Iglesia en camino

 Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail:

iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 365. 29 de Octubre de 2000

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 

 


 

Portada

El día cuatro se celebra el Jubileo de la tercera edad

Los mayores pueden aportar mucho

a la familia y a la sociedad

Los mayores también tienen su Jubileo específico, será el día cuatro de noviembre a las 11,30 en la Catedral Metropolitana, en Badajoz.

Desde el Secretariado Diocesano de la tercera edad, su director, el padre José Antonio Parra asegura que los ancianos pueden desempeñar un importante papel en el seno de sus familias y de la sociedad, un papel que es más importante, incluso de lo que ellos mismos piensan, ya que poseen experiencia y mucho tiempo libre para dedicarlo a los demás.

A lo largo y ancho de la geografía diocesana encontramos trece residencias de ancianos gestionadas por distintas congregaciones religiosas en las que se atienden a más de un millar de ancianos. Muchos de ellos se sumarán al Jubileo con el resto de personas, mayores o no, que quieran acompañarlos.

 


 

Editorial

Ayuda a domicilio

Hay que registrar con elogio la extensión de los servicios de la Seguridad Social a la asistencia domiciliaria de personas ancianas o discapacitadas, que no pueden valerse por sí mismas. Sumamos a esto la ingente cantidad de voluntarios cristianos, ellas más que ellos, que con esmero, buena preparación y asiduidad, ejercen en las parroquias el ministerio evangélico de visitar a los enfermos.

Prolifera a su vez entre nosotros otro tipo de visitas, un tanto discutibles cuando menos, de ciertos activistas religiosos de determinadas sectas, que practican un proselitismo puerta a puerta no muy acorde con el respeto a la privacidad ni con la libertad religiosa. Los pobres, los ancianos, los enfermos, jamás han de ser "utilizados" o presionados ni aún para los fines más nobles; pero sí acompañados y servidos por la solidaridad ciudadana y, no digamos, por la caridad cristiana.

En lo que toca a los servicios sociales, el mejor signo de progreso en el llamado Estado de bienestar, es el incremento de estos apoyos humanitarios que, sin sacar a los beneficiarios de su ambiente hogareño y su entorno vecinal, cuiden de su higiene, de su adecuada manutención, cuidados médicos y acompañamiento en su soledad. ¡Cuánto agradecen la pareja de ancianos, o uno de los dos en su viudedad, el cuidado personal del o de la asistente social, que acreditan solidaridad y justicia social en el país por el que han trabajado! Esto, ampliamente desarrollado, ¡sí que constituye un progresismo en el mejor de los sentidos!

En lo que atañe a la Pastoral de enfermos, en el marco de las parroquias, se impone multiplicar, ante la creciente prolongación de la vida humana, el número y la calidad cristiana de los visitadores de enfermos y ancianos solitarios. No es esto para nosotros una devoción sino un deber. Ese equipo no debe faltar en ninguna feligresía. La visita al enfermo lo es también a quienes los cuidan y a sus familiares. Es un gesto evangélico y evangelizador que lleva a cada casa el rostro amoroso de la Iglesia.

 


 

Carta del Arzobispo

Nuevo impulso al Jubileo

Una vez superado el necesario y relajante paréntesis del verano, y metidos ya de lleno en los afanes del curso pastoral, me siento obligado, y os animo también a todos los fieles de la familia diocesana, a recuperar en plenitud el espíritu del Jubileo 2000, tanto en la vida cristiana personal como en los programas jubilares de todo el Pueblo de Dios.

Son muchos y muy visibles los frutos que ha producido este Año de gracia, del que aun nos restan poco más de dos meses para mantener su impulso y beneficiarnos de sus dones. Entre sus logros más visibles quiero destacar el impacto benéfico de la experiencia jubilar en los niños y en los enfermos. En los primeros, para descubrir y vivir su pertenencia privilegiada a la comunidad cristiana; en los pacientes de dolencias, vejez o soledad, para sentir más de cerca, ellos y quienes los cuidan, el rostro samaritano y la presencia entrañable de la comunidad de la que forman parte.

Sin perjuicio de lo dicho, resulta igualmente cierto que en este tramo otoñal del Año Santo nos acecha a todos el peligro del desinterés, ya sea por la interrupción de las vacaciones, ya por la duración misma del periodo jubilar. Desde Roma, el Santo Padre sacude nuestra inercia con la entereza, el entusiasmo y el tesón de quien lo vive por primera vez. ¡Vedlo dando ánimos y razones para vivir cristianamente a las inmensas oleadas de peregrinos que acuden sin interrupción a la capital de la cristiandad!

Nuestra Iglesia local de Mérida-Badajoz, que ya estuvo presente en Roma con la Peregrinación diocesana de junio, se ha visto privada en octubre de la gracia y el gozo de un viaje ferviente a las fuentes de nuestra fe en la tierra de Jesús, tristemente motivada por los estallidos de violencia y de guerra que ahora turban y ensangrientan aquellos lugares santos. Os pido oraciones incesantes por la paz y la reconciliación de judíos y palestinos, y también por la minoría cristiana que sufre allí terriblemente los efectos de la situación. Esperemos que el tiempo nos aclare, si Dios lo tiene a bien, el cómo y el cuándo de nuestra peregrinación jubilar a la tierra de Jesús.

