Iglesia en camino

 Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 416. 2 de diciembre de 2001

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 


Portada

El Adviento cristiano en clave de paz

"No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra" (Is 2, 4)

Este domingo nos metemos de lleno en Adviento, un tiempo de preparación a la Navidad, más concretamente a la venida del Señor en una doble vertiente: la primera venida en carne, que sería concretamente el nacimiento del Señor y la segunda venida en gloria, que aún esperamos con alegría y que está reservada para el final de la historia.

El Adviento supone también el comienzo del año litúrgico, a diferencia del civil que es el uno de enero. Todo ello se hará notar en elementos como la simbología litúrgica o las lecturas de la Eucaristía, que apuntan a la esperanza, la conversión y la reconciliación entre los hombres y los pueblos.

Para encontrar el comienzo del Adviento habría que remontarse al siglo IV a la región de las Galias y a España. Llama la atención de que en Roma, en el siglo IV, sólo se conoce la fiesta de Navidad, pero no el Adviento. Según se va enriqueciendo de contenido teológico el memorial del nacimiento del Señor, así se va diseñando el Adviento como una auténtica liturgia.


Editorial

Todos con los jóvenes

Noticia regional de la semana: el Presidente Ibarra anuncia un magno debate en la sociedad extremeña en pro de la buena salud moral y del espíritu solidario de los jóvenes de nuestra región. Cuatro Consejerías, las de Educación, Sanidad, Presidencia y Cultura pondrán en juego en acción concertada toda una serie de actuaciones comunitarias tendentes a interesar a doscientas mil familias y, naturalmente, a los jóvenes como tales.

El Proyecto comprende un ambicioso serial de asambleas y de encuestas, a desarrollar principalmente en los Centros educativos de toda la región, implicando a padres, profesores y alumnos, tanto en el análisis de la situación actual como en la aportación de alternativas de futuro. Precisamente ese nombre de Futuro es el que denomina a esta relevante campaña que, como debate social, carece de precedentes.

Estamos ante un proceso que se viene insinuando y gestando en toda una serie de medidas parciales en ese campo, dentro y fuera de Extremadura, por cuenta de organismos autonómicos y municipales, así como múltiples iniciativas ciudadanas. Pero lo de ahora tiene todos los visos de ser un empeño de embergadura. Aunque el temario de encuestas y asambleas abarcará lógicamente otras facetas de la problemática juvenil, tendrá como ejes el ocio juvenil y sus versiones dañinas, como el botellón y el alcoholismo; junto con la superación del aislamiento, un tanto autista, de los jóvenes, abriéndolos a la reflexión sobre sí mismos y a la apertura solidaria hacia la sociedad.

A nadie puede dejar tranquilo, y menos a la Iglesia y a sus fieles, que altos porcentajes de nuestros adolescentes consuman mayoritariamente alcohol con mezclas extrañas y vayan avanzando gradualmente hacia su autodestrucción personal, que oscurece su futuro y el de toda la sociedad. Una ventana de esperanza.

 


Carta del Arzobispo

Santos poco a poco

Admito que eso de la santidad no está hoy a la orden del día ni a flor de calle entre la gente corriente y moliente. Se la confina, sin más, al círculo de lo religioso, lo cual, de suyo, es correcto, siempre que por religioso no se entienda en exclusiva lo que ocurre al interior de los templos, ni como ideal privativo del clero, de las monjas o de las gentes piadosas en su entorno.

Cierto es asímismo que, por fortuna, ese cliché tan gastado, esa visión miope de la santidad, va siendo cada vez menos compartida por los sectores más conscientes de la comunidad cristiana y de la misma sociedad. Sigue ganando terreno el convencimiento de que Iglesia somos todos y de que el bautismo nos incorpora al Pueblo santo de Dios, cuyos miembros están llamados, todos sin excepción, a la santidad mediante el seguimiento de Cristo, cada cual desde la propia condición. Se entiende bien y se agradece mucho la canonización de una madre de familia o de una pareja matrimonial. La santidad no es un feudo de minorías selectas sino un derecho y un deber, una llamada y una gracia, para las y los cristianos de a pie.

Fuerza es reconocer, sin embargo, que han cambiado bastante al interior de la misma Iglesia, incluso en los ambientes del clero y de los religiosos, algunas expresiones de antaño en lo referente a la santidad personal. Ya no es tan frecuente escuchar: Yo quiero llegar a santo o a santa a toda costa y en ello quiero empeñar todas las fuerzas de mi vida. Se dá en esto como una cautela, un pudor ­¿respeto humano?­ una humildad, para hacer ante los demás semejantes afirmaciones. Quizá porque, viéndose cada cual a sí mismo, le parecen dichas expresiones una presunción o un alarde; o también por no tomar en vano el santo nombre de la santidad. ¡Vaya usted a saber!

Más peligroso sería ­o tal vez lo está siendo­ que ese miedo a un lenguaje voluntarista o pretencioso fuera el reflejo de un miedo real a comprometernos en el camino de la propia santificación. ¿Quién no lo experimenta cada día? Como no me siento capaz de un arranque interior, y de ser constante después, lo mejor y más sincero es callármelo por fuera. Pero, no estamos hablando aquí de la sinceridad (¡lejos siempre la hipocresía!). Para no ser hipócrita no hay que renunciar a ser bueno, sino suprimir lo negativo. En suma, que los modos de expresarse puedan ser, sin afectación, los del propio tiempo; pero que el empeño en santificarse no quede por ello desactivado ni de claridad ni de coraje.

