Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 414. 18 de noviembre de 2001

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


Portada

Día de la Iglesia Diocesana

Ayudar a la Iglesia en sus necesidades

Participar en la vida de la Iglesia y colaborar en su sostenimiento económico es el doble objetivo que persigue el Día de la Iglesia Diocesana, que se celebra este domingo.

La diócesis de Mérida-Badajoz posee una extensión de 17.611 kilómetros cuadrados y una población superior a los 600 mil habitantes, de los que el 99,38% es católica. Posee 216 parroquias insertadas en 17 arciprestazgos y cerca de 300 sacerdotes en activo, a lo que hay que sumar un número indeterminado de seglares y religiosos dedicados a distintas actividades.

La diócesis de Mérida-Badajoz, aprovechando sus raíces centenarias ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, tanto en lo referente al culto y la evangelización como al ejercico de la caridad. Prueba de ello son las cifras: 24 proyectos con menores, 4 con jóvenes y familia, 14 con mujeres, 13 residencias de ancianos, 36 centros educativos, tres casas de acogida para transeúntes y gente sin techo, además de comedores, el Proyecto Vida para reinserción de drogodependientes, decenas de grupos que trabajan con enfermos, colegios para discapacitados, programas con minorías étnicas, parados y reclusos, además de programas de cooperación internacional.

Toda esta labor es posible gracias al esfuerzo de muchos cristianos cuya fe los lleva a comprometerse con una sociedad más justa y mejor, tanto con su trabajo como con su aportación económica en campañas, colectas o cuotas fijas.


Editorial

Para vivir la Fe

El Día de la Iglesia diocesana nos invita a tomar conciencia de nuestra pertenencia a la comunidad eclesial. Para ayudarnos a lograrlo se sirve de un lema con el que pretende poner el acento en algo especialmente necesario hoy. Este año el lema escogido es Para vivir la fe, participa en la vida de la Iglesia y colabora en su sostenimiento económico.

No está de más insistir en la vivencia comunitaria de la fe, máxime cuando en nuestro tiempo uno de los peligros que acechan a los cristianos es, por una parte, ceder a la pretensión de quienes no aceptan que las exigencias de la fe se hagan visibles en todos los campos de la vida y desearían, más bien verlas relegadas al ámbito de lo privado o al de las sacristías. Querrían unos creyentes que no se atrevieran a imponérsela ni a sí mismos.

Por otro lado, no es ajena a muchos católicos la tentación de un cierto individualismo que nos aisla y nos priva de los beneficios de la plena vivencia eclesial de la fe, al considerarla también a ésta, por otros motivos, como una mera cuestión privada.

Si bien es cierto que el acto de fe es algo personal, en el que, ayudados por la gracia divina, somos insustituibles a la hora de dar nuestra respuesta y adhesión a Dios, también es inseparablemente de lo anterior "creer es un acto eclesial. La fe de la Iglesia precede, engendra, conduce y alimenta nuestra fe. La Iglesia es la madre de todos los creyentes" (Catecismo de la Iglesia. n. 181).

En consecuencia nos es especialmente oportuna la llamada que este año nos dirige la campaña del Día de la Iglesia diocesana a tener una mayor y más viva participación eclesial, ya sea en la parroquia, ya en la asociación o movimiento apostólico: en su vida litúrgica, en la oración en común, en el apostolado y en sus obras sociales y caritativas, contribuyendo también a su sostenimiento material.

Como ha señalado el Papa Juan Pablo II, se trata de "hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: este es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas esperanzas del mundo" (Novo millennio ineunte, 43). Por nosotros que no quede.

 


Carta del Arzobispo

Miedo al miedo*

 

En numerosos puntos del planeta, por no decir que en casi todos, el miedo está a la orden del día desde el fatídico 11-XI, rememorado ahora, con turbadora y sangrienta similitud, por la caída en picado de otro airbus de la American Airlines, en la misma ciudad y a la misma hora, esta vez en el distrito de Queens. Sería incurrir en frivolidad decir que el miedo está de moda, pero lo que nadie pone en duda es que está de candente y permanente actualidad. Alguien ha hablado en estos días, y con acierto, de un miedo sin fronteras.

Sentirlo en la piel y en el estómago, no es comparable, con todo, ni remotamente, con la vivencia real y efectiva de la catástrofe: el atentado suicida y multicida, el sobre con polvillo del carbunco, o, Dios no lo permita nunca, con un ataque nuclear. El miedo en sí mismo no es más que la simple anticipación anímica de un mal posible o probable que, ateniéndose a las estadísticas, pocas veces llega a cumplirse de verdad. Pero, aún así, el soponcio es de propiedad personal y ¡qué te quiten lo sufrido! Absurdo y triste, ¿verdad?, pero muy difícil de atajar. ¡Qué cosas, Dios mío! acaba de decir el alcalde de Nueva York.

Al miedo, le podemos

Pero, al pavor, así quiero llamarlo, hay que plantarle cara y mirarlo de frente, dispuestos, en términos brutales, a retorcerle el cuello sin miramientos, pues, de lo contrario, el susto se torna en cobardía y termina por enroscarse a nuestra garganta como una serpiente siniestra. ¡Qué miedo me da el miedo! Hay que perderle el respeto, porque, a Dios gracias, le ganamos el pulso, podemos más que él. ¿Qué son, de suyo, el el susto, el pavor o el terror, sino fantasmas virtuales que, en definitiva, sólo existen en nuestro espíritu? Nosotros, en cambio, somos seres humanos, hechos de carne y hueso, mujeres y hombres dotados de inteligencia y de coraje. Y apoyados también, quienes nos movemos en la órbita de la fe, en la fuerza de la oración y de la gracia.

