Semanario
"Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

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Número 272.25 de octubre de 1998

Director: José María Gil

 

Portada

"Fides et ratio", última encíclica del Papa

La armonía entre la fe y la razón

El día 15 de octubre fue presentada la encíclica de Juan Pablo II: "Fides et ratio" (Fe y razón), que el Papa ha dirigido a los obispos de la Iglesia y por medio de ellos a todos los católicos del mundo. Ante la imposibilidad de ofrecer a nuestros lectores tan extenso texto, traemos esta semana a nuestras páginas una síntesis autorizada de esta importante encíclica, cuya aparición ha coincidido con el vigésimo aniversario del pontificado de Juan Pablo II.

Su lectura servirá para hacerse una idea de este documento pontificio donde se establecen las bases de la auténtica armonía entre la razón y la fe en la búsqueda de la Verdad con mayúscula, de Dios, aspiración suprema de todo ser humano, pues, como señala el Papa,"sólo la opción de insertarse en la verdad, al amparo de la Sabiduría y en coherencia con ella, será determinante para su realización."

Editorial

Formación a pasto

La formación permanente no es una expresión de moda, sino más bien de permanente actualidad y, en no pocos casos, de rigurosa necesidad. En esto coinciden, por ejemplo, los sindicatos, las patronales y el Gobierno, cuando se trata de aminorar el paro que oprime hoy a los profesionales de todos los ramos, en todos los niveles de la escala laboral.

Por todas partes y para todo se exigen ahora profesionales de acreditada cualificación, lo mismo para trabajos cada vez más especializados, que para el manejo de instrumentos de alta sofisticación. Eso, en el campo científico, técnico o de la destreza manual, pero lo mismo, y quizá más, en el cuidado de niños y ancianos, en la educación a todos los niveles, en la atención al propio cuerpo o en el mantenimiento del equilibrio emocional. No basta ya con el primer aprendizaje, ni con la preparación remota, adquirida en los estudios. La vida misma nos impone ser estudiantes de por vida.

Y en la Iglesia ? Pues, eso mismo, pero con mayor hondura y motivaciones propias. En el mundo de la fe y de la existencia cristiana, ya no está justificado, si es que lo estuvo alguna vez , dejar la teología para los clérigos y, a lo sumo, el catecismo infantil para los laicos; relegar al común de los fieles a una masa de creyentes de buena voluntad, atrincherados en la religiosidad popular, sin inquietud alguna por la propia superación.

Queremos unos cristianos de fe más consciente, más ilustrada, más dinámica, más misionera. La formación no es saber mucho, sino saberlo bien saborearlo e incorporarlo a un sistema de valores.

No hablamos tanto aquí de conocimientos acumulados sobre la Biblia o la Historia de la Iglesia, cuanto de la lenta asimilación de una catequesis seria, sistemática y prolongada. Personas estructuradas por dentro, en su propia vivencia cristiana, en buena armonía de sus saberes religiosos con su cultura humana, con capacidad para moverse en el mundo de hoy como creyentes adultos, que saben dar, sin arrogancias ni complejos, razones de su esperanza. También en nuestro caso se impone lo mismo para los clérigos que para los laicos, una formación integral y permanente. Quién sabe cómo? Pues lean con atención el fascículo a punto de aparecer, del Consejo de Pastoral de nuestra diócesis, La formación integral de los laicos.

 

Centrales

Resumen de la encíclica
Fides et ratio

Un documento entendido como "servicio a la verdad"

El día 15 de octubre ha sido presentada en Roma y en Madrid la encíclica de Juan Pablo II: "Fides et ratio" (Fe y razón), que el Papa ha dirigido a los obispos de la Iglesia y por medio de ellos a todos los católicos del mundo. La versión en español son poco más de 160 páginas en la edición típica vaticana y se estructura en 7 capítulos y una breve Introducción. Ante la imposibilidad de ofrecer tan extenso texto a nuestros lectores, traemos a nuestras páginas esta semana una síntesis remitida por la Conferencia Episcopal Española.
Con su lectura podrán hacerse una idea de este importante documento del Papa que es su XIII encíclica y que coincide, en su publicación, con el XX aniversario del inicio de su pontificado.

En el corazón de cada hombre surgen algunos interrogantes que superan las diferencias de cultura, nacionalidad, raza o religión: "quién soy?, de dónde vengo y a dónde voy?, por qué existe el mal?, qué hay después de esta vida?" (n. 1). En base a esta experiencia fundamental el hombre construye su vida y le da sentido. La decimotercera Encíclica de Juan Pablo II toma pie de estas preguntas fundamentales y les da una respuesta basada en la verdad de la fe en Jesucristo.

Transcurridos más de 100 años desde la Encíclica Aeterni Patris de León XIII, Fides et ratio propone nuevamente el tema de la relación entre fe y razón o, si se quiere, entre teología y filosofía. La encíclica reúne todos los requisitos para ser considerada un documento "histórico". Por qué la fe debería ocuparse de la filosofía y por qué la razón no puede prescindir de la aportación de la fe? Las preguntas planteadas por el Papa no quedan sin respuesta. No se plantean como un mero ejercicio teorético -el tema, a primera vista, podría inducir a esta interpretación- sino que tienen un carácter profundamente existencial, porque determina el comportamiento de las personas.

Sin prejuicios ni límites

Fides et ratio arranca de una situación cultural que se ha hecho insostenible y que ha llevado hasta sus últimas consecuencias la separación entre fe y razón. Este documento desea sensibilizar a quienes respetan la verdad y son responsables del pensamiento y de la cultura, a fin de que se fijen en lo esencial, sin ningún tipo de prejuicio ni límite alguno.

