Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 231 - Año V - 23 de noviembre de 1997
Director: José María Gil


Portada

Este domingo se celebra el Día de la Iglesia diocesana

Es una jornada para que los católicos tomen conciencia de su pertenencia a la diócesis

Un año más en un domingo del mes de noviembre se celebra el Día de la Iglesia diocesana, jornada destinada a concienciar a los fieles sobre su pertenencia una diócesis concreta, en nuestro caso a la de Mérida-Badajoz, de la que han de ser corresponsables en su misión y en su sostenimiento.
En ella, como afirmaba el Concilio Vaticano II, está "verdaderamente presente y obra la Iglesia de Cristo que es Una, Santa, Católica y Apostólica". Es una comunidad enraizada en una tierra y en un pueblo, en nuestro caso el extremeño de la provincia de Badajoz, al que sirve con el Evangelio, la fe y la caridad, llevándoles la salvación de Jesús.
Como decía el mismo Concilio "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón".
Ahoralos corazones de los hombres y mujeres que forman la diócesis de Mérida-Badajoz, como el de tantas personas de buena voluntad, miran a los que han sufrido la tragedia de la riada. Toda una corriente de solidaridad ha sido encauzada hacia ellos y esa es la razón por la que nuestro Arzobispo ha suspendido la colecta a favor de la Iglesia diocesana.

Editorial

Medalla para Aprosuba

Las de los veinticinco, de los cincuenta y, para quien llegue a ellos, hasta de los cien años, son como piedras miliares en la trayectoria de las personas e instituciones. En las pesadas semanas cumplía sus Bodas de Plata Aprosuba, la asociación que, en ese espacio de tiempo y a lo largo y ancho de nuestra provincia ha logrado para los deficientes mejoras educativas, sociales y laborales. Ahí están para testificarlo las residencias, escuelas, talleres, imprentas y centros ocupacionales construidos para ellos.
A la par ha conseguido la normalización de la sociedad con respecto a estas personas diferentes. Nos han hecho a todos normales para con ellos. Era y es ésta una exigencia de justicia permanente en la que queda todavía mucho por hacer, sobre todo en el terreno de la integración laboral de los deficientes.
Las buenas gentes de Aprosuba, de esta iniciativa de tanto espíritu humano y cristiano, y quienes trabajan en los centros existentes de esta asociación, con don Luis Miguel F. Fernández-Chiralt a la cabeza, han querido, con motivo de esta efemérides, agradecer la ayuda recibida, otorgando medallas a algunas personas que han colaborado en la causa a favor de los deficientes, entre ellas el presidente de la Junta de Extremadura, don Juan Carlos Rodríguez Ibarra. Es de bien nacidos el ser agradecidos y eso les honra aún más.
Pero el camino recorrido por Aprosuba, en el que ahora ponen la piedra de los 25 años, es también importante para el resto de la sociedad extremeña, porque la trayectoria de esta asociación -su constancia para cambiar mentalidades y remover obstáculos, su capacidad de ilusionar y abrir caminos- es un ejemplo para todos y por eso sería también de justicia que Extremadura se lo agradeciera con su Medalla.
Un buen gesto para estos primeros veinticinco años de vida en favor de los demás. Desde aquí lo proponemos.

Carta del Arzobispo

Crónicas viajeras (y III): De Roma

De Roma vienen los que a Roma van. Personalizo el conocido refrán, quitándole la malicia del género neutro, para indicar simplemente que ya estamos de regreso, sanos y salvos gracias a Dios, tanto los obispos como nuestros peregrinos acompañantes a la Visita "ad Limina".
Presencio en el aeropuerto el escrupuloso recuento de los expedicionarios, que efectúan los sacerdotes don Antonio Muñoz y don Pedro Fernández, pastores y guías de la peregrinación. Bromea, a mis oídos, el primero, con las palabras de Jesús en la Última cena: "No he perdido a ninguno de los que me diste" (Jn 17, 12).
Al pisar tierra en Barajas, cada uno de nosotros atesora ya en el baúl de los recuerdos y, mucho más, en el hondón del alma, aquellas vivencias que quedaron grabadas para siempre en lo más sagrado de su persona. Vayan por delante, pues se las debo a ustedes, algunas de las mías, nada secretas y fácilmente comunicables.
Renuncio en esta carta de cierre, al método que llaman diacrónico, de narrar punto por punto, siguiendo las manecillas del reloj, los actos sucesivos de las últimas jornadas, tal y como se haría para un atestado policíaco o, simplemente, para un libro de actas. Eso, ni cabe en esta página, ni la libra del peligro de aburrirles soberanamente. Habría que repasar para ello el diario de a bordo de mi paso, con la veintena de obispos de las cinco provincias eclesiásticas, por las Congregaciones romanas del Clero, de los Religiosos y de los Obispos; por las del Culto divino (ya reseñada) de la Fe, de la Evangelización de los Pueblos y de la Educación Católica; así como por los Consejos Pontificios de los Laicos, la Cultura, y los Medios de Comunicación Social. Valiosa experiencia, solemne paliza. Reclamaría su turno en esa crónica, nuestra estancia entrañable en el Colegio Español de Roma, donde residen los tres sacerdotes de Badajoz que cursan en centros romanos estudios eclesiásticos superiores: Manuel Cobo, José Manuel Puente y Javier Ramiro. Al igual que nuestro paso fugaz por las librerías contiguas al Vaticano (¡tentación de don Amadeo!), las visitas a religiosos y religiosas pacenses en Roma, las gestiones de asuntos pendientes de nuestra diócesis en la Curia Pontificia. Y, por último, nuestra escapada, en la tarde de ayer sábado, única de respiro en la semana, al gran Palacio de Exposiciones de la Via Nazionale, donde está espléndidamente instalada la gran muestra sobre la "Iberia Romana" con mas de trescientas piezas de incalculable valor, procedentes de Mérida, en una tercera parte, sin que falten algunos objetos de la antigŸedad clásica, curiosamente procedentes de sitios tan significativos, para nosotros como Azuaga, Aceuchal o Cheles. Allí quedó todo. Otro día lo contaré.

