Iglesia en camino

 

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

(España)

E-Mail: iglenca@archimeridabadajoz.org

Edición electrónica: http://198.62.75.1/www1/camino/camino.html

Número 606. 29 de enero de 2006

Director: Juan José Montes


Portada

Es un documento para renovar el compromiso caritativo de la Iglesia

El Papa Benedicto XVI invita a "vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo" en su primera encíclica

El pasado miércoles era presentada en el Vaticano la esperada primera Encíclica del Papa Benedicto XVI.

Titulada "Deus caritas est" ("Dios es amor") este documento papal no es, como algunos esperaban, un texto 'programático' en el sentido clásico, pero en sus páginas sí se deja ver, y mucho, lo que el Papa quiere que sea el papel que la Iglesia está llamada a jugar en este mundo: "vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo".

La Encíclica, de apenas cuarenta páginas, se divide en dos partes, la primera la dedica el Santo Padre a hablar de la esencia del amor, partiendo desde la perspectiva filosófico-metafísica para terminar en el Amor divino. Mientras que en la segunda parte, Benedicto XVI trata de la caridad organizada en la Iglesia, hablando no sólo de Cáritas, sino del papel que está llamado a jugar toda la Iglesia en la transformación del mundo.


Editorial

Somos optimistas

Aunque ya habíamos escuchado rumores, nos sorprenden las cada vez más frecuentes agresiones físicas que tienen como protagonistas a los adolescentes y a los jóvenes, y como blanco de las mismas a otros compañeros o mendigos sin protección.

Si agredir a un semejante arropado en la masa para, según dicen los sicólogos, reafirmarse, es ya de por sí absolutamente patético y condenable, grabar y pasarse las imágenes de móvil en móvil, roza lo patológico.

¿Son acaso las nuevas generaciones más violentas?, en caso de que lo sean ¿a qué es debido?, ¿quienes son, sino los culpables, los responsables o, mejor dicho, los irresponsables a los que debemos esos comportamientos? Tendremos que dejar a los entendidos abundar en estos interrogantes, lo que sí parece que salta a primera vista es que detrás de esas actitudes se esconde una falta de valores preocupantes por el simple hecho de existir y alarmantes por la forma de manifestarse.

El "¿a dónde vamos a llegar?" que todos hemos escuchado a nuestros mayores, no se queda sólo en un miedo ante profundos cambios sociales, es todo un problema moral con trascendencias sociales muy importantes que piden a gritos un rearme moral y un planteamiento serio de qué estamos enseñando a nuestros hijos y para qué los estamos preparando.

A pesar de la alarma que desata lo anterior, también tenemos que admitir que los comportamientos descritos no son mayoritarios. Nuestros jóvenes constituyen la generación que más oportunidades de formación ha tenido y sabemos que más que dedicarse a agredir, se ocupan de estudiar, trabajar, muchos están integrados en parroquias; a pesar de lo que se dice, una mayoría intenta tener piso para no ser una carga... Por ello no puede prevalecer el pesimismo cuando oímos hablar de determinadas cosas.


Centrales

La primera encíclica de Benedicto XVI fue presentada el miércoles

El documento explica 'qué es' y 'cómo debe actuar' el amor, vivido desde Dios y hacia Dios

La primera encíclica del Papa Benedicto XVI, "Deus caritas est" ("Dios es amor"), veía la luz el pasado 25 de enero, fiesta litúrgica de la Conversión de San Pablo, rodeada de gran expectación tras los no pocos retrasos que ha sufrido su publicación debido a problemas de traducción. Expectación porque han sido varias las ocasiones en las que Benedicto XVI ha adelantado algo sobre el contenido del documento. Y expectación también porque se esperaba que esta primera encíclica tuviera carácter "programático", al uso de papas anteriores, donde Benedicto XVI plasmara las lineas maestras de su pontificado.

Ciertamente esta primera encíclica de Benedicto XVI, no dejará indiferente a nadie porque, aunque no sea ni un documento "programático" ni haga ninguna revelación sorprendente, es un documento con el que el Papa ha querido retomar lo más nuclear de la fe cristiana: el amor.

Recuperar el amor

El propio Benedicto XVI lo refería en un discurso, el pasado lunes, pronunciado en un encuentro organizado por el Pontificio Consejo 'Cor Unum', "La palabra 'amor' hoy está tan deslucida, tan ajada y es tan abusada, que casi da miedo pronunciarla con los propios labios. Y, sin embargo, es una palabra primordial, expresión de la realidad primordial; no podemos simplemente abandonarla, tenemos que retomarla, purificarla y volverle a dar su esplendor originario para que pueda iluminar nuestra vida y llevarla por la senda recta. Esta conciencia me ha llevado a escoger el amor como tema de mi primera encíclica. Quería subrayar la centralidad de la fe en Dios, en ese Dios que ha asumido un rostro humano y un corazón humano. La fe no es una teoría que uno puede asumir o arrinconar. Es algo muy concreto: es el criterio que decide nuestro estilo de vida. En una época en la que la hostilidad y la avidez se han convertido en superpotencias, en una época en la que asistimos al abuso de la religión hasta llegar a la apoteosis del odio, la racionalidad neutra por sí sola no es capaz de protegernos. Tenemos necesidad del Dios vivo que nos ha amado hasta la muerte".