La encíclica es una reflexión de gran alcance filosófico y teológico. Juan Pablo II, más que adoptar una actitud de condena, plantea un problema serio que suscitará un amplio debate entre los hombres de cultura: Por qué la razón quiere impedir a sí misma tender hacia la verdad, mientras que por su misma naturaleza tiende a alcanzarla? El documento contiene los medios idóneos que permiten la búsqueda incesante de la verdad, no teniendo más límite que la verdad misma. A pesar de esto, diversos movimientos filosóficos contemporáneos, consecuencia última del pensamiento moderno que ha entrado en crisis, insisten en querer ensalzar la debilidad de la razón, impidiéndole de hecho ser ella misma. De todo ello ha surgido una visión del hombre y del mundo que ha favorecido el arbitrio y el pragmatismo (cf. n. 5), difundiendo un escepticismo generalizado según el cual "todo se reduce a opinión" y "se conforma con verdades parciales y provisionales" (n. 5).

Ya desde la Introducción, en la que se sintetizan todos los temas que son objeto de la encíclica, Juan Pablo II, basándose en su "diaconía de la verdad" (n. 2), defiende la grandeza de la razón. Aunque parezca paradójico, sobre todo si se mira la historia del último siglo, la razón encuentra su ayuda y apoyo más precioso en la fe, la aliada fiel que le permite encontrarse a sí misma. La fe cristiana, por otra parte, no podría confrontarse por mucho tiempo con una razón débil; en efecto, incluso ella tiene necesidad de una razón que se fundamente en la verdad para justificar la plena libertad de sus actos.

El objetivo de la Fides et ratio es, en definitiva, dar confianza al hombre contemporáneo (cf. n. 6). Dado que con la Veritatis Splendor -de la cual es continuación- el Papa quiso llamar la atención sobre algunas verdades de orden moral que habían sido olvidadas o mal interpretadas, con la presente encíclica Fides et ratio quiere referirse a la verdad misma y su fundamento en relación con la fe. Más incluso que una exigencia justificada, Juan Pablo II lo siente como un "deber".

Por qué ha escrito el Papa esta encíclica?

Responde el Teólogo de la Casa Pontificia, el Padre Cottier

Por qué ha escrito el Papa Juan Pablo II la encíclica Fides et Ratio? A esta pregunta ha respondido a la agencia ACI el teólogo oficial de la Casa Pontificia, el sacerdote dominico Georges Marie Martin Cottier, pocas horas después de la presentación oficial del documento en el Vaticano.

Según el P. Cottier, que formó parte del equipo que ayudó en el proceso de redacción del mencionado documento, "la idea misma de la encíclica es ya antigua en la mente del Pontífice, pero ha ido madurando con el paso de los años". "Yo diría que en la Veritatis Splendor podemos ya encontrar el porqué de esta encíclica, cuando señala que el drama actual lo descubrimos en la ruptura entre verdad y libertad".

"La crisis de ahora -agregó Cottier-, como dice la encíclica actual, es la crisis de la verdad. Y esta crisis de la verdad es un obstáculo grande para la predicación de la fe y también una gran amenaza para la cultura". "Es a este desafío que el Santo Padre quiere responder y por ello escribe este documento", añadió el P. Cottier.

El esfuerzo del Papa, desde esta perspectiva, está dirigido a responder al escepticismo "que viene de todo un itinerario que está descrito en la encíclica y que tiene su origen en la separación de la fe como fuente de la verdad y la razón natural", explica el dominico, al señalar que en el mundo contemporáneo "la razón se cerró sobre sí misma, en un primer momento con un sentimiento de autosuficiencia que poco a poco se transformó en duda. Y hoy esta duda muestra sus últimos, lamentables frutos".

Por este motivo, explica el P. Cottier, el Papa quiere salir al encuentro del mundo contemporáneo con un mensaje de esperanza no sólo en la fe, sino en la misma razón humana, frente al nihilismo, que según el Teólogo de la Casa Pontificia "es una palabra que encontramos a menudo en la encíclica y que consiste en esta invasión de la duda en todos los campos, o como ha dicho un sociólogo, el fin de la certeza, no sólo cristiana sino también humana, porque es la misma identidad del hombre la que está en peligro".

El Papa invita a recuperar la confianza en la capacidad de la razón humana

El primer capítulo introduce el tema de la Revelación como conocimiento que Dios mismo ofrece al hombre. La Revelación, al expresar el misterio, impulsa la razón a intuir unas razones que ella misma no puede pretender agotar, sino sólo acoger. La unidad entre el conocimiento de razón y el de fe es el objeto del segundo capítulo. Se demuestra como el pensamiento bíblico, basado en esta unidad, había ya descubierto una vía maestra hacia el conocimiento de la verdad: la imposibilidad de prescindir del conocimiento ofrecido por Dios, si se quiere conocer plenamente el camino que todo hombre debe recorrer para responder a las preguntas fundamentales sobre la existencia.

El hombre, buscador de la verdad

Con el tercer capítulo se entra en cuestiones más precisas. Se pone de relieve cómo el hombre con su razón, que pregunta siempre y sobre todas las cosas, tenga la posibilidad de alcanzar la verdad que por su naturaleza es universal, válida para todos y para siempre. El Papa expone diversas "facetas" de la verdad, llegando a afirmar que: "se puede, pues, definir al hombre como aquél que busca la verdad" (n. 28). El n. 33 puede ser una síntesis válida: "El hombre, por su naturaleza, busca la verdad. Esta búsqueda no está destinada sólo a la conquista de verdades parciales, factuales o científicas; no busca sólo el verdadero bien para cada una de sus decisiones. Su búsqueda tiende hacia una verdad ulterior que pueda explicar el sentido de la vida; por eso es una búsqueda que no puede encontrar respuesta más que en el absoluto... Esta verdad se logra no sólo por vía racional, sino también mediante el abandono confiado en otras personas que pueden garantizar la certeza y la autenticidad de la verdad misma".

