Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 418. 16 de diciembre de 2001

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

La mártir santa Eulalia congregó en Mérida a miles de personas

La devoción a la patrona emeritense está extendida por todo el mundo

La celebración de santa Eulalia volvía a congregar en Mérida el pasado lunes a miles de personas para orar a los pies de la joven cristiana matirizada en el siglo IV.

Entre los actos organizados destacan la Eucaristía del día de la Mártir, la procesión y ofrenda floral y la peregrinación, desde la ermita de Perales, en Arroyo de san Serván, hasta Mérida, con un recorrido de 23 kilómetros en el que tomaban parte más de 1.500 personas.

Santa Eulalia tuvo su culto primitivo en torno a unas piedras que hoy se alzan como testigos de la fe. Escasamente puede encontrarse en toda Extremadura un lugar de mayores resonancias cristianas, toda vez que santa Eulalia fue una niña venerada en este lugar desde su martirio en el siglo IV.

La devoción a la patrona de Mérida está extendida por todo el mundo.


Editorial

Si al menos fuéramos sobrios

Nunca nos acostumbraremos a los gestos sorpresivos, habría que decir mejor proféticos, del Papa Juan Pablo II que, nacidos de la lógica de la fe, la de un gran creyente en Dios, de vez en cuando espolean nuestra conciencia y nos invitan a introducir la clave de Dios en la lectura o interpretación de los acontecimientos.

Si hace poco más de un año, con motivo del Jubileo del 2000, Juan Pablo II invitaba a la petición de perdón por parte de la Iglesia o la purificación de la memoria de los pecados del pasado, ahora, ante la que está cayendo en el universo mundo desde el atentado terrorista del 11 de septiembre, seguido de la Guerra de Afganistán, y precedido por el eterno drama del conflicto de Tierra Santa, el Santo Padre llamaba a los católicos, y con ellos a los creyentes de todas las religiones, a ayunar y a orar el pasado día 14 de diciembre, con el fin de conseguir de Dios -ya que sin su ayuda esto no hay quien lo arregle- que el amor prevalezca sobre el odio, la paz sobre la guerra, la verdad sobre la mentira, el perdón sobre la venganza.

"Al ayunar, decía el Papa el domingo pasado, se reconoce con confiada humildad que una auténtica renovación personal y social sólo puede venir de Dios, del que todos dependemos radicalmente. El ayuno permite, además, compartir el pan cotidiano con quien no lo tiene, más allá de todo pietismo o asistencialismo engañoso".

No cabe duda que resulta toda una audacia proclamar ayuno cuando el arrebato circundante no es otro, en estas latitudes, que el consumismo navideño. Triste paradoja, pero así son los profetas.

Por nuestra parte, si no hemos sido serios con el ayuno solicitado, al menos hagamos el esfuerzo de ser más sobrios en estas fiestas que se acercan. Ya verán lo saludable y solidaria que es la virtud de la templanza. Se sorprenderán

 


Carta del Arzobispo

Reencuentro con América: Caracas y Lima

Navidades misioneras (Crónica II)

Lima, 12 de Diciembre

¿Qué mejor despedida para un viaje navideño y misionero que la misa catedralicia del día de la Inmaculada, animada por el fervor ambiente, los acordes del órgano y del coro polifónico y el adiós con la bendición papal? Tras la comida familiar, tan veloz como festiva, el cierre de maletas y el ¡vamonos Pedro! Salimos pitando en Astra de mis hermanas y acompañados por ellas, hasta Madrid. Tan sólo una escala fugaz en Mérida para decirle adiós a Don Manuel Grillo, que anda pachucho estos días. A él y a su anciana madre, tan esbelta como siempre. ¡A ponerse bueno! Que venga bien la Navidad. Rezad por nuestro viaje.

De nuevo en la carretera, los cuatro a buen nivel de ánimo, vamos cruzando hacia arriba, tras el Polígono Nueva Ciudad, las rotondas que llevan a la autovía, orillamos ya la última cuando... ¿lo digo? Sí debo contarlo a fuer de cronista fiel y por el efecto religioso que produce. En esas estábamos, circulando despacio hacia esa salida, cuando irrumpen súbitamente dos coches en sentido contrario, titubean bruscamente en la rotonda y el uno embiste de repente al vecino, que salta como un rayo para evitar el choque; pero va a dar con violencia en el bordillo y salta literalmente contra nosotros. Fracciones de segundo y de centímetro mientras pasa como un rayo por nuestras narices. Sobrepasa ¡sin rozarnos! el arcén y va a pararse en seco, sin volcar, en el descampado colindante. Paramos los tres vehículos, salimos todos mudos e ilesos. Nos venimos sin decir nada y adiós muy buenas. Mis hermanas, Pedro y yo nos consideramos supervivientes. No ha habido tiempo ni para asustarnos !

¡Guárdanos, Señor, bajo la sombra de tus alas! En realidad, no empieza mal nuestro viaje. Estamos en buenas manos.

