Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 507. 30 de noviembre de 2003

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes


Portada

Es un documento más pastoral que doctrinal según los obispos españoles

La Plenaria de la Conferencia Episcopal aprueba un directorio pastoral específico para la familia

Entre los documentos aprobados en la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, está el nuevo Directorio de Pastoral Familiar para España con el que, por un lado, se completa la Instrucción Pastoral 'La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad', aprobada en abril de 2001; y, por otro, se da cumplimiento a la exhortación del Papa en la 'Familiaris Consortio' de crear un directorio pastoral específico sobre la familia.

Además, los obispos pidieron a los fieles que promuevan, el día 25 de marzo de cada año, acciones en defensa de la dignidad, sacralidad y respeto de toda vida humana, bajo la coordinación de la Subcomisión de Familia y Vida de la Conferencia.

Según la propia introducción del Directorio, no se trata de un documento doctrinal sino de orientación de las líneas maestras de la pastoral familiar para las diócesis.


Editorial

Una sola carne

El pasado martes se celebraba el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, una fecha que nos recordaba que en lo que va de año, y todavía nos queda un mes para terminarlo, han fallecido violentamente en España 64 mujeres. Situaciones tristes por sí mismas, pero con dos agravantes que las hacen más tristes si cabe; por un lado la violencia es ejercida por una persona querida, con la que la víctima comparte su vida y por otro, tiene lugar en el propio hogar doméstico.

La muerte en estas circunstancias son casos extremos, pero sin llegar a tanto, las estadísticas dicen que el maltrato afecta, nada más y nada menos, que al 11% de las españolas mayores de edad.

Hace un par de meses, y así lo recogía la prensa esta semana, la Fiscalía General del Estado constataba en su memoria del 2002 un aumento del 29% en el número de procedimientos judiciales abiertos por supuestos de maltrato, 11.117 el año pasado, del que es difícil saber si obedecen a un incremento real, o a un incremento de las denuncias por la pérdida o la disminución del miedo de las mujeres a denunciar.

Lejos están estos comportamientos del Evangelio, tan ajeno a la utilización de la violencia para solucionar hipotéticos desencuentros o incomprensiones. Y lejos también de la concepción cristiana del matrimonio, donde "el hombre abandonará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne".

Para mayor desgracia aún, la violencia doméstica no afecta sólo a las mujeres, que ya es grave, afecta también a menores y ancianos, las personas con menos capacidad de defensa dentro de la comunidad familiar. Estos comportamientos exigen una reflexión personal y social y, en cualquier caso, no son asumibles ni se pueden consentir.


Carta del Arzobispo

Hacer justicia a los justos

NO siempre hacer justicia significa ajusticiar a un culpable, ya que puede serlo también, y con mayor razón, rehabilitar a un inocente. Digo esto a propósito de los dos casos llamativos, de un español y una española, que han saltado la valla del anonimato, con su beatificación en la Plaza de San Pedro no hace todavía un mes, en la mañana luminosa del domingo nueve de noviembre: Juan Nepomuceno Zegrí Moreno y Bonifacia Rodríguez Castro.

Y ahora, en todas las ciudades del mundo donde tienen asiento las Mercedarias de la Caridad en hospitales, residencias geriátricas y horfanatos; o las Siervas de San José en colegios populares o talleres juveniles, se está celebrando el acontecimiento y con ello esclareciendo la memoria del Beato Juan y la Beata Bonifacia. Se exalta la energía espiritual, el ardor apostólico, la entrega sin límites de ambos a las obras que fundaron y se recuerda con honestidad -¿cómo no?- el ostracismo e incluso la persecución de que fueron objeto por sus propias fundaciones, sobrellevados por ambos siervos de Dios, durante media vida hasta su muerte, en la humillación, el sufrimiento y el perdón. Esto, junto con su existencia anterior, les llevó a la santidad.

Mas, no es menos verdad que también aquellas mismas instituciones religiosas, nacidas de su carisma y alimentadas con su testimonio, son las que, asumiendo el pasado con humilde reconocimiento, terminaron por rehabilitarlas en su momento y ahora han promovido con enérgico empeño la subida a los altares de estos siervos de Dios.

Un cura de cuerpo entero

Bueno es aproximar la cámara a sus figuras para hacer unas "tomas" de su semblante esencial, aquí figuradamente en unas lineas. Juan Zegrí Moreno nació en Granada en 1831, recibió educación cristiana en una familia creyente y acomodada, hizo sus estudios de primaria y secundaria como alumno aventajado y optó en plena juventud, a los 19 años, por el seguimiento de Cristo, cursando estudios teológicos en el Colegio-Seminario del Sacro Monte, que completaría más tarde con el doctorado en Teología y la licenciatura en Derecho. Se ordenó de presbítero en junio de 1855.

"Procuraré, se fijó como lema, ser buen pastor: médico para curar los corazones enfermos, padre para ser providencia visible de los pobres, servir a todos para ganar a todos para Jesucristo". Todos los testimonios convergen en que se mantuvo fiel e ·in crescendo" en esas líneas maestras, en su ministerio como párroco en Loja y en Huétor Santillán, como catedrático de Instituto en disciplinas filosóficas, como educador en el Colegio Universitario de San Barolomé y Santiago, como acreditado y celoso predicador en Granada y en las diócesis vecinas. Promovido a canónigo en la Catedral de Málaga llegó a ocupar allí los cargos de Provisor y de Vicario general. Don Juan Zegrí era, en términos humanos, un cura sobresaliente, un sacerdote de gran autoridad moral y de reconocido prestigio.