El capítulo cuarto marca una profunda síntesis histórica, filosófica y teológica de cómo el cristianismo ha entrado en relación con el pensamiento filosófico antiguo. Se presenta el ejemplo de los primeros siglos, cuando los Padres de la Iglesia, con la aportación de la riqueza de la fe, "fueron capaces de sacar a la luz plenamente lo que todavía permanecía implícito y propedéutico en el pensamiento de los grandes filósofos antiguos" (n. 41). Sigue luego la época floreciente del medievo aportación del pensamiento de santo Tomás de Aquino, perennemente actual, y su visión de una completa armonía entre la fe y la razón basada en el principio de que "lo que es verdadero, quienquiera que lo haya dicho, viene del Espíritu Santo" (n. 44). Sin embargo, la llegada de la época moderna señala también un período de progresiva y "nefasta separación" entre la fe y la razón (n. 45), con el consiguiente cambio del papel desempeñado por la filosofía, hasta llegar a ser "razón instrumental al servicio de fines utilitaristas, de placer o de poder" (n. 47). De ello se deriva que "tanto la fe como la razón se han empobrecido y debilitado una ante la otra" (n. 48).

El capítulo quinto muestra, en una primera parte, las diversas intervenciones del Magisterio, recorriendo los momentos más importantes sobre todo respecto al fideísmo y al racionalismo. En una segunda parte, se pone de relieve cómo la Iglesia siempre ha animado a la filosofía a recuperar su misión primordial, mencionando algunos casos que han enriquecido el pensamiento filosófico en la época moderna.

Los capítulos sexto y séptimo constituyen el núcleo de la encíclica y representan la aportación más densa que el Santo Padre ofrece a esta problemática. En el capítulo sexto, Fides et ratio se detiene sobre la exigencia que las diversas disciplinas teológicas deben mantener en relación con el saber filosófico. En este marco, el Papa profundiza su reflexión afrontando problemáticas recientes que afectan a la ciencia de la fe. Algunos, por el deseo de querer abrir nuevos caminos del saber científico, "niegan simplemente el valor universal del patrimonio filosófico asumido por la Iglesia" (n. 69). Juan Pablo II aborda directamente la cuestión, sobre todo respecto al tema de la relación con las culturas, problema que en estos años suscita el debate teológico, particularmente en la India. El Papa señala los criterios irrenunciables para que el encuentro pueda ser fructífero (cf. n. 72).

Juan Pablo II ve en el término "circularidad" la vía a seguir en la relación entre fe y razón (n. 73); esto indica que "el punto de partida y la fuente original debe ser siempre la palabra de Dios revelada en la historia, mientras que el objetivo final no puede ser otro que la inteligencia de ésta, profundizada progresivamente a través de las generaciones". La gran fecundidad de esta vía se pone de manifiesto en la lista de pensadores occidentales y orientales que han elaborado sistemas de pensamiento que siguen siendo hoy actuales: J. H. Newman, A. Rosmini, J. Maritain, E. Gilson, E. Stein, V. Solovev (cf. n. 74).

Profundamente original es la indicación según la cual la revelación es el "punto de referencia y de confrontación" entre la filosofía y la fe. Precisamente a partir de esta centralidad toma cuerpo el más denso y rico de los capítulos (el séptimo) de Fides et ratio. Éste comienza indicando la "vía sapiencial" que ha de adoptarse como línea maestra para llegar a las respuestas definitivas que llevan al sentido de la existencia; se acentúa la capacidad nat ral del hombre de alcanzar la verdad, llegando a la exigencia metafísica del saber.

Verdad y libertad

"Una de las mayores amenazas en este fin de siglo es la tentación de la desesperación" (n. 91). Ante este drama, el desafío que Juan Pablo II presenta es el del saber pasar "del fenómeno al fundamento" (n. 83) y así "llevar a los hombres a descubrir su capacidad de conocer la verdad y su anhelo de un se tido último y definitivo de la existencia" (n. 102). Sobre este principio se realiza un análisis riguroso, que muestra los límites insuperables de algunos sistemas filosóficos contemporáneos que rechazan la instancia metafísica de una apertura perenne a la verdad (cf. n. 81). Eclecticismo, historicismo, cientifismo, pragmatismo y nihilismo son sistemas que, al no estar abiertos la verdad, tampoco pueden ser asumidos como filosofías aptas para explicar la fe. "Verdad y libertad, o bien van juntas o juntas perecen miserablemente" (n. 90). Éste es, si se quiere, el mensaje último que se desprende de la encíclica.

Historia de la Encíclica

Según el cardenal Joseph Ratzinger, la preparación de la Encíclica "Fides et Ratio" implicó unos doce años de trabajo y en ella participó "un amplio círculo de filósofos", pero el Papa Juan Pablo II ya tenía la idea central del documento en Febrero de 1982 y la intención de referirse al tema desde el principio mismo de su pontificado.

Según recuento del purpurado alemán, "en 1982, cuando comencé a colaborar de manera más estrecha con el Papa, él ya tenía en mente un desarrollo de su primera encíclica, la 'Redemptor Hominis', y deseaba profundizar el argumento de la incomunicación entre la fe y la razón, que se vuelve letal para ambas".

Esta inquietud, según el Cardenal, se remontaba al origen mismo de su pontificado, marcado por su sólida formación filosófica. Sin embargo, el texto de la encíclica recién comenzó a trabajarse en 1986, cuando un grupo de expertos filósofos católicos comenzaron a ser consultados sobre la materia.

El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe dejó en claro, sin embargo, que pese a los numerosos aportes "el manuscrito fundamental proviene directamente de la pluma del Papa, aunque él haya acogido en el camino muchas contribuciones". (ACI)

 

"Fe y razón, dos alas con las que el espíritu humano se eleva a la contemplación de la verdad"

Selección de textos

La fe y la razón (Fides et ratio) son como las dos alas con las cuales el espíritu humano se eleva hacia la contemplación de la verdad. Dios ha puesto en el corazón del hombre el deseo de conocer la verdad y, en definitiva, de conocerle a Él para que, conociéndolo y amándolo, pueda alcanzar también la plena verdad sobre sí mismo (cf. Ex 33, 18; Sal 27 [26], 8-9; 63 [62], 2-3; Jn 14, 8; 1 Jn 3, 2)

Conócete a tí mismo

"La Iglesia, por su parte, aprecia el esfuerzo de la razón por alcanzar los objetivos que hagan cada vez más digna la existencia personal. Ella ve en la filosofía un camino para conocer verdades fundamentales relativas a la existencia del hombre. Al mismo tiempo, considera a la filosofía como una ayuda indispensable para profundizar la inteligencia de la fe y comunicar la verdad del Evangelio a cuantos aún no la conocen Con la presente Encíclica deseo continuar centrar la atención sobre el tema de la verdad y de su fundamento en relación con la fe".