Un acontecimiento sin igual

Entre tanto, seguiremos alimentando aquí las semanas y los meses con las riquezas espirituales de la Trinidad y de la Eucaristía. Lo mismo en los encuentros de oración que en las celebraciones comunitarias; frecuentando las miniperegrinaciones a los santuarios domésticos y multiplicando las buenas obras en todos los órdenes, así como también las experiencias misioneras y los gestos solidarios. A nadie hay que explicarle que el Año Santo es un año de santidad, desde el día de Navidad del 99 hasta la Epifanía del 2001.

Y, por supuesto, que no todo puede ni debe terminar en esa fecha. En este primer trimestre del curso pastoral y último del Jubileo 2000, a todos se nos ofrece la oportunidad de recuperar los compromisos pendientes del programa jubilar, lo mismo los personales que los comunitarios; de asumir, si es el caso, nuevas iniciativas de renovación y conversión; y, lo que es más, de ir concretando y formulando ya los frutos del cuatrienio jubilar.

No se recuerda, al menos que yo sepa, en la historia de la Iglesia una experiencia tan rica como la inmersión de toda la cristiandad, durante cuatro años sucesivos, en el misterio de las tres personas divinas y de la Trinidad soberana; en los sacramentos del Bautismo, la Confirmación, el Perdón y la santa Eucaristía; en las tres virtudes teologales de la fe y la esperanza, coronadas por el amor. Ha sido ésta una experiencia sin precedentes del "medio divino", no ya en su augusta y distante majestad solitaria, sino en su presencia teologal en la historia del hombre, la del Padre creador y misericordioso, la del Hijo salvador y Redentor, la del Espíritu presente en la Iglesia.

¿Qué menos podríamos hacer en la fecha bimilenaria de la venida de Jesús, con dos mil años de historia cristiana a nuestras espaldas? Me agradaría que quedaran entre nosotros como costumbre las caminatas orantes de los jóvenes -y de las comunidades- a los santuarios cercanos y, alguna vez, a los lejanos. La movida física, la peregrinación religiosa, propicia la ruptura de la rutina y la comodidad, ayuda a compartir la fe con otros hermanos, propicia un silencio personal muy fecundo, abierto al encuentro con Dios y con uno mismo. Igual digo, y con más fuerza, del incremento de los grupos de oración y de la Pastoral de la oración como tal, en todas las parroquias. Y que se consideren como un mandato imperativo del Señor la visita constante y bien organizada a los enfermos, y la preocupación por recuperar a los que están alejados de la fe.

Esto no ocurre todos los días ni todos los años. El gran Jubileo 2000 es un empujón sin precedentes a la nave de la Iglesia para enfilar su singladura hacia los mares ignotos, hacia los Cabos de Buena esperanza del tercer milenio cristiano. En este sentido, y a la escala modesta de nuestra Iglesia local, puedo anticiparos que el Consejo Pastoral diocesano iniciará en la sesión de noviembre la elaboración de un Plan Pastoral para el próximo trienio, que se nutrirá, estoy seguro, de todas esas riquezas.

Retiro sacerdotal en Guadalupe

En la misma clave queremos orientar también en este año el Retiro sacerdotal de Adviento, que viene ofreciéndose siempre en nuestra diócesis, para ese tiempo fuerte, a todos los miembros de su Presbiterio. El Retiro sacerdotal de Adviento-2000 presentará, por ello, la novedad de que lo celebraremos todos juntos, en jornada única, y en el Monasterio de Santa María de Guadalupe, el sábado, 2 de diciembre, vigilia del primer Domingo de Adviento.

Cierto que Guadalupe nos supone a todos un desplazamiento más distante que el de las casas diocesanas de espiritualidad. Pero tendrá, en cambio, un cierto carácter de peregrinación jubilar, sacerdotal y mariana, al Santuario de la Madre común. En los últimos años ha ido asentándose en nuestro calendario, siempre con bellas motivaciones, un encuentro sacerdotal en el gran Santuario-Monasterio. Es verdad que todos los sacerdotes -y no digamos el Obispo- hemos frecuentado ya con nuestros fieles, y con impronta jubilar, algunos de los templos señalados al efecto; pero éste puede contemplarse, a más que como el Retiro de Adviento, el Jubileo del Clero de Mérida- Badajoz.

Animará el Retiro, con una meditación "ad hoc", nuestro encuentro el Padre Guillermo Cerrato, Provincial de los Franciscanos de la Bética, conocido, estimado y querido por muchos de nosotros. A mí me tocará, como Pastor diocesano, presidir la concelebración eucarística, con homilía centrada en las mismas reflexiones que esta carta. Juntos celebraremos luego una comida de hermandad. Y, con el adiós fervoroso a la Señora, regresaremos a casa con la bendición de la Virgen. No nos olvidamos de que su figura bendita ha sido una presencia "transversal" en todo el proceso, preparatorio y efectivo, del inolvidable Jubileo 2000.

 

+ Antonio Montero

 


 

Centrales

Un millar de ancianos, atendidos en residencias de la Iglesia en la diócesis

 

El día cuatro se celebra el Jubileo diocesano de la tercera edad

El sábado 4 de noviembre se celebra el Jubileo de la tercera edad en la diócesis de Mérida-Badajoz con una misa presidida por el Arzobispo, don Antonio Montero, en la Catedral Metropolitana, en Badajoz, a las 11,30.

