Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 551. 14 de noviembre de 2004

Director: José María Gil

Redactores: Juan José Montes y José Carrasco


Portada

Los obispos conciencian a los católicos sobre la Eutanasia

La Conferencia Episcopal Española (CEE) va a lanzar, durante este curso, una serie de campañas de información y concienciación a los católicos españoles sobre temas de actualidad.

La primera de estas campañas -que era presentada en días pasados por el Secretario General de la Conferencia Episcopal, padre Juan Antonio Martínez Camino- gira en torno a la cuestión de la eutanasia, de actualidad tras la reciente proyección de la película 'Mar adentro' y la campaña mediática aneja a dicha película.

Para llevar adelante dicha campaña de información la CEE ha distribuido siete millones de trípticos en los que, de manera sencilla, se arroja algo de luz sobre esta cuestión.

La campaña no pretende aportar nada nuevo sobre el tema de la eutanasia, reconocen los obispos, pues éste ha sido tratado en varias ocasiones en los documentos oficiales de la propia CEE, entre los que destacan: "La eutanasia es inmoral y antisocial" y "La eutanasia: cien preguntas y respuestas". De lo que se trata, como ponía de manifiesto Martínez Camino en la presentación de la campaña "es de aprovechar el debate generado en la opinión pública para hacer llegar la voz de la Iglesia".


Editorial

El Congreso de Apostolado Seglar

La extraña situación de las relaciones Iglesia-Estado, originada por la ráfaga de iniciativas legales del Gobierno, claramente contrarias a principios fundamentales de la concepción cristiana de la vida, del matrimonio, de la familia, de la enseñanza religiosa, por citar sólo algunos de los campos hasta ahora afectados, que no son pocos, está despertando, puestos a ser positivos, en un alto porcentaje de españoles su sentido de identidad católica o eclesial, actitud que ha de traducirse no en la crispación ni mucho menos, sino al contrario en la serenidad de un compromiso más activo y constante, personal y público, en la misión de la Iglesia más allá del trabajo interno o de puertas adentro.

Para lograr este objetivo, que por otra parte tendrían que formar parte de la vida normal de los laicos cristianos y no sólo en momentos difíciles, viene muy bien -¡providencial coincidencia!- el Congreso de Apostolado Seglar que se está celebrando este fin de semana en Madrid, organizado por la Conferencia Episcopal Española y previsto en su Plan Pastoral desde hace dos años.

Con este gran acontecimiento eclesial se pretende, según reza en su convocatoria, aumentar la presencia del laicado en la vida pública; impulsar la identidad cristiana, o lo que es lo mismo, la coherencia entre la fe y la vida, y afianzar el espíritu de comunión entre la fe y la vida. Necesarios y urgentes objetivos para la Iglesia en España en estos momentos y siempre. A nosotros toca concretarlos en nuestras propias circunstancias y cumplirlos para que de una vez sea ­personal y asociadamente- "la hora" de los laicos en nuestra Iglesia y en la sociedad española.


Palabras del Arzobispo

Homilía pronunciada en el VII aniversario de la riada de 1997

En la oración inicial de la misa hemos pedido a Dios Padre, omnipotente y misericordioso, que aparte de nosotros todos los males.

Y precisamente nos hemos reunido aquí hoy para recordar el terrible acontecimiento de la inundación que causó la muerte a 22 personas de nuestro pueblo.

¿Es que el Señor que rige a su Iglesia no se ha enterado del mal irreversible que hemos sufrido?

Pensar esto sería una blasfemia, porque Dios es infinito, lo sabe todo.

Si, pues, lo sabe todo, podríamos preguntarle: ¿Por qué no paraste el curso de las aguas cuyo curso desbordado iba a producir males irreparables? ¿Es que lo sabias pero te faltaba poder para calmar esta corriente, después de haber calmado la tormenta en el mar de Galilea cuando ibas con tus discípulos y te despertaron ateridos de miedo?

El Señor, infinito en su sabiduría, es infinito en su poder y en su amor a nosotros. Nos ama a cada uno como si fuéramos únicos.

Nos ama a cada uno como la madre quiere a sus hijos, dispuesta a dar la vida por cada uno de ellos.

Tan cierto es esto, como que Jesucristo, Señor nuestro, dio su vida por nosotros aceptando el suplicio de la cruz para salvarnos de las consecuencias del pecado que él no había cometido. Nosotros sí.

Entonces, podemos seguir preguntándonos ¿qué ha pasado con nosotros, pues?

La respuesta no es fácil de asumir, aunque es bastante clara.

Dios creó los cielos y la tierra como el lugar donde el hombre y la mujer iban a encontrar el paraíso terrenal. Su vida en él iba a ser la preparación para gozar de la felicidad eterna cuando llegara el momento de pasar de esta vida a la otra, porque esta vida material, física, terrena, no puede durar siempre. Todo lo que es material pasa, se desgasta, termina. Por eso, en la resurrección final nuestros cuerpos serán gloriosos como el de Jesucristo que después de resucitar, se apareció a sus discípulos en el Cenáculo, estando las puertas cerradas.

Este mundo, creado por Dios, y, por tanto, bueno y a disposición del hombre, tiene sus leyes no sólo en el curso de las aguas, sino en la sucesión de las estaciones, en el crecimiento de las plantas, en la aparición del sol para alumbrar el día y en la noche, tiernamente iluminada por la luna.

