Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@jet.es

Edición electrónica: http://www.christusrex.org./www1/camino/camino.html

Número 466. 5 de enero de 2003

Director: José María Gil

Redactor Jefe: Juan José Montes

 


Portada

La Hoja Diocesana cumple diez años

Este domingo Iglesia en camino cumple diez años. El primer número, que puede verse a la derecha, salía el diez de enero de 1993.

A lo largo de todos estos años, nuestra publicación ha salido a la calle 466 veces. Iglesia en camino ha sido desde su creación un instrumento de comunicación entre las distintas comunidades de la diócesis, ha buscado incrementar el conocimiento mutuo, la colaboración y el sentido de pertenencia a una misma comunidad diocesana.

Desde su fundación, esta revista ha dado cuenta de los grandes eventos eclesiales vividos en Mérida-Badajoz, y ha informado de los acontecimientos de la Iglesia universal.

Además, desde el año 1996 Iglesia en camino puede seguirse en Internet. Esto la convirtió en la primera publicación española en su campo en estar presente en la "Red de Redes". Desde su aparición en Internet se tiene acceso a la revista desde la dirección http://www.christusrex.org/www1/camino/camino.html. Y también, desde el año 1999, se puede acceder a ella mediante la web de la diócesis: http://www4.planalfa.es/meridabadajoz.

Aunque sólo hay datos de las visitas que ha tenido la página de Iglesia en camino desde el año 99, se calcula en torno a 160.000 las visitas que ha tenido desde el principio. Desde enero de 1999, fecha en la que se empezó a medir, la página ha tenido 106.832.

Esta publicación constituye un instrumento de gran valía también para potenciar la comunión de la Iglesia de Mérida-Badajoz, con sus miembros que están fuera, como es el caso de nuestros misioneros.

Fotografía: Portada del número 1 de Iglesia en camino, correspondiente a la semana del 3 al 10 de enero de 1993.


Carta del Arzobispo

La Pastoral del bolígrafo

En el principio fue el lápiz de carbón o el punzón sobre la arcilla, seguidos posteriormente por la elegante pluma de ave, el plumín con palillero, surtidos ambos por el tintero engorroso, hasta desembocar en la sofisticada estilográfica. Mas todo se quedó en la prehistoria cuando, a mediados del siglo pasado, irrumpía arrollador sobre la redondez del planeta y en la historia de la humanidad, algo tan insuperable, manejable y barato como el bolígrafo universal. A uno, que lleva escritas, azul sobre blanco, tantos miles de cuartillas, no todas de probada utilidad, le encantaría dedicarle al bolígrafo un himno triunfal o un poema épico, pero ni es momento, ni sé.

Muchos pueden objetarme que la cosa no es para tanto, dado que mucho más revolucionario y futurista que el bolígrafo es, a todas luces, el ordenador. ¿O no? Me rindo, claro está, a la evidencia, porque he presenciado, con todas las gentes de mi edad en el último cuarto de siglo, cómo este artilugio electrónico, universal y multiuso, ha hecho añicos todo lo anterior, en lo tocante a la expresión humana. Escribe, graba, copia, transmite y recibe, archiva, corrige, multiplica, crea, escucha y habla también. Todo él es rápido, impecable, geométrico, acumulativo in infinitum, de tipos de letras, ilustraciones, imágenes y sonidos. Asombroso en sus combinaciones con la televisión y los satélites.

De los manuscritos a los telealumnos

Llevando ese proceso hasta sus límites, ya no haría falta saber escribir a mano, como tampoco es necesario saber de memoria las cuatro reglas aritméticas si se tiene a mano una pequeña calculadora, que, por cierto, es una aplicación de la que disponen también todos los ordenadores. Es más, cabe pensar asimismo, algunos ya lo están haciendo, en saltarse por las buenas la escritura, en una alfabetización sin alfabeto, para sacar de su ignorancia a las miles de personas iletradas del planeta, mediante vídeos pedagógicos, donde unos profesores, en la imagen, dan sus lecciones escolares a unos telealumnos que pueden rebobinar y visionar la cinta cuantas veces lo necesiten hasta asimilar su contenido, lo mismo que en las épocas anteriores a la escritura, fueron transmitiéndose por vía oral, de generación en generación, las tradiciones históricas de la antigüedad.

Es empero, a la tradición escrita, entiéndase manuscrita, a la que debemos nuestro patrimonio cultural, nuestro equipamiento de los saberes y de creencias que configuran nuestra fisonomía histórica y nuestro modo de entender la vida. La palabra escrita vino a trasladar con ganancia a la visión ­lectura­ lo que antes sólo se percibía con el oído. La palabra oral, con su entramado en multitud de idiomas, fue inventada, ensayada y perfeccionada por la inteligencia y los órganos fonéticos de nuestra especie, durante cientos de miles de años. La escritura formal nos viene de babilonios y egipcios, cocinada después por griegos y romanos, por germanos y árabes.