Sí que podemos ser santos

Tendría gracia que, en la misma época en la que un gran Concilio ha proclamado la vocación universal de todos a la santidad (LG, cap. V) bajáramos nosotros la guardia de nuestro empuje cristiano, por una elegante discreción hacia fuera, unida a una errónea sinceridad interior, optando en fin de cuentas, sin confesárnoslo a nosotros mismos, por el continuismo y la inercia.

Tan negativo o peor que eso, puede ser un cierto complejo de inferioridad espiritual que nos acecha o nos invade cuando pensamos, erróneamente también, que no somos capaces de llegar a más y de que es vano proclamar cien veces quiero ser santo, cuando no se cumple nunca. ¿Y dónde está aquí el error? Pues en lo que decimos con plena seguridad, aquello de: Yo ni soy ni voy para santo. Si sacáramos de eso otras conclusiones más teologales y más evangélicas, ya estaríamos en el camino de la santidad.

Acaso en el subconsciente de cuanto venimos diciendo se oculta un malentendido que conviene despejar cuanto antes: que la santidad cristiana constituya un objetivo alcanzable por nuestras propias fuerzas. Y, algo igual de evidente desde la fe y desde el Evangelio: que la propia pobreza y pequeñez, reconocida sin abatimiento y expuesta confiadamente al Maestro no son un supuesto muy normal para atraer la fuerza del Señor y de su Espíritu. "Sin mí no podéis hacer nada" (Jn 15,5).

Los santos cristianos

Si lo que pretendiéramos nosotros fuese lo que suele llamarse una santidad laica, o de religiosidad no cristiana, todo sería cuestión de un entrenamiento riguroso o un ideal humano no superior a nuestras fuerzas y cualidades; podríamos conseguir as;i, como los estoicos, un gran dominio propio, o, como los hindúes, una contemplación profunda y una gran serenidad de espíritu. Pero lo nuestro es otra cosa. Incluye, como sabemos, un código de virtudes morales, que brotan de los libros santos y en especial del Evangelio. Más, los santos cristianos son ante todo adoradores del Padre, seguidores de su Hijo, templos de su Espíritu. Y lo que más cuenta aquí en la parte humana, es la acogida humilde de la Palabra divina, la conversión del corazón y la confianza en la misericordia de Dios.

La tetralogía clásica de los catecismos de ayer y de hoy, credo, mandamientos, oración y sacramentos, cuadra aquí de maravilla. Es Dios el que nos santifica y nos salva, El nos ilumina, nos sostiene y nos levanta. Su gracia misteriosa sostiene nuestra frágil voluntad, sin restar un ápice a nuestra libertad ni a nuestros méritos personales. Los santos cristianos son siempre altos ejemplos de grandeza ética y espiritual, pero con un componente sobrenatural y gratuito, que brota de la redención de Cristo.

Nuestra santificación es, por lo tanto, seguimiento e imitación del Maestro, en viva comunicación con El y humilde sometimiento a la voluntad del Padre. Esto lleva siempre consigo un componente de cruz, de muerte y de resurrección; una vivencia existencial del misterio pascual de Jesús. Ahí han de encuadrarse los dos mandamientos supremos del amor a Dios y al prójimo, las Bienaventuranzas del Evangelio y las parábolas del Reino. Todo ello vivido y acogido, día tras día, poco a poco, con avances y retrocesos, con tabores y noches oscuras, con la humildad y la confianza de los siervos inútiles.

El Papa y el Adviento

Después de la Carta apostólica "Novo millenio ineuntes", la santidad, llamada por su nombre y anhelada sin complejos, vuelve a ser santo y seña de los discípulos de Jesús, en estos albores del siglo XXI. Juan Pablo II recuerda y reitera la exhortación del Apóstol: "Esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación" (1 Ts 4,3), así como el compromiso universal del Vaticano II: "Todos los cristianos, de cualquier clase y condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección del amor" (LG, 40). Todo el eje espiritual de este mensaje histórico del Papa estriba en la contemplación del rostro de Cristo, en el encuentro personal con El y en el seguimiento fiel de su camino.

Rima muy bien todo esto con el tiempo fuerte del Adviento que, en la rueda del año litúrgico, nos trae cíclicamente el mes de diciembre, con un alerta siempre nuevo de la Iglesia: "Salid al encuentro del Señor que viene". El que se distraiga o haga oídos sordos, él se lo pierde. Siempre estará de actualidad la advertencia del salmo 94: "Hoy, si llegáseis a escuchar su voz, no endurezcáis el corazón".

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

Comenzó el Adviento, tiempo para preparar la llegada del Señor

Se estrena el nuevo año litúrgico

Llega el primer adviento litúrgico del tercer milenio, y nos viene inaugurando el ciclo A, cuya primera lectura profética procede de Isaías. Qué oportunas son sus palabras, en medio de esta guerra que estamos viviendo unos, y otros sufriendo en Afganistán, sin olvidar otros focos de conflicto como Sierra Leona, en África.