En el orden personal se iban acrisolando en él la interioridad religiosa, una filial piedad mariana, la vida austera y abnegada y el acercamiento creciente al mundo de los enfermos y de los pobres. Esto hizo germinar en su espíritu el proyecto de una congregación religiosa femenina, con el programa y la utopía de "curar todas las llagas, remediar todos los males, calmar todos los pesares, desterrar todas las necesidades, enjugar todas las lágrimas, no dejar en España y, si fuera posible en todo el mundo, un solo ser abandonado, afligido, desamparado, sin educación religiosa y sin recursos".

Un largo Viacrucis

La Congregación nació en Málaga en marzo de 1978. Todo floreció en esos primeros años con comunidades de religiosas imbuídas de su espíritu y su ejemplo moral. Las perspectivas de expansión eran las mejores, pero las medidas disciplinarias que hubo de aplicar a algunas religiosas del grupo fundacional envenenó el ambiente, contagió a algunos otros miembros de la Congregación y desembocó en delaciones calumniosas a Roma, que provocaron la destitución fulminante en todas sus responsabilidades en el Instituto que él fundara, y el recorrido patético de un viacrucis de humillación y de aislamiento, que sobrellevó con dolor, serenidad y perdón.

Pasó del todo a la nada y defendió firmemente y sin rencor su inocencia ante Roma, que le rehabilitó de las imputaciones calumniosas y le dejó libre de cargos en 1897. Pero, para entonces, el deterioro de su imagen había hecho presa en su Congregación y, aunque quiso servirla nuevamente, fue rechazado. Los diez últimos años de su vida transcurrieron en el aislamiento y el abandono. Pero, al igual que en el decenio anterior de persecución, el P. Zegrí, según testimonian todos los estudiosos de su itinerario espiritual, se fue acrisolando en las pruebas y escalando, palmo a palmo, las cimas de la santidad. En su carta-testamento nos diría: "Dios santifica el dolor y tiene dulces consolaciones para los que sufren. Santifica la pobreza y hace que la caridad le socorra y atienda". En ese decorado de fuera y de dentro, falleció santamente en Málaga el 17 de marzo de 1905.

Todo por las jóvenes trabajadoras

En ese mismo año y cinco meses más tarde (8-VIII-1905), cerraba también sus ojos en Zamora la con él beatificada M. Bonifacia Rodríguez Castro, Fundadora, con el jesuíta P. Francisco Butiñá, de las Siervas de San José, con un perfil de santidad bastante parecido al de Juan Nepomuceno Zegrí. Bonifacia había nacido en Salamanca el año 1837, siete más tarde que él. Su ambiente familiar fue más modesto, el de una familia sencilla y trabajadora, el padre sastre y la madre ama de casa; Bonifacia fue la mayor de seis hermanos, enraizada en la fe, viva de temperamento, y de corazón dócil para el bien. Huérfana a los 16 años encuentra trabajo en un taller de cordonería y se establece cuatro años más tarde por cuenta propia en su casita.

El modestísimo taller será escenario de reuniones con otras chicas de su edad, a las que convoca los domingos para cultivar la amistad, comunicarse inquietudes, y para cultivar en común la vida cristiana. Se constituyen a sí mismas como Asociación Josefina, con un plan de formación y santificación que derivará con los años en un "Hogar de Nazaret", germen a su vez de la Congregación de Siervas de San José, que funda a sus 37 años, en 1874, en Salamanca, con el jesuíta P. Butiñá y un grupo de muchachas trabajadoras que, inspiradas por el modelo de la Sagrada Familia, cultivan la trilogía de oración, trabajo y amor. Es un proyecto audaz de liberación y dignificación de la mujer trabajadora, que recoge a chicas huérfanas y abandonadas para abrirles desde la fe un camino integral en la vida.

Pero la marcha al destierro, por la Revolución de turno, del P. Butiñá, pone a prueba las fuerzas y las capacidades, que eran muchas, de Bonifacia, en tanto que algún miembro del grupo aviva la cizaña hasta lograr que la Fundadora sea depuesta de su cargo. La cual no encuentra otra salida que trasladarse a Zamora y establecer allí una comunidad humilde, según el modelo originario, y luego un "Colegio de Desamparadas", preciosa obra educativa, social y apostólica, con la anuencia y la protección del Obispo diocesano.

Entre tanto, avanzan las últimas décadas del siglo XIX, y la pequeña comunidad sigue olvidada del resto de la Congregación, que crece desde Salamanca, incluso hasta conseguir la aprobación pontificia en 1901, de la que queda excluída la comunidad de Zamora. Allí Bonifacia acredita en 25 años de olvido, de pobreza, de entrega a las niñas abandonadas, de maduración contemplativa y de sumisión a la Iglesia, un modelo de santidad que, pasados años de su muerte, ha sido reconocido y asumido por su Instituto, con edificante humildad y profundo sentido de comunión.

Sobran moralejas y, más aun, acusaciones. La Iglesia y las grandes familias de vida consagrada, cuando descubren en su seno faltas, errores u omisiones, tienen abierto el camino del perdón, activo y pasivo, y el del borrón y cuenta nueva, aprendiendo unos de otros, y todos del único Maestro. Dios rehabilita en su Reino a todos los inocentes de la Historia. Pero nosotros aquí, como las Mercedarias y las Josefinas, hemos de hacerlo también hasta donde sepamos y podamos, imitándolo su gesto, que es también objeto de la canonización.

+Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

El texto será publicado en vísperas de la Fiesta de la Sagrada Familia, el 28 de diciembre

Los obispos aprueban el Directorio de Pastoral Familiar y el 25 de marzo como 'Día de la Vida'

Entre los diversos documentos que se han trabajado en la pasada Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, se encuentra el Directorio de la Pastoral Familiar de la Iglesia en España, aprobado el último día de sesiones.

Este 'Directorio' es un documento en el que se afrontan los desafíos de la evangelización de la familia en el mundo de hoy y pretende iluminar la labor tanto de los obispos y sacerdotes como de los agentes de pastoral familiar.

Con este nuevo y extenso documento se completa la Instrucción Pastoral "La familia, santuario de la vida y esperanza de la sociedad", aprobada en abril de 2001, y se responde al llamamiento del papa Juan Pablo II de poner 'el servicio a la familia' como una de las tareas esenciales de la Iglesia y a la Exhortación apostólica Familiaris Consortio "que pide explícitamente un Directorio para la pastoral de la familia".

Estructura del Directorio

El nuevo Directorio, consta de presentación, introducción, siete capítulos y conclusión. Los títulos de los respectivos capítulos son 'El plan de Dios sobre el matrimonio y la familia', 'La preparación al matrimonio', 'La celebración del matrimonio', 'La pastoral del matrimonio y la familia', 'La atención pastoral de las familias en situaciones difíciles e irregulares', 'La familia, la sociedad y la Iglesia' y 'Estructuras, servicios y responsables de la pastoral matrimonial y familiar'.

A partir de este documento, explica la Conferencia Episcopal Española, "se ha trabajado para poder ofrecer a la Iglesia en España un cauce unitario de directrices para la configuración de la pastoral familiar".

El Directorio sitúa la urgencia de la pastoral familiar en el contexto socio-cultural de España, presenta el matrimonio y la familia a la luz del plan de Dios, analiza las etapas y el sentido de la preparación al matrimonio hasta la celebración del sacramento.

Además, el documento reflexiona sobre la constitución de cada nueva familia y considera el modo de vida cristiana que supone; considera los problemas planteados por algunas situaciones especiales; aborda la participación y la misión de la familia en la sociedad y en la Iglesia; y, por último, trata sobre las estructuras y responsables de la pastoral matrimonial y familiar.

Los obispos presentaron el Directorio como un instrumento de evangelización y sostuvieron que "ha tenido su complemento en la edición por parte de la Subcomisión para la Familia y defensa de la Vida de unos materiales de trabajo que sirven de modelo para la adecuada transmisión catequética de la doctrina contenida en el documento".

Dimensión esencial

Según explicaron, el Directorio "plantea una pastoral familiar concebida como una dimensión esencial de toda evangelización: se trata del modo cómo la Iglesia es fuente de vida para las familias cristianas y, a su vez, cómo las familias cristianas son protagonistas de la evangelización de la Iglesia". "No se reduce, por tanto, a una serie de actividades a realizar con los matrimonios y la familia. Su fin es ayudar a la familia a alcanzar su plenitud de vida humana y cristiana", indicaron.

Exposición pastoral no doctrinal

Asimismo, aclararon que el Directorio "no pretende una exposición sistemática y amplia de la doctrina de la Iglesia sobre la verdad del matrimonio y la familia con sus contenidos teológico-filosóficos", ni se ha pretendido realizar una normativa directamente aplicable a las distintas diócesis de España.

"La intención que anima y estructura este Directorio es apuntar las líneas que deben presidir la acción de la pastoral familiar en sus diversas etapas, a fin de que responda a las exigencias de la Evangelización que ha de hacer la Iglesia en España teniendo en cuenta las circunstancias actuales", insisten los obispos.

Los obispos agregaron que el documento "ofrece, de modo sistemático y orgánico, orientaciones de todo aquello que comprende una acción pastoral en el ámbito familiar. Este conjunto de indicaciones está dirigido de modo directo a ayudar a las distintas diócesis para que lleven a cabo esa misión en favor de la familia".

Los prelados pidieron que el Directorio se considere "como un modo de favorecer la misión del Obispo en favor de las familias que conforman su diócesis, facilitando una comunión efectiva con medios de formación y de acción comunes para una mejor extensión e implicación de la pastoral familiar en toda España".

Además, en el documento, recordaron que "los primeros responsables de la pastoral familiar en las diócesis somos los Obispos. Junto a nosotros, los diversos agentes de pastoral familiar de las diócesis".

Aunque el texto definitivo del Directorio de Pastoral Familiar ya ha sido aprobado por los obispos españoles, éste no se dará a conocer públicamente hasta finales del próximo mes de diciembre, coincidiendo con el domingo de la Sagrada Familia. No obstante, el primer capítulo, de carácter introductorio, ha sido ya hecho público y puede consultarse en la página web de la Conferencia Episcopal ( www.conferenciaepiscopal.es ).

Día de la Vida

Asimismo y a propuesta de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, en la Asamblea Plenaria se ha acordado "instar a los fieles católicos a promover, el día 25 de marzo de cada año, acciones en defensa de la dignidad, sacralidad y respeto de toda vida humana, uniéndose a todas las personas de buena voluntad en la promoción de la 'cultura de la vida'".

