Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 640. 29 de octubre de 2006

Director: Juan José Montes


Portada

Lo hizo para los monasterios de su congregación fijando como fecha el dos de noviembre

En el año 998 San Odilón, abad de Cluny, instituyó la conmemoración de Todos los fieles difuntos

Dos acontecimientos litúrgicos marcan el calendario y la actividad en nuestros pueblos y ciudades esta semana: la solemnidad de todos los Santos y la conmemoración de los Fieles Difuntos. En la primera, la Iglesia nos pone como modelos de vida a los santos; en la segunda nos pide que oremos por los que ya han muerto.

El cristianismo absorbió casi íntegramente los usos y las costumbres de los pueblos en los que penetró en relación a los difuntos, limitándose, en sus primeros esfuerzos, a corregir o a abandonar lo que estaba en oposición con la propia doctrina.

Fue en el año 998 cuando San Odilón, abad de Cluny, instituyó la conmemoración de Todos los fieles difuntos para los monasterios de su congregación el dos de noviembre.

La liturgia de la Iglesia ha tenido siempre muy presentes a los difuntos, pues reconocemos que el cuerpo humano pertenece a la persona que Dios ha creado y ha sido templo del Espíritu Santo.


Editorial

Ganar mucho dinero y escaquearse

El Papa se dirigió la semana pasada a los políticos, en particular a los católicos, para recordarles que sus opciones y programas no pueden ir en contra de la vida humana ni de la familia. Fue en el ámbito del congreso eclesial de la Iglesia en Italia, celebrado en Verona.

Benedicto XVI, recordó que la Iglesia "no es y no pretende ser un agente político". Pero "al mismo tiempo, tiene un interés profundo por el bien de la comunidad política, cuya alma es la justicia". El Santo Padre afirmó que "la tarea inmediata de la actuación en el campo político para construir un orden justo en la sociedad no corresponde a la Iglesia como tal, sino a los fieles laicos, que actúan como ciudadanos bajo su propia responsabilidad".

A los cristianos laicos corresponde encarnar el Evangelio en aquellos lugares en los que se desenvuelve su vida. De esta manera, a través de la acción de los creyentes en Jesucristo, se visualiza el aspecto transformador, de justicia y de paz, del propio Evangelio.

El Papa ha venido a advertirnos nuevamente que reducir las creencias al ámbito personal viene a ser como esconder el denario y no dejarlo producir. La fe en Cristo supone una transformación personal y la transformación personal no es auténtica si no se proyecta, esto es, sino adquiere una dimensión pública a todos los niveles.

Hoy, como siempre, necesitamos del compromiso evangelizador de los creyentes que desarrollan una labor de especial trascendencia: social, política, económica, docente, periodística... de manera que estas facetas tan importantes en la construcción de la vida común sean reflejo de las exigencias evangélicas.

Ello va ligado al descubrimiento o redescubrimiento de la vocación personal, saber que cada camino por el que optemos es la respuesta a una llamada de Dios a construir una porción de su reino y no una oportunidad de destacar socialmente y engordar la nómina a final de mes.


Palabras del Arzobispo

Estoy a vuestra disposición

-Carta a los jóvenes-

Mis queridos jóvenes de la archidiócesis de Mérida-Badajoz:

Soy vuestro Arzobispo y amigo. Desde que en el año 2004 inicié mi servicio pastoral en Badajoz, os he escrito una breve carta de saludo y ofrecimiento al comenzar cada curso. A unos, habrá llegado. A otros, no. Generalmente dependerá de vuestra vinculación con la Parroquia, o de vuestra presencia en la clase de religión; son los cauces más asequibles para entrar en comunicación con vosotros.

¿Esta carta obedece, pues, a una simple costumbre? ¿O está motivada solamente por el interés de simpatizar con vosotros? He escrito, también, a los matrimonios, a los niños y a los ancianos.

Esta carta no es un formalismo.

No sería capaz de dirigirme a vosotros si no fuera impulsado por el gran interés y preocupación que siento por los jóvenes de las diversas edades.

Ante todo, sinceridad

La sinceridad ha de presidir todos nuestros actos, sobre todo las relaciones con las personas. Es necesario ir venciendo expresiones y acciones de cualquier tipo que no respondan, de verdad, a lo que significan. Hay demasiadas falsedades en este mundo. Vosotros valoráis mucho la sinceridad y la transparencia. Yo también.

Os escribo, pues, porque quiero; porque estimo conveniente, desde muchos puntos de vista, mantener una relación fluida con vosotros; porque tengo la misión de quereros y hablaros en nombre del Señor, que os ha puesto en mi camino pastoral; porque yo he recibido muchas cosas que vosotros necesitáis, y sería muy egoísta o irresponsable si no me esforzara por transmitíroslas; porque también yo necesito de vuestra energía, de vuestra vitalidad, y de vuestras dudas y preguntas que me empujan a formarme un poco más cada día; porque el Señor me ha permitido llegar a conoceros bastante y me duele saber que sufrís muchas veces innecesariamente; que no siempre contáis con la ayuda necesaria; que otras veces ni siquiera os decidís a pedirla; y que andáis perdidos, en muchas ocasiones, aunque repetís permanentemente que sabéis lo que tenéis que hacer.

