Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 593. 23 de octubre de 2005

Director: Juan José Montes


Portada

El lema de este año es "Misión: Pan partido para el mundo"

Este domingo se celebra la tradicional jornada misionera del DOMUND

Este domingo 23 de octubre se celebra la tradicional jornada del DOMUND, un día en el que se pide a las comunidades cristianas que oren especialmente por los misioneros y misioneras -más de 18.000 sólo de España-, reflexionen sobre la vocación misionera de todo bautizado y, también, a que tengan un gesto solidario con los más desfavorecidos, pues la mayor parte de los fondos recaudados en esta Jornada están dedicados a atender las necesidades de las comunidades misioneras del Tercer Mundo.

La Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz cuenta, según los datos facilitados por la Delegación episcopal de Cooperación Misionera, con más de trescientos misioneros y misioneras repartidos por los cinco continentes, en su mayor parte pertenecientes a órdenes religiosas, aunque también hay laicos y sacerdotes.


Editorial

No es un lujo, es una necesidad

Esta semana han sido noticia en nuestra diócesis varias inauguraciones: Seminario, Instituto Superior de Ciencias Religiosas y Escuelas de Agentes de Pastoral. Todas ellas son respuestas de la Iglesia local y diocesana, a distintos niveles, a las necesidades de formación de nuestras comunidades cristianas.

Si siempre ha sido importante la tarea formativa, en el mundo que vivimos el dar razón de nuestra esperanza, de la que habla San Pedro en su Primera Carta, no es ya un lujo intelectual, se ha convertido en una auténtica demanda de las personas que nos rodean, agobiadas a veces con múltiples doctrinas, fruto de una sociedad plural y multicultural.

Si durante siglos en nuestro entorno no era algo aparentemente prioritario dar razón de nuestra fe y de nuestra esperanza porque era habitual presumir de ella hasta el punto de que había generado la práctica totalidad de la cultura y le había dado forma a la sociedad en todo occidente, en la actualidad, en ámbitos más o menos extensos de nuestra sociedad, se ha llegado a considerar a la fe una herencia molesta, un estorbo mitológico para la ciencia cuando no algo olvidado o desconocido.

Ante este panorama se hace necesario el testimonio de vida de los creyentes que sirva de referente a los que viven a nuestro alrededor, complementado con la formación necesaria para dar razón de lo que creemos y vivimos o intentamos vivir a todos aquellos que nos lo pidan.

La universalización de la cultura hace que la respuesta a los interrogantes que nos planean requiera, cada vez más, de una formación seria. No podemos responder a grandes preguntas con infantiles respuestas porque nuestro anuncio quedaría pobre. El esfuerzo que hace la Iglesia ofertando ámbitos de formación debe ser acogido por los creyentes con la idea de que no estamos ante un lujo sino ante una necesidad.


Escritos del Arzobispo

Homilía en la apertura del curso celebrativo archidiocesano

Queridos hermanos sacerdotes concelebrantes

Queridos religiosos, religiosas y seglares,

Hermanas y hermanos todos, que representáis hoy a la Iglesia diocesana en este templo catedralicio, junto al Obispo y su presbiterio:

La Liturgia de la celebración que nos reúne, ha puesto en nuestros labios, como canto jubiloso, que brota al escuchar la palabra de Dios, esa expresión que recoge el gozo incontenible del Pueblo de Israel camino del sagrado Templo: "¡Qué alegría cuando me dijeron, vamos a la casa del Señor." (Sal.121, 1).

También yo participo de ese gozo, y quisiera haceros partícipes a todos, presentes y ausentes, al entrar en esta Santa Iglesia Catedral Metropolitana para dar gracias a Dios, unido a vosotros, por el cúmulo de gracias que, en este día y en este curso, derrama y derramará sobre la Archidiócesis de Mérida-Badajoz que es nuestra Iglesia particular. En esta porción del Pueblo de Dios, que peregrina por tierras extremeñas, vivimos nuestra condición de cristianos y miembros, por tanto, de la Iglesia Católica o universal, Una, Santa, y Apostólica.

El Señor nos ha elegido para celebrar un importante aniversario que nos recuerda nuestras raíces cristianas. Raíces que, por gracia especial de Dios, habían agarrado, ya durante los primeros siglos, en la Iglesia emeritense, hoy de algún modo integrada, en nuestra Archidiócesis de Mérida-Badajoz. Memoria que invita a la celebración extraordinaria porque en este año se cumple el mil setecientos cincuenta aniversario del primer documento escrito, dirigido a la Iglesia de Mérida, y respaldado con la autoridad de S. Cipriano y otros obispos del norte de África, reunidos en Sínodo.

Dios providente ha querido que coincidiera en este mismo año el setecientos cincuenta aniversario de la instauración de la Diócesis de Badajoz, tras la dominación árabe. Diócesis pacense elevada hoy al rango de Archidiócesis, y que recoge en su título la memoria gozosa de la, ya muchos siglos, desaparecida Iglesia Arzobispal de Mérida.

Por el importante significado que estas efemérides tienen para la vida de quienes integramos hoy esta Iglesia particular, me ha parecido oportuno inaugurar el curso conmemorativo celebrando, precisamente, la fiesta litúrgica anual de la Consagración de esta Santa Iglesia Catedral Metropolitana, centro de la Archidiócesis, como Sede episcopal del Pastor, que tiene la misión de presidirla en la caridad y conducirla con celo pastoral en el Nombre del Señor.

