Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 594. 30 de octubre de 2005

Director: Juan José Montes


Portada

1.750 años de presencia cristiana en Mérida y 750 años de la creación de la diócesis de Badajoz

El Arzobispo inauguró los actos de los dos aniversarios que este año celebra la diócesis

Este año se cumplen dos aniversarios de gran trascendencia histórica en la diócesis: los 1.750 años de la existencia de comunidades cristianas en Mérida y el 750 aniversario de la creación de la diócesis de Badajoz. Ambas fueron inauguradas el pasado sábado por el Arzobispo con una eucaristía en la Catedral Metropolitana de Badajoz.

Para conmemorarlos, se ha elaborado un programa de actividades, entre las que destacan la edición de un libro sobre la Catedral de Badajoz, otro sobre la historia de la diócesis, un amplio programa de conferencias, peregrinaciones a la Catedral, elaboración de un Misal propio de la diócesis, apertura del proceso de canonización de los fieles de nuestra Archidiócesis que en su vida dieron muestras de heroicidad en el seguimiento del Señor, la adecuación de los espacios celebrativos y restauración de algunos elementos interiores y exteriores más sobresalientes de los dos templos catedralicios de la diócesis y la potenciación de la oración por las vocaciones sacerdotales.


Editorial

Pon Internet en tu vida

En el último siglo la técnica ha acortado las distancias y, por añadidura, ha acercado a las personas y a las culturas, posibilitando el contacto y acelerando los cambios sociales con lo que ello tiene de positivo y de generador de vértigos y miedos tanto personales como grupales.

Pero si esos avances técnicos han disparado la transformación social, de pocos años a esta parte la tecnología está haciendo que la realidad se nutra cada vez más de la virtualidad. Tanto es así que el pasado martes se celebraba el "Día mundial de Internet", lo que viene a desvelar la importancia del fenómeno en todo el mundo.

Esto no deja de ser un efecto, y a la vez un impulso, de la globalización, una oportunidad para salir de nosotros y al mismo tiempo un peligro para la interiorización de todo tipo de fenómenos por la aceleración que introduce en la generación de acontecimientos y la falta de tiempo para analizar sus consecuencias. Quizás aquí encontremos algunos vicios de la cultura postmoderna, que tiende a equiparar la moderno con lo bueno sin reconocer que lo bueno es lo bueno independientemente de que sea nuevo; que infravalora el papel de los mayores en la sociedad porque lo que hoy es útil mañana, aparentemente, no sirve; que facilita la interacción virtual y desplaza el intercambio humano.

En cualquier caso, todo avance en el terreno tecnológico es una oportunidad para la construcción de la sociedad. Como señalaban ya en el año 1995 los obispos canadienses en una carta pastoral "Las autopistas de la Información forman una red de redes de comunicación interactivas. Por primera vez los medios de comunicación pueden ser verdaderamente llamados interactivos y bio multidireccionales. Los obispos reconocían que no es exagerado afirmar "que las autopistas de la información facilitan el diálogo entre las personas, las sociedades y los países".


Santa Sede

Mensaje final del Sínodo de los Obispos (I)

La Eucaristía: Pan vivo para la paz del mundo

El domingo pasado Benedicto XVI clausuraba el Sínodo de los Obispos que, en Roma y durante veinte días, ha estado reflexionando sobre la Eucaristía.

Este sínodo, que también ha servido como final del 'Año de la Eucaristía', ha sido el más mediático de la historia, con más de 400 periodistas cubriendo el encuentro y que también será recordado porque, por primera vez, se han hecho públicas las proposiciones que los obispos entregan al Papa para que éste escriba la exortación que suele seguir a todos los sínodos.

Por nuestra parte, les ofrecemos en dos partes el mensaje final del Sínodo (la semana que viene saldrá la segunda).

 

Queridos hermanos obispos, queridos sacerdotes y diáconos, amados hermanos y hermanas,

1. "¡La paz esté con vosotros!". En nombre del Señor que irrumpe en el Cenáculo de Jerusalén al atardecer de la Pascua, repetimos: "La paz esté con vosotros!" (Jn 20, 21). ¡Que el misterio de su muerte y resurrección os consuele y dé sentido a toda vuestra vida! ¡Que Él os guarde en la alegría de la esperanza! Porque Cristo vive en su Iglesia; según su promesa está con nosotros todos los días hasta el fin del mundo (cf. Mt 28, 20). En el Santísimo Sacramento de la Eucaristía, Él mismo se nos entrega y con Él nos dona la alegría de amar como Él ama, pidiéndonos que compartamos su Amor victorioso con nuestros hermanos y hermanas del mundo entero. Este es el mensaje de gozo que os anunciamos, queridos hermanos y hermanas, al final del Sínodo de los Obispos sobre la Eucaristía.

Bendito sea Dios Padre de Nuestro Señor Jesucristo que nos ha reunido nuevamente, como en el Cenáculo, con María, Madre del Señor y Madre nuestra, para hacer memoria del don supremo de la Santísima Eucaristía.

2. Convocados a Roma por Su Santidad el Papa Juan Pablo II, de venerable memoria, y confirmados por Su Santidad Benedicto XVI, hemos llegado desde de los cinco continentes para rezar y reflexionar juntos sobre la Eucaristía, fuente y cumbre de la vida y de la misión de la Iglesia. La finalidad del Sínodo ha sido ofrecer al Santo Padre algunas propuestas útiles para actualizar la pastoral eucarística de la Iglesia. Hemos podido experimentar lo que la sagrada Eucaristía significa desde los orígenes: una sola fe y una sola Iglesia, alimentada por un mismo Pan de vida y en comunión visible con el sucesor de Pedro.