La escritura, palabra sin frontera

En resumen, tanto en Dios como en el hombre, hecho a su imagen, en principio estuvo la palabra signo máximo de una completa hominización. ¡La palabra!, a la que Ortega definía como " un poco de aire estremecido que, desde la dudosa madrugada del génesis, tiene poder de creación". Su traslado a signos inusuales, grabados en piedra, cocidos en tablas de arcilla, estampados sobre el papiro o el pergamino, supusieron un salto trascendental con el progreso de la humanidad. Lo pensado, lo hablado, lo hecho por unos pocos, pasaría a los lectores, incontables receptores, contemporáneos o venideros, de generación en generación. La imprenta, la radio, la televisión, la telemática han allanado todas las fronteras de la comunicación humana. El presidente Nixon conversó por teléfono con el astronauta Neil Armstrong en la Luna. Hoy 'chateamos' por el móvil con gentes de la Polinesia. El mundo es un mercado, un estadio, una red y, en cierta medida, una jaula de grillos.

Rechazo la tentación de entrar aquí en un análisis, para entrar en lo más mio aunque sólo se trate de unos sorbos de teología, de espiritualidad y de pastoral de las comunicaciones humanas y de las comunicaciones sociales.

Palabra refugio del sentimiento

Los hombres no son islas en su código genético, corporal y espiritual, está la apertura a los demás, para hablarles y escucharles. Mas no se trata de un gregarismo zoológico, enjambre o manada, sino de una comunicación interpersonal, en la que se entrecruzan pensamientos y sentimientos, experiencias y valoraciones sobre sí mismos y sobre el mundo que los rodea. La Palabra es el puente que nos abre paso a la mente y al corazón de los demás, y viceversa. Conversar es convivir. La palabra es el don de Dios por excelencia a los humanos y el signo más evidente de su carácter personal y social. Dios les encargó a Adán y Eva que pusieran nombres a todos los seres de la creación.

La Biblia y la teología cristiana nos revelan nuevos misterios sobre el mundo de la palabra y de la comunicación. En el seno mismo del Dios trinitario, la segunda persona es la Palabra eterna del Padre que, llegada la plenitud de los tiempos, se hizo carne en el seno de María, y vino a conversar con los hombres, en nuestro propio idioma. Juan Bautista era la voz, y Cristo la palabra: "De muchos modos y maneras habló Dios antiguamente a nuestros padres por los profetas, pero ahora, dice la carta a los Hebreos, nos ha hablado por su propio hijo".

Toda la Biblia es Palabra de Dios y todos sus libros constituyen para nosotros las sagradas Escrituras. Somos una religión de libro. Sin la Palabra viva y escrita no habría habido ni revelación de Dios ni religión cristiana. Tales han sido históricamente los planes divinos. El cristianismo no es una religión para iletrados ni analfabetos, aunque éstos por el espíritu de las Bienaventuranzas pueden alcanzar la sabiduría de Dios. El cristianismo es anuncio, pregón, voceo, catequesis, llamada a conversión. "Lo que habéis oido en secreto, gritadlo en las azoteas".

Todos los bautizados son profetas, todos los obispos, presbíteros, diáconos y lectores somos, en diversos grados y cometidos, ministros de la Palabra.

Broche final: la Iglesia no puede cumplir hoy su misión evangelizadora sin hacer uso de los medios de comunicación; entre los que entra, con la mayor modestia, esta revista semanal y, en ella su página 3, desde hace ahora diez años, con un consumo enorme de bolígrafos. Perdón y gracias a los lectores que aún me queden.

+ Antonio Montero Moreno
Arzobispo de Mérida-Badajoz

 


Centrales

En sus diez años, 'Iglesia en camino' ha sido testigo de los grandes acontecimientos diocesanos

También ha dado cuenta de los principales eventos
de la Iglesia en España y en el mundo

Iglesia en camino es hija del Sínodo Diocesano del año 1992, que dijo que los medios de comunicación constituyen "un instrumento privilegiado para la difusión del mensaje evangélico al interior y al exterior de la Iglesia". Consecuencia de ello, en el punto 77 de las propuestas operativas sinodales se decía que "Con el fin de facilitar la vivencia de la comunicación y el sentido de pertenencia a la Iglesia diocesana, la diócesis editará una hoja o periódico con los siguientes fines: servir de instrumento de evangelización y formación, informar sobre la vida y actividades, tanto diocesanas como parroquiales y actuar como cauce de información comunicación con la Iglesia Universal, con las Iglesias de España y con la sociedad civil".

Durante estos díez años de vida han visto la luz 466 números con este, lo que suponen un total de 3.728 páginas.

Iglesia en camino ha sido desde su creación un instrumento de comunicación entre las distintas comunidades de la diócesis, ha buscado incrementar el conocimiento mutuo, la colaboración y el sentido de pertenencia a una misma comunidad diocesana.

Grandes eventos

Desde su fundación, esta revista ha dado cuenta de los grandes eventos eclesiales vividos en Mérida-Badajoz, y de los acontecimientos de la Iglesia universal.

Sus primeras páginas, anunciaban la publicación de las Constituciones sinodales, que servirán de paradigma para nuestra Iglesia local durante muchos años. Posteriormente, y dando un repaso a los grandes eventos aparecidos, esta publicación se vistió de gala con motivo de las bodas de plata de don Antonio Montero como obispo. Fue tema destacado en el número 68, de 15 de mayo de 1994.