Al dar gracias a Dios por cuanto significan todas estas celebraciones, es deber nuestro abrir el corazón a Dios para acoger el mensaje que indudablemente nos dirige hoy con el amor y con la autoridad de Padre. Así mismo, debemos poner todo el empeño en procurar, durante el presente curso, el conocimiento, la profundización y la práctica de aquello que constituye la esencia de nuestra realidad eclesial y diocesana, cuya misión es proponer al mundo en que vivimos la Buena Noticia de la Salvación.

El mensaje principal es el que nos manifiesta que el Señor nos llama y nos reúne, como decimos en un canto religioso. Llamada y reunión que pone ante nuestros ojos el misterio de la predilección divina. Muchos otros hombres y mujeres no han podido conocer todavía al Dios único y verdadero, Padre, Hijo y Espíritu Santo, creador de cuanto existe y redentor universal de la humanidad. Por tanto, muchos hermanos nuestros, de diferentes razas, países, culturas y edades, no han podido conocer, como nosotros, el rostro y el amor de Dios manifestado en Jesucristo, Dios y Hombre verdadero. Él tomando nuestra carne, peregrinó por la historia constituyéndose, con la garantía de su muerte y resurrección, en la referencia y en la esperanza únicas y sobresalientes para nuestra vida.

El don de la fe, que hoy agradecemos como expresión de la misteriosa predilección divina, nos ha llegado a través de quienes, habiendo conocido antes al Señor, proclamaron ante nuestros antepasados, con riesgo y generosidad, la Buena Noticia que habían recibido y acogido. Fueron verdaderos misioneros, saliendo de su propia tierra para anunciar cuanto habían visto y oído acerca de la Palabra de la Vida, Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, redentor universal y salvación definitiva para quienes le buscan con sincero corazón. Por eso, nuestra gratitud al Señor, como Diócesis, debe ir acompañada de una clara conciencia de nuestro deber misionero, dentro y fuera de nuestras fronteras. Deber misionero que nos compromete a ser testigos del Evangelio con nuestra vida e iluminando cristianamente el orden temporal.

La predilección divina nos compromete inexcusablemente a corresponderle tanto en la renovación de nuestra fidelidad, como en el compromiso apostólico. En consecuencia, sacerdotes, religiosos y seglares deberemos plantearnos, especialmente durante este curso, la necesidad y los cauces de una verdadera renovación interior, la urgencia y las líneas de la actualización pastoral, apostólica y misionera, y la intensificación de nuestra conciencia eclesial y de nuestra integración y participación en las responsabilidades que nos competen dentro y fuera de la Comunidad cristiana.

Este es, pues, un momento privilegiado para reconsiderar las orientaciones del Concilio Vaticano II, del que se cumple ahora el cuadragésimo aniversario. Es, también, un momento oportuno para poner la atención sobre el último Sínodo realizado en la Diócesis de Badajoz, cuyas proposiciones mantienen plena actualidad y todavía no han logrado su cumplimiento o su pleno desarrollo.

La celebración de estas efemérides constituye, a la vez, un tiempo de gracia para procurar, por todos los medios a nuestro alcance, que brille la Comunión eclesial como el primer fruto de nuestra iniciación cristiana, como la nota principal de nuestra pertenencia a la Iglesia, y como el motivo y estímulo de la corresponsabilidad que compete a todos los cristianos en la Diócesis y en la Parroquia de pertenencia. A esto he querido invitaros y ayudaros con las reflexiones que os he brindado en mi primera Carta Pastoral, que supongo os habrá llegado, y será conocida ya por sacerdotes, religiosos y seglares. A todos agradezco la buena disposición, como colaboradores del Obispo, cada uno a su modo, en las respectivas comunidades cristianas.

En la liturgia de la dedicación del templo, destaca el sentido de consagración a Dios, que no es otro que el de pertenencia plena y exclusiva al Señor de cielos y tierra. Al celebrar estas efemérides diocesanas profundamente eclesiales, y al tomar conciencia de que, por el bautismo somos piedras vivas del templo espiritual del Señor que es su Iglesia, es importante que hagamos un acto de fe y de sincera disponibilidad, pidiendo al Señor que escuche nuestra súplica, nos perdone las infidelidades, y nos haga instrumentos dóciles en sus manos, como hizo Salomón al inaugurar el Templo de Jerusalén,

Siguiendo la recomendación de S. Pablo, que hemos escuchado hoy, hagamos, pues, el propósito de cimentar nuestra vida cristiana, el ministerio sacerdotal y las responsabilidades propias de la vocación religiosa o seglar, muy firmemente y de modo exclusivo, sobre el cimiento que es Jesucristo. Esta es la consagración fundamental que el Señor nos pide. Ello requiere una autoexigencia y un rigor muy serios en lo que se refiere al conocimiento de la palabra de Dios y de la doctrina de la Iglesia, a la práctica de la oración y de la penitencia, y a la participación devota en la sagrada Eucaristía.

La atención a nuestra formación permanente ha de constituir un objetivo prioritario y una tarea destacada dentro del programa pastoral de nuestra Archidiócesis y de cada Comunidad parroquial.

La importancia de la oración es tan grande, que el Papa Juan Pablo II, nos decía: "es necesario un cristianismo que se distinga, ante todo, en el arte de la oración" (NMI. 32). Por eso, el mismo Papa, y en el mismo documento magisterial, nos decía a continuación: "Nuestras comunidades cristianas tienen que llegar a ser auténticas escuelas de oración, donde el encuentro con Cristo no se exprese solamente en petición de ayuda, sino también en acción de gracias, alabanza, adoración, contemplación, escucha y viveza de afecto hasta el arrebato del corazón" (NMI. 33).

