la Universidad de Navarra Jaime Pujol, Francisco Domingo y Anastasio Gil, un manual titulado "Introducción a la Pedagogía de la fe", uno de los pocos libros sobre este tema en lengua hispana.

El libro parte de la experiencia de sus autores como profesores y educadores para descubrir la necesidad de educar en la fe tanto a niños, jóvenes y adultos como en la familia, la parroquia o la escuela.

Este libro pretende, también, ser una ayuda pedagógica para profesores y catequistas, dando unas orientaciones prácticas sobre el modo de preparar e impartir las clases de religión y los distintos programas catequéticos.

Además, aporta algunas sugerencias para que la educación en la fe contribuya al proceso de la iniciación cristiana de niños, jóvenes y adultos.

 


Al paso de Dios

Cáritas es Cáritas

ES verdad que Cáritas es una organización no gubernamental (ONG), pero, sin desmerecer a las demás, estoy convencido de que merece ser tenida en cuenta en sí misma. Hay razones suficientes para no considerarla una más y, por tanto, para citarla por su nombre cada vez que se hace alguna referencia a su actuación.

Para defender esta afirmación, pienso que sería suficiente con apelar a lo que Cáritas es en la Iglesia Católica: la expresión institucional de la caridad de todas sus comunidades. Pero no es esa la razón fundamental. Cáritas es Cáritas, sobre todo, por los merecimientos acumulados, que le han hecho gragearse la confianza y el respeto de gran cantidad de ciudadanos, católicos o no. Por su implantación permanente con infinidad de acciones y proyectos, por su prontitud y sensibilidad ante cualquier emergencia y por la abnegada, fiable y competente acción de sus voluntarios y voluntarias, se han ganado en todo el mundo un prestigio y una credibilidad, que hace casi moralmente obligatorio decir Cáritas con naturalidad.

Dicho lo anterior, y ya que hablamos de ella, aprovecho para llamar la atención, en su nombre, de todos aquellos que son su soporte social prioritario, los cristianos y cristianas y cualquier ciudadano generoso. A todos les recuerdo que Cáritas se mueve, naturalmente, porque el motor es la fe en Jesucristo, pero además por las cuentas corrientes que todos nosotros hemos de nutrir con nuestra solidaridad, especialmente ahora que ésta renace al calor de la Navidad.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el IV Domingo de Adviento

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Isaías 7, 10-14

En aquellos días, el Señor habló a Acaz:

- Pide una señal al Señor, tu Dios.

Respondió Acaz:

- No la pido, no quiero tentar al Señor.

Entonces dijo Dios:

- Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad, la Virgen está encinta y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa 'Dios-con-nosotros'".

 

Salmo 23, 1-2, 3-4ab, 5-6

R. Va a entrar el Señor, Él es el Rey de la gloria.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
Él la fundó sobre los mares,
Él la afianzó sobre los ríos.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes
y puro de corazón
que no confía en los ídolos.

 

Carta de san Pablo a los Romanos 1, 1-7

Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, escogido para anunciar el evangelio de Dios. Este evangelio, prometido ya por sus profetas en las Escrituras santas, se refiere a su Hijo, nacido, según la carne, de la estirpe de David; constituido, según el Espíritu Santo, Hijo de Dios, con pleno poder por su resurrección de la muerte: Jesucristo, nuestro Señor.

Por él hemos recibido este don y esta misión: hacer que todos los gentiles respondan a la fe, para gloria de su nombre. Entre ellos estáis también vosotros, llamados por Cristo Jesús. A todos los de Roma, a quienes ama y ha llamado a formar parte de su pueblo santo, os deseo la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

 

Evangelio según san Mateo, 1, 18-24

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era justo y que no quería denunciarla, decidió repudiarla en secreto. Pero apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:

- José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás de nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que ha dicho el Señor por el profeta: "Mirad, la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa 'Dios-con-nosotros'". Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

24, lunes: 2S 7, 1-5. 8-12. 14. 16; Lc 1, 67-79.
25, martes: Is 9, 1-3. 5-6; Tt 2, 11-14; Lc 2, 1-14.
26, miércoles: Hch 6, 8-10 - 7, 54-59; Mt 10, 17-22.
27, jueves: 1Jn 1, 1-4; Jn 20, 2-8.
28, viernes: 1Jn 1, 5-2; Mt 2, 13-18.
29, sábado: 1Jn 2, 3-11; Lc 2, 22-35.
30, domingo: Si 2-6, 12.14; Col 3, 12-21; Mt 2, 13-15. 19-23.

