Semanario
"Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail:

Iglenca@jet.es

Número 319. 31 de octubre de 1999

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

Portada

El Congreso de Mérida reunió
a 925 personas de toda la Región

La Iglesia de Extremadura ante la Pobreza

La Iglesia extremeña celebraba el pasado fin de semana en Mérida un gran congreso sobre la pobreza, la exclusión social y su postura ante estos fenómenos. El Congreso contó con la participación de 925 personas llegadas de 117 pueblos y ciudades que tuvieron la posibilidad de seguir tres ponencias y cuatro comunicaciones presentadas por personas de distintos ámbitos: desde sacerdotes y teólogos hasta sociólogos, políticos, profesores universitarios o economistas. Además todos siguieron con gran atención la experiencia de un grupo de personas que viven situaciones de exclusión social.

Se puso de manifiesto que la lucha contra las desigualdades es tarea de todos y que la Iglesia y la Administración civil deben trabajar juntas contra las situaciones de exclusión social

 

Editorial

En favor de la mujer

Poco nos ha durado la satisfacción, manifestada en esta página hace pocas semanas, al entender que había amainado, en el segundo semestre del año, la furia de malos tratos y hasta de muertes violentas de numerosas esposas a manos de sus propios maridos. Fue decir esto y estallar un nuevo serial de asesinatos espeluznantes con página diaria en la crónica de sucesos.

Cunde de nuevo la indignación y va abriéndose paso por todas partes una urgente legislación sobre la materia, que garantice al máximo la protección de las esposas afectadas y establezca medidas preventivas para reducir y evitar esos casos tan horripilantes y bochornosos.

El reverso, o, mejor, el anverso de la medalla nos vienen, en la misma semana, de tres hechos convergentes y esperanzadores:

- Del Sínodo de los Obispos europeos ha emanado un llamamiento ecuménico del Papa, dirigido a los protestantes y ortodoxos, tendente a construir juntos una sociedad multiétnica y multicultural, en la que se avance con firmeza en la liberación de la mujer, superando su dependencia secular del varón, todavía en muchas partes en condiciones humillantes.

- En España, del Consejo de Ministros, que ha aprobado una Ley de conciliación, que prolonga notablemente el permiso laboral por maternidad y lo extiende también al marido.

- Y, por último, nuestro Congreso extremeño sobre la Iglesia y la pobreza, acaba de proclamar en su propuesta 19: "Reconocer el lugar y el papel de la mujer en nuestra sociedad, atendiendo especialmente a la situación de las empleadas de hogar y de la mujer rural, a fin de que puedan conseguir una verdadera equiparación en sus derechos con el resto de los trabajadores".

Suele darse una interacción mutua entre los poderes del Estado y los ciudadanos de un país. Aquellos legislan cuando se les aprieta desde abajo y estos reaccionan y actúan cuando se les empuja desde la ley. Si coinciden ambas fuerzas, resulta, en lugar de una suma, una multiplicación.

 

Carta de Juan Pablo II

El Papa,a los ancianos

La carta de Juan Pablo II a los ancianos (1-X-99) es un documento magisterial empapado de belleza y ternura, que a ellos les colmará de gozo y a todos de luz y de esperanza. Leánlo completo apenas puedan. Aquí damos, en primicia, algunos de sus párrafos más significativos.

Mi pensamiento se dirige con afecto a todos vosotros, queridos ancianos de cualquier lengua o cultura. Os escribo esta carta en el año que la Organización de las Naciones Unidas, con buen criterio, ha querido dedicar a los ancianos para llamar la atención de toda la sociedad sobre la situación de quien, por el peso de la edad, debe afrontar frecuentemente muchos y difíciles problemas.

Hacia un futuro de esperanza

Al dirigirme a los ancianos, sé que hablo a personas y de personas que han realizado un largo recorrido (cf. Sb 4, 13). Hablo a los de mi edad; me resulta fácil, por tanto, buscar una analogía en mi experiencia personal. Nuestra vida, queridos hermanos y hermanas, ha sido inscrita por la Providencia en este siglo XX, que ha recibido una compleja herencia del pasado y ha sido testigo de numerosos y extraordinarios acontecimientos.

Aunque estos recuerdos y estas dolorosas situaciones actuales nos entristecen, no podemos olvidar que nuestro siglo ha visto surgir múltiples aspectos positivos, los cuales son, al mismo tiempo, motivos de esperanza para el tercer milenio. Así, se ha acrecentado aunque entre tantas contradicciones, especialmente en lo que se refiere al respeto de la vida de cada ser humano la conciencia de los derechos humanos universales, proclamados en declaraciones solemnes que comprometen a los pueblos.

Asimismo, se ha desarrollado el sentido del derecho de los pueblos al autogobierno, en el marco de relaciones nacionales e internacionales inspirados en la valoración de las identidades culturales y, al mismo tiempo, al respeto de las minorías. La caída de los sistemas totalitarios, como los del Este europeo, ha hecho percibir mejor y más universalmente el valor de la democracia y del libre mercado, aunque planteando el gran desafío de compaginar la libertad y la justicia social.

También se ha de considerar un gran don de Dios el que las religiones estén intentando, cada vez con mayor determinación, un diálogo que les permita ser un factor fundamental de paz y de unidad para el mundo.

Tampoco se ha de olvidar que aumenta en la conciencia común el debido reconocimiento a la dignidad de la mujer. Indudablemente, queda aún mucho camino por andar, pero se ha trazado el rumbo a seguir. También es motivo de esperanza el auge de las comunicaciones que, favorecidas por la tecnología actual, permiten superar los límites tradicionales y hacernos sentir ciudadanos del mundo.