Eros y Agapé

Y en poco más de 40 páginas, Benedicto XVI ha condensado toda la esencia del 'qué es' y el 'cómo debe actuar' el amor, vivido desde Dios y hacia Dios, y que aglutina y unifica a la persona. "En esta encíclica -decía en el discurso antes citado- los temas 'Dios', 'Cristo' y 'Amor' se funden, como guía central de la fe cristiana. Quería mostrar la humanidad de la fe, de la que forma parte el 'eros', el 'sí' del hombre a su corporeidad creada por Dios, un 'sí' que en el matrimonio indisoluble entre el hombre y la mujer encuentra su arraigue en la creación. Y en él, el 'eros' se transforma en 'ágape', el amor por el otro que ya no se busca a sí mismo sino que se convierte en preocupación por el otro, disponibilidad a sacrificarse por él y apertura al don de una nueva vida humana. El 'ágape' cristiano, el amor por el prójimo en el seguimiento de Cristo no es algo ajeno, puesto a un lado o que incluso va contra el 'eros'; por el contrario, con el sacrificio que Cristo hizo de sí mismo por el hombre ofreció una nueva dimensión que, en la historia de la entrega caritativa de los cristianos a los pobres y a los que sufren, se ha ido desarrollando cada vez más".

La encíclica se divide en dos partes, la primera la dedica el Papa a hablar de la esencia del amor, mientras que la segunda trata de la caridad eclesial. Benedicto XVI reconocía, en el discurso antes citado, que "una primera lectura de la encíclica podría suscitar quizá la impresión de que está quebrada en dos partes, que no tienen mucha relación entre sí: una primera parte, teórica, que habla de la esencia del amor, y una segunda parte que trata de la caridad eclesial, de las organizaciones caritativas. Sin embargo, lo que a mí me interesaba era precisamente la unidad de los dos temas que, sólo pueden comprenderse adecuadamente si se ven como una sola cosa. Ante todo, era necesario afrontar la esencia del amor como se nos presenta a la luz del testimonio bíblico. Con este fundamento, había que aclarar después que la esencia del amor de Dios y del prójimo descrito en la Biblia es el centro de la existencia cristiana, es el fruto de la fe. A continuación, era necesario subrayar en una segunda parte que el acto totalmente personal del 'ágape' no puede quedarse en algo meramente individual, sino que por el contrario tiene que convertirse también en un acto esencial de la Iglesia como comunidad: es decir, se necesita también una forma institucional que se expresa en la acción comunitaria de la Iglesia. La organización eclesial de la caridad no es una forma de asistencia social que se sobrepone por casualidad a la realidad de la Iglesia, una iniciativa que también otros podrían tomar. Por el contrario, forma parte de la naturaleza de la Iglesia. El espectáculo del hombre que sufre toca nuestro corazón. Pero el compromiso caritativo tiene un sentido que va mucho más allá de la mera filantropía. Dios mismo nos empuja en nuestro interior a aliviar la miseria. De este modo, en definitiva, le llevamos a Él mismo al mundo que sufre. [...]

Cuanto más le llevemos consciente y claramente como don, más eficazmente cambiará nuestro amor el mundo y despertará la esperanza, una esperanza que va más allá de la muerte".

Guía rápida de lectura

El papa Benedicto XVI ha dividido "Deus cáritas est" en dos partes, con extensión similar cada una de ellas, y una conclusión. La primera de estas partes lleva por título "La unidad del amor en la creación y en la historia de la salvación"y se divide en cinco apartados: "Un problema de lenguaje"; "Eros y agapé, diferencia y unidad"; "La novedad de la fe bíblica"; "Jesucristo, el amor de Dios encarnado"; y "Amor a Dios y amor al prójimo".

La segunda parte, dedicada a la caridad eclesial organizada, la ha titulado el Santo Padre "Caritas, el ejercicio del amor por parte de la Iglesia como 'comunidad de amor'", y está dividida en seis puntos: "La caridad de la Iglesia como manifestación del amor trinitario"; "La caridad como tarea de la Iglesia"; "Justicia y caridad"; "Las múltiples estructuras de servicio caritativo en el contexto social actual"; "El perfil específico de la actividad caritativa de la Iglesia"; y "Los responsables de la acción caritativa de la Iglesia".

 

Selección de textos

"Deus caritas est"

La reflexión recogida en sus párrafos, la profundidad y belleza de algunas de sus frases hacen de esta primera Encíclica del papa Benedicto XVI un documento difícil de resumir en el corto espacio de nuestra publicación.

No obstante, no queríamos resistir la tentación de ofrecer a nuestros lectores una breve selección de textos, espigados de las páginas del documento papal, unida a la invitación de que esta Encíclica sea leída al completo.

