Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 547. 17 de octubre de 2004

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes


Portada

El Congreso Eucarístico de Guadalajara (Méjico) es su punto de partida

El papa Juan Pablo II convoca a la Iglesia a celebrar un año dedicado a la Eucaristía

El papa Juan Pablo II ha convocado a toda la Iglesia para celebrar un año dedicado a la Eucaristía. Lo ha hecho con la carta apostólica "Manes Nobiscum Domine" ("Señor, quedate con nosotros"), que era presentada en rueda de prensa el viernes por el Cardenal Francis Arinze, prefecto de la Congregación para el culto divino. "Este Año dedicado a la Eucaristía, explicaba el Papa, busca ayudar a los cristianos a dar testimonio de Cristo en el mundo".

El 'banderazo' de salida de este Año de la Eucaristía lo ha dado el Congreso Eucarístico Internacional que se ha celebrado durante toda esta semana en Guadalajara (México) y que ha reunido a representantes de los cinco continentes bajo el lema "La Eucaristía, luz y vida del nuevo milenio"


Editorial

Tiempo de unidad

Aunque no nos encontremos, como es evidente, a comienzos de año, cuando toca rogar de manera más intensa por la unidad de los cristianos, el temporal que está cayendo sobre los católicos españoles con la ráfaga de medidas gubernamentales, claramente contrarias a la concepción cristiana de la vida, demanda como respuesta en el interior de las propias filas una mayor unidad, comunión, cohesión e incluso, por utilizar una palabra de moda en el mundo globalizado, más sinergia.

En ello nos va en juego, además de la credibilidad que haga nuestra fe más convincente para el resto de los conciudadanos, la preservación en España del propio espacio social de los católicos, configurado a lo largo de los siglos y que forma parte de las señas de identidad de nuestro pueblo. Seríamos inexplicables, personal y colectivamente, sin la religión cristiana.

Pero el pluralismo de la secularizada cultura imperante -hoy con marchamo de oficialidad y blindaje mediático- va tomando cuerpo en nuestro país, hasta el punto de hacer cada vez menos perceptible y significativa, incluso extraña, la propuesta del mensaje cristiano y su influencia social, con lo que es más palpable y doloroso el drama de la brecha entre el Evangelio y la cultura que caracteriza, por desgracia, nuestro tiempo.

Hacerse significativo en la espesura de este ambiente, confuso por definición, no es sólo un fallo de comunicación de la propia Iglesia -que lo es y ha de remediarlo de forma integral mediante mejores estrategias comunicativas y menos atomización- sino sobre todo es un problema de comunión: de apostar por el trabajo conjunto, por la colaboración en la acción evangelizadora, por la complementariedad amistosa en las distintas parcelas del trabajo pastoral: desde la educación a la labor sociocaritativa, pasando por los ámbitos universitario, familiar, juvenil, laboral, etc.

Para ser auténtica, esta comunión exige de los católicos plena sintonía con el Papa y con los obispos, legítimos pastores puestos por Dios para guiar a su Pueblo, además de la necesaria unidad en la fe que evite enmascarar en un pretendido pluralismo lo que en realidad no es otra cosa que clara disidencia.

No se trata, por tanto, de renunciar a las legítimas diferencias que nos enriquecen con la diversidad de carismas en un único cuerpo social, además de místico, como es la Iglesia. No es tampoco una invitación a la uniformidad, pero sí lo es a dejar de prestar o perder tanto tiempo en marcar las diferencias mutuas de cada grupo o estamento eclesial, pretendiendo enfrentar a unos con otros: jerarquía-laicos, religiosos-obispos, asociaciones-movimientos, etc. Ya está bien de estériles e ideologizadas confrontaciones de líneas o tendencias, de recelos y exclusiones, de cómodas desviaciones de responsabilidad mandando balones fuera, cuando no de la inmisericorde entrega a la autolesión mientras nos queman la casa y hay tanto campo por sembrar.

Se trata, en definitiva y en positivo, como mejor ha señalado Juan Pablo II, de "hacer de la Iglesia la casa y la escuela de la comunión: éste es el gran desafío que tenemos ante nosotros en el milenio que comienza, si queremos ser fieles al designio de Dios y responder también a las profundas esperanzas del mundo" (NMI, 43)


Palabras del Arzobispo

Carta a las monjas de clausura

Mis queridas hermanas, monjas contemplativas de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz:

Acabo de llegar a esta querida tierra extremeña para apacentar el rebaño del Señor, que peregrina por la antiquísima e histórica provincia emeritense-pacense, y ya me siento arropado por vuestras valiosas oraciones. No me cabe la menor duda de que me habéis encomendado al Padre de las misericordias y Dios de todo consuelo. Por ello quiero comenzar dándoos las gracias de corazón y rogándoos que no dejéis de rezar por mí y por mis colaboradores. El Señor, que rige los destinos de las personas y de los pueblos y todo lo procura y permite para nuestro bien, cuenta con la plegaria de sus hijos e hijas para derramar su gracia sobre nosotros según la vocación y las necesidades de cada uno.

