Semanario "Iglesia en camino"

Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 226 - Año V - 19 de octubre de 1997
Director: José María Gil


Portada

Los misioneros, mártires como Cristo

En el Domund de 1996 nuestra diócesis recaudó 32,5 millones de pesetas para la misiones

Hoy domingo celebra la Iglesia la Jornada Mundial de Misiones -el célebre Domund- bajo el lema "Los misioneros, mártires como Cristo". Juan Pablo II en su mensaje con motivo de esta celebración, que este año tiene como lema y guía la figura del misionero, auténtico mártir de la Iglesia actual y propagador de la figura de Cristo por todo el mundo, nos recuerda a todos los creyentes que Jesucristo fue el primer misionero.
Quiere el Papa resaltar la importancia de la evangelización cuando dos tercios de la humanidad no conocen todavía a Jesús. La Iglesia nos recuerda hoy el modo de vivir y la entrega generosa que lleva al misionero a una total donación de sí mismo, a veces hasta el martirio cruento de sus vidas.
En el periodo que va de 1950 a 1997, más de 1.040 misioneros, religiosos y laicos nativos de los países de misión han perdido la vida de forma violenta, entre ellos 28 españoles.
Nosotros, hemos de ayudarles con nuestra oración y limosna. En este último aspecto, hay que destacar que las colectas actuales sólo llegan a satisfacer un tercio de las cantidades solicitadas por las misiones.
A todos, de cara al Domund 97 que hoy se celebra nos corresponde hacer un esfuerzo extraordinario para que las cifras de la colecta de nuestra diócesis de Mérida-Badajoz superen los 32,5 millones del año pasado.

Editorial

Mujeres doctoras

Nos referimos, al menos en primera línea, a las tres que han sido declaradas doctoras de la Iglesia y que son, como es sabido, estas tres:
- Catalina de Siena, la santa contemplativa dominica del siglo XIV, que escribía cosas muy subidas sobre Dios y, a la par, aconsejaba e incluso corregía a los Papas de su tiempo.
- Teresa de Jesús, la estrella de nuestros santos del Siglo de Oro, madre y maestra, mística y reformadora, mujer singular donde las haya. - Y por último, Teresa de Lisieux, Teresita del Niño Jesús, alma angelical y profunda, narradora singular de la experiencia de Dios, misionera ardiente desde un convento de clausura.
Las dos primeras fueron declaradas doctoras de la Iglesia por Pablo VI el 27 de septiembre de 1970. El gesto del Papa Montini supuso en aquel momento una novedad muy llamativa, puesto que, hasta entonces, todos los investidos con este título eran santos y sabios varones, de acreditado magisterio en los siglos anteriores. Para ser doctor de la Iglesia se requerían tradicionalmente estas cuatro condiciones: santidad de vida, doctrina ortodoxa, erudición eminente y declaración expresa de la Iglesia.
Bien; con la nueva doctora, esta monja carmelita, fallecida a los veinticinco años, a finales del siglo XIX, a la que hoy, Domund del 97, coloca simbólicamente la birreta académica el Papa Juan Pablo II, se ratifica esa línea de darles tribuna en la Iglesia a sus mujeres más singulares. Se le marca así al feminismo cristiano una elevada línea de futuro, junto a otros pasos ya en marcha o que se vislumbran en el horizonte.
Vemos con gratificante asombro cómo las mujeres de todos los países van conquistando cotas legítimas hasta ocupar el papel que les es propio en la sociedad y en la Iglesia. En España y en Extremadura han equilibrado ellas ya la matrícula universitaria y sobrepasan cada año en borlas doctorales a sus condiscípulos varones. Bienvenidas sean más y más mujeres al prestigio intelectual y a la competencia personal en la sociedad y en la Iglesia.

Carta del Arzobispo

Pedro de Alcántara y Teresa de Jesús

Se dan casi de la mano en el santoral de la Iglesia, con sus fiestas respectivas, Teresa el día 15 y Pedro el 19 de octubre. También en vida estuvieron muy cerca entre sí y ambos tienen mucho que decirnos a los hombres y mujeres de hoy. Su amistad, empapada de Dios, nos ilumina y nos conmueve. El alcantarino, de quien se afirma con razón que ha sido el más santo de los extremeños y el más extremeño de los santos, nació al filo de dos centurias, en 1499, dieciseis años antes que Teresa de Cepeda y Ahumada, a la que, en su ciudad natal de Ávila se la nombra, sin más, como la Santa. Entrañados ambos, por lo tanto, en su tierra, en su pueblo y en su tiempo. "Era muy viejo, dice la Santa, cuando lo vine a conocer y tan extrema su flaqueza, que no parecía sino hecho de raíces de árboles" (Libro de su Vida, Cap. XVII). Este primer encuentro tuvo lugar, como es sabido, en agosto del año 1560, cuando Fray Pedro contaba sesenta y uno. Claro que su estampa no era sólo a causa de sus años.

