Noticias de la Santa Sede


Christus Rex Information Service


26 de Enero 1997


Iglesia en camino

Semanario de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz (España)
E-Mail: Iglenca@grn.es
No. 194 - Año V - 26 de enero de 1997


Portada

La Infancia Misionera ayuda a 20 millones de niños en el Tercer Mundo

Hoy se celebra en todas las diócesis españolas la tradicional Jornada de la Infancia Misionera, la antigua "Santa Infancia", con ella se pretende poner de manifiesto la gran obra que desarrollan los más pequeños, mediante su espíritu misionero y su ayuda económica a favor de los niños de las misiones, especialmente en el Tercer Mundo. Con el dinero recaudado por los más pequeños se ayuda a cerca de 20 millones de niños, colaborando al sostenimiento de miles de obras asistenciales y educativas. En el año 1995 los niños de nuestra diócesis recaudaron casi 5 millones de pesetas para este fin.
Pero la Infancia Misionera no reduce su tarea a recoger unos fondos económicos para la Misiones, sino que su acción con los niños cristianos abarca otros aspectos:
€ Formación: educa a los niños en la dimensión misionera, los forma en el espíritu de servicio para ayudar a los necesitados y los invita a considerar su posible vocación misionera.
€ Información: difunde entre los pequeños noticias sobre los valores y culturas de los pueblos y sobre la acción misionera de la Iglesia.
€ Oración: pide a los niños que recen por las misiones y por sus amigos cercanos y lejanos, uniéndose así a las intenciones del Papa.
€ Sacrificio: educa a los niños en el ofrecimiento de los sufrimientos, como medio de unirse acción salvadora de Cristo.


Editorial

Los mendigos de la calle

Tema ingrato donde los haya. Complicado también. No siga leyendo si espera al final de estas líneas encontrarle una respuesta clara y taxativa. Se entrecruzan en este fenómeno las razones de la mente con los sentimientos del corazón y, sin llegar a tanto, las normas de conducta que uno mismo se traza con lo que se practica después. ¿Compasión, respeto humano, liberarse de un acoso?
Ante el pordiosero de la esquina de enfrente, del portal mismo de nuestra casa, brotan en cualquier persona sana actitudes de respeto y de compasión. Lamenta uno sinceramente que se den tantos casos así en una sociedad opulenta, e incluso piensas para tus adentros que podrían cambiarse los papeles y verte tú mismo en semejante situación.
Pero, como el espectáculo es diario y no nos coge de improviso, terminamos por conocer a estos prójimos nuestros que ejercen como oficio la mendicidad. Puede darse, ¿cómo no? el parado endémico, padre de familia, que no puede hoy alimentar a sus hijos. Mas empiezan las preguntas: ¿Es un camino atinado acallarlo cada día con unas pesetas humillantes que, más que resolver, prolongan la situación? Además, terminamos por saber que ese no es precisamente el caso. El o la que tienes a la vista es una víctima del alcoholismo o de la droga, que te pide para sí el dinero y ya te imaginas para qué. Más triste todavía, descubres a menudo, en su rostro y en toda su figura, los signos de un Sida galopante. ¿Qué hacer, Señor?
A todos se nos ocurre remitir educadamente a estos hermanos a instituciones, excelentes en muchos casos, de atención sanitaria o social. Pero, ¡nanay! Los más prefieren la calle y no te piden consejo sino dinero. Así que, rascas el bolsillo (a veces sin convicción y para quitarles de encima, ¡qué pena!) o no les echas cuenta, siguiendo tu camino con mal sabor de boca o con escozor de la conciencia. ¡Vaya por Dios!
Moraleja: Es malo ser insensibles al tema. Son hermanos nuestros y nosotros vivimos bien. Su problema no es particular, sino de la sociedad entera de la que soy miembro. Las autoridades han de ocuparse a fondo del problema, sin limitarse al expediente de limpiar las calles. No es muy lógico el perrilleo de la limosna. Pero si no les damos nada, ¿a ver qué estamos haciendo en nuestra vida diaria por atajar las causas de esta plaga?


Carta del Arzobispo

Los días ordinarios y grises

"Bajó con ellos y vino a Nazaret y les estaba sujeto y su madre guardaba todo esto en su corazón. Jesús crecía en sabiduría y en gracia delante de Dios y de los hombres" (Lc. 4,31-32).