3. El diálogo fraterno entre obispos e invitados-oyentes y el diálogo con los representantes ecuménicos, ha renovado nuestra convicción de que la Sagrada Eucaristía no sólo anima y transforma la vida de nuestras Iglesias particulares de Oriente y Occidente, sino también las múltiples actividades humanas en los muy diversos medios en los que vivimos. Experimentamos una profunda alegría al constatar la unidad de nuestra fe eucarística dentro de la gran variedad de ritos, culturas y situaciones pastorales. La presencia de tantos hermanos obispos nos ha permitido experimentar de forma todavía más directa la riqueza de nuestras diferentes tradiciones litúrgicas. Una riqueza que hace resplandecer la profundidad del único misterio eucarístico.

Os invitamos a rezar con más fervor, hermanos y hermanas cristianos de todas las confesiones, para que llegue el día de la reconciliación y de la plena unidad visible de la Iglesia, en la celebración de la Santa Eucaristía, en conformidad con la oración del Señor la víspera de su muerte: "Que todos sean uno. Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado" (Jn 17, 21).

4. Profundamente agradecidos a Dios por el pontificado del Santo Padre Juan Pablo II y por su última encíclica Ecclesia de Eucharistia, seguida de la carta apostólica Mane nobiscum Domine, que abría el Año eucarístico, pedimos a Dios que multiplique los frutos de su testimonio y de su enseñanza. Nuestra gratitud va también a todo el pueblo de Dios cuya proximidad y solidaridad hemos percibido durante estas tres semanas de oración y de reflexión. Las Iglesias particulares en China, y sus obispos que no han podido unirse a nuestros trabajos, han ocupado un lugar especial en nuestros pensamientos y oraciones. A todos vosotros, obispos, sacerdotes y diáconos, misioneros del mundo entero, hombres y mujeres consagrados, fieles laicos y también a vosotros hombres y mujeres de buena voluntad, responsables de los medios de comunicación: ¡En nombre de Cristo Resucitado: paz y alegría en el Espíritu Santo!

En escucha del sufrimiento del mundo

5. La Asamblea Sinodal ha sido un tiempo intenso de intercambios y testimonios sobre la vida de la Iglesia en los diversos continentes. Hemos tomado conciencia de las situaciones dramáticas y de los sufrimientos causados por las guerras, el hambre, las diferentes formas de terrorismo y de injusticia, que afectan a la vida cotidiana de centenares de millones de seres humanos. Las explosiones de violencia en Medio Oriente y en África nos han sensibilizado ante el olvido que sufre el continente africano en la opinión pública mundial. Los desastres naturales, que parecen hacerse más frecuentes, obligan a considerar la naturaleza con más respeto y a reforzar los lazos de solidaridad con las poblaciones afectadas.

No hemos permanecido en silencio ante los graves problemas causados por la secularización, presente sobre todo en Occidente, que conducen a la indiferencia religiosa y a varias manifestaciones de relativismo. Hemos recordado y denunciado las situaciones de injusticia y de pobreza extrema que proliferan por todas partes pero especialmente en América Latina, en África y en Asia. Todos estos sufrimientos claman a Dios e interpelan la conciencia de la humanidad. Ante ellos nos preguntamos: ¿en qué se transforma la aldea global de nuestra tierra, con un ambiente amenazado que corre el riesgo de ir a la ruina? ¿Qué hacer para que, en esta era de globalización, la solidaridad triunfe sobre el sufrimiento y la miseria? Nuestro pensamiento se dirige también a los que gobiernan las Naciones, para que, con diligencia, aseguren a todos el bien común y promuevan la dignidad de cada persona, desde su concepción hasta su muerte natural. Les pedimos que promuevan leyes respetuosas del derecho natural respecto al matrimonio y a la familia. Por nuestra parte continuaremos a a participar activamente en el esfuerzo común para crear las condiciones duraderas de un progreso real para toda la familia humana, en el que a nadie falte el pan de cada día.

6. Hemos llevado estos sufrimientos y problemas a la celebración y a la adoración eucarísticas. En nuestros debates, escuchándonos con hondura los unos a los otros, nos ha emocionado y conmovido el testimonio de mártires en varios puntos de la tierra que, como en toda la historia de la Iglesia, no faltan en nuestros días. Los Padres sinodales han recordado que, gracias a la Santísima Eucaristía, los mártires han encontrado el vigor necesario para vencer el odio con el amor y la violencia con el perdón.

"Haced esto en conmemoración mía"

7. La víspera de su pasión, "Jesús tomó el pan, lo bendijo, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: 'Tomad, comed, esto es mi Cuerpo'. Después, tomando una copa, dio gracias y se la pasó diciendo: 'Bebed todos de ella; porque esta es mi sangre, sangre de la alianza, que va a ser derramada por la multitud en remisión de los pecados'" (Mt 26, 25-28); "Haced esto en memoria mía" (Lc 22, 19; 1 Cor 11, 24-25). Desde el inicio la Iglesia hace memoria de la muerte y resurrección de Jesús con sus mismas palabras y sus mismos gestos en la Última Cena, pidiendo al Espíritu Santo que transforme el pan y el vino en el Cuerpo y en la Sangre del Señor. Con la Tradición constante de la Iglesia creemos firmemente y enseñamos que las palabras de Jesús que el sacerdote pronuncia en la Misa, por el poder del Espíritu, realizan lo que significan. Realizan la presencia real de Cristo resucitado (CCC 1366). La Iglesia vive de este don supremo que la reúne, la purifica y la transforma en un ! solo Cuerpo de Cristo animado por un solo Espíritu (cf. Ef 5, 29).