Teresa sobre Pedro

La Santa, en ese capítulo del Libro de su Vida, cincela, con trazos inimitables, la silueta más fiel y acabada, en lo físico y en lo moral, que nadie hiciera sobre el santo franciscano. "¡Qué bien, dice, nos le llevó Dios ahora a este bendito Fray Pedro de Alcántara! No está el mundo ya para sufrir tanta perfección. Dicen que las saludes están muy flacas y que no son los tiempos pasados".
Describe luego Madre Teresa las múltiples facetas del penitente del Palancar en ayunos, privaciones del sueño, crudas y crueles intemperies del frío y del calor, extremada modestia de sus ojos. Pero lo más bonito aquí es la confianza y cariño paterno-filial que se daba entre los dos. Lo que Teresa escribe sobre él lo había escuchado de sus labios como una confidencia, como una prueba de cariño. "Este santo que digo ... díjome a mí y a otra persona de quien se guardaba poco, el amor que me tenía era la causa porque quiso el Señor le tuviese para volver por mí y animarme en tiempo de tanta necesidad, como he dicho y diré...".
Está hablando Teresa de un siervo de Dios ya en su seno, y del que guarda los más sabrosos recuerdos. Oigámosla: "Con toda esa santidad, era muy afable, aunque de pocas palabras, si no era con preguntarle, porque tenía muy lindo entendimiento". No lo ve ella, por tanto, como el penitente áspero y hosco, sino todo lo contrario. La misma descripción que hace de su físico como "hecho de raíces de árboles", no lo convierte en repelente, antes al revés; tendría la dignidad y la elegante nobleza de las encinas y los olivos en el crudo invierno.
Como refrendo de Dios a estos sentimientos de amor y reverencia entre fray Pedro y Teresa, contará ella después, como gracia extraordinaria que "un año antes que muriese me apareció estando ausente y supe que se había de morir y se lo dije, estando algunas leguas de aquí. Cuando expiró me apareció y dijo cómo se iba a descansar. Yo no le creí y díjelo a algunas personas y desde ocho días vino la nueva cómo era muerto, o comenzado a vivir para siempre, por mejor decir". A partir de entonces, la santa de Ávila consideró a su amigo como a un santo consumado, al que se encomendaba con toda familiaridad y del que asegura haber recibido gracias sin cuento, incluídas varias apariciones, fenómeno tan frecuente en su experiencia interior.
Cuando más se relacionaron y apoyaron entre sí fue en los dos últimos años de la vida de fray Pedro, cuando él era ya Comisario de la Custodia y Provincia alcantarina de san José, con sede en Arenas de San Pedro. Aunque ya muy menguado de fuerzas y maltrecho en sus dolencias, el Santo se hacía llevar con frecuencia a la capital abulense, para promocionar fundaciones de sus conventos reformados, y allí pasaba semanas enteras, con amigos santos y entrañables, tanto clérigos como seglares. Allí se multiplican sin duda también las entrevistas entre ambos y de entonces son las dos cartas que él dirige, a Teresa y al Obispo, en abril y agosto de 1545. La de la Madre Teresa lleva un pomposo encabezamiento, tan al estilo de la época: "A la muy magnífica y religiosísima señora doña Teresa de Ahumada, que nuestro Señor haga santa". De esta carta puede afirmarse que es la flor de los escritos de san Pedro de Alcántara y que refleja, con la mayor transparencia y energía, la radicalidad evangélica del patrón de Extremadura. Imposible transcribir aquí el texto en su integridad. Pero digo que sobresale en ellas el alto listón de santidad que se fijaban a sí mismos el autor y la destinataria de la carta.

Pedro sobre Teresa

Para entenderla cabalmente hay que estar al tanto de la aventura interior de Teresa de Jesús, sobre todo en sus opciones más radicales por la pobreza de sus fundaciones, echándolas a volar 'sin renta', contra el parecer de sesudos teólogos y de prudentes obispos, escaldados, es cierto, por la miseria material y espiritual de bastantes Comunidades de la época, que, según el propio fray Pedro "vivían en pobreza sin amarla". Otro tema de Madre Teresa eran sus experiencias místicas, a veces con apariciones celestes, que turbaban su corazón y la sumían en dudas atroces sobre si estaba alucinada o hasta manipulada por el demonio. Andaba de confesor en confesor, muchos de ellos varones insignes, pero sin encontrar la paz de su alma.
Cuando ella descubre al Santo de Alcántara nos dice de arranque: "Casi a los principios vi que él me entendía por experiencia, que era todo lo que yo había menester ... este santo hombre me dio luz en todo y me lo declaró y dijo que no tuviese pena, sino que alabase a Dios y estuviera tan cierta que era espíritu suyo ... y como me veía con los deseos que él ya poseía por obra y me veía con tanto ánimo, holgábase de tratar conmigo; que a quien el Señor llega a este estado, no hay nada que se iguale a topar con quien le parece que le ha dado el Señor principios de esto".
¿Qué quitar ni poner en el texto que antecede? De santo a santa, de santa a santo. Esto, en lo que atañe al intercambio recíproco de vivencias espirituales. Pero Teresa planteó a Pedro otra pregunta peliaguda: la de su locura evangélica en la profesión de la pobreza. La respuesta le vino de palabra, pero especialmente en la carta inmortal de fray Pedro, de la que sólo caben aquí estas líneas:
"Bien es tomar parecer de juristas y teólogos, pero en la perfección de la vida no se ha de tratar sino con los que la viven... Si vuestra merced quiere seguir el consejo de Jesucristo en materias de pobreza, sígalo ... El hará que le vaya muy bien como le ha ido a todos los que le han seguido... Yo no alabo simplemente la pobreza, sino la sufrida con paciencia por amor de Cristo nuestro Señor... Téngolo visto, aunque creo más a Dios que a mi experiencia, que los que son de todo corazón pobres con la gracia de Dios viven vida bienaventurada, como en esta vida la viven los que aman, confían y esperan en Dios".
El texto es de san Pedro de Alcántara. La firma que sigue es mía. No se confundan, por favor.
+ Antonio Montero
Arzobispo de Mérida-Badajoz