Otro campo importante en el que se ha madurado es la nueva sensibilidad ecológica, la cual merece ser alentada. También son factores de esperanza los grandes progresos de la medicina y de las ciencias aplicadas al bienestar del hombre.

El otoño de la vida

¿Qué es la vejez? A veces se habla de ella como del otoño de la vida como ya decía Cicerón, por analogía con las estaciones del año y la sucesión de los ciclos de la naturaleza. Basta observar a lo largo del año los cambios de paisaje en la montaña y en la llanura, en los prados, los valles y los bosques, en los árboles y las plantas. Hay una gran semejanza entre los biorritmos del hombre y los ciclos de la naturaleza, de la cual él mismo forma parte.

Al mismo tiempo, sin embargo, el hombre se distingue de cualquier otra realidad que lo rodea porque es persona. Plasmado a imagen y semejanza de Dios, es un sujeto consciente y responsable. Aún así, también en su dimensión espiritual el hombre experimenta la sucesión de fases diversas, igualmente fugaces.

Por tanto, así como la infancia y la juventud son el periodo en el cual el ser humano está en formación, vive proyectado hacia el futuro y, tomando conciencia de sus capacidades, hilvana proyectos para la edad adulta, también la vejez tiene sus ventajas porque como observa San Jerónimo , atenuando el ímpetu de las pasiones, acrecienta la sabiduría, da consejos más maduros . En cierto sentido, es la época privilegiada de aquella sabiduría que generalmente es fruto de la experiencia, porque el tiempo es un gran maestro. Es bien conocida la oración del Salmista: "Enséñanos a calcular nuestros años, para que adquiramos un corazón sensato" (Sal 90 [89], 12).

Depositarios de la memoria colectiva

En el pasado se tenía un gran respeto por los ancianos. A este propósito, el poeta latino Ovidio escribía: "En un tiempo, había una gran reverencia por la cabeza canosa". Siglos antes, el poeta griego Focílides amonestaba: "Respeta el cabello blanco: ten con el anciano sabio la misma consideración que tienes con tu padre".

Si nos detenemos a analizar la situación actual, constatamos cómo, en algunos pueblos, la ancianidad es tenida en gran estima y aprecio; en otros, sin embargo, lo es mucho menos a causa de una mentalidad que pone en primer término la utilidad inmediata y la productividad del hombre. A causa de esta actitud, la llamada tercera o cuarta edad es frecuentemente infravalorada, y los ancianos mismos se sienten inducidos a preguntarse si su existencia es todavía útil.

Se llega incluso a proponer con creciente insistencia la eutanasia como solución para las situaciones difíciles. Por desgracia, el concepto de eutanasia ha ido perdiendo en estos años para muchas personas aquellas connotaciones de horror que suscita naturalmente en quienes son sensibles al respeto de la vida. Ciertamente, puede suceder que, en casos de enfermedad grave, con dolores insoportables, las personas aquejadas sean tentadas por la desesperación, y que sus seres queridos, o los encargados de su cuidado, se sientan impulsados, movidos por una compasión malentendida, a considerar como razonable la solución de una muerte dulce. A este propósito, es preciso recordar que la ley moral consiente la renuncia al llamado ensañamiento terapéutico, exigiendo sólo aquellas curas que son parte de una normal asistencia médica. Pero eso es muy diverso de la eutanasia, entendida como provocación directa de la muerte. Más allá de las intenciones y de las circunstancias, la eutanasia sigue siendo un acto intrínsecamente malo, una violación de la ley divina, una ofensa a la dignidad de la persona humana.

La comunidad cristiana puede recibir mucho de la serena presencia de quienes son de edad avanzada. Pienso, sobre todo, en la evangelización: su eficacia no depende principalmente de la eficiencia operativa. ¡En cuantas familias los nietos reciben de los abuelos la primera educación en la fe! Pero la aportación beneficiosa de los ancianos puede extenderse a otros muchos campos. El Espíritu actúa como y donde quiere, sirviéndose no pocas veces de medios humanos que cuentan poco a los ojos del mundo.

A medida que se prolonga la media de vida y crece del número de los ancianos, será cada vez más urgente promover esta cultura de una ancianidad acogida y valorada, no relegada al margen. El ideal sigue siendo la permanencia del anciano en la familia, con la garantía de eficaces ayudas sociales para las crecientes necesidades que conllevan la edad o la enfermedad. Sin embargo, hay situaciones en las que las mismas circunstancias aconsejan o imponen el ingreso en residencias de ancianos, para que el anciano pueda gozar de la compañía de otras personas y recibir una asistencia específica. Sobre este particular, cómo no recordar con admiración y gratitud a las Congregaciones religiosas y los grupos de voluntariado, que se dedican con especial cuidado precisamente a la asistencia de los ancianos, sobre todo de aquellos más pobres, abandonados o en dificultad?

Es natural que, con el paso de los años, llegue a sernos familiar el pensamiento del ocaso de la vida. Sin embargo, también a nosotros, ancianos, nos cuesta resignarnos ante la perspectiva de este paso. En efecto, éste presenta, en la condición humana marcada por el pecado, una dimensión de oscuridad que necesariamente nos entristece y nos da miedo. En realidad, ¿cómo podría ser de otro modo? El hombre está hecho para la vida, mientras que la muerte como la Escritura nos explica desde las primeras páginas (cf. Gn 2-3) no estaba en el proyecto original de Dios, sino que ha entrado sutilmente a consecuencia del pecado, fruto de la envidia del diablo (Sb 2, 24). Se comprende entonces por qué, ante esta tenebrosa realidad, el hombre reacciona y se rebela.