Todo esto, organizado por Dios para bien de la humanidad, fue trastocado por el hombre y la mujer. Su pecado, como expresión consumada de la sacrílega voluntad de suplantar a Dios y ser como El, hizo que el orden establecido por Dios escapara a la percepción del hombre. El querer ser como Dios dio como resultado el seguir siendo como un hombre a quien se le escapa hasta lo que antes dominaba. Por eso Dios dijo a adán: "ganarás el pan con el sudor de tu frente" y a la mujer: "darás a luz con dolor".

Desde entonces, la libertad y el bienestar de unos es coartada y roto por la forma de actuar de otros. Ahí está el ejemplo de las guerras en las que siempre muere gente inocente. Ahí está la delincuencia y el terrorismo que quita la seguridad ciudadana a quienes viven pacífica y honradamente.

Desde el pecado de Adán y Eva, y a causa de nuestros pecados personales el equilibrio de la naturaleza amenazado por la falta de respeto a la creación. Igual se talan bosques y se contaminan las aguas, que se mata a inocentes no nacidos y se tortura y margina a quienes merecen el respeto propio de la dignidad humana puesto que somos imagen y semejanza de Dios.

Ya veis, queridos hermanos, cómo la ignorancia fruto del pecado nos impide conocer del todo el curso de la naturaleza y reduce nuestros recursos para defendernos de sus fenómenos arrebatadores.

Ya veis, queridos hermanos, cómo los residuos de malicia causada por el pecado rompe, interrumpe o retarda la justicia social, el respeto mutuo y la colaboración de todos para la consecución del bien común.

Por esta razón, y no por defecto de Dios, llegan a dominarnos las fuerzas ajenas y los embates de la naturaleza.

PERO, la fe que nos regaló el Señor en el bautismo, y que es como una luz que permite ver lo que los ojos humanos no alcanzan, nos permite creer que el Dios infinitamente bueno, ha permitido esto porque respeta la naturaleza con la leyes buenas que él le dio al crearla. Y esta misma fe nos lleva a creer que Dios respeta la libertad de las personas aunque, por esa libertad, puedan seguir pecando, y por tanto, oponiéndose a Dios que nos creó y nos ama infinitamente.

Por la fe, que es necesario cultivar, sabemos también que dios todo lo permite para nuestro bien definitivo, aunque lo que podamos sufrir en un momento tenga todos los perfiles de un mal verdaderamente grande y grave.

Confiando en ello, venimos hoy a pedir a Dios por los que fallecieron en aquel inesperado y horrible acontecimiento de la inundación.

Aquí tenemos una muestra de cómo un río y sus canales, gloria y belleza de nuestra tierra, pueden convertirse en amenaza contra las personas que los disfrutan.

Por la fe confiamos que el Señor, habiendo perdonado las faltas de quienes murieron, los tendrá con El para toda la eternidad feliz. No en vano oró al Padre antes de ser llevado a la muerte diciendo: "Padre, los que tú me has dado, quiero que donde yo esté, estén ellos también conmigo". Tengamos muy presente que la oración de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, siempre es escuchada, porque brota del amor a Dios y al prójimo. Y su prójimo somos nosotros porque se hizo en todo semejante al hombre menos en el pecado.

De todos modos, por si queda algún residuo de pecado en quienes murieron, nosotros, convencidos de que nuestras obras y oraciones pueden repercutir en bien de nuestros familiares, amigos y de todo el prójimo, si las ofrecemos al Señor, nos hemos reunido aquí para rezar. Oremos juntos al Señor pidiendo la bienaventuranza eterna para quienes murieron.

Pero la muerte de quienes fallecieron no se agota en sí misma. Tiene importantes repercusiones. Aquí están sus familiares y sus seres queridos, traspasados por el dolor irreparable de esta pérdida tan valiosa.

¿Qué tenemos que decirles a ellos?

En primer lugar, que nos hacemos cargo de su dolor; que lo llevamos en el alma; que comprendemos el vacío que cada fallecido ha dejado en el corazón de sus seres queridos; que por esa condolencia sincera y sentida estamos aquí muchísimos que no perdimos a nadie en este luctuosos acontecimiento; que nosotros no alcanzamos a darles, y que abra su alma a ala esperanza de su salvación y felicidad, libres ya de las ataduras, de las limitaciones y de los errores de esta vida y de este mundo.

Todos hemos perdido seres muy queridos. Sabemos por experiencia que nada ni nadie puede llenar el vacío que dejaron en nuestro corazón. Pero también sabemos que el Señor, que nos ha dado tanto, nos pide que le ofrezcamos de corazón aquellos que partieron de nuestro lado.

Esta ofrenda hace que su pérdida no sea causa de desesperación, sino motivo de crecimiento en la fortaleza de ánimo y en la virtud que nos ha de llevar a reencontrarnos con ellos en la patria definitiva.

[...]

Santiago, Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

La Conferencia Episcopal Española difunde la doctrina católica sobre temas actuales

Durante este año lanzará diversas campañas de concienciación

La Conferencia Episcopal Española (CEE) ha presentado, en días pasados, la que es su primera campaña de concienciación e información de las que piensa desarrollar a lo largo de este curso.

En esta primera actuación el tema tratado es la eutanasia, de actualidad debido a la reciente proyección de la película "Mar adentro"y su anexa campaña mediática, en la que se relata el caso de un tetrapléjico y su posterior suicidio asistido.