En la misma línea de los objetivos o centros de especial atención, que deben integrar el programa pastoral de este año, está la recuperación del valor imprescindible del Sacramento de la Penitencia. Se hace necesaria en nuestros días una insistencia razonable, y acompañada con claras y accesibles propuestas, para que los fieles de todas las edades se acerquen frecuentemente a confesar sus pecados, con humildad y esperanza, y a recibir la absolución sacramental.

Es, también, el Papa Juan Pablo II quien, destacando las actitudes y prácticas prioritarias para iniciar nuestro peregrinaje en los albores del tercer milenio, nos instaba a "afrontar la crisis del sentido del pecado que se da en la cultura contemporánea" y a "hacer descubrir a Cristo como misteryum pietatis (misterio de piedad) en el que Dios nos muestra su corazón misericordioso y nos reconcilia plenamente consigo". Y afirma: "Este es el rostro de Cristo que conviene hacer descubrir también a través del Sacramento de la Penitencia" (NMI: 37).

Es necesario que los cristianos caigamos en la cuenta y renovemos constantemente la conciencia clara de que, sin una íntima compenetración con el Señor, no podemos ser pastores, ni apóstoles, ni educadores, ni siquiera padres de familia con el sentido de la responsabilidad que estas vocaciones implican. Por tanto, no hay más remedio que tomar, como empeño inexcusable, procurar la formación cristiana.

Es imprescindible que pongamos especial acento en la oración. Para ello, habrá que activar la constitución de grupos de oración y programar actos especiales en que se creen las condiciones adecuadas para orar y para aprender a orar.

Al mismo tiempo, deberemos presentar y proponer, de forma adecuada y constante, la práctica del Sacramento de la Penitencia.

Sólo por ese camino se puede llegar a vivir una auténtica Comunión eclesial. Sin ella no se puede hablar de fraternidad. No olvidemos que la caridad, que es el móvil y el apoyo de toda relación cristiana con el prójimo, es un don de Dios. Y este don se consigue, se mantiene y se acrecienta en la intimidad con el Señor. Intimidad que nos exige contemplar el rostro de Cristo, siempre con alma limpia, mantener una conciencia transparente, y una humildad bien cultivada. Todo ello, no lo olvidemos, es don del Señor, que se alcanza conociendo y meditando la palabra de Dios, orando y acercándonos al Sacramento de la Penitencia.

¡Que bonita ocasión es para todo ello, este año celebrativo de nuestras raíces cristianas y del inicio de nuestra Iglesia particular, base de la actual archidiócesis! Seamos diligentes y entusiastas en el aprovechamiento de las bendiciones que el Señor nos envía, y apliquémonos a acogerlas como principio y fuente de nuestra renovación personal y eclesial.

Este año debería ser un tiempo de especial dedicación a impulsar en todos nosotros, sacerdotes, religiosos y seglares, la formación que nos exige la responsabilidad pastoral y apostólica en los tiempos actuales. Por la misma razón, este año debería distinguirse por el empeño y la colaboración entre personas, parroquias y movimientos, para lograr que vaya creciendo la práctica de la oración en los niños, en los jóvenes, en el seno de los matrimonios, en los adultos y en los enfermos. Si la oración lleva a Dios y, desde Él, podemos alcanzar el conocimiento de nosotros mismos y de nuestra condición de pecadores llamados a la salvación, todos, pastores y apóstoles, deberíamos acentuar el conocimiento, el ofrecimiento y la práctica del Sacramento del Perdón.

La formación, la oración y la Penitencia nos preparan a vivir profundamente el Misterio de la Eucaristía que hace a la Iglesia, que la mantiene en la unidad y que la convierte en fuerza evangelizadora y sacramento de salvación universal.

Qué adecuada es, para todo ello, la vivencia del Domingo, día del Señor, día de la redención y día de la Iglesia. Éste debería ser, también, un propósito firme de pastores y fieles colaboradores en la acción eclesial. No olvidemos que S. Pablo nos advierte hoy de que si destruimos el templo de Dios, él nos destruirá a nosotros. Y ese templo es nuestro espíritu. Cultivémoslo, pues, como corresponde, celebrando los Misterios de la salvación en el Día del Señor.

Al entrar en la casa de Dios, que es el templo, dispongamos nuestra alma para que el Señor entre en ella y la ocupe como su trono. Así, como Cristo obró el milagro de la conversión de Zaqueo al entrar en su casa, obre en nosotros la constante conversión.

Que la Santísima Virgen María, Madre nuestra y Madre de la Iglesia nos alcance la gracia de ser piedras vivas del Templo de Dios que es la Iglesia, y apóstoles del amor de Dios que obra en su Iglesia, especialmente en los Sacramentos.

Aprovechemos este curso para intensificar nuestro acercamiento al Señor.

Que así sea.

+ Santiago. Arzobispo de Mérida-Badajoz.


Centrales

Son 304, entre religiosos, sacerdotes y laicos

La Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz tiene misioneros en los cinco continentes

Este domingo, día 23 de octubre, se celebra la campaña del Domingo Mundial de las Misiones 2005, el popular DOMUND, bajo el lema "Misión: pan partido para el mundo".

Con ésta jornada, Obras Misionales Pontificias, busca sensibilizar cada año a la sociedad -de manera especial durante esta campaña del DOMUND- sobre la necesidad de prestar ayuda espiritual y material a los cerca de 18.000 misioneros españoles repartidos por el mundo, la mayoría trabajando sobre todo en América (71,51%) y África (14,52), según los últimos datos.