Centrales

La Iglesia no cuenta con medios suficientes para las misiones

Este domingo, 19 de octubre, los mil millones de católicos del mundo celebrarán el día del Domund. En muchos países esta celebración es sinónimo de las colectas que hacen los niños para enviar sus modestas pero significativas ayudas a los lejanos países de misión. En otros, esta imagen forma parte de un recuerdo nostálgico del pasado. Esta fecha plantea serios interrogantes a los cristianos: en las vísperas del umbral del Tercer milenio: ¿qué hacen los cristianos para que el nombre de Cristo sea conocido por los millones de personas que todavía no han oído hablar de Él?
Para comprender un poco mejor la labor misionera de la Iglesia católica, la agencia internacional "Fides" ha entrevistado al secretario general de la Obras de la Propagación de la Fe, el canadiense monseñor Bernard Prince.

Fraternidad entre las Iglesias

- ¿Qué es la gran colecta para la Jornada Mundial de las Misiones que se celebra el 19 de octubre?
- Es una muestra concreta de fraternidad entre las Iglesias ricas y las pobres para sostener la misión dirigida a los no cristianos. En este sentido, hay que señalar que también los pobres dan de su pobreza, proporcionalmente. Las pequeñas sumas de África, comparadas con las de Italia o de España, no son nada, pero para los africanos son sumas enormes. Hace tres años, nos conmovimos al ver que una parroquia de Ruanda mandó 70 dólares para la colecta del Domund durante las terribles masacres que vivió este país. Todos estábamos sorprendidos.
Las contribuciones de Europa y América son muy bajas, si se tiene en cuenta la población y la renta 'per cápita'. La generosa suma de Italia, por ejemplo, corresponde a 5 centavos de dólar por habitante. En el Canadá inglés, el promedio por es de 35 centésimos de dólar... Un aumento de la generosidad de las Iglesias de la antigua cristiandad no vendría nada mal.
- Con estas donaciones, ¿consiguen cubrir las necesidades misioneras?
-Hay que precisar otro aspecto: la gente parece ser más generosa cuando se trata de ayudar al desarrollo material, pero para el desarrollo espiritual cada vez hay menos donaciones. Si alguien realiza un proyecto agrícola, es fácil encontrar la financiación, pero para construir una iglesia, un convento, o para lanzar programas de pastoral, imprimir libros litúrgicos, etc. no se encuentra ayuda. Sin embargo, la mayor parte de las solicitudes que recibimos piden breviarios, misales, etc. Un breviario en francés o inglés cuesta 150 dólares, lo que supone el salario de un año entero de muchos sacerdotes africanos o asiáticos...
-¿Cómo se financia la Obra de la Propagación de la Fe?
-Las ofrendas del Domund constituyen la mitad de la suma que distribuimos. El resto proviene de testamentos, ofrendas semanales o mensuales de personas que ofrecen regularmente sumas, grandes o pequeñas. En total recibimos al año 150 millones de dólares: apenas una cuarta parte de lo que necesitaríamos.
Hay también urgencias: la principal necesidad de África son los seminarios. Hay muchas vocaciones y los seminarios están abarrotados. Tendríamos que construir inmediatamente en África al menos diez seminarios, pero no tenemos dinero. Muchas vocaciones esperan, hay centenares de seminaristas, pero no hay suficiente espacio. El Santo Padre dijo hace unos años que ninguna vocación debería perderse por falta de dinero...

Animación misionera

- ¿Sólo se dedican a recoger y distribuir dinero?
-No, asistimos también con animación espiritual e información misionera. Esta animación se lleva a cabo también en países de África y de Asia. Y el resultado, se ha traducido precisamente en el aumento de vocaciones, y de vocaciones misioneras.
En estos momentos, africanos, asiáticos, latinoamericanos ya están siendo enviados a otros países a evangelizar. Y ciertamente no sólo quieren ir a América para tener una vida más cómoda. En Estados Unidos hay misioneros de África, sacerdotes y religiosas, que trabajan con grupos de descendencia africana. Europa absorbe también a misioneros africanos y asiáticos, pero su necesidad es vital en sus pueblos de origen, donde hay un sacerdote por cada diez mil personas.
FIDES-ZENIT

El año pasado nuestra diócesis aportó 32,5 millones de pesetas

Un centenar largo de países concurren en la constitución del Fondo Mundial de Solidaridad al servicio de todas las misiones. Las Obras Misionales Pontificias de cada nación comunican a la Santa Sede los resultados de las colectas; y a ella, igualmente, llegan todos los años las peticiones de ayuda de las casi mil circunscripciones eclesiásticas que existen en los territorios de misión. A la vista de las peticiones y de la recaudación mundial, la Asamblea General de los Directores Nacionales de las citadas Obras determina el montante de la ayuda económica a cada joven Iglesia misionera. A cada Dirección nacional se le asignan los territorios de misión a los que ha de remitir las subvenciones y el importe de éstas.
Hay que destacar que las colectas actuales sólo llegan a satisfacer un tercio de las cantidades solicitadas por las misiones y, debidamente analizadas, dadas por urgente.
A todos nosotros de cara al Domund'97 nos corresponde hacer un esfuerzo extraordinario para que las cifras de la colecta de nuestra diócesis de Mérida-Badajoz alcancen un progresivo aumento. Recordamos las últimas cifras obtenidas en los pasados años:
1994.........28.000.000
1995.........30.334.008
1996.........32.554.253