La revelación de la sabiduría de Dios

"La Revelación introduce en nuestra historia una verdad universal y última que induce a la mente del hombre a no pararse nunca; más bien empuja a ampliar continuamente el campo del propio saber hasta que no se dé cuenta que ha realizado todo lo que podía, sin descuidar nada. (...) A la luz de estas consideraciones, se impone una primera conclusión: la verdad que la Revelación nos hace conocer que no es el fruto maduro o el punto culminante de un pensamiento elaborado por la razón. Por el contrario, ésta se presenta con la característica de la gratuidad, genera pensamiento y exige ser acogida como expresión de amor. Esta verdad revelada es anticipación, en nuestra historia, de la visión de última y definitiva de Dios que está reservada a los que creen en Él o lo buscan con corazón sincero. El fin último de la existencia personal, pues, es objeto de estudio tanto de la filosofía como de la teología. Ambas, aunque con medios y contenidos diversos, miran hacia este 'sendero de la vida', que, como nos dice la fe, tiene su última meta en el gozo pleno y duradero de la contemplación del Dios Uno y Trino"

Creo para entender

"No hay, pues, motivo de competitividad alguna entre la razón y la fe; una está dentro de la otra y cada una tiene su propio espacio de realización. (...) Si el hombre con su inteligencia no llega a reconocer a Dios como creador de todo, no se debe tanto a la falta de un medio adecuado, cuanto sobre todo al impedimento puesto por su voluntad y su pecado".

Pienso para creer

"Todos los hombres desean saber, y la verdad es el objeto propio de este deseo. Incluso la vida diaria muestra cuán interesado está cada uno en descubrir, más allá de lo conocido de oídas, cómo están verdaderamente las cosas (...) La verdad se presenta inicialmente al hombre como una interrogante: tiene sentido la vida ?, hacia dónde se dirige ? A primera vista, la existencia personal podría presentarse como radicalmente carente de sentido. (...) "Se puede ver así que los términos del problema van completándose progresivamente. El hombre, por su naturaleza, busca la verdad. Esta búsqueda no está destinada sólo a la conquista de verdades parciales, factuales o científicas; no busca sólo el verdadero bien para cada una de sus decisiones. Su búsqueda tiende hacia una verdad ulterior que pueda explicar el sentido de la vida; por eso es una búsqueda que no puede encontrar solución si no es el absoluto".

Relaciones entre la fe y la razón

"No es exagerado afirmar que buena parte del pensamiento filosófico moderno se ha desarrollado alejándose progresivamente de la Revelación cristiana, hasta llegar a contraposiciones explícitas.(...) Por otra parte, no debe olvidarse que en la cultura moderna ha cambiado el papel mismo de la filosofía. (...) Sin embargo -agrega el Papa cuando llega al análisis de nuestros tiempos- esto no quita que la relación actual entre la fe y la razón exija un atento esfuerzo de discernimiento, ya que tanto la fe como la razón se han empobrecido y debilitado una ante la otra. La razón, privada de la aportación de la Revelación, ha recorrido caminos secundarios que tienen el peligro de hacerle perder de vista su meta final. La fe, privada de la razón, ha subrayado el sentimiento y la experiencia, corriendo el riesgo de dejar de ser una propuesta universal. Es ilusorio pensar que la fe, ante una razón débil, tenga mayor incisividad; al contrario, cae en el grave peligro de ser reducida a un mito o superstición. Del mismo modo, una razón que no tenga ante sí una fe adulta no se siente motivada a dirigir la mirada hacia la novedad y radicalidad del ser. No es inoportuna, por tanto, mi llamada fuerte e incisiva para que la fe y la filosofía recuperen la unidad profunda que les hace capaces de ser coherentes con su naturaleza en el respeto de la recíproca autonomía. A la 'parresía' (NdR: palabra griega = sinceridad, franqueza) de la fe debe corresponder la audacia de la razón".

Interacción entre teología y filosofía

"Dos son, por tanto, los aspectos de la filosofía cristiana: uno subjetivo, que consiste en la purificación de la razón por parte de la fe Además está el aspecto objetivo, que afecta a los contenidos. La Revelación propone claramente algunas verdades que, aun no siendo por naturaleza inaccesibles a la razón, tal vez no hubieran sido nunca descubiertas por ella, si se la hubiera dejado sola Es deseable pues que los teólogos y los filósofos se dejan guiar por la única autoridad de la verdad, de modo que se elabore una filosofía en consonancia con la Palabra de Dios. Esta filosofía ha de ser el punto de encuentro entre las culturas y la fe cristiana, el lugar de entendimiento entre creyentes y no creyentes. Ha de servir de ayuda para que los creyentes se convenzan firmemente de que la profundidad y autenticidad de la fe se favorece cuando está unida al pensamiento y no renuncia a él"

Conclusión

"Pido a todos -concluye el Papa- que fijen la atención en el hombre, que Cristo salvó en el misterio de su amor, y su permanente búsqueda de verdad y sentido. Diversos sistemas filosóficos, engañándolo, lo han convencido de que es dueño absoluto de sí mismo, que puede decidir autónomamente sobre su propio destino y su futuro confiando sólo en sí mismo y en sus propias fuerzas. La grandeza del hombre jamás consistirá en esto. Sólo la opción de insertarse en la verdad, al amparo de la Sabiduría y en coherencia con ella, será determinante para su realización. Solamente en este horizonte de la verdad comprenderá la realización de su plena libertad y su llamada al amor y al conocimiento de Dios como realización suprema de sí misma".