Badajoz, telón de fondo

Pero, ni un solo momento dejarán de estar en la mente y en el corazón los hechos de la tragedia de Badajoz. Sabíamos que se estaba desplegando en la capital y en los pueblos un empeño gigante de solidaridad y de entrega. Rezábamos cada día por los damnificados y por los voluntarios, por las autoridades y por el pueblo. Esa constante intención figuró en las preces de las Basílicas y de las Catacumbas, y afloró de continuo en nuestras conversaciones; informamos sobre ello a peregrinos de otros sitios y a las jerarquías romanas. Nos consoló extraordinariamente que el Papa, afónico, saludara y bendijera a la peregrinación de Extremadura y, más aún, que, en su discurso al grupo de obispos españoles, tuviera palabras de oración y de consuelo para la tragedia del pueblo extremeño, añadido al emotivo telegrama que se leyó en el funeral de la Granadilla.
Telón de fondo, digo, porque el escenario de cada jornada ha estado poblado por los personajes y los acontecimientos de una apretada programación. Su eje obligado, su punto final, ha sido, no podía ser otro, la persona insigne del Pontífice: del Santo Padre Juan Pablo II. Hemos venido a Roma a venerar las tumbas de los Apóstoles, a contrastar ante ellas nuestros orígenes. Pedro y Pablo siguen aquí, encarnados en la persona viva y actual del Obispo de Roma. Ahora no es, no puede ser una persona misteriosa, mitificada, distante. ¡Si lo estamos viendo cada día en el televisor familiar! Tenemos en la retina, su cuerpo vencido, su rostro con rictus de dolencias, su figura de anciano entrañable, valeroso e intrépido. Dentro y fuera de Roma nos preocupa, ¿y cómo no?, su salud, nos conmueve y nos pasma su intrepidez por seguir en la brecha.-¿Haber como lo encontráis de cerca? Pregunta de todos, pregunta personal mía.

Cuatro encuentros con el Papa

La Visita "ad Limina" me ha dado la oportunidad de estrechar su mano y estar cerca de él en cuatro ocasiones: la Audiencia General del miércoles, la entrevista personal del jueves, la concelebración eucarística del sábado y la comida a su mesa de ese mismo día. ¿Mi respuesta de conjunto?: -El Santo Padre está mejor de cerca que de lejos. No porque dejes de ver, sino todo lo contrario, sus facciones, sus manos, su andar arrastrado, su dificultad para moverse; sino porque, a la par y con la misma verdad, te encuentras a un hombre despierto, a un interlocutor atento, a una persona sabia y entrañabnle que te pregunta por lo esencial, te comprende y te da ánimos, ¿qué más quiere uno? En la misa oficié a su lado y lo percibí, una vez más, empapado de Dios por los cuatro costados. En la comida hablamos por los codos todos los obispos y el siguió, más lento, pero no menos festivo, nuestra marcha. Hablamos de lo divino y de lo humano, por ese orden. Y entre lo humano, el hablo de esquí y nosotros de toros. Tono festivo, con ráfagas de humanismo. Cariño a raudales. Rezamos en su capilla, después de almorzar. Besamos su anillo al despedirnos. Me comentó al salir, Monseñor Iniesta:
-Antonio, ¿tú te imaginas esto hace cuarenta años? Esta es otra Iglesia, ¿verdad?, ¡qué alegría!

La Curia, gente normal

El Papa no está solo. Ya he hecho referencia a los altos organismos de la Curia Romana, a través de los cuales el sucesor de Pedro, gobierna en la caridad a la Iglesia, a las Iglesias. Son organismos y oficinas llenas de vida, bullen los clérigos y los laicos por sus largas galerías, ves atestadas las antesalas, te cruzas con cardenales, con monseñores, carpetas en ristre, que suben y bajan; te asomas a las antesalas, curioseas las estanterías. Te atienden con esquisitez, guardas tu turno en salas severas, de sobria elegancia. Cuadros y grabados antiguos, suelo de mármol, todo limpísimo. Pero nada misterioso ni extraño. Buscas allí a un amigo y lo encuentras enseguida. Preguntas por un asunto y te lo localizan rápido. La Curia Romana no es ya un círculo cerrado de prelados italianos. En la prefectura de las congregaciones figuran españoles (Martínez Somalo), hispanoamericanos (López Trujillo, Castrillón, Medina), alemanes (Ratzinger), eslovacos (Tomko), americanos (Staford y Foley). Esto es un mundo.
Lo es también, porque en nuestros encuentros con altos prelados de Curia, sin más protocolo que el de la buena educación y el de la fraternidad episcopal, hemos hablado en lenguaje mondo y lirondo, de lo que se habla en todas partes y nos preguntan aquí. De la evangelización, de los alejados, de las crisis de la familia, de los movimientos apostólicos de la Iglesia, del clero joven y del mayor, de las vocaciones a la vida consagrada, de las luces y las sombra de la nueva cultura. Y por su puesto, de la pobreza y la marginación, de la droga y el sida, del Tercer y del Cuarto mundo. Observas, también aquí, las grandezas y las limitaciones de lo humano; pero sobre todo la grandeza, la vitalidad, la misión universal, el empuje asombroso de la Iglesia de Jesús.
Descansen ya los lectores. La visita ha terminado.
+ Antonio Montero
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