Así, de una tacada y en cuatro líneas, describe san Lucas, el único evangelista que los menciona, los dieciocho años que van desde el episodio en el templo hasta la vida pública de Jesús. Fueron treinta, en total, los transcurridos en Nazaret durante su llamada vida oculta, o sea, corriente, ordinaria y normal; idéntica, al menos en apariencia, a la de cualquier hijo de vecino. Así transcurrieron el noventa por ciento de los días en los que el Hijo de Dios compartió con nosotros en la tierra la condición humana.
Esta condición reviste, en todos los continentes y culturas, las más variadas expresiones, pero en todas partes la vida se distribuye entre las jornadas ordinarias, repetidas día tras día e iguales entre sí, que ocupan más fechas en el calendario, y aquellas otras, de carácter festivo, de ocio, o, al menos, de actividades bien distintas de la ocupación habitual. Baste pensar en la muchedumbre silenciosa de las amas de casa; en el colectivo inabarcable de los alumnos y profesores de todos los centros de enseñanza del país, desde el materno infantil hasta el doctorado; en el ejército de los funcionarios del Estado, de la sanidad, de la industria, del comercio en todos sus niveles.
Asomándonos a ese enjambre de la gran colmena humana, salta a la vista que, para la inmensa mayoría de nuestros semejantes el trabajo, junto a la familia, es el gran eje de su vida y un camino indispensable de su autorrealización. Si aciertas en esos dos capítulos de tu existencia, no sólo tu vida ordinaria, sino tu vida como tal, está prácticamente asegurada.

La noria de los días

Vida ordinaria son también los otros mundos de la persona; el descanso y el ocio, con programas bien conocidos para el fin de semana: como el traslado al campo o las actividades religiosas, culturales, deportivas; o el consumo frenético de las ofertas de televisión. Así los días laborables y los paréntesis festivos, estos cada vez más dilatados, se van articulando como engranajes de una noria en la que se implican como autómatas miles y miles de seres humanos de la sociedad de consumo.
Es innegable, repito, que el entramado personal, familiar, profesional y social del propio régimen de vida es el que desarrolla nuestra personalidad y que, sumado nuestro empeño al de millares y millones de otros hombres y mujeres, hace avanzar la historia hacia horizontes de progreso integral.
No se puede ignorar, sin embargo, el impacto que, por exceso o defecto, por fas o por nefas, produce en nuestra persona ese rodaje monótono de las horas y los días. Por ejemplo, cuando el género de vida de incontables indivíduos ­da lo mismo varones que mujeres­ adolece de monotonía y no despierta interés en sus protagonistas, suele desembocar a menudo en el aburrimiento y merma la autorrealización de la persona. Allí donde no hay más compensación que las quinielas y bonolotos, cuando no el aturdimiento finisemanal de la diversión a tope, están al acecho la amenaza del alcohol o de cosas peores.
No sé si es más o menos frecuente esta otra desviación típica o tópica. La de quienes trabajan febrilmente exprimiendo el propio sujeto hasta las fronteras del estress: mujeres madres de familia, amas de casa y con trabajo fuera del hogar; esposos en parecidas circunstancias, que, sin pluriempleo u horas extras hasta la extenuación, no pueden hacer frente al presupuesto familiar, al que previamente le fijaron un listón bastante alto, para sostener un cierto standing de vivienda, colegios de hijos, marca de automóviles y relaciones sociales. ¿Qué ocurre? Pues, lo de siempre. Esto exprime a las personas y les conduce a un progresivo empobrecimiento espiritual, cultural y cívico.