Saber cómo habérnoslas ante los clarines del miedo, que resuenan lejanos o cercanos, a menudo o de tarde en tarde, en nuestras cavernas interiores, demuestra en quienes saben dominarlos una envidiable dosis de fortaleza y sabiduría (dones del Espíritu Santo). Para ser cumplidamente uno mismo y autorrealizarse en plenitud, para volar alto en el horizonte de la propia existencia, se impone evadirse, con talento y con tesón, de las redes sutiles del temor.

Dejemos en las manos expertas de los psicoterapeutas el cuidado profesional, tan beneficioso y meritorio, de los casos patológicos como la ansiedad, las obsesiones tozudas, la franja doliente de las depresiones. Cuánto bien hacen también quienes, sin apoyarse en antropologías estrafalarias, instruyen a chicos y a grandes en el buen uso de la mente, la forja de la voluntad y en una sabia escala de valores, para que acierten a tomar decisiones en la vida superando las trabas interiores y los incordios de fuera.

Las personas así crecidas y maduras están a cubierto de las patologías de la angustia y de los miedos irracionales. Pero, todo hay que decirlo, no siempre los miedos son enfermizos o disparatados. La aprensión y el temor ante los peligros bien fundados son signo de racionalidad y de buen sentido. El miedo guarda la viña y sólo los ciegos que la ignoran cruzan una calle sin mirar a derecha y a izquierda. El miedo, en este sentido, a más de un sentimiento natural, es una defensa saludable. El lobo viene alguna vez. Los miedos a abatir son aquellos que agarrotan nuestro caminar y nuestro vuelo. Miedo al ridículo, a que te encasillen como retro o como progre, a dar la cara por la verdad y por el bien, a adquirir compromisos estables contigo mismo, con los demás o con Dios.

Una victoria moral

Pie a tierra de nuevo y volvamos a Nueva York. Lo de Manhatan y Queens, lo del ántrax de América y lo del antro de Bin Laden; lo mismo que los efectos colaterales de las bombas en Kabul, las mareas humanas de los refugiados y de los hambrientos, el ensañamiento exasperante de israelíes y palestinos; las quiebras de empresas, las oleadas del paro en Occidente, el fantasma del 29 con la gran recesión USA. Juntos constituyen un nuevo, oscuro, interpelante panorama. Con todas las trazas de un giro histórico de la humanidad, no sin antes exigirnos a todos, como Churchill a los ingleses en 1940, un futuro previsible de sangre, sudor y lágrimas.

Sea, pues, pero cuidado; lo que menos pretende este artículo es obscurecer el horizonte de mis propios temores y, menos, el de los demás. En la presente coyuntura a lo que más hay que temerle es al temor, objetivo número uno de los terroristas, con humos de victoria moral. Y es precisamente en lo moral, en el ámbito de los valores, donde el mundo libre y democrático ha de salir victorioso: derechos humanos, códigos éticos, solidaridad con los pobres, nuevo, verdaderamente nuevo, orden internacional. Contra eso no valen guerras santas, ni enfrentamientos de culturas, ni luchas de clases a escala mundial. Sí cuentan la la grandeza de ánimo, la entereza moral.

Epopeya de liberación

Bueno es recordar aquí, con sagrado respeto, a tantas gentes de bien que viven bajo amenaza en el País Vasco, sacando a flote, con temple y dignidad, su vida personal, familiar y laboral, cuando no una función pública. Y, ¿cómo no?, el ejemplo sin par del vecino de Madrid que jugándose el tipo con valentía, ha logrado la detención de dos terroristas in fraganti. Suya es esta expresión: "la batalla contra el terrorismo (la del miedo) empieza a librarse dentro de cada uno de nosotros".

Si fuera ésta de veras la tercera guerra mundial, en todo habrá de ser nueva. Nuestro llamado mundo libre, que es también el rico, el poderoso y no libre de injusticias, ha de apostar por el bien con toda sinceridad, aunque por desgracia haya que pasar por los aviones B, 52 y los misiles de alcance medio. En la historia de la humanidad, las guerras han sido siempre páginas de sangre, pero también de heroísmo, de ideales de justicia y de víctimas inocentes. Esta sólo se justifica, si fuera de verdad un compromiso mundial, una epopeya de liberación de los pobres y de los ricos, cada bloque desde sus miserias.

El miedo puede sentirse, pero no consentirse. Porque lleva en su entraña la desconfianza en el hombre, en el bien y en Dios. Por eso el espíritu de temor es condenado siempre en los libros santos. Cristo repitió a sus apóstoles la consigna de "No tengáis miedo" que tan querida es a Juan Pablo II.

 

*Este tema, con el título de "No temáis", lo saqué a raíz del 11-IX. Ahora lo he reformado totalmente, por la evolución de las circunstancias.

+ Antonio Montero,

Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

Día de la Iglesia Diocesana: "Para vivir la fe"

La Iglesia de Mérida-Badajoz cuenta con 216 parroquias y cerca de 300 sacerdotes en activo

Este domingo se celebra el "Día de la Iglesia Diocesana", que este año lleva por lema "Para vivir la fe".