La diócesis, nuestra Iglesia local

"La diócesis es una porción del Pueblo de Dios que se conf&’acute;a a un obispo para que la apaciente con la cooperación del presbiterio, de forma que unida a su pastor y reunida por él en el Esp&’acute;ritu Santo por el Evangelio y la Eucarist&’acute;a, constituye una Iglesia particular, en la que verdaderamente est‡ y obra la Iglesia de Cristo que es Una, Santa, Católica y Apostólica". Esta enseñanza del Concilio Vaticano II, en la que se define lo que es la diócesis, es lo que año tras años se intenta hacer comprender Ðy sobre todo vivirÐ a los fieles católicos con la celebración del D&’acute;a de la Iglesia Diocesana que hoy se celebra en todas las comunidades parroquiales. Este año lo hace bajo el lema "Vive tu diócesis", ya que no basta con una pertenencia nominal, sino que ha de ser afectiva y efectiva, corresponsable de la tarea que ella realiza en y a través de todas sus parroquias y comunidades.
Nuestra diócesis de Mérida-Badajoz es una iglesia con una geograf&’acute;a y una historia propias que hunde sus ra&’acute;ces en los comienzos del Cristianismo en España y llega hasta nosotros, tratando de servir a los hombres y mujeres de un pueblo, en la Extremadura de hoy, a punto de estrenar el Tercer Milenio.
Su servicio, en nombre del Señor Jesús, lo presta la diócesis anunciando el Evangelio a través de la catequesis, la predicación, los movimientos y asociaciones seglares, centros de formación teológico-pastoral, cursillos y hasta el patrimonio cultural Éy muchos otros momentos evangelizadores.
Ella también celebra la fe en los sacramentos, en la oración, en la religiosidad popular.
Y vive la caridad en la atención a los enfermos y necesitados, en la promoción y reinserción de marginados, en la creación de centros sociales, en el acompañamiento a los enfermos.
Para llevar a cabo esta tarea, la Iglesia diocesana invita a la corresponsabilidad y colaboración mutua de quienes la componen: laicos, religiosos, sacerdotes y Obispo.
Nuestra Iglesia necesita adem‡s de medios materiales con los que realizar su tarea de servicio, de ah&’acute; que esta Jornada de la Iglesia diocesana se también una llamada a colaboración económica en su sostenimiento.
En este año esta dimensión de la jornada queda conscientemente puesta muy en segundo plano pues, debido a la tragedia sufrida a comienzos de este mes en la ciudad de Badajoz y en otras poblaciones a causa de la riada, los pobres y los que sufren han de ser los protagonistas de la ayuda solidaria de todos.
También lo dec&’acute;a el Vaticano II al afirmar que "los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los disc&’acute;pulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón".
Ojal‡ esta jornada sirva para afianzar m‡s nuestra pertenencia a la diócesis de Mérida-Badajoz, nuestra Iglesia.

El Arzobispo suprime este año
la colecta destinada al sostenimiento de la comunidad diocesana

El Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero, ha decidido suprimir este año la colecta del D&’acute;a de la Iglesia Diocesana que se celebra en este domingo como medio de contribución al sostenimiento de la diócesis, dadas las extraordinarias circunstancias que se dan en esta ocasión, con otra colecta puesta en marcha para paliar las consecuencias de la cat‡strofe sufrida por nuestro pueblo a causa de las inundaciones.
A su regreso de la visita "ad Limina" y al reencontrarse con los equipos de ayuda a los damnificados por las terribles inundaciones de Badajoz y provincia, don Antonio Montero fue puesto al d&’acute;a sobre la respuesta admirable que las parroquias y comunidades de la diócesis est‡n dando a la colecta diocesana pro-damnificados y, a pesar de no contar todav&’acute;a con resultados definitivos, puede anticipar que el alcance de la cuestión se eleva ya a una cifra cinco o seis veces superior a la que viene alcanzando cada año la del D&’acute;a de la Iglesia Diocesana.
Don Antonio, a fin de no añadir una nueva carga a los fieles y considerando también la renuncia a dichos fondos como una ofrenda solidaria de la Iglesia local de Mérida-Badajoz a los hermanos damnificados, ha llegado a la determinación de suprimir por esta vez la colecta del D&’acute;a de la Iglesia Diocesana, lo cual no afecta a la celebración misma de la jornada, en este domingo d&’acute;a 23, manteniendo todo su significado, en cuanto d&’acute;a dedicado a concienciar a los fieles obre su pertenencia a la Iglesia local de Mérida-Badajoz.