No envilecer lo ordinario

Jugando un poco con las palabras, bueno es barajar un manojo de vocablos, adjetivos casi todos, que iluminan el significado y el sentido de la vida cotidiana. Ordinario viene de orden. ¿Y quién puede cuestionar la bondad de un régimen de vida sometido a un ordenamiento sabio y razonable? Ordinario también, dicho sin reticencia alguna, es lo usual, lo acostumbrado, lo normal, lo comúnmente aceptado y realizado por los miembros de la comunidad. En el lenguaje institucional de la Iglesia, se llama Ordinario, como nombre, no como adjetivo, al Obispo diocesano, a su Vicario general y a los Superiores mayores de las congregaciones religiosas con sacerdotes. En Alemania, los Obispados se llaman Ordinariatos. Pero, en el polo opuesto, y con uso muy frecuente en nuestro idioma, se califica de ordinario a un sujeto de malos modales y, a los productos que segrega, ordinarieces.
Cuando hablamos de días ordinarios y días grises, es claro que no vamos por ahí. Pero sí registramos una realidad, más o menos patológica, que prolifera lo mismo en las personas que en las instituciones, siempre que se repiten a diario y a veces durante años y años, determinados clichés de la conducta personal o la gestión de asuntos. "Assueta vilescunt" decían los romanos. Las cosas se envilecen por su repetición. Y, en un plano más hondo, apuntando a la conciencia y a la sensibilidad de las personas, que estamos detrás de esos fenómenos, no cabe la menor duda de que la rutina nos desgasta, merma nuestra atención, achata nuestra escala de valores y debilita, incluso hasta la alerta roja, el sentido de la responsabilidad.

Revisiones periódicas

No esperemos a ocasiones solemnes, a terribles sacudidas, a conversiones llamativas, para revisar los engranajes de nuestro funcionamiento rutinario y para prestar oídos a la crítica o el malestar difuso que originan nuestros comportamientos. Todos nos dormimos sobre los laureles y, en ocasiones, por nuestro vuelo corto, nuestra estrechez de horizontes, nuestra pereza mental o nuestra frialdad de corazón, ni siquiera tenemos laureles sobre los que apoyar la cabeza.
¡Nada, empero, ni de arredrarse, ni de amilanarse por esto! El tono gris de la existencia no siempre ni las más de las veces obedece a la ausencia de motivaciones recias o de capacidad de entrega. Con la mayoría de las personas, se ha demostrado eso con creces en ocasiones precedentes. Urge entonces la revisión periódica, lo mismo de los automóviles que de sus conductores. ¿Y por qué no también de las instituciones: diócesis, parroquia, movimiento, comunidad, grupo? En las restauraciones de monumentos se operan hoy en día auténticos prodigios. Todos somos manifiestamente mejorables.

¡Ven Espíritu Santo!

+Antonio Montero
Arzobispo de M&eeacute;rida-Badajoz


Centrales

La Obra de la Infancia Misionera trata de promover una fraternidad sin frontera a través de los niños
Hoy se celebra la la Jornada Mundial, con el es eslogan "Extiende tus manos al mundo"

"Extiende tus manos al mundo" es el eslogan con que se presenta la "Jornada Mundial de la Infancia Misionera", que se celebra este domingo, 26 de enero. Se nos hace una invitación a una fraternidad sin fronteras, a través de los niños.

Un proceso

La referencia a "las manos" es el remate de un proceso pedagógico que, durante tres años consecutivos, ha centrado la atención de los niños en sus ojos, en su corazón y en sus pies. Se les ha ido educando a tener los ojos bien abiertos para conocer la realidad de nuestro mundo. Se les ha estimulado a acompasar los latidos de su corazón con las urgencias de nuestra tierra. Se les ha invitado a que sus pies, ligeros, lleguen a experimentar esa inicial comezón apostólica que pide lanzarse a recorrer los pueblos para dar testimonio del Evangelio y predicar la Buena Nueva a todas las gentes.
Hoy se les pide que alarguen sus manos a todos los hombres, que las tengan abiertas a todos los niños. Es una llamada a la generosidad para con los niños pobres del Tercer Mundo, pero también mucho más: es invitación a una fraternidad sin fronteras que se expresa en el gesto amable y firme de la mano que se tiende al otro. Es llamada a la superación de razas, culturas, políticas y, aún, religiones, porque las manos extendidas hacen de puente entre orillas. Es invitación a una actitud de desprendimiento, antípoda de la egoísta del puño cerrado. Es impulso a poner las manos al servicio de quien necesita una caricia, una acogida, un abrazo, un aliento en el desánimo. Es convocatoria a elevar las manos hacia Dios, en gesto de oración y de ofrenda, para recibir del Padre la fuerza de su amor y expresarle la decisión de estrecharlas con todos los prójimos.