Aún cuando la muerte sea racionalmente comprensible bajo el aspecto biológico, no es posible vivirla como algo que nos resulta natural. Contrasta con el instinto más profundo del hombre. A este propósito ha dicho el Concilio: "Ante la muerte, el enigma de la condición humana alcanza su culmen. El hombre no sólo es atormentado por el dolor y la progresiva disolución del cuerpo, sino también, y aún más, por el temor de la extinción perpetua ".

Ciertamente, el dolor no tendría consuelo si la muerte fuera la destrucción total, el final de todo. Por eso, la muerte obliga al hombre a plantearse las preguntas radicales sobre el sentido mismo de la vida: ¿qué hay más allá del muro de sombra de la muerte? ¿Es ésta el fin definitivo de la vida o existe algo que la supera?

La fe ilumina así el misterio de la muerte e infunde serenidad en la vejez, no considerada y vivida ya como espera pasiva de un acontecimiento destructivo, sino como acercamiento prometedor a la meta de la plena madurez. Son años para vivir con un sentido de confiado abandono en las manos de Dios, Padre providente y misericordioso; un periodo que se ha de utilizar de modo creativo con vistas a profundizar en la vida espiritual, mediante la intensificación de la oración y el compromiso de una dedicación a los hermanos en la caridad.

+ Juan Pablo II

Centrales

La lucha contra la exclusión social
y las desigualdades es tarea de todos

El Congreso "La Iglesia en Extremadura ante la pobreza" reunió en Mérida
a teólogos, sociólogos, políticos, profesores universitarios y economistas

La Iglesia extremeña celebraba el pasado fin de semana en Mérida un gran congreso sobre la pobreza, la exclusión social y su postura ante estos fenómenos. El Congreso contó con la participación de925 personas llegadas de 117 pueblos y ciudades que tuvieron la posibilidad de seguir tres ponencias y cuatro comunicaciones presentadas por personas de distintos ámbitos: desde sacerdotes y teólogos hasta sociólogos, políticos, profesores universitarios o economistas. Además todos siguieron con gran atención la experiencia de un grupo de personas que viven situaciones de exclusión social.

 El Congreso comenzaba el viernes a las cinco de la tarde.  La oración, que ha sido el primer acto de cada día, era también lo primero en el Congreso. En la mesa presidencial podíamos ver muchas autoridades, tanto civiles como religiosas, entre ellas, los tres obispos extremeños, don Antonio Montero, de Mérida-Badajoz, don Ciriaco Benavente, de Coria-Cáceres y don Carlos López, de Plasencia, el Vicepresidente de la Junta, don Carlos Sánchez Polo y el Presidente de la Asamblea, don Antonio Veiga.

Discurso religioso y político

Tras la inauguración era tiempo para las intervenciones protocolarias, propias de un acto de estas características. El discurso de apertura corría a cargo de don Ciriaco Benavente. En su discurso el obispo cacereño, recordaba un pasaje del capítulo 25 de san Mateo. Por su parte, el Vicepresidente de la Junta, después de disculpar la ausencia del Presidente por el fallecimiento de su padre, señalaba que el trabajo de la Iglesia y el de los políticos en la lucha por las desigualdades, aunque vaya por caminos diferentes tiene que coincidir en el fin.

 Leído el mensaje que enviaba su Santidad Juan Pablo II a los congresistas, el coordinador del Congreso, don Francisco Maya, explicaba el contenido y la estructura del mismo y daba comienzo la presentación de las ponencias.  

La primera, de carácter económico, sobre "La pobreza y la exclusión social en la Extremadura de hoy", fue elaborada por un equipo y presentada por el catedrático de Hacienda Pública de la Facultad de Económicas de la Universidad de Extremadura don Francisco Pedraja. Posteriormente sería la consejera de Bienestar social la encargada de presentar una comunicación sobre "La política social en Extremadura". La jornada se cerraba con una vigilia de oración.

 En el programa del segundo día aparecía otra ponencia, la de don Pedro Jaramillo, vicario General de la diócesis de Ciudad Real que habló de "Testimonio de la caridad, promoción de la justicia e identidad cristiana", una ponencia metida ya en el campo teológico de mucha profundidad eclesial. Estuvo seguida de una comunicación por parte del director provincial del INEM, don José Carazo que volvía a tirar de números y de datos. Para Carazo en Extremadura aumenta la creación de empleo a buen ritmo, aunque se hacen la mitad de contratos fijos que en el resto de España. "De seguir este ritmo, dijo, nuestra región tardará 14 ó 15 años en igualar la media"  

A continuación se presentaba la tercera comunicación: "El Tercer Mundo y las relaciones Norte-Sur", a cargo de don Ignacio Urquijo, miembro de la Junta Directiva de la Coordinadora Extremeña de Organizaciones no Gubernamentales para el Desarrollo. Urquijo afirmaba que, como especie, el hombre está fracasando si vemos cómo se da una vergonzosa compraventa de órganos humanos y fetos, que existe una explotación infantil, que más de 1.500 millones de personas son analfabetas, que decenas de miles de niños están atrapados en los más de 30 conflictos armados existentes y cómo 1.800 millones de personas están mal nutridas. Según Ignacio Urquijo, actualmente hay 30 ONGs trabajando en Extremadura, de ellas unas 20 forman parte de la Coordinadora Extremeña de ONGs para el Desarrollo y de estas veinte, trece son católicas. En el periodo 90-95 se produjo un incremento de ONGs en la región. Hasta entonces, prácticamente, en Extremadura, trabajaban sólo "Cáritas", "Cruz Roja" y "Manos Unidas". Como dato, Urquijo resaltaba que, hasta el año 90, no existía ninguna ONG nacida en Extremadura.