Los datos de nuestra diócesis

Fecha de creación: 28 de julio de 1994.
Primer arzobispo:
Monseñor Antonio Montero Moreno
Superficie en Km2: 17.396
Población: 618.000 habitantes
Arciprestazgos: 17
Parroquias: 213
Sacerdotes diocesanos: 329
Seminaristas Mayores 27
Seminaristas menores: 50
Religiosos: 93.
Religiosas de vida activa: 645
Monjas contemplativas: 275
Misioneros: 150
Institutos seculares: 4
Habitantes por sacerdote: 1.537
Número de bautismos en 1993: 7.041
Edad media del clero diocesano: 53 años
Casas religiosas: 117
Colegios de la Iglesia: 36
Residencias de ancianos: 14
Residencias universitarias: 5
Centros para rehabilitación
de drogodependientes: 1
Centros de acogida para transeúntes:2

Noticiario diocesano

Cáritas Diocesana quiere potenciar a los representantes de zonas

Son responsables de mantener la comunicación de las parroquias con Cáritas diocesana

Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz ha marcado sus objetivos y líneas para el curso 97-98, con la meta de impulsar la conciencia y el compromiso de una transformación social hacia los valores cristianos evangélicos que fundamenten una auténtica justicia y solidaridad.
Dentro de los objetivos de carácter más específico está el potenciar el funcionamiento de las Cáritas Parroquiales, acentuando la cercanía y el servicio desde todos los órganos de Cáritas, procurando la renovación de los equipos y una mayor preocupación en el trabajo para la transformación e implicación de la comunidad y de la sociedad.
Para poder llevar a cabo toda está renovación y darle una mayor participación a las Cáritas parroquiales es imprescindible potenciar la función de los representantes zonales como responsables que son de mantener la comunicación entre las Cáritas Parroquiales de los distintos pueblos que ellos representan y el Consejo Diocesano del que son miembros.

Representantes zonales

La figura de los representantes zonales consta ya en los estatutos de Cáritas de los años 70 y empiezan a ser una realidad en 1976, aunque aun no han alcanzado la potenciación que sería de desear para una mejor comunicación dentro de los objetivos de Cáritas.
Según consta en los estatutos, en el Consejo Diocesano, órgano encargado de ejecutar las decisiones adoptadas en la Asamblea General de Cáritas, tienen que estar representadas las Cáritas Parroquiales de los pueblos, al tener una extensión muy grande la diócesis de Mérida-Badajoz, la única manera de poder funcionar con eficacia era dividirla por zonas : La Serena, Mérida, Zafra y Badajoz.
Para hacer frente a la realidad de poder escuchar la voz de las Cáritas de los diferentes pueblos y a la vez conseguir que los acuerdos que se toman en la Diocesana no se queden reducidos a las personas de la ciudad de Badajoz, se plantea la urgente necesidad de nombrar a estos representantes de las Zonas, que son elegidos entre los directores, a propuesta de las Cáritas Parroquiales, reunidas en Asamblea Diocesana, por un periodo de tres o cuatro años.

Agentes de comunicación

Actualmente en el Consejo Diocesano de Cáritas hay ocho representantes de Zonas, dos por cada una de ellas, que representan a un total de 129 Cáritas Parroquiales, con la función específica de transmitir a los servicios generales de la Diocesana lo que son las inquietudes, las necesidades, en resumen, la situación de las Cáritas que representan. A pesar de la enorme importancia que tiene su función para poder llevar a cabo los proyectos y objetivos de Cáritas, "su misión específica, según Teresa de Felipe, Secretaria General de Cáritas Diocesana, es aun bastante desconocida en las Cáritas Parroquiales", y, sin embargo, sin la presencia de ellos, a la hora de ejecutar los acuerdos adoptados en la Asamblea General, se podría caer en el centralismo, ya que son estos representantes zonales los encargados de hacer oir la voz y la problemática de las Cáritas de las Parroquias de los diferentes pueblos que ellos están representando.