También para los mayores

Pero la jornada de hoy no es sólo para los niños, sino para que los adultos, padres, profesores, catequistas, jóvenes, sacerdotes... tomemos conciencia de la primera Obra de la Iglesia y del mundo para la Evangelización desde los niños, para los niños y con los niños. La Obra Pontifica de la Infancia Misionera es un servicio pastoral puesto a disposición de padres, maestros y catequistas para que los niños puedan educarse haciendo "Escuela con Jesús". Son los niños los protagonistas, los evangelizadores, los misioneros que animan a otros niños a compartir, a ser solidarios con los que no tienen y, al mismo tiempo, a sentirse llamados por Jesús a que con Él sean los que anuncien la "Buena Noticia".


La gran obra de los pequeños 20 millones de niños atendidos en el Tercer Mundo

La Infancia Misionera coopera actualmente a la atención de cerca de veinte millones de niños necesitados. Lo hace en € 14.995 escuelas maternales,
€ 38.686 escuelas primarias,
€ 12.682 escuelas medias,
€ 2.055 hospitales,
€ 6.873 dispensarios,
€ 2.743 orfanatos.

No sólo pan

Pero, como los pobres también tienen hambre de Dios y no sólo de pan y libertad, como ha dicho el Papa, la Infancia Misionera aporta toda clase de medios ­catecismos, biblias, medios audiovisuales,etc­ para que les llegue el anuncio de Jesucristo y sean educados en la fe. De ahí su presencia también en los cerca de los 600 seminarios menores de las misiones, colaborando a la formación de los casi 54.000 muchachos que, procedentes muchos de ellos de las filas de la Infancia Misionera, buscan aclarar su anhelo de entregarse un día a los demás a través del ministerio sacerdotal.
Las cantidades recogidas por las Obras Misionales Pontificias son distribuidas cada año por el Consejo General Superior, que ordena a las distintas Direcciones Nacionales que realicen los envíos de las cantidades asignadas a las misiones que se les indican. Cada una envía las aportaciones a un conjunto diverso de Iglesias. Ni una misión queda excluida. Las aportaciones de la Obra Misional Pontificia de la Infancia Misionera se destinan íntegramente por cada misión a instituciones en beneficio de los niños: escuelas, catequesis, orfanatos, guarderías infantiles, comedores...

4.728.614 pesetas de nuestra diócesis

La Dirección Nacional de España reunió en el año 1995 más de 362 millones de pesetas. De esa cantidad Extremadura aportó más de diez millones, a través de las diócesis de Mérida-Badajoz (4.728.614 pesetas), Coria-Cáceres (3.655.394 pesetas) y Plasencia (1.804.007 pesetas).


Los obispos españoles piden un mayor protagonismo de los seglares en la evangelización

Presentado el Plan Pastoral de la Conferencia Episcopal para los próximos tres años

Don José Sánchez, obispo secretario de la Conferencia Episcopal Española, ha presentado el V Plan Pastoral de la CEE, que, bajo el título "Proclamar el año de gracia del Señor", habrá de orientar su trabajo y el de sus diversos organismo durante los próximos cuatro años. Este plan mantiene la continuidad con los cuatro planes pastorales anteriores y fue aprobado por la Asamblea Plenaria del mes de noviembre.
El Obispo secretario ha señalado que la novedad mayor de este plan pastoral viene dada por la convocatoria del Papa a toda la Iglesia, por medio de la exhortación apostólica "Tertio Millenio Adveniente" a prepararse a la celebración del Gran Jubileo del Año 2000 y, en este sentido, el papel relevante que ha asumido en la elaboración del presente plan pastoral el Comité para el Jubileo del Año 2000.