El director del Secretariado Diocesano de la Tercera Edad, el padre José Antonio Parra, afirma que los mayores pueden aportar a la sociedad mucho más de lo que incluso ellos mismos piensan; primero porque "tienen una cosa que no se adquiere más que viviéndola: la experiencia y después porque tienen mucho tiempo libre para poder dedicarlo a los demás".

El padre Parra asegura que desde el Secretariado de la Tercera Edad se propone a los mayores una espiritualidad específica porque "en cada etapa de la vida la persona tiene una forma de vivir su cristianismo".

Bache de la Jubilación

Adelardo Gómez, un jubilado que trabaja en integrado en el movimiento Vida Ascendente, que acoge a personas mayores, manifiesta desde su experiencia personal que cuando se jubiló notó un bache motivado por la falta de actividad. "Ese bache lo superé -asegura- metiéndome en trabajos de voluntariado en los que hacía un servicio a los demás. Ahora ya tengo que programarme porque tengo mucha tarea".

Si damos una vuelta por cualquier residencia de ancianos nos encontramos gente que no tiene familia, ancianos que teniéndola están abandonados y otros que están en la residencia porque realmente sus hijos no pueden atenderlos, aunque los visitan y están pendientes de sus necesidades.

La labor del voluntariado

La Madre Pilar Morcuende, Superiora de la Residencia de Ancianos que las Hermanitas de los Ancianos Desamparados posee en Azuaga, nos cuenta que es importante la labor del voluntariado. Gracias a las personas que acuden al centro para realizar labores de todo tipo como encargarse del ropero, ayudar a dar de comer a los ancianos impedidos etc, se puede llegar más lejos. Afirma la Madre Pilar que uno de los principales problemas que tienen los ancianos es la soledad, por lo que es importante que la gente se muestre cercana. Junto a ello señala que en tiempos pasados las costumbres no estaban tan homogeneizadas como lo están en la actualidad, por lo que es bastante notorio una diferencia cultural, en cuanto al comportamiento, de los mayores que residen en zonas rurales y los que lo hacen en ciudades.

 

Las religiosas atienden en la diócesis a un millar de ancianos en trece residencias

En la diócesis, la Iglesia lleva a cabo una importante labor con los ancianos a través de las distintas comunidades religiosas encargadas del cuidado de los mayores que no tienen familia que los atienda.

A lo largo y ancho de la geografía diocesana encontramos trece residencias de ancianos que están gestionadas por distintas congregaciones religiosas en las que se atiende a más de un millar de ancianos. Según se recoge en la Guía de "La Acción Caritativa y Social de la Iglesia", en Mérida-Badajoz las Hermanitas de los Ancianos Desamparados trabajan en Mérida, Badajoz, Azuaga y Fuente del Maestre; las Hermanas Terciarias Franciscanas tienen una residencia en Burguillos del Cerro; las Hermanas Hospitalarias de Jesús Nazareno, en Cabeza del Buey; las Hermanas de los Pobres de Maiquetia, en Botoa; las Hijas de la Virgen para la Formación Cristiana, en Villafranca de los Barros; las Mercedarias de la Caridad, en Almendralejo; las Adoratrices de la Sangre de Cristo, en Castuera; las Hijas de la Caridad, en Olivenza; las Hermanas de la Cruz, en Zafra, población donde realizan su labor también las Esclavas de la Virgen Dolorosa.

 

"¡La Iglesia os necesita!"

"¡La Iglesia os necesita! ¡También la sociedad civil os necesita! Es lo que les dije a los jóvenes hace un mes y ahora os lo digo hoy a vosotros, ancianos, a nosotros ancianos: ¡la Iglesia nos necesita!". Esta es la exhortación que pronunció Juan Pablo II al dirigirse a 40 mil peregrinos que llegaron a Roma para celebrar el Jubileo de la tercera edad, el pasado 17 de septiembre.

La gran mayoría de los presentes en la plaza de San Pedro había superado los sesenta años, ahora bien, por el ruido que hacían y por el ritmo con que aplaudían al Papa muchos de ellos parecía que acababan de cumplir los 16 años.

Juan Pablo II saludó a "las personas ancianas, solas o enfermas", que se quedaron en casa en el cuerpo, pero no con el alma. El sufrimiento que con frecuencia toca a la puerta del anciano, recordó el pontífice, encuentra su explicación en una dimensión transcendente que no debe ser olvidada: "¡El sufrimiento no puede dejar de producir miedo! Pero precisamente en el sufrimiento redentor de Cristo está la verdadera respuesta al desafío del dolor, que tanto pesa en nuestra condición humana. Cristo, de hecho, tomó consigo nuestros sufrimientos y cargó con nuestros dolores, dándoles, gracias a su Cruz y Resurrección, una nueva luz de esperanza y de vida".

La fuerza del anciano está precisamente en su debilidad, que con frecuencia es despreciada. Ante la cultura de la superficialidad, exhortó Juan Pablo II, "vosotros tenéis la misión de testimoniar los valores que de verdad cuentan más allá de las apariencias".