La Iglesia atraviesa momentos difíciles en esta vieja Europa de profundas raíces cristianas. Ello se manifiesta en diversos ámbitos y en gestos y palabras que se perciben frecuentemente en la vida de las personas y de la sociedad. La escasez de la respuesta juvenil a la vocación divina destaca entre ellos de modo más notorio. La incomprensión de cuanto supone vuestra vida, ofrecida exclusivamente al Señor y dedicada a la oración y la contemplación en el silencio del claustro, entregada al trabajo constante y esmerado, y ocupada permanentemente en el ejercicio del amor fraterno y sobrenatural dentro de la Comunidad, es buena muestra de ello.

Sin embargo, la dura prueba que ello supone para vosotras es también un signo de la confianza que Dios tiene en vuestras energías espirituales, en vuestra capacidad oblativa y en vuestra esperanza siempre alimentada por la fe y por la cercanía del Señor al que acompañáis en la Eucaristía y a Quien reserváis el mejor lugar en vuestro corazón.

Por todo ello quiero manifestaros que pongo en vuestras manos mi trabajo pastoral, convencido de que seréis verdaderas compañeras de camino, apoyo y estímulo, con ese aliento, con esa ayuda y con ese impulso que no se perciben sensiblemente, pero que tienen una fuerza especialísima porque llega desde Dios implorado por vuestra oración y sacrificio. Muchísimas gracias por ello. También yo os encomendaré en mi oración y, sobre todo, cuando eleve al Padre el Sacrificio de su Hijo por Cristo, con él y en él.

Quiero visitaros en vuestra propia casa. Perdonadme si en algún caso parece que me retraso inesperadamente. Ni puedo ni sería sensato por mi parte querer llegar a todos desde el primer momento. A pesar de que no nos conozcamos todavía, estamos unidos, con muchísima proximidad, todos los días en la Santa Misa. Nunca más que en ella podremos estar más cercanos y más unidos porque en la Sagrada Eucaristía es el Señor quien nos une en sí mismo como miembros de su Cuerpo Místico. Él bendice nuestras buenas intenciones y concede la fuerza deseada a nuestras plegarias y acciones. Obra siempre como Sumo Sacerdote y Pontífice Supremo ante el trono del Padre.

Hasta pronto, queridas hermanas.

Recibid mi saludo afectuoso y mi bendición pastoral. Que el Señor os llene de gozo, de renovada ilusión y de esperanza.

Santiago, Arzobispo de Mérida-Badajoz

 

Carta a los gitanos

Mis queridos hermanos gitanos:

Os escribo para presentarme a vosotros.

Creo que sois un grupo muy significativo en nuestra sociedad, celadores de vuestra propia cultura y verdaderamente integrados, a la vez, en muchos casos, dentro de los pueblos en que vivís. Otros, viajeros constantes, os asomáis a diversos lugares y culturas y mostráis espontáneamente la singularidad de vuestros códigos de relación personal, mantenéis la riqueza de vuestras tradiciones y manifestáis la vivacidad de vuestro folclore. Por todo ello y, sobre todo, porque habéis sido creados a imagen y semejanza de Dios, merecéis mi saludo y mi afecto.

Pero, además, sois hijos de Dios. Por tanto, no os sorprenda que os considere y que os llame sinceramente hermanos. Si el corazón de Dios es tan grande que nos ama a todos y a cada uno en particular, y entregó a la muerte a su Hijo Jesucristo para que, obedeciendo hasta el final, nos consiguiera la salvación, nosotros no debemos ignorarnos ni dejar de amarnos. El precepto del Señor es muy claro: "Amaos los unos a los otros como yo os he amado". ¿Entendéis por qué os he saludado diciéndoos "queridos hermanos"?

Si pertenecemos a la misma familia de los hijos de Dios debemos ayudarnos unos a otros, como hacéis vosotros, con todo rigor, en el seno de vuestras familias. En consecuencia, siendo coherente con lo que he expresado en mi saludo, os manifiesto mi decidida voluntad de prestaros la debida atención como Obispo de esta Iglesia que peregrina en tierras de Extremadura donde vosotros os encontráis ahora.

Nuestros vínculos espirituales tienen, además, un lazo tierno y precioso que nos gana el corazón: Somos hijos, también, de una misma Madre, la Virgen María, que es la Madre de Dios a quien vosotros llamáis con todo afecto la Majarí Cali.

Me gustaría mucho que mi saludo no se quedara en quienes habéis conocido esta carta, sino que llegara a todos vuestros familiares y amigos. Confío en que me ayudaréis en ello. Espero poder saludaros personalmente, poco a poco, en las ocasiones de encuentro que vayan surgiendo en adelante.