 

Noticiario diocesano

El Arzobispo desarrolla durante estos días su Visita Pastoral al arciprestazgo de Olivenza

Posee 18 parroquias atendidas por 13 sacerdotes y 6 comunidades religiosas

El Arzobispo lleva a cabo durante estos días, hasta el 15 de noviembre, la visita pastoral al Arciprestazgo de Olivenza, compuesto por 18 parroquias atendidas por trece sacerdotes y seis comunidades religiosas. El número de habitantes del arciprestazgo es de 30.000 personas.

La visita se iniciaba el pasado día 8 con la presentación, en Olivenza, del plan de la visita. Don Antonio Montero ha mantenido ya entrevistas con cada sacerdote para obtener una visión global de la situación del arciprestazgo. En todos los pueblos el Arzobispo visita a los enfermos.

El viernes, día 9, el arzobispo concelebraba la Eucaristía con todos los sacerdotes y una representación de cada comunidad cristiana.

La visita a la localidad de Olivenza tenía lugar el día 18. Comenzaba con el rezo de laudes. Posteriormente el arzobispo visitaba a las hijas de la caridad y mantenía un encuentro con ancianos de la residencia que dirige esta orden religiosa. Más tarde mantenía un contacto con las religiosas del Apostolado del Sagrado Corazón de Jesús. El mismo día asistía a una asamblea con el Consejo Pastoral oliventino, que le transmitió al arzobispo las actividades que desarrollan, su proyectos y dificultades. Terminó la jornada con la celebración de la Eucaristía en la Iglesia de Santa María Magdalena en la que fueron confirmados cuarenta jóvenes.

Programa de la visita

La visita continuaba el viernes en Villanueva del Fresno, hoy en Santo Domingo, San Jorge el día 29, San Benito el 31, Táliga e Higuera de Vargas el día 1, Valverde de Leganés el 4, Alconchel el 5, Cheles el 8, Almendral el día 11, Entrín Alto y La Albuera el 14 y Torre de Miguel Sesmero y Nogales el domingo día 15 de noviembre. Ese día habrá además una comida con todos los sacerdotes del arciprestazgo. La Escuela de Formación Teológico-Pastoral, que incluye la Escuela de Teología y la Escuela de Agentes de Pastoral, inicia su andadura esta semana. La Escuela de Teología orientará este curso sus planes de formación hacia la realización de seminarios diversos debido a que se encuentra en una etapa de transición hacia lo que será el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, cuya puesta en funcionamiento está prevista para el próximo curso, de ahí que este año tan sólo se impartan clases de tercero de teología. El resto de la programación se basa en seminarios de gran interés orientados a profundizar en las líneas apuntadas en la encíclica "Tertio Millennio Adveniente" y en el documento "Líneas y criterios sobre la formación del laicado" emanado del Consejo Pastoral Diocesano.

 

Calera de León realiza Misiones Populares Renovadas a cargo de los Padres Claretianos

Después de la etapa de Premisión, la Comunidad Cristiana ha empezado la Misión con la celebración del envío. Ésta quiere ser un instrumento para conseguir el objetivo del Consejo Pastoral: crear una cominidad que evangeliza para después poder evangelizar. La experiencia de la Misión es ya una nueva forma de evangelizar , actualizada a los tiempos modernos.

Oración y caridad

La jornada diaria comprende una escuela de oración por la mañana, celebración de la Eucaristía participada, y sobre todo las Asambleas Familiares Cristianas. Otras actividades complementarias son las visitas a los enfermos, reuniones con niños , matrimonios o jóvenes. Un momento cumbre de estas Misiones será la celebración y ofrenda floral a la Virgen de Tentudía en su ermita.

 

Las misas de la nueva parroquia pacense de Santa Eulalia se celebran en las casas

Todavía no hay templo, que se construirá en la barriada de Las Vaguadas

El Arzobispo ha erigido en Badajoz la parroquia de Las Vaguadas, dedicada a Santa Eulalia y ha dado también posesión, el pasado domingo, a su primer párroco, Mateo Blanco. La parroquia se encuentra situada en la barriada de las Vaguadas.

De momento existe la comunidad cristiana pero no templo donde celebrar. Por ello el párroco ha recurrido a las casas de los propios fieles, donde se celebra la Misa entre semana, ya que los domingos cuentan con un local cedido por el Club "El Corzo". Mateo Blanco ha destacado este hecho, que "viene a ser un síntoma de la viveza de la comunidad cristiana que celebra como lo hacían las primeras comunidades descritas en los Hechos de los Apóstoles, una realidad que recuerda también la titular de la parroquia, Eulalia de Mérida, la primera santa extremeña, mártir y adolescente, todo un testimonio en los tiempos actuales".

La ceremonia del domingo, en la que concelebraron un nutrido grupo de sacerdotes, tuvo lugar en la parroquia de María Auxiliadora ya que el territorio que comprende la nueva demarcación parroquial ha sido segregado de la parroquia salesiana y de la de Nuestra Señora de Gracia.

Homilía del Arzobispo

El texto de los decretos de creación de la parroquia de Las Vaguadas y el del nombramiento fue leído por el vicario general de la diócesis, Amadeo Rodríguez y a continuación el Arzobispo pronunció su homilía en la que habló del significado de una parroquia enla diócesis y su cercanía a las familias, pidió también a Dios que la recién creada, sea un fermento de vida cristiana y de convivencia en esta barriada de Badajoz que, desde hace años, viene pididiendo contar con una nueva parroquia.

Al término de la ceremonia intervinieron el párroco de María Auxiliadora, Manuel Camargo y Mateo Blanco. El primero de ellos, que hasta ahora ha atendido pastoralmente, junto con otros sacerdotes de la comnunidad salesiana el barrio de Las Vaguadas, expresó su satisfación por esta nueva comunidad que nace de su parroquia, ofreció su ayuda y puso a disposición de la recién creada parroquia de Santa Eulalia el templo de María Auxiliadora para que pueda ser usado hasta que se construya el de Las Vaguadas.