Las riadas de Balboa

Riadas por desbordamiento del Guadiana y el Limonete, en el poblado de Balboa se ha repetido tres veces en su breve historia de cuarenta años de existencia. Desde la colonización de sus parcelas el el 28 de mayo de 1958 y su asentamiento definitivo en sus nuevas viviendas recién terminadas en enero del siguiente año, se han sucedido catástrofes de terribles consecuencias. Un grupo de 64 familias, proveniente de quince pueblos de la provincia llegan a la Tierra Prometida. Deseosos del plan material, que carecían, pronto se ve trucado, el 22 de septiembre de 1992 cuando un fuerte pedrisco asoló la mitad de sus cultivos. Era imprevisible combatir las fuerzas ocultas de la Naturaleza.
Pero otras catástrofes se hubieran podido evitar. La nefasta ubicación entre las inmediaciones de la rivera del "Limonete" y la charca "Mataquintero" fue la amplia planicie prevista por los responsables. No obstante, un pastor de la finca de "El Bravero", basado en su experiencia cotidiana ya previó el futuro, que todos lamentamos.
En diciembre de 1962 los vecinos sufren una fuerte riada y tienen que ser evacuados. Cuando la reparación de los desperfectos no habían concluido, una nueva riada la arrasó tan solo dos meses después, en febrero de 1963. Las aguas cubren medio metro y arrastra la economía incipiente de aquellos campesinos.
Para solucionar el problema se desplaza el Director General de Colonización, don Alejandro Torrejón para estudiar el enclave del núcleo y buscar soluciones; ya que los cinco primeros años eran de tutela. El presidente de los colonos pide al capitán de la nave que salve la tripulación, de lo contrario el barco naufragará con sus tripulantes. Ante aquel elocuente símil en boca de un rudo colono, no falto su felicitación. Le animó a no perder la moral, ordenando un estudio por los técnicos.
Enseguida, las promesas se plasmaron en realidad. Fue construido un muro de contención. No satisfecho, amplia la defensa y a tres kilómetros a lo largo de la ribera Limonete, despropian varias hectáreas para hacer un desagŸe y contrarrestar las fuertes y misteriosas crecidas del Guadiana.
De la tremenda riada se guarda memoria. Esta última de la noche del 6 de noviembre de 1997 supera a las anteriores: al saltar por encima del muro de contención y anegar el caserío e Iglesia hasta el presbiterio.
Víctimas humanas no se han producido por dos razones: una, porque la proximidad de la Base militar de aviación, enmarcada en los límites de su demarcación, siempre ha estado pronta para evacuar al vecindario; y otra, porque siempre fueron advertidos previamente por las autoridades, salvo alguna crecida muy repentina y sorprendente. Las actuaciones asistenciales consistían en facilitar a los damnificados alojamiento, alimentación y otras ayudas y atenciones en el vecino poblado de Villafranco del Guadiana. Lugar evocado de recuerdos, ya que vivieron los primeros meses hasta que sus casas fueron terminadas. Podemos afirmar que Balboa siempre estará amenazada a parecidas situaciones, lo que debiera constituir una llamada de atención y buscar soluciones preventivas.
Teodoro A. López
Párroco

El Arzobispo regresa de Roma para seguir de cerca la ayuda a los damnificados por la riada

A su vuelta de Roma de la visita "Ad limina" y antes de comenzar la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, el Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero ha regresado a la capital pacense el pasado domingo para informarse de primera mano y animar las acciones emprendidas por la diócesis, especialmente Cáritas diocesana, en favor de los damnificados en las riadas que ha sufrido nuestra provincia.
Para ello, don Antonio Montero se ha entrevistado el lunes día 17 con el Alcalde de Badajoz, don Miguel Celdrán, con quien ha intercambiado impresiones sobre las labores realizadas y los proyectos futuros de ayuda.
También el Arzobispo ha mantenido un encuentro con con los párrocos de las zonas afectadas por la riada, con quienes ha dialogado sobre las acciones emprendidas de socorro a las personas y familias damnificadas, evaluando la ayuda prestada hasta ahora y elogiado el gran esfuerzo que están llevando a cabo los voluntarios de Cáritas, de las parroquias y asociaciones cristianas.
En este mismo sentido de información, coordinación e impulso de la labor de ayuda, el Arzobispo de Mérida-Badajoz se ha reunido también con el equipo directivo de Cáritas diocesana, a cuyos miembros ha animado a seguir intensificando la presencia de la comunidad cristiana en favor de los damnificados y en la justa promoción de todos los habitantes de las zonas afectadas.
Como ya se señaló en nuestro pasado número, Cáritas mantiene su llamamiento a todas las parroquias y a todos los miembros de la comunidad cristiana para que continúen mostrando su solidaridad y generosidad mediante aportaciones económicas, que serán precisas para que los afectados puedan rehacer sus vidas.
Los donativos pueden ser ingresados en Caja Badajoz, cuenta 2010-0001-35-00148554104; Banco de Santander, cuenta 0085-0140-14-0000005643; BBV, cuenta 0182-1487-52-0000050764; Caja Extremadura, cuenta 2099-0129-16-0070004947.
Además, en todas las parroquias se está realizando una colecta extraordinaria que se canalizará a través de Cáritas.

El Arzobispo comienza la Visita Pastoral al Arciprestazgo de Montijo

Son 21 parroquias, atendidas por una veintena de sacerdotes y nueve comunidades religiosas

El Arzobispo inició el pasado viernes, día 21, la Visita Pastoral al Arciprestazgo de Montijo, que se irá llevando a cabo hasta el próximo día 19 de diciembre.
A esta demarcación pastoral pertenecen 21 parroquias establecidas en las siguientes poblaciones: Montijo, Alcazaba, Alvarado, Balboa, Barbaño, Gévora, Guadajira, Guadiana del Caudillo, La Garrovilla, La Nava de Santiago, Lobón, Novelda del Guadiana, Puebla de la Calzada, Pueblonuevo del Guadiana, Pueblonuevo de Lácara, Sagrajas, Talavera la Real, Torremayor, Valdebótoa, Valdelacalzada y Villafranco del Guadiana. En total una población en torno a los 48.000 habitantes, atendidos pastoralmente por 22 sacerdotes y nueve comunidades religiosas.