Ahora sí, a cumplir rigurosamente el guión. Pernoctar en Madrid, adiós a mis hermanas en Barajas. Ocho horas el día 9 para sobrevolar el Atlántico hasta Caracas, sin el menor recuerdo de las Torres Gemelas. Es la escala prevista antes de nuestro periplo andino y caribeño. A las motivaciones misioneras del viaje, se unió aquí una familiar, de sangre y de espíritu. Son muchos los que se han encontrado en mi casa de Badajoz, con un sacerdote carmelita, el P. Manuel Moreno mi primo hermano o, mejor, hermano primo. Lleva más de treinta años de misionero en las Zonas andinas de Venezuela y ahora es párroco del Carmen en Petare, el distrito más superpoblado, pobre y violento de la periferia de Caracas. Manolo es, entre los quince nietos consagrados a Dios de nuestros abuelos maternos el más fervoroso, creativo y audaz de la saga. Un sacerdote singular que nos honra y estimula a los restantes. El nos presenta en Petare a su comunidad: cinco carmelitas, tres de la Provincia Bética y dos nativos, todavía estudiantes. Esta comunidad lleva medio siglo en aquel barrio, tan empinado en lo físico, como en lo social y cultural. Violento donde los haya. Allí escuchas tiros en la noche y en el día, bastante de ellos en la nuca a cargo de bandas mafiosas de muchachos casi imberbes. ¡Terrible! Una concentración humana de 200.000 personas, de ellas 70.000 en la parroquia del Carmen. No es un barrio mísero pero sí azotado por crueles pobrezas: niños de la calle, ancianos en desamparo, alcoholismo, droga, sida.

Nuestra Asamblea en Venezuela

Y amor, amor a raudales que emana de las comunidades parroquiales y religiosas, bien concertadas entre si. Con una pastoral de conjunto que avanza en estos años a pasos agigantados. Me lo cuenta, en la comida con los carmelitas, a la que fraternalmente ha venido para acogerme y acompañarme Monseñor Nicolás Bermúdez, Obispo auxiliar de Caracas, que impulsa la acción pastoral de la comunidad carmelita y las genialidades de mi primo. Ambos nos describen, a Pedro y a mí, el desarrollo de un programa concertado de 7 parroquias. Curas, religiosos, religiosas y laicos de toda condición. Una esperanza misionera, en plena marcha que para nosotros la quisiéramos después de nuestra dinámica Asamblea Diocesana (les ha interesado mucho y se han quedado con sus cuadernos) porque abre un camino a las nuevas unidades pastorales, con las que nosotros estamos soñando.

La jornada del 10 de diciembre, a más del encuentro con el Obispo, procedente de los sacerdotes eudistas, me depara un encuentro parroquial promovido por Manolo, con religiosas y laicos de diversa condición, embarcados todos ellos en el programa pastoral del arciprestazgo. Impesiona la Alegría con la que viven la fe, estudian y meditan la Palabra y practican en todos los frentes la opción preferencial por los pobres. Lo mismo que el calor espiritual con que sienten el carisma mariano y carmelitano en el conjunto de grupos y movimientos. Los más de entre ellos y ellas son a la vez catequistas animosos, cuidadores de niños de la calle, en escuelas alternativas (interesantísimas), visitadores asiduos de enfermos y, terrible cosa, visitadores también de presos en prisiones horripilantes. Al par que animadores de grupos de oración y de jóvenes cristianos de fe contagiosa.

Responsabilidad histórica

Salesianos, jesuitas, claretianos, carmelitas, operarios diocesanos, junto a monjas del carmelo y del patrocinio y una interesante comunidad laical Juan XXIII, de origen italiano apuntalan con medios pobres y de gran eficacia la humanización y la evangelización de Petare. Gracias al Obispo Bermúdez, que me pone en comunicación telefónica, con el Cardenal de Caracas, don José Ignacio Velasco, salesiano, y con el Arzobispo de la Mérida venezolana, mi "gemelo" don Baltasar Porras, puedo enriquecer, con sus tres testimonios episcopales mi visión actualizada de la Iglesia en Venezuela, más viva y más consciente de su responsabilidad histórica, de lo que yo observé en otras ocasiones. He venido a caer aquí en la jornada histórica del 10 de diciembre, la huelga general de confrontación con el gobierno. Como la consigna era quedarse en casa, no ha sido en su conjunto, ni llamativa ni peligrosa. Pero ha dejado en el horizonte unos tremendos interrogantes, preludio de un futuro indescifrable de Venezuela. Pedro, ¡qué día tan curioso ha venido a ser, para nosotros, en este año 2001 el día de Santa Eulalia!

Y aquí se quedan, en el aeropuerto de Maiquetía, con el abrazo entrañable de Manolo, 48 horas de vivencias de Iglesia, alucinante pórtico de lo que nos espera el siempre misterioso Perú. Las casi cuatro horas de vuelo Caracas-Lima íbamos a dedicarlas Pedro y yo a recordar las experiencias de Petare. Pero nada, el vuelo, un tanto revueltillo, sobre los Andes y el Pacífico, se lo ha tragado, en su mesita ante mi asiento, la redacción de este royo. ¡Cuidado, don Antonio con el bolso, el pasaporte, las bandas rodantes de las maletas, el cambio de hora en el reloj! Me encarece, caritativo el hermano Pedro Fernández. Le consta que lo estoy haciendo bien pero se lo calla para que yo no me engría y baje la guardia.

¡Abróchense los cinturones! ¡No olviden nada en el avión! -¡Que va! Todo está en regla. Paso de aduana y recoger equipajes en cinco minutos, (record de velocidad precisamente en Lima) y vemos ya alzar las manos entre el público, acogiéndonos, a nuestro Fernando Cintas y al P. Rafael Reátegui, del Arzobispado de Lima, que nos acogen con júbilo y nos adelantan los programas que nos tienen preparados, en esta capital limeña y en Cañete. Programas tremendos y magníficos. Vamos con ello Pedro. De hoy, solo les adelanto, que presidiré esta tarde en la iglesia de Guadalupe en Lima, la fiesta de la Patrona de América, que se celebra en todos los países. Promete ser un encuentro de hermandad y de fe con los hispanos de la capital. Buen comienzo. Adiós.