Siento no poder compartir con vosotros la próxima Romería en Fregenal de la Sierra. Debo estar, durante esos días, visitando a las comunidades cristianas en Tierra Santa. Precisamente donde Jesucristo nació, vivió, predicó, sufrió, murió y resucitó para salvarnos, los cristianos atraviesan momentos muy difíciles y merecen nuestra atención y apoyo. Allí os tendré presentes en mi oración y, sobre todo, al celebrar la Sagrada Eucaristía.

Os encomiendo al Señor por intercesión de la Majarí Calí y del Beato Ceferino, "El Pelé" para que guíe vuestros pasos por el camino de la fe, del amor y de la esperanza, de modo que cada día conozcáis mejor la verdad, procuréis practicar y defender más la justicia, y contribuyáis generosamente a la conquista de la paz.

Con mi abrazo fraternal os doy mi bendición pastoral.

Santiago, Arzobispo de Mérida-Badajoz


Centrales

Potenciar el culto eucarístico y cuidar las celebraciones son prioridades para este Año

Así queda recogido en la "Mane Nobiscum Domine", la carta con la que el Papa lo ha convocado

El Papa Juan Pablo II ha escrito la Carta Apostólica "Mane Nobiscum Domine" ("Señor quédate con nosotros"), con la que se inicia un año dedicado a la Eucaristía.

En el Ángelus del pasado domingo, el Pontífice aclaraba que este "Año de la Eucaristía busca ayudar a los cristianos a dar testimonio de Cristo en el mundo, en particular con la caridad". El Papa afirmó que "esta invocación -'Señor, quedate con nosotros'- tiene que resonar en toda la comunidad cristiana: que al reconocer a Cristo resucitado 'al partir el pan', los fieles lo testimonien con caridad concreta". "Un ejemplo de esto -constató Juan Pablo II- es la Cáritas, institución presente en miles de diócesis del mundo, uno de los canales con el que la comunidad cristiana ofrece su servicio de ayuda y asistencia, en particular a los más necesitados".

Esta Carta Apostólica, que era presentada el pasado viernes por el cardenal Francis Arinze, prefecto de la Congregación para el culto divino, en rueda de prensa, consta de una introducción, cuatro capítulos y una conclusión y fue definida por el cardenal Arinze como "hermosa e incisiva", y agregó que "ayudará y guiará a la Iglesia para celebrar este especial año con el máximo fruto".

Los discípulos de Emaús

El hilo conductor de la carta es "la historia de los dos discípulos en el camino de Emaús". "En el Año de la Eucaristía -agregó el cardenal-, la Iglesia estará particularmente comprometida en vivir el misterio de la Sagrada Eucaristía. Jesús sigue caminando entre nosotros y nos introduce en los misterios de Dios, abriéndonos al significado profundo de las Sagradas Escrituras. En el cenit del encuentro, Jesús parte para nosotros 'el pan de vida...' Muchas veces durante su pontificado, el Papa Juan Pablo II ha invitado a la Iglesia a meditar en la Sagrada Eucaristía, especialmente el año pasado con la encíclica 'Ecclesia de Eucharistia'".

El Santo Padre confía la celebración del Año de la Eucaristía a la atención pastoral de los obispos. "La profundidad del misterio eucarístico -señaló el purpurado- es tal que el Año de la Eucaristía no sólo no interfiere con los programas pastorales de cada iglesia particular o diócesis, sino que más bien los ilumina eficazmente. El misterio eucarístico es la raíz, el fundamento y el secreto de la vida espiritual de cada discípulo de Cristo, así como de toda iniciativa de la Iglesia local. Por tanto, se trata de acentuar la dimensión eucarística en estas iniciativas o programas pastorales".

Centralidad de Cristo

En el primer capítulo, titulado 'En el surco del Vaticano II y del Jubileo", el Santo Padre subraya que el Año de la Eucaristía expresa con fuerza el centrarse en Jesucristo y en la contemplación de su rostro, que caracterizan el camino pastoral de la Iglesia especialmente a partir del Concilio Vaticano II. En Cristo, la Palabra hecha carne, no sólo se nos revela el misterio de Dios, sino que además se nos desvela el misterio del ser humano. Efectivamente, el Papa escribe: "Cristo está en el centro no sólo de la historia de la Iglesia, sino también de la historia de la humanidad".

Juan Pablo II desarrolló este tema en su primera encíclica, la 'Redemptor hominis'. Lo retomó después en la 'Tertio Millennio adveniente', en 1994, para preparar a la Iglesia al gran jubileo del año 2000. En este documento, dijo que el Jubileo habría sido un año "intensamente eucarístico". Este hilo conductor eucarístico continúa en otros documentos, como en la 'Dies Domini' y especialmente en la 'Novo Millennio ineunte', la carta apostólica programática para el tercer milenio, y en la 'Rosarium Virginis Mariae', la carta apostólica con la que se inauguró el Año del Rosario. "En el corazón de ese año -recordó el cardenal Arinze- el Santo Padre nos dio esa perla de encíclica, la 'Ecclesia de Eucharistia', firmada el 17 de abril de 2003 en la solemne celebración de la 'misa de la Cena del Señor' del Jueves Santo".