28 misioneros españoles martirizados desde 1950

El Domund«97 rinde homenaje al testimonio de heroísmo y servicio de los misioneros

Hoy domingo, celebra la Iglesia, un año más la Jornada Mundial de Misiones bajo el lema "Los misioneros, mártires como Cristo". Juan Pablo II en su tradicional mensaje con motivo de esta celebración, que este año tiene como lema y guía la figura del misionero, auténtico mártir de la Iglesia actual y propagador de la figura de Cristo por todo el mundo, nos recuerda a todos los creyentes que Jesucristo fue el primer misionero.
Quiere el Papa con su mensaje resaltar la importancia de la evangelización cuando dos tercios de la humanidad no conocen todavía a Jesús. La Iglesia nos recuerda hoy el modo de vivir y la entrega generosa que lleva al misionero a una total donación de sí mismo. Bien es verdad, como nos recuerda el Pontífice, que la acción misionera nos corresponde a todos, pero ellos son los que, de una manera más creíble, encarnan está misión en los lugares más lejanos y difíciles. Están lejos de nosotros, fuera de su tierra y de sus familias, son el rostro visible de nuestras comunidades cristianas.

La primera hucha

Hace 175 años, en 1822, surge en Francia la Obra de la Propagación de la Fe como fruto de la inquietud misionera de una mujer, Paulina Jaricot, al advertir que a muchos misioneros y misiones del mundo les falta la cooperación de otras Iglesias. Pío XI, quien había asumido esta Obra como órgano propio de la misma Sede Apostólica, un domingo de Pentecostés del año 1922, interrumpe su homilía y, despojándose de su solideo, pidió con él, a la inmensa muchedumbre que llenaba la Basílica de San Pedro, ayuda para las misiones. Aquel día nació en el mundo católico la primera hucha del Domund.

Mártires, como Cristo

En el periodo que va de 1950 a 1997, más de 1.040 misioneros, religiosos y laicos nativos de los países de misión han perdido la vida de forma violenta. Por eso, esta jornada del Domund invita a vivir el dolor y la angustia del martirio y quiere ser un emotivo homenaje a todos ellos y a los 200.000 misioneros que tiene hoy la Iglesia Católica en el mundo, de los cuales 25.000 son españoles. Porque, como ha expresado Juan Pablo II, "es preciso que las Iglesias locales hagan todo lo posible por no perder el recuerdo de quienes han sufrido el martirio."

Noticiario diocesano

El Monasterio Guadalupe ha acogido la celebración de un congreso sobre san Pedro de Alcántara,como preparación para el V centenario de su nacimiento

La comunidad franciscana del Monasterio de Guadalupe ha querido adelantarse a las celebraciones del V Centenario del nacimiento de uno de los grandes maestros españoles de la espiritualidad: el franciscano san Pedro de Álcántara (1499-1562), gran protagonista de la reforma franciscana del siglo XVI. Para ello ha organizado, con la colaboración de la Junta de Extremadura, un congreso que ha reunido del 7 al 11 de octubre en Guadalupe, bajo el tema "San Pedro de Alcántara, hombre universal", a los más destacados especialistas de la vida y obra de este santo. El acto inaugural estuvo presidido por el vicepresidente de la Junta de Extremadura, don Carlos Sánchez Polo, y en él el arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero, dio una conferencia sobre el santo y su mensaje a los hombres de hoy, reivindicando una mayor atención a vencer en nuestra región los focos de pobreza y marginación y a lograr un crecimiento que no sólo sea material, sino también en valores éticos y espirituales, tan propio del alma del pueblo extremeño.
A lo largo de seis días expertos en mística y teología han ido desgranado la biografía, espiritualidad y mensaje del reformador alcantarino, e incluso la geografía de la Descalcez franciscana en Extremadura, visitando el convento de la Purísima Concepción en El Palancar, donde el obispo de Coria-Cáceres, don Ciriaco Benavente, recibió a los participantes en el Congreso.
En cuanto a la mística, el profesor Melquiades Andrés, encuadró la espiritualidad de san Pedro de Alcántara en el contexto de la mística española, calificando la reforma franciscana, encarnada por san Pedro de Alcántara, como una vuelta al Evangelio, en una región -Extremadura- en la que se han dado la más fuerte impronta franciscana de todas las de España, con más de setenta conventos, verdaderos centros de espiritualidad que tanto han calado en la religiosidad popular. Después esta reforma franciscana sería llevada a América, a través de los, también franciscanos, Doce Apóstoles de México.
El congreso además ha contemplado la rica herencia cultural y artística que dimana de la obra y figura de san Pedro de Alcántara, desde las artes plásticas -analizadas por el sacerdote y académico Francisco Tejada Vizuete- hasta el análisis literario de los escritos del místico extremeño, expuesto por el catedrático Manuel Pecellín.
Con motivo de este Congreso, la comunidad franciscana, que tanto está contribuyendo al engrandecimiento del patrimonio artístico del Monasterio de Guadalupe, ha querido dejar constancia pictórica de este congreso alcantarino con un bello lienzo al óleo, obra del pintor Juan Manuel Núñez Báñez, que a partir de ahora está colocado en la basílica guadalupense y que representa a san Pedro de Alcántara y su vinculación a Nuestra Señora Guadalupe.