La creación de la Provincia Eclesiástica fue portada en el número 78, en el 86 y en el 87, entre julio y octubre del año 94. La Iglesia extremeña tenía voz propia y ello era un orgullo para todos sus miembros, incluida, por supuesto, la redacción de esta revista.

Pero no todo han sido alegrías, también hemos tenido que hacernos eco de noticias trágicas, como la riada que asoló Badajoz y Valverde de Leganés el 5 de noviembre de 1997. La riada cogía a don Antonio Montero camino de Roma, con motivo de la visita "Ad limina" que todos los obispos realizan al Papa cada cinco años. Desde allí don Antonio siguió los acontecimientos que tenían lugar en la diócesis.

En la vida de la Iglesia diocesana destaca también el Congreso sobre la Pobreza, entre el 22 y el 24 de octubre de 1999. En ese congreso, según se informaba en el número 319 del 31 de octubre del mismo año, participaron 925 personas de 117 pueblos, que ponían de manifiesto que "la lucha contra las desigualdades es tarea de todos y que la Iglesia y la Administración civil deben trabajar juntas contra las situaciones de exclusión social".

Junto a la información local, hemos encontrado también otra que afectaba también a toda la Iglesia. El 25 de diciembre del 99 el Santo Padre abría el Gran Jubileo del 2000; un día después todos los obispos del mundo abrían el Año Santo en sus respectivas diócesis.

Igual que llega ahora el décimo cumpleaños de Iglesia en camino, llegaba recientemente ese mismo aniversario del Sínodo. Nuestra revista era testigo de la conmemoración del Sínodo con la Asamblea diocesana de este mismo año. En ella se habló de contemplación y misión y se animaba a la Iglesia de Mérida-Badajoz a actualizar el Sínodo poniendo la mirada en las personas que se habían alejado de la fe.

En Internet

Desde el año 1996 Iglesia en camino puede seguirse en Internet. Esto la convirtió en la primera publicación española en su campo en estar presente en la "Red de Redes". Al principio, los primeros números que se prepararon en versión electrónica, no estaban completos y eran escasos en imágenes; la mejora de los programas y, sobre todo, de las redes de comunicación han permitido que al día de hoy, la revista se inserte completa en la WEB y que, además, se mantenga un servicio de suscripciones vía correo electrónico que hace llegar Iglesia en camino a cerca de 500 personas de todo el mundo.

Desde su aparición en Internet se tiene acceso a la revista desde la dirección http://www.christusrex.org/www1/camino/camino.html. Y también, desde el año 1999, se puede acceder a ella mediante la página web de la diócesis: http:// www4.planalfa.es/ meridabadajoz.

Aunque sólo hay datos de las visitas que ha tenido la página de Iglesia en camino desde el año 99, se calcula en torno a 160.000 las visitas que ha tenido desde el principio. Desde enero de 1999, fecha en la que se empezó a medir, la página ha tenido 106.832. Actualmente, el número de visitas diarias ronda las 200.

Las posibilidades que ofrece Internet de acceso desde cualquier parte del mundo arroja el siguiente mapa, del total de visitas, 36.541 proceden de España, lo que supone el 34,2%; A continuación está México con 12.495 accesos, el 11,7% del total; de Estados Unidos han accedido a nuestra revista 8.001, el 7.5 %; algo menos entraron desde Argentina, 5.842personas, el 5,5% ; el quinto puesto lo ocupa Perú con 3.790 accesos, el 3,5%. En la lista de paises que más accesos registra Iglesia en camino sigue Chile, Colombia y Venezuela. Destacan algunas visitas desde paises como Finlandia, Japón o Australia.

 

Para servirles...

A los que estamos detrás de estas páginas que cada semana llegan a las manos de nuestros lectores conformando Iglesia en camino -3.728 páginas para ser más exactos, según nos cuenta Juan José Montes, redactor-jefe y auténtico motor periodístico de la revista-, les confesamos que nos ha cogido casi de sorpresa el décimo aniversario de La Hoja.

Nos ha llegado la efemérides sin adviento, y es que, acostumbrados a un ritmo temporal de siete días y ajenos a años, lustros y décadas..., que nos suenan lejanos y hasta solemnes a quienes damos cuenta del fugaz acontecer y no de la Historia, que es palabra mayor, estábamos enfrascados en meter apretadamente en las páginas de nuestra revista, como siempre ocurre, lo que, a nuestro juicio, considerábamos más interesante de la vida de la Iglesia en esta semana navideña de final de año y comienzo de uno nuevo: actividades solidarias; belenes de nuestras parroquias; mirada eclesial a la familia; mensajes del Papa y de nuestros obispos; advertencia y oposición de la Iglesia a la presumible y por desgracia próxima guerra de EE.UU. contra Irak; el encuentro parisino de Taizé... y, por supuesto, el seguimiento en ámbitos eclesiales de la catástrofe ecológica del Prestige.