"Hoy se reprocha a veces al cristianismo del pasado haber sido adversario de la corporeidad y, de hecho, siempre se han dado tendencias de este tipo. Pero el modo de exaltar el cuerpo que hoy constatamos resulta engañoso. El eros, degradado a puro " sexo ", se convierte en mercancía, en simple " objeto " que se puede comprar y vender; más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía. En realidad, éste no es propiamente el gran sí del hombre a su cuerpo. Por el contrario, de este modo considera el cuerpo y la sexualidad solamente como la parte material de su ser, para emplearla y explotarla de modo calculador. Una parte, además, que no aprecia como ámbito de su libertad, sino como algo que, a su manera, intenta convertir en agradable e inocuo a la vez. En realidad, nos encontramos ante una degradación del cuerpo humano, que ya no está integrado en el conjunto de la libertad de nuestra existencia, ni es expresión viva de la totalidad de nuestro ser, sino que es relegado a lo puramente biológico. La aparente exaltación del cuerpo puede convertirse muy pronto en odio a la corporeidad. La fe cristiana, por el contrario, ha considerado siempre al hombre como uno en cuerpo y alma, en el cual espíritu y materia se compenetran recíprocamente, adquiriendo ambos, precisamente así, una nueva nobleza. Ciertamente, el eros quiere remontarnos 'en éxtasis' hacia lo divino, llevarnos más allá de nosotros mismos, pero precisamente por eso necesita seguir un camino de ascesis, renuncia, purificación y recuperación". [...]

"En el fondo, el amor es una única realidad, si bien con diversas dimensiones; según los casos, una u otra puede destacar más. Pero cuando las dos dimensiones se separan completamente una de otra, se produce una caricatura o, en todo caso, una forma mermada del amor. La fe bíblica no construye un mundo paralelo o contrapuesto al fenómeno humano originario del amor, sino que asume a todo el hombre, interviniendo en su búsqueda de amor para purificarla, abriéndole al mismo tiempo nuevas dimensiones. Esta novedad de la fe bíblica se manifiesta sobre todo en dos puntos que merecen ser subrayados: la imagen de Dios y la imagen del hombre". [...]

"En Jesucristo, el propio Dios va tras la 'oveja perdida', la humanidad doliente y extraviada. Cuando Jesús habla en sus parábolas del pastor que va tras la oveja descarriada, de la mujer que busca el dracma, del padre que sale al encuentro del hijo pródigo y lo abraza, no se trata sólo de meras palabras, sino que es la explicación de su propio ser y actuar. En su muerte en la cruz se realiza ese ponerse Dios contra sí mismo, al entregarse para dar nueva vida al hombre y salvarlo: esto es amor en su forma más radical. Poner la mirada en el costado traspasado de Cristo, del que habla Juan (cf. 19, 37), ayuda a comprender lo que ha sido el punto de partida de esta Carta encíclica: 'Dios es amor' (1 Jn 4, 8). Es allí, en la cruz, donde puede contemplarse esta verdad. Y a partir de allí se debe definir ahora qué es el amor. Y, desde esa mirada, el cristiano encuentra la orientación de su vivir y de su amar". [...]

"Se ha de prestar atención a otro aspecto: la 'mística' del Sacramento tiene un carácter social, porque en la comunión sacramental yo quedo unido al Señor como todos los demás que comulgan: 'El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque comemos todos del mismo pan', dice san Pablo (1 Co 10, 17). La unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se entrega. No puedo tener a Cristo sólo para mí; únicamente puedo pertenecerle en unión con todos los que son suyos o lo serán. La comunión me hace salir de mí mismo para ir hacia Él, y por tanto, también hacia la unidad con todos los cristianos. Nos hacemos 'un cuerpo', aunados en una única existencia. Ahora, el amor a Dios y al prójimo están realmente unidos: el Dios encarnado nos atrae a todos hacia sí. Una Eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí misma. Viceversa, el 'mandamiento' del amor es posible sólo porque no es una mera exigencia: el amor puede ser 'mandado' porque antes es dado". [...]

"La parábola del buen Samaritano (cf. Lc 10, 25-37) nos lleva sobre todo a dos aclaraciones importantes. Mientras el concepto de 'prójimo' hasta entonces se refería esencialmente a los conciudadanos y a los extranjeros que se establecían en la tierra de Israel, y por tanto a la comunidad compacta de un país o de un pueblo, ahora este límite desaparece. Mi prójimo es cualquiera que tenga necesidad de mí y que yo pueda ayudar. Se universaliza el concepto de prójimo, pero permaneciendo concreto. Aunque se extienda a todos los hombres, el amor al prójimo no se reduce a una actitud genérica y abstracta, poco exigente en sí misma, sino que requiere mi compromiso práctico aquí y ahora. Jesús se identifica con los pobres: los hambrientos y sedientos, los forasteros, los desnudos, enfermos o encarcelados. 'Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis' (Mt 25, 40). Amor a Dios y amor al prójimo se funden entre sí: en el más humilde encontramos a Jesús mismo y en Jesús encontramos a Dios". [...]