El Seminario Metropolitano inició un nuevo curso

Don Ramón González Mancha, profesor del centro, impartió la lección inaugural, que versó sobre la "Historia del tiempo presente"

El Seminario Metropolitano de Badajoz comenzó solemnemente el día 10 de octubre un nuevo curso académico con una serie de actos que fueron presididos por el Arzobispo don Antonio Montero y a los que asistieron numerosos padres de alumnos .
La lección inaugural, con el título "Historia del tiempo presente", estuvo a cargo de uno de los profesores del centro, el sacerdote don Ramón González Mancha, quien hizo un repaso, a modo de crónica , por el mundo de las últimas décadas, desentrañando sus claves y ofreciendo, al mismo tiempo, un balance de situación en el que se detuvo tanto en los puntos negativos como positivos de la historia reciente de la humanidad y el papel de la Iglesia en ella. Para el profesor González Mancha, entre los primeros están el paro y la inflación, el recorte en las políticas sociales, el rechazo a los inmigrantes, el terrorismo, la droga y el narcotráfico, y el sida. Como rasgo positivo, además del progreso creciente, la aparición de las nuevas tecnologías y la conquista de las libertades democráticas, don Ramón destacó también la cada vez mayor incorporación, en igualdad de derechos, de la mujer a todas las esferas sociales, políticas y laborales.
La respuesta de la Iglesia a la historia presente, ha de ser, según el ponente, la que propuso el Concilio Vaticano II y vivida por cristianos que sean auténticos testigos o "mártires" de Cristo.

Descenso vocacional

El Seminario cuenta este curso recién iniciado con un total de setenta y siete alumnos residiendo en sus dependencias, de los cuales 50 son alumnos del Seminario Menor (en los cursos de 2¼ de ESO a 3¼ de BUP) y el resto corresponde a los del Mayor (de COU a 6¼ de Eclesiásticos), a ellos se podrían añadir tres seminaristas más que están realizando diversas experiencias fuera del Seminario.
El curso pasado el Seminario contaba con un total de 124 alumnos, por lo que se ha producido un descenso vocacional, que el rector del mencionado centro, don Pedro M» Rodríguez Gallego, achacó, en su intervención, al secularismo y falta de compromiso de la sociedad actual, señalando además que hay que mirar al futuro con esperanza y tomar el fomento vocacional como un empeño de toda la diócesis.
En el mismo sentido de llamada al trabajo esperanzado por el fomento vocacional se expresó el Sr. Arzobispo, quien, en la homilía de la misa de Espíritu Santo, animó a los seminaristas a dejarse llevar por Él, llenarse de sus dones y así identificarse con Cristo, en el tiempo formativo del Seminario, conjugando experiencia de Dios, estudio, y convivencia fraterna, alegre y deportiva.

El Movimiento Scouts Católico de la diócesis ha celebrado en Badajoz su primera asamblea, con asistencia de grupos de Almendralejo, Azuaga, Badajoz y Villafranca de los Barros El Colegio Virgen de Guadalupe de Badajoz ha acogido la celebración de la primera asamblea del Movimiento Scouts Católico de la diócesis de Mérida-Badajoz, después de haber sido admitido como miembro de pleno derecho y en la Asamblea Nacional de este movimiento que se ha celebrado este año en Murcia. A la asamblea diocesana han asistido cincuenta y tres responsables del Movimiento Scouts que representaban a los grupos fundadores de "San José ", de Villafranca de los Barros; "Pedro de Valdivia", de la barriada pacense del Gurugú y el "Guadalupe", de la de San Roque, y a los tres grupos que han pedido su incorporación como miembros en formación: el del "Santo Cristo", de Azuaga; el de "San Pedro de Alcántara", de la barriada pacense de Suerte de Saavedra; y el del "Santo Angel", de Almendralejo. En total estos grupos scouts católico agrupan a casi un millar de niños y jóvenes en la diócesis de Mérida-Badajoz. La asamblea comenzó con el rezo de unos salmos, y, posteriormente, se informó de la integración a nivel nacional, de las actividades realizadas el curso anterior, se ratificaron cargos del movimiento y se procedió al nombramiento de otros nuevos. También se fijaron los objetivos formativos para el curso que se ha iniciado, que tiene como lema "Peregrinos hoy", acordando también un primer encuentro en Berlanga los días 8 y 9 de noviembre, con el que inaugurar la llamada "ronda solar " scouts. Don Antonio Becerra, director del Secretariado diocesano de Pastoral Juvenil, presente en la asamblea, animó a los responsables scouts a sentirse con este movimiento miembros activos de la Iglesia diocesana.

Las religiosas de Táliga dan gracias por la beatificación de su fundadora

Juan Pablo II proclamó el pasado domingo, día 12 de octubre, a cinco nuevos beatos de la Iglesia, entre ellos a Emilia D'Oultremont, madre de familia y después, al hacerse religiosa, Madre María de Jesús, fundadora de la Congregación de María Reparadora que hoy están extendidas por 21 países y que tiene, desde hace 13 años, una casa en nuestra diócesis, en concreto en la localidad de Táliga. Allí conviven con la gente del pueblo, les ayudan en sus necesidades, colaborando además en diversas tareas pastorales de la parroquia.
Con motivo de la beatificación de su fundadora, la comunidad de Táliga ha celebrado una misa de acción de gracias que el pasado día 17 fue presidida por el Arzobispo don Antonio Montero.
La Beata María de Jesús "nos recuerda -dijo el Papa en la beatificación- que en la adoración eucarística, es donde bebemos de la fuente de la vida que es Cristo y encontramos la fuerza para nuestra misión cotidiana".