Adviento es preparación a la venida del Señor, en su doble vertiente. La primera venida en carne, a celebrar en el tiempo de navidad, y la segunda venida en gloria, que aún esperamos con alegría y reservada para el final de la historia. Pero este año no podremos olvidar que la guerra no es precisamente adviento de nada, sino sólo de destrucción y muerte. El Mesías profetizado por Isaías viene revestido como el único árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. La paz se encuentra aún muy lejos, pero el Señor la tiene entre su más preciado tesoro.

Origen del adviento

Nos remontamos al siglo IV, precisamente en la región de las Galias y en España. El concilio de Zaragoza (380) habla de un tiempo preparatorio a las fiestas de la navidad, que comprende desde el 17 de Diciembre, es decir, ocho días antes de la gran fiesta del nacimiento de Jesús, y obliga a los cristianos a asistir todos los días a las reuniones eclesiales, hasta el 6 de enero. Y en Francia, San Gregorio de Tours, en el siglo VI, menciona un período de ayuno a celebrar a partir del 11 de diciembre, fiesta del santo Martín de Tours, lo que confirió al adviento un carácter marcadamente penitencial en esta región, a semejanza de la cuaresma que precede a la Pascua.

Por el contrario, y sorprendentemente, la iglesia de Roma en el siglo IV sólo conoce la fiesta de navidad, pero no el adviento. La razón estaría en que, al principio, se reconoce en la fiesta de la navidad sólo un carácter memorial (el recuerdo de un hecho del pasado) y no un carácter sacramental (actualización del nacimiento de Jesús en el hoy festivo de la iglesia). Por eso, progresivamente, según se va enriqueciendo de contenido teológico el memorial de la nativitas domini, así se va diseñando el adviento como una auténtica liturgia. San León Magno, obispo de Roma en el siglo V, piensa el misterio de la navidad como una preparación para la Pascua: el pesebre es premonición de la cruz, y la llegada del Mesías asumiendo la humanidad es evocación de la segunda venida del Señor revestido de poder y gloria. De ahí que, con el paso del tiempo, el adviento en Roma revistiera esa doble perspectiva, y que se mantiene hasta el día de hoy: celebración de la parusía del Señor que ha de venir (el ven Señor Jesús con que termina el Apocalipsis) y también celebración de aquel misterio de Cristo, su salvífica encarnación, que culmina en el misterio pascual realizado por la muerte y la resurrección del Señor.

Así pues, adviento, que en cuanto vocablo pagano no significa más que venida o llegada, o aniversario de una venida, asume un nuevo valor semántico: el de espera y preparación.

El adviento de la Paz de la mano de Isaías

· Herirá al violento con el látigo de su boca ( Is 11, 1-10)

· Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos (Mt 3)

· Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes ( Is 35)

· Que en sus días florezca la justicia y la paz abunde eternamente (Sal 71)

· La misericordia y la fidelidad se encuentran, la justicia y la paz se besan (Sal 84)

La liturgia de adviento, y no pienso sólo en la dominical, sino sobre todo la que se celebra todos los días de la semana, ofrece a la iglesia unas lecturas de extraordinario alimento para la meditación personal o grupal. El gran pedagogo del adviento es Isaías, habría que leerle con una gran paz interior, dejando que sacuda nuestras conciencias dormidas, aliente a la esperanza, anime a la conversión, promueva gestos claros de paz y de reconciliación entre los hombres y entre los pueblos. Vivimos un momento trágico en la historia, el dolor y el infortunio de tantas gentes debe poner en vilo a la iglesia de Cristo, y el adviento es un tiempo propicio para orar desde dentro, viendo en esta hora del mundo al humilde Señor que viene, dando fuerza al cansado, acrecentando el vigor del inválido; se cansan los muchachos, se fatigan los jóvenes, pero los que esperan en el Señor renuevan sus fuerzas y les nacen alas de águilas (Is 40, 25-31; miércoles 2ª semana de adviento). Esperamos con impaciencia ese gesto anunciado por el Papa de volver a convocar en Asís, el 24 de Enero, a los líderes religiosos del mundo para orar por la paz.

Por último, adviento es el mes de María; es litúrgicamente más mariano que ningún otro a lo largo del año. El icono de María gestante, o de la expectación, personifica a la Iglesia madre que está llena de Cristo y lo pone como luz en el mundo, para que el resto de sus hermanos habiten tranquilos, hasta los confines de la tierra, pues él será nuestra paz (Miqueas 5, 2-5).

José Manuel Puente


Información diocesana

La Comunidad de Trinitarias de Badajoz se traslada a Valladolid

La medida se adopta en beneficio de diez religiosas indias

En los últimos decenios han venido a nuestra diócesis, por gestiones de su Pastor, diecisiete comunidades consagradas de vida activa

Con el comienzo de diciembre-2001, han dicho adiós a Badajoz las monjas trinitarias del casco antiguo de la ciudad (Concepción Arenal, 35), en torno a la antigua Ermita de la Paz, donde estaban instaladas desde hace 125 años. Era éste el tercer recinto conventual, dentro de la misma barriada, al compás de otros cambios históricos, desde su fundación en el siglo XIV.