Diálogo fluido

Sabéis que, cuando voy a administrar el sacramento de la Confirmación, me reúno con los jóvenes previamente durante una hora más o menos. Además de comunicarles algunas cosas que considero oportunas para los jóvenes, procuro escucharles. Para ello les invito a hacerme preguntas, o a comentarme cosas que forman parte de su vida. Hay veces que llegamos a entablar un dialogo interesante. Otras veces no tengo mucho éxito. Lo comprendo. Aunque me parece que los jóvenes os manifestáis ante mí con gran naturalidad y libertad, sin embargo entiendo que os dé cierto reparo intervenir ante otros compañeros, no siempre suficientemente amigos; comprendo también que no os atreváis a presentar determinadas cuestiones al Arzobispo en la primera ocasión en que os encontráis con él. Por eso digo algunas veces que me quedo con las ganas de que me llaméis vosotros para hablar de lo que se os ocurra, o de lo que hayáis preparado con anterioridad.

Vosotros contáis

En cualquier caso quiero deciros que estoy a vuestra disposición; que formáis parte importante de la Iglesia; que no acabáis de ser felices cuando os despistáis en vuestra vida arrastrados por cualquiera de las muchas corrientes que dominan la sociedad; que, en el fondo, tenéis grandísimas ansias de vivir; que, cuando conocéis y experimentáis la obra de Dios en vosotros, no solo sentís no haberlo descubierto antes, sino que os entusiasma avanzar y profundizar en esa experiencia. Precisamente por ello sois muchísimos los que llegáis a prepararos debidamente para la gran hazaña del Matrimonio cristiano, para ofreceros como voluntarios al servicio de los más necesitados, e incluso para consagrar vuestra vida plenamente al Señor.

Llamar a vuestra alma

Al comenzar el curso quiero llamar, con todo respeto, a la puerta de vuestra alma, y deciros: ¡Jóvenes!, Dios os quiere, la Iglesia, Madre y Maestra, os ofrece cuanto ha recibido del Señor para vosotros. La iglesia también os necesita.

Con estas palabras me pongo a vuestra disposición. Podéis contar conmigo en la medida de mis limitadas posibilidades.

Os convoco a vivir la experiencia de Dios. El Señor, cuando es recibido por nosotros, nos abre la inteligencia y el corazón a horizontes con dimensiones de infinito, verdaderamente atractivos y satisfactorios.

El Señor quiere que viváis en plenitud y os preparéis para vivir eternamente en la felicidad que anheláis.

Espero que nos encontremos a lo largo del curso. Yo os llamaré. Pero no olvidéis que también vosotros podéis llamarme. Hasta pronto.

Un cordialísimo abrazo.

+ Santiago. Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

Solemnidad de Todos los Santos y conmemoración de los Fieles Difuntos

La Iglesia pone a los santos como modelos de vida y nos pide que oremos por los difuntos

En la semana que estrenamos celebraremos dos acontecimientos de gran tradición en la Iglesia: la solemnidad de todos los Santos y la conmemoración de los Fieles Difuntos. La idea fundamental de las dos es que la vida no termina después de la muerte, sino que hay un más allá, lo que llamamos la vida eterna.

La fiesta de los Santos es una exaltación, una memoria y un intento de que tenga repercusión en nuestra vida el hecho de que haya habido cristianos que han vivido el seguimiento a Jesús hasta una situación heroica. En la conmemoración de los Difuntos, lo que hacemos es pedirle a Dios por los que ya han muerto.

El profesor de Historia de la Iglesia, Juan Román Macías, asegura que "desde los orígenes de la civilización humana, el hombre ha tenido siempre cuidado de asegurar un lugar de descanso a sus despojos. El cristianismo absorbió casi íntegramente los usos y las costumbres de los pueblos en los que penetró, limitándose, en sus primeros esfuerzos, a corregir o a abandonar lo que estaba en oposición con la propia doctrina".

Remontándonos a la historia, Román Macías recuerda que "en la cultura romana tras la muerte de un ser querido se procedía a la preparación del cadáver para ser expuesto, adornado con toga y flores. Durante varios días, flautistas y plañideras a sueldo tocaban música fúnebre. Llegado el momento, se formaba un cortejo para acompañar el cadáver fuera del recinto de la ciudad y allí se procedía a la inhumación o a la cremación. A estos gestos se unían los banquetes funerarios en honor del difunto, que tenían lugar a los nueve días de su fallecimiento y una vez al año en la fiesta de la Parentalia, en la que se recordaba a todos los amigos y familiares difuntos.

"Los ritos cristianos -recuerda Román Macías- que comenzaron siendo los propios del momento, abandonaron pronto algunos elementos. Los cristianos evitaron el uso de flores o perfumes, aunque luego también éstos se irían introduciendo. Abandonaron los sacrificios y las comidas rituales en honor del difunto y se fue generalizando el uso de la inhumación, por influencia judía o por la creencia en la resurrección de la carne. Sobrevivió el banquete o refrigerio pero en clave de recogimiento austero, con el fin de manifestar un recuerdo afectuoso por el difunto, y de acción caritativa, pues en ellos también se daba de comer a los necesitados. Estos elementos del banquete hacían referencia al banquete celestial y explicitaban la conciencia de que la muerte no era el final de la vida sino el inicio de una vida nueva".