Los Obispos han encargado a la citada Subcomisión Episcopal la animación, coordinación y seguimiento de esta iniciativa, que nace de diversos grupos de acción provida españoles, que habían pedido a la Conferencia Episcopal que declarara la fiesta de la Encarnación (25 de marzo) como 'Día de la defensa de la Vida', como ya se ha hecho en otros países.

Redacción/Agencias

 

Este franciscano es archivero-bibliotecario del Monasterio de Guadalupe

Fray Sebastián García recibe en Campanario, su lugar de origen, un homenaje por sus bodas de oro

Fray Sebastián García Rodríguez, franciscano, archivero-bibliotecario del Monasterio de Guadalupe recibió el pasado día 22 en Campanario, el pueblo que lo vio nacer, un homenaje con motivo de sus bodas de oro sacerdotales.

El homenaje, que estuvo organizado por el Ayuntamiento de la localidad, la Academia Europea de Yuste, la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción y el Fondo Cultural Valeria, comenzaba a las doce de la mañana en la parroquia con una misa concelebrada por varios sacerdotes que presidió el propio padre Sebastián y predicó el párroco don Antonio Pérez. La misa extremeña fue cantada por el coro parroquial y al final de la misma el canónigo y académico de la Real Academia de Extremadura, don Francisco Tejada Vizuete, esbozó el currículo del homenajeado. Posteriormente intervenía el Coro de Cámara Kalenda Maya.

El acto de homenaje vivió otro de sus momentos emocionantes con el descubrimiento de una placa en la casa donde pasó su infancia el padre Sebastián.

Entre los asistentes al homenaje se encontraban numerosas personalidades de la vida política, cultural y religiosa extremeña: el consejero de Cultura, don Francisco Muñoz; el alcalde de Campanario, don Fernando Caballero Fernández, ; fray Guillermo Cerrato Chamizo, guardián del Real Monasterio de Guadalupe; el director de la Academia Europea de Yuste, don Antonio Ventura Díaz, don Manuel Pecellín, don Bartolomé Díaz Díaz y don Emilio González Barroso.

Impresionante currículo

Fray Sebastián García es archivero-bibliotecario del Real Monasterio de Guadalupe, cronista oficial de la villa y Puebla de Guadalupe, bibliófilo de oro, miembro de honor de la Real Asociación de Caballeros de Santa María de Guadalupe, de la Asociación Cultural Valeria de Campanario, de la Asociación de Amigos de la Cultura Extremeña de Don Benito y Premio Extremeño de HOY 1998. En 2002 el Ayuntamiento de Guadalupe le concedió el título de hijo adoptivo.

 

En presencia del prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos

Abierto el proceso de beatificación del papa Juan Pablo I

La solemnidad de Cristo Rey, celebrada el domingo, fue el marco en que se abrió en la catedral Belluno, al noroeste de Italia, la fase diocesana de la causa de beatificación de Juan Pablo I Albino Luciani" en presencia del prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal José Saraiva Martins.

La solemne liturgia ha constituido la primera sesión del proceso que, a los pies de los Dolomitas, todos esperan que eleve a los altares al cardenal Lucani, Papa durante 33 días en 1978.

Originario de Canale d,Agordo, donde nació en 1912, Albino Luciani fue ordenado sacerdote en 1935; en 1958 era obispo de Vittorio Veneto y patriarca de Venecia en 1969. Del 26 de agosto al 28 de septiembre de 1978 se desarrolló su breve pontificado.

"Maestro de fe limpia, sin cesiones a modas pasajeras y mundanas. Trataba de adaptar sus enseñanzas a la sensibilidad de la gente, pero conservando siempre la claridad de la doctrina y la coherencia de su aplicación a la vida": así describía Juan Pablo II el pasado 27 de agosto a su predecesor, con ocasión del XXV aniversario de su elección a la sede de Pedro.

Mensaje de esperanza

"Humildad y optimismo fueron la característica de su existencia", sintetizó entonces; "precisamente gracias a estas cualidades, dejó en su fugaz paso entre nosotros un mensaje de esperanza que encontró acogida en muchos corazones".

Un Papa y pastor de "pensamiento siempre original y agudo", con un "fuerte concepto de santidad" fue Juan Pablo I, reconoció el cardenal Saraiva durante la ceremonia en la diócesis de la que era originario.

El purpurado subrayó la humildad de Albino Luciani recordando la visita que hizo a la tumba de Pablo VI antes de la apertura del cónclave en el que sería elegido Papa.

"Iba entre miles de personas, en fila -recordó-. En cierto momento creyó que no podría llegar hasta el final. Fue reconocido sólo cuando llegó ante el féretro y entonces le condujeron aparte, a un reclinatorio preparado".

"Esto evidencia la clase del humilde patriarca de Venecia" reconoció el cardenal Saraiva-, que sale del pueblo y con el pueblo ama permanecer (...), en silencio", cita la agencia de noticias del episcopado italiano "Sir".

Por su parte, el obispo de Belluno-Feltre, monseñor Vincenzo Savio, durante la liturgia de la Palabra, recordó el "sentimiento difundido del pueblo de Dios, que pide que [Albino Luciani] sea propuesto como testimonio de santidad".