Los siete transcurridos desde entonces en esta Iglesia y en este pueblo han hecho acreedoras a las trinitarias, por su fervor contemplativo y su acogida entrañable, a la edificación y el cariño de los pacenses, que ahora los manifiestan, con pesar y cierta perplejidad, ante su inesperada marcha a Valladolid. Eso justifica a todas luces una explicación de esta medida, que damos desde aquí en su nombre.

Un edificio inhabitable

El edificio claustral que ahora dejan adolece de las lacras de desmoronamiento y de ruina que afectan a los edificios y calles de su entorno, en el núcleo todavía irredento del casco antiguo de Badajoz. Las diecisiete monjas de la Comunidad, las diez jóvenes indias, y las otras siete, ancianas casi todas, de la Comunidad de origen, vienen efectuando desde años, con su trabajo y pensiones más otras ayudas eclesiales, institucionales y particulares, arreglos y parches en el desvencijado inmueble, sin poder conjurar ni su decrepitud ni su insalubridad. Carecen también allí desde siempre del clásico huerto para el respiro y el recreo de las jóvenes y de las mayores.

Durante los últimos diez años la comunidad trinitaria, asistida por la Federación de su Orden y por Autoridades de su rama masculina en España y en Roma, en estrecho contacto y colaboración con el Arzobispo de Mérida-Badajoz, acompañadas también por las autoridades municipales de urbanismo y por algunas familias pudientes muy afectas al Convento, han barajado alternativas de traslado a otra zona de la capital, tropezando con dificultades financieras y urbanísticas hasta ahora insuperables.

Entretanto, la beneficiosa afluencia, durante el último quinquenio, de jóvenes indias, que aseguran el porvenir inmediato y el futuro de la Comunidad, han suscitado también interés y preocupación sobre el destino último de las mismas, dado que los obispos de sus diócesis de origen aspiran a establecer en ellas conventos contemplativos de Trinitarias, con monjas ya formadas en España, comprometiéndose ellos, por su parte, a seguir enviando desde allí nuevas aspirantes de probada vocación.

Nuevo convento en La India

Tal es lo ocurrido con la iniciativa de Monseñor Jacob Thoomkuzhy, Arzobispo de Trichur en la región de Kerala, que ha construido allí un convento de nueva planta, con la ayuda generosa de otro Obispo norteamericano amigo suyo, y lo ha ofrecido a la Federación de nuestras Monjas Trinitarias.

Esta medida, viene a su vez a concurrir con otra oferta, ésta de Valladolid: el Convento de Fuensaldaña, hasta ahora de Concepcionistas Franciscanas, a pocos kilómetros de la capital, espacioso y sano, cuyo templo lo es también de la parroquia local, con gran afluencia de fieles y de juventud, que afianza la posibilidad de nuevas vocaciones o de grupos de oración adscritos al Convento.

A todo lo cual se suma (y éste ha sido un elemento capital para la opción positiva de las autoridades de la Orden) el hecho de que en Valladolid exista una Comunidad conspícua de religiosos trinitarios, versados en Teología y en Espiritualidad de la Orden, dispuesto a contribuir con su probada competencia a la buena formación integral de las jóvenes indias, sobre las que se asienta el futuro de las comunidades de Fuensaldaña y de Trichur. La cercanía del gran Centro de Estudios Trinitarios que la Orden sostiene en Salamanca, es un notable aliciente para ese objetivo.

Todo lo antedicho está en la base de la "dolorosa marcha" que lamenta, en su ponderado comentario sobre el caso ("Hoy", 26-XI) el ilustre cronista de Badajoz, don Alberto González, quien se pregunta, obviamente, por las instancias que han pesado en tan empinada resolución. Estas no pueden ser otras que las establecidas por la normativa universal de la Iglesia y por la Regla de la Orden Trinitaria.

La petición a Roma de este cierre corresponde a la Comunidad conventual y a su Capítulo, si bien han dicho también su palabra en este caso las autoridades religiosas de la Federación a la que pertenece el Monasterio pacense, la Delegación de la Orden masculina en España, la información cumplida de su Curia Generalicia y ,¿cómo no?, el dictamen pastoral y en conciencia del Ordinario local, en nuestro caso el Arzobispo de Mérida-Badajoz. La petición corresponde en exclusiva al Convento, la decisión corresponde en exclusiva al Órgano superior de la Santa Sede, la Congregación Romana para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica.

Las instancias eclesiales implicadas en una decisión de esta índole son muy conscientes de los sentimientos y reacciones que suscita a veces en los fieles cristianos o en ambientes sociales de buena voluntad. Pero su norte no puede ser otro que el mayor bien de la Comunidad afectada y el del Pueblo de Dios, aunque no se trata en estos casos de decisiones infalibles. Todo lo humano cojea.

Diecisiete comunidades

"Esta no es una buena noticia para nuestra diócesis", acaba de decir nuestro Arzobispo don Antonio. Tampoco lo fueron, en fechas aún recientes, los cierres del convento de Concepcionistas de Valencia del Ventoso y el de las Carmelitas de Zafra. Para consuelo es bueno saber que en los decenios últimos, por gestiones de su Pastor, han venido a nuestra diócesis diecisiete comunidades consagradas de vida activa.