El capítulo segundo se titula "La Eucaristía, misterio de luz". "Jesús habla de sí mismo como de 'la luz del mundo' -subrayó el cardenal-. En la oscuridad de la fe, la Eucaristía es para el creyente misterio de luz porque lo introduce en la profundidad del misterio divino. La celebración eucarística nutre al discípulo de Cristo a través de dos 'mesas', la de la Palabra de Dios y la del Pan de Vida. Cuando las mentes están iluminadas y los corazones arden, los signos hablan. En los signos eucarísticos, el misterio de alguna manera está abierto a los ojos de los creyentes. Los dos discípulos de Emaús, reconocieron a Jesús al partir el pan".

El cuidado de las celebraciones

"El Año de la Eucaristía que va a comenzar es un tiempo propicio para estudiar con atención la 'Institutio Generalis', es decir, el ordenamiento general del Misal Romano en la tercera 'Editio typica' y alimentar a los fieles con una rica catequesis", ponía de manifiesto el Prefecto de la Congregación vaticana. "La manera en que celebramos la misa tiene que manifestar nuestra conciencia viva de la presencia real de Cristo. No hay que olvidar los momentos de silencio. Largos periodos de adoración de Jesús presente en el tabernáculo demostrarán nuestro amor por él. La adoración del Santísimo Sacramento fuera de la misa tiene que ser este año un compromiso especial de las parroquias y de las comunidades religiosas. En particular, hay que acentuar la reparación, la contemplación, la meditación bíblica y cristocéntrica", apostilló Monseñor Francis Arinze.

"La Eucaristía, fuente y signo de comunión" es el título del tercer capítulo. "Los discípulos de Emaús -explicó el prefecto- pidieron al Señor que se quedase 'con ellos'. Jesús hizo mucho más. Les dio a sí mismo en la Sagrada Eucaristía para permanecer 'en' ellos: 'Permaneced en mí y yo en vosotros'. La comunión eucarística también promueve la unidad entre los que comulgan. La Eucaristía manifiesta además la comunión eclesial y llama a los miembros de la Iglesia a compartir sus bienes espirituales y materiales. En este año de la Eucaristía habrá que dar una importancia especial a la misa de los domingos en la parroquia".

En el último capítulo, 'La Eucaristía, principio y proyecto de misión', según declaraba el cardenal Arinze, "los dos discípulos de Emaús, después de haber reconocido al Señor, 'al instante se levantaron y regresaron a Jerusalén' para dar a conocer la bella noticia. El encuentro con Jesús en la Eucaristía empuja a la Iglesia y a todos los cristianos a dar testimonio, a evangelizar. Tenemos que dar gracias al Señor y no dudar en mostrar nuestra fe en público. La Eucaristía nos lleva a mostrar solidaridad con los demás, haciéndonos promotores de armonía, paz y especialmente de división con los necesitados. El Año de la Eucaristía tiene que llevar a las comunidades diocesanas y parroquiales a un particular interés por las diferentes manifestaciones de la pobreza en el mundo, como el hambre y las enfermedades, especialmente en las naciones en vías de desarrollo, la soledad de los ancianos, el desempleo y los sufrimientos de los inmigrantes. Este criterio de caridad será el signo de la autenticidad de nuestras celebraciones eucarísticas".

"El Santo Padre -concluyó el purpurado- reza para que este Año de la Eucaristía sea para todos una ocasión preciosa para tomar de nuevo conciencia del tesoro incomparable que Cristo ha confiado a su Iglesia. (...) El Santo Padre no pide cosas extraordinarias, sino más bien que todas las iniciativas se caractericen por una gran profundidad espiritual. Hay que dar prioridad a la misa dominical y a la adoración eucarística fuera de la Misa".

Congreso Eucarístico

El mismo Juan Pablo II ha determinado que el 'banderazo' de salida para este Año de la Eucaristía sea el Congreso Eucarístico Internacional (CEI), el número 48 en el cómputo de los congresos eucarísticos, que se ha celebrado esta semana en Guadalajara (Méjico), y que ha reunido en esta ciudad mejicana a más de 12.000 personas bajo el lema 'La Eucaristía, luz y vida del nuevo milenio'.

El domingo 10 de octubre tenía lugar la Eucaristía de apertura del CEI presidida por el Cardenal Jozef Tomko, legado papal para este evento.

Un aspecto fundamental que persigue el Congreso es la reactivación y consolidación en todo el mundo de la adoración eucarística, motivo por el cual, ese mismo domingo, se iniciaba la Adoración Perpetua en muchos templos designados como sedes de adoración. En ellos ha permanecido expuesto el Santísimo Sacramento día y noche, durante el Congreso.