"Precisamente en cuanto personas de la tercera edad vosotros tenéis una contribución específica que ofrecer para el desarrollo de una auténtica 'cultura de la vida' -añadió-, testimoniando que cada momento de la existencia es un don de Dios y que toda estación de la vida humana tiene sus riquezas específicas que debe poner a disposición de todos". ZENIT

 

El Episcopado insiste en que debe aumentarse el porcentaje del IRPF para la Iglesia

Se reclama también una solución al problema de la enseñanza de Religión en las escuelas públicas

El arzobispo de Tarragona y presidente de la Comisión de Asuntos Jurídicos, don Luis Martínez Sistach, afirmó en el simposio con motivo de los 20 años de los Acuerdos Iglesia-Estado, celebrado en Madrid, que "hay que aumentar" el porcentaje del impuesto sobre la renta en favor de la Iglesia, para que "responda a lo que recibía anteriormente".

El ministro de Asuntos Exteriores, don Jose Piqué, y el cardenal Rouco Varela inauguraron el Simposio.

El prelado tarraconense, a su vez presidente de la Comisión episcopal de Asuntos Jurídicos -organizadora del simposio-, reconoció que "es necesario encontrar una solución más precisa para que el acuerdo se cumpla y la cantidad que se entregue sea la adecuada". Esta subida en el porcentaje que recibe la Iglesia del impuesto sobre la renta debía ser de al menos dos décimas a lo largo de los próximos tres años, puesto que la disminución en el número de contribuyentes a partir de este año impedirá que la institución eclesiástica alcance los 16.175 millones de la declaración correspondiente a 1998.

Martínez Sistach fue el encargado de presentar el simposio &laqno;Acuerdos entre la Santa Sede y el Estado español. Veinte años de vigencia», con el que la Iglesia española quiso analizar el cumplimiento de estos acuerdos, firmados en 1979.

Enseñanza de la Religión

El arzobispo de Tarragona reconoció que la aplicación de los acuerdos no han llevado a los objetivos perseguidos por la Iglesia. Entre ellos, sobresale el sempiterno asunto de la asignatura de Religión. En este punto, el cardenal Rouco aprovechó la presencia de Piqué para reclamar al Ejecutivo que 'la enseñanza de la Religión en el sistema escolar pueda encontrar, en el marco de estos acuerdos, su buena y debida solución".

También el Nuncio Apostólico en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro, reclamó una pronta solución al problema de la enseñanza de la religión en las escuelas públicas de este país.

Monseñor Monteiro de Castro, quien intervino en la clausura del simposio, expresó su alegría por la celebración de este congreso, al tiempo que resaltó la necesidad de "seguir negociando" la aplicación de estos acuerdos, abogando por una "pronta solución a los problemas pendientes, como es el tema de la enseñanza religiosa en los centros públicos".

Al respecto de la enseñanza de religión, se señaló durante el simposio que aunque dicha asignatura no ha sido aún regulada, el 85% de los alumnos de Primaria optaron por esta asignatura en el curso pasado, frente al 67,57% del primer ciclo de secundaria, más del 53% en segundo ciclo, y un 41,7% en Bachillerato.

Piqué responde

El ministro de Exteriores, por su parte, declaró que "nosotros debemos ser muy sensibles en este tema, y estamos persiguiendo un consenso básico respecto a cómo se puede instrumentar". Sin entrar en detalles, Piqué resaltó que "el conocimiento de la Religión forma parte del acervo cultural de nuestra historia, que es extraordinariamente importante preservar". "Lo que hay que ver -dijo- es la mejor manera de hacerlo desde el espíritu de colaboración entre Iglesia y Estado".

  

Don Cipriano Calderón seguirá otros cinco años en la Congregación para los Obispos

El Papa Juan Pablo II ha nombrado a Monseñor Cipriano Calderón Polo, vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina, miembro de la Congregación para los Obispos por un segundo quinquenio (2000-2005). De igual modo, el Prelado de origen extremeño (es de Plasencia) ha sido nombrado miembro del Pontificio Comité para los Congresos Eucarísticos Internacionales también por un nuevo periodo de cinco años.

Monseñor Calderón es un profundo conocedor de la realidad latinoamericana. Como sacerdote periodista siguió desde Bogotá y Medellín la primera visita de un Papa a América Latina, la de S.S. Pablo VI hace 30 años, así como la realización de la Conferencia Episcopal de Medellín. Más adelante inició y dirigió con gran éxito la versión castellana semanal de L'Osservatore Romano. Asimismo, es autor de varios libros y de numerosos artículos.

En 1998, Monseñor Calderón fue nombrado Vicepresidente de la Pontificia Comisión para América Latina por un tercer quinquenio.

(NE)

 

Suspendidas todas las peregrinaciones a Tierra Santa

Todas las agencias de viajes especializadas en peregrinaciones a Tierra Santa , junto con los promotores de peregrinaciones de las diócesis y conferencias episcopales, han tenido que suspender por tiempo indefinido las salidas hacia los Santos Lugares, según ha confirmado la agencia de la Santa Sede 'Fides'.

Decenas de millares de peregrinos de todo el mundo habían respondido a la convocatoria de Juan Pablo II de vivir el Jubileo en la tierra de Jesús.