Redacción

 

El Seminario celebra la primera convivencia vocacional del curso

Asistieron 34 chavales

La primera convivencia vocacional del curso 2001-2002 tuvo lugar en el Seminario Metropolitano de San Atón los días 23 y 24 de noviembre.

El viernes por la tarde se acogió en el Seminario a treinta y cuatro chavales procedentes de distintos lugares de la diócesis: San Vicente de Alcántara, La Roca de la Sierra, La Nava de Santiago, Montijo, Jerez de los Caballeros, Cordobilla de Lácara, Valencia del Mombuey, Barcarrota y Badajoz. Fue una tarde en la que los seminaristas y los chavales de la convivencia, con juegos y dinámicas, empezaron a conocerse y a conocer porqué y para qué existe el Seminario.

La noche de ese mismo día estuvo dedicada a una gran actividad: "Los sin papeles". Con este gran juego se pretendía que todos, chavales y seminaristas, descubriesen en sus propias carnes lo mal que lo pasan los inmigrantes que vienen a España buscando trabajo y más estabilidad en sus vidas. Para grandes y pequeños fue una llamada a la solidaridad.

El día del sábado tuvo como momento central, en la capilla del seminario, una celebración vocacional. Símbolos, cantos, oración... todo pretendía ser una continua invitación a estar disponibles a la llamada de Dios.

Terminada la comida cada chaval volvió a su casa. En todos estaba el deseo de volver a encontrarse de nuevo el próximo día 1 y 2 de febrero en esa gran casa que es el Seminario.

 

La Adoración Nocturna Femenina celebra Asamblea diocesana

El pasado domingo, festividad de Cristo Rey, la Adoración Nocturna Femenina celebró su Asamblea diocesana a la que asistían 65 adoradoras de Mérida, ciudad en la que reside el Consejo diocesano, Badajoz, Oliva de la Frontera, Hornachos y Fuente de Cantos.

El tema doctrinal fue desarrollado por el director espiritual diocesano, don Antonio Bellido Almeida sobre la liturgia de las horas y la lectio divina.

En el encuentro se hizo una evaluación del curso pasado y la programación para el presente curso.

La eucaristía fue presidida por el vicario de Culto y Espiritualidad, don Antonio Muñoz Aldana y concelebrada por don Antonio Bellido y el padre José María Borreguero.

 

Cabeza la Vaca restauró su iglesia parroquial

Las obras de restauración del templo parroquial de Cabeza la Vaca han concluido tras el proceso de limpiado de retablos, especialmente el del altar mayor, que data del siglo XVIII y que el paso del tiempo ha ido deteriorando.

Otras actuaciones que se han llevado a cabo en el templo han sido la pintura de paredes y bóbedas y la instalación de luz y megafonía. En la financiación de las obras han participado el pueblo, el Ayuntamiento de la localidad y el Arzobispado.

Mientras han durado las obras, las celebraciones de la eucaristía y las exequias han tenido lugar en el Salón de Actos del Ayuntamiento.

Las obras se habían iniciado a finales del pasado verano

 

La Hospitalidad de Nuestra Señora de Lourdes prepara un rastrillo benéfico en Mérida

La hospitalidad Nuestra Señora de Lourdes en su sección de Mérida-Badajoz, organiza un "Rastrillo benéfico" los próximos días 7 al 14 de diciembre de 2.001 en horario de mañana y tarde, en la antigua perfumería Roma, sita en la Calle Santa Eulalia, en Mérida, en un local cedido generosamente por la familia Ortiz Belda.

En este rastrillo podrán encontrarse productos artesanos, dulces y otras labores realizadas por las voluntarias de la Hospitalidad.

Desde la organización se espera la asistencia de muchas personas, teniendo en cuenta sobre todo que se trata de una tarea cuyos beneficios se dedican íntegramente a los enfermos e impedidos que cada año realizan la Peregrinación Interdiocesana "Tren de la Esperanza a Lourdes".

 

A debate la presencia de los jóvenes cristianos en sus ambientes

Animadores de grupos cristianos de toda Extremadura se reúnen en Trujillo

Unos ochenta animadores de grupos de jóvenes de las tres diócesis extremeñas se reunieron en Trujillo para reflexionar en torno a la "Presencia de la Iglesia, en especial de los jóvenes cristianos, en los ambientes juveniles". El encuentro, que contó con la presencia del Obispo de Plasencia, don Carlos López, se desarrolló en clima de familia y puso de manifiesto una vez más las dificultades existentes en la tarea pastoral con los jóvenes.

Una sencilla ponencia elaborada por los tres Secretariados de Juventud de Extremadura y que presentó don Julián Martín, de Plasencia, destacaba la necesidad de presencia de los jóvenes de los grupos cristianos en sus propios ambientes y las exigencias de esta presencia para la pastoral de juventud y la acción pastoral de conjunto. Los animadores manifestaron sus inquietudes y dificultades sobre este tema en un posterior trabajo en grupo que se expuso en la asamblea final.

Las conclusiones más destacadas fueron:

- Ante los datos sociológicos que hablan reiteradamente de un diez por ciento de jóvenes que creen en Dios o viven la fe, somos conscientes que en el trabajo con jóvenes nos movemos en el marco de una pastoral misionera.