La Eucaristía es el don del Amor del Padre que ha enviado a su Hijo único para que el mundo se salve por medio de Él (cf. Jn 3, 17); amor de Cristo que nos ha amado hasta el extremo (cf. Jn 13, 1); amor de Dios derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo (cf. Rm 5, 5), que clama en nosotros "¡Abbá, Padre!" (Ga 4, 6; Rm 8, 15). Así pues, al celebrar el Santo Sacrificio de la Misa, anunciamos con gozo la salvación del mundo proclamando la muerte victoriosa del Señor hasta que venga; y al comulgar de su Cuerpo, recibimos las "arras" de nuestra resurrección.

 


Centrales

Es una de las acciones que se están realizando con motivo de los aniversarios que celebra la Diócesis

Un libro recogerá los 750 años de historia de la Catedral de Badajoz

Con la celebración de la Eucaristía en la Catedral Metropolitana de Badajoz, presidida por el Arzobispo Santiago García Aracil, se inauguraban dos grandes aniversarios para nuestra diócesis: los 1.750 años de la carta que san Cipriano dirige a la comunidad de la Iglesia de Mérida, que prueba la existencia de una comunidad cristiana en esa ciudad y el 750 aniversario de la creación de la diócesis de Badajoz.

En la carta pastoral de Monseñor Santiago García Aracil a los colaboradores diocesanos, de la que ya dimos cuenta en 'Iglesia en camino', el Arzobispo explica que "dar gracias a Dios por estas efemérides constituye casi un deber de conciencia de los cristianos. Desde el siglo III, al menos, según documentación histórica, hubo Iglesia constituida como tal en Mérida, que llegó a ser Archidiócesis con 12 Iglesias sufragáneas. Desde el siglo XIII, la Reconquista permitió la recuperación de la libertad externa en nuestras tierras para el desarrollo de la vida eclesial. La constitución de la Diócesis de Badajoz ha sido, desde entonces hasta los años recientes, la estructura eclesial en la que han vivido nuestras comunidades cristianas, hermanas de las Diócesis limítrofes".

Multiples actos

Para conmemorar estos acontecimientos, se han elaborado una serie de actividades que se desarrollarán a lo largo del curso. Entre ellas está previsto que se edite un libro sobre la Catedral de Badajoz donde se ponga de manifiesto su significado a todos los niveles, también se publicará un libro que recogerá la historia de nuestra diócesis y se llevará a cabo un extenso programa de conferencias. Además, y durante los domingos de Cuaresma, los distintos arciprestazgos en los que se divide nuestra diócesis peregrinarán a la Catedral de Badajoz, donde celebrarán la Eucaristía presidida por Monseñor Santiago García Aracil. Por otro lado, y también dentro de este plan de actividades, se está preprando un Misal propio de la diócesis, en el que se recogerán las oraciones y textos propios de los santos y beatos que tienen referencia con nuestra diócesis, con el objetivo de que "en todos los templos pueda celebrarse, en su día, la memoria de los santos que son ejemplo de vida e intercesores nuestros", según recoge la Carta Pastoral.

Unido a la edición de este Misal propio, está la apertura del proceso de canonización de los fieles de nuestra Archidiócesis de Mérida-Badajoz que en su vida dieron muestras de heroicidad en el seguimiento del Señor.

En la mencionada Carta Pastoral, Monseñor Santiago García Aracil, ha expresado también su deseo de aprovechar estas dos efemérides para "adecuar los espacios celebrativos y restaurar algunos elementos interiores y exteriores más sobresalientes" de los dos templos catedralicios de nuestra diócesis.

Entre otras, también se quiere este año potenciar en las comunidades parroquiales la oración por las vocaciones sacerdotales dado que, como recoge el texto de la Carta Pastoral, "no hay Iglesia sin pastores. La necesidad de sacerdotes es cada vez más sentida por los fieles, especialmente en las parroquias grandes y en los pueblos pequeños".

750 años de historia recogidas en un libro

Uno de las acciones más importantes que se han emprendido con motivo de este doble aniversario es la edición de un libro sobre la Catedral de Badajoz que, según Franscisco Tajada Vizuete director de este proyecto "pretede ser muy totalizador, en el sentido que quiere abarcar todos los aspectos relativos a la Catedral (historia, arte, música, documentos...).

El proyecto, no obstante, nació hace años y ya se han dado algunos pasos, merced a los trabajos que han realizado algunos historiadores con anterioridad.

Esta obra está dividida en varios capítulos que se inician con una presentación histórica de la diócesis de Badajoz, que contendrá los pasos que se dieron hasta su creación, sus principales figuras o la lista de los obispos diocesanos.

El segundo capítulo estará destinado a los aspectos económicos de la Catedral, tanto su construcción como las fuentes con las que contaba para su mantenimiento. Este punto no se ha estudiado con anterioridad, por lo que este tema se convierte en uno de los aspectos más novedosos de la obra.