Hablaron los protagonistas

A medio día tenía lugar una de las actividades que más han llegado a la gente durante estos tres días: comunicación de experiencias, en la que intervenían personas pertenecientes a diversos sectores de marginación y pobreza de Extremadura (un preso, un ex toxicómano, un "sin techo" y una mujer residente en un barrio marginal...), relatando los testimonios de su propia vida.

La tarde del sábado sirvió para que los congresistas se integraran en los 16 sectores de trabajo creados para reflexionar sobre otros tantos campos de marginación: inmigrantes, Tercer Mundo o gitanos. Tras la eucaristía y la cena, tiempo para el arte con mensaje; actuación del humorista Franquete y del cantautor Migueli. 

Positivo y menos positivo

El Congreso se cerraba el domingo. Como el resto de los días el programa se abrió con la oración e inmediatamente después la tercera y última ponencia: "La Iglesia en Extremadura ante los desafíos de la pobreza y la exclusión social", cuya relatora fue la socióloga doña Inmaculada Sánchez. En su exposición quiso provocar una reflexión profunda y seria sobre el papel de la Iglesia extremeña ante el fenómeno de la pobreza y la exclusión en nuestra tierra. La ponencia estuvo seguida de la cuarta comunicación por parte de don Adrián Ribera, director de Cáritas en la archidiócesis de Mérida-Badajoz. Ribera dio un repaso a lo positivo y a lo menos positivo en la actuación de la Iglesia con los pobres y abundó en el estudio de recursos de la Iglesia extremeña realizado por Cáritas en el que se afirma que la Iglesia atiende en nuestra región a cerca de 50.000 personas en situación de pobreza.

A punto de cerrar el encuentro se hacían públicas una serie de propuestas operativas, resumen de lo dicho por todas las partes que intervinieron durante los tres días.

La celebración eucarística presidida por los tres obispos sellaba lo que habían sido tres días de acercamiento al mundo de la pobreza desde Dios.

 

Se precisa un sistema nacional que garantice
una renta mínima a los ciudadanos

Las propuestas finales del Congreso provienen de varios frentes: de los ponentes, de los propios congresistas y de personas en situación de exclusión social. El resumen de las propuestas es el siguiente:

1 Proponemos promover estudios de la pobreza y la exclusión en nuestra región en colaboración con las instituciones interesadas; ya sea desde una perspectiva científica, política, económica o social, como pueden ser la Universidad, los organismos de la Junta, ayuntamientos, partidos, sindicatos, Cajas de Ahorros, ONGs...; Así como transmitir e informar de los resultados obtenidos a todos los cristianos y demás personas interesadas en ello.

2 Proponemos promover instituciones destinadas a la formación, en particular de los laicos cristianos, y ofrecer programas que inviten al compromiso político y animen la vida pública con los valores cristianos. Pueden ser foros para ello las Escuelas de Teología, la Escuela de Agentes de Pastoral, el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, Movimientos especializados de Acción Católica, etc.

3 Es preciso que en todas nuestras comunidades exista el servicio de la pastoral caritativa y social... Un buen fruto práctico de este Congreso sería la constitución de Cáritas en las parroquias donde no exista y su consolidación en el territorio de la provincia eclesiástica.

4 Proponemos, tanto al interior de la Iglesia como en la relación de ésta con otras instituciones, establecer una verdadera coordinación entre todas, a fin de optimizar estos programas, estableciendo cauces que faciliten el acceso de los pobres a los servicios de asistencia estatales, regionales y locales, y procurando que los protagonistas de todo este proceso sean los mismos afectados.

5 Proponemos que se realice una política que tenga como objetivo la reducción de la extensión de la pobreza, y que haga frente a la erradicación de la pobreza severa.

6 Proponemos que se asuma públicamente un compromiso por la erradicación de la pobreza severa, dado que se ha convertido en signo inequívoco de la insolidaridad en nuestra sociedad. Y que este compromiso incluya la puesta en marcha de proyectos favorecedores de procesos de inserción.

7 Proponemos como un medio importante, en orden a eliminar la exclusión, trabajar tanto por conseguir la instauración de un sistema nacional de renta mínima garantizada, como que las AISES pasen a ser un derecho de los ciudadanos, con proyectos y programas que conduzcan a una verdadera inserción.

8 Proponemos que los grupos cristianos se integren en las estructuras de participación, para contribuir a que éstas sean un instrumento de desarrollo comunitario y de actuación a favor de los más pobres.

9 Proponemos trabajar en la formación y animación de un voluntariado con autonomía propia e independencia, que, aceptando la coordinación, esté dispuesto a colaborar con las instituciones públicas, que son las que tienen la responsabilidad directa.

10 Proponemos que toda comunidad o institución, eclesial o de otro tipo, destine al menos el 0,7% de los fondos que gestiona a la ayuda al tercer mundo. Esta reclamación la hacemos tanto a todas las parroquias e instituciones de nuestra provincia eclesiástica, como a todos los ayuntamientos y a otros organismos de nuestra región.

11 En sintonía con la solicitud del Papa Juan Pablo II en la "Tertio millenio adveniente", pedimos a nuestro gobierno, como exigencia de justicia y de caridad, la condonación de la deuda a los países más subdesarrollados.

Desde los sectores de trabajo

12 Realizar un proceso de reflexión colectivo que nos ayude a conocer la pobreza en el Mundo Rural para saber qué podemos aportar y cómo evangelizarlo, apostando por una pastoral misionera en la que se tenga en cuenta la formación de los futuros presbíteros, la planificación diocesana, la elaboración de un proyecto pastoral específico que conduzca a que los laicos asuman sus compromisos en el campo social, político y económico.