Zenit


Información diocesana

Es un organismo asesor del Arzobispo

El Consejo Diocesano de Pastoral aborda la pastoral familiar y analiza un proyecto juvenil y vocacional

La familia y los jóvenes, junto a los alejados, son algunas de las preocupaciones de la Iglesia de Mérida-Badajoz. Así se pone de manifiesto en el Plan Pastoral Diocesano 2003-2005 y volvía a evidenciarse en el Consejo Pastoral Diocesano, un órgano asesor del Arzobispo compuesto por sacerdotes, religiosos y laicos, que se ha reunido en la casa de espiritualidad de Gévora.

Los miembros del Consejo evaluaban el objetivo que se marcaba el Plan Pastoral Diocesano en torno a la familia: hacer camino con ellas, compartir sus gozos y sufrimientos impulsando así acciones significativas para que conozcan, vivan, celebren, transmitan y se comprometan con la Buena Noticia de Jesús.

Entre otros asuntos se plantearon la potenciación de la catequesis familiar y se dio un toque de atención sobre las nuevas necesidades en la asistencia pastoral a las familias desestructuradas, a los divorciados y a los hijos de padres divorciados.

Centro Orientación Familiar

El Arzobispo, don Antonio Montero, destacó la ampliación del número de personas que se dedicarán a atender en la diócesis las necesidades de las familias a través del Secretariado Diocesano de Familia. El responsable de este órgano, David Martínez Gutiérrez recordaba la creación, a corto plazo, del Centro de Orientación Familiar, para asesorar a todos los niveles a los matrimonios con problemas. Ese centro se ubicaría en Mérida, aunque a él podrán asistir todas las personas de la diócesis que lo deseen.

Por lo que se refiere a los jóvenes, el Consejo conocía un plan destinado a evangelizar a dicho sector de población. Este plan intenta recoger las situaciones variadas y plurales que viven los jóvenes en la diócesis. Pretende buscar caminos de presencia en el mundo de los jóvenes e iniciar procesos que les ayuden a crecer en la fe. El Plan incluye nueve proyectos en distintas áreas como oración, música, compromiso con los pobres o diálogo fe-cultura.

Otro de los problemas que también preocupan a la diócesis de Mérida-Badajoz, la escasez de vocaciones a la vida consagrada, también fue objeto de estudio por parte del Consejo de Pastoral Diocesano, donde se presentó otro de los proyectos en los que se trabaja de animación vocacional.

 

En ella han participado 200 personas

La comunidad de Castuera celebra la Asamblea Parroquial 2003

Durante los días 10, 11,12 y 13 de Noviembre, se ha celebrado en la Casa de la Cultura de Castuera una Asamblea con el lema 'Dios te llama.. a tí', para reflexionar sobre la Comunidad parroquial.

Dicha Asamblea fue preparada por un equipo pastoral, quien elaboró todo el material de este acontecimiento.

Al comenzar la Asamblea se leyó una carta de monseñor Antonio Montero, arzobispo de Mérida-Badajoz, animando a los presentes a participar activamente, alabando la metodología de trabajo y bendiciendo a los participantes

Alguno de los temas expuestos durante esta Asamblea fueron 'Parroquia, Comunidad de personas y comunidades', cuyo contenido fue expuesto por Simón Casimiro Salamanca, párroco de Castuera. 'Parroquia, que evangeliza y catequiza', a cargo de Teresa Fernández-Canedo, miembro de la institución seglar Teresiana.

Amplia participación

Han participado alrededor de unas doscientas personas, quienes han trabajado las ponencias en grupos, animados por un coordinador que formó parte del equipo de elaboración y puesta en marcha de la Asamblea.

De todo lo aportado se elaborará un folleto informativo que será enviado a todas las familias del pueblo.

 

El proyecto recibe el nombre de 'La calle de atrás'

Comienza en los salesianos una campaña sobre 'chicos de la calle'

La pasada semana, con motivo de la celebración del Día de los Derechos de los Niños, se inauguró en el colegio salesiano de Badajoz, la Campaña sobre 'chicos de la calle' titulada "La Calle de Atrás".

Esta iniciativa nace de la ONG 'Solidaridad Don Bosco', en colaboración con otras ONG salesianas, desde el compromiso con los niños y jóvenes de los Países del Sur, y tiene como objetivo acercar a los niños y jóvenes de los paises ricos, la realidad de sus iguales en el sur.

Para dar a conocer la realidad de los niños y las niñas de la calle se ha elaborado una Exposición Fotográfica temática, en la que se abordarán de forma didáctica todas las dimensiones que afectan a la vida de estos niños y niñas. Más allá del conocimiento de la realidad, los organizadores aspiran a que los destinatarios reflexionen sobre las causas y consecuencias de este fenómeno. Para ello se han iniciado procesos educativos, para los que se ha creado un material didáctico específico para cada uno de los niveles de la enseñanza, para los grupos de fe y para las asociaciones juveniles.

A través de la actuación en los centros educativos se intenta promover actitudes de compromiso individual y colectivo con el cambio social. Para ello, desde la organización se proponen actividades de participación colectiva tanto en el día de la inauguración de esta campaña, como en el día de su clausura, el 16 de Abril, Día contra la Explotación Infantil.

 

La encontró don Teodoro Agustín López

Hallada una biografía de san Atón, patrono del Seminario, perteneciente al siglo XVII

El sacerdote de nuestra diócesis, don Teodoro Agustín López, investigador de la figura de san Atón, patrón del Seminario Metropolitano, ha encontrado la biografía del santo que fue dedicada por su autor, Ludovico Sanllorente, al obispo de Badajoz don Juan Beltrán de Guevara en el año 1613.