 

Comentario litúrgico

Va a entrar el Señor

Desde el pasado día diecisiete, la liturgia del Adviento ha dado un vuelco a tener en cuenta para sintonizar nuestra vida espiritual y nuestro compromiso con el misterio que celebra la eucaristía de cada domingo.

Los tres primeros domingos, con variantes muy notables, nos ha recordado la venida del Señor tanto en el instante presente como al final de la Historia. También nos han hecho ver que la vida cristiana es una espera atenta para no dejar pasar los días de nuestra vida en un vacío estéril e introducir en ellos la actitud expectante de quien se sabe visitado por el Señor tanto en los momentos de oración como en el compromiso de servicio y solidaridad hacia los hermanos.

Ya a partir del citado día y especialmente en este cuarto domingo, el Adviento fija su mirada en el misterio de la Encarnación que será presentado y desarrollado espléndidamente en el ciclo litúrgico de la Navidad y Epifanía.

En esta línea temática, las lecturas se proponen acercarnos al Mesías cuyo nacimiento celebraremos en Navidad. Resume esta tarea la respuesta del salmo responsorial que nos sirve de título: "Va a entrar el Señor".

El profeta Isaías acuña el término Emmanuel -"Dios con nosotros"- que habla de la cercanía ontológica que provoca la encarnación de Dios. Quiso ser uno de los nuestros para que los hombres lleguen a ser de los suyos.

San Mateo aporta otros datos sobre el misterio de la Encarnación. En primer lugar, la intervención del Espíritu Santo en María para que pudiera concebir y ser madre de Dios y el nombre que debe imponerle al niño: Jesús "porque él salvará a su pueblo de los pecados".

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

31 de diciembre: San Silvestre I (+ 334)

Un día después del acuerdo entre Constantino el Grande y Licinio, conocido como Edicto de

Milán del 313, en virtud del cual se instauraba la libertad de culto para la Iglesia, justo un día después, se elegía papa a este santo con nombre de castiza carrera vallecana...

Estamos ante un hombre capaz de asumir y administrar muchas novedades a la vez: la clarificación doctrinal del Concilio de Arlés contra los Donatistas y del Concilio de Nicea del 325, en contra de Arrio, que asume el credo que proclamamos cada domingo. ¡Qué bien haría Fernando Sánchez Dragó en leerse estos textos! También el nuevo orden imperial que no persigue, sino que privilegia a la Iglesia. Además, el definitivo traslado de la capital imperial desde Roma a Constantinopla...O sea, que el mundo en el que Silvestre nació no se parecía en nada al mundo en el que asume el papado y menos aún a la sociedad en la que muere. No, si veréis cómo administrar cambios es una bellísima forma de alcanzar la santidad.

Para colmo, Silvestre contempla cómo se construye san Pedro en el Vaticano y san Pablo en la vía Ostiense... Me gusta este santo, capaz de vivir entre grandes transformaciones: cuando tenemos la sensación de que nada de lo que vivimos es permanente quizás sea bueno acogerse a san Silvestre, cuyo nombre, incluso, designa hoy más que una fecha, una carrera interminable de señores en calzoncillos en medio de la fría noche. Para que luego hablen del vértigo de las grandes transformaciones históricas.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

24, lunes: Delfín, Irminia, Adela.
25 martes: Natividad del Señor. Anastasia, Eugenia, Pedro Nolasco
26,miércoles: Esteban, Dionsio, Zenón, Eutimio.
27, jueves: Juan Evangelista, Fabiola, Teodoro, Juan Stone.
28, viernes: Santos Inocentes. Eutiquio, Antonio, Gaspar del Búfalo.
29, sábado: Tomás Becket, Trófino, Marcelo.
30, domingo: Félix, Anisia, Anisio, Sabino, Savero, Donato, Apticino.

 


Contraportada

"No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón"

Mensaje de Juan Pablo II para la Jornada Mundial de la Paz

"No hay paz sin justicia, no hay justicia sin perdón: esto es lo que quiero anunciar en este Mensaje a creyentes y no creyentes, a los hombres y mujeres de buena voluntad, que se preocupan por el bien de la familia humana y por su futuro". Así se expresa el Papa Juan Pablo II en su mensaje para la Jornada Mundial de la Paz que se celebrará el 1 de enero.