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

Mérida festejó a Santa Eulalia

El vicario general resaltó la necesidad de reencontrarse con un estilo de vivir la fe: el de los mártires

La ciudad de Mérida se volcaba el pasado lunes con su patrona, santa Eulalia.

A las 12 de la mañana daba comienzo la ofrenda floral a la Mártir en el Hornito, organizada por la Asociación Cultural Nuestra Señora de la Antigua. Esta ofrenda se enmarca en la procesión que transcurre desde la Concatedral hasta la basílica de santa Eulalia.

A la llegada de la procesión se oficiaba la Eucaristía, que este año era presidida por el vicario general de la diócesis, don Amadeo Rodríguez Magro, debido a que el Arzobispo estaba a punto de iniciar su viaje a Hispanoamérica para visitar a los misioneros de Mérida-Badajoz.

En la homilía don Amadeo pidió una vuelta a las raíces de la fe para que la fe no "se vuelva cómoda y termine por debilitarse". Don Amadeo afirmó que el encuentro en un lugar que acogió "la reliquia de un cuerpo martirizado" debe ser "un reencuentro con un estilo de vivir la fe, el de los mártires"

La víspera se había celebrado la procesión con la imagen de la niña santa desde su Basílica hasta la Concatedral.

Peregrinación

La víspera de la festividad tenía lugar la peregrinación desde la ermita de Perales, en Arroyo de San Serván, a Mérida, con un recorrido de 23 kilómetros, los que la tradición dice que anduvo la Mártir en su última visita a la ciudad. En esta peregrinación tomaban parte más de 1.500 personas.

Entre los actos desarrollados en la víspera se encuentra también la procesión, que contó con la participación de miles de personas como es habitual año tras año.

Junto a los actos religiosos se desarrollaban otros de carácter popular como una degustación de vino de pitarra y unas migas en el parque de la Rambla. El lunes a las seis de la tarde tenía lugar un festival musical en el centro cultural Alcazaba.

Devoción muy extendida

La devoción a la patrona de Mérida está muy extendida por todo el mundo. Tan solo en Portugal, la santa extremeña es titular de 70 parroquias, donde además, 6 pueblos llevan su nombre.

Según publica la revista de la Asociación para el culto de la Mártir, Santa Eulalia contará próximamente con una plaza en la ciudad de Itaguara, en Brasil.

 

El lugar más santo de Extremadura

"El impresionante recinto subterráneo, que nos han descubierto los expertos y que hoy es visitable y observable de cerca, nos brinda nada más y nada menos que el reencuentro con los vestigios del primer Túmulo funerario o Mausoleo martirial de Santa Eulalia, tardorromano, sobre el cual y en torno al cual se edificó la grandiosa basílica visigótica (...) El enorme recinto despejado por los arqueólogos ha permitido localizar y limpiar de escombros, bajo ese mismo ábside, el Túmulo originario de la Niña mártir y otros varios mausoleos construidos en su derredor, como cortejo de devoción y de fe, en torno al principal y emblemático, cual ocurre en otros contornos martiriales de Roma y santuarios de la antigüedad cristiana".

Estas palabras de don Antonio Montero en nuestra revista del 11 de noviembre, declaran inequívocamente la sacralidad magnífica del lugar que nos ocupa: la arqueología ha resuelto un enigma guardado celosamente durante siglos. La niña Eulalia tuvo su culto primitivo en torno a unas piedras que hoy se alzan como testigos de la fe. Escasamente puede encontrarse en toda Extremadura un lugar de mayores resonancias cristianas, toda vez que santa Eulalia fue una niña venerada en este lugar desde su martirio en el siglo IV.

Rezar el Credo ante las piedras

Es muy importante darse cuenta de que un santuario de estas características no sólo honra a toda nuestra región por su contenido cultural y artístico, sino también, y de manera especialísima, a la Iglesia diocesana de Mérida-Badajoz. No todas las comunidades cristianas pueden asomarse a sus orígenes más remotos y afirmar su fe con un grado tan extraordinario de certeza histórica. Recuerdo a mi viejo y llorado profesor de arqueología paleocristiana, el P. Martínez Facio, cuando nos invitaba a rezar el credo en las excavaciones vaticanas, junto al famoso " muro rojo" de la tumba de san Pedro. Años después, tengo la oportunidad frecuente con mis alumnos seminaristas y otros visitantes, de recordar aquellas andanzas romanas e invitar a una devota profesión de fe junto al ábside del primitivo túmulo de nuestra Mártir.

He de decir, que la sensación de estar palpando los orígenes históricos de la fe que podíamos vivir en la visitas vaticanas, se reproduce respecto de Extremadura en la gozosa experiencia de haber recuperado para el pueblo de Dios las primeras piedras que la Iglesia colocó para honra y gloria de su hija más preclara. Así amigos, me es grato invitaros a recorrer la cripta eulaliense de Mérida, no tanto como una especie de visita que completa el riquísimo circuito arqueológico de la ciudad, cuanto como un peregrinaje que ahonda las raíces de la fe, consolida la certeza de la esperanza y nos abre al fervor, esta vez histórico, de la mejor caridad: aquella que sólo saben vivir los niños cuando se acercan a un Dios que los llama para valerse de su testimonio y edificar la Iglesia con el mejor cimiento posible.

El ábside del túmulo de santa Eulalia, desde el siglo IV hasta la fecha, nos demuestra que las iglesias no emigran, como tampoco se desplazan los sentimientos y las actitudes que colocaron esas mismas piedras.