Los datos sobre la ayuda prestada por los españoles son esperanzadores, según han manifestado desde OMP, pues la cantidad recaudada durante 2004 -23,5 millones de dólares- supera casi en un 12 % a la cifra del año anterior. Este importe será el que se destine a los misioneros durante el presente año de 2005. Con esta recaudación España se convierte, después de Estados Unidos, en el país que más ayuda material aporta a los misioneros por este medio. En este aspecto de la aportación económica, el año pasado OMP destinó algo más de 14 millones de dólares a Oceanía, Asia, América y África, fundamentalmente a estos dos últimos, con casi 8 millones de euros repartidos entre los países o diócesis más desfavorecidas de estos contienentes.

Con ocasión de esta Jornada, Monseñor Francisco Pérez, arzobispo castrense y director de Obras Misionales Pontificias (OMP) en España, ha declarado que "hacen falta muchos misioneros para que se humanice la sociedad. Sin Jesucristo, el ser humano, no puede vivir su dignidad en totalidad. Los misioneros ante todo anuncian y testifican a Cristo para que sea conocido, amado y adorado. Cuando se ama a Cristo no se engaña al ser humano mas bien se le pone ante la Verdad que nos hace libres".

El prelado explicó que la edad media de los misioneros gira en torno a los 56 años, aunque se percibe que "a los jóvenes les atrae mucho la labor misionera", como demuestra el hecho de que alrededor de 10.000 jóvenes españoles dediquen sus vacaciones a ayudar a los misioneros.

La comunidad autónoma que tiene más misioneros es Castilla y León con cerca de 6000 misioneros; aunque cualquier cifra resulta insuficiente para anunciar el Evangelio a los "cinco mil millones de personas que en el mundo aún no conocen a Jesucristo".

La Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz

Por lo que respecta a las diócesis extremeñas, actualmente estas aportan el 2'2 % del total de misioneros españoles, que traducido en números, son 304 -sacerdotes, religiosos y laicos-. Por diócesis, es la de Mérida-Badajoz la que cuenta con más misioneros con 150, catorce de los cuales son misioneros diocesanos. Le sigue Coria-Cáceres con 104 misioneros, mientras que Plasencia tiene 50.

En lo referente a la aportación económica, las tres diócesis aportaron -en la campaña de 2004- más de 523.000 euros, siendo nuevamente la de Mérida-Badajoz la que mayor recaudación obtuvo, sobrepasando los 260.000 euros, lo que supuso un incremento de casi el 24 % comparado con el año anterior. No obstante, no hay que olvidar que la diócesis de Mérida-Badajoz duplica en extensión a las otras diócesis extremeñas, y que estas también aportaron en la misma proporción.

¿Que son las OMP?

Las Obras Misionales Pontificias son una institución de la Iglesia universal y de cada Iglesia particular, surgidas con el objetivo de apoyar la actividad misionera de la Iglesia en las regiones no cristianas.

Tienen la finalidad de alentar la conciencia misionera del Pueblo de Dios, y de favorecer la cooperación entre las Iglesias por medio de la oración, el recíproco intercambio de vocaciones misioneras y la ayuda material de las comunidades cristianas en favor de los más necesitados.

Su objetivo principal es ayudar a la primera evangelización de los pueblos, sin excluir la colaboración a  la promoción y liberación integral de los pueblos, especialmente de los menos favorecidos.

Realizan su tarea a través de las Direcciones Diocesanas y de los Institutos Misioneros, nacidos prioritariamente para el servicio de la evangelización del mundo.

Están vinculadas al que es Cabeza del Colegio de los Obispos, principio de unidad y de universalidad de la Iglesia, y están a su disposición para cumplir el mandato misionero.

Dependen de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, que se encarga de cubrir las necesidades misioneras de la Iglesia:

-Proveer misioneros para las Iglesias jóvenes;

-Fomentar la animación y espíritu misionero en la Iglesia universal;

-Conseguir los fondos y medios necesarios para llevar adelante el esfuerzo y trabajos misioneros.

Las Obras Misionales Pontificias constituyen una única institución con cuatro Obras diferentes:

- La Obra de la Propagación de la Fe tienen por objeto suscitar el interés y la responsabilidad por la evangelización universal en las familias, en las comunidades cristianas, en las parroquias, en los centros docentes, en los movimientos eclesiales y en las asociaciones apostólicas. Promover la ayuda espiritual, material y el intercambio de personal apostólico para la evangelización del mundo.

- La Obra de San Pedro Apóstol fue creada para sensibilizar al pueblo cristiano acerca de la necesidad de la formación del clero nativo en cada Iglesia de misión y para favorecer la colaboración espiritual y material con los futuros sacerdotes.

- La Obra de la Infancia Misionera ayuda a educadores y formadores de niños y adolescentes a despertar en ellos una conciencia misional universal y guiarlos hacia una comunión espiritual y material con los niños de otras regiones e Iglesias más pobres.

- La Pontificia Unión Misional del Clero se encarga de promover la formación misionera de los sacerdotes, miembros de institutos religiosos, sociedades de vida común, institutos seculares, candidatos al sacerdocio y la vida consagrada y de las personas comprometidas en el ministerio pastoral de la Iglesia.

(www.omp.es)


Información Diocesana

Días antes hizo lo propio con el Centro Superior de Estudios Teológicos 'San Atón'

Monseñor García Aracil inaugura el curso académico en el ISCR 'Santa María de Guadalupe'

Monseñor Santiago García Aracil, acompañado por el obispo de Plasencia, Monseñor Amadeo Rodríguez Magro, ha presidido el pasado martes la inauguración oficial del curso académico 2005-2006 del Instituto Superior de Ciencias Religiosas (ISCR) "Santa María de Guadalupe", centro creado en 1999 por las diócesis extremeñas para la formación del laicado y que, bajo el patrocinio de la Universidad Pontificia de Salamanca, imparte los estudios de diplomatura y licenciatura en Ciencias Religiosas.