El objetivo de la jornada es concienciar a todos los bautizados para que participen en la vida de la Iglesia y en su sostenimiento económico.

La diócesis de Mérida-Badajoz posee una extensión de 17.611 kilómetros cuadrados y una población superior a los 600 mil habitantes, de los que el 99,38% es católica.

La Iglesia Diocesana, con sus parroquias y comunidades, es el medio y lugar para vivir la fe. Para ello los creyentes tienen a su disposición muchos medios, tanto humanos como materiales, para cuyo sostenimiento se necesita el apoyo económico de los propios creyentes.

Para el vicario de Comunión y Solidaridad, don José Antonio Salguero, en esta jornada se nos invita a mirar a nuestra propia familia de fe. "Durante todo el año hay c ampañas que nos sensibilizan hacia dimensiones importantes del mundo y de la misión de la Iglesia en él, pero en esta jornada nos miramos a nosotros mismos". Salguero recuerda que la fe es comunitaria, "esa dimensión comunitaria -añade- me agrega al Pueblo de Dios que camina, a una Iglesia concreta, en nuestro caso de la Mérida-Badajoz, que está presidida por un obispo en la cual se hace presente y actúa Jesucristo".

En la diócesis de Mérida-Badajoz hay 216 parroquias insertadas en 17 arciprestazgos y cerca de 300 sacerdotes en activo, a lo que hay que sumar un número indeterminado de seglares y religiosos dedicados a distintas actividades.

Historia

La actual diócesis de Mérida-Badajoz fue erigida por el Papa Juan Pablo II sede metropolitana mediante la Bula "Universae Ecclesiae sustinentes", de 28 de julio de 1994 por la que elevaba a arzobispado la diócesis de Badajoz, erigida en el año 1230 por el Papa Gregorio IX con el título de Pacensis, saltando un paréntesis de cinco siglos de dominación musulmana desde la antigua metrópoli Emérita Augusta.

La historia no ha anquilosado la vida de la diócesis, que aprovechando sus raíces centenarias ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos, tanto en lo referente al culto y la evangelización como al ejercico de la caridad. Prueba de ello son las cifras, detrás de las cuales hay miles de rostros con nombres y apellidos: 24 proyectos con menores, 4 con jóvenes y familia, 14 con mujeres, 13 residencias de ancianos, 36 centros educativos, tres casas de acogida para transeúntes y gente sin techo, además de comedores, el Proyecto Vida para reinserción de drogodependientes, decenas de grupos que trabajan con enfermos, colegios para discapacitados, programas con minorías étnicas, parados y reclusos, además de diversos programas de cooperación internacional.

Toda esta labor es posible gracias al esfuerzo de muchos cristianos cuya fe los lleva a comprometerse con una sociedad más justa y mejor.

Miles de creyentes

A todos los bautizados se hace la llamada del Día de la Iglesia Diocesana: participar en la vida de la Iglesia, sentirla como familia, ayudando con nuestro trabajo a mejorar nuestro mundo y colaborar en el sostenimiento de sus obras.

Entre los que se han tomado en serio su fe se encuentran los miles y miles de seglares que trabajan en sus parroquias, movimientos y organismos diocesanos o se forman en los múltiples centros que para este fin tiene la diócesis. Junto a ellos las religiosas, 87 comunidades femeninas entre las de vida activa y las de vida contemplativa, con cerca de un millar de religiosas, además de 12 comunidades masculinas, a las que hay que sumar cinco institutos seculares.

Otro de los pulmones de la diócesis es el Seminario. Allí se forman los jóvenes que recibirán el orden del sacerdocio. En el presente curso cuenta con 22 alumnos en el Seminario mayor, los que de manera más inmediata se preparan para el sacerdocio, y 58 los del Seminario menor, que realizan estudios de secundaria y bachillerato en el Colegio Diocesano, el cual, a su vez, cuenta con más de 250 alumnos y alumnas.

Las cuentas del ejercicio 2000 (suma de las contabilidades de la Administración Diocesana y de 216 parroquias)

Gastos.-

·Personal (306 sacerdotes, 18 religiosos y 11 laicos): 533,6 millones de pesetas.

·Obras de reparación y rehabilitación: 201, 7 millones.

·Funcionamiento y Actividades pastorales: 178 millones.

·Aportación a Instituciones Diocesanas: 50,6 millones.

·Cargas Fundaciones: 109,8 millones.

·Tributos, 1,9 millones.

·Dotaciones para amortizar bienes inmuebles: 121,9 millones:

 Total: 1.197,7 millones

Ingresos.-

·Subvenciones locales (no incluye las que la Junta de Extremadura realiza directamente a través de Patrimonio): 2,6 millones.

·Servicios prestados por los sacerdotes al estado e instituciones privadas: 210,6 millones.

·Ingresos propios de la Archidiócesis: 194,8 millones.

·Dotación del Fondo Común Interdiocesano (asignación en el IRPF): 349,7 millones.

·Aportación de los fieles a través de las parroquias y otros donativos: 417,6 millones.