"El amor al prójimo en el sentido enunciado por la Biblia, por Jesús, consiste justamente en que, en Dios y con Dios, amo también a la persona que no me agrada o ni siquiera conozco. Esto sólo puede llevarse a cabo a partir del encuentro íntimo con Dios, un encuentro que se ha convertido en comunión de voluntad, llegando a implicar el sentimiento. Entonces aprendo a mirar a esta otra persona no ya sólo con mis ojos y sentimientos, sino desde la perspectiva de Jesucristo. Su amigo es mi amigo. Más allá de la apariencia exterior del otro descubro su anhelo interior de un gesto de amor, de atención, que no le hago llegar solamente a través de las organizaciones encargadas de ello, y aceptándolo tal vez por exigencias políticas. Al verlo con los ojos de Cristo, puedo dar al otro mucho más que cosas externas necesarias: puedo ofrecerle la mirada de amor que él necesita. En esto se manifiesta la imprescindible interacción entre amor a Dios y amor al prójimo, de la que habla con tanta insistencia la Primera carta de Juan. Si en mi vida falta completamente el contacto con Dios, podré ver siempre en el prójimo solamente al otro, sin conseguir reconocer en él la imagen divina. Por el contrario, si en mi vida omito del todo la atención al otro, queriendo ser sólo 'piadoso' y cumplir con mis 'deberes religiosos', se marchita también la relación con Dios. Será únicamente una relación 'correcta', pero sin amor. Sólo mi disponibilidad para ayudar al prójimo, para manifestarle amor, me hace sensible también ante Dios. Sólo el servicio al prójimo abre mis ojos a lo que Dios hace por mí y a lo mucho que me ama. Los Santos -pensemos por ejemplo en la beata Teresa de Calcuta- han adquirido su capacidad de amar al prójimo de manera siempre renovada gracias a su encuentro con el Señor eucarístico y, viceversa, este encuentro ha adquirido realismo y profundidad precisamente en su servicio a los demás. Amor a Dios y amor al prójimo son inseparables, son un único mandamiento. Pero ambos viven del amor que viene de Dios, que nos ha amado primero. Así, pues, no se trata ya de un 'mandamiento' externo que nos impone lo imposible, sino de una experiencia de amor nacida desde dentro, un amor que por su propia naturaleza ha de ser ulteriormente comunicado a otros. El amor crece a través del amor". [...]

"Toda la actividad de la Iglesia es una expresión de un amor que busca el bien integral del ser humano: busca su evangelización mediante la Palabra y los Sacramentos, empresa tantas veces heroica en su realización histórica; y busca su promoción en los diversos ámbitos de la actividad humana. Por tanto, el amor es el servicio que presta la Iglesia para atender constantemente los sufrimientos y las necesidades, incluso materiales, de los hombres. Es este aspecto, este servicio de la caridad, al que deseo referirme en esta parte de la Encíclica". [...]

"En la difícil situación en la que nos encontramos hoy, a causa también de la globalización de la economía, la doctrina social de la Iglesia se ha convertido en una indicación fundamental, que propone orientaciones válidas mucho más allá de sus confines: estas orientaciones -ante el avance del progreso- se han de afrontar en diálogo con todos los que se preocupan seriamente por el hombre y su mundo".[...]

"El Estado no puede imponer la religión, pero tiene que garantizar su libertad y la paz entre los seguidores de las diversas religiones; la Iglesia, como expresión social de la fe cristiana, por su parte, tiene su independencia y vive su forma comunitaria basada en la fe, que el Estado debe respetar. Son dos esferas distintas, pero siempre en relación recíproca". [...]

"La Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa política de realizar la sociedad más justa posible. No puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede ni debe quedarse al margen en la lucha por la justicia. Debe insertarse en ella a través de la argumentación racional y debe despertar las fuerzas espirituales, sin las cuales la justicia, que siempre exige también renuncias, no puede afirmarse ni prosperar. La sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia, sino de la política. No obstante, le interesa sobremanera trabajar por la justicia esforzándose por abrir la inteligencia y la voluntad a las exigencias del bien". [...]

"El deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad es más bien propio de los fieles laicos. Como ciudadanos del Estado, están llamados a participar en primera persona en la vida pública. Por tanto, no pueden eximirse de la 'multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común'. La misión de los fieles es, por tanto, configurar rectamente la vida social, respetando su legítima autonomía y cooperando con los otros ciudadanos según las respectivas competencias y bajo su propia responsabilidad". [...]