Todo ello sin contar los originales acostumbrados de nuestros colaboradores: empezando por nuestro Arzobispo Don Antonio Montero, fundador de nuestra revista y su mejor pluma y exigente lector -¡todo un lujo periodístico!-, y siguiendo por D. Amadeo Rodríguez, D. Antonio Luis Martínez y D. Manuel Amezcua, los cuales apuntalan con buena reflexión teológica y pastoral, ritmo litúrgico y comunión de los santos, lo que de dejarnos sólo a los periodistas y redactores (Fernando Saavedra, Mary Murillo y José Carrasco), sería pura crónica del tiempo y el quehacer.

Tampoco podía faltar en nuestra agenda informativa de primeros de año la convivencia anual del Clero en Villafranca de los Barros, donde se rinde homenaje a los sacerdotes de la diócesis que celebran sus bodas de oro y de plata sacerdotales.

Fue esta última previsión informativa, que para la Redacción siempre ha sido un indicativo de cambio de calendario, la que nos recordó que un nuevo año íbamos a cumplir: una década.

Ciertamente nada del otro mundo al paso que va la vida, pero a los que tuvimos la suerte de recoger directamente de las rotativas del diario Hoy -¡qué gran servicio nos ha prestado también su empresa editora!- los primeros ejemplares de la Hoja diocesana, nos llena de satisfacción el trayecto recorrido en estos años, sin otra finalidad que servir a nuestros lectores, los verdaderos protagonistas de este empeño, al ser ellos precisamente no sólo los destinatarios de nuestra información religiosa sino también sus sujetos activos.

Contribuir, a pesar de nuestros errores, a fomentar en nuestra diócesis la comunión eclesial con la comunicación, ha sido y es nuestra tarea, la que nos encomendó el Sínodo Pacense de 1992. Gracias a todos. Aquí estamos para servirles...

 

El Papa señala en su mensaje navideño que el conflicto en Irak puede ser evitado

Juan Pablo II pide que se evite el clima de sospecha creado por el terrorismo

El Dios hecho Niño invita a superar el ambiente de sospecha que provoca el terrorismo, así como a alcanzar la paz en Tierra Santa y a superar el conflicto que "puede ser evitado" en Oriente Medio, aseguró Juan Pablo II en su mensaje de felicitación por la Navidad.

"Desde la gruta de Belén se eleva hoy una llamada apremiante para que el mundo no caiga en la indiferencia, la sospecha y la desconfianza, aunque el trágico fenómeno del terrorismo acreciente incertidumbres y temores", aclaró el Papa.

Antes de impartir la bendición "Urbi et orbi" ("a la ciudad y al mundo") desde el atrio de la Basílica de San Pedro, el Santo Padre recordó que "los creyentes de todas las religiones, junto con los hombres de buena voluntad, abandonando cualquier forma de intolerancia y discriminación, están llamados a construir la paz".

"Ante todo -dijo- en Tierra Santa, para detener finalmente la inútil espiral de ciega violencia, y en Oriente Medio, para apagar los siniestros destellos de un conflicto, que puede ser evitado con el esfuerzo de todos".

El pontífice no lo mencionó explícitamente, pero se refería a la posible operación militar contra Irak promovida por Estados Unidos que ha sido abiertamente criticada por el secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, el arzobispo Jean-Louis Tauran en una reciente entrevista, así como por otros representantes de la Santa Sede.

"La humanidad puede ganar la batalla de la paz", decía por su parte en un artículo de portada de la edición italiana de Navidad el diario vaticano "L' Osservatore Romano".

El mensaje navideño del pontífice se extendió también a "África, donde carestías devastadoras y luchas intestinas agravan las condiciones, ya precarias, de pueblos enteros, si bien no faltan indicios de optimismo".

Por último, al mencionar las áreas del mundo particularmente probadas por el sufrimiento, mencionó Latinoamérica y Asia "donde crisis políticas, económicas y sociales inquietan a numerosas familias y naciones".

"¡Que la humanidad acoja el mensaje de paz de la Navidad!", clamó el pontífice en su mensaje que fue transmitido en directo por canales de televisión de unos cincuenta países.

Escuchaban al Papa más de 20.000 peregrinos presentes en la plaza de San Pedro del Vaticano y millones a través de la radio y la televisión, entre ellos los telespectadores españoles de La 2 de TVE.

El mensaje de felicitación navideño pronunciado en 62 idiomas pudo ser escuchado en directo gracias a la transmisión de canales de televisión de cincuenta países de todos los continentes.

ZENIT

 

¿Cómo se hace 'Iglesia en camino'?

El trabajo comienza el lunes y termina el miércoles;
después vienen las tareas de distribución

La elaboración de Iglesia en camino es un proceso que comienza cada lunes por la mañana con la reunión del equipo de redacción para concretar los temas que incluirá la revista. En esa reunión se decide qué tema va a la portada y a la última, que suele ser una entrevista o un tema humano. Se analizan las informaciones enviadas por parroquias y movimientos y se ponen sobre la mesa temas de interés de los que no se tiene información.

Hecho el reparto, cada cual se ocupa de su parte. Localizar fuentes informativas, acometer las entrevistas o reunir los datos necesarias para los reportajes, bucear en las agencias de noticias y ocuparse de las fotos.

Otra brecha es contactar con los colaboradores habituales o con alguno extraordinario para recabar sus columnas.