El lema que acompaña esta campaña es "Toda una vida para ser vivida" y con ella la CEE no pretende decir nada nuevo sobre la eutanasia, varias veces tratada en los documentos episcopales, sino informar y crear conciencia sobre esta cuestión.

7 millones de folletos

Para ello, se están distribuyendo 7 millones de trípticos en todas las parroquias de España con los que, de una manera sencilla, se arroja luz sobre algunas de las cuestiones que giran en torno a este tema.

En ese mismo folleto, se hace referencia a los documentos en los que la CEE ha tratado el tema de la eutanasia. Dos son los más destacados: "La eutanasia es inmoral y antisocial" y "La eutanasia: cien preguntas y respuestas".

El primer documento salía al paso de la situación social generada en el año 1998, año de su salida, precisamente por la muerte del tetrapléjico Ramón Sanpedro, en el que se basa la película "Mar adentro", antes mencionada. Seis años después, dicho documento sigue teniendo plena actualidad incluso en las valoraciones que entonces se hicieron en su primer apartado, cuando los obispos condenaron la engañosa campaña que se estaba llevando acabo. "No condenamos a nadie -decía el documento-. Pero tenemos que desenmascarar y condenar el mal y las propuestas públicas inmorales y peligrosas. La campaña insiste en presentar como progreso lo que en realidad es un retroceso".

En la segunda parte del documento los obispos explican el verdadero sentido de la eutanasia y por qué vuelve a ser aceptable hoy para algunos y por qué es un grave desorden moral. "Algunos vuelven hoy a pensar que quitar la vida a una persona para evitarle un sufrimiento es algo bueno, en el supuesto de que sea la persona la que lo pida. Este juicio equivocado se ha hecho posible a causa de ese individualismo tan extendido que lleva a algunos a pensar que el individuo es señor absoluto de su vida, como si ésta fuera una cosa más a su disposición. Si a ello se añade la concepción de la existencia como ocasión de disfrutar, sucede que, cuando llega la prueba del dolor, el individuo endiosado no tiene reparo en querer acabar con su vida. Individualismo y hedonismo se vuelven así mortales".

"Aun suponiendo -decían los obispos en aquella ocasión- que una despenalización de la eutanasia no llevara consigo peligros y efectos indeseados, el hecho mismo de quitar la vida a alguien, aunque sea a petición suya, sería siempre humanamente inaceptable" y apostillaban "la eutanasia, cuando se acepta socialmente, se aplica cuando no ha sido pedida por el paciente".

'Evangelium vitae'

Juan Pablo II, en su encíclica "Evangelium vitae" ya recordó cuál es la postura de la Iglesia frente a esta cuestión. En este texto, el pontífice afirmaba que "por eutanasia, en sentido verdadero y propio, se debe entender una acción o una omisión que por su naturaleza y en la intención causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor De ella debe distinguirse la decisión de renunciar al llamado 'ensañamiento terapéutico', o sea, ciertas intervenciones médicas ya no adecuadas a la situación real del enfermo, por ser desproporcionadas a los resultados que se podrían esperar o bien, por ser demasiado gravosas para él o su familia. Ciertamente existe obligación moral de curarse y hacerse curar, pero esta obligación se debe valorar según las situaciones concretas; es decir, hay que examinar si los medios terapéuticos a disposición son objetivamente proporcionados a las perspectivas de mejoría. La renuncia a medios extraordinarios o desproporcionados no equivale al suicidio o a la eutanasia; expresa más bien la aceptación de la condición humana ante la muerte".

"En la medicina moderna -apunta Juan pablo II- van teniendo auge los llamados 'cuidados paliativos', destinados a hacer más soportable el sufrimiento en la fase final de la enfermedad y, al mismo tiempo, asegurar al paciente un acompañamiento humano adecuado. Sin embargo, no es lícito privar al moribundo de la conciencia propia sin grave motivo: acercándose a la muerte, los hombres deben estar en condiciones de poder cumplir sus obligaciones morales y familiares y, sobre todo, poderse preparar con plena conciencia al encuentro definitivo con Dios".

"Hechas estas distinciones -continúa Juan Pablo II-, de acuerdo con el Magisterio de mis Predecesores y en comunión con los obispos de la Iglesia católica, confirmo que la eutanasia es una grave violación de la Ley de Dios, en cuanto eliminación deliberada y moralmente inaceptable de una persona humana. Esta doctrina se fundamenta en la ley natural y en la Palabra de Dios escrita Semejante práctica conlleva, según las circunstancias, la malicia propia del suicidio o del homicidio".

El caso holandés

Si hablamos de las consecuencias de la aplicación de la eutanasia, nos hemos de fijar en Holanda, país europeo donde ésta se viene practicando desde hace una década. Según ponían de manifiesto en un artículo Jokin de Irala y Miguel Ángel Martínez, profesores de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra, "en este país el 40% de todas las muertes que se producen están precedidas de actuaciones médicas para acelerar la muerte. Muchas eutanasias, al menos unas mil al año, se realizan en ese país sin que el paciente las haya pedido nunca. Allí se han dado casos como el de una paciente con cáncer de mama a la que se le aplicó la eutanasia sin su consentimiento porque, en palabras del medico, podría haber tardado aún una semana más en morir. 'Yo simplemente necesitaba su cama' admitió".