Encuentro con las comunidades

La Visita Pastoral a todas las parroquias de una diócesis, constituye uno de los deberes más entrañables de los obispos, pues a través de ella el Pastor de la Iglesia particular entra en contacto directo con sus fieles. Es una buena ocasión que tienen los obispos para tomar el pulso cristiano a sus parroquias y confirmar a los fieles en la fe, llevándoles directamente su enseñanza y celebrando con ellos los sacramentos, especialmente la Confirmación, visitando a los enfermos, reuniéndose con las asambleas parroquiales, teniendo su culmen la visita pastoral en la celebración eucarística presidida por el Arzobispo.
La visita comenzó en el santuario de Nuestra Señora de Barbaño, Patrona de Montijo, donde tuvo una breve Celebración de la Palabra, para celebrar seguidamente la Eucaristía de apertura en la parroquia arciprestal de San Pedro Apóstol.
Al día siguiente, sábado, 22, don Antonio visitó la Parroquia montijana de San Gregorio y hoy, domingo, día 23, don Antonio Montero visitará la Parroquia de San Pedro y a la comunidad parroquial de Barbaño.

Programa

La Visita Pastoral continuará con arreglo al siguiente programa:
Día 24, lunes: Encuentro con los sacerdotes cuyas parroquias visitará a lo largo de la semana: Gévora y Valdebótoa, Puebla de la Calzada, Talavera la Real y Alvarado. El calendario es el siguiente: Parroquia de Valdebótoa y visita al santuario de Nuestra Señora de Bótoa (día 26); Parroquia de la Nava de Santiago (día 27); Parroquia de Puebla de la Calzada (día 29); Parroquia de Talavera la Real (día 30).
Día 1 de diciembre, lunes: en la Casa de Ejercicios de Gévora se reunirá con los sacerdotes de las parroquias que celebrarán la Visita Pastoral este semana: Pueblonuevo, Guadiana, Alcazaba, Valdelacalzada, Lobón, Guadajira y Novelda.
Pueblonuevo del Guadiana (día 3); Parroquia de Valdelacalzada (día 4); Parroquia de Guadajira (día 5); Parroquia de Lobón (día 6); parroquias de Guadiana y Alcazaba (día 7); Parroquia de Novelda (día 10).
Día 11, jueves: en la casa de ejercicios de Gévora, entrevista con los sacerdotes de La Nava de Santiago, Villafranco, Torremayor y Pueblonuevo de Lácara, Sagrajas y Balboa.
Parroquia de Gévora (día 11); Parroquia de Villafranco del Guadiana (día 12), Parroquia de Sagrajas (día 13); parroquias de Torremayor y Lácara (día 14); Parroquia de Balboa (día 16).
Día 19, viernes: Reunión arciprestal en la Casa de Ejercicios de Gévora.

Jornadas informativas en Badajoz sobre "Vida ascendente", movimiento de apostolado seglar de jubilados y mayores

"Vida ascendente", un movimiento de apostolado seglar de jubilados y mayores que funciona en la parroquia de San Juan Bautista, de Badajoz, desde hace nueve años, ha organizado unas jornadas informativas para invitar a otras parroquias a participar de este movimiento que intenta responder al problema de los jubilaos y mayores que, a veces, son aparcados en las parroquias y sin embargo el Papa, en su visita a Valencia en 1982, advirtió de su importancia dentro de la Iglesia. Vida Ascendente quiere ser un cauce apostólico asociado para que los mayores y jubilados vivan su participación eclesial.
El presidente de este movimiento en Badajoz, don Juan Cervera, presentó a los ponentes de la jornada: el matrimonio formado por Caridad Jiménez y Fernando Movilla, residentes en Sevilla pero extremeños de origen, quienes hablaron de la situación de los mayores dentro de la Iglesia, el papel de "Vida ascendente" en la Pastoral y recalcaron que es un movimiento no para los mayores sino con los mayores. Las jornadas fueron clausuradas con la celebración de una Misa, presidida por el P. José Antonio Parra, director del Secretariado diocesano para la Tercera Edad.
Asistieron 35 personas, que representaban a casi todas las parroquias de la ciudad. Los ponentes contagiaron entusiasmo y ganas de trabajar, por lo que se espera que pronto "Vida ascendente" quede implantado en muchas parroquias.

Mirada a nuestro tiempo

El día después

Aunque todavía va a tardar mucho hasta que nuestra ciudad y nuestros pueblos recuperen su rostro normal y desaparezcan las señales de la devastadora riada, es evidente que poco a poco irán recuperando su vida ordinaria y pronto no quedará más que el recuerdo de la pesadilla con la que se despertaron la noche del seis al siete de noviembre.
Los que no se van a olvidar fácilmente de todo lo ocurrido son los afectados directamente por la terrible tragedia; algunos de ellos han perdido a sus seres queridos y todos han visto como las ilusiones de toda una vida quedaban sepultadas bajo el fango de la traicionera riada. Sólo la solidaridad, que también ha llovido a raudales, podrá paliar en parte la tragedia de la que han sido victimas antes de que recuperen su vida normal.
Los que sí tienen la obligación de conservar vivo el recuerdo todavía por mucho tiempo son las distintas administraciones y las organizaciones ciudadanas. Unas y otras han de velar, desde el servicio y desde la conciencia crítica, por que se cumplan las promesas no sólo con soluciones inmediatas, sino hasta que cada afectado recupere unas condiciones de vida dignas.
El día después va a ser largo y va a exigir una mirada que apunte a las causas remotas de todo lo ocurrido, sin quedarse sólo en la causa próxima, que en muchos casos no ha sido más que el detonante que ha puesto al descubierto una realidad social, cultural y estructural.
Amadeo Rodríguez

Página litúrgica

Celebramos la solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo

Palabra de Dios:

Libro del Profeta Daniel 7, 13-14

Mientras miraba, en una visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él.
Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.