Fue en el año 998 cuando San Odilón, abad de Cluny, instituyó la conmemoración de Todos los fieles difuntos para los monasterios de su congregación el dos de noviembre.

La maestra muerte

La sociedad actual maquilla y esconde la muerte, pero con ella también oculta aspectos de la misma que son necesarios para que el hombre sea verdaderamente humano, la humanidad reclama la conciencia de la muerte y la búsqueda de su sentido, para poderla vivir en su totalidad. Porque la muerte tiene funciones que nos humanizan.

Según el profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos José Moreno Losada, "la muerte nos avisa de la riqueza y el valor único de cada momento, encuentro, actividad o relación que vivimos. Orientar y vivir el momento es lo propio de lo cotidiano y lo que llena de vida la existencia".

Moreno Losada, destaca también que "la muerte nos alerta de que una vida infecunda quedará sepultada sin dar fruto y sin posibilidades. La misma experiencia nos da que frente a la muerte el arma más radical que tenemos es fecundar la existencia con signos que sobrepasan a la muerte, y éstos no son otros sino los que propician el amor fecundo. La fraternidad es la respuesta vitalista y permanente que supone no entregarse a la destrucción; toda vida agotada en la entrega (ágape) ha sido dadora de sentido y permanece en lo fecundado más allá de todo egoísmo encerrado en la infecundidad del más craso zánatos (muerte)".

Profeta de la igualdad

Por otro lado, para este profesor, la muerte profetiza la igualdad. "La afirmación de una vida humana asentada sobre el tener, la función social, el saber o la profesión sin la orientación de los otros en la fraternidad y el servicio, como verdadero fundamento de la persona, queda totalmente desenmascarada por la radicalidad de la muerte".

De esta manera la muerte es un agente de crisis. "Ella se encarga continuamente -asegura- de poner en crisis todo lo que se ha edificado sobre la desigualdad y la injusticia para declararlo vacío y sin sentido. El 'carpe diem' y el 'carnaval' del gran teatro del mundo queda lisonjeado y ridiculizado por la muerte. Nuestro ser mortal nos predica en positivo que no hay modo mejor de vivir y llegar a la muerte que creando las condiciones de justicia y paz que definen el valor de la persona por ser tal y no por sus aderezos. Continuamente nuestro ser mortal esta denunciando todas nuestras injusticias y desigualdades proféticamente y confesando nuestra igualdad radical".

Los difuntos en la liturgia

Según pone de manifiesto el liturgista Antonio Luis Martínez, "la liturgia tiene muy presente a los difuntos. Los lleva a la Iglesia, los rocía con el agua bendita, como recuerdo de su bautismo y los inciensa, recordando que tiene una participación en la vida divina. Reconocemos que el cuerpo humano pertenece a la persona que Dios ha creado y ha sido templo del Espíritu Santo".

Los ritos funerarios comienzan desde el momento que el cristiano expira, desde que da su último aliento. Inmediatamente viene la recomendación del alma y la vestición, que tiene su sentido, no es simplemente una costumbre de los pueblos; según Antonio Luis Martínez "la Iglesia reconoce en el cadáver los restos de una vida que ha sido vivida desde la fe".

Pero los ritos continúan, "el traslado desde la casa hasta la Iglesia -destaca Antonio Luis Martínez- es una procesión litúrgica y luego, ya en la Iglesia, tanto las oraciones como los cantos nos indican que aquello no ha sido un acontecimiento puramente personal del muerto y sus familiares, sino que es un acto eclesial, y por eso se invita a la comunidad para que rece y para que participe de la Eucaristía, elemento integrante de la liturgia exequial".

 

Benedicto XVI felicita a los musulmanes por el final del Ramadán y les desea la paz

Benedicto XVI felicitó el domingo a los musulmanes de todo el mundo por el final del Ramadán y les deseó paz. Al final del acostumbrado encuentro dominical con los peregrinos, el pontífice saludó a los mil doscientos millones de creyentes en el islam que están concluyendo el noveno mes del calendario musulmán dedicado a la oración y al ayuno diario desde la salida hasta la puesta del sol.

"Con alegría envío un cordial saludo a los musulmanes de todo el mundo, que en estos días celebran el final del mes de ayuno del Ramadán", les dijo el Papa, y añadió: "¡A todos les deseo serenidad y paz!"

Estas palabras resuenan después de que el cardenal Paul Poupard, presidente del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, presentara a la prensa el mensaje que ha escrito con este motivo con el tema: "Cristianos y musulmanes: en diálogo confiado para afrontar juntos los desafíos de nuestro mundo".

Este saludo del Papa, que pronunció tras rezar el Ángelus junto a unos 30.000 peregrinos congregados en la plaza de San Pedro, y el mensaje vaticano quieren confirmar el compromiso a favor del diálogo, "más necesario que nunca" -así dice el mensaje-, tras las polémicas surgidas por interpretaciones del discurso que pronunció en Ratisbona el 12 de septiembre.