La Iglesia está hecha de piedras vivas que somos tú y yo, por eso en santa Eulalia podemos sentirnos vivificados por unas construcciones que nos edifican a nosotros mismos: son ruinas que construyen, piedras muertas que dan vida.

M. Amezcua

 

La droga no se combate con la droga

La Santa Sede publica un manual de ayuda para afrontar la toxicomanía

La droga no se combate con la droga, sino con la prevención y, por tanto, con la educación. Es la propuesta que hace la Santa Sede en un documento sin precedentes publicado la semana pasada.

Se trata de un manual dirigido a hombres y mujeres de Iglesia en el que se ofrecen criterios para la asistencia de personas afectadas por las substancias estupefacientes. El documento, que ha requerido cinco años de trabajo y que ha sido redactado en respuesta a una petición expresa de Juan Pablo II lleva por título 'Iglesia, droga y toxicomanía'.

La elaboración del texto se puso en marcha en 1997, explicó al presentar el volumen el arzobispo Javier Lozano Barragán, presidente del Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud, autor del libro.

200 millones de drogadictos

En un encuentro mundial en el Vaticano, representantes de 45 países se reunieron para afrontar el problema que para las Naciones Unidas representa "una amenaza que puede poner en peligro el porvenir de poblaciones enteras".

Según datos de la ONU en estos momentos doscientos millones de personas en el mundo recurren regularmente a la droga.

"El Papa nos habla de tres acciones particulares para realizar una pastoral capaz de afrontar el problema de la droga -aclaró monseñor Lozano-: prevención, tratamiento, y represión". "En el manual ­agregó­ se contemplan las dos primeras: la prevención y el tratamiento. No se afronta la represión, a la que el Santo Padre hace referencia afirmando que todos tenemos que luchar contra la producción, elaboración y distribución de la droga en el mundo".

"Es un deber particular de los gobiernos afrontar con valentía esta lucha contra los traficantes de la muerte", subrayó Lozano citando intervenciones pasadas del Papa.

En varios encuentros con comunidades de recuperación de toxicómanos, el Papa ha afirmado que "a droga no se vence con la droga; la droga es un mal y ante el mal no se admiten concesiones".

En la portada del libro aparece Cristo salvando a los drogadictos del barrizal de la toxicomanía. Jesús lleva un manto rojo, símbolo de la sangre que redime. Su rostro ilumina el nuevo camino de su existencia.

Zenit

 

J. A. Tremiño afirma que rezar le ayudó durante su largo cautiverio en Georgia

Pasó 373 días en poder de bandidos chechenos en esa república caucásica

Tratado peor que a animales y para sobrevivir a calamidades inenarrables, que se pueden resumir en vejaciones, malos tratos, amenazas de muerte, amén de estar a pan y agua, José Antonio Tremiño, uno de los dos empresarios españoles que han permanecido secuestrados durante 373 días en la república caucásica de Georgia por bandidos chechenos, echó mano de su fe para superarlo.

Tras su liberación afirmó: "Yo soy una persona cristiana, aunque no he sido un gran cumplidor, pero, en una de las llamadas a mi mujer, ella me dijo: 'Reza José Antonio,reza mucho para que volvamos a estar juntos'. Y la verdad es que, a partir de ese momento, me tranquilicé mucho, he rezado mucho y eso me ha ayudado".

 

Decálogo de Adviento

1 Adviento para niños: ¡Alabad niños al Señor! Porque vendrá hecho Niño pobre en un portal, y sólo los que se hacen corno niños entrarán en el Reino de Dios. Será un niño pobre, frágil y débil. Envuelto en pobres pañales, recostado sobre pajas de un pesebre. Preparad el camino y también la Navidad, para que cuando llegue estemos con el alma limpia y con ganas de paz.

2 Adviento para jóvenes: ¡Salid a su encuentro! Viene para salvamos. No podemos quedamos pasivos y esperar de brazos cruzados. Está muy cerca. Ha salido agua en el desierto y todo está verde como una pradera. Entra en tu interior y cambia tu vida vacilante y rutinaria por entrega gozosa y alegre. No te canses, y saca fuerzas para caminar hacia el Señor que viene en persona para salvamos.

3 Adviento para adultos: ¡Te esperamos Señor! Estamos en el punto central de la esperanza cristiana que nos da el sentido de la Historia inaugurada por la venida de Cristo. No debe cogemos de sorpresa, como ocurrió a los judíos hace 20 siglos. Si viene Jesucristo, el reino que Él predicaba aparecerá ante nosotros con fuerza y empezará a hacerse realidad, creciendo cada día hasta llenarlo todo para llegar a la plenitud.

4 Adviento para ancianos: ¡Te necesitamos Señor! Nuestra vida actual con Cristo es una marcha en la noche a través de la cual vamos hacia la meta final que se abre con una aurora de eternidad. Queremos ver al Señor. Jesús ha prometido a sus discípulos volver para instaurar el reino triunfante y definitivo de su Padre. El Adviento es una anticipación de ese último día.

5 Adviento para religiosos y religiosas:¡Ven Señor Jesús! Lo decimos, lo cantamos, lo rezamos, lo gritamos. Queremos y amamos tu presencia salvadora. El que todo lo puede llenar de dicha y plenitud, es Jesús. El es objeto consciente o inconsciente de todos los grandes deseos humanos. De día y de noche esperamos al Esposo que viene, como Santa María del Adviento, esperó con inefable amor de madre.