"Muchos ancianos de los Países Bajos- apuntan los dos profesores citados-, temerosos de que este tipo de actuaciones les afecten, están viajando a otros países para vivir allí sus últimos días. En la ciudad alemana de Bolcholt, fronteriza con Holanda, ha llamado la atención la creciente llegada de adultos mayores holandeses. Una inmigración poco usual que ha obligado a las autoridades germanas a construir un asilo especial para albergarlos, dado el considerable aumento de la demanda en los últimos tres años. Lo que les hace exiliarse voluntariamente a esas alturas de su vida en un país donde se habla otro idioma es el temor a la eutanasia, lo que no deja de sorprender ya que, según la letra de la ley holandesa, ésta sólo puede practicarse a expresa y repetida petición del paciente".

Manifestaciones

En la misma rueda de prensa en la que era presentada esta campaña sobre la eutanasia, Juan Antonio Martínez Camino afirmó que "la conferencia no ha convocado manifestaciones y no las va a convocar". Si bien afirmó Martínez Camino, "si hay grupos de ciudadanos que en nombre de los derechos civiles, quieren convocarlas, están en su derecho".

Por otro lado, aclaró que la iniciativa de concienciación de los católicos sobre temas de actualidad "no es una respuesta a una iniciativa legal del gobierno, que en este caso aún no existe, sino que se trata de aprovechar el debate generado en la opinión pública para hacer llegar la voz de la Iglesia".

Estrategia que siguen los partidarios de la eutanasia

"Hace mucho tiempo que se describieron cuáles deben ser los pasos -cuidadosamente cronometrados- que hay que dar para lograr una estrategia de marketing social que consiga que muchos ingenuos se traguen la aceptabilidad de la eutanasia. Estos pasos sucesivos para engañar a candorosos son:

1. Búsquese un caso lacrimógeno.

2. Désele toda la publicidad posible a ese caso.

3. Cuando todos conozcan el caso lacrimógeno, hágase una transgresión abierta de la ley.

4. Désele toda la publicidad posible a esa transgresión.

5. Búsquese a un enemigo para demonizarlo y ridiculizarlo de modo caricaturesco y cruel.

6. Difúndase que la eutanasia es una "realidad social" y que el legislador debe regularla.

7. Defiéndase una ley que tenga -sólo en su letra- un carácter altamente restrictivo.

8. Una vez conseguida la aprobación de la ley, basta con ir interpretándola cada vez más laxamente para llegar a un uso generalizado de la eutanasia".

(Jokin de Irala y Miguel Ángel Martínez, profesores de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra)

Algunos argumentos a favor de la vida

¿Qué es la eutanasia?

Eutanasia es la actuación que causa la muerte a un ser humano para evitarle sufrimientos. Es siempre una forma de homicidio, pues implica que un hombre da muerte a otro, ya sea mediante un acto positivo (eutanasia activa), o mediante la omisión de la atención y cuidados debidos (eutanasia pasiva).

No son eutanasia en sentido verdadero y propio acciones u omisiones que no causan la muerte por su propia naturaleza e intención. Es el caso de la "ortotanasia", consistente en dejar morir a tiempo, con dignidad y en paz, sin el uso de medios desproporcionados o extraordinarios.

"Yo pido la eutanasia para mí y no se la impongo a nadie"

La eutanasia se presenta como un acto individual sin ninguna repercusión social. En realidad, la ley tiene verdadera capacidad para imponer. La legalización de la eutanasia precipitaría graves consecuencias sociales. Los más débiles estarían más desamparados; los ancianos y los enfermos se verían arrastrados a pensar que son menos dignos y valiosos; algunos incluso podrían ser fácilmente eliminados sin su consentimiento y se introduciría un factor de desconfianza en la familia y en los profesionales de la medicina.

"Mi vida es mía y hago con ella lo que me da la gana"

Cierta cultura actual considera al hombre como el único actor de su vida.

La vida es nuestra, pero no está a nuestra disposición como si fuera una finca o una cuenta bancaria. Curiosamente se afirma la autonomía personal para poder acabar con esa autonomía.

La vida es digna porque tiene su origen y destino en Dios. El carácter trascendente de la vida, como el de la libertad, se muestra en que no podemos renunciar dignamente a ninguna de las dos.

"La vida ya no es digna si no tiene 'calidad'"

Hoy se maneja un concepto de dignidad que la identifica con calidad de vida y se entiende que una vida de calidad es una vida sin sufrimiento. Se produce una identificación creciente entre la vida misma y la llamada "calidad de vida", medida sobre todo por criterios de bienestar físico, de posesión y de prestigio social. Según esto, la vida débil, enferma o sufriente, no podría ser en modo alguno una "vida con calidad".

Llamar muerte digna a la eliminación de un ser humano es una perversión ética del lenguaje. Por mucha confusión que se quiera crear, no hay dudas sobre este tema, puesto que se trata de quitar la vida a una persona, aunque sea con su consentimiento.

 

Preguntas y respuestas sobre la financiación de la Iglesia

En estos días vuelve a estar de actualidad el tema de la financiación de la Iglesia. Por un lado, algunas declaraciones de miembros del gobierno cuestionan los acuerdos entre España y la Santa Sede con respecto a esta tema.