El miércoles, cierre

El miércoles a mediodía tiene que estar "cerrada" la revista, ya que por la tarde se lleva al diario Hoy, donde se imprimen los siete mil ejemplares que nuestra publicación tira semanalmente. Antes, cada página, además de ser revisada por el redactor que la elabora, pasa por manos de un tercero para evitar errores ortográficos, una labor de la que se ocupan José Luis Garduño o Jerónimo Hernández.

Lo último en llegar a la redacción es la página tres, la carta de don Antonio Montero, que cuenta con el apoyo de María José Antúnez en labores de secretaría. Las labores de secretaría de la revista corren a cargo de María Jesús García Franganillo.

La revista llega al diario Hoy a las siete de la tarde. Allí se prepara para ser enviada a los talleres, de donde se recogen unos quinientos ejemplares el jueves por la mañana para enviarlos por correo a los suscriptores. En esta función es de destacar y agradecer el papel de un grupo de voluntarias: María, Jacinta, Yolanda, Isabel y Victoria.

El viernes se recogen los ejemplares que se distribuyen en la ciudad de Badajoz, una labor que durante mucho tiempo ha ocupado a Juan Murillo y a Pepe Ferrera y que ahora realiza Juanma Rodríguez Fariñas. Las revistas que llegan a los pueblos son enviadas a través del sistema de distribución del propio periódico, algo que es de agradecer.

Voluntarias de los pueblos

En los pueblos es imprescindible el trabajo de las voluntarias que hacen el reparto a los suscriptores y realizan labores de promoción de la publicación. Sin ellas sería imposible que nuestra revista llegara a los lectores.

El jueves se completa el trabajo con la preparación de la edición electrónica de Iglesia en camino. En la propia redacción se adaptan los contenidos para Internet y se envían por correo electrónico a Estados Unidos, donde Michael Olteanu, gran colaborador, generoso y desinteresado nos ofreció hace seis años su página para colocar nuestra revista de forma totalmente gratuita.

 

Opinan nuestros lectores

Manuel García Cienfuegos

Poco a poco, nos hemos ido dando cuenta de la importancia que los medios de comunicación tienen para la difusión del Mensaje del Reino, por ello ha sido gratificante el haber leído a lo largo de estos diez años testimonios y entrevistas de tanta gente de bien que trabajan en propagar el Reino de Dios y difundir los valores cristianos, así como el saber que muchas de nuestras parroquias, incluso de pueblos pequeños, han realizado una convivencia, han restaurado una imagen, o han realizado una campaña para los más necesitados, sin olvidar la página de liturgia, el Santoral, la carta siempre tan acertada de nuestro pastor diocesano, don Antonio Montero Moreno, y las reflexiones que vierte en la columna de don Amadeo Rodríguez Magro.

Nuestro semanario, también ha conjugado la noticia más cercana con la más lejana, traspasando así nuestra demarcación, bajo un sentido de Iglesia Universal, con especial énfasis a las Jornadas que la Iglesia celebra durante el año.

 

Fernando Cintas Rosas

Os deseamos a todos un venturoso año nuevo desde esta parte del Atlántico, unidos ante el Belén las distancias no cuentan. Con motivo del décimo aniversario de la Revista Iglesia en Camino me uno a la alegría de toda la Iglesia Diocesana de Mérida-Badajoz, es de agradecer que llegue puntualmente, permitiendonos así a los misioneros permanecer unidos a la Diócesis, a sus ilusiones y trabajos y no sentir tanto la distancia física. Al mismo tiempo las iniciativas pastorales que hacéis ahí son motivo de referencia para la labor que intentamos hacer en estas iglesias particulares donde procuramos ayudar en lo que se puede.

El señor siga bendiciendo tan extraordinaria labor. Un fuerte abrazo y un recuerdo especialmente agradecido para vosotros en la Santa Misa.

 

Antonio Jorge González

Me atrae de ella que habla de todos los pueblos de la diócesis, constituyéndose así en un instrumento para conocer cómo se desenvuelven el resto de las comunidades parroquiales de Mérida-Badajoz.

En lo que se refiere al contenido, me resulta especialmente atractivo la última página, que es más refrescante y trae testimonios de la tarea de cristianos comprometidos que destacan en algunos aspectos de su vida y de su labor dentro de la Iglesia.

En el apartado de las críticas, reseñaría que, como profesor de religión, hecho de menos mayor información sobre lo que se hace en los colegios, la labor de estos profesores.

Por último, la carta del Arzobispo me ayuda a reflexionar sobre algunos aspectos en mi vida personal y a tener criterios sobre el mundo que me rodea.

 


Información diocesana

Retablo extremeño
para los Reyes de Oriente en España

Una de las tablas de Calzadilla de los Barros,
en el sello de Correos de la Navidad 2002

Uno de los cuadros que componen el retablo de la parroquia de Calzadilla de los Barros puede verse en el sello navideño que Correos ha elegido para este año.

El sello reproduce la Adoración de los Reyes Magos, una de las 28 tablas con las que cuenta el rico retablo de Calzadilla de los Barros, formado, como señalaba Iglesia en camino en su número 463, por tres cuerpos con 28 tablas sobre la vida de Cristo y la Virgen, monumento histórico-artístico nacional y uno de los pocos ejemplares góticos que se conservan en Extremadura, obra de Antón de Madrid, afincado en Zafra.