Al comienzo de este acto de apertura, el director del ISCR, el sacerdote José Moreno Losada, acogía a los participantes en esta inauguración -alumnos, profesores y público en general- con unas palabras en las que, haciendo referencia al Concilio Vaticano II, recordaba la necesidad del apostolado de los laicos y que, para llevar acabo éste, es necesaria una formación "no sólo espiritual sino también una sólida preparación moral, teológica y filosófica". Además, Moreno Losada expuso algunos de los retos a los que se enfrenta el ISCR de cara al nuevo curso. Entre éstos, el ser cada día más conocido y aceptado como órgano de la Iglesia para la formación de los laicos o que el ISCR sirva para tender puentes para potenciar el diálogo fe-cultura.

Por su parte, el arzobispo García Aracil explicó en su alocución que el ISCR es un apoyo importante para ayudar a la sociedad a humanizarse, a la promoción de la realidad y a la defensa y desarrollo de toda persona.

Seminario Metropolitano

Por otro parte, y unos días antes, también era inaugurado el curso académico en el Seminario Metropolitano de San Atón. Un acto que también fue presidido por Monseñor Santiago García Aracil, y en el que tomaron parte numerosos sacerdotes, miembros del claustro de profesores, así como los seminaristas mayores y menores. La lección inaugural de esta apertura corrió a cargo del profesor de Sagrada Escritura, Francisco Gordón Gordón, quien habló sobre "La versión griega de los LXX, la primera Biblia cristiana".

 

Este proyecto está encuadrado dentro del Plan Diocesano de Animación vocacional

El Seminario menor externo cuenta este curso con 20 chavales

El proyecto "Seminario Menor Externo", perteneciente al Plan Diocesano de Animación Vocacional (PDAV), iniciaba su andadura, el pasado fin de semana, con una convivencia, la primera con las que está jalonado el curso pastoral.

Si durante el año pasado en este proyecto participaron ocho chavales, este año son 20 chicos de nuestra diócesis los que han iniciado este proceso de acompañamiento en la fe y de profundización en la vocación sacerdotal.

Los seminaristas externos, con edades comprendidas entre los 11 y los 17 años, proceden de distintos lugares de nuestra Diócesis (La Parra, Santa Marta de los Barros, Oliva de Mérida, Montijo, Badajoz, Salvaleón, Villagonzalo, Valencia del Ventoso, Ribera del Fresno y San Vicente de Alcántara) y un fin de semana al mes se desplazan hasta el Seminario Metropolitano para participar de la misma experiencia de convivencia que sus compañeros del Seminario interno.

Al ser esta la primera de las convivencias del Seminario externo, los padres de los chavales también estuvieron con ellos un día, ocasión que aprovechó el equipo de formadores del Seminario Metropolitano para compartir con los padres los primeros pasos de estos chicos en este proyecto.

 

En un encuentro celebrado en Almendralejo

Monseñor García Aracil presenta su Carta Pastoral a los laicos de la Diócesis

Más de doscientas personas -en su mayoría laicos- participaron, el pasado sábado, en el encuentro convocado por la Vicaría Episcopal de Apostolado Seglar para presentar la Carta Pastoral que Monseñor Santiago García Aracil ha escrito a la diócesis.

La presidencia de este encuentro correspondió al propio Arzobispo, acompañado por Antonio Becerra, Vicario Episcopal de este sector, y la Delegada Episcopal de movimientos apostólicos, Clarisa Piñeiro.

Tras repartir la Carta a los asistentes, Monseñor García Aracil, explicó a los asistentes los motivos que le han impulsado a escribir este documento. Entre otras cosas, el Arzobispo aludió a que, lo mismo que escribió una carta para presentarse a la diócesis cuando fue elegido como arzobispo, ahora ha querido escribir esta para presentar su proyecto de trabajo para los próximos años.

Otros encuentros

Además de este encuentro con laicos y religiosos, Monseñor García Aracil ha celebrado varios encuentros con distintos órganos de la Diócesis para presentar su Carta Pastoral. Así, se ha reunido con el Colegio de Consultores, con el de Arciprestes, con los delegados diocesanos y con el Consejo del Presbiterio.

 

Burguillos del Cerro recauda más de cinco mil euros

En Burguillos del Cerro se ha celebrado un encuentro solidario bajo el lema "No pases de largo ante el dolor de los hermanos. ¡Sé solidario!", con el objetivo de recaudar fondos para algunas de las zonas del mundo que, en los últimos tiempos, están sufriendo alguna catástrofe. En concreto, las zonas para las que se ha actuado son el Sahel, Pakistán, Centroamérica e India. La convocatoria de este acto solidario partió de la Cáritas parroquial de dicha localidad que, días antes, lanzó una campaña de información y mentalización para preparar este encuentro.

Desde la parroquia se ha destacado que la respuesta ha sido muy buena, ya que se han recaudado 5.500 euros para los proyectos que Cáritas Internacional tiene en las zonas afectadas.

No es la primera vez que esta Cáritas organiza este tipo de encuentros solidarios, pues ya lo había hecho antes como, por ejemplo, después del terremoto de Bam (Irán), o tras el Tsunami.

 

Mérida

Encuentro de Asociaciones de Santa Eulalia

Recientemente ha tenido lugar en Mérida un encuentro entre diversas asociaciones que promueven el culto a la mártir emeritense Santa Eulalia.

En este encuentro participó el Delegado Episcopal para la Piedad Popular, Teodoro Agustín López, además de representantes de las asociaciones de Totana (Murcia), Almonaster la Real (Huelva), Santa Olalla de Cala (Huelva), Oviedo y la propia Mérida.