13 Promover la creación de grupos de pastoral de la salud allí donde no existan y potenciar los existentes .

14 Apoyar a los miembros de la comunidad gitana que viven en nuestra región, para que, reconociendo los muchos valores de su cultura y respetando su propia idiosincrasia, se les facilite la posibilidad de integrarse en esta sociedad.

15 Trabajar con las distintas instituciones, públicas y privadas, a fin de conseguir la implantación de programas de prevención de drogodependencias en los centros escolares, haciendo partícipes a las familias y a la comunidad escolar.

16 Luchar por el logro de un marco legal en el que se reconozcan los derechos sociales de los transeúntes; y apostar políticas de empleo, vivienda, formación y salud que permitan su plena integración.

17 Atender a las condiciones de vida de la juventud detectando sus pobrezas y llevando a cabo procesos educativos y de acompañamiento, que hagan posible el protagonismo transformador de los jóvenes en sus propios ambientes.

18 Continuar los esfuerzos a favor de una mayor participación de los cristianos en el voluntariado social, de manera que sean conscientes de la dimensión política de su acción y, desde una clara conciencia eclesial, logren un nuevo talante que favorezca la acción transformadora de la sociedad .
19 Reconocer el lugar y el papel de la mujer en nuestra sociedad, atendiendo especialmente a la situación de las empleadas de hogar y de la mujer rural, a fin de que puedan conseguir una verdadera equiparación en sus derechos .

20 Facilitar la formación sociopolítica de los cristianos que lleve a un verdadero compromiso público.

21 Optar por los niños, los ancianos y las familias más pobres, para que desde el conocimiento de sus verdaderos problemas, colaboremos en la sensibilización de la sociedad con respecto a ellos y potenciemos la formación de agentes especializados en estos campos.

22 Acoger el clamor de los pobres del Tercer Mundo, que hoy está presente en los inmigrantes que llegan a nuestra tierra.

23 Apostar por obtener medidas alternativas a la reclusión en los casos de delitos relacionados con la drogadicción o similares; pidiendo, con motivo del jubileo del año 2000, medidas extraordinarias de justicia y de gracia, así como la creación de un centro específico en el que se preste ayuda a la reinserción.

Los que viven en exclusión

24 Que los que se acercan a aquellos que se encuentran empobrecidos, se esmeren en que su trato con ellos sea respetuoso y educado, y que, en cada acción y gesto, no falten nunca la cercanía, la amabilidad y la confianza; porque sólo una ayuda que se da empapada en humanidad no rebaja ni humilla a quien la recibe.

 

Sin fundamentos espirituales no habrá unidad europea

Juan Pablo II clausura el Sínodo de los Obispos del Viejo Continente

Con una solemne concelebración eucarística, concluyeron las sesiones del Sínodo de los Obispos de Europa, convocado por Juan Pablo II en el contexto de la preparación de la Iglesia para el Jubileo del año 2000.

El Papa recogía con estas palabras las vivencias de estas tres semanas: "Hemos profundizado en el conocimiento recíproco y nos hemos edificado mutuamente, en especial gracias a los testimonios de quienes, bajo los pasados regímenes totalitarios, han soportado por la fe duras y largas persecuciones".

Con motivo de la conclusión de este segundo Sínodo europeo (el primero se celebró en 1991), el Santo Padre manifestó su deseo de que el encuentro con Cristo dé a los pastores de las Iglesias de Europa la fuerza para emprender con nuevo entusiasmo la evangelización de Europa. El Papa resaltó la urgencia de promover la cooperación entre los cristianos en este momento caracterizado por el proceso de integración europea y por una fuerte evolución que está llevando a la creación de una sociedad multiétnica y multicultural.

Mensaje sinodal

El Mensaje final de este sínodo, titulado "Testimoniamos con alegría el 'Evangelio de la esperanza' en Europa", hace un poderoso llamamiento a la esperanza, a pesar de los signos negativos de la realidad de la Iglesia en el Viejo Continente. "El hombre no puede vivir sin esperanza: su vida, condenada a la insignificancia, se convertiría en insoportable", dice el mensaje; que asume la angustia del hombre europeo como un desafío.

Los padres sinodales mencionan como signos de esperanza "la gran cantidad de mártires", "la santidad de muchos hombres y mujeres de nuestro tiempo", "la libertad de las Iglesias del Este europeo recuperada con la contribución profética y decisiva del Santo Padre", "la creciente concentración de la Iglesia en su misión espiritual, junto a su compromiso para vivir la primacía de la evangelización, también en las relaciones con la realidad social y política", "la presencia y la difusión de nuevos movimientos y comunidades", "la irradiación de una renovada dedicación al Evangelio y de una generosa disposición al servicio, suscitadas por el mismo Espíritu en las realidades más tradicionales de la Iglesia como en las parroquias"...

El documento también aborda el desafío de la secularización "que contagia a un amplio sector de cristianos que normalmente piensan, deciden y viven como si Cristo no existiese"; pero señalan que esta realidad, "lejos de apagar nuestra esperanza, la hace más humilde y capaz de confiarse sólo a Dios. De su misericordia recibimos la gracia y el compromiso de la conversión".

"Nos atrevemos a decir con confianza: dejad que os convierta el Señor y responded con renovado ardor a la vocación apostólica y misionera recibida con el Bautismo."

ZENIT.-ACI

 

Noticiario diocesano

Tres nuevos canónigos en la Catedral Metropolitana de Badajoz

El Cabildo dio también su asentimiento a una reforma de Estatutos que lo actualice y potencie, de cara al siglo XXI.