Zenit

 

La Santa Sede ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa

El relativismo no puede ser el fundamento de la democracia

La Santa Sede ha tomado la palabra ante la comunidad internacional para aclarar que el relativismo, según el cual no hay verdades definitivas, no puede convertirse en el fundamento filosófico de la democracia.

Así lo explicó monseñor Anthony Frontiero, oficial del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, al intervenir en la reunión anual sobre derechos humanos de los Estados participantes en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa, celebrada en Varsovia recientemente.

En la noble promoción de la democracia, aclaró, "es decisivo resistir a la tendencia de reivindicar que el agnosticismo y el relativismo escéptico son la filosofía y la actitud básica que corresponde a las formas democráticas de la vida política".

"A veces -denunció el representante vaticano-, los convencidos de conocer la verdad y adherir a ella son considerados como gente poco de fiar desde un punto de vista democrático, pues no aceptan que la verdad esté necesariamente determinada por la mayoría, o que esté sometida a cambios según las diferentes tendencias políticas".

La Santa Sede reiteró que "si no hay una verdad última que guíe la actividad política, entonces las ideas y las convicciones pueden ser fácilmente manipuladas por razones de poder".

Zenit


Nuestros Mártires

Gumersindo Naharro Sánchez, fusilado en la tapia del cementerio de Azuaga

Nació en Nogales el día 30 de septiembre de 1881. Hijo de Pedro Naharro González, jornalero, y Ramona Isabel María Sánchez García, naturales de Salvatierra y Talavera la Real, respectivamente. Al día siguiente de nacer fue bautizado con los nombres de Jerónimo Gumersindo la Iglesia parroquial de su pueblo y confirmado, a los siete años, por D. Fernando Ramírez Vázquez, obispo de Badajoz.

Al cumplir los catorce años, ingresa en el Seminario diocesano de San Atón, en donde estudia cuatro años de Latín y Humanidades (1895-99) con calificación media de sobresaliente; tres de Filosofía (1899-02) y cuatro de Teología (1902-06).

Recibe las órdenes sagradas en la capilla del Seminario de San Atón, sito entonces en la pacense plaza de Minayo, de manos de D. Félix Soto Mancera. Ordenado de presbítero cuando tenía veinticuatro años.

Ejercicio ministerial

Las localidades de Salvaleón, la Morera, Torremegía, Almendral, Montemolín, Zafra, Fuente del Maestre, Puebla de la Reina, Burguillos del Cerro, Llerena y Azuaga gozaron de la presencia y ministerio del siervo de Dios, bien en calidad de arcipreste, párroco, vicario parroquial o regente. Es en Azuaga donde va a entregar su vida, con su sangre derramada por ser testigo del evangelio como sacerdote. Se distinguió sobremanera por su infatigable actividad pastoral en favor de las vocaciones sacerdotales y por su valor de pastor hacia los demás fieles cristianos, bien consciente del laicismo imperante.

Martirio y sepultura

En Azuaga, donde ejercía a la sazón Don Gumersindo, fueron asolados en su interior los templos y ermitas. Los objetos de valor del templo parroquial fueron guardados en el museo artístico y los retablos hacinados y quemados cual auténtica hoguera. El templo del Santo Cristo del Humilladero fue destrozado en sus imágenes, excepto el titular, que -dado el arraigo de fe en el pueblo arsense y, quizás en alguno de los milicianos- no se atrevieron a destruirlo, aunque le cortaron un dedo. Las ermitas de la Aurora y Santiago fueron quemadas y saqueadas. La de San Blas situada a la falda del castillo fue saqueada, una vez quemados los santos después de alinearlos en fila, y se convirtió en cuartel de los milicianos y escopeteros que hacían las guardias y vigilancia en el castillo.

El 24 de agosto de 1936 es encarcelado y sometido a toda clase de vejaciones y humillaciones, fue ocupado de barrendero por las calles. En la cárcel, junto con otros sacerdotes, daba la comunión a los presos que lo solicitaban.

Fue llevado a las tapias del cementerio de la villa, y asesinado, a tiro de fusilamiento, en la madrugada del día 7 de septiembre de 1936. Sus restos, como los de los otros compañeros de martirio, fueron enterrados en una fosa común. En sus cadáveres se apreciaron al ser exhumados, huellas de los horribles martirios y mutilaciones que sufrieron y disparos recibidos al morir.

En la partida de inscripción aparece una nota marginal donde dice que el 20 de diciembre de 1944, previa autorización, se trasladaron sus restos del cementerio católico a la nueva cripta de la ermita del Santo Cristo del Humilladero, donde reposan sus restos mortales.


Información Diocesana

Por otro lado, los párrocos que tienen seminaristas en Badajoz participaron en un Encuentro

El Seminario de Badajoz acogió el Encuentro de Seminarios Menores Extremeños

El sábado 21 de octubre el Seminario Metropolitano de San Atón se convirtió por un día en el Seminario Menor de las Diócesis de Plasencia y Coria-Cáceres.