La Iglesia en España

El nuevo Plan Pastoral comienza con una introducción en la que se describe la trayectoria de los planes anteriores. La primera parte está dedicada a explicar la relevancia para la Iglesia del Tercer Milenio. La segunda parte desarrolla el análisis de la situación actual mirando a este siglo, a las dificultades, realidades positivas y esperanzas de este momento. Se inicia, según ha comentado monseñor Sánchez, una revisión somera que será completada más adelante, en un documento que proyecta la Comisión para la Doctrina de la Fe, sobre la situación de la Iglesia en España a la luz de las cuatro constituciones del Concilio Vaticano II.
La tercera parte concreta objetivos específicos, que se asignan a los cuatro años de duración del Plan, donde destacan tres aspectos fundamentales: la fe, el testimonio y la obligada coherencia entre ambos, por la correspondencia que ha de darse entre la fe y la vida.
Se prevé también el tratamiento en Asamblea Plenaria de algunos de los aspectos más importantes de este Plan, como son: el diálogo entre la fe y las actuales corrientes culturales, el seguimiento y revisión del Apostolado Seglar y de la Acción Católica, la Vida Consagrada y Religiosa en el momento presente, la pastoral de los sacramentos, el problema de Dios en la sociedad, la pastoral vocacional, la promoción de la formación social y acción caritativa, etc.
También está programada la celebración de diversos actos para toda la Iglesia en España, como son el Congreso de Pastoral Evangelizadora en 1997, el Año Santo Compostelano en 1999, el Congreso Eucarístico Nacional y los Congresos Mariológico y Mariano.

Presencia de los cristianos

Las preguntas de la rueda de prensa se han centrado, fundamentalmente, en el capítulo segundo titulado "una mirada agradecida y crítica a nuestro tiempo". En este sentido, don José Sánchez ha afirmado que "es necesario un mayor protagonismo de los seglares en la vida pública, su presencia comprometida y activa. Si queremos que el siglo que viene sea evangelizado tendrán que estar formados en la doctrina de la Iglesia y, a la vez, estar metidos en el mundo". Otro de los lugares donde tendrán que evangelizar, según el prelado, es la familia. "La familia ha abdicado en muchos casos de su misión en la transmisión de valores fundamentales, humanos y cristianos, con grave daño para la sociedad. Por otra parte, el desconocimiento religioso de nuestro pueblo, incluso desde la perspectiva cultural, empieza a ser alarmante".
"La religión ­subraya­ no puede ser un asunto privado, sino público". Apunta que la sociedad actual ha contribuido a crear confusión en la opinión de muchos sobre lo público y lo privado, "como si la fe pudiera acomodarse, conforme a la moral dominante en cada momento".

Erosión de la moral católica

Monseñor Sánchez destaca varios puntos que han contribuido a la erosión de la moral católica como "la falta de religiosidad en la vida, el relativismo, el hedonismo consumista, la corrupción pública y privada, consecuencia de una cultura del dinero fácil y del éxito rápido en tiempos difíciles para la economía y para el trabajo, así como la erosión de la estabilidad matrimonial y de la convivencia familiar. La significación pública de los católicos ante estas situaciones es a todas luces insuficiente. Si hubiésemos tenido unos cristianos comprometidos no hubiera habido tanta corrupción en nuestro país".
Ante estos problemas, monseñor Sánchez ha señalado que "tenemos que responder con unos agentes renovados, aparecer como personas de nuestro tiempo, sabiendo que podemos aportar mucho a la sociedad actual y ella también enriquecernos a nosotros. A la Iglesia también le favorecen algunas corrientes que en la actualidad están tomando un gran protagonismo, como el voluntariado, la solidaridad, la igualdad de derechos".
También ha reconocido que son muchos los católicos que se están tomando en serio la doctrina de la Iglesia y que se esfuerzan por vivir con coherencia sus principios morales.

Las vocaciones

Por otra parte, los obispos reconocen en el nuevo Plan las debilidades y defectos de la propia Iglesia. "Otro de los problemas que nos encontramos para desarrollar este Plan es la desunión en la misma Iglesia, así como el individualismo feroz que existe y la falta de vocaciones". El obispo de Sigüenza-Guadalajara ha destacado la buena disposición de la juventud, aunque "les cuesta organizarse a largo plazo. Las palabras 'todo' y 'para siempre' chocan mucho con la mentalidad de la juventud de hoy. De ahí la dificultad para entregarse a la vida sacerdotal, a las vocaciones consagradas o al matrimonio". (SIC)


Noticias

En una nota de la Conferencia Episcopal Los obispos reclaman la libertad inmediata de las personas secuestradas

Con motivo de cumplirse el pasado día 17 de enero un año de secuestro por la organización terrorista ETA del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, el Comité Ejecutivo de la Conferencia Episcopal Española, hacía pública una nota en la que también se refiere a las otras dos personas privadas de libertad por acciones terroristas: Cosme Delclaux y Publio Cordón.
"Movidos por el deseo de justicia ­dicen los obispos­ y desde el amor a Dios, reclamamos la libertad inmediata y sin condiciones de las personas secuestradas y la terminación de su tortura y del dolor y angustia de sus familias, al mismo tiempo que nos sentimos solidario con su sufrimiento. El secuestro, como otros tipos de extorsión, constituyen un atentado contra la dignidad y los más elementales derechos de la persona humana, causan un sentimiento a todas luces injusto y envilecen a sus autores".Finalmente los obispos concluyen así: "pedimos a Dios, fortaleza para las personas que sufren estos atropellos, entereza y esperanza para sus familias y la gracia del arrepentimiento, para los causantes de estos delitos".