El Arzobispo de Mérida-Badajoz don Antonio Montero, ha nombrado canónigos de la Catedral Metropolitana de Badajoz a los sacerdotes don Sebastián González González, don Gabriel Cruz Chamizo y don Jerónimo Hernández Vargas.

En la sesión capitular donde se ha verificado la consulta preceptiva, el prelado la hecho saber a los otros miembros del Cabildo su propósito de ampliar en el templo catedralicio los servicios de culto, de cultura y de atención pastoral, que se verán notablemente incrementados en el Jubileo del año 2000.

El Cabildo dio también su asentimiento a una reforma de Estatutos que lo actualice y potencie, de cara al siglo XXI.

Dada la escasez del clero diocesano, que se manifiesta también en estos casos, los nuevos canónigos, al igual que sus colegas en activo, habrán de conjugar sus obligaciones capitulares con las de los cargos que ahora desempeñan, para lo cual se establecerá en los nuevos estatutos un sistema de compatibilidades. Don Sebastián González es párroco de San Juan de Ribera, en Badajoz; don Gabriel Cruz Chamizo es ecónomo diocesano y delegado del Clero, y don Jerónimo Hernández es canciller y secretario general de la diócesis.

 

Nuevas escuelas de agentes de pastoral
en Badajoz y Alburquerque

La diócesis cuenta con dos nuevas escuelas de agentes de pastoral, una en el arciprestazgo de Alburquerque y otra en el de San Fernando, en Badajoz capital. Con estas dos son ya 8 las escuelas existentes, que tienen como objetivo la formación de los laicos para que puedan asumir el compromiso que les corresponde en la Iglesia desde una vivencia adulta de la fe y para desempeñar responsabilidades propias en las comunidades parroquiales a las que pertenecen.

Ambas escuelas cuentan con un número similar de alumnos, en torno al medio centenar, procedentes de las parroquias del arciprestazgo. Estos alumnos, de todas las edades y condiciones sociales y culturales, cursarán tres años de estudio, dos comunes y uno de especialidad.

La Escuela "Nuestra Señora del Mercado", de Alburquerque cuenta con alumnos de este pueblo y de San Vicente de Alcántara, La Codosera, Villar del Rey, La Roca de la Sierra, La Nava de Santiago y Puebla de Obando y estará atendida por los sacerdotes de la zona. Por su parte la Escuela "Nuestra Señora de Bótoa", imparte sus clases en la Parroquia de San Fernando a laicos de las parroquias de San Francisco de Asís, San Juan de Dios, La Asunción de Nuestra Señora, Santa Teresa de Jesús, Santa Engracia y San Fernando y Santa Isabel.

 

Calera de León: convivencia del grupo
de talleres de tiempo libre de Cáritas

El grupo de talleres de tiempo libre de Cáritas de Calera de León, formado por monitores y niños, ha realizado una convivencia durante un fin de semana en la comarca cacereña de La Vera.

Los participantes han pretendido conocer la geografía y monumentos más importantes de la zona, además de pasarlo bien, con canciones y juegos. También participaron en la celebración de la Eucaristía con la comunidad cristiana de Robledillo, cerca del campamento donde pasaron la noche.

 

Badajoz: III Asamblea de Scouts Católicos

Se ha celebrado en los locales de la Escuela "Virgen de Guadalupe" de Badajoz la III Asamblea de los Scouts Católicos de Badajoz, movimiento que integra a cerca de 600 miembros, entre niños, adolescentes y jóvenes, asociados en cinco grupos en parroquias y centros de enseñanza de las localidades de Villafranca de los Barros, Almendralejo y Badajoz.

El lema seleccionado para la Ronda Solar (Calendario Scouts) es: "El 2000: punto de encuentro", para localizarnos dentro de una sociedad plural y, al mismo tiempo, lugar punto de partida para hacernos presentes en ella.

Se renovó el Consejo Directivo, siendo elegido, por unanimidad, presidente don Ramón Ruiz Rubio (profesor de Enseñanza Primaria), que optó por formar un equipo plural, joven e ilusionado, capaz de un nuevo dinamismo en proyectos y actividades.

Se despidió, con emoción, al Consejo Directivo anterior, formado por veteranos en el scoultismo, que dieron los primeros pasos de la asociación.

Se pasó revista al curso anterior, destacando la labor realizada en las barriadas de Suerte de Saavedra y de las Cuestas de Orinaza, en Badajoz, así como el trabajo del incipiente grupo de Almendralejo.

Concluyó el encuentro con la celebración de la Eucaristía, en la que se recordó la libertad cristiana que describe san Pablo: no dejar de hacer las cosas por las críticas, ni hacerlas sin escucharlas.

El nuevo Consejo representará a la asociación de Badajoz en la XL Asamblea General de toda España, que se está celebrando en el Palacio de la Magdalena, de la ciudad de Santander, durante este fin de semana.

 

Mirada a nuestro tiempo

Testigos de la esperanza

Este tema es el del mensaje final del Sínodo de los Obispos para Europa, que nos invita a testimoniar con gozo el "evangelio de la esperanza".