Por otro lado, como ya adelantamos la semana pasada, este domingo se celebra el 'Día de la Iglesia Diocesana' uno de cuyos objetivos es recordar al pueblo cristiano la necesidad de implicarse en el sostenimiento de la Iglesia.

El Secretario Técnico de la Gerencia de la Conferencia Episcopal Española, Fernando Jiménez Barriocanal, aclara en la siguiente entrevista algunos interrogantes que afectan al tema de la financiación de la Iglesia.

¿Se puede hablar de la Iglesia como un organismo que administra conjuntamente sus bienes?

Esta afirmación es, sin duda, una de las mayores equivocaciones que se cometen a la hora de hablar de la Iglesia. Desde el punto de vista administrativo y jurídico, no existe la Iglesia como un ente único que gestiona todo el patrimonio eclesial. Lo que existen son las instituciones de la Iglesia (diócesis, parroquias, Órdenes y congregaciones religiosas, asociaciones, fundaciones, etc.) Son más de 40.000 instituciones en España. Cada una de ellas funciona con su propio estatuto económico y autonomía, de acuerdo con su naturaleza y las normas de Código de Derecho Canónico (CIC).

¿Son las diócesis españolas sucursales, desde el punto de vista económico, de una entidad superior?

Pensar que las diócesis son sucursales de la Conferencia Episcopal es desconocer totalmente la legislación y la organización de la Iglesia. Cada diócesis actúa, en el plano económico, de manera independiente, sin tener que rendir cuentas o ajustarse a normas que no sean las del CIC.

Acuerdos España-Santa Sede

¿Por qué el Estado colabora económicamente con la Iglesia?

El 3 de enero de 1979 el Estado Español y la Santa Sede firmaron una serie de Acuerdos. Entre ellos está el Acuerdo sobre Asuntos Económicos, que establece los mecanismos de colaboración del Estado con la Iglesia. Se trata de un Tratado Internacional entre dos Estados, refrendado por la Cortes Españolas y firmado una vez entrada en vigor la Constitución. Por tanto, el actual mecanismo de colaboración con la Iglesia no obedece a un capricho de un Gobierno, sino que se ajusta a un compromiso de carácter legal, de acuerdo con los artículos 93 a 96 de la Constitución Española.

¿Cómo y cuánto dinero entrega el Estado a la Iglesia?

Los propios Acuerdos establecen la cuantía y fijan un mecanismo basado en lo que hoy conocemos como asignación tributaria. Es incorrecto afirmar que el Estado es el que subvenciona a la Iglesia. La ayuda se recibe a través de la asignación de cada uno de los declarantes del IRPF. La ineficiente instrumentación técnica de la asignación, establecida unilateralmente por el Gobierno, es la que provoca el que el Estado tenga que completar la cuantía para cumplir sus compromisos establecidos en los Acuerdos. Actualmente, de acuerdo con la ley de Presupuestos del Estado de 2001, el Estado entrega a la Iglesia un total de 11 millones de euros mensuales.

¿Quién recibe ese dinero, y cómo y cuándo se distribuye?

El dinero lo recibe la Conferencia Episcopal, quien lo reparte a distintas instituciones de la Iglesia, fundamentalmente a las 69 diócesis españolas. Los criterios son aprobados por la Asamblea Plenaria de obispos y los datos del reparto son públicos, ya que se presentan anualmente en rueda de prensa. La Conferencia Episcopal entrega mensualmente el dinero a las diócesis, el mismo día que recibe la transferencia bancaria. Asimismo, la Conferencia cumplimenta todas las obligaciones legales derivadas del sistema, y entrega Memoria justificativa del reparto en la Dirección General de Asuntos Religiosos, dependiente del Ministerio de Justicia. Las congregaciones religiosas no participan de dicho reparto.

Fuentes de financiación

¿Cuáles son las fuentes de financiación de una diócesis?

Las diócesis españolas obtienen recursos económicos a través, básicamente, de tres vías: la primera y fundamental es la aportación directa de los fieles (donativos, suscripciones periódicas, etc.) Una segunda vía la constituyen los fondos recabados de Administraciones públicas, como es la dotación estatal. Por último, existe una tercera vía, derivada de la gestión adecuada de su propio patrimonio.

¿A qué fines destina la Iglesia sus recursos?

Los bienes de las instituciones de la Iglesia están destinados al cumplimiento de sus fines que están claramente identificados en nuestro ordenamiento: el mantenimiento del culto (conservación de más de 20.000 parroquias y construcción de nuevos templos), el sostenimiento del clero (20.000 sacerdotes en la actualidad), el ejercicio del apostolado (es decir, el anuncio y la predicación de la Fe) y el ejercicio de la caridad (lo que algunos denominan la acción social de la Iglesia).

Destino del capital

¿De dónde salen los dineros que las instituciones de la Iglesia tienen invertidos? ¿No se podrían utilizar en beneficio de los pobres?

Es éste el punto donde la demagogia actúa con mayor fuerza. Los recursos invertidos provienen, fundamentalmente, de dos vías: por una parte, muchos resultan ser el capital permanente de fundaciones, cuyo funcionamiento depende del rendimiento de dichos capitales. Por ejemplo, a través de una herencia se constituye una fundación con 500 millones para que, mediante sus rendimientos (pongamos 30 millones al año), se pueda realizar una determinada actividad pastoral o social. En consecuencia, el capital constituido no puede ser aplicado a otra finalidad que no sea la fundacional.