"Este año ­dice el Papa al comienzo de su mensaje­ la Jornada Mundial de la Paz se celebra con el trasfondo de los dramáticos acontecimientos del 11 de septiembre. Aquel día se cometió un crimen de terrible gravedad: en pocos minutos, millares de personas inocentes, de diverso origen étnico, fueron horrendamente asesinadas. Desde entonces, todo el mundo ha tomado conciencia con nueva intensidad de la vulnerabilidad personal y ha comenzado a mirar el futuro con un sentimiento profundo de miedo, hasta ahora desconocido".

Mirada esperanzada al futuro

No obstante, el Papa no deja de mirar el futuro con esperanza, tal y, como continua diciendo en su mensaje, "la esperanza que sostiene a la Iglesia al comenzar el año 2002 es que el mundo, donde el poder del mal parece predominar todavía, se transforme realmente, con la gracia de Dios, en un mundo en el que puedan colmarse las aspiraciones más nobles del corazón humano; un mundo en el que prevalezca la verdadera paz".

Juan Pablo II apunta a los pilares de la paz, que son la justicia y el perdón y, aunque reconoce que hablar de justicia y perdón es difícil en las circunstancias actuales, afirma que se "puede y se debe hablar de ello a pesar de la dificultad que comporta, entre otros motivos, porque se tiende a pensar en la justicia y en el perdón en términos alternativos. Pero el perdón se opone al rencor y a la venganza, no a la justicia".

El Papa hace un llamamiento a los jefes de Estado del mundo para "reflexionar sobre las exigencias de la justicia y sobre el llamamiento al perdón ante los graves problemas que siguen afligiendo el mundo, entre los cuales se encuentra, y no en último lugar, el nuevo nivel de violencia introducido por el terrorismo organizado".

Alude Juan Pablo II a esto último porque él considera que es "precisamente la paz fundada sobre la justicia y sobre el perdón la que es atacada actualmente por el terrorismo internacional".

Condena del terrorismo

El papa Wojtyla afirma que "el terrorismo nace del odio y engendra aislamiento, desconfianza y exclusión" y lo califica como "auténtico crimen contra la humanidad" puesto que se basa en el desprecio a la vida humana y comete crímenes intolerables.

En virtud de esto, Juan Pablo II reconoce que "existe un derecho a defenderse del terrorismo". Ahora bien, no es un derecho que dé libertad absoluta de actuación sino que "debe atenerse a reglas morales y jurídicas, tanto en la elección de los objetivos como de los medios. La identificación de los culpables ha de ser probada debidamente, porque la responsabilidad penal es siempre personal y, por tanto, no puede extenderse a las naciones, a las etnias o a las religiones a las que pertenecen los terroristas".

El Papa advierte de que ninguna injusticia existente en el mundo puede ser usada como pretexto para cometer o justificar acciones terroristas y advierte también de que ningún terrorismo puede decir que actúa en nombre de Dios. Por eso, "ningún responsable de las religiones puede ser indulgente con el terrorismo y, menos aún, predicarlo".

El Papa expresa su deseo de que "en esta Jornada de la Paz se eleve desde el corazón de cada creyente, de manera más intensa, la oración por todas las víctimas del terrorismo, por sus familias afectadas trágicamente y por todos los pueblos a los que el terrorismo y la guerra continúan agraviando e inquietando", pero también pide que "no queden fuera de nuestra oración aquellos mismos que ofenden gravemente a Dios y al hombre con estos actos sin piedad, para que se les conceda recapacitar sobre sus actos y darse cuenta del mal que ocasionan, de modo que se sientan impulsados a abandonar todo propósito de violencia y buscar el perdón".

Tierra Santa

El Papa mira con especial preocupación la situación que vive actualmente Tierra Santa, donde el enquistado conflicto palestino-israelí aleja la paz del lugar de nacimiento del 'Príncipe de la Paz'. Juan Pablo II subraya "con renovada fuerza la urgencia de una solución del conflicto árabe-israelí" y les invita a ambos pueblos "a esforzarse por llegar a una nueva era de respeto mutuo y de acuerdo constructivo".

 


Iglesia en camino les comunica que nuestro próximo número saldrá el día 6 de enero

¡¡Feliz Navidad y próspero año 2002!!

 


 

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