Un total de 80 seminaristas menores, de entre 11 y 18 años, procedentes de la Diócesis anteriormente citadas participaron en el ya tradicional Encuentro de Seminarios Extremeños que en esta ocasión tuvo lugar en Badajoz. Fue una jornada de convivencia, en la que compartieron experiencias, jugaron, rieron, cantaron y rezaron.

Durante toda la mañana del sábado, tuvieron ocasión de conocer más de cerca el Casco Antiguo de la ciudad de Badajoz a través de un juego de pistas. La última pista de juego les llevó a la Ermita de Ntra. Sra. la Soledad donde fueron recibido por algunos miembros de la Hermandad y rezaron juntos ante la Patrona de Badajoz.

El Encuentro de los Seminarios Menores Extremeños concluyó con la celebración de la Eucaristía, presidida por el Rector de Seminario de Badajoz.

En un ambiente de fiesta se despidieron hasta el próximo encuentro que tendrá lugar en Plasencia.

Encuentro de párrocos con seminaristas

Por otro lado, los párrocos que tienen seminaristas en el Seminario Mayor y Menor, Interno y Externo, fueron convocados por el Equipo de Formadores del Seminario para poder compartir experiencias, reflexionar en torno a la labor conjunta que se ha de llevar acabo en la tarea vocacional y buscar posibles caminos para ir dando respuesta a los retos y dificultades del acompañamiento de los seminaristas.

En un ambiente distendido se plantearon las líneas de trabajo que se están llevando a cabo en el Seminario y se dejaron entrever por parte de los párrocos los interrogantes que aparecen en el acompañamiento de los seminaristas en sus parroquias de origen. Tras este primer contacto, en el participaron 14 sacerdotes diocesanos, se manifestó el deseo de mantener este tipo de encuentro que facilitan el diálogo entre el Seminario y las Parroquias.

 

Se ha celebrado en Cáceres

Las diócesis extremeñas celebran la XI Asamblea de Pastoral Obrera con la familia como tema

El pasado domingo se ha celebrado en Cáceres la XI Asamblea Regional de Pastoral Obrera con el tema "La cultura que genera el actual conflicto social en las familias".

En la Asamblea estuvieron presentes, entre otros, Monseñor Ciriaco Benavente Mateos, obispo de Coria-Cáceres, Manuel del Barco, director del Departamento de Pastoral Obrera de la Conferencia Episcopal Española, o Felipe García, delegado regional de Pastoral Obrera. Además, en este encuentro tomaron parte representantes de los distintos movimientos de pastoral obrera con que cuenta nuestra provincia eclesiástica - HOAC, JOC, MRC- así como representantes de otros movimientos, de Cáritas, y de diversas delegaciones y secretariados diocesanos de las tres diócesis extremeñas.

El tema de esta Asamblea era continuación del estudiado en la asamblea del año pasado, donde se profundizó en "la familia obrera extremeña ante el conflicto social", tal y como ha explicado a 'Iglesia en camino' el delegado regional de Pastoral Obrera, Felipe García, al afirmar que "este año, parecía oportuno preguntarse qué cultura hay detrás de toda la situación que estamos sufriendo en las familias".

Según García, "la cultura actual es eminentemente materialista, hedonista e individualista, que lleva a la persona y a la familia hacia la deshumanización, dando más importancia al consumismo o al placer y menos al compartir, el diálogo, el cariño..."

Del análisis realizado en esta Asamblea se han extraído algunas conclusiones, encaminadas a profundizar en la misión de testigos que deben cumplir todos los cristianos en sus ambientes, y "poner de manifiesto ante los demás todas las cosas que vamos descubriendo en nuestras reflexiones, especialmente ante aquellos que más lo necesitan", explicaba a 'Iglesia en camino' el delegado regional de Pastoral Obrera. Además, se está preparando un documento con todo lo que se ha tratado en estas jornadas para hacerlo llegar a los movimientos, parroquias y agentes pastorales de la Provincia Eclesiástica.

 

Fuente de Cantos

Iniciada una Escuela de Formación

El pasado día 20 de octubre se iniciaba en el Arciprestazgo de Fuente de Cantos la Escuela de Formación Básica, uno de los elementos de formación que nuestra diócesis está poniendo en marcha este curso pastoral.

La inauguración de esta escuela se hacía con una explicación de los objetivos y metodología de la misma por parte del Arcipreste de Fuente de Cantos, Francisco Julián Romero Galván, y con una conferencia sobre la teología del laicado, que impartió Francisco José Andrades Ledo, Rector del Seminario de San Atón de Badajoz.

La escuela cuenta con 73 alumnos que, en su mayor parte, son miembros de cofradías y hermandades, catequistas, Cáritas o equipos de liturgia. Las sesiones de esta Escuela se impartirán en dos sedes, una Fuente de Cantos y la otra en Pallares, para facilitar la asistencia de los inscritos.

 

La JEC celebra su XV Asamblea Regional

La Juventud Estudiante Católica (JEC) ha celebrado, en Villagonzalo, su XV Asamblea Regional con el lema "Organizados para la misión".

En esta asamblea han participado estudiantes, tanto universitarios como de secundaria, así como graduados que aún no se han incorporado al mercado laboral. El objetivo fundamental ha sido tomar conciencia de la necesidad de organizarse y participar para poder crecer como personas, cuidando todos los aspectos como la economía, el estudio, la fe, el tiempo libre, etc. y para poder realizar la misión de evangelizar en los medios estudiantiles.