6 Adviento para sacerdotes: ¡Está en medio de nosotros! Nuestro Señor que vino ha de volver. Entre los dos hechos, uno pasado y otro futuro, se sitúa la presencia de Cristo en su Cuerpo total que es la Iglesia. Por la Iglesia, Cristo interviene en la historia de los hombres y por ella penetra progresivamente en el mundo. Cristo viene a las almas por medio de la gracia entre las dos venidas. Es la venida sacramental cuando celebramos la Eucaristía "Hasta que Él venga".

7 Adviento para misioneros: ¡Se acerca vuestra liberación! El Señor que viene ilumina a los que andan en tinieblas y sombras de muerte. Abaja los montes y las colinas de nuestro orgullo y levanta los valles de nuestros desánimos y cobardías. Destruye los muros del odio que divide a las naciones, y allana los caminos de la concordia entre los hombres. Abrase la tierra y brote la salvación y con ella germine la justicia.

8 Adviento para enfermos: ¡Señor tú puedes curarnos! Por muy hundidos que estemos, tenemos la secreta esperanza que de un modo o de otro encontraremos la salvación, por que Dios piensa en nosotros y nos ama hasta el punto de damos una y otra vez a su Hijo Unigénito. Con Él no hay heridas, ni soledad, ni llantos, ni tristeza, ni ansiedades, es Padre de los pobres y consuelo de los afligidos.

9 Adviento para la familia: ¡Señor, Tú eres nuestra esperanza! María y José esperando y preparándose para el nacimiento de Jesús, tuvieron que ponerse en camino hacia Belén, con dolor y alegría, con dificultad, rezando y hablando llenos de confianza. Siempre unidos. Se le cerraron las puertas y se fueron a buscar donde pudiese nacer Jesús. Cuando se espera un hijo es la tierra nace una estrella en el cielo y los ángeles cantan alegres la paz del hombre en el mundo.

10 Adviento para todos: ¡Quédate con nosotros Señor! Todo está a punto de llegar. El Señor es más fuerte que el mal, para libramos de todas las desgracias que encierra el pecado. Hemos de permanecer alertas y preparar nuestros corazones para que el nacimiento de su Hijo nos salve, ilumine las tinieblas de nuestro espíritu, escuche nuestras súplicas, nos asista con su gracia, y celebremos el misterio de la encarnación de Cristo.

Ángel Rubio

 


Información diocesana

Santa María de Mérida acoge la primera ordenación sacerdotal desde su constitución como Concatedral

Carlos Torres recibió el sacramento del orden el día 6

En la Concatedral de Santa María la Mayor, en Mérida, tuvo lugar el día 6 de diciembre la ordenación presbiteral del diácono diocesano don Carlos Torres Muñoz.

La celebración estuvo presidida por el arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero Moreno, y a ella asistieron alrededor de 70 presbíteros, familiares y amigos, así como numerosas personas que quisieron acompañar a Torres Muñoz en este día tan señalado para él y para toda la Iglesia de Mérida-Badajoz.

En su homilía, monseñor Montero recordó al nuevo presbítero cuáles eran sus obligaciones y le animó a ser fiel testigo del Evangelio en el mundo. Así mismo, tuvo unas breves palabras de elogio, durante la acción de gracias, hacia el movimiento Scout, al que pertenece don Carlos Torres, y que "ha dado a esta diócesis tres presbíteros en los últimos años".

Carlos Torres, de 32 años, es natural de Villanueva de la Serena. Realizó la carrera de derecho en la Universidad de Salamanca tras la cual decidió ingresar en el Seminario de Badajoz. Fue ordenado diácono el día 2 de septiembre del presente año en la parroquia de la Asunción, en su localidad natal y desde entonces realiza su labor pastoral en las parroquias de Castuera y Benquerencia de la Serena, donde ahora continuará prestando servicio a la comunidad.

Perspectivas de futuro

Con este son ya 130 los presbíteros que han sido ordenados por don Antonio Montero desde su llegada a la diócesis a mediados de 1980, incluyendo los pertenecientes a las órdenes religiosas, y para este año próximo se espera que sean 6 más los que se ordenen-los que actualmente están realizando su último año de estudios en el Seminario Metropolitano de "San Atón", un número alto pero insuficiente para cubrir las necesidades de la diócesis, con una edad media del clero en torno a los 55 años y donde, en los próximos años, se jubilarán unos 30 sacerdotes.

 

La Parroquia de Santa Engracia, en Badajoz, celebra sus bodas de plata

La parroquia de Santa Engracia de Badajoz inauguraba el pasado día 9 las celebraciones para conmemorar su vigésimo quinto aniversario, con una eucaristía en la que intervenían todos los sacerdotes que han pasado por la parroquia a lo largo de su historia.

Aunque desde el año 64 está presente en la barriada de la UVA porque se construyó al mismo tiempo que las primeras casas, dependió hasta el 76 de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, del Gurugú.

La celebración de estas bodas de plata no se reduce a un solo día, pues desde la parroquia quieren que este aniversario sirva para que los vecinos se involucren más en la vida parroquial. De ahí el lema elegido para esta celebración: "Con todos y para todos".

Entre las actividades de la parroquia, además de las clásicas y comunes a todas las comunidades parroquiales, la de Santa Engracia cuenta con los talleres infantiles "Jericó" que, aunque comenzaron como una oferta de ocio, se han consolidado como una oferta de valores cristianos y humanos, que se complementan con un campamento parroquial. Junto a la labor formativa y asistencial desarrollada a través de la Pastoral de la Salud, el Centro de Promoción de la Mujer y Cáritas parroquial, se pretende ahora iniciar un programa de atención a la población reclusa, que en la barriada tiene una tasa considerable. La parroquia cuenta también con un grupo de pastoral educativa formado por docentes cristianos, profesores de religión, universitarios, padres y madres que abordan, desde los distintos puntos de vista , la educación que reciben los niños y jóvenes.