Apareció en Vitoria

Esta biografía fue hallada recientemente en la biblioteca del Seminario Diocesano de Vitoria. A pesar de las referencias existentes en torno a ella, desde el siglo XVIII se había puesto en duda su existencia por parte de los estudiosos en materia histórica.

Del libro se desprende que san Atón era pacense, lo que explica según don Teodoro Agustín López, el nacimiento de la devoción atoniana en nuestra diócesis. Éste señala también que el autor del libro se basa en la firma del testamento de san Atón en favor de los pobres, en 1153, para asegurar que era pacense, pero que esta afirmación "no se puede mantener ya que la firma, pecc., no puede traducirse como pacense sino como pecador. No obstante, para don Teodoro, tampoco puede descartarse que fuera de Badajoz ya que lo que sí está claro es que era hispano.

 

Actualmente residía en el hogar de ancianos de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados de Badajoz

Fallece el sacerdote diocesano don José París Romero

El pasado viernes fallecía en Badajoz el sacerdote diocesano José París Romero, de 77 años de edad.

Natural de Estellench (Mallorca), cursó sus estudios eclesiásticos en el Seminario, entonces diocesano, de 'San Atón', en la capital pacense.

Fue ordenado sacerdote el 17 de junio de 1951 y tres días después, ya había sido nombrado coadjutor de Montijo, cargo que ocupó hasta mediados de mayo de 1956, cuando es nombrado ecónomo de Llera. En este destino permaneció poco más de una año, para ser trasladado luego a Novelda del Guadiana y Sagrajas, en las que permaneció durante 27 años, desde julio del 57 hasta septiembre de 1984. Durante este periodo, entre 1981 y 1984, también fue nombrado vicario parroquial de Nuestra Señora de Gracia, en Badajoz.

En 1984 sufre una trombosis que merma considerablemente su actividad. Debido a ello se traslada a la capital pacense. Allí es nombrado vicecapellán de la Ermita de Nuestra Señora de la Soledad, hasta su jubilación en 1992. Desde entonces ha residido en el hogar de ancianos que las Hermanitas de los Ancianos Desamparados tienen en Badajoz.

Las exequias ­celebradas en la capilla de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados­, fueron presididas por monseñor Antonio Montero y a ellos acudieron numerosos sacerdotes.

 

Encuentro Estatal de la J.E.C

Durante los días 13 y 14 de noviembre visitaron la diócesis Pilar y Ainara, del Equipo Permanente de JEC, en Madrid, para comprobar la idoneidad de la Casa de Espiritualidad Virgen de Guadalupe, en Gévora, para desarrollar allí el próximo Encuentro Estatal del Movimiento, que tendrá lugar en la Semana Santa.

Por segunda vez en diez años, nuestra diócesis acoge un evento de tal relevancia. El Encuentro supone conocimiento mutuo de los militantes, pero sobre todo reflexión, descubrimiento y aprendizaje en torno a un tema determinado. Este año profundizarán en la figura de Jesús y en la vivencia profunda de la Semana Santa como misterio y clave de estar en el mundo.

Con acontecimientos de este tipo, los militantes de J.E.C. reafirman su sentimiento de pertenencia a un movimiento vivo que está presente en muchos lugares de la geografía española.

Desde la diócesis de Mérida-Badajoz afrontan con ilusión el reto organizativo de este Encuentro.


Liturgia del domingo

Celebramos el I Domingo de Adviento

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Jeremías 33, 14-16

Mirad que llegan días ­oráculo del Señor­ en que cumpliré la promesa que hice a la casa de Israel y a la casa de Judá.

En aquellos días y en aquella hora, suscitaré a David un vástago legítimo, que hará justicia y derecho en la tierra.

En aquellos días se salvará Judá, y en Jerusalén vivirán tranquilos, y llamarán así: "El Señor-nuestra-justicia".

 

Salmo 24, 4bc-5ab. 8-9. 10 y 14

R. A ti, Señor, levanto mi alma.

Señor, enséñame tus caminos,

instrúyeme en tus sendas:

haz que camine con lealtad;

enséñame, porque Tú eres mi Dios y Salvador.

El Señor es bueno y es recto,

y enseña el camino a los pecadores;

hace cambiar a los humildes con rectitud,

enseña su camino a los humildes.

Las sendas del Señor son misericordia y lealtad

para los que guardan su alianza y sus mandatos.

El Señor se confía con sus fieles

y les da a conocer su alianza.

 

1ª Carta a los Tesalonicenses 3, 12-4, 2

Hermanos: Que el Señor os colme y os haga rebosar de amor mutuo y de amor a todos, lo mismo que nosotros os amamos.

Y que así os fortalezca internamente, para que cuando Jesús, nuestro Señor, vuelva acompañado de todos sus santos, os presentéis santos e irreprensibles ante Dios , nuestro Padre.

En fin, hermanos, por Cristo Jesús os rogamos y exhortamos: habéis aprendido de nosotros cómo proceder para agradar a Dios; pues proceded así y seguid adelante.

Ya conocéis las instrucciones que os dimos, en nombre del Señor Jesús.

 

Evangelio según san Lucas 21, 25-28. 34-36

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:

- Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán.

Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad.

Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación.

Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra.

Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.

 

Comentario litúrgico

Estad siempre despiertos

Con este domingo comenzamos el nuevo Año litúrgico que como sabemos tiene como frontispicio el tiempo de Adviento. Es un tiempo litúrgico que encierra una doble significación bastante ignorada.