El nuevo párroco, por su parte, señaló en sus palabras de agradecimiento, los pilares sobre el que se construirá la vida comunitaria de la nueva parroquia: la Eucaristía, el amor a la Virgen y el fomento de vida cristiana en la comunidad, que haga propicio el terreno para que Dios suscite en ella vocaciones.

 

Catequistas del arciprestazgo de Alburquerque peregrinan al Santuario de Chandavila, en La Codosera

Formación, convivencia y la celebración del envío coparon el programa del día

Alrededor de un centenar de catequistas del arciprestazgo de Alburquerque se reunían el pasado sábado en el Santuario de Nuestra Señora de Chandavila, en La Codosera, para compartir experiencias sobre la labor catequética que están desarrollando en sus parroquias.

Los catequistas, procedentes de La Codosera, San Vicente de Alcántara, Alburquerque, La Roca de la Sierra, Puebla de Obando y Villar del Rey, reflexionaron en torno al tema "Creo en Dios Padre", con motivo de la preparación del tercer milenio.

El encuentro comenzaba en la parroquia codoserana, donde tenía lugar la recepción de los catequistas asistentes, de allí arrancaba la peregrinación hacia el Santuario de Chandavila, separado dos kilómetros del pueblo.

Tras la reflexión se realizaba una reunión por grupos, comida compartida y un festival en el que intervenían todos los participantes.

Finalmente, como cierre, se procedía a la celebración del envío de los catequistas como signo de que no actúan en nombre propio sino en nombre de la Iglesia.

 

Semana de la Parroquia en Santa María la Mayor de Mérida

Bajo el lema "Comunidad animada por el Espíritu", la parroquia de Santa María la Mayor, de Mérida, celebra en estos días su Semana de la Parroquia. Estas jornadas sirven para que todos los miembros de la parroquia, reflexionen sobre la marcha de la parroquia y sobre los objetivos a conseguir.

El tema fundamental de esta Semana es el laicado, su figura y participación en la vida de la comunidad parroquial, ya que "los seglares tienen su parte activa en la vida y en la acción de la Iglesia, como participantes del oficio de Cristo sacerdote, profeta y rey" (A.A. nº 10).

Se realizarán charlas-coloquio, a cargo de los sacerdotes Francisco Maya y Juan Antonio Salguero y el laico Elías López, con el fin de promover la participación laical. Estas charlas finalizarán con la celebración de una gran asamblea parroquial. También de esta asamblea surgirán los nuevos miembros de los consejos de pastoral y de economía de la parroquia.

Con una solemne Eucaristía se dará clausura al programa de actividades.

 

 

Mirada a nuestro tiempo

Nuestros templos

Los templos parroquiales de nuestros pueblos son habitualmente el edificio, si no el más antiguo sí el más emblemático de la localidad. Son testigos de la vida de muchas generaciones que en ellos se han reunido para celebrar juntos las alabanzas divinas y para vivir los más importantes acontecimientos religio- sos y sociales. Sin embargo no son, como pudiera parecer, testigos mudos: son reflejo de la sensibilidad religiosa y cultural de todos los que en ellos han dejado su huella, como muy bien muestran sus muros y su decoración. Normalmente suelen ser una lección de historia, de filosofía, de sociología y, sobre todo, de teología. Cada generación de cristianos pone en el templo lo mejor de sí misma, porque lo considera suyo y es el centro de sus vivencias, recuerdos y acontecimientos más significativos.

También ahora cuando se visita un templo, se percibe cómo es la comunidad que lo habita: se percibe su vitalidad. Sobre todo, se percibe si en su limpieza, su cuidado, su decoración, etc., hay el calor de hogar de una comunidad que, además de vivir la comunión y la fraternidad, cuida con sensibilidad religiosa y buen gusto la casa en la que se reúne para alabar y bendecir a su Señor y para recibir de Él su fuerza y su gracia.

Los templos parroquiales sólo pueden ser obra, en su construcción y mantenimiento, de las comunidades que los habitan y cualquier otra interpretación a no ser en casos excepcionales iría contra la lógica de la Iglesia que quiere ser un hogar familiar más entre las casas de sus hijos y de sus hijas.

Amadeo Rodríguez Magro
 

Página litúrgica

Celebramos el XXX Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

Libro del Eclesiástico 35, 12, 14, 16-18

El Señor es un Dios justo, que no puede ser parcial; no es parcial contra el pobre, escucha las súplicas del oprimido; no desoye los gritos del huérfano o de la viuda cuando repite su queja; sus penas consiguen su favor, y su grito alcanza las nubes; los gritos del pobre atraviesan las nubes y hasta alcanzar a Dios no descansan; no ceja hasta que Dios le atiende, y el juez justo le hace justicia.

Salmo 33, 2-3, 17-18, 19 y 23

R. Si el afligido invoca al Señor, Él lo escucha.
Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren.
El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de las angustias.
El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a Él.

Carta de san Pablo a Timoteo 1, 6-8, 16-18

Querido hermano: Yo estoy a punto de ser sacrificado, y el momento de mi partida es inminente. He combatido bien mi combate, he corrido hasta la meta, he mantenido la fe. Ahora me aguarda la corona merecida, con la que el Señor, juez justo, me premiará aquel día; no sólo a mí, sino a todos los que tienen amor a su venida. La primera vez que me defendí, todos me abandonaron, y nadie me asistió. Que Dios los perdone. Pero el Señor me ayudó y me dio fuerzas para anunciar íntegro el mensaje, de modo que lo oyeran todos los gentiles. Él me libró de la boca del león.

El señor seguirá librándome de todo mal, me salvará y me llevará a su reino del cielo. A Él la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

Evangelio según san Lucas 18, 9-14

En aquel tiempo, a algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás, dijo Jesús esta parábola:

"Dos hombres subieron al templo a orar. Uno era fariseo; el otro, un publicano. El fariseo, erguido, oraba así en su interior: Oh Dios!, te doy gracias, porque no soy como los demás: ladrones, injustos, adúlteros; ni como ese publicano. Ayuno dos veces por semana y pago el diezmo de todo lo que tengo.