Este grupo tiene como proyecto para el presente curso la creación de un taller de resolución de conflictos, como oferta de servicio a cualquier persona o colectivo que lo solicite.

Así mismo, la parroquia participa en la génesis y funcionamiento de la Coordinadora, que agrupa a todos los colectivos presentes en las barriadas, a fin de afrontar globalmente los problemas comunes.

 

Jóvenes extremeños asistieron en Valencia al Congreso General de la Juventud Obrera Cristiana

Jóvenes de las diócesis de Mérida-Badajoz, Cáceres y Plasencia asistieron al 43 Consejo General de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), celebrado en Valencia, para junto con otros jóvenes de toda España decidir las líneas por donde trabajará este movimiento en los próximos tres años.

En la jornada de apertura, el día 6 de diciembre, don Iñigo Aramendi, presidente General de la JOC, fue el encargado de presentar a los asistentes y centrar la temática que se abordaba en este Consejo. La apertura contó con la intervención del Arzobispo de Valencia, don Agustín García Gasco, el Obispo de Teruel-Albarracín, don Antonio Algora, así como representantes de movimientos eclesiales, autoridades públicas, sindicatos...

El día 7, por la tarde, tuvo lugar un acto público, consistente en una manifestación pacífica para denunciar, junto con otras organizaciones, la temporalidad laboral y la situación de precariedad que sufren los jóvenes en el trabajo, en el lugar de estudio, en el paro...

El día 9, se recogieron las conclusiones de lo trabajado en el Consejo. A la clausura asistieron, entre otros, representantes de movimientos eclesiales, sociales, de los sindicatos y el Obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, don Vitorio Oliver, que presidió la eucaristía.

El lema de este Consejo General, ha sido "En permanente compromiso. La propuesta de la J.O.C. a los y las jóvenes del mundo obrero" quiere expresar el deseo de la JOC de seguir siendo fiel a su identidad, a su trabajo y a su misión: la educación y evangelización de los y las jóvenes del mundo obrero.

También se veía importante y necesario repensar la estructura de la campaña, la organización del movimiento y el lenguaje y las formas de expresión.

Para todas estas propuestas, también se elaboraron medios y pistas, que se adaptarán en las distintas federaciones del Movimiento para poder llevarlas a cabo, como líneas de trabajo común en todo el estado.

 

Alburquerque
Un centenar de jóvenes participó en la Vigilia arciprestal de la Inmaculada

La celebración de la Inmaculada Concepción nos dejó, un año más multitud de vigilias en toda la diócesis.

El arciprestazgo de Alburquerque preparó una jornada entera dirigida a los jóvenes que este año se llevó a cabo en La Codosera. El encuentro reunió a un centenar de jóvenes bajo el lema "María en la parroquia".

A lo largo de la mañana hubo reuniones de grupo. Tras la puesta en común y la comida, ya por la tarde, se celebró la Eucaristía.Un festival, preparado por los mismos jóvenes puso el punto y final a esta jornada.

 


Al paso de Dios

Santa Eulalia

No pretendo hacerle la competencia a mi colega del santoral, pero esta semana me apetece escribir sobre Santa Eulalia de Mérida. Ante todo, por la devoción que le tengo, pero también porque las circunstancias del martirio de esta niña emeritense, la hacen especialmente ejemplar para todos nosotros, como lo fue para las gentes de su generación.

Eulalia es un modelo a imitar por la radicalidad de su fe y por la solidez de su seguimiento de Jesucristo. Lo es también por su fortaleza, que le lleva a defender la dignidad humana y la libertad de conciencia ante una sociedad que suplanta a Dios por los ídolos y exige la rendición de las conciencias. Manifiesta Eulalia una rebeldía juvenil, que le lleva a actuar contra corriente y a luchar contra los gigantescos poderes de este mundo sin miedo ninguno a las consecuencias. Su vida es ejemplo de como la fe, si bien se forja en las conciencias y es una decisión personal, se vive en las opciones ordinarias de la vida y se manifiesta en la convivencia ciudadana. Y, sobre todo, muestra una enorme decisión y audacia, y una profunda convicción en sus ideales, para salir de la comodidad de su casa y del calor de su familia e ir en busca de un mundo más justo, en el que no se atropelle ni engañe a los débiles.

Seguro que cada una de estas lecciones de su vida y su martirio os parecen necesarias para los cristianos de hoy; pues acerquémonos a Santa Eulalia, ella nos puede enseñar como vivir apasionados por Jesucristo.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el III Domingo de Adviento

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Isaías 35, 1-6a, 10

El desierto y el yermo se regocijarán, se alegrarán el páramo y la estepa, florecerán como flor de narciso, se alegrarán con gozo y alegría. Tienen la gloria del Líbano, la belleza del Carmelo y del Sarión. Ellos verán la gloria del Señor, la belleza de nuestro Dios.

Fortaleced las manos débiles, robusteced las rodillas vacilantes: decid a los cobardes de corazón: "Sed fuertes, no temáis". Mirad a vuestro Dios, que trae el desquite; viene en persona, resarcirá y os salvará. Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Volverán los rescatados del Señor, vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua; siguiéndolos, gozo y alegría. Pena y aflicción se alejarán.