"¿Cuáles son los elementos que constituyen la esencia de la caridad cristiana y eclesial?:

a) la caridad cristiana es ante todo y simplemente la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación: los hambrientos han de ser saciados, los desnudos vestidos, los enfermos atendidos para que se recuperen, los prisioneros visitados, etc. Las organizaciones caritativas de la Iglesia, comenzando por Cáritas (diocesana, nacional, internacional), han de hacer lo posible para poner a disposición los medios necesarios y, sobre todo, los hombres y mujeres que desempeñan estos cometidos.

b) La actividad caritativa cristiana ha de ser independiente de partidos e ideologías. No es un medio para transformar el mundo de manera ideológica y no está al servicio de estrategias mundanas, sino que es la actualización aquí y ahora del amor que el hombre siempre necesita.

c) Además, la caridad no ha de ser un medio en función de lo que hoy se considera proselitismo. El amor es gratuito; no se practica para obtener otros objetivos. Pero esto no significa que la acción caritativa deba, por decirlo así, dejar de lado a Dios y a Cristo. Siempre está en juego todo el hombre. Con frecuencia, la raíz más profunda del sufrimiento es precisamente la ausencia de Dios.

La mejor defensa de Dios y del hombre consiste precisamente en el amor. Las organizaciones caritativas de la Iglesia tienen el cometido de reforzar esta conciencia en sus propios miembros, de modo que a través de su actuación -así como por su hablar, su silencio, su ejemplo- sean testigos creíbles de Cristo" [...]

"En su himno a la caridad (cf. 1 Co 13), san Pablo nos enseña que ésta es siempre algo más que una simple actividad: 'Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve ' (v. 3). Este himno debe ser la Carta Magna de todo el servicio eclesial; en él se resumen todas las reflexiones que he expuesto sobre el amor a lo largo de esta Carta encíclica. La actuación práctica resulta insuficiente si en ella no se puede percibir el amor por el hombre, un amor que se alimenta en el encuentro con Cristo. La íntima participación personal en las necesidades y sufrimientos del otro se convierte así en un darme a mí mismo: para que el don no humille al otro, no solamente debo darle algo mío, sino a mí mismo; he de ser parte del don como persona". [...]

"El amor es una luz -en el fondo la única- que ilumina constantemente a un mundo oscuro y nos da la fuerza para vivir y actuar. El amor es posible, y nosotros podemos ponerlo en práctica porque hemos sido creados a imagen de Dios. Vivir el amor y, así, llevar la luz de Dios al mundo: a esto quisiera invitar con esta Encíclica".

(texto completo en www.vatican.va )


Información Diocesana

Más de medio centenar de personas participaron en la I Jornada de Formación de Animadores Cristianos

El pasado sábado se celebró en los Salones Parroquiales de San Roque, en Badajoz, la I Jornada de Formación de Animadores Cristianos, con el intento de responder a la demanda de los animadores de adolescentes y jóvenes. Dicha Jornada estaba organizada por las delegaciones de Pastoral de Juventud y de Vocaciones y contó con la presencia de 57 animadores procedentes de distintas parroquias de nuestra diócesis.

Este encuentro tenía la particularidad de que ha sido el primero de formación conjunta entre delegaciones organizada por nuestra Diócesis.

Dinámica

La dinámica de la Jornada corrió a cargo del sacerdote Diocesano Luis Romero Rangel. Durante la mañana trabajaron el conocimiento personal a la luz de la figura de Jesús y profundizaron en el seguimiento desde sus realidades concretas. En el trabajo realizado por grupos expusieron las distintas realidades en las que trabaja cada uno y posteriormente en asamblea expresaron cómo se sienten y se sitúan en la evangelización.

Tras una comida compartida en el Seminario Metropolitano San Atón la tarde continuó con un debate y la celebración de la Eucaristía.

El balance de la Jornada fue positiva. Todos se sintieron invitados a participar en el siguiente encuentro para animadores que será en el contexto de unos Ejercicios Espirituales, los días 7,8 y 9 del próximo mes de abril.

 

También visitarán a nuestros misioneros en Chachapoyas, Cajamarca y Lima

Dos sacerdotes diocesanos imparten ejercicios espirituales en Perú

El Viario General de nuestra diócesis, Francisco Maya Maya, junto al ecónomo de la misma, Gabriel Cruz Chamizo, han partido esta semana para Perú, invitados por el Arzobispo de Huancayo, Monseñor Pedro Barreto Jimeno, S.J. , para dirigir sendas tandas de ejercicios espirituales de ocho días de duración y visitar a nuestros misioneros.

El Vicario General dirigirá ejercicios espirituales a religiosas de vida activa y monjas de clausura, mientras que Gabriel Cruz lo hará a los sacerdotes de la mencionada archidiócesis peruana, situada en el Departamento de Junin, en la Región Central de los Andes Peruanos.

Visita misioneros

Además de impartir ejercicios espirituales, está previsto que Maya Maya y Cruz Chamizo celebren un encuentro en la ciudad de Celendín con los cinco sacerdotes misioneros que la diócesis de Mérida-Badajoz tiene en las diócesis peruanas de Cajamarca y Chachapoyas, así como con las religiosas Hijas de la Virgen para la Formación Cristiana (Formacionistas) que realizan su labor en Lima, donde tienen un noviciado, y en Chachapoyas, donde ayudan a nuestros misioneros en el trabajo pastoral.