Además, el libro incluirá un estudio arqueológico del edificio, "estudio que tiene su complicación dadas las sucesivas remodelaciones y ampliaciones a las que se ha visto sometido con el devenir del tiempo", explica Tejada Vizuete.

No obstante, la parte más significativa del libro, por su beleza plástica, será la destinada al arte, donde se analizarán todos los aspectos del rico patrimonio catedralicio, desde los cuadros hasta los retablos, pasando por los tapices, los marfiles o las rejerías de la Catedral.

Otros capítulos del libro serán los dedicados a la música, donde se incluirá un análisis de los libros corales de la Catedral, sus órganos, composiciones...; el archivo catedralicio, que mantiene la serie documental continuada desde el año 1255; o el capítulo dedicado a las relaciones de la Catedral con la ciudad.

Esta obra no pretende ser un libro para eruditos sino, en palabras de Tejada Vizuete, "lo que se pretende es llegar al mayor número posible de personas con un libro de los llamados de 'alta divulgación' y que esperemos que esté terminado para finales de mayo".

 

Roma invita a los musulmanes a seguir por la senda del diálogo

En un mensaje con motivo del Ramadán

La Santa Sede ha invitado a los 1.200 millones de musulmanes del mundo a seguir avanzando por "la senda del diálogo" en un mensaje enviado con motivo del Ramadán.

La misiva invita a reforzar el empeño de católicos e islámicos "para construir buenas relaciones entre las personas de diferentes religiones, promover el diálogo cultural y trabajar juntos por una mayor justicia y una paz duradera".

La carta es firmada, al igual que en años precedentes, por el presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, el arzobispo Michael L. Fitzgerald, misionero de África.

El prelado de origen británico invita a cristianos y musulmanes a demostrar que "podemos vivir juntos en una sincera fraternidad, tratando de cumplir siempre la voluntad de Dios misericordioso que ha creado la humanidad para que fuera una sola familia".

El texto está escrito con motivo de la anual fiesta del "Id al-Fitr" al final del mes de Ramadán. Como el mismo monseñor Fitzgerald recuerda, este mensaje fue firmado en 1991, en ocasión de la primera Guerra del Golfo, por Juan Pablo II.

La misiva, de hecho, recoge el testimonio de diálogo interreligioso con los musulmanes promovido por el Papa Karol Wojtyla, en aplicación de las sugerencias del Concilio Vaticano II, en la declaración "Nostra Aetate", cuyo cuadragésimo aniversario se celebra este año.

La carta vaticana también ilustra el compromiso manifestado por Benedicto XVI desde el segundo día de su inicio solemne de pontificado, el 25 de abril de 2005, cuando se encontró con representantes de otras confesiones religiosas, en particular con musulmanes.

Zenit


Reflexión

El cristiano y la muerte

 

El "Día de los difuntos" no es una fecha que podamos borrar del calendario ni de nuestra agenda. Ahí está cada año, nos recuerda con paciencia monástica la realidad de la finitud de la vida de los que amamos y se nos han ido, incluso la finitud de nuestra propia vida.

Es fácil constatar que se está haciendo un esfuerzo, casi a nivel universal, para conseguir, si no olvidar, sí ocultar el hecho de la muerte. Normalmente se procura que la muerte tenga lugar en el hospital, el cadáver se vela en el tanatorio y el color negro del luto ha desaparecido casi en todos los casos.

¿Que nos está ocurriendo para que tengamos prisa en pasar de puntilla por el acontecimiento de la muerte de un miembro de la familia o de un amigo? No es una respuesta a esta pregunta, pero nos da una pista importante la Constitución Gaudium et Spes cuando afirma : "El enigma de la condición humana alcanza su vértice en presencia de la muerte". Incluso el Concilio llega a afirmar que ante la muerte fracasa toda imaginación. Es decir, todo proyecto humano, toda teoría que busque sentido a la existencia terrena del hombre choca contra el muro de la muerte, porque ésta deshace el sujeto humano a quien se quisiera eterno para dar eternidad también al afecto, al genio, a la grandeza de ser hombre y constructor de un mundo mejor.

Ante el fracaso de la imposible inmortalidad, el hombre, desde los tiempos más primitivos, ha buscado una respuesta en el más allá de la muerte. Testimonio de esto podemos encontrar desde los rituales funerarios de las culturas más primitivas, pasando por los ritos funerarios de todas las religiones o las manifestaciones multitudinarias y asépticamente laicas de los funerales de los dirigentes de los regímenes comunistas o nazi.

Nosotros, los cristianos, con una fidelidad secular, seguimos acogiendo la muerte de los nuestros como un acontecimiento que está abierto hacia un futuro que no sólo da sentido al mismo hecho de la muerte sino a toda la aventura humana.

Un Padre de la Iglesia dijo que "ningún hombre nace sin Cristo", nosotros también sabemos que ningún hombre muere sin Cristo. En las encrucijadas del nacimiento y de la muerte creemos que todo destino humano está marcado por la realidad estremecedora y plenificadora de la encarnación de Cristo, es decir, por el hecho de que quien era Dios con el Padre, se hizo hombre con todos los hombres y mujeres de la historia de la Humanidad para compartir su destino y darle salida al sinsentido de todo lo que achata y limita la existencia del ser humano como son el pecado y la muerte.