Salmo 145, 7, 8-9a, 9bc-10

R. Ven, Señor, a salvarnos.
(
O bien, Aleluya).

El Señor mantiene su fidelidad perpetuamente,
hace justicia a los oprimidos,
da pan a los hambrientos.

El Señor liberta a los cautivos.
El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos.

Carta del apóstol Santiago 5, 7-10

Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor. El labrador aguarda paciente el fruto valioso de la tierra mientras recibe la lluvia temprana y tardía. Tened paciencia también vosotros, manteneos firmes, porque la venida del Señor está cerca. No os quejéis, hermanos, unos de otros para no ser condenados. Mirad que el juez está ya a la puerta. Tomad, hermanos, como ejemplo de sufrimiento y de paciencia a los profetas , que hablaron en nombre del Señor.

Evangelio según san Mateo 11, 2-11

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, le mandó a preguntar por medios de dos de sus discípulos:

- ¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?

Jesús les respondió:

- Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven y los inválidos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia el evangelio. ¡Y dichoso el que no se escandalice de mí!

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan:

- ¿Qué salisteis a contemplar en el desierto?, ¿una caña sacudida por el viento? ¿O qué fuisteis a ver?, ¿un hombre vestido con lujo? Los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver un profeta?; él es de quien está escrito: "Yo envío mi mensajero delante de ti, para que prepare el camino ante ti". Os aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista, aunque el más pequeño en el Reino de los cielos es más grande que él.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

17, lunes: Gén 49, 2. 8-10; Mt 1, 1-17.
18, martes: Jer 23. 5-8; Mt 1, 18-24.
19, miércoles: Jc 13, 2-. 24-25a; Lc 1, 5-25.
20, jueves: Is 7, 10-14; Lc 1, 26-38.
21, viernes: Ct 2, 8-14; Lc 1, 39-45.
22, sábado: 1S 1, 24-28; Lc 1, 46-56.
23, domingo: Is 7, 10-14; Rm 1, 1-7; Mt 1, 18-24.

 

Comentario litúrgico

Tened paciencia

Es verdad que la esperanza es un componente esencial del Adviento, pero a esa virtud hay que sumarle otra que la sustenta y la fortalece: la paciencia. Este es uno de los mensajes fuertes de este domingo.

De una forma explícita encontramos este mensaje en la amonestación de Santiago:"Tened paciencia, hermanos, hasta la venida del Señor". Compara la actitud del cristiano con la del labrador que aguarda a que la siembra llegue a dar el fruto apetecido: es un aviso contra el cansancio en la vida espiritual que es una vieja tentación que molestaba a los monjes del desierto y sigue acechando, quizás con más ahínco, a los cristianos del siglo veintiuno.

En la misma sintonía, el evangelio nos presenta una escena conmovedora: Juan Bautista, el bravo hombre del desierto al encontrarse prisionero entre barrotes y tan alejado de la inmensidad del desierto siente en su corazón la falta de paciencia. No sabe a qué atenerse, predicó con brío la venida de un Mesías arrebatador y solamente le llegan noticias de milagros y de palabras de perdón y misericordia. No puede más y envía sus emisarios: "¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?".

Es una tentación que se repite en quienes toman en serio la vida espiritual y hacen de la oración diaria y de la lucha por un mundo más justo su aportación personal al servicio del Reino y, aparentemente, en compensación, sólo encuentran oscuridad interior y dificultades por fuera.

La respuesta de Jesús al Bautista nos abre el camino de la paciencia: la debilidad, el cansancio nos asemejan a esos pobres del evangelio que Cristo acogió. No nos asustemos.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

19 de diciembre: beato Urbano V (1310-1370)

El amable y siempre meritorio lector de este santoral ha de situarse en la más concisa y escueta noción de fracaso para entender debidamente la vida y obra del papa Urbano V: un santo "fracasado".

Francés y papa en Francia, último del papado de Avignón, fue un monje de cuerpo entero, doctor en derecho civil y canónico, gran catedrático de prestigiosas universidades y abad de importantes monasterios. Fue elegido Legado Papal para intentar la pacificación de Milán y Nápoles, de manera que los estados pontificios, situados entre ambas naciones, pudieran ser también pacificados, por obra del cardernal de Toledo Gil de Albornoz.

Ya como papa, Urbano V abandona Avignón el 7 de abril de 1367, encaminándose hacia Roma que sufre guerras civiles y violentos saqueos.

Tanto Petrarca como Santa Brígida de Suecia, influyen en la decisión de trasladar, aunque por poco tiempo, la sede del papa a Roma. Todo fue un fracaso, como su cruzada de 1363 o su unión con la iglesia de oriente en 1369.

En resumen, una vida de éxitos y un pontificado de fracasos... ¿fracasos? quizá semillas de futuro sembradas en una época convulsa y contradictoria como pocas.

Urbano V fue llorado por su gran austeridad, su enorme misericordia y su altísimo espíritu de oración... a pesar de sus ¿fracasos?.

Esta visto que lo bíblico es más la fecundidad que la eficacia... no, si verás como al final nuestra "cultura del éxito" resultar ser una americanada superficial e intrascendente.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

17, lunes: Daniel, Modesto, Azarías, Misel, Ananías, Juan de Mata.
18, martes: Malaquías, Gatiano, Floro, Pablo Nguyén.
19,miércoles: Anastasio, Gragorio, Urbano.
20, jueves: Ceferino, Eugenio y Macario, Ursicino, Domingo.
21, viernes: Pedro Canisio, Micheas, Temístocles.
22, sábado: Isquirión, Capitón, Francisca Cabrini.
23, domingo: Juan de Kety, Teódulo, Saturnino, Sabiano.