TOTAL: 1.175,5 MILLONES

Pérdidas en el ejercicio: 22,2 millones

 

"No puede haber misión compartida si no hay vida compartida"

La Asamblea General de la CONFER analiza el marco de la colaboración entre religiosos y laicos

La colaboración apostólica entre religiosos y laicos no es una cuestión de simple estrategia u operatividad misionera, sino que se trata de un aspecto que afecta al núcleo de la fe y la eclesiología de comunión, pues "no puede haber misión compartida si no hay vida compartida". Es más, la colaboración dará difícilmente buenos frutos si no está acompañada por una vida compartida. Por eso, la VIII Asamblea General de la Conferencia Española de Religiosos (CONFER) ha dedicado la tarde del primer día de su reunión plenaria a estudiar el marco teológico y sociológico de la colaboración entre religiosos y laicos, de la mano del jesuita Gabino Uríbarri, el claretiano Pedro Belderrain y el sociólogo laico Fernando Vidal.

La asamblea reunió en su sede de Madrid a más de 400 superiores y superioras provinciales de las congregaciones masculinas y femeninas existentes en España del 13 al 15 de noviembre, para abordar el tema de los religiosos y los laicos, "dos vocaciones, una misión", bajo el lema "Colaboradores en Cristo Jesús".

Hay que cultivar espacios de comunión y encuentro

Esta colaboración requiere, al mismo tiempo, estructuras y actitudes de fondo sobre la relación entre las diversas formas de vida cristiana. "Podemos invitar a los seglares a hablar en nuestros capítulos, darles voto en cien mil consejos, ofrecerles cargos de responsabilidad en las obras apostólicas, pero si falta el verdadero propósito de caminar en misión compartida, no estamos haciendo nada", comentó Belderrain al respecto, pues "compartir tareas no supone compartir misión, y mucho menos el simple hecho de repartirlas".

Frente a esta actitud, Belderrain, que es director de la revista Vida Religiosa, animó a cultivar con esmero espacios de comunión y encuentro, alentar órganos de participación y fomentar la escucha recíproca y eficaz. Y si es verdad que se ha expresado varias veces y de modo solemne la convicción de que la Iglesia no está formada si no tiene una laicado consciente o si prescinde de la vida religiosa como elemento decisivo para la misión, "es hora de colaborar más, de aunar fuerzas, de ahuyentar miedos".

Institucionalizar la figura de los laicos comprometidos

Por su parte, Vidal comentó que "el imaginario sobre lo cristiano en nuestro país no incluye la figura del laico vocacional y eclesialmente activo, por lo que públicamente se carece de modelos de referencia institucionalizados que ayuden a la gente en la construcción de su identidad". De ahí que sugiriera la necesidad de institucionalizar la figura de los laicos comprometidos dentro de la Iglesia en general y de la vida religiosa en particular, porque los laicos vocacionales que están implicados en un carisma concreto "son también creadores y comentaristas de dicho carisma desde la aplicación a su vida cotidiana o desde la reflexión más especializada". El reconocimiento de dicha figura laical en una congregación es fundamental para que pueda existir colaboración, aclaró el sociólogo, al tiempo que para ello un factor importante es la formación específica de los laicos.

Asimismo, Uribarri insistió en la complementariedad de las diversas vocaciones eclesiales y de los carismas en orden a la misión común en la Iglesia, que "impide cualquier tipo de instrumentalización del otro". Por eso, al referirse a los criterios de actuación, el religioso jesuita dejó claro que "el servicio que hoy Dios pide a la vida consagrada pasa por un servicio de colaboración mutua y complementaria con el laicado en orden a la misión de la Iglesia y de Cristo". En este sentido, pidió actuar desde la convicción aunque sin perder la identidad, favoreciendo la espiritualidad, las plataformas apostólicas y la sabiduría acumulada que la vida religiosa puede aportar, pero estando dispuestos a aprender y a recibir. Porque desde el punto de vista teológico, en la relación entre los religiosos y los laicos está en juego tanto la fidelidad a la eclesiología del Concilio Vaticano II como a la propia vocación e identidad, apuntó Uribarri, mientras recordó que tanto la vida consagrada como el laicado resultan fortalecidos de esa relación. (IVICON)

 

El 80% de los cristianos dependen económicamente de ellos

Llamada para que los peregrinos vuelvan a Tierra Santa

La Custodia de Tierra Santa ha lanzado un llamamiento para que regresen los peregrinos a Jerusalén, Nazaret y Belén, pues su presencia es vital para los cristianos de la región. "No nos dejéis solos a los cristianos de Tierra Santa" es el llamamiento que ha hecho el padre Vicenzo Ianniello, secretario de la Custodia de Tierra Santa.

"Estuve ayer (por el sábado pasado) en Belén -explica el fraile franciscan--: es una ciudad desierta. En las familias cristianas, quien puede trata de ayudar a los otros. Pero si no se reanudan las peregrinaciones, no hay nada que hacer". "Nunca había sucedido algo así, ni siquiera en los años de la primera Intifada", asegura este franciscano.

Al centenar de empleados, en su mayoría padres de familia, que se han quedado sin trabajo la Custodia de Tierra Santa sigue entregando el 75% del salario. Pero hacer frente a este compromiso es cada vez más difícil.

El mismo problema lo tienen centenares de familias, revela el franciscano. Más del 80% de los árabes-cristianos depende económicamente de actividades relacionadas con las peregrinaciones: son propietarios y personal de hoteles y de pequeños restaurantes de los itinerarios de peregrinación; taxistas y conductores de autobuses; pequeños artesanos que realizan imágenes en madera o camisetas; vendedores de objetos religiosos y recuerdos. Están todos sin trabajo desde septiembre de 2000.