En otros casos, los recursos se encuentran transitoriamente en la Administración diocesana para hacer frente a distintas inversiones (construcción de templos, residencias, centros de formación, etc.), o para atender obligaciones futuras (por ejemplo, en el momento de la jubilación, los sacerdotes únicamente perciben la pensión mínima fijada por ley).

En consecuencia, dada la naturaleza de los fines para los cuales están destinados los recursos económicos, es obligación de los ecónomos o administradores gestionar con diligencia los recursos que administran, buscando su adecuado rendimiento, siempre conforme a la legalidad y de acuerdo con los principios básicos de la moral católica. Así es como se viene funcionando.


Información Diocesana

El tema fue 'Descubre tus capacidades, tu puedes'

Más de doscientas mujeres del Programa de Mujer de Cáritas participan en un encuentro

El Colegio de los Salesianos, en Mérida, acogía el pasado sábado el VIII encuentro anual de formación del Programa de Mujer de Cáritas Diocesana de Mérida Badajoz, bajo el tema "Descubre tus capacidades, tú puedes", que fue impartido por María Elena Alfaro, coordinadora de la Fundación A.R.E.D (asociación para la reinserción de donas, mujeres) en Barcelona.

Más de 200 mujeres

Este encuentro se enmarca dentro de la formación que recibe el voluntariado del Programa de Mujer, y en él han participado 210 voluntarias de los proyectos de Badajoz, Mérida, Almendralejo, Villanueva de la Serena, Montijo, Llerena, Villafranca de los Barros, Azuaga, La Nava de Santiago, Táliga, Olivenza, Zahinos, Cabeza la Vaca, La Coronada, La Morera, Campanario, Alburquerque, La Roca de La Sierra, Cordobilla de Lácara, Villagonzalo y Montemolín. Además del Director de Cáritas Diocesana, Andrés Guerra Romero, el Delegado Episcopal para la misma, Enrique Cruz Barrientos, el Secretario General, Jose Luis Hinchado, el Vicario Episcopal de Comunión y Solidaridad, José Antonio Salguero y algunos miembros del Consejo Diocesano de Cáritas de Mérida-Badajoz.

 

Proyecto Damasco

Noventa jóvenes participan en el primer encuentro del curso

Perteneciente al Plan Diocesano de Animación Vocacional, el proyecto Damasco ha comenzado este nuevo curso poniendo en marcha sus convivencias. Este fin de semana 88 chicos han participado en una convivencia en Jerez de los Caballeros. Los participantes pertenecían a las comunidades de Oliva de la Frontera, Jerez de los Caballeros, Bodonal de la Sierra, Cabeza la Vaca, Fregenal, Salvaleón y chavales del Seminario Metropolitano.

El anuncio vocacional explicito ha estado presente en estos días de convivencia. Durante todo este mes se irán sucediendo convivencias en distintos lugares de la Diócesis. En total está previsto que participen en la experiencia este año 250 chicos y chicas.

 

Villagarcía de la Torre y Maguilla

Comienzo de curso del Junior

El Movimiento Junior, sector de la Acción Católica destinado a la infancia, ha comenzado el curso en nuestra diócesis con una acampada conjunta de los distintos grupos de niños que existen en las localidades de Villagarcía de la Torre y Maguilla, únicas en las que actualmente se encuentra establecido.

Medio centenar de niños de ambas poblaciones , acompañados de sus educadores y algunas familias, desarrollaron diversas actividades de conocimiento del entorno y ecológicas en un camping de Calzadilla de la Sierra, siempre desde la metodología propia del movimiento. Al mismo tiempo se ha profundizado en la iniciación de educadoras en Maguilla.

Próximamente, miembros del Movimiento de nuestra diócesis participarán en una asamblea regional, en la que se analizará como prioridad la necesidad de procesos flexibles de iniciación, de modo que sea posible una mayor extensión del Movimiento Junior en nuestra diócesis.

 

Nuevo libro del sacerdote Miguel Ponce

El sacerdote diocesano Miguel Ponce Cuéllar, Deán-Presidente del Cabildo Catedralicio de Mérida-Badajoz y profesor tanto del Seminario Diocesano como del Instituto Superior 'Virgen de Guadalupe', ha visto publicada su última obra en la editorial Edicep, en la colección 'Compendios de Estudios Teológicos', que ésta editorial viene realizando.

La mencionada obra lleva por título "Tratado sobre los sacramentos" y en ella el autor sigue un esquema tripartito, común en todas sus obras, basándose en la Sagrada Escritura y en el Magisterio para culminar en la reflexión teológica.


Liturgia dominical

Celebramos el XXXIII domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Profecía de Malaquías 3, 19-20a

Mirad que llega el día,/ ardiente como un honor:/ malvados y perversos serán la paja,/ y los quemaré el día que ha de venir/ ­dice el Señor de los ejércitos­,/ y no quedará de ellos ni rama ni raíz./ Pero a los que honran mi nombre/ los iluminará un sol de justicia/ que lleva la salud en las alas.

 

Salmo 97, 5-6, 7-9a. 9bc

R. El Señor llega para regir los pueblos con rectitud.

Tañed la cítara para el Señor,/ suenen los instrumentos:/ con clarines y al son de trompetas,/ aclamad al Rey y Señor.