Salmo 92, 1ab, 1c-2, 5

R.El Señor reina vestido de majestad.
El Señor reina, vestido de majestad,
el Señor, vestido y ceñido de poder.
Así está firme el orbe y no vacila.
Tu trono está firme desde siempre
y tú eres eterno.
Tus mandatos son fieles y seguros;
la santidad es el adorno de tu casa,
Señor, por días sin término.

Libro del Apocalipsis 1, 5-8

Jesucristo es el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra.
Aquel que nos amó, nos ha librado de nuestros pecados por su sangre, nos ha convertido en un reino y hecho sacerdotes de Dios su Padre. A él la gloria y el poder por los siglos de los siglos. Amén. ¡Mirad! Él viene en las nubes. Todo ojo lo verá; también los que le atravesaron. Todos los pueblos de la tierra se lamentarán por su causa. Sí. Amén.
Dice Dios: Yo soy el Alfa y la Omega, el que es, el que era y el que viene, el Todopoderoso.

Evangelio según san Juan 18, 33-37

En aquel tiempo preguntó Pilato a Jesús:
- ¿Eres tú el rey de los judíos?
Jesús le contestó:
- ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?
Pilato replicó:
- ¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí, ¿Qué has hecho? Jesús le contestó:
- Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardián habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.
Pilato le dijo:
- Conque, ¿ tú eres rey?
Jesús le contestó:
- Tú lo dices: Soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

24, lunes: Dan 1, 1-6, 8-20; Dan 3, 52, 56; Lc 21, 1-4.
25, martes: Dan 2, 31-45; Dan 3, 57-61; Lc 21, 5-11.
26, miércoles: Dan 5, 1-6, 13-14, 16-17, 23-28; Lc 21, 12-19.
27 jueves: Dan 6, 12-28; Lc 21, 20-28.
28, viernes: Dan 7, 2-14; Lc 21, 29-33.
29, sábado: Dan 7, 15-27; Lc 21, 34-36.
30, domingo: Jr 33, 14-16; 1Ts 3, 12-4, 2;Lc 21, 25-28, 34-36.

Comentario litúrgico

Enraizados en Cristo

Con este domingo finaliza el Año Litúrgico. Ha sido un largo recorrido que, durante el Adviento, nos puso en una actitud expectante ante un Cristo que quiere, cada día, venir a nuestra vida y cumplir nuestras esperanzas.
En Navidad nos lo entregó hecho niño para que surgiera de nuestro corazón la fibra más sensible y le diéramos acogida tanto a El como al hermano necesitado.
Durante el llamado Tiempo Ordinario la lectura del evangelio dominical nos hizo testigos de los hechos y palabras más relevantes de su vida pública.
La liturgia del Triduo Pascual nos invitó a caminar con Cristo por su pascua de la muerte a la vida, y así, en la cincuentena pascual, hacernos vibrar con la certeza de que su vida de resucitado se nos ha entregado sacramentalmente para que, también en nosotros, ni la muerte ni el pecado tengan la última palabra.
Si tenemos presente todo este acerbo de experiencia cristiana al celebrar hoy la Solemnidad de "Jesucristo, Rey del Universo" no caeremos en ninguna de las posibles falsas interpretaciones que se le puede dar a este título cristológico.
No haremos de él un grito de reivindicación de supuestos derechos intramundanos en favor de la Iglesia, pues es el Jesús nacido en Belén, el predicador de Galilea que gustaba estar con los pobres, el Maestro que lavó los pies a sus discípulos y se dejó matar en la cruz y a quien hoy le oímos decir: "Mi reino no es de este mundo".
Ni tampoco hemos de sentir complejo vergonzante al recordar tal título pues el Padre, al resucitar a Cristo, lo constituyó "Testigo fiel, Primogénito de entre los muertos, el Príncipe de los reyes de la tierra".
Antonio Luis Martínez

Santoral

27 de noviembre: San Virgilio ( + 784)

San Virgilio, monje irlandés, destaca en la corte franca de Pipino el Breve como científico y matemático, siendo enviado a Baviera para misionar. Como obispo de Salzburgo construyó su catedral, además de monasterios, hospitales y colegios.
¡Oh dichosa edad en que Europa no conocía fronteras y el nacionalismo aún no ocupaba el corazón de los hombres! ¿Les he dicho a ustedes que las fronteras las han inventado las guerras y las perras? Pues sí, están donde están porque los soldados no llegaron ni más acá ni más allá, para que Hacienda sepa hasta dónde tiene que sangrar los bolsillos.
San Virgilio mantuvo, además, agrias polémicas por sostener la redondez de la tierra y el hecho de que en las antípodas también había habitantes. No, si ya veréis cómo en el pasado siglo VIII estamos ante un hombre de futuro, constructor de unidad y de ciencia, que, al fin y al cabo, es lo mismo.
Con unos cuantos como Virgilio habríamos sido más cultos, más veraces y más científicos, menos intolerantes, menos racistas y menos particularistas. ¡Dichosa edad en que un irlandés podía ser obispo de Salzburgo y científico y santo! Ayúdanos, Virgilio, a recuperar lo mejor de Europa. ¿Vale?
Manuel Amezcua

Santos de la semana

24, lunes: Crisógono. Protasio, Eanfleda, Flora y María.
25, martes: Mercurio, Moisés, Pedro Ni Cat.
26, miércoles: Siricio, Alipio, Silvestro Gozzolini, Tomás Dinh.
27, jueves: Fecundo y Primitivo, Valeriano, Virgilio.
28, viernes: Papiniano y Mansueto, Andrés Tran.
29, sábado: Saturnino, Filomeno, Iluminada, Francisco A. Fasani.
30, domingo: Andrés, Mirocles, Cutberto Mayne.