Si hiciéramos un encuesta, seguro que la mayoría de las respuestas presentarían el Adviento como el tiempo litúrgico que nos prepara para la Navidad, algo parecido a lo que la Cuaresma es para las fiestas de la Pascua de Resurrección.

Lo anterior es cierto pero sólo en parte porque el Adviento tiene también, y quizá con más fuerza teológica, otra significación: ser el tiempo litúrgico en el que recordamos, anhelamos y hacemos objeto de nuestra meditación y súplica la venida de Cristo al final de los tiempos que, si a nivel de la Historia es a su final, a un nivel personal es el encuentro definitivo con el Señor a la hora de nuestra muerte.

Esta dimensión escatológica del Adviento es lo que celebramos hasta el dieciséis de diciembre, pues a partir del siguiente día la liturgia se vuelca en la expectativa de la Navidad.

La primera parte del Adviento que comenzamos este domingo nos invitará, con sus lecturas y oraciones, a una doble tarea a realizar sobre nuestras pobres vidas: relativizar un poco el presente como transitorio en su temporalidad y a descubrir su otra dimensión pues, no sólo sirve para llenar nuestros días, sino que alcanza la categoría de ser camino que nos orienta hacia el encuentro definitivo con el Cristo de la Gloria.

Así San Pablo nos exhorta a "rebosar de amor mutuo" ahora, para que cuando vuelva Jesús nos presentemos "santos e irreprensibles ante el Padre".

Antonio Luis Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

1, lunes: Is 2, 1-5; Mt 8, 5-11.
2, martes: Is 11, 1-10; Lc 10, 21-24.
3, miércoles: Is 25, 6-10a; Mt 15, 29-37.
4, jueves: Is 26, 1-6; Mt 7, 21. 24-27.
5, viernes: Is 29, 17-24; Mt 9, 27-31.
6, sábado: Is 30, 19-21. 23-26; Mt 9, 35-10, 1. 6-8.
7, domingo: Ba 5, 1-9; Flp 1, 4-6. 8-11; Lc 3, 1-6.

 

4 diciembre: San Juan Damasceno (650-750)

Un siglo de vida fue poco si se compara con la belleza de sus escritos. Su capacidad de síntesis concertó multitud de doctrinas anteriores y sobresalió respecto de un grave problema de su época: ¿es o no idolatría venerar a las imágenes sagradas?. San Juan de Damasco, su ciudad natal, explica cómo los romanos y los judíos ofrecían sacrificios de corderos, pero unos eran idólatras y los otros no. Del mismo modo, si veneramos una imagen por el representante ­el icono o la escultura- somos perfectamente idólatras, pero si la imagen nos conduce sensiblemente a venerar el representado ­Cristo, María o los santos- estamos ante una sana piedad pedagógica que nos conduce al Dios invisible a través de imágenes visibles: Cristo, según San Pablo, es "imagen de Dios invisible". Nuestras idolatrías actuales no van por ese camino, porque ya no adoramos ningún becerro de oro, sino al oro mismo del becerro hemos progresado mucho. El dinero y la soberbia son nuestros ídolos que exigen enormes sacrificios. También Dios nos exige, pero mientras los ídolos nos centran en nosotros mismos, las exigencias de Dios nos llevan a centrarnos en los demás y olvidar nuestro incordiante "yo". Bendito árabe damasceno, gracias por abrir el cristianismo al arte sagrado y, sobre todo, por ayudarnos a vencer tanta idolatría, por ejemplo la del consumismo navideño que, alrededor del día de tu fiesta, comienza a ser adorado desde cada hogar con televisiva insistencia estúpida. De la adoración a falsos dioses, líbranos Señor.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

1, lunes: Agericio, Blanca, Mariano, Eligio, Natalia, Nahúm.
2, martes: Cromacio, Eusebio, Marcelo, Hipólito, Paulina, Aurelia.
3, miércoles: Francisco Javier, Claudio, Lucio, Sofonías, Mauro.
4, jueves: Juan Damasceno, Bárbara, Bernardo, Pedro Crisólogo.
5, viernes: Anastasio, Dalmacio, Nicasio, Juan el Taumaturgo.
6, sábado: Nicolás de Bari, Emiliano, Pedro Pascual, Mayorico.
7, domingo: Ambrosio, Eutiquiniano, Martín, Teodoro, Urbano.


Contraportada

Que las voces de los fieles resuenen en este tiempo de espera

El Canto litúrgico en Adviento

Este domingo estrenamos año litúrgico, comienza el Adviento. El sacerdote diocesano y licenciado en liturgia, don José Manuel Puente Mateos, párroco de Valdelacalzada, nos 'regala' una reflexión en torno a un tiempo litúrgico en concreto, en este caso el de Adviento. El tema central que ocupa su artículo son los cantos propios de este tiempo.

Llega el Adviento de la iglesia y con él los nuevos cánticos y los himnos propios de este tiempo santo de espera. Casi siempre cuando comenzamos un nuevo tiempo fuerte nos fijamos preferencialmente en la ornamentación exterior, los leccionarios, los colores, buscamos en el misal los formularios propios, y observamos algunas rúbricas propias que ya nos sabemos de memoria. Pero dejamos casi en la penumbra la nueva dirección que hay que darle al canto y a la música. Pues el "canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria e integral de la liturgia solemne" (SC 112). El canto, bien ensayado y dignamente ejecutado, añade "una mayor delicadeza a la oración y fomenta la unanimidad" en el gesto celebrativo de la Iglesia.