Retumbe el mar y cuanto contiene./ la tierra y cuantos la habitan;/ aplaudan los ríos, aclamen los montes/ al Señor, que llega para regir la tierra.

Regirá el orbe con justicia/ y los pueblos con rectitud.

 

Carta de san Pablo a los Tesalonicenses 3, 7-12

Hermanos:

Ya sabéis cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie.

No es que tuviésemos derecho para hacerlo, pero quisimos daros un ejemplo que imitar. Cuando vivimos con vosotros os lo mandamos: el que no trabaja, que no coma. Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a éstos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan.

 

Evangelio según san Lucas 21, 5-19

En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos.

Jesús les dijo: Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.

Ellos le preguntaron: Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?

Él contestó: Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca"; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.

Luego le dijo: Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.

Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.

 

Comentario Litúrgico

El día ardiente

Nos acercamos cada vez más al final del año litúrgico y la celebración de la Palabra de este domingo, penúltimo del ciclo, aprovecha la ocasión para presentarnos una de las verdades que están en el corazón de nuestro Credo y que no es frecuente su mención ni en la catequesis ni en la predicación ordinaria: la última venida de Cristo al final de la Historia.

En la prima lectura, Malaquías con su estilo profético da a la liturgia de hoy un buen titular para anunciar esa vuelta de Cristo: &laqno;el día ardiente».

Sí, realmente ardiente es toda la literatura que, desde la apocalíptica de Antiguo Testamento, pasando por las palabras evangélicas, hasta los falsos profetas que han surgido a lo largo de la historia, ha hecho estremecer a mas de una generación pensando que se acercaba el fin del mundo.

Nuestra generación es testigo de todos los anuncios de la proximidad del fin del mundo que diversas sectas han hecho para captar adeptos e incluso sus dineros. El reciente final del segundo milenio también ha suscitado la memoria de este evento en casi todos los medios de comunicación del mundo entero.

La lectura evangélica de hoy nos sitúa ante este lance que el profeta llama "día ardiente". Es cierto que Jesús no nos ha pronosticado a los cristianos un camino fácil a lo largo de esta vida. Parece que la persecución y el martirio son el sello característico de la autenticidad cristiana de la comunidad eclesial en cualquier momento del devenir del tiempo. Pero cuando llegue el "día ardiente" será, para los discípulos perseverantes en el Señor, un día ardiente pero de confianza y gozo en la salvación.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

15, lunes: Ap1, 1-4; 2, 1-5a; Lc 18, 35-43.
16, martes: Ap 3, 1-6, 14-22; Lc 19, 1-10.
17, miércoles: Ap 4, 1-11; Lc 19, 11-28.
18, jueves: Ap 5, 1-10; Lc 19, 41-44.
19, viernes: Ap 10, 8-11; Lc 19, 45-48.
20, sábado: Ap 11, 4-12; Lc 20, 27-40.
21, domingo: 2S 5, 1-3; Col 1, 12-20; Lc 23, 35-43.

 

Santoral

15 de noviembre: San Eugenio (s. VII)

En nuestro recuerdo es un poeta. Desde luego, santo, sabio, prelado ilustrísimo, lumbrera de la España visigoda.

Toledano de estirpe senatorial, huye de su casa para refugiarse en el monasterio de los Santos Mártires de Zaragoza, buscando sosiego y paz.

Lleva consigo la inquietud porque es sensible e impresionable, y la lectura, el estudio y la oración apenas le dan un precario equilibrio al que ayuda el desahogo de sus versos. No obstante es la época que recordará como la más feliz.

Su obispo, san Braulio, le nombra archidiácono de la basílica episcopal, y empiezan así las responsabilidades públicas, hasta que en el 646 el rey visigodo Chindasvinto pide que vaya a gobernar la iglesia de Toledo.

Se resiste casi con desesperación, pero hay que obedecer y ya le tenemos arzobispo de la primera sede española; y como tal, consejero de reyes, presidente de los concilios toledanos -de los que convocó dos-, teólogo, músico... y ejerciendo unas dotes de gobierno que sin duda él mismo se desconocía.

Durante sus doce años de episcopado ejerció santamente nuestro gran obispo, aunque nunca dejó de sentir el tirón de la belleza puesta al servicio de Dios.

 

Los santos de la semana

15, lunes: Eugenio, Leopoldo.
16, martes: Margarita de E., Gertrudis, Rufino, Alfonso Rodríguez, Roque G.
17, miércoles: Isabel de Hungría, Zaqueo, Aniano, Alfeo, Victoria, Filipina, Juan C.
18, jueves: Romám, Máximo, Inés de Asís, Crispín de Écija.
19, viernes: Ponciano, Severiano, Feliciano.
20, sábado: Ponciano, Claudio, Lupercio, Victorico.
21, domingo: Cristo Rey, Presentación de la Virgen, Rufo, Celso, Clemente.


Contraportada

Isidoro Macías, franciscano de la Cruz Blanca, trabaja acogiendo en Algeciras a mujeres inmigrantes,

'Padre Pateras': "Los inmigrantes nos están ayudando a ser un poco mejor"

Acaba de aparecer un libro de María Vallejo-Nágera, "Luna Negra, la luz del Padre Pateras" (Belacqva), del que es coprotagonista Isidoro Macías, un Franciscano de la Cruz Blanca, que trabaja en Algeciras en la acogida de inmigrantes.