El acompañamiento

Por eso la Iglesia y su liturgia acoge al cristiano cuando su vida está amenazada por la proximidad de la muerte y tiene todo un ritual para saberlo hacer y al que le ha dado el significativo título de "Ritual de exequias" que significa "ritual de acompañamiento".

No espera al momento de la muerte, sale a su paso cuando se acerca y toma a su cargo al enfermo. Ora con y por él, lo reconcilia por medio del perdón sacramental con el Padre de las misericordias, lo unge con los óleos santos para fortalecerlo en su ultimo combate de la enfermedad definitiva, le da el Pan eucarístico para que la fuerza resucitadora del Cristo de la Gloria lo fortalezca y ya le dé a gustar como primicias las dulzuras de la gloria de la Casa del Padre.

De esta manera el cristiano, en su ultimo trance, no sólo se ve acompañado por los suyos sino que es consciente que no se va sólo al más allá sino que, allende de todo lo que ha hecho en esta vida y todo lo que deja, hay una puerta abierta tras la cual está Jesús, quien a todos, desde el memorable texto del Apocalipsis, ha dicho "Yo estoy a la puerta si alguien me abre yo entraré y cenaré con él y él conmigo".

Cuando ha sucedido el tránsito, la Iglesia no abandona el cuerpo del cristiano ni a sus familiares. Continúa el acompañamiento iniciado con la unción de los enfermos hasta depositarlo en la tumba donde descansará definitivamente en espera de la resurrección final.

En el corazón de este último rito está la celebración de la Eucaristía que nos habla de resurrección y de espera hasta que Él vuelva. Por eso es una celebración abierta a la esperanza total: quien participa de esta eucaristía siente que su corazón vibra al escuchar la Palabra de Dios que abre el sentido que tiene la muerte ante los ojos del Padre que, como anunció en más de una ocasión Jesús, espera a cada uno de sus hijos en un banquete que no tendrá fin y en el que toda aspiración humana será rebasada por la grandeza del don.

Pero no sólo la escucha de la Palabra da consuelo en esta celebración eucarística, sino también el momento de la comunión pues recibimos a Cristo resucitado y con El la realidad de sentirnos lo más cerca posible de nuestro hermano en la fe que nos ha dejado pero ha sido acogido por El para entrar en la comunión de los santos y en el seno del Padre.

No sé si ha sido demasiado largo el recorrido pero, la liturgia que celebramos este día, nos invita a recordar no sólo verdades sino realidades tan importantes para nuestra condición humana.

Antonio Luis Martínez Núñez. Delegado de Pastoral Litúrgica


Información Diocesana

La Pastoral Obrera de Extremadura reflexiona sobre la conciliación entre la vida familiar y el trabajo

Convocados por la Comisión Regional de Pastoral Obrera de la archidiócesis de Mérida-Badajoz y de las diócesis de Coria-Cáceres y Plasencia, ha tenido lugar en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe de Cáceres, la celebración de la X Asamblea Regional de Pastoral Obrera, en la que se analizó la situación del mundo obrero extremeño frente al actual conflicto social que impide la conciliación entre vida familiar y trabajo.

La asamblea estuvo presidida por Monseñor Ciriaco Benavente Mateos, Obispo de Coria -Cáceres, y en ella tomaron parte miembros de la Juventud Obrera Cristiana y de la Hermandad Obrera de Acción Católica, representantes de grupos de Promoción de la Mujer, CC.OO y Cáritas, entre otros.

Durante esta jornada se estudiaron tres documentos en los que se relataba la situación que viven día a día tres familias de lugares distintos (Badajoz, Cáceres y Plasencia) y también se reflexionó sobre el trabajo como instrumento al servicio del hombre, y no al revés. Este último punto fue expuesto por Felipe García, delegado regional de Pastoral Obrera, quien además recalcó que el actual conflicto laboral tiene un carácter antropológico.

 

Se ha celebrado en Zafra

Más de doscientos cursillistas participan en la Ultreya diocesana

El domingo 23 de octubre se ha celebrado la XXVII Ultreya Diocesana de Cursillos de Cristiandad con el lema "Id y contad lo que habéis visto". El acto tuvo lugar en el pabellón Banesto del recinto ferial Zafra, y a él asistieron unos 250 cursillistas de diferentes puntos de la Diócesis.

La Ultreya, coordinada por Javier Bris, comenzó con la intervención de Joaquín Macarro, sacerdote de Zafra, que relató sus vivencias en sus cincuenta años de sacerdote. El tema de la Ultreya fue desarrollado por Rosa Murillo Fuentes, responsable de Cursillos y coordinadora del grupo interdiocesano del movimiento.

Tras esta exposición, los participantes escucharon los testimonios de diversos cursillistas y las intervenciones del consiliario diocesano, Feliciano Leal, y la presidenta del Movimiento, María Angeles Rossell.

La jornada se clausuró con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Vicario episcopal de zona, Santiago Ruiz, y concelebrada por varios de los sacerdotes asistentes.

Proximamente, los días del 4 al 6 de noviembre, el Movimiento de Cursillos, va ha celebrar otro encuentro, llamado de comunión, con el que se pretende motivar a jóvenes cursillistas de la Diócesis para participar en las Escuelas de Cursillos.

 

Mérida

Asamblea regional de la RCC

La Renovación Carismática Católica (RCC) de Extremadura ha celebrado en Mérida, bajo el lema "La victoria es de nuestro Dios", su asamblea regional en la que participaron más de 200 personas pertenecientes a este movimiento.