Ya el lunes por la mañana el Cardenal Juan Sandoval Íñiguez, Arzobispo de Guadalajara, daba la bienvenida a todas las delegaciones visitantes y congresistas en general, presentes desde cualquier país o parroquia, y exponía el tema del día: '¡Queremos ver tu rostro, Señor!'

Esa misma mañana, un delegado de los distintos continentes, hacía una breve relación de la situación de la fe en la Eucaristía: 'Luces y sombras en su continente'. Por el continente europeo, la presentación corrió a cargo del Cardenal Carlos Amigo Vallejo, arzobispo de Sevilla, "Dios -dijo monseñor Amigo- es hoy el gran desconocido. Un agnosticismo práctico pretende dejar a Dios en la penumbra y sin presencia alguna en la vida de los hombres". Ante este panorama, el cardenal Amigo Vallejo recomendó "mirar más a Cristo; más a la llamada que a la dificultad; más a la esperanza que al desánimo".

4 millones de personas

Por la tarde, los congresistas tenían oportunidad de participar en una solemne concelebración Eucarística de renovación del Patrocinio de Nuestra Señora de Zapopan, patrona de la diócesis de Guadalajara. Fueron más de 4 millones de personas las que acompañaron a la imagen en la tradicional romería del día siguiente.

El jueves 14 de octubre tenía lugar una procesión solemne con el Santísimo Sacramento, por las calles de Guadalajara.

La acción social

Uno de los frutos más destacables del CEI es su dimensión social, precisamente en linea con lo que el Papa Juan Pablo II pide en la "Manes Nobiscum Domine", y porque además es costumbre, que en todo lugar donde se realiza un CEI, quede una obra social de caridad, como recuerdo de que la Eucaristía es modelo y exigencia de compartir.

Así, inspirados en Populorum Progresium, una fundación del Papa Juan Pablo II, creada para socorrer, en sus posibilidades, a pobres de América Latina apoyando proyectos de autogestión, la Archidiócesis de Guadalajara ha fundado una institución que lleva el nombre de su primer cardenal: 'Fundación Cardenal José Garibi Rivera'. La intención de este organismo es ayudar con pequeños préstamos, a personas que desean promoverse y salir de su pobreza. Actualmente, entre otras cosas, está apoyando proyectos desde las parroquias, brindando asesoría y construyendo su sede.

Las jornadas del Congreso llegarán a su culmen con la Solemne Eucaristía presidida por el Legado Pontificio, Jozef Tomko, en el Estadio Jalisco de Guadalajara, que está prevista que se celebre la tarde de este domingo 17.

De la misma manera que este Congreso Eucarístico marca el inicio del Año de la Eucaristía, el Papa Juan Pablo II ha determinado que el mismo termine con la celebración del Sínodo de los Obispos del mundo, que tendrá lugar en octubre del año próximo, y que lleva como tema, precisamente, la Eucaristía.

(Redacción/Agencias)

 

El Cardenal Rouco se recupera satisfactoriamente de su operación

El cardenal Antonio Mª Rouco Varela, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, se recupera -al cierre de nuestra edición- satisfactoriamente de la intervención quirúrgica que sufrió la semana pasada y en la que le fue extirpado un riñón.

El alta de la mencionada intervención le fue dada el lunes 11 de octubre y, según el parte médico del Hospital Gregorio Marañón -donde se llevó acabo la operación-, la evolución del proceso de recuperación era satisfactoria, aunque el cardenal Rouco debía seguir bajo control médico ambulatorio, pudiendo no obstante reiniciar paulatinamente sus actividades habituales.

Durante el tiempo de hospitalización del Cardenal, parroquias de toda España elevaron oraciones por la salud del presidente de la Conferencia Episcopal Española.


Información Diocesana

Celebrados en Gévora y Villagonzalo

Doscientos sacerdotes participan en los encuentros de oración con el Arzobispo

Unos doscientos sacerdotes provenientes de todos los puntos de la diócesis han asistido a dos encuentros de oración celebrados en las casas de espiritualidad de Gévora y Villagonzalo los días 7 y 9 de octubre respectivamente.

Estos encuentros son los primeros que celebra el clero diocesano con el nuevo arzobispo Don Santiago García Aracil y se han concebido como el acto oficial de comienzo del presente curso pastoral para el Presbiterio diocesano.

Ha sido precisamente monseñor García Aracil el encargado de dirigir la meditación de este encuentro y en ella ha exhortado a los sacerdotes a vivir la común misión pastoral en una profunda cooperación entre sí, como presbiterio, y con el obispo diocesano.

Al mismo tiempo Don Santiago destacó en su intervención que el trabajo pastoral que los sacerdotes están llamados a realizar se fundamenta en la clara identidad de su condición sacerdotal de ministros de Cristo, la cual genera una específica espiritualidad que ha de desarrollarse en la propia existencia de los presbíteros aunando la dimensión de oración, de trabajo y de descanso.