La Confer diocesana ha celebrado en Villagonzalo su Asamblea general

La Confer de Mérida-Badajoz, confederación que agrupa a los religiosos y religiosas de vida activa de la diócesis, ha celebrado el día 11 de octubre en la Casa de Oración de Villagonzalo su Asamblea General a la que ha asistido una treintena de personas, presididas por el delegado diocesano para la Vida Consagrada, don Manuel Santos, y el presidente de la mencionada confederación diocesana.
Los actos del encuentro comenzaron con una meditación dirigida por la Hermana María Teresa Domínguez, monja clarisa del Real Monasterio de Santa Ana, en Badajoz, quien expuso a los participantes, en su inmensa mayoría religiosas, unas reflexiones sobre la experiencia de Dios y la vida religiosa, bajo la suya propia de oración como monja contemplativa.
Durante la asamblea también se expuso a los participantes los objetivos propuestos por la Confer diocesana para el año de 1998, dedicado al Espíritu Santo, dentro de los preparativos del Jubileo del Año 2000. Entre otros, estos han sido: profundizar en el carisma de la vida consagrada, prestar una especial atención a la pastoral juvenil y vocacional y potenciar los distintos departamentos de la Confer diocesana y su presencia en las distintas zonas. Se quiere también propiciar los encuentros entre religiosos y religiosas jóvenes.
También fueron estudiadas las propuesta para este curso de 1997-98, entre las que destacan la organización de jornadas sectoriales de estudio e intercambio de experiencias sobre pastoral educativa, parroquial, etc. Los asistentes a la asamblea tuvieron reuniones por grupos en que debatieron estos objetivos y propuestas, terminando la jornada con una sesión plenaria y la celebración de la Eucaristía que fue presidida por el Arzobispo de Mérida-Badajoz, don Antonio Montero.

Mirada a nuestro tiempo

Conciencia misionera

La Iglesia existe para continuar la misión de Jesucristo, que trae a la tierra con su presencia (palabras y hechos) la buena noticia de la salvación que Dios ofrece a todos los hombres. A esto es a lo que llamamos evangelizar, a proclamar con la voz y con las obras que Dios está con nosotros y quiere nuestra felicidad, tanto para nuestro vivir cotidiano como para nuestro vivir eterno.
Eso lo hace la Iglesia en circunstancias unas veces más favorables, por la acogida y la comprensión que recibe, y otras veces menos, por el rechazo, la frialdad o el ambiente en que cae su ofrecimiento.
En unos casos y en otros, la conciencia misionera está despierta y siempre surgen modelos y acciones que reflejan esta actitud de la Iglesia. Pero es en los tiempos difíciles, en los que abunda la increencia y la indiferencia, en los que se ha de intensificar la conciencia y la acción misionera. En tales circunstancias lo primero que hemos de hacer, aparte de conocer la situación y aceptar los retos que nos plantea, es comprometernos con ardor en la evangelización, poniendo toda nuestra vida al servicio del anuncio del Evangelio a aquellos que no saben que Dios tiene un proyecto de felicidad para el hombre.
Pero sólo eso no basta, es necesario también encontrar nuevos métodos de acoger y de acercarse, abandonando, si fuera preciso, los viejos; y buscar nuevas expresiones , tanto de las personas como de las instituciones, que respondan a la novedad de las situaciones en las que la Iglesia ofrece el Evangelio, siempre viejo y siempre nuevo.
Amadeo Rodríguez

Página litúrgica

Celebramos el XXIX Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios:

Libro del profeta Isaías 53, 10-11

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento. Cuando entregue su vida como expiación, verá su descendencia, prolongará sus años; lo que el Señor quiere prosperará por sus manos. A causa de los trabajos de su alma, verá y se hartará, con lo aprendido mi siervo justificará a muchos, cargando con los crímenes de ellos.

Salmo 32, 4-5, 18-19, 20 y 22

R.Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros,
como lo esperamos de ti

Los ojos del Señor están puestos en sus fieles,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre.

Carta a los Hebreos 4, 14-16

Hermanos:
Mantengamos la confesión de la fe, ya que tenemos un sumo sacerdote grande que ha atravesado el cielo, Jesús, Hijo de Dios.
No tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino que ha sido probado en todo exactamente como nosotros, menos en el pecado. Por eso, acerquémonos con seguridad al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y encontrar gracia que nos auxilie oportunamente.

Evangelio según san Marcos 10, 35-45

En aquel tiempo se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron:
- Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir.
Les preguntó:
- ¿Qué queréis que haga por vosotros?
Contestaron:
- Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda.
Jesús replicó:
- No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?
Contestaron:
- Lo somos.
Jesús les dijo:
- El cáliz que yo voy a beber lo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentaros a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo; está ya reservado.
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan.
Jesús reuniéndolos les dijo:
- Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros nada de eso: el que quiera ser grade, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos.