El publicano, en cambio, se quedó atrás y no se atrevía ni a levantar los ojos al cielo; sólo se golpeaba el pecho, diciendo: Oh Dios!, ten compasión de este pecador. Os digo que éste bajó a su casa justificado, y aquél no. Porque todo el que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido."En aquellos días, Amalec vino y atacó a los israelitas en Rafidín.

Moisés dijo a Josué:

-Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré en pie en la cima del monte, con el bastón maravilloso de Dios en la mano.

Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; mientras, Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte.

Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía Israel; mientras la tenía baja, vencía Amalec. Y, como le pesaban las manos, sus compañeros cogieron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así sostuvo en alto las manos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a Amalec y a su tropa, a filo de espada.

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

26, lunes: Ef 4, 32-5, 8; Lc 13, 10-17.
27, martes: Ef 5, 21-33; Lc 13, 18-21.
28, miércoles: Ef 2, 19-22; Lc 6, 12-19.
29, jueves:Ef 6, 10-20; Lc 13, 31-35.
30, viernes: Plp 1, 1-11; Lc 14, 1-6.
31, sábado: Plp 1, 18b-26; Lc 14, 1, 7-11.
1, domingo: Ap 7, 2-4, 9-14; 1Jn 3, 1-3; Mt 5, 1-12a.

Comentario litúrgico

La ley que mata

Es un tópico, pero es verdad. Estamos viviendo en una "sociedad permisiva" en la que hay tal maraña de opiniones sobre los comportamientos humanos, que fácilmente se carece de reposo y luz suficientes para calibrar la verdad de los distintos modos de orientar la vida.

Quizá los cristianos somos los más zarandeados en esta situación. Primeramente porque, cada día, encontramos en los medios de comunicación noticias o comentarios que presentan como anticuados los valores evangélicos. Y, en segundo lugar, porque nosotros mismos sentimos la tentación de dejarnos llevar por la opinión mayoritaria y olvidar el Evangelio.

Precisamente, la lectura evangélica nos ayuda a discernir en este estado de confusión. Una simple ojeada a la misma nos lleva inmediatamente a la conclusión de que, para Jesús, no todos los caminos son iguales y ni todos conducen al mismo destino.

Desde luego, ninguno de los dos personajes de la parábola tienen algo que ver con la moral permisiva actual, pero sí que partían de visiones religiosas radicalmente distintas y, por ello, nos pueden ayudar al aludido discernimiento. Es frecuente presentar estos personajes como representantes de la soberbia (el fariseo) o de la humildad (el publicano). Es una visión moralizante que quita garra a la parábola. Se trata, más bien, del fariseo que se siente seguro de su propia integridad moral y sin necesidad de ayuda divina y del publicano que sólo confía en la misericordia de Dios. La conclusión de la parábola desautoriza la permisividad actual al manifestar que a cada comportamiento corresponde un destino distinto.

Antonio Luis Martínez

Santoral

26 de Octubre:Beato Tadeo MacCarthy (+1492)

 

En 1492 ocurrieron tantas cosas importantes que una confirmación de derechos episcopales en Irlanda, por parte del Papa Inocencio VIII, pasó absolutamente desapercibida. Qué había ocurrido? Tadeo MacCarthy había sido nombrado obispo por el Papa Sixto IV unos diez años antes. Pero en Irlanda, los clanes rivales le suena de algo eso de rivalidades irlandesas? colocaron en la sede a otro obispo. Tadeo viaja a Roma, donde le levantan la excomunión que pesaba sobre él, dándole la razón contra su rival...

Torna a su diócesis de Cork, pero los nobles usurpadores de los bienes de la Iglesia, le impiden tomar posesión de su Obispado. De nuevo viaja a Roma y obtiene la confirmación de sus derechos, pero muere en un un hospicio de peregrinos en Ivrea, pobre y fatigado: los sirvientes del hospital descubrieron en la mochila de aquel mendigo las insignias episcopales y, asombrados, hicieron correr la noticia de que un santo obispo peregrino había muerto en un jergón de los pobres del hospital. Los milagros en torno a sus restos, enterrados en la Catedral, se sucedieron con increíble frecuencia. Los obispos de Dublín e Ivrea aclararon la situación en 1847 y León XIII confirmó su culto en 1895. No, si ya verán ustedes cómo se puede ser santo de penalti injusto en el último minuto. Su vida bien podría titularse "de cómo un totalmente fracasado alcanza los altares por irlandés y obstinado en calzar su mitra". Jamás pastoreó su diócesis pero, a pesar de las intrigas políticas, Tadeo es un ejemplo de milagroso amor a los pobres. Que se lo pregunten si no a los curados desde su tumba. Ante Dios la legitimidad es amar.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

26, lunes: Luciano, Marciano, Rogaciano, Demetrio, Tadeo MacCarthy.
27, martes: Evaristo, Traseas, Abrahán, Desiderio.
28, miércoles: Simón y Judas, Ferrucio, Vicente, Sabina y Cristeta.
29, jueves: Feliciano, Narciso, Honorio, Ana, Miguel Rua.
30, viernes: Marciano, Serapión, Marcelo, Claudio, Victorico.
31, sábado: Epímaco, Begu, Wolfgango, Alfonso Rodríguez.
1, domingo: Todos los Santos. César, Benigno, Rómulo, Maturino.

Contraportada

Aparece en el mercado "Buenas noticias", el último libro de este sacerdote y periodista

Martín Descalzo creía que la gente es muy buena

El sacerdote y periodista José Luis martín Descalzo fue una de las personas más queridas e influyentes de nuestro país. "Buenas noticias", el libro aparecido nueve años después de su muerte y editado por Planeta-Testimonio, recoge una selección de sus últimos artículos, algunos de ellos inéditos, escritos en el diario ABC dentro de sus secciones "Cara y Cruz" y "Ni guerra ni política". Hoy entrevistamos a su hermana Angelines, una de las personas que más cerca estuvo de él. Ella nos acercará a su personalidad, nos ayudará a conocerle mejor y nos trasmitirá su profundo sentido de ser, ante todo, sacerdote.