Los objetivos de este encuentro han sido, entre otras cosas, conocer la situación en la que se encuentran actualmente las asociaciones de culto a Santa Eulalia y en qué medida pueden prestarse apoyo las unas a las otras. Así mismo, este encuentro pretendía ser el preámbulo de encuentros sucesivos de estas asociaciones. Por último, se trató el tema de las reliquias de Santa Eulalia, pues una parte importante están Oviedo.

 

Almendralejo

Se recaudan fondos para apadrinar a ocho niños del Tercer Mundo

La ONG "Proclade Bética" de Almendralejo, vinculada a los Claretianos, ha celebrado un festival benéfico con el objetivo de recaudar fondos para el apadrinamiento de niños de India, Argentina y Marruecos.

En total se recaudaron más de 900 euros, lo que va a permitir que se puedan apadrinar ocho niños de esos países.

Este ha sido el quinto año que se realiza este festival, que cada vez va ganando más respaldo, como lo demuestra el hecho de que, en esta ocasión, han sido más de doscientas personas las que se acercaron al claustro de la Iglesia del Corazón de María, donde tenía lugar este encuentro, para disfrutar con las actuaciones musicales, teatrales y de humor que amenizaron el acto.

 

Badajoz

Encuentro de oración a favor de la Misión

El taller misionero de la parroquia pacense de San Juan de Ribera, en colaboración con la Delegación episcopal para la Cooperación Misionera, ha celebrado una 'Vigilia de adoración, oración y reflexión' con el objetivo de prepararse para el DOMUND y orar por los misioneros y misioneras, así como reflexionar sobre la misión 'ad gentes'. Este encuentro de oración contó con la participación de más de sesenta personas.

La vigilia se centró en una Adoración Eucarística, presidida por el sacerdote diocesano Juan Andrés Calderón, Delegado episcopal para la Cooperación Misionera, en la que mediante varios símbolos (velas, pan...) se hizo referencia al lema de la Campaña del DOMUND de este año, "Misión: Pan partido para el mundo".

 

Badajoz

La Hermandad de la Soledad dona más de 4000 euros

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad de Badajoz, ha donado 4500 euros a tres instituciones caritativas de la capital pacense. Estas instituciones son el "Centro Hermano", que se encarga de acoger a transeúntes y sin techo; la "Fundación Banco de Alimentos", dedicada a la recogida de alimentos y su distribución entre los más desfavorecidos; y el "Comedor de San Vicente de Paul", donde diariamente comen numerosas personas desfavorecidas de la ciudad.

Desde la Hermandad se ha asegurado que, aunque hay varios proyectos propios que necesitan fondos -la adecuación de una de 'Casa de Hermandad' o la reparación material de la Ermita de la Soledad-, se ha preferido destinar este dinero a las mencionadas instituciones, y que se suma al que, habitualmente, destina la Hermandad a este fin todos los años.

 

Proyecto parroquial

El Consejo pastoral de la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, de la capital pacense, ha celebrado recientemente una jornada de convivencia en la casa de oración de Gévora, con el objetivo de elaborar el proyecto pastoral del curso 2005-2006 y establecer el calendario para las fechas más significativas de la vida de la comunidad. En esta convivencia también participó el Vicario Episcopal de la ciudad de Badajoz, Pedro Mª Rodríguez, quien en nombre del Arzobispo animó a los participantes a realizar su cometido.

 

Congreso Eucarístico Nacional

Este mes de octubre se ha clausurado en Madrid el Congreso Eucarístico Nacional organizado por la Adoración Nocturna Española (ANE) que, con motivo del 'Año de la Eucaristía' este movimiento ha celebrado en distintos puntos de España.

En esta clausura, la ANE de la diócesis de Mérida-Badajoz estuvo representada por cerca de un centenar de adoradores, pertenecientes a los grupos de Badajoz, Santa Marta de los Barros, Almendralejo, Fuente del Maestre, Hornachos y Villafranca de los Barros.

Los participantes de nuestra diócesis se unieron a los más de tres mil adoradores, llegados desde toda España, en la Basílica del Sagrado Corazón, en el Cerro de los Ángeles de Getafe, donde tuvo lugar esta clausura, presidida por el Obispo de la diócesis de Getafe Monseñor Joaquín Mª López de Andújar y Cánovas del Castillo.

 

Agenda

Encuentro de Infancia

Para el próximo día 29 de octubre está prevista una convivencia para chicos y chicas desde 2º de ESO a 1º de Bachillerato, organizada por la Delegación Episcopal de Pastoral de Infancia. Con el lema "Estamos en camino", la convivencia comenzará en Cabeza la Vaca, desde donde los participantes subirán andando hasta el Monasterio de Tentudía, donde pasarán el resto de la jornada. Aquellas parroquias o grupos que quieran participar en esta primera actividad, pueden recabar más información en los teléfonos 924 31 20 90 y 924 70 02 03.

 

Día diocesano del Catequista

La Delegación Episcopal para la Catequesis ha organizado para primeros de noviembre el "Día diocesano del Catequista". Este encuentro tendrá dos días de celebración y cuatro sedes, para facilitar así la participación de todos los catequistas de la diócesis.

Los días son el 5 y el 6 de noviembre, y las sedes la casa de la Iglesia de Zalamea de la Serena y el colegio de las Escolapias en Mérida, para el primer día; y la casa de la Iglesia de Jerez de los Caballeros y el Seminario Metropolitano de Badajoz, para el día 6.