Este año realizarán sendas campañas como presencia pública en los ambientes estudiantiles; en los institutos trabajarán con el lema "uno para todos y todos para uno" queriendo fomentar la solidaridad y el espíritu comunitario. En la universidad el slogan va a ser "¿Cabes o no cabes?" y se tratará sobre la transformación de la Universidad en el proceso de la convergencia europea.

 

Zafra

El sector de Zafra de los Equipos de Nuestra Señora inaugura el curso

El pasado domingo, día 22 de octubre, se celebró en la casa de la Iglesia de la parroquia de San Miguel de Zafra, la apertura del curso de los Equipos de Nuestra Señora (ENS) del sector de Zafra, que agrupa a las localidades de Oliva de la Frontera, Jerez de los Caballeros, Llerena y la propia Zafra. A esta apertura asistieron más de 30 matrimonios con sus hijos.

En esta apertura de curso, los responsables del mencionado sector -el matrimonio formado por José María Pérez y Loli Candelario- expusieron los objetivos y planes de actuación para el curso 2006-2007, con la tarea de difundir el movimiento como principal finalidad.

Para terminar este encuentro, los matrimonios compartieron la Eucaristía con la Comunidad Parroquial de San Miguel.

 

Se ha celebrado en Badajoz

Encuentro formativo de Cáritas diocesana

El pasado día 21 de Octubre tuvo lugar en los Salones de Proyecto Vida, un curso de iniciación al voluntariado, organizado por Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz.

En este encuentro formativo participaron 25 personas, que se han iniciado recientemente a la tarea voluntaria o que desean comprometerse en la acción socio-caritativa que desarrolla esta institución. Los participantes procedían de distintas parroquias de Badajoz, así como de los proyectos de la propia Cáritas.

Los temas tratados estuvieron enfocados a dar una visión global de Cáritas, así se reflexionó sobre ¿Qué es Cáritas?, La acción social en Cáritas y Ser Voluntario: actitudes y motivaciones.

 

El sacerdote José María Gil Tamayo, nombrado para un cargo en Roma

El sacerdote diocesano José María Gil Tamayo ha sido nombrado por el Papa Benedicto XVI, Consultor del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, presidido por el Arzobispo Jonh P. Foley.

Este Pontificio Consejo tiene como principal función suscitar y sostener la acción de la Iglesia y de los fieles en las múltiples formas de la comunicación social y de que la acción de los medios de comunicación católicos se corresponda realmente con la propia índole y función. Por último, entre sus funciones está también favorecer la relación con las asociaciones católicas que operan en el campo de las comunicaciones sociales.

Gil Tamayo es natural de Zalamea de la Serena. Sacerdote y periodista, actualmente es director del Secretariado de la Comisión de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española, y ha ocupado el mismo cargo en nuestra diócesis de Mérida-Badajoz, donde también fue director de esta publicación y de la programación del área socio-religiosa de COPE Badajoz. Además, ocupa los cargos de Consiliario de la Unión Católica de Informadores y Periodistas de España (UCIP-E), consejero de la Cadena COPE y de Popular TV y colabora frecuentemente en numerosos congresos y jornadas. Además es coordinador de los programas religiosos de RTVE y experto del Comité episcopal europeo para los Medios.


Liturgia dominical

Celebramos el XXX domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Libro del Profeta Jeremías 31, 7-9

Esto dice el Señor: "Gritad de alegría por Jacob, Regocijaos por el mejor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: el Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel. Mirad que yo os traeré del país del norte, os congregaré de los confines de la tierra. Entre ellos hay ciegos y cojos, preñadas y paridas: una gran multitud retorna. Se marcharon llorando, los guiaré entre consuelos; los llevaré a torrentes de agua, por un camino llano en que no tropezarán. Seré un padre para Israel, Efraín será mi primogénito.

 

Salmo 125 1-2ab. 2cd-3. 2-5. 6

R. El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,/ nos parecía soñar:/ la boca se nos llenaba de risas,/ la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:/ "El Señor ha estado grande con ellos"./ El Señor ha estado grande con nosotros,/ y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte,/ como los torrentes del Negueb./Los que sembraban con lágrimas,/ cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,/ llevando la semilla;/ al volver, vuelve cantando,/trayendo sus gavillas.

 

Carta a los Hebreos 5, 1-6

Hermanos: Todo Sumo Sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para representar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo. Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el caso de Aarón. Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino aquel que le dijo: "Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy", o como dice otro pasaje de la Escritura: "Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec".

 

Evangelio según san Marcos 10, 46-52

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:

- Hijo de David, ten compasión de mí.

Muchos le regañaban para que se callara. Pero él gritaba más:

- Hijo de David, ten compasión de mí.

Jesús se detuvo y dijo:

- Llamadlo.

Llamaron al ciego diciéndole:

- Ánimo, levántate que te llama.

Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo:

-¿Qué quieres que haga por ti?

El ciego le contestó:

- Maestro, que pueda ver.

Jesús le dijo:

- Anda, tu fe te ha curado.

Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

 

Comentario Litúrgico

Señor, que vea

Tenemos en la lectura de este domingo una buena catequesis que sirve de conclusión a la serie de evangelios que han sido proclamados los pasados domingos.

Efectivamente, en estos domingos hemos escuchado cómo Jesús abandona a la multitud que lo rodeaba constantemente en Galilea sedienta de su predicación tan sembrada de jugosas parábolas y, también, curiosa por los milagros que hacía el Maestro.

En un momento determinado Jesús abandona a esa gente, y a solas con sus discípulos se encamina hacia Jerusalén a enfrentarse con la pasión y la muerte.

Durante estas caminatas habla seriamente a los suyos, les dice que va a morir y que al tercer día resucitará. Pero ellos no acaban de entender, les da miedo e incluso discuten por los primeros puestos en el Reino. De pronto, aparece la figura de Bartimeo. Un ciego que pide limosna a la vera del camino pero que al oír el murmullo del grupo pregunta y, al enterarse que es Jesús quien pasa, pide el milagro:"Señor, que vea". Pide luz a Cristo y se la concede pero no sólo a sus ojos sino también a su corazón porque, como nos cuenta Marcos, al recobrar la vista deja la cuneta donde esta sentado y toma el camino en seguimiento de Jesús.

El evangelista nos da una catequesis completa con este personaje al que debían imitar aquellos discípulos desconcertados que en vez de dejarse llevar por el miedo y sus pequeñas discusiones, deberían pedir al Maestro luz para entender todo el misterio de su cercana muerte y resurrección y ponerse en su seguimiento.

También nosotros, con frecuencia, somos torpes y ciegos para las cosas de la salvación por eso hemos de imitar al ciego y pedirle luz para volver al camino.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

30, lunes: Ef 4, 32-5.8; Lc 13, 10-17.
31, martes: Ef 5, 21-33; Lc 13, 18-21.
1, miércoles: Ap 7, 2-4. 9-14; 1Jn 3, 1-3; Mt 5, 1-12a.
2, jueves: Lm 3, 17-26; Rm 6, 3-9; Jn 14, 1-6.
3, viernes: Flp 1, 1-11; Lc 14, 1-6.
4, sábado: Flp 1, 18b-26; Lc 14, 1. 7-11.
5, domingo: Dt 6, 2-6; Hb 7, 23-28; Mc 12, 28b-34.

 

31 de octubre: Wolfgango de Ratisbona (937-994)

Etimológicamente significa "que camina como el lobo". En la vida hay personas que les molesta el nombre que le han puesto, él, sin embargo, se lo agradeció a sus padres. Y con gracia les decía: "Sólo que yo corro detrás de las ovejas para alimentarlas y no para matarlas".

Comenzó su trabajo como profesor. Pero este trabajo, aunque bello, no lo llenaba. Por eso pidió entrar en los Benedictinos.

En sus sueños juveniles llevaba impresa la imagen de ser misionero en Hungría. No era el mejor momento, ya que los húngaros habrían sufrido una derrota con los alemanes.

A su vuelta de Hungría, lo nombraron obispo de Ratisbona. Fue un obispo apostólico, lleno del celo de Dios por sus fieles. Mostraba ante ellos una santidad viva y un amor que no conoce límites.

Logró, mediante su ejemplo, transformar la diócesis y al mismo clero.

Tenía tiempo para todo. Él mismo se encargó de la formación del futuro emperador san Enrique II. Era amable e indulgente con todos, sobre todo con los que más merecían estas dos cualidades de su rica personalidad.

Enferma en Peppingen, cerca de Linz mientras hacía una visita pastoral a esa parte de la diócesis. Lo llevaron, a petición suya, al altar para que le diesen la Unción de los Enfermos. La muchedumbre se agolpaba para verlo. El clero quería impedirlo. Entonces les dijo: "Dejad que me vean morir y que Dios nos dé a todos su misericordia".

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Los santos de la semana

30, lunes: Marciano, Serapión, Marcelo.
31, martes: Epímaco, Begu, Wolfgango, Alfonso Rodríguez.
1, miércoles: Todos los Santos, Benigno, Rómulo, Maturino.
2, jueves: Fieles Difuntos. Victorino, Marciano, Ambrosio, Venetrida.
3, viernes: Martín de Porres, Germán, Libertino, Silvia.
4, sábado: Carlos Borromeo, Nicandro, Modesta, Félix de Valois.
5, domingo: Teótimo, Fibicio, Gerardo, Ángela de la Cruz.


Contraportada

José Tomás Raga, presidente de la Junta Nacional de las Semanas Sociales

"A la alianza de civilizaciones los cristianos la llamamos fraternidad"

Toledo acoge, del 2 al 5 de noviembre, las Semanas Sociales que, organizas por la Iglesia española, este año cumplen su primer centenario. El tema escogido en esta ocasión es "Propuestas cristianas para una cultura de la convivencia". La Agencia Veritas ha entrevistado a José Tomás Raga, presidente de la Junta Nacional de estas Semanas Sociales quien ha puesto de manifiesto que esta iniciativa se ha convertido en la "gran cátedra de enseñanza del magisterio social pontificio". En nuestra Última de esta semana les ofrecemos un extracto de dicha entrevista.