-P. Angelines, han pasado nueve años de la muerte de tu hermano José Luis y sigue habiendo mucha gente que le añora, que siente su falta; ha dejado huérfana a una gran familia de lectores. Te sientes orgullosa del gran amor que siguen profesando por tu hermano?

-R. Me siento agradecida. Muy agradecida. Emociona ver que pasan los años y que no dejan de llegar cartas de los lugares más apartados. Personas totalmente desconocidas, pero amigos de verdad. Me impresionan las cosas que cuentan porque hacen que sintamos a José Luis muy vivo y veo que no se confundió al decir que la gente era buena, mucho más de lo creemos.

- P. Desde sus recuadros "Cara y Cruz" del diario ABC, José Luis contaba a sus lectores aquellas cosas buenas que sucedían en el mundo y que nadie o casi nadie escribía. Intentaba iluminar y dar esperanza con sus artículos. Era este el secreto de su comunión con los lectores?

- R. Intentaba hacer feliz a la gente. Dar lo que él estaba viviendo. Era muy responsable del mucho amor, del carácter alegre y positivo que se le había dado, sólo quería ayudar. Sacaba siempre lecciones de la vida. En todo veía algo bueno. Y quería que nos diéramos cuenta de que la misma vida puede ser, si sabemos mirarla, una fuente de esperanza y alegría. Pero creo que el auténtico secreto de llegar a los lectores era que nunca intentó hablar "a" los hombres, sino hablar "con" ellos y de sus cosas.

- P. "Buenas Noticias" quiere ser una homenaje a la trayectoria humana, espiritual y profesional de tu hermano José Luis. Qué destacarías en este libro que pueda animar a una persona a disfrutar con su lectura?

- R. Vosotros habéis querido hacer este homenaje que os agradecemos de verdad. Para las personas que lo lean desearía, primero, que disfruten y, después, que intenten aprender aquello que necesiten. Para unos será esperanza; otros verán el mundo a través de gafas negras, que las cambien por otras luminosas; habrá quien sienta el dolor como algo catastrófico, que sepa sacar de él alegría y redención. Pero que no piensen que leer este libro es leer un libro de recetas. Hay que tener en cuenta que las recetas sólo se saborean después de cocinarlas

Su vocación sacerdotal

- P. Dígame, Cómo nació la vocación sacerdotal de José Luis?

- R. En José Luis, como en todo hombre, influyeron muchos. Sin duda mis padres; el ambiente familiar que supieron crear: de fe, de cultura y de compromiso apostólico. Sus profesores, sus amigos. Y también los libros. De pequeño leyó cuanto caía en sus manos. Devoró a los clásicos. Cuando empezó a escoger sus lecturas le marcaron algunos escritores: en sus primeros años, Delibes. Consideraba como padre a Bernanos, pero también P. Claudel, Mauriac, Grahan Greene, Newman, DostoyewskyLeía con mucha frecuencia a Balmes, san Agustín, san Juan de la Cruz

- P. Qué consejo cree que le daría su hermano a un joven que quiere dedicarse a comunicar a Cristo a través de la palabra escrita?

- R. Que su amor a Cristo fuera apasionado y de calidad. Que intentase imitarle, vivir como Él. Que supiera escribir y lo hiciera, no para vivir de lo que escribe, sino por necesidad de comunicar el amor que vive.

- P. Cómo afrontó José Luis el sufrimiento de su larga enfermedad y la visión de una muerte cada vez más cercana?

- R. En este mismo libro hay reflexiones sobre el dolor. Pero en tres palabras se podría resumir: Coraje, fe y agradecimiento.

- P. Cuál crees que era el pasaje evangélico preferido por él; que mejor le definía y por qué?

- R. Sin duda "El huerto de Getsemaní". Por qué? En él, Cristo se muestra Hombre como en ningún otro pasaje. Hombre en el cual estamos toda la humanidad. A ese Cristo, orante y dolorido, todos podemos acercarnos, nunca encontraremos grandes nuestras cruces y siempre saldremos confortados en la esperanza. Es Dios que da su vida por nosotros porque quiere y es Hombre que se baja hasta tener miedo.

- P. Qué proyectos hubiera querido realizar él y no pudo?

- R. Dejó ya escrito el proyecto de "Vida y misterio de María de Nazaret". Los últimos días habló de "Diálogos de Cristo con su Iglesia". Esto segundo no fue idea suya, algún obispo amigo se lo sugirió y le encantó. Estaba ilusionado con ello.

Transmitía esperanza

- P. Cientos de personas escribían cada año a José Luis pidiéndole consuelo para afrontar la soledad, la desdicha y el sufrimiento. Qué palabras transmitía para mitigar ese dolor y encauzar a sus lectores a encontrar esa felicidad tan ansiada?

- R. En general transmitía esperanza. Pero no se puede decir con que palabras. Cada uno necesita la suya. Recuerdo por ejemplo las últimas Navidades. Tenía tanta correspondencia que le aconsejé que hiciera una carta general, escrita con su misma letra y la imprimiera. Yo pensaba ponerle las señas en los sobres y nada más. No fue posible. Hizo los tarjetones, pero tuvo que añadir a cada uno unas palabras

- P. Podrías definir con una frase la trayectoria humana, sacerdotal y periodística de tu hermano?

- R. No podría. Además él nunca lo dijo y habló mucho de si mismo, pero siempre en un solo sentido: "El ser humano que soy es ser cura". En su testamento escribió: Poned sobre mi tumba mi nombre./ Y mi apellido: sacerdote./ Y nada más./ Porque jamás he sido/ ni he querido ser/ otra cosa".

Alex Rosal


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