 


Contraportada

Lo que los medios de comunicación no dicen de la tragedia de Nueva York

Entrevista con el cardenal Edward Egan, arzobispo de Nueva York

 

A los tres meses de los atentados de las torres gemelas de Nueva York, apagadas las últimas brasas, la vida de la ciudad ha cambiado inevitablemente. Un cambio moral y civil, según explica el cardenal Edward Egan, 69 años, arzobispo de Nueva York, en esta entrevista."Toda situación, todo drama, todo evento vivido a través del dolor es una experiencia espiritual para todos -explica el cardenal-. En el fondo, este dolor nuestro es la demostración de que la sangre, como la esperanza, no hace distinción de raza o nacionalidad". Y añade: "Es una lástima que la prensa internacional se haya dejado escapar en estos tres meses de crónica los ejemplos de fe y los símbolos de esperanza más auténticos de la gente de Nueva York".

­ ¿Durante el Sínodo usted habló de un examen de conciencia por parte de todos los estadounidenses?

­ Cardenal Egan: Cuando me preguntaron si los estadounidenses habían hecho un examen de conciencia, respondí que seguramente lo estaban haciendo, pero dije también que el verdadero examen de conciencia no debe hacerse sólo en casos extraordinarios como éstos, sino que debe ser una práctica constante para todos los hombres de cada nación.

­ Usted ha pasado de una tranquila diócesis de Connecticut a guiar la Iglesia en Nueva York en uno de los momentos más difíciles de su historia. ¿Cómo ha vivido esta experiencia?

­ Cardenal Egan: Apenas hace un año, fui enviado por el Papa a guiar la Iglesia neoyorquina, pasando de la tranquila diócesis de Bridgeport a la más complicada y multiétnica de Nueva York. Pensé que sería sólo un paso institucional que pronto me habría llevado a asumir las costumbres de la gran ciudad, dada mi experiencia pasada en otras partes del mundo, como los veinte años transcurridos en Italia.

En cambio, nunca hubiera pensado poder ser un testigo ocular de aquella tragedia que ha cambiado la suerte de miles de personas. Una lección de vida que ciertamente será imposible olvidar.

­ A tres meses del desastre ¿cuáles son los recuerdos más claros?

--Cardenal Egan: En aquellos días, en las diversas visitas entre aquellas ruinas, observando el trabajo de nuestra gente entre aquellos cascotes he visto muchas veces la santidad. Tras aquellos hechos trágicos he entrado en contacto con muchas familias golpeadas por la pérdida de uno o más familiares: hombres honestos que trabajaban para llevar a casa el pan a sus familias. Episodios sencillos, íntimos y personales que bastan para ofrecer una idea del dolor y sentimiento profundo de estas personas, demasiado a menudo disminuidas por descripciones económicas o consumistas.

Sólo hace algunos días celebré un memorial de uno de los tantos bomberos desaparecidos y nunca encontrados. Ha dejado cinco hijas y dos hijos adoptivos, dos huérfanos llegados de Irlanda. Vivía la vida normal de un padre de familia que por sí solo alimentaba cinco bocas y acogía a dos hijos adoptivos. De él ahora no quedan sino cenizas, pero esto no importa a quien sólo quiere hablar de las estrellas de Hollywood o de los políticos.

­ ¿Cómo es entonces Estados Unidos hoy?

­ Cardenal Egan: Es otro Estados Unidos del que no se quiere hablar nunca: lo vemos en las iglesias, entre las paredes de casa o en los confesionarios. Es gente que quiere seguir esperando con la ayuda de la oración. Todo esto lo pueden confirmar los muchos sacerdotes empeñados en las diversas iglesias de Nueva York, en las calles o en las diversas comunidades.

­ ¿Qué ha cambiado en usted esta experiencia humana y pastoral, dado que fue uno de los primeros en llegar al lugar del desastre?

­ Cardenal Egan: Mi experiencia en estos tres interminables meses es rica de grandes y pequeños gestos cotidianos que me traen constantemente a la memoria aquellas indelebles horas pasadas a pocos metros de las torres gemelas. Aquel día llegué casi inmediatamente con la ayuda de un policía a la zona del World Trade Center: allí el caos era total. Me dijeron que corriera al hospital de San Vicente para acoger a los muertos.

Fui y me encontré junto a un grupo de médicos empeñados en socorrer a los primeros heridos. Uno de ellos tenía a su padre en el piso 104 de una de las Torres. Le dije que fuera a buscarlo pero la respuesta fue decidida: "No". El médico me dijo: "Tengo que quedarme aquí". Días después el mismo médico me escribió una carta llena de sentimiento y fe, en la que me decía que su padre era un desaparecido, uno de los miles de muertos nunca encontrados.

­ En esta tragedia, usted ha subrayado el nacimiento de un nuevo modelo de santidad ¿Cuál?

­ Cardenal Egan: En este periodo he visto numerosísimos ejemplos de santidad. Santidad laica, pero con un impulso hacia lo sobrenatural. Recordemos que el dolor es igual en todas partes del mundo. Nuestra gente lo ha demostrado y lo está demostrando con un empeño humano que requiere todavía un precio alto a pagar en materia de seguridad. Sé, por ejemplo, que en muchos casos hay personas que han trabajado como bomberos, pero también como obreros en la 'Zona Cero'. Por este motivo, están sometidos a un estricto control médico por culpa de los efectos colaterales causados del mortífero polvo que han respirado. No sabemos todavía lo que nos espera en el futuro.

ZENIT

 


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