El "Padre Pateras" ­aunque como él mismo aclara no es sacerdote, sino hermano­ vive en Algeciras (Cádiz), en una pequeña comunidad con otros cuatro frailes, donde atienden un centro para ancianos y un albergue para inmigrantes, a través de los cuales hacen realidad el lema de su congregación: "por la caridad, hacia Dios".

Al margen de las lecturas políticas o sociales de la inmigración, en esta entrevista concedida a Veritas, el "Padre Pateras" presenta el tema partiendo de la realidad de sus verdaderos protagonistas.

-¿Por qué lo llaman 'Padre Pateras'?

Julio César Iglesias, en un reportaje para Televisión Española, me bautizó así, aunque en realidad no soy sacerdote, sino hermano, lego, como se decía antes; supongo que es porque ayudamos a las personas que no tienen nada.

-¿Cuándo inició su trabajo con los inmigrantes?

A partir del año 1982 empezamos a trabajar con inmigrantes hombres, teníamos un albergue, y allí los llevaban los policías. A partir de 1999, la inmigración empezó a ser masiva, y desde el 2000 recibimos sobre todo nigerianos (no me gusta decir subsaharianos, porque cada uno tiene su país) y muchísimas mujeres, que nos cogieron por sorpresa.

Empezaron a traernos al albergue a mujeres embarazadas, o con niños de dos o tres meses. Muchas al ver mi hábito, empezaron a llamarme "papa", algunas me decían: "si yo sé que no tengo lo que me han ofrecido, no vengo".

El fraile tiene que hacer el bien y nada más, yo no puedo solucionar los papeles de todos, hacemos sólo lo que podemos. Ahora hemos acoplado el albergue para recibir a las mujeres, muchas se marchan, igual que los hombres. No tienen miedo a la hora de ponerse en camino, se van a Madrid o a dónde pueden. Ahora sólo tenemos tres mujeres nigerianas, pero hemos tenido casi veinte.

-Según su experiencia con ellos, ¿qué les mueve a venir a España?

Ellos tienen conciencia de venir a Europa, muchos no saben dónde desembarcan, si están en Italia, en Grecia o en España. Creen que aquí van a encontrar de todo.Vienen a trabajar para mandar luego dinero a sus familias, vienen por lo que les han dicho, salen engañados, pero no lo denuncian por miedo, aquí hay mafias de sus propios países; cuando logran trabajar, algunas les exigen dinero.

En busca de soluciones

-¿Hay alguna solución a este problema?

Europa no se implica, llegan muchos inmigrantes, hay mucha mano de obra, pero si hay demanda debería hacerse algo. Me pregunto si quienes tienen que tomar decisiones han hablado alguna vez con los inmigrantes, si han estado dónde están ellos. Como frailes, nosotros sólo intentamos hacer el bien que no hacen otras instituciones. ¿Vas a negar la entrada a tu casa de una mujer embarazada, aunque no tenga papeles?

¿Por qué esta gente no viene con contrato?, si lo tuvieran ya no intervendrían las mafias. ¿Por qué no se invierte en sus países de origen?, si se hicieran allí fábricas, ya no vendrían las mafias. Yo tengo que ayudar. ¿Que voy contra la ley?, los que sepan de leyes que vengan y me digan qué estoy haciendo mal y ya les contestaré lo que me ilumine el Espíritu Santo.

-En medio de tanto trabajo con los inmigrantes ¿qué medio tiene de anunciarles el Evangelio?

Intentamos solamente dar un poquito de ejemplo, todos tenemos que ayudarnos. No hablo de Dios, lo tienen que ver en mi testimonio, yo soy bastante analfabeto, no sé predicar. A los inmigrantes también les mueve la fe, aunque entre ellos católicos hay pocos, muchos lo primero que piden es una Biblia.

Creo que son ellos los que nos están ayudando a ser un poco mejor, Dios nos pone a esta gente delante para que nos santifiquemos.

-¿De dónde saca la fuerza para enfrentarse cada día a un trabajo tan duro?

Como frailes, tenemos que rezar, si no rezo, en vano sería fraile, sería algo así como un enfermero tonto que no cobra nada por su trabajo. Yo saco la fuerza de una capillita pequeña donde entro a rezar, y a veces a decirle a Dios "hoy no he rezado, pero Tú sabes dónde he estado".

También la gente que me escribe cartas poniendo en el sobre simplemente "Padre Pateras. Algeciras", y que dice que reza por mí, los niños que se agarran a mi hábito y me llaman "papa" también me dan fuerza.Yo creo que la fe mueve montañas y que los medios de comunicación pueden mover los corazones. Los problemillas se solucionan con la ayuda de Dios. Dios se vale de una cosita chiquita para hacerla grande. La fe es lo último que tenemos que perder y tenemos que ver a Cristo, que está en la calle.

Donación de los derechos

-¿Le ha gustado el libro de María Vallejo-Nágera?

El libro cuenta la realidad, hechos que la propia autora ha podido vivir. Ella ha ido a la Casa de Campo y ha visto como algunas de las mujeres inmigrantes acaban prostituyéndose. Además tengo que agradecerle que haya cedido los derechos de autor para una casa que empezamos a construir, y que está parada desde hace dos años por falta de medios. A ver si a través de este gesto, conseguimos ponerla de nuevo en marcha.

Véritas

 


Noticias de América latina

http://www.aciprensa.com



Return to Camino