 

Falleció Manuel Trenado, un laico entregado
y coherente con su condición de creyente

Hace tres meses se le impuso la Medalla Benemerentis

Don Juan Manuel Trenado fallecía la semana pasada, a los 81 años de edad, después de sufrir con gran entereza cristiana la grave enfermedad que terminó con su vida.

Manolo Trenado, como era llamado, era padre de dos hijos, andaluz de nacimiento, aunque se trasladó a Extremadura a los nueve meses de edad. Durante su vida fue un cristiano coherente con su fe, modelo para los creyentes y admiración para los que no tenían fe.

Su vida laboral se movió en varios frentes: industrial de la construcción, concejal teniente de alcalde y delegado municipal en la Barriada de San Fernando de Badajoz durante 14 años. También fue muy conocido por su condición de cofrade. Era miembro de la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de la Angustia desde su fundación, donde fue reelegido varias veces como Hermano Mayor y miembro del Consejo Asesor de Hermandades y Cofradías de nuestra diócesis desde que se fundó, así como representante de todas las hermandades en el Consejo Diocesano de Pastoral.

El viernes, día 20 de septiembre pasado, don Antonio Montero le hacía entrega de la Medalla Benemerentis, concedida por la Santa Sede para reconocer méritos extraordinarios. El acto se desarrolló en la parroquia de San Fernando y Santa Isabel de Badajoz, que se llenó de fieles para acompañar al homenajeado.

 


Al paso de Dios

Día a día

En realidad da lo mismo que sea treinta y uno de diciembre o uno de enero. Nos son más que dos días en un calendario que nos fabricamos los humanos para hacernos la ilusión de que el tiempo es nuestro y lo controlamos". Esa podría ser la actitud escéptica ante las fechas símbolo de determinados colectivos humanos. La contraria es la fetichista de los que lo esperan todo de unas fechas. Otra posición es la de aquellos que son conscientes de que el río de la vida se mueve, y tiene remolinos, cascadas, bellísimas orillas y suaves remansos en los que el paso del agua se suaviza y hace fiesta.

No es verdad que seamos siempre igual y que todos los días sean iguales. Siendo los mismos, cambian nuestros sentimientos y actitudes: pasamos del llanto a la alegría, de la violencia a la paz, del egoísmo a la generosidad. Y en eso tienen mucho que ver esos momentos que tenemos los humanos para mirarnos mejor y querernos más los unos a los otros, como la Navidad o el paso de un año a otro.

Los cristianos creemos, además, que esos momentos no son convencionales, que los quiere Dios y son regalo suyo. Por eso concentramos en ellos sentimientos y experiencias como la paz, la alegría, la familia, la felicidad o la caridad; porque todos están cargados de presencia divina. Ojalá supiéramos desentrañar lo que el Señor nos quiere decir en cada acontecimiento que celebramos, veríamos la historia como lo que es, tiempo de salvación; sabríamos que cada día es un escalón que tiene sentido en sí mismo, porque por él suben los proyectos personales y los de toda la humanidad.

Amadeo Rodríguez Magro
(amadeo.vgeneral@planalfa.es)


Liturgia del domingo

Celebramos el II Domingo después de Navidad

Palabra de Dios


Libro del Eclesiástico 24, 1-2. 8-12

La sabiduría se alaba a sí misma, se gloría en medio de su pueblo, abre la boca en la asamblea del Altísimo y se gloría delante de sus Potestades. En medio de su pueblo será ensalzada, y admirada en la congregación plena de los santos; recibirá alabanzas de la muchedumbre de los escogidos y será bendita entre los benditos.

El Creador del Universo me ordenó, el Creador estableció mi morada: "Habita en Jacob, sea Israel tu heredad". Desde el principio, antes de los siglos, me creó, y no cesaré jamás. En la santa morada, en su presencia, ofrecí culto y en Sión me establecí; en la ciudad escogida me hizo descansar, en Jerusalén reside mi poder. Eché raíces entre un pueblo glorioso, en la porción del Señor, en su heredad, y resido en la congregación plena de los santos.

Salmo 147, 12-13. 14-15. 19-20

R. La Palabra se hizo carne
y acampó entre nosotros.

Glorifica al Señor, Jerusalén;
alaba a tu Dios, Sión:
que ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
y ha bendecido a tus hijos dentro de ti.

Ha puesto paz en tus fronteras,
te sacia con flor de harina.
Él envía su mensaje a la tierra,
y su palabra corre veloz.

Carta de S. Pablo a los Efesios 1, 3-6. 15-18

Bendito sea el Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en la persona de Cristo con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo, para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor.

Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos, para que la gloria de su gracia que tan generosamente nos ha concedido en su querido Hijo redunde en alabanza suya. Por eso yo, que he oído hablar de vuestra fe en el Señor Jesús y de vuestro amor a todos los santos, no ceso de dar gracias por vosotros, recordándoos en mi oración, a fin de que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, os dé espíritu de sabiduría y revelación para conocerlo. Ilumine los ojos de vuestro corazón, para que comprendáis cuál es la esperanza a la que os llama y cuál la riqueza de gloria que da en herencia a los santos.