 

Cáritas inicia el curso con el objetivo de implantarse en todas las parroquias de la diócesis

Recientemente se ha celebrado en la sede del Arzobispado de Mérida-Badajoz, la primera reunión trimestral del curso 2004-2005 de los sacerdotes responsables de la Caridad en los arciprestazgos.

A ésta asistieron Francisco Sayago por el arciprestazgo de Villanueva de la Serena, Miguel Angel García Encinas por Fregenal de la Sierra, José Luis Legrán por Calamonte, Santiago Ruiz Dorado por Olivenza, José María Borreguero por Fuente de Cantos, José Cordero Rubiales por Almendralejo, Manuel Malagón por San Juan de Ribera-Badajoz, Antonio Becerra por Jerez de los Caballeros, Vicente Martín por Alburquerque y Emilio Rodríguez por San Juan Bautista-Badajoz. Por parte de Cáritas diocesana participaron Juan Antonio Morquecho, técnico de Animación Comunitaria, Andrés Guerra como Director de Cáritas Diocesana y Enrique Cruz como Delegado Episcopal.

En este encuentro se trabajó una encuesta que Cáritas española está realizando para conocer la realidad de las Cáritas parroquiales y cómo trabajar con ellas de cara al futuro. De igual modo se marcaron los objetivos de este grupo como promotor de una mayor presencia de Cáritas en las reuniones arciprestales de sacerdotes, la puesta en marcha de las Comisiones arciprestales de Cáritas donde no existan, la iniciación de nuevas Cáritas parroquiales en las comunidades donde no hay, la formación como un proceso arciprestal y la puesta en funcionamiento de proyectos donde sea posible. También se constató la necesidad de profundizar en el papel del Sacerdote responsable de la Caridad, tema que se apuntó como reflexión para la próxima reunión.

Nuevo Secretario general

Además, esta reunión sirvió para presentar a José Luis Hinchado Laso como nuevo Secretario general de Cáritas Diocesana, en sustitución de María Dolores Ojeda.

 

La nueva etapa incluye la puesta en antena de cinco programas propios

Popular TV Badajoz estrena temporada en la que destacan el cine, los deportes y los espacios infantiles

Popular TV Badajoz ha estrenado su programación de otoño, en la que incorpora a la parrilla nuevos programas y series. La programación local se emite cada día a las 22.30 horas y se redifusiona al día siguiente a las 14.30.

Junto a la programación regular, Popular TV Badajoz emite periódicamente programas extraordinarios como las cartas escritas por el Arzobispo a distintos sectores de la diócesis o un espacio de entrevistas cuya primera protagonista era, el pasado martes, la periodista Paloma Gómez Borrero, que pasaba recientemente por Badajoz.

Según los últimos datos ofrecidos por la empresa de medición de audiencias SOFRES, son 4.370.000 de personas las que sintonizan en España Popular TV con una media diaria de 787.000 espectadores, por lo que empieza a confirmarse como la verdadera alternativa en la televisión de nuestro país.


Liturgia dominical

Celebramos el XXIX domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

Libro del Éxodo 17, 8-13

En aquellos días, Amalec vino y atacó a los israelitas en Rafidín.

Moisés dijo a Josué: Escoge unos cuantos hombres, haz una salida y ataca a Amalec. Mañana yo estaré en pie en la cima del monte, con el bastón maravilloso de Dios en la mano.

Hizo Josué lo que le decía Moisés, y atacó a Amalec; mientras, Moisés, Aarón y Jur subían a la cima del monte.

Mientras Moisés tenía en alto la mano, vencía Israel; mientras la tenía baja, vencía Amalec. Y, como le pesaban las manos, sus compañeros cogieron una piedra y se la pusieron debajo, para que se sentase; mientras Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado. Así sostuvo en alto las manos hasta la puesta del sol. Josué derrotó a Amalec y a su tropa, a filo de espada.

 

Salmo 120, 1-2, 34, 5-6, 7-8

R. El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

V. Levanto mis ojos a los montes:

¿de dónde vendrá el auxilio?

El auxilio me viene del Señor,

que hizo el cielo y la tierra.

V. No permitirá que resbale tu pie,

tu guardián no duerme;

no duerme ni reposa

el guardián de Israel.

 

Segunda carta a Timoteo 3, 14-4, 2

Querido hermano: Permanece en lo que has aprendido y se te ha confiado, sabiendo de quién lo aprendiste y que desde niño conoces la Sagrada Escritura; ella puede darte la sabiduría que, por la fe en Cristo Jesús, conduce a la salvación. Toda Escritura inspirada por Dios es también útil para enseñar, para reprender, para corregir, para educar en la virtud; así el hombre de Dios estará perfectamente equipado para toda obra buena. Ante Dios y ante Cristo Jesús, que ha de juzgar a vivos y muertos, te conjuro por su venida en majestad: proclama la palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, reprocha, exhorta, con toda paciencia y deseo de instruir.