Los participantes estuvieron bajo la guía del sacerdote Antonio Carbajo, quien fue el encargado también de desarrollar el tema de este encuentro, la oración personal. Para Carbajo, "la oración debe brotar del corazón tras una experiencia personal del amor de Dios. Sin esa experiencia, la oración puede convertirse en una rutina".

En esta asamblea, además, participó el Coordinador nacional de la RCC, Gregorio López Paños, quien manifestó su alegría por poder participar en esta asamblea de los carismáticos extremeños, al mismo tiempo que animaba a los presentes a que "siguieran el camino de Jesús a través la oración personal y los carismas propios de la Renovación".

 

En la Asamblea Regional

La JEC renueva sus cargos federales y diocesanos

La Juventud Estudiante Católica (JEC) de Extremadura ha celebrado, en la casa de oración de Villagonzalo, su XIV Asamblea regional con el lema "La militancia es Buena Noticia". Asistieron Jóvenes de Instituto y de Universidad de las tres diócesis de la Provincia Eclesiástica, acompañados por sus animadores y consiliarios.

En la asamblea, además de revisar la marcha de las campañas tanto de secundaria como de la universidad, se eligieron las personas que ocuparán las responsabilidades del Equipo Federal y de los equipos diocesanos.

La asamblea culminó con una celebración de la Eucaristía, presidida por José Moreno Losada, consiliario de este movimiento.

 

La Iglesia extremeña quiere estar presente en la nueva Televisión Regional

Una delegación de la Provincia Eclesiástica (PE) de Mérida-Badajoz se ha reunido con representantes de la Junta de Extremadura con el objetivo de plantear la cuestión de la presencia de la Iglesia extremeña en la radio y televisión regionales.

Por parte eclesiástica participaron en este encuentro Monseñor Amadeo Rodríguez, obispo de Plasencia y encargado del área de medios de comunicación en la Provincia Eclesiástica (PE); Francisco Maya, director del Secretariado de la PE y José María Gil, director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación de la CEE. Por parte de la Junta, participaron la consejera Portavoz, Dolores Pallero, y el director de la Corporación Extremeña de medios Audiovisuales (CEXMA), Gaspar García Moreno.

 

Encuentros misioneros

Organizado por la Delegación Episcopal para la Cooperación Misionera y como una actividad encuadrada en el 'octubre misionero', se celebró en la Parroquia de San Roque, en Badajoz, un Videoforum con el documental "Pan partido en Mali", al que asistieron unas cincuenta personas. En el diálogo posterior se habló sobre la vida diaria de los misioneros y misioneras de aquél país.

Encuentro en el Seminario

También, y con motivo del DOMUND, los seminaristas diocesanos tuvieron un encuentro misionero con Juan Andrés Calderón, Delegado episcopal para la Cooperación misionera. Después de celebrar la Eucaristía, dando gracias a Dios por los misioneros y misioneras, los seminaristas se interesaron por la labor de los mismos, especialmente de los de nuestra diócesis, además de por las actividades de la Delegación diocesana de Misiones.

 

Cáritas diocesana crea un espacio estable de encuentro para sus trabajadores

La casa de oración de Gévora ha acogido el primer encuentro de trabajadores de Cáritas, que se enmarca dentro del proceso que Cáritas Diocesana quiere iniciar en la búsqueda de un espacio estable de encuentro, participación, reflexión y formación de los profesionales que participan en todos sus programas.

Este encuentro estuvo guiado por Francisco Maya Maya, Vicario general de Mérida-Badajoz, y contó con la presencia del equipo directivo de Cáritas diocesana, de Pedro Gómez -Vicario episcopal de la acción caritativa y social- y de Purificación Marcos, técnico de Cáritas Española que acompaña a nuestra Cáritas diocesana y que ha asesorado la preparación del evento.

 

Fuente de Cantos

Una nueva carmelita descalza

El convento de Carmelitas Descalzas de Fuente de Cantos ha celebrado este mes de octubre una ceremonia en la que ha profesado sus votos solemnes la hermana Cecilia Inés de Jesús, tras casi cinco años preparandose para este momento en el citado convento. La ceremonia estuvo presidida por el carmelita José Miguel García, y en ella participaron numerosas personas de la localidad.


Liturgia dominical

Celebramos el XXXI domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Libro del profeta Malaquías 1, 4b-2, 2b, 8-10

Yo soy el Rey soberano dice el Señor de los ejércitos; mi nombre es temido entre las naciones.Y ahora os toca a vosotros, sacerdotes: si no obedecéis y no os proponéis dar gloria a mi nombre ­dice el Señor de los ejércitos-, os enviaré mi maldición.

Os apartasteis del camino, habéis hecho tropezar a muchos en la ley, habéis invalidado mi alianza con Leví ­dice el Señor de los ejércitos­. Pero yo os haré despreciables y viles ante el pueblo, por no haber guardado mis caminos y porque os fijáis en las personas al aplicar la ley.

¿No tenemos todos un sólo Padre? ¿No nos creó el mismo Señor? ¿Por qué, pues, el hombre despoja a su prójimo profanando la alianza de nuestros padres?

 

Salmo 130, 1, 2, 3

R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.

Señor, mi corazón no es ambicioso,/ni mis ojos altaneros;/no pretendo grandezas/ que superan mi capacidad.