- Ante la tentación de que los jóvenes creyentes se encierren en sus propios grupos y separen fe y vida, estamos convencidos que hemos de trabajar para que, como dice el Concilio, los jóvenes sean los primeros e inmediatos apóstoles de los jóvenes, ejerciendo el apostolado personal entre sus compañeros, habida cuenta del medio en el que viven.

- Ante el riesgo del personalismo, la privacidad y la excesiva discreción, somos conscientes que hemos de ayudar a que el joven cristiano viva una presencia activa y significativa en sus ambientes.

- Todo lo anterior exige el acompañamiento de animadores adultos en la fe y la revisión por parte del grupo, pero, a la vez, suma confianza en que el Señor va por delante.

 

Medio centenar de jóvenes cristianos intercambian experiencias de fe

Se celebró en Fuente del Maestre una convivencia de jóvenes cristianos al que asistieron 55 jóvenes pertenecientes a grupos de Oliva de la Frontera, de San Vicente de Alcántara y de Fuente del Maestre.

El motivo era conocer cómo otros jóvenes van descubriendo a Cristo en sus parroquias y encontrar experiencias juveniles.

Sesión de trabajo

El encuentro contó con una sesión de trabajo por grupos en torno a cómo los jóvenes deben ser "constructores de la paz" en sus ambientes. A la luz del evangelio, Cristo es quien convoca, anima y guía en este proceso cristiano que están viviendo, por ello trataban de ver cómo es su ejemplo el que debe motivarlos a ser cristianos auténticos y testigos en medio de sus respectivos pueblos.

El sacerdote don Francisco Delgado narró su experiencia como misionero en África, cómo trabajan los misioneros con ilusión y esfuerzo a pesar de las dificultades que pueden encontrar.

 

Exposición fotográfica en el colegio salesiano de Badajoz

El Colegio Salesiano "Ramón Izquierdo", en Badajoz, acoge hasta el próximo día 10 la exposición fotográfica "Un estrecho sueño", procedente de la O.N.G. salesiana Don Bosco. La exposición pretende sensibilizar sobre la situación que se vive en nuestro país con el tema de la inmigración.

Las fotografías recogen la historia de cinco personajes que quieren cruzar el Estrecho . Se pueden apreciar las peripecias a las que se ven sometidos los diferentes personajes para lograr hacer la travesía y entrar en nuestro país. Puede visitarse por las tardes, de cinco a ocho, en el salón juvenil del Club Familiar "Don Bosco" entrada por Glorieta Don Bosco, número 1.

 


Al paso de Dios

¿Cómo me predican?

Para empezar, he de manifestar que sé que todo lo que diga he de aplicármelo primero a mí mismo; y también quiero pedirle a los fieles laicos que sean muy comprensivos, si algo no les gusta, con lo que escuchan y observan a los sacerdotes cuando predican.

Cumplido este deber, recuerdo, ante todo, que la predicación es el servicio de acercar fielmente la Palabra de Dios a la vida de aquellos a los que se dirige; que los que predican lo hacen siempre, a imitación de Cristo Pastor, movidos de un interés amoroso por lo que necesitan y buscan los que oyen su palabra; y que al predicar hay que poner "el mismo ardor de la predicación apostólica".

Pero, siendo eso lo esencial, no es suficiente; a estas actitudes hay que darle un método, o sea, organizar las ideas que se quieren comunicar de acuerdo con el contenido que corresponde a cada momento, que viene dado por el mensaje de las lecturas, por el conjunto de la celebración y por las necesidades humanas y espirituales de la comunidad que celebra. Importante es también la forma: la homilía es una conversación familiar que crea sentido religioso y comunión en la fe. El estilo ha de ser coloquial y digno. Y ¿qué decir del tiempo de la predicación? Pues que todo lo que exceda de ocho o nueve minutos es tiempo del maligno; simple y llanamente así. Al menos eso repite la sabiduría acumulada sobre este tema. Y el secreto de todo es una preparación cuidadosa, rezada y estudiada.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el I Domingo de Adviento

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Isaías 2, 1-5

Visión de Isaías, hijo de Amós, acerca de Judá y de Jerusalén:

Al final de los días estará firme el monte de la casa del Señor, en la cima de los montes, encumbrado sobre las montañas.

Hacia él confluirán los gentiles, caminarán los pueblos numerosos. Dirán: "Venid, subamos al monte del Señor, a la casa del Dios de Jacob: Él nos instruirá en sus caminos y marcharemos por sus sendas, porque de Sión saldrá la ley, de Jerusalén la palabra del Señor".

Será el árbitro de las naciones, el juez de pueblos numerosos. De las espadas forjarán arados , de las lanzas, podaderas.

No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra.

Casa de Jacob, ven; caminaremos a la luz del Señor.

Salmo 121, 1-2, 3-4a, 6-7, 8-9

R. Vamos alegres a la casa del señor.

¡Qué alegría cuando me dijeron:
"Vamos a la casa del señor"!
Ya están pisando nuestros pies
tus umbrales, Jerusalén.

Allá suben las tribus,
las tribus del Señor,
según la costumbre de Israel,
a celebrar el nombre del Señor;
en ella están los tribunales de justicia,
en el palacio de David.