Liturgia dominical

Celebramos el XXX domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Libro del Éxodo 22, 21-26

Esto dice el Señor: "No oprimirás ni vejarás al forastero, porque forasteros fuisteis vosotros en Egipto.

No explotarás a viudas ni huérfanos, porque si los explotas y ellos gritan a mí yo los escucharé. Se encenderá mi ira y os haré morir a espada, dejando a vuestras mujeres viudas y a vuestros hijos huérfanos.

Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un pobre que habita contigo, no serás con él un usurero cargándole intereses. Si tomas en prenda el manto de tu prójimo se lo devolverás antes de ponerse el sol, porque no tienen otro vestido para cubrir su cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar?

Si grita a mí yo lo escucharé porque yo soy compasivo."

 

Salmo 17, 2-3a, 3bc-4, 47 y 51ab

R. Yo te amo, Señor, tú eres mi fortaleza.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;

Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,

mi fuerza salvadora, mi baluarte.

Invoco al Señor de mi alabanza

y quedo libre de mis enemigos.

Viva el Señor, bendita sea mi Roca.

sea ensalzado mi Dios y salvador.

Tú diste gran victoria a tu rey.

tuviste misericordia de tu ungido

 

Carta 1ª de S. Pablo a los Tesalonicenses 1, 5-10

Hermanos: Sabéis cuál fue nuestra actuación entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, acogiendo la palabra entre tanta lucha con la alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser un modelo para todos los creyentes de Macedonia y de Acaya. Desde vuestra comunidad, la palabra del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino en todas partes; vuestra fe en Dios había corrido de boca en boca, de modo que nosotros no teníamos necesidad de explicar nada, ya que ellos mismo cuentan los detalles de la visita que os hicimos: cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús desde el cielo, a quien ha resucitado de entre los muertos y que os libra del castigo futuro.

 

Evangelio según san Mateo 22, 34-40

En aquel tiempo, los fariseos, al oir que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba:

- Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?

Él le dijo:

- "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser". Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo". Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas.

 

Comentario Litúrgico

Porque forasteros fuisteis vosotros

Se habla del instinto de conservación como el impulso natural más arraigado en todos nosotros. Gracias a él, nuestra integridad física e incluso nuestra propia vida se conservan indemne a pesar de las posibles ocasiones en las que hemos estado a punto de perderlas.

Desde luego, ese instinto es un bien que ha hecho viable nuestra permanencia en este mundo y sería peligroso que lo perdiéramos por el mal funcionamiento de nuestra mente.

Hago esta reflexión a propósito de las lecturas de este domingo que nos invitan a examinar nuestros comportamientos con los demás en todas las posible circunstancias.

La lectura del Éxodo pormenoriza cuál es el comportamiento que Dios desea que los israelitas tengan con los demás en circunstancia tan aflictiva como ser emigrante en país extranjero. Y la razón para pedir esa benevolencia es que también los israelitas fueron extranjeros en Egipto.

En el evangelio nos encontramos con la conocida pregunta que hicieron a Jesús sobre el principal mandamiento. Ya sabemos que Jesús puso en primer lugar el amor al Padre, pero seguidamente presentó el segundo mandamiento: "amarás al prójimo como a ti mismo".

Como es fácil apreciar en los dos mandamientos divinos se nos invita a los hombres a ponernos en el lugar del otro y pensar cómo quisiéramos ser tratados. En otras palabras, y aludiendo a lo dicho al comienzo, el mandamiento divino del amor fraterno debe funcionar como un "instinto de conservación" pero aplicado al otro. Así, tendríamos constante atención para evitar la menor lesión en la dignidad o en la integridad física del otro.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

24, lunes: Rm 8, 12-17; Sal 67; Lc 13, 10-17.
25, martes: Rm 8, 18-25; Lc 13, 18-21.
26, miércoles: Rm 8, 26-30; Lc 13, 22-30.
27, jueves: Rm 8, 31-39; Lc 13, 31-35.
28, viernes: Ef 2, 19-22; Lc 6, 12-19.
29, sábado: Rm 11, 1-2; Lc 14, 1. 7-11.
30, domingo: Ml 1,14-2,2.8-10; 1Ts 2, 7-9.13; Mt 23, 1-12.

 

30 de octubre: Alonso Rodríguez (+ 1617)

Había nacido en Segovia, en un hogar que era casa, taller y tienda; hacía paños, telas... porque desde pequeño trabajó en el negocio familiar, que era precisamente este.

Sus padres lo mandaron a estudiar a la famosa Universidad madrileña de Alcalá de Henares, pero la muerte de su padre lo hizo dejar los estudios y volver al trabajo, para mantener a la familia.

Se casó y tuvo dos hijos, pero de nuevo la muerte se cruzó en su vida, o mejor dicho en la vida de las personas cercanas que lo rodeaban, y le cambió los planes a una edad todavía temprana. En este caso los que fallecieron fueron su mujer y sus hijos.

Alonso decide entonces entrar en la Compañía de Jesús, cuando tenía 32 años.

Como es propio de la Compañía, lo primero que hicieron fue mandarlo a estudiar, pero dado que no era precisamente una lumbrera, sus superiores decidieron enviarlo como hermano de la Compañía, a ejercer de portero en el Colegio de Montesión, en Palma de Mallorca. Allí permanecerá durante 45 años, hasta su muerte. Fue un portentoso místico, lleno de apariciones y éxtasis. Le encomendaron escribir sus experiencias y así se convirtió en escritor de ascética y místico. Cuando abría la puerta decía: "Señor, yo os abriré a Vos, por amor a Vos; ya voy Señor". Murió en 1617.