Las actividades promovidas por la Custodia de Tierra Santa para dar una casa a familias en dificultad también se han complicado. Pero en esta situación los inquilinos no pueden pagar ni siquiera los alquileres simbólicos previstos por el proyecto. (ZENIT)

 

Actas de la Plenaria de la Comisión Pontificia

'América Latina, al encuentro de Jesús vivo'

La Comisión Pontifica para América Latina, cuyo vicepresidente es el obispo placentino Monseñor Cipriano Calderón, acaba de publicar el libro "Iglesia en América, al encuentro de Jesucristo vivo", que contiene las actas de la Reunión Plenaria de la citada Comisión, celebrada en el Vaticano del 20 al 23 de marzo.

El libro tiene una intención evangelizadora, a partir de Jesucristo Salvador y Evangelizador. La Comisión Pontificia trató de señalar la importancia que la Exhortación Apostólica postsinodal ha tenido y tiene en la actualidad para la nueva evangelización en el 'Continente de la esperanza'.

Se ha querido examinar el contenido del documento, aunque no ha sido posible abarcar todos los puntos,y se ha pretendido analizar la aplicación de las indicaciones y normas sinodales o pontificias, si bien el tema queda abierto.

Esta obra podrá servir de orientación a los evangelizadores en sus afanes pastorales que, según Juan Pablo II y el Sínodo para América, han de tener la finalidad de llevar a los hombres y mujeres de América Latina al encuentro de Jesús vivo.

 


Información diocesana

Adoradores de Mérida-Badajoz lo celebran

La Adoración Nocturna cumple 125 años

El pasado día 10 de noviembre, la Adoración Nocturna de las diócesis de Mérida-Badajoz y todas las andaluzas, celebraron en Córdoba un "Encuentro Eucarístico", que congregó a más de 800 personas. Este Encuentro se enmarca dentro de los actos que, con motivo del 125 aniversario de la fundación de la Adoración Nocturna Española (ANE), se están realizando.

De la diócesis de Mérida-Badajoz han asistido más de 100 adoradores y adoradoras representando al Consejo Diocesano de la ANE, y a las diversas secciones de la misma en la diócesis: Badajoz, Mérida, Almendralejo, Calamonte, Castuera, Fuente del Maestre, Granja de Torrehermosa, Santa Marta de los Barros y Villafranca de los Barros.

Los actos de este Encuentro dieron comienzo a las 17 h. con una Asamblea general donde el vicedirector espiritual del consejo nacional, don José F. Guijarro, expuso el tema "La vigilia de la Adoración Nocturna base de su carisma". Tras esta ponencia le tocó el turno a don Salvador Muñoz, catedrático de la Faculta de Teología de San Dámaso, quien habló sobre "Identidad y espiritualidad de la Adoración Nocturna", y don José María Alsina, catedrático de Filosofía Social de la Universidad de Barcelona, quien trató el tema "Así es la Adoración Nocturna". Ya por la noche, se celebró una Vigilia Eucarística presidida por el obispo de Córdoba, don Javier Martínez González.

Todos estos actos se repetirán en otras ciudades españolas, hasta culminar en una gran Vigilia Nacional Hispano Americana en octubre del 2002.

 

Nuestra Señora de los Milagros de Mérida

Los grupos parroquiales juveniles celebran su primer encuentro de este curso

Los Grupos Parroquiales de Jóvenes (GPJ) de la parroquia de Nuestra Señora de los Milagros de Mérida celebraron, el pasado fin de semana, su primer encuentro del curso 2001-2002.

El lugar elegido fue la Casa de Oración de Villagonzalo y el lema "Buscando nuestra madurez", con el que los jóvenes pretendían ahondar en su compromiso con la parroquia, el centro de estudios o el trabajo, según la realidad de cada uno.

Proceso personal

También se trataba de que los jóvenes pudiesen descubrir cual ha sido su proceso su proceso vital y cómo Dios va actuando sobre él.

En total participaron cerca de 50 jóvenes que propusieron, como tareas importantes para el presente curso, profundizar en el esquema de "Revisión de Vida", conocer más profundamente temas como los sacramentos o la iglesia y realizar actividades lúdicas con otros grupos de la parroquia.

 

Programa de mujer de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz

Un centenar de voluntarias toman parte en el encuentro anual de formación de monitoras

Se celebró en la Casa de la Iglesia de Montijo el Encuentro anual de formación de monitoras del Programa de Mujer de Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz, que contó con la participación de más de un centenar de voluntarias. El Encuentro se centró en el tema "La motivación en la acción social con mujeres".

Durante la jornada de la mañana hubo una charla sobre la motivación, el por qué de cada una de las acciones personales. En esa charla la psicóloga doña Teresa de Felipe expuso las diferentes motivaciones que existen y realizó un análisis de las necesidades que presentan tanto las mujeres con las que trabajan las monitoras como ellas mismas así como las causas que provocan la falta de motivación.

Además de las notas teóricas que aportó doña Teresa de Felipe, se llevó a cabo un trabajo por grupos entre los asistentes que continuó tras la comida con el fin de encontrar, entre todos, estrategias para monitoras y mujeres con las que éstas trabajan en los diferentes proyectos de la diócesis.