 

San Francisco de Sales

El pasado día 24, festividad de San Francisco de Sales patrón de los periodistas, don santiago García Aracil mantuvo una comida con los directores de los medios de comunicación que trabajan en Extremadura.

A los postres, los periodistas y el Arzobispo mantuvieron un rico y extenso diálogo sobre los más variados temas de actualidad, tanto del panorama eclesiástico como del civil sobre los que la Iglesia tiene alguna palabra que decir.

 

Oración por la unidad de los cristianos

El martes y el miércoles se han desarrollado en nuestra diócesis dos actos de oración por la unidad de los cristianos, dentro del octavario que se celebra cada año entre el 18 y el 25 de enero con dicho fin. En ellos han tomado parte católicos y cristianos reformados.

El primero se desarrolló en la parroquia de San Juan de Ribera de Badajoz, en la que participaron más de 150 personas y que fue presidido por el Arzobispo Santiago García Aracil y el Pastor Evangélico Ramón Bellew.

El miércoles se celebró el segundo encuentro de oración, que tuvo como escenario la Concatedral de Santa María la Mayor de Mérida.

 

Convivencia juvenil de San Juan de Ribera de Badajoz

La parroquia San Juan de Ribera de Badajoz ha celebrado su convivencia anual juvenil en el albergue "El Lago" de Jaraíz de la Vera, en la provincia de Cáceres. En él participaron 21 jóvenes pertenecientes a los grupos de pastoral juvenil y confirmación.

El tema sobre el que se basó la convivencia fue el pasado, presente y futuro de los jóvenes cristianos, con el lema "La felicidad te espera".

Se realizaron dinámicas sobre el perdón, la Eucaristía y temas actuales como la Iglesia, la sexualidad, proyectos diocesanos, movimientos eclesiásticos, el botellón y otros temas relacionados con la realidad cristiana y social.

 

Agenda

Mesa redonda sobre la ley del paciente

La Delegación diocesana de Pastoral de la salud, en conexión con el Servicio Extremeño de la Salud (SES), ha organizado una mesa redonda sobre la "Ley de información sanitaria y autonomía del paciente en Extremadura". Dicho acto tendrá lugar en la biblioteca del Hospital Perpetuo Socorro de Badajoz el próximo 2 de febrero a las 19'00 horas.

En esta mesa redonda está prevista la participación de varios especialistas en medicina, psicología, bioética o enfermería, a fin de tratar todos los aspectos de la mencionada ley.

Según la organización, esta mesa redonda está pensada tanto para los profesionales sanitarios como para los agentes de pastoral de enfermos de las parroquias.

 

Encuentro de profesores universitarios cristianos

El Servicio de Asistencia Religiosa de la Universidad de Extremadura y la Pastoral Universitaria de la Diócesis han organizado un encuentro de profesores universitarios cristianos que se celebrará en Cáceres el día 2 de febrero.

El tema elegido para este encuentro es : "Nuestra presencia evangelizadora en la Universidad", y los participantes contarán con la presencia de Felicísimo Martínez, dominico y profesor del Instituto Superior de Pastoral de Madrid.

 

"Mañana musical"

Dentro de los actos que está celebrando el colegio marista "Ramón Izquierdo" de Badajoz con motivo del 75 aniversario de la presencia de dicha congregación religiosa en la capital pacense, se ha organizado un acto musical llamado "Mañana musical", previsto para el próximo sábado día 4 de febrero a las 11 de la mañana, en las instalaciones del citado colegio.

Para dicho evento los alumnos han preparado varias actuaciones en torno a la música. También está prevista la actuación del conocido grupo de música cristiana "Brotes de Olivo".


Liturgia dominical

Celebramos el IV domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios

 

 

 

Libro del Deuteronomio 18, 15-20

Habló Moisés al pueblo diciendo: ­El Señor, tu Dios, te suscitará un profeta como yo, de entre tus hermanos. A Él le escucharéis. Es lo que pediste al Señor tu Dios, en el Horeb, el día de la asamblea: "No quiero volver a escuchar la voz del Señor, mi Dios, ni quiero ver más ese terrible incendio; no quiero morir".

El Señor me respondió: "Tienen razón; suscitaré un profeta de entre sus hermanos, como tú. Pondré mis palabras en su boca y les dirá lo que yo le mande. A quien no escuche las palabra que pronuncie en mi nombre, yo le pediré cuentas. Y el profeta que tenga la arrogancia de decir en mi nombre lo que yo no le haya mandado, o hable en nombre de dioses extranjeros, es reo de muerte".

 

Salmo 94

R. Ojalá escuchéis hoy su voz,

no endurezcais vuestros corazones.

Venid, aclamemos al Señor,

demos vítores a la Roca que nos salva;

entremos en su presencia dándoles gracias,

vitoreándole al son de instrumentos.

 

Carta 1ª de S. Pablo a los Corintios 7, 32-35

Hermanos: Quiero que os ahorréis preocupaciones: el célibe se ocupa de los asuntos del Señor, buscando contentar al Señor; en cambio, el casado se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su mujer, y anda dividido.