Siete de cada diez jóvenes españoles se consideran católicos

Según una encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), siete de cada 10 jóvenes españoles se definen a sí mismos como católicos, pero tres de cada cuatro confiesan que acuden con poca regularidad o casi nunca a los oficios religiosos. Únicamente el 12,3% asegura oir misa casi todos los domingos y festivo.
Según esta encuesta, realizada los pasados meses de septiembre y octubre entre 2.400 jóvenes, el 13,1% de los consultados manifestó su indiferencia respecto de la religión y un 7,5% aseguraba ser no creyente, mientras sólo un 3,7% se confiesan ateos y únicamente un 2,15% aseguraron ser seguidores de una religión distinta de la católica.


Más de un millón de personas estuvieron con Juan Pablo II en 1996

(VIS).- A lo largo de 1996 participaron en los encuentros con el Papa 1.242.200 personas, lo que supone un aumento de 141.000 respecto al año anterior.
Del total, 505.300 participaron en las 41 audiencias generales; 180.400 asistieron a audiencias para grupos y 556.500 participaron en varias celebraciones litúrgicas.
Estos datos no incluyen las visitas a las parroquias romanas ni las audiencias y otras ceremonias durante los viajes pastorales del Santo Padre dentro y fuera de Italia.


Pagina liturgica

Celebramos el III Domingo del Tiempo Ordinario

Palabra de Dios:

Evangelio según San Marcos 1, 14-20

Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía:
‹ Se ha cumplido el plazo, está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed la Buena Noticia.
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago.
Jesús les dijo:
‹ Venid conmigo y os haré pescadores de hombres.
Inmediatamente dejaron las redes y le siguieron.
Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con É.


Comentario

Venid conmigo

Comenzamos hoy la lectura continuada del Evangelio de san Marcos. Una oportunidad para, domingo tras domingo, adentrarnos en la intención que vertebra todo este evangelio: desvelar el misterio de Cristo al que presenta como "una figura desconcertante ante un auditorio desconcertado", según el escriturista P. Schökel. Tanto el evangelio como la primera lectura comienzan con frases parecidas. Jonás recibe este mandato: "Levántate y vete a Nínive, la gran ciudad, y predícale el mensaje que te digo"; san Marcos encabeza la vida pública de Jesús con estas palabras: "Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios".
No es una anécdota que cuando, según el libro de Jonás, Dios decide intervenir en el caos moral que esta llevando a la ruina a Nínive envíe a un profeta sencillamente para que hable, para que diga a los ninivitas una palabra que los podía arrancar de sus pecados y hacerles beneficiarios del perdón y de la salvación. Tampoco es un dato insignificante que Jesús, como nos narra Marcos, iniciase su vida pública y a lo largo de toda ella se dedicase a hablar, a proclamar el Evangelio ­la Buena Noticia­ de Dios.
Con estas coincidencias, ambas lecturas nos alertan sobre el lugar que ocupa en nuestra vida cristiana la Palabra de Dios, que la Iglesia ha conservado en la Biblia. De su escucha meditativa y de la fidelidad con que la conservemos en nuestra vida dependerá que se haga realidad en nosotros el deseo de Jesús: "Venid conmigo". Buen propósito será dejar las "redes" de tantas voces que nos aturden y atendamos solamente a la suya y le sigamos.

Antonio Luis Martínez


Lecturas bíblicas para los días de la semana

27, lunes: Hbr 9, 15, 24-28; Mc 3, 22-30.
28, martes: Hbr 10, 1-10; Mc 3, 31-35.
29, miércoles: Hbr 10, 11-18; Mc 4, 1-20.
30, jueves: Hbr 10, 19-25; Mc 4, 21-25.
31, viernes: Hbr 10, 32-39; Mc 4, 26-34,
1, sábado: Hbr 11, 1-2, 8-19; Lc 1, 69-75; Mc 4, 35-41.
2, domingo: Ml 3, 1-4; Hbr 2, 14-18; Lc 2, 22-40.