Procedencia

El encuentro se enmarca dentro del plan de formación elaborado para el voluntariado del Programa de Mujer de Cáritas. En él participaron el delegado episcopal, don Enrique Cruz y la responsable del Programa de Mujer de Cáritas Española doña Purificación Marcos, además de trabajadoras del Programa. El centenar de voluntarias asistentes procedían de los proyectos de Badajoz (C.P San Pedro de Alcántara, C.P Nuestra Señora de la Asunción, C.P Purísima Concepción, C.P San Juan de Dios, C.P Jesús Obrero y C.P Santa María la Real), Mérida (San Francisco de Sales, C.P San Antonio de Padua y voluntarias de San Vicente), Almendralejo (C.P Purificación y C.P San Roque), C.P Montijo, C.P. Llerena, C.P. Villafranca de los Barros, C.P. Azuaga, C.P. La Nava de Santiago, C.P. Fuente de Cantos, C.P. Táliga, C.P. Olivenza, C.P. Oliva de la Frontera, C.P. La Morera y otras.

 

Olivenza

Festival Folclórico

La Comunidad parroquial de Olivenza celebró el pasado fin de semana un festival folclócrico para recaudar fondos para la construcción del Centro Parroquial "San Juan Macías" que esta comunidad está llevando acabo. Gracias a la generosa iniciativa de algunas personas de Olivenza, este festival se ha podido realizar y en él han participado grupos folcloricos de Olivenza, Badajoz, Talavera la Real y Valverde de Leganés.

 

Cuatro religiosas carmelitas profesaron en Badajoz

Cuatro religiosas profesaban el día de Todos los Santos en el convento de las Carmelitas Descalzas de Badajoz, de vida contemplativa. Las cuatro religiosas pertenecían al Movimiento Neocatecumenal y son María Eugenia de San José, de 50 años de edad, Patricia Eugenia del Carmen, de 38, Nora Elena de la Cruz, de 33 y Claudia Helena del Rostro de Cristo, de 22. Todas ellas llegaron de Colombia hace tres años, dejando su trabajo y sus familias, algunas de las cuales estuvieron presentes en la ceremonia celebrada en la capilla del convento, repleta de fieles. La ceremonia estuvo presidida por el Provincial Carmelitano, el padre José Fernández Marín, que estuvo acompañado por varios sacerdotes diocesanos, entre ellos el delegado para la Vida Consagrada, don Manuel Santos y varios religiosos carmelitas de la comunidad de Badajoz.

 

AGENDA

Encuentro regional de animadores de jóvenes

El próximo sábado, día 24, se va a celebrar en Trujillo un Encuentro-Cursillo regional de animadores de pastoral de juventud, bajo el lema "Presencia de los jóvenes en la Iglesia y en el mundo". Este encuentro está organizado por los secretariados de pastoral de la juventud de las tres diócesis extremeñas y a él están convocados todos los animadores de grupos de pastoral juvenil, movimientos de jóvenes de Acción Católica, sacerdotes y otros agentes de pastoral de la juventud. El encuentro comenzará a las 10 de la mañana con la acogida y terminará hacia las 7 de la tarde con la Eucaristía.

 


Al paso de Dios

Porque soy Iglesia

La decisión de contribuir a las necesidades de la Iglesia se toma normalmente de acuerdo con unas convicciones personales, y no suele estar sometida al albur de acontecimientos puntuales; se toma tras informarse adecuadamente, sin dejarse manipular por campañas interesadas, teniendo en cuenta lo que se pide, para qué se pide y, sobre todo, tras preguntarse cuál es la razón por la que estamos obligados a sostener esas necesidades.

Este domingo, la Iglesia diocesana, o sea, la comunidad de creyentes en Jesucristo que formamos todos los bautizado que vivimos actualmente en la diócesis de Mérida-Badajoz, llama la atención sobre sí misma de todos los que tengan la oportunidad de escucharla, y especialmente de los que van a la Iglesia para la Eucaristía del domingo. Nos recuerda que aquí, en este trozo de tierra que es Extremadura, con la peculiaridad y diversidad de sus gentes, somos y constituimos la Iglesia y, por tanto, continuamos en este momento histórico su misión: acercar por la Palabra, por los sacramentos y por el servicio la buena noticia de la salvación.

El tomar conciencia de que somos parte interesada está por encima de cualquier otra circunstancia a la hora de adoptar nuestra decisión personal de contribuir al sostenimiento de las tareas que realiza la comunidad de creyentes en Jesucristo. Esa convicción se refuerza con una buena información sobre lo que la Iglesia diocesana hace en favor de los demás con acciones sociales, educativas y de evangelización, a través de sus instituciones y, de un modo especial, en las 216 parroquias que la constituyen.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


Liturgia del domingo

Celebramos el XXXIII Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Profecía de Malaquías 3, 19-20a

Mirad que llega el día,/ ardiente como un honor:/ malvados y perversos serán la paja,/ y los quemaré el día que ha de venir/ ­dice el Señor de los ejércitos­,/ y no quedará de ellos ni rama ni raíz./ Pero a los que honran mi nombre/ los iluminará un sol de justicia/ que lleva la salud en las alas.

 

Salmo 97, 5-6, 7-9a. 9bc

R. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

Tañed la cítara para el Señor,/ suenen los instrumentos:/ con clarines y al son de trompetas,/ aclamad al Rey y Señor.

Retumbe el mar y cuanto contiene./ la tierra y cuantos la habitan;/ aplaudan los ríos, aclamen los montes/ al Señor, que llega para regir la tierra.

Regirá el orbe con justicia/ y los pueblos con rectitud.