Carta de san Pablo a los Romanos 13, 11-14

Hermanos:

Daos cuenta del momento en que vivís; ya es hora de despertaros del sueño, porque ahora nuestra salvación está más cerca que cuando empezamos a creer. La noche está avanzada, el día se echa encima: dejemos las actividades de las tinieblas y pertrechémonos con las armas de la luz. Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas ni borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestíos del Señor Jesucristo.

Evangelio según san Mateo 24, 37-44

- Cuando venga el hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre:

Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán.

Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

3, lunes: Is 2, 1-5 (o Is 4, 2-6); Mt 8, 5-11.
4, martes: Is 11, 1-10; Lc 10, 21-24.
5, miércoles: Is 25, 6-10a; Mt 15, 29-37.
6, jueves: Is 26, 1-6; Mt 7, 21, 24-27.
7, viernes: Is 29, 17-24; Mt 9, 27-31.
8, sábado: Gn 3, 9-15. 20; Ef 1, 3-6. 11-12; Lc 1, 26-38.
9, domingo:
Is 11, 1-10; Rm 15, 4-9; Mt 3, 1-2.

 

Comentario litúrgico

El monte firme

Aunque los calendarios que cuelgan en nuestras paredes sigan roturando, con el paso de los días, lo que llamamos tiempo, nosotros los cristianos comenzamos, en este primer domingo de Adviento, un tiempo nuevo, un año litúrgico que no se sobrepone al tiempo de todos los días pero sí que está llamado a darle una luz y un valor que por sí no tiene.

Lo curioso es que el nuevo año litúrgico comienza por el final: la última venida de Cristo aparece en su primer evangelio. No es pura casualidad sino que trata de orientar nuestras vidas hacia la verdad última que da sentido a toda la Historia.

El profeta Isaías nos hace espectadores de esos últimos tiempos y nos invita a contemplar la marcha de los pueblos hacia una meta muy concreta: el monte firme, el monte del Señor. Allí, en esa cima, será el árbitro de las naciones. En ese día será superada esta historia que hacemos los hombres con todas sus injusticias y todas sus falsedades.

Saber esto supone para nosotros los cristianos un tono de vida que san Pablo nos presenta como despertar del sueño, dejar las actividades de las tinieblas y vivir como en pleno día, con dignidad.

En el evangelio, Cristo, en primer lugar, nos invita a trastocar nuestro modo natural de vivir. Nos recuerda el fracaso de la generación que se vio sorprendida por el diluvio mientras vivían su vida a ras de tierra como si el único tiempo fuera el que marca los calendarios civiles.

Después, nos propone el modo cristiano de encarar los días de nuestra vida: vivir en vela que es hacerlo en tensión superando los afanes y los miedos terrenos para estar ojo avizor y descubrir la presencia del Señor.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

1 de diciembre: beata Clementina Auwarite (1939-1964)

A esta religiosa del Congo la hicieron 'mondongo', según cantaba una cancioncilla antigua. Y es que, aunque mi infancia no está ya cercana, ni mucho menos, esta es una mártir que coincide con las noticias que muchos tuvimos acerca del peligro que corrían las vidas de los misioneros. Esto es más crónica que historia .

Crecida en un continente africano que las potencias europeas habían redibujado en su mapa político trazando las fronteras con regla y cartabón, será una más de las muchas víctimas de la violencia étnica, económica y religiosa.

Es verdad que la Iglesia ha llevado a Cristo hasta África, pero también lo es que Europa ha impuesto un desorden fronterizo por oscuros intereses económicos y militares que determinan una violencia interminable.

Clementina, se hace religiosa de la Sagrada Familia en 1959 y es asesinada en el 64, tras un exilio penosísimo e inhumano.

Cuando Juan Pablo II la beatifica en Kinshasa en 1985, no sólo eleva a los altares a la primera congoleña, sino que reconoce y proclama la grandeza de un amor femenino que dignifica a la mujer africana en toda su esencia.

A mi me hace mucha gracia que se diga en ocasiones, que a los mártires es mejor no airearlos demasiado en aras de la reconciliación de las partes en conflicto... pero todo inocente que muere perdonando se parece tanto a Jesucristo que es ya un signo de reconciliación, tanto del perseguidor redimible como del perseguido redentor. Eso.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

3, lunes: Francisco Javier, Sofonías, Casiano, Teodoro.
4, martes: Juan Damasceno, Bárbara, Melecio, Francisco Gálvez.
5,miércoles: Crispina, Sabas, Gerardo, Bartolomé Fanti, Mauro.
6, jueves: Nicolás, Pedro Pascual, José Nguyén.
7, viernes: Ambrosio, Sabino, Urbano, Carlos Garnier.
8, sábado: Inmaculada Concepción. Macario, Eucario.
9, domingo: Abel, Leocadia, Pedro Fourier, Cipriano, Bernardo.


Contraportada

La clonación humana,un experimento moralmente grave y dramático

El Vaticano condena la primera realizada: la de un embrión en Estados Unidos

La empresa norteamericana Advanced Cell Tecnology (ACT) presentaba el pasado domingo las conclusiones de su experimento de clonación de embriones humanos. En realidad se trata de un experimento de clonación con 71 óvulos procedentes de siete mujeres donantes que fueron sometidos a distintos métodos de experimentación con un único fin obtener células estaminales embrionarias (llamadas células madre).