Una vez leído y meditado, compruebo que todo él es una llamada a salir del desaliento, porque hay razones poderosísimas para esperar. Sin embargo, me quedan dentro una serie de interrogantes que me gustaría compartir con vosotros: ¿Cómo actuar para que los hombres y mujeres de nuestro tiempo caigan en la cuenta de que la esperanza es un don que está dentro de ellos, que ni siquiera los más derrotados de los seres humanos han perdido del todo? ¿Cómo decirle a los satisfechos, que se limitan a apurar el presente sin más amplitud de miras, que esa no es su meta? ¿Cómo abrir a los superficiales y a los pusilánimes a empeños más consistentes y definitivos? ¿Cómo hacer llegar a todas las víctimas del mundo, que tienen razones más que suficientes para desconfiar, un mensaje que les haga revelarse contra el fatalismo y les anime a ponerse en pie y a seguir caminando? ¿Cómo llamar a una esperanza que sea responsabilidad y empeño, en cada una de las conquistas parciales con las que se va tejiendo el futuro? ¿Cómo decir que hay un horizonte que le da sentido a las pequeñas y sencillas esperas por las que se lucha y vive?

Quizás algunos tengan otras soluciones, pero yo no encuentro otra mejor que la que ofrece el mensaje del Sínodo: Confiad en Jesús, que tiene palabras de vida eterna, y caminad con Él, en la Iglesia, hacia el Reino, la meta final en la que la esperanza deja de serlo.

Amadeo Rodríguez Magro
 

Página litúrgica

Celebramos el XXXI Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

Libro del profeta Malaquías 1, 4b-2, 2b, 8-10

Yo soy el Rey soberano dice el Señor de los ejércitos; mi nombre es temido entre las naciones.Y ahora os toca a vosotros, sacerdotes: si no obedecéis y no os proponéis dar gloria a mi nombre ­dice el Señor de los ejércitos-, os enviaré mi maldición.

Os apartasteis del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley, habéis invalidado mi alianza con Leví ­dice el Señor de los ejércitos­. Pero yo os haré despreciables y viles ante el pueblo, por no haber guardado mis caminos y porque os fijáis en las personas al aplicar la ley.

¿No tenemos todos un sólo Padre? ¿No nos creó el mismo Señor? ¿Por qué, pues, el hombre despoja a su prójimo profanando la alianza de nuestros padres?


Salmo 130, 1, 2, 3

R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad.

Carta 1ª de S. Pablo a los Tesalonicenses 2, 7-9,13

Hermanos: os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.

Recordad, si no, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas, trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie proclamamos entre vosotros el evangelio de Dios.

También por nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes

Evangelio según san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo:

- En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros; pero no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencia por la calle y que la gente los llame &laqno;maestro».

Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno sólo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos.Y no llaméis Padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno sólo es vuestro padre, el del cielo. No os dejéis llamar jefes, porque uno sólo es vuestro Señor, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

Lecturas bíblicas para los días de la semana

1, lunes: Ap 7, 2-4. 9-14; 1Jn 3, 1-3; Mt 5, 1-12a.
2, martes: Lm 3, 17-26; Jn 14, 1-6.
3, miércoles: Rm 13, 8-10; Lc 14, 25-33.
4, jueves:Rm 14, 25-33; Lc 15, 1-10.
5, viernes: Rm 15, 14-21; Lc 16, 1-8.
6, sábado: Rm 16, 3-9. 16. 22-27; Lc 16, 9-15.
7, domingo: Sb 6, 12-16; 1Ts 4, 13-17; Mt 25, 1-13.

 

Comentario Litúrgico

¿No tenemos todos un mismo padre?

Es coincidencia, pero muy aprovechable, que las tres lecturas de este domingo coincidan en tratar el tema del ministerio pastoral de una manera crítica y aleccionadora.

La lectura de Malaquías es un alegato contra los malos usos de los sacerdotes del Templo, como dice el texto:&laqno;Y ahora os toca a vosotros, sacerdotes». En textos que no contiene la lectura de hoy, el profeta denuncia a los sacerdotes porque admiten como ofrendas para el altar animales impuros, no enseñan al pueblo a ser fieles a la alianza que Dios hizo con Israel y de esta manera escandalizan al pueblo.

La solución que se propone es que los sacerdotes vuelvan al buen camino y, como norte orientativo, el profeta les invita a reflexionar que no se aprovechen de su aparente superioridad respecto al pueblo porque ¿no son todos hijos del mismo Padre?.

En el evangelio encontramos una situación semejante: el juicio que hace Jesús sobre las prácticas engañosas que llevan acabo los letrados y fariseos que cargan sobre los hombros del pueblo fardos de leyes que ellos mismos no cumplen y, a su vez, se dan importancia ante la gente obligando a que se les llame padre y maestro.

Jesús termina recordando a los suyos que las cosas no tienen que ser así entre ellos pues sólo El es el Maestro y el Señor.

Como ejemplo a imitar por todos los que tienen autoridad en la Iglesia, la segunda lectura nos propone a un Pablo que deseaba no sólo entregar el anuncio del Evangelio de Dios sino su propia persona. Tanta era su caridad pastoral y tal es la lección que nos deja a los que, aparentemente, servimos a las comunidades cristianas.

Antonio Luis Martínez

Santoral

27 de octubre: San Ivo de Hélory (1253-1303)

Mientras el Papa Bonifacio VIII sucedía a Celestino V, que hubo de dimitir de su pontificia condición - caso único en la historia- y durante los acontecimientos del primer jubileo romano, el proceso a los Templarios o la bofetada de Felipe IV de Francia al Papa en Agnani, durante el convulso y apasionado paso del siglo XIII al XIV, el párroco de Tredrez se dedicaba a los pobres y a la vida de oración, con tal ardor que toda Bretaña se sentía evangelizada por una veracidad capaz de compensar los escándalos del papado y la realeza.