Contraportada

El Papa recibe a los obispos extremeños y tiene un recuerdo especial para las víctimas de la riada

El Santo Padre ha tenido un recuerdo especial para las víctimas de la riada que ha sufrido Extremadura al recibir el 15 de noviembre a los obispos de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz, que junto con los de la de Valladolid, Toledo, Madrid y del arzobispado castrense, han realizado la visita "ad Limina".
En su mensaje a los obispos, el Papa destacó que "esta es la primera vez que la Archidiócesis de Mérida-Badajoz, creada en el último quinquenio, efectúa la visita 'ad Límina', con la que todos los obispos reafirman su vínculo de comunión con el sucesor de Pedro".
Juan Pablo II hizo una llamada a los católicos españoles para que lleven el "alma cristiana" al mundo de la educación, del trabajo, de la cultura, de la información, de la economía y de la política.

Formación del laicado

Para que los laicos colaboren con los obispos y sacerdotes en el reto de la nueva evangelización de España, el Santo Padre reconoció que se requiere "una sólida formación" que les permita "dar razón de la esperanza que hay en ellos, frente al mundo y sus graves y complejos problemas".

Juan Pablo II apreció el esfuerzo que ha realizado la Iglesia en estos últimos años y que han sido canalizados por los "Planes de acción pastoral". "Vuestra preocupación -subrayó- sigue centrada en el impacto que las profundas y rápidas transformaciones sociales, económicas y políticas han tenido en la concepción global de la vida y, particularmente en el mundo de los valores éticos y religiosos".

Patrimonio cultural y religioso

Como recomendación particular, el Romano Pontífice pidió a los obispos españoles que aprovechen los recursos espirituales de España: su antiquísima y arraigada tradición cristiana. Este patrimonio se manifiesta en "modelos de santidad y destacadas figuras del saber teológico, en misioneros audaces y numerosas formas de vida consagrada y de movimientos apostólicos, así como en expresivas manifestaciones de piedad".
A continuación, les invitó a utilizar el patrimonio cultural y artístico para evangelizar. Con ello el Papa hizo referencia tanto a las obras arquitectónicas ("templos erigidos como lugar de oración y celebraciones religiosas) a la literatura mística de la que él mismo es experto, a la música, a la escultura y pintura (imágenes sagradas). En este sentido les felicitó por el extraordinario éxito que han experimentado las exposiciones realizadas en los últimos años con el título de "Las edades del hombre".
Haciendo mención después de las innumerables muestras de piedad popular española (fiestas, peregrinaciones, romerías, etc.), Juan Pablo II reconoció que "es cierto que en algunos casos las costumbres pueden transmitir elementos ajenos a una auténtica expresión cristiana". Sin embargo, explicó que "la Iglesia, fijándose más en las disposiciones profundas del alma que en el formalismo ritual, manifiesta comprensión y paciencia, según aquella advertencia de San Agustín: "una cosa es lo que nosotros enseñamos, y otra lo que podemos admitir"".
El Santo Padre afrontó también los problemas originados por el paso de una sociedad predominantemente campesina y rural a las grandes concentraciones urbanas. Pidió que se haga todo lo posible para que las personas que pueden sentirse más relegadas en la nueva sociedad -especialmente los ancianos- "puedan experimentar, con más intensidad si cabe, la cercanía de la Iglesia y el amor de Dios que jamás olvida a ninguno de sus hijos". En los pueblos en donde ya no puede haber sacerdotes, es necesario, según explicó, que se asegure la atención religiosa y una digna celebración de los sacramentos.
Por último y tras, la invitación al fomento vocacional, el Papa pidió que los obispos españoles que hagan un esfuerzo especial para promover el diálogo y la colaboración con los religiosos.

Recuerdo de las víctimas

Al terminar el encuentro con los obispos, Juan Pablo II ha señalado que tiene especialmente presente a "las comunidades eclesiales de Extremadura, que en estos días pasados han sufrido la dura prueba de las calamidades naturales con tantas víctimas y cuantiosos daños".
Antes de este encuentro conjunto, los obispos extremeños fueron recibidos el día 13 por el Santo Padre de uno en uno, y le expusieron de una manera más personal la situación de sus respectivas diócesis. Tras la audiencia privada con los obispos, saludaron al Papa los sacerdotes extremeños que trabajan o estudian en Roma.
Al Arzobispo don Antonio Montero y a los obispos Ciriaco Benavente y Carlos López les han acompañado en esta visita "ad Limina" una peregrinación de las diócesis extremeñas de unas 250 personas, con quienes los prelados tuvieron una misa solemne en la Basílica de Santa María la Mayor, de Roma y asistieron a la audiencia general del Papa que se celebró el miércoles día 12, donde el Santo padre volvió a tener una mención especial para con la Provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz.


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