La clonación

De los 71 óvulos 49 de ellos fueron tratados para generar embriones clónicos por transferencia nuclear. Este método consiste en quitarles el núcleo a estos óvulos para transferirles los núcleos núcleos de células adultas (por ejemplo núcleos procedentes de células de la piel). Al transferir el núcleo al óvulo sin núcleo, se obtiene un embrión clónico al que se estimula para que comience a dividirse normalmente: el embrión de una sóla célula comienza a dividirse en 2, 4, 8, sucesivamente.

La empresa norteamericana quería conseguir que sus embriones se dividiesen hasta llegar al estado de blastocito (embrión con entre unas 150 y 200 células). En esa fase se pueden extraer células estaminales (células madre) de las paredes del embrión. Esas células estaminales son las que desarrollarán las células especializadas (neuronas, células sanguíneas, células musculares cardiacas, ...) del futuro bebe. Pretendían parar el crecimiento en esa fase, extraer las células estaminales, lo que supone la destrucción del embrión, y cultivar en laboratorio esas células para obtener tejidos para transplantes. Al proceder los núcleos que formaron el embrión de células del propio paciente los tejidos obtenidos no tendrían problemas de rechazo. Teniendo en cuenta este objetivo inicial se puede decir que la empresa fracasó. Ninguno de los embriones creados por clonación sobrevivió más de cinco días. Todos murieron antes de alcanzar la fase blastocito y por tanto, no se obtuvieron células madres. De 19 óvulos clonados con éxito sólo se lograron tres embriones clónicos. Dos sobrevivieron hasta tener cuatro células y el tercero llegó a tener seis células.

Partenogénesis

22 de los 71 óvulos fueron sometidos a un método distinto: la partenogénesis. Consiste en la activación y desarrollo de un óvulo hasta estado de blastocito sin inclusión de material genético externo. En este caso el embrión resultante nunca podría originar un ser humano aunque se implantase en un útero, convirtiéndose en una fuente de células madres carentes de trabas éticas. Sin embargo los experimientos de ACT con este método propiciaron el desarrollo de embriones que, en su mayoría, murieron al cabo de un día. Sólo seis consiguieron sobrevivir durante cinco días, pero sin alcanzar el nivel de desarrollo suficiente para poder aislar células madres embrionarias. Esta estrategia también tiene limitaciones porque en principio sólo sería de utilidad en mujeres, aunque se barajan posibles soluciones técnicas.

La alternativa

Las células madres estaminales están presentes en una gran cantidad de tejidos adultos. Numerosos equipos en todo el mundo estan trabajando con células estaminales adultas procedentes de tejidos adultos, cordones umbilicales, abortos espontáneos. Algunos científicos aseguran que las expectativas de éxito son mejores en la obtención de células especializadas útiles en transplantes a partir de estas células adultas procedentes del propio paciente. El Instituto Max-Planck de Neurobiología comunicaba esta semana que estaban trabajando en la activación de células nerviosas adultas capaces de ser reprogramadas y de generar nuevas células nerviosas útiles para transplante. Así mismo es conocido el éxito de equipos norteamericanos (Universidad de Medicina de New Jersey) que había conseguido transformar células sanguíneas madre de animales adultos en neuronas que podrían ser usadas para reparar células nerviosas del cerebro y de la médula espinal. Esta sería una alternativa éticamente viable y, según algunos expertos, más eficaz en la solución de las enfermedades planteadas (leucemia, parkinson, diabetes, infartos, etc.)

Fermín González

 

Ciencia al servicio del hombre

La Santa Sede ha denunciado "el carácter dramático" y "la gravedad" moral del experimento de clonación humana anunciado el pasado domingo por un laboratorio privado en Estados Unidos.

En un comunicado de prensa se reconoce así que la gravedad del experimento, tal y como ha sido expuesto por &laqno;The Journal of Regenerative Medicine», se debe al hecho de que se ha realizado creando un ser humano, en estado todavía de embrión. Después, el embrión clonado ha sido eliminado.

"Vuelve así con toda su actualidad el interrogante bioético nunca adormecido por la verdad: cuándo es posible considerar el inicio de la vida humana", constata el texto vaticano.

El documento confirma que "el inicio de la vida humana no puede ser fijado por convención en un cierto estadio del desarrollo del embrión; se sitúa, en realidad, en el primer instante de la existencia del embrión mismo".

"A pesar de las declaradas intenciones "humanísticas" de quien anuncia curaciones sorprendentes siguiendo este camino, que pasa a través de la industria de la clonación, es necesario un juicio objetivo pero firme, que muestre la gravedad moral de este proyecto y que justifique su condena inequívoca", añade.

Este proyecto de clonación, añade, "sanciona una auténtica discriminación entre los seres humanos, en virtud de su tiempo de desarrollo".

"De este modo -constata-, un embrión vale menos que un feto, un feto menos que un niño, un niño menos que un adulto". Se trastoca así, subraya, "el imperativo moral que impone, por el contrario, la máxima tutela y respeto precisamente de quienes no están en condiciones de defender y manifestar su dignidad intrínseca".

Por último, el comunicado propone a los científicos seguir el camino de la experimentación con células estaminales de adultos que científicamente se ha demostrado válido y que respeta la dignidad de la vida humana.

Zenit

 


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