 


 

Noticiario diocesano

Lo más novedoso es un proceso catequético para la Iniciación Cristiana

El Plan catequético de este año pretende intensificar la formación

El Secretariado Diocesano de Catequesis ha elaborado un plan catequético para este curso que está haciendo llegar a las parroquias.

En ese Plan cabe destacar dos grandes objetivos. Por un lado encontramos intensificar la formación de los catequistas y por otro elaborar un proceso catequético para la Iniciación Cristiana.

Para lograr el primero de los objetivos se plantean varias acciones: creación o potenciación de las Escuelas de catequistas, utilización de los materiales de formación elaborados por el Secretariado, tales como los cuadernillos para un cursillo de sensibilización para catequistas y temas del apartado "Ser" del Itinerario de formación de catequistas, que se encuentra en imprenta. Otras acciones que se proponen para intensificar la formación son suscribirse y utilizar en las reuniones formativas la revista Shekinah y la inscripción de los catequistas en las Escuelas de Formación de Agentes de Pastoral.

También se plantean una serie de celebraciones, tales como el Día de la catequesis, encuentro con aquellos que han realizado la especialidad de catequesis y un encuentro diocesano de catequistas.

Objetivo novedoso

El segundo objetivo es más novedoso; se trata de elaborar un proceso catequético para la Iniciación Cristiana.

Desde el Secretariado se asegura que se darán los primeros pasos con varias acciones: analizar la situación catequética de nuestra diócesis mediante la elaboración y distribución de un cuestionario para catequistas, padres, sacerdotes, responsables arciprestales, niños, jóvenes, adultos...También se elaborará un borrador de la estructura del proceso en la que aparecerán etapas, objetivos, contenidos, relación y participación de los padres.

 

XXII Ultreya Diocesana del Movimiento Cursillos de Cristiandad

Los Cursillistas inician el nuevo curso con espíritu renovado

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad celebró el pasado domingo su vigésimosegunda Ultreya Diocesana, bajo el lema "Sois mis Testigos", en el Colegio que los Padres Salesianos tienen en Badajoz.

El encuentro comenzó a las 10'30, con la acogida a los cursillistas por parte del coordinador del encuentro don Francisco Carallo. Después se tuvo una reflexión sobre la Palabra, a cargo del consiliario diocesano del Movimiento, don Feliciano Leal Cáceres.

María Ángeles Rossell Bueno, directora de la Escuela de Cursillos de Badajoz, fue la encargada de exponer el tema, que daba título a este encuentro, "Sois mis testigos".

Tras el momento de "resonancias", tiempo en el que los asistentes pueden expresar aquello que la Palabra o la ponencia les ha sugerido, se pasó a al celebración de la Eucaristía, presidida por el Arzobispo don Antonio Montero y concelebrada por los sacerdotes presentes.

Las Ultreyas son momentos en los que los participantes crean un clima de entusiasmo, al testimoniar todos los presentes la experiencia vivida del amor de Dios, amor al prójimo y amor al mundo. Son también una reunión de oración, convivencia y reflexión.

 

Inauguración oficial del curso

Aumenta el número de seminaristas en el Seminario Metropolitano

El Seminario Metropolitano de Mérida-Badajoz inauguraba oficialmente el sábado pasado el curso 2000/2001 con un incremento en el número de seminaristas respecto al curso anterior.

Los actos daban comienzo a las 11 de la mañana, con la lectura de la memoria del curso pasado, que estuvo a cargo de don Pedro Gómez Serrano, secretario del centro. Este se apoyó en una proyección de diapositivas en las que aparecían, paralelamente, escenas del curso anterior y de la historia del Seminario.

Posteriormente se celebraba la Eucaristía, presidida por el Arzobispo, don Antonio Montero y concelebrada por el equipo de formadores del Seminario y por varios sacerdotes más. Durante su homilía, don Antonio se refirió a la escasez de vocaciones que vive nuestra sociedad actual, no obstante afirmó que el sacerdocio sigue siendo una forma esplendida de servir a la Iglesia y a los hombres, atractiva en cualquier época y cualquier sociedad. Finalizada la misa, el profesor del Centro Superior de Estudios Teológicos don José Moreno Losada impartía la lección inaugural en torno a la Eucaristía. Moreno Losada se refirió a la estructura sacramental y escatológica de la realidad, a Cristo como plenitud sacramental y escatológica de la creación y a la Eucaristía como sacramento de la Pascua de la creación.

Más seminaristas

Este curso ha aumentado el numero de seminaristas, tanto en el Seminario Menor como en el Mayor. Realizando estudios eclesiásticos hay 25 jóvenes frente a los 18 del curso pasado. Han ingresado en el Seminario Mayor siete jóvenes, uno procedente del Menor, otro que se incorpora a cuarto curso, al tener ya realizados parte de los estudios eclesiásticos, y cinco que han estudiado fuera del Seminario Metropolitano el bachillerato, e incluso algunos de ellos una carrera universitaria.

 

La parroquia de Lobón peregrina a Santiago

La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, Lobón, ha peregrinado recientemente a Santiago de Compostela y al Santuario de Nuestra Señora de Fátima.

Han sido 56 las personas que han participado en esta actividad, acompañadas por los miembros de la Institución "Hogar de Nazaret" que prestan sus servicios en la parroquia de Lobón.