Lecturas bíblicas para los días de la semana

20, lunes: Rm 4, 20-25; Lc 1, 69-75; Lc 12, 13-21.
21, martes: Rm 5, 12, 15b, 17-19, 20b-21; Lc 12, 35-38.
22, miércoles: Rm 6, 12-18; Lc 12, 39-48.
23, jueves: Rm 6, 19-23; Lc 12, 49-53.
24, viernes: Rm 7, 18-25a; Lc 12, 54-59.
25, sábado: Rm 8, 1--11; Lc 13, 1-9.
26, domingo: Jr 31, 7-9; Hb 5, 1-6; Mc 10, 46-52.

Comentario litúrgico

Vosotros, nada de eso

JesÚs y sus discípulos estaban ya casi llegando a Jerusalén, allí le esperaba la pasión y la muerte. Era algo que se palpaba en el ambiente y que Jesús había advertido a los suyos. Esta situación hace más comprensible la petición de los dos hermanos.
Tiene un cierto parecido con la petición del joven rico del pasado domingo. Aquí también, aparentemente, se trata de una petición "piadosa": "Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda".
La realidad de la escena, lo sabemos por todo el contexto de la subida a Jerusalén, no es nada "piadosa". Los dos hermanos viendo que todo se terminaba con la muerte de Jesús, quieren asegurarse los puestos de honor en la otra vida. Era pura y simple rivalidad con los otros discípulos que, como dice el texto,"al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan".
Estremece constatar la mediocridad del corazón humano. El Maestro está encarando la pasión y la muerte, y los apóstoles disputándose los primeros puestos. Si en el pasaje del joven el ídolo era la riqueza, en este es la soberbia, la competitividad, el afán de sobresalir. ¡Cuánto hay de esto en nuestra Iglesia: jerarcas, parroquias, cofradías, equipos de formación, etc.!
Incansable, Jesús "reuniéndolos les dijo". A todos viene bien meditar sus palabras: denuncia la tiranía de los grandes sobre los débiles y añade "Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor...". Es el nuevo orden que debe regir en la comunidad de los discípulos "porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos".
Antonio Luis Martínez

Santoral

25 de octubre: Crisanto y Daría (+ 283)

Estos esposos pertenecen al patriciado romano y son hijos de familias ilustrísimas entre la clase senatorial del Imperio: todo un ejemplo de la "jet" de su tiempo, o sea, una especie de boda sonada de estas que tanto hubieran gustado hoy a las revistas del corazón.
El matrimonio vive fiel y felizmente su amor conyugal, y es uno de aquellos enlaces que hará exclamar a un autor pagano: "¡Los cristianos tienen en común lo que todos tenemos en particular y, en cambio, poseen particularmente lo que todos tenemos en común!" Se refería al dinero sorprendentemente compartido por los cristianos, y a las mujeres, cuya fidelidad las consagraba sólo para sus maridos y viceversa. Tanto Crisanto como Daría, esposos y enamorados, comparten sus bienes con los menesterosos y oran fervientemente en común. También participan juntos en la Eucaristía y ello les cuesta la vida, cuando Numeriniano manda cegar las puertas de un pequeño oratorio en que se celebra la misa, enterrando vivos a todos los participantes, entre los que destacan, por su fama de santidad, nuestros dos cónyuges.
La Vía Salaria es, desde entonces, el santuario donde nadie fue capaz de sepultar el amor sacramental de la pareja cristiana, ungido por el don nupcial del bautismo y alimentado en las eternas bodas eucarísticas del Cordero.
No hay tumba capaz de enterrar la vida del amor de Cristo en el corazón de los esposos. Amén. Aleluya.
Manuel Amezcua

Santos de la semana

20, lunes: Cornelio, Adelina, María Bertilla, Magdalena de Nagasaki.
21, martes: Úrsula, Dacio, Malco, Ciclinia, Viator.
22, miércoles: Marco, Abercio, Valerio, Moderón, María Salomé.
23, jueves: Servando y Germán. Juan de Capistrano, Severino.
24, viernes: Antonio María Claret, Ciríaco, Claudino, José Lé Dang.
25, sábado: Crisanto, Daría, Crispín, Crispino, Frutos, Bernardo Calbó.
26, domingo: Luciano, Marciano, Rogaciano, Demetrio.

Contraportada

Un cura extremeño, vicario general en Costa Rica

Juan José Navarro Plaza lleva 30 años en la diócesis de Tilarán

El Anuario Pontificio, catálogo en el que se recogen los datos de la Santa Sede y de todas las diócesis y congregaciones del mundo, da el tratamiento prelaticio de "monseñor" a don Juan José Navarro Plaza, un cura de nuestra diócesis, de Valdelacalzada en concreto, que lleva más de 18 años como vicario general de la diócesis de Tilarán, en Costa Rica. Para allá se embarcó a mediados de los sesenta junto con otros compañeros del clero pacense. Desde entonces no ha hecho otra cosa que servir en distintas comunidades parroquiales, desde las más apartadas hasta la de la mismísima catedral.
Se le ha pasado la mitad de la vida en una aventura llena de optimismo y espíritu evangelizador. Ese es su talante.
Ahora, a una de sus primeras parroquias están a punto de hacerla cabecera de una nueva diócesis y a lo mejor le cuadra plenamente a nuestro cura lo de "monseñor". Además de tratamiento ya tiene experiencia y valía. Pero, ¿quién sabe en estas cosas...?
- ¿Podría describir un poco como es la diócesis de Tilarán?
- Situada al norte de Costa Rica y limítrofe con Nicaragua, la diócesis de Tilarán tiene una extensión de 17.000 km2 y cuenta con unos 350.000 habitantes. Es una zona muy turística ya que posee las playas más bonitas del país. Hay también mucha ganadería y es el gran granero del país. La gente es muy sencilla y acogedora. En cuanto a la vida eclesial de la diócesis, ésta es muy viva y responsable, en la que los seglares tienen una parte muy activa. Los sacerdotes no podemos llegar a todo, por eso los seglares han asumido sus responsabilidades y muchos de ellos están preparados para la catequesis, para la atención de comunidades y demás servicios pastorales. En este sentido me gustaría tener allá los medios que hay en España para ayudar aún más a formar a los seglares como agentes de evangelización y en eso necesitamos colaboración económica de España, sobre todo cuando estamos a punto de hacer otra diócesis que será constituida dentro de poco, nacida de la nuestra.