 

Carta 1ª de S. Pablo a los Tesalonicenses 2, 7-9,13

Hermanos: os tratamos con delicadeza, como una madre cuida de sus hijos. Os teníamos tanto cariño que deseábamos entregaros no sólo el Evangelio de Dios, sino hasta nuestras propias personas, porque os habíais ganado nuestro amor.

Recordad, si no, hermanos, nuestros esfuerzos y fatigas, trabajando día y noche para no serle gravoso a nadie proclamamos entre vosotros el evangelio de Dios.

También por nuestra parte, no cesamos de dar gracias a Dios porque al recibir la palabra de Dios, que os predicamos, la acogisteis no como palabra de hombre, sino, cual es en verdad, como palabra de Dios, que permanece operante en vosotros los creyentes.

 

Evangelio según san Mateo 23, 1-12

En aquel tiempo, Jesús habló a la gente y a sus discípulos diciendo:

- En la cátedra de Moisés se han sentado los letrados y los fariseos: haced y cumplid lo que os digan; pero no hagáis lo que ellos hacen, porque ellos no hacen lo que dicen. Ellos lían fardos pesados e insoportables y se los cargan a la gente en los hombros; pero no están dispuestos a mover un dedo para empujar. Todo lo que hacen es para que los vea la gente: alargan las filacterias y ensanchan las franjas del manto; les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencia por la calle y que la gente los llame "maestro".

Vosotros, en cambio, no os dejéis llamar maestro, porque uno sólo es vuestro maestro y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis Padre vuestro a nadie en la tierra, porque uno sólo es vuestro padre, el del cielo. No os dejéis llamar jefes, porque uno sólo es vuestro Señor, Cristo. El primero entre vosotros será vuestro servidor. El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.

 

Comentario Litúrgico

Uno solo es vuestro maestro

Una de las monedas que han salido el mercado en los últimos tiempos es el pluralismo. Me refiero concretamente a esa novedad para los que tenemos cierta edad consistente en que ya no existe la unanimidad de opinión acerca de problemas morales e incluso teológicos en los pastores.

Hasta el posconcilio, cualquier consulta hecha a cualquier representante de la Iglesia tenía una respuesta igual fuese quien fuese el consultado: obispo, sacerdotes, teólogo, catequista, etc.

Eso ya no es así y para muchos es causa de escándalo, de desánimo e incluso propuesta para abandonar el rebaño y quedarse al margen de la vida comunitaria y sacramental de la Iglesia.

Meterse a explicar este fenómeno de falta de consenso a la hora de dar respuesta a las inquietudes doctrinales o morales no es posible en este pequeño apartado, pero sí recurrir a la Palabra de Dios para aportar un poco de sosiego y alumbrar el camino que puede aportar paz a los corazones y reciedumbre a la fe de todos nosotros.

Os remito a la pagina que ofrece hoy san Mateo. En ella se nos muestra el pequeño mundo en los que se desenvolvía el sencillo pueblo de Israel desorientado por una élite religiosa, sacerdotes y levitas, que no lograba sino envolver al pueblo con sus permanentes disputas teológicas y legalistas. El resultado era un pueblo que se asemejaba a un rebaño sin pastor.

En medio de la confusión de ese pueblo y en la de nosotros mismos, aparece Cristo que contundentemente se presenta como el único Maestro. A nosotros nos toca acercarnos a su Palabra, meditar el evangelio y beber de su verdad que es eterna y da la Vida.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

31, lunes: Rm 11, 29-36; Lc 14, 12-14.
1, martes: Ap 7, 2-4.9-14; Sal 23; 1 Jn 3, 1-3; Mt 5, 1-12a.
2, miércoles: Lm 3, 17-26; Sal 129; Rm 6, 3-9; Jn 14, 1-6.
3, jueves: Rm 14, 7-12; Lc 15, 1-10.
4, viernes: Rm 15, 14-21; Lc 16, 1-8.
5, sábado: Rm 16, 3-9. 16.22-27; Lc 16, 9-15.
6, domingo: Sb 6, 12-16; Sal 62; 1 Tes 4, 13-18; Mt 25, 1-13.

 

1 de noviembre: Todos los santos

EsTa fiesta se dedica a lo que san Juan describe como "una gran muchedumbre que nadie podía contar, de todas las naciones, tribus y lenguas"; los que gozan de Dios, canonizados o no, desconocidos las más de las veces por nosotros, pero individualmente amados y redimidos por Dios. Hay quien pone reparos a éste o aquél, reduce el número de las legiones de mártires, supone un origen fabuloso para tal o cual figura venerada. La Iglesia puede permitirse esos lujos, un solo santo en la tierra bastaría para llenar de gozo al universo entero, y hay carretadas. Y, sin embargo, hay montones, carretadas de santos, sobreabundancia de cristianos de quienes ni siquiera por aproximación conocemos el número, para los que faltan días en el calendario. Por eso hoy se aglomeran en la gran fiesta común.

Los ilustres, Pedro, Pablo, Agustín, Jerónimo, Francisco, Domingo, Tomás, Ignacio, y los que no se ven: el enfermo, el niño, la madre de familia, un oficinista, un albañil, la monjita que nadie recuerda, gente que en vida parecía tan gris, tan irreconocible, tan poco llamativa, la gente vulgar y buena de todos los tiempos y todos los lugares. Cualquiera que en cualquier momento y situación supo ser fiel sin que a su alrededor se enterara casi nadie, cualquiera sobre quien, al morir, alguien quizá comentó en una frase convencional: Era un santo.