Han pasado 100 años desde la I Semana Social celebrada en Madrid. ¿Qué balance puede hacerse?

Cien años de Semanas Sociales muestran, basta con mirar los archivos, cómo la Iglesia ha estado en la vanguardia de los problemas sociales. En esos 100 años se ha tratado cualquier tema que pueda imaginarse, se han tratado temas de trabajo, de sindicatos, del papel de la educación, de la empresa, agrarios, de integración económica. Todo tipo de temas.

La primera vez que se habla del esquema de Seguridad Social, que se llamaba "seguro de paro obrero", es precisamente en la I Semana Social en Madrid. Mucho antes de que llegara el famoso Estado del Bienestar.

Hay que tener en consideración que España es el único país donde nunca se han detenido las Semanas Sociales. Hubo prácticamente en todos los países europeos: en Alemania, en Portugal, en Francia, en Italia, en Bélgica, pero todas estas semanas en un momento determinado dejaron de existir. Después se han retomado en Francia y en Italia y hay muchos países que también las tienen, pero España es el único país que formalmente nunca ha interrumpido las semanas. Se suspendieron, evidentemente, durante la Guerra Civil, no se hizo durante la República y eran la voz que se hacía oír en el Franquismo hablando de problemas sociales.

Benedicto XVI pone de relieve la gran importancia de la labor social en su encíclica "Deus Caritas est". ¿Cuál es la relación de la Iglesia Española con los problemas sociales?

Hay que partir de una máxima: ¿quién es el ser humano con la conciencia medianamente formada que no le preocupa el problema del hambre, el fenómeno de la inmigración, de las guerras, de la marginación? Dudaría uno mucho de si esos son seres socialmente preparados para vivir en comunidad. Eso nos preocupa a todos, aunque luego cada país tiene sus particularidades y sus momentos históricos y muestra de ello es que las Semanas Sociales en España eligen el tema que en ese momento llama más a la conciencia de los cristianos.

El tema de este año, cuando estamos en presencia de la multietnicidad, cuando estamos ante el fenómeno desbordante de la inmigración, el problema de los sin papeles ante la marginación, está claro. La Semana Social decide cuál es el tema más adecuado para el país en el que está, es una pieza más del engranaje de la Iglesia Universal.

Propuestas cristianas para la convivencia

¿Cuáles pueden ser las propuestas cristianas para una cultura de la convivencia?

El mensaje evangélico como síntesis del mensaje cristiano es la fraternidad de los pueblos. Lo que distingue el mensaje cristiano es el no a la violencia y el sí a la hermandad, a la caridad, a la paz. Desde los propios Evangelios, hasta la epístola de San Pablo al amor. Eso es ser cristiano. Si alguien tiene mensajes para la convivencia (el hecho de vivir con), somos precisamente los cristianos por nuestra fe, que nos marca la cercanía, la línea del asumir las formas y las fatigas, como bien se decía en el Concilio Vaticano II.

Alianza de civilizaciones

Desde los sectores políticos se busca la creación de una cultura de la convivencia desde el punto de vista de la "Alianza de las Civilizaciones" ¿Cómo observa esta manera de afrontar el diálogo entre culturas?

Nosotros lo llamamos fraternidad. Que más alianza que el ser hermanos. La alianza por definición es siempre entre dos partes contrarias que se unen o dos partes ajenas que se juntan para conseguir un objetivo común. El termino alianza no me gusta. Mucho antes de que el término apareciera en el ámbito público como ahora se está manoseando continuamente, Juan XXIII había hablado de algo mucho más serio y concreto: "el diálogo de las culturas".

Diálogo es otra cosa, es una actitud de incorporación de los sentimientos ajenos a los propios, convirtiéndolos en preocupaciones propias. Esto es el diálogo. Juan XXIII en la "Pacem in terris", establecía ya como fundamento para la paz el diálogo entre culturas. Una dimensión de acercamiento a conocer la preocupación del otro, a conocer cuales son sus vivencias, sus objetivos vitales, de qué presupuestos se parte. Ese interés, que es el que realmente subyace al diálogo, nada tiene que ver al acordar esta Alianza, porque se sabe que toda alianza que no esté fundada en una sinceridad, con una puesta en común, es una alianza que tiende al fracaso. Pronto o tarde, lo que es amor se convierte en odio y lo que es alianza se convierte en agresión.

¿Puede existir diálogo entre las culturas sin hablar de Dios, la fe y la religión?

No, porque, ¿qué es cultura? El propio Ortega definía la cultura como "conjunto de ideas vivas en el que una sociedad se asienta". ¿Cuáles son esas ideas? ¿Cuál es el concepto de hombre? ¿Como podemos hacer un concepto de hombre sin la idea de Dios? Una imagen del hombre puramente mecanicista, un ser que come, vive y muere. Sin la visión trascendente que Dios imprime al hombre, el hombre pierde su propio carácter. Un hombre sin Dios es un hombre sin capacidad para amar, sin posibilidad de relacionarse con los demás. Cultura son esos fundamentos sobre los que construimos el edificio de nuestra propia vida y de la sociedad.

Veritas


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