Durante dos días, los peregrinos recorrieron Galicia y después de pasar un día en Santiago, donde pusieron a los pies del apóstol todas sus necesidades e inquietudes para el nuevo curso, los peregrinos se detuvieron en Fátima, para darle gracias a Virgen por todo lo que habían gozado a lo largo de la peregrinación.

Esta actividad se enmarca dentro de las actividades que, con motivo del Jubileo, esta parroquia viene desarrollando.

 

Pastoral de la Salud

Jornadas de Reflexión para profesionales y voluntarios

 El pasado fin de semana se ha celebrado en el colegio de los Hermanos Maristas de Badajoz, unas Jornadas de reflexión sobre Pastoral de la Salud, bajo el título "Humanizar la práctica sanitaria en clave evangélica".

Estas jornadas estaban dirigidas a los agentes de pastoral sanitaria, tanto profesionales como voluntarios, que trabajan en la diócesis de Mérida-Badajoz, y a ellas han acudido más de 100 personas, entre religiosos, profesionales de la salud y visitadores de enfermos.

La organización corrió a cargo de la Confederación de Religiosos (CONFER), la Federación de Religiosos de la Salud (FERS) y el Secretariado Diocesano de Pastoral de la Salud.

La presentación de las Jornadas la realizó madre Dulcenombre Grande, presidenta regional de la CONFER y contó con la presencia de don Jose Antonio Salguero, vicario episcopal, y Sor Josefa Corchete, responsable diocesana de Pastoral de la Salud.

Tres ponencias

Durante el encuentro se han impartido tres ponencias, a cargo de don José María Fernández Chavero, psicólogo y director del Centro de Rehabilitación psicosocial de Badajoz, y José María Bermejo, profesor de Bioética. Dos de esas ponencias, a cargo de Fernández Chavero, se tuvieron el sábado y giraron en torno a la humanización de la salud, la primera, y de la sanidad, la segunda. En ellas, el ponente habló de la necesidad de comunicación que debe existir entre profesional y pacientes y sobre técnicas de comunicación. Por su parte, el profesor Bermejo, intentó en su ponencia titulada "Visión Evangélica de la Sanidad", señalar la Bioética cómo lugar de encuentro entre la ciencia, en su sentido más estricto, y las humanidades, pues ambas deben funcionar en un continuo intercambio.

 


 

Al paso de Dios

Ser para los demás

Uno de los equívocos de la mentalidad de nuestro tiempo en lo que se refiere al sexo, está en considerar a la castidad como una virtud represora y, por tanto, negativa para el desarrollo integral de la persona. Por eso son muy pocos se atreven a proponerla como la más eficaz solución a los problemas derivados de la actividad sexual de adolescentes y jóvenes (embarazos no deseados, sida, etc) e incluso de los que se derivan de la relación hombre mujer (dignidad de la mujer, malos tratos, etc). Sin embargo, sólo desde una propuesta de la castidad se puede tejer una verdadera complicidad contra esos males y contra otros más radicales.

La sexualidad orienta a los seres humanos hacia una relación en comunión entre el hombre y la mujer que se asiente en el amor. Pero necesita de la castidad, pues sólo a través de ella se puede amar libres de toda posesión egoísta y de toda agresividad. En cualquier estado o camino que se elija, o en el matrimonio o en la virginidad consagrada, hay que hacer de la vida entrega generosa y fiel, y eso sólo se consigue por la castidad, por la que el hombre y la mujer son dueños de sí mismo y no esclavos de sus pasiones.

Una vida casta no empobrece ni castra a la persona, sino que, por el contrario, la hace fecunda y, sobre todo, le da unidad a las expresiones de su cuerpo y de su espíritu, poniendo a ambos al servicio del amor. Una vida casta proyecta todo el ser, en intensidad y a lo largo de los años, en favor de los demás, pues "el dominio de sí mismo está ordenado al don de sí mismo".

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)

 


 

Liturgia del domingo

Celebramos el XXX Domingo del Tiempo Ordinario

 

Palabra de Dios

Libro del Profeta Jeremías 31, 7-9

Esto dice el Señor: "Gritad de alegría por Jacob, Regocijaos por el mejor de los pueblos; proclamad, alabad y decid: el Señor ha salvado a su pueblo, al resto de Israel. Mirad que yo os traeré del país del norte, os congregaré de los confines de la tierra. Entre ellos hay ciegos y cojos, preñadas y paridas: una gran multitud retorna. Se marcharon llorando, los guiaré entre consuelos; los llevaré a torrentes de agua, por un camino llano en que no tropezarán. Seré un padre para Israel, Efraín será mi primogénito.

 Salmo 125 1-2ab. 2cd-3. 2-5. 6

R. El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.

Cuando el Señor cambió la suerte de Sión,/ nos parecía soñar:/ la boca se nos llenaba de risas,/ la lengua de cantares.

Hasta los gentiles decían:/ "El Señor ha estado grande con ellos"./ El Señor ha estado grande con nosotros,/ y estamos alegres.

Que el Señor cambie nuestra suerte,/ como los torrentes del Negueb./Los que sembraban con lágrimas,/ cosechan entre cantares.

Al ir, iba llorando,/ llevando la semilla;/ al volver, vuelve cantando,/trayendo sus gavillas.