 

Evangelio según san Lucas 18, 1-8

En aquel tiempo, Jesús para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola: "Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle: Hazme justicia frente a mi adversario. Por algún tiempo se negó, pero después se dijo: Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara".

Y el Señor añadió: Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?, ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar, pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?.

 

Comentario Litúrgico

Sin desanimarse

Seguimos con la lectura de las parábolas de Jesús que recoge san Lucas en su evangelio. Son breves pero tomadas de la vida misma, no le importa poner en escena a personajes impresentables. Si el domingo pasado, Jesús nos ponía delante a un administrador injusto, en este nos presenta a un juez que pasaba de Dios y de los hombres. Quizá por eso la lectura de estas parábolas nos atrae y suscita en nuestro interior una actitud expectante que, cuando llega a la conclusión que saca Jesús, se convierte en un nuevo paso en la fe.

Este domingo la parábola presenta dos personajes que son como los dos polos de la acción: un viejo y descreído juez y una pobre viuda llena de angustia porque se siente injustamente tratada por algún vecino que se estaba aprovechando de la indefensión de la anciana. Y todo esto, para hablarnos de la oración.

En realidad, en el campo de la oración encontramos, en cierto modo estos personajes. En primer lugar la pobre viuda que nos representa a nosotros mismos cuando nos encontramos en algún apuro que supera nuestras posibilidades para encontrar una salida. El vecino representa la adversidad que nos arrebata día a día la alegría. En tercer lugar, el juez inicuo que representa el falso rostro de un Dios que no atiende nuestras súplicas.

Ante el drama que presenta la parábola y que, con cierta frecuencia, se da en nuestra vida, Jesús acude con su propia experiencia de orante y nos amonesta a que sigamos orando sin desanimarnos porque, al final, el Padre nos hará justicia, aunque quizá de un modo inesperado y siempre con la gracia de haber estado ante su presencia santificadora.

Antonio Luis Martínez

Lecturas bíblicas para los días de la semana

18, lunes: 2Tim 4, 9-17a; Lc 10, 1-9.
19, martes: Ef 2, 12-22; Lc 12, 35-38.
20, miércoles: Ef 3, 2-12; Lc 12, 39-48.
21, jueves: Ef 3, 14-21; Lc 12, 49-53.
22, viernes: Ef 4, 1-6; Lc 12, 54-59.
23, sábado: Ef 4, 7-16; Lc 13, 1-9.
24, domingo: Eclo 35, 12.14.16-18; 2Tim 1, 6-8.16-18; Lc 18, 9-14.

 

Santoral

19 de octubre: San Pedro de Alcántara (1500-1562)

"Parecía hecho de raíces de árbol. Dormía sentado, la cabeza arrimada a un maderillo que tenía hincado en la pared. Veinte años trajo cilicio de hojalata continuo. Fue el Señor servido en remediar todo mi trabajo con traer a este lugar al bendito fray Pedro de Alcántara. Es autor de unos libros pequeños de oración, que ahora se tratan mucho...", así describía a nuestro Pedro de Alcántara Santa Teresa de Jesús, que lo conoció y trató en sus andaduras. Y la verdad es que la descripción es bastante aproximada. Así era Pedro: delgado, enjuto, como un manojo de sarmientos, austero hasta un punto que el mismo san Francisco de Asís se hubiera asombrado. Había nacido en Alcántara (Cáceres) en el año 1500. Hijo de familia pudiente, estudia en Salamanca, hasta que a los 16 años se hace franciscano. A los 20 años ya era guardián de un convento, a los 25 presbítero, pero llegó a ser Visitador general de su orden. Bajo sus auspicios, se realiza la reforma alcantarina: una vuelta a la estricta observancia de la pobreza y la penitencia. Esta reforma llegó, con el tiempo, a contar con 20 provincias franciscanas alcantarinas, hasta que en 1897 fueron incorporados a los franciscanos observantes. Fray Pedro murió en Arenas (Ávila), hoy llamada Arenas de San Pedro en su honor, en octubre de 1562. Fue canonizado en 1669 y es patrono de Extremadura y Brasil.

Los santos de la semana

18, lunes: Lucas Evangelista.
19, martes: Pedro de A., Juan de Brébeuf, Isaac Jogues, Pablo de la Cruz.
20, miércoles: Juan Cancio, Máximo, Levita, Andrés C., Magdalena Nagasaki.
21, jueves: Viator, Hilarión, Ursula, Asterio, Mateo.
22, viernes: María Salomé, Marcos, Felipe, Severo.
23, sábado: Juan de Capistrano, Teodoro, Servando, Germán.
24, domingo: Antonio Mª Claret, Rafael A. Félix, Jenaro.