 

Los santos de la semana

24, lunes: Antonio Mª Claret, Luis Guanella.
25, martes: Bernardo Calbó, Juan Stone.
26, miércoles: Valentín y Engracia; Luciano y Marciano, Demetrio.
27, jueves: Evaristo, Vicente, Sabina y Cristeta,.
28, viernes: Apóstoles Simón y Judas.
29, sábado: Narciso, Marcelo.
30, domingo: Claudio, Lupercio y Victorico.


Contraportada

Se emitió el pasado domingo por la noche

Benedicto XVI recuerda la figura de Juan Pablo II en una entrevista para la televisión polaca

Publicamos parte de la entrevista que Benedicto XVI concedió al canal público de la televisión de Polonia con motivo de la Jornada del Papa celebrada el domingo en este país, a los 27 años de la elección del cardenal Karol Wojtyla como obispo de Roma.

La entrevista, emitida en la noche del domingo, ha sido realizada por el padre Andrzej Majewski, responsable de los programas católicos para la televisión pública polaca.

 

- ¿Cuáles son, según usted, Santo Padre, los puntos más significativos del pontificado de Juan Pablo II?

- Yo diría que podemos tener dos puntos de vista: uno "ad extra" -hacia el mundo- y uno "ad intra" -hacia la Iglesia-. Respecto al mundo, me parece que el Santo Padre, con sus discursos, su persona, su presencia, su capacidad de convencer, creó una nueva sensibilidad hacia los valores morales, hacia la importancia de la religión en el mundo. Esto hizo que se crease una nueva apertura, una nueva sensibilidad para los problemas de la religión, para la necesidad de la dimensión religiosa del hombre y, sobre todo, ha crecido -de forma inimaginable- la importancia del obispo de Roma. Todos los cristianos han reconocido -no obstante las diferencias y no obstante su falta de reconocimiento del sucesor de Pedro- que él es el portavoz de la cristiandad. Nadie más que él, a nivel mundial, puede hablar en nombre de la cristiandad y dar voz y fuerza, en la actualidad del mundo, a la realidad cristiana. Pero también para los no cristianos y para las otras religiones, él fue el portavoz de los grandes valores de la humanidad. También hay que mencionar que consiguió crear un clima de diálogo entre las grandes religiones y un sentido de responsabilidad común que todos tenemos con el mundo, aclarando que las violencias y las religiones son incompatibles y que juntos hemos de buscar el camino para la paz, en una responsabilidad común ante la humanidad.

Traslademos la atención ahora hacia la situación de la Iglesia. Debo decir, ante todo, que supo entusiasmar a la juventud con Cristo. Esto es nuevo si pensamos en la juventud del '68 y de los años setenta. Que la juventud se haya entusiasmado por Cristo y por la Iglesia y también por valores difíciles sólo podía conseguirlo una personalidad con ese carisma; sólo él podía movilizar a la juventud del mundo por la causa de Dios y por el amor de Cristo, como él lo hizo. En la Iglesia ha creado -creo- un nuevo amor por la Eucaristía. Estamos todavía en el Año de la Eucaristía, querido por él con tanto amor; ha dado un nuevo sentido a la grandeza de la Misericordia Divina; y también ha profundizado mucho en el amor a la Virgen y nos ha guiado así hacia una interiorización de la fe y, al mismo tiempo, hacia una mayor eficacia.

Es necesario mencionar naturalmente, como todos sabemos, lo esencial que ha sido también su contribución para los grandes cambios del mundo en el año '89, por la caída del así llamado socialismo real.

Últimos días de Juan Pablo II

-A lo largo de sus encuentros personales y de los coloquios con Juan Pablo II, ¿cuál fue el que más le impactó? ¿Podría contarnos sus últimos encuentros con Juan Pablo II?

- Sí. Los dos últimos encuentros los tuve, el primero, en el Policlínico Gemelli, en torno al 5-6 de febrero; y el segundo, el día anterior a su muerte, en su habitación. En el primer encuentro, el Papa sufría visiblemente, pero estaba totalmente lúcido y muy presente. Yo había ido sólo para un encuentro de trabajo, porque necesitaba alguna decisión suya. El Santo Padre, aunque sufriendo, seguía con gran atención cuanto le decía. Me comunicó en pocas palabras sus decisiones, me dio su bendición, me saludó en alemán, concediéndome toda su confianza y amistad. Para mi fue muy conmovedor ver, por una parte, cómo su sufrimiento estaba unido al Señor sufriente, cómo llevaba su sufrimiento con el Señor y por el Señor; y, por otra parte, ver cómo resplandecía su serenidad interior y su completa lucidez.

El segundo encuentro fue el día antes de que muriera: estaba, obviamente, más dolorido, se notaba, rodeado de médicos y amigos. Estaba todavía muy lúcido y me dio su bendición. Ya no podía hablar mucho. Para mí, su paciencia en el sufrimiento ha sido una gran enseñanza, sobre todo el llegar a ver y sentir cómo estaba en las manos de Dios y cómo se abandonaba a su voluntad. A pesar de los dolores visibles, estaba sereno, porque estaba en las manos del Amor Divino.

- Santo Padre le esperamos en Polonia. Mucha gente pregunta, ¿cuándo vendrá el Papa a Polonia?

- Sí, tengo la intención de ir a Polonia, si Dios quiere, si el tiempo me lo permite. He hablado con monseñor Dziwisz respecto a la fecha, y me dicen que el mes de junio sería el periodo más apropiado. Naturalmente todo está por organizar con las instancias competentes. En este sentido es una palabra provisional, pero parece que posiblemente el próximo junio pueda ir a Polonia, si el Señor me lo permite.

ZENIT


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