Evangelio según san Juan 1, 1-18

En el principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. (..). La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre.

Al mundo vino y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.

Y la Palabra se hizo carne, y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. (..)

Lecturas bíblicas para los días de la semana

6, lunes: Is 60, 1-6; Ef 3, 2-3a. 5-6; Mt 2, 1-12.
7, martes: 1Jn 3, 22-4, 6; Mt 4, 12-17. 23-25.
8, miércoles: 1Jn 4, 7-10; Mc 6, 34-44.
9, jueves: 1Jn 4, 11-18; Mc 6, 45-52.
10, viernes: 1Jn 4, 19-5, 4; Jn 4, 14-22.
11, sábado: 1Jn 5, 5-13; Lc 5, 12-16.
12,
domingo: Is 42, 1-4. 6-7; Hch 10, 34-38; Mc 1, 7-11.

 

Comentario litúrgico

El esplendor de tu luz

Nos encontramos en el Segundo Domingo de Navidad. La liturgia de este día levanta el vuelo para presentar la Encarnación de Dios no con el ropaje propio de las narraciones de los evangelio sinópticos que tan bien ha cuajado en nuestros belenes, sino con las categorías teológicas y salvíficas que tiene dicho misterio. Ya en la primera oración se levanta el vuelo: "Dios poderoso y eterno, luz de los que en ti creen, que la tierra se llene de tu gloria y que te reconozcan los pueblos por el esplendor de tu luz.".

Si nos adentramos en la segunda lectura, nos damos de bruces con unos textos en los que las palabras se agolpan para expresar los infinitos beneficios que nos ha traído a los hombre la realidad de que el Unigénito del Padre se haya hecho hombre y Primogénito de la nueva creación. Ya desde ese momento el ser hombre, nacer de mujer, lleva consigo la marca de Cristo y una apertura hacia Dios que sería impensable sin el conocimiento de este Misterio.

Las palabras del Apóstol son contundentes y pugnan por presentar la novedad de salvación que nos ha traído la Encarnación: "Bendito sea Dios... que nos ha bendecido en la persona de Cristo... Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el mundo para que fuéramos santos.... Él nos ha destinado en la persona de Cristo, por pura iniciativa suya, a ser sus hijos".

Nos podemos preguntar ¿cómo no tenemos consciencia de todo esto? Una primera respuesta es porque todo se realiza 'en el misterio' que se descubrirá en la otra vida; pero también puede que suceda en nosotros lo que nos dice San Juan: 'Vino a su casa , y los suyos no le recibieron".

Antonio Luis Martínez

 

Santoral

6 de enero: Los Magos (siglo I)

De cierto no sabemos si fueron tres reyes, aunque lo sugieren las ofrendas de oro, incienso y mirra.

La Iglesia más antigua vio en esta fiesta la legitimación de su origen ya mayoritariamente ajeno a la Sinagoga: unos "gentiles", iluminados por Cristo, o sea, a unos incircuncisos capaces de seguir la luz del Señor. El cristianismo, de raíz profundamente judía, no se para en Israel, sino que ilumina a todos. Eso celebramos en la "Epifanía", que significa manifestación.

A estas alturas los varones cristianos podemos agradecer nuestra integridad sin mutilaciones -yo personalmente la agradezco mucho- pero sin olvidar que seguimos a un circunciso, que debiera librarnos del antisemitismo.

Aquellos magos, reyes o no, debieron observar un fenómeno que se da cada 794 años, en una conjunción de Júpiter con Saturno. La tabla planetaria de los egipcios fue estudiada por Keppler, que confirmó el fenómeno. También convergió en el dato el calendario mesopotámico de Sippar, encontrado en 1925.

La Edad Media dio nombres a estos personajes, y los identificó con diversas razas, reafirmando el carácter universalista y multiétnico de la fiesta. La luz interior de Cristo puede ser seguida por todos, aceptada como el mejor regalo que nos convierte en un don para los demás. Por cierto, la costumbre de regalar a los niños entra en España con la dinastía reinante y no deja de ser, comparada con las demás significaciones, una modernez borbónica.

Manuel Amezcua

Los santos de la semana

6, lunes: Epifanía. Juan de Ribera, Rafaela del Sgrdo. Corazón.
7, martes: Raimundo de Peñafort, Luciano, Ciro, Alderico, Tilón.
8, miércoles: Alberto de Caashel, Apolinar, Pedro Tomás, Paciente,
9, jueves: Eulogio de Córdoba, Adrián, Águeda, Felanio, Hadriano.
10, viernes: Agatón, Domiciano, Gregorio de Nisa, Marciano, Valerio.
11, sábado: Higinio, Honorata, Leucio, Paulino, Salvio, Teodoro.
12,
domingo: Antonio Mª Pucci, Arcadio, Cesárea, Ferréolo.