Lo mismo, la mujer sin marido y la soltera se preocupa de los asuntos del Señor, consagrándose a ellos en cuerpo y alma; en cambio, la casada se preocupa de los asuntos del mundo, buscando contentar a su marido.

Os digo todo esto para vuestro bien, no para poneros una trampa, sino para induciros a una cosa noble y al trato con el Señor sin preocupaciones.

 

Evangelio según san Marcos 1, 21-28

Llegó Jesús a Cafarnaún, y, cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su enseñanza, porque no enseñaba como los letrados, sino con autoridad.

Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: ­"¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quien eres: el santo de Dios.

Jesús lo increpó: ­Cállate y sal de él.

El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos:

­¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundo les manda y le obedecen.

Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

 

Comentario Litúrgico

¿Qué es esto?

Si el pasado domingo la liturgia nos proponía la lectura del evangelio de san Marcos presentándonos a Jesús llamando a sus primeros discípulos, la liturgia de hoy nos acerca al momento en que Cristo habla en público por primera vez.

La escena se desarrolló en la sinagoga de Cafarnaún. Desde luego es fácil imaginarse la expectación que habría en aquel auditorio ante un desconocido que se atrevía a tomar la palabra después de la lectura de las Escrituras.

Podía hacerlo porque se invitaba a quien quisiera hacer un comentario a la lectura bíblica, pero Jesús se salió del guión preestablecido: no se atuvo a la costumbre de comentar la lectura bíblica para sacar alguna conclusión práctica de orden moral y formativo, sino que, por lo visto, se extendió mas de la cuenta no en le tiempo sino en sus afirmaciones doctrinales que escapaban del contenido de lo leído y apuntaba a una doctrina nueva, a una novedad inamisible.

Jesús sencillamente se manifestó como lo que era: el Maestro. Hablaba de su propia experiencia de Hijo del Padre y de esta manera su doctrina salía con la frescura del agua de manantial.

Para que esa novedad no quedase en la nebulosa de la duda mostró su autoridad divina liberando de un mal espíritu a uno de los presentes.

Para nosotros no es novedad lo narrado por Marcos, pero si es novedad que la liturgia haga presente esa escena de tal forma que nos debemos sentir como protagonistas de la escena evangélica e intentar sentir en nuestro corazón la autoridad de Maestro y de Salvador que tiene Jesús, para que su palabra y presencia eucarística nos vaya moldeando cada domingo.

Antonio Luis Martínez

 

Lecturas bíblicas para los días de la semana

30, lunes: 2S 15, 13-14.30. 16, 5-13; Mc 5, 1-20.
31, martes: 2S 18, 9-10. 14.24-25.30 -19,3; Mc 5, 21-41.
1, miércoles: 2S 24, 2.9-17; Mc 6, 1-6.
2, jueves: Ml 3, 1-4; Hb 2, 14-18; Lc 2, 22-40.
3, viernes: Si 47, 2-13; Mc 6, 14-29.
4, sábado: 1R 3, 4-13; Mc 6, 30-34.
5, domingo: Jb 7, 1-4.6-7; 1Co 9, 16-19.22-23; Mc 1, 29-29.

 

1 de febrero: Santa Viridiana (ss. XII-XIII)

Santa Viridiana nació en Castelfiorentino en el año 1182 y, por tanto, es coetánea de San Francisco de Asís. Se cuenta que en el 1221 él le hizo una visita y la admitió en la tercera orden Franciscana. Pertenecía a la noble familia de los Attavanti, que estaba en decadencia pero todavía gozaba de un cierto prestigio.

Un rico pariente la nombró su administradora, pero como desde la infancia se sentía llevada a la oración y a la abstinencia, concibió siempre su cargo como una gran posibilidad para hacer la caridad.

Viridiana fue en peregrinación a Compostela, a la tumba del apóstol Santiago. De regreso a Castelfiorentino, como sus paisanos veían su vivo deseo de soledad y de penitencia, para tenerla cerca, le construyeron una celda a orillas del río Elsa. Allí permaneció Santa Viridiana 34 años. Como la celda quedaba contigua al oratorio de San Antonio, asistía a la Misa desde una ventanita, desde donde hablaba también con los visitantes y recibía la escasa comida con la que se alimentaba. Por esa misma ventana, según la tradición, entraron dos serpientes que mortificaron mucho a la santa en los últimos años de su vida. Pero ella nunca dijo nada de esto.

Se cuenta que su muerte, el l de febrero de 1242, fue anunciada por el toque de improviso y simultáneo de las campanas de Castelfiorentino, sin intervención de mano humana.

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Los santos de la semana

30, lunes: Barsimeo, Lesmes, Matías, Pablo.
31, martes: Juan Bosco, Abrahán, Ciro, Juan.
1, miércoles: Brígida, Félix de Salerno, Ramón de Fitero.
2, jueves: Presentación del Señor, Catalina de Ricci.
3, viernes: Blas, Óscar, Adelino, Celerino.
4, sábado: Aventino de Chantres, Eutiquio, Gilberto.
5, domingo: Águeda, Adelaida, Albuino, Felipe de Jesús.