Santoral

25 de enero
San Preyecto (- 676)

Estamos ante un personaje, no por francés menos católico, con esa mezcla de sensibilidad y reciedumbre, de genio artístico y ternura, de buen decir y mejor hacer, que caracteriza al vecino pueblo con el que los Pirineos se empeñan tenazmente en unirnos. Es obispo de Auverge y, después, de Clermont, cuando se extiende su fama de buen pastor y enamorado del canto litúrgico, que comprendía y enseñaba con acierto y profundidad.
Sabía bien que pocas cosas son tan educativas como cantar en coro: alabanza divina en el corazón y amor fraterno al unificar el sonido propio con el de los demás. O sea: anticipar el cielo en la tierra y entrenarse para la vida eterna. Pues bien, a nuestro obispo Preyecto, le surge en su cantarina vida un conde de Marsella, Héctor de nombre, violento, asesino, usurpador y tirano...
Las valientes prédicas del santo no logran la conversión del opresor, pero resquebrajan la unidad de sus partidarios, poniendo en evidencia crímenes e injusticias.
Por eso, cuando el rey merovingio Childerico II se decide a hacer justicia, los secuaces, verdaderos "terroristas de Estado", vengarán a Héctor asesinando al buen Preyecto, que muere perdonando a sus verdugos, como Jesucristo.
Este último fue el mejor canto del obispo de entre todos los himnos cantados por este tenor de la verdad que, a buen seguro, es Maestro de Capilla entre los mártires del cielo: y todo por cantarle las verdades al "pinta" de don Héctor...
Como un Oscar Romero del siglo VII.

Manuel Amezcua


Los santos de la semana:

27, lunes: Ángela de Mérici, Julián, Devota, Maura, Enrique de Ossó.
28, martes: Tomás de Aquino, Tirso, Radegunda. 29, miércoles: Sarbelio, Papías y Mauro, Constantino, Valero,.
30, jueves: Matías, Hipólito, Martina, Jacinta de Mariscotti, Muciano.
31, viernes: Juan Bosco, Ciro y Juan, Agustín Pak Chongwón.
1, sábado: Cecilio, Severo, María Ana Vaillot y Otilia Baumgarten.
2, domingo: NªSª de la Candelaria, Cornedelio, Lorenzo, Mª Catalina Kasper.


Contraportada

Iniciada la restauración del templo parroquial de Hornachos

Se invertirán 46 millones de pesetas por parte de la Junta de Extremadura

El templo parroquial de Nuestra Señora de la Purificación, de Hornachos, ha empezado a ser restaurado en estos pasado días, merced al convenio suscrito entre el Arzobispado y la Junta. Las obras tienen una doble finalidad: por un lado, mejorar estéticamente el templo con el cambio de la cúpula de la Torre, restauración de artesanado y retoque de la fachada y por otro un reforzamiento de la estructura del templo con hormigón proyectado.
Durante estos días están apareciendo cientos de cántaros en la bóveda del presbiterio de la Iglesia, algo que, según el párroco, don Simón Casimiro, es corriente en estas construcciones ya que con ello se conseguía un relleno de la bóveda sin aumentar el peso y su vez se ganaba con una mejor acústica para el templo. Mientras se llevan a cabo estas obras de restauración, presupuestadas en 46 millones de pesetas, los actos de culto en Hornachos se tendrán en la ermita de la Virgen y en el templo de san Francisco.
Hito artístico del pueblo de Hornachos es esta parroquia de Nuestra Señora de la Purificación, una obra mudéjar reconstruida en tiempos de los Reyes Católicos. ,p.