 


Contraportada

Del santoral, la liturgia y otras ocupaciones

Hablamos con don Amadeo Rodríguez, don Antonio Luis Martínez y don Manuel Amezcua, colaboradores

Don Amadeo Rodríguez Magro colabora con Iglesia en camino desde su inicio. Ya en el primer número publicó un artículo que recogía una crónica y un resumen del contenido del Sínodo Pacense de 1992, del que fue su Secretario General.

Asegura que en su columna de la página seis, ha querido siempre ser fiel a acontecimientos y circunstancias de actualidad, "que he procurado comentar e iluminar".

La primera etapa la columna tuvo como cabecera En línea Sínodo porque su contenido era habitualmente un comentario a los objetivos y las propuestas sinodales. Posteriormente se llamó Mirada a nuestro tiempo. "En ella -señala don Amadeo- publiqué artículos que intentaron recoger las necesidades, las inquietudes, las aspiraciones, los problemas personales, sociales, espirituales, etc. de los hombres y mujeres de nuestro tiempo". Ahora sus artículos están saliendo bajo la cabecera Al paso de Dios. "En ellos -dice- pretendo ayudar a los lectores a descubrir a Dios como compañero de sus vidas y de la historia cotidiana que entre todos estamos haciendo y viviendo; a reconocer que el hombre no da un paso sin que Dios lo sepa y lo acompañe, aunque a veces pretendamos ignorar esa compañía siempre amorosa.

Don Amadeo declara que "desde el primer momento he sentido la sintonía de los lectores, que de un modo u otro me han hecho llegar sus mensajes de ánimo. Cada semana pienso en ellos para elegir el contenido y le mensaje. Podría decir que me resultan ya conocidos y queridos. Son ya parte de mi familia. Esa cercanía y aliento es lo que me da fuerza para cada semana ser fiel a la cita que tengo con ellos, aunque en ocasiones se me haga muy difícil llegar a tiempo. Cada artículo es un pequeño reto que, en honor a la verdad, me produce una satisfacción mayor que el sacrificio que pueda suponer el pensar y escribir cada columna".

Otra de las alegrías que la revista le ha aportado a este colaborador ha sido comprobar como en muchas ocasiones, "pienso que sobre todo por la brevedad", se reproducía en revistas y hojas de otras diócesis, "de un modo especial me hace feliz que, desde hace varios años, se siga reproduciendo casi semanalmente, incluso con la misma cabecera, en una revista semanal de gran tirada en Méjico, "El Observador de actualidad"".

Entender la Palabra

Don Antonio Luis Martínez es el responsable de la columna litúrgica semanal. "Mi intención -asegura- es ayudar a una lectura de la Palabra de Dios para que los fieles consigan encontrar el mensaje que cada domingo nos ofrece la Iglesia en las lecturas de la misa".

Nuestro liturgista afirma que su método de trabajo consiste en hacer una lectura de los textos bíblicos buscando un tema que sea significativo y pueda orientar la meditación de aPalabra en los lectores de la revista. Concretamente lo que pretende es que la lectura del Antiguo Testamento esté presente de alguna forma y se pueda leer a la luz del Evangelio, lo que supone incorporarle todo el misterio de Cristo.

Preguntado sobre cual es el tipo de lector que sigue su columna, responde que "su labor pastoral en las parroquias le ha hecho descubrir que los fieles que asisten a la misa dominical es un grupo muy heterogéneo en el que no coincide frecuentemente el nivel cultural y el nivel espiritual, es decir, que nos encontramos con muchas personas cuya formación intelectual no es muy elevada, pero que captan perfectamente el contenido de las Sagradas Escrituras.

Tras diez años de vida, el ciclo litúrgico se ha repetido completamente ya tres veces, algo que suponemos conlleva una dificultad para no repetirse en las ideas. A este respecto, don Antonio Luis destaca que "es precisamente la riqueza de la Palabra de Dios, por una parte y la de los misterios de Cristo que celebramos a lo largo del año litúrgico por otro, lo que hace posible acometer una reflexión sobre unos mismos textos acortando visiones distintas y ofreciendo la abundancia de los contenidos tanto de la palabra como del misterio de Cristo".

La sonrisa de Dios

Don Manuel Amezcua Morillas es párroco de San Fernando y Santa Isabel de Badajoz. Es el responsable del santoral desde que Iglesia en camino vio la luz. De entrada nos dice que los santos son una sonrisa continua de Dios.

Destaca que intenta a través de esta sección intenta dejar claras tres cosas: "Que la santidad es completamente universal y afecta a todos, a curas, monjas, laicos, solteros y casados, ricos y pobres, que la santidad es intemporal. Los santos son una especie de eco de la Encarnación y lo mismo que Cristo es nuestro modelo en cualquier tiempo y circunstancia, los santos también lo son porque reflejan muy bien la luz de Cristo. Son la gloria de Dios y la del hombre. Por último he intentado conectar la vida d elos santos con la actual, eso sí, revestida de humor, porque los santos son extraordinariamente simpáticos". Preguntado de donde obtiene tantas biografías, don Manuel Amezcua responde sonriendo que sólo se necesita una biblioteca. "Después de diez años he manejado, además de varios diccionarios, unos treinta libros".

Si tuviera que destacar algo de Iglesia en camino asegura que "nuestra información diocesana es muchísimo más abundante desde que salió la revista".

 


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