 

Carta de san Pablo a los Tesalonicenses 3, 7-12

Hermanos:

Ya sabéis cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie.

No es que tuviésemos derecho para hacerlo, pero quisimos daros un ejemplo que imitar. Cuando vivimos con vosotros os lo mandamos: el que no trabaja, que no coma. Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a éstos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan.

 

Evangelio según san Lucas 21, 5-19

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos.

Jesús les dijo: Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.

Ellos le preguntaron: Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?

Él contestó: Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca"; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.

Luego le dijo: Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.

Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

19, lunes: 1Mac 1, 10-15. 41-43. 54-57. 62-64; Lc 18, 35-43.
20, martes:
2Mac 6, 18-31; Lc 19, 1-10.
21, miércoles:
2Mac 7, 1. 20-31; Lc 19, 11-28.
22, jueves:
1Mac 2, 15-29; Lc 19, 41-44.
23, viernes:
1Mac 4, 36-37. 52-59; Lc 19, 45-48.
24, sábado:
1Mac 6, 1-13; Lc 20, 27-40.
25, domingo: 2S 5, 1-3; Col 1, 12-20; Lc 23, 35-43.

 

Comentario litúrgico

El día ardiente

Estamos acercándonos al final del año litúrgico y la liturgia de la palabra de este domingo, penúltimo del ciclo litúrgico, aprovecha la ocasión para presentarnos una de las verdades que están en el corazón de nuestro Credo y que no es frecuente su mención ni en la catequesis ni en la predicación ordinaria: la última venida de Cristo al final de la Historia.

En la primera lectura, Malaquías con su estilo profético da a la liturgia de hoy un buen titular para anunciar esa vuelta de Cristo: el día ardiente.

Sí, realmente ardiente es toda la literatura que, desde la apocalíptica de Antiguo Testamento, pasando por las palabras evangélicas, hasta los falsos profetas que han surgido a lo largo de la historia, ha hecho estremecer a mas de una generación pensando que se acerca el fin del mundo.

Nuestra generación es testigo de todos los anuncios de la proximidad del fin del mundo que diversas sectas han hecho para captar adeptos e incluso sus dineros. El final del segundo milenio también ha suscitado la memoria de este evento en casi todos los medios de comunicación del mundo entero.

La lectura evangélica de hoy nos sitúa ante este evento que el profeta llama 'día ardiente'. Es cierto que Jesús no nos ha pronosticado a los cristiano una camino fácil a lo largo de la historia de este mundo. Parece que la contradicción y la persecución es el sello característico de la autenticidad cristiana de la comunidad eclesial en cualquier momento del devenir del tiempo. Pero cuando llegue el 'día ardiente' será, para los discípulos perseverantes en el Señor, un día ardiente pero de confianza y gozo en la salvación.

Antonio Luis Martínez

 


Santoral

18 de noviembre: Dedicación de las Basílicas de Pedro y Pablo

Los apóstoles Pedro y Pablo ganan en el santoral a todos los demás. Sólo Juan Bautista posee dos fiestas: la de su martirio y la de su nacimiento -el único que se celebra además de los de Cristo y de María-. Pero los dos grandes apóstoles tienen tres: su martirio, la Cátedra de San Pedro y la Conversión de San Pablo, y esta del 18-N.

La costumbre viene tanto de Jerusalén como del Imperio Romano: en el A. T. encontramos fiestas que conmemoran las reconstrucciones del templo judío y en Roma no son pocos los edificios festejados con anuales conmemoraciones solemnes.

¡Pero bueno!, ¿el día de la Cátedra de San Pedro festejamos una "sagrada poltrona"?, ¿el día 18-N cantamos la grandeza de unas construcciones?. Ciertamente no. Mirad: las basílicas están construidas en lugares inverosímiles. La de Pedro en la ladera de un "vaticano" que sostuvo las gradas del circo de Nerón y la de Pablo en una vía que comunica Roma con el mar. Poseemos testimonios literarios, epigráficos y arqueológicos que así lo confirman.

Pero lo que realmente celebramos es nuestra condición de "piedras vivas" que se insertan en una construcción cimentada en los apóstoles y cimentada en Cristo. Nos estamos celebrando a nosotros mismos, reconstruidos siempre sobre nuestras propias ruinas por la Gracia de Dios. Destinados a ser permanentemente constructivos y radicalmente edificantes. Eso, eso.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

19, lunes: Máximo, Barlaán, Azas, Matilde, Santiago Benfatti.
20, martes:
Basilio, Crispín, Dasio, Octavio, María Fortunata.
21, miércoles:
Presentación de la Stma. Virgen. Mauro, Gelasio I.
22, jueves:
Cecilia, Ananías, Benigno.
23, viernes:
Clemente I, Columbano, Felicitas, Lucrecia.
24, sábado:
Andrés Dung-Lac y compañeros mártires, Crisógono.
25, domingo: Jesucristo Rey del Universo
, Mercurio, Moisés.

 


Contraportada

Testimonio de familiares de dos víctimas del atentado del 11-S, una de ellas la única española

"El amor de Dios ha sobrepasado este mal", dice la esposa de uno de los bomberos muertos

José Luis de San Pío, padre de la única víctima española de los atentados perpetrados el pasado 11 de septiembre contra la ciudad de Nueva York, en una entrevista concedida al diario 'La Razón', confiesa que la fe en Dios le ha ayudado a superar este momento e incluso a no guardar rencor a sus enemigos. Por su parte, Jean Palombo, esposa de uno de los bomberos muertos durante las tareas de rescate, afirma que tiene miedo, pero que se agarra al Señor.