Voluntarios de aquí al lado

Testimonio de un grupo de jóvenes que ayudan en la Providencia de Ribera del Fresno La prensa nos está mostrando últimamente la actuación que decenas de jóvenes vienen llevando a cabo en el Tercer Mundo a través de múltiples organizaciones no gubernamentales.
Se trata de un trabajo solidario con antecedentes en las órdenes religiosas que han sembrado el mundo de misioneros.
La labor que nos presentan los medios de comunicación se realiza lejos y en estos días ha llegado a nosotros precisamente con motivo de los acontecimientos que han tenido lugar en Ruanda, puestos de nuevo en primer plano por el horrendo asesinato de los tres cooperantes españoles, pertenecientes a la organización Médicos del Mundo, verdaderos mártires también de la solidaridad. Pero con todo el heroísmo que nos muestran estos ejemplos abnegados, la actuación de los voluntarios no es patrimonio del Tercer Mundo, aquí, entre nosotros, encontramos cientos de jóvenes pertenecientes a grupos parroquiales y movimientos apostólicos que ofrecen una parte de su tiempo a los demás.
Descienden al mundo de la marginación para mezclarse con los que son en alguna medida diferentes en un intento de descubrir la supremacía de la caridad sobre la esperanza y la fe o llevar esa fe y esa esperanza a otros, de todo hay, un descubrimiento que sólo puede ser efectivo dando-dándose.

Una especial alegría

En Ribera del Fresno hemos encontrado uno de estos grupos de jóvenes que dedican algo más del 0,7% de su tiempo a los demás. Son de Hornachos, tienen entre 19 y 21 años, amigos entre sí, unos estudian, otros trabajan, comparten algunas aficiones y, desde hace tres años, un compromiso: cada 15 días dedican un sábado a visitar y echar una mano en la Casa de la Providencia, un centro del Hogar de Nazaret fundado por el sacerdote fontanés don Luis Zambrano, que acoge a 84 "niñas" como se las conoce cariñosamente, todas ellas con deficiencias psíquicas y algunas también físicas.
La tarea comienza a las 7 de la mañana. A la llegada al centro la primera visita es a la capilla existente a la entrada en un gesto de ofrecimiento que pretende recordar el "cuanto hicísteis con uno de estos mis pequeños conmigo lo hicísteis. El contacto con las niñas, que tienen entre 20 y 86 años, "produce una especial alegría, sientes Ðadmite Mary Carmen, una de las voluntariasÐ que son personas con gran capacidad para amar, que te quieren de verdad, que se alegran por tu llegada. Sientes que te necesitan".
Otras de las voluntarias, Gema, señala que "es difícil expresar con palabras lo que se siente cuando llegas y las niñas se ponen locas de contentas, sientes una grandeza interior, sabes que estás siendo útil para alguien que te necesita y que puedes hacer algo más que quedarte en tu casa. Hay gente que quieres realmente que acudas a ellas".
Las niñas con menos discapacidad preguntan y cuentan cosas, las otras expresan su alegría mediante besos, abrazos y caricias, carreras por los pasillosÉ, una auténtica revolución.
Las cuidadoras, que se encargan diariamente de que todo esté en orden, destacan por su amabilidad, conocen a los voluntarios y el trato que hay que dar a cada niña. Después del recibimiento, y si el tiempo lo permite, que suele ser casi siempre, viene el paseo.
Alrededor de 30 niñas pueden disfrutar de un recorrido con parada en el parque. Por el camino saludan y reciben el cariño de todos, pequeños y grandes.
A la llegada la más espabiladas corren a los columpios, las demás se conforman con sentarse o arrimarse a los patos y pavos reales, que rompen con su ruido el silencio del parque, de la mañana y del sábado. Todas coinciden, sin embargo, en acudir a un kiosco, situado al fondo, donde, su propietario, las obsequia continuamente con chucherías.

La labor del voluntariado

Cuando se aproxima la hora de comer, los voluntarios van reuniendo a las niñas, teniendo en cuenta que el regreso es lento debido a que muchas de ellas andan con dificultad. Existen dos turnos, el primero para las más jóvenes, el segundo para las mayores.
"Allí Ðdestaca Pedro LuisÐ ayudamos a las cuidadoras a servir la comida y retirar los platos. También le damos de comer a algunas que no pueden hacerlo por sí mismas".
La directora de La Providencia, Concha del Barco, destaca que debería existir más información sobre el voluntariado: "si otros, también con inquietudes, lo conocieran puede que se lanzaran".
Tras la comida finaliza el trabajo, es la hora de regresar. A la salida, la última parada también es la capilla, donde más que un ofrecimiento de la labor hecha, hay en el ambiente un agradecimiento por una oportunidad recibida.

J. José


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