 

Los santos de la semana

31, lunes: Divino Maestro, Jerónimo, Valentín, Alonso.
1, martes: Solemnidad de Todos los Santos.
2, miércoles: Fieles difuntos.
3, jueves: Martín de Porres, Armengol, Gaudioso, Almató, Pío.
4, viernes: Carlos Borromeo, Félix de Valois.
5, sábado: Ángela de la Cruz, Francisca Amboise.
6, domingo: Severo, Josefa Naval Girbés.


Contraportada

María Mercedes Díaz y María Gracia Soria, religiosas formacionistas en Perú

"En las calles de Lima ves a muchos niños rebuscando entre la basura algo que vender"

Para cerrar el ciclo de entrevistas a misioneros diocesanos que, durante este mes de octubre, les hemos estado ofreciendo, esta semana traemos hasta nuestra Última a dos religiosas de la Congregación Hijas de la Virgen para la Formación Cristiana, que se encuentran al frente de las dos casas con las que éstas cuentan en Perú, una en Lima y otra en Chachapoyas. Ellas son María Mercedes Díaz, superiora de la casa de Lima, y María Gracia Soria, superiora en Chachapoyas.

 

¿Qué labor desempeñáis en Perú?

María Mercedes Díaz (MMD)/ Yo estoy al frente de una casa en Lima que tiene como misión acompañar a las jóvenes que se están preparando para entrar a formar parte de la vida religiosa en nuestra congregación. Actualmente tenemos 3 novicias y cuatro postulantes, mientras que el aspirantado (primera fase del proceso) está en la casa de Chachapoyas. Nuestra labor en Lima es, por tanto, fundamentalmente formativa. En América Latina, aunque las vocaciones van bajando, sigue habiendo mucha gente joven que quiere seguir a Jesús, lo que pasa es que el proceso de acompañamiento a esas vocaciones es diferente a Europa: hay que purificarlas muy bien porque no siempre la motivación es por un seguimiento a Jesucristo. A veces, puede ser un refugio porque pasan mucha necesidad en sus casas. Para eso está nuestra labor de acompañamiento, con la ayuda de la Confederación de Religiosos de Lima (CONFER-Lima), que tiene un programa muy bien preparado para esta formación inicial.

María Gracia Soria (MGS)/ Bueno, en Chachapoyas llevamos 15 años trabajando. Nosotras trabajamos en colaboración con los misioneros de la diócesis que están allí. Además realizamos tareas de todo tipo: asistenciales, de atención pastoral... Nuestro proyecto más grande es el comedor infantil que atiende a más de 300 niños y niñas que, por lo general, sólo comen esa vez. Es un comedor escolar lo que hace que, de alguna manera, 'obliguemos' a los niños a ir a la escuela. Aunque Chachapoyas es capital del departamento, sin embargo, es un lugar muy pobre. Quitando la zona del centro, donde están las oficinas gubernamentales, el resto son asentamientos, barrios marginales, donde la gente está hacinada, en condiciones insalubres. Las familias viven en una sola habitación, con una cama -si la tienen- para todos, sin electricidad ni agua corriente. Por eso, además del comedor, también tenemos un dispensario médico en la parroquia para atender a toda esa gente. A él acuden no sólo gente de Chachapoyas sino también de los pueblitos de alrededor que si no fuese por esa ayuda que les intentamos dar, morirían porque allí acudir a un hospital está fuera del alcance de los que menos tienen, porque hay que pagarlo todo, desde el hilo de sutura hasta el bisturí.

En Chachapoyas, además, atendemos la Catedral, las catequesis de primera comunión, aunque esto lo hacemos mediante las llamadas catequesis familiares, que implica tanto a padres como a los niños.

Esa pobreza que hay en Chachapoyas ¿es la tónica general del país?.

MMD/ Sí, efectivamente. En Lima, y en otras partes del país ocurre lo mismo, existe una zona financiera, gubernamental... y luego todo el resto está rodeado de barrios paupérrimos donde se han ido hacinando miles de personas venidas de las provincias, pensando que en Lima iban a encontrar su salvación y, cuando llegan a la ciudad, ven que no hay trabajo ni salidas, por lo que al final muchos terminan mendigando por las calles, rebuscando entre la basura algo que vender. La corrupción está a la orden del día, mientras que en salud y educación Perú está a la cola. Además, un país que acaba de salir de una etapa terrible marcada por el terrorismo de Sendero Luminoso, de los paramilitares... que sesgó la vida de casi 70.000 personas. Y un país que, dicen los expertos, que va poco a poco saliendo adelante pero que nosotros no vemos en la realidad de pobreza a la que nos enfrentamos diariamente.

¿Os sentís arropadas allí por la gente de España y, más concreto, por la diócesis?

MMD/ La verdad es que sí. Lo primero es que nos sentimos apoyadas, tanto la casa de Lima como la de Chachapoyas, por nuestra Congregación. Desde la Casa general están siempre pendientes no sólo de nuestro bienestar espiritual sino también del material: que no les falte nunca de nada a las jóvenes y a nosotras es el empeño desde aquí, además de la oración, por supuesto. Y luego también hay un montón de gente que nos apoya y nos quiere, como pudimos comprobar hace poco cuando falleció nuestra fundadora, donde se pudo ver la cercanía con los pueblos, con la gente sencilla.

Redacción


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