Ivo fue un párroco fervoroso y lleno de absoluta generosidad, había estudiado en París y en Orleans y era considerado como el abogado de los pobres y marginados, pues sus estudios de leyes le permitieron armonizar el sacerdocio y la abogacía en favor de los miserables. Su casa era el hogar de todos y su herencia, el castillo de Kermartin, terminó como asilo y orfanato de los desheredados.

Dicen las crónicas que Cristo se le apareció disfrazado de pobre y le dio su paz, pero más bien habría que pensar que todos los pobres le parecieron un disfraz de Cristo y lo hicieron abundar en la completa y santa paz que nace del Sermón de la Montaña.

San Ivo: danos oración continua, amor completo y preparación sólida, para servir a Cristo en aquellos cuyo disfraz nunca lo disimula: los pobres. ¡Qué bien haberlo celebrado juntos en el Congreso sobre la pobreza!

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

1, lunes:Todos los Santos. César, Beningo, Rómulo, Maturino.
2, martes: Difuntos. Victorino, Marciano, Ambrosio, Venefrida.
3, miércoles: Martín de Porres, Germán, Libertino, Silvia.
4, jueves: Carlos Borromeo, Nicandro, Modesta, Félix de Valois.
5, viernes: Teótimo, Fibicio, Gerardo, Ángela de la Cruz.
6, sábado: Félix, Melanio, Calínico, Leonardo.
7, domingo: Prosdócimo, Herculano, Congaro, Jacinto Castañeda.

 

Contraportada

Los gitanos piden a la Iglesia luchar por la integración y ser evangelizados

Con motivo de la romería de Fregenal hablamos con don Enrique Jiménez, de Pastoral Gitana

Este fin de semana se celebra la XXXª Romería Gitana al santuario de la Virgen de los Remedios de Fregenal de la Sierra.

La Comisión Organizadora ha emitido un comunicado en el que recuerda que esta romería tiene su origen en la antigua devoción que los gitanos extremeños han venido profesando a la Virgen de los Remedios y que todavía se conserva, aunque, sin perder su identidad esencialmente religiosa, esta celebración es también un encuentro fraternal entre miles de personas , gitanos y payos.

Hoy hablamos con el Director Nacional de Apostolado Gitano, Enrique Jiménez, de raza gitana , que trabaja en la evangelización de ese mundo.

La Romería de Fregenal, según los organizadores, ha ido ocupando el papel que para los gitanos de Extremadura tuvieron en otra época la feria de San Miguel, en Zafra, o la feria chica o "de los gitanos", en Mérida, pero, además, por la masiva presencia de personas no gitanas, también constituye un espacio de convivencia muy importante. "De hecho ­afirma un comunicado de la Comisión Organizadora­ es el único espacio en que payos y gitanos vivimos de forma colectiva, durante unas horas, en una relación de auténtica igualdad y confianza". Y añade:"Por ello, todos debemos esforzarnos por el mantenimiento de esta romería y la conservación de su carácter abierto y plural. Sin olvidar que la religión, elemento de enfrentamientos en muchos lugares del mundo y momentos de la historia, juega en este caso un papel aglutinador y de fraternidad entre personas que teóricamente, al menos, tenemos valores culturales diferentes en algunos aspectos".

La Iglesia no olvida la evangelización de los gitanos. A la cabeza de esa pirámide se encuentra un hombre de raza calé: don Enrique Jiménez, Director Nacional de Apostolado Gitano.

- ¿Que le piden los gitanos a la Iglesia y a la sociedad?

- A la Iglesia no le pedimos, ni más ni menos que seamos sujetos de evangelización. En algún momento, lógicamente , pedimos que la Iglesia sea nuestra voz, esta voz de la comunidad gitana que por tantas razones difíciles de analizar somos una comunidad sin voz, que la Iglesia nos represente y de una voz de alerta, una voz de llamada a estas desigualdades socioeconómicas que aún la comunidad gitana está manteniendo con el resto de la sociedad.

- La Romería de la Virgen de los Remedios es un símbolo para los España.

- Pues la verdad es que es un símbolo importantísimo pero es una expresión muy poco conocida y junto con la romería de Cabra son las dos manifestaciones religiosas más importantes de los gitanos en toda España.

- En esta romería se da una convivencia interesante entre gitanos y payos.

- Muy interesante, muy interesante. Yo siempre digo en mis estancias en Fregenal que la convivencia es una preciosidad y es un testimonio claro de lo que debe ser la relación entre cristianos

- En estos tiempos tan cambiantes, también se aprecia una evolución en la forma de vivir, un cambio cultural en los gitanos. ¿Podríamos aclarar cuáles son las claves de esa evolución?

- Me resulta muy difícil situarme, lo que sí es evidente es que la cultura gitana, como cualquier otra cultura, es dinámica y por lo tanto hay un cambio que suele ser muy parejo con las diferencias, que sí las hay, de la comunidad paya donde se conviva. No se da el mismo cambio evolutivo de la cultura gitana en Andalucía que en Extremadura, en Cataluña que en el País Vasco. Además la actual cultura de masas tiene una influencia clara sobre la cultura gitana.

- La evolución es positiva, pero el cambio que se está dando ¿cómo es?

- Yo considero que es positivo porque lo que impensable es una convivencia sin mezcla. La interculturalidad demuestra cada día que es positivo y refuerza tanto una cultura como la otra.

- En los últimos años estamos viendo la aparición de sectas evangélicas a las que acuden muchos gitanos

- Yo no me atrevería incluso a calificarlo de sectas. Estos movimientos evangelistas, "aleluyas", como nosotros decimos, tienen una gran repercusión sobre la comunidad gitana, eso es una cosa clarísima e indiscutible. Tampoco me atrevo a hacer una valoración de lo que puede representar en un futuro.

Juan José Montes


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