Más de media vida

- ¿Desde cuándo está usted en Costa Rica?
- Llegué a Costa Rica, junto con otros compañeros de la diócesis de Badajoz, hace treinta años, al poco de ser ordenado de sacerdote y con la desgracia de que, mientras yo iba en el barco con rumbo a Costa Rica, murió mi padre en España. Fue algo muy triste y duro.
- ¿En qué se ha ocupado durante tantos años?
Al poco de llegar, el obispo nos dio el nombramiento pastoral y a mí me tocó ir a Puntarenas, ciudad que pronto será obispado. Allí estuve un año y pasé después a otra parroquia: Jicarál de Puntarenas, una población que tenía muy mal acceso ya que normalmente sólo se podía llegar a ella después de tres horas y media navegando en una lancha. Los caminos eran muy malos y cuando llovían quedaban intransitables.

La etapa más feliz

En ese destino estuve siete años haciendo muchas cosas: desde multitud de caminos hasta un colegio de secundaria. Sólo me faltó atender algún parto y a punto estuve de hacerlo, ya que en aquellos tiempos y lugares encontrar a un médico era rarísimo. Fue una etapa muy bonita en mi vida. Yo digo que esa parroquia es mi segunda patria chica. Fue el periodo más duro y bonito de mi vida sacerdotal. Allí dejé lo mejor de mí y les vi prosperar espiritual y materialmente: hicimos más de 100 kilómetros de caminos, se construyeron escuelas, ermitas, el templo parroquial... y el centro de nutrición. A esto último me movió la pena enorme que me dio cuando llegué y vi el agua sucia correr a los pies de los niños descalzos. Aquella miseria me llegó al alma... Y nos pusimos a trabajar.
- ¿Qué echaba de menos en esa etapa tan dura y feliz a la vez?
-A los compañeros sacerdotes. Estaba solo. Lo asumí y lo traté de superar por medio del activismo que, al mismo tiempo, allá era emergencia. Gracias a Dios, por esas emergencias pude sostener mi vocación sacerdotal en medio de la soledad sacerdotal. A la vez aquello me hizo mucho bien porque supe vivir la soledad con optimismo.

Una plaza de toros

De allí pasé a las Juntas de Abangares, un pueblo minero, donde estuve otros siete años. Me encontré con una parroquia en la que había que construir una residencia de ancianos para 40 ó 50 personas. Para sacar adelante esta obra tuve que hacer una plaza de toros, no para torearlos como en España, ya que allí la gente se divierte subiéndose en ellos hasta que aguantan encima, como en los rodeos americanos. La plaza que había estaba derruida, así que hicimos una nueva. Con los ingresos que sacábamos pudimos construir la residencia para los ancianos.
- ¿Y cuál fue la siguiente "plaza" en la que tuvo que lidiar problemas...?
-- Me trasladaron a la capital de la diócesis, en concreto a la catedral, como párroco y vicario general. Las parroquias de allá no son como en España, pues siendo párroco de la catedral tenía que atender, al mismo tiempo,a 24 poblados. Esto se me hacía muy difícil ya que no podía dedicarme a la tarea de la vicaría general, especialmente a la atención de las necesidades de los 68 curas que tiene la diócesis, muchos más de los 14 que había cuando llegamos hace 30 años.
- ¿Cómo están de vocaciones ?
-Bastante bien. Todos los años tenemos ordenaciones a un ritmo de cuatro a siete nuevos curas. Todo esto gracias a Dios y al esfuerzo que se ha hecho por promover nuevas vocaciones.

Vicario para todo, o sea general

- Volviendo a su trabajo que tanto le absorbe, ¿qué es lo que hace como vicario general?
- Llevo toda la cuestión administrativa, tanto de gobierno -junto con el obispo-, como de administración económica de la diócesis, especialmente las ayudas a la sustentación del clero. También tengo que hacer hasta de arquitecto en la construcción de nuevas capillas -ya he hecho casi treinta- y también de carpintero...Todo ello sumándolo a los papeles, a mantener las relaciones oficiales de la diócesis con las autoridades gubernativas y locales, etc. Como se ve es un trabajo muy variado que procuro vivir con una gran esperanza y optimismo.
El trabajo pastoral allí es apasionante.Los que hemos masticado en América Latina el espíritu del Vaticano II y nos ha tocado convivir con realidades tan diferentes, como fueron las guerrillas del Che Guevara y las masacres de las dictaduras, nos lo hemos tomado con un sentido eclesial que nos ha hecho ir madurando cada vez más.
Yo, después de tantos años, ya me he hecho a Costa Rica, allá me he ido haciendo a lo largo de todos estos años y ya forma parte sustancial de mí.
José María Gil


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