 Carta a los Hebreos 5, 1-6

Hermanos: Todo Sumo Sacerdote, escogido entre los hombres, está puesto para representar a los hombres en el culto a Dios: para ofrecer dones y sacrificios por los pecados. Él puede comprender a los ignorantes y extraviados, ya que él mismo está envuelto en debilidades. A causa de ellas, tiene que ofrecer sacrificios por sus propios pecados, como por los del pueblo. Nadie puede arrogarse este honor: Dios es quien llama, como en el caso de Aarón.Tampoco Cristo se confirió a sí mismo la dignidad de sumo sacerdote, sino aquel que le dijo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy, o como dice otro pasaje de la Escritura:Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.

 Evangelio según san Marcos 10, 46-52

En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo (el hijo de Timeo) estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:

- Hijo de David, ten compasión de mí.

Muchos le regañaban para que se callara. Pero él gritaba más:

- Hijo de David, ten compasión de mí.

Jesús se detuvo y dijo:

- Llamadlo.

Llamaron al ciego diciéndole:

- Ánimo, levántate que te llama.

Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo:

-¿Qué quieres que haga por ti?

El ciego le contestó:

- Maestro, que pueda ver.

Jesús le dijo:

- Anda, tu fe te ha curado.

Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

30, lunes: Ef 4, 32-5.8; Lc 13, 10-17.
31, martes: Ef 5, 21-33; Lc 13, 18-21.
1, miércoles: Ap 7, 2-4. 9-14; 1Jn 3, 1-3; Mt 5, 1-12a.
2, jueves: Lm 3, 17-26; Rm 6, 3-9; Jn 14, 1-6.
3, viernes: Flp 1, 1-11; Lc 14, 1-6.
4, sábado: Flp 1, 18b-26; Lc 14, 1. 7-11.
5, domingo: Dt 6, 2-6; Hb 7, 23-28; Mc 12, 28b-34.

Comentario litúrgico

Lo seguía por el camino

Una bella página evangélica se nos propone hoy. Es más, es como un contrapunto a lo que hemos leído en los domingos anteriores: relatos sobre la falta de comprensión de los discípulos, que no se daban cuenta de que Jesús subía a Jerusalén para entregarse a la muerte. Mientras, ellos se enzarzaban en discusiones sobre quien era el primero entre ellos o se negaban a aceptar los anuncios de la pasión que Jesús iba dándoles conforme subían a la Ciudad Santa.

En realidad estaban ciegos tanto a lo que les decía Jesús como a lo que iba a suceder a los pocos días en el Calvario. No es difícil comprender que el personaje que nos encontramos en la narración , el mendigo ciego, es un símbolo que representa tanto a los discípulos como a nosotros mismos, pues le faltaba, como a nosotros ahora, la luz suficiente parta ir descubriendo las exigencias del Evangelio y a lo que compromete ser cristiano.

Desde esta perspectiva, la lectura de hoy alcanza todo su sentido. En primer lugar presenta al mendigo falto de la luz suficiente para darse cuenta de quien se acercaba y sentado al borde, fuera del camino. Quien no está iluminado por la fe y no acepta seguir a Jesús no puede entender el evangelio de la cruz.

En contra de lo que hasta ahora habían hecho los discípulos -discutir entre ellos- el ciego se dirige a Cristo pidiéndole la luz suficiente para verle. Cuando se produce el milagro, la acción de Cristo no sólo afecta a los ojos del cuerpo sino también a los ojos del alma y comenzó la aventura del seguimiento, como dice el texto: &laqno;Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino.». Tomemos ejemplo.

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

4 de noviembre: S. Galación y Sta. Epistemia (+ 250)

Este matrimonio murió en plena persecución de Decio, en Emesa de Fenicia, testimoniando su fe en Jesucristo.

Las persecuciones comienzan por atacar los efectos en las personas y acaban por dirigirse a las causas: los líderes, los libros y las propiedades de la Iglesia. Así viene ocurriendo "por los siglos de los siglos..." y también en nuestra época, pues el siglo XX es, sin duda, una nueva era de los mártires.

Tenía su lógica el rechazo de la Sinagoga contra la Iglesia: el exclusivismo judío se había roto y la salvación era para todos, no sólo para los hebreos. También tenía su razón el mundo grecorromano para rechazar un nuevo Dios totalmente incompatible con cualquier otro: si Cristo es la verdad, toda idolatría y superstición son mentiras. Lo que no tiene razón de ser es el encarnizamiento y crueldad persecutoria: a nuestro matrimonio lo fueron descuartizando, poco a poco, impidiendo que se desangraran a base de torniquetes sabiamente dispuestos. A final los decapitaron juntos.

Un autor de la antigüedad decía que los cristianos tenían en común lo que los demás tenían en particular, o sea, el dinero; y poseían en particular lo que los demás tenían en común, o sea, las esposas...nadie ha hecho por la dignidad de la familia y del matrimonio más que la fe en Cristo. Lástima que nuestras autoridades, incluso las más aparentemente católicas, penalicen fiscalmente el hecho de casarse. Es como si todos los años Hacienda te multase por el hecho de crear una familia. Eso, eso... que se entere todo el mundo.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

30, lunes: Marciano, Serapión, Marcelo.
31, martes: Epímaco, Begu, Wolfgango, Alfonso Rodríguez.
1, miércoles: Todos los Santos. César, Benigno, Rómulo, Maturino.
2, jueves: Fieles Difuntos. Victorino, Marciano, Ambrosio, Venetrida.
3, viernes: Martín de Porres, Germán, Libertino, Silvia.
4, sábado: Carlos Borromeo, Nicandro, Modesta, Félix de Valois.
5, domingo: Teótimo, Fibicio, Gerardo, Ángela de la Cruz.