Dime cómo cantas y te diré quién eres

En lo que aquí respecta este eslogan podría transcribirse ligeramente de otra forma: dime cómo cantas y te diré lo que rezas. Es decir, por el canto podríamos deducir en qué tiempo litúrgico se encuentra celebrando tal comunidad. Más aún, mediante el canto podríamos hasta deducir de qué van las lecturas de la Palabra de Dios que se han escuchado en esa concreta celebración. Esto nos habla ya de un principio fundamental a la hora de seleccionar los cantos: la Palabra revelada, proclamada y explicada en la asamblea es la norma de nuestra oración, y por tanto, del canto y la música.

La participación del pueblo en la liturgia encuentra en el canto una forma tan sencilla como fácil. Por eso el coro ( o las corales) de muchas iglesias no deberían absorber en exclusiva el canto que le pertenece a la totalidad del pueblo. Igual que en la misa hay partes reservadas exclusivamente al sacerdote celebrante, del mismo modo el pueblo (sujeto agente y activo en la celebración) encuentra en el canto su propia alabanza, su aclamación y su respuesta a la oración oficial de toda la Iglesia. Sin embargo, vemos con frecuencia cómo la asamblea se limita a escuchar cómo otros cantan en su nombre. Habría que hacer un esfuerzo pastoral para entrenar y cultivar a la comunidad en el ejercicio propio de sus ministerios, y el canto es otro oficio más a cuidar con diligencia y esmero. Así lo expresó el Concilio cuando dijo. "es preciso que cada uno a su manera esté profundamente penetrado del espíritu de la liturgia y que sea instruido para cumplir su función debida y ordenadamente. " (SC 28).

En el canto litúrgico no hay que mirar sólo a lo que llamamos ordinariamente canciones. Lo que ha de ser o puede ser cantado en la liturgia tiene una gama muy variada. Nos referimos a las aclamaciones del pueblo, los responsorios, las salmodias, las antífonas, las secuencias, los diálogos con el presidente y los ministros, el amén conclusivo, la breve letanía de los kyries, los himnos festivos como el gloria, los aleluyas previos al evangelio, el Sanctus. Y según el momento celebrativo donde se canten así será su elección y duración. Téngase en cuenta también el gesto que acompaña al canto; por ejemplo: si se trata de una procesión solemne de entrada, el canto debería de ser, en lo posible, invitatorio, laudativo y que diera un buen arranque a la celebración que está por comenzar.

A la hora de valorar litúrgicamente un canto o himno, no valdría solamente el criterio de su "facilidad" a la hora de cantarlo, porque suena bien o tiene buen ritmo. También sobre esto tenemos ya un camino muy recorrido: "los textos destinados al canto sagrado deben estar de acuerdo con la fe católica (se canta la fe de la Iglesia); más aún, deben tomarse principalmente de la Sagrada Escritura y de las fuentes litúrgicas" (SC 121).

Los cantos de Adviento

No ofreceremos aquí un exhaustivo repertorio del cantoral de adviento. Pero sí señalar algunas indicaciones que puedan ayudar al pueblo a cantar lo que la Iglesia celebra en este tiempo, esto es: la doble expectación de Cristo (aguardamos la dicha que esperamos, la aparición gloriosa del gran Dios: Tt 2, 13), el papel de María y la Iglesia en la venida del Señor, la alegría exultante que nace de las antiguas promesas que se cumplen en el Verbo encarnado, a quien poéticamente imploramos para que baje como lluvia y rocío; su venida es inminente, no se retarda, viene como luz brillante y nos trae la paz tan deseada. He aquí algunos textos - tipo:

- Ven, Señor, ven Salvador / Maranatha.

- Ven, Señor, visítanos con tu paz y nos alegraremos en tu presencia con todo corazón (Sal 105).

- El Señor viene con esplendor a visitar a su pueblo con la paz y comunicarle la vida eterna.

- El Señor llegará sin retrasarse, él iluminará lo que esconden las tinieblas (Ha 2,3).

- Ven Señor, que brille tu rostro y nos salve (Sal 79)

- Vendrá el Señor, y aquel día brillará una gran luz (Za 14,5)

- Preparemos los caminos, ya se acerca el salvador.

- Con María la Iglesia te aguarda con anhelos de esposa y madre.

- Alégrate, goza, Jerusalén, mira que viene tu rey, no temas Sión que está cerca tu salvación.

- Vendrá el deseado de las naciones y se llenará de gloria el templo del Señor (Ag 2,8).

- Nos visitará el Sol que nace de lo alto, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz (Benedictus).

- Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas (salmo)

- Cielos: ¡derramad el rocío!; nubes: ¡lloved al Justo!

El adviento tiene como tres momentos: las primeras semanas nos animan a esperarlo en su última venida (la parusía); después nos encamina a poner los ojos en su primera venida en carne; y finalmente, está el riquísimo octavario de la inminente llegada, que va del 17 al 24 de diciembre. Todo este ritmo in crescendo debe notarse y hacerse visible hasta en el modo de cantar estos misterios. No desvelemos todo de un golpe, no adelantemos los acontecimientos que guardan un minucioso ritmo pedagógico. Devolvámosle al adviento su creciente y progresiva alegría, y su dimensión simbólica y sacramental.

Marana Tha! Ven, Señor, Jesús.

José Manuel Puente Mateo


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