"No puedo amar a los asesinos de mi hija, pero no soy capaz de guardarles rencor», afirma De San Pío, que estima que los responsables de esta situación "somos los hombres", porque "manteniendo la situación de injusticia, damos lugar a estos actos de violencia".

"Mi hija (Silvia) trabajaba en la planta 92 de la primera Torre que fue golpeada. El avión entró por la 96", explica De San Pío.

El pasado jueves relató, sereno, su vivencia ante casi tres mil jóvenes que acudieron a la Vigilia de la Almudena convocada por el cardenal Rouco María Varela en la catedral de Madrid.

"La causa común a todos los actos terroristas reside en la falta de amor hacia nuestros semejantes ­afirmó ante los jóvenes José Luis de San Pío­. No se respeta ni cumple el mandato divino de 'amaos los unos a los otros como Yo os amo'".

Esta es parte de la entrevista que ha concedido a La Razón.

- Algunos, ante este desastre, se han preguntado si Dios existe y, si existe, por qué permite estas cosas. ¿Usted ha culpado a Dios?

- José Luis de San Pío: No, en absoluto. Somos los hombres los que, manteniendo la situación de injusticia, damos lugar a estos actos de violencia. Es una responsabilidad nuestra, no de Dios.

- ¿La fe le ha ayudado a superar estos momentos?

- José Luis de San Pío: Vi por la televisión el ataque media hora después de que ocurriera. Mi primera reacción cuando vi que no era una película fue, lógicamente, de dolor, de un profundo dolor. Pero inmediatamente me vino a la cabeza que mi hija y su marido eran cristianos practicantes y que ya estarían en el cielo. Lo malo es para los que nos hemos quedado en este mundo. En mi caso, tener fe ha sido fundamental para poder soportar esta situación.

- También le habrá ayudado el apoyo de todos sus seres queridos.

- José Luis de San Pío: Sí. También me ayudó mucho el soporte institucional y el de mis compañeros de trabajo de Garrigues & Andersen, quienes estuvieron pendientes de mí en todo momento. Me han llegado también cartas de gente absolutamente desconocida -y me enseña un abultado dossier con cientos de emails, cartas y tarjetones-. Todas las conservo y a todos he contestado. Muchos me dijeron que, al verme por la televisión, se me notaba que era un hombre de fe.

Esposa del bombero

"Perdónalos, porque no saben lo que han hecho". Estas son las palabras que pronuncia Jean, de 41 años, la esposa de Frank Palombo, de 46 años, uno de los heróicos bomberos de Nueva York que falleció en el atentado a las Torres Gemelas.

Jean, que se casó con Frank en 1982, se queda ahora sola con diez hijos. El mayor tiene quince años, la menor, Margaret, uno. Frank pertenecía a la parroquia de San Columbano, en Nueva York, y formaba parte del Movimiento Neocatecumenal.

"La mañana del 11 de septiembre me desperté totalmente alterada pues creía que estaba encinta ­revela Jean en una entrevista concedida al semanario italiano 'Tempi'­. Le dije a Frank: "No puedo otra vez, tan pronto, me volveré loca". Frank me respondió: "No te preocupes por eso... y, por cierto, ¿cómo le vamos a llamar?". Me eché a reír. Siempre sabía cómo hacerme reír...".

Después de dejar a los niños en el colegio, Jean oyó un estruendo y pronto escuchó rumores sobre el primer avión estrellado contra una de las Torres.

"Pronto aprendí en mi matrimonio que la mujer de un bombero no tiene que ver nunca el telediario cuando su marido está trabajando durante una desgracia, y es lo que hice ­sigue contando Jean­. En la noche comprendí que algo no había salido bien, pues no había llamado y nadie sabía dónde estaba su equipo".

"A medianoche supimos que estaban dispersos ­añade­. Algunos días después, supe que no estaba encinta. El 2 de octubre volví al "Ground Zero" (la zona de las Torres Gemelas) con mis catequistas, y entonces fui capaz de volver a casa y de decir a mis hijos que su padre había muerto".

Ante la pregunta por lo que ahora experimenta Jean, tras la pérdida de Frank, responde: "El Señor me lo dio, el Señor me lo quitó. Bendito sea el Señor. Creo que Dios trabaja por el bien de quienes le aman. Este acontecimiento ha sido un gran mal. De todos modos, el amor de Dios ha sobrepasado este mal. Al pensar en los terroristas, sólo puedo decir: "Padre, perdónales, porque no saben lo que han hecho"".

"Echo de menos de manera terrible a Frank y lloro mucho -­confiesa Jean­, pero sé que seguirá ayudándonos desde el Cielo. Estoy pidiendo una intimidad más profunda con Cristo, pues estoy segura de que traerá frutos tan bellos como los que han surgido de mi intimidad con Frank".

"Frank ­concluye­ ha transmitido la fe a los niños y con frecuencia me consuelan con una palabra. Los niños son felices por el papá que tienen, pero echan de menos el no poder jugar con él, el no poder rezar con él, el no poder aprender con él, o no poder estar con él. Yo tengo miedo, pero me agarro al Señor. Ahora continuaremos, en la Iglesia, haciendo la voluntad de Dios". Zenit

 


Noticias de América Latina:

http://www.aciprensa.com

 



Return to Camino