Contraportada

Obispos europeos critican la Carta de Derechos Fundamentales de la UE

Expresan su inquietud por el modo de afrontar temas como la clonación y el matrimonio, entre otros

Los presidentes de las 34 conferencias episcopales de Europa se han reunido del 19 al 22 de octubre en Bruselas y Lovaina para estudiar, entre otros temas, la Carta de Derechos Fundamentales, aprobada hace pocos días por la Unión Europea en la 'cumbre' de Biarritz. El presidente de la Conferencia Episcopal italiana, cardenal Camillo Ruini, revela en esta entrevista el análisis que de esta cuestión han hecho los obispos. La Carta será aprobada en la próxima reunión del Consejo europeo en Niza, el 7 de diciembre. Todavía no se sabe su tendrá un valor vinculante para los países de la Unión (Gran Bretaña se opone a esta posibilidad) o si no será más que una declaración de 'buenas' intenciones.

- En estos días, obispos del Este y del Oeste de Europa han analizado los problemas suscitados por la unificación europea.¿Ha surgido una posición común ante la Europa unida que se está extendiendo a nuevos países miembros?

- Querría subrayar, antes que nada, que el interés por el proceso de unificación europea es verdaderamente grande. Los encuentros que hemos tenido en Bruselas con los altos responsables de las instituciones europeas se inscriben en esta dinámica de conocimiento y de diálogo con una realidad como la de la Unión Europea, destinada a tener cada vez más influencia sobre la vida de nuestras sociedades.

Ha emergido claramente la voluntad de dar una aportación positiva a la unificación del continente según la línea que ha caracterizado el empeño de los católicos desde finales de la segunda guerra mundial hasta hoy.

La fe cristiana y Europa

- En este sentido se ha expresado el mensaje que el Papa ha dirigido a los obispos...

- Juan Pablo II nos ha querido recordar que la fe cristiana es un elemento fundante de Europa y una matriz siempre esencial para la vida de los pueblos y de los ciudadanos de nuestro continente. De este modo, el Santo Padre ha expresado el sentir profundo y unánime de los obispos europeos, conscientes de la importancia decisiva que el cristianismo tiene para Europa no sólo en el pasado sino también en el presente y en el futuro.

- Han dedicado más de una sesión a hablar y debatir sobre la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.¿Por qué tanto interés?

- Era natural que después de la 'cumbre' europea de Biarriz la asamblea de los obispos examinase la cuestión en profundidad. A tal fin nos hemos valido de la valiosa colaboración de la Comisión de los Episcopados de la Comunidad Europea, que ha seguido paso a paso la elaborción de la Carta de los Derechos.

-¿Qué juicio han dado?

- El Consejo ha evaluado de manera favorable el hecho de que se haya redactado la Carta de los Derechos Fundamentales como inicio de un proceso 'constituyente' de la Unión Europea. Esto contribuirá ciertamente a superar los riesgos y los límites de una visión puramente económica del proceso de integración. Nos alegramos por el hecho de que la Carta reconozca el principio de subsidiariedad junto al de solidaridad. Traducido en términos concretos, estos dos principios señalan el futuro de Europa que debe perseguir una unidad verdadera en el respeto a las diversas identidades nacionales. La Unión se presenta bajo este perfil como algo nuevo, incluso desde el punto de vista de las formas de soberanía hasta ahora conocidas.

Al mismo tiempo y con mucha franqueza hemos expresado nuestra clara insatisfacción por el modo en que han sido afrontados algunos temas importantes que pueden tener un papel decisivo en el presente y el futuro de Europa.

Clonación y derecho a casarse

-¿Qué es lo que no está bien en esta Carta?

- Querría recordar sobre todo tres puntos sobre los que nos hemos sentido en el deber de realizar críticas. Antes que nada el hecho de que la prohibición de la clonación de seres humanos se haya limitado a la clonación reproductiva, de modo que deja abierto el camino a la terapéutica. En segundo lugar, consideramos francamente inaceptable la distinción entre el derecho a casarse y el derecho a constituir una familia, legitimando de este modo formas de unión diversas de las fundadas sobre el matrimonio. Por último, nos parece muy extraño e inquietante que la Carta haya omitido reconocer una específica relevancia jurídica e institucional a las Iglesias y a las comunidades religiosas.

- Algunos creen que las observaciones críticas hechas por el Episcopado a esta carta se fundamentan realmente en una oposición a la unidad europea.

- Que quede claro: la insatisfacción expresada respecto a la Carta de los Derechos no significa en ningún modo un menor compromiso a favor de la unidad europea. Por el contrario, los obispos europeos están profundamente convencidos de la necesidad de construir juntos Europa y del hecho de que sólo salvaguardando algunas estructuras importantes de nuestra civilidad europea esta construcción podrá resultar benéfica y duradera.

ZENIT

 



Return to "Iglesia en Camino"