Contraportada

Su director, don José Moreno Losada, recuerda que el plazo de matrícula está abierto

El Instituto Superior de Ciencias Religiosas busca principalmente la formación del laicado

El Instituto Superior de Ciencias Religiosas es un centro docente de rango universitario creado en nuestra Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz, cuya sede central está en Badajoz y que cuenta con extensiones de aula en Plasencia y Cáceres. En él se pueden obtener los títulos de diplomado y licenciado en Ciencias Religiosas.

El objetivo del Instituto es la formación, adulta y madura del laicado y, en concreto y de un modo específico, también la preparación y formación de los profesores de enseñanza religiosa, tanto de Primaria y Secundaria como de Bachillerato. Con el plazo de matrícula abierto hemos hablado con su director, don José Moreno Losada.

¿Cómo es el alumnado del Instituto Superior de Ciencias Religiosas?

Al centro acuden alumnos de distinta procedencia, desde profesores de Religión que vienen a completar su formación hasta amas de casa, políticos o profesores de universidad inquietos por dar razón de su fe o por profundizar. En la sociedad en la que vivimos, que tenemos que dar razón de nuestra fe, tenemos que tener fundamentación de aquello que creemos, y este es un espacio para fundamentar; luego estará el nivel de experiencia, la experiencia del riesgo y del compromiso en el seguimiento de Jesucristo que no lo puede sustituir el Instituto. Aquí lo que se ofrece es una iluminación y una fundamentación en el saber y en la racionalidad de la propia Teología y del fenómeno religioso. Para ello contamos con un profesorado de unas 70 personas distribuidas en las tres sedes.

El centro está adscrito a la Universidad Pontificia de Salamanca, por lo que los titulados en el centro tienen rango de licenciados universitarios

Efectivamente, los alumnos son universitarios de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, que es la que patrocina el Instituto. Al final de los estudios, el título es emitido por la Universidad Pontificia de Salamanca y tiene validez civil, como cualquier otra licenciatura.

El año pasado se licenció la primera promoción ¿Podemos hablar de balance?

Unas 20 personas se licenciaron el curso pasado, muchos de ellos están ya activos en terrenos como la enseñanza en institutos. Al día de hoy tenemos un plan de estudios ya elaborado y con cierta consolidación y un profesorado compuesto por sacerdotes y laicos en temas como pedagogía, psicología, filosofía, sociología etc.

¿Cuáles son los retos fundamentales a corto y medio plazo?

Son básicamente dos. Uno es la consolidación, que sea conocido el Instituto para que las personas con inquietudes puedan llegar a él. Cualquier persona con capacidad para acceder a la universidad puede acceder a estos estudios, se pueden hacer asignaturas sueltas... hay que conseguir que el posible alumnado piense que esto es un instrumento puesto a su servicio. Por otro lado tenemos como reto el diálogo fe-cultura, crear cursos especializados en colaboración con la universidad; de hecho ya estamos tratando de organizar cursos interdisciplinares con profesores de teología y profesores de ciencias e incluso estamos en contacto con la Universidad de Extremadura para que los alumnos puedan cursar sus asignaturas de libre configuración en el Instituto.

Dentro del campo de la formación laical, ¿qué puesto ocupan los institutos superiores?

Yo creo que tenemos que aspirar a que todo aquel que tiene inquietud y posee el nivel suficiente para poder estar en el Instituto llegue a él; después hay grados y nivel de formación, desde la formación de un catequista en su propio ámbito parroquial hasta la formación de las escuelas de agentes pastorales, donde uno recibe también una formación básica para su labor pastoral hasta lo que es después una formación de diplomatura y licenciatura, con la profundización en unas materias a nivel universitario, eso es lo que ofrece el Instituto. Este año por ejemplo se han matriculado personas tan diversas como un catedrático de matemáticas, un militar, una persona que trabaja en un negocio familiar... la riqueza que aporta esto dentro del Instituto también es importante.

¿La formación que recibe un laico en el Instituto no es la misma que pueda recibir un seminarista que se prepara para el sacerdocio?

No es mejor ni peor, es distinta. Se trata de orientaciones diferentes, eso sí, con un elemento nuclear que es el mismo, todo lo que es el acceso por ejemplo al conocimiento de las Sagradas Escrituras, de la Teología Dogmática, de la Teología Moral, de la teología Pastoral en sus elementos más básicos etc. Aquí vemos por ejemplo cómo se sitúa el pensamiento cristiano ante dimensiones que son fundamentales en el ser humano y en la sociedad y desde ahí nos preguntamos y entramos en diálogo. Este centro trata de plantear la fe y el conocimiento de la reflexión en torno a Dios y al hombre desde lo que son las grandes cuestiones sociales y las grandes cuestiones del mundo y las grandes preguntas del hombre en su interior y en la propia sociedad en la que se desenvuelve.

Redacción

 


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