Contraportada

El 2 de febrero se celebra la Jornada Mundial de la Vida Consagrada

Vida consagrada, una vocación a vivir para Dios sirviendo a los hombres

El próximo dos de febrero, fiesta litúrgica de la Presentación del Señor, celebramos la Jornada Mundial de la Vida Consagrada, bajo el lema "Buscando sólo, y sobre todo, a Dios. Uniendo la contemplación al amor apostólico". Con esta jornada se pretende mirar a la vida consagrada y a cada uno de sus miembros, como un don de Dios al servicio de la humanidad.

En España hay más de 50.000 personas, hombres y mujeres, que viven esta llamada de Dios, en múltiples campos, que van desde la enseñanza hasta trabajos con personas discapacitadas.

"Es un amor total a Jesucristo y, desde Él, una entrega a los demás día a día", así es como define la hermana Mª Pilar Olivera la vida consagrada.

Una de las formas de consagrar la vida a Dios es a través de un instituto religioso, en él sus miembros emiten unos votos públicos perpetuos; se caracteriza por la obligación de vivir en comunidad. Un ejemplo de instituto religioso son las Religiosas Adoratrices, fundadas por Santa María Micaela a mediados del siglo XIX, que cuentan en Badajoz con un grupo de jóvenes internas y con una Escuela de Formación con tres ciclos de grado medio y garantía social. Como nos cuenta Mª Pilar Olivera, superiora de esta congregación su misión, por carisma, "es la ayuda a la juventud más necesitada y la prevención, y eso lo hacemos a través de la acogida y de la enseñanza en la Escuela Profesional. Pero también a cualquier joven que se acerque hasta nuestras puertas la ayudamos y la acogemos. Y todo esto se hace desde la primera parte del carisma que es la adoración continua al Santísimo Sacramento, eso es lo que nos da fuerza y valor para entregarnos día a día a esta juventud que nos necesita". Algunas de las religiosas trabajan en el centro educativo transmitiéndoles a los jóvenes una forma de vida con su propia vida, "es importante que nos vean alegres, serenas y satisfechas en nuestra profesión", nos comenta Mª Rafaela, hermana adoratriz y directora de la Escuela de Formación. Durante su jornada laboral estas religiosas conjugan su amor a Dios con su entrega a los alumnos, "para ello toda la fuerza nos viene de la oración. Ya desde por la mañana temprano 'cargamos las pilas' e intentamos que dentro del trabajo haya una conexión permanente con el Señor. Por la mañana haces un ofrecimiento de obras y hay momentos, como un cambio de clase o al hablar con una persona, que suponen un nuevo acercamiento al Señor", dice la hermana Mª Rafaela.

Instituto secular

Otra forma de consagrar la vida a Dios es a través de un instituto secular, en el cual los fieles viven en el mundo y aspiran a la perfección de la caridad desde dentro de él. "Es una continua oración, aunque no es una vida contemplativa totalmente, ya que el servicio a los demás implica que tienes que dejar esa quietud, pero a Dios te lo llevas consigo. Es una interacción entre la vida activa y contemplativa. Llevar el mundo a Dios y a Dios al mundo. Es vivir demostrando a los demás que Dios es lo mejor que te ha podido ocurrir", nos dice Segunda Sánchez, miembro del Hogar de Nazaret.

Este instituto secular, fundado por don Luis Zambrano, se caracteriza por la atención a las parroquias, si bien cuentan con numerosas obras sociales. En Badajoz dirigen, desde 1996, el Centro Nuestra Señora de la Luz, en el que encontramos un colegio de Educación Especial, un centro ocupacional o uno especial de empleo, todo con la intención de ayudar a las personas con discapacidad y, como dice Segunda Sánchez, directora del centro, "intentar llevarles a Dios, simplemente darles lo que cada uno necesita desde la profesionalidad y desde el corazón".

El camino de Segunda hasta llegar aquí "ha sido largo- como nos cuenta ella misma- ya que desde muy joven sentí la llamada; pero vienen momentos muy difíciles, crisis... que se superan, y llega un momento que Dios te llama y ese es el camino. Para mí tener el don de la vida consagrada es lo más grande que me puede ocurrir".

Novicias

Mª Islas, novicia de las Religiosas Adoratrices, nos cuenta que es "la necesidad de la gente de que le hablemos de Dios, lo que me lleva a querer vivir una vida consagrada. A mí me llamó y le dije que sí". Por su parte Elisabeth, otra novicia de las Adoratrices, afirma que "la fe nos lleva a arriesgarlo todo por Él, y debemos ser firmes en ella y apoyar a los que no la tienen".

En España son más de 50.000 religiosos y religiosas que entregan cada día su vida a Dios y como consecuencia a los demás.